Lo que comenzó como una estrategia para que los equipos pequeños compitieran en igualdad de condiciones, se convirtió en un arma adoptada también por los equipos grandes e históricos. Ahora, franquicias como los Dodgers, Yankees y los Medias Rojas aplican la sabermetría mientras continúan desembolsando sumas astronómicas por los mejores jugadores en contratos multimillonarios
