La Pacific League se quedó con el primer juego del NPB All-Star Series 2026 tras vencer 7-5 a la Central League este martes en el Tokyo Dome, en una noche de alto vuelo ofensivo que dejó 17 imparables para los ganadores, cinco jonrones entre ambos equipos y varias actuaciones destacadas.
Franmil Reyes fue uno de los protagonistas del triunfo. El dominicano terminó de 3-2 con una carrera impulsada y apareció en un momento clave del encuentro, cuando conectó el sencillo que igualó el marcador 2-2 en la tercera entrada.
La jornada también tuvo una fuerte presencia latina desde el bullpen, con buenas actuaciones de Roberto Osuna, Andrés Machado y José Quijada. Además, el evento dejó acción en el Home Run Derby, mientras que la Pacific League también había celebrado un día antes en el Fresh All-Star.
Pacific reaccionó y terminó imponiendo su poder ofensivo
La Central League tomó ventaja temprano con dos cuadrangulares solitarios.
Teruaki Sato abrió el marcador en la primera entrada ante Hiromi Itoh y Seiya Hosokawa volvió a castigar al derecho en el segundo episodio para colocar el juego 2-0.
La respuesta de Pacific llegó en la tercera. Kensuke Kondoh descontó con un doble productor y, poco después, Reyes conectó un sencillo al jardín derecho para llevar al plato la carrera del empate.
El partido se mantuvo parejo hasta la quinta entrada, cuando Chusei Mannami impulsó la carrera que puso por delante a Pacific.
Mannami terminó siendo la gran figura de la noche. El jardinero de Nippon-Ham Fighters cerró de 4-4, con doble, triple, dos sencillos, dos carreras impulsadas y una anotada, quedándose a un jonrón de completar el ciclo.
Su actuación le permitió llevarse el premio al MVP del Juego 1.
Pacific amplió la diferencia en el octavo episodio con jonrones consecutivos de Misho Nishikawa e Itsuki Murabayashi. Nishikawa conectó un cuadrangular de dos carreras y Murabayashi agregó otro solitario para estirar la ventaja a 7-2.
Central respondió en la parte baja del inning con un doble productor de Takumi Ohshiro y un jonrón de dos carreras de Yusuke Oyama, pero la reacción no alcanzó.
Shoma Fujihira cerró la novena sin permitir anotaciones y aseguró el triunfo. Kaima Taira se quedó con la victoria tras lanzar dos entradas sin hits ni carreras, mientras que Yudai Ohno cargó con la derrota.
Franmil Reyes y los latinos dejaron su marca
Reyes fue uno de los bateadores más productivos de Pacific y cerró su actuación con dos hits en tres turnos y una carrera impulsada.
El dominicano también conectó un sencillo en la sexta entrada y terminó el encuentro con promedio de .667 en este All-Star.
Desde el montículo, Roberto Osuna completó una entrada perfecta y retiró en orden a los tres bateadores que enfrentó.
Andrés Machado también trabajó un episodio sin carreras, permitió un imparable y consiguió un ponche.
Por Central, José Quijada lanzó una entrada perfecta y no permitió corredores, mientras que Rafael Dolis concedió dos hits y una carrera en un capítulo, con dos ponches.
La participación latina volverá a tener protagonismo este miércoles, cuando Reyes dispute la segunda parte del Home Run Derby y Anderson Espinoza abra el segundo juego por la Pacific League.
Pacific también celebró en el Fresh All-Star
La semana de las estrellas ya había comenzado con otra victoria para Pacific.
La Pacific League Selection derrotó 7-3 a la Central League Selection en el Fresh All-Star disputado en el HARD OFF ECO Stadium de Niigata.
Central llegó a la novena entrada con ventaja de 3-2, pero Pacific reaccionó con un rally de cinco carreras para dar vuelta el encuentro.
Kane Edokpolo terminó siendo la gran figura con un jonrón de tres carreras y cuatro impulsadas, actuación que le valió el premio al MVP.
El Fresh All-Star volvió a reunir a algunos de los principales prospectos del béisbol japonés y sirvió como antesala del evento principal en Tokio.
Teruaki Sato espera rival en la final del Home Run Derby
El Home Run Derby también abrió su actividad este martes antes del Juego 1.
Teruaki Sato avanzó a la final tras superar primero a Kotaro Kiyomiya y luego vencer 7-4 a Shota Morishita en la semifinal.
La otra mitad del cuadro se disputará este miércoles y tendrá a Franmil Reyes como uno de sus protagonistas.
El dominicano compartirá la jornada con Ryoya Kurihara, Shugo Maki y Seiya Hosokawa. El ganador de esa llave enfrentará a Sato por el título.
La actividad continuará después con el Juego 2 del All-Star Series en Toyama.
Anderson Espinoza será el abridor de la Pacific League ante Haruto Takahashi por Central. El venezolano llega con récord de 9-3 y efectividad de 2.32, mientras que Takahashi presenta marca de 11-1 y ERA de 1.70.
Pacific buscará cerrar la serie con otra victoria después de imponerse 7-5 en el Tokyo Dome.
Rintaro Sasaki ya habría tomado la decisión más importante de su joven carrera. Según informó NHK World-Japan, citando fuentes cercanas al proceso, el poderoso primera base japonés decidió incorporarse a los Miami Marlins, una información que también comenzó a ser replicada por distintos reportes desde Japón.
La organización de Florida seleccionó al jugador de Stanford con el puesto 235 de la octava ronda del Draft de MLB 2026. Aunque la firma todavía no fue anunciada oficialmente por la franquicia, Sasaki tendría previsto explicar públicamente los motivos de su elección en una conferencia de prensa.
La decisión cerraría una disputa que involucraba tres caminos muy diferentes: continuar su desarrollo universitario en Stanford, regresar a Japón para firmar con Fukuoka SoftBank Hawks o comenzar su carrera profesional dentro del sistema de MLB. De confirmarse el acuerdo, Sasaki habrá elegido apostar definitivamente por Estados Unidos y avanzar hacia las Grandes Ligas con los Marlins.
Los Marlins apostaron por Sasaki en la octava ronda
Miami seleccionó a Sasaki con el pick 235 del Draft, una ubicación más baja que la expectativa generada alrededor de su nombre, pero dentro del rango proyectado antes del evento.
El japonés llegaba al Draft después de dos temporadas en Stanford y de una destacada actuación en el MLB Draft Combine, donde volvió a mostrar la herramienta que lo convirtió en una figura desde su etapa escolar: el poder.
Durante el Combine registró una velocidad de salida de 115.4 millas por hora y conectó batazos proyectados a 458 y 434 pies. Para un primera base cuyo valor está directamente ligado a su producción ofensiva, aquella presentación reforzó su candidatura ante las organizaciones de Grandes Ligas.
Los Marlins finalmente decidieron tomarlo en la octava ronda y ahora estarían cerca de asegurarse uno de los talentos internacionales más particulares de la clase 2026.
Sasaki habría descartado regresar a Stanford
Una de las alternativas disponibles para Sasaki era volver a Stanford para disputar una tercera temporada universitaria y presentarse nuevamente al Draft con la posibilidad de mejorar su posición.
En su segundo año con el Cardinal, el bateador zurdo conectó 16 jonrones y remolcó 47 carreras. En sus dos campañas universitarias acumuló 23 cuadrangulares y mostró una evolución considerable respecto de su primera temporada.
Regresar a Stanford le habría permitido seguir desarrollándose, mejorar su cotización y buscar una selección más alta en el futuro. Sin embargo, también implicaba postergar el inicio de su carrera profesional.
La decisión de avanzar con Miami confirma que Sasaki considera suficiente la oportunidad presentada por los Marlins, más allá de haber sido seleccionado en la octava ronda.
Los Marlins apostaron por Sasaki en la octava ronda
Miami seleccionó a Sasaki con el pick 235 del Draft, una ubicación más baja que la expectativa generada alrededor de su nombre, pero dentro del rango proyectado antes del evento.
El japonés llegaba al Draft después de dos temporadas en Stanford y de una destacada actuación en el MLB Draft Combine, donde volvió a mostrar la herramienta que lo convirtió en una figura desde su etapa escolar: el poder.
Durante el Combine registró una velocidad de salida de 115.4 millas por hora y conectó batazos proyectados a 458 y 434 pies. Para un primera base cuyo valor está directamente ligado a su producción ofensiva, aquella presentación reforzó su candidatura ante las organizaciones de Grandes Ligas.
Los Marlins finalmente decidieron tomarlo en la octava ronda y ahora estarían cerca de asegurarse uno de los talentos internacionales más particulares de la clase 2026.
Sasaki habría descartado regresar a Stanford
Una de las alternativas disponibles para Sasaki era volver a Stanford para disputar una tercera temporada universitaria y presentarse nuevamente al Draft con la posibilidad de mejorar su posición.
En su segundo año con el Cardinal, el bateador zurdo conectó 16 jonrones y remolcó 47 carreras. En sus dos campañas universitarias acumuló 23 cuadrangulares y mostró una evolución considerable respecto de su primera temporada.
Regresar a Stanford le habría permitido seguir desarrollándose, mejorar su cotización y buscar una selección más alta en el futuro. Sin embargo, también implicaba postergar el inicio de su carrera profesional.
La decisión de avanzar con Miami confirma que Sasaki considera suficiente la oportunidad presentada por los Marlins, más allá de haber sido seleccionado en la octava ronda.
Rintaro Sasaki has been drafted in the 8th round by the Marlins!
He has spent the last two years at Stanford. Slashed .262/.403/.549/.952 with 16 HR as a sophomore. The Fukuoka Softbank Hawks won his rights in the last NPB Draft.
El otro gran protagonista de esta historia es Fukuoka SoftBank Hawks.
La organización japonesa seleccionó a Sasaki en la primera ronda del Draft de la NPB de 2025 y obtuvo sus derechos exclusivos de negociación. La apuesta fue sorpresiva porque el jugador ya había elegido desarrollarse en Estados Unidos y tenía como objetivo llegar a MLB.
SoftBank mantuvo abierta la posibilidad de convencerlo para que regresara a Japón y comenzara su carrera profesional en la NPB.
A comienzos de julio, Sasaki estuvo presente en un partido de los Hawks en Fukuoka. Su visita volvió a alimentar las especulaciones sobre un posible acuerdo con la franquicia japonesa, que durante aquella jornada conectó cuatro jonrones ante la mirada del inicialista.
La presencia de Sasaki en el estadio parecía mantener abierta la competencia. SoftBank podía ofrecerle un lugar en una de las organizaciones más exitosas y poderosas del béisbol japonés, además de un camino inmediato hacia la máxima categoría de la NPB.
Sin embargo, la elección habría sido otra.
De Hanamaki Higashi al sistema de MLB
Sasaki se convirtió en una celebridad del béisbol japonés durante su etapa en Hanamaki Higashi High School, la misma escuela por la que pasaron Shohei Ohtani y Yusei Kikuchi.
Allí conectó 140 jonrones, cifra que lo estableció como el máximo jonronero de la historia del béisbol escolar japonés y lo transformó en uno de los prospectos más conocidos de su generación.
Su padre, Hiroshi Sasaki, es el entrenador de Hanamaki Higashi. Además, durante su infancia Rintaro jugó bajo la dirección de Toru Ohtani, padre de Shohei Ohtani.
A pesar de la enorme expectativa alrededor de su futuro en Japón, Sasaki tomó una decisión poco habitual: no ingresar directamente a la NPB después de la secundaria y mudarse a Estados Unidos para estudiar y jugar en Stanford.
La apuesta tenía un objetivo evidente. Quería acercarse al Draft de MLB sin tener que atravesar primero el sistema profesional japonés y el posterior proceso de posting.
Su elección de los Marlins completa esa ruta.
La evolución de Rintaro Sasaki en Stanford
La adaptación al béisbol universitario estadounidense no fue inmediata.
En su primera temporada con Stanford, Sasaki bateó para .269, con siete jonrones, 41 carreras impulsadas y un OPS de .790 en 52 encuentros. Fueron números sólidos, aunque todavía alejados del dominio que había mostrado en Japón.
La mejora llegó en 2026.
En su segundo año disputó 54 partidos, conectó 16 cuadrangulares, impulsó 47 carreras y terminó con .403 de porcentaje de embasado, .549 de slugging y .952 de OPS.
Su promedio combinado durante las dos temporadas fue de .265, con 23 jonrones, 88 carreras impulsadas y .872 de OPS.
La producción confirmó su evolución, aunque también explicó por qué algunos evaluadores mantenían dudas. Sasaki juega principalmente en primera base, una posición en la que la exigencia ofensiva es muy alta. Su camino hacia MLB dependerá de que el poder se traduzca de manera consistente al béisbol profesional.
Por qué Miami puede ser una oportunidad para Sasaki
Los Marlins atraviesan una etapa de renovación y desarrollo de talento joven.
La franquicia perdió 100 partidos en 2024 y no logró clasificarse a la postemporada en las dos campañas siguientes, pero en 2026 mostró señales de crecimiento con una base joven y un porcentaje de victorias superior a .500.
Para Sasaki, ingresar a una organización en reconstrucción puede abrir una oportunidad.
Miami no posee la misma profundidad ni la presión competitiva inmediata de otros equipos con aspiraciones al título. Eso podría permitirle avanzar dentro del sistema de ligas menores si logra demostrar que su poder se mantiene frente al pitcheo profesional.
La selección en la octava ronda no garantiza un camino rápido ni un bono comparable al de las primeras rondas. Pero sí le ofrece algo que Sasaki buscó desde que dejó Japón: la posibilidad de desarrollarse directamente dentro de una organización de MLB.
La firma todavía debe hacerse oficial
Aunque NHK informó que Sasaki decidió unirse a los Marlins, el acuerdo todavía debe completarse formalmente.
El japonés tiene hasta el 27 de julio para firmar con Miami. Hasta que la franquicia anuncie el contrato, su incorporación no estará cerrada oficialmente.
La expectativa es que Sasaki explique públicamente los motivos de su decisión en una conferencia de prensa.
Ese anuncio terminaría de confirmar que SoftBank perdió la posibilidad de sumarlo y que Stanford no contará con su principal bateador para la próxima temporada.
Una decisión que puede marcar un precedente
La historia de Sasaki trasciende su elección personal.
Durante décadas, los grandes talentos japoneses comenzaron su carrera en la NPB y solo después de varios años buscaron llegar a MLB. Sasaki eligió un camino diferente: secundaria en Japón, universidad en Estados Unidos y entrada directa al Draft.
Su caso será observado de cerca por otros prospectos japoneses.
Si logra desarrollarse dentro de los Marlins y llegar a las Grandes Ligas, podría fortalecer una ruta alternativa para jugadores que quieran evitar el largo recorrido tradicional de la NPB.
También será una prueba para Miami. La franquicia utilizó una selección de octava ronda en un jugador con enorme reconocimiento internacional, poder comprobado y una historia singular, pero que todavía necesita demostrar que puede producir de manera constante como profesional.
Rintaro Sasaki tenía tres caminos sobre la mesa. Podía regresar a Stanford, firmar con uno de los gigantes de Japón o apostar definitivamente por MLB.
Todo indica que eligió a los Marlins.
Ahora comienza la etapa más difícil: convertir el poder que lo hizo famoso en Japón en una carrera profesional dentro del béisbol estadounidense.
SoftBank conserva la cima, Seibu responde desde el montículo y Nippon-Ham amenaza con la ofensiva más poderosa del circuito; Franmil Reyes y Andrés Machado lideran la representación latina rumbo al Juego de Estrellas
Diamanteの視点 – Diamante no Shiten – La Mirada del Diamante
La Liga del Pacífico llegó al cierre de la jornada del 12 de julio con una carrera por el primer lugar mucho más cerrada de lo que podría sugerir el dominio reciente de los Fukuoka SoftBank Hawks.
SoftBank continúa en la cima, pero los Saitama Seibu Lions y los Hokkaido Nippon-Ham Fighters están separados del líder por solamente tres juegos. Detrás de ellos, Orix y Chiba Lotte sostienen otra batalla importante por mantenerse dentro de los puestos de clasificación a la Climax Series.
El panorama reúne tres estilos claramente diferenciados: el equilibrio de SoftBank, el pitcheo dominante de Seibu y el poder descomunal de Nippon-Ham.
Posiciones de la Liga del Pacífico
Posición
Equipo
Récord
PCT
Diferencia
Juegos restantes
1
Fukuoka SoftBank Hawks
48-31-1
.608
—
63
2
Saitama Seibu Lions
46-35-3
.568
3.0
59
3
Hokkaido Nippon-Ham Fighters
48-37
.565
3.0
58
4
Orix Buffaloes
41-38-2
.519
7.0
62
5
Chiba Lotte Marines
38-37-3
.507
8.0
65
6
Tohoku Rakuten Golden Eagles
31-48-1
.392
17.0
63
Las posiciones corresponden a la actualización oficial del 12 de julio, después de que SoftBank venciera 3-0 a Rakuten, Seibu derrotara 12-1 a Nippon-Ham y Orix superara 7-2 a Chiba Lotte.
SoftBank tiene el equipo más completo de la Liga del Pacífico
Los Hawks mantienen la mejor marca de la liga y también el mejor diferencial de carreras.
SoftBank ha anotado 363 carreras y permitido 274, para una diferencia positiva de 89, la más amplia del circuito. El equipo también presenta un promedio colectivo de .249, 87 jonrones y una efectividad de 3.11.
Su principal fortaleza es que no depende de una sola dimensión del juego. SoftBank puede producir mediante poder, circulación en las bases y profundidad ofensiva, pero también cuenta con un cuerpo de lanzadores capaz de controlar encuentros cerrados.
Ryoya Kurihara encabeza la Liga del Pacífico con 24 jonrones, mientras Kensuke Kondo aparece segundo con 20. Kondo lidera además el circuito con 67 carreras impulsadas y un porcentaje de embasado de .415.
La gran diferencia entre SoftBank y sus perseguidores está en esa profundidad. Mientras otros equipos dependen más claramente de una fortaleza específica, los Hawks poseen una estructura capaz de ganar de distintas maneras.
Seibu: el mejor pitcheo de la liga
Los Lions llegan al tramo previo al Juego de Estrellas con el mejor cuerpo de lanzadores de la Liga del Pacífico.
Seibu posee efectividad colectiva de 2.73, la más baja del circuito, y ha permitido solamente 266 carreras. Esa prevención de carreras ha compensado una ofensiva que, aunque competitiva, no presenta el mismo poder de Nippon-Ham ni la profundidad de SoftBank.
Los Lions tienen un promedio colectivo de .245, han conectado 62 jonrones y anotado 296 carreras. Su diferencial positivo de 30 demuestra que el equipo ha construido su candidatura principalmente desde el montículo y la defensa.
La victoria 12-1 sobre Nippon-Ham del 12 de julio también mostró que Seibu puede producir ofensivamente cuando logra juntar tráfico en las bases. Sin embargo, su fórmula más sostenible continúa siendo mantener los juegos bajo control y reducir el margen de error de sus rivales.
Nippon-Ham tiene el poder para cambiar la carrera
Ningún equipo de la Liga del Pacífico ha conectado más jonrones que los Fighters.
Nippon-Ham suma 112 cuadrangulares, 25 más que SoftBank y 50 más que Seibu. También lidera el circuito con promedio colectivo de .252 y ha anotado 346 carreras.
El problema está en el otro lado de la ecuación. Los Fighters han permitido 303 carreras y tienen efectividad colectiva de 3.28. Su diferencial positivo de 43 es sólido, pero todavía está lejos del +89 de SoftBank.
La derrota 12-1 ante Seibu fue un recordatorio de que la ofensiva puede mantener a Nippon-Ham en cualquier partido, pero no siempre puede compensar una actuación deficiente del pitcheo.
Aun así, con solamente tres juegos de desventaja, los Fighters tienen suficiente poder para modificar la tabla en una sola semana.
Franmil Reyes encabeza la ofensiva de la Liga del Pacífico
La figura central de Nippon-Ham durante esta temporada ha sido el dominicano Franmil Reyes.
Al cierre de la jornada del 12 de julio, Reyes lideraba la Liga del Pacífico con un promedio de .323. También estaba empatado en el primer puesto de hits con 96, igualado en el segundo lugar con 20 jonrones y tercero con 48 carreras impulsadas.
Su porcentaje de embasado de .389 era el segundo mejor del circuito, solamente por detrás del .415 de Kensuke Kondo. Reyes también presentaba slugging de .582 y OPS de .970.
Un junio extraordinario
Reyes fue seleccionado como MVP ofensivo de la Liga del Pacífico durante junio después de producir una línea excepcional:
Promedio de bateo: .400
Jonrones: 10
Carreras impulsadas: 18
Porcentaje de embasado: .482
Slugging: .914
OPS: 1.396
El dominicano se embasó en los 20 partidos que disputó durante el mes y conectó al menos un hit en 17 encuentros consecutivos. Su producción ayudó a Nippon-Ham a terminar junio con récord de 16 victorias y cinco derrotas.
Fue el tercer premio mensual de su carrera en Japón y el primero desde julio de 2025.
El MVP de lanzadores de junio también perteneció a Nippon-Ham.
Koki Kitayama realizó cuatro aperturas durante el mes y ganó las cuatro. Terminó junio con efectividad de 0.91 en 29.2 entradas, 29 ponches, dos juegos completos y una blanqueada.
Su actuación ayudó a los Fighters a cortar una racha de derrotas, vencer a Chiba Lotte por primera vez desde abril de 2024 y extender a siete su cadena personal de victorias consecutivas desde mayo.
Fue el primer premio mensual de Kitayama en cinco temporadas como profesional.
En el acumulado de la temporada presenta marca de 8-3, efectividad de 2.22 y WHIP de 0.96 en 14 apariciones y 89.1 entradas. Ha completado tres juegos, dos de ellos por blanqueada, con 84 ponches y 23 boletos.
Los bateadores contrarios le batean apenas .196. También ocupa el tercer puesto de la liga en efectividad y el segundo en porcentaje de victorias, con .727.
Koki Kitayama dominó con nueve entradas, 105 lanzamientos, tres hits y nueve ponches para firmar su segunda blanqueada de la temporada.
Los Orix Buffaloes ocupan el cuarto puesto, a siete juegos del líder y uno por delante de Chiba Lotte.
El club presenta promedio colectivo de .249, efectividad de 3.56 y diferencial de carreras de -18. Es una situación curiosa: Orix tiene récord positivo de 41-38-2, pero ha permitido más carreras de las que ha anotado.
Dos venezolanos han sido fundamentales para mantener al equipo dentro de la carrera por la Climax Series.
Espinoza presenta marca de 7-3 y efectividad de 2.39 en 13 aperturas.
El derecho ha completado 83 entradas, con 73 ponches y solamente 19 boletos. También suma un juego completo y una blanqueada.
Su WHIP es de 1.04, los rivales le batean .221 y su relación de ponches por cada boleto es de 3.84. Espinoza ocupa el quinto lugar de la Liga del Pacífico en efectividad y está empatado en el tercer puesto en porcentaje de victorias, con .700.
Además de su rendimiento, Espinoza ha desarrollado una conexión particular con los aficionados japoneses al esforzarse por hablar en japonés durante las entrevistas posteriores a sus victorias.
Machado se ha establecido como uno de los cerradores más eficientes del campeonato.
El venezolano presenta efectividad de 1.17 en 29 apariciones, con récord de 1-0, cinco holds y 20 salvados, la segunda cifra más alta de la Liga del Pacífico.
Ha trabajado 30.2 entradas, con 30 ponches y apenas cuatro boletos. Su WHIP es de 0.82, los bateadores contrarios le batean .196 y registra 7.50 ponches por cada base por bolas.
Machado solamente está detrás de Rikuto Yokoyama, de Chiba Lotte, quien lidera el circuito con 24 salvados.
Alexander Canario ha contribuido en prácticamente todas las áreas para los Lions.
El dominicano batea para .248 en 77 juegos, con 70 hits, 10 dobles, un triple, ocho jonrones, 32 carreras impulsadas y 27 anotadas.
Presenta slugging de .376 y OPS de .679. También ha robado nueve bases, cifra que lo coloca empatado en el cuarto puesto de toda la Liga del Pacífico.
Su impacto no se limita al poder. Canario aporta velocidad y capacidad defensiva, elementos importantes para un equipo que depende de evitar carreras y aprovechar oportunidades pequeñas.
El 26 de junio conectó un jonrón para dejar al rival en el terreno, uno de los batazos más importantes de la temporada de Seibu.
Primer jonrón en la NPB para Alexander Canario: un batazo clave que cambió el rumbo del juego para Seibu.
Neftalí Soto mantiene su producción de poder
Neftalí Soto continúa siendo una pieza importante dentro de la alineación de los Chiba Lotte Marines.
El puertorriqueño batea para .252 en 70 juegos, con 54 hits, 12 dobles, nueve jonrones, 29 carreras impulsadas y 21 anotadas.
Su slugging es de .435 y su OPS de .752. También ha recibido 17 boletos y conectado 93 bases totales.
Soto conectó su noveno jonrón de la temporada el 7 de julio ante Nippon-Ham. Su experiencia y capacidad para producir extrabases son especialmente importantes para unos Marines que ocupan el quinto puesto, solamente un juego detrás de Orix.
El Juego de Estrellas de la NPB se disputará en dos jornadas:
Juego 1: 28 de julio, 6:30 p.m., Tokyo Dome.
Juego 2: 29 de julio, 6:30 p.m., Toyama Municipal Baseball Stadium.
El roster completo, incluyendo las selecciones realizadas por los managers, será anunciado el 13 de julio. La votación “Plus One” se desarrollará entre el 14 y el 20 de julio, y sus ganadores serán revelados el 22 de julio.
Dos jugadores latinos ya tienen asegurada su participación por votación de los aficionados.
Franmil Reyes, elegido como bateador designado
Reyes ganó la votación para bateador designado de la Liga del Pacífico con 612,882 votos, superando a Yuki Yanagita, quien recibió 417,189.
Será la segunda selección de Reyes al Juego de Estrellas de la NPB.
Su presencia resulta completamente justificada: lidera la liga en promedio, está empatado en hits, es segundo en jonrones y tercero en carreras impulsadas.
Andrés Machado, elegido como cerrador
Machado recibió 423,035 votos y superó a Rikuto Yokoyama, quien acumuló 393,037.
Será la segunda selección de Machado al Juego de Estrellas, pero la primera conseguida mediante la votación de los aficionados.
La elección es especialmente significativa porque Yokoyama lidera la liga en salvados. Los aficionados, sin embargo, premiaron la efectividad, el dominio y la consistencia del venezolano.
Anderson Espinoza todavía tiene posibilidades
Espinoza terminó quinto entre los abridores de la Liga del Pacífico con 121,637 votos.
El ganador fue Hiromi Ito, de Nippon-Ham, con 328,085 votos. Koki Kitayama terminó sexto con 103,701.
Espinoza no avanzó mediante la votación de los aficionados, pero su efectividad de 2.39, récord de 7-3 y posición entre los cinco mejores lanzadores del circuito lo mantienen como candidato legítimo para una selección del manager.
Neftalí Soto fue tercero entre los inicialistas de la Liga del Pacífico con 336,628 votos. El ganador fue Kotaro Kiyomiya, de Nippon-Ham, con 612,333.
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José Quijada, Andrés Machado y Franmil Reyes representarán al béisbol latino en la Serie de las Estrellas 2026 de la NPB. Los dos venezolanos y el bateador dominicano terminaron primeros en sus respectivas categorías durante la votación de los aficionados y aseguraron un lugar en el tradicional evento que enfrenta a las figuras de la Liga Central y la Liga del Pacífico.
La cita se desarrollará durante dos jornadas. El primer juego será el martes 28 de julio en el Tokyo Dome, mientras que el segundo se disputará el miércoles 29 en Toyama.
A diferencia de otras competencias que concentran su evento estelar en un solo partido, la NPB mantiene un formato de serie. Las estrellas de las dos ligas se enfrentarán en dos encuentros consecutivos, con la Liga Central como local en Tokio y la Liga del Pacífico ocupando ese lugar en Toyama.
En Diamante 23 encontrás nuestra guía completa de la NPB y el béisbol japonés, con calendario, equipos, figuras latinas, resultados y todo lo que tenés que saber de la temporada 2026.
José Quijada lideró ampliamente la elección en la Liga Central
José Quijada fue el cerrador más votado de la Liga Central. El venezolano de los Tokyo Yakult Swallows recibió 512.392 votos y superó por más del doble a Suguru Iwazaki, de los Hanshin Tigers.
El cubano Raidel Martínez, de los Yomiuri Giants, finalizó cuarto con 198.349 votos. Aunque no ganó la elección de los aficionados, todavía podía incorporarse al roster mediante las otras etapas del proceso de selección.
Quijada fue uno de los cuatro jugadores de Yakult elegidos por los fanáticos, junto con el abridor Taichi Yamano, el receptor Yudai Koga y el jardinero Shu Masuda. Un año antes, los Swallows no habían contado con ningún representante elegido por esta vía.
🔵 NPB Pacific League All-Star Game Fan Voting Winners
En la Liga del Pacífico, Andrés Machado consiguió 349.968 votos y aseguró el puesto de cerrador.
El relevista venezolano de los Orix Buffaloes superó por un margen reducido a Rikuto Yokoyama, de los Chiba Lotte Marines, quien terminó con 334.152. Taisei Yanagawa, de los Hokkaido Nippon-Ham Fighters, ocupó el tercer lugar con 277.224 votos.
La elección consolidó a Machado entre los relevistas más reconocidos del circuito y le permitió sumarse al equipo que será dirigido por Hiroki Kokubo, manager de los Fukuoka SoftBank Hawks.
Franmil Reyes vuelve a ser elegido por el público japonés
Franmil Reyes fue el bateador designado más votado de la Liga del Pacífico con 549.415 apoyos.
El dominicano de los Hokkaido Nippon-Ham Fighters terminó por delante de Yuki Yanagita, de SoftBank, quien recibió 366.885 votos, y de Gregory Polanco, de los Chiba Lotte Marines, tercero con 224.729.
Reyes repitió el logro conseguido en 2025, cuando fue el único jugador latino que ganó una categoría en la votación de los fanáticos.
Su elección también formó parte del dominio de Nippon-Ham en el proceso. Los Fighters colocaron a seis jugadores en el equipo de la Liga del Pacífico, la mayor cantidad entre todas las organizaciones.
¿Cómo funciona la Serie de las Estrellas de la NPB?
La Serie de las Estrellas enfrenta a una selección de la Liga Central contra otra de la Liga del Pacífico. Los rosters se completan mediante distintas vías: la votación de los aficionados, la elección de los propios jugadores, las convocatorias realizadas por los managers y una última instancia conocida como Plus One Vote.
La votación inicial de los fanáticos cerró el 29 de junio. Sus resultados confirmaron los lugares de Quijada, Machado y Reyes, además de otros 20 jugadores repartidos entre las dos ligas.
La Liga Central estará dirigida por Kyuji Fujikawa, manager de los Hanshin Tigers, mientras que Kokubo comandará al conjunto de la Liga del Pacífico. Ambos fueron elegidos después de conducir a sus equipos a los títulos de liga de la temporada anterior.
El Tokyo Dome volverá a recibir el evento por primera vez desde 2019. La segunda jornada llevará el espectáculo a Toyama, una sede fuera de las ciudades que habitualmente cuentan con una franquicia de la NPB.
La Liga del Pacífico llega con una marcada superioridad reciente. En 2025 ganó los dos encuentros por 5-1 y 10-7, elevando su registro histórico a 93 victorias, 82 derrotas y 11 empates. Además, se impuso en ocho de los últimos nueve enfrentamientos.
¿Cuándo cierra la última votación?
Los aficionados todavía tendrán una oportunidad adicional para sumar jugadores a los planteles mediante el Plus One Vote.
Esta votación se realizará entre el 14 y el 20 de julio y permitirá elegir a un representante extra de cada liga. Los ganadores serán anunciados el 22 de julio, seis días antes del primer partido.
Por ahora, José Quijada, Andrés Machado y Franmil Reyes son los latinos que ya tienen su participación asegurada por haber ganado la votación popular. La lista podría ampliarse cuando se completen las selecciones de los jugadores, los managers y el Plus One Vote.
La ruta entre Asia y Grandes Ligas volvió a ser una de las historias de la temporada 2026. Antes del inicio de la campaña, MLB.com había puesto la lupa sobre varios nombres de Japón y Corea con potencial para llegar a MLB o volver al sistema de Grandes Ligas: figuras de NPB como Kazuma Okamoto, Munetaka Murakami, Tatsuya Imai, Kona Takahashi, Hiroto Saiki, Foster Griffin, Anthony Kay y Kohei Arihara; y nombres de KBO como Cody Ponce, Drew Anderson, Sung-Mun Song, Lewin Díaz, Ariel Jurado y Baek Ho Kang.
Con la temporada ya avanzada y al corte del 30 de junio de 2026, el mapa quedó más claro. Algunos ya están produciendo en MLB, otros volvieron desde Japón o Corea para buscar una nueva etapa en Grandes Ligas, y varios continúan en Asia, pero siguen dentro del radar internacional por rendimiento, antecedentes o situación contractual.
A esa conversación también se suma Taiwán: Tsung-Che Cheng, jugador de Boston Red Sox, consiguió en estos días su primer hit en Grandes Ligas y abrió otra historia asiática dentro de la temporada 2026.
NPB / Japón
Kazuma Okamoto, Toronto Blue Jays
Kazuma Okamoto llegó desde Yomiuri Giants a Toronto Blue Jays y su impacto principal estuvo en el poder. Al 30 de junio, el antesalista japonés registra 43 carreras, 19 jonrones, 53 carreras impulsadas y .780 de OPS en su primera temporada con Toronto. MLB.com también lo ubica entre los líderes de la Liga Americana en cuadrangulares, impulsadas, bases totales y slugging.
El contexto explica la expectativa. Okamoto firmó con Toronto después de 11 temporadas con Yomiuri, donde fue una de las grandes figuras ofensivas de Japón. En 2025, su último año en NPB, había terminado con una línea de .327/.416/.598, 15 jonrones y 1.014 de OPS en 69 juegos, antes de dar el salto a MLB.
Munetaka Murakami, Chicago White Sox
Munetaka Murakami trasladó su poder desde Tokyo Yakult Swallows a Chicago White Sox. Al corte del 30 de junio, su línea oficial en MLB es de 200 turnos, .240 de promedio, 20 jonrones, 41 carreras impulsadas, 1 base robada y .938 de OPS.
Su temporada quedó condicionada por una lesión, pero el impacto del poder apareció de inmediato. Murakami llegó a Chicago como uno de los bateadores zurdos más esperados del mercado internacional y, aun con menos turnos, se mantuvo entre los principales nombres asiáticos de la temporada por producción ofensiva.
Tatsuya Imai, Houston Astros
Tatsuya Imai pasó de Saitama Seibu Lions a Houston Astros. Al 30 de junio, su línea oficial en MLB muestra 11 aperturas, marca de 5-3, 5.36 de ERA, 47.0 innings, 58 ponches y 1.32 de WHIP.
La adaptación tuvo altibajos, pero su tramo reciente mostró señales positivas. En sus últimas siete aperturas, MLB.com lo registra con 4-2, 3.93 de ERA, 34.1 innings, 42 ponches y 1.05 de WHIP. Su capacidad de ponchar bateadores sostiene el interés sobre su evolución en Houston.
Foster Griffin, Washington Nationals
Foster Griffin es uno de los mejores rendimientos del grupo con pasado reciente en Japón. Después de su etapa con Yomiuri Giants, firmó con Washington Nationals y al 30 de junio registra 17 aperturas, marca de 8-2, 2.93 de ERA, 98.1 innings, 98 ponches y 1.04 de WHIP.
Su presente inmediato es todavía más sólido: en sus últimas siete aperturas, MLB.com lo marca con 3-0, 1.49 de ERA, 42.1 innings, 44 ponches y 0.85 de WHIP. Dentro de esta actualización, Griffin aparece como uno de los casos más exitosos de rendimiento inmediato tras su paso por NPB.
Anthony Kay, Chicago White Sox
Anthony Kay volvió a MLB después de su paso por Yokohama DeNA BayStars. Con Chicago White Sox, al corte del 30 de junio, suma 17 juegos, marca de 6-3, 4.50 de ERA, 80.0 innings, 65 ponches y 1.43 de WHIP.
Su 2025 en Japón fue clave para relanzar su valor. Con Yokohama había logrado consolidarse como abridor, y Chicago apostó por ese recorrido para sumarlo a su staff. Su adaptación en MLB todavía combina resultados irregulares con volumen de innings dentro de la rotación.
Kona Takahashi, Saitama Seibu Lions
Kona Takahashi no concretó su llegada a MLB, pero sí tuvo mercado real en Estados Unidos durante la temporada baja. MLB.com informó que el derecho japonés tenía tres ofertas de Grandes Ligas sobre la mesa antes de volver a Seibu con un contrato multianual y cláusulas de salida que podrían permitirle regresar al mercado como agente libre sin pasar por el sistema de posting.
En el campo, su respuesta fue fuerte. La NPB oficial lo registra en 2026 con una campaña de alto nivel para Saitama Seibu Lions. Su página oficial muestra que sigue activo con Seibu, dentro de una trayectoria que ya supera una década en el club.
Por rendimiento, edad y situación contractual, Takahashi se mantiene como uno de los brazos japoneses a monitorear para futuros mercados de MLB.
Hiroto Saiki no estuvo en una situación de salida inmediata como Takahashi. La previa de MLB.com marcaba que era poco probable que Hanshin Tigers lo posteara para esta temporada, pero sí lo presentaba como un nombre que los fanáticos de MLB debían empezar a conocer por una posible llegada a Norteamérica en próximos años.
Saiki sigue construyendo caso en Japón. La NPB oficial lo lista con Hanshin Tigers en 2026 y mantiene su perfil como uno de los brazos japoneses más interesantes para próximos mercados.
Kohei Arihara, Hokkaido Nippon-Ham Fighters
Kohei Arihara no volvió a MLB y continúa en Japón con Hokkaido Nippon-Ham Fighters. La NPB oficial lo registra en 2026 con 6 juegos, marca de 1-5, 34.1 innings, 43 hits permitidos, 13 boletos, 23 ponches y 7.34 de ERA.
Su caso queda más ligado al antecedente que al presente. Arihara ya tuvo experiencia en MLB con Texas Rangers y MLB.com lo había incluido porque podía firmar sin posting como agente libre internacional, pero su actualidad en Japón no lo coloca entre los nombres más calientes del momento.
Taiwán
Tsung-Che Cheng, Boston Red Sox
Tsung-Che Cheng no viene de NPB ni KBO, pero suma otra historia asiática dentro de MLB 2026. Nacido en Taiwán, fue llamado por Boston Red Sox desde Worcester el 26 de junio de 2026, luego de la lesión de Marcelo Mayer, y debutó con Boston como campocorto ante New York Yankees.
Su momento fuerte llegó esa misma noche: MLB publicó el video oficial de su primer hit en Grandes Ligas, un batazo ante Will Warren con velocidad de salida de 101.5 mph y distancia de 407 pies.
Al corte del 30 de junio, Cheng registra 12 turnos, 1 carrera, 2 hits, 2 carreras impulsadas, .167 de promedio, .214 de OBP y .464 de OPS con Boston. Más allá de la muestra corta, su aparición abrió una historia fuerte para el béisbol taiwanés en una serie grande ante Yankees.
Cody Ponce llegó a Toronto Blue Jays después de una temporada histórica con Hanwha Eagles. En 2025, MLB.com lo destacaba por terminar 17-1, 1.89 de ERA y 252 ponches, una de las mejores campañas recientes de un lanzador extranjero en KBO.
Su 2026 en MLB quedó frenado casi de inmediato. Toronto lo colocó en la lista de lesionados por un esguince de ACL en la rodilla derecha el 31 de marzo y luego lo transfirió a la lista de 60 días el 5 de abril.
Drew Anderson, Detroit Tigers
Drew Anderson volvió a Grandes Ligas con Detroit Tigers después de pasar por KBO y NPB. Al corte del 30 de junio, su línea oficial es de 30 juegos, 2 aperturas, 2 salvamentos, marca de 3-3, 4.09 de ERA, 50.2 innings, 65 ponches y 1.28 de WHIP.
Su rol fue mayormente desde el bullpen, pero con volumen de ponches. En una temporada donde Detroit lo utilizó como brazo flexible, Anderson mostró que su paso por Asia le permitió volver a instalarse como opción útil en MLB.
Sung-Mun Song, San Diego Padres
Sung-Mun Song pasó de Kiwoom Heroes a San Diego Padres. Al 30 de junio, su línea reciente muestra una adaptación ofensiva todavía en proceso: en sus últimos 30 juegos registra 52 turnos, 10 hits, 6 impulsadas, 5 bases robadas, .192 de promedio, .311 de OBP y .212 de slugging.
El salto llegó después de una gran temporada 2025 en Corea. MLB.com lo había señalado como uno de los principales infielders cotidianos de KBO, tras una campaña con .917 de OPS, 26 jonrones y 144 juegos disputados.
Lewin Díaz, Samsung Lions
Lewin Díaz sigue en Corea con Samsung Lions. MLB.com lo había mencionado como un posible caso de regreso a Grandes Ligas después de su temporada de 50 jonrones en KBO, aunque también advertía que podía recibir una garantía más fuerte permaneciendo en Corea.
Al corte actual de la KBO, Díaz sigue siendo uno de los grandes productores de la liga: la página oficial lo ubica tercero en carreras impulsadas con 68, mientras Samsung lo mantiene como uno de sus bates centrales.
Ariel Jurado, Samsung Lions
Ariel Jurado también continúa con Samsung Lions. La previa de MLB.com lo marcaba por su durabilidad y por haber elevado su carga de innings en KBO, además de quedar sujeto a cómo se desarrollara su agencia libre internacional.
En 2026, su caso se mantiene como continuidad fuerte en Corea más que como salto inmediato a MLB. Jurado sigue siendo un abridor confiable de Samsung, dentro de una KBO donde los importados con volumen y estabilidad siempre quedan en observación para próximos mercados.
Baek Ho Kang, Hanwha Eagles
Baek Ho Kang sigue en Corea, ahora con Hanwha Eagles, y atraviesa una de las mejores campañas ofensivas de la liga. La tabla oficial de KBO lo muestra como líder en carreras impulsadas con 77 y tercero en jonrones con 19.
MLB.com lo había señalado como un bate zurdo con poder y experiencia, aunque su eventual llegada a MLB dependía de cómo los clubes evaluaran su perfil defensivo. Al corte actual, no cruzó a Grandes Ligas, pero su producción lo mantiene entre los nombres coreanos a seguir.
The studio takes a look at Cody Ponce being carted off the field in Toronto earlier today pic.twitter.com/jGxrpGKYnD
La actualización de aquella previa muestra un mapa más definido. Desde Japón, Okamoto y Murakami ya trasladaron poder a la Liga Americana, mientras Imai sigue en proceso de ajuste con Houston. Griffin aparece como el caso más firme entre los brazos con paso reciente por NPB, y Kay volvió a instalarse como abridor después de su etapa en Yokohama.
En Japón, Takahashi y Saiki continúan como nombres importantes de NPB y siguen en el radar para próximos mercados; Takahashi, además, tuvo ofertas reales de MLB antes de volver a Seibu. Arihara, en cambio, atraviesa un presente más irregular con Nippon-Ham.
Desde Corea, Ponce tuvo su regreso frenado por lesión, Anderson encontró un lugar en Detroit, Song busca trasladar su producción de KBO a San Diego, y Díaz, Jurado y Baek Ho Kang siguen produciendo en la liga coreana. La foto completa muestra que Asia volvió a tener peso real en MLB 2026, no solo por expectativa, sino por rendimiento actual y nombres que todavía pueden moverse en futuros mercados.
Fuentes consultadas
MLB.com: nota base “NPB, KBO stars to look for in Majors in 2026”; perfiles oficiales de Kazuma Okamoto, Munetaka Murakami, Tatsuya Imai, Foster Griffin, Anthony Kay, Cody Ponce, Drew Anderson, Sung-Mun Song y Tsung-Che Cheng; información de mercado sobre Kona Takahashi; video oficial del primer hit de Tsung-Che Cheng.
NPB.jp: perfiles y estadísticas oficiales de Kona Takahashi, Hiroto Saiki y Kohei Arihara.
KBO / Korea Baseball Organization: tablas oficiales de bateo y pitcheo 2026 para Lewin Díaz, Ariel Jurado y Baek Ho Kang.
Rintaro Sasaki volvió a poner su nombre en el centro del béisbol mundial. El primera base japonés de Stanford fue una de las grandes atracciones del MLB Draft Combine 2026 en Chase Field, donde dejó una exhibición de poder que reactivó la gran pregunta sobre su futuro: ¿firmará en MLB, regresará a Japón con Fukuoka SoftBank Hawks o continuará su desarrollo universitario en Stanford?
El zurdo de 21 años no es un prospecto común. Sasaki llegó a Estados Unidos después de romper récords en Japón, rechazar el camino tradicional hacia la NPB y apostar por Stanford como puente hacia las Grandes Ligas. Su historia mezcla poder, presión, mercado internacional y una decisión que puede marcar un precedente para otros talentos japoneses.
En Phoenix, respondió con el bate. Durante la práctica del Combine, registró una velocidad de salida de 115.4 millas por hora y conectó dos batazos enormes, uno proyectado a 458 pies y otro a 434. Para un inicialista cuyo valor depende directamente del impacto ofensivo, la muestra llegó en el momento ideal.
De Hanamaki Higashi al radar mundial
Sasaki se formó en Hanamaki Higashi High School, una de las escuelas más reconocidas del béisbol japonés y también alma mater de Shohei Ohtani y Yusei Kikuchi. Allí construyó una reputación enorme: 140 jonrones en su etapa de secundaria, una marca que lo convirtió en fenómeno nacional antes de jugar profesionalmente.
Su historia también tiene un vínculo familiar fuerte. Su padre, Hiroshi Sasaki, es entrenador de Hanamaki Higashi, el mismo programa que formó a Ohtani. Ese contexto alimentó todavía más las comparaciones y la expectativa alrededor de Rintaro, visto desde muy joven como uno de los grandes bates japoneses de su generación.
Por eso sorprendió tanto su decisión inicial. En lugar de entrar directamente al Draft de la NPB al terminar la secundaria, eligió Stanford. Fue una apuesta poco común para un prospecto japonés de ese nivel: dejar el camino directo al profesionalismo local y probarse en el béisbol universitario de Estados Unidos.
Stanford, adaptación y evolución
Su llegada a Stanford fue una de las historias más seguidas del béisbol universitario. Sasaki debía adaptarse al idioma, al calendario NCAA, a una nueva exigencia académica y a otro tipo de pitcheo. También tenía que demostrar que su poder podía trasladarse fuera del contexto japonés.
En 2025, su primer año con el Cardinal dejó números sólidos, aunque todavía con margen de ajuste: .269 de promedio, siete jonrones, 41 carreras impulsadas y .790 de OPS en 52 juegos. Para un jugador cargado de expectativas, fue una temporada de transición.
El salto llegó en 2026. Como sophomore, Sasaki jugó 54 partidos, conectó 16 jonrones, remolcó 47 carreras y elevó su OPS a .952. También terminó con .403 de porcentaje de embasado y .549 de slugging, una mejora clara en poder y presencia ofensiva.
En total, sus dos temporadas universitarias con Stanford dejaron una línea de .265, 23 jonrones, 88 carreras impulsadas y .872 de OPS. No son números de dominio absoluto, pero sí muestran una evolución importante antes del Draft MLB 2026.
Rintaro Sasaki – Stanford (SO.)
Pokes a backside single here
The Japan native hit 16 bombs this year and has insane raw power. He also had a 47/44 K/BB ratio, another name to look out for over the years especially if the power numbers increase.@rintarosasaki@StanfordBSBpic.twitter.com/uZlDK87Fpc
El MLB Draft Combine terminó de ponerle presión a la decisión. Sasaki llegó a Phoenix con scouts atentos a dos preguntas: si su poder seguía siendo diferencial y si podía sostener la explosividad que lo hizo famoso en Japón.
La respuesta fue inmediata. Su sesión de bateo dejó una de las imágenes más fuertes del evento, con batazos de largo metraje y una velocidad de salida de élite. El mensaje fue claro: el poder sigue ahí.
Para las organizaciones de Grandes Ligas, el perfil es atractivo pero específico. Sasaki es primera base, batea a la zurda y su herramienta principal es la fuerza. Eso aumenta la exigencia ofensiva, porque para subir en el Draft necesita convencer como bate de impacto real y no solo como nombre mediático.
El Combine no resolvió todas las dudas, pero reforzó su principal argumento: cuando conecta, la pelota viaja como la de pocos jugadores de esta clase.
La proyección para el MLB Draft 2026
La gran clave es que el hype de Sasaki no significa necesariamente una selección alta. MLB lo presentó como un prospecto elegible al Draft siendo sophomore y marcó que podría caer en un rango amplio, entre la séptima y la duodécima ronda. Es decir: su poder llama la atención, pero las franquicias todavía tienen preguntas sobre su perfil completo.
Pacific League también citó el ranking actualizado de ESPN, donde Sasaki aparecía en el puesto 153 entre los prospectos del Draft MLB 2026. Esa ubicación lo mantiene dentro del radar, aunque lejos de una proyección segura de primera ronda. Perfect Game, por su parte, lo ubicó todavía más abajo en su tablero, en el puesto 361 de su Top 400.
Ese contraste explica por qué su decisión no es simple. Sasaki tiene nombre, historia y poder de sobra, pero su valor real en el Draft dependerá de cómo cada organización evalúe el riesgo: bateador de primera base, producción universitaria buena pero no dominante y una negociación compleja por sus opciones en Japón.
Si una franquicia lo toma en un rango que le ofrece un bono convincente y un plan claro de desarrollo, MLB puede ser el camino natural. Si no recibe una oferta a la altura de sus expectativas, regresar a Japón o seguir en Stanford aparece como una alternativa mucho más fuerte.
Fukuoka SoftBank Hawks ya hizo su jugada
Mientras MLB lo analiza, Japón ya se movió. En el Draft de la NPB 2025, Sasaki fue seleccionado por Fukuoka SoftBank Hawks en una maniobra sorpresiva. También fue nominado por Yokohama DeNA BayStars, pero SoftBank ganó el sorteo por sus derechos de negociación.
Eso abrió un escenario inesperado. Sasaki no está obligado a firmar con los Hawks, pero ahora tiene una puerta formal para regresar a Japón y comenzar su carrera profesional en una de las organizaciones más poderosas de la NPB.
La jugada de Fukuoka fue agresiva. Si logra convencerlo, sumaría a uno de los talentos japoneses más mediáticos de su generación. Pero también es una apuesta con riesgo: si Sasaki elige MLB o decide seguir en Stanford, los Hawks habrán usado una selección de primera ronda sin asegurarse la firma.
El punto clave es el calendario. SoftBank tiene sus derechos de negociación y busca reunirse con Sasaki, mientras el Draft MLB está programado para julio. Eso le permite al jugador medir su valor real en Estados Unidos antes de tomar una decisión final.
MLB, NPB o seguir en Stanford
La decisión de Sasaki tiene tres caminos.
El primero es firmar con una organización de MLB. Esa parece la ruta más alineada con la decisión que tomó cuando dejó Japón para jugar en Stanford: acercarse al sistema estadounidense y acelerar su llegada a Grandes Ligas.
El segundo camino es regresar a Japón y firmar con Fukuoka SoftBank Hawks. Esa opción le daría protagonismo inmediato en la NPB, respaldo de una franquicia grande y la posibilidad de convertirse en figura nacional desde el primer día.
El tercer camino es continuar en Stanford. Si el Draft MLB no lo coloca en el lugar esperado, Sasaki puede volver como junior, seguir desarrollándose en la NCAA, mejorar su stock y llegar más completo a una nueva oportunidad. Después de su salto ofensivo en 2026, esa opción no puede descartarse.
Una decisión que mira más allá de Sasaki
El caso Sasaki es importante porque puede marcar una ruta distinta para los talentos japoneses. Durante años, el camino tradicional fue dominar primero en NPB y luego intentar el salto a MLB. Sasaki eligió otra vía: secundaria japonesa, universidad estadounidense y Draft MLB.
Si firma en Grandes Ligas, su historia puede abrir una puerta para otros prospectos japoneses que quieran acelerar su llegada al béisbol estadounidense. Si vuelve a Japón, la NPB recuperará a una estrella que nunca llegó a debutar profesionalmente en su país. Y si sigue en Stanford, su caso continuará como uno de los más seguidos del béisbol amateur internacional.
Por ahora, el Combine dejó una certeza: Rintaro Sasaki tiene poder de sobra para sostener el interés. Pero su futuro no depende solo de los batazos de 458 pies. Depende de una decisión estratégica entre dinero, desarrollo, proyección y el camino que quiera elegir para empezar realmente su carrera profesional.
Jerar Encarnación y Osvaldo Bidó ya comenzaron su proceso de integración en Yokohama DeNA BayStars. La noticia ya no pasa solamente por sus firmas con el club japonés, sino por sus primeros juegos oficiales dentro del sistema de la organización, en una etapa clave para adaptarse al ritmo de la NPB y buscar un lugar en el equipo principal.
Los dos dominicanos llegaron a Japón con experiencia en Grandes Ligas y con perfiles diferentes. Encarnación representa una apuesta de poder para la ofensiva, mientras Bidó suma profundidad y recorrido al pitcheo. Ambos ya aparecen registrados por la Nippon Professional Baseball como jugadores de Yokohama DeNA BayStars y sus primeros números oficiales figuran en la Farm League.
Al corte oficial del 23 de junio de 2026, NPB todavía no registra estadísticas de Encarnación ni de Bidó en el equipo principal de Yokohama. Sus primeros pasos competitivos aparecen en el circuito de desarrollo, donde BayStars comenzó a evaluarlos antes de una posible promoción a la primera escuadra.
Jerar Encarnacion introduces himself to the team before the BayStars farm practice pic.twitter.com/7INwuRlGA7
Jerar Encarnación ya suma sus primeros hits con BayStars
Jerar Encarnación aparece registrado por NPB como jardinero de Yokohama DeNA BayStars, con el número 69. El dominicano, nacido el 22 de octubre de 1997, mide 193 centímetros, pesa 113 kilos y batea y lanza a la derecha.
En sus primeros partidos oficiales dentro del sistema de BayStars, Encarnación acumula 4 juegos en Farm League, con 15 apariciones al plato, 14 turnos oficiales, 1 carrera anotada, 2 hits, 1 doble, 1 boleto y 3 ponches. Su línea inicial es de .143 de promedio, .200 de porcentaje de embasado y .214 de slugging.
Más que una sentencia estadística, esos números marcan el comienzo de su adaptación. Para un bateador de poder que viene de otro calendario, otra pelota, otra zona de strike y otro estilo de pitcheo, los primeros juegos sirven para tomar ritmo, reconocer secuencias y empezar a construir confianza.
El punto importante para Yokohama es que Encarnación ya empezó a competir. Después de su llegada desde el béisbol estadounidense, el club comenzó a darle turnos dentro de su sistema, en una etapa donde cada aparición ayuda a medir timing, contacto y respuesta ante lanzadores japoneses.
La historia de Encarnación explica por qué Yokohama apostó por él. Nacido en Bayaguana, República Dominicana, el jardinero firmó originalmente con Miami Marlins y debutó en Grandes Ligas el 19 de junio de 2022. Su primer hit en MLB fue un grand slam ante New York Mets, una presentación que resumió de inmediato el atractivo de su perfil: fuerza, daño y capacidad para cambiar un juego con un swing.
En Grandes Ligas pasó por Miami Marlins y San Francisco Giants. En cuatro temporadas acumuló 94 juegos, 10 jonrones, 40 carreras remolcadas y una línea ofensiva de .211/.237/.362. Su problema no fue la falta de poder, sino la dificultad para sostener contacto y embasarse con regularidad ante pitcheo de máximo nivel.
Antes de regresar a MLB con San Francisco, Encarnación tuvo un capítulo explosivo en México. Con Guerreros de Oaxaca, en 2024, bateó .366/.439/.989, con 19 jonrones y 36 carreras impulsadas en apenas 26 partidos. Esa producción volvió a poner su nombre en el radar y le abrió otra oportunidad en el sistema de los Giants.
Ahora, Japón aparece como una nueva plataforma. Encarnación no llega como una promesa sin recorrido, sino como un bateador con experiencia, poder probado y la necesidad de encontrar continuidad en una liga donde varios importados han logrado reconstruir sus carreras.
Por qué BayStars puede necesitar el poder de Encarnación
Yokohama DeNA BayStars incorporó a Encarnación en un momento en el que el equipo necesita respuestas. Su perfil ofrece algo muy concreto: bate derecho, potencia de extrabase y versatilidad para jugar en los jardines de las esquinas o en la inicial.
La NPB suele exigir ajustes rápidos a los bateadores extranjeros. Los lanzadores japoneses atacan con comando, cambios de velocidad y repertorios profundos. Por eso, el paso inicial por Farm League tiene sentido: permite evaluar cómo responde Encarnación a ese contexto antes de pensar en un rol estable en el equipo principal.
Para BayStars, la clave será ver si su poder puede traducirse en producción real. Para Encarnación, el objetivo es transformar sus primeros turnos en Japón en una oportunidad de impacto durante la segunda mitad de la temporada.
Osvaldo Bidó también debutó en el sistema de Yokohama
Osvaldo Bidó es la otra incorporación dominicana que Yokohama ya empezó a probar. El derecho aparece registrado por NPB como pitcher de BayStars, con el número 42. Nació el 18 de octubre de 1995 en Los Hidalgos, República Dominicana, mide 190 centímetros y lanza a la derecha.
Su primera línea oficial en Farm League muestra 1 juego lanzado, 2.0 entradas de labor, 8 bateadores enfrentados, 1 hit permitido, 1 jonrón, 1 boleto, 3 ponches, 1 carrera limpia y efectividad de 4.50.
El dato más interesante de su estreno son los tres ponches en dos innings. Para un lanzador que viene de MLB y que puede trabajar en distintos roles, esa capacidad de fallar bates será una parte central de su evaluación dentro de Yokohama.
Al igual que Encarnación, Bidó todavía no aparece con estadísticas del equipo principal al corte oficial de NPB del 23 de junio. Su integración, por ahora, pasa por Farm League.
Bidó firmó originalmente con Pittsburgh Pirates y debutó en Grandes Ligas el 14 de junio de 2023. En su estreno ante Chicago Cubs trabajó 4.0 innings, permitió una carrera limpia y ponchó a seis bateadores.
En MLB pasó por Pittsburgh Pirates, Oakland Athletics, Atlanta Braves y Chicago White Sox. Su mejor temporada llegó en 2024 con Oakland, cuando registró efectividad de 3.41 en 16 juegos, 9 aperturas, 63.1 innings y 63 ponches.
Su carrera de Grandes Ligas incluye 69 juegos, 28 aperturas, marca de 11-13, efectividad de 5.17, 212.1 innings y 190 ponches. También acumula más de 600 innings en ligas menores, con experiencia principalmente como abridor, aunque en MLB también fue utilizado como relevista.
Esa mezcla de recorrido como iniciador y brazo de bullpen puede ser útil para BayStars. En una temporada larga, la profundidad de pitcheo suele marcar diferencias, y Bidó ofrece una alternativa con experiencia ante bateadores de alto nivel.
Encarnación y Bidó llegan a Japón con caminos distintos, pero con una misma necesidad: construir una nueva etapa en una de las ligas más competitivas fuera de MLB.
Encarnación busca transformar su poder en estabilidad. Bidó intenta convertir su experiencia en continuidad. Yokohama, mientras tanto, ya comenzó a evaluarlos dentro de su sistema, con la expectativa de encontrar respuestas para la segunda mitad de la temporada.
La historia recién empieza. Los dos ya están registrados, ya tuvieron acción oficial en Farm League y ahora esperan dar el próximo paso: ganarse un lugar en el equipo principal de Yokohama DeNA BayStars.
Cómo está Yokohama DeNA BayStars en la tabla
La llegada de Encarnación y Bidó se da en un momento exigente para Yokohama DeNA BayStars. Al martes 23 de junio de 2026, el equipo principal aparece en el quinto lugar de la Central League con marca de 26 victorias, 39 derrotas, 2 empates y porcentaje de .400, a 9.5 juegos de la punta.
El contexto también quedó marcado por una floja Interliga. En los cruces ante equipos de la Pacific League, Yokohama terminó con récord de 5-13 y porcentaje de .278, uno de los registros más bajos entre los clubes de la Central.
Esa caída explica parte de la urgencia por encontrar respuestas en la segunda mitad de la campaña. BayStars necesita más producción ofensiva, profundidad en el pitcheo y alternativas extranjeras que puedan impactar rápido. Por eso, las incorporaciones de Encarnación y Bidó no son movimientos aislados: forman parte de una búsqueda concreta para recuperar terreno en la Central League.
Ganar un título de bateo en Japón no es algo común para un jugador latinoamericano. La Nippon Professional Baseball tiene una larga tradición de bateadores de contacto, lanzadores precisos y un estilo de juego en el que adaptarse puede tomar años. Por eso, cada latino que logró terminar una temporada como líder de promedio ofensivo dejó una marca especial.
La lista es corta. En la historia de la NPB, solo cuatro jugadores latinoamericanos ganaron una corona de bateo: Félix Millán, Alex Ramírez, Tony Blanco y Dayán Viciedo.
Hoy, esa historia vuelve a tomar actualidad por el presente de Franmil Reyes. El dominicano de Hokkaido Nippon-Ham Fighters atraviesa una gran temporada ofensiva en la Liga del Pacífico y busca sumarse a ese club reservado para muy pocos.
Félix Millán, el primero en abrir el camino
El primer latinoamericano en ganar un título de bateo en Japón fue Félix Millán. El puertorriqueño llegó a la NPB después de una larga carrera en Grandes Ligas, donde fue tres veces All-Star, ganó dos Guantes de Oro y se destacó como uno de los intermedistas más consistentes de su época.
Millán jugó en Japón con Taiyo Whales, equipo que años más tarde terminaría ligado a la actual franquicia de Yokohama DeNA BayStars. Su estilo encajaba perfecto con el béisbol japonés: contacto, disciplina, buena defensa y capacidad para poner la pelota en juego.
En 1979 firmó una temporada histórica. Bateó para .346, ganó el título de bateo de la Liga Central y se convirtió en el primer jugador latinoamericano en quedarse con esa distinción en la NPB. Fue una campaña de enorme consistencia: 98 juegos, 126 hits, 23 dobles, 6 jonrones y 41 carreras impulsadas.
Su paso por Japón fue breve, pero muy efectivo. En tres temporadas en la NPB, Millán terminó con promedio global de .306. Ese rendimiento lo dejó como pionero dentro de una lista que tardaría tres décadas en sumar otro nombre latino.
Alex Ramírez, una leyenda venezolana de la NPB
El segundo latino en ganar una corona de bateo en Japón fue Alex Ramírez. Pero su historia va mucho más allá de ese título. El venezolano se transformó en uno de los jugadores extranjeros más importantes que pasaron por la Nippon Professional Baseball.
Ramírez llegó a Japón en 2001 para jugar con Yakult Swallows. Luego pasó por Yomiuri Giants y Yokohama DeNA BayStars, construyendo una carrera de 13 temporadas en la NPB. Su impacto fue enorme: 2.017 hits, 380 jonrones, 1.272 carreras impulsadas y una presencia constante entre los mejores bateadores del circuito.
En 2009, con Yomiuri Giants, ganó el título de bateo de la Liga Central con promedio de .322. Aquella temporada también fue elegido Jugador Más Valioso, confirmando su lugar entre las grandes figuras de la liga.
“Ramichan” fue mucho más que producción ofensiva. Fue dos veces MVP de la Liga Central, ganó títulos con Yomiuri, superó los 2.000 hits y se convirtió en el primer latino exaltado al Salón de la Fama del béisbol japonés. También fue el primer latino en dirigir un equipo de NPB, cuando asumió como manager de Yokohama DeNA BayStars.
Por números, impacto y permanencia, Alex Ramírez es una de las referencias máximas para cualquier pelotero latino que llega a Japón.
Tony Blanco, la temporada dominicana que marcó la Liga Central
El dominicano llegó al béisbol japonés en 2009 con Chunichi Dragons y desde su primera temporada mostró el poder que lo iba a convertir en uno de los bates más peligrosos del circuito.
En su año de debut lideró la Liga Central con 39 jonrones y 110 carreras impulsadas. Su impacto fue inmediato y lo consolidó como una figura extranjera de peso en Japón. Después de cuatro temporadas con Chunichi, pasó a Yokohama DeNA BayStars, donde firmó el mejor año de su carrera.
En 2013, Blanco ganó el título de bateo de la Liga Central con promedio de .333. Esa misma campaña conectó 41 jonrones y remolcó 136 carreras, una cifra que todavía se recuerda como récord para un bateador latino en la NPB.
Su temporada de 2013 fue una de las más completas de un jugador latino en Japón: promedio, poder, producción y presencia en el corazón del lineup. También fue elegido al Equipo Ideal de la Liga Central, cerrando un año dominante.
Blanco jugó ocho temporadas en Japón con Chunichi Dragons, Yokohama DeNA BayStars y Orix Buffaloes. Terminó su carrera en la NPB con 181 jonrones, 542 carreras impulsadas y un legado muy fuerte entre los bateadores dominicanos que pasaron por Asia.
Desde aquella corona de bateo en 2013, ningún latino volvió a ganar ese título en Japón.
Fotografías oficiales de Yokohama DeNa Baystars @ydb_yokohama
Dayán Viciedo, el cubano que volvió a poner a un latino en la cima
Después de Tony Blanco, el siguiente latinoamericano en conquistar una corona de bateo en Japón fue Dayán Viciedo. El cubano, nacido en Remedios, Villa Clara, llegó a la NPB con Chunichi Dragons y se transformó en uno de los bates más consistentes del equipo.
Su gran temporada llegó en 2018. Ese año lideró la Liga Central con promedio de .348, además de conectar 178 hits, 26 dobles, un triple, 26 jonrones y remolcar 99 carreras. También fue líder de hits del circuito, elegido al Equipo Ideal y terminó consolidado como una de las figuras ofensivas de la liga.
Viciedo se convirtió así en el cuarto latinoamericano en ganar un título de bateo en la NPB, después de Félix Millán, Alex Ramírez y Tony Blanco. Su corona también mantuvo la tendencia histórica: todos los latinos campeones de bateo en Japón lo lograron en la Liga Central.
Por eso, su nombre es clave en esta historia. Antes de que Franmil Reyes apareciera como candidato desde la Liga del Pacífico, Viciedo fue el último latino en tocar la cima del promedio ofensivo en Japón.
Un club latino muy exclusivo
La lista de latinos campeones de bateo en la NPB tiene apenas cuatro nombres.
Félix Millán fue el pionero en 1979 con Taiyo Whales. Alex Ramírez lo consiguió tres décadas después, en 2009, con Yomiuri Giants. Tony Blanco lo hizo en 2013 con Yokohama DeNA BayStars. Y Dayán Viciedo fue el último en sumarse al grupo, tras liderar la Liga Central en 2018 con Chunichi Dragons.
Los cuatro tienen algo en común: ganaron la corona en la Liga Central. Hasta ahora, ningún latinoamericano logró quedarse con el título de bateo de la Liga del Pacífico.
Ese detalle le da todavía más valor al presente de Franmil Reyes.
Franmil Reyes busca meterse en la historia
Franmil Reyes aparece como el nombre latino que puede reabrir esta historia. El dominicano de Hokkaido Nippon-Ham Fighters atraviesa una gran temporada ofensiva y se mantiene en la pelea por el título de bateo de la Liga del Pacífico.
Si logra sostenerse hasta el final, Reyes podría convertirse en apenas el quinto latinoamericano en ganar una corona de bateo en la NPB. Además, sería el primero en conseguirlo en la Liga del Pacífico, un circuito donde los antecedentes latinos todavía no tienen campeón de promedio.
La campaña todavía tiene mucho camino por delante, pero el contexto histórico ya está instalado. Franmil no solo persigue un liderato estadístico: busca entrar en una conversación donde aparecen cuatro nombres enormes del béisbol latino en Japón.
Millán abrió el camino. Ramírez se convirtió en leyenda. Blanco dejó una temporada dominicana histórica. Viciedo fue el último latino en conquistar el título. Ahora, Franmil Reyes intenta escribir el próximo capítulo
La historia de los latinos en la NPB está llena de poder, adaptación y nombres que dejaron marcas importantes. Pero ganar un título de bateo sigue siendo una de las distinciones más difíciles de conseguir.
Por eso, el club de Millán, Ramírez, Blanco y Viciedo mantiene un valor especial. No se trata solamente de batear bien durante algunos meses, sino de dominar una liga completa, sostener el promedio y superar a los mejores bateadores japoneses en su propio terreno.
Franmil Reyes está en esa búsqueda. Y si logra completarla, su nombre quedará para siempre junto al de los pocos latinos que tocaron la cima del bateo en Japón.
Shohei Ohtani conquistó Japón, MLB y el Clásico Mundial de Béisbol, pero hay un título que nunca pudo levantar en su país. Antes de ser una superestrella global, antes del contrato histórico con Los Angeles Dodgers y antes de cambiar la idea moderna del jugador de dos vías, Ohtani fue un adolescente de Iwate persiguiendo el sueño más emocional del béisbol japonés: ganar Koshien.
Ese torneo escolar ocupa un lugar único en la cultura deportiva de Japón. No se trata solo de ver a futuros profesionales. Koshien es orgullo regional, tradición, disciplina y presión nacional. Cada escuela representa a su prefectura y cada derrota deja una marca. Para muchos jugadores, llegar ya es una consagración; ganarlo puede convertirlos en héroes para toda la vida.
Ohtani estuvo cerca de ese escenario, brilló como una de las grandes promesas de su generación y dejó señales del fenómeno que vendría. Pero nunca pudo quedarse con el trofeo. Esa ausencia, dentro de una carrera llena de conquistas, explica una parte menos conocida y más humana de su historia.
Koshien es el nombre popular del gran torneo nacional de béisbol de escuelas secundarias en Japón, disputado en el histórico Hanshin Koshien Stadium, casa de los Hanshin Tigers. Su edición de verano es la más importante: reúne a los campeones regionales de todo el país después de eliminatorias durísimas, en un formato donde una mala tarde puede terminar con años de preparación.
La dimensión del torneo va mucho más allá del deporte juvenil. Los partidos se transmiten a nivel nacional, las comunidades siguen a sus escuelas como si fueran equipos profesionales y los jugadores cargan con una mezcla de orgullo, tradición y expectativa. En Japón, Koshien es una ceremonia de verano.
El documental Koshien: Japan’s Field of Dreams, disponible en Netflix, ayuda a entender ese universo: entrenamientos exigentes, entrenadores formadores, rituales, presión colectiva y adolescentes tratando de alcanzar un lugar sagrado dentro del béisbol japonés.
anamaki Higashi: donde empezó la leyenda
Ohtani nació en Oshu, en la prefectura de Iwate, una zona alejada del centro mediático de Tokio. Su desarrollo pasó por Hanamaki Higashi High School, una escuela reconocida por su programa de béisbol y por haber formado también a Yusei Kikuchi, otro pitcher japonés que luego llegaría a MLB.
Desde esa etapa, Ohtani ya era un caso especial. Tenía físico de profesional, poder con el bate y una recta que alcanzó los 160 km/h antes de cumplir 18 años, una marca histórica para un lanzador de secundaria en Japón. Pero lo más importante era su idea del juego: no quería elegir entre batear y lanzar.
En un sistema donde la especialización suele llegar temprano, Ohtani defendía una ambición poco común. Quería ser dominante en el montículo y también tener impacto ofensivo. Esa convicción, que años después revolucionaría MLB, empezó a tomar forma mucho antes de su llegada a Estados Unidos.
El Koshien que se le escapó
La relación de Ohtani con Koshien quedó marcada por la frustración. En 2012, durante su último año de secundaria, Hanamaki Higashi no logró completar el camino hacia el título. La derrota dejó una imagen fuerte: Ohtani entre lágrimas, consciente de que se cerraba su etapa escolar sin levantar el trofeo más deseado.
No era una caída cualquiera. Ohtani representaba a Iwate, una región que todavía cargaba el dolor del terremoto y tsunami de 2011. Para él, ganar también era una forma de darle una alegría a su prefectura. Por eso Koshien no fue simplemente un torneo perdido, sino una herida emocional dentro de su formación.
Esa derrota no lo definió por lo que le quitó, sino por lo que provocó. Ohtani salió de la secundaria sin el título soñado, pero con una reputación enorme y una pregunta abierta: dónde podía desarrollarse sin abandonar su doble identidad.
Hokkaido Nippon-Ham Fighters y la apuesta de la Pacific League
Tras la escuela secundaria, Ohtani evaluó dar el salto directo a Estados Unidos. Sin embargo, Hokkaido Nippon-Ham Fighters lo seleccionó en el draft japonés de 2012 y logró convencerlo con un plan clave: permitirle crecer como pitcher y bateador dentro de la NPB.
Los Fighters compiten en la Pacific League, una de las dos ligas que forman el béisbol profesional japonés junto con la Central League. Esa etapa fue fundamental porque el club no trató a Ohtani como un experimento pasajero. Le dio espacio para lanzar, batear y madurar dentro de una estructura profesional.
Su debut llegó en 2013, con apenas 18 años. Esa primera temporada mostró flashes, pero también el proceso natural de adaptación. Como bateador todavía no era la fuerza dominante que sería después, y como lanzador estaba puliendo su comando. Lo importante era que el proyecto de dos vías ya estaba en marcha.
La explosión antes de MLB
El crecimiento fue progresivo. En 2014, Ohtani empezó a consolidarse como uno de los brazos más potentes de Japón. En 2015 siguió afirmándose como lanzador de elite. Pero el salto definitivo llegó en 2016, cuando su impacto ofensivo y su dominio en el montículo coincidieron en una misma temporada.
Ese año fue el punto de quiebre: Ohtani fue nombrado MVP de la Pacific League y lideró a Hokkaido Nippon-Ham Fighters al campeonato de la Serie de Japón. Para entonces, ya no era solo una promesa ni una rareza. Era la prueba viva de que un jugador podía sostener dos roles al máximo nivel.
La NPB fue el laboratorio perfecto para construir al Ohtani que luego llegaría a MLB. Hokkaido le dio continuidad, Japón lo vio crecer y la Pacific League fue el escenario donde su talento dejó de ser una posibilidad para convertirse en realidad.
La deuda que hace más grande su historia
Cuando Ohtani cruzó a Grandes Ligas, ya llevaba encima una historia completa: el chico de Iwate, la presión de Koshien, la formación en Hanamaki Higashi, el desarrollo en Hokkaido y el campeonato profesional en Japón. Lo que vino después elevó todo a otra escala: Novato del Año, múltiples MVP, campeón del Clásico Mundial de Béisbol y figura central de Los Angeles Dodgers.
Pero Koshien sigue siendo un detalle distinto. No es el título más grande en términos profesionales, pero sí uno de los más simbólicos para cualquier pelotero japonés. Ohtani ganó en la NPB, ganó con Japón y conquistó MLB. Aun así, el trofeo escolar que soñó de adolescente nunca llegó.
Esa ausencia no achica su leyenda. La vuelve más completa. Porque antes del fenómeno global hubo un chico que también perdió, lloró y siguió adelante. Y en esa ruta, desde Koshien hasta Hokkaido, empezó a construirse el jugador que cambiaría el béisbol moderno.
Diamanteの視点 – Diamante no Shiten – La Mirada del Diamante
La Liga del Pacífico de la NPB anunció a los Jugadores Más Valiosos del mes de mayo de la temporada 2026, reconociendo al lanzador japonés Hiromi Itoh, de los Hokkaido Nippon-Ham Fighters, y al bateador estadounidense Tyler Nevin, de los Saitama Seibu Lions.
Ambos jugadores fueron piezas fundamentales para el éxito de sus equipos durante el mes y representan dos historias muy distintas: un as japonés que viene de representar a Samurai Japan en el Clásico Mundial de Béisbol y un exjugador de Grandes Ligas que ha encontrado en Japón el mejor momento de su carrera profesional.
Hiromi Itoh recupera su mejor nivel en NPB tras el Clásico Mundial
A sus 28 años, Hiromi Itoh se ha consolidado como uno de los mejores lanzadores de Japón y el líder de la rotación de los Hokkaido Nippon-Ham Fighters, la misma organización que desarrolló a figuras como Shohei Ohtani y Yu Darvish.
Seleccionado por Samurai Japan para el Clásico Mundial de Béisbol 2026, Ito llegó a la temporada con una preparación diferente a la mayoría de los lanzadores de la Liga del Pacífico debido a su participación internacional. Aunque el derecho mostró destellos de su talento durante el torneo, su inicio de campaña en la NPB fue algo irregular, registrando marca de 2-2 y efectividad de 3.99 al finalizar abril.
Pero la recuperación de Itoh también tiene un componente emocional.
Durante los cuartos de final del Clásico Mundial de Béisbol frente a Venezuela, el derecho fue el lanzador que permitió uno de los batazos más recordados del torneo cuando el venezolano Wilyer Abreu conectó un cuadrangular de tres carreras en la sexta entrada que le dio a Venezuela una ventaja que nunca perdería. Ese jonrón de 409 pies terminó siendo el golpe decisivo que eliminó a Japón y puso fin a las aspiraciones de Samurai Japan de defender su título mundial. El batazo de Abreu se convirtió en uno de los momentos icónicos del WBC 2026 y marcó una de las derrotas más dolorosas en la historia reciente del béisbol japonés.
Lejos de quedar definido por aquel momento, Itoh respondió de la mejor manera posible. Tras un inicio irregular de temporada y el peso mediático de aquella eliminación, el derecho recuperó rápidamente su forma y convirtió mayo en uno de los meses más dominantes de toda su carrera profesional.
El derecho dominó a la oposición durante todo el mes, terminando con récord perfecto de 4-0, efectividad de 1.24, 29 entradas lanzadas y 31 ponches en apenas cuatro aperturas.
Su actuación más memorable llegó el 26 de mayo frente a los Hanshin Tigers en el histórico Estadio Koshien. Esa noche completó una blanqueada de nueve entradas con 130 lanzamientos, permitió apenas siete imparables y ponchó a 13 bateadores para firmar una de las mejores salidas individuales de la temporada en el béisbol japonés.
La distinción representa el tercer premio mensual de su carrera, tras haber sido reconocido anteriormente durante el período de septiembre-octubre de 2024.
Sobre el video:
Con los Fighters peleando por las primeras posiciones de la clasificación, Itoh vuelve a perfilarse como uno de los principales candidatos a los premios más importantes de la temporada y una de las figuras más influyentes del béisbol japonés.
El premio al Jugador Más Valioso entre los bateadores fue para Tyler Nevin, un nombre familiar para muchos aficionados de Grandes Ligas.
Hijo del exjugador y exmánager de MLB Phil Nevin, Tyler disputó partes de cuatro temporadas en MLB con los Baltimore Orioles, Detroit Tigers y Oakland Athletics antes de trasladarse a Japón en 2025 en busca de una oportunidad para jugar diariamente.
La decisión ha resultado ser un éxito rotundo.
Desde su llegada a los Saitama Seibu Lions se ha convertido en una de las principales figuras ofensivas de la organización. Durante su primera temporada en Japón conectó más de 20 cuadrangulares, ganó un Guante de Oro y fue seleccionado al equipo ideal Best Nine de la Liga del Pacífico.
Ahora, en su segunda campaña en la NPB, Nevin está produciendo a un nivel aún más alto.
Durante mayo bateó para .341 con nueve jonrones, 19 carreras impulsadas, porcentaje de embasado de .420 y slugging de .729, números que lo convirtieron en uno de los bateadores más peligrosos del circuito.
Su producción ofensiva fue determinante para que los Lions registraran una marca de 18 victorias y apenas seis derrotas durante el mes, desempeño que les permitió ascender al liderato de la Liga del Pacífico.
El reconocimiento representa el segundo premio mensual de su carrera en Japón, luego de haber sido distinguido también en mayo de 2025.
Sobre el video:
Tyler Nevin tuvo una actuación descomunal al conectar cuatro imparables, incluyendo jonrones en apariciones consecutivas al plato, y remolcar cinco carreras para liderar la victoria de los Lions.
Franmil Reyes encabeza el impacto latino en la Liga del Pacífico
Mientras Itoh y Nevin recibían los honores correspondientes al mes de mayo, varios peloteros latinoamericanos continúan dejando huella en la temporada 2026.
Uno de ellos es el dominicano Franmil Reyes, quien se ha convertido en una de las historias más destacadas del año.
Tras jugar siete temporadas en Grandes Ligas con los Padres de San Diego, Cleveland Guardians, Chicago Cubs y Kansas City Royals, Reyes llegó a Japón para la temporada 2025 y rápidamente se transformó en una de las principales estrellas ofensivas de la Liga del Pacífico.
Al 9 de junio, lidera el circuito con promedio de bateo de .314, ocupa el segundo lugar en cuadrangulares con 12 y el tercer puesto en carreras impulsadas con 33.
Su desempeño también se refleja en las votaciones para el Juego de Estrellas. Los resultados preliminares anunciados el 9 de junio muestran a Reyes liderando ampliamente la categoría de bateador designado, con una ventaja cercana a los 70,000 votos sobre su más cercano perseguidor.
Franmil Reyes conectó un impresionante cuadrangular de dos carreras para abrir el marcador, su cuarto jonrón de la temporada en la NPB y el primero desde el 15 de abril. El dominicano celebró con una gran sonrisa tras volver a mostrar el poder que lo ha convertido en una de las principales figuras ofensivas de la Liga del Pacífico.
Otro venezolano que continúa brillando en Japón es Andrés Machado.
El relevista derecho llegó a la NPB en 2024 tras una carrera profesional que incluyó tiempo en las organizaciones de Kansas City, Washington y Toronto, además de experiencia en las Grandes Ligas con los Nationals.
Actualmente se desempeña como cerrador de los Orix Buffaloes y se ha establecido como uno de los brazos más confiables de todo el béisbol japonés.
Machado ocupa el tercer lugar de la Liga del Pacífico con 16 salvamentos y exhibe una impresionante efectividad de 1.29. Además, acumula una racha de 13 rescates consecutivos, consolidándose como una de las armas más importantes del bullpen de Orix.
Su dominio también se refleja en las votaciones para el Juego de Estrellas, donde lidera la categoría de relevistas con una ventaja aproximada de 50,000 votos sobre el segundo lugar.
Andrés Machado extendió su racha a 13 salvamentos consecutivos al dominar por completo a los Chunichi Dragons. El venezolano alcanzó las 99 millas por hora y cerró el juego con tres ponches consecutivos, sin permitir que la ofensiva rival generara amenaza alguna.
El venezolano Anderson Espinoza también sigue consolidándose como una de las revelaciones latinoamericanas de la temporada.
Considerado en su momento uno de los principales prospectos del béisbol profesional, las lesiones limitaron gran parte de su desarrollo en Estados Unidos. Sin embargo, encontró una nueva oportunidad en Japón y actualmente forma parte de la rotación de los Orix Buffaloes.
Al 9 de junio figura entre los líderes de victorias de la Liga del Pacífico y ocupa la cuarta posición en la votación preliminar para el Juego de Estrellas entre los lanzadores abridores.
Su progreso ha sido una de las historias más positivas para la representación latinoamericana dentro del béisbol japonés durante 2026.
El venezolano Anderson Espinoza continuó su sólido inicio de temporada al lanzar seis entradas en blanco, permitiendo apenas cuatro imparables y ponchando a ocho bateadores. Espinoza necesitó solamente 96 lanzamientos para conseguir su tercera victoria consecutiva del año, mientras que los Orix Buffaloes extendieron a siete su racha de triunfos en el Kyocera Dome Osaka.
Los latinos ganan terreno rumbo al Juego de Estrellas
Los resultados preliminares de la votación para el Juego de Estrellas de la NPB, cuyos encuentros se disputarán los días 28 y 29 de julio, reflejan claramente el creciente protagonismo de los jugadores latinoamericanos dentro de la Liga del Pacífico.
Además del liderato de Franmil Reyes entre los bateadores designados y de Andrés Machado entre los relevistas, otros peloteros latinos también aparecen entre los favoritos de los aficionados.
Gregory Polanco ocupa actualmente la tercera posición en la categoría de bateador designado, mientras que Neftalí Soto figura tercero entre los inicialistas. Por su parte, Anderson Espinoza se encuentra en el cuarto lugar entre los lanzadores abridores.
La votación termina el 28 de junio en el proceso de votación, todo indica que la presencia latinoamericana volverá a tener un papel importante durante el tradicional Clásico de Verano del béisbol japonés.
Cronograma: 21 de Mayo: Inicio de votos de los fanáticos. 28 de junio: Cierre del período de votos. 7 de julio: Anuncio de los votos de los fanáticos. 9 de julio: Anuncio de los votos de los jugadores. 22 de julio: Anuncio de la selección de los mánagers y el “plus one”.
Antes de los grandes jonroneros caribeños, de los cerradores dominantes y de la presencia latina que hoy forma parte del béisbol japonés, hubo un primer nombre: Roberto “Chico” Barbón.
El infielder cubano, nacido en Matanzas, llegó a Japón en 1955 para jugar con los Hankyu Braves, franquicia que años más tarde quedaría integrada en la historia de los Orix Buffaloes. Su viaje parecía una oportunidad temporal, pero terminó convirtiéndose en una vida ligada para siempre a la pelota japonesa.
Barbón fue el primer jugador latinoamericano en actuar en la NPB. Su historia no solo abre una estadística: marca el inicio de un puente deportivo y cultural entre América Latina y Japón.
De Matanzas a una liga completamente distinta
Roberto Barbón nació el 13 de marzo de 1933 en Matanzas, Cuba. Antes de cruzar el Pacífico, tuvo experiencia en el béisbol estadounidense, incluida una etapa en el sistema de ligas menores de los Dodgers.
Su camino pudo haber seguido en Estados Unidos, pero el contexto de la época era complejo para muchos jugadores negros y latinos. La chance de firmar en Japón apareció como una alternativa inesperada.
En 1955 emprendió un viaje larguísimo hacia un país que todavía se reconstruía después de la Segunda Guerra Mundial. No era el Japón moderno de estadios techados, trenes bala y grandes contratos internacionales. Era otro escenario: idioma desconocido, rutinas nuevas, comidas diferentes y una forma de entrenar mucho más exigente.
Ese fue el mundo al que llegó “Chico”.
El primer latino en el béisbol japonés
Con los Hankyu Braves, Barbón se convirtió en pionero. Ningún jugador latinoamericano había disputado antes una temporada en la liga profesional japonesa.
No era un bateador de poder. Su valor pasaba por la velocidad, el contacto, la defensa interior y la agresividad en las bases. En una época donde el juego japonés valoraba la disciplina, la precisión y el sacrificio diario, encontró una manera de adaptarse desde sus propias herramientas.
Su primera campaña fue una señal inmediata: 163 hits, 13 triples y 49 bases robadas. Para un jugador extranjero de apenas 22 años, recién llegado a una cultura completamente distinta, el impacto fue enorme.
En 1956 elevó la cifra a 55 robos, una marca que consolidó su nombre entre los corredores más peligrosos de la Liga del Pacífico. Luego volvió a liderar ese departamento en 1957. Tres años consecutivos en la cima.
Una carrera marcada por la velocidad
Roberto “Chico” Barbón no construyó su nombre desde el poder, sino desde la velocidad, el contacto y la defensa interior. En 11 temporadas con los Hankyu Braves disputó 1.353 partidos, conectó 1.123 hits y robó 308 bases.
Su impacto fue inmediato. En 1955, su primer año en la liga japonesa, terminó con 163 imparables, 13 triples y 49 bases robadas. En 1956 elevó la cifra a 55 robos y volvió a liderar ese departamento en 1957. Tres temporadas consecutivas como líder en estafadas lo instalaron como uno de los corredores más peligrosos de la Liga del Pacífico.
También hizo historia al convertirse en el primer jugador extranjero en alcanzar los 1.000 hits en la NPB. Para un pelotero que había llegado desde Cuba a una cultura completamente distinta, esa marca resumió algo más que producción: habló de permanencia, adaptación y valor diario.
La adaptación de “Chico-San”
El desafío de Barbón fue mucho más grande que jugar bien. Llegó a un país que todavía se reconstruía después de la Segunda Guerra Mundial, con otro idioma, otra comida, otro clima y una rutina de entrenamientos mucho más exigente.
El frío, los viajes largos, las prácticas extensas y las barreras culturales marcaron sus primeros años. Además, el estilo de juego japonés le presentó un reto nuevo: disciplina táctica, lanzadores con mecánicas poco familiares y una exigencia diaria que no daba demasiado margen.
Con el tiempo, Barbón aprendió los códigos del club y se ganó un lugar dentro y fuera del terreno. En ese proceso nació el apodo que lo acompañó para siempre: “Chico-San”.
Ese nombre terminó representando algo más que cariño. Fue la señal de que aquel infielder cubano ya no era solo un extranjero de paso, sino una figura integrada al béisbol japonés.
Un puente para los latinos que llegaron después
Tras su retiro, Barbón siguió ligado a la organización como intérprete, asistente y consejero para otros jugadores extranjeros. Esa segunda etapa agrandó su legado.
Los peloteros latinos que llegaban a la NPB no solo tenían que rendir en el campo. También debían entender entrenamientos, horarios, viajes, prensa, idioma, costumbres y normas no escritas. Barbón ya había atravesado todo ese camino.
Por eso su historia no termina en sus estadísticas. Fue el primer latinoamericano en jugar en la liga japonesa, pero también una referencia para quienes llegaron después.
Desde 1955, la presencia latina en la NPB no dejó de crecer. Cuba, República Dominicana, Venezuela, Puerto Rico, México, Panamá, Colombia y otros países fueron sumando campeones de bateo, jonroneros, relevistas dominantes, figuras de Serie de Japón e ídolos de distintas franquicias.
En el caso cubano, el recorrido continuó con nombres como Orestes Destrade, Omar Linares, Alfredo Despaigne, Yurisbel Gracial, Dayán Viciedo, Liván Moinelo y Raidel Martínez, entre muchos otros.
Pero el punto de partida fue Roberto “Chico” Barbón.
Antes de los grandes contratos internacionales y de la presencia latina consolidada en el béisbol japonés, hubo un matancero que abrió una puerta desconocida y la convirtió en historia.
La Nippon Professional Baseball es la principal liga de béisbol de Japón. Doce equipos, dos ligas, una temporada de 143 partidos, estrellas internacionales, estadios únicos y una conexión histórica con América Latina explican por qué la NPB es una de las competencias más importantes del mundo.
La NPB, sigla de Nippon Professional Baseball, es la liga profesional más importante de Japón y una de las grandes referencias del béisbol mundial. Su estructura moderna nació en 1950, pero la pelota japonesa tiene una historia mucho más larga, construida entre tradición, disciplina, identidad regional y una forma muy particular de vivir el juego.
Para muchos fanáticos de América Latina y Estados Unidos, el primer contacto con el béisbol japonés llega a través de figuras como Shohei Ohtani, Ichiro Suzuki, Hideo Nomo, Yu Darvish, Yoshinobu Yamamoto o Roki Sasaki. Sin embargo, la NPB no es solamente una liga que exporta talento a MLB. Tiene historia propia, equipos históricos, reglas particulares, hinchadas intensas, ídolos locales y una cultura beisbolera que la hace única.
También existe una conexión latina profunda. Desde el cubano Roberto “Chico” Barbón, el primer latino en jugar en el béisbol profesional japonés, hasta nombres actuales como Franmil Reyes, Andrés Machado, Liván Moinelo, Raidel Martínez, José Osuna, Domingo Santana o Neftalí Soto, América Latina forma parte de la historia y del presente de la liga japonesa.
Qué es la NPB
La NPB es la máxima categoría del béisbol profesional japonés. Está formada por 12 equipos, divididos en dos circuitos: la Central League y la Pacific League.
Cada club disputa una temporada regular de 143 partidos, normalmente entre fines de marzo y octubre. Luego llega la postemporada, conocida como Climax Series, y finalmente la Japan Series, la serie que define al campeón de Japón.
La liga combina tradición, modernidad y una identidad muy marcada. Hay clubes con enorme peso histórico, estadios con personalidad propia, rivalidades regionales, jugadores extranjeros de alto impacto y una relación cada vez más fuerte con el mapa global del béisbol.
Equipos de la NPB: Central League y Pacific League
La Central League está integrada por seis equipos:
Yomiuri Giants
Hanshin Tigers
Hiroshima Toyo Carp
Chunichi Dragons
Tokyo Yakult Swallows
Yokohama DeNA BayStars
La Pacific League también cuenta con seis equipos:
Fukuoka SoftBank Hawks
Hokkaido Nippon-Ham Fighters
Chiba Lotte Marines
Saitama Seibu Lions
Orix Buffaloes
Tohoku Rakuten Golden Eagles
Los Yomiuri Giants son el equipo más famoso de Japón y una institución nacional del béisbol japonés. Juegan en el Tokyo Dome y cargan con el peso de una historia enorme. Los Hanshin Tigers, desde la región de Kansai, representan otro de los grandes polos emocionales de la liga, con una de las hinchadas más intensas del país y una rivalidad histórica con los Giants.
La Pacific League ganó mucho peso competitivo en las últimas décadas. Los Fukuoka SoftBank Hawks construyeron una de las eras más dominantes del béisbol japonés reciente. Orix Buffaloes tuvo un gran ciclo entre 2021 y 2023, mientras que Nippon-Ham Fighters, Chiba Lotte Marines, Seibu Lions y Rakuten Golden Eagles completan un mapa con identidades regionales muy fuertes.
Un detalle importante para entender la NPB es que muchos equipos no llevan solamente el nombre de una ciudad. También llevan el nombre de la compañía propietaria. Yomiuri, SoftBank, Rakuten, Orix, Seibu o Nippon-Ham reflejan esa relación entre béisbol, empresas, regiones y comunidades.
Cómo funciona la temporada de la NPB
Cada equipo juega 143 partidos de temporada regular. Al finalizar la campaña, los tres mejores equipos de cada liga avanzan a la Climax Series.
La primera ronda enfrenta al segundo y tercer clasificado de cada circuito. El ganador avanza a la final de liga contra el equipo que terminó primero en la temporada regular. De ahí salen los campeones de la Central League y la Pacific League, que luego se cruzan en la Japan Series.
La Japan Series es la gran final del béisbol japonés. Se juega al mejor de siete partidos y define al campeón nacional. Para un lector acostumbrado a MLB, puede pensarse como la Serie Mundial japonesa, aunque el ambiente, las hinchadas, los estadios y la cultura alrededor del juego tienen una identidad propia.
La NPB también cuenta con juegos interligas. Durante esa parte del calendario, los equipos de la Central League y la Pacific League se enfrentan entre sí, generando cruces que normalmente no se repiten tanto durante la temporada regular.
Reglas y diferencias entre NPB y MLB
La NPB comparte la base del béisbol tradicional, pero tiene diferencias importantes con MLB.
Una de las más visibles es que los partidos pueden terminar empatados. Si después de doce entradas no hay ganador, el juego se cierra como empate. Por eso las posiciones se ordenan por porcentaje de victorias y no solamente por cantidad total de triunfos.
Otra diferencia está en el bateador designado. La Pacific League utiliza bateador designado de manera habitual, mientras que la Central League no lo usa en su calendario regular. En juegos interligas y en la Japan Series, la regla depende del estadio del equipo local.
También existe un límite para jugadores extranjeros en el roster activo. Los equipos pueden contratar varios peloteros importados, pero solo una cantidad limitada puede estar activa al mismo tiempo. Esa regla le da mucho valor a cada cupo extranjero y hace que el rendimiento de los jugadores latinos sea seguido de cerca.
Además, la NPB tiene costumbres propias: entrenamientos de primavera desde febrero, partidos como local en ciudades sin franquicia, una Serie de las Estrellas con más de un juego y una fuerte relación entre clubes, empresas y regiones.
Los latinos en la NPB: de Chico Barbón al presente
La relación entre América Latina y el béisbol japonés empezó hace décadas. El primer latino en jugar en el béisbol profesional japonés fue el cubano Roberto “Chico” Barbón, quien llegó en 1955 a los Hankyu Braves. Su historia abrió un camino que luego siguieron muchos otros peloteros de la región.
Con el paso de los años, la NPB tuvo figuras latinas de enorme impacto. Nombres como Roberto Petagine, Alex Cabrera, Alex Ramírez y Wladimir Balentien dejaron marcas importantes en Japón. Balentien conectó 60 jonrones con Yakult en 2013, mientras que Ramírez se convirtió en uno de los extranjeros más influyentes de la historia de la liga.
Esa conexión sigue viva en el presente. La NPB cuenta con peloteros dominicanos, cubanos, venezolanos, puertorriqueños y mexicanos repartidos por distintos equipos, con roles importantes tanto en la ofensiva como en el pitcheo.
Latinos activos en la NPB
En la temporada 2026, la presencia latina en la NPB sigue repartida por casi toda la liga. Hay lanzadores, receptores, infielders y jardineros; jugadores con pasado MLB, prospectos en desarrollo y figuras ya consolidadas dentro del béisbol japonés.
Fukuoka SoftBank Hawks
Liván Moinelo, lanzador
Roberto Osuna, lanzador
Darwinzon Hernández, lanzador
Jeter Downs, infielder
Alexander Armenta, lanzador
SoftBank es uno de los clubes más fuertes del presente japonés y también uno de los puntos centrales de la conexión latina actual. Moinelo se consolidó como una figura de élite en Japón, mientras que Osuna, Hernández, Downs y Armenta amplían la presencia latina dentro de la organización.
Yomiuri Giants
Alberto Baldonado, lanzador
Raidel Martínez, lanzador
Elvis Luciano, lanzador
Bryan Mata, lanzador
Julián Tima, jardinero
Los Giants son el club más histórico de Japón y también tienen presencia latina importante. Raidel Martínez es uno de los grandes nombres cubanos del béisbol japonés reciente, mientras que Baldonado, Luciano, Mata y Tima suman profundidad y proyección.
Chunichi Dragons
Albert Abreu, lanzador
Orlando Calixte, infielder
Humberto Mejía, lanzador
Cristián Rodríguez, campo corto
Miguel Sanó, infielder
Chunichi combina brazos, jugadores de cuadro y nombres con recorrido internacional. La presencia de Miguel Sanó también representa un atractivo especial para el lector que viene siguiendo MLB.
Hokkaido Nippon-Ham Fighters
Ariel Martínez, receptor
Franmil Reyes, jardinero
Rodolfo Castro, infielder
Nippon-Ham tiene tres nombres muy reconocibles para la audiencia latina. Ariel Martínez ya cuenta con recorrido importante en Japón, Franmil Reyes aporta poder ofensivo y Rodolfo Castro suma versatilidad.
Chiba Lotte Marines
Gregory Polanco, jardinero
Neftalí Soto, infielder
Lotte tiene dos bateadores con experiencia, poder y recorrido internacional. Soto, además, es una figura importante para contar la presencia boricua en el béisbol japonés reciente.
Tokyo Yakult Swallows
José Osuna, infielder
Domingo Santana, jardinero
José Quijada, lanzador
Jesús Liranzo, lanzador
Yakult combina poder ofensivo y brazos latinos. José Osuna y Domingo Santana son nombres centrales para seguir a los Swallows desde América Latina, mientras que Quijada y Liranzo aportan presencia desde el pitcheo.
Orix Buffaloes
Anderson Espinoza, lanzador
Andrés Machado, lanzador
Luis Perdomo, lanzador
Orix viene de un ciclo competitivo muy fuerte en la Pacific League y cuenta con presencia latina en el pitcheo. Andrés Machado se convirtió en uno de los nombres venezolanos más relevantes del presente en Japón.
Hiroshima Toyo Carp
Sandro Fabián, jardinero
Elehuris Montero, infielder
Hiroshima tiene una identidad local muy fuerte y una base de fanáticos muy fiel. Fabián y Montero suman presencia latina a uno de los clubes más particulares de la Central League.
Tohoku Rakuten Golden Eagles
Oscar González, jardinero
José Ureña, lanzador
Rakuten representa a la región de Tohoku y cuenta con dos nombres conocidos para el público latino. González aporta perfil ofensivo y Ureña experiencia desde el montículo.
Hanshin Tigers
Rafael Dolis, lanzador
Dauri Moreta, lanzador
Hanshin es uno de los clubes más populares y pasionales de Japón. Dolis ya tiene historia en la organización y Moreta suma otra presencia latina en el bullpen.
Yokohama DeNA BayStars
Hansel Marcelino, lanzador
José Ruiz, lanzador
DeNA tiene una relación especial con la historia latina por Alex Ramírez, quien dirigió al equipo desde 2016. En el presente, la franquicia mantiene presencia latina desde el pitcheo.
Saitama Seibu Lions
Alexander Canario, jardinero
Emmanuel Ramírez, lanzador
Seibu tiene una historia enorme dentro de la NPB, especialmente por su era dorada. En 2026, Canario y Ramírez forman parte de su presencia latina activa.
La lista muestra algo importante: los latinos no son una presencia aislada dentro de la NPB. Están repartidos por toda la liga, ocupan roles distintos y forman parte real del mapa competitivo japonés.
Grandes figuras del béisbol japonés
La NPB tiene una historia llena de nombres enormes. Sadaharu Oh es uno de los símbolos máximos: terminó su carrera con 868 jonrones, récord mundial todavía vigente. Junto a Shigeo Nagashima, fue parte de la dinastía V9 de los Yomiuri Giants, que ganó nueve Japan Series consecutivas entre 1965 y 1973.
También aparece Eiji Sawamura, figura legendaria del pitcheo japonés. Su nombre quedó inmortalizado en el premio al mejor lanzador de la temporada.
En la era moderna, el puente con MLB amplificó la mirada global sobre Japón. Hideo Nomo abrió una puerta enorme en 1995. Ichiro Suzuki la llevó a otro nivel en 2001. Después siguieron Hideki Matsui, Yu Darvish, Masahiro Tanaka, Shohei Ohtani, Yoshinobu Yamamoto y Roki Sasaki.
Pero la NPB no debe ser mirada solo como una liga de paso hacia MLB. Es una competencia con identidad propia, ídolos propios y una historia que existe mucho antes y mucho después de cada salto a Estados Unidos.
Estadios y cultura de estadio
La NPB también se entiende desde sus estadios. El Tokyo Dome de los Giants, Meiji Jingu Stadium de Yakult, Mazda Zoom-Zoom Stadium en Hiroshima, PayPay Dome en Fukuoka, ES CON Field en Hokkaido y ZOZO Marine Stadium en Chiba muestran distintas formas de vivir el béisbol japonés.
Ir a un partido de NPB no es solamente mirar el juego. Hay canciones para cada bateador, trompetas, tambores, banderas, toallas, mascotas, tiendas oficiales y vendedores de cerveza recorriendo las gradas. Las hinchadas organizadas, conocidas como ouendan, convierten cada estadio en una experiencia propia.
Cómo seguir la NPB desde fuera de Japón
Seguir la NPB desde fuera de Japón todavía puede ser más difícil de lo que debería, porque no existe una opción internacional única al estilo MLB.TV para ver toda la liga. Aun así, cada vez hay más caminos: Pacific League TV, transmisiones parciales, servicios de equipos específicos, resúmenes oficiales, canales digitales y plataformas que pueden variar según el país.
Para América Latina, el interés crece por la presencia de peloteros latinos, la conexión con MLB y el impacto global de figuras como Ohtani, Yamamoto o Roki Sasaki. La mejor forma de entrar es elegir una puerta: un equipo, un jugador latino, una estrella japonesa, un estadio o una historia.