Carlos Baerga explora 6 razones críticas de las múltiples lesiones en los pitchers

Las lesiones en los pitchers de las Grandes Ligas están alcanzando proporciones preocupantes, y es necesario abordar estas seis razones planteadas por Carlos Baerga para revertir esta tendencia. El cuidado de la salud de los jugadores debe ser una prioridad, no solo por el bienestar individual de los atletas, sino también por la integridad y competitividad del deporte en sí mismo

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DENVER, Colorado – Se ha gestado una crisis en el mundo del béisbol que, si bien no es comparable con una epidemia porque no es ni una enfermedad ni se trasmite, sí está generando estragos importantes en el espectáculo deportivo de las Grandes Ligas y con un porcentaje de afectados alarmante.

Las lesiones crónicas en el ligamento del codo, especialmente en los pitchers, están en aumento y hay rumores que hasta 58 lanzadores hasta el fin de semana pasado se han sometido a la cirugía Tommy John o están por hacerlo solo en esta temporada de 2024 donde no se ha jugado ni el primer mes completo.

Las cirugías de reconstrucción del ligamento del codo, conocida como Tommy John, ya tienen 50 años de uso pero en la última década se han convertido en una práctica demasiado común, generando gastos multimillonarios para las franquicias de MLB. Según una investigación de la revista especializada en economía Forbes en la última década se habrían gastado hasta 3 millardos de dólares por conceptos médicos y de salarios a peloteros en la lista de lesionados. Como ya hemos dicho, los Yankees están valorados en 7.1 millardos de dólares.

El ex grandeliga boricua Carlos Baerga, conocido por su exitosa trayectoria en el béisbol profesional, y hoy en día comentarista de los Bravos de Atlanta y de los Guardianes de Cleveland, abordó este preocupante tema en su programa «Carlos Baerga Me Gustan Los Deportes», donde analizó el pasado lunes 8 de abril seis posibles razones detrás de esta tendencia alarmante que no solo afecta la salud de los peloteros, sino el espectáculo en sí.

1. Falta de fortaleza en las piernas de los pitchers:
Baerga destaca que la fortaleza en las piernas de los lanzadores es fundamental para evitar lesiones en el brazo, ya que las piernas ayudan a lanzar más fuerte la pelota junto con una mecánica correcta. En la actualidad, muchos pitchers descuidan el trabajo de resistencia aeróbica y la fortaleza de las piernas, lo que antes les permitía aguantar más entradas en el montículo y mantener una mecánica de lanzamiento más equilibrada y potente. Es decir, los pitcher han dejado de trotar y correr para ahora usar la bicicleta en el gimnasio. Este punto fue confirmado por leyendas del béisbol como Roger Clemens, quien expresó su preocupación por este cambio en el entrenamiento físico de los lanzadores actuales, según argumentó Baerga, quien ha estado en comunicación con Clemens.

2. Esfuerzo excesivo por encima de los límites personales
El deseo de lanzar a velocidades cercanas a las 100 millas por hora ha llevado a muchos lanzadores, incluso a menores de edad en etapas formativas, a poner en riesgo su salud en busca de un contrato profesional. El coach de pitchers puertorriqueño Héctor Berríos respalda esta afirmación, subrayando que este esfuerzo extremo puede resultar en lesiones graves y crónicas en los ligamentos del brazo. Por eso vemos a pitchers cada vez más jóvenes sometiéndose a la cirugía. Lo más lamentable es que la industria del béisbol de hoy descarta a jóvenes lanzadores que no marcan 95 mph o más, cuando en la MLB lanzadores legendarios como Greg Maddux tenían como armas principales su control y el dominio de sus comandos. Una recta por encima de las 90 mph sería suficiente si se sabe utilizar.

3. Desbalance entre pesas y elongación:
El énfasis en el desarrollo de la musculatura para aumentar la velocidad de lanzamiento ha llevado a descuidar el estiramiento y la elongación. Incluso se sabe que muchos menores de edad comienzan a levantar pesas cuando no deberían. Esta falta de equilibrio entre fuerza y flexibilidad puede someter a los ligamentos a un estrés excesivo, aumentando el riesgo de lesiones. Baerga recuerda que en el pasado, el entrenamiento con ligas y pesas pequeñas era una práctica común que mantenía la flexibilidad y reducía el riesgo de lesiones. A mayor flexibilidad baja el riesgo de lesiones musculares y de ligamentos.

4. La imposición del reloj ha obligado a cambiar las mecánicas de lanzamiento:
Desde 2023 la introducción de límites de tiempo entre lanzamientos ha alterado las rutinas con las que los pitchers aprendieron a lanzar en su proceso formativo. Cambiar esas rutinas que formaban parte de las mecánicas de los lanzadores desde las ligas menores -ahora en la MLB- se cree es perjudicial para la biomecánica. El cuerpo se reciente. Este cambio no solo genera estrés mental, sino también físico, al obligar a los lanzadores a acelerar sus movimientos sin tiempo suficiente para recuperarse adecuadamente entre lanzamientos. En 2024 se redujo el tiempo permitido entre lanzamientos de 20 a 18 segundos, lo que agrava aún más este problema.

5. Menos tiempo de entrenamiento y calentamiento
El recorte en el número de juegos de entrenamiento de primavera ha afectado significativamente la preparación física y mental de los pitchers. Para 2024 se redujo a tan solo 20 juegos el Spring Training (para reducir gastos operativos). El entrenamiento de primavera es crucial para afinar habilidades, mejorar el control y ajustar la mecánica de lanzamiento, y su reducción está teniendo un impacto negativo en la salud de los pitchers. Hay una frase célebre del béisbol que reza: «lo que entrenes en el Spring Training te ayudará toda la temporada». Por otra parte, la prisa de lanzadores en su proceso de recuperación por regresar a la lomita, debido a la escasez de pitchers en la MLB y a los altos salarios que cobran muchos de ellos, aumenta el riesgo de recaídas y nuevas lesiones.

6. Cambios en las características de la pelota:
Los rumores sobre cambios en las características de la pelota, especialmente durante los fines de semana donde supuestamente se usan pelotas que son más fáciles de conectar como jonrón, han llevado a los pitchers a esforzarse más para mantener el control y la efectividad, según denunció Baerga en su programa. Este esfuerzo adicional puede provocar un aumento en las lesiones, ya que los lanzadores buscan incrementar la velocidad por encima de sus capacidades físicas y darle «rosca» o «galleta» al movimiento de la bola para contrarrestar el poder de los bateadores. Cuando los pitcher tratan de que sus comandos se muevan o quiebren más de lo normal entonces están llevando a su brazo a acondiciones anormales o extremas.

Abel Flores

Periodista bilingüe Abel Flores 🇻🇪🇺🇸 español-inglés Especializado en béisbol de Grandes Ligas ⚾️ Con reportajes, entrevistas y análisis sobre las estrellas del deporte 🇺🇲🇩🇴🇲🇽🇻🇪🇵🇷🇵🇦🇨🇴🇨🇺 De Colorado para el mundo con MLB, NBA, NFL, MLS y NHL ⚾️⚽️🏀🎾🏈 Editor Jefe y columnista de Diamante23

https://diamante23.com/author/abel-flores/

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