Luego de un año altamente productivo en las ligas menores, el equipo de Cincinnati ha hecho el anuncio oficial de que el prospecto número cuatro de MLB Pipeline finalmente verá acción en Grandes Ligas.
Tras una “desesperante espera” a lo largo de lo que va de campaña de 2023, uno de los prospectos dominicanos más excitantes de la actualidad, con las herramientas y potencial de ser una de las figuras más llamativas de MLB, ha sido llamado a la “Gran Carpa”.
Elly de la Cruz, finalmente, verá acción en Grandes Ligas, según anunció su equipo, Cincinnati Reds.
Tras debutar con un gran año en la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM) junto a Tigres del Licey, el prospecto número cuatro de las Grandes Ligas, de acuerdo con MLB Pipeline, ha estado teniendo su temporada más productiva de ligas menores. En 38 encuentros a nivel de Triple A, de la Cruz batea para promedio de .298 con OPS de 1.031, once bases robadas, doce jonrones y 36 remolcadas.
Para mostrar lo espectacular de los números del dominicano, si la muestra actual se extiende a una temporada de 162 juegos, De La Cruz estaría en ritmo para 51 cuadrangulares y 46 bases robadas, de acuerdo con ESPN Stats & Info.
“La Cocoa” saltó a la atención de los fanáticos dominicanos en la pasada campaña de LIDOM. El joven pelotero era uno de los sólidos candidatos para el premio de Novato del Año y hasta Jugador Más Valioso, pero debido a que jugó 24 partidos en la primera parte de la serie regular, otros pudieron igualar y superar sus contribuciones con el madero, aunque llegó a ganar el galardón como Jugador de la Semana.
Defensivamente, Elly de la Cruz puede ocupar todo el lado derecho del cuadro interior desde la segunda base. Inició y ha visto la mayor cantidad de entradas defensivas como tercera base, pero debido a las necesidades de Reds y a las propias destrezas que ha ido mostrando, se trasladó a la intermedia, donde ha demostrado mejor manejo del guante.
Para hacerle espacio a de la Cruz, los Reds enviaron al jugador Nick Senzel a la lista de lesionados de 10 días por molestias en su rodilla derecha.
BRISTOL, CT – Elly de La Cruz es quizás el prospecto de mayor expectativa en estos momentos en todas las ligas menores. No es para menos. El prospecto de 21 años asignado a Louisville AAA desde el inicio de temporada, batea en sus primeros 38 juegos para .298, 12 jonrones, 36 remolcadas y 11 bases robadas, números muy superiores a los que muestran todos los jugadores titulares del equipo grande en Cincinnati, que lucha por no caer en la fosa de la división con unos Cardinals perdidos tras el retiro de su líder Yadi Molina.
Nada mal para quien fue firmado por los Cincinnati Reds como agente libre internacional en julio de 2016, a la edad de 17 años.
A medida que avanzaba en las ligas menores, de la Cruz continuó progresando y mostrando un gran potencial. Sus números ofensivos y su desempeño defensivo llamaron la atención de los seguidores de los Reds.
En la temporada 2021, De La Cruz tuvo un destacado desempeño en las ligas menores, registrando una línea ofensiva de .298/.358/.521, con 26 jonrones, 84 carreras impulsadas y 22 bases robadas. Estos números impresionantes lo consolidaron como uno de los prospectos más prometedores de la organización.
La gran pregunta en estos casos siempre aflora: ¿Por qué no está en Cincinnati? ¿Qué pierde el equipo?
“Yo quiero estar con este equipo, ellos lo saben, pero tu sabes que yo no controlo eso y sólo tengo que salir a jugar, esperar y no tener esa presión encima”
Elly De La Cruz en Arizona a Leonte Landino el pasado mes de Marzo.
A continuación las tres razones por las cuáles aún permanece abajo. Aclaro que podrían cambiar en cualquier momento, porque…¡Así es el béisbol!
Punto débil
Como dije anteriormente, el aspecto ofensivo de De La Cruz es el factor que despierta la incógnita con un equipo realmente inconsistente. Tuve la oportunidad de compartir tiempo con este equipo durante los entrenamientos de primavera y realmente se nota la falta de energía en este equipo con excepción del futuro candidato a Cooperstown, Joey Votto.
De La Cruz podría ser ese factor ofensivo que, a tiempo, podría subir el ánimo tan necesario en el clubhouse. Para que se den una idea, este chico es la versión de Cincinnati de Onei Cruz. Ambos son “Cruz”, pero en su estilo y características son muy parecidos. Cruz fue un factor de impacto inmediato en Pittsburgh, quizás De La Cruz no lo sea para 2023, pero abre la puerta a las posibilidades en 2024.
Sin embargo el punto débil es su defensiva. Como campocorto su porcentaje defensivo es de .977, 3 errores en 28 juegos en la posición y uno en tercera base. En base a los dos últimos años, su defensa en la intermedia no figura para un Guante de Oro.
Cincinnati montó al cubano José Barrero (Antes José García) como titular de la posición y su ofensiva ha sido sólida, pero su ofensiva no compensa.
El dicho dice: “El que batea consigue cupo en el lineup”, y es cierto. Un jugador que en los momentos proyecta una temporada de 45-45 en AAA, en un equipo de ofensiva mediocre, tendría la oportunidad de pulir su defensiva en el máximo nivel.
¿Recuerdan a Rafael Devers cuando subió con Boston con 20 años? ¡Funcionó!
No se descarta un cambio de posición y que De La Cruz termine siendo probado en los jardines en las próximas semanas, aunque jamás ha jugado un juego fuera del infield en su carrera profesional.
El manejo del roster
CIncinnati ha seleccionado a 4 infielders entre sus últimas 7 selecciones número uno del draft amateur, incluyendo a Jonathan India, su flamante Novato del Año en 2021.
Después de conectar 21 HR en 150 juegos en 2021, su producción bajó a 10 en 2022 y a pesar de que sus números no lucen del todo mal en 2023, bateando para .276, 6 HR, 29 CI, .363 OBP, en general las expectativas son más altas que su producción, de ahí que surgen los comentarios sobre sus opciones y que aún no hay señales de una extensión de contrato más allá del control natural de sus años de servicio de liga mayor.
Una situación similar es la del 3B Nick Senzel, titular de la tercera base y aún sin extensión. Con Senzel han comenzado a experimentar en los jardines, quizás para hacer cupo a De La Cruz para la esquina caliente.
Pese a que Barrero tiene el mayor tiempo en el campocorto, su competencia más cercana ya está en la ciudad, el campo corto novato Matt McLain, subido el 15 de mayo y bateando .342 desde entonces, con slugging de .519. McLain fue la primera selección del draft de 2021 y venía compartiendo tiempo en el campo corto en AAA con De La Cruz, sin embargo, su defensiva aún está más cruda que la del dominicano, aún así fue llamado primero.
Obviamente los Reds intentan dejar a De La Cruz el mayor tiempo posible en sus granjas extendiendo su tiempo de control, con un equipo que entienden que hoy no está para competir.
Disciplina en el plato
Pero en el tema ofensivo también hay un punto débil: Su disciplina.
En 2022 De La Cruz coleccionó 158 ponches en 513 turnos entre AA y AAA. Esa es una de las asignaturas pendientes. Estamos hablando de un porcentaje de ponches de 30.8%.
En 2023 este número ha bajado a 26.9%. Su porcentaje es peor contra los zurdos que contra los derechos.
Para compararlo con Oneil Cruz, previo a su llamado a los Piratas en 2021, su %K fue de 17.2, una cifra que ascendió en 2022 a 34.7% en su campaña revelación. En condiciones similares, la expectativa con De La Cruz estaría alrededor de las mismas cifras, sólo que los Reds no pierden nada con esperar más para seguir trabajando este aspecto.
Cincinnati podría tener una inyección ofensiva con De La Cruz, McLain, Senzel e India jugando de forma constante. Es intrigante entender porque esperar para armar un equipo a mitad de temporada, alterando las piezas en pleno desarrollo cuando un plan podría incluso haber funcionado mejor para el desempeño en el terreno y el espectáculo.
Lo cierto aquí es que este interesante prospecto dominicano perteneciente a los Tigres del Licey está a la vuelta de la esquina y su llegada podría no sólo cambiar el ritmo de este club en terreno sino el panorama divisional que luce en las primeras de cambio bastante sorpresivo con la excepción del favorito Milwaukee para llevarse la división.
Actualización: Tras la publicación de este artículo, De La Cruz fue llamado al equipo grande el 6 de junio, debutando con los Reds de manera impactante, conectando tres extrabases en sus primeros dos juegos incluyendo un cuadrangular de 458 pies. La presencia de De La Cruz en el lineup de los Reds le da profundidad y esperanzas a un equipo lleno de talento joven que se ubica en los primeros días de junio como un contendiente para un lugar en la postemporada.
Leonte Landino es miembro de la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA) y de la Sociedad Americana para la Investigación del Béisbol (SABR). Puedes seguirlo en twitter @leontelandino
Esteban Loaiza, el ex-lanzador mexicano nacido en Tijuana, México, y cuya carrera en el béisbol abarcó más de una década con varios equipos de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) de Estados Unidos, finalmente encontró un espacio para regresar al béisbol profesional tras cumplir con una sentencia en una cárcel norteamericana por delitos de posesión y tráfico de drogas.
Loaiza comenzó su carrera profesional en 1995, cuando fue fichado por los Piratas de Pittsburgh. Durante sus primeras temporadas en las Grandes Ligas, Loaiza se destacó como lanzador, pero fue en el año 2003 cuando tuvo su mejor temporada. Ese año, jugando para los Chicago White Sox, registró un récord de 21 victorias y solo 9 derrotas, con un promedio de carreras limpias (ERA) de 2.90. Fue seleccionado para participar en el Juego de Estrellas de ese año y finalizó en el segundo lugar en la votación para el premio Cy Young de la Liga Americana, que se otorga al mejor lanzador.
A lo largo de su carrera, Loaiza jugó para varios equipos de las Grandes Ligas, incluyendo los Piratas de Pittsburgh, Rangers de Texas, Blue Jays de Toronto, White Sox de Chicago, Yankees de Nueva York, Nacionales de Washington y Dodgers de Los Ángeles. Durante su tiempo en la MLB, acumuló un total de 126 victorias y 114 derrotas, con un ERA de 4.65.
Sin embargo, a pesar de sus logros en el béisbol, la vida personal de Loaiza ha estado plagada de problemas. En febrero de 2018, fue arrestado en San Diego, California, bajo cargos de posesión, transporte y distribución de más de 20 kilogramos de cocaína. Las autoridades estimaron el valor de la droga en aproximadamente $500,000 dólares. En marzo de 2019, Loaiza se declaró culpable de los cargos de posesión de cocaína con intención de distribución.
En agosto de 2019, fue sentenciado a tres años de prisión y fue enviado a una institución correccional federal en California. Además, fue ordenado a pagar una multa de $250,000 dólares y a someterse a cinco años de libertad supervisada después de cumplir su condena. La sentencia de Loaiza fue el resultado de su participación en el tráfico de drogas, una actividad ilegal y peligrosa.
Tras un encierro de 36 meses en una cárcel de Washington, Loaiza fue deportado a su país, donde desde su natal Tijuana busca reincorporarse a la vida civil.
“Espero que no tomen el papel en ese tema, en decir que lo que me pasó no estuve involucrado, nunca lo he hecho y nunca lo hice, le doy gracias a Dios que estoy aquí, estuve haciendo mi tiempo y no me paso nada, salí bien” declaró Loaiza para la cadena Telemundo.
“Fue muy difícil para mí, es una de las cosas que el tiempo en que estuve encerrado supe quien está para mí y quien no, mi familia siempre estuvo conmigo. Le doy gracias a mis fanáticos por el apoyo que me dieron estando en una situación muy difícil en mi vida y carrera” agregó el veterano.
Sin embargo, en relación al delito de tráfico de drogas imputado y por el cuál estuvo privado de libertad, el exlanzador dijo: “nunca lo he hecho, nunca lo hice”.
Para la temporada 2023 de la Liga Mexicana de Béisbol, el Águila de Veracruz le extendió una nueva oportunidad en los diamantes, empleándolo como asistente de coach de pitcheo.
“Yo estuve buscando con varios equipos esa oportunidad, pero con la situación que me pasó, yo creo que tenían un poco de miedo, y el respeto que no se querían involucrar en cosas. Nada que ver con lo mío, con lo que me pasó, soy cien por ciento humano, cien por ciento deportista, para ayudar al deporte, y en realidad por eso estoy aquí, ahora estoy en el DF, en el estadio de los Diablos, recordando cuando empecé mi carrera en el béisbol con ellos. Estoy contento de llegar a los terrenos de aquí“ declaró Loaiza a los medios locales de la Ciudad de México.
La historia de Esteban Loaiza es un ejemplo de cómo una exitosa carrera deportiva puede verse afectada por problemas personales y decisiones equivocadas. Su legado en el béisbol ha quedado empañado por su involucramiento en actividades ilegales relacionadas con las drogas.