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Spencer Jones no está reemplazando a Aaron Judge. Está intentando sobrevivir a su sombra.

VOCES DEL DIAMANTE

Cuando los Yankees anunciaron el regreso de Spencer Jones desde Triple-A el pasado 5 de junio, la reacción inmediata fue inevitable: “el reemplazo de Aaron Judge ya está aquí”.

La realidad es mucho más complicada: Nadie reemplaza a Aaron Judge.

No existe un prospecto en el béisbol capaz de sustituir de inmediato la producción de un jugador que ha ganado tres premios MVP, se ha convertido en el rostro de la franquicia más famosa del deporte y continúa siendo uno de los bateadores más temidos del planeta.

Sin embargo, eso no significa que Spencer Jones no esté sintiendo una enorme presión.

De hecho, podría estar enfrentando uno de los escenarios más difíciles para un joven prospecto: recibir una segunda oportunidad en las Grandes Ligas justo cuando una organización que aspira a ganar la Serie Mundial necesita desesperadamente ayuda.

La lesión de Judge, diagnosticada como una fractura por estrés en una costilla y que podría mantenerlo fuera entre cuatro y seis semanas, abrió una vacante inesperada en el roster de Nueva York. Los Yankees reaccionaron llamando nuevamente a Jones, quien apenas semanas atrás había vivido un debut complicado en las Grandes Ligas.

Durante su primera estadía con el club, el jardinero bateó apenas .167 y se ponchó 12 veces en 27 apariciones al plato, evidenciando que todavía existe una brecha importante entre su talento físico y su capacidad para realizar ajustes consistentes contra pitcheo de Grandes Ligas.

Lo curioso es que la presión competitiva sobre Jones es relativamente baja.

Aaron Boone ha sido claro: nadie dentro de la organización espera que un novato de 25 años produzca al nivel de Judge. Los Yankees todavía cuentan con veteranos como Cody Bellinger, Jazz Chisholm Jr., Ben Rice, Anthony Volpe y otros jugadores que deben asumir la responsabilidad ofensiva durante la ausencia del capitán. Incluso dentro del clubhouse existe consenso de que la solución será colectiva y no individual.

La verdadera presión viene de otros lugares

Viene del implacable calendario que cada fecha que pasa aleja más a los Yankees de su último título. Viene de la expectativa de la mega inversión en el róster.

Y viene de cada ponche de Jones.

Jones llega a Nueva York con números que siguen siendo extremadamente atractivos para cualquier organización. Antes de su ascenso estaba bateando .269 con 13 cuadrangulares y 48 carreras impulsadas en Triple-A Scranton/Wilkes-Barre. Su poder bruto sigue siendo considerado de élite y su velocidad de salida máxima de 117.4 millas por hora es una cifra reservada para muy pocos bateadores en todo el béisbol profesional.

Pero existe una estadística que continúa persiguiéndolo.

Los ponches.

Su porcentaje de contacto sigue siendo uno de los más bajos entre los principales prospectos ofensivos del sistema de los Yankees. El swing genera un poder extraordinario cuando conecta la pelota, pero también produce una enorme cantidad de swings vacíos. Esa es la razón por la que muchos evaluadores creen que Jones podría convertirse en una estrella de Grandes Ligas o en un jugador incapaz de realizar los ajustes necesarios para mantenerse regularmente en el máximo nivel.

Y ahí es donde aparece la presión real.

Los Yankees están construidos para ganar ahora, no en dos años, ni en tres años… ahora.

Por esa razón, cada aparición de Jones en las próximas semanas también funcionará como una evaluación para la oficina central. Si demuestra que puede hacer ajustes, controlar la zona de strike y producir contra el pitcheo de las Grandes Ligas, aumentará sus posibilidades de convertirse en parte importante del futuro de la organización.

Pero si los problemas de contacto continúan, los rumores de cambio volverán a intensificarse.

Su nombre ya ha aparecido repetidamente en conversaciones relacionadas con posibles adquisiciones de lanzadores de impacto para octubre. En una organización que históricamente ha estado dispuesta a mover prospectos para ganar campeonatos, el desempeño de Jones durante este verano podría determinar si su futuro está en el Bronx o como pieza central de una negociación importante antes de la fecha límite de cambios.

Quizás por eso la narrativa de “reemplazar a Judge” es equivocada.

El desafío de Spencer Jones no consiste en llenar el vacío que deja Aaron Judge; su desafío es mucho más simple y mucho más difícil al mismo tiempo: demostrar que pertenece a las Grandes Ligas.

Porque si logra reducir los ponches sin perder el poder que lo convirtió en uno de los prospectos más intrigantes del béisbol, los Yankees podrían descubrir que la lesión de Judge terminó acelerando el desarrollo de una de sus piezas más importantes para el futuro.

Y si no lo consigue, estas próximas semanas podrían convertirse en una larga audición para las otras 29 organizaciones del béisbol.

Lo que dejó la temporada 2025 de los Yankees: más millones gastados, misma historia.

ENTRE LÍNEAS

¿Está desgastado el sistema de los Yankees, el equipo de béisbol de mayor prestigio en la historia de la MLB? ¿Cuáles son las causas de esta crisis en el Bronx?

La eliminación de los New York Yankees en la Serie Divisional de la Liga Americana 2025 ante los Toronto Blue Jays fue más que una derrota: fue un espejo. Un reflejo claro del desgaste de un sistema que gasta miles de millones de dólares sin lograr el único objetivo que realmente importa en el Bronx: ganar campeonatos.

Una franquicia de cheques grandes y resultados pequeños

Después de perder a Juan Soto en la agencia libre, el gerente general Brian Cashman reaccionó con rapidez: trajo a Cody Bellinger, sumó al relevista Devin Williams y firmó al zurdo Max Fried.
Sobre el papel, era una jugada sólida.

En el campo, un equipo con hambre y propósito —los Blue Jays liderados por Vladimir Guerrero Jr.— los dejó de nuevo en el mismo resultado: las cosas del béisbol.

Los fanáticos de los Yankees ya tienen desgastada la misma excusa.

Toronto jugó con inspiración, mientras los Yankees lucían mecánicos, desconectados y emocionalmente vacíos. Eso dice mucho: cuando un club con una nómina multimillonaria cae ante uno con más hambre que recursos, no se trata de talento, sino de alma.

El costo del fracaso: 5.7 mil millones de dólares, un solo título

Los Yankees llevan más de dos décadas como el equipo con la nómina más alta del béisbol.
Desde 2001, han gastado aproximadamente 5,725 millones de dólares en salarios.

Los Yankees han gastado en nóminas de jugadores de béisbol de su róster de 40 más que el Producto Interno Bruto (PIB) anual del 2025 de países como Japón, Gran Bretaña, Francia, Alemania, India o Italia.

Y, a cambio, solo tienen una Serie Mundial (2009).

A continuación, el desglose completo de su nómina anual estimada:

AñoNómina (USD millones)AñoNómina (USD millones)
20011152014212
20021262015221
20031642016220
20041842017209
20052082018180
20061942019225
20072182020111
20082092021205
20092222022252
20102062023278
20112102024315
20122252025305
20132342026177 (asegurado)

Gasto total estimado 2001–2026: $5,725 millones USD

Una cifra que retrata a la perfección lo que son los Yankees hoy: la corporación más cara del béisbol, con el retorno más pobre por dólar invertido.

Sequías históricas: la dinastía apagada

PeríodoAños sin títuloNota
1903–192220
1979–199516Incluye el paro de 1994
2010–presente16Racha activa
1963–197614
2001–20088

Los Yankees atraviesan su tercera sequía más larga sin Serie Mundial. Y lo peor: no se percibe ningún cambio estructural que anuncie el fin de esa tendencia.

Cashman y Boone: ¿Un ciclo agotado?

¿Se esfuma el camino de Cashman, como leyenda de los Yankees, hacia Cooperstown?

Brian Cashman, en el cargo desde 1998, es el gerente general con más longevidad en MLB.
Pero la estabilidad se volvió inmovilidad. Rodeado de ejecutivos que piensan igual desde hace dos décadas, el club perdió creatividad, visión y hambre. La burocracia deportiva reemplazó la innovación.

Por su parte, Aaron Boone cumple ocho años como mánager sin un solo título. Sus discursos posderrota son cada vez más vacíos, llenos de frases gastadas y poco contacto con la realidad emocional del fanático del Bronx. En un club donde Stengel, Torre y Huggins medían su legado en anillos, Boone solo acumula excusas.

La eliminación ante Toronto es el reflejo más honesto del desgaste del modelo Yankee. Un equipo inspirado, con un líder que juega con propósito como Vladimir Guerrero Jr., opacó a una nómina inflada y sin identidad.

La arrogancia y frustración se notan en las palabras cortadas y el discurso barato —y poco sincero— de Aaron Boone y varios jugadores, que ya no conectan con la base de sus fanáticos.

Ese modelo tiene nombre: burocracia deportiva, gerentes envejecidos, mánagers sin audacia y gasto inconsciente para los resultados deportivos. Si, es cierto que como negocio, los Yankees siguen estando en el tope o entre el tope del béisbol. El retorno de inversión sigue siendo positivo o súper positivo mientras los fanáticos continúen promediando por encima de 30 mil asistentes al estadio y mientras millones de televidentes observen las acciones del partido alrededor del mundo.

Pero el fanático no se conforma con una gorra de calidad, una cerveza fría o un buen agente libre, el fanático exige resultados, y en el caso de la vara que la misma organización ha puesto es clara: Título o fracaso.

Y es diametralmente opuesto al ADN del béisbol: en octubre no gana la nómina, gana la convicción, el ajuste y la estrategia certera.

Y no quiero entrar en el tema del estadio. Yankee Stadium dista mucho hoy de ser un escenario premium del béisbol, por el contrario, es hoy una de las instalaciones peor mantenidas, con alrededores inseguros, extremadamente sucios y donde el consumo de drogas es ampliamente abierto en la entrada y la salida del parque, incluso frente a las autoridades locales que lo permiten, a pesar de que se han reportado varios incautamientos de drogas e incluso armas alrededor de una instalación que “se supone” sea de entretenimiento familiar. Tal vez la casa que Ruth construyó, hoy sea el lugar menos amigable para niños en el mundo del deporte.

¿Ciudad Gótica? Así, es. Se volvió realidad. Los Yankees son un reflejo hoy de una mentira deportiva. Lo reflejan noticias como esta:

https://nypost.com/2024/07/03/us-news/8-bronx-men-busted-for-dealing-drugs-and-guns-next-to-yankee-stadium-da/

Es hora de romper el molde

Si Hal Steinbrenner realmente se preocupa por su legado, debe hacer lo que su padre haría sin dudar:
cortar, sacudir y reconstruir.

No se trata de gastar más, sino de gastar mejor. De volver a poner el béisbol por encima del marketing.
De poner el corazón antes que el Excel.

¿Volverá a repetirse la escena en 2026? Nadie puede saberlo. Pero hay algo que sí es seguro: mientras Cashman y Boone sigan al frente, el guion no cambiará.

Y los Yankees seguirán siendo lo que son hoy: una franquicia millonaria que se acostumbró a perder.

Joe Kelly le dice a los Yankees “perezosos” y prende la candela con estas declaraciones.

Kelly sabe muy bien como encender la mecha del fuego. Ya lo ha hecho antes. Y cuando estás del lado ganador, es mucho más fácil poder hablar públicamente aunque sus opiniones sean impopulares en el “universo Yankee”, tras la reciente victoria de los Dodgers sobre los del Bronx.

En un episodio reciente de su podcast Baseball Isn’t Boring, el relevista de los Dodgers, Joe Kelly, lanzó duras críticas hacia los Yankees de Nueva York, llamándolos “perezosos” y afirmando que, en una clasificación realista de los equipos de playoffs, “podrían ser el octavo o noveno mejor equipo”. Esta crítica viene días después de que los Dodgers ganaran la Serie Mundial 2024 en cinco juegos, una serie que Kelly calificó como “un desajuste desde el principio”.

Yankees: “El Octavo o Noveno Mejor Equipo de Playoffs”

Kelly, quien estuvo fuera de la postemporada por una lesión en el hombro, fue contundente en su análisis.

“Si volviéramos a clasificar los playoffs, ellos podrían ser el octavo o noveno mejor equipo de playoffs”, afirmó Kelly en el podcast. “Pones a los Padres por delante de ellos, pones a los Phillies por delante de ellos, pones a los Mets por delante de ellos, pones a los Braves por delante de ellos. Simplemente tuvieron mala suerte porque tuvieron que jugar esa doble cartelera. Los Guardians jugaron mal, pero jugaron mejor defensa y mejor béisbol en general”.

Kelly hizo énfasis en que los Dodgers estaban completamente seguros de su ventaja al inicio de la serie, en parte debido a un informe de scouting que resaltaba las deficiencias defensivas de los Yankees.

“Solo deja que tiren la pelota al infield, no pueden hacer una jugada,” comentó, recordando un momento clave cuando Shohei Ohtani aprovechó un error de Gleyber Torres para avanzar una base adicional.

“Es algo bien conocido. Todos lo sabíamos. Somos los Dodgers, conocemos todos los detalles”.

Un Problema de Ejecución en el Terreno

La observación de Kelly coincide con un informe de Joel Sherman del New York Post, quien destacó que los Dodgers habían catalogado a los Yankees como un equipo con talento, pero deficiente en fundamentos. Según el reporte, la estrategia de los Dodgers se centró en poner la pelota en juego y desafiar a los Yankees a ejecutar en el campo, algo que resultó ser una apuesta ganadora. Sherman señaló que los Yankees no solo fueron el peor equipo en corrido de bases por métricas avanzadas, sino que la diferencia con equipos como los Padres era notable.

Este análisis se hizo evidente en el quinto juego de la serie, cuando los Yankees desperdiciaron una ventaja de 5-0 debido a errores defensivos y jugadas mal ejecutadas que facilitaron el avance de los Dodgers.

“Tenemos Estrellas, pero No Son Perezosas”

Sin mencionar nombres específicos, Kelly lanzó un dardo directo a los Yankees, criticando lo que percibió como falta de esfuerzo de sus jugadores clave.

“Tenemos muchas grandes estrellas en nuestro clubhouse, pero nuestras estrellas también se preocupan, no son perezosas y juegan duro,” enfatizó Kelly. “Esa es la diferencia y el mayor diferenciador.”

El Mensaje de Kelly Resuena

Aunque Kelly no participó en la postemporada debido a su lesión, su crítica ha resonado entre los fanáticos y analistas, quienes, después de presenciar el desenlace de la Serie Mundial, no pueden negar que la estrategia de los Dodgers explotó efectivamente las debilidades de los Yankees. Las palabras de Kelly, aunque contundentes, parecen estar respaldadas por el dominio que los Dodgers demostraron en la serie, consolidando su lugar como el mejor equipo del 2024.

Esta crítica de Kelly no solo evidencia la confianza de los Dodgers en su enfoque, sino también las áreas donde los Yankees deberán mejorar si quieren competir a un nivel más alto en futuras postemporadas.

El impacto global de la Serie Mundial 2024

VOCES DEL DIAMANTE

DODGER STADIUM, LOS ANGELES – La Serie Mundial 2024 ha llegado, y el enfrentamiento entre los New York Yankees y Los Angeles Dodgers ha captado la atención de fanáticos alrededor del mundo. Este evento, uno de los momentos más esperados en la historia reciente del béisbol, reúne una narrativa única: el enfrentamiento entre dos de los jugadores más carismáticos y talentosos del deporte, Shohei Ohtani y Aaron Judge.

Sin embargo, en América Latina, la emoción va mucho más allá de esta rivalidad de superestrellas. La presencia de figuras latinas como los dominicanos Juan Soto y Teoscar Hernández, los venezolanos Gleyber Torres y Miguel Rojas y el rendidor puertorriquerño Kike Hernández. Todo esto añade un matiz especial y de profunda conexión, y se intensifica aún más tras la reciente y solemne partida de Fernando Valenzuela, un ícono cuyo legado resuena con enorme fuerza no sólo en México, sino en toda la región.

Ohtani vs. Judge: La batalla de titanes que cruza fronteras

El debate sobre quién es el mejor jugador entre Ohtani y Judge ha generado una polémica global que va más allá de las estadísticas. Shohei Ohtani, el prodigio japonés, ha redefinido lo que significa ser un jugador de béisbol al destacarse tanto como bateador como lanzador, aunque este año fue exclusivamente un bateador debido a una lesión. Aun así, su rendimiento fue espectacular: 197 hits, 54 jonrones y 130 carreras impulsadas con un promedio de bateo de .310 y una impresionante OPS de 1.036. En un acto de versatilidad que pocos en la historia del deporte pueden igualar, Ohtani también robó 59 bases, demostrando ser un jugador completo.

Por otro lado, Aaron Judge, el rostro indiscutible de los Yankees, no se queda atrás. En 158 juegos, el toletero neoyorquino tuvo un promedio de bateo de .322, 58 jonrones y 144 carreras impulsadas, con una OPS aún más alta de 1.159. Más allá de sus estadísticas, Judge se ha consolidado como un líder dentro y fuera del campo, siendo una pieza clave en la temporada de éxito de los Yankees y uno de los favoritos para el premio MVP de la Liga Americana. Enfrentarse a Ohtani en la Serie Mundial convierte este duelo en una especie de “choque de titanes” que todos los fanáticos están ansiosos por ver.

La influencia de Ohtani en el mercado global

Una de las razones por las cuales esta Serie Mundial ha generado tanta expectativa es la capacidad de Ohtani para atraer a una audiencia internacional, especialmente en Asia. Su éxito en MLB ha impulsado el interés en el béisbol en Japón y en toda la región, generando ingresos masivos para la liga y atrayendo patrocinadores japoneses que ven en Ohtani una oportunidad de negocio única. Su reciente contrato de $70 millones anuales ha sido objeto de debate, pero su impacto en la mercadotecnia y su habilidad para conectar con audiencias globales han justificado cada centavo. La Serie Mundial de 2024, con Ohtani en uno de sus escenarios, tiene el potencial de superar todos los récords de audiencia internacional.

Además, el factor de Ohtani como un “jugador-producto” de exportación ha despertado el interés de medios y marcas globales que ven esta Serie Mundial como una oportunidad para promover el béisbol en mercados menos tradicionales. En muchos aspectos, Ohtani es un embajador global del deporte, y su presencia en un evento de esta magnitud eleva el perfil del béisbol en países donde no es necesariamente el deporte principal. La globalización de la MLB ha encontrado su catalizador en Ohtani, y esta Serie Mundial representa el auge de esa tendencia.

América Latina: La emoción al máximo con sus representantes

En América Latina, el fervor por esta Serie Mundial es palpable, no solo por el duelo entre Yankees y Dodgers, sino por la presencia de varios jugadores latinos que representan el orgullo de sus países. Figuras como Juan Soto y Gleyber Torres han conquistado la escena con su talento, mientras que Teoscar Hernández y Kike Hernández, ambos con habilidades impresionantes y personalidades carismáticas, aportan una conexión auténtica con sus seguidores en los Dodgers. Su desempeño en el campo y el impacto que generan fuera de él han hecho que cada juego de esta Serie Mundial sea imperdible para los aficionados en América Latina, donde el béisbol se vive con pasión y compromiso.

Además, esta Serie Mundial llega en un momento solemne para muchos fanáticos latinos. La reciente partida de Fernando Valenzuela, uno de los más grandes íconos del béisbol latinoamericano, ha dejado un vacío profundo. Valenzuela, una leyenda tanto para México como para la comunidad latina en general, personificó el sueño de muchos jóvenes peloteros y fue un pionero que rompió barreras culturales en su época. Su legado es inmenso, y para muchos, esta Serie Mundial también se siente como un homenaje a su memoria. La presencia de los Dodgers, equipo en el que Valenzuela dejó su huella, añade una capa de significado que resuena emocionalmente en toda América Latina, recordando a los aficionados el poder de unión y pertenencia que tiene el béisbol.

Yankees vs. Dodgers: Los mercados más grandes de Estados Unidos en la mira mundial

La combinación de Yankees y Dodgers, dos de los mercados deportivos más grandes de Estados Unidos, intensifica el atractivo de esta Serie Mundial. Estos equipos representan la esencia del béisbol en sus respectivas costas y han construido legiones de fanáticos no solo en sus ciudades, sino también a nivel internacional. El enfrentamiento entre Nueva York y Los Ángeles se percibe como una rivalidad entre las dos ciudades más emblemáticas del país, que representan, a su vez, dos formas distintas de vivir y entender el deporte.

Con la influencia global de los Yankees, que han ganado seguidores en Europa y América Latina, y los Dodgers, cuya base de fanáticos incluye una fuerte representación de la comunidad latina en Los Ángeles, esta Serie Mundial está destinada a ser vista en todos los rincones del mundo. Este enfrentamiento no solo fortalece la popularidad de la MLB, sino que resalta la importancia de los mercados internacionales para el crecimiento del deporte.

Una Serie Mundial histórica y su legado

Esta Serie Mundial tiene todo el potencial para ser recordada como una de las más significativas de todos los tiempos. La combinación de talento, carisma y rivalidad de alto nivel entre Ohtani y Judge, junto con el poder de convocatoria global de Yankees y Dodgers, asegura que el impacto de este enfrentamiento se sentirá durante años. Más allá del resultado, esta Serie Mundial de 2024 demuestra que el béisbol sigue siendo relevante en el ámbito deportivo mundial y que su capacidad para adaptarse y crecer depende de figuras globales como Shohei Ohtani.

El legado de este enfrentamiento seguramente influirá en las futuras generaciones de jugadores y fanáticos. Al final, la Serie Mundial 2024 no es solo un evento deportivo; es una celebración del béisbol como un lenguaje universal que une culturas y trasciende fronteras.

Conoce el costo de los boletos para la Serie Mundial histórica Yankees-Dodgers.

La anticipación por la Serie Mundial 2024, que comenzará el viernes 25 de octubre en el Dodger Stadium de Los Ángeles, se refleja en los precios de los boletos. Este enfrentamiento entre los Dodgers y los Yankees, dos de los equipos más emblemáticos de la MLB, ha generado un gran interés entre los aficionados, lo que se traduce en una demanda significativa y, por ende, en precios elevados.

Análisis de Precios

Los boletos para la Serie Mundial se han convertido en un verdadero lujo, especialmente en las secciones más cercanas al campo. Por ejemplo, un boleto en la sección 1 DG, ubicada detrás de home en la tercera fila, se vende por un asombroso $16,237. Este precio refleja no solo la importancia del evento, sino también el deseo de los aficionados de ser parte de un momento histórico en el béisbol.

En contraste, en secciones más alejadas de los bleachers del jardín central, como la 313PL, los precios son más accesibles, con asientos disponibles por $1,494. Estos precios siguen siendo altos en comparación con otros eventos deportivos, pero son una opción para aquellos que desean vivir la experiencia de la Serie Mundial sin romper el banco.

En Dodger Stadium, un estadio de 9 pisos o niveles en su estructura que rodea el área detrás del home, existen algunos de los asientos de mayor altura en todas las grandes ligas, desde donde se ve una panorámica muy amplia del terreno. Como el Dodger Stadium está construído en la loma o acantilado llamada “Chavez Ravine”, en su punto más alto, los asientos tienen el costo más bajo, disponibles para el Juego 1 en $1,184 dólares.

Mismos precios en el Bronx.

En Nueva York, el primer juego programado en el Yankee Stadium está pautado para el 28 de octubre, donde se pueden encontrar boletos en la fila 9 detrás del home plate a un costo de $16,237, una cifra exactamente igual a la del Dodger Stadium, lo que indica que el control de precios de los boletos en ambos parques se está cotizando de forma muy similar.

En el Yankee Stadium, si usted prefiere comprar los boletos disponibles más económicos, tendrá que reservar su lugar en la sección 434B, que es la parte más alta del Yankee Stadium (4to. piso), donde por $1,666 por asiento, verá el partido con una panorámica gigantesca del campo, como si su vista fuera la de un dron.

En cualquier lugar de ambos parques y al precio que usted decida pagar, será una experiencia electrizante.

Este también es un indicador del alto valor que los aficionados están dispuestos a pagar por una experiencia única en la postemporada.

Contexto del Costo de los Boletos en la MLB

El costo de los boletos para la MLB ha estado en aumento en los últimos años, influenciado por varios factores, incluyendo la inflación, la creciente popularidad del béisbol y el deseo de los equipos de maximizar sus ingresos. En una liga donde las franquicias invierten millones en talento y experiencias para los aficionados, es natural que los precios de los boletos en eventos especiales como la Serie Mundial reflejen esa inversión.

Los precios de los boletos también varían dependiendo de la ubicación del asiento y la demanda. En general, los asientos más cercanos al campo y aquellos con mejores vistas tienden a tener un precio significativamente más alto, mientras que las secciones más alejadas ofrecen opciones más asequibles. Sin embargo, incluso los boletos de menor costo en la Serie Mundial son más altos que los de una temporada regular, lo que subraya la singularidad y la emoción del evento.

La Serie Mundial 2024 entre los Dodgers y los Yankees no solo promete ser un espectáculo impresionante en el campo, sino que también es un reflejo de las dinámicas económicas del béisbol moderno. Con precios que varían desde los miles hasta los cientos de dólares, los boletos para este evento son una inversión considerable.

Para muchos aficionados, la oportunidad de presenciar un enfrentamiento histórico entre estos dos gigantes del béisbol en el Dodger Stadium y el Yankee Stadium es un sueño que vale cada centavo. Sin duda, este evento atraerá la atención no solo de los seguidores de ambos equipos, sino de toda la comunidad beisbolera a nivel mundial.

Yankees vs Dodgers: La Serie Mundial soñada.

La Serie Mundial 2024 entre los New York Yankees y los Los Angeles Dodgers no solo es un choque de grandes equipos, sino también una confrontación de estrellas que podría definir el futuro de la MLB. Jugadores como Aaron Judge y Shohei Ohtani no solo son fundamentales para sus respectivas franquicias, sino que también representan el creciente atractivo del béisbol a nivel mundial.

Historia de la Rivalidad

La rivalidad entre los Yankees y los Dodgers se remonta a sus días en Nueva York, donde los Dodgers jugaron en Brooklyn y los Yankees en el Bronx. Aunque los Dodgers se mudaron a Los Ángeles en 1958, la competencia continuó, simbolizando un enfrentamiento entre dos de las ciudades más grandes de Estados Unidos. La conexión entre ambos equipos ha sido alimentada por sus apasionadas bases de aficionados, haciendo que cada encuentro sea memorable.

Hasta la fecha, los equipos han disputado un total de 88 partidos, incluyendo 66 en la Serie Mundial y 22 en la temporada regular. La última vez que se enfrentaron en la Serie Mundial fue en 1981, lo que hace que este nuevo encuentro sea aún más esperado.

Estadísticas Históricas

Encuentros Totales

  • Total de encuentros: 88 (66 en la Serie Mundial, 22 en temporada regular)
  • Serie histórica: Yankees 48, Dodgers 40 (.545)
  • Serie de temporada regular: Empate 11-11 (.500)
  • Resultados de postemporada: Yankees 37, Dodgers 29 (.561)

Resultados de la Serie Mundial

  1. 1941: Yankees 4, Dodgers 1
  2. 1947: Yankees 4, Dodgers 3
  3. 1949: Yankees 4, Dodgers 1
  4. 1952: Yankees 4, Dodgers 3
  5. 1953: Yankees 4, Dodgers 2
  6. 1955: Dodgers 4, Yankees 3
  7. 1956: Yankees 4, Dodgers 3
  8. 1963: Dodgers 4, Yankees 0
  9. 1977: Yankees 4, Dodgers 2
  10. 1978: Yankees 4, Dodgers 2
  11. 1981: Dodgers 4, Yankees 2
  12. 2024: ?

Últimos Encuentros

  • Último encuentro en temporada regular: Yankees 6, Dodgers 4 (9 de junio de 2024)
  • Próximo encuentro en la Serie Mundial: Comienza el 25 de octubre de 2024 en el Dodger Stadium, Los Ángeles.

Una constelación de estrellas y sus historias alrededor de la Serie.

Aaron Judge: El Coloso de Nueva York

Aaron Judge ha sido el rostro de los Yankees desde su debut en 2016. Con su imponente presencia en el plato y su capacidad para cambiar el rumbo de un juego con un solo swing, Judge ha consolidado su estatus como uno de los mejores sluggers de la liga. Después de su histórica temporada de 2022, donde rompió el récord de jonrones en la Liga Americana, las expectativas sobre él son enormes.

Su actual contrato firmado en diciembre de 2022 de 9 años y $360 millones, no sólo es el más grande en la historia de los Yankees, sino que lo convirtió en el capitán del equipo, una etiqueta reservada sólo para un grupo muy selecto en la historia del béisbol.

En esta Serie Mundial, Judge tendrá la responsabilidad de liderar a su equipo en una Serie Mundial después de su última participación en 2009 y demostrar que puede brillar en el escenario más grande del béisbol. Su desempeño podría ser un factor decisivo en el resultado de la serie, y los aficionados esperan ver si puede elevar su juego en los momentos más críticos. Ya respondió en esta postemporada, ahora faltará ver que puede hacer ante el pitcheo de los Dodgers.

Shohei Ohtani: La Maravilla. El Unicornio.

Por otro lado, Shohei Ohtani, el fenómeno japonés, ha revolucionado la forma en que se juega al béisbol. No solo es un pitcher de élite, que en 2024 está “fuera de acción” y en lista de lesionados por cirugía de Tommy John. Su historia se hizo aún más grande en 2024 tras atravesar su condición de recuperación en calidad de bateador, convirtiéndose en el primer jugador en la historia en lograr una temporada de 50 jonrones y 50 bases robadas, siendo el gran favorito para ganar el Premio al Jugador Más Valioso. Su estirpe es única por lejos en la historia del juego, superando lo logrado en las “dos vías” por el legendario Babe Ruth, lo que lo convierte en una rareza en el deporte y hoy en una de las grandes figuras del deporte en el planeta.

Su impacto en la narrativa del béisbol es innegable. La atención que atrae, especialmente en Asia, ha ayudado a elevar el perfil de la liga en mercados internacionales y el valor comercial de su presencia en los Dodgers estableció la base del mayor contrato en la historia del béisbol de 10 años y $700 millones de dólares. 2024 es apenas el primer año de ese contrato y su presencia en la Serie Mundial es todo un logro para la gerencia de los Dodgers.

Ohtani ha sido un embajador del béisbol moderno, mostrando que los jugadores pueden sobresalir en múltiples facetas del juego. Su éxito ha inspirado a muchos jóvenes beisbolistas en Japón y en todo el mundo, lo que hace que su legado siga influyendo en todos los niveles.

Juan Soto: Expectativas en el Mercado

El nombre de Juan Soto también resuena en el contexto de la Serie Mundial 2024. Conocido por su habilidad ofensiva y su paciencia en el plato, Soto es uno de los jugadores más codiciados en el béisbol. El batazo que conectó en el último juego de la Serie de Campeonato para sellar la victoria de los Yankees ante los Guardianes de Cleveland, automáticamente entró en los momentos más legendarios en la historia del béisbol. Aún los fanáticos de todo el mundo están asombrados por la capacidad de conexión de tal jonrón en un momento tan apremiante, lo que demuestra el nivel mental y físico de este jardinero dominicano.

Se espera que su próximo contrato sea un punto de referencia en la historia de la MLB, posiblemente rompiendo récords en términos de valor total y duración para los jugadores latinos y probablemente en la historia de los Yankees.

Su estilo de juego atractivo y su capacidad para conectar de manera consistente han capturado la atención de los aficionados en todo el mundo.

Impacto en el Mercado Asiático

La Serie Mundial 2024 se presenta como una oportunidad dorada para que la MLB expanda su alcance en el mercado asiático. Con la creciente popularidad de jugadores como Ohtani y el lanzador estrella Yoshinobu Yamamoto, además del atractivo de estrellas como Judge y Soto, la liga tiene la oportunidad de atraer a una nueva generación de aficionados.

La presencia de estos jugadores en la serie no solo atraerá a los seguidores del béisbol, sino que también generará interés en el merchandising y las actividades promocionales en Asia, ampliando la base de aficionados y aumentando el valor de la liga.

La Serie Mundial 2024 entre los Yankees y los Dodgers es más que un enfrentamiento clásico; es un evento que resalta el potencial del béisbol para unirse a los aficionados de todo el mundo. Con la emoción de estrellas como Aaron Judge y el legado de Shohei Ohtani, esta serie no solo marcará un capítulo en la rivalidad histórica entre estos equipos, sino que también podría redefinir el futuro del béisbol en el mercado global.

La historia se escribirá en el diamante, y el mundo estará mirando.

Yankees: El fin de la “Era Cashman” está cerca

SONIDOS DEL BRONX

BRISTOL, CT – En el mundo del béisbol, los New York Yankees han sido durante mucho tiempo sinónimo de éxito, grandeza y una supremacía perenne en el deporte. Con una historia rica en títulos y una base de aficionados apasionados, los Yankees han sido considerados como uno de los equipos más exitosos y dominantes en la Major League Baseball (MLB).

Sin embargo, el año 2023 ha sido testigo de un cambio sorprendente en la fortuna de este equipo icónico, ya que se encuentran en el último lugar de su división por primera vez desde 1990. ¿Qué ha ocurrido para que los Yankees toquen fondo?

Es de resaltar que desde 1995, sólo en 4 temporadas (2008, 2013, 2014 y 2016), los Yankees no han clasificado a postemporada. ¿Qué quiere decir esto? Que prácticamente en la “Era Cashman” han avanzado a la postemporada en 24 ocasiones.

Brian Cashman sin duda ha sido el Gerente General y cabeza de operaciones oficialmente desde 1998, pero su impacto y manejo han estado presentes desde 1990.

Los Yankees que para el 20 de Julio de 1990 tenían marca de 33-56, eran un equipo muy diferente al actual. La División Este de la Liga Americana contaba con 7 equipos, pues sólo existían dos divisiones en cada liga. 1990 fue una de las peores temporadas en la historia de la franquicia con diversos factores que afectaron este equipo incluyendo la suspensión por parte de MLB del dueño George Steinbrenner, la lesión de Don Mattingly y un desastroso staff de lanzadores.

Eran los Yankees de 1990 comandados por el campo corto venezolano Álvaro Espinoza, el jardinero panameño Roberto Kelly y el jardinero Jesse Barfield, mientras aparecían figuras míticas y fugaces de la historia de la organización como el prospecto Kevin Maas, el curazoleño Bam Bam Meulens y el jardinero venezolano Oscar Azócar.

El as de la rotación era Tim Leary quien terminó con marca de 9-19 y ERA de 4.11. Algo impensable para los Yankees del presente.

Es impensable porque tras esta debacle de 1990, el club tomó un rumbo de reconstrucción que comenzó a dar frutos para 1994 y una Serie Mundial para 1996. De ahí se hilvanó la mejor era en la historia de la franquicia más exitosa. Con una seguidilla de títulos de Serie Mundial, clasificaciones, títulos divisionales y hasta las nuevas figuras de comodines.

Los Yankees de 1990 no son los del 2023. ¡Ni remotamente! Aquel era un equipo que podemos comparar a los Atléticos de Oakland de hoy. No habían jugadores como Judge ni en planes, ni Juegos Perfectos, ni “Nasty Nestors”, ni Gerrit Cole, ni nada que se pareciera al presente. Nada.

Sin embargo, el resultado al final es el mismo: ¡Últimos! Inaceptable para una fanaticada que paga como promedio $193 dólares por un boleto a uno de los estadios más fríos y secos de MLB.

Un conjunto de factores ha contribuido al declive de los Yankees en 2023. Uno de los principales problemas ha sido la falta de éxito en el desarrollo y adquisición de talento joven. Históricamente, los Yankees se han destacado por fichar a algunos de los mejores jugadores disponibles, ya sea a través de la agencia libre o de su sistema de granjas. Sin embargo, en los últimos años, sus elecciones de draft y adquisiciones no han sido tan efectivas como en el pasado, lo que ha llevado a un debilitamiento del talento en el equipo y una dependencia excesiva de jugadores veteranos en declive.

Si hay contratos exitosos logrados por los Yankees en la última década, como la firma de Masahiro Tanaka, DJ Le Mahieu, Gerrit Cole o Anthony Rizzo, también hay fracasos como Giancarlo Stanton, Josh Donaldson o Joey Gallo. Sin contar su talento hecho en casa que no ha tenido el éxito esperado como Aaron Hicks, Gary Sánchez o Miguel Andújar.

O los años extendidos de Brett Gardner. O las inconsistencias por lesiones o no de Severino y Germán. O el regreso a Japón del “as” Masahiro Tanaka. O la falta de definición de quien finalmente reemplaza a Jeter, siendo Didi Gregorius quien esporádicamente lucía como el líder en la posición y hoy se magnifican las esperanzas en Anthony Volpe o el venezolano Oswald Peraza, o se inventa con Oswaldo Cabrera.

Así pare de contar. Los episodios son muchos. Es cierto que Cashman ha sido exitoso y será un miembro del Salón de la Fama como ejecutivo. Pero tras 13 temporadas desde su último título de Serie Mundial, queda claro que poner en el terreno un equipo competitivo y caro no es suficiente en el béisbol de hoy.

Hay un exceso de burocracia en la oficina de los Yankees.

Las lesiones han sido un factor importante que ha afectado el rendimiento del equipo y una constante en los últimos años, las cuáles se han convertido en el chivo expiatorio de la oficina del Bronx. Jugadores clave han estado fuera de acción durante largos períodos, lo que ha debilitado aún más la capacidad del equipo para competir al más alto nivel. Las lesiones no solo han impactado en el desempeño individual de los jugadores, sino que también han afectado la cohesión y el ritmo del equipo como unidad.

“Si no se hubiese lesionado…” “Este equipo es un hospital…” “Hemos tenido mala suerte por las lesiones…”

La pregunta es ¿Hasta cuándo el mismo cuento?

Otro aspecto a tener en cuenta ha sido la competencia cada vez más feroz en la División Este de la Liga Americana. Equipos como los Tampa Bay Rays, Orioles de Baltimore, Blue Jays de Toronto y los Boston Red Sox han fortalecido sus planteles y han demostrado ser contendientes fuertes en la división. La falta de éxito de los Yankees para mantener el paso con sus rivales ha llevado a una caída significativa en la clasificación y a situarse en el último lugar.

Asimismo, la gestión y las decisiones del cuerpo técnico han sido objeto de críticas. Algunas elecciones de alineación, decisiones de bullpen y tácticas durante los juegos han sido cuestionables, lo que ha llevado a resultados decepcionantes en el campo en la hora cero: la postemporada. La falta de ajustes adecuados durante los momentos críticos ha dejado a los aficionados preguntándose si el equipo está realmente en manos del liderazgo correcto. El mánager Aaron Boone y su predecesor Joe Girardi han estado en el ojo del huracán permanentemente, pero son ellos sólo la casa en uniforme de la gerencia.

Lo que sí tienen en común los Yankees de 1990 con los de 2023 es que ambos están en el foso divisional.

Es hora de que en las oficinas del Yankee Stadium alguien tenga el liderazgo suficiente para dejar la burocracia a un lado y entender que la “Era Cashman” va llegando a su final. Es normal, es parte de la evolución. Los Yankees deben comenzar a pensar cuál es la identidad y filosofía del futuro del club. Es hora de entender que con el peso de la historia no se gana en el presente.

Se necesita una renovación total de la organización que comience con un nuevo carácter. Atrás quedó la dureza del “Boss” Steinbrenner. Atrás quedaron los años del “core four”. Jeter ya es un Salón de la Fama y es inútil incluso tratar de moldear a Aaron Judge en base al carácter y la forma de Jeter, sólo porque es el “Yankee Way”. Mientras la liga se nutre finalmente con jugadores excitantes y dinámicos a través del draft y el escauteo internacional, los Yankees se han quedado rezagados en este sentido.

En conclusión, el año 2023 ha sido un año inusualmente difícil para los New York Yankees, ya que se encuentran en el último lugar de su división por primera vez desde 1990. La combinación de problemas en el desarrollo de talento, lesiones, la creciente competencia y decisiones tácticas cuestionables ha contribuido a este declive. Aunque la supremacía perenne de los Yankees ha sido cuestionada en esta temporada, es importante recordar que el béisbol es un deporte cíclico y que los equipos pueden recuperarse rápidamente con los ajustes adecuados. Los Yankees han demostrado en el pasado que son capaces de superar adversidades y volver a la cima, y sin duda trabajarán arduamente para restaurar su legendaria grandeza en el futuro.

Con la fama y el dinero no se gana en el béisbol de hoy.

El HR 61* en el año 1961 y el significado del asterisco

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – En casi siglo y medio de historia en el béisbol de Grandes Ligas han habido muchas temporadas memorables. Una de ellas fue la de 1927 cuando el mítico Babe Ruth de los New York Yankees consiguió 60 jonrones en 154 juegos de temporada regular. Para ese entonces y en las siguientes décadas se pensaba que era un récord imposible de igualar y aún menos romper.

Tan solo dos años después, en 1929, se vivió en EEUU la llamada “Gran Depresión”, aquella primera crisis económica mundial, originada por Wall Street en octubre de aquel año, y la cual causó pobreza, desempleo, quiebra de bancos e industrias. Incluso tuvo un impacto internacional en el período de “paz” entre las dos Grandes Guerras del siglo XX.

Como había tanto desempleo y desesperanza fueron años donde el béisbol fue más que nunca el pasatiempo nacional preferido de tantos estadounidenses que sufrían desdicha y hambruna. La gente podía conseguir alguna alegría, aunque fuese efímera, en el estadio de béisbol o a sus alrededores. ¡Un circo sin pan!

Esta fue la década del boom de la radio. Era más barato escuchar el juego que asistir al estadio. La radio en los 30’ ayudó a masificar el fanatismo por la pelota y por sobre todas las cosas magnificar a la leyenda viviente: Babe Ruth, quien jugó sus 6 últimas temporadas en estos años hasta retirarse en 1935. El mensaje era claro: nadie jamás por la eternidad podía ser igual a Babe Ruth.

La evolución del juego y el calendario en 1961

Cuando Babe Ruth consiguió su récord de 60 cuadrangulares en 1927 la temporada regular estaba conformada por tan solo 16 franquicias: 8 en la Liga Americana y 8 en la Liga Nacional. Los equipos que lograban la primera posición de cada una de las ligas en 154 juegos clasificaban a la Serie Mundial para definir al campeón al mejor de siete juegos. Como vemos, en ese entonces no había ni playoff, ni postemporada, ni divisiones.

El 10 de abril de 1961 el presidente John F Kennedy lanzó la primera pelota en Washington DC en el Griffith Stadium para así inaugurar esta temporada que ya comenzaba siendo histórica con un nuevo equipo en la capital. Dos años después Kennedy fue asesinado en Dallas, Texas.

Por primera vez desde 1901 la Liga Americana se expandió con dos nuevos equipos: los originales Senadores de Washington se mudaron y se convirtieron en los Mellizos de Minnesota y también se fundaron los Angelinos de Anaheim. Para cubrir el puesto dejado en Washington se creó una nueva franquicia que también se llamó Los Senadores (pero con nuevos dueños).

Por estas dos nuevas franquicias en la Liga Americana se agregaron 8 juegos más en la temporada (en la Liga Nacional todo quedó igual). Así que se pasó de jugar 154 encuentros (22 contra cada oponente de liga) a jugar 162 (18 juegos contra cada oponente de liga). No existían los juegos interliga, ni existían tampoco las divisiones.

Nótese que 162 es la misma cantidad de juegos de temporada regular que aún el día de hoy (2023) seguimos jugando, aunque contra diferentes rivales porque ahora se inventaron las divisiones y los juegos interliga.

Desde hace 62 años no se le hace un cambio significativo al calendario de MLB. ¡Una barbaridad! Aunque tiene sentido al reconocer que la principal entrada económica del béisbol aún es la taquilla y el consumo. También para evitar el gran problema de los récords estadísticos según la diferencia de cantidad de juegos, entre otras variables como: más viajes, más juegos de noche y más doble juegos en un mismo día por condiciones climáticas desfavorables el día anterior.

El poder de la M&M en los Yankees de 1961

En los 60’ ya los Yankees eran los Yankees ¡Así de grande es su historia! Para 1961 la novena de Nueva York venía de perder la Serie Mundial de 1960 en el séptimo juego contra los Piratas de Pittsburgh (que hoy pareciera se les olvidó su gloria). Los Yankees querían revancha.

Las esperanzas de los neoyorquinos estaban en su dupla de jardineros y bateo: tercer bate Mickey Mantle y cuarto bate Roger Maris; una de las duplas más explosivas y poderosas en toda la historia de la MLB. La M&M consiguió romper este año (con 115) el récord de 107 jonrones de la dupla Babe Ruth y Lou Gehrig de 1927.

Un personaje clave en esta temporada fue el nuevo mánager de los Yankees, Ralph Houk, quien en las primeras semanas de la temporada se da cuenta que cambiando el orden de la alineación podría potenciar la batería. Entonces mueve a Roger Maris al tercer bate y a Mickey Mantle al cuarto bate. Esto produjo que los lanzadores intentaran lanzarle “mejor” a Roger Maris por miedo a Mickey Mantle.

El resto es historia. Roger Maris consiguió 61 jonrones en esta temporada de 1961, rompiendo por un cuadrangular los 60 de Babe Ruth, pero el Comisionado de MLB del entonces Ford Frick (quien fuera periodista y escritor fantasma de Babe Ruth) decidió ponerle un asterisco al récord de Roger Maris porque no lo consiguió en 154 juegos, sino en 162.

Lamentablemente esta fue la información que durante su vida Roger Maris supo y se llevó a su tumba porque murió en 1985 y seis años después de su muerte (1991) el Comisionado Bowie Kunh ordenó que se retirara el asterisco y así el récord oficial pasó a ser de Roger Maris hasta que en 1998 lo rompió Mark McGwire con 70 vuelacercas.

Un hijo de granjeros inmigrantes serbios

Roger Maris nació el 10 de septiembre de 1934 en Hibbing, Minnesota. Hijo de una familia de granjeros inmigrantes de Serbia (lo que hoy es Serbia porque por ese entonces era Yugoslavia).

En el año 1955 el padre de Roger cambia el apellido de la familia de Maras a Maris. Roger ya tenía 21 años y ya jugaba béisbol. De hecho en sus primeros récords estadísticos él aparece con su apellido original Maras ¿Por qué la familia cambió su apellido? Esa respuesta aún no la sé ¿Miedo por venir de un país del bloque soviético? ¿Antisemitismo? 

En 1961 Roger Maris tuvo tanta presión para romper el récord de Babe Ruth que se le empezó a caer el cabello y sufrió de insomnio. Mientras avanzaba la temporada y así se proyectaba para llegar a los 60 jonrones empezó a ser abucheado por su propia fanaticada yankee, la cual no quería que nadie rompiera el récord de Babe Ruth. ¡Inaudito! Pero eran otros tiempos y la radio había tenido mucho la culpa de esto al glorificar en demasía a Ruth.

Esta temporada fue tan difícil para Roger Maris que en un juego cuando él cubría los jardines en plena acción un fanático de Nueva York desde la grada le lanzó una silla. El juego se pausó por unos minutos y Mickey Mantle (el amado por la fanaticada) tuvo que cubrirlo y le cambió la posición porque al fanático no lo sacaron del estadio. ¡Gracias a Dios hay cosas que sí han mejorado en el béisbol!

Un homenaje audiovisual a la vida y obra de Roger Maris

En 2001 se estrenó una película producida por HBO donde se dramatiza esta temporada de 1961. En este filme se dan detalles de la relación amigable entre Maris y Mantle y cómo fueron buenos compañeros.

Mantle ayudaba a Maris en el terreno de juego porque lo cobijaba y le pedía a los fanáticos que lo apoyaran (sin lograrlo), así como también le daba consejos a Maris de cómo tratar a la prensa y de que eran inevitables las entrevistas. Maris por lo general tuvo una muy mala relación con la prensa neoyorquina y se cree que esto lo perjudicó para no entrar al Salón de la Fama. ¡Lamentable pero esto hoy no ha cambiado mucho!

Por su parte Maris fue un gran apoyo para Mantle pero fuera del terreno de juego. Mantle era un hombre que sufría de alcoholismo y de no tener una vida saludable para un deportista de su categoría con salidas nocturnas con mujeres aprovechando su fama. Roger Maris se trajo a Mantle a vivir en su pequeño departamento para alejarlo en lo posible de los vicios.

La película también escenifica la presión y abuso de la prensa de Nueva York en el clubhouse de los Yankees. Aunque esto menos mal ha cambiado mucho, se da a entender que la prensa fue muy culpable de las agresiones y vejaciones que sufrió Maris en su carrera, sobre todo en la temporada de 1961.

En los 60’ los peloteros hacían flexiones y ejercicios en sus propias recámaras de hotel o en sus casas, no había gimnasios en los estadios, ni una alimentación guiada por un nutricionista, mucho menos un psicólogo.

Eran otros tiempos y la magia del cine nos traslada a esas épocas. Y ni pensar en contratos millonarios. Maris tenía que esperar su sueldo mensual para pagar la renta y en alguna ocasión le cortaron el teléfono de su casa por pagarlo a destiempo.

La película deja el mensaje de que Roger Maris mereció mucho más de sus fanáticos yankees y de los amantes del béisbol del ayer y del hoy. También parece que Roger Maris nunca dejó de ser ese chico granjero de Minnesota y le fue imposible adaptarse a la vida, juicios, prejuicios y perjuicios de la Gran Manzana.

Muchos lo han dicho: una cosa es ser un grandeliga y otra cosa es ser un yankee.

New York Yankees arrancan con blanqueo en Tampa

EL SONIDO DEL BRONX

En un duelo de pitcheo en el Tropicana Field, Clarke Schmidt mostró lo que de él se espera, guiando a los Yankees a una victoria por 2-0 sobre los Tampa Bay Rays. Schmidt, con una actuación destacada, limitó a los Rays a solo cinco hits en 6 2/3 entradas, extendiendo su impresionante racha de permitir tres o menos carreras en cada una de sus ocho aperturas esta temporada.

Los Yankees llegan a 26 victorias por 14 reveses y aunque los Orioles tienen una victoria menos, también tienen menos derrotas por lo que entran en la jornada del sábado en la punta divisional con medio juego encima de los bombarderos.

El manager Aaron Boone elogió la exhibición multifacética de Schmidt: “Tenía un poco de todo funcionando. Una actuación realmente afilada”.

Schmidt mismo expresó confianza en sus habilidades, enfatizando su control y deseo de lanzar más profundamente en los juegos: “Sé de lo que soy capaz. Sé que soy muy capaz de controlar mi conteo de lanzamientos y llegar más profundo en los juegos. Este es un gran paso en la dirección correcta”.

La victoria de los Yankees fue aún más fortalecida por Anthony Rizzo quien hoy vio la bola clarita, pero además demuestra que en cuanto a producción ofensiva no se quedará detrás del carro de leña de sus compañero. Rizzo consiguió un sencillo impulsor en la cuarta entrada y selló la victoria con un jonrón solitario en la novena.

Fue su séptimo jonrón, llegó a 22 remolcadas y batea .265. En mayo Rizzo batea para .296 y acumula siete remolcadas.

Por otro lado, el abridor de los Rays, Taj Bradley, tuvo un impresionante debut en la temporada a pesar de la derrota, registrando velocidades de su recta en 99.2 mph y recibiendo elogios tanto de su manager como de sus oponentes por su estilo agresivo de lanzar y su formidable arsenal.

“Apenas podría estar más complacido con la forma en que Taj lanzó la pelota”, dijo el manager de los Rays, Kevin Cash.

El manager de los Yankees, Boone, también quedó impresionado: “Cutter en Noventa y ocho y luego Split. Muestra una buena curva. Es agresivo. Tiene un gran brazo. Tiene un material realmente bueno”.

Atentos con este joven.

A pesar de los esfuerzos de los Rays, que incluyeron destacadas actuaciones de Bradley y varios momentos destacados defensivos, finalmente quedaron cortos, cayendo a un récord de 19-20 en la temporada.

Para el sábado los Yankees enviarán a Nestor Cortes al montículo para enfrentarse a Zack Littell de los Rays, donde los Yankees le dan otra oportunidad.

Juan Soto llega al Bronx y tiembla la tierra en la inauguración de la temporada 2024

Terremoto de magnitud 4.7 sacude el Yankee Stadium durante la práctica de bateo

El Yankee Stadium fue testigo de un momento que hizo temblar las bases, pero no fue por la presentación de Juan Soto, ni por los batazos de Gleyber Torres, quien se encontraba en la jaula de bateo del Yankee Stadium cuando un sismo de magnitud 4.7 sacudió el mítico parque, previo al juego inaugural en casa, pautado para la 1:10 pm ante los Blue Jays de Toronto.

Ninguna de las actividades previas al juego de los Yankees fue interrumpida la mañana del viernes. Varios miembros del personal del equipo en el campo no sintieron el temblor o lo consideraron un evento menor.

Los Yankees aseguraron una victoria en la serie contra Arizona con un triunfo en entradas extras de 6-5 el miércoles en el Chase Field. El lanzador zurdo Carlos Rodón (5.1IP, 7H, 2R/ER, 2BB, 3K, 2HR) comenzó el juego y no registró decisión. Aaron Judge (de 2-4, 1R, 1 doble, 1HR, 3RBI, 1BB) conectó un jonrón de dos carreras para tomar la delantera en la cuarta entrada y un doble productor de una carrera en la undécima entrada. El jardinero izquierdo/central Alex Verdugo (de 1-4, 1R, 1HR, 2RBI) conectó su primer jonrón como Yankee con un cuadrangular de dos carreras para tomar la delantera en la décima entrada.

Los 27-veces campeones disputarán su 122º juego de apertura en casa en la historia de la franquicia frente a Toronto, marcando su cuarto “Opening Day” en casa contra los Blue Jays. Hasta el momento, tienen un récord de 1 victoria y 2 derrotas en estos encuentros, con una victoria en 2008 y derrotas en 2015 y 2021.

BOMBAZOS

  • La marca de 6-1 antes de la inauguración en casa para los Yankees coincide con su segundo mejor comienzo en la historia de la franquicia (comenzaron 7-0 al inicio de la temporada de 1933)… marca solo la segunda vez en los últimos 21 años (desde 2004), la octava vez en los últimos 66 años (desde 1959) y la decimotercera vez en la historia de la franquicia que los Yankees han comenzado una temporada con un récord de 6-1 o mejor en sus primeras siete decisiones (comenzaron 7-0 en 1933 y 6-1 en 1927, ’49, ’56, ’58, ’86, ’88, ’92, ’99, 2002, ’03 y ’20).
  • Con una victoria hoy, igualarían su mejor comienzo en sus primeras ocho decisiones en la historia de la franquicia (comenzaron 7-1 en nueve temporadas anteriores: 1933, ’49, ’56, ’58, ’88, ’99, 2002, ’03 y ’20)… marcaría solo la segunda vez en los últimos 21 años (desde 2004) y la sexta vez en los últimos 66 años (desde 1959) que el club ha comenzado 7-1.
  • Su récord de 6-1 (.857) está empatado con el de Pittsburgh como el mejor de las Grandes Ligas.
  • Los Yankees enviaron al lanzador nicaraguense Jonathan Loásiga a la lista de lesionados por 60 días por distensión del flexor derecho (cadera).
  • Firmaron al lanzador derecho dominicano Dennis Santana y lo asignaron al róster de Grandes Ligas.
  • Firmaron en contrato de Liga Menor al infielder venezolano Rougned Odor para ligas menores, con una opción de salida del contrato para el 1 de julio.

Los Yankees caen ante los Diamondbacks y ven interrumpida su racha de victorias | Leonte Landino

En una noche que prometía mantener el ritmo de los Yankees de Nueva York, las serpientes se impusieron en su desierto y picaron a “Nasty Néstor”, quien otra vez fue castigado, o mejor dicho, envenenado, esta vez.

Los Diamondbacks pusieron fin a la racha invicta de los Yankees en el inicio de la temporada, con una victoria por 7-0 el martes por la noche en Chase Field.

La clave del éxito para los Diamondbacks fue su sólido desempeño tanto en la lomita como en el plato. El abridor estelar Zac Gallen brilló con una actuación magistral, lanzando seis entradas sin permitir carreras, limitando a la poderosa ofensiva de los Yankees a solo tres hits y cuatro bases por bolas. Gallen, quien terminó tercero en la votación del Premio Cy Young de la Liga Nacional la temporada pasada, demostró una vez más su calidad como lanzador destacado.

Entre Juan Soto, Aaron Judge, Anthony Rizzo y Giancarlo Stanton, sólo un hit. Fue para Juan Soto, uno de sólo 3 de los Yankees en el juego.

Por otro lado, el bateo oportuno de los Diamondbacks también jugó un papel crucial en su victoria. Christian Walker lideró la ofensiva al conectar un impresionante jonrón de tres carreras en la séptima entrada, ampliando la ventaja de Arizona y asegurando la victoria.

Mientras tanto, el cubano Néstor Cortés, lanzador abridor de los Yankees, tuvo una salida difícil, permitiendo tres carreras en la primera entrada. Aunque se recuperó para lanzar de manera sólida en las siguientes entradas, la ofensiva de los Yankees no pudo encontrar su ritmo frente a la efectividad de los lanzadores de los Diamondbacks.

Cortés permitió tres carreras en la primera entrada por segunda vez consecutiva el martes. Al igual que en su salida anterior contra Houston, el cubano se recuperaría para mantener a raya a los Diamondbacks durante sus últimas cuatro entradas, aunque finalmente sufriría la derrota ya que los Yankees no pudieron descifrar a Zac Gallen.

Cortés buscará limitar el daño temprano en su próxima salida, programada actualmente para la próxima semana contra Miami.

¿Motivo de preocupación? Aún es temprano para alarmarse.

La derrota de los Yankees no sólo puso fin a su racha de cinco victorias consecutivas en el inicio de la temporada, sino que también destacó algunas áreas de mejora para el equipo de Nueva York.

A pesar del buen comienzo de temporada, jugadores clave como Aaron Judge y Anthony Rizzo han tenido dificultades para encontrar su ritmo ofensivo, lo que plantea interrogantes sobre la consistencia del equipo a largo plazo.

Con este revés, los Yankees se preparan para enfrentarse a los Diamondbacks una vez más en el último juego de la serie. Los Yankees y los Diamondbacks pondrán fin a su serie de tres juegos el miércoles. En este crucial enfrentamiento, los Diamondbacks enviarán al montículo al derecho Merrill Kelly, quien ostenta un récord de 1-0 y una efectividad de 1.35 en lo que va de temporada. Por otro lado, los Yankees apostarán por el zurdo Carlos Rodón, quien aún no ha conseguido una victoria en la temporada pero ha demostrado una efectividad sólida de 2.08. Será un duelo emocionante en el que ambos equipos buscarán obtener la ventaja final en esta serie.

POR EL BRONX…

  • Los Yankees anunciaron el cambio del lanzador zurdo Nick Ramírez hacia los Dodgers de Los Angeles por consideraciones de dinero en efectivo.
  • Los Yankees ponen fin a su racha de victorias y enfrentan el último juego en gira antes de visitar el Yankee Stadium este viernes ante los Blue Jays, en lo que será un Opening Day con marca positiva. Independientemente, es uno de los mejores arranques de los Yankees en su larga y rica historia.

Después de 690 días, el dominicano Luis Gil regresó con victoria para los Yankees | Leonte Landino

Los New York Yankees mejoraron a 5-0 en el inicio de la temporada 2024 el lunes por la noche, derrotando a los Arizona Diamondbacks por un marcador final de 5-2. Esto marca la primera vez en la historia de la franquicia que los Yankees han ganado sus primeros cinco juegos de la temporada en la carretera.

También representa la quinta vez en la historia de la franquicia que los Yankees han comenzado con un récord de 5-0.

Los Yankees arrasaron con un comienzo de 4-0 durante el fin de semana al barrer a los Houston Astros.

El partido del lunes presentó el debut de temporada de Luis Gil, el lanzador derecho de 25 años que ganó el puesto de quinto abridor durante la primavera. En su octava aparición en las Grandes Ligas, mantuvo a los Diamondbacks en una carrera con un hit y tres bases por bolas en 4 2/3 entradas de trabajo.

Gil ponchó a seis de los 18 bateadores que enfrentó, mostrando un arsenal liderado por su recta de más de 90 millas por hora. Generó 10 swings fallidos en la noche, incluyendo ocho con su recta de cuatro costuras.

Gil había tenido su última salida el 12 de mayo de 2022, su única apertura en las Grandes Ligas ese año. Una cirugía de codo lo mantuvo fuera hasta septiembre de la temporada pasada, aunque solo apareció en las Ligas Menores durante su recuperación.

Probablemente podría haber iniciado la temporada en las menores también, si no fuera por la lesión en el codo de Gerrit Cole a finales de la pretemporada. Sin embargo, con una gran actuación en los Entrenamientos de Primavera, Gil se ganó el puesto de quinto abridor para los Yankees. En su octava aparición en las Grandes Ligas, Gil demostró su valía al mantener a los Diamondbacks en una carrera con un hit y tres bases por bolas en 4 2/3 entradas de trabajo.

Fueron 690 días entre apariciones en las mayores para el dominicano Gil, todo un premio a la perseverancia.

Ofensivamente, los Yankees fueron liderados por su combinación de doble play. Gleyber Torres, bateando como primero en el orden, conectó par de imparables, mientras que el shortstop Anthony Volpe sumó cuatro, y se combinaron para un par de carreras impulsadas.

Juan Soto y Aaron Judge, mientras tanto, produjeron un hit y dos bases por bolas entre ellos en una noche un tanto tranquila.

La última vez que los Yankees comenzaron una temporada 5-0 fue en 1992, cuando comenzaron el año con récord de 6-0. Sin embargo, no lograron capitalizar su buen inicio en ese entonces, terminando la campaña con un récord de 76-88, o 70-88 después de su impresionante primera semana de acción.

Los Yankees y los Diamondbacks continuarán su serie de tres juegos el martes. Los Yankees buscarán su primer inicio de 6-0 desde 1992.