Su enfoque analítico, que él llamó sabermetría en honor a la Sociedad para la Investigación del Béisbol Estadounidense (SABR), desafió las convenciones establecidas y llevó a una nueva era de análisis del juego. James no se limitó a narrar juegos de béisbol de manera convencional; en cambio, planteó preguntas intrigantes y proporcionó respuestas basadas en datos y análisis rigurosos
Yo soy un defensor de que en el juego del béisbol los protagonistas y quienes “saben jugar” son los peloteros, mánagers y coachs. Pero a su vez entiendo que al fanático del béisbol -quien no tiene el talento para jugar este complicado deporte- le gusta entender la pelota con estadísticas y la Sabermetría es la “mamá de las estadísticas aplicadas al juego”. Y a los dueños de los equipos les gusta la Sabermetría porque es un modelo inventado, creado y perfeccionado por economistas para abaratar costos, generar noticias y aumentar las apuestas
AMANTES DEL BÉISBOL
DENVER, Colorado – George William James, conocido como “el padre” de la Sabermetría, ha dejado un antes y un después en el béisbol. Sin ni siquiera jugarlo profesionalmente, pero impactando el juego como escritor, historiador y estadístico (no estadista, esa es otra cosa). Nacido en 1949 en Holton, Kansas, James ha sido una figura influyente cuyo trabajo ha revolucionado la forma en que se analiza y comprende el juego del béisbol y, sobretodo, de cómo se consume, apuesta y negocia hoy en día.
Muchos lo alaban, otros lo critican, pero la mayoría ignora su vida y circunstancias que lo llevaron a escribir su obra maestra “El Béisbol Abstracto de Bill James”. Se graduó en dos carreras: Inglés y Economía, por lo que era un hombre con experticia en la escritura y la matemática, una combinación que lo hacía un profesional muy particular al entender la confluencia entre las letras y los números.
Después de graduarse de la Universidad de Kansas en 1975, James se unió al ejército de los Estados Unidos, pero fue después de dejar el servicio militar cuando comenzó a escribir sobre béisbol. Trabajando como guardia de seguridad nocturno, James aprovechó su tiempo “libre” para investigar y analizar datos estadísticos del béisbol, abordando preguntas fundamentales sobre por qué los equipos ganan y pierden.
Su enfoque analítico, que él llamó sabermetría en honor a la Sociedad para la Investigación del Béisbol Estadounidense (SABR), desafió las convenciones establecidas y llevó a una nueva era de análisis del juego. James no se limitó a narrar juegos de béisbol de manera convencional; en cambio, planteó preguntas intrigantes y proporcionó respuestas basadas en datos y análisis rigurosos.
En 1977, James autoeditó su primer libro “The Bill James Baseball Abstract”, que presentaba una gran cantidad de estadísticas detalladas y análisis profundos que no se podían encontrar en ningún otro lugar. Aunque las ventas iniciales fueron modestas, el impacto de su trabajo comenzó a ganar reconocimiento. Para 1982, las ventas se habían disparado, y James estaba siendo elogiado por su enfoque innovador y perspicaz del béisbol.
A medida que su influencia creció, James se convirtió en un asesor principal en operaciones de béisbol para los Boston Red Sox en 2003, desempeñando un papel crucial en la construcción de equipos que eventualmente ganaron cuatro campeonatos de la Serie Mundial durante su mandato de 17 años. ¿Por qué creen que al gerente general de los Atléticos de Oakland, Billy Beane, lo quisieron firmar los Medias Rojas?
Aunque otros habían escrito sobre estadísticas de béisbol antes, fue el enfoque único y la incansable búsqueda de respuestas de Bill James lo que realmente lo distinguió. Su trabajo no solo inspiró una avalancha de libros y artículos sobre Sabermetría, sino que también cambió fundamentalmente la forma en que se ve y se analiza el béisbol desde el punto de vista del fanático. Y este es un punto clave en la evolución y expansión de la Sabermetría: al fanático del béisbol siempre le han gustado los “numeritos”.
Aunque lo más interesante, curioso y hasta cierto punto “preocupante” es como las franquicias han adoptado su modelo para aplicarlo e imponerlo en el juego en las últimas dos décadas. En un principio la Sabermetría era una visión “más avanzada o compleja” creada por un fanático del béisbol con conocimiento en estadísticas, pero para los equipos de MLB terminó siendo un modelo económico y administrativo “austero” para seguir compitiendo, además con el apoyo del fanático, más no de peloteros, mánagers y coachs. He aquí la polémica.
Un vistazo a su obra
James, aspirante a escritor y fanático obsesivo (de los que abundaban en el béisbol pero hoy están en extinción), comenzó a escribir artículos sobre béisbol después de dejar el ejército de los Estados Unidos cuando tenía 24 años. Muchos de sus primeros escritos sobre béisbol surgieron mientras hacía turnos de noche como guardia de seguridad en la fábrica de conservas de cerdo y frijoles de Stokely-Van Camp. A diferencia de la mayoría de los escritores, sus artículos no relataban juegos en términos épicos ni ofrecían ideas extraídas de entrevistas con jugadores. Un artículo típico de James planteaba una pregunta (por ejemplo: “¿Qué lanzadores y receptores permiten a los corredores robar la mayor cantidad de bases?”), y luego presentaba datos y análisis que ofrecían una respuesta.
Los editores consideraron los escritos de James tan inusuales que pocos los consideraron adecuados para sus lectores. En un esfuerzo por llegar a una audiencia más amplia, James comenzó a autoeditar un libro anual titulado The Bill James Baseball Abstract, a partir de 1977. La primera edición, titulada 1977 Baseball Abstract: presenta 18 categorías de información estadística que simplemente no se pueden encontrar en ningún otro lugar, contenía 68 páginas de estadísticas detalladas compiladas a partir del estudio de James sobre los “puntajes” (en español usamos más el término “numeritos”) de la temporada anterior y se puso a la venta a través de un pequeño anuncio en The Sporting News.
Setenta y cinco personas compraron el folleto. La edición de 1978, subtitulada La segunda edición anual de la reseña más informativa e imaginativa del béisbol, vendió 250 copias. A partir de 1979, James escribió un avance anual de la temporada de béisbol para la revista Esquire y continuó haciéndolo hasta 1984.
Las tres primeras ediciones del Baseball Abstract le ganaron respeto por su trabajo, incluyendo una reseña muy favorable de Daniel Okrent en Sports Illustrated. Las nuevas ediciones anuales agregaron ensayos sobre equipos y jugadores. En 1982, las ventas se habían multiplicado por diez y un conglomerado de medios acordó publicar y distribuir las ediciones futuras. Se fijan: aquí está otra de las claves del éxito de la Sabermetría: a los medios, periodistas e investigadores les encanta porque genera noticias, crea matrices de opinión e interés masivo, incluso de quienes no siguen el béisbol.
Si bien los escritores habían publicado libros sobre estadísticas de béisbol antes (en particular, Percentage Baseball de Earnshaw Cook, en la década de 1960), pocos habían llegado a una audiencia masiva. Los intentos de imitar el trabajo de James generaron una avalancha de libros y artículos que continúa hasta el día de hoy.
Yo soy un defensor de que en el juego del béisbol los protagonistas y quienes “saben jugar” son los peloteros, mánagers y coachs. Pero a su vez entiendo que al fanático del béisbol -quien no tiene el talento para jugar este complicado deporte- le gusta entender la pelota con estadísticas y la Sabermetría es la “mamá de las estadísticas aplicadas al juego”. Y a los dueños de los equipos les gusta la Sabermetría porque es un modelo inventado, creado y perfeccionado por economistas para abaratar costos, generar noticias y aumentar las apuestas.
Los peloteros y los fanáticos pocas veces estarán de acuerdo, porque pertenecen a dos mundos e intereses opuestos, pero a los inversionistas la Sabermetría les gusta porque habla en su idioma económico. Negocio es negocio y el cliente (en este caso el fanático) siempre tiene la razón (aunque en la calidad del juego no sea necesariamente así).
