No se coman el cuento…

CIUDAD DE MÉXICO – DIAMANTE 23 ESPECIAL – Mis queridos amigos, vamos a comenzar aclarando algunos puntos…

La MLB organiza encuentros fuera de Estados Unidos… Sí.
¿Es mucho más que en el pasado? Tal vez en cierto punto.
¿Es suficiente? No.
¿Están «mirando» a América Latina? Por supuesto que no.

El béisbol hoy, más que nunca, es un negocio y este negocio no solo busca tener ganancias, sino muchas ganancias, quizás excesivas. De hecho, tantas que no haya una excusa posible para no hacerlo, y aún así, buscarán excusas para no hacerlo, repetirlo o expandirlo.

Todo esto tiene una raíz que para muchos en el mundo de los negocios es inconcebible, pero en el mundo de hoy es más que razonable: la comodidad.

Vamos al pasado...

Les decía al principio que la MLB, tal vez en cierto punto, hoy mira a América Latina más que en el pasado. Ese «tal vez» sigue estando en un 80% en la explotación de talentos. La industria entiende que si su materia prima es en un 30% de origen latino, de alguna forma debe continuar inyectando un presupuesto acorde para seguir importando talento dominicano, venezolano y los que se sumen en el camino.

Ahora bien… ¿Existe una política seria por parte de la MLB para «servir» al mercado hispano?

No. No existe. En el corto plazo, no existirá.

No se confundan, el hecho de que la MLB organice un par de juegos en México o en Puerto Rico, incluso quizás en Seúl o Tokio, no se basa en una política seria y estructurada para servir al fanático que se ha formado por una tradición gestada en un pasado que era impulsado por el real crecimiento del juego.

En el béisbol que ya no existe, teníamos hombres como Branch Rickey, a quien usted podrá siempre recordar por darle un contrato a Jackie Robinson sin importar a sus detractores, pero fue ese mismo hombre quien llevó a los Dodgers a instalarse en Cuba y en la República Dominicana para jugar entrenamientos de primavera.

Bobby Maduro, dueño del Havana Sugar Kings dedicó su vida al desarrollo del béisbol global.

Hombres como Walter O´Malley y su hijo Peter, quienes desde su trinchera con los Dodgers, apostaron por expandir el juego internacionalmente al tiempo de vender su prestigiosa marca. En estas aventuras vimos el desarrollo de la Serie del Caribe con el apoyo de la antigua Asociación Nacional de Peloteros Profesionales, la afiliación de la Liga Mexicana de Béisbol a su estructura, la creación de los acuerdos invernales y los sueños de un equipo de la MLB en suelo latino con sus respectivas condiciones de desarrollo, como lo lucharon Bobby Maduro, Rafael Ávila y hasta Don Roberto Weill, quien suma a su legado la creación del Salón de la Fama del Béisbol Latino.

Estemos claros. América Latina y su economía no es ni en sueños comparable con la estructura económica de los Estados Unidos. La cultura de inversión publicitaria para financiar el deporte profesional tiene sus grandes avances en México, y por eso, solo por eso, la MLB accede a la modificación de su calendario para presentar partidos de temporada regular en suelo azteca.

El idilio por el béisbol en Latinoamérica tiene fecha de caducidad.

Así como lo lees. Este punto tan importante no es considerado por los controles operativos del béisbol y es lo que hace grave esta situación para los fanáticos del béisbol latino. Las nuevas tendencias y conductas de consumo del deporte, tanto presencial como por la vía de los medios de comunicación, nos muestran un panorama donde el fútbol internacional, como producto, ha sido aprovechado por las cadenas multinacionales de medios en base a los bajos costos de los derechos de transmisión.

Jamás se comparan las cifras que pueda pretender una liga europea de fútbol para que su producto sea distribuido en América Latina, con las elevadas cifras del producto de la MLB. Si a esto sumamos que el producto de la MLB tiene un contexto de relevancia en solo una parte de la región, su espectro comercial se limita aún más.

Si a esto sumamos que Venezuela, como mercado, representaba una gran parte de este pastel durante décadas, con la caída de su aparato económico y su masiva migración global, las ganancias internacionales del béisbol fueron evidentemente afectadas.

Entonces… ¿Está dispuesta la MLB a sacrificar ganancias o «dejar de ganar» para llevar y desarrollar su producto en América Latina? Obviamente, no. Es por eso que vemos iniciativas que continuarán creciendo como la Serie de Londres, y giras a Corea, Japón y Australia.

Sin embargo, se corre un gran peligro al solamente fijarse en este escenario desde el punto de vista financiero: la pasión por el juego y la cultura del béisbol en Latinoamérica se sigue viendo afectada. El contexto del juego deja de ser relevante en la región, y esto es gravísimo para una industria que cada día más busca diversidad real y expansión de mercados.

Cuando Branch Rickey firmó a Jackie Robinson lo hizo por el avance del juego, no lo hizo pensando en los potenciales acuerdos comerciales que surgirían por tener jugadores negros en Grandes Ligas. Cuando los Dodgers abrieron Campo Las Palmas en la República Dominicana, lo hicieron para darle un desarrollo integral a sus jugadores desde edades tempranas y expandir su filosofía organizativa.

Si estuviese en las manos de muchos «tomadores de decisiones» en la actualidad, América Latina no tendría ni una academia ni en la República Dominicana ni en Venezuela.

¡Dime que no!

Por los momentos, los fanáticos latinos del béisbol disfrutan de estos destellos comerciales. Pero para los que sueñan ver más de estos partidos en la República Dominicana, Venezuela o Colombia, estamos aún a años de esto. Obviamente, la República Dominicana tiene la delantera.

Leonte Landino es Jefe Editorial de Diamante23.com y miembro de la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA) y la Sociedad Americana para la Investigación del Béisbol (SABR).

Leonte Landino

Leonte Landino Valbuena (20 de diciembre de 1978, Maracaibo, Venezuela) es un periodista venezolano-estadounidense reconocido por su cobertura del béisbol de las Grandes Ligas y del ámbito internacional que desde 2005 trabaja para la cadena internacional deportiva ESPN como productor y creador de contenidos, escritor y periodista. Durante su carrera ha sido dos veces nominado como productor del programa Béisbol Esta Noche a los Sports Emmy Awards, así como también ha sido ganador múltiple del Premio Telly. Ha destacado como compositor musical de temas alusivos al béisbol para ESPN y lidera la producción de la Serie Domingo de Grandes Ligas por ESPN Deportes y ESPN Internacional. Landino es desde 2020 miembro de la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA) siendo uno de los selectos periodistas hispanos que han conformado esta institución.

http://diamante23.com

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