El día después: 10 retos organizativos para las próximas Series del Caribe | Abel Flores

ESPECIAL DIAMANTE 23 – La Serie del Caribe 2024 en Miami fue un rotundo éxito comercial, marcando récords de público y asistencia en el estadio de los Marlins en el sur de la Florida, con más de 350 mil entradas vendidas en una semana de torneo. También se rompieron récords deportivos históricos como el No Hit No Run del pitcher venezolano Ángel Padrón, un fenómeno que no se veía en el Caribe desde 1952. Por estas cosas, y algo más, es que la industria del deporte es y será fructífera.

Sin embargo, un evento de esta magnitud debe aspirar siempre a la excelencia porque muchas de las deficiencias del evento -menos mal- no son percibidas por el fanático común, pero si por los periodistas y medios que cubrimos el evento.

Nos duele la Serie del Caribe porque es nuestra. Es el máximo evento beisbolístico de nuestra pelota y de nuestros pueblos. Nos duele porque la amamos, con un amor que en muchos casos es nuestra herencia familiar y nacional. Para los latinos una pelota de béisbol no solo es un deporte, significa los sueños de superación de una persona y una familia.

Por amar tanto nuestro béisbol y nuestra Serie del Caribe es que nos duele que en tantos detalles hayan tantas fallas. Muchas veces por descuido y por ignorancia de los organizadores, al menos eso queremos pensar.

Pero no se preocupen, para ello -gracias a Dios- aún existe la prensa libre y periodistas deportivos que amamos lo que hacemos, además de vivir de esta apasionante y desafiante profesión.

Aquí identificamos en Diamante 23, los 10 retos organizativos cruciales para mejorar futuras ediciones:

  1. Guía de Medios
    La organización debe proporcionar una guía con datos exhaustivos a los medios, abarcando historias y estadísticas de jugadores, equipos, reglamentos, récords, probables récords a romper y rivalidades. Esto facilitaría una cobertura informativa más completa y precisa en prensa, radio, televisión y redes sociales, tanto locales como internacionales. Incluso con traducción inglés-español.
  2. Pasión por el béisbol de banderas
    Potenciar la pasión a través de las banderas de cada franquicia es esencial. Aunque no sea un torneo de federaciones, resaltar la representación nacional agrega un componente emocional y de mercadeo deportivo significativo. Además cada jugador, mánager, coach y hasta periodistas acreditados están en la Serie del Caribe representando a su país. La pasión nacional en los torneos internacionales es muy buena para el negocio deportivo. Hay que explotar esto aún más.
  3. Uniformes «Nation Connect«
    La creación de nuevos uniformes con los colores nacionales, combinados con la identidad tradicional del equipo, sería un enfoque innovador y comercialmente atractivo, similar a los uniformes «City Connect» de la MLB. Serían ediciones limitadas que se podrían comerciar muy bien. Fanáticos y coleccionistas enloquecerían por estas indumentarias que además ayudarían a exportar la marca del club o franquicia regional de forma internacional. Todos ganan: la bandera, el club y la marca que los viste. Sin problemas con las federaciones porque no se utilizarían símbolos pátrios ni federativos.
  4. Coordinación con las serie final de las ligas invernales
    Programar la final de la Serie del Caribe antes del Super Bowl evitaría la competencia con el evento más grande de Estados Unidos. En esta edición de Miami 2024 esto se logró y fue positivo. Además, todas las ligas invernales deberían concluir sus series finales antes del inicio de la Serie del Caribe para evitar conflictos de programación y permitir una necesaria y oportuna práctica de jugadores (abierta a la prensa) y para darle difusión mediática a cada equipo antes de su juego inaugural.
  5. Horarios estelares
    Equipos de República Dominicana, Puerto Rico, México y Venezuela, al ser los más seguidos, deberían jugar en horarios estelares de televisión, radio y streaming para potenciar la visibilidad y el interés del público. Porque el gran mercado del deporte no está en las gradas, está en la transmisión multimedia del evento. Otros deportes lo han entendido, en el béisbol parece que no tanto. De hecho, el Super Bowl es lo que es por su transmisión. Agarren nota que la clase es gratis.
  6. No más de dos juegos por jornada en cada sede
    Reducir el desgaste para periodistas, organizadores y fanáticos al jugar en dos sedes con 8 equipos en grupos de 4, clasificando los dos mejores de cada grupo para semifinales y final, optimizando así el calendario. Jornadas de tres juegos desde el desayuno (8:00 am) hasta la cena (pasada media noche) desgasta a todas las personas vinculadas al evento, incluso al fanático mismo que debe decidir a cuál juego asistir cuando realmente pudieras venderle un 2×1. Tres juegos en un mismo día en una misma sede es inhumano.
  7. Turismo deportivo
    Aprovechar las hermosas sedes del Caribe (como la misma Miami que es la capital latina del mundo) para impulsar el turismo deportivo local, promocionando no solo la ciudad sino también el estadio y el equipo de béisbol profesional local, beneficiando a restaurantes, hoteles, transporte y demás áreas recreacionales.
  8. Cuba como un invitado regular
    Invitar regularmente a Cuba, cuna del béisbol caribeño, independientemente de cual sea el país organizador de la Serie del Caribe para mantener la competitividad y atractivo en el torneo, separando el deporte de la política, como de hecho ocurre en los deportes más populares del mundo: fútbol y baloncesto.
  9. Participación de personalidades del béisbol
    Utilizar la Serie del Caribe como plataforma para honrar a leyendas del béisbol latino, de la Serie del Caribe e incluso a estadounidenses que se han destacado en las ligas invernales; involucrándolos en actividades como lanzamientos de primera bola, ruedas de prensa y entrevistas, además de ser comentaristas exclusivos en transmisiones.
  10. Sede rotativa porque el béisbol es de todos: los máximos eventos deportivos del mundo tienen sedes rotativas como las Olimpiadas, la Copa del Mundo de la FIFA y el mismo Super Bowl. ¿Por qué cambiar un modelo que es sumamente exitoso? Pues ya se han confirmado las sedes de la Serie del Caribe en los próximos años: Mexicali (2025), Puerto Rico (2026), México (2027), República Dominicana (2028), Venezuela (2029) y aunque no se ha decidido oficialmente yo votaría por Miami en 2030.

Reflexiones
La Serie del Caribe es una joya del béisbol latino que requiere cuidado y mejora constante. Proteger y potenciar este evento es fundamental para mantener al béisbol como el deporte rey en la región.

¿Y por qué no? La Serie del Caribe así como fue -gracias a México- un puente a principios del milenio para organizar el Clásico Mundial de Béisbol, pues que la Serie del Caribe siga sumando su granito de arena para que el béisbol salte a donde debería estar (si las cosas se hubiesen hecho bien en décadas pasadas y donde MLB es muy culpable) siendo el «deporte rey» no solo de un país o de una región, sino del mundo.

Abel Flores

Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021 

Abel Flores

Periodista bilingüe Abel Flores 🇻🇪🇺🇸 español-inglés Especializado en béisbol de Grandes Ligas ⚾️ Con reportajes, entrevistas y análisis sobre las estrellas del deporte 🇺🇲🇩🇴🇲🇽🇻🇪🇵🇷🇵🇦🇨🇴🇨🇺 De Colorado para el mundo con MLB, NBA, NFL, MLS y NHL ⚾️⚽️🏀🎾🏈 Editor Jefe y columnista de Diamante23

https://diamante23.com/author/abel-flores/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descubre más desde Diamante 23

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo