El impulso de Miami 2024 para la exitosa cumbre Mexicali 2025 | Julio Sánchez Alvarado

MEDELLÍN, Colombia – Culminó la Serie del Caribe Miami 2024 con el sonoro triunfo de Tiburones de La Guaira sobre Tigres del Licey de 3 carreras por 0 el pasado 9 de Febrero, lo que marcó el final de la edición 66 de la bien llamada Serie Mundial Latinoamericana, y a su vez dio inicio de la cuenta regresiva de la edición 67 de la Serie del Caribe, Mexicali 2025.

Aunque las comparaciones son tediosas, ha sido costumbre proyectar la siguiente Serie del Caribe en base a la edición del clásico de Febrero recién culminado. Es allí precisamente donde nace la ya famosa frase “ésta edición de la Serie del Caribe ha dejado la vara (o bastón) muy alta(o)”.

Definitivamente si algunas ediciones de la cita caribeña le dieron sentido a ésta frase, fueron las ediciones Hermosillo 2013, Culiacán 2017, Gran Caracas 2023 y Miami 2024.

Realmente las ediciones de México siempre lo han logrado pero las ediciones de Hermosillo 2013 y Culiacán 2017 lo fueron por la novedad de sus nuevos, modernos y extraordinarios estadios. La cita en Caracas fue maravillosa no solo por haberse realizado en dos nuevos estadios, y al uno de ellos ser lo más semejante a un estadio de Grandes Ligas fuera de Estados Unidos.

Lo fue por su organización, por la cercanía de ambos estadios, por haber sido la Serie del Caribe que por primera vez en la historia contó con la participación de 8 equipos y de 8 países diferentes, porque no hubo espacios de tiempo desaprovechados entre cada juego de cada jornada y porque a pesar de haber sido la mayor cantidad de equipos participantes, no se sintió el desgaste de los equipos ni periodistas, debido a la buena dinámica que se logró en la serie.

La cita en Miami fue extraordinaria porque fue en el loanDepot Park, porque fue organizada por los Marlins, porque al haberse realizado en Miami todos los equipos se sintieron sede debido a la gran comunidad Latina de la Capital de Las Américas, porque es el inicio rotundo de la penetración en el mercado norteamericano del Béisbol Invernal del Caribe.

La increíble cifra de 340.325 fanáticos que asistieron durante los 25 encuentros de la Serie del Caribe en el loanDepot Park, la cual duró 9 días prácticamente lo resume todo.

En el juego de inauguración de la Serie del Caribe Caracas 2023, entre Federales de Chiriquí de Panamá y Leones del Caracas de Venezuela se estableció récord de asistencia para un encuentro de Serie del Caribe con 36.695 aficionados en el Estadio Monumental de Caracas.

Pero en el loanDepot Park de Miami inmediatamente se estableció un nuevo record de asistencia en Serie del Caribe durante el encuentro entre Criollos de Caguas de Puerto Rico y Tigres del Licey de República Dominicana con 36.972 espectadores, 281 fanáticos más que el anterior record establecido en Caracas un año atrás.

No se trató de un evento aislado, ya que no solo hubo más encuentros que registraron gran asistencia, tal y como sucedió en el juego entre Criollos de Caguas de Puerto Rico y Tiburones de La Guaira de Venezuela, que contó con la presencia de 32.092 fanáticos, el primer encuentro de la serie entre Tiburones de La Guaira de Venezuela y Tigres del Licey de República Dominicana con 27.338 aficionados, así como el juego entre Naranjeros de Hermosillo de México y Tigres del Licey de República Dominicana con 14.308 apasionados del juego.

El encuentro de la gran Final entre Tigres del Licey y Tiburones de La Guaira contó con la presencia de 37.677 fanáticos, estableciendo así un nuevo y contundente récord de asistencia para un juego en la historia de la Serie del Caribe.

La edición Miami 2024 fue tan buena en asistencia, logística, organización, publicidad y mercadeo, competitividad y calidad deportiva pero muy especialmente por la conglomeración y asistencia a Miami y al loanDepot Park de amantes del Béisbol latinoamericano, que mostró con claridad la contundente manifestación de amor y apoyo al Béisbol del Caribe por parte de los fanáticos de todos los países participantes, elevando al máximo nivel la fiesta del Béisbol en la pelota caribeña.

Es precisamente uno de los aspectos en los más se ha anhelado en la pequeña Serie Mundial Latinoamericana, lograr la asistencia masiva de fanáticos de todos los países participantes en cada edición y en éste sentido la Serie del Caribe Miami 2024 fue el tope en la historia del evento, y a pesar de haber sido protagonizada por siete equipos de siete países diferentes, contó con un promedio de asistencia por juego de 13.613 espectadores durante los 25 encuentros que la conformaron.

Es quizás uno de los retos más grande que tiene de ahora en adelante el clásico de Febrero, lograr la misma capacidad de convocatoria y asistencia a la serie en cada una de las siguientes ediciones en México, República Dominicana, Puerto Rico y Venezuela y para ello, que en la rotación de las sedes de la Serie del Caribe se incluya a Estados Unidos, bien podría generar el efecto catapulta que en ese sentido necesita la cita continental.

El impacto de la Serie del Caribe en el loanDepot Park ha sido inmediato, ya que una vez realizada no solo se proyecta que la serie regrese a celebrarse en el recinto de los Marlins, sino que se ha pensado y calculado sobre la posibilidad de que la Serie Mundial Latinoamericana se efectúe en otros parques de Grandes Ligas, Tropicana Field de Tampa, Minute Maid Park de Houston, Globe Life Field en Arlington Texas y el Chase Field de Phoenix.

No es casualidad, los Marlins entendieron que además de las Grandes Ligas tienen otro mercado que les sonríe y la Serie del Caribe les ha completado ese mercado. El Marlins Park (actualmente denominado loanDepot Park por razones de patrocinio), ha sido sede del Clásico Mundial de Béisbol en las ediciones 2013, 2017 y 2023, destacando que en éste evento se estableció la marca de asistencia para el estadio con 37.446 espectadores que en el encuentro entre República Dominicana y Estados Unidos, en la edición del año 2017.

Los Cascabeles de Arizona y muchas organizaciones de las Grandes Ligas también han comenzado a comprender la dimensión del mercado del Béisbol caribeño en Estados Unidos. Por ejemplo, 47.534 aficionados presenciaron el triunfo de la Selección Nacional México sobre la Selección Nacional de Estados Unidos el 12 de marzo del 2023 durante la primera fase del Clásico Mundial de Béisbol en el Chase Field de Phoenix, en donde México prácticamente jugó de local por la dimensión del apoyo de los aficionados, así que el Chase Field en calidad de sede de la Serie del Caribe en futuras ediciones no suena nada mal, o recibiendo una serie en Noviembre entre Naranjeros de Hermosillo y tomateros de Culiacán.

Conjuntamente en varias ocasiones las Ligas Invernales del Caribe, específicamente la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), y la Liga de Béisbol Profesional de República Dominicana (LIDOM), realizaron series con algunos de sus equipos durante el mes de Noviembre, tendencia que aparentemente pueda terminar de consolidarse, después que en el mes de Noviembre del año 2023 las Águilas Cibaeñas y los Tigres del Licey de (LIDOM), realizaron una serie de tres encuentros durante un fin de semana en el City Field, casa de los Mets de Nueva York, en la que lograron contar con 90 mil fanáticos.

Con todos éstos notables avances del Béisbol el Caribe en el mercado estadounidense, que no compite con las Grandes Ligas sino que le complementa, no sería descabellado ver anualmente en cada mes de Noviembre series de las Ligas Invernales del Caribe en estadios de Las Mayores, lo que se podría lograr patentarse con series entre los principales rivales de cada circuito rentado del área.

Hay que recordar que no se perturbará o perjudicará la rotación natural de las sedes de la Serie del Caribe, por lo que las potenciales futuras ediciones del clásico caribeño en parques de la Gran Carpa solo será posible como complemento y no como sustituciones de las plazas de México, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela, salvo alguna excepción o emergencia de última hora.

Volviendo a la próxima Serie del Caribe Mexicali 2025 en su edición 67, el enfoque no es superar la edición 66 en Miami porque las condiciones en cuanto a infraestructura, población y mercado contrastan notablemente, sin embargo, sí se puede trabajar desde ya en mantener la calidad y nivel alcanzado y para eso, lo más coherente es tratar de lograr en la pequeña Serie Mundial Latinoamericana llevar lo mejor de lo mejor logrado en las Series Gran Caracas 2023 y Miami 2024.

De acuerdo a lo mostrado en las últimas dos series, el desgaste y lo complicado de realizar el evento con más de dos encuentros por jornada en una misma sede implica un desgaste intenso para todos los involucrados (equipos, personal de mantenimiento, personal de seguridad, periodistas y hasta los fanáticos). Por su parte, la Serie Gran Caracas 2023 demostró lo bien que funciona el evento con dos sedes cercanas y con la participación de hasta ocho equipos.

Precisamente, después de la incorporación del representante de Nicaragua en el evento, no tiene sentido que se retroceda con participaciones intermitentes de los hasta ahora equipos invitados en las últimas ediciones. Con la participación fija de los equipos campeones de México, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela, deberían mantenerse participando permanentemente los equipos campeones de Panamá, Colombia, Nicaragua, Cuba y hasta de Curazao, aunque estos se mantengan en calidad de invitados.

Si la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe y sus ligas miembro logran adelantar par de días el inicio de la Serie del Caribe en futuras ediciones, todo apunta a que el evento se establecerá con dos sedes por cada edición, tal y como sucedió de manera extraordinaria en la edición 65 Gran Caracas 2023.

Con la anexión de Nicaragua y Curazao, ahora la cantidad de participantes en la Serie del Caribe se ha incrementado a nueve, cifra dispareja para un calendario, no obstante, la serie recién culminada en Miami se efectuó con siete sin ningún inconveniente, así que de la misma forma se puede desarrollar con nueve equipos, por lo menos hasta el momento en que se visualice en el mapa del Béisbol caribeño un potencial décimo participante (ese décimo invitado podría ser el equipo campeón de la Liga Australiana de Béisbol (ABL), la cual se efectúa paralelamente a las Ligas Invernales del Caribe y a pesar de eso ha participado en los últimos años en la Copa de Campeones de Asia, en la que ha enfrentado a las novenas campeonas de las Ligas Mayores de Japón (NPB), Corea del Sur (KBO) y Taiwán (CPBL)).

De llegar a establecerse de manera permanente las futuras ediciones de la Serie del Caribe con dos sedes, no es difícil imaginarse futuras ediciones en Colombia (Barranquilla y Cartagena o Barranquilla y Santa Marta), solo por citar un ejemplo.

Algo si es seguro, la Liga Mexicana de Béisbol nos tiene acostumbrados a colocar la vara muy alta cuando de ser anfitriones del evento se trata, pero ahora la meta en Mexicali 2025 será mantenerla elevada, solidificar lo que en ediciones anteriores se ha logrado y optimizar los aspectos que se puedan mejorar.

Por Julio Sánchez Alvarado, columnista de Diamante23

Abel Flores

Periodista bilingüe Abel Flores 🇻🇪🇺🇸 español-inglés Especializado en béisbol de Grandes Ligas ⚾️ Con reportajes, entrevistas y análisis sobre las estrellas del deporte 🇺🇲🇩🇴🇲🇽🇻🇪🇵🇷🇵🇦🇨🇴🇨🇺 De Colorado para el mundo con MLB, NBA, NFL, MLS y NHL ⚾️⚽️🏀🎾🏈 Editor Jefe y columnista de Diamante23

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