El apasionante mundo económico, administrativo y legal de los peloteros en Grandes Ligas (Parte 6 y última) | Julio Sánchez Alvarado

¡Descubre el fascinante mundo de las extensiones de contrato en el béisbol con Julio Sánchez Alvarado! En su última columna, explora cómo estas negociaciones permiten a los equipos asegurar el tiempo laboral de sus jugadores estrella, extendiendo sus años de juego y garantizando su permanencia en la organización. Desde los impresionantes acuerdos multimillonarios de jugadores como Alex Rodríguez, hasta las estrategias económicas detrás de las extensiones a jóvenes promesas, sumérgete en el complejo entramado deportivo, competitivo y económico que define el panorama de las Grandes Ligas. No te pierdas este apasionante análisis sobre el pasado, presente y futuro de las negociaciones contractuales en el mundo del béisbol

COLUMNA CAFÉ CON BÉISBOL

MEDELLÍN, Colombia – La “Extensión de Contrato” es fascinante ya que a través de éste criterio, los equipos logran comprar tiempo laboral de los jugadores, extendiendo así los años de juego del pelotero con la organización antes de su plazo para declararse agente libre.

Como bien lo manifiesta su nombre, las extensiones extienden los acuerdos establecidos entre peloteros y equipos pero el impacto de cada uno de ellos depende directamente del estatus y edad del jugador. Como ejemplos tenemos la extensión de contrato que en su tiempo de pelotero activo estableció el dominicano Alex Rodríguez con los Yankees de Nueva York por 10 años más y 275 millones de dólares, luego de haber llegado a la organización del Bronx en cambio desde los Rangers de Texas y bajo contrato de 10 años 252 millones de dólares.

Si bien la extensión de contrato se la otorgó la organización Yankees de Nueva York a Alex Rodríguez a sus 32 años de edad, el dominicano recién completó la mejor temporada de su carrera con .314 de averaje, 31 dobles, 54 jonrones, 156 carreras impulsadas, 143 carreras anotadas y 24 bases robadas. Se trató de un acuerdo con el mejor pelotero del momento y uno de los mejores en la historia.

En el presente año 2024 finalmente se materializó la extensión de contrato del venezolano José Altuve con los Astros de Houston, el cual es un acuerdo totalmente diferente. A sus 33 años de edad, Altuve acordó por 5 años y 125 millones de dólares y aunque es uno de los mejores camareros de la actualidad y muy probablemente de la historia (lo cual conoceremos a plenitud una vez culmine su carrera), no parece ser el tipo de pelotero que podría estar produciendo al más elevado nivel a sus 40 años, como si logran hacerlo eventualmente los peloteros que custodian las esquinas del cuadro interior y de los jardines. Su contrato es acorde a sus características y además, la edad promedio en el que los jugadores comienzan a mermar sus desempeños por causas de la naturaleza, es a partir de los 33 o 34 años de edad, salvo algunas excepciones.

También están las extensiones de contrato que los equipos realizan a sus peloteros que se encuentran dentro de sus primeros 6 años en Grandes Ligas, con la intensión de asegurarse más tiempo de control de los jugadores pero a un precio considerablemente más bajo en caso de que decidieran esperar para recontratar a su pelotero una vez éste se declare Agente Libre.

Un ejemplo claro es la extensión de contrato que los Bravos de Atlanta lograron acordar en el año 2019 con el venezolano Ronald Acuña Jr., justo inmediatamente después de que el criollo ganara el premio Novato del Año. Ese acuerdo estipula 8 temporadas y 100 millones de dólares, que lo mantendrá atado a los Bravos hasta el año 2028, contando las dos opciones para los Bravos que incluye el convenio. Es realmente una ganga para la franquicia de Georgia, lo que invierte por el actual MVP de la Liga Nacional.

En contraparte, el dominicano Juan Soto ha logrado contratos bajo arbitraje salarial de 8.500.000 millones de dólares en el año 2020, 11.086.816 millones de dólares en el año 2021 y 17.100.000 millones de dólares en el año 2022 (todos con Nacionales de Washington), 23.000.000 millones de dólares en el año 2023 con los Padres de San Diego y acaba de llegar a un acuerdo con los Yankees de Nueva York de 32.000.000 de dólares por la campaña del 2024. Es decir, Soto durante sus años de Arbitraje Salarial habrá ganado más de 83 millones de dólares y todo indica que tan pronto como en el año 2025 conseguirá un mega contrato multimillonario y multianual, 3 años antes de que Acuña Jr. culmine su acuerdo por 8 años y 100 millones de dólares. Eso logran las extensiones de contratos en favor a los equipos, aunque en ocasiones también sean acuerdos que benefician notablemente a los jugadores.

Las extensiones de peloteros estelares llegó incluso hasta jugadores que nunca han lanzado y bateado una pelota en un juego de Grandes Ligas, tal y como son los casos del jardinero cubano de los Medias Blancas de Chicago Luis Robert Jr. y el guardabosques venezolano Jackson Chourio de los Cerveceros de Milwaukee por solo citar dos ejemplos.

Después de haber cumplido 5 temporadas en Ligas Menores con los patiblancos, Robert recibió una extensión de contrato bajo el concepto de Pre-Arbitraje por 6 años y 50 millones de dólares a sus 23 años de edad, desde el 2020 hasta el 2027. Chourio por su parte con solo 3 temporadas en Ligas Menores y a sus 20 años de edad, recibió extensión de contrato por parte de los lupulosos y bajo concepto de Pre-Arbitraje de 8 años y 82.millones de dólares, desde el 2024 hasta el 2033.

En la férrea lucha por hacerse de los servicios de los mejores peloteros de cada generación, los equipos de Grandes Ligas establecieron por décadas la política de ofrecer y acordar contratos multimillonarios y multianuales, definidos de la siguiente manera: multimillonarios que generalmente marcaron el ingreso anual más elevado del momento entre los peloteros y multianuales establecidos en su gran mayoría por tiempos de 10 años.

Estos contratos eran asumidos por los equipos a pesar de que la gran mayoría de los peloteros descienden notablemente sus desempeños en los últimos 3 y hasta 4 años del acuerdo porque al momento de pactar este tipo de contratos, los beisbolistas en su mayoría se encuentran alrededor de sus 30 años de edad, así que entre sus 36 y 40 años es lógico y razonable que disminuyan considerablemente sus desempeños.

¿Entonces por qué los equipos de Las Mayores comprometían tanto dinero y por tanto tiempo en un solo jugador que prácticamente le era imposible cumplir a plenitud el acuerdo, por más que fuese el pelotero top del momento?

Este tipo de contrato los equipos lo asumían desde dos aspectos básicos: deportivo – competitivo, y económico – administrativo.

Desde lo deportivo – competitivo, el contar en el equipo con el jugador tope del momento significa no solo que sus aportes individuales mejoran a la novena, sino que además en la mayoría de los casos elevan el rendimiento de sus compañeros, generando así un mejor juego colectivo y en consecuencia mayores posibilidades de participar en post temporada, de ganar campeonatos divisionales y series mundiales, sin olvidar el hecho de que se elimina el hecho de volver a enfrentar a ese pelotero estelar como rival, ni que mejore a otro equipo rival y por mucho tiempo.

Desde lo económico – administrativo, porque además de garantizarse los servicios del estelar jugador, se incrementa las posibilidades del éxito deportivo durante los años de más alto rendimiento del atleta, lo que se traduce en un incremento considerable en taquilla, en consumo de los fanáticos, en venta de souvenirs, en publicidad y mercadeo, lo que se traduce en un incremento considerable de ganancias por muchos años.

Aunque pareciera no tener sentido ya que de esos acuerdos por 10 años, el estelar pelotero responde al tope de sus desempeños durante los primeros 5 a 7 años en la mayoría de las veces, la realidad es que al realizar la valoración completa del acuerdo, lo que la organización genera en dinero durante esos primeros 5 a 7 años del notable jugador, supera con creces los potenciales 5 a 3 años de pérdidas (en teoría, debido a la potencial disminución de ganancias por el descenso productivo del jugador, sumado a su elevado sueldo), así que es un riesgo que con total seguridad los equipos asumieron en ese tipo de contratos y si el beisbolista en los últimos par de años culmina redondeando números de Salón de la Fama, 3000 hits o 500 jonrones, además de su despedida del juego como pelotero activo, lo cual definitivamente también monetiza en elevadas cantidades, eso significa que el jugador incluso en sus últimas temporadas y de bajo rendimiento, aún continúa generando altas cantidades de dinero para la organización a la que pertenece.

Ese tipo de acuerdos multianuales por 10 años y multimillonarios poco a poco están desapareciendo del sistema, a pesar de que hace mucho sentido por lo ya establecido y por la manera en la que fluctúa la economía del deporte profesional, específicamente la Major League Baseball, ya que el tiempo se traga el valor de esos mega contratos, ligado directamente a la capacidad de producción de la industria. La MLB como industria altamente lucrativa, produjo 11 billones de dólares en el año 2022 pero en el año 2023, esa cifra se acerca más a los 13 billones de dólares que a los 12, razón por la cual cada año la MLB y la MLBPA establecen el nuevo sueldo mínimo de los peloteros, se incrementa el sueldo promedio y los salarios más altos.

El dominicano Alex Rodríguez logró un último acuerdo por 10 años y 275 millones de dólares porque esa era la capacidad de la industria para el momento pero de cuanto sería su contrato hoy en día, así como los contratos de Griffey Jr., Bonds, Ruth, Ted Williams, DiMaggio, Mantle, Foxx, Mays, Aaron, Canseco, Sosa, Igor González, Palmeiro, Galarraga y muchos más súper estrellas en sus momentos estelares?

En el béisbol, al igual que la gran mayoría de las ligas profesionales de las diferentes disciplinas deportivas, pagan a los jugadores a través de contratos basados en el desempeño logrado por éstos en años inmediatamente anteriores y en sus proyecciones, lo que parece el método más justo y acertado, especialmente si se compara con el ingreso económico delos tenistas, quienes no ganan dinero por contratos, sino que sólo ganan dinero si triunfan en la mayoría de los partidos que participan en cada torneo (ubicándose constantemente en instancias definitorias) del año.

Ambos sistemas presentan sus fallas pero ese es otro tema en el cual profundizar en otra oportunidad, por lo pronto, toda ésta maravilla del apasionante mundo económico, administrativo y legal de los peloteros en Grandes Ligas por la cual hemos paseado ampliamente, es debido a la abolición de la “Cláusula de Reserva” y la aparición de la “Agencia Libre”, que cambió la Major League Baseball para siempre, gracias a la valentía de los jugadores Jim “Catfish” Hunter, Andy Messersmith y Dave McNelly, las sabias decisiones del juez Peter Seitz, la magistral dirección de Marvin Miller al frente de la Asociación de Peloteros de Grandes Ligas (MLBPA), pero muy especialmente porque el extraordinario guardabosques central Curt Flood se atrevió a ser el primer pelotero en la historia en desafiar a la Major League Baseball y su sistema para con los jugadores, levantarse y decir “ya basta, hasta aquí, es suficiente”.

Abel Flores

Periodista bilingüe Abel Flores 🇻🇪🇺🇸 español-inglés Especializado en béisbol de Grandes Ligas ⚾️ Con reportajes, entrevistas y análisis sobre las estrellas del deporte 🇺🇲🇩🇴🇲🇽🇻🇪🇵🇷🇵🇦🇨🇴🇨🇺 De Colorado para el mundo con MLB, NBA, NFL, MLS y NHL ⚾️⚽️🏀🎾🏈 Editor Jefe y columnista de Diamante23

https://diamante23.com/author/abel-flores/

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