Cuando los Yankees anunciaron el regreso de Spencer Jones desde Triple-A el pasado 5 de junio, la reacción inmediata fue inevitable: “el reemplazo de Aaron Judge ya está aquí”.
La realidad es mucho más complicada: Nadie reemplaza a Aaron Judge.
No existe un prospecto en el béisbol capaz de sustituir de inmediato la producción de un jugador que ha ganado tres premios MVP, se ha convertido en el rostro de la franquicia más famosa del deporte y continúa siendo uno de los bateadores más temidos del planeta.
