Todas las entradas de: Leonte Landino

Leonte Landino es Director Editorial de Diamante 23 Media, miembro de la Baseball Writers Association of America (BBWAA) y la Sociedad Americana para la Investigación del Béisbol (SABR). Como periodista cubre el béisbol de MLB y el béisbol internacional desde 1996. Por dos décadas fue la cabeza de contenidos de béisbol en español para ESPN donde destacó como Productor General dos veces nominado al Premio Emmy por la serie Béisbol Esta Noche. Ha trabajado para organizaciones como los Tampa Bay Rays, Colorado Rockies y Aguilas del Zulia. Fue el primer latinoamericano designado como Director de Contenidos para la Oficina del Comisionado de Major League Baseball.

¿La analítica define el Premio Luis Aparicio? Mira quién es el mejor del 2024.

Desde su creación en 2004, el Premio Luis Aparicio se ha consolidado como el galardón más prestigioso para los peloteros venezolanos en las Grandes Ligas. Este premio, que lleva el nombre del único venezolano en el Salón de la Fama de Cooperstown, reconoce al jugador más destacado de Venezuela en la MLB. Cada año, este reconocimiento resalta el talento, la dedicación y el impacto de los mejores atletas venezolanos en una de las ligas de béisbol más competitivas del mundo.

Sin embargo, el análisis estadístico no acepta subjetividades y para eso están los votantes. El profesor de Física de la Universidad Central de Venezuela, Óscar Andrés López, catedrático, investigador y autor del libro “La Física del Béisbol” analiza en frío los números de los nacidos en la tierra de Bolívar y su respectivo impacto en el contexto del béisbol:

Los Candidatos del 2024

Este año, la lista de candidatos incluye tanto jóvenes promesas como veteranos establecidos, cada uno destacándose por su rendimiento sobresaliente. Entre los aspirantes al Premio Luis Aparicio 2024 están:

  • Luis Arráez: Uno de los peloteros más mediáticos, gracias a su destacada batalla por el título de bateo, el cual logró con éxito.
  • Anthony Santander: Conectó 44 cuadrangulares y remolcó 102 carreras, logrando el mayor OPS+ (134) entre los venezolanos.
  • Ezequiel Tovar: Líder en dobles en la Liga Nacional (45), con 75 extrabases y 26 jonrones, además de destacar como uno de los mejores defensores en el campocorto (dWAR de 2.0).
  • William Contreras: Con 23 jonrones y 92 carreras impulsadas, lidera en OPS (.831) y WAR (4.9) entre todos los receptores de la MLB.
  • Salvador Pérez: Con 27 jonrones y el mayor número de carreras impulsadas (104) entre los receptores, además de un OPS+ de 123, el segundo mejor después de Contreras.
  • Andrés Giménez: El mejor campocorto defensivo de la MLB con un dWAR de 2.7, posicionándose como el tercer mejor defensor en todas las posiciones de la liga.
  • José Altuve: Aportó 20 jonrones, 94 carreras anotadas y la mejor métrica ofensiva (oWAR de 4.8) entre todos los venezolanos.
  • Jackson Chourio: Aunque no jugó la temporada completa, destacó con 23 jonrones, 22 bases robadas, 80 carreras anotadas y 79 impulsadas.

La Métrica Clave: WAR

Para calificar el desempeño global de estos jugadores, se emplea el WAR (Wins Above Replacement), una métrica que integra el bateo, poder, corrido de bases y fildeo, dejando de lado valoraciones subjetivas. Según esta métrica, los candidatos al Premio Luis Aparicio se ordenan de la siguiente manera:

  1. William Contreras – WAR: 4.9
  2. Andrés Giménez – WAR: 4.0
  3. Jackson Chourio – WAR: 3.8
  4. Ezequiel Tovar – WAR: 3.7
  5. José Altuve – WAR: 3.4
  6. Eugenio Suárez – WAR: 3.1
  7. Anthony Santander – WAR: 2.9
  8. Salvador Pérez – WAR: 2.5
  9. Luis Arráez – WAR: 1.0

Análisis del Desempeño

Al analizar los números, se evidencia que Luis Arráez, a pesar de su corona de bateo, tiene un WAR reducido debido a su falta de poder (OPS+ de 108) y su defensa deficiente (dWAR de -0.9). De manera similar, Anthony Santander, aunque es un poder ofensivo, se ve afectado por su pobre desempeño defensivo (dWAR de -1.4). Por otro lado, Andrés Giménez y Ezequiel Tovar se benefician de sus excelentes habilidades defensivas, que complementan sus actuaciones ofensivas.

A la lista original de candidatos, es importante agregar los destacados desempeños de algunos lanzadores venezolanos que también tuvieron una notable temporada:

  1. Ranger Suárez: Con un WAR de 2.6, el lanzador de los Filis de Filadelfia se ubicaría en el puesto 8 de la lista, superando a Salvador Pérez (2.5) y Luis Arráez (1.0). Su rendimiento ha sido clave para el éxito de su equipo y merece reconocimiento en esta contienda.
  2. Pablo López: Con un WAR de 2.5, igualaría con Salvador Pérez en la lista, destacándose por encima de Luis Arráez. López ha sido una pieza fundamental en la rotación de los Mellizos de Minnesota, consolidándose como uno de los mejores brazos venezolanos de la temporada.
  3. Robert Suárez: Con un WAR de 2.0, también se posicionaría por encima de Arráez. El relevista de los Padres de San Diego ha mostrado gran consistencia y efectividad en el bullpen, contribuyendo significativamente al éxito de su equipo.

El Jugador Más Destacado

Basándonos en la métrica de WAR, que integra todas las estadísticas individuales, el jugador con mejor desempeño y el principal candidato al Premio Luis Aparicio 2024 es William Contreras. Sin embargo, la decisión final queda en manos de los votantes, quienes evaluarán no solo las cifras, sino también el impacto y la narrativa detrás de cada temporada.

Este premio sigue siendo una celebración del talento venezolano en la MLB, reconociendo a aquellos jugadores que continúan elevando el nombre de Venezuela en el mundo del béisbol.

¡Murió el Rey del Hit! ¿Se abre una posibilidad de elegibilidad tras su suspensión “De por vida”?

VOCES DEL DIAMANTE

Pete Rose, uno de los jugadores más icónicos y controversiales en la historia del béisbol, falleció a los 83 años en su hogar en Las Vegas el 30 de septiembre de 2024. Rose, conocido como el “Rey del Hit”, dejó un legado indeleble en el deporte, pero su carrera también estuvo marcada por la controversia que lo mantuvo fuera del Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown.

Una carrera legendaria

Pete Rose, apodado “Charlie Hustle” por su estilo de juego implacable y lleno de energía, es reconocido como el jugador con más hits en la historia de las Grandes Ligas, con un total de 4,256. Su carrera se destacó por su versatilidad en el campo, habiendo jugado en varias posiciones, y por su capacidad de liderazgo tanto dentro como fuera del diamante. Rose fue pieza clave en los tres campeonatos de Serie Mundial que ganó, principalmente con los Cincinnati Reds, donde lideró a la famosa “Gran Máquina Roja” en los años 70.

Durante sus 24 años de carrera, Rose acumuló una impresionante lista de logros, incluyendo ser el Novato del Año en 1963, 17 veces All-Star, y el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial en 1975. Su pasión por el juego lo convirtió en un ícono, amado por los fanáticos y respetado por sus compañeros de equipo.

La controversia: una mancha en su legado

Sin embargo, a pesar de sus logros, Pete Rose nunca fue admitido al Salón de la Fama, y esto se debe a la controversia que lo envolvió fuera del campo. En 1989, Rose fue suspendido indefinidamente del béisbol luego de que se descubriera que había apostado en juegos mientras era mánager de los Reds, incluyendo apuestas en juegos de su propio equipo. Esta revelación llevó a la expulsión permanente de Rose de la MLB, según lo dictado por el entonces comisionado Bart Giamatti, y a la imposibilidad de ser elegible para ingresar a Cooperstown.

La decisión de la MLB de mantener a Rose fuera del Salón de la Fama ha sido tema de debate durante décadas. Muchos argumentan que su falta de integridad al apostar en juegos deshonra la pureza del deporte, mientras que otros sostienen que sus logros en el campo merecen ser reconocidos de manera independiente a sus errores como mánager.

Una injusticia perpetuada

La exclusión de Pete Rose del Salón de la Fama ha sido vista por muchos como una injusticia. Si bien Rose cometió errores, el argumento en favor de su inducción se basa en el principio de que sus logros dentro del campo deben ser el principal criterio de evaluación. Rose nunca fue acusado de arreglar partidos o de interferir directamente con el resultado de los juegos como jugador, y su récord como líder de hits y su impacto en la historia del béisbol son innegables.

Jugadores de la talla de Ty Cobb, quienes también estuvieron envueltos en controversias fuera del campo, han sido aceptados en Cooperstown. Rose, en cambio, ha sido marginado por un solo error, una mancha en su carrera como mánager, que muchos consideran no debería eclipsar una vida dedicada al béisbol.

Injusticia señalada por los expertos

Hoy, en una entrevista exclusiva para Diamante 23, Juan Vené, el miembro más longevo de la Baseball Writers Association (BBWAA) y votante del Salón de la Fama, expresó su indignación ante la exclusión de Rose, calificándola como “una injusticia tremenda”. Vené argumentó que las acciones del entonces comisionado Bart Giamatti no solo fueron desproporcionadas, sino que también estuvieron influenciadas por un deseo de protagonismo, buscando “ejemplificar” un castigo de la misma manera que Landis lo hizo con los “Medias Negras”.

Según Vené, Giamatti vio en Rose la oportunidad de establecer un precedente fuerte, lo que terminó sellando el destino del jugador, a pesar de que muchos creen que sus acciones fuera del campo no deberían haber eclipsado su brillante carrera como jugador.

ÚLTIMA HORA Falleció Pete Rose. Juan Veré horas antes: "¡ES UNA INJUSTICIA TREMENDA!" - DIAMANTE 23
Pete Rose fue tema de discusión en la emisión del 30 de Septiembre de 2024 en Vamos Al Punto de Diamante 23 con Juan Vené a sus 95 años de edad.

La opinión de figuras influyentes como Juan Vené resalta la creciente percepción de que Rose merece ser honrado por sus logros en el campo, independientemente de sus errores como mánager. Con la partida de Rose, muchos se preguntan si algún día se corregirá lo que parece ser una decisión histórica equivocada.

El final de una era

Con la muerte de Pete Rose, el béisbol ha perdido a una de sus figuras más complejas y fascinantes. Su partida deja abierta la pregunta de si algún día se corregirá lo que muchos consideran un error histórico. Para los aficionados y defensores de su legado, la esperanza de ver a Rose inmortalizado en Cooperstown sigue viva, y su historia sirve como recordatorio de las tensiones entre el carácter y la habilidad en la evaluación de la grandeza.

Pete Rose será recordado no solo por sus hazañas en el diamante, sino también por la persistente controversia sobre si la justicia en el béisbol debe enfocarse únicamente en lo que un jugador logra dentro del campo, o también en lo que sucede fuera de él.

Ahora se abre una pregunta, pues su supensión fue “De por vida” (Lifetime). Despues de su vida…¿Podrá el Comité de Veteranos del Salón de la Fama devolverle el estatus de elegibilidad a Pete Rose?

El Costoso Error de Gleyber Torres…¿Un problema individual o colectivo?

LOS SONIDOS DEL BRONX

Bronx, Nueva York – Los Yankees de Nueva York estaban en una situación crítica en la séptima entrada del partido contra los Orioles de Baltimore. Con el marcador 4-2 en contra y corredores en segunda y tercera, Juan Soto se plantó en la caja de bateo. Soto conectó una línea sólida al jardín derecho, trayendo una carrera al plato para acercar el marcador a 4-3. Sin embargo, lo que pudo haber sido un rally prometedor terminó en desastre debido a un error en el corrido de bases de Gleyber Torres.

Torres, atrapado entre tercera base y el home plate, fue eliminado como el tercer out de la entrada, desperdiciando una oportunidad de oro para que los Yankees empataran o incluso tomaran la delantera, especialmente con Aaron Judge listo para batear a continuación. En lugar de permitir que Judge enfrentara a los Orioles con corredores en posición de anotar, el error de Torres en las bases le quitó esa oportunidad, lo que finalmente contribuyó a la derrota de los Yankees por 5-3.

Este tipo de errores no es nuevo para Torres, cuyos problemas en el corrido de bases han sido recurrentes en las últimas temporadas. El mánager Aaron Boone, en declaraciones tras el partido, admitió que estos errores han sido una preocupación, aunque Torres ha “mejorado” en este aspecto en comparación con años anteriores. A pesar de esa mejora, la crítica hacia los errores mentales como este sigue presente, ya que son fallos que pueden cambiar el rumbo de un partido y, en el caso de los Yankees, impactar en su lucha por llegar a la postemporada.

El Paralelismo con Gary Sánchez: Un Problema Sistémico

El caso de Gleyber Torres recuerda inevitablemente lo sucedido con otro ex-Yankee, Gary Sánchez. Durante varias temporadas, Sánchez fue un jugador de gran talento ofensivo, pero sus constantes errores defensivos y fallas mentales en momentos clave llevaron a que los Yankees, finalmente, se cansaran y prescindieran de sus servicios en Marzo de 2021 siendo enviado por la vía del cambio hacia los Twins de Minnesota.

A pesar de sus habilidades, su incapacidad para corregir aspectos básicos del juego, como la defensa y el manejo de los lanzadores, fue un factor clave en su salida.

En ese entonces, a pesar de recibir tantos elogios por parte del Gerente General Brian Cashman sobre su profesionalismo y ética de trabajo en pro de mejorar sus fallas defensivas, maginificadas por demás en el medio de la visibilidad aumentada propia de los Yankees, Sánchez simplemente terminó siendo cambiado para darle paso a la titularidad de Kyle Higashioka, quien posteriormente también fue cambiado.

La situación con Torres pone en tela de juicio si el cuerpo técnico de los Yankees está logrando una conexión efectiva con sus jugadores para corregir estos errores fundamentales. Si bien es cierto que en el béisbol de Grandes Ligas no se suelen discutir en exceso aspectos básicos del juego, el nivel de complejidad del béisbol moderno exige una atención constante tanto mental como física por parte del cuerpo de coaches. Estos pequeños detalles son los que pueden marcar la diferencia entre ganar y perder, especialmente en momentos decisivos.

Citamos sólamente a Gary Sánchez por su similitud defensiva, pero el paralelismo aplica a decenas de casos de estándares mentales de jugadores bajo exigencias de una organización que apunta a la excelencia y que no gana una Serie Mundial desde 2009.

¿Qué Están Haciendo los Yankees para Corregir Estos Problemas?

Es fácil criticar los errores individuales, especialmente en una organización tan observada como los Yankees, pero también es necesario reflexionar sobre lo que está haciendo el equipo para evitar que estos errores sigan ocurriendo. El error de Gleyber Torres no solo es un reflejo de un fallo en el campo, sino que también plantea preguntas sobre los mecanismos de corrección y entrenamiento dentro del equipo.

¿Se está trabajando lo suficiente en estos aspectos básicos? ¿Es un problema de comunicación entre el cuerpo técnico y los jugadores?

Los Yankees, como organización, siempre han tenido estándares altos y la expectativa de que sus jugadores no solo ejecuten en el campo, sino que también demuestren una madurez mental para evitar este tipo de errores. Sin embargo, el patrón recurrente de fallos en el corrido de bases y otros aspectos fundamentales en varios jugadores podría indicar que el problema es más profundo y está relacionado con la preparación y el enfoque del equipo en estos detalles.

En última instancia, el error de Gleyber Torres es un recordatorio de que, aunque los jugadores son los que ejecutan en el campo, el cuerpo técnico tiene la responsabilidad de asegurarse de que estén mental y físicamente preparados para hacerlo correctamente. En un equipo como los Yankees, donde las expectativas son siempre altas, tanto los jugadores como el cuerpo técnico deben estar en sintonía para evitar que estos errores sigan siendo un problema recurrente.

La leyenda del inmortal Rami-Chan.

DIAMANTE 23 ASIAN SUMMER

Alex Ramirez "Ramichan" EN EXCLUSIVA. Los detalles del equipo de Japón para la Serie del Caribe.
Ramichan es una leyenda en Japón y un ejemplo para las futuras generaciones de latinos en el béisbol asiático.

YOKOHAMA, JAPÓN – En el universo del béisbol, hay nombres que se destacan no solo por sus hazañas en el campo, sino por el impacto que dejan en diferentes culturas y aficiones alrededor del mundo. Alex Ramírez es uno de esos nombres. Este jugador venezolano no solo dejó su huella en las Grandes Ligas de Estados Unidos, sino que también se convirtió en una verdadera leyenda en Japón, donde redefinió lo que significa ser un jugador latino en un entorno internacional.

Un Comienzo Humilde y un Ascenso Imparable

Ramírez, nacido en Caracas, Venezuela, comenzó su carrera profesional en el béisbol con los Indios de Cleveland en 1998. Su potencial como bateador y su carisma natural rápidamente lo convirtieron en un jugador a seguir. Después de tres años en la MLB, con estadías en equipos como los Indios de Cleveland y los Piratas de Pittsburgh, buscando oportunidades para desarrollar su talento y establecer una carrera en las Grandes Ligas. Sin embargo, tuvo una visión siguiendo un importante consejo sobre una frontera poco explorada: Japón.

Ramírez decidió emprender una aventura que pocos jugadores latinos habían considerado seriamente: jugar en la Nippon Professional Baseball (NPB), no sólo como un trampolín para regresar al béisbol de Grandes Ligas, sino como un espacio para desarrollar una carrera longeva.

Llegar a Japón fue un giro inesperado para muchos, pero no para Ramírez, quien veía una oportunidad única de demostrar su talento en un nuevo escenario. Las barreras culturales en el lejano oriente son bastante marcadas con las costumbres occidentales, y más si hablamos de dos décadas atrás. No existían los sistemas de conectividad global y tecnologías de comunicación que hoy recortan de manera sustancias esas barreras.

Ramírez firmó con los Yakult Swallows en 2001 y rápidamente se convirtió en una estrella en la liga nipona. Su capacidad para adaptarse al estilo de juego japonés, junto con su impresionante poder al bate, lo convirtieron en un ícono de la NPB en sus primeros años. Rápidamente se ganó el apodo de “Rami-Chan” que combina su apellido con el sufijo japonés “Chan”, el cual es utilizado en el lenguaje y la cultura nipona para referirse a una persona afable, adorable y con un sentido de relación estrecha.

Es que de esa forma se presentó Ramírez, como un pelotero fajador, respetuoso de la cultura, dispuesto a aprender y a tener esa relación de respeto y cercanía con los fanáticos del béisbol japonés. Esto, a la par de sus descomunales actuaciones en el terreno y liderazgo positivo en el clubhouse, reforzaron su imagen entre los favoritos de la liga por más de una década.

Rami-Chan fue tan impactante que logró una pasantía histórica con los Yomiuri Giants, el legendario club de rasgos nacionalistas y tradicionales de la cultura nipona. Pocos extranjeros han podido mantenerse en plan estelar con este club debido a sus altos niveles de exigencia, imagen y respeto público. El paso de Ramírez por este club dejó un título entre los 22 de esta franquicia y dos premios MVP, además de una histórica campaña con 49 cuadrangulares, emulando el poder la imagen del mítico Sadaharu Oh, ícono histórico de la franquicia.

Para cerrar una gran carrera Ramírez militó con el Yokohama DeNA BayStars, equipo al cual ayudó a levantar su imagen y competitividad, le inyectó liderazgo y además alcanzó la mítica cifra en Japón de 2,000 hits, siendo el único extranjero en lograrlo y apenas el jugador número 42 en la historia.

Ramírez se retiró con más de 2,000 hits, 380 jonrones y 1,272 carreras impulsadas en la NPB, cifras que lo colocan entre los más grandes bateadores extranjeros en la historia de la liga, siendo un nombre permanente en la discusión sobre el mejor extranjero en la historia de la NPB.

Sus logros en el terreno y su relación con los fanáticos e inmersión en la cultura local, le valió una entrada directa al Salón de la Fama del Béisbol Japonés, siendo el primer latinoamericano en lograrlo.

Pero quizás su mayor logro y meta haya sido el lograr dirigir a su club en Yokohama durante 4 temporadas, incluyendo temporadas exitosas con impacto en postemporada. En 2017 estuvo a dos victorias de coronarse campeón en la Japan Series. Hoy el club de Yokohama es sinónimo de fortaleza en la liga, gracias al impacto del “gaijin” Rami-Chan.

Impacto Cultural y Personalidad Carismática

Más allá de los números, Alex Ramírez es recordado por su habilidad para conectar con los fanáticos japoneses. Con su energía contagiosa, sus celebraciones únicas y su dedicación al juego, Ramírez rompió barreras culturales y demostró que el béisbol es verdaderamente un lenguaje universal. Su habilidad para aprender japonés, su respeto por las tradiciones locales y su pasión por enseñar el juego a las nuevas generaciones lo convirtieron en un embajador perfecto del deporte.

Hoy, Alex Ramírez es más que una leyenda del béisbol. Es un símbolo de perseverancia, adaptabilidad y amor por el juego. Su inclusión en el Salón de la Fama del Béisbol Japonés es un testamento a su impacto en el deporte a nivel global, no solo por sus logros personales sino por el camino que ha pavimentado para futuros jugadores latinos que sueñan con conquistar el mundo.

Muy pronto debe llegar su exaltación al Salón de la Fama del Béisbol Latino con sede en la República Dominicana, donde se reconoce la grandeza de nuestra cultura en lo más alto del béisbol.

Ramírez sigue involucrado en el béisbol japonés, ahora desde un rol de mentor y entrenador, buscando inspirar a la próxima generación de jugadores. Su historia es una de esas que merecen ser contadas una y otra vez, porque nos recuerda que, sin importar el escenario, la pasión y el talento siempre encuentran la manera de brillar.

El liderazgo fuera del terreno hoy está presente liderando el proyecto de Club Independiente Japan Breeze, que romperá una barrera y hará historia como el primer representante asiático como invitado a una Serie del Caribe, cuando haga su debut en Mexicali, Baja California, México en el próximo mes de febrero, midiéndose a los campeones de Venezuela, República Dominicana, Puerto Rico y la Liga Mexicana del Pacífico.

“Todo parte del respeto y está basado en el respeto” dice Ramírez en exclusiva para Diamante 23 desde Yokohama. “Tuve que olvidarme de que aquí las cosas no se hacen como yo las hacía como venezolano, o como las aprendí en las Grandes LIgas, sino que entendí que debía respetar las costumbres japonesas y adaptarme a ellas para comenzar a tener éxito en el terreno y darles lo que esperaban de mí. Hoy estoy orgulloso de ser japonés nacionalizado pero también de mantener mis raíces y costumbres venezolanas y poder ser un embajador para acercar ambas culturas”.

Un encuentro tras 25 años

No suelo mezclar aspectos personales en mi trabajo, pero creo que esto lo merece para poner en perspectiva la fuerza del destino para las futuras generaciones.

La entrevista con Rami-Chan, tal vez sea uno de los puntos más significativos para la carrera de este periodista y servidor. Es difícil imagina cómo trabaja el destino y cómo nos sigue uniendo en el béisbol después de tanto tiempo.

En Febrero de 1999, yo trabajaba para mi propia empresa local de producción en Maracaibo, Venezuela, Tripleplay Sports Productions, sirviendo en contenidos a diferentes canales de televisión con la cobertura y acceso exclusivo al béisbol, como NCTV Canal 11 del Zulia, la empresa cable-operadora NetUno y emisoras radiales que utilizaban nuestro contenido. Para ese año viajamos como de costumbre a Florida para la cobertura de los peloteros venezolanos en los entrenamientos de primavera de la MLB.

Alex Ramírez era un nombre más que familiar para nosotros. Era un prospecto de los Indios de Cleveland que buscaba su oportunidad para hacer uno de los equipos más blindados en el mundo del béisbol, quienes apenas un año atrás habían perdido la Serie Mundial en un dramático séptimo juego ante los Marlins.

Pero además en 1997, Ramírez que militaba con Cardenales de Lara en la LVBP había sido cambiado a las Águilas del Zulia por el receptor Alexander Delgado, quien ya había tenido experiencia en Grandes Ligas, lo que resultó una transacción clave por el aporte ofensivo de Ramírez a un club que en 1999 logró conformar un equipo de alto calibre que alcanzó el 5to. título para la franquicia.

Pero en ese Spring Training de 1999, recuerdo a un Ramírez preocupado por hacer el equipo, un joven venezolano buscando oportunidades.

Lo que no sabía, ni yo tampoco, ni nadie, era el giro del destino y en lo que se convertiría aquel joven.

En el medio del verano japonés nos encontramos en Yokohama, pero hoy es un líder en su comunidad, un embajador de la cultura occidental en una potencia mundial como Japón y con un legado imborrable de por vida.

¡Todo un ejemplo para nuestra cultura latina!

Es increíble lo que puede lograr el béisbol.

La entrevista completa con Alex Ramírez puedes verla aquí

Nota del Editor: Agradecimiento especial de esta pieza para Cárdenas Sports Media. Como nota adicional es valioso mencionar el aporte del periodista venezolano Augusto Cárdenas, quien desde sus espacios laborales en diarios de alto impacto y como agente/manejador de relaciones de prensa de distintos atletas, ha mantenido vigente la tarea de la difusión permanente de la carrera de Álex Ramírez durante dos décadas en el lejano oriente. Cárdenas ha sido el pulmón e impulso en el mundo occidental y en la prensa hispana para difundir la carrera y logros de Ramírez, sobre todo en tiempos donde la tecnología aún no nos proporcionaba el acceso instantáneo de la información como en la actualidad. Gracias a esa fuljo de información permanente, pudimos darle seguimiento este lado del mundo a la exitosa carrera de Rami-Chan. Hoy su labor continúa ahora con el legado con el fin de que nuestras nuevas generaciones de peloteros y nuestra juventud en América Latina conozcan los logros deportivos y sociales de Álex Ramírez como uno de los grandes deportistas hispanos de todos los tiempos.

NPB: Fractura en la muñeca de Elier Hernández lo saca de acción por el 2024 con Yomiuri Giants.

ASIAN SUMMER DIAMANTE 23

BUNKYO CITY, TOKYO. JAPÓN (Especial Diamante 23 Asian Summer) – Elier Hernández, el jardinero dominicano de 29 años, es una de las sensaciones de la temporada 2024 en la Liga Central de Japón con los Yomiuri Giants. Desde su debut el 28 de mayo de 2024, Hernández ha sido un motor ofensivo para los Giants, demostrando que tiene lo necesario para triunfar en el béisbol japonés: La actitud.

Un Inicio Explosivo en Japón

En sus primeros ocho juegos, Hernández mantuvo un impresionante promedio de bateo de .441, con 15 hits, incluyendo dos jonrones y nueve carreras impulsadas. Esta racha lo convirtió en el primer bateador extranjero en la historia del club en iniciar su carrera con hits en ocho juegos consecutivos, superando el récord previo de seis, mantenido por Lu Ming-tsu y Phil Bradley.

En la liga, Hernández se posicionó junto a las grandes estrellas actuales del “Kyojin”, como el slugger Kazuma Okamoto y el jardinero Yoshihiro Maru. Su popularidad ha crecido rápidamente, especialmente con su campaña “Sushi Power”, una divertida conexión entre su amor por la comida japonesa y la cultura del equipo. Las camisetas y souvenirs con su imagen han sido un éxito entre los fanáticos, lo que ha facilitado su integración al béisbol y la sociedad japonesa.

Adaptación rápida

En 2024, jugando para el equipo Triple-A Round Rock de los Rangers, Hernández tuvo una línea de bateo de .289/.386/.474 con dos jonrones en 88 apariciones al plato. A pesar de su buen rendimiento, no fue promovido al equipo grande después del primer mes de la temporada, y los Rangers decidieron concederle su liberación de su contrato de ligas menores.

Este cambio de circunstancias le abrió las puertas a su carrera en Japón, donde no sólo ha llegado una nueva oportunidad para su carrera, sino que podría convertirse en una gran figura extranjera con el club de Yomiuri, el cual en su última década fuera de las sólidas actuaciones del cubano Alex Guerrero y del veterano venezolano José Celestino López, no ha tenido jugadores latinos de impacto liderazgo, desde que Alex Ramírez “Ramichán” fuese su líder remolcador en 2011.

Elier, quien también jugó en la Liga Dominicana con los Gigantes del Cibao y los Leones del Escogido, ha mencionado que su experiencia en Japón ha sido transformadora.

En entrevista exclusiva para Diamante23, dijo: “Donde sea tú consigues comida buena y que te guste. Si logras entender su comida, gran parte del trabajo de adaptación se vuelve más fácil. Luego viene la observación por el orden y la disciplina de la cultura japonesa”.

Entrevista exclusiva con Elier Hernández para Diamante 23 y SportsMax News TV. Disponible en el App de Roku de Diamante 23.

Antes de su paso por Japón, Hernández tuvo una breve estadía en las Grandes Ligas con los Texas Rangers en 2022. Aunque su rendimiento en ese nivel fue modesto, con un promedio de .182 en 14 juegos, su trayectoria en las ligas menores y en las ligas invernales, como la Liga Dominicana de Béisbol Profesional (LIDOM) y la Liga Colombiana con los Vaqueros de Montería, han sido destacadas. Hernández ha mostrado consistencia y un nivel de juego que ahora está llevando a un nuevo escenario internacional.

“Es admirable. Tienes que estar aquí para entenderlo”, reflexiona este dominicano de poder y contacto que fue originalmente firmado por los Royals de Kansas City.

La Lesión: Un Golpe Inesperado

Sin embargo, el pasado 11 de agosto, en plena carrera por la pelea de la punta de la Liga Central entre los Giants y los Hiroshima Toyo Carp, Hernández sufrió un revés inesperado.

Los Giants estaban jugando en Chunichi contra los Dragones cuando Hernández partió hacia el frente a fildear un batazo que finalmente atrapó. Sin embargo, en la caída, su mano quedó atrapada entre el guante y el suelo, causando una lesión que alarmó a todos los presentes. El jardinero fue retirado del terreno en camilla ante la mirada nerviosa de sus compañeros y los aficionados.

Los Giants confirmaron que Hernández sufrió una fractura en su muñeca izquierda, lo que lo dejará fuera por el resto de la temporada. Este golpe ha sido devastador para el equipo, que había encontrado en él una chispa ofensiva clave en su lucha por el título de la Liga Central.

Aunque es aún temprano para saberlo, tras su gran desempeño en 2024, es posible que Hernández reciba una nueva oferta de contrato para la temporada 2025. Los Giants no han tenido una figura latina de tal impacto desde los tiempos de Alex Ramírez, y el futuro de Hernández en el club parece prometedor si logra recuperarse completamente.

Protagonista en la Búsqueda del Título

Esta conexión con la cultura y la gente ha ayudado a Hernández a establecerse rápidamente en el país del sol naciente, donde se estaba convirtiendo en una de las piezas clave para los Yomiuri Giants en su lucha por el título número 39 de la Liga Central.

Aunque la temporada 2024 ha llegado a un final inesperado para él, Elier Hernández ha demostrado que tiene todo para dejar una huella profunda en la NPB. Su capacidad para brillar en el campo, junto con su popularidad fuera de él, lo convierte en una figura a seguir en los próximos años.

NPB: Tokyo Giants apuestan por Coco Montes, el líder de bateo de AAA.

Asian Summer Diamante 23

BUNKYO-KU, TOKYO – Especial Diamante 23 – El utility cubano-americano Coco Montes es un testimonio vivo de cómo el talento y la perseverancia pueden abrir puertas a nuevas y emocionantes aventuras.

Mientras bateaba .335 y los Rockies de Colorado comenzaron a hacer movimientos tras otra temporada para el olvido, se suponía que Montes sería llamado para cubrir el lugar en el róster del mexicano Allan Trejos, quien por baja productividad fue dado de baja.

Era Robert o “Coco”, llamado así por su abuelo cubano por haber nacido “coco pelado”, quien se suponía que su boleto era para Denver.

Pero de pronto tuvo que desempolvar su pasaporte, pues el boleto era para Japón, y no con cualquier equipo, sino con el legendario Tokyo Giants, el más ganador, el de más fanáticos, el de mayor tradición, el más “poderoso”, el dueño del mítico Tokyo Dome.

“No puedo quejarme de esto. Este estadio y esta franquicia es simplemente impresionante” me dijo Montes emocionado apenas lo vi en los pasillos del Tokyo Dome a las afueras del clubhouse por donde han pasado grandes como Sadaharu Oh, Hideki Matsui, nuestro Alex Ramírez “Ramichan” y hasta leyendas actuales como el campo corto Hayato Sakamoto.

“Estás en la cima del mundo” le dije.

“Creo que si. No me puedo quejar” dice Coco.

Dominio en Triple-A con los Isotopes de Albuquerque

Montes tuvo una breve experiencia en las Grandes Ligas el año pasado, apareciendo en 18 juegos con los Rockies, donde bateó .184/.244/.316 en 41 apariciones al plato. Después de su paso por las Grandes Ligas, pasó el resto de la temporada con los Isotopes de Albuquerque en Triple-A, donde registró una impresionante línea de bateo de .317/.400/.551 en 107 partidos.

A pesar de su éxito en Albuquerque, que es conocido por ser un entorno muy favorable para los bateadores, los equipos de Grandes Ligas se mostraron escépticos sobre la sostenibilidad de su producción, lo que permitió que pasara por waivers en septiembre.

El jugador de 27 años regresó a los Isotopes esta temporada, donde continuó su racha productiva en la Liga del Pacífico. En 297 apariciones al plato, Montes logró una línea de .335/.414/.551 con nueve jonrones, consolidándose como uno de los bateadores más efectivos de la liga. Aunque su rendimiento no fue suficiente para recibir otra oportunidad en el cuadro interior de Colorado, sí captó la atención de los Giants de la NPB, quienes le ofrecieron un contrato que marca su primera incursión en el béisbol asiático.

Ya había tenido su dosis de pelota internacional con los Águilas de Mexicali en la Liga Mexicana del Pacífico y las Águilas Cibaeñas en la Liga Dominicana, en esta pasada liga invernal, donde dejó un grato paso con promedio de .320 en 27 juegos.

“Tengo mucho que aprender aún. Todavía no soy el pelotero que quiero ser y que puedo ser”,

Coco Montes – Yomiuri Giants

Un Inicio Explosivo con los Tokyo Giants

Desde su llegada a los Tokyo Giants, Montes no ha perdido tiempo en demostrar su valía. De hecho, inició su carrera con los Giants conectando tres hits consecutivos, una muestra clara de su capacidad para adaptarse rápidamente a nuevas ligas y desafíos.

En sus primeros partidos, ha logrado un impresionante promedio de bateo de .500, conectando 5 hits en 10 turnos al bate. Su capacidad para hacer contacto sólido se ha traducido en tres dobles y dos carreras impulsadas, lo que ha sido fundamental en el éxito inicial de su equipo. Un momento destacado de su joven carrera en Japón fue un doblete con las bases llenas que ayudó a los Giants a sellar una victoria contundente de 6-0 sobre los Yokohama DeNA BayStars. Este tipo de actuaciones ha confirmado que Montes tiene el talento y la mentalidad necesaria para triunfar en cualquier liga del mundo.

“Tengo mucho que aprender aún. Todavía no soy el pelotero que quiero ser y que puedo ser”, comentó con humildad y determinación.

Respecto a su visión sobre hacer una carrera larga en Japón o aspirar a regresar a las Grandes Ligas, Montes señaló: “Debo llevar las cosas día a día y vamos a ver qué pasa”.

Montes parece feliz en su nuevo entorno, y no es para menos.

En 2024, los Tokyo Giants están inmersos en una feroz batalla con los Hiroshima Toyo Carp por el dominio de la Liga Central, buscando su título número 39 de la liga y el primero desde 2020. Como el club más ganador en la historia del béisbol profesional japonés, los Giants sienten la presión de volver a la cima, y la incorporación de Montes podría ser un factor clave en esa lucha.

Con su arranque explosivo en la NPB, Montes ha dejado claro que su transición al béisbol japonés no es un simple experimento, sino una oportunidad real para cimentarse como una estrella internacional. Su éxito en Japón no solo refleja su talento natural, sino también su capacidad para adaptarse y prosperar en diferentes ambientes competitivos.

Mientras continúa su viaje en la NPB, Coco Montes es un ejemplo inspirador de cómo los jugadores pueden encontrar nuevas oportunidades y desafíos en el béisbol global. Su historia es un recordatorio de que el talento y el esfuerzo siempre encontrarán una manera de brillar, sin importar en qué parte del mundo te encuentres jugando.

Tabla de Posiciones de la NBP al 11 de Agosto de 2024

Aquí tienes la tabla simplificada:

EquipoJGPEPCTGB
Hiroshima Toyo Carp9953415.564
Yomiuri Giants10454446.5511.0
Hanshin Tigers10553475.5303.0
Yokohama DeNA BayStars10349522.4857.5
Chunichi Dragons10543557.43912.0
Tokyo Yakult Swallows10242564.42913.0

Puedes ver la entrevista completa en el App de Diamante 23 en Roku. Descárgala ya desde tu dispositivo y búscala en el catálogo de producciones originales.

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La redención de Mad Max

PHOENIX, Arizona – El mundo del béisbol tiene una manera sorprendente de ofrecer oportunidades de redención a sus jugadores más experimentados, y Max Scherzer no fue la excepción en el Juego 3 de la Serie Mundial 2023. A pesar de su vasta experiencia y múltiples premios Cy Young, Scherzer aún tenía algo que demostrar, y lo hizo de una manera notable en un momento crítico.

El Juego 3 de la Serie Mundial enfrentó a los Texas Rangers contra los Arizona Diamondbacks en el Chase Field de Phoenix. La serie estaba empatada 1-1, y la tensión estaba en su punto máximo. Los Rangers buscaban una actuación sobresaliente de Scherzer para tomar ventaja en la serie, y el veterano lanzador estaba decidido a hacerlo realidad.

Sin embargo, en el tercer inning del partido, Scherzer sintió algo inusual. En el momento en que enfrentó al bateador Evan Longoria, una espasmódica molestia en el lado derecho de su espalda lo hizo sacudirse y forzar su último lanzamiento antes de retirarse del juego. Esta infortunada lesión amenazó con poner fin a su postemporada, pero Scherzer no estaba dispuesto a ceder tan fácilmente.

Después de retirarse, Jon Gray emergió del bullpen de los Rangers para tomar el relevo de Scherzer. Gray ofreció un rendimiento sobresaliente, manteniendo a raya a los Diamondbacks con tres entradas en blanco, lo que finalmente aseguró la victoria por 3-1 de Texas y les dio una ventaja de 2-1 en la Serie Mundial.

Scherzer, a pesar de la lesión, mantuvo su espíritu competitivo. En una entrevista posterior al juego, expresó su frustración por la lesión, pero también su determinación para superarla. “Finalmente estaba encontrando un ritmo y estaba a punto de llegar lejos en el juego. Y aquí estamos con otro pequeño problema. Es tan frustrante, pero esta es la mano que me tocó, así que tengo que lidiar con ello y encontrar la forma de superarlo”, declaró.

El historial de Scherzer en las Grandes Ligas habla por sí solo. Ganador de tres premios Cy Young, ha demostrado ser uno de los lanzadores más destacados de su generación. A pesar de sus problemas físicos, no dejó de luchar. La lesión en la espalda se sumó a un corte en el pulgar derecho que ya había superado, demostrando su determinación y capacidad para adaptarse a las adversidades.

La lesión en la espalda plantea preguntas sobre la disponibilidad de Scherzer en futuros juegos de la Serie Mundial, pero su historial de recuperación rápida y su arduo trabajo lo mantienen en la lucha. En una entrevista, Scherzer compartió que estaba tomando medicamentos para ayudar a aliviar la espasmo muscular, y su esperanza de poder regresar al montículo lo antes posible.

La actuación de Max Scherzer en el Juego 3 de la Serie Mundial 2023 es un recordatorio de su valentía y habilidad. A pesar de los obstáculos, el veterano lanzador se mantuvo en el juego y contribuyó a la victoria de los Rangers. Si bien su redención podría verse amenazada por la lesión, la pasión y la determinación de Scherzer para superar las adversidades siguen siendo un ejemplo inspirador para todos los amantes del béisbol.

A medida que la Serie Mundial 2023 continúa, el mundo del béisbol espera ansiosamente la próxima actuación de Max Scherzer. Su historia de redención es una de las muchas raz que hacen que el béisbol sea un deporte tan emocionante y lleno de drama. Con la serie aún por decidirse, la narrativa de Scherzer añade un capítulo fascinante a la rica historia de las Series Mundiales.

Inicios en Arizona

EMOTIVO Max Scherzer COMO NUNCA con Texas. Sentimientos encontrados por su pasado con Arizona #mlb

Max Scherzer, uno de los lanzadores más destacados de las Grandes Ligas en la actualidad, comenzó su carrera profesional en el béisbol con los Arizona Diamondbacks. Su viaje desde su debut en las Grandes Ligas con este equipo hasta su estatus actual como una de las figuras más dominantes en el montículo es una historia de determinación y perseverancia.

Scherzer fue seleccionado por los Diamondbacks de Arizona en el Draft de la MLB en 2006. Fue la undécima selección global, lo que demuestra la alta consideración que tenía como prospecto en ese momento. Antes de su debut en las Grandes Ligas, Scherzer había tenido una exitosa carrera universitaria en la Universidad de Misuri, donde había impresionado a todos con su brazo potente y su repertorio de lanzamientos.

Hizo su debut en las Grandes Ligas con los Diamondbacks el 29 de abril de 2008. Su llegada al equipo principal generó mucha expectación, ya que se esperaba que se convirtiera en un lanzador de alto calibre. Durante su tiempo con Arizona, Scherzer demostró su potencial, pero también lidió con lesiones y ajustes necesarios en su juego.

Uno de los aspectos más destacados de su tiempo con los Diamondbacks fue su capacidad para lanzar a altas velocidades. Scherzer era conocido por su recta explosiva, que superaba las 95 millas por hora de manera constante. Este atributo lo convirtió en un lanzador emocionante y temido por los bateadores contrarios.

Sin embargo, a pesar de su talento innegable, su paso por Arizona no estuvo exento de desafíos. Scherzer sufrió lesiones en su hombro y codo, lo que limitó su disponibilidad en el montículo. Además, luchó con su control y capacidad para enfrentar a bateadores zurdos.

En diciembre de 2009, Scherzer fue parte de un importante movimiento de intercambio que lo llevó a los Detroit Tigers. Esta transacción resultó ser un punto de inflexión en su carrera. Con los Tigers, Scherzer continuó trabajando en su juego y puliendo sus habilidades bajo la tutela de un equipo de entrenadores y compañeros de equipo experimentados.

Su tiempo en Detroit marcó el comienzo de una transformación significativa en su carrera. Scherzer refinó su repertorio de lanzamientos, mejoró su control y se convirtió en un lanzador más completo. Durante su estadía en Detroit, ganó su primer premio Cy Young en 2013 y se consolidó como uno de los mejores lanzadores en las Grandes Ligas.

A pesar de su partida de los Diamondbacks, Max Scherzer dejó una impresión duradera en la organización y en los fanáticos de Arizona. Su éxito posterior en su carrera ha demostrado que, aunque tuvo desafíos en sus inicios, su determinación y trabajo duro le permitieron convertirse en uno de los lanzadores más dominantes en la historia del béisbol.

El recorrido de Max Scherzer desde sus inicios con los Diamondbacks de Arizona hasta su posición actual como un lanzador estelar es una historia inspiradora. Su experiencia demuestra cómo la perseverancia y la dedicación pueden transformar a un prometedor prospecto en un verdadero ícono del béisbol.

Benevolencia con Manny Ramírez para el Salón de la Fama del Béisbol Latino

BRISTOL, CT – El béisbol latinoamericano siempre ha brillado en el diamante de las Grandes Ligas, y este año (2023), cinco nombres ilustres se unirán a la inmortalidad en el Salón de la Fama del Béisbol Latino. David Ortiz, Adrian Beltré, Manny Ramírez, Carlos Beltrán y Bobby Abreu han sido elegidos para recibir este prestigioso honor, y sus carreras están llenas de momentos inolvidables que merecen ser celebrados.

Las reglas para ingresar al Salón de la Fama del Béisbol Latino son claras y reflejan los valores que tanto apreciamos en el deporte. Estos cinco jugadores han superado todas las expectativas en su camino hacia la inmortalidad. Han jugado al menos diez años a nivel profesional, se han retirado hace al menos cuatro años, han mantenido carreras ejemplares dentro y fuera del campo y no haber sido castigado por uso de sustancias prohibidas o drogas. Su elección no solo es un reconocimiento a sus habilidades en el terreno, sino también a su integridad y compromiso con el juego.

Efectivamente hay un punto frágil alrededor de Manny Ramírez. Es indudable su legado y producción ofensiva descomunal a lo largo de su carrera en Grandes Ligas. Manny es sin discusión uno de los mejores bateadores en la historia del juego. ¡Punto!

Sin embargo, las dos suspensiones que recibió en su carrera por dar positivo a sustancias prohibidas, generaron una mancha en su carrera que difícilmente pueda ser condonada por los votantes a Cooperstown. Sin embargo, en esta elección para el Salón de la Fama del Béisbol Latino, los votantes han opinado en su mayoría lo contrario, seleccionando masivamente su nombre para ser inmortalizado.

Es decir, hay benevolencia “entre nosotros”, más no la hay a “nivel Cooperstown” o “con ellos”. Con ellos, me refiero a los votantes americanos y colegas de la BBWAA.

En nuestro podcast “Lo Mejor de Esta Semana” de Diamante 23 (YouTube/@ClubOnce11) nuestro compañero Carlos Baerga resaltaba: “Los números de Manny están ahí y no se pueden tapar. Todo lo que se hizo como peloteros está en el terreno y eso es lo que debe prevalecer para considerarse para estos reconocimientos”.

Es como si debemos premiar a los números y no a la persona. Personalmente aún no me queda totalmente claro, ni a nivel ético ni moral, desde el punto de vista del votante. No hay correctos o incorrectos. No tengo ni idea si soy moralista o doble moral. Al final…¿Quién no ha cometido errores? ¿Quién no se merece una segunda oportunidad? Incluso, terceras oportunidades. Somos humanos, ¿No?

Yo no voté por Manny. Decidí darle mi voto único de República Dominicana a David Ortiz, el carismático Big Papi, que es un ícono del béisbol mundial. Con una carrera de 20 años en MLB, tres anillos de Serie Mundial y más de 500 jonrones, su impacto en el deporte va más allá de las estadísticas. Ortiz es un líder en y fuera del campo, y su legado perdurará en la memoria de los fanáticos para siempre.

Además voté por Carlos Baerga de Puerto Rico como un homenaje a una gran carrera de un miembro latino de Salón de la Fama de una organización de MLB como los Guardianes de Cleveland, así como también lo es Félix Hernández con los Marineros de Seattle. Voté por José Canseco por un gigantesco e innegable impacto en el béisbol y en cuanto al tema de los esteroides, no me molesta, porque no estaba penalizado en el tiempo de Canseco.

En el de Manny si. Además fue reincidente.

Mi ultimo voto fue para Orlando Cabrera por su impacto en Colombia con una gran carrera a la par de la de su gran contraparte y rival en buena lid, Edgar Renteria.

Además de Manny y David, la lista de galardonados la completaron: Adrian Beltré, el tercer bate dominicano que alcanza los 3,000 hits en las Grandes Ligas, un ejemplo de perseverancia y dedicación. Con 21 años en MLB, su defensa en la tercera base y su capacidad para conectar hits son dignos de admiración. Su camino a Cooperstown parece seguro, y su legado en la República Dominicana es incuestionable.

Carlos Beltrán, el bateador ambidiestro por excelencia, ha dejado una marca imborrable en el béisbol. Con una carrera de 20 años y un premio de Novato del Año, Beltrán es un ejemplo de versatilidad y habilidad en el campo de juego. Su influencia en el béisbol latinoamericano es profunda y duradera.

Bobby Abreu, uno de los mejores bates de Venezuela, ha dejado su huella en las Grandes Ligas. Su habilidad para batear y su destreza en el jardín lo convierten en un jugador completo. Su contribución al béisbol venezolano es un motivo de orgullo para su país.

La exaltación al Salón de la Fama del Béisbol Latino es un recordatorio de la riqueza del talento latinoamericano en el béisbol y la importancia de reconocer a aquellos que han dejado una marca imborrable en el juego. Estos cinco hombres son verdaderos embajadores del béisbol latino, y su legado seguirá inspirando a futuras generaciones de jugadores y fanáticos.

Incluso y de forma innegable, el legado de Manny Ramírez, o los números de Manny Ramírez.

En la ceremonia de exaltación a finales de 2023, celebraremos no solo sus logros en el terreno de juego, sino también su contribución a la grandeza del béisbol latinoamericano. Será un momento emocionante y un tributo merecido a estos gigantes del deporte.

Impacto de la violencia doméstica en MLB: El caso de Julio Urías

BRISTOL, CT – Las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) han sido testigo de muchos desafíos y controversias a lo largo de los años, pero uno de los problemas más serios y preocupantes es la violencia doméstica. Como se mencionó anteriormente, este problema ha afectado a algunos jugadores de la MLB en el pasado y recientemente ha vuelto a estar en el centro de atención con un caso alarmante: el del lanzador Julio Urías.

El Caso de Julio Urías

Julio Urías, un talentoso lanzador mexicano zurdo que juega para los Dodgers de Los Ángeles, se encontraba en medio de una prometedora carrera en las Grandes Ligas cuando enfrentó graves acusaciones de violencia doméstica el 4 de septiembre de 2023. Según los informes, Urías fue arrestado y acusado de agresión y violencia doméstica.

Los registros de la cárcel del condado de Los Ángeles muestran que Urías fue arrestado alrededor de las 11 p.m. hora del Pacífico y fichado en la cárcel a la 1:05 a.m. Fue puesto en libertad a las 4:47 a.m. bajo una fianza de $50,000. No hay otros detalles disponibles sobre el arresto, aunque tenemos una buena idea de dónde estaba Urías el domingo: en el estadio BMO viendo a LAFC enfrentarse a Lionel Messi e Inter Miami.

Este caso ha sacudido a la comunidad del béisbol y ha resaltado la necesidad urgente de abordar la violencia doméstica en el deporte. A pesar de que Urías es un jugador joven y talentoso, las acusaciones en su contra sirven como un recordatorio de que ningún atleta debe estar por encima de la ley ni exento de las consecuencias de sus acciones.

Respuesta de MLB y los Dodgers

MLB y los Dodgers de Los Ángeles tomaron medidas inmediatas en respuesta a las acusaciones contra Julio Urías. La liga suspendió al jugador y lo colocó en licencia administrativa, de acuerdo con su política de violencia doméstica. Esta acción demuestra el claro compromiso de la MLB de abordar este problema seriamente y enviar un mensaje claro de que la violencia doméstica no será tolerada en el béisbol.

Además de la suspensión, los Dodgers de Los Ángeles también emitieron una declaración condenando la violencia doméstica y afirmando que estaban cooperando plenamente con las autoridades y la MLB en la investigación del caso. Esta respuesta subraya la importancia de que los equipos asuman la responsabilidad y se pronuncien en contra de la violencia doméstica, incluso cuando involucra a uno de sus propios jugadores.

La Necesidad de un Diálogo Continuo

El caso de Julio Urías es un recordatorio sombrío de que la violencia doméstica es un problema que puede afectar a cualquier persona, independientemente de su estatus o profesión. Es importante que la comunidad del béisbol, incluyendo jugadores, equipos y fanáticos, continúe teniendo conversaciones abiertas y honestas sobre este tema.

La violencia doméstica no solo afecta a las víctimas directas, sino que también tiene un impacto negativo en la reputación y la integridad del deporte en su conjunto. MLB ha tomado medidas significativas en términos de políticas y sanciones, pero el trabajo no está completo. Se requieren esfuerzos continuos para educar a los jugadores, crear una cultura de respeto y brindar apoyo a las víctimas.

MLB anunció que colocó al lanzador de los Dodgers de Los Ángeles, Julio Urías, en licencia administrativa el miércoles, dos días después de que el zurdo fuera arrestado bajo cargos de violencia doméstica grave.

La medida es efectiva de inmediato, mientras la liga continúa su investigación sobre Urías, quien recibirá su salario mientras esté fuera de acción. El novato de los Dodgers, Ryan Pepiot, será promovido en una medida correspondiente para ocupar el lugar vacante en la rotación.

Los Dodgers emitieron un comunicado confirmando que el equipo está cooperando con la investigación de la MLB.

El equipo también anunció la cancelación de la noche del bobblehead o figura de juguete de Urías previamente programada para el 21 de septiembre. En su lugar, las primeras 30,000 personas esa noche recibirán “una selección de figuras de leyendas de primera calidad”.

La licencia administrativa suele ser el primer paso de la MLB en las investigaciones de violencia doméstica, y los juegos perdidos generalmente se cuentan como tiempo cumplido (con el salario devuelto) en un eventual acuerdo sobre la disciplina del jugador.

Reincidente en violencia

Urías fue arrestado y puesto en libertad bajo fianza de $50,000 el lunes temprano. Los detalles confirmados sobre el arresto son escasos más allá de que supuestamente estuvo en el partido entre LAFC e Inter Miami el domingo. El presunto incidente es la segunda ronda de acusaciones de violencia doméstica a las que se enfrenta Urías, después de que fuera arrestado en mayo de 2019, cuando testigos le dijeron a la policía que lo vieron empujar a una mujer al suelo en un estacionamiento.

Julio Urías evitó cargos criminales pero no una suspensión de la MLB después de su arresto en 2019
Ese arresto de 2019 no llevó a que se presentaran cargos contra Urías. La mujer en cuestión le dijo a la policía que se cayó, aunque se informa que las imágenes de seguridad respaldaron el relato de los testigos. El fiscal de la ciudad de Los Ángeles pospuso los cargos siempre y cuando Urías asistiera a un programa de consejería de violencia doméstica de 52 semanas y no fuera arrestado por un delito violento en el próximo año.

Aunque Urías evitó cargos criminales, MLB lo suspendió 20 juegos por violar su política de violencia doméstica. Ningún jugador ha sido suspendido dos veces bajo esa política, por lo que Urías podría estar en posición de ser el primero.

El caso de Julio Urías es un recordatorio de que la violencia doméstica es un problema que no se puede ignorar ni minimizar. Aunque es un tema difícil y delicado, es esencial que tanto el deporte como la sociedad en su conjunto aborden este problema de manera efectiva. MLB y los Dodgers de Los Ángeles han tomado medidas significativas para abordar el caso de Urías, pero también deben continuar trabajando para prevenir la violencia doméstica en el futuro.

En última instancia, el objetivo es crear un entorno en el que todos los participantes en el béisbol, ya sean jugadores, fanáticos, entrenadores o ejecutivos, se unan en contra de la violencia doméstica y promuevan relaciones saludables y respetuosas. La lucha contra la violencia doméstica es una responsabilidad compartida que debe ser abordada de manera colectiva para garantizar que el deporte sea un lugar seguro y libre de abusos para todos.

Luis Castro y el registro del barco: La búsqueda de un investigador

Este artículo fue originalmente publicado en Inglés en La Prensa del Béisbol Latino por Leonte Landino.
Edición de Verano. 2007. Anthony Salazar, Editor
Society of American Baseball Research


Edición actualizada 2024

El desarrollo de los latinos en el juego del béisbol y sus contribuciones en muchos aspectos a los niveles más altos, no solo en los Estados Unidos sino también alrededor del planeta, es un tema completamente incuestionable al momento de escribir estas palabras, en el año 2007.

El béisbol creó sus raíces en la región noreste de los Estados Unidos hace más de 150 años y hoy en día es uno de los deportes más reconocidos y seguidos en el mundo, sirviendo como una forma de entretenimiento, medio de vida y estilo de vida para millones de almas vivientes.

Latinoamérica rápidamente se unió al juego que Walt Whitman una vez elogió. Las bases de datos y documentación de Cuba, Venezuela y México han mostrado la presencia y los inicios del juego antes de la llegada del siglo XX, creando alrededor de este juego lo que hoy consideramos una conexión cultural, un legado y una herencia.

Los mejores exponentes del juego de nuestros países llevan esta misma herencia en la actualidad. Su perseverancia y arduo trabajo para ganarse la vida y ayudar al crecimiento del juego están presentes en cada jugador que llega a los Estados Unidos e intenta convertirse en una estrella en el nivel más alto, las grandes ligas, o al menos probar un poco de su dulce sabor, tal como lo hizo Luis Castro en 1902.

La búsqueda de más de 5 décadas por el origen de Luis Castro

Nuestro enfoque en Castro se basa en ser el primer nacido en Latinoamérica que jugó alguna vez en las Grandes Ligas.

Esteban Enrique Bellán, un jugador cubano, fue el primer latino que jugó “béisbol profesional” en los Estados Unidos. Era un joven de familia adinerada que fue enviado en 1863 a estudiar en el St. John´s College de Nueva York donde comenzó a jugar béisbol.

Para 1868, Bellán deja el St. John´s College donde y se une al club Unions of Morrisania en 1869, un club de muy alta competencia en la región y en 1870 jugó para el Union Base Ball Club Lansingburgh en Troy, Nueva York.

En 1871 se forma la nueva National Association of Professional Baseball Players (NAPBBP), pero el Morrisania se niega a unirse a este circuito que buscaba agrupar de forma profesional a los equipos de alto nivel. Fueron 23 en total. El Lansinburgh, cambia su nombre a Troy Haymakers, donde Bellán es parte del róster por dos temporadas. Luego pasa al New York Mutuals para 1873.

Posteriormente, y tras su nacionalización como norteamericano, se regresa a Cuba donde fue se convirtió en el gran precursor y embajador del béisbol hasta su muerte en La Habana en 1932.

Sin embargo, la historia de las Grandes Ligas no reconoce las estadísticas o jugadores de la National Association como parte de su sistema, debido a algunos problemas con este circuito: el juego, el dominio de un solo equipo y la falta de una dirección o autoridad central y dudas en integridad del juego por apuestas.

El Comité de Récords de Major League Baseball de 1969 determinó que los registros de la National Association entre 1871 y 1875, predecesores de la actual Liga Nacional, no pueden considerarse como parte de las “Grandes Ligas”.

Por lo tanto, Bellán no es considerado un exjugador de las Grandes Ligas.

Castro es el primero.

Durante muchos años, nosotros, como latinos, hemos creído que el pionero en las Grandes Ligas ha sido una figura mística, misteriosa, incluso fantasmagórica de un segunda base que fue elegido por el legendario manager-propietario Connie Mack para jugar con sus Philadelphia Athletics. El lugar de nacimiento de Luis Castro ha sido objeto de una investigación interminable por parte de personas de todo el continente.

El mayor misterio permanecía ahí, aunque después de años de reunir algunos resultados y hablar con varias personas, la búsqueda se redujo a Colombia, ya sea Cali, Cartagena, Medellín o la ciudad de Nueva York.

La versión más común de la historia cuenta que Castro era un estudiante del Manhattan College en Nueva York y fue firmado para jugar en el nivel de las grandes ligas con el equipo de Filadelfia de la Liga Americana. Jugó solo 42 juegos y después de eso, fue liberado. Hay registros de sus días de juego en las ligas menores después de 1902.

También se creía que podría haber sido el hijo del General Cipriano Castro, presidente de Venezuela, quien envió a su hijo a estudiar en Nueva York y se convirtió en jugador de béisbol, pero el niño ocultó sus actividades a su padre, cambiando su nacionalidad en los registros escolares.

La versión más reciente surgió después de que el gobierno de los Estados Unidos hiciera públicos los registros originales del censo de 1930, y los investigadores encontraron que un Louis Castro, con profesión: “jugador de béisbol”, hijo de Nestor Castro, era residente de Flushing, Nueva York, y como su lugar de nacimiento declaró: la ciudad de Nueva York, dejando de lado el hecho de que fue el primer nacido en América Latina en jugar béisbol en el nivel de las Grandes Ligas.

El mayor desafío en el caso de Castro fue determinar su lugar de nacimiento. Después de todo, sabemos que jugó béisbol; sabemos que asistió al Manhattan College, y sabemos que murió en la ciudad de Nueva York.

Pero su lugar de nacimiento hará que su alma sea reconocida como el primer jugador latino en las Grandes Ligas, o no. Si nació en Colombia o Venezuela, definitivamente es “el primero”; si nació en Nueva York, entonces tendremos que dirigirnos a Chick Pedroes, quien jugó dos juegos para los Chicago Orphans en agosto de 1902, y nació, según los registros oficiales de béisbol, en La Habana, Cuba.

El registro del barco

Tras de entrevistas y conversaciones con muchas personas que también han intentado rastrear los orígenes de Castro, fui contactado por Nick Martínez, un aficionado del béisbol desde Las Vegas, Nevada, quien me proporcionó la clave para dejar el legado de Castro como el primer latino en las Grandes Ligas.

Martínez, quien trabajaba en la industria de los servicios , tuvo acceso a viejos registros públicos migratorios, le llamó la atención un nombre en una lista original de pasajeros del S.S. Colon, que llegó a la ciudad de Nueva York el 16 de octubre de 1885.

Este barco zarpó del puerto de Aspinwall, Estados Unidos de Colombia. En esta lista, el pasajero número 18 es Nestor Castro, de 50 años, nacido en los Estados Unidos de Colombia, ocupación: banquero, viniendo a América como visitante. El pasajero número 19 es el Maestro Luis Castro, de 8 años, nacido en los Estados Unidos de Colombia.

Cuando comparé la información del S.S. Colon con los registros públicos de la ciudad de Nueva York y el expediente escolar, que obtuve del legendario periodista deportivo Juan Vené, finalmente se encontró una coincidencia.

El dato más consistente sobre la vida de Castro es que su padre era Nestor Castro. Está declarado en sus registros escolares y en su tarjeta del censo; por lo tanto, esta lista prueba que Castro llegó a los 8 años con su padre a Nueva York y ambos ingresaron a los Estados Unidos como visitantes y se quedaron en el país. Su fecha de nacimiento del 25 de noviembre de 1876 coincide con su edad reportada en el barco.

Colombia y Panamá formaban los Estados Unidos de Colombia como país hasta 1886, cuando el país cambió su nombre a la República de Colombia. Panamá se convirtió en una república independiente el 3 de noviembre de 1903. La ciudad de Aspinwall fue un centro de disputa ya que era un puerto importante y centro de comercio para las empresas estadounidenses que terminaron llamando a la ciudad “Aspinwall”. Sin embargo, los lugareños rechazaron este nombre y afirmaron que el nombre de la ciudad debería ser Colón. En 1890, el gobierno colombiano decidió devolver cada pieza de correo dirigida a Aspinwall, cambiando el nombre oficial de la ciudad a Colón, que permanece hasta hoy.

En pocas palabras, Castro y su padre, ambos nacidos en Colombia, supuestamente en Medellín según los registros escolares, llegaron a Nueva York desde Panamá y comenzaron una nueva vida en América en 1885. Se desconoce aún cuando su madre, Agnes Vázquez arribó a los Estados Unidos.

El “Príncipe de Venezuela”

Sobre su relación con el presidente venezolano Cipriano Castro, la historia de ser su hijo provino de un periodista que escribió sobre él como una especie de “príncipe” en Venezuela. En aquellos días, para que un latino fuera “aceptado” necesitaba tener algún tipo de posición de alta clase en la sociedad, y tal vez la relación era solo una historia de marketing. El presidente Castro era un enemigo abierto de la política internacional de los EE. UU. y era bien conocido en la opinión pública política de la época.

El General Castro nació en una ciudad fronteriza en Venezuela y entre 1888 y 1892 fue el gobernador de su estado natal de Táchira. Después de ser derrocado, regresó a Colombia, donde anteriormente había asistido a la universidad y vivió gran parte de su vida, luego planeó el movimiento revolucionario para tomar el control y poder del país en 1899. Aunque no se han encontrado vínculos sanguíneos directos o genealógicos de manera abierta, es una fuerte posibilidad que Néstor y su hijo Luis podrían haber sido parte de la familia del General Castro en Colombia, y tal vez su viaje a los EE. UU. y la educación de Luis podrían haber sido pagados por su pariente político.

Tenga en cuenta que la versión de la familia del General Castro provino directamente de una historia de Luis segpun la prensa de la época. Sus compañeros de los Athetics lo llamaban el “Príncipe de Venezuela”. Probablemente, él mismo habría continuado con el “cuento” de tener algún tipo de conexión con el General Castro y la singular historia y rareza de tener a un hispano en el equipo hizo que algunos escritores de la época se interesaran en su historia, que pudo tener verdades a medias.

Según el Dr. José de Jesús Jiménez, un investigador de béisbol en la República Dominicana, Castro no era una persona fácil de tratar y fue despedido rápidamente de los Athletics debido a su fuerte carácter. Después de ser liberado, comenzó su carrera en las ligas menores en 1912, como lo ha apoyado el Comité de Ligas Menores de SABR.

En julio de 2001, el Comité de Ligas Menores de SABR declaró que Carlos Bauer, un ex-secretario de la Asociación de Jugadores de Béisbol Profesional, descubrió que Castro recibió asistencia económica durante su vejez. Los datos oficiales de esta oficina mostraron que su lugar de nacimiento es la ciudad de Nueva York. Después del registro del S.S. Colon, podemos asumir que Castro probablemente quería pasar por ciudadano estadounidense de nacimiento, para recibir beneficios financieros de la Asociación y evitar cualquier tipo de discriminación.

Recientemente, bases de datos de béisbol como baseball-reference.com y baseball-almanac.com cambiaron su lugar de nacimiento a Nueva York, convirtiendo a Pedroes en el primer latino en las Grandes Ligas, pero el descubrimiento de la información y la lista de pasajeros del barco proporcionó pruebas sólidas e irrefutables de su inmigración a América.

Aunque no fue el primer jugador que fue “traído” o “importado” o “explorado y firmado” por un equipo para jugar en las Grandes Ligas, Castro fue reconocido y acreditado como el primer jugador de las Grandes Ligas nacido en un país latinoamericano.

Tras la publicación de este artículo y su reconocimiento por parte de SABR, la fecha y lugar de nacimiento de Luis Castro fue modificada por los registros oficiales de Major League Baseball, Baseball-Data, Retrosheet.org, Baseball-Reference y Baseball-Almanac, asi como los archivos de la Enclopedia McMillan del Béisbol.

Pedroes (Versiones apuntan a que su nombre real era Pedro) debutó con los Chicago Orphans el 21 de agosto de 1902 como jardinero derecho bateando de 3-0 en un juego ante los Phillies de Philadelphia. Oficialmente, Pedroes, nacido en La Habana, pero criado en los Estados Unidos, es el primer latinoamericano en debutar en la Liga Nacional.

Luis Castro debutó el 23 de Abril de 1902 como suplente a la defensiva en la segunda base por los Philadelphia Athletics ante los Orioles de Baltimore, en un partido ganado por los Athletics 8-1, siendo esta ocasión la primera experiencia de un nacido en América Latina oficialmente en lo que reconocemos como Béisbol de Grandes Ligas.

Una tumba no identificada.

Otra parte del caso Castro fue saber que había ocurrido con el. Sólamente los registros públicos de Nueva York sobre beneficiencia hablaban de un hombre que se desempeñaba como bartender en Queens , Nueva York. De tal forma que en en el mismo primer intento de determinar donde estaban sus restos se pudo dar con sus restos.

Revisando los archivos del Cementerio St. Marys en Queens, muy cerca de Citi Field y apenas un par de cuadras de la residencia de Don Juan Vené, quien había buscado su paradero por años, encontramos su nombre en el archivo del cementerio entre los nombres perdidos y enterrados sin ninguna placa o señalización.

Tan sorprendido quedó Vené de este hecho que le dedicó un capítulo en su libro: “Las Mejores Anécdotas del Béisbol” (Ediciones B, 2008) cuando juntos asistimos por primera vez al lugar donde estuvo enterrado Castro todos estos años el 13 de mayo de 2008. El Sr. Thomas McGrail, gerente del cementerio nos proporcionó los datos necesarios de sus archivos y finalmente dimos con el lugar y el sitio que estaba simplemente cubierto de grama y con un pequeño marcador de concreto con un número que correspondía al archivo.

Ahí estaba Castro. División 10. Fila 9. Número 18.

Finalmente en 2021 y tras la gestión de Vené en sus columnas sindicadas por decenas de medios en español, gestiones con el Consulado de Colombia en Nueva York y tras la publicación de estos hallazgos en diversos medios y publicaciones académicas respaldadas por SABR, el El Comité del Proyecto de Marcadores de Tumbas del Béisbol del Siglo XIX de SABR dedicó y donó una lápida para Luis Castro.

John Thorn, Historiador Oficial de las Grandes Ligas de Béisbol, y la Senadora Estatal Jessica Ramos, la primera senadora colombiana-estadounidense de Nueva York, hablaron en una pequeña ceremonia, junto con Ralph Carhart, director del Proyecto de Marcadores de Tumbas del Siglo XIX de SABR.

Y para finalizar, recalco como siempre que era Luis, no Louis.

Información de SABR fue utilizada en este artículo de investigación académico original de 2007 y actualizado en 2024.

No arreglar lo que no está roto

BRISTOL, CT – En 2023 los propietarios de los equipos de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional se reunieron para discutir las condiciones y el escenario del próximo torneo. Una de las noticias que se hizo pública fue la adaptación que realizarán en la liga, basada en las nuevas regulaciones de MLB en el terreno de juego.

Sin embargo, me pregunto quién o qué entidad, grupo de enfoque, estudio de mercado o medición seria, más allá de los comentarios en redes sociales, afirma que hay un problema con la duración de los juegos en las ligas invernales, específicamente en la de Venezuela.

Señores propietarios y “jalabolas” de los propietarios: la implementación del reloj en la MLB es el resultado de una circunstancia generada durante años debido a los cambios en la forma de consumo de medios de comunicación en los Estados Unidos. Allí, la atención se ha desplazado de la televisión tradicional hacia los medios digitales. Después de muchos estudios, se determinó que el aficionado estadounidense promedio, no el aficionado más dedicado, consideraba que el béisbol tenía demasiadas pausas, especialmente durante la espera del lanzador para lanzar la pelota. De ahí surgió la idea de implementar un reloj para limitar el tiempo.

Las circunstancias sociales y los hábitos de consumo en Estados Unidos no son los mismos que en Latinoamérica, y mucho menos en Venezuela. En este país, la brecha entre aquellos que tienen acceso a la tecnología y a internet y aquellos que no la tienen es una de las más grandes del mundo. De hecho, según Statista.com, Venezuela tiene la peor velocidad de internet en Centro y Sudamérica. Incluso la Guayana Francesa tiene un mejor acceso a datos para su población.

Enchufado, no estoy hablando contigo. Esto es algo que no puedes creer que esté sucediendo.

Ahora bien, todos estos análisis se tienen en cuenta para decidir por qué se impone un reloj que acelere el juego. ¿Cuáles son los problemas de la liga? Puedo mencionar muchos, y estoy seguro de que imponer el reloj de lanzamiento no los resolverá.

Por ejemplo:

  • El hecho de que los Bravos de Margarita sean un equipo errante.
  • La falta de asistencia de la afición a los partidos de los Leones del Caracas, el equipo de la capital (solo hubo 46,000 fanáticos registrados en toda la temporada pasada).
  • Una asistencia promedio de 2,000 fanáticos en el estadio en 2022, en comparación con un promedio de 5,000 hace una década.
  • La dificultad para contratar jugadores extranjeros de calidad debido a los complicados procesos logísticos y de viaje hacia Venezuela.
  • La falta de diversidad de patrocinadores y anunciantes como en el pasado.
  • La ausencia de medios de comunicación sólidos e independientes que cubran las acciones del béisbol de manera sostenible, como consecuencia de la censura y el cierre de medios en el país.
  • La falta de estabilidad jurídica para los contratos de equipos y la liga.
  • La falta de una visión sólida y adaptada a la realidad en cuanto a la cobertura y distribución digital del producto.

Podría seguir y enumerar miles de problemas en la liga, desde la falta de instalaciones sanitarias adecuadas hasta problemas de infraestructura. Esto y más son problemas de la liga.

Pero como todo es un espectáculo, pan y circo, es mejor ponerse la soga al cuello tratando de implementar el reloj de juego.

Amigos, en la MLB, el reloj tuvo un período de prueba de más de 5 años en las ligas menores para comprender cuándo se activa y desactiva, quién lo opera y cómo funciona todo el proceso. En Venezuela, pretenden operarlo de la noche a la mañana, simplemente colocando un reloj y haciendo clic con el ratón.

Puedo entender que cuando se habla del producto en el terreno, haya ciertos aspectos que se regulen de manera consistente, como el tamaño de las bases. Si el 60% de los jugadores de la liga están bajo contratos con organizaciones de la MLB y son los equipos de la MLB quienes permiten su participación, tiene sentido buscar puntos homogéneos en la presentación del espectáculo a través del “Acuerdo Invernal” regulado entre la Confederación del Caribe y la Oficina del Comisionado.

Pero la verdad es que a la Oficina del Comisionado de la MLB le importa muy poco lo que suceda más allá de la costa de Key West.

El hecho de implementar bases más grandes e incluso limitar el shift, como se hace en la MLB, quizás sean reglas fáciles de aceptar e implementar. Sin embargo, la logística del reloj, sus causas y consecuencias, no es algo adaptable ni conveniente para la LVBP ni para ninguna liga del Caribe.

¿Acaso los japoneses impusieron el reloj solo porque la MLB lo hizo? Por si nadie lo mencionó, en Japón NO HAY RELOJ en el terreno. Incluso los fanáticos japoneses aún no han pedido que los juegos sean más rápidos.

¿Cuál será la perspectiva del principal patrocinador histórico de la liga, Empresas Polar, cuando se den cuenta de que dejarán de vender al menos un 25% de su volumen de productos en el estadio porque decidieron acelerar el juego en Venezuela?

¿Para qué?

También hay rumores sobre la implementación del sistema Trackman en cada estadio, que consiste en sensores y lectores de movimientos asociados a un software avanzado que captura los movimientos en el campo y la pelota, como los batazos, y proporciona estadísticas y mediciones de los eventos. De esta forma, conocemos quién tiene la mejor velocidad de rotación o el ángulo preciso de lanzamiento de un batazo, entre otros.

Pero para implementar la sabermetría, se requiere un proceso educativo para los fanáticos. Y, por si aún no lo saben, el aficionado tradicional no está muy abierto a darle importancia a la analítica, ya que considera que mata la esencia e intuición del juego en el campo. En nuestro lenguaje, mata la viveza criolla.

Viveza criolla = Pelota Caribe = Esencia del juego.

En el Caribe, y especialmente en Venezuela, este tipo de cambios van en contra del fanático más ferviente, y aunque matemáticamente pueda ser una minoría, es precisamente esa minoría la que ha mantenido el negocio durante más de 60 años. Es la raíz de la esencia, la savia de la planta.

No entiendo por qué tratar de arreglar lo que no está roto. En el caso venezolano, esto parece ser una conducta de corte político que busca imponer a la fuerza para ejercer control. Tras un claro y reconocido fracaso en este tipo de prácticas, es hora de que la liga reaccione y se dé cuenta de que los problemas del béisbol venezolano son logísticos y no tienen que ver con el juego en el terreno. La liga debería preocuparse por ofrecer más al aficionado para invitarlo a regresar a los estadios.

Medidas como estas incluso dificultarán más la contratación y el uso de jugadores adaptados a un juego acelerado, como el de la MLB (con sus propias razones), pero sin las herramientas adecuadas para implementarlo. Atentar contra la esencia es atentar contra el béisbol.

En resumen, desde esta tribuna nos oponemos a la intención de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional de implementar el reloj de juego en base a las regulaciones recientes de la MLB. El problema del béisbol venezolano no radica en el tiempo de juego, sino en una serie de desafíos logísticos, como equipos errantes, falta de asistencia al estadio, problemas con los patrocinadores y los medios de comunicación, entre otros. Además, las circunstancias sociales y los hábitos de consumo en Venezuela son diferentes a los de Estados Unidos, y que la imposición del reloj no sería apropiada ni conveniente para la LVBP o cualquier liga del Caribe. La implementación de sistemas sabermétricos podría no ser bien recibida por los fanáticos tradicionales y debe existir primero una educación para que el fanático entienda los contextos analíticos.

Yankees: El fin de la “Era Cashman” está cerca

SONIDOS DEL BRONX

BRISTOL, CT – En el mundo del béisbol, los New York Yankees han sido durante mucho tiempo sinónimo de éxito, grandeza y una supremacía perenne en el deporte. Con una historia rica en títulos y una base de aficionados apasionados, los Yankees han sido considerados como uno de los equipos más exitosos y dominantes en la Major League Baseball (MLB).

Sin embargo, el año 2023 ha sido testigo de un cambio sorprendente en la fortuna de este equipo icónico, ya que se encuentran en el último lugar de su división por primera vez desde 1990. ¿Qué ha ocurrido para que los Yankees toquen fondo?

Es de resaltar que desde 1995, sólo en 4 temporadas (2008, 2013, 2014 y 2016), los Yankees no han clasificado a postemporada. ¿Qué quiere decir esto? Que prácticamente en la “Era Cashman” han avanzado a la postemporada en 24 ocasiones.

Brian Cashman sin duda ha sido el Gerente General y cabeza de operaciones oficialmente desde 1998, pero su impacto y manejo han estado presentes desde 1990.

Los Yankees que para el 20 de Julio de 1990 tenían marca de 33-56, eran un equipo muy diferente al actual. La División Este de la Liga Americana contaba con 7 equipos, pues sólo existían dos divisiones en cada liga. 1990 fue una de las peores temporadas en la historia de la franquicia con diversos factores que afectaron este equipo incluyendo la suspensión por parte de MLB del dueño George Steinbrenner, la lesión de Don Mattingly y un desastroso staff de lanzadores.

Eran los Yankees de 1990 comandados por el campo corto venezolano Álvaro Espinoza, el jardinero panameño Roberto Kelly y el jardinero Jesse Barfield, mientras aparecían figuras míticas y fugaces de la historia de la organización como el prospecto Kevin Maas, el curazoleño Bam Bam Meulens y el jardinero venezolano Oscar Azócar.

El as de la rotación era Tim Leary quien terminó con marca de 9-19 y ERA de 4.11. Algo impensable para los Yankees del presente.

Es impensable porque tras esta debacle de 1990, el club tomó un rumbo de reconstrucción que comenzó a dar frutos para 1994 y una Serie Mundial para 1996. De ahí se hilvanó la mejor era en la historia de la franquicia más exitosa. Con una seguidilla de títulos de Serie Mundial, clasificaciones, títulos divisionales y hasta las nuevas figuras de comodines.

Los Yankees de 1990 no son los del 2023. ¡Ni remotamente! Aquel era un equipo que podemos comparar a los Atléticos de Oakland de hoy. No habían jugadores como Judge ni en planes, ni Juegos Perfectos, ni “Nasty Nestors”, ni Gerrit Cole, ni nada que se pareciera al presente. Nada.

Sin embargo, el resultado al final es el mismo: ¡Últimos! Inaceptable para una fanaticada que paga como promedio $193 dólares por un boleto a uno de los estadios más fríos y secos de MLB.

Un conjunto de factores ha contribuido al declive de los Yankees en 2023. Uno de los principales problemas ha sido la falta de éxito en el desarrollo y adquisición de talento joven. Históricamente, los Yankees se han destacado por fichar a algunos de los mejores jugadores disponibles, ya sea a través de la agencia libre o de su sistema de granjas. Sin embargo, en los últimos años, sus elecciones de draft y adquisiciones no han sido tan efectivas como en el pasado, lo que ha llevado a un debilitamiento del talento en el equipo y una dependencia excesiva de jugadores veteranos en declive.

Si hay contratos exitosos logrados por los Yankees en la última década, como la firma de Masahiro Tanaka, DJ Le Mahieu, Gerrit Cole o Anthony Rizzo, también hay fracasos como Giancarlo Stanton, Josh Donaldson o Joey Gallo. Sin contar su talento hecho en casa que no ha tenido el éxito esperado como Aaron Hicks, Gary Sánchez o Miguel Andújar.

O los años extendidos de Brett Gardner. O las inconsistencias por lesiones o no de Severino y Germán. O el regreso a Japón del “as” Masahiro Tanaka. O la falta de definición de quien finalmente reemplaza a Jeter, siendo Didi Gregorius quien esporádicamente lucía como el líder en la posición y hoy se magnifican las esperanzas en Anthony Volpe o el venezolano Oswald Peraza, o se inventa con Oswaldo Cabrera.

Así pare de contar. Los episodios son muchos. Es cierto que Cashman ha sido exitoso y será un miembro del Salón de la Fama como ejecutivo. Pero tras 13 temporadas desde su último título de Serie Mundial, queda claro que poner en el terreno un equipo competitivo y caro no es suficiente en el béisbol de hoy.

Hay un exceso de burocracia en la oficina de los Yankees.

Las lesiones han sido un factor importante que ha afectado el rendimiento del equipo y una constante en los últimos años, las cuáles se han convertido en el chivo expiatorio de la oficina del Bronx. Jugadores clave han estado fuera de acción durante largos períodos, lo que ha debilitado aún más la capacidad del equipo para competir al más alto nivel. Las lesiones no solo han impactado en el desempeño individual de los jugadores, sino que también han afectado la cohesión y el ritmo del equipo como unidad.

“Si no se hubiese lesionado…” “Este equipo es un hospital…” “Hemos tenido mala suerte por las lesiones…”

La pregunta es ¿Hasta cuándo el mismo cuento?

Otro aspecto a tener en cuenta ha sido la competencia cada vez más feroz en la División Este de la Liga Americana. Equipos como los Tampa Bay Rays, Orioles de Baltimore, Blue Jays de Toronto y los Boston Red Sox han fortalecido sus planteles y han demostrado ser contendientes fuertes en la división. La falta de éxito de los Yankees para mantener el paso con sus rivales ha llevado a una caída significativa en la clasificación y a situarse en el último lugar.

Asimismo, la gestión y las decisiones del cuerpo técnico han sido objeto de críticas. Algunas elecciones de alineación, decisiones de bullpen y tácticas durante los juegos han sido cuestionables, lo que ha llevado a resultados decepcionantes en el campo en la hora cero: la postemporada. La falta de ajustes adecuados durante los momentos críticos ha dejado a los aficionados preguntándose si el equipo está realmente en manos del liderazgo correcto. El mánager Aaron Boone y su predecesor Joe Girardi han estado en el ojo del huracán permanentemente, pero son ellos sólo la casa en uniforme de la gerencia.

Lo que sí tienen en común los Yankees de 1990 con los de 2023 es que ambos están en el foso divisional.

Es hora de que en las oficinas del Yankee Stadium alguien tenga el liderazgo suficiente para dejar la burocracia a un lado y entender que la “Era Cashman” va llegando a su final. Es normal, es parte de la evolución. Los Yankees deben comenzar a pensar cuál es la identidad y filosofía del futuro del club. Es hora de entender que con el peso de la historia no se gana en el presente.

Se necesita una renovación total de la organización que comience con un nuevo carácter. Atrás quedó la dureza del “Boss” Steinbrenner. Atrás quedaron los años del “core four”. Jeter ya es un Salón de la Fama y es inútil incluso tratar de moldear a Aaron Judge en base al carácter y la forma de Jeter, sólo porque es el “Yankee Way”. Mientras la liga se nutre finalmente con jugadores excitantes y dinámicos a través del draft y el escauteo internacional, los Yankees se han quedado rezagados en este sentido.

En conclusión, el año 2023 ha sido un año inusualmente difícil para los New York Yankees, ya que se encuentran en el último lugar de su división por primera vez desde 1990. La combinación de problemas en el desarrollo de talento, lesiones, la creciente competencia y decisiones tácticas cuestionables ha contribuido a este declive. Aunque la supremacía perenne de los Yankees ha sido cuestionada en esta temporada, es importante recordar que el béisbol es un deporte cíclico y que los equipos pueden recuperarse rápidamente con los ajustes adecuados. Los Yankees han demostrado en el pasado que son capaces de superar adversidades y volver a la cima, y sin duda trabajarán arduamente para restaurar su legendaria grandeza en el futuro.

Con la fama y el dinero no se gana en el béisbol de hoy.