El apasionante mundo económico, administrativo y legal de los peloteros en Grandes Ligas (Parte 1) | Julio Sánchez Alvarado

MEDELLÍN, Colombia – Culminó la Serie del Caribe y con ella la temporada 2023-2024 de las Ligas Invernales del Caribe e inmediatamente iniciaron entrenamientos primaverales de Grandes Ligas, como parte de la campaña completa de la MLB 2024, incluyendo campos de entrenamientos, temporada regular y post temporada.

No obstante, la Off Season MLB 2023-2024 ha sido una de las más emocionantes de los últimos años por diversas razones, el anuncio de los rosters de 40, Draft MLB y Draft internacional de MLB, intercambios de peloteros de Las Mayores, la contratación de peloteros a través de la agencia libre, la contratación de estales provenientes del mercado asiático a través de la agencia libre y del sistema de posta, las extensiones de contrato y el arbitraje salarial.

¿Pero cómo llegamos a todo este entramado tan apasionado y emocionante que se vive fuera de los terrenos de juego en Grandes Ligas?

A lo largo de la historia, a través de la Asociación (o Sindicato), de Jugadores de Grandes Ligas (Major League Baseball Player Association (MLBPA)), los jugadores han realizado huelgas y paros laborales para intentar lograr mejoras significativas ante los dueños de equipos y la oficina de la MLB, que les permitiera mejorar sustancialmente su estatus como profesionales del juego.

La inconformidad de los jugadores ante los dueños de equipos y la oficina de la MLB se ha mantenido a lo largo del tiempo porque entienden que los ejecutivos tienen el control del juego y no distribuyen los grandes ingresos de forma equitativa, a pesar de que finalmente son ellos los reales protagonistas.

Por décadas los jugadores realizaron varios movimientos laborales con ésta finalidad pero siempre regresaron al juego sin éxito o lograr avances notables en sus propósitos ante los dueños de equipos y la oficina de la MLB porque eran quienes prácticamente tenían dominio y control absoluto administrativo y legal del negocio. Por décadas no existió la “Agencia Libre”, de hecho, existía una “Cláusula de Reserva” en todos los equipos que les permitía mantener atados legalmente a los jugadores de por vida.

Sin embargo, en el año 1966 el estadounidense Marvin Miller, notorio economista y líder de la industria acerera se convirtió en el Director Ejecutivo del Sindicato de Beisbolistas de las Grandes Ligas (MLBPA), y llegó para reestructurar y modificar la Major League Baseball para siempre.

Miller logró incrementar el salario mínimo de los peloteros de 6 a 10 mil dólares mensuales (siendo éste el primer incremento salarial en dos décadas), negociado dentro del primer contrato colectivo de trabajo con los propietarios de los equipos y el Comisionado de Grandes Ligas (William Eckert), en el año 1968.

Solo dos años más tarde, en 1970 y después de duras reuniones con los dueños de equipos y el nuevo Comisionado de Grandes Ligas (Bowie Kuhn), Miller logró que el “Arbitraje Salarial” se incluyera de una forma más legal y justa en el contrato colectivo de trabajo, y es que el Arbitraje Salarial hasta entonces era una instancia entre jugadores y dueños de equipos que se resolvía a través del Comisionado de Grandes Ligas, quien en una enorme mayoría decidía a favor de los conjuntos. Desde que el Arbitraje Salarial fue incluido en el contrato de convenio laboral, éste se decide por medio de un ente independiente.

Después de ésta base administrativa – legal lograda por Miller, en los años 1974 y 1975 logra a través de dos casos puntuales entre tres peloteros y tres equipos, dar una mejoría fundamental al Sindicato de Peloteros de Grandes Ligas ante los equipos y el Comisionado de Las Mayores, desde ese momento y para siempre.

En el año 1974 se presentó una disputa entre el dueño y gerente general de los Atléticos de Oakland, Charlie Finley, con el lanzador Jim “Catfish” Hunter. El estelar derecho era uno de los Abridores más dominantes de esa generación y la cara más visible de los Atléticos de Oakland. Ese año, en medio de la negociación de su contrato, Hunter le instó a Charlie Finley un seguro de vida.

“Catfish” Hunter se percató en medio de la temporada que Finley no había realizado los pagos del seguro y exigió su libertad por violación de esa cláusula. El caso se elevó a un arbitraje independiente, lograda por Miller y la MLBPA en el Convenio Laboral de 1968. Peter Seitz fue el árbitro independiente para entonces y éste le concedió la razón a Hunter, por lo que anuló el contrato que vinculaba a Jim “Catfish” Hunter con los Atléticos de Oakland, convirtiéndolo así en el primer “Agente Libre” en la historia de las Grandes Ligas.

Miller utilizó el arbitraje para solucionar la falta de pagó en una compensación establecida en el contrato. El panel de árbitros liderado por Seitz decidió que Finley violó el contrato con Hunter y lo liberó contractualmente de los Atléticos de Oakland para negociar con cualquier equipo, así que en calidad de pelotero sin contrato y libre de negociar con cualquiera de los otras novenas de Grandes Ligas, inmediatamente después Catfish Hunter firmó con los Yankees de Nueva York un contrato por 5 años y 3.7 millones de dólares.

A partir de éste momento los jugadores se percataron de las grandes cantidades de dinero que podían cobrar en caso de convertirse en agentes libres y firmar con cualquier equipo.

No fue el primer reclamo en la historia de los jugadores ante los equipos por violación de contratos, sin embargo, lo que marcó la diferencia en ésta ocasión, fue que su caso fue atendido por un arbitraje independiente y éste falló a favor del pelotero, quien por primera vez fue declarado en libertad de su equipo con el cual estaba comprometido laboralmente y le concedió la potestad de poder negociar con los demás equipos de Las Mayores.

Aunque en la práctica Jim “Catfish” Hunter fue el primer pelotero Agente Libre, no lo fue en la teoría, ya que su disputa no estaba relacionada con la “Cláusula de Reserva” (que en realidad era la que ataba a los jugadores de por vida con un equipo), sino con la violación de su contrato. Es decir, aunque Hunter logró negociar con otro equipo gracias a su libertad de contrato, su “Cláusula de Reserva” se mantuvo vigente, siendo ésta la que realmente impedía la “Agencia Libre” de todo jugador, ya que generaba de manera automática una especie de renovación unilateral que ejecutaban los equipos de la Gran Carpa, logrando así la labor de manera indefinida de todo pelotero, una especie de esclavitud laboral que se mantuvo por décadas en la MLB.

Aunque no existía la Agencia Libre hasta entonces, los equipos si realizaban intercambio o ventas de peloteros y desde mucho tiempo atrás, por ejemplo, en el año 1920 los Medias Rojas de Boston traspasaron al lanzador George Herman “Babe” Ruth a los Yankees de Nueva York por 120 mil dólares, más otros 300 mil dólares en enajenaciones. De hecho, hablando de cambios, en el año 1971 “El Expreso” Nolan Ryan fue cambiado de los Mets de Nueva York a los Angelinos de California junto al lanzador estadounidense Don Rose, su coterráneo y guardabosques Leroy “Bobby” Stanton, el receptor mexicano Francisco “Paquín” Estrada y el short stop ítalo-americano James Louis “Jim” Fregosi. Este intercambio de peloteros generaría en el futuro inmediato, uno de los cambios más importantes en la historia del juego.

El arribo de Nolan Ryan a los Angelinos de Los Ángeles propició un cambio con los Dodgers de los Ángeles que involucró a siete peloteros. Los Angelinos enviaron al jugador de las esquinas del cuadro interior Ken McMullen junto al estelar abridor Andy Messersmith y recibieron de los Dodgers al estelar antesalista norteamericano Frank Robinson junto a Billy Gabarkewitz, Bill Singer, Mike Strahler y el ítalo-americano Bobby Valentine.

Andy Messersmith era uno de los mejores lanzadores de la época y no solo se sintió muy a gusto en jugar con los Dodgers de Los Ángeles, sino que además no quería jugar para un equipo que no fuera del estado de California. Por esa razón, luego de su mejor temporada en 1974 (20-6, 2.59 de ERA y 1.09 WHIP con 221 ponches en 292.1 innings lanzados), que le significó el primero de 3 juegos de estrellas consecutivos de los 4 que logró en su carrera, en el inicio de la temporada del año de 1975 los Dodgers le realizaron una oferta a Messersmith con un incremento de salario en un 15%, que llevaba su sueldo de 100 mil dólares a 115 mil dólares.

Massersmith solicitó en el contrato una cláusula de no cambio luego de aceptar su nuevo salario, pero fue convencido por Miller de jugar sin firmar su contrato al no concedérsele de inmediato dicha cláusula porque el equipo no tenía obligación alguna para incluir en el acuerdo esa petición. Miller apostaba a que en el transcurso de la temporada los Dodgers aceptaran su petición o en caso contrario, atacar la cláusula de reserva que ataba de por vida a los jugadores a un único equipo, y efectivamente las negociaciones contractuales se tornaron cada vez más incompatibles, por lo que Miller alentó a Messersmith a llevar su situación a arbitraje y simultáneamente emitir una queja ante los tribunales en contra de los Dodgers de Los Ángeles.

El también lanzador de los Expos de Montreal Dave McNally, aunque se encontraba cerca de su retiro como pelotero activo, estaba involucrado en una disputa contractual con su equipo pero decidió sumarse a Messersmith por solicitud de Miller, razonando que la eliminación de la cláusula de reserva sería una enorme victoria para los jugadores.

Ambos lanzadores jugaron ese año sin contrato pero aunque en la década 1970 aún los peloteros no eran representados por agentes, Andy Messersmith y Dave McNelly fueron representados por el agente Dick Moss.

Hasta entonces los contratos de los peloteros eran solamente por 1 año, pero estos se activaban automáticamente una vez culminada cada temporada a través de la “Cláusula de Reserva”, por lo que al final de cada temporada todos los jugadores negociaban y firmaban el nuevo contrato pero la estrategia de Miller para que Messersmith y McNelly jugaran sin contrato cambió para siempre la Major League Baseball.

Moss comprendió que los equipos podían renovar el contrato de sus jugadores sin consentimiento ÚNICAMENTE POR UN AÑO. Al cumplirse ese período, serían libres de firmar con cualquier conjunto. En contraparte los equipos daban por entendido que un jugador sin contrato se mantendría como empleado de un equipo de por vida, firmando una cantidad ilimitada de contratos de un año. Así que en Diciembre de 1975, el árbitro neutral Peter Seitz falló a favor de Messersmith y McNally, anulando así la “Cláusula de Reserva” que unía a ambos con sus respectivos equipos.

De ésta manera Messersmith y McNelly se convirtieron oficialmente en los primeros peloteros libres de firmar con cualquier equipo y en consecuencia, los primeros “Agentes Libres” en la historia de las Grandes Ligas.

De esta forma Miller consiguió eliminar la “Cláusula de Reserva” e impulsar la “Agencia Libre”, no obstante, al ser un experto de la economía, Miller tenía conocimiento de que si los agentes libres lograban cobrar lo que quisieran, esto podría afectar significativamente la industria de las Grandes Ligas, razón por la cual estableció que ningún jugador podía ser agente libre a menos de que se mantuviera jugando en Las Mayores por seis años de manera consecutiva.

Abel Flores

Periodista bilingüe Abel Flores 🇻🇪🇺🇸 español-inglés Especializado en béisbol de Grandes Ligas ⚾️ Con reportajes, entrevistas y análisis sobre las estrellas del deporte 🇺🇲🇩🇴🇲🇽🇻🇪🇵🇷🇵🇦🇨🇴🇨🇺 De Colorado para el mundo con MLB, NBA, NFL, MLS y NHL ⚾️⚽️🏀🎾🏈 Editor Jefe y columnista de Diamante23

https://diamante23.com/author/abel-flores/

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