«¿Hice algo importante en mi vida?» | Prohibido olvidar el legado de Luis Aparicio

«La grandeza no se mide por la fama, sino por el impacto que dejamos en los demás» – Luis Aparicio

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – Luis Ernesto Aparicio Montiel, conocido como «Pequeño Louie», celebró su cumpleaños número 90 el pasado 29 de abril de 2024. Como el primer venezolano en ser incluido en el Salón de la Fama del Béisbol, su legado es innegable, indiscutible y -lastimosamente- infravalorado por las nuevas generaciones de fanáticos.

Uno de sus hijos, Nelson Aparicio compartió ayer martes 30 de abril en el programa MLB en Vivo en el canal de Youtube de Diamante23, una anécdota íntima con su padre, quien preguntó si había hecho algo importante en su vida. La respuesta es obvia y contundente: hiciste mucho Don Luis Aparicio, tanto que creo no te merecemos porque hemos olvidado tu legado, pero nos hemos beneficiados todos de él.

Esta pregunta: «¿hice algo importante en mi vida?» es una que deberíamos hacernos todos en diferentes momentos de nuestras vidas, no sólo en la vejez. La misma inquietud resuena fuertemente en un hombre cuyo impacto en el béisbol latinoamericano fue innovador. Aparicio cambió la posición de campocorto y la elevó a un estándar superior: un campocorto líder y capitán en la defensiva del cuadro. Él era el «sabermétrico» del equipo y dirigía a todo aquel que tenía un guante.

El legado de Aparicio como uno de los jugadores más inteligentes de la historia del juego debería formar parte de la cultura popular y académica en Venezuela. Él no solo triunfó en su natal Maracaibo, sino que fue de los primeros venezolanos en triunfar en el extranjero, en Estados Unidos y en las Grandes Ligas. El punto es que él fue un adelantado a su generación y un visionario del por venir.

Aparicio fue un embajador, pero también un inmigrante que sufrió las vicisitudes de salir de su zona de confort, de su idioma y cultura, sometiéndose a los paradigmas de una sociedad ajena. Ojalá los venezolanos, que hoy en día nos contamos como inmigrantes por millones, tengamos la sensatez de reconocer y valorar su legado, por sobre todas las cosas, para motivarnos nosotros mismos a ser mejores cada día.

Luis Aparicio emergió en una época en la que los latinos enfrentaban barreras y prejuicios en el mundo del béisbol estadounidense. Como uno de los primeros latinos en jugar en las Grandes Ligas en la década de 1950, tuvo que enfrentar la xenofobia y superar obstáculos que otros jugadores no tenían. Su habilidad en el campo, especialmente en el robo de bases y su destreza defensiva, lo destacaron como una estrella en ascenso. Los estadounidenses querían jugar como él, con su estilo y destreza. Esto: jamás lo deberíamos olvidar.

A lo largo de su carrera, Aparicio acumuló una impresionante lista de logros y premios, incluyendo 13 selecciones al Juego de Estrellas, el premio al Novato del Año en 1956 y el prestigioso Guante de Oro en nueve ocasiones. Su legado trasciende más allá de sus estadísticas, ya que se convirtió en un ícono para los venezolanos y latinoamericanos que soñaban con jugar en las Grandes Ligas.

Sin embargo, a pesar de su indiscutible influencia en el béisbol, el reconocimiento adecuado de su legado parece ser insuficiente entre los suyos. Esto nos debe llenar de dolor, nos debe avergonzar, porque un pueblo que no recuerda a sus héroes deportivos, no solo a sus próceres, no tendrá la memoria histórica necesaria para sobreponerse a sus adversidades contemporáneas. La memoria colectiva es la identidad de un pueblo, nación o país, incluso de una familia.

Es crucial recordar y celebrar el legado de Luis Aparicio, no solo como un brillante jugador de béisbol, sino como un pionero que allanó el camino para generaciones futuras de jugadores latinoamericanos. Si no hubiese sido por Aparicio, Clemente y Marichal, quizás ni usted ni yo fuésemos amantes del béisbol hoy.

Su historia es un recordatorio de la importancia de reconocer y valorar las contribuciones de aquellos que abren caminos y desafían las barreras. En un deporte lleno de tradición y legado, la memoria de Luis Aparicio debe ser preservada y honrada para las generaciones venideras.

Todos, pero en específico los venezolanos, tenemos la misión de recordar a Luis Aparicio, honrarlo en vida, y nunca olvidar su historia, porque la historia de él es nuestra propia historia. Es como olvidarnos nosotros mismos.

Abel Flores

Periodista bilingüe Abel Flores 🇻🇪🇺🇸 español-inglés Especializado en béisbol de Grandes Ligas ⚾️ Con reportajes, entrevistas y análisis sobre las estrellas del deporte 🇺🇲🇩🇴🇲🇽🇻🇪🇵🇷🇵🇦🇨🇴🇨🇺 De Colorado para el mundo con MLB, NBA, NFL, MLS y NHL ⚾️⚽️🏀🎾🏈 Editor Jefe y columnista de Diamante23

https://diamante23.com/author/abel-flores/

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