En un universo beisbolero dominado por los reflectores de las Grandes Ligas, a veces hay que girar la mirada hacia donde no siempre alumbra el mainstream. Porque mientras se discute el WAR de Aaron Judge o el spin rate de Robert Suárez, en el Lejano Oriente, se está escribiendo una historia de dominio absoluto, de constancia, de legado. Una historia firmada por un nombre que debería estar en boca de todos: Raidel Martínez.
El cerrador cubano de 28 años de edad, ahora figura estelar de los Gigantes de Yomiuri, continúa su devastador paso por la NPB en este 2025. Ayer logró su noveno salvamento de la temporada frente a los Hiroshima Toyo Carp, afianzándose como uno de los relevistas más dominantes del béisbol japonés. Su efectividad sigue inmaculada: 0.00 ERA, con 8 ponches en 11.2 entradas, un WHIP de 0.85, y una sangre fría que congela bates en cualquier estadio.
De 45 bateadores enfrentados sólo se 10 han alcanzado base: 6 por hit, 4 por bases por bolas, lo que representa un abril perfecto o casi perfecto para el antillano.
Solo un nombre figura por encima de él en el departamento de rescates: Shinya Matsuyama, el mismo lanzador que fue designado como cerrador en los Dragones de Chunichi luego de la salida de Raidel. Ironías del béisbol: su sombra sigue presente donde alguna vez fue rey.
En 2024, Martínez firmó un contrato que rompió moldes: 4 años y 32.4 millones de dólares con los Yomiuri Giants, una cifra histórica para un cerrador extranjero en Japón. La apuesta de Yomiuri no fue solo por el brazo más seguro de la liga, sino por una figura internacional que conecta con los fanáticos, especialmente en Latinoamérica, como pocos.
¿El secreto del éxito? Una devastadora combinación de rectas de hasta 97 millas, splitter, cambio y slider.
Con 175 salvamentos en su carrera en la NPB, Raidel va directo hacia una hazaña sin precedentes: convertirse en el primer lanzador latinoamericano en ingresar al Salón de la Fama del Béisbol Japonés. Un logro que no sería solo un reconocimiento a su rendimiento, sino al impacto cultural que está teniendo en una liga tradicionalmente cerrada a figuras extranjeras.
Y sin embargo, en plena cúspide de su carrera en Asia, el cubano mantiene viva la llama de un sueño aún por cumplir. En exclusiva con Diamante 23, confesó:
“No te voy a decir que no, uno siempre piensa en grande y sí quisiera alguna vez jugar en Grandes Ligas.”
Sus palabras no suenan a despedida. Suenan a ambición. A desafío. A un llamado para cualquier equipo de MLB que busque a un cerrador con temple, experiencia internacional y la mentalidad de un ganador probado. Porque si algo ha demostrado Raidel es que no le teme a los escenarios grandes. Solo le falta el más grande de todos.
¿Es Raidel Martínez el mejor lanzador latino fuera de Grandes Ligas? Todo apunta a que sí. Sus números, su impacto y su actitud lo colocan en una categoría especial.
🔴 Nuestra entrevista exclusiva con Raidel Martínez en el canal de YouTube de Diamante 23.
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MEDELLÍN, COLOMBIA – En la edición de la Serie del Caribe del año 1999, en San Juan, Puerto Rico, el equipo de producción del programa de béisbol semanal para televisión, pionero en Venezuela, “Play Ball”!, tuvo la oportunidad de entrevistar al para entonces grande liga dominicano Neifi Pérez.
Al final de uno de los encuentros de la justa continental, que involucraba al equipo quisqueyano Tigres del Licey, con quienes participaba el infielder dominicano, procuramos interceptarlo a pesar de que se encontraba rodeado de varios de los diversos medios de comunicación de diferentes países, e intentamos lograr conseguir su testimonio a través de una entrevista exclusiva con él.
Por suerte fuimos el primero de los medios venezolanos en abordarlo. Un colega quisqueyano, elevando como siempre su enorme humildad por encima de su gran estatura laboral, intercedió y abordó al estelar caribeño y le alertó: “Atiende Neifi, son los venezolanos del programa de televisión Play Ball”!
La inmediata expresión y reacción de Neifi Pérez para ese momento es inolvidable; se irguió completamente, volteó su cabeza, dirigió su rostro y mirada hacia el equipo de producción mientras que simultáneamente levantó sus cejas y claramente expresó: “Venezuela”!.
Sin miramientos y con mucho respeto, terminó su entrevista previa que estaba otorgando a otros medios de comunicación, se excusó e inmediatamente se acercó hasta el lugar en el que teníamos la locación improvisada sobre el terreno de juego a un costado, en el cuadrilátero imaginario que demarcan el Home Play, la Inicial, la línea de faul y las gradas del público, lugar en el que nos encontrábamos con dos sillas portátiles por el formato que exigía el programa de televisión para entonces, razón por la cual necesariamente el entrevistado debía acercarse hasta el lugar, característica que generaba un matiz de exclusividad a la entrevista.
Con la alegría y el entusiasmo de la mayoría de los peloteros latinoamericanos, Neifi Pérez entabló un ameno diálogo con el equipo de producción incluso antes de sentarse y disponerse a conceder la entrevista, e inmediatamente expresó con un profundo sentimiento de recuerdo y anhelo: “Ah, Venezuela, me fascina Venezuela”.
Al momento le expresamos que el mismo equipo de producción le entrevistó un año atrás, durante la edición de la Serie del Caribe 1998 en Puerto la Cruz, Venezuela, en la que jugando para las Águilas Cibaeñas, se alzó con el premio al Jugador Más Valioso de la serie, luego de liderar cuatro de los principales departamentos ofensivos individuales (.444 de Average, 12 Hits, 6 Dobles, 2 Triples y 10 Carreras Anotadas), y que por esa razón tenemos conocimiento de que conoce Venezuela, a lo que sin titubeos y con la necesidad de aclarar expresó: “Noo, desde mis 11 años aproximadamente conozco Venezuela, ya que para entonces, aunque aún no formaba parte de la banda musical de mi hermano, igual lo acompañaba y asistía a las giras que él realizaba allá, y después en mi etapa adolescente, formé parte de la banda musical, con la que prácticamente conocí a toda Venezuela, gracias a las giras realizadas cada año”.
Notable sorpresa la que para el momento se llevó el equipo de producción con tal novedad, por la cual enseguida se le preguntó la identidad de su hermano, a lo que altivo brincó para responder orgulloso y categóricamente: “Rubby Pérez”.
Venezuela es un país que por su ubicación geográfica, además de contar con alto porcentaje de migrantes en su población, que durante décadas pasadas arribaron al país procedentes de Asia, Europa y todo el continente Americano, cuenta además con marcada influencia cultural norteamericana y europea, por lo que en ella coexiste música variada y muy rica, conformada por diversos géneros musicales como el bolero, la balada, el tango, la samba, el pop, la música electrónica, el rock, el jazz y el reggaetón, pero muy especialmente del Caribe, en donde destacan el joropo, la música llanera, la música andina, la gaita, la cumbia, la rumba, el cha – cha – chá, el calipso, el mambo, así como de manera significativa y predominante la salsa y el merengue.
Es necesario destacar que durante las décadas 80 y 90, el género musical de Venezuela por preferencia fue el merengue, razón por la cual, fueron 20 años en los cuales diversos cantantes dominicanos de éste género musical desplegaron todo su talento en la nación del norte sudamericano, en donde destacaron estelares como Wilfrido Vargas, Juan Luis Guerra, Sergio Vargas, Fernando Villalona, Eddy Herrera, Jossie Esteban y La Patrulla 15, Fulanito, Chichi Peralta, Proyecto Uno, y por supuesto, Rubby Pérez. No fue poca la sorpresa de la mayoría presente porque para el momento ya se concentraba una considerable cantidad de personas alrededor.
La sorpresa no se detuvo ahí, ya que inmediatamente después, el big leaguer quisqueyano Neifi Pérez exclamó con notables tonos en su voz de añoranza y admiración: “Es que mientras la mayoría de Latinoamérica, incluyendo Venezuela, mira hacia Estados Unidos como el norte para mejorar sus vidas, dar un salto significativo y subir los estándares de vida, nosotros los quisqueyanos primero apuntamos siempre hacia Venezuela”.
A pesar de que el tiempo apremiaba y se debía continuar con el trabajo, fue imposible cortar abruptamente las espontáneas remembranzas sobre Venezuela y la experiencia general de sus coterráneos en ésta notable nación sudamericana multi cultural, así que Neifi continuó: “Sí, para que tengan una idea, cuando acompañé a mi hermano con su banda musical, él realizaba dos giras al año en Venezuela y por eso conozco ese hermoso país, incluso mucho más que una buena cantidad de venezolanos y cuando Rubby realizaba dos giras al año, una entre los meses de Febrero y Marzo, y la segunda entre los meses de Noviembre y Diciembre, todos los que formábamos parte de la banda, teníamos la posibilidad de regresar a Santo Domingo y no trabajar más por los siguientes tres años, así de bien nos iba en Venezuela. Por supuesto, esa pausa de tres años fue algo que nunca hicimos ja ja ja”.
El Ruiseñor del Merengue, Rubby Pérez, quien recientemente perdiera la vida en la dolorosa e increíble tragedia en la Discoteca Jet Set de Santo Domingo, capital de República Dominicana, de adolescente practicó a elevado nivel el Béisbol, en su intento de lograr llegar a Grandes Ligas, solo que un notable accidente le atrofió significativamente una de sus extremidades, truncando de forma drástica su sueño, lo que paradójicamente le acercó mucho a la Iglesia, en donde cantando para el coro, conoció a plenitud sus notables talentos vocales y musicales, para luego iniciar su destacada carrera musical con el también merenguero quisqueyano Wilfrido Vargas.
Años más tarde y por notable influencia de su hermano mayor, Neifi intentó incursionar profesionalmente en la música, específicamente en el canto, sin embargo, sus talentos estuvieron destinados al deporte, al béisbol, que le permitieron jugar y destacar por 12 años en Grandes Ligas y 15 años en República Dominicana y El Caribe.
De pronto Neifi Pérez alegó: “Bueno, vamos a darle”. Terminó la agradable y breve tertulia. El estelar grande liga dominicano se sentó, colocó sus lentes sobre la visera de su gorra, ajustó su camisa, sus muñequeras de protección y se dispuso atento para las preguntas. Entonces inició la entrevista.
Los Dodgers de Los Ángeles no solo llegan como campeones defensores a la temporada 2025 de las Grandes Ligas; llegan como una auténtica fuerza dominante que amenaza con instaurar una nueva dinastía en el béisbol.
Desde su histórica Serie Mundial en 2024, la gerencia angelina no ha bajado la guardia. Al contrario, ha elevado las apuestas con movimientos que sacudieron los cimientos del mercado y posicionaron al equipo como el rival a vencer en todo el béisbol.
Una ofensiva galáctica liderada por Ohtani
El fichaje más sonado –y posiblemente el más trascendental en la historia de las Grandes Ligas– fue el de Shohei Ohtani, quien firmó un contrato de 10 años y $700 millones con los Dodgers. Aunque en 2024 no lanzó por su cirugía, este año se espera su regreso al montículo.
Su sola presencia en la alineación ofensiva ya le dio a los Dodgers una dimensión distinta, pero sumado a su potencial desde la lomita, es simplemente un arma de doble filo que ningún otro equipo posee.
En mi reciente visita a Japón para la cobertura del Opening Day en el Tokyo Dome para Diamante 23, los fanáticos locales se expresaron a través de los medios locales en una encuesta de más de 8 mil personas, donde más del 75% de los encuestados dijeron que la mayor expectativa para la temporada del 2025 era ver a Ohtani lanzar de nuevo.
Yo me uno a esa corriente. Creo que el mayor espectáculo del deporte está en ver de nuevo a Ohtani lanzando y bateando en un mismo juego.
Ohtani se une a un lineup que ya contaba con superestrellas como Mookie Betts y Freddie Freeman, lo que convierte a los Dodgers en una máquina ofensiva con profundidad, poder, contacto y velocidad. No es exagerado decir que, sobre el papel, este podría ser el mejor lineup del siglo XXI.
Rotación reforzada con Snell, Sasaki y Yamamoto
Pero no todo es bateo. La rotación abridora de los Dodgers en 2025 es digna de videojuego. Además de contar con Tyler Glasnow y el retorno esperado de Walker Buehler, Los Ángeles firmaron al dos veces Cy Young Blake Snell y cerraron una joya internacional con el joven fenómeno japonés Roki Sasaki, quien tiene una recta que supera las 100 mph y una madurez que sorprende a su corta edad.
El también japonés Yoshinobu Yamamoto, quien se unió en la temporada pasada, completa una rotación temible que mezcla experiencia, control, poder y una presencia psicológica que ya ha marcado territorio desde el spring training.
Una estructura que funciona
Los Dodgers no solo compran talento; lo desarrollan. La profundidad del equipo, el sistema de ligas menores, el cuerpo técnico liderado por Dave Roberts, y la filosofía ganadora de la organización son parte esencial de por qué este equipo no solo es bueno, sino sostenible en el tiempo. Roberts fue a su vez extendido como dirigente del club y proyecta continuar con una carrera como mánager que terminará en Cooperstown tras su segundo título de Serie Mundial.
Si es cierto que lideran el béisbol en inversión. Si es cierto que la agresividad gerencial ha creado un parteaguas en la historia administrativa de las Grandes Ligas. Pero tambien es cierto que son 12 clasificaciones consecutivas a postemporada desde 2013, incluyendo dos anillos de Serie Mundial. Sin duda estamos en presencia de la mejor etapa en la historia de la franquicia.
Y para una franquicia que se llama Dodgers de los Angeles, esto es mucho decir.
Proyecciones 2025: Campeones
Los Dodgers de Los Ángeles se perfilan como uno de los equipos más fuertes de cara a la temporada 2025 de las Grandes Ligas, según múltiples proyecciones que estiman tanto su WAR colectivo como su total de victorias.
Este es el informe analítico de Diamante23.com
🧮 WAR Colectivo Proyectado – Dodgers 2025
Sumando los WAR proyectados de los 26 jugadores que integran la rotación regular (alineación titular, banca, rotación y bullpen), el WAR colectivo de los Dodgers para 2025 alcanza aproximadamente los 56.5 puntos, lo que los posiciona como el equipo más valioso de toda la MLB en términos de contribución individual y de profundidad.
Desglose estimado:
Lineup titular (1-9): 30.0 WAR
Banca (4 jugadores): 1.7 WAR
Rotación abridora (5 pitchers): 13.8 WAR
Bullpen (7 relevistas): 3.5 WAR
Otros jugadores (prospectos / profundidad): ~7.5 WAR proyectado en rotaciones e IL
🧾 Victorias proyectadas
Según nuestra proyección interna en Diamante23, y considerando la equivalencia de 1 WAR ≈ 1 victoria por encima del reemplazo, el WAR colectivo de 56.5 se traduce en aproximadamente 103-105 victorias en temporada regular, lo que reafirma que este equipo tiene el techo más alto del béisbol actual.
Esto coincide con proyecciones de ESPN (102) y NY Post (103.5), dándonos confianza para ubicar el pronóstico en 104 victorias exactas.
🏆 Porcentaje de favoritismo para ganar la Serie Mundial
A partir del rendimiento proyectado, rotación de abridores élite, ofensiva de múltiples MVPs y un bullpen reforzado con experiencia y juventud, estimamos que los Dodgers tienen un 30-35% de probabilidades de conquistar la Serie Mundial en 2025.
Esta cifra es altísima en términos estadísticos, ya que ningún otro equipo supera el 20% de probabilidad real en las proyecciones combinadas de PECOTA, ZiPS y FanGraphs.
🔥 Conclusión Diamante23
Los Dodgers no solo son favoritos. Están construyendo una dinastía. Con figuras como Shohei Ohtani, Mookie Betts, Freddie Freeman, y un tridente japonés en la rotación (Yamamoto, Sasaki, Ohtani), este equipo tiene todas las herramientas para revalidar su título en 2025 y consolidarse como el nuevo imperio del béisbol moderno.
En Diamante23, los colocamos como los máximos favoritos a levantar el trofeo en octubre.
📊 Proyección Diamante23 – Dodgers 2025
WAR Colectivo: 56.5
Victorias: 104
Playoffs: 98% de probabilidad
Serie Mundial: 32% de favoritismo
Las apuestas los respaldan
Las casas de apuestas ya lo han dicho: los Dodgers son favoritos claros. Iniciaron la temporada con una línea de +400 para ganar la Serie Mundial, y esas probabilidades bajaron a +275 incluso antes del primer lanzamiento oficial del Opening Day. Detrás vienen los Braves, Yankees y Astros, pero a una distancia considerable.
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¿Una nueva dinastía?
Desde los Yankees de finales de los 90, ningún equipo ha logrado títulos consecutivos. Los Dodgers tienen todas las piezas para hacerlo. Tienen la plantilla, la mentalidad, los recursos y el hambre de seguir demostrando que son el nuevo imperio del béisbol.
Roster de Profundidad – Los Angeles Dodgers 2025
ORDER/POS
JUGADOR
POS
EDAD
WAR
1/DH
Shohei Ohtani
DH
30.7
5.8
2/SS
Mookie Betts
SS
32.5
5.9
3/1B
Freddie Freeman
1B
35.5
4.4
4/RF
Teoscar Hernández
RF
32.4
2.7
5/3B
Max Muncy
3B
34.6
2.7
6/C
Will Smith
C
30.0
3.3
7/LF
Michael Conforto
LF
32.1
1.5
8/2B
Tommy Edman
2B
29.9
3.0
9/CF
Andy Pages
CF
24.3
0.7
Banca/C
Austin Barnes
C
35.2
0.4
Banca/INF
Miguel Rojas
INF
36.1
0.3
Banca/INF/OF
Chris Taylor
INF/OF
34.6
0.5
Banca/OF/INF
Enrique Hernández
OF/INF
33.6
0.5
Abridor 1
Blake Snell
SP
32.3
3.5
Abridor 2
Yoshinobu Yamamoto
SP
26.6
3.5
Abridor3
Roki Sasaki
SP
23.4
2.6
Abridor4
Tyler Glasnow
SP
31.6
3.5
Abridor 5
Dustin May
SP
27.6
0.7
Cerrador
Tanner Scott
RP
30.7
1.4
Set Up 8
Kirby Yates
RP
38.0
0.6
Set Up 7
Blake Treinen
RP
36.7
0.7
MIDREL
Alex Vesia
RP
29.0
0.5
MIDREL
Anthony Banda
RP
31.6
0.2
MIDREL
Ben Casparius
RP
26.1
-0.1
MIDREL
Jack Dreyer
RP
26.1
0.0
LONG REL
Luis García
RP
38.2
0.1
Con colaboración de los Servicios Analíticos de Diamante23.com y cálculos de IA.
Si ACES, agencia de beisbolistas profesionales, no le consigue trabajo a Rich Hill para la temporada 2025, a sus 45 años, Justin Verlander (42), Charlie Morton (41), Max Scherzer (40) y Justin Turner (40) serán los jugadores de Grandes Ligas con mayor edad en lacampaña a comenzar el 18 de marzo.
¿Pero qué más quieren demostrar Verlander y Scherzer? Si ya lo han conseguido casi todo en la MLB: Cy Young, en tres ocasiones cada uno, MVP, Serie Mundial, Juegos de Estrellas, contratos millonarios (arcas superiores a los $800 millones entre ambos). Incluso, son serios candidatos al Salón de la Fama cuando oficialicen sus retiros.
A San Francisco Giants, no le tembló el pulso y en noviembre del pasado año firmó al agente libre Verlander por $15 millones y Toronto Blue Jays, por la misma vía, hizo lo propio con Scherzer en febrero por $15,5 millones. Por lo que creemos no vienen a hacer equipos, mucho menos competir para ganarse un lugar en la rotación.
Los múltiples ganadores de Serie Mundial, recibirán esa cantidad solo por jugar la presente temporada, luego de lanzar escasas 90,1 y 43,1 entradas con los Houston Astros y Texas Rangers, respectivamente.
En la actualidad, ambos han despejado dudas sobre la salud, cuando en el reciente Spring Training, el lunes 24 de febrero, el más longevo hizo su debut con los Giants, lanzó por espacio de dos entradas, 34 envíos con rectas que rondaron las 96 mph. “En general, estoy sano”, dijo Verlander a MLB. “Pensé que la velocidad estaba bien para el primer inicio de la primavera. Mejor de lo que estaba haciendo el año pasado, así que es una gran mejora. En general, estoy satisfecho”.
Por su parte, Mad Max abrió por los Blue Jays y sacó también sus dos entradas de preparación el martes 25, incluyendo 4 ponches, sorprendiendo con una recta de cuatro costura al zurdo Lars Nootbaar (SL) a 94,2 mph y dejarlo parado en el home con ese pitcheo e inferir que no viene a Toronto a dar consejos a novatos y servir de motivador, ni reinventar lanzamientos para seguir vivo en el negocio que cada vez se hace más joven.Sobre su primera salida, Scherzer dejó claro: “No digo que esto sea bueno, malo, esto o aquello. No. Se trata de salir, completar una entrada, ejecutar, estar saludable y salir de aquí”.
¿La meta es sellar el Hall of Fame o competencia personal?
Verlander (19) y Scherzer (17), se pueden jactar de ser los únicos lanzadores del béisbol con menos años de servicios en superar la barrera de los 3.400 strikeouts, incluso con menos entradas lanzadas y de la lista, todos están en el Salón de la Fama de Cooperstown(excepto Rogers Clemens por razones ya conocidas). Aunque lejos de los incansables 5.714ponches de Nolan Ryan, de tener una temporada sana y con por lo menos 200 K, dejarían comiendo polvo a Don Sutton (3.574), Gaylord Perry (3.534) y Walter Johnson (3.509) para ubicarse en la casilla siete y ocho de todos los tiempos. Hasta la fecha, el nacido en 1983: Verlander, está encima de Scherzer por escasos nueve abanicados: 3.416 vs 3.407.
Y es la razón por la que este par de pitcher aún siguen comiendo del mejor béisbol del mundo: Su capacidad de sacar out por la vía del ponche a los bateadores.
También es impresionante, por la cantidad de entradas lanzadas, la relación de abanicados por cada nueve innings (Strikeouts per 9 IP). Verlander y Scherzer son ponchadores natos, el recurso principal de ambos es la alta velocidad de sus envíos, amén de la sobresaliente curva del primero y del endemoniado slider del segundo. Pero quien más saca ventaja a estas estadísticas es el nativo de St. Louis: Scherzer. Del TOP 5, él está primero con por lo menos 2.800 innings lanzados, con una relación de 10,65 ponches por cada nueve entradas.
Una competencia por estar entre los diez mejores ponchadores de la historia y que solo el mediano plazo y la salud dirán quién llegará más lejos.
Adicionalmente, y no menos importante, seguir sumando en la estadísticas de juegos ganados (V: 262 / S: 216) y mantener por debajo esa efectividad decente (V: 3.299 / S:3.158), son alicientes para sellar y convencer a los integrantes de la BBWAA de estar en el templo de los inmortales y, hasta cierto punto, decirle a los anti veteranos que aún quedanJustin Verlander y Max Scherzer para rato, a pesar de la edad. Si no, pregúntenle a NolanRyan.
J.L Tucupido C. es autor del libro CONFABULACION donde el autor se atreve a inmiscuirse en un ambiente donde reposan las verdaderas glorias del béisbol, donde la conspiración y el racismo blanco americano se convierten en una base por bola intencional gracias a los avatares del reconstruido templo inmortal de los peloteros.
Cuando Ichiro Suzuki colgó los spikes en 2019, dejó tras de sí una carrera que pocos jugadores en la historia del béisbol han podido igualar. Con más de 4,300 hits combinados entre la NPB de Japón y la MLB, múltiples títulos de bateo, 10 Guantes de Oro, un premio al MVP y al Novato del Año en la misma temporada, Suzuki redefinió lo que significaba ser un jugador completo en las Grandes Ligas. Sin embargo, a pesar de su innegable legado, el hecho de que no haya sido elegido al Salón de la Fama de Cooperstown de manera unánime expone un problema más profundo dentro del proceso de votación.
El legado de un gigante del béisbol
Ichiro no solo acumuló números extraordinarios, sino que dejó una marca imborrable en la historia del béisbol global. Su ética de trabajo, disciplina y talento lo convirtieron en un embajador del juego, derribando barreras culturales y abriendo el camino para futuras generaciones de jugadores asiáticos en la MLB. Con 3,089 hits en las Grandes Ligas, un promedio de bateo vitalicio de .311 y 10 temporadas consecutivas con más de 200 hits, su consistencia y excelencia fueron innegables.
A pesar de estos logros, UN votante del Salón de la Fama (aún no identificado) decidió no incluirlo en su boletas, impidiendo que alcanzara la unanimidad, un honor que solo Mariano Rivera ha logrado hasta ahora. Uno sólo. Así como hubo UNO que tampoco votó por Derek Jeter en su momento, o un puñado que no votaron en su debut y elección por Ken Griffey Jr., Nolan Ryan, Cal Ripken o Tony Gwynn, citando algunos de los más gloriosos electos enntre finales del siglo XX e inicios del XXI.
Es decir, el mundo entero vs. una persona. UN NECIO. Es cierto que las opiniones y puntos de vista de todos deben ser respetadas y consideradas y que la diversidad de opiniones brinda riqueza en las perspectivas. Pero es que en el caso de Cooperstown, no es un tema de opiniones o discusión; es que NO HAY DISCUSIÓN ALGUNA que Ichiro Suzuki merezca un lugar en Cooperstown y el sistema de votación debe reflejar esto. Punto.
La pregunta es inevitable: ¿cómo es posible que jugadores de la talla de Ichiro no sean considerados unánimes cuando los números y el impacto en el juego hablan por sí solos?
Un sistema que necesita revisión
El proceso de votación para el Salón de la Fama está en manos de la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA), un grupo de periodistas deportivos con una larga tradición, pero también con criterios que a menudo parecen subjetivos e inconsistentes. A lo largo de los años, ha habido numerosos casos en los que la opinión de ciertos votantes ha sido influenciada por factores ajenos al rendimiento dentro del terreno de juego, como la relación personal con el jugador, sesgos regionales o simples decisiones caprichosas para preservar la “exclusividad” del club de Cooperstown.
En el proceso de elección de 2007, donde Ripken y Gwynn entraron de la mano en su primer año, el concepto de unanimidad cobró adeptos debido a la alta popularidad de ambos jugadores, pero también a la innegable contribución e impacto al juego de ambos jugadores.
El periodista Paul Ladewski, del Daily Southtown de Chicago, reveló que envió una boleta en blanco, garantizando así que Tony Gwynn y Cal Ripken Jr. no fueran elegidos de manera unánime, argumentando que no podía apoyar a ningún candidato que hubiera jugado principalmente entre 1993 y 2004, un período que denominó la “Era de los Esteroides”.
Además, cuestionó qué hacía a Gwynn y Ripken tan especiales como para merecer una selección unánime, señalando que leyendas como Walter Johnson, Cy Young, Honus Wagner, Lou Gehrig, Babe Ruth y Ted Williams tampoco lo lograron. Según Ladewski, basándose en los estándares establecidos por los votantes del Salón de la Fama en décadas anteriores, no había un observador neutral que pudiera afirmar honestamente que Gwynn y Ripken debían recibir un honor sin precedentes, agregando también en discusiones públicas que el Salón de la Fama debería mantener lso mismos “estándares” desde los momentos de su fundación.
Una fundación donde imperaba el racismo y la discriminación.
En el mismo año, Bill Shannon, del Sports Press Service, explicó que no votó por Cal Ripken Jr. ni Tony Gwynn porque consideraba que “había otros diez candidatos igualmente merecedores que necesitaban más su voto”.
Según Shannon, ambos jugadores eran opciones tan evidentes que no requerían su apoyo, y no estaba pensando en la posibilidad de que lograran una selección unánime.
Es decir, una opinión “válida” de un votante que no aplica un criterio de selección. Simplemente por que no existe un criterio claro por parte de la BBWAA.
Este problema radica en la falta de responsabilidad y transparencia dentro del proceso de votación. Algunos votantes consideran que ningún jugador debería ser elegido de manera unánime, una postura arcaica que no tiene cabida en una era donde las estadísticas avanzadas y la historia del juego pueden medir con precisión el impacto de cada jugador.
¿Cómo justificar la omisión de Ichiro en una boleta cuando su legado está a la par de los más grandes de todos los tiempos?
La elegibilidad de los votantes: una cuestión a reconsiderar
Para garantizar que el Salón de la Fama siga siendo un verdadero templo del béisbol y no un club exclusivo definido por subjetividades, la BBWAA debería revisar la elegibilidad de sus votantes y debe distribuír reglas claras y parámetros para aceptar un voto.
La idea de que cualquier periodista con 10 años de membresía pueda votar sin demostrar un conocimiento profundo del béisbol moderno es cuestionable. La idea de que sea “a dedo” la selección de nuevos miembros de la BBWAA deja espacios para la ambiguedad.
Es fundamental actualizar los requisitos, incorporar analistas estadísticos y exjugadores, y establecer criterios más rigurosos que eviten que casos como el de Ichiro vuelvan a repetirse.
Es imperante implementar un reglamento, como por ejemplo, votar por un mínimo de jugadores de la papeleta de votación, o generar un filtro previo antes de ingresar a la papeleta de votación en base a estadísticas o logros. Es un clamor del mundo del béisbol que los votantes NO DEJEN SU VOTO EN BLANCO. Es una falta de respeto hacia los candidatos, hacia sus carreras y lo que potencialmente representa el Salón de la Fama.
Es tecnicamente imposible que en la papeleta de votación no exista al menos un jugador con características claras para pertenecer a Cooperstown, pues en todas las eras del juego existen jugadores de impacto y es precísamente esta premisa una de las reglas que debería aplicarse al voto y que muchos se la pasan por el arco del triunfo: “El mejor o entre los mejores en su posición en su era”.
Si un jugador con los números, el impacto global y el respeto de toda la comunidad del béisbol como Ichiro Suzuki no es unánime, entonces la pregunta es: ¿quién sí lo merece? Esta es una señal clara de que algo está roto en el proceso.
Ichiro Suzuki merecía la unanimidad, no solo por su excelencia en el campo, sino por la manera en que cambió el juego y lo llevó a nuevas audiencias alrededor del mundo. Su exclusión de la selecta lista de elecciones unánimes es un reflejo de un sistema que necesita una revisión urgente. El béisbol es un deporte de tradiciones, pero también debe evolucionar con los tiempos, y el proceso de votación para el Salón de la Fama no puede seguir anclado en el pasado.
La grandeza de Ichiro es incuestionable. La única pregunta que queda es si los votantes al Salón de la Fama están realmente a la altura de su legado.
La clasificación de un equipo de Lidom al Round Robin no es solo un logro deportivo, representa un fenómeno de gran trascendencia económica, comercial y social.
Este avance transforma a la franquicia en un epicentro de actividad económica, movilizando todo un ecosistema vinculado al deporte más popular del país. En este análisis, exploraremos con detalle los múltiples impactos y oportunidades que genera esta etapa, enfocándonos en estrategias de marketing deportivo, ingresos y sostenibilidad financiera.
Ingresos por taquilla: Monetización de la experiencia
El Round Robin eleva cada partido a un nivel de exclusividad que maximiza la demanda de boletos. Es aquí donde las estrategias comerciales se convierten en un arte:
Precios dinámicos: Implementar ajustes en tiempo real, según la importancia del partido, ubicación de asientos y rival, puede incrementar considerablemente los ingresos por taquilla.
Venta digital optimizada: Plataformas en línea eficientes eliminan cuellos de botella, mejoran la experiencia del usuario y fomentan la fidelización del consumidor.
Paquetes y abonos premium: Ofrecer paquetes exclusivos para varios juegos, con accesos VIP o experiencias personalizadas, aumenta el ingreso promedio por asistente.
Merchandising: Transformación del fan engagement en ingresos
El Round Robin no solo impulsa las ventas de merchandising; también fortalece la identidad de marca del equipo:
Ediciones exclusivas: Productos temáticos, como camisetas conmemorativas o artículos firmados por jugadores, se convierten en ítems de colección de alta demanda.
Estrategias Omnicanal: Las ventas en el estadio y plataformas digitales deben integrarse para maximizar el alcance y atender a la diáspora dominicana.
Colaboraciones estratégicas: Asociaciones con marcas nacionales o internacionales pueden expandir el alcance del equipo más allá de su base tradicional.
Valor de los patrocinios: El escenario ideal para la exposición
El Round Robin posiciona al equipo como un producto premium para los patrocinadores, quienes buscan maximizar su visibilidad:
Revalorización del inventario publicitario: Desde uniformes hasta señalización en el estadio, la mayor exposición mediática permite renegociar contratos con tarifas más altas.
Activaciones creativas: Experiencias como concursos para fanáticos o promociones interactivas generan un impacto significativo en la percepción de marca del patrocinador.
Marketing basado en datos: Utilizar información sobre los hábitos de los fanáticos permite diseñar campañas publicitarias personalizadas, maximizando el retorno de inversión.
Alimentos y bebidas: Maximización del consumo en el estadio
El ambiente electrizante del Round Robin fomenta un mayor consumo:
Menús temáticos y premium: Ofrecer combos exclusivos o productos locales aumenta el ticket promedio por cliente.
Tecnología en punto de venta: Pagos digitales y estaciones móviles mejoran la eficiencia, aumentando la rotación y satisfacción del cliente.
Zonas VIP: Servicios exclusivos, como camareros personalizados, fomentan el gasto en áreas premium.
Derechos de transmisión y contenido mediático
La cobertura mediática del Round Robin es una oportunidad única para diversificar ingresos:
Incremento en Derechos Televisivos: Las altas audiencias justifican renegociaciones con cadenas locales e internacionales.
Publicidad en transmisiones: Espacios publicitarios durante las transmisiones ofrecen ingresos adicionales directos.
Contenido exclusivo: Entrevistas, resúmenes y material detrás de cámaras pueden monetizarse en plataformas digitales.
Valor de marca: Competencia más Allá del campo
El desempeño en esta etapa redefine la percepción del equipo:
Lealtad del fanático: Cada victoria refuerza el vínculo emocional del fanático con el equipo, traduciendo apoyo emocional en económico.
Expansión internacional: La atención de la diáspora dominicana abre oportunidades en mercados extranjeros.
Atracción de audiencias Jóvenes: Plataformas como TikTok e Instagram son esenciales para garantizar relevancia entre nuevas generaciones.
Efecto multiplicador en la economía local
El impacto del Round Robin trasciende al estadio…
Beneficio a comercios: Restaurantes, bares y hoteles cercanos experimentan un auge en ventas.
Generación de empleos temporales: Desde vendedores hasta personal de seguridad, la actividad beneficia a múltiples sectores.
Turismo Deportivo: La llegada de fanáticos de otras regiones dinamiza el transporte, hospedaje y entretenimiento.
A pesar de todo esto ¿Por qué aún con el impacto de estar en Round Robin, los equipos siguen siendo deficitarios financieramente cada temporada?
El hecho de que los equipos de la Lidom sigan siendo deficitarios financieramente, incluso con el impacto positivo del Round Robin, se debe a una combinación de factores estructurales, operativos y económicos.
A continuación, se presenta un análisis profundo sobre por qué esto ocurre:
Estructura de ingresos limitada
Aunque el Round Robin representa un aumento significativo en los ingresos por taquilla, patrocinios y merchandising, estos flujos de ingresos son estacionales y no alcanzan a cubrir los costos operativos anuales:
Dependencia del torneo principal: Los equipos generan la mayor parte de sus ingresos durante la temporada regular y el Round Robin. Sin embargo, no tienen ingresos consistentes fuera de la temporada, dejando un vacío económico de varios meses.
Escasa monetización digital: Aunque los derechos de transmisión televisiva son una fuente de ingresos importante, no se han explotado plenamente los canales digitales (YouTube, plataformas de streaming, redes sociales) para diversificar y estabilizar los ingresos.
Altos costos operativos
Los gastos operativos de los equipos son significativamente altos y no siempre están alineados con los ingresos generados:
Nómina de jugadores y cuerpo técnico: La inversión en salarios para jugadores, entrenadores y personal administrativo representa una gran parte del presupuesto anual. Los equipos suelen competir por talento, incrementando los costos en la búsqueda de un desempeño competitivo.
Logística: Costos asociados con viajes, hospedajes, alimentación y transporte durante la temporada, especialmente en una liga con desplazamientos frecuentes.
Mantenimiento del estadio: Los equipos que operan sus estadios asumen gastos elevados en mantenimiento, seguridad, energía y personal, que no siempre se compensan con los ingresos por taquilla.
Patrocinios no optimizados
Si bien el Round Robin aumenta la exposición mediática, muchos equipos enfrentan desafíos en la captación y gestión de patrocinadores:
Dependencia de pocos patrocinadores grandes: Los equipos suelen depender de uno o dos patrocinadores principales, lo que los hace vulnerables si alguno decide retirar su apoyo.
Negociaciones subvaloradas: En algunos casos, los contratos publicitarios y de patrocinio no reflejan adecuadamente el valor real del equipo o el impacto mediático del torneo.
Gestión financiera
La gestión financiera implementada en el Round Robin contribuye a las dificultades económicas:
Presupuestos desequilibrados: Los equipos suelen priorizar gastos en jugadores y refuerzos para ganar competitividad, dejando otras áreas desatendidas o comprometiendo su liquidez.
Planeación a corto plazo: Muchas decisiones se toman con un enfoque en resultados inmediatos (clasificación y desempeño deportivo), en lugar de priorizar sostenibilidad financiera a largo plazo.
Falta de reinversión: Los ingresos generados no siempre se reinvierten en áreas estratégicas como marketing, desarrollo de infraestructura o formación de nuevos talentos.
Infraestructura limitada
Los estadios, aunque son pilares del ingreso por taquilla, presentan limitaciones que restringen la generación de ingresos:
Capacidades limitadas: Los estadios tienen un aforo limitado, lo que pone un techo al potencial de ingresos por asistencia, incluso en juegos de alta demanda.
Falta de experiencias adicionales: Muchos estadios carecen de zonas comerciales, restaurantes temáticos, o actividades complementarias que podrían generar ingresos adicionales en los días de partido.
Subutilización fuera de temporada: Los estadios permanecen inactivos gran parte del año, dejando de ser una fuente de ingresos.
Estructura económica y mercado local
El contexto económico de la República Dominicana también juega un rol importante:
Poder adquisitivo limitado: Aunque el béisbol es el deporte más popular del país, muchos fanáticos no tienen la capacidad económica para asistir regularmente a los juegos, especialmente a precios elevados.
Competencia de entretenimiento: Los equipos compiten con otras formas de entretenimiento que ofrecen alternativas más accesibles económicamente, como la televisión y el streaming.
Dependencia de la diáspora: Si bien la diáspora dominicana representa un mercado importante, los equipos no han logrado captar su atención de manera efectiva para generar ingresos sustanciales a través de contenido digital o merchandising.
A pesar del impacto positivo del Round Robin, los equipos de la Lidom enfrentan desafíos estructurales que los mantienen en déficit financiero. Resolver esta problemática requiere un enfoque integral que incluya la diversificación de ingresos, la optimización de costos, la profesionalización de la gestión financiera y la modernización del modelo de negocio. Además, es necesario maximizar el potencial de los estadios, las plataformas digitales y los mercados internacionales para construir una base económica más sólida y sostenible.
SOBRE EL AUTOR: Virgilio Rojo es Director de Estrategias y Ventas de ADCIO Media en la República Dominicana, liderando proyectos de mercadeo y ventas para la Liga Dominicana, los Gigantes del Cibao, la Serie del Caribe y diversos eventos locales. Es un destacado ejecutivo de Relaciones Públicas representando a figuras en el béisbol de la talla del Miembro del Salón de la Fama de Cooperstown, Vladimir Guerrero.
El contrato récord de 15 años y $765 millones de Juan Soto con los Mets no solo establece un nuevo estándar en la MLB, sino que también pone en evidencia las profundas fallas estructurales que afectan la competitividad y sostenibilidad del béisbol. Este mega acuerdo refleja una realidad en la que los equipos grandes prosperan mientras los pequeños sobreviven o aparentan sobrevivir, alimentando una desigualdad real o disfrazada que pone en riesgo el futuro del deporte.
Equipos pequeños: ¿víctimas o cómplices?
Es fácil culpar a los equipos grandes como los Mets, Yankees, Dodgers y Red Sox, cuyos ingresos masivos les permiten dominar el mercado de agentes libres y asegurar a las estrellas más grandes. Sin embargo, los equipos pequeños no son completamente inocentes.
Muchos propietarios de mercados pequeños eligen conservar sus ganancias en lugar de reinvertirlas en el talento necesario para competir.
Un ejemplo evidente son los Pittsburgh Pirates, cuyo contrato más grande en la agencia libre fue de apenas $39 millones por tres años para Francisco Liriano en 2015. Del mismo modo, los Tampa Bay Rays, conocidos por su eficiencia, pagaron a Brandon Lowe, su jugador mejor remunerado, sólo $8.75 millones el año pasado.
Sin embargo, hay excepciones que demuestran que los equipos pequeños pueden gastar más si lo desean. Los Kansas City Royals, por ejemplo, extendieron a Bobby Witt Jr. por $289 millones, un contrato que pagará $30 millones anuales cuando alcance su primera temporada de agencia libre. Witt, quien registró un impresionante WAR de 10.4 en 2024, fue incluso más valioso que Soto, con un WAR de 8.1. Esto demuestra que, aunque difícil, es posible que los equipos pequeños inviertan en talento. Sin embargo, casos como este son raros y no representan la norma.
El significado del contrato de Soto
El contrato de Soto no solo subraya la disparidad financiera entre equipos grandes y pequeños, sino también lo absurdo de las cifras involucradas. Aunque los Mets tienen mayores ingresos que los equipos pequeños, no generan 8 o 10 veces más, como podría sugerir este contrato. Esto evidencia que el problema no solo radica en las diferencias de ganancias, sino también en cómo los equipos eligen usar sus recursos.
El contrato de Soto abre incluso una caja de pandora sobre los beneficios o “perks” que los atletas pueden exigir. El Gerente de los Yankees Brian Cashman confirmó la solicitud de Soto sobre obtener una suite de lujo de forma gratuita como parte del negocio, pero los Yankees negaron su petición. Los Mets no sólo accedieron a su pedido sino también sumaron cubrir los costos de transporte durante la temporada regular y logística de la familia Soto Pacheco para ir y venir a verlo desde la República Dominicana.
¿Qué es lo próximo…choferes, autos y residencias de lujo? ¿Quién le diría que no a un agente libre apetecible en su decisión o antojo de establecer a un dirigente para sentirse “cómodo”?
El no entender los cambios e impacto en el juego en el trato de los jugadores y confundirlo con las “reivindicaciones” que los peloteros obtuvieron por la agencia libre, es no entender la volatilidad del producto en cuestión.
El Béisbol no consiste en sus jugadores…Los jugadores son parte de un equipo de Béisbol que conecta con sus fanáticos y como tal deben proporcionar servicios y contenidos para servirlos.
Equipos como los Mets están dispuestos a gastar lo necesario para ganar, mientras que muchos equipos pequeños priorizan reducir costos y maximizar ganancias. Este enfoque perpetúa un sistema en el que los jugadores de primer nivel son inaccesibles para la mayoría de los equipos, limitando la competitividad y, en consecuencia, la emoción del deporte.
¿Quién pierde en este escenario?
La desigualdad económica en la MLB afecta a varios actores:
Equipos pequeños: Sin recursos en base a como eligen invertir o reinvertir sus ganancias para competir en el mercado de agentes libres, estos equipos se ven obligados a desarrollar talento solo para verlo partir hacia equipos más ricos cuando alcanzan su máximo rendimiento. Esto perpetúa un ciclo de desigualdad que deja a los equipos pequeños en desventaja constante.
Aficionados: Los fanáticos de mercados pequeños ven cómo sus equipos favoritos son relegados a “granjas” para los equipos grandes, lo que desincentiva la lealtad y reduce el interés en el deporte. La falta de esperanza en la competitividad desmotiva a los seguidores y afecta la asistencia a los estadios.
El béisbol como espectáculo: La falta de paridad disminuye la emoción y la imprevisibilidad del juego. En ligas como la NFL y la NBA, los fanáticos saben que cualquier equipo tiene una oportunidad legítima de ganar. En la MLB, ese sueño es prácticamente inexistente para muchos mercados pequeños.
Un sistema insostenible
La apuesta de la MLB hace 25 años por los ingresos de las redes deportivas regionales, en lugar de contratos nacionales de televisión como la NFL y la NBA, ha resultado ser un error costoso. Mientras la NFL disfruta de un contrato de $110 mil millones y la NBA de uno de $77 mil millones con distribuciones nacionales de TV, las redes regionales están enfrentando un colapso económico que es además acrecentado por los bloqueos de programación territorial y el fenómeno del “cord-cutting”, mientras los servicios de streaming no están a la par o proporcionales en su crecimiento al declive de los juegos en TV.
Mientras la MLB se enfocó en medidas como bajar el tiempo de televisión y acelerar el juego, tales decisiones tomaron años burocráticos en ser aprobados para que apenas un par de años más tarde sean totalmente irrelevantes, pues ya el tiempo “al aire” de la televisión lineal es un tema del pasado y por lo tanto su “valor” en el mercado continua en constante descenso.
Esto agrava aún más las diferencias entre equipos grandes y pequeños, dejando a la MLB con un sistema cada vez más insostenible.
El próximo CBA: una oportunidad crítica
Con la negociación de un nuevo Acuerdo Colectivo de Trabajo (CBA) en el horizonte, la MLB tiene la oportunidad de abordar estas desigualdades. Es imperativo implementar un tope y un suelo salarial, junto con un reparto de ingresos más equitativo. Es necesario la limitación de años de los contratos para intentar reducir el porcentaje de tolerancia de riesgo. El chorro de dinero y años debe parar de alguna forma u otra de manera forzada para nivelar la oferta y competitividad en la liga y lograr un sistema más equitativo de contratos menos riesgosos y jugadores que ganen en base a su producción real en un corto plazo, evitando fiascos como Anthony Rendón, Javy Báez o Jacob deGrom entre otros.
Ni el propio Juan Soto, hoy un empresario con un patrimonio en contratos de más de $800 millones aceptaría un contrato de tanto riesgo en ningún rubro saliendo de su bolsillo.
Esto no solo nivelaría el terreno de juego, sino que también garantizaría la sostenibilidad de la liga en un entorno económico cambiante por la tecnología y los hábitos de consumo.
¿Beneficios para los Jugadores?
El contrato de Juan Soto es un triunfo para él y para los Mets, pero también un reflejo de un sistema roto que amenaza la salud a largo plazo de la MLB. La narrativa de que es “beneficioso” para los juagdores es más una fábula que realidad, pues para la mayoría de los jugadores de MLB, el sistema los lleva a una competitividad extrema donde su permanencia en la liga después de sus primeros seis años de control, se ha vuelto una tarea casi imposible para aquellos que no forman parte de la élite del top 20-30 del pool de 1200 jugadores en róster de 40.
Mientras los equipos grandes sigan dominando el mercado y los pequeños elijan o no puedan invertir, el béisbol continuará siendo un deporte polarizado que limita su potencial y además su crecimiento global.
Sin un cambio estructural profundo, la MLB corre el riesgo de alienar a los fanáticos, debilitar la competitividad y quedarse atrás en un mundo deportivo donde la igualdad y la emoción son esenciales.
La reciente decisión de los Tiburones de La Guaira de despedir a Ozzie Guillén como su manager no solo sacudió al mundo del béisbol venezolano, sino que también levantó una ola de indignación entre los fanáticos y expertos del deporte. Este movimiento no puede interpretarse de otra forma más que como una falta de respeto hacia un hombre que no solo es una leyenda del béisbol, sino también el actual campeón de Venezuela y del Caribe.
Pasadas las 3 am hora de Venezuela el propietario del club Wilmer Ruperti colgó un video ratificando a Guillén como dirigente y citándolo al Forum de La Guaira para el próximo encuentro. Guillén y el dueño se reunieron en horas de la mañana desde donde se ratificó a Ozzie como dirigente.
Sin embargo, las figuras de Luis Sojo como Gerente Deportivo y de Alberto Díaz como Gerente General aún no han sido ratificadas.
Esta crisis es acrecentada por la desinformación oficial del club. Mientras el “Rancho está ardiendo” el club ni siquiera lo reconoce públicamente. Tanto así que para un fanático casual, ver de pronto el video de Ruperti y su posterior fotografía con Ozzie causaría un desconcierto total. Basta leer los comentarios de los fanáticos para darse cuenta del pésimo feedback de sus seguidores.
Es que cuando el manejo comunicacional es malo, no hay forma alguna de mejorar como organización. Nadie puede contra la ignorancia y esa es la norma en las oficinas de los campeones del caribe.
Ozzie
Ozzie Guillén no es cualquier figura en el béisbol. Su nombre está grabado en los anales del deporte gracias a sus hazañas como manager, incluida su histórica victoria en la Serie Mundial de 2005 con los Chicago White Sox. Su llegada a los Tiburones de La Guaira representó no solo una oportunidad de redención para una organización con décadas de sequía, sino también un rayo de esperanza para una fanaticada que esperaba ver al equipo finalmente alzar el trofeo de campeones.
Y Guillén cumplió, llevando al equipo a la gloria nacional y al campeonato caribeño, algo que no se lograba desde hace más de 30 años.
La marca de 24-25, con marca de 6-4 en sus últimos 10 juegos y pegado de cerca a la clasificación al Round Robin, es un reflejo de un róster inconsistente y de ninguna forma se refleja un problema dirigencial.
El despido llega de manera abrupta y sin una explicación clara que lo justifique. ¿Cómo es posible que una gerencia pueda tratar de esta manera a un manager que ha hecho historia con la organización? Este acto no solo es una afrenta personal hacia Guillén, sino también un mensaje contundente —y lamentable— a los fanáticos: el respeto y la gratitud parecen no tener cabida en la toma de decisiones.
La forma como los Tiburones toman esta decisión coloca a la gerencia de operaciones y a la junta directiva en una posición bastante negativa. Una vez más, el problema gerencial en la pelota invernal queda expuesto.
Con todos los desafíos que enfrenta el béisbol venezolano —desde limitaciones económicas hasta la constante fuga de talento hacia ligas más estables—, resulta bastante irresponsable y hasta estúpido pensar que la solución a una mala racha sea culpar al manager, especialmente si se trata de un dirigente comprobado. Este tipo de decisiones evidencian la falta de visión y estrategia a largo plazo por parte de las directivas, priorizando soluciones rápidas que en nada benefician al equipo.
La crisis y desafíos del béisbol venezolano afecta también a las oficinas. Sobran en la pelota venezolana personalidades con suma inexperiencia en el mundo del béisbol.
El impacto de esta decisión no puede subestimarse. Guillén no es solo un estratega; es un hombre que conecta con los fanáticos, que entiende la pasión detrás de este deporte y que se ha dedicado a poner en alto el nombre de los Tiburones de La Guaira. Su despido envía una señal de desorganización y de prioridades erráticas por parte de la directiva, dejando claro que, para algunos, las relaciones humanas y los logros deportivos pesan menos que intereses internos que poco tienen que ver con el terreno de juego.
Además, esta decisión desilusiona a una afición que había vuelto a creer en el equipo. Después de años de frustraciones, los Tiburones se perfilaban como un equipo competitivo y ganador bajo el mando de Guillén. Ahora, ese impulso parece tambalearse, dejando a los fanáticos con una sensación de traición y desconcierto.
El béisbol venezolano, como cualquier deporte, necesita figuras como Ozzie Guillén: líderes que combinan conocimiento, pasión y carisma, y que son capaces de inspirar tanto a los jugadores como a los aficionados. Despedirlo no solo afecta la competitividad del equipo, sino que también daña la reputación de una organización que debería estar celebrando, no generando polémicas innecesarias.
En definitiva, esta decisión no solo es una falta de respeto hacia Ozzie Guillén, sino también hacia los fanáticos que han apoyado al equipo en las buenas y en las malas. La directiva de los Tiburones debe reflexionar profundamente sobre las implicaciones de este movimiento, porque en el béisbol, como en la vida, el respeto y la lealtad son valores fundamentales que no deben sacrificarse en el altar de la política interna.
Por ahora, el daño está hecho. Mientras tanto el dueño del club Wilmer Ruperti busca opciones para intentar convencer al mánager de un posible regreso. Solo el tiempo dirá si los Tiburones podrán reparar esta herida, no solo en el equipo, sino también en el corazón de su fanaticada.
Como cada 18 de noviembre, el “Juego de la Chinita” se posiciona como el evento más esperado del calendario del béisbol venezolano.
Este año, la cita tiene un brillo especial, ya que reúne historias fascinantes que realzan su significado. Los Tiburones de La Guaira, actuales campeones de Venezuela y del Caribe, llegan bajo el mando del legendario Ozzie Guillén, una figura que simboliza la grandeza del béisbol venezolano.
Por el lado de las Águilas del Zulia, el regreso de Lipso Nava como dirigente trae un aire de esperanza; Nava es el único campeón en la historia de la franquicia tanto como jugador como manager, y ahora lidera un cuerpo técnico compuesto por exjugadores del club que han servido como inspiración para una plantilla joven y talentosa en busca de reencontrar su identidad ganadora.
Este enfrentamiento entre dos franquicias históricas no solo es un choque deportivo, sino una cita cargada de significado espiritual, cultural y emocional que promete ser inolvidable.
El Juego de la Chinita: Más que Béisbol, una Tradición que Une Fe y Pasión Zuliana
El Juego de la Chinita, celebrado cada 18 de noviembre en Maracaibo, estado Zulia, es mucho más que un partido de béisbol: es una tradición que combina historia, cultura, espiritualidad y el amor por el deporte. Este evento, organizado en honor a la Virgen de Chiquinquirá, patrona de los zulianos, trasciende las fronteras del estado y se posiciona como una de las fechas más emblemáticas del calendario del béisbol caribeño.
El Juego de la Chinita, es el partido de calendario regular más importante de todo el béisbol invernal.
En el corazón de esta tradición está el estadio Luis Aparicio “El Grande”, un templo del béisbol donde cada año miles de fanáticos se congregan para vivir una experiencia única, cargada de emociones y simbolismo.
El Legado de Luis Aparicio Montiel
Luis Aparicio “El Grande” presentó en 1953 a los fanáticos con mucho orgullo a su hijo, quien seguiría sus pasos.
El 18 de noviembre de 1953, el Juego de la Chinita se convirtió en un evento histórico para el béisbol venezolano y, en particular, para el estado Zulia. Ese día marcó el debut profesional de un joven llamado Luis Aparicio Montiel, quien representaba la esperanza deportiva de la región.
En el estadio Olímpico de Maracaibo, el legendario Luis Aparicio Ortega, su padre, entregó simbólicamente a su hijo su guante y su bate frente a un estadio lleno que veía en el joven pelotero una promesa de grandeza.
Aparicio Montiel no decepcionó. Apenas tres años después, en 1956, debutó en las Grandes Ligas con los Medias Blancas de Chicago, convirtiéndose en el primer jugador latinoamericano en ganar el premio Novato del Año.
Su carrera en las mayores se extendió por 18 años siendo una de las primeras grandes estrellas latinas en la historia de las Grandes Ligas, alcanzando su punto culminante en 1984 cuando se convirtió en el primer y único venezolano hasta la fecha en ser exaltado al Salón de la Fama de Cooperstown.
Este momento histórico añadió una dimensión especial al Juego de la Chinita, convirtiéndolo en un evento que no solo celebra el béisbol, sino también el legado y la grandeza de uno de los hijos más ilustres del Zulia.
Historia de una Tradición Emblemática
El Cubano Silvino Ruiz “El Sordo de Guanabacoa” logró el primer juego perfecto “profesional” en suelo venezolano el 18 de Noviembre de 1933.
La tradición del Juego de la Chinita se remonta a 1933 en el Estadio del Lago, cuando el estelar lanzador de las Ligas Negras “El Sordo de Guanabacoa” Silvino Ruiz, actuando para el Águilas del Concordia de Gonzalo Gómez, hijo del Dictador Juan Vicente Gómez, le propinó un juego perfecto al local Pastora en la primera edición registrada del Clásico.
Está hazaña que marcó hitos en el deporte venezolano y se convirtió en un impulso del béisbol en la región por la presencia en el Club Concordia de tantos jugadores estrellas como el versátil dominicano Tetelo Vargas, “El Maestro” Martín Dihígo, el legendario boricua “Milito” Navarro y su nueva ficha para 1933 la gran estrella venezolana Luis Aparicio “El Grande de Maracaibo”.
Luis Aparicio “El Grande de Maracaibo” fue la gran figura del béisbol Zuliano desde la década de los 30’s. Tras su retiro acompañó a su hijo como coach de los Tiburones de La Guaira y hasta su fallecimiento con las Águilas del Zulia.
La búsqueda constante del béisbol zuliano competitivo hizo intermitente esta iniciativa de jugar en honor a la Virgen.
A pesar de que el béisbol zuliano hizo varios intentos no fue sino hasta 1953 cuando se inició un ciclo de forma ininterrumpida hasta nuestros días de este clásico, enmarcado en la rivalidad entre equipos como Gavilanes, Pastora y Rapiños en la Liga Occidental marcando una tradición en el estadio Olímpico de Maracaibo. Estos juegos eran una cita ineludible para los fanáticos, y el ambiente festivo se mezclaba con la devoción a la Virgen del Rosario de Chiquinquirá.
Sin embargo, la desaparición de la Liga Occidental en 1963 dejó al estado Zulia sin equipo profesional.
Durante este período, los Tiburones de La Guaira asumieron la responsabilidad de mantener la tradición del Juego de la Chinita, disputando partidos en Maracaibo cada 18 de noviembre por iniciativa propia de su dueño Pedro Padrón Panza, buscando darle a la fanaticada zuliana no solo una tarde de béisbol y su tradicional partido de la fecha, sino la oportunidad de ver a Luis Aparicio Jr. quien se unió a la filas de los escualos tras la desaparición del béisbol profesional zuliano hasta la llegada de las Águilas del Zulia en la temporada 1969-70.
Desde entonces, las Águilas han hecho suyo el Juego de la Chinita, acumulando hasta 2024 una marca de 28 victorias y 25 derrotas, únicamente siendo interrumpido por la temporada especial en 2020 con el impacto del Covid-19.
Cada año, el estadio Luis Aparicio “El Grande” se viste de gala para recibir a miles de aficionados que, además de disfrutar del béisbol, celebran su fe, gentilicio, costumbres y su orgullo regional.
Un Juego con Significado Espiritual
La Virgen del Rosario de Chiquinquirá “La Chinita” apareció pintada en una tablita a las orillas del Lago de Maracaibo en 1709 y el milagro de su aparición es aún la base de la fe del pueblo Zuliano.
El Juego de la Chinita es único en el béisbol profesional. Debe entenderse la cultura Zuliana para poder asumir su significado y relevancia social y cultural.
Los equipos visitantes ven este partido como una oportunidad para buscar la “bendición” espiritual de la Virgen de Chiquinquirá, mientras que las Águilas del Zulia lo consideran una muestra de devoción.
Para los jugadores y fanaticos zulianos, una victoria en este día no es solo un triunfo deportivo, sino un regalo para su patrona, traducido en un símbolo de fe y esperanza.
La combinación de elementos espirituales, culturales y deportivos convierte al Juego de la Chinita en un evento incomparable.
Ningún otro partido en el Caribe tiene un significado tan profundo o reúne a tanta gente en torno a una celebración que va más allá del deporte.
El Momento Estratégico de la Temporada
El Juego de la Chinita también marca un punto estratégico en la temporada regular de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP). Al coincidir con la mitad del calendario, es un momento crucial para evaluar el desempeño del equipo y realizar ajustes de cara a la clasificación a la postemporada.
Para las Águilas del Zulia, este juego no solo es su cita más importante del año, sino también una oportunidad para demostrar su competitividad y fortalecer su conexión con su afición. A lo largo de los años, momentos inolvidables han quedado grabados en la memoria colectiva de los fanáticos, desde victorias épicas hasta actuaciones individuales que se convierten en leyendas.
Una Celebración sin Igual
El Juego de la Chinita no tiene paralelo en el mundo del béisbol profesional. Es un evento que encapsula el orgullo zuliano, la fe religiosa y la pasión por el deporte. Cada año, Maracaibo se convierte en el epicentro del béisbol caribeño, atrayendo a fanáticos locales y visitantes que se suman a esta celebración única.
Las condiciones sociales y políticas de Venezuela y el Zulia han mermado la asistencia al parque en la fecha, al mismo tiempo que millones de zulianos alrededor del mundo mantienen su fe intacta y utilizan la tecnología para ser parte de una celebración que hoy trasciende fronteras, desde donde estén y en cualquier huso horario.
Más allá del resultado en el terreno de juego, el verdadero triunfo del Juego de la Chinita radica en su capacidad para unir a una comunidad en torno a su fe, su historia y su pasión por el béisbol.
Es un recordatorio de lo que significa ser zuliano y una celebración del espíritu inquebrantable de una región que vive y respira béisbol.
Un choque especial en 2024: Ozzie vs Lipso una vez más.
El regreso de los Tiburones de La Guaira al Juego de la Chinita este año es particularmente especial. Como campeones defensores de la LVBP y la Serie del Caribe, La Guaira llega con un equipo sólido, dirigido por Ozzie Guillén, quien sigue dejando huella como uno de los referentes del béisbol venezolano en el ámbito internacional.
Guillén, quien llevó a los Medias Blancas de Chicago a ganar la Serie Mundial en 2005, ahora busca mantener a los Tiburones en la cima y reafirmar su dominio en una temporada llena de expectativas.
El vínculo histórico entre La Guaira y el Zulia añade una dimensión nostálgica a este enfrentamiento.
Por el lado zuliano, el regreso de Lipso Nava al banquillo como manager representa un nuevo capítulo en la rica historia de las Águilas. Nava, quien lideró al equipo al campeonato de la LVBP en la temporada 2016-2017, conoce como pocos la esencia de la franquicia y ha formado un cuerpo técnico lleno de figuras icónicas del club, que incluyen a exjugadores legendarios y técnicos de alto nivel como Orlando Muñoz, Alexander Delgado y Heberto Andrade, quien regresó al club tras otra exitosa campaña en las Grandes Ligas con los Padres de San Diego en su campaña 21 en MLB.
Este grupo ha tomado como misión guiar a un equipo lleno de talento joven en su búsqueda de una identidad ganadora que devuelva al Zulia a los primeros planos del béisbol venezolano.
El Juego de la Chinita será una prueba crucial para las Águilas, no solo por la calidad del rival, sino porque marca el punto medio de la temporada llegando con marca de 15-11 a un momento estratégico para evaluar el desempeño del equipo y realizar los ajustes necesarios para buscar la clasificación a la postemporada.
El lanzador derecho de 22 años oriundo de Maracaibo José Dávila, quien ha fungido esta temporada como el primer abridor de la rotación de Lipso Nava será el encargado de abrir el partido en lo que será su primera apertura en la historia del Clásico. Dávila pertenece al sistema de desarrollo de los Cardenales de San Luis.
La transmisión de este encuentro pautado para la 1 pm hora local será a través de Televen en TV abierta en Venezuela y la plataforma Béisbol Play en streaming para el mundo. La Cadena Digital de Diamante 23 en vivo y en simultáneo con SportsMax News en sus afiliados de cable y satélite en América Latina transmisitrán en vivo desde el Estadio Luis Aparicio “El Grande” las incidencias previas, ceremonias, reacciones y análisis.
Al finalizar el partido habrá una edición especial del programa Águilas A la Carga a través de Diamante 23 y SportsMax News.
Este 10 de noviembre marca un hito sin precedentes para el béisbol caribeño, pues por primera vez en la historia:
Dos juegos de Ligas del Caribe se llevan a cabo simultáneamente en suelo estadounidense (Licey vs. Aguilas y Caracas vs. Santurce)
Dos juegos de Ligas del Caribe se juegan en Estadios de Major League Baseball.
Dos estadios de MLB tienen BÉISBOL un 10 de noviembre.
Las 4 Ligas Invernales del Caribe/Pacífico completaron juegos en suelo norteamericano en una misma temporada.
Por donde usted lo quiera ver aqui sólo hay una palabra: OPORTUNIDAD.
El Citi Field, hogar de los Mets de Nueva York, recibió el enfrentamiento entre Águilas Cibaeñas y Tigres del Licey en la llamada “Serie de Titanes del Caribe”, y una vez más las Águilas Cibaeñas salieron victoriosas en Nueva York con pizarra de 3-2, esta vez dejando en el terreno al Licey con infieldhit remolcador del jardinero Bladimir Restituyo en la décima entrada.
Mientras tanto, en el loanDepot Park de Miami, se disputó el “Choque de Gigantes”, un torneo interligas que reúne a Leones del Caracas, Navegantes del Magallanes y Cardenales de Lara de la LVBP, junto a Estrellas Orientales de LIDOM, Cangrejeros de Santurce y Criollos de Caguas de la Liga Roberto Clemente de Puerto Rico, donde el Magallanes terminó derrotando al campeón boricua Criollos de Caguas para llevarse una “Copa” a la vitrina de trofeos en Valencia.
A esta escena histórica se suma la “Mexican Baseball Fiesta”, celebrada del 1 al 3 de noviembre en Tucson, Arizona, donde Yaquis de Obregón y Águilas de Mexicali llevaron el béisbol de la Liga Mexicana del Pacífico a los fanáticos del “gabacho”.
Estas iniciativas muestran la creciente expansión del espíritu beisbolero caribeño en Estados Unidos, resonando con miles de fanáticos que añoran el calor y la intensidad de sus ligas en tierras norteamericanas.
Sin embargo, detrás del entusiasmo de estos eventos, surge una crítica fundamental: la inconsistencia deportiva y la falta de una estructura organizativa supranacional que articule el valor real de estos juegos. Entendemos el potencial comercial que representa o sugiera la nostalgia del béisbol caribeño, pero más allá de la atmósfera y el espectáculo, la música o un merengazo a full volúmen, el valor deportivo de estos encuentros queda deslucido, y el fanático lo percibe.
La Necesidad de una Estructura Deportiva Coherente
El problema es claro. Para el fanático, estos partidos deberían tener un propósito más allá de la exhibición. Se espera que cuenten para el calendario oficial y que tengan relevancia deportiva, especialmente al jugarse fuera de sus ligas de origen. Sin una narrativa competitiva que valide estos juegos, se corre el riesgo de perder a los seguidores más leales, aquellos que buscan una experiencia auténtica.
La disparidad en la asistencia a estos juegos refleja este punto. Caracas y Magallanes lograron casi 31 mil espectadores en Miami, mientras que el Citi Field se llenó a un poco más de la mitad para el clásico entre Licey y Águilas. Otros enfrentamientos, como Caracas vs. Santurce o Lara vs. Estrellas Orientales, no lograron atraer más que a los empleados del estadio.
¡Pero atención! De igual forma fueron más de 70 mil boletos taquillados en el fin de semana en ambos estadios. El fanático estuvo y está, pero la crítica también está presente y latente en las tribunas y nosotros solo la transmitimos.
El mensaje es claro: la afición quiere juegos que cuenten.
Más de 30 mil fanáticos asistieron el Domingo 10 de Noviembre a Citi Field para Águilas vs Licey.
Un Modelo Inspirado en el Fútbol Internacional
Para llevar el béisbol invernal a un nivel más estructurado y global, se puede mirar al fútbol y a su modelo exitoso de globalización. Aunque el poder de FIFA es incomparablemente superior al de las organizaciones caribeñas de béisbol, hay lecciones valiosas que aprender. La globalización ya permite que un venezolano se emocione por un juego entre Águilas Cibaeñas y Tigres del Licey, y que un dominicano asista con orgullo a un duelo entre Leones del Caracas y Navegantes del Magallanes.
Aprovechar este potencial significa pensar en un modelo de torneo que valore a las audiencias y los mercados de ambos lados de la frontera.
El béisbol invernal siempre ha sido un producto para los fanáticos más leales, aquellos que buscan no solo la emoción de la farándula y la chercha caribeña, sino también la competitividad en el campo. Esto se convierte en un criterio esencial cuando estos aficionados deciden gastar en boletos, viajes y estadías para presenciar estos juegos en Estados Unidos, más allá del poder de gasto que implica para los locales.
En estos mercados, acostumbrados a la organización y la calidad de la MLB, el aficionado exige que el producto esté a la altura.
¿Dónde está la falla? En la falta de un modelo, estructura, esquema: CONSISTENCIA.
El Modelo Ideal: Un Fin de Semana Internacional y la Copa de Invierno
Imaginemos un escenario donde, cada noviembre, se celebre un fin de semana internacional de béisbol en varias ciudades de Estados Unidos. Esto podría estar en el calendario como una “Fecha Caribe” similar a una “Fecha FIFA”.
Licey y Águilas Cibaeñas podrían enfrentarse en Nueva York, Caracas y Magallanes en Miami, Santurce y Caguas en Orlando, Florida y los Naranjeros de Hermosillo y Tomateros de Culiacán en Tucson, Arizona.
Estas series, al mejor de tres juegos, formarían parte del calendario oficial y sumarían puntos para el campeonato, ofreciendo al aficionado una razón deportiva para asistir.
Para definir los equipos que participarían, podría implementarse un sistema de sorteo anual, garantizando que el campeón de la temporada anterior y el líder de la tabla en las primeras dos semanas del campeonato invernal obtengan una invitación automática.
Esto añadiría un nuevo nivel de competitividad y emoción desde el inicio de la temporada.
El evento culminaría con un “Final Four” en Miami, un torneo especial donde los cuatro ganadores de las series internacionales se enfrentarían para definir el campeón de la “Copa Internacional de Invierno”.
Avalada por la Confederación del Caribe, esta copa tal vez otorgaría al país ganador alguna ventaja en la Serie del Caribe, como localía o algún incentivo de peso. La estructura no solo convertiría estos juegos en eventos de interés real, sino que crearía un contexto de campeonato que va más allá de la nostalgia.
Primero la Experiencia, Luego el Negocio
La clave para construir un modelo exitoso es dar prioridad a la experiencia del fanático. Al crear un evento competitivo y con valor deportivo, la monetización llegará naturalmente.
No podemos cometer el error de poner el negocio antes que la afición; el fanático busca una experiencia completa, una historia con significado, y es allí donde deben enfocarse las ligas invernales.
Este modelo también ofrece una proyección de expansión en otros mercados. Así como los Yaquis de Obregón visitaron Barcelona, España en pretemporada, o la selección profesional de Curazao jugó contra los Vaqueros de Montería en Colombia, estas experiencias pueden replicarse en otras ciudades con comunidades latinas apasionadas por el béisbol.
La gran oportunidad
El béisbol invernal tiene la oportunidad de consolidarse como un espectáculo deportivo internacional y coherente, capaz de capturar la atención global sin perder su esencia caribeña.
Con una estrategia que priorice la competitividad y valore al fanático, este deporte puede convertirse en una celebración global que no solo exporta tradición, sino que ofrece una verdadera experiencia de campeonato.
Dejemos de ver a los fanáticos como consumidores de recuerdos; tratémoslos como seguidores de un deporte que exige ser tomado en serio y con respeto.
Es momento de darle al fanático lo que quiere; el negocio seguirá, pero la pasión y la autenticidad deben liderar el camino.
El pasado viernes primero de noviembre, solo dos días después de que los Dodgers de Los Ángeles se proclamaran campeones de Grandes Ligas 2024, al haberse impuesto ante los Yankees de Nueva York, 4 juegos por 1 en la Serie Mundial, dieron inicio las temporadas 2024-2025 de la Liga Profesional de Béisbol de Colombia y la Liga de Béisbol Profesional Nacional de Nicaragua, como parte de la otra ala de las Ligas Invernales del Caribe y Latinoamérica, que completan las Ligas de Béisbol Profesional y Semiprofesional de Panamá, Cuba, Curazao y Argentina.
La perspectiva y entusiasmo de estos circuitos rentados para la temporada 2024-2025 están por todo lo alto. Es diferente porque reviste una perspectiva más amplia, de mayor solidez y proyección, ya que los conjuntos campeones de estos circuitos se enfrentarán en una serie durante los últimos días del mes de enero (2025), en Nicaragua, una nueva serie que cuenta con un matiz distinto, ya que contará con el aval de la ABAM.
Asociación de Béisbol de Las Américas (ABAM)
Los países que buscan integrar el béisbol en competencias de clubes internacionales de nuevo se unen en una nueva iniciativa, la ABAM.
Las Federaciones Nacionales de Béisbol de Cuba, Panamá, Colombia, Nicaragua, Curazao y Argentina conformaron el pasado 20 de septiembre la Asociación de Béisbol de Las Américas (ABAM), con la finalidad de consolidar la unión del béisbol entre estas naciones y garantizar el desarrollo de la disciplina deportiva en el área.
La Asociación de Béisbol de Las Américas (ABAM) estableció sus estatutos y su Junta Directiva por tres años, la cual quedó estructurada con David Sayalandía en calidad de Presidente (ex Presidente y actual Vocal de la Liga Profesional de Béisbol de Panamá (LPBP), mejor conocida como PROBEIS), y en calidad de Vicepresidentes Nemesio Porras (Presidente de la Federación de Béisbol de Nicaragua), Carlos Lee (ex grandes ligas panameño y actual Presidente de la Liga Profesional de Béisbol de Panamá (LPBP), mejor conocida como PROBEIS), Yedrek Magdalena (Presidente de la Liga de Béisbol Profesional de Curazao), Pedro Salcedo (Presidente de la Liga Profesional de Béisbol de Colombia, LPB)), Juan Reinaldo Pérez (Presidente de la Federación Cubana de Béisbol) y Roberto Braccini (Presidente de la Federación Argentina de Béisbol).
La junta directiva tendrá a Ajax Delgado (Vicepresidente de la Federación Nicaragüense de Béisbol (FENIBA)) como Secretario, al Contador Público de Panamá Luis Villalaz como Tesorero, al Director Operativo de la Liga Profesional de Béisbol de Colombia (LPB), Kodiro Miranda, como Fiscal, al Jefe de Reglas y Arbitraje y Tesorero de la Federación Cubana de Béisbol, Luis Daniel del Risco, como Primer Vocal, y finalmente el argentino Carlos Van Cauwlaert como Segundo Vocal.
Con esta visión, la nueva institución deportiva estableció la Serie de Las Américas, evento que anualmente enfrentará a los equipos campeones de cada circuito rentado. Sin perder tiempo, de inmediato agendaron la primera edición del evento, la cual contará con Nicaragua como país anfitrión y se efectuará del 24 al 30 de enero del próximo año.
Serie de Las Américas
Aunque se puede aseverar que la Serie de Las Américas tiene su precedente hace 9 años atrás, específicamente los días 21 y 22 de noviembre del año 2015, cuando en el Marlins Park de Miami, Florida, Estados Unidos, se enfrentaron los equipos venezolanos Navegantes del Magallanes y Cardenales de Lara, junto a las novenas de República Dominicana Águilas Cibaeñas y Tigres del Licey, la serie entre estas cuatro novenas fue un evento de exhibición, al cual asistieron los equipos participantes por concepto organizativo del evento y no de forma clasificatoria, a pesar de que para los conjuntos venezolanos la serie contó con carácter oficial, valedero para el campeonato de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), mas para las escuadras quisqueyanas, el evento fue extraoficial, con carácter exclusivo de exhibición.
Es así como la nueva Serie de Las Américas tiene su génesis en la Asociación de Béisbol de Las Américas (ABAM) y ha establecido su primera edición con Nicaragua como país sede, la cual se efectuará del 24 al 30 de enero del año 2025 en el Estadio “Nacional Soberanía” de su ciudad capital Managua, en el Estadio “Roberto Clemente” de la ciudad de Masaya y en el Estadio “Rigoberto López Pérez” de la ciudad de León.
La nueva cita continental ya tiene establecidas las sedes de la segunda y tercera edición, las cuales se escenificarán en Panamá, a finales del mes de enero del año 2026 en los Estadios ‘Nacional Rod Carew” de Ciudad de Panamá y “Mariano Rivera” de la ciudad La Chorrera, y en Colombia a finales del mes de enero del año 2027 en el Estadio “Edgar Rentería” de la ciudad de Barranquilla, y muy probablemente al menos un estadio de otra ciudad cafetera que en el futuro se asignará.
La ABAM ha establecido en sus estatutos que la Serie de Las Américas contará con un formato rotatorio anual por seis años, período en el cual, lo ideal es que cada uno de los países de cada liga funja en calidad de anfitrión al menos una vez, más cada período de seis años será aleatorio el uno del otro.
Liga Profesional de Béisbol de Colombia
Caimanes de Barranquilla marcó una época tras ser el primer campeón colombiano en Serie del Caribe.
Con un calendario de 40 encuentros por equipo, a razón de 20 juegos de local y 20 de visitante por cada novena, arrancó a todo vapor la temporada 2024-2025 de la Liga Profesional de Béisbol de Colombia (LPB).
Cada uno de los cinco equipos que conforman el circuito rentado cafetero se enfrentará 10 veces contra cada rival, a razón de 5 encuentros en calidad de local y otros 5 en calidad de visitante.
La organización Leones, que originalmente tiene su hogar en la ciudad de Santa Marta, nuevamente tendrá el Estadio Edgar Rentería de la ciudad de Barranquilla como su hogar para la presente campaña, junto a la escuadra local, los Caimanes de esa ciudad.
Por otro lado, regresan al terreno de juego los Toros de Sincelejo, con su nuevo estadio “20 de Enero” en su ciudad, siendo dos muy buenos aspectos para la presente temporada 2024-2025 de la LPB, ya que marca el regreso de uno de sus equipos y con nuevo estadio.
La liga cafetera continuará sin efectuarse con los nuevos reglamentos de Grandes Ligas: el límite de lanzamientos del lanzador hacia las bases por bateador, el tamaño de las bases, el reloj del pitcher y bateador, así como la apelación de repetición de las jugadas en video para revertir y confirmar las jugadas.
Cada uno de los cinco equipos cuenta con el cupo de hasta 15 peloteros importados para reforzarse, y para la presente campaña, además, como una novedad importante a destacar, es que los derechos de televisión internacional fueron adquiridos por ESPN, que transmitirá los juegos de la Liga Profesional de Béisbol de Colombia (LPB), por la plataforma Disney Plus.
Equipos:
Vaqueros de Montería
Toros de Sincelejo
Caimanes de Barranquilla
Leones de Barranquilla
Tigres de Cartagena
Liga de Béisbol Profesional Nacional de Nicaragua (LBPN)
Gigantes de Rivas fue el campeón de la Liga Nica, pero por negociaciones entre la CBPB, los Marlins y FENIBA, no fueron los representantes del país en la Serie del Caribe.
En esta ocasión, los cinco equipos saltaron al terreno con una gran motivación, y es que existe una enorme posibilidad de que el equipo campeón defienda a su nación en la primera edición de la Serie de las Américas, de la cual serán anfitriones. No obstante, aún no está claro si uno de los equipos de la LBPN representará a Nicaragua en la primera edición de la Serie de las Américas en condición de campeón de la LBPN o lo hará la Selección Nacional del país, designada por la Federación Nicaragüense de Béisbol (FENIBA).
Para la presente campaña, se estableció que cada equipo podrá contar con un número ilimitado de extranjeros para reforzarse. Se emplearán las bases más grandes y la regla de virajes hacia las bases por parte de los pitchers, pero la regla del reloj no se utilizará.
Equipos:
Gigantes de Rivas
Leones de León
Tigres de Chinandega
Indios del Boer
Tren del Norte
Liga Profesional de Béisbol de Panamá (LPBP o PROBEIS)
Federales de Chiriquí, el actual campeón, ganó su segundo título en Probeis.
La Liga Profesional de Béisbol de Panamá iniciará el próximo 29 de noviembre con la participación de cuatro equipos, gracias al nacimiento de la nueva franquicia Club Deportivo Los Nacionales. Es necesario destacar que el campeonato istmeño no inicia antes por motivos climáticos, ya que se pronostican fuertes lluvias en Panamá durante el penúltimo mes del año.
La temporada regular está pautada con un calendario de 24 encuentros para cada novena, a razón de que cada conjunto enfrentará 8 veces a cada rival, 4 de ellos en condición de local y los otros 4 en calidad de visitante. Una vez culminada la fase regular, el equipo posicionado en el primer lugar clasificará directamente a la final, mientras que las escuadras que culminen en el segundo y tercer lugar disputarán una serie semifinal a un máximo de tres encuentros, en la cual el que gane dos se clasificará a la gran final para enfrentar al primer clasificado. La final se disputará a un máximo de cinco encuentros para el que gane tres.
En el campeonato se implementarán todas las reglas actuales de Grandes Ligas, y los cuatro equipos jugarán exclusivamente en la capital, en Ciudad de Panamá, teniendo como sede el Estadio Juan Demóstenes Arosemena y el Estadio Nacional Rod Carew.
Equipos:
Águilas Metropolitanas
Federales de Chiriquí
Atlánticos de Bocas del Toro y Colón
Club Deportivo Los Nacionales
Liga Profesional de Béisbol de Curazao (LPBC)
Curacao Suns es el primer campeón de la nueva Liga Profesional de Curazao y representaron en la Serie del Caribe a la altura de la expectativa de su gran talento.
La nueva Liga Profesional de Béisbol de Curazao (LPBC), también conocida como Curaçao Professional Baseball League (CPB) en inglés o Kampionato Beisbòl Profeshonal Kòrsou, que es su nombre oficial, fue inaugurada en el año 2023, reemplazando a la Liga AA como el circuito rentado de la pelota más importante de esta Antilla holandesa, ubicada en la costa occidental de Venezuela.
Se tiene establecida el 30 de noviembre como fecha tentativa para el inicio de la temporada, en la que los Curaçao Suns saltarán al terreno para defender su título y buscar el primer bicampeonato del circuito rentado.
Tomando el ritmo de su participación en eventos continentales, después de haber participado en las Series del Caribe Gran Caracas 2023 y Miami 2024, el entusiasmo está por todo lo alto, ya que el equipo campeón será el representante de la isla en la primera edición de la Serie de las Américas.
Equipos:
Curaçao Suns
Curaçao Goats
Willemstad Cannons
Liga Argentina de Béisbol (LAB)
El Club Popeye de Salta se ha convertido en una fuerza de la pelota albiceleste.
Luego de haber iniciado el pasado mes de septiembre, la Liga Argentina de Béisbol ya supera la décima semana de acción, en la que seis equipos han generado una interesante rivalidad, porque están ubicados en pares en tres ciudades diferentes: Buenos Aires, Salta y Córdoba.
Equipos:
DAOM (Buenos Aires)
Patriots (Buenos Aires)
Popeye (Salta)
Cachorros (Salta)
Falcons (Córdoba)
Arias (Córdoba)
Liga Élite de Béisbol de Cuba (LEB)
Cocodrilos de Matanzas fueron los campeones de la II Edición de la Liga Élite Cubana.
La tercera edición de la Liga Élite de Béisbol de Cuba se estipulaba que iniciaría por lo menos durante los primeros días del mes de diciembre; sin embargo, el INDER (Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación de Cuba) y la Federación Cubana de Béisbol determinaron que la misma se efectúe a partir del mes de marzo del año 2025.
La no participación de un equipo campeón de la isla en la Serie del Caribe les ha impulsado a reajustar su calendario anual, tanto de su principal liga, la Serie Nacional de Béisbol de Cuba (SNB), la cual está conformada por 16 equipos, como la nueva Liga Élite de Béisbol de Cuba (LEB), que va para su tercera edición y que desde su segunda temporada se disputa entre los 6 mejores equipos clasificados de la Serie Nacional inmediatamente anterior, reforzados de los 10 equipos de la SNB que no participarán en la LEB, a través de un draft previo. De esta manera, la próxima Liga Élite de Béisbol la disputarán las novenas:
Leñadores de Las Tunas
Vegueros de Pinar del Río
Alazanes de Granma
Leones Industriales de La Habana
Avispas de Santiago de Cuba
Tigres de Ciego de Ávila
La reprogramación de la Liga Élite a realizarse entre los meses de marzo y junio reubicará la realización de las Series Nacionales a partir de cada mes de septiembre, lo que les librará de ejecutar sus temporadas durante los meses de más altas temperaturas del año.
¿Nueva era?
Con el nacimiento de la Asociación de Béisbol de Las Américas (ABAM) y de la Serie de Las Américas, podemos anticipar que para el béisbol del área significa un paso muy importante, ya que habrá mayor exposición del juego, impulsando el desarrollo y crecimiento del béisbol en nuestro hemisferio. Muy probablemente, pronto veremos representantes de ligas profesionales emergentes como de Aruba, e incluso de Brasil y Chile.
Aunque se pueda interpretar como una probable competencia, especialmente porque en el aspecto comercial inevitablemente cada evento genera su oferta y demanda, en esencia no es más que el justo y merecido espacio que merece la otra ala de las Ligas Invernales del Caribe.
La temporada 2024 ha terminado, y mientras los Dodgers celebran su campeonato, los Yankees parecen haber encontrado en Juan Soto a su nuevo héroe en el bate. Ahora que Soto se encamina a la agencia libre, los rumores sobre su futuro y el costo de asegurar su talento a largo plazo comienzan a resonar en el Bronx, donde ya se considera la posibilidad de retenerlo antes de que explore el mercado abierto.
¿Cuánto Costaría un Contrato para Juan Soto?
Con tan solo 26 años, Soto ha acumulado logros impresionantes y se perfila como una de las estrellas más codiciadas de la agencia libre en la historia reciente. Las proyecciones sugieren que una extensión con los Yankees requeriría una oferta inicial de al menos $500 millones. Este punto de partida se convierte en una herramienta clave para su agente, Scott Boras, quien podría utilizar este “piso” para sondear el mercado e incrementar el precio.
Si $500 millones es el precio mínimo, el valor de mercado abierto de Soto podría atraer ofertas que superen los $550 millones e incluso alcancen los $600 millones. Esto establecería un nuevo estándar en el béisbol, posicionando a Soto como uno de los jugadores mejor pagados y más valiosos del deporte.
Valor Calculado de Mercado: $36.7 Millones Anuales
Según la herramienta de SpoTrac, el valor de mercado calculado de Juan Soto es de $36.7 millones en salario anual promedio, con un contrato proyectado de 14 años y $513.6 millones. Este cálculo posiciona a Soto como el cuarto jugador mejor pagado en la liga, pero como el primero entre los jardineros derechos. Esta proyección se basa en un análisis de sus últimas dos temporadas y en comparaciones con jugadores de rendimiento similar, utilizando estadísticas clave como juegos jugados, promedio de bateo, OPS, WAR, y otras métricas avanzadas.
Este valor hace que cualquier equipo interesado en Soto deba considerar una oferta en este rango mínimo de $513 millones en 14 años, y con Scott Boras liderando las negociaciones, es probable que las cifras finales aumenten.
El Interés de los Yankees en Retener a Soto
Para los Yankees, retener a Juan Soto no solo aseguraría a un jugador de élite para el futuro, sino que también les permitiría contar con un líder de franquicia en su alineación por la próxima década. Su habilidad en el plato, disciplina y poder son cualidades que los fanáticos neoyorquinos ya reconocen, especialmente después de verlo brillar en la Serie Mundial contra los Dodgers. Con su juventud y resistencia a la presión, Soto es una apuesta sólida para los Yankees, quienes buscan talento élite para mantenerse en la cima de la liga.
La Estrategia de Boras y su Impacto en el Mercado
Scott Boras, conocido por llevar a sus clientes a la agencia libre para maximizar sus ingresos, podría optar por esperar para forzar una guerra de ofertas. Aunque Boras ha mostrado flexibilidad en casos específicos, como con José Altuve, la situación de Soto es excepcional. Su juventud y perfil ofensivo de élite lo hacen atractivo para cualquier equipo con aspiraciones de campeonato. Equipos como los Mets, Dodgers, Blue Jays o Padres están interesados, pero los Yankees podrían beneficiarse al hacer una oferta estructurada y agresiva antes de que Soto llegue al mercado abierto.
¿Qué Sigue para Soto y los Yankees?
Con tantas expectativas, los Yankees enfrentan una decisión estratégica crítica: asegurar a Soto antes de que el mercado incremente aún más su precio o arriesgarse a perderlo frente a la competencia. La historia de Juan Soto en Nueva York apenas comienza, pero los próximos meses podrían definir si los Yankees logran retener a su nuevo ídolo y mantener su hegemonía en la Liga Americana.