Todas las entradas de: Leonte Landino

Leonte Landino es Director Editorial de Diamante 23 Media, miembro de la Baseball Writers Association of America (BBWAA) y la Sociedad Americana para la Investigación del Béisbol (SABR). Como periodista cubre el béisbol de MLB y el béisbol internacional desde 1996. Por dos décadas fue la cabeza de contenidos de béisbol en español para ESPN donde destacó como Productor General dos veces nominado al Premio Emmy por la serie Béisbol Esta Noche. Ha trabajado para organizaciones como los Tampa Bay Rays, Colorado Rockies y Aguilas del Zulia. Fue el primer latinoamericano designado como Director de Contenidos para la Oficina del Comisionado de Major League Baseball.

Estos son los 23 miembros latinos del Salón de la Fama de Cooperstown

COOPERSTOWN, NY. DIAMANTE 23 ESPECIAL – A continuación, presentamos la lista actualizada con una breve descripción de cada uno de los 23 miembros latinos del Salón de la Fama de Cooperstown, una vez concluido el ingreso oficial del dominicano Adrián Beltré en el verano del año 2024.

1 . Roberto Clemente (Puerto Rico)
Clase: 1973
Filántropo y defensor de los derechos humanos, una característica que acompaña el legado de su vida al margen de su excelente desempeño en el terreno. Clemente es recordado por su destacada carrera con los Piratas de Pittsburgh, donde acumuló 3,000 hits y ganó 12 Guantes de Oro.

2. MartÍn Dihigo (Cuba)
Clase: 1977
Apodado “El Maestro”, Dihigo es el único jugador en la historia del béisbol en ser seleccionado al Salón de la Fama en cuatro países diferentes. Fue un jugador versátil que destacó tanto como lanzador y bateador en las Ligas Negras.

3. Juan Marichal (República Dominicana)
Clase: 1983
Apodado “El Dominican Dandy”, Marichal fue un lanzador dominante para los Gigantes de San Francisco, famoso por su distintivo estilo de lanzar y sus 243 victorias.

4. Luis Aparicio (Venezuela)
Clase: 1984
Aparicio revolucionó la posición de campocorto con su velocidad y defensa impecable, destacando con los Medias Blancas de Chicago y ganando nueve Guantes de Oro consecutivos, colocando su carrera como un modelo a seguir, impactando la masiva ola de venezolanos hacia las Grandes Ligas.

5. Eloy “Buck” Canel (Argentina)
Clase: 1985
El legendario Canel fue recipiente del premio Ford C. Frick por su impacto y longevidad como pionero en narraciones de béisbol en español y anfitrión del programa “La Cabalgata Deportiva Gillette” producido en los Estados Unidos y distribuido hacia América Latina. Su voz fue referencia y una figura clave en la popularización del béisbol entre los hispanohablantes a través de su trabajo como comentarista en cadenas de radio.

6. Rod Carew (Panamá)
Clase: 1991
Un virtuoso maestro del bateo, Carew fue siete veces campeón de bateo en la Liga Americana y terminó su carrera con un impresionante promedio de .328. Hombre referencia del arte del contacto.

7. Jaime Jarrín (Ecuador)
Clase: 1998
Legendario narrador de los Dodgers de Los Ángeles, Jarrín fue la voz prominente en la transmisiones de béisbol en español por más de seis décadas para los Dodgers y figura de la organización en sus iniciativas de internacionalización de su marca.

8. Orlando Cepeda (Puerto Rico)
Clase: 1999
Conocido como “Peruchín”, Cepeda fue un temido bateador de poder y Novato del Año de la Liga Nacional en 1958 con los Gigantes de San Francisco. 11 Juegos de Estrella y MVP en 1967 de la Liga Nacional.

9. Tany Pérez (Cuba)
Clase: 2000
Pérez fue una fuerza constante en la alineación de los Rojos de Cincinnati y miembro del club de los 500 jonrones. Un poderoso bateador que caracterizó y lideró la era de la “Maquinaria Roja”.

10. Felo Ramírez (Cuba)
Clase: 2001
Reconocido por su larga y distinguida carrera como pionero y narrador de béisbol en español en cadenas en los Estados Unidos y a nivel internacional, Ramírez fue una voz icónica para generaciones de fanáticos latinos del béisbol y pasó los últimos años de su prolífica carrera como la voz de los Marlins de Florida.

11. José de la Caridad Méndez (Cuba)
Clase: 2006
Apodado “El Diamante Negro”, Méndez fue un lanzador destacado en las Ligas Negras, famoso por su dominio en el montículo. Ingresó al Salón de la Fama por el comité especial de las Ligas Negras.

12. Cristóbal Torriente (Cuba)
Clase: 2006
Una estrella de las Ligas Negras, Torriente fue conocido por su poderoso bateo y su habilidad para jugar múltiples posiciones en el campo. Ingresó al Salón de la Fama por el comité especial de las Ligas Negras.

13. Alejandro Pompez (Cuba)
Clase: 2006
Oficialmente nacido en Cayo Hueso, Florida, versiones históricas refieren su nacimiento real a La Habana, Cuba al igual que toda su familia. Pompez fue un influyente ejecutivo y propietario de los famosos equipos “New York Cubans” en distintas etapas de las Ligas Negras. Jugó un papel crucial en el desarrollo de jugadores latinos en el béisbol, por sus iniciativas de búsqueda de talento en el Caribe y su manejo de relaciones con equipos de MLB, especialmente con los Gigantes de Nueva York.

14 .Roberto Alomar (Puerto Rico)
Clase: 2011
Considerado uno de los mejores segundas bases de todos los tiempos, Alomar ganó 10 Guantes de Oro y fue un 12 veces All-Star.

15. Pedro Martínez (República Dominicana)
Clase: 2015
Uno de los lanzadores más dominantes de su era, Pedro ganó tres premios Cy Young y fue un pilar en el equipo de los Medias Rojas de Boston que rompió la “Maldición del Bambino”.

16. Iván Rodríguez (Puerto Rico)
Clase: 2017
“Pudge”, Rodríguez es uno de los mejores receptores defensivos de la historia, con 13 Guantes de Oro y un título de Jugador Más Valioso (MVP).

17. Vladimir Guerrero (República Dominicana)
Clase: 2018
Guerrero, conocido por su capacidad de batear lanzamientos fuera de la zona de strike, fue un temido bateador y MVP de la Liga Americana en 2004. Ha sido uno de los jugadores más populares en su país y en América Latina por su humildad y conexión con los fanáticos.

18. Mariano Rivera (Panamá)
Clase: 2019
Considerado el mejor cerrador en la historia del béisbol, Rivera acumuló 652 salvamentos y fue una pieza clave en las victorias de los Yankees de Nueva York en la Serie Mundial. Rivera ha sido el único jugador en la historia electo al Salón de la Fama de manera unánime con el 100% de los votos.

19. Edgar Martínez (Puerto Rico)
Clase: 2019
Conocido por su excepcional capacidad de bateo, especialmente como bateador designado, Martínez fue siete veces All-Star y ganó dos títulos de bateo.

20. Orestes “Minnie” Miñoso (Cuba)
Clase: 2022
Conocido como el “Cometa Cubano”, Miñoso rompió barreras raciales y fue un pionero para los jugadores latinos en las Grandes Ligas. Jugó en las Ligas Negras y tras su llegada a las Grandes Ligas permaneció como jugador activo por 4 décadas, siendo el único jugador que ha participado en juegos oficiales en 5 décadas distintas (40s-80s).

21. Tony Oliva (Cuba)
Clase: 2022
Un destacado bateador de contacto, Oliva fue tres veces campeón de bateo en la Liga Americana y un ocho veces All-Star con los Mellizos de Minnesota.

22. David Ortiz (República Dominicana)
Clase: 2022
Conocido como “Big Papi”, Ortiz fue uno de los bateadores de mayor “clutch” en la historia de los Medias Rojas de Boston, ayudando al equipo a ganar tres títulos de Serie Mundial.

23. Adrián Beltré (República Dominicana)
Clase: 2024
Beltré es considerado uno de los más completos terceras bases en la historia del juego y miembro del club de 33 bateadores en la historia con 3,000 hits. Ha sido reconocido por su defensa excepcional en la esquina caliente.

Estos jugadores y figuras del béisbol no solo han dejado una huella imborrable en el campo, sino que también han servido como embajadores del béisbol en sus respectivas comunidades, inspirando a generaciones de jóvenes latinos a seguir sus pasos.

LATINOAMERICANOS EN COOPERSTOWN
PAÍSMIEMBROS
DEL SALÓN DE LA FAMA
ELECTOS POR
VOTOS DE BBWAA
CUBA80
REPÚBLICA DOMINICANA55
PUERTO RICO53
PANAMÁ22
VENEZUELA11
ECUADOR10
ARGENTINA10
ACTUALIZADO 2024.

Adrián Beltré: El legado

VOCES DEL DIAMANTE

COOPERSTOWN, NY. ESPECIAL DIAMANTE23 – El béisbol ha sido testigo de muchas estrellas brillantes, pero pocas han dejado una marca tan indeleble como Adrián Beltré. Este tercera base dominicano no solo se destacó por su habilidad en el campo, sino también por su carisma y profesionalismo fuera de él. Su carrera, que abarcó dos décadas, es un testimonio de perseverancia, talento y dedicación al deporte.

¿Es Beltré el mejor antesalista de todos los tiempos? Una pregunta que pudiera ser muy subjetiva, pero en este caso, por muchas razones, las discusiones alrededor de esta pregunta pudieran terminar en un sí.

Sólo eso, es más que un legado.

Adrián Beltré nació el 7 de abril de 1979 en Santo Domingo, República Dominicana. Desde joven, mostró un talento natural para el béisbol, lo que le valió una firma con los Dodgers de Los Ángeles en 1994, cuando solo tenía 15 años.

Ese año, los scouts de los Dodgers, Ralph Avila y Pablo Peguero, notaron a Beltré en las instalaciones del equipo en Santo Domingo. Aunque era extremadamente delgado con solo 130 libras, Beltré conectaba líneas rápidas y mostraba un brazo potente, impresionando tanto a los Dodgers que Avila lo firmó por $23,000.

Una de las historias más destacadas alrededor del Beltré se basa alrededor de su primer reporte de escauteo, donde Peguero y Ávila, legendarios scouts con visión de predicción, describieron al joven antesalista como un jugador con un bate electrizante y un brazo prodigioso, pero además destacaron que era un futuro material de nivel Salón de la Fama.

El contrato que cambió el sistema administrativo

Unos años después, el agente de Beltré, Scott Boras, descubrió que los Dodgers habían firmado a Beltré cuando tenía solo 15 años, lo que lo hacía menor de edad en ese momento y marcaba el acuerdo como una violación de las reglas para la firma de jugadores extranjeros aficionados.

Boras rápidamente presionó para que Beltré fuera declarado agente libre. Esto tenía mucho sentido para el jugador y el agente: la MLB había declarado a otros jugadores menores de edad como agentes libres en el pasado y Beltré se había convertido en uno de los mejores prospectos en el béisbol para ese entonces, lo que potencialmente resultaría en una gran ganancia si la liga obligaba a los Dodgers a liberarlo. Bud Selig optó por no recompensar a Beltré convirtiéndolo en agente libre, y en su lugar suspendió las operaciones de scouting de los Dodgers en la República Dominicana por un año.

En el año 2000, Peguero y Ávila fueron suspendidos por un año, y la academia en Campo Las Palmas fue clausurada por 12 meses. Los Dodgers recibieron una multa de US$50,000. Al año siguiente, la MLB abrió su primera oficina fuera de los Estados Unidos en Santo Domingo, con el objetivo de monitorear los fichajes de los equipos y controlar la documentación.

Prolífica Carrera

A lo largo de su carrera, Beltré jugó para varios equipos, incluidos los Dodgers de Los Ángeles, los Marineros de Seattle, los Medias Rojas de Boston y los Rangers de Texas.

Fue con los Rangers donde encontró su hogar definitivo, convirtiéndose en un favorito de los fanáticos y un pilar del equipo. Beltré acumuló numerosos logros a lo largo de su carrera. Fue seleccionado a cinco Juegos de Estrellas y ganó cinco Guantes de Oro por su excelencia defensiva.

Además, recibió cuatro Bates de Plata, demostrando su habilidad tanto en defensa como en ofensiva. Uno de los momentos más destacados de su carrera fue el 30 de julio de 2017, cuando se convirtió en el 31º jugador en la historia de la MLB en alcanzar los 3,000 hits. Este logro lo colocó en una élite exclusiva y solidificó su legado como uno de los mejores tercera base de todos los tiempos.

Adrián Beltré anunció su retiro del béisbol profesional el 20 de noviembre de 2018. Su partida dejó un vacío en el deporte, pero su legado sigue vivo. Beltré es un ejemplo de cómo el talento, combinado con el trabajo duro y la humildad, puede llevar a una carrera extraordinaria.

Más allá de sus habilidades en el campo, Beltré es conocido por su personalidad y sentido del humor. Sus interacciones con sus compañeros de equipo y su relación especial con los fanáticos lo hicieron querido por muchos. Su famosa manía de no permitir que nadie tocara su cabeza se convirtió en una broma recurrente que deleitaba a los seguidores y a sus compañeros. Beltré también se ha destacado por su labor filantrópica. Ha apoyado diversas causas, tanto en su natal República Dominicana como en los Estados Unidos, demostrando su compromiso con la comunidad y su deseo de retribuir.

Meses agitados

Adrián Beltré culminó un año agitado este fin de semana que comenzó en octubre pasado cuando fue invitado por los Texas Rangers a la Serie Mundial en calidad de leyenda del club y acompañó al equipo en su camino a ganar su primera Serie Mundial. Su presencia fue reconocida por los jugadores en el terreno de juego y el respeto de la organización y sus jugadores lo elevó en el mejor momento en la historia de la franquicia.

En diciembre, su exaltación al Salón de la Fama del Béisbol Latino en Punta Cana, junto a David Ortiz, Manny Ramírez, Carlos Beltrán y Bobby Abreu, marcó el inicio de una etapa de reconocimientos que ya había comenzado en Texas en 2019, cuando su número fue retirado por la franquicia. Algunos días después de la ceremonia en Punta Cana, su nombre fue seleccionado por la Asociación de Escritores hacia el Salón de la Fama de Cooperstown.

Beltré comenzó un proceso de protocolos que incluyó viajes a Cooperstown para sus primeros compromisos. Invitaciones, consejos, preparativos, que se sumaron al protocolo de una temporada élite como campeones para los Texas Rangers que además fueron seleccionados como anfitriones del Juego de Estrellas en el nuevo Globe Life Field, donde además Adrián fue seleccionado para dirigir uno de los equipos del Juego de las Futuras Estrellas y para hacer el lanzamiento ceremonial escoltado por Iván Rodríguez, Fergie Jenkins y Nolan Ryan.

Y justo tres días después comenzó este fin de semana histórico en Cooperstown donde selló su inmortalidad como el quinto dominicano en el Salón de la Fama y el latino número 23 en la historia que enriquece las paredes de la galería de inmortales del Salón de la Fama del Béisbol.

“Tomaré una vacaciones con mi familia. Ellos lo merecen y merecemos un descanso que todo el agite reciente. Luego podremos digerir todo lo que ha ocurrido y me sentaré a pensar cual será el próximo paso de mi carrera” dijo Beltré una vez bajó de la tarima tras ser oficialmente exaltado a Cooperstown.

Su trayectoria no solo se mide en estadísticas, sino en el impacto duradero que tuvo en el juego y en aquellos que tuvieron la fortuna de verlo jugar.

Adrián Beltré es más que una estrella del béisbol; es un ícono y un embajador del deporte. Uno de los peloteros latinos que han sido ejemplo de conducta intachable, compañerismo y deportividad. Su legado perdurará no solo por sus impresionantes estadísticas, sino por la alegría y el profesionalismo con el que jugó. Beltré nos recordó a todos por qué amamos el béisbol y dejó una marca que será recordada por generaciones.

Omar Vizquel: La leyenda de las “Manos de Seda”

BRISTOL, CT – Omar Vizquel, cuyo nombre completo es Omar Enrique Vizquel González, nació el 24 de abril de 1967 en Caracas, Venezuela. Es un exjugador profesional de béisbol que se destacó como uno de los mejores campocortos en la historia de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB).

Vizquel inició su carrera profesional en las Grandes Ligas en 1989, jugando para los Seattle Mariners. Desde el principio, demostró su destreza defensiva excepcional y habilidades para fildear, ganando elogios por su defensa en la posición de campocorto. A lo largo de su carrera, Vizquel ganó 11 premios Guante de Oro, un reconocimiento otorgado al mejor defensor en su posición.

Además de su destacada defensa, Vizquel también era un bateador sólido. A lo largo de su carrera, logró un promedio de bateo respetable y se convirtió en un bateador oportuno en momentos clave del juego. También fue conocido por su habilidad para robar bases y su inteligencia en el juego.

A lo largo de su carrera de 24 años en las Grandes Ligas, Vizquel jugó para varios equipos, incluyendo los Seattle Mariners, Cleveland Indians, San Francisco Giants, Texas Rangers, Chicago White Sox y Toronto Blue Jays. Durante su tiempo con los Cleveland Indians en la década de 1990, formó parte de un equipo exitoso y contribuyó a la conquista de seis títulos de división consecutivos y dos apariciones en la Serie Mundial en 1995 y 1997.

Además de su éxito en el campo, Vizquel también fue reconocido como un líder y un mentor para jugadores jóvenes. Era conocido por su ética de trabajo incansable y su dedicación al juego. Después de retirarse como jugador, Vizquel continuó involucrado en el béisbol como entrenador y mánager en las ligas menores.

A lo largo de su carrera en las Grandes Ligas de Béisbol (MLB), Omar Vizquel estableció varios récords y logros destacados. A continuación se mencionan algunos de ellos:

  1. Récord de Guantes de Oro: Vizquel ganó un total de 11 premios Guante de Oro, un reconocimiento otorgado anualmente al mejor defensor en su posición. Estos premios los ganó durante su carrera en diferentes equipos y en diferentes años, destacando su habilidad defensiva como campocorto.
  2. Récord de asistencias y dobleplays: Vizquel estableció varios récords defensivos durante su carrera. Es el líder histórico en asistencias en la posición de campocorto, con un total de 8,936. También ostenta el récord de más dobleplays realizados por un campocorto, con un total de 1,734.
  3. Récord de juegos jugados por un campocorto: Vizquel disputó un total de 2,709 juegos en la posición de campocorto a lo largo de su carrera. Esta cantidad de juegos es la mayor registrada por un campocorto en la historia de las Grandes Ligas.
  4. Récord de temporadas sin errores: Vizquel también estableció el récord de más temporadas sin cometer un error como campocorto en la historia de las Grandes Ligas. Registró 9 temporadas sin errores durante su carrera, lo que demuestra su habilidad defensiva y consistencia en el campo.

Estos son solo algunos de los récords y logros notables que Omar Vizquel estableció durante su carrera en las Grandes Ligas. Su destreza defensiva, consistencia y longevidad en el juego lo convirtieron en uno de los mejores campocortos de su generación y le valieron un lugar destacado en la historia del béisbol.

La carrera de Omar Vizquel en las Grandes Ligas dejó un legado duradero. Es ampliamente considerado como uno de los mejores campocortos defensivos en la historia del béisbol y fue incluido en el Salón de la Fama del Béisbol Venezolano en 2008. Su impacto en el juego y su habilidad para hacer jugadas espectaculares en el campo lo convirtieron en una figura querida y respetada en el mundo del béisbol.

Teóscar con el tercer título consecutivo del HR Derby para República Dominicana.

El dominicano Teóscar Hernández se convirtió en el tercer dominicano en años consecutivos en coronarse campeón del Festival de Cuadrangulares del Béisbol de las Grandes Ligas, emulando a sus compatriotas Juan Soto y Vladimir Guerrero Jr.

Hernández venció a la estrella de los Kansas City Royals, Bobby Witt Jr., en la ronda final del Home Run Derby en el Globe Life Field en Arlington, Texas. Hernández apenas superó a Witt en la ronda final después de que el último intento de Witt, que lo habría empatado, quedó dolorosamente corto, ante una fanaticada local apoyando a Witt Jr., por el impacto que su padre, el exlanzador Bobby Witt tuvo en esta franquicia con 11 años con los Rangers.

Hernández, conocido cariñosamente como “El Chino”, carga las banderas de su excompañero Vladimir Guerrero Jr. de los Blue Jays de Toronto. Hernández es ahora el primer jugador de los Los Angeles Dodgers en ganar el Home Run Derby, y el octavo jugador nacido en la República Dominicana en ganar el evento. Su victoria le valió también un bono de $1 millón.

El Derby tuvo algunos cambios notables este año, lo que aceleró un poco el evento. Los ocho jugadores batearon primero, y luego los cuatro mejores jugadores —Hernández, Witt, Alec Bohm y José Ramírez— avanzaron a una semifinal estilo bracket. Pete Alonso, quien buscaba su tercer título en el Derby, Adolis Garcia, Gunnar Henderson y Marcell Ozuna fueron eliminados en la ronda inicial.

Witt venció a Ramírez en su batalla semifinal después de lograr 17 home runs en la ronda. Ramírez bateó solo cuatro home runs en sus primeros 25 lanzamientos en esa ronda. Hernández luego venció a Bohm en un emocionante desempate después de que cada jugador conectara 14 home runs para ganar su lugar en la final.

Hernández fue el primero en batear en la final, y parecía un poco agotado desde el principio. Conectó solo cuatro home runs en sus primeros 14 lanzamientos antes de su tiempo muerto, aunque salió disparando y bateó cinco de sus siguientes seis fuera del parque antes de terminar con 11 home runs antes de su ronda de bonificación, donde agregó tres más para llegar a 14.

Con ese número a batir, Witt también comenzó despacio. Falló sus primeros cinco intentos y pidió su tiempo muerto con solo cuatro home runs y 15 lanzamientos restantes. Sin embargo, un fuerte final lo llevó a 11 en la regulación, igualando perfectamente la marca de Hernández.

Pero Witt falló sus dos primeros disparos en la ronda de bonificación, lo que lo dejó atrás de inmediato. Aunque conectó dos home runs para al menos darse una oportunidad, su último intento de home run se quedó apenas corto de la pared del jardín central. Eso le dio oficialmente el título a Hernández.

Germán Márquez Regresará a la Loma por los Rockies Este Domingo Contra los Mets

Tras un período de recuperación de 15 meses por cirugía de Tommy John, el as de los Rockies de Colorado, el venezolano Germán Márquez, está programado para regresar a la loma este domingo contra los Mets de Nueva York. Márquez, quien ha culminado satisfactoriamente su rehabilitación de transplante de ligamento en el codo, hizo su séptima apertura de rehabilitación, su segunda para los Yard Goats de Hartford, el pasado martes.

En esta última salida, Márquez lanzó cinco entradas completas, permitiendo tres carreras en cuatro hits, mientras ponchaba a ocho bateadores.

El manager de los Rockies, Bud Black, confirmó que el codo de Márquez respondió bien tras su última apertura de rehabilitación, durante la cual alcanzó una velocidad de 99 millas por hora con su recta. En general, Márquez se enfocó en la calidad de sus lanzamientos en sus asignaciones de rehabilitación donde fue asignado a cinco equipos desde la clase de novatos hasta triple A. De 7 aperturas no salió con ninguna victoria, perdió 4 y dejó promedio de carreras limpias de 7.11, pero ponchó 24 contrarios en 19 entradas.

Lo importante es ver su brazo fortalecido y sin dolor en las rutinas de preparación y post-salidas como lanzador abridor.

Márquez estaría alineado para abrir en el último juego de los Rockies antes del receso del Juego de Estrellas este domingo contra los Mets. Sin embargo, la organización podría optar por darle un poco más de tiempo para recuperarse de la salida del martes y esperar hasta después del receso para activarlo de la lista de lesionados de 60 días. Este fin de semana se une al club en Citi Field.

El regreso de Márquez es una noticia alentadora para los Rockies, que buscarán su experiencia y dominio en el montículo para enfrentar la segunda mitad de la temporada con fuerza.

Salón de la Fama del Béisbol Latino anuncia nuevos inmortales pertenecientes a la 11ra. Clase.

Punta Cana, República Dominicana – PRENSA SALÓN DE LA FAMA DEL BÉISBOL LATINO

El Comité Internacional de Exaltación del Salón de la Fama del Béisbol Latino y la Junta Directiva de esta institución, verificó los resultados del proceso de votación por parte del Círculo de Cronistas adscritos, correspondiente al año 2024 y se complace en anunciar a los seleccionados para 11ra. Clase. 

Los honrados en esta ocasión son los dominicanos Alex Rodríguez y Alfonso Soriano, los venezolanos Félix Hernández y Johan Santana, y el curazoleño Andruw Jones.

De los 150 jugadores elegibles en la lista preliminar del Comité Internacional de Exaltación, un total de 40 fueron sometidos al voto y escrutinio del Círculo de Cronistas del Salón de la Fama del Béisbol Latino, representando a los diversos países de América Latina.  Estos cinco jugadores fueron seleccionados como los próximos inmortales, siendo Andruw Jones el que mayor cantidad de votos recibió con 16, seguido de Johan Santana con 12, Félix Hernández y Alex Rodríguez con 11, y Alfonso Soriano con 10.

Robinson Paredes, director general del Salón de la Fama del Béisbol Latino, expresó su satisfacción tras la culminación exitosa del proceso de votación. “Estamos sumamente complacidos por la forma y la fluidez como se desarrolló nuestro proceso automatizado de votación. Primero felicitamos a los miembros de la crónica de los distintos países que tuvieron la responsabilidad una vez más de hacer la difícil tarea de analizar las carreras de tantas glorias del deporte, todos los nombres entre los candidatos son merecedores en su justa medida de formar parte de esta élite, pero quienes alcanzan el corte final, realmente representan la cúspide del talento latino en el béisbol y sus carreras son motivo de orgullo de lo que nuestros peloteros aportan a la historia y contexto del béisbol.”

Don Roberto Weill, Presidente Emérito del Salón de la Fama del Béisbol Latino, expresó igualmente su emoción con la venidera clase: “Tenemos a un grupo de jugadores que representaron excelencia y nada más que excelencia en lo más alto.  Jugadores que no sólo tenían que estar aqui, pero que también merecen un lugar muy ganado en Cooperstown.  Será un gran año nuevamente para engrandecer al béisbol latino”

Los votantes concretaron el período durante el mes de junio de 2024 y tras intensos días de análisis, cada votante seleccionó hasta 5 jugadores entre los 40 disponibles.  El reglamento del Salón de la Fama del Béisbol Latino limita a que sólo 3 representantes de un mismo país conformen cada clase.  Sin embargo, la diversidad de esta 11ra. Clase es una muestra de una generación de alto impacto en la historia del juego.

“Nos prepararemos para recibirlos con los brazos abiertos en esta institución que enaltece sus carreras y los elevaremos al nivel de inmortales en la venidera gala para satisfacción de todos los fanáticos”, añadió Paredes.

Andruw Jones

Andruw Jones, nacido en la capital Willemstad, en la Isla de Curazao, nación constituyente del Reino de los Países Bajos, es considerado uno de los mejores jardineros centrales de todos los tiempos. Con 434 jonrones y 1,289 carreras impulsadas, Jones también fue galardonado con diez Guantes de Oro por su excelencia defensiva.  Por 12 temporadas fue un patrullero estrella con los Bravos de Atlanta, participando en 18 series de postemporada, hilvanando grandes momentos que incluyeron 10 cuadrangulares y promedio de .273.  En 17 temporadas en las Grandes Ligas dejó un WAR de 62.7 con 5 equipos.  Posteriormente militó en dos temporadas en la Liga Japonesa con las Águilas Doradas de Tohoku Rakuten.  En el circuito invernal vió acción con los Tiburones de La Guaira de la Liga Venezolana y con las Águilas Cibaeñas en la Liga Dominicana.  En el 2006 formó parte de la Selección Nacional del Reino de los Países Bajos en el Clásico Mundial de Béisbol.  Su destacada carrera le valió el mayor número de votos entre los seleccionados de este año, con 16.

Johan Santana

Uno de los más grandes lanzadores latinos de todos los tiempos es el venezolano Johan Santana, nacido en Tovar, estado Mérida, “El Gocho” es recordado por su dominio y control en el montículo. Ganador del premio Cy Young en dos ocasiones (2004 y 2006), Santana acumuló 1,988 ponches y promedio de carrera de 3.20 a lo largo de su carrera. Su capacidad para controlar el juego y su carácter competitivo lo hicieron destacar en cada partido.  En 2006 ganó la triple corona de pitcheo en la Liga Americana con los Mellizos de Minnesota con 19 victorias, ERA de 2.77 y 245 ponches.  Fue tres veces líder en efectividad en la Liga Americana.  Lanzó el primer juego sin hits ni carreras en la historia de los Mets de Nueva York el 1 de junio de 2012 y fue convocado a 4 Juegos de Estrellas.  Fue exaltado por los Mellizos de Minnesota a su Salón de la Fama.  Participó con la selección venezolana en el Clásico Mundial de Béisbol 2006 y militó con los Navegantes del Magallanes en el béisbol venezolano.

Alex Rodríguez

El dominicano Alex Rodríguez, nacido en Nueva York, Estados Unidos, y de ascendencia dominicana y doble nacionalidad, es conocido como “A-Rod”. Es uno de los jugadores más completos en la historia del béisbol. Durante su carrera, acumuló 696 jonrones, ubicándose como el 5to. en la lista histórica de mayores jonroneros en las Grandes Ligas.  Su ofensiva incluye 3,115 hits y 2,086 carreras impulsadas, además de ser tres veces Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Americana. Su WAR de 117.6 está en el lugar 16 de todos los tiempos y es el único jugador hispano entre los mejores 20 en este renglón.  Participó en 14 Juegos de Estrellas, ganó 10 Bates de Plata, 2 Guantes de Oro y fue campeón de la Serie Mundial 2009 con los Yankees de Nueva York.  Formó parte del equipo de los Estados Unidos en el Clásico Mundial del 2006 y fue parte del róster de la República Dominicana en la edición de 2009, sin ver acción por una lesión.  En la pelota invernal dominicana militó con los Leones del Escogido. 

Félix Hernández

El venezolano Félix Hernández, nacido en Valencia, estado Carabobo, es apodado “El Rey Félix” y fue una fuerza dominante en el montículo. Hernández lanzó el juego perfecto número 23 en la historia de la MLB y ganó el premio Cy Young de la Liga Americana en 2010. Con 2,524 ponches y un promedio de carreras limpias de 3.42, se consolidó como uno de los mejores lanzadores de su generación.  Fue dos veces líder en efectividad en la Liga Americana y participó en 6 Juegos de Estrellas.  Participó con la Selección Nacional de Venezuela en las ediciones 2009 y 2017 del Clásico Mundial de Béisbol y militó con los Cardenales de Lara y los Navegantes del Magallanes en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional.  Es miembro del Salón de la Fama de los Marineros de Seattle.

Alfonso Soriano  

Alfonso Soriano, nacido en San Pedro de Macorís, República Dominicana, destacó por su velocidad y poder en el plato. En su carrera, Soriano conectó 412 jonrones y robó 289 bases, siendo uno de los pocos jugadores en la historia en combinar poder y velocidad con tanta eficacia y dejando promedio de bateo vitalicio de .270 con 2,095 hits en sus 16 temporadas en Grandes Ligas. Su desempeño como jardinero y segunda base lo llevó a ser seleccionado a siete Juegos de Estrellas.  En el 2006 con los Nacionales de Washington tuvo una temporada con 46 jonrones y 41 bases robadas, siendo apenas el cuarto jugador en la historia en lograr tal hazaña y el único en la primera década del siglo 21.  Soriano debutó primero en la Liga Japonesa con el Hiroshima Toyo Carp, antes de ser transferido al sistema de MLB.  En la Liga Dominicana militó con las Estrellas Orientales.  Participó con la Selección Nacional Dominicana en el Clásico Mundial de Béisbol 2006.

Ceremonia pautada de nuevo en Punta Cana, Capital Turística.

La ceremonia de exaltación está pautada para el lunes 2 de diciembre a las orillas de las paradisícasa playas de Punta Cana, República Dominicana, donde los nuevos inmortales participarán de una gala de exaltación acompañados de la prensa especializada, invitados especiales e inmortales del deporte latinoamericano, así como también los representantes del Comité Internacional de Exaltación y autoridades del deporte de la República Dominicana.

Esta será la 11ra clase del Salón de la Fama del Béisbol Latino, un evento que celebra la grandeza y el legado de los mejores jugadores latinoamericanos en la historia del béisbol.

Shohei Ohtani: La gran estrella de esta era

VOCES DEL DIAMANTE

BRISTOL, CT – Shohei Ohtani nació el 5 de julio de 1994 en Oshu, Iwate, Japón. Es un jugador profesional de béisbol que ha destacado tanto como lanzador como bateador. Su capacidad para dominar en ambas facetas del juego lo ha convertido en una figura única y emocionante en el mundo del béisbol.

Ohtani comenzó su carrera profesional en Japón con el equipo Hokkaido Nippon-Ham Fighters en la Liga Japonesa de Béisbol del Pacífico (NPB). Hizo su debut en 2013 como lanzador y rápidamente se destacó por su velocidad y habilidad para lanzar con una amplia variedad de lanzamientos, incluyendo una recta que alcanza las altas velocidades y una excelente bola deslizante.

En la temporada 2016, Ohtani tuvo un desempeño excepcional tanto en el montículo como en el plato. Lideró la liga en promedio de bateo y también obtuvo números destacados como lanzador. Esto llamó la atención de los equipos de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB), generando un gran interés en Ohtani en todo el mundo.

Shohei Ohtani estableció varios récords destacados durante su carrera en Japón antes de unirse a las Grandes Ligas de Béisbol (MLB). Aquí hay algunos de los registros notables que logró:

  1. Velocidad en el montículo: Ohtani alcanzó velocidades impresionantes en sus lanzamientos durante su tiempo en la Liga Japonesa de Béisbol del Pacífico (NPB). Se informó que lanzó la recta más rápida en la historia de la NPB, alcanzando velocidades superiores a las 100 millas por hora (160 km/h).
  2. Jonrones y pitcheo en una temporada: En 2016, Ohtani dejó una marca indeleble en la NPB al convertirse en el primer jugador en la historia de la liga en lanzar más de 140 entradas y conectar más de 20 jonrones en una sola temporada. Este logro demostró su habilidad tanto como lanzador como bateador.
  3. MVP de la NPB: Ohtani fue galardonado con el premio al Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Japonesa del Pacífico en 2016. Fue reconocido por su destacado desempeño tanto como lanzador como bateador durante esa temporada.
  4. Temporadas con récords dobles: Ohtani también estableció récords en la NPB al tener temporadas con dobles dígitos tanto en victorias como en jonrones. Esto destacó su versatilidad y habilidad para contribuir en múltiples aspectos del juego.

Estos son solo algunos de los registros notables que Shohei Ohtani estableció durante su carrera en Japón. Su talento y éxito en ambos lados del juego como lanzador y bateador fueron fundamentales para generar expectativas y emoción en torno a su llegada a las Grandes Ligas.

En diciembre de 2017, Ohtani anunció que se uniría a los Los Angeles Angels en la MLB. Su llegada a los Estados Unidos generó una gran expectación, ya que se esperaba que mostrara su talento tanto como lanzador como bateador. En su primera temporada en las Grandes Ligas en 2018, Ohtani demostró su valía al convertirse en el primer jugador en casi un siglo en lanzar al menos 50 entradas y batear al menos 15 jonrones en la misma temporada.

Desafortunadamente, Ohtani tuvo que someterse a una cirugía de Tommy John en 2018 para reparar una lesión en el codo, lo que limitó su participación como lanzador en las temporadas siguientes. Sin embargo, continuó siendo un bateador destacado y demostró su poder con numerosos jonrones.

En la temporada 2021, Ohtani sorprendió al mundo del béisbol con actuaciones históricas. Además de destacar como lanzador, también se convirtió en uno de los bateadores más temidos de la liga. Bateó numerosos jonrones y participó en el Home Run Derby del Juego de Estrellas de la MLB, donde impresionó a todos con su poder de bateo.

Ohtani llegó a la cúspide de la popularidad previo a la temporada 2023 de la MLB, cuando representó a su país natal Japón en el Clásico Mundial de Béisbol. Su actuación desde el montículo y en el plato cumplió con las expectativas, pero su liderazgo y capitanía de la Selección Nacional fue quizás el punto más destacado, elevando en todo momento el ánimo de un equipo que se perfilaba entre los favoritos, ante selecciones repletas de estrellas de MLB como la de República Dominicana, Venezuela y Estados Unidos.

Japón alcanzó la final del torneo en un partido que quedó para la historia, definiéndose prácticamente en el último turno del juego con Ohtani como relevista buscando sellar la victoria y fue nada menos que ante Mike Trout que logró un histórico ponche, logrando así el tercer título para los nipones en 5 ediciones del máximo torneo del béisbol internacional.

La versatilidad y habilidad de Ohtani en el campo de juego lo han convertido en una figura destacada y única en el béisbol moderno. Su historia sigue siendo escrita a medida que continúa desafiando las expectativas y emocionando a los fanáticos en todo el mundo.

Cuando la mayoría ignorante se impone en el béisbol

VOCES DEL DIAMANTE

BRISTOL, CT – Durante la última década, cubriendo el béisbol a diario y mientras se produjo la revolución de los medios sociales alrededor del mundo, expertos, jugadores, fanáticos y hasta gente que no tiene ni idea de lo que pasa o representa el béisbol, más allá de que se juega con un bate y una pelota, discutieron sin parar sobre el “problema del béisbol”.

“Es un juego muy lento…”

“Los jugadores no son atletas” (argumento de los futboleros)

“¿Quién quiere ver 4 o 5 horas de un juego en televisión?”

“¡No conecta con los fanáticos jóvenes!”

Bla, bla, bla bla.

Algunos de estos opinadores presionaron las fibras de los nervios centrales, e incluso lograron insertarse en ellos, y junto a la ola de opinión pública demostraron con datos y análisis tener soluciones mágicas para evitar esa ola de críticas: 

  • Convencer a los criticones a ver televisión en la era del streaming, 
  • Asistir a un estadio con los precios más altos en la historia.
  • Darle seguimiento al juego con atletas presionados a no mostrarse públicamente por temor a ser etiquetados de no tener un compromiso real con el terreno de juego y sus gigantescos salarios.

La gran pregunta en pleno proceso de implementación es que si funcionó, pero aún es muy temprano para determinarlo.  Realmente es un juicio muy sesgado pues muchos dirán que sí, otros que no. 

Los datos, que al final son sólo números, muestran cifras probablemente positivas pero sin emociones.  Sin embargo, son las emociones lo que al final determina el éxito comercial de una marca o iniciativa. 
Es la forma de impactar y ser longevo en el tiempo.  

Es lo que muchos llaman “tradición o cultura”, pero estos conceptos no son digeridos ni entendidos por los opinadores. Es más, ni les interesan.

Después de casi tres meses de la temporada 2023 no quiero meterme en comparaciones estadísticas o efectos de la nueva forma del shift.  Lo que sí podemos evaluar es el impacto en el tiempo de juego. 

En 2022, el promedio de un juego fue de tres horas, tres minutos. Para principios de Mayo 2023: dos horas, treinta y seis minutos.

Usted dirá: Media hora no es mucho. Ahora le pongo dos escenarios.

Escenario número 1:

Martha es una mujer de treinta y tres años, mamá de dos niños. Ella fue al estadio en compañía de amigos y sus dos hijos varones de 7 y 5 años. Llegaron al estadio a las 6 pm para un juego que comienza a las 7 pm. 

A Martha le importa muy poco quien sea el abridor del equipo local, no sabe ni quien es el equipo contrario. Llegó al parque a comprar comida chatarra para sus hijos, gastando $45 en dos hot dogs, dos bebidas y una cerveza, haciendo una larga fila antes de buscar su asiento. 

Se sentaron a comer en sus asientos cuando ya el juego estaba en la baja de la primera entrada.  Martha comenzó a tomarse selfies y fotos con sus amigos y niños, a postear que estaba en el estadio mientras conversaba con su grupo.

Finalmente en la cuarta entrada preguntó por las incidencias del juego a propósito de un jonrón del equipo local que pierde 4-1. Una hora después, y una cerveza después, aún con tres dedos restantes en el vaso, Martha se da cuenta que el juego terminó. Son las 9:40 pm. 

A Martha le parece genial que aún haya tiempo para ir a cenar afuera pues no es tan tarde para los niños. A pesar de que no participó mucho en la experiencia del parque, Martha gastó en sus 3 horas más de $250, le pareció un poco costoso, pero al fin este será el único juego que vaya en la temporada.
La duración de su evento de entretenimiento le pareció “buena”, de hecho, lo compara con asistir a un concierto de música con la particularidad que en este recinto no se sabe ni una canción.

Escenario número 2:

Pedro es un hombre de 42 años, padre de una niña de 15 años. Pedro y su hija fueron al parque a ver al equipo local este sábado por la tarde en específico porque los Angels están de visita en casa y Ohtani está anunciado para lanzar. 

Para Pedro y su hija, ver a Ohtani será un evento inolvidable. Han seguido su temporada y saben que este sábado va por su victoria 11 de la temporada después de un par de salidas sin decisión. Les emociona pensar que Ohtani entiende que no ha estado bien en sus dos últimas presentaciones y que hoy está comprometido a sacar la casta.

Llegar al parque tres horas antes es un ritual. Visitarán diversas áreas, verán la práctica de bateo, intentarán atrapar una pelota, comerán en ese lugar del estadio que promociona sus nuevos platillos: los nachos especiales… ¡Que son únicos en la liga por sus ingredientes, porque hasta mac and cheese tienen! 

Pedro y su hija se prepararon para estar en su asiento previo al partido y observaron con atención cada jugada. Pedro disfrutó su cerveza, y su hija de un rico helado en una calurosa tarde de verano. Deliran viendo a Ohtani soltar pitcheos de 101 millas y quedaron impactados por su jonrón, el cual pudieron captar con su teléfono y compartir en sus redes sociales. 

Cuando Pedro fue a buscar su segunda cerveza, el juego llegó al séptimo inning y le dijeron que ya no se vende alcohol. Pedro fue con su hija a la tienda y compraron souvenirs antes de salir del parque a las 9:40 pm. 

Por una parte, Pedro y su hija salieron felices tras una tarde espectacular en el parque de pelota. Pero por el otro lado, Pedro quedó con ese sentimiento de que todo pasó muy rápido. Aquellos recuerdos de permanecer en el parque por largos ratos, disfrutar de un juego más pausado y sin la sensación del contrarreloj no paran de agobiar su mente y su cartera, pues a pesar de haber disfrutado, fueron $300 machacantes los que salieron de su cartera.

Pedro piensa que pudo tener más. ¡De hecho, debió tener más!

¡Bienvenidos al béisbol del 2023, donde la voluntad de los que no son fanáticos, se impone a la voluntad de los fanáticos!

Y cuando lo vemos de esta forma hay mucho en común con lo que vivimos en la actualidad, cuando las minorías buscan imponer sus conductas a la mayoría.  

El verdadero problema del béisbol es que por razones matemáticas aquellos que no son fanáticos, pero son consumidores casuales, son mayoría.  Para efectos de mercadeo es apetecible para las corporaciones atraer a esa mayoría, sin importar su conexión con el juego.

Por su parte esa minoría, la fanaticada del béisbol y su tradición, son el núcleo y pulmón del negocio, pero hoy es visto como eso: una minoría. 
La diferencia es que aquí esa minoría no se impone. No les conviene.

Una mayoría ignorante se impone a una minoría consciente, y para el negocio a cortísimo plazo, esto tiene mucho sentido, sobre todo para aquel que tiene que rendir cuentas “para hoy”.

Entonces, ¿Cuál es el balance de los cambios impuestos en el juego? Depende de cómo se vea.  Para Martha es bueno y a la vez irrelevante, para Pedro es negativo pero impactante. 

Para quienes controlan el juego como si fuera una obra de teatro el balance será positivo porque las cifras arrojan resultados favorables de una masa inerte a la emoción del juego. Para los amantes del juego, minoría por obvia razones, acelerar el juego media hora es realmente una mierda.

Pero la verdad del asunto irrefutable es que Pedro seguirá asistiendo al parque y su hija lo hará incluso por años después de Pedro. Quizás Martha ni se entere que su equipo se mudará de ciudad por la codicia de sus dueños.

Orlando “Peruchín” Cepeda | Un legado inmortal en el béisbol de luces y sombras

VOCES DEL DIAMANTE

El pasado 28 de junio de 2024, el mundo del béisbol perdió a una de sus leyendas más queridas y respetadas, Orlando “Peruchín” Cepeda. Su fallecimiento a los 86 años ha dejado un vacío inmenso en los corazones de sus seguidores y en la comunidad del béisbol en general. Conocido por su carisma, talento y contribuciones invaluables al deporte, Cepeda será recordado como uno de los grandes de todos los tiempos.

Orlando Cepeda, nacido el 17 de septiembre de 1937 en Ponce, Puerto Rico, comenzó su carrera en las Grandes Ligas con los Gigantes de San Francisco en 1958. Desde su debut, quedó claro que Cepeda era una fuerza a tener en cuenta. Ganó el premio al Novato del Año de la Liga Nacional en su primera temporada, estableciendo una reputación como uno de los bateadores más temidos de la liga.

Durante sus años con los Giants, Cepeda fue seleccionado a siete Juegos de Estrellas y se estableció como un pilar en la alineación, especialmente durante la temporada de 1961, cuando lideró la Liga Nacional con 46 jonrones y 142 carreras impulsadas.

En 1966, Cepeda fue transferido a los St. Louis Cardinals, donde continuó su racha de éxitos. En 1967, tuvo una de sus mejores temporadas, liderando a los Cardinals a un título de la Serie Mundial y ganando el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional. Cepeda finalizó esa temporada con un promedio de bateo de .325, 25 jonrones y 111 carreras impulsadas. A lo largo de sus años antes de llegar a los Medias Rojas de Boston, Cepeda acumuló impresionantes estadísticas, incluyendo 358 jonrones y más de 1,200 carreras impulsadas, consolidando su reputación como uno de los bateadores más temidos y respetados de su era.

El primer DH de los Red Sox

En diciembre de 1972, los Medias Rojas de Boston le ofrecieron ser su primer bateador designado (DH), una oportunidad que Cepeda aceptó de inmediato. En ese momento, el rol del bateador designado era una novedad, y Cepeda admitió en una entrevista en 2013 que no sabía mucho sobre esta posición. Sin embargo, esta decisión revitalizó su carrera y, según sus propias palabras, lo llevó al Salón de la Fama.

En la temporada de 1973, Cepeda jugó 142 partidos como bateador designado, alcanzando un promedio de bateo de .289 con 20 jonrones y 86 carreras impulsadas. En abril de ese año, comenzó con fuerza, bateando .333 con cinco jonrones, y en agosto, impulsó 23 carreras y conectó cuatro dobles en un solo juego contra Kansas City. Este rendimiento excepcional le valió el título de Bateador Designado del Año.

El 8 de mayo de 2013, Fenway Park celebró una ceremonia en honor a Cepeda por su papel como uno de los primeros bateadores designados. Durante el evento, Cepeda expresó su gratitud y sorpresa por el impacto duradero de esta posición en su carrera y en el béisbol en general.

Logros y reconocimientos

Los números de Cepeda hablan por sí mismos: 2,351 hits, 379 jonrones y 1,365 carreras impulsadas en su carrera. Pero más allá de las estadísticas, Cepeda dejó una marca imborrable en el juego con su estilo de juego apasionado y su habilidad para inspirar a sus compañeros de equipo.

Después de haber transcurrido su tiempo como elegible por la Asociación de Escritores de Béisbol de América para el Salón de la Fama, su turno llegó a través del Comité de Veteranos. El 25 de julio de 1999, el béisbol celebró la entrada de uno de sus más grandes talentos al Salón de la Fama: Orlando Cepeda. Conocido cariñosamente como “Peruchín” y “El Baby Bull”, Cepeda se convirtió en el segundo jugador puertorriqueño en recibir este honor, siguiendo los pasos del legendario Roberto Clemente.

La exaltación de Cepeda al Salón de la Fama fue un momento de profunda emoción y orgullo para él y para la comunidad puertorriqueña. En su discurso de aceptación, Cepeda agradeció a su familia, a sus compañeros de equipo y a los aficionados que lo apoyaron a lo largo de su carrera. También dedicó un momento especial a honrar la memoria de su padre, “Perucho” Cepeda, una leyenda del béisbol en Puerto Rico, quien influyó profundamente en su vida y carrera.

La inclusión de Orlando Cepeda en el Salón de la Fama no solo reconoce sus logros en el campo, sino también su carácter y resiliencia. Después de enfrentar desafíos personales y controversias fuera del campo, Cepeda demostró una notable capacidad de recuperación, convirtiéndose en un modelo a seguir y en un embajador del deporte.

Sombras en su carrera

La carrera de Cepeda no estuvo exenta de controversias y dificultades personales. En 1976, fue condenado en San Juan, Puerto Rico, por contrabando de marihuana y sentenciado a cinco años de prisión. Esta condena probablemente fue una de las razones por las que no fue elegido al Salón de la Fama por la Asociación de Escritores de Béisbol de América, aunque eventualmente fue elegido por el Comité de Veteranos en 1999.

Además, en mayo de 2007, fue arrestado por la Patrulla de Carreteras de California tras ser detenido por exceso de velocidad. Durante la inspección, los oficiales encontraron una cantidad “utilizable” de una sustancia en polvo blanco, probablemente metanfetamina o cocaína, así como marihuana y una jeringa. Este incidente fue un recordatorio de los desafíos personales que Cepeda enfrentó fuera del campo de juego.

Despedida a una leyenda

Después de su retiro, Cepeda dedicó gran parte de su tiempo a actividades filantrópicas y al desarrollo del béisbol en su natal Puerto Rico. Fue un ferviente defensor de los derechos de los jugadores y trabajó incansablemente para mejorar las condiciones para los jugadores latinos en las ligas menores y mayores.

Su impacto en la comunidad del béisbol y en la sociedad en general es inmenso. Orlando Cepeda no solo será recordado por sus hazañas en el diamante, sino también por su generosidad, su carácter afable y su compromiso con el crecimiento del béisbol.

La noticia de su fallecimiento ha resonado en todo el mundo del deporte, con homenajes y mensajes de condolencias llegando desde todas partes. Jugadores, entrenadores, fanáticos y organizaciones han rendido homenaje a un hombre que dio tanto al béisbol y que, a cambio, recibió el amor y el respeto de millones.

Orlando “Peruchín” Cepeda deja un legado que perdurará por generaciones. Su vida y carrera son un testimonio del poder del talento, la dedicación y el amor por el juego. Aunque ya no esté con nosotros, su espíritu vivirá en cada swing de bate, en cada jugada espectacular y en cada joven que sueña con llegar a las Grandes Ligas, inspirado por el camino que él ayudó a pavimentar.

Y en su natal Puerto Rico y para todos sus peloteros, siempre fue una figura paternal para todos los jóvenes que durante los últimos 40 años han brillado en las Grandes Ligas, y un eterno defensor del béisbol latinoamericano.

El caso de Orelvis Martínez: Otra llamada de atención sobre la política antidopaje en MLB y el impacto en jugadores latinos

VOCES DEL DIAMANTE

La reciente suspensión de 80 juegos sin paga impuesta a Orelvis Martínez, el joven infielder de los Toronto Blue Jays, por dar positivo a Clomifeno, resalta una vez más las complejidades y los desafíos que enfrentan los jugadores latinoamericanos en las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) con respecto a la política antidopaje.

Martínez, quien fue ascendido recientemente a las grandes ligas después de una impresionante temporada en Triple-A, vio su carrera detenida abrúptamente tras la detección de esta sustancia, comúnmente usada en tratamientos de fertilidad, en su sistema. Según declaró Martínez, el Clomifeno fue prescrito por un médico en la República Dominicana, sin advertirle que era una sustancia prohibida bajo las regulaciones de MLB.

Martínez emitió un comunicado a través de la Asociación de Jugadores de la MLB:

“Durante los últimos dos años, he estado intentando formar una familia con mi novia. Durante la temporada baja, visitamos una clínica de fertilidad en República Dominicana y después de realizarnos análisis, nos recetaron un tratamiento que incluía un medicamento llamado Rejun 50. Desafortunadamente, Rejun 50 contiene Clomifeno, una sustancia prohibida. Queríamos mantener este asunto privado, incluso dentro de nuestra familia, y confiamos en el médico que nos aseguró que este tratamiento no incluía drogas para mejorar el rendimiento. Por lo tanto, cometí el error de no divulgar esto a mi equipo ni a la MLBPA. Dicho esto, asumo toda la responsabilidad de mis acciones y acepto mi suspensión.

Quiero disculparme con mis compañeros de equipo en Buffalo y Toronto, la organización de los Blue Jays, y más importante, con los fanáticos que me han apoyado durante mi carrera. Aprenderé de esta experiencia y volveré al campo en septiembre”.

La Desinformación y sus Consecuencias

La situación de Martínez arroja luz sobre un problema recurrente entre los jugadores latinoamericanos: la falta de información y asesoramiento adecuado sobre las sustancias prohibidas. A pesar de las estrictas políticas antidopaje implementadas por MLB, y los esfuerzos por educar a los jugadores sobre las sustancias que pueden poner en riesgo sus carreras, sigue habiendo casos de positivos que parecen estar vinculados más a la desinformación o a errores de juicio que a la intención de mejorar el rendimiento deportivo.

Los jugadores latinos representan un porcentaje significativo de las suspensiones relacionadas con el dopaje en MLB, un hecho que sugiere desafíos particulares para esta comunidad. Estos incluyen barreras idiomáticas y diferencias culturales que pueden complicar la comprensión completa de las reglas del deporte norteamericano. Además, el acceso limitado a médicos y asesores que entiendan profundamente las regulaciones de MLB en sus países de origen puede llevar a situaciones como la de Martínez.

Reacciones y Apoyos

Ross Atkins, gerente general de los Blue Jays, expresó su decepción pero también reafirmó el apoyo al jugador. Por su parte, Martínez se disculpó con sus compañeros, la organización, y los fanáticos, señalando su falta de cuidado al no verificar la composición de los medicamentos prescritos.

Afortunadamente para los Blue Jays, el club tiene muchas opciones a su disposición para llenar la mezcla de infield del club mientras Bichette está lesionado, incluso sin Martínez. Isiah Kiner-Falefa ha asumido el papel diario en el campocorto desde que Bichette se lesionó la semana pasada, y el club espera mezclar entre Davis Schneider, Ernie Clement, Addison Barger y Spencer Horwitz en segunda y tercera base mientras Bichette está fuera. La adición de Berroa a la mezcla del roster debería permitir que Schneider se mezcle más frecuentemente en el infield de lo que ha hecho en las últimas semanas, ya que ha dividido tiempo entre la segunda base y el jardín izquierdo hasta este punto en la temporada.

Mirando hacia el Futuro

Ahora, la carrera de Martínez en las grandes ligas está en pausa justo días después de haber comenzado. Lo más temprano que podrá volver a jugar en las grandes ligas será el 23 de septiembre contra los Red Sox, aunque dado que Martínez será inelegible para participar en la postemporada debido a su suspensión y esa fecha cae solo seis juegos antes del final de la temporada regular, no sería sorprendente si Martínez no regresara a las mayores hasta la campaña 2025.

El caso de Martínez no solo afecta su carrera personal sino que también debe servir como un caso de estudio sobre la necesidad de mejorar la educación y los recursos disponibles para los jugadores latinos en MLB. Es crucial que la liga, junto con las asociaciones de jugadores, intensifique sus esfuerzos para garantizar que todos los jugadores, independientemente de su origen, tengan acceso a información clara y precisa sobre las sustancias prohibidas y las consecuencias de su uso.

Mientras Martínez espera su regreso al campo, su caso resalta la importancia de que los jugadores tomen un papel activo en su educación antidopaje y busquen asesoramiento adecuado de forma integral ante su rol como pelotero de grandes ligas antes de tomar cualquier sustancia, especialmente cuando se encuentran en el extranjero. Así, la MLB continúa enfrentando el reto de adaptar y mejorar sus políticas para asegurar un campo de juego equitativo y justo para todos los atletas.

¿6% de negros en MLB? ¡Hasta Jackie está indignado!

Desde que Jackie Robinson hizo historia al romper la barrera del color en el béisbol profesional en 1947, su legado ha sido un ejemplo de esperanza e inspiración para generaciones de jugadores de béisbol de raza negra.

Del mismo modo ha sido adaptado por el béisbol de Grandes Ligas como la imagen de fortaleza y determinación, promocionando de forma global y general cada 15 de Abril, Día de Jackie Robinson, como la celebración a su carrera y su vida.

Cada jugador viste el número 42 y en este béisbol moderno se modelan desde accesorios especiales, parches conmemorativos y la nueva moda de los zapatos personalizados en el terreno, con diseños alusivos a Robinson y la forma como cada pelotero percibe su mensaje.

Sin embargo, aún le falta mucho a los peloteros por comprender realmente el impacto de la carrera de Jackie Robinson, así como a los actuales dueños del juego sobre las causas de la montaña rusa de los niveles y porcentajes de negros en MLB.

Es que si Jackie estuviese vivo en 2024, se avergonzaría de la forma cómo el béisbol ha involucionado en el impacto del juego en las comunidades negras. A Jackie poco le importarían unos ganchos con su cara o su número, un discurso vacío de algún pelotero de la actualidad o un análisis o reportaje banal de algún comunicador en una moribunda cadena de televisión.

El problema, y causa de preocupación, para Jackie sería la cifra: 6%. Es decir, es un punto más bajo que en 1956, año cuando aún ni los Phillies, ni los Tigres de Detroit, ni los Medias Rojas habían puesto a un jugador negro en su róster principal.

Estoy seguro que Jackie no estuviese orgulloso, al menos del “hoy”. Una total indignación. Una involución que merece una profunda reflexión en aspectos reales de inclusión y diversidad en el béisbol, que obviamente van mucho más allá de este artículo.

La diversidad e inclusión del béisbol hoy funciona como si fuese un gobierno comunista:

Mucho se dice…
Se hace sólo lo necesario “para la foto”…
El impacto es casi nulo…
¡Que nadie opine y que siga la rumba
!

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Vámonos a 1994

Cuando Tony Gwynn y los Padres de San Diego luchaban ante los Cardenales de San Luis de Ozzie Smith de forma acérrima, ambos preocupados por no enfrentar a los Mets de Dwight Gooden y Darryl Strawberry en 1984, los jugadores de raza negra representaban el 18.4% del universo de jugadores de MLB, siendo este el punto más alto en la historia.

En 1994 ocurrió un interesante punto de giro en la historia del béisbol: La Huelga. Un movimiento extra-terreno que suspendió la temporada incluyendo la Serie Mundial. La proliferación de medios de comunicación y su cobertura de análisis, generó una matriz de opinión que los hombres blancos que conducían el juego desestimaron por completo: La desconexión con el fanático.

Mientras ambas partes gastaron meses en conversaciones para llegar a un acuerdo laboral en el cual los jugadores sintieran que las ganancias de la industria fuesen repartidas de una forma más jugosa para los protagonistas del juego, el impasse fue visto como una lucha de clases altas donde unos privilegiados en la sociedad con salarios exorbitantes en comparación al trabajador americano (los peloteros) lucharon ante billonarios inversionistas (dueños) que ahora veían a sus equipos como fuentes de negocios múltiples, más allá del afán por ganar y representar a una comunidad.

Ken Griffey Jr, Frank Thomas, Ruben Sierra y Albert Belle en el Juego de Estrellas de 1994 en Pittsburgh. Fueron 16 jugadores negros en ambos rósters y sólo 9 jugadores latinos, una tendencia que muy pronto se revertiría.

Cuando Joe Carter, Ken Griffey Jr y Kirby Puckett saltaron al terreno como los jardineros de la Liga Americana en el Juego de Estrellas, dirigidos por Cito Gaston, apenas Pudge Rodríguez y Roberto Alomar, como latinos se asomaban en esa alineación.

Sin embargo, en ese 1994, las líneas demográficas se cruzaron finalmente. La cifra de 18% fue para ambos grupos, tanto los latinos como los negros, y ambos representaban más de un tercio de la liga, con 28 equipos en ese entonces.

La llegada de Michael Jordan al béisbol fue un episodio que no fue capitalizado por el béisbol. El histórico paso de Jordan por las ligas menores coincidió con la mayor pugna laboral en la historia del béisbol.

El béisbol era popular entre negros y latinos. Tanto así que Michael Jordan, la máxima estrella en la historia del deporte, firmó en Febrero de 1994 para jugar con los Chicago White Sox, retirándose de su gloriosa carrera con los Chicago Bulls de la NBA tras el asesinato de su padre. Aquella migración deportiva de Jordan, no sólo fue uno de los grandes capítulos del deporte, sino uno de los mayores espaldarazos mercadotécnicos en la historia del juego.

La atención de las comunidades negras estaba en el béisbol y en su máximo punto… ¡Cómo jamás hubiese soñado Jackie!

Y luego llegó la huelga.

Ese vacío de béisbol que canceló la Serie Mundial, la percepción de avaricia por parte de ambas partes, la necesidad de contenido de los medios de comunicación y la NBA, con un equipo como los Houston Rockets con Hakeem Olajuwon estableciendo un territorio tras la salida de Michael Jordan de la liga, y el regreso triunfal de Jordan al baloncesto en 1995, generaron una tendencia de desviación de atención y cultura deportiva del béisbol hacia el producto NBA y la NFL, una liga que para ese momento ya contaba con jugadores negros en un 68% de sus rósters.

La proliferación de estrellas en la NBA como Hakeem Olajuwon, Shaquille O´Neal, el regreso de Michael Jordan y la posterior dinastía de los San Antonio Spurs y el surgimiento de Kobe Bryant, reforzaron a la NBA como una marca deportiva de preferencia entre las demografías afro-americanas.

El declive de jugadores negros en MLB fue progresivo hasta que para 2005 bajó del 10%. Mientras tanto, el crecimiento del jugador latino fue en ascenso permanente hasta alcanzar el actual 31%.

Aportes positivos de MLB.

MLB ha desarrollado programas en los últimos años para aumentar la participación de jóvenes negros pertenecientes a comunidades de bajos recursos alrededor de los Estados Unidos. La división de MLB Development se ha convertido en el centro de iniciativas de torneos y clínicas que incluyen la detección de talentos en distintas áreas del país, el acompañamiento de estos jugadores, su ubicación en torneos de alta competencia para sus edades, soportados y encaminados de la mano de la experticia de exjugadores de Grandes Ligas, que no sólo transmiten conocimientos y técnicas del juego, sino también la mentalidad para poder llegar a las Grandes Ligas y hacer una carrera en el béisbol.

Aún el número 42 es el único retirado en todo el béisbol con el fin de separar de forma única el honor a Jackie Robinson.

Este tipo de programas ha generado un aumento en jugadores negros seleccionados en los recientes sorteos universitarios, pero que al final son jugadores que deben atravesar el sistema de desarrollo en las Ligas Menores y competir con el hambre de juego y ganas de los peloteros latinos que vienen provenientes de las firmas internacionales, además de los jugadores blancos provenientes en su mayoría de los programas de béisbol universitario de altísimo nivel.

En algún punto de la historia, estas nuevas iniciativas de Major League Baseball generarán resultados positivos. Lo difícil es alcanzar esas cifras históricas de 1994, que le tomaron más de medio siglo al deporte.

Para el béisbol es un tema social. Los esfuerzos de mercadeo de la liga se centran la gran mayoría de sus recursos y estilos en atrapar a las comunidades y culturas de raza negra. Sin embargo, hay algo que aún no funciona, no hace click.

No existe una fórmula mágica o “sabermétrica” como los potes de humo que algunos pretenden vender. Ese cambio se dará cuando una vez más una serie de factores históricos y sociales, converjan en favor del béisbol en un futuro por alguna u otra razón.

Ese tiempo que el béisbol desperdició después de 1994 aún es impactante. Al béisbol le importó que gran parte del consumidor perdiera su asociación con el deporte. Hoy todos los esfuerzos son patadas de ahogado y apuestas por dar un producto que no es fiel a su naturaleza, pero se vende relativamente fácil.

La integración racial del béisbol también va mucho más allá del terreno de juego. Yace en la forma de servir a los fanáticos, en su consumo a la medida en lo comunitario, como en lo global. Desde estimular y promover el béisbol en las escuelas de todos los niveles, hasta la dotación de facilidades y espacios fuera de los Estados Unidos.

Por eso, hablar de diversidad racial es realmente complejo y sólo el tiempo podrá regresarle a Jackie una sonrisa auténtica, como aquella de 1947.

Leonte Landino es editor-en-jefe de Diamante 23 y miembro de la Baseball Writers Association of America (BBWAA) y la Society of American Baseball Research (SABR) puedes seguirlo en @leontelandino en las redes sociales.

Willie Mays y su legado Inmortal en el Béisbol Caribeño.

VOCES DEL DIAMANTE

Hoy recordamos a Willie Mays, cuya desaparición física nos deja un vacío profundo en el mundo del béisbol, pero también un legado imborrable. Mays, cuya pasión por el béisbol lo llevó a jugar durante todo el año en 1954 y 1955, es una figura icónica que trascendió fronteras.

Tras ser nombrado Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 1954 y ganar la Serie Mundial con los New York Giants, decidió llevar su talento a la Liga de Béisbol Invernal de Puerto Rico de la mano de su coach en los Giants Herman Franks, quien dirigía a los Cangrejeros de Santurce de Pedrín Zorrilla. Este hecho sin precedentes unió históricamente los circuitos de la MLB y el Caribe, marcando un antes y un después en el béisbol.

Después de otra temporada decepcionante para los Cangrejeros en 1953, el manager Herman Franks también reclutó a Ron Samford para reforzar el equipo. Con Mays en el jardín central, un Clemente de 20 años en el jardín derecho y el veterano Luis Olmo aún en el equipo en el jardín izquierdo, los Cangrejeros presumieron uno de los mejores outfields en la historia del deporte.

Willie en Puerto Rico

Mays llegó a Puerto Rico dos semanas después de ganar la Serie Mundial donde realizó la famosa atrapada al batazo de Vic Wertz en el Juego 1. El Jugador Más Valioso de la Serie Mundial comenzó a entregarse oficialmente en 1955, por lo que la gran actuación de Mays no fue oficialmente premiada, pero si unánimemente considerada como la bujía del título de los Giants.

A pesar de su éxito en las Grandes Ligas, Mays decidió jugar béisbol invernal, no por la necesidad económica, sino posiblemente por su amor por el juego y el deseo de mantenerse en forma. Su presencia en los Cangrejeros de Santurce elevó el nivel de competencia de la liga y atrajo a multitudes.

Era el tiempo desarrollo del joven Roberto Clemente, un prometedor jardinero que en ese momento, acababa de ser seleccionado por los Pittsburgh Pirates en el draft de la Regla 5, después de pasar una temporada en el sistema de ligas menores de los Dodgers. Clemente se unió a los Cangrejeros de Santurce para continuar desarrollando sus habilidades. Tener a Willie Mays como compañero de equipo fue una oportunidad invaluable para Clemente de aprender de uno de los mejores jugadores de su época.

Mays terminó la temporada en Puerto Rico como Campeón Bate con un impresionante promedio de .395, registrando 172 turnos al bate, 15 dobles, 7 triples, 12 cuadrangulares y 34 sencillos, además de robarse 10 bases. Aunque muchos consideraron sus números como suficientes para ganar el MVP de la liga invernal, el premio recayó en el lanzador ligamayorista Sam Jones, quien se llevó la triple corona del pitcheo en favor de Santurce.

Roberto Clemente, por su parte, colaboró con un astronómico promedio de .344 en 273 turnos, logrando 9 dobles, 4 triples, 6 cuadrangulares y empujando 37 carreras. Entre ambos anotaron 128 de las 372 carreras de Santurce en la temporada regular.

¡PÁNICO!

El equipo de los Cangrejeros de Santurce en esa temporada acumuló estadísticas notables, alcanzando 2,399 turnos en los 72 juegos programados, conectando 492 sencillos, 82 dobles, 27 triples y 72 cuadrangulares, para un promedio general de .281. Empujaron 334 carreras y pisaron el plato en 372 ocasiones. El cuerpo monticular estuvo a la altura, enfrentándose a 2,293 bateadores, permitiendo 188 carreras limpias, ponchando a 437 y otorgando 247 bases por bolas, para una efectividad de 2.68. Sam Jones ganó 14 juegos y perdió 4, Rubén Gómez (13-4) y Bill Greason (8-2) destacaron en la rotación.

De esta descomunal actuación se arroja el aún vigente nombre del “Escuadrón del Pánico”. Santurce fácilmente derrotó a los Criollos de Caguas 4-1 en la Serie Final ganando el boleto a la Serie del Caribe 1955 en Caracas, Venezuela.

El flamante Estadio de la Ciudad Universitaria fue el escenario del torneo del 10 al 15 de febrero de 1955. Participaron los campeones de Cuba (Alacranes de Almendares), Panamá (Carta Vieja Yankees), Puerto Rico (Cangrejeros de Santurce) y Venezuela (Navegantes del Magallanes), la serie consistió en 12 juegos en los que cada equipo se enfrentó dos veces a los demás.

Rn los primeros juegos, nadie quería ni acercarle la bola a la zona de strike de Mays, hasta que finalmente tuvo uno de los momentos más memorables en la historia al conectar jonrón en extra innings para dejar en el terreno a Magallanes en el sexto juego de la serie.

Mays llega al plato y la celebración de Santurce explota al dejar en el terreno a Magallanes el 12 de febrero de 1955. El batazo llegó en el episodio número 11 para ganar 4-2 y ante su compañero con los Giants, el venezolano Ramón Monzant.

Clemente también mostró su potencial, destacándose como líder del torneo en anotadas con 8.

Santurce ganó cómodo el evento barriendo en los primeros 5 juegos asegurando el cetro. Sólo perdieron contra Venezuela en su último choque ya con la corona en la mano.

Como sorpresa, el MVP de la Serie del Caribe en 1955 no fue ni Mays ni Clemente, sino un joven shortstop llamado Don Zimmer, quien llegó a Santurce desde los Brooklyn Dodgers y que tendría una larga carrera como jugador y técnico. La presencia de estos jugadores no solo elevó el perfil de la liga, sino que también dejó un legado duradero que continúa siendo recordado y celebrado.

El Escuadrón del Pánico de Santurce es aún considerado por muchos como el mejor equipo en la historia del béisbol invernal.

  • Catcher: Harry Chiti
  • Primera base: George Crowe
  • Segunda base: Ron Samford
  • Shortstop: Don Zimmer
  • Tercera base: Buster Clarkson
  • Jardín izquierdo: Luis Rodríguez Olmo
  • Jardín central: Willie Mays
  • Jardín derecho: Roberto Clemente
  • Lanzadores: Rubén Gómez, Sam Jones y Bill Greason entre otros.

IMPACTO

Aunque la temporada corta de Puerto Rico y la Serie del Caribe en Venezuela representan solo una pequeña fracción en las carreras de Mays y Clemente, el hecho de que compartieran el campo en Puerto Rico fue más que emocionante. Esta colaboración no solo dejó una marca en la liga invernal, sino que también ofreció a los aficionados un vistazo de lo que se convertirían en dos de los mejores jugadores de béisbol de todos los tiempos.

El impacto de la presencia de Willie Mays en Puerto Rico impulsó significativamente el béisbol caribeño, resultando en un marcado crecimiento del béisbol en la isla en los años siguientes. Dos de sus compañeros de equipo en Santurce, Roberto Clemente y el entonces prospecto de 17 años, Orlando Cepeda, quienes más tarde entrarían en el Salón de la Fama en Cooperstown, lideraron este crecimiento.

Willie Mays permanece presente en cada temporada en la que los legendarios Cangrejeros saltan al terreno de juego. Después de esos tres títulos cosechados bajo la dirección de Pedro Zorrilla, el equipo ha añadido otros 13 títulos en sus 85 años de rica historia. Mays sigue siendo una figura de orgullo y pasión para esta divisa.

Su tiempo en Santurce no solo elevó el nivel del béisbol puertorriqueño, sino que también inspiró a generaciones de jugadores y aficionados, consolidando su legado como uno de los más grandes en la historia del béisbol invernal.