Hasta 18 equipos de MLB redujeron los costos de su nómina en 2024

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – La temporada 2024 del béisbol de Grandes Ligas ha visto un ajuste significativo en las nóminas de varios equipos, con un total de 18 franquicias reduciendo sus costos (más de la mitad de las 30). Estas reducciones responden a diversas estrategias financieras y deportivas, reflejando la búsqueda de un equilibrio entre competitividad y sostenibilidad económica. La realidad económica del país también es un punto a considerar del por qué se tomaron estas decisiones.

A continuación, se detallan los movimientos más destacados, según las estimaciones que nos facilitó el analista y comentarista de MLB John Homez.

Liga Americana

Tampa Bay Rays

Los Rays de Tampa Bay han reducido su nómina en $1.4 millones, dejando su presupuesto total en $130.4 millones para la temporada 2024.

Toronto Blue Jays

Los Blue Jays de Toronto han ajustado su nómina en $13 millones, estableciendo un nuevo total de $244.8 millones.

Boston Red Sox

Los Red Sox de Boston han realizado una significativa reducción de $36.3 millones, resultando en una nómina de $189.4 millones.

Minnesota Twins

Los Twins de Minnesota han disminuido su nómina en $26 millones, alcanzando un total de $151.1 millones.

Cleveland Guardians

Los Guardians de Cleveland han ajustado su nómina en $9.2 millones, dejando su presupuesto en $127.5 millones.

Chicago White Sox

Los White Sox de Chicago han efectuado una drástica reducción de $75.8 millones, situando su nómina en $124.8 millones.

Detroit Tigers

Los Tigers de Detroit han reducido su nómina en $29.2 millones, totalizando $117.3 millones.

Texas Rangers

Los Rangers de Texas han ajustado su nómina en $12.6 millones, resultando en un presupuesto de $238.7 millones.

Seattle Mariners

Los Mariners de Seattle han reducido su nómina en $34.1 millones, situando su total en $149.2 millones.

Los Angeles Angels

Los Angels de Los Ángeles han ajustado su nómina en $45.9 millones, resultando en $187.1 millones.

Oakland Athletics

Los Athletics de Oakland han reducido su nómina en $3.7 millones, dejando su presupuesto en $78 millones.

Liga Nacional

New York Mets

Los Mets de Nueva York han disminuido su nómina en $63.2 millones, situando su presupuesto en $311.5 millones.

Miami Marlins

Los Marlins de Miami han ajustado su nómina en $21.1 millones, resultando en $113.8 millones.

Washington Nationals

Los Nationals de Washington han reducido su nómina en $5 millones, estableciendo un total de $129.6 millones.

Milwaukee Brewers

Los Brewers de Milwaukee han ajustado su nómina en $4.3 millones, resultando en un total de $147.5 millones.

San Diego Padres

Los Padres de San Diego han realizado una drástica reducción de $76.3 millones, situando su nómina en $214.9 millones.

San Francisco Giants

Los Giants de San Francisco han ajustado su nómina en $20.7 millones, resultando en un presupuesto de $197.8 millones.

Colorado Rockies

Los Rockies de Colorado han reducido su nómina en $39.9 millones, estableciendo un total de $154.6 millones.

Equipos que aumentaron su nómina

Mientras muchos equipos han optado por reducir costos, algunos han incrementado significativamente sus presupuestos. Los equipos más destacados en este aspecto incluyen:

Los Angeles Dodgers

Los Dodgers de Los Ángeles han incrementado su nómina en $38.5 millones, alcanzando un total de $306.7 millones.

Houston Astros

Los Astros de Houston han aumentado su nómina en $27.5 millones, situando su total en $253.8 millones.

Kansas City Royals

Los Royals de Kansas City han realizado un notable incremento de $38.7 millones, alcanzando un total de $158.1 millones.

Baltimore Orioles

Los Orioles de Baltimore han aumentado su nómina en $28.8 millones, resultando en un presupuesto de $118.2 millones.

Atlanta Braves

Los Braves de Atlanta han ajustado su nómina en $23 millones, alcanzando un total de $271.8 millones.

St. Louis Cardinals

Los Cardinals de San Luis han incrementado su nómina en $20.2 millones, situando su presupuesto en $206.6 millones.

Pittsburgh Pirates

Los Pirates de Pittsburgh han aumentado su nómina en $22.8 millones, estableciendo un total de $112.6 millones.

Influencia de la Sabermetría

Estos ajustes reflejan las estrategias diversas que los equipos de la MLB están adoptando para afrontar la temporada 2024, buscando optimizar su rendimiento financiero y deportivo.

Como dije al principio la situación económica estadounidense y global también es un factor a considerar cuando diagnósticamos la economía de la MLB en 2024.

Sin embargo, según entiendo la Sabermetría -más que un modelo deportivo- principalmente es un modelo económico aplicado al béisbol; pronostico que la tendencia de abaratar o reducir costos será una constante en las temporadas venideras, indiferentemente del tema inflacionario que podría der una variante que solo aplique a los jugadores franquicia.

Así que todo aquel pelotero que le ofrezcan un contrato multianual y multimillonario en estos días, preferiblemente que no lo piense mucho, porque esa época de «despilfarro en el béisbol» está llegando a su fin con la «tecnocracia» dominante y la «necesidad» de los jóvenes en las menores.

¿Qué es el D-WAR y cuáles son sus implicaciones en el béisbol contemporáneo?

Aunque todas las estadísticas avanzadas han generado polémica y un rechazo del sector más conservador del béisbol, no se puede negar que a la mayoría de los fanáticos beisboleros les encanta llevar estadísticas, tradicionales y avanzadas, así que la Sabermetría les va como anillo al dedo

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – En el béisbol cada estadística cuenta, al menos así nos lo quieren hacer ver; más hoy que ayer. Digamos que desde siempre ha sido así en lo mediático, sobretodo desde que se profesionalizó este deporte hace ya 150 años. Desde hits y carreras hasta strikeouts y bases robadas, los números revelan el rendimiento de los jugadores en el campo.

Hoy analizaremos una métrica que ha ganado importancia en los últimos años en la defensiva, se denomina el D-WAR, o Defensive Wins Above Replacement, que evalúa la habilidad defensiva de un jugador y su impacto en el juego.

Definición y significado del D-WAR

Es una métrica que mide cuántas victorias adicionales aporta un jugador a su equipo debido a su habilidad defensiva en comparación con un jugador promedio en su posición. Es una manera de cuantificar el valor que un jugador agrega a su equipo a través de su defensa. Un D-WAR alto indica que un jugador tiene un impacto significativo en el resultado del juego debido a su habilidad para evitar carreras y hacer jugadas defensivas clave.

El concepto de WAR (Wins Above Replacement) en el béisbol se remonta a la década de 1980, pero fue popularizado y refinado en los últimos años con el advenimiento del análisis estadístico avanzado. El D-WAR es una extensión de esta idea, centrándose específicamente en la habilidad defensiva de un jugador. Surgió de la necesidad de tener una forma más completa de evaluar el rendimiento de un jugador más allá de las estadísticas tradicionales como promedio de bateo y ERA (promedio de carreras limpias).

¿Cómo se calcula el D-WAR?

Calcular el D-WAR no es una tarea fácil. Implica el análisis de una amplia gama de estadísticas y datos, que van desde jugadas defensivas específicas hasta métricas más generales sobre la efectividad de un jugador en su posición. Se tienen en cuenta factores como el porcentaje de fildeo, las carreras defensivas salvadas, las jugadas realizadas fuera de la zona de fildeo estándar y más. Todo esto se compara con el rendimiento promedio de un jugador en la misma posición para determinar el valor defensivo relativo de un jugador.

Además del D-WAR, hay otras estadísticas que complementan la evaluación del rendimiento defensivo de un jugador. Estas incluyen el UZR (Ultimate Zone Rating), que mide la cantidad de carreras que un jugador ha salvado o permitido en comparación con el promedio en su posición, y el DRS (Defensive Runs Saved), que cuantifica las carreras que un jugador ha salvado o costado a su equipo a través de sus jugadas defensivas.

Implicaciones en el juego

El D-WAR y otras estadísticas defensivas están cambiando la forma en que los equipos evalúan y valoran a los jugadores. Ya no se trata solo de cuántos hits conecta un jugador o cuántas carreras anota, sino también de cuántas carreras puede evitar con su defensa. Esto ha llevado a una mayor valoración de jugadores con habilidades defensivas sólidas, incluso si no son estrellas ofensivas.

Los equipos están utilizando estas métricas para tomar decisiones informadas sobre la composición de sus equipos y para identificar jugadores subestimados que pueden tener un gran impacto en el juego a través de su defensa.

Aunque todas las estadísticas avanzadas han generado polémica y un rechazo del sector más conservador del béisbol, no se puede negar que a la mayoría de los fanáticos beisboleros les encanta llevar estadísticas, tradicionales y avanzadas, así que la Sabermetría les va como anillo al dedo.

Siempre recuerden lo que ya he dicho muchas veces: la Sabermetría no gana juegos, pero abarata costos, genera noticias y aumenta las apuestas. Las victorias en el diamante las gestan los jugadores y mánagers con talento, oportunismo y tenacidad. Las estadísticas son referenciales, las jugadas son vinculantes. A mi me gusta la Sabermetría ¿por qué no? pero no estoy de cuerdo en que se imponga desde las oficinas para decisiones de juego, porque para eso están los mánagers.

Y recuerden algo muy importante: hoy en día para la negociación de los contratos de los peloteros, las estadísticas avanzadas son el currículo del jugador, además de la comercialización de su imagen, para aquel que aplique.

Brandon Belt hizo historia con el turno al bate más largo en las Grandes Ligas

Este hito no solo destacó la habilidad de Belt como bateador, sino también su resistencia mental y física. Después de una larga batalla de 12 minutos y 45 segundos, Belt finalmente conectó un doble, completando así un turno al bate que será recordado en la historia del béisbol

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DENVER, Colorado – El 5 de abril de 2018, en un enfrentamiento entre los Gigantes de San Francisco y los Angelinos de Los Ángeles, Brandon Belt protagonizó un turno al bate para la historia. En un enfrentamiento épico contra el lanzador Jaime Barria, Belt estableció no uno, sino dos récords en un solo turno al bate.

El primer récord llegó cuando Belt logró enfrentar 21 lanzamientos consecutivos, rompiendo el récord previo de más lanzamientos en un turno al bate en la historia de las Grandes Ligas. Pero eso no fue todo. En ese mismo turno al bate, Belt también estableció un nuevo récord al realizar 20 fouls, demostrando una tenacidad impresionante y una habilidad para mantenerse en la caja de bateo.

Este hito no solo destacó la habilidad de Belt como bateador, sino también su resistencia mental y física. Después de una larga batalla de 12 minutos y 45 segundos, Belt finalmente conectó un doble, completando así un turno al bate que será recordado en la historia del béisbol.

Este enfrentamiento no solo dejó una marca en los libros de récords, sino que también destacó la intensidad y la emoción que el béisbol puede ofrecer en cualquier momento del juego. Brandon Belt demostró que, en el béisbol, la paciencia, la concentración y la habilidad son fundamentales para alcanzar el éxito, incluso en un solo turno al bate.

Brandon Belt: La trayectoria después de su récord del turno al bate más largo

Brandon Belt pasó a la fama por aquel turno al bate, pero después de esa temporada 2018 ha tenido una carrera llena de altibajos.

En 2019, Belt tuvo una temporada consistente con 526 turnos al bate, registrando un promedio de bateo de .234, un porcentaje de embasado de .339 y un slugging de .403. Anotó 76 carreras, conectó 17 jonrones y acumuló 57 carreras impulsadas. Notablemente, tuvo el porcentaje de rodados más bajo de la Liga Nacional con un 28.3%.

La temporada 2020, acortada por la pandemia, fue notable para Belt. En solo 51 juegos, bateó .309 con un porcentaje de embasado de .425 y un impresionante slugging de .591. Conectó 9 jonrones y tuvo 30 carreras impulsadas, y su OPS (embasado más slugging) de 1.015 fue el cuarto más alto de la Liga Nacional.

En 2021, Belt continuó mostrando su poder al bate. Durante la temporada regular, bateó .274 con un porcentaje de embasado de .378 y un slugging de .597, acumulando un OPS de .975. Este año fue especialmente notable ya que Belt estableció un récord personal con 29 jonrones en 325 turnos al bate. Después de la temporada, se convirtió en agente libre pero decidió aceptar la oferta calificada de 18.4 millones de dólares de los Giants para permanecer con el equipo una temporada más.

Con el retiro del receptor Buster Posey, Belt se convirtió en el miembro más antiguo de los Giants. Sin embargo, su rendimiento se vio afectado por problemas de salud. En 2022, bateó .213 con un porcentaje de embasado de .326 y un slugging de .350 en 254 turnos al bate. Además, registró la velocidad de sprint más lenta de todos los jugadores de los Giants, a 24.3 pies por segundo. El 2 de septiembre de 2022, Belt se sometió a una cirugía para reparar el cartílago de su rodilla derecha, lo que puso fin a su temporada.

El 10 de enero de 2023, Belt firmó un contrato de un año por 9.3 millones de dólares con los Toronto Blue Jays. Aunque su tiempo con los Blue Jays fue corto, Belt buscó revitalizar su carrera con su nuevo equipo. Tras la temporada, se convirtió nuevamente en agente libre.

Al día de hoy sigue siendo agente libre.

Los numeritos que dejó en su carrera fueron: En 4.729 turnos al bate consiguió 1.232 imparables, 194 jonrones, 627 impulsadas, un promedio de bateo de .261, OBP de 357 y un OPS de .817.

A propósito de las 8 victorias seguidas de Ranger Suárez ¿Quién tiene el récord?

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – Cada temporada trae consigo historias de superación y hazañas notables. Recientemente, Ranger Suárez, el talentoso lanzador venezolano de los Philadelphia Phillies, ha capturado la atención de los aficionados al lograr una racha impresionante de 8 victorias consecutivas, para un impresionante WHIP de 0.76 y una efectividad de 1.37, con 58 ponches en 59 entradas completas.

Esta hazaña invita a una reflexión sobre los récords históricos en la MLB, especialmente aquellos relacionados con rachas de victorias. En este contexto, surge inevitablemente la pregunta que me hizo un compañero en la transmisión en www.playback.tv/diamante23 la semana pasada: ¿quién tiene el récord de victorias consecutivas en una misma temporada?

Carl Hubbell: El Rey de las rachas de victorias

Para responder a esta pregunta, debemos viajar en el tiempo hasta la década de 1930, un período dorado para el béisbol. El hombre que se destaca en esta conversación es Carl Hubbell, un lanzador zurdo que dejó una huella imborrable en la historia de las Grandes Ligas. Nacido el 22 de junio de 1903 en Carthage, Missouri, Hubbell se convirtió en una leyenda durante su tiempo con los New York Giants.

Hubbell debutó en la MLB en 1928 y rápidamente se estableció como uno de los mejores lanzadores de su era. Conocido por su formidable «screwball» (una especie de lanzamiento rompiente), Hubbell dominó a los bateadores durante una carrera que abarcó hasta 1943. En su ilustre carrera, Hubbell acumuló dos premios MVP (1933 y 1936), y fue seleccionado para el All-Star Game en nueve ocasiones consecutivas, de 1933 a 1938, y nuevamente en 1940, 1941 y 1942.

La épica racha de 1936

El año 1936 fue particularmente especial para Hubbell. Durante esa temporada, logró una racha histórica de 19 victorias consecutivas, estableciendo un récord que aún perdura en los anales de la MLB. Esta hazaña no solo subraya su habilidad y consistencia, sino también su resistencia en una era donde los lanzadores completaban muchos más juegos que en la actualidad. Era otro béisbol, de eso no cabe duda, pero igual sigue siendo una gesta impresionante.

La racha comenzó el 17 de julio de 1936 y se extendió hasta el 27 de mayo de 1937, es decir, en dos temporadas seguidas. El récord de victorias consecutivas por un pitcher en la MLB está en manos de Carl Hubbell, quien ganó 24 juegos consecutivos entre 1936 y 1937.

A lo largo de su carrera, Carl Hubbell registró 253 victorias y 154 derrotas, con una efectividad (ERA) de 2.98. Su control y técnica le permitieron ponchar a 1.677 bateadores y acumular 260 juegos completos y 36 blanqueadas. Estos números reflejan no solo su talento sino también su durabilidad y consistencia como lanzador.

El legado de Carl Hubbell va más allá de sus estadísticas. En 1947, cuatro años después de su retiro, fue incluido en el Salón de la Fama del Béisbol. Su contribución al juego ha sido celebrada por generaciones de aficionados y jugadores. Su famosa «screwball» sigue siendo recordada como uno de los lanzamientos más efectivos en la historia del béisbol.

Comparaciones injustas, pero interesantes

La racha de 8 victorias consecutivas de Ranger Suárez en el comienzo de esta temporada 2024 es impresionante y destaca su talento como uno de los mejores lanzadores jóvenes de la actualidad. Sin embargo, compararlo con la hazaña de Hubbell subraya la magnitud del logro del lanzador de los Giants.

En una era contemporánea donde las rotaciones de lanzadores y la gestión del bullpen han cambiado drásticamente, la durabilidad y consistencia necesarias para alcanzar 19 victorias consecutivas en una misma temporada parecen aún más impresionantes e imposibles en el béisbol moderno.

Sigamos disfrutando de Ranger Suárez, el venezolano que está teniendo su mejor campaña en Las Mayores.

¿Ha dejado de ser Venezuela la cuna de los mejores torpederos?

Al momento de escribir este artículo, un total de 479 venezolanos han jugado en las Grandes Ligas, cifra que demuestra, sin atenuantes, que el béisbol sigue siendo el deporte favorito de los venezolanos, con una lista indiscutible de ídolos para quienes crecimos cuando eran muy pocos los peloteros criollos en llegar y establecerse en el llamado Big Show.

Nosotros, que nacimos en los sesenta, jugamos béisbol con la ilusión de llegar a emular lo hecho por Alonso «Chico» Carrasquel, el primer latinoamericano en ganar la votación al juego de estrellas como campocorto de los Medias Blancas de Chicago; a Luis Aparicio, por su magia con el guante y velocidad en sus piernas y también por el halo de misticismo que generaba su figura dentro y fuera del terreno.

Entrando en la década del setenta, al mismo tiempo que Aparicio se retiraba en 1974, otro campocorto, David Concepción, se convirtió en figura prominente de Venezuela en las mayores e ídolo de otra generación.

Fue tanto el impacto de Carrasquel, Aparicio y Concepción, cada uno en su época desde 1950 en adelante, que a nuestro país se le reconocía por ser una potencia mundial petrolera, tener a los mejores campocortos y a las mujeres más bellas.

Sería injusto no señalar que, aparte del béisbol, hubo otros ídolos deportivos como los púgiles Ramoncito Arias y Carlos «Morocho» Hernández; César Girón en la tauromaquia, quien junto a su hermano Curro Girón, eran de los mejores toreros en el mundo; y en el hipismo a Gustavo Ávila, probablemente el mejor jinete venezolano de la historia, ganador de dos de las tres carreras de la Triple Corona del hipismo estadounidense con el recordado Cañonero en 1971.

Enzo Hernández fue otro campocorto muy destacado por su parecido a Luis Aparicio y, pese a su débil ofensiva, durante siete años se adueñó de la posición seis de los Padres de San Diego. Una lesión en la columna vertebral aceleró su salida de las mayores y su retiro causó frustración a quienes lo admiramos por ser dueño de un estilo muy elegante y sobrio. Sorpresiva y tristemente,

Enzo Hernández se suicidó en 2013 por causas desconocidas, aunque nunca superó las consecuencias del dolor lumbar que lo aquejó hasta el final de su vida.

El Rey David Concepción, injustamente aún sin ser entronizado en el Salón de la Fama, brilló 18 años con los Rojos de Cincinnati, la mayor parte como torpedero, ganando cinco guantes de oro y nueve juegos de estrellas, solo por detrás del inmortal Aparicio, quien acumuló 9 guantes de oro y 13 participaciones en el Clásico de Julio.

Cuando el aragueño se retiró en 1988, ya había emergido otro campocorto que prolongaría la distinción de nuestro país en esa posición.

Oswaldo Guillén debutaba en 1985 y lo hizo por la puerta grande al ganar el premio del Novato del Año. Durante 14 temporadas permaneció en las praderas cortas de los Medias Blancas, con tres juegos de estrellas y un guante de oro en su currículo.

En 1989, de manera inesperada, debutó Omar Vizquel con los Marineros de Seattle, lo cual marcó el inicio de una carrera digna de ser elegida al Salón de la Fama, tras ganar 11 guantes de oro y dejar, entre otros registros, el mejor promedio de fildeo de por vida en su posición. Recordemos que el caraqueño llegó a los entrenamientos primaverales de ese año para ser observado sin la certeza de comenzar la campaña con el equipo grande.

La idea de la gerencia era observar su desenvolvimiento en el más alto nivel, después de brillar en ligas menores tras ser firmado por el scout cubano Orlando «Marty» Martínez. Para entonces, el titular era el boricua Rey Quiñonez, quien por un problema de adicción a las drogas no se presentó al spring training y, ante la madurez mostrada por Vizquel, la gerencia se atrevió a colocarlo en el lineup desde el primer día.

A partir de allí, comenzó a construir una carrera legendaria que duró 24 años, la mayor parte como uno de los mejores exponentes del juego. Hay que estar en el lugar adecuado, en el momento apropiado, y eso fue lo que, por fortuna, le sucedió al venezolano.

Posteriormente, aparecieron otros paracortos que dejaron huella, sin el brillo ni la calidad de los antes mencionados. Podríamos mencionar a César Izturis, ganador de un guante de oro, al igual que Alcides Escobar, con otro guante dorado, y Elvis Andrus, quien superó la barrera de 2,000 hits en su trayectoria y tiene el privilegio de haber devengado la suma de 137 millones de dólares en 15 años de carrera, con solo dos convocatorias, ambas de suplente, al juego de estrellas.

Así es el negocio del béisbol. Para fortuna de Andrus, Texas le otorgó un contrato de ocho años por 115 millones de dólares, reconociendo así su consistencia y madurez en el juego, aunque su desempeño no es comparable al de sus predecesores.

Miguel Rojas, Ezequiel Tovar, Orlando Arcia y Brayan Rocchio constituyen los integrantes del actual contingente nacional en el puesto más emblemático de Venezuela en el mejor béisbol del mundo. Arcia llegó a los Bravos de Atlanta desde Milwaukee. Su carrera parecía irse por un barranco al perder la titularidad, luego de cuatro campañas en plan estelar con los Cerveceros.

Extrañamente, la gerencia de los Bravos trajo a Arcia en un canje que pasó desapercibido como un movimiento más entre equipos. Arcia era una carta que se guardó la gerencia general de Atlanta ante la inminente partida del estelar Dansby Swanson hacia la agencia libre. Mantuvo al nacido en El Tigre, estado Anzoátegui, un par de campañas entre ligas menores y suplencia en el equipo grande, hasta que el año pasado le entregó la titularidad con resultados por encima del promedio, tanto que fue el SS de la Liga Nacional, mostrando todo el potencial que lo mantiene fijo entre los mejores de su posición.

Miguel Rojas, camino a llegar a 10 años en Grandes Ligas, finalista un par de veces al ganador del guante de oro, premio que le ha sido esquivo, era el capitán y torpedero de los Marlins hasta que lo cambiaron a los Dodgers de Los Ángeles. Ahora cumple un rol de suplente ante la modificación de Dave Roberts en asignar a Mookie Betts, quizás el mejor pelotero del béisbol en la actualidad, para asumir el puesto de Rojas. Será difícil para el nativo de Los Teques volver a cumplir un rol diferente a sus casi 35 años y con un contrato garantizado solo hasta 2025.

Brayan Rocchio era un desconocido para la afición venezolana cuando Cleveland lo subió para una breve pasantía el año pasado. Ahora es el titular y hace combinación con Andrés Giménez alrededor del segundo cojín y ha comenzado a llamar la atención por las excepcionales jugadas que realiza. El enigma es su débil bate que no supera la llamada «línea Mendoza», un mote que quedó en la historia del béisbol mayor para quienes no superan los .220 de promedio al bate, en referencia al mexicano Mario Mendoza, quien se mantuvo por nueve temporadas entre Piratas, Marineros y Texas a pesar de promediar solo .218 de average de por vida.

Finalmente, ha aparecido un jugador que tanto a la ofensiva, pero sobre todo con el guante, podría reeditar que un venezolano obtenga un guante de oro. Nos referimos al joven Ezequiel Tovar, quien llegó el año pasado a la gran carpa precedido de una exitosa pasantía por las menores y desde su arribo a Colorado, ha superado las expectativas al batear para .253 en su año de estreno y ser finalista entre los tres mejores para optar al premio de la Rawlings. Swanson, de los Chicago Cubs, superó a Tovar y se llevó el galardón por segundo año consecutivo.

No obstante, Tovar ha continuado mostrando que es un jugador élite con el guante y ofensivamente brilla al batear .283 transcurrido el primer tercio de los 162 juegos programados, con un WAR de 1.2 en 30 partidos, con proyección a superar los 4.0 en la métrica más relevante para evaluar el rendimiento de un jugador.

Es cierto que Venezuela fue reconocida durante varias décadas como la cuna de los mejores paracortos y que con la retirada de Omar Vizquel ese predominio se ha diluido.

No obstante, Andrés Giménez, originalmente firmado para ocupar el puesto seis, fue trasladado a la segunda base por los Guardianes de Cleveland y no solo ha ganado consecutivamente el guante dorado, sino que ha sumado un guante de platino como el mejor defensor del joven circuito. Por ahora, está en las manos de Ezequiel Tovar retomar ese liderazgo perdido y, si las lesiones lo permiten, también en Oswald Peraza de los Yanquis de Nueva York, quien perdió la batalla con Anthony Volpe en la disputa por ser el paracorto de todos los días, pero la calidad que tiene pudiera permitirle pasar a otra organización o no se descarta que, ante la inminente salida de Gleyber Torres en la próxima agencia libre, sea el camarero de los Mulos de Manhattan a partir de 2025.

Alcides Escobar, en 2015, fue el último criollo en llevarse un guante de oro, año en que además fue el Más Valioso de la Serie de Campeonato del joven circuito, que concluyó con el título de la Serie Mundial para Kansas City.

Lejos estamos de aquellos tiempos en los cuales Aparicio acumuló nueve guantes dorados; David Concepción obtuvo cinco y Omar Vizquel un total de 11, con un dominio sin igual desde 1993 a 2001, que luego completó con dos más cuando firmó con los Gigantes de San Francisco.

Venezuela dejó de ser una potencia petrolera mundial y nuestras reinas de belleza no han podido repetir las hazañas de Irene Sáez, Maritza Sayalero, Bárbara Palacios, Alicia Machado, Dayana Mendoza, Stefanía Fernández y María Gabriela Isler, y el dominio de los campocortos también se ha extinguido. Ezequiel Tovar, Orlando Arcia y Brayan Rocchio tienen el testigo en sus manos.

Oslando Muñoz es periodista con amplia trayectoria en el ámbito deportivo y político de Venezuela y columnista de Diamante23.com. Puedes contactarlo en munozoslando@gmail.com

La Sabermetría no gana juegos pero reduce costos, genera noticias y aumenta las apuestas

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – A menudo se escucha que son los peloteros y managers los que ganan los juegos; y esa es una verdad indiscutible. Pero también sería justo decir que son responsables de las derrotas, ya sea por decisiones erróneas, virtudes del rival o simplemente por no ejecutar las jugadas.

Ahora, les propongo recordar el origen histórico de la sabermetría con sus dos temas fundamentales: la reducción de costos y el interés del fanático y la prensa especializada en entender el juego a través de estadísticas.

Billy Beane, gerente general de los Atléticos de Oakland, popularizó el uso de la sabermetría en la década de 2000. Aunque no fue su creador, si fue quien la popularizó en el béisbol. Su motivación inicial era competir contra equipos con presupuestos mayores y de mercados más grandes. Al principio fue más una necesidad que un antojo, pero hoy es todo lo contrario.

La sabermetría, en su esencia, es un modelo económico y administrativo aplicado al deporte: nunca jamás olvide esto para que no distorsione la realidad y mucho menos manipule los eventos históricos. Hacer un diagnóstico errado del origen y aplicación de la sabermetría nos llevaría a conclusiones erradas. Repito: la sabermetría es un modelo o sistema económico -además austero- aplicado al béisbol.

Con el periódico de mañana en la mano, podemos decir que los Atléticos no lograron grandes hazañas deportivas, pero al menos pudieron competir con bajos presupuestos por algunas temporadas más. Sin olvidar que, nos guste o no, la sabermetría de los Atléticos cambió este deporte porque los «grandes» copiaron este modelo austero, sin necesidad, pero con unas intenciones muy claras: reducir costos al máximo aparentando ser competitivos.

Los Atléticos no ganaron ninguna Serie Mundial después de aplicar el modelo sabermétrico y tampoco salvaron la economía de la franquicia (muy importante esto), porque desde 2024 se marchan de Oakland a Sacramento y se estima que en 2028 echen raíces en Las Vegas. Entonces ¿De qué les sirvió la sabermetría? Esto es debatible, pero tan solo mostraron un modelo económico austero a las demás franquicias, incluso a las que no tenían problemas con su presupuesto ni limitaciones en sus respectivos mercados. Entonces ¿por qué lo hicieron? Porque vieron una oportunidad de abaratar costos y maximizar ganancias.

Influencia de la prensa en las estadísticas

Las estadísticas tradicionales del béisbol, como el promedio de bateo, los hits o las carreras impulsadas, fueron interpretadas -incluso inventadas- por la prensa especializada desde el siglo XIX, me refiero entonces desde el mismo año del debut de la Liga Nacional en 1876.

Esta relación entre la prensa y el béisbol ha sido beneficiosa para ambas partes, ya que ha generado interés público y ha contribuido al éxito del béisbol desde los años 1870 hasta aproximadamente la década de 1970, es decir, durante un siglo. Hago un corto abrupto en 1970 porque desde ese año la televisión comenzó a ser el medio favorito y masivo, pero antes de eso (en el siglo mencionado) la prensa -exclusivamente la prensa escrita- fue llamada «el cuarto poder». El béisbol se benefició mucho de la prensa en esta época.

No se puede ignorar que fue la prensa, me refiero a los periódicos de papel y tinta negra (para no dejar ni la más mínima duda), la promotora de las estadísticas tradicionales, para nosotros ahora son «tradicionales» pero en aquel momento eran el reflejo del juego. Durante un siglo y desde el año 1876 el público se enteraba de lo ocurrido en el diamante gracias a los reporteros leyendo la prensa cada mañana. ¿Cómo se enteraban de lo ocurrido? Leyendo narrativas, artículo y columnas con estadísticas.

Muy importante esto: hoy en día estamos viviendo un sincretismo entre la nueva economía del béisbol y la evolución de las estadísticas, porque tanto el negocio evolucionó como la fórmulas matemáticas que reflejan el juego. Importante, no olvide lo que dije arriba: ni las estadísticas ni la sabermetría nunca han ganado ni ganarán juegos, son solo los jugadores y mánagers, pero los hábitos de consumo siempre han cambiado y seguirán cambiando. También la forma en que se reporta el béisbol ha cambiado y seguirán cambiando.

La sabermetría no solo ha revolucionado la forma en que se analiza el juego, sino que también ha generado polémica y discusiones, lo que a su vez ha aumentado el interés por el béisbol. En un momento en que el béisbol ha perdido terreno frente a otros deportes en Estados Unidos, la sabermetría se convierte en una herramienta vital para mantener viva la atención del público estadounidense, el cual es el primer objetivo de la MLB, su propia gente, que además tiene el mayor poder adquisitivo en el mundo.

Si bien es cierto que la sabermetría no gana juegos por sí sola, su capacidad para reducir costos y generar noticias e interés masivo la convierte en un elemento fundamental para la industria del béisbol. Al final del día, son los peloteros y managers los que determinan el resultado en el campo (es una realidad indiscutible).

El fundamento de todo esto es que la sabermetría juega un papel crucial en el funcionamiento y la promoción del deporte para las nuevas generaciones, que prefieren entender el juego más que verlo, es decir: saben más pero ven menos. Suena extraño, pero es otra realidad de este mundo posmoderno. Hoy en día la gente sabe más de béisbol, pero ve menos béisbol. ¿Una contradicción? Si. Siempre digo que la vida está llena de contradicciones.

Cuando me refiero a saber, no me refiero a saber jugar, sino a conocer estadísticas de béisbol y de peloteros, que al final esto le hace pensar al fanático que «sabe mucho», entonces habla más de béisbol y también apuesta más «porque los números no mienten». La sabermetría y las apuestas también tienen una relación ineludible, pero de eso escribiremos otro día. Gracias a la sabermetría hay más apuestas. Negocio es negocio y si la sabermetría mejora el negocio, abarata costos y genera noticias entonces que viva la sabermetría gritan desde lo más alto de la MLB.

Debemos recordar que el béisbol pasó de ser el «deporte rey» en América a ser superado por la NFL y NBA desde 1970 (con la revolución de la televisión a color y el mercadeo generado por el football y el baloncesto) a ser hoy en día el tercer deporte en importancia en EEUU.

Una tercera posición que -en suma- está peligrando con la MLS, el soccer, con el impacto y siembra de fanáticos que dejará el segundo Mundial de la FIFA en Norteamérica en 2026. La inclusión de las mujeres en el balompié como el deporte preferido de las estadounidenses es un elemento que terminará perjudicando al béisbol como disciplina hegemónica en las próximas décadas. Las mujeres estadounidenses aman el soccer y lo juegan en el colegio como un «deporte de mujeres». Solo el baloncesto se le acerca como práctica femenina.

El béisbol debe adaptarse a los nuevos hábitos de consumo, no cambiando el juego (que ha sido el mayor error de la MLB en los últimos años), sino en la manera en que se consume. La sabermetría le gusta a los fanáticos anglosajones y ellos son la mayoría en el mercado. A los latinos ni nos ven, lamentablemente por la precaria economía que tenemos en nuestros países, aunque el 30% de los peloteros de MLB hoy sean latinos.

Los Yankees cierran la semana con siete victorias consecutivas

EL SONIDO DEL BRONX

Los Yankees de Nueva York están en su mejor momento de la temporada, habiendo conseguido su séptima victoria consecutiva el domingo, la racha ganadora más larga desde septiembre de 2022. Esta victoria también forma parte de un impresionante tramo donde el equipo ha ganado ocho de sus últimos nueve juegos, 13 de los últimos 15, 14 de los últimos 17 y 16 de los últimos 21.

El domingo, los Yankees concluyeron una barrida de tres juegos contra los Medias Blancas de Chicago con una victoria contundente de 7-2 en el Yankee Stadium. Aaron Judge y Jon Berti fueron los protagonistas del partido, conectando sendos jonrones hacia la banda corta del jardín derecho. El jonrón de Judge fue su decimotercero de la temporada y el séptimo en 13 juegos, destacando que ocho de sus últimos nueve hits han sido extrabases.

Judge ha estado en una racha impresionante, con 4 jonrones en sus últimos siete juegos, 7 en sus últimos 13 y 10 en sus últimos 24 desde el 24 de abril.

Judge también mantiene una racha de siete juegos consecutivos conectando hits, la más larga de su temporada, bateando .500/.625/1.208 (12 de 24) con 8 carreras, 5 dobles, 4 jonrones, 7 impulsadas y 8 bases por bolas durante este período.

Carlos Rodón (5-2) continuó su racha ganadora al obtener su tercera victoria consecutiva como abridor. Con esta victoria, los Yankees mejoraron su récord a 33-15, el mejor de la Liga Americana y el segundo mejor de las Grandes Ligas, solo detrás de Filadelfia. Este récord de 33-15 iguala el mejor inicio de 48 juegos en los últimos 26 años, siendo solo la cuarta vez en los últimos 66 años que los Yankees logran al menos 33 victorias en sus primeros 48 juegos.

Los Yankees han sido dominantes en sus series, ganando o empatando 13 de las 15 jugadas esta temporada. Este desempeño solo se ha visto en seis ocasiones en la historia de la franquicia, destacando años como 1928, 1932, 1939, 1949 y 2002.

La clave del éxito reciente ha sido el rendimiento de los lanzadores abridores, quienes han permitido solo cinco carreras y han lanzado al menos seis entradas en los últimos siete juegos. Esta es la tercera vez en la historia del equipo que los abridores permiten cinco carreras o menos en una serie de siete juegos.

La serie contra los Medias Blancas marcó la cuarta barrida del año para los Yankees, igualando su total de 2023 y siendo la primera vez que barren a Chicago en tres juegos desde mayo de 2021.

COMENZANDO LA SEMANA EN LA PUNTA

Con 33 victorias y 15 reveses, los Yankees arrancan la semana del 20 de mayo con la mejor marca de la liga americana superando a los Orioles en la División Este con ventaja de dos juegos.

Este lunes continuarán su campaña el lunes enfrentándose a los Marineros de Seattle en una serie de cuatro juegos. Marcus Stroman (3-2, 3.33) abrirá para los Yankees contra Logan Gilbert (3-2, 3.07) de Seattle en el primer juego de la serie el lunes por la noche.

Mucha calidad en solo cinco puestos para los mejores campocortos latinos

JUEGO PERFECTO

MEDELLÍN, Colombia – Al César lo del César, frase célebre de nada más y nada menos que de El Hijo del Padre y la que mejor se ajusta a nuestra lista de los cinco mejores Shorts Stops latinoamericanos de todos los tiempos en Grandes Ligas, lista muy acorde a la actualidad, a nuestros tiempos y a su vez muy comprimida, que invita abiertamente a un exquisito debate, especialmente si nos enfocamos exclusivamente en el arte de custodiar la sexta posición del terreno de juego.

¿Cómo negar que los venezolanos Omar Vizquel (11 Guantes de Oro), Luis Aparicio (9 Guantes de Oro), el cubano Rey Ordóñez (3 Guantes de Oro en 9 años), el dominicano Tony Fernández (4 Guantes de Oro), y el colombiano Édgar Rentería (2 Guantes de Oro), son hasta ahora los mejores campo cortos latinoamericanos de todos los tiempos de la MLB y en ese estricto orden?

La espectacularidad defensiva, combinada con extraordinarios malabares del venezolano “Manos de Seda” Omar Vizquel y del cubano Rey Ordóñez solo tienen como precedente al estadounidense y Salón de la Fama Ozzie Smith. Sin duda han sido muchos los Short Stops de gran calidad, estadounidenses y latinoamericanos pero la espectacularidad de Smith, Vizquel y Ordóñez los coloca un escalón por encima del resto, quizás con Aparicio y Guillén muy cerca de ellos.

Lo de Ordóñez es necesario dimensionarlo, ya que lo de Vizquel lo hemos resaltado hasta la saciedad. El cubano solo tuvo 9 años de carrera en Grandes Ligas (1996 – 2004), ganando sus 3 Guantes de Oro en temporada consecutivas (1997 – 1999). Sin embargo, lo que parecía el inicio de una cadena de guantes dorados que debió estar alrededor de 10 durante sus años de servicio en la MLB, los cuales hipotéticamente debieron haber sido por 7 campañas más, hasta sus 40 años de edad, una fractura de brazo en el año 2000 colapsó su carrera, truncando su participación en la Serie Mundial de ese año con sus Mets de Nueva York ante los Yankees, así como la posibilidad de desarrollar la combinación de doble plays con el boricua Roberto Alomar, lo que es un sueño frustrado para el universo del béisbol.

“The Little Louie”, tal y como se le reconocía a Luis Aparicio en la MLB, fue pionero después del Chico Carrasquel por la enorme carrera que logró y sigue vigente como en sus tiempos activos por su enorme calidad defensiva y porque aún es prácticamente imposible de alcanzar en casi todos los aspectos del juego por parte de los mejores custodios de la posición 6 de la actualidad, además de que también se le reconoce por su extraordinario alcance y capacidad acrobática.

La elasticidad, habilidad y elegancia del dominicano Tony “Cabezas” Fernández fue prácticamente nunca antes vista en un mismo Short Stop, con un estilo de juego muy particular porque aparentaba no contar con un brazo potente, ya que patentó sus lanzamientos certeros hacia la intermedia y la inicial por debajo del brazo, a nivel de su cintura, para lo que en realidad se requiere es precisamente el más potente de los brazos. En la acera del frente, la potencia de su brazo con disparos por encima del hombro junto a su gran seguridad y lo certero de sus envíos con el resto de sus herramientas de juego, elevó a ”El Niño” Édgar Rentería a un nivel muy por encima del promedio.

No obstante, sobrarán aquellos que apelen a favor del dominicano nacido en Estados Unidos Alex Rodríguez y del estadounidense de ascendencia mexicana Nomar Garciaparra, e incluso por el dominicano Miguel Tejada. ¿A aquellos que abogan por éstos otros tres súper estrellas Latinos de la posición cómo se les refuta y se les dice que no?. Pues no cabe dudas que ofensivamente fueron muy superiores y aunque a la defensiva también fueron extraordinarios, no lo suficientemente buenos como para superar o igualar a quienes encabezan nuestra lista.

En lo particular y desde la calidad defensiva me cuesta excluir al venezolano Oswaldo Guillén (Novato del Año y Guante de Oro), quien fue 13 años consecutivos Short Stop titular de los Medias Blancas de Chicago, lo que no es poca cosa y es de tanto valor como uno o varios premios defensivos que se puedan asignar. Guillén fue una genuina aspiradora de la posición y volaba sobre la segunda base en sus pivoteos al realizar las doble matanzas. Su calidad defensiva fue tan buena, que era superior a los estelares de su generación y posición de la Liga Americana, como los estadounidenses Cal Ripken Jr. y Mike Bordick, por ejemplo. Con .974 de porcentaje de fildeo en 16 temporadas, Guillén solo es superado por “Manos de Seda” Omar Vizquel (.985 % de fildeo); y “El Niño” Édgar Rentería (.976 % de fildeo), de nuestra lista, iguala con el cubano Rey

Ordóñez y supera levemente al también venezolano Luis Aparicio y al dominicano Tony Fernández, quienes lograron .972 en porcentaje de fildeo. Por 13 años los fanáticos de los Medias Blancas de Chicago asistieron al Comiskey Park para disfrutar del juego y de una de sus principales atracciones, la espectacularidad de Oswaldo Guillén en el campo corto y es que en realidad fue espectacular pero no más que Omar Vizquel, el único responsable de que el Short Stop de los patiblancos no cuente con más de un guante de oro en sus vitrinas.

Las diferencias generacionales también marcan un abismo, razón por la cual tampoco faltarán aquellos de la tercera edad que argumenten y ubiquen a “El Rey” David Concepción entre el segundo y tercer puesto en esa lista. Concepción se mantiene como uno de los jugadores más capaces de inteligentes del juego. En una época en la que aparecieron y proliferaron los primeros estadios con grama artificial, “El Rey” David patentó su disparo hacia la inicial con un piconazo a un poco más de dos tercios de la trayectoria de su lanzamiento (para que su compañero defensor de la primera base tuviera una recepción cómoda), logrando que con el rebote la pelota adquiriera mayor velocidad y potencia, debido a las características de esos duros primeros pastos artificiales.

Y qué decir del también venezolano Alfonso “Chico” Carrasquel o “El Fantasma de la calle 35” (cuando parecía que la pelota superaría el cuadro interior para continuar de hit, el Chico aparecía de la nada como un verdadero fantasma, capturaba la esférica y el bateador – corredor nunca lograba llegar a salvo a la inicial del Comiskey Park). El Chico Carrasquel fue por 10 años una de las principales referencias de la posición 6 en Grandes Ligas, al punto que en el año 1951 se convirtió en el primer latinoamericano en ser seleccionado para participar en un Juego de las Estrellas. Durante esa misma temporada estableció el récord de más jugadas sin cometer errores de la Liga Americana para un Short Stop con 297, lo cual logró a lo largo de 2 meses en 53 juegos. El Chico Carrasquel además defendió la franela de los White Sox en los Juegos de Estrellas de los años 1951, 1953, 1954 y 1955 en calidad de titular, dejando en la banca durante esos encuentros a estelares de la posición que tiempo después fueron exaltados al Salón de la Fama, como el italoamericano Phil Rizzuto, Short Stop de los Yankees de Nueva York.

La mención especial en ésta ocasión recae en los venezolanos Enzo Hernández y José Escobar, en el cubano Germán “El Mago” Mesa y el boricua “El Mago” Javier Báez.

Hernández jugó apenas por 8 años en Grandes Ligas con Padres de San Diego y Dodgers de Los Ángeles en su última temporada, a pesar de haber debutado en Las Mayores a los 22 años de edad en el año 1971. Considerado uno de los mejores Short Stops defensivos de Venezuela, su bate no le acompañó, por lo que su carrera en Grandes Ligas culminó a sus 29 años de edad con .224 de Average, lo que afectó su juego defensivo en el Big Show.

El caso de José Escobar no fue muy diferente. Su defensiva fue tan buena que sin lugar a dudas era de nivel de Grandes Ligas y al más elevado nivel, comparado incluso con sus coterráneos Guillén y Vizquel y muy especialmente con Alfonso Chico Carrasquel por una particularidad, su compromiso con los batazos extremos hacia ambos lados del campo, gracias a su capacidad y gran alcance que era tal, que probablemente sea el Short Stop que en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional haya generado en los narradores más rectificaciones porque cuando una pelota era bateada por el medio del terreno sobre la segunda almohadilla o por el hueco entre el antesalista y el campo corto, cuando ya la esférica proyectaba perfilarse hacia los jardines en un evidente inatrapable, los narradores ya comenzaban a relatar el hit y en la última fracción de segundo, en el último instante y muy similar a “El Fantasma de la calle 35 del Comiskey Park”, pero principalmente en el estadio Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto, casa de su equipo Cardenales de Lara en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, aparecía como un auténtico espectro para mágicamente capturar la bola, realizar la asistencia con disparo certero y a tiempo para finalmente realizar el out, provocando a su vez la rectificación en la narración de los relatores sobre la jugada, en el mismo momento de la acción. Lamentablemente su ofensiva diestra era siniestra, razón por la cual apenas se tomó un café en el Big Show durante la campaña de 1991 con los Indios de Cleveland, ya a sus 30 años de edad.

Germán Mesa, también conocido como “El Mago” o “El Imán”, es considerado el mejor Short Stop de Cuba de todos los tiempos. Jugó en la Serie Nacional de Cuba desde el año 1985 hasta el año 2001 con los Leones Industriales de La Habana, a excepción de sus dos primeras temporadas, las cuales ejecutó defendiendo los colores de los Metropolitanos de la capital. Mesa no tuvo la oportunidad de probarse en las Grandes Ligas, al igual que la enorme mayoría de los peloteros cubanos de su época por el férreo régimen castrista. Realmente lamentable porque los cronistas de la mayor de las Antillas aseguran que de Mesa haber jugado en la MLB, Ripken, Vizquel, Fernández, Larkin, Ordóñez y compañía difícilmente hubieran ganado tantos Guantes de Oro, así de bueno fue en el Short Stop “El Mago” Germán Mesa, por lo que muy a nuestro pesar, nos perdimos de disfrutar ese espectáculo del campo corto proveniente desde Cuba, porque su juego defensivo es comparado con la espectacularidad que desarrollaron, lograron, alcanzaron y caracterizó al estadounidense Ozzie Smith, al venezolano Omar Vizquel y a su coterráneo Rey Ordóñez.

En la actualidad lamento profundamente que “El Mago” puertorriqueño Javier Báez no esté desarrollando una carrera sólida y consistente en calidad de Short Stop porque si lo hiciera, cuenta con las herramientas, ofensiva y defensiva, incluyendo capacidad acrobática e inteligencia para el juego, como para estar entre lo mejor de lo mejor que hayamos visto entre los defensores de esa posición.

Si bien lo de “Manos de Seda” Omar Vizquel, “The Little Louie” Luis Aparicio, Rey Ordóñez, Tony “Cabezas” Fernández y Edgar “El Niño” Rentería es algo que los ubica digna y muy acertadamente en nuestra lista, gracias a lo labrado genuinamente por cada uno de ellos a lo largo de sus respectivas carreras, cualquiera de los otros Short Stops latinoamericanos mencionados, fácilmente podrían compartir los dos últimos lugares de nuestra excelsa, exquisita y prestigiosa lista de los mejores 5 Short Stops latinoamericanos de todos los tiempos.

San Diego | Manny Machado: «Me pagan mucho dinero, así que tenemos que hacer ajustes»

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – Han pasado siete meses y medio desde que Manny Machado se sometió a una cirugía en el codo derecho. Aún lo siente. Algunos días le duele al batear. Algunos días le duele al lanzar. No está al 100 por ciento.

En estos primeros 40 juegos, el dominicano Machado está bateando solo .228/.282/.354, como bateador designado y la tercera base la está jugando por ahora el colombiano Donovan Solano. ¿Qué tan importante ha sido su codo en su lento comienzo? La estrella dominicana responde sin tapujos que no hay excusas.

«No hay excusa», dijo Machado al MLB antes de la derrota de los Padres por 6-3 ante los Rockies en Petco Park el martes, que rompió su racha de cuatro victorias consecutivas en series. «No es mi codo. Obviamente, todos sabemos que me operaron. No estoy poniendo la excusa de que mi swing no está donde necesita estar debido a mi codo. Porque hay días en los que me siento muy bien.

“Es solo una cuestión de hacer los ajustes y encontrar cosas que encajen. En este momento las cosas no están encajando. Solo tienes que seguir moviéndote a través de ello, seguir avanzando hasta que lo haga. Porque cuando lo haga, será divertido”.

Recordemos que Machado se sometió a la operación en octubre pasado porque había estado sintiendo los efectos del codo de tenista durante la mayor parte de 2022 y 2023. Hacia finales del año pasado, jugó con moderación y fue relegado al puesto de bateador designado.

Este año, Machado comenzó tarde los entrenamientos primaverales y abrió la temporada como bateador designado. Desde entonces regresó a la tercera base, y el martes marcó la primera vez que jugó en la tercera base en tres días consecutivos. Es evidente que está haciendo algunos progresos.

Aun así, Machado notó que, ofensivamente, su codo “no me deja hacer algunas de las cosas a las que estoy acostumbrado”. Todavía está tratando de encontrar su swing. Mientras intentaba ser honesto acerca de su lesión, Machado intentó minuciosamente señalar que esto no era una excusa.

«Nos pagan mucho dinero», dijo. «Me pagan mucho dinero. Así que tenemos que hacer ajustes… Tienes que ser mejor», sentenció «El Ministro».

¿Para cuándo regresará su mejor versión?

No está claro hasta qué punto la lesión está afectando el desempeño de Machado. En el primer partido de la serie del lunes contra Rockies, se fue de 4-0, rodando en el doble play que puso fin al juego con las bases llenas, provocando la ira de algunos fanáticos, porque Machado estaba haciendo el primer lanzamiento después de que el cerrador de los Rockies, Jalen Beeks, había dado tres boletos a los Padres.

Un día después, fue un déjà vu. Machado conectó rodado dos veces para doble matanza en el primer lanzamiento, elevando a nueve su total de líder de la Liga Nacional. La cuestión es que esto es simplemente Manny siendo Manny. Siempre le ha encantado tender emboscadas a los lanzadores en esos momentos, y, como bateador de .355 en su carrera, cuando hace el primer lanzamiento en juego, tiene los números para respaldarlo.

A pesar de los desafíos, los Padres siguen adelante, confiando en que sus estrellas recuperarán su forma y llevarán al equipo a la cima. La temporada aún es joven, y con jugadores como Machado en el equipo, las esperanzas permanecen altas en San Diego.

«El cielo no se está cayendo»: Los Padres siguen adelante después de una barrida «dolorosa»

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – Por primera vez desde 2013, los Rockies completaron una barrida de tres juegos en San Diego, y con ello, todo el buen ánimo que los Padres habían acumulado tras su victoriosa serie de fin de semana contra los Dodgers se desvaneció claramente en Petco Park. Los abucheos audibles, poco comunes en estos lares, contaron la historia. Y, al menos según un par de jugadores de los Padres, esos abucheos no fueron inmerecidos.

«Nos lo merecemos completamente, si estamos jugando tan mal», dijo el abridor Michael King a MLB, quien fue vapuleado con seis carreras en 5 1/3 entradas. «Si no te gustan los abucheos, juega mejor», añadió el segunda base en declive, Xander Bogaerts.

Los Padres perdieron el final de la serie contra Colorado el miércoles, 8-0, y terminaron su estadía de seis juegos en casa más cerca de los Rockies, que ocupan el último lugar de la División Oeste de la Liga Nacional, que de los Dodgers en la cima. San Diego nunca estuvo al frente en la serie y se encontró enfrentando un gran déficit en los tres juegos.

«No jugamos de la manera que queríamos, de la manera que esperábamos», dijo Bogaerts. «Estos muchachos salieron estos últimos juegos y nos patearon el trasero. Fueron un par de días difíciles.»

El mánager de los religiosos, Mike Shildt, hizo su mejor esfuerzo para tomar una visión positiva del panorama general. Claro, la frustración con el resultado estaba justificada. Pero los Padres jugaron un béisbol relativamente limpio. Los Rockies pueden ser un equipo de último lugar, pero están en una racha de siete victorias consecutivas, recién salidos de una barrida sobre los campeones reinantes, los Rangers.

Los Padres, según Shildt, no se derrotaron a sí mismos, y como resultado, su equipo no debería ser demasiado duro consigo mismo.

«Escuchen, el cielo no se está cayendo en nuestro clubhouse, les puedo decir eso», dijo Shildt. «Todo lo que sé es que nuestro clubhouse está en un buen lugar. El cielo no se está cayendo. … Toda la frustración, eso es real con la derrota porque es un resultado en el juego, lo entiendo. Pero también aprecio el hecho de que nuestro equipo está yendo en una buena dirección en muchas áreas. Solo tenemos que poder juntar nuestro pitcheo y nuestro bateo para poder obtener más victorias», declaró a la web de MLB.

A pesar de la reciente serie desastrosa, Shildt mantiene la esperanza y la confianza en su equipo. Los Padres enfrentan desafíos, pero creen en su capacidad para superar los obstáculos. La temporada aún es larga y el equipo tiene la oportunidad de recuperar su ritmo y demostrar su verdadero potencial. Los aficionados, aunque descontentos, saben que este equipo ha mostrado destellos de grandeza antes y esperan que lo hagan de nuevo.

Rockies barren en San Diego y extienden a 7 juegos su racha ganadora

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – Los Rockies de Colorado están viviendo al fin su momento estelar en la temporada, consolidándose como el equipo más en forma del béisbol en esta semana con una impresionante racha de siete victorias consecutivas. Su más reciente triunfo, una contundente victoria el miércoles por 8-0 sobre los Padres en el Petco Park, dejó claro que están -al fin- en su mejor momento.

Aunque el equipo tendrá un día libre hoy jueves, no hay duda de que su ánimo permanecerá elevado mientras disfrutan de San Francisco antes de su próximo enfrentamiento. “Creo que saldremos el viernes a jugar un buen partido,” comentó el mánager Bud Black a MLB, reflejando la confianza y el optimismo que reina en el equipo.

Durante su tiempo libre en San Francisco, los Rockies podrán reflexionar sobre lo que ha sido una semana perfecta, la mejor desde su racha de ocho victorias consecutivas en 2019. El fin de semana pasado barrieron en tres juegos en Coors Field a los actuales campeones de la Serie Mundial los Rancheros de Texas y en la primera serie de esta semana en San Diego barrieron en los tres juegos a los Padres.

Los Rockies lograron su primera barrida de más de dos juegos en San Diego desde abril de 2013. Esta racha incluye barrer dos series consecutivas, algo que no conseguían desde mayo-junio de 2019. Nada más y nada menos que hace 5 años, se dice fácil, pero muchos jugadores de aquel equipo ya no están.

El lanzador zurdo Austin Gomber brilló el miércoles con seis entradas sin permitir carreras, permitiendo solo dos hits y asegurando su primera victoria de 2024. Durante la racha, los abridores de los Rockies han sido excepcionales, con un récord de 5-0 y una impresionante efectividad de 1.96.

“Es más desafiante comenzar el tercer juego de una serie cuando tienes la oportunidad de barrer,” explicó Gomber. “Pero me siento en un buen lugar ahora mismo, con un plan claro y confianza en mi capacidad para ejecutar”.

El novato jardinero Jordan Beck ha tenido una semana notable. Después de 13 juegos sin carreras impulsadas, consiguió una el martes y cinco más el miércoles, incluyendo su primer jonrón en las Grandes Ligas.

“Conectar mi primer jonrón es algo con lo que siempre soñé,” dijo Beck. “Espero poder repetirlo muchas veces más”, comentó al portal de MLB.

Los Rockies están mostrando un equilibrio impresionante entre pitcheo y ofensiva, y su moral está por las nubes, algo que la novena púrpura debe aprovechar. Mientras se preparan para enfrentarse a los Gigantes en el Oracle Park, la esperanza es que esta racha ganadora continúe, para que el equipo empiece a competir porque están aún muy lejos: con 15 ganados y 28 derrotas están a 13 juegos de los Dodgers en la División Oeste de la Nacional.

Estos son los 5 mejores shortstops latinos en la historia del béisbol

El béisbol ha sido moldeado por innumerables talentos a lo largo de los años, y los campocortos latinos han dejado una marca indeleble en el deporte con su destreza, agilidad y habilidad para dominar el juego desde la posición clave del campo corto. Estos jugadores no solo destacaron en el campo, sino que también contribuyeron significativamente con sus equipos en el plato y con su liderazgo en el terreno de juego.

El béisbol está siempre lleno de opiniones de expertos y fanáticos, es debatible colocar esta lista como los mejores 5 en la historia, pero estos ilustres jugadores merecen siempre estar en cualquier consideración al hablar de una posición tan exigente y popular del béisbol latino.

1. Omar Vizquel (Venezuela):
Omar Vizquel es un ícono del béisbol latinoamericano, conocido por su defensa excepcional y su duradera carrera de 24 temporadas en las Grandes Ligas. Ganador de 11 Guantes de Oro, Vizquel estableció récords defensivos y fue un líder en el campo corto durante más de dos décadas.

Total de outs registrados: 8,822, Promedio de fildeo: .985.

2. Luis Aparicio (Venezuela):
Pionero del béisbol latinoamericano en las Grandes Ligas, Luis Aparicio dejó una huella imborrable en el juego con su velocidad, defensa y habilidades en el plato. Ganador de nueve Guantes de Oro y miembro del Salón de la Fama del Béisbol, Aparicio allanó el camino para las generaciones futuras de campocortos latinos.

Total de outs registrados: 12,564, Promedio de fildeo: .972.

3. Rey Ordóñez (Cuba):
Aunque su carrera en las Grandes Ligas fue breve debido a lesiones, Rey Ordóñez fue una fuerza defensiva impresionante durante su tiempo en el campo corto. Conocido por su habilidad para hacer jugadas espectaculares, Ordóñez ganó tres Guantes de Oro y dejó una marca duradera en la posición.

Total de outs registrados: 2,737, Promedio de fildeo: .974.

4. Tony Fernández (República Dominicana):
Tony Fernández fue un campocorto talentoso y versátil que tuvo una destacada carrera en las Grandes Ligas durante más de dos décadas. Con habilidades defensivas excepcionales y una capacidad para batear consistentemente, Fernández dejó un legado perdurable en el béisbol latinoamericano.

Total de outs registrados: 6,799, Promedio de fildeo: .972.

5. Edgar Rentería (Colombia):
Edgar Rentería es una figura icónica del béisbol colombiano y latinoamericano. Conocido por su habilidad defensiva y su capacidad para conectar en momentos clave, Rentería dejó una marca indeleble en la posición de campocorto durante su carrera en las Grandes Ligas.

Total de outs registrados: 6,070, Promedio de fildeo: .976.

MENCIÓN ESPECIAL: DAVID CONCEPCION.

David Concepción, un infielder venezolano que jugó principalmente como campocorto para los Rojos de Cincinnati en las Grandes Ligas, es ciertamente un nombre destacado en la historia del béisbol latinoamericano. Aunque no fue incluido en la lista anterior, sus logros lo sitúan en el mismo nivel que algunos de los jugadores mencionados.

Aquí están las estadísticas defensivas de David Concepción durante su carrera en Grandes Ligas

  • Total de outs registrados: 7,132
  • Promedio de fildeo: .972
  • Guantes de Oro: 5

Comparando estas estadísticas con las de los otros campocortos latinos en la lista anterior, Concepción se destaca con su promedio de fildeo y sus premios Guante de Oro. Su impacto en la posición de campocorto y en el béisbol latinoamericano en general es innegable, y muchos consideran que está a la altura de los otros grandes jugadores de la lista.

Estas estadísticas defensivas resaltan la habilidad y consistencia de estos destacados campocortos latinos en el campo, mostrando su capacidad para hacer jugadas cruciales y contribuir significativamente a la defensa de sus equipos durante sus carreras en las Grandes Ligas. Su legado continuará inspirando a futuras generaciones de jugadores en todo el mundo.

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