Fresas con crema… a la orden

Son las seis de la mañana. Yilber se cepilla los dientes, se ve en el espejo, ve a un tipo distinto, sonríe más a menudo, se prepara para desayunar e irse a su trabajo. Ya no vende fresas con crema, ni limpia vidrios en Lima, ahora se prepara para lanzarle a cualquier equipo de la mejor liga de béisbol del mundo.