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A un mes del Súper Mundial de Clubes FIFA 2025.

FUERA DEL DIAMANTE

Medellín, Colombia – Justo cuando apenas ha transcurrido un mes desde que finalizó la Copa del Mundo de Clubes FIFA Estados Unidos 2025 y precisamente coincidiendo con el inicio de las principales Ligas de Fútbol de Europa (2025-2026), el universo del balompié aún se sacude del impacto generado por la cita mundialista. En su nueva versión con 32 clubes que representaron a las Confederaciones de Fútbol de cada continente, luego de haber asimilado en su justa dimensión la magnitud de la Copa, realizamos un análisis a varios de los aspectos más importantes del evento.

A pesar de los detractores, las mejoras de la Copa del Mundo de Clubes en su nuevo formato son irrefutables. Las ganancias distribuidas entre los 32 clubes participantes ascendió a un mil millones de dólares americanos, de los cuales 525 millones fueron distribuidos a todos los clubes por el solo hecho de participar en el evento, según el continente representado y una clasificación basada en criterios deportivos y comerciales.

En cuanto a las ganancias desde los desempeños deportivos de cada Club, 475 millones fueron repartidos a razón de 2 millones por cada triunfo y un millón por cada empate en la fase de grupos, 7,5 millones a cada uno de los 16 clubes participantes en los octavos de final, 13,125  millones a cada uno de los 8 clubes participantes en los cuartos de final, 21 millones a cada uno de los 4 clubes participantes en las semifinales, y finalmente 30 millones para el finalista perdedor y 40 millones para el finalista ganador. 

Semejante abundancia arroja que cada club logró ganancias de un mínimo de 16.5 millones de dólares mientras que el equipo campeón tuvo la posibilidad de ganar en la cita orbital incluso más de 125 millones. Como si fuera poco, además se incluyó un fondo de solidaridad de 250 millones, los cuales se destinaron a clubes de todo el mundo que no participaron en la Copa Mundial de Clubes FIFA Estados Unidos 2025.

 Gianni Infantino, presidente de la FIFA, declaró que la Copa Mundial de Clubes FIFA Estados Unidos 2025 generó casi 2.100 millones de dólares en ingresos y de casi todo ese dinero, el 90% fue destinado al fútbol, lo que equivale a 31 millones de dólares en ganancias cada encuentro de la copa.

 En cuanto al impacto económico de la Copa se refiere, Estados Unidos no obtuvo una ganancia directa económica inmediata como país organizador mas el torneo generó un impacto significativo, incluyendo el Producto Interno Bruto (PIB), adicional, en empleos e impactos sociales. En números, 9.600 millones de dólares en Producto Interno Bruto (PIB), 17.100 millones de dólares de rendimiento bruto, 3.360 millones en beneficios sociales y 105.000 empleos equivalentes a tiempo completo.

El primer mundial de clubes de la FIFA abre la puerta a nuevos tipos de torneos en el mundo del deporte.

El evento no solo logró un éxito económico desde los derechos de transmisión y los socios comerciales, ya que el mundial no solo se jugó en el terreno, sino que además también se jugó en las gradas, ya que los fanáticos latinoamericanos (México y Sudamérica (Argentina y Brasil)), junto a los aficionados Árabes y Africanos, animaron, dieron la nota, el colorido, la energía, la vibra tan perceptible que terminó en una competencia con un sabor de mezcla cultural que solo se ve y se disfruta en el evento par de la disciplina deportiva pero de selecciones nacionales.

Fuera de los asientos de los estadios no fue muy diferente ya que varios clubes internacionales crearon los Fan Houses durante el torneo, ofreciendo espacios físicos en ciudades como Los Ángeles, Miami, Orlando, Nueva York y Atlanta, ubicaciones que ofrecieron experiencias temáticas, transmisiones de los encuentros, música, comida local e internacional, actividades, productos de merchandising y ambientaciones culturales, espacios que no solo conectaron la convivencia entre fanáticos de distintas naciones sino que además funcionaron como embajadas culturales. 

En la copa trabajaron en total 68,526 personas de 184 naciones diferentes que se acreditaron e involucraron en funciones oficiales del torneo. En cuanto a las ventas de compras comerciales se refiere, un 44.2% fueron para clientes internacionales, destacando del Reino Unido, Qatar, Arabia Saudita, Brasil, México, Egipto y China.

El torneo registró una asistencia total de aproximadamente 2.492.062 aficionados en los 63 encuentros de la Copa, arrojando así un 62% de asistencia general. La fase del grupo promedio entre 34 mil y 35 mil fanáticos mientras que los octavos y cuartos de finales alcanzaron promedio de existencia de 54.910, lo que equivale alrededor de un 76% de asistencia. En los tres juegos restantes, es decir, en las semifinales y el juego final, los tres encuentros contaron con una asistencia superior a los 70,000 espectadores, considerando que la final entre el Chelsea inglés y el PSG francés en el MetLife Stadium fue presenciado por una asistencia de 81.118 fanáticos.

Por esta razón y muchas más, no es un secreto y menos asombra a nadie que incluso desde antes de que culminara el evento, más de un país había levantado ya su mano para proponer su candidatura como la próxima nación organizadora y sede de la siguiente edición de la cita universal, que evidentemente ha arrojado éxitos y ganancias en todos los aspectos.

Paralelamente varios clubes que no participaron en la Copa del Mundo de Clubes FIFA Estados Unidos 2025, como el Liverpool y el Manchester United de Inglaterra, y el Napoli de Italia, no solo manifestaron su interés en participar en la siguiente edición sino que además propusieron que el Mundial de Clubes en su nueva versión se efectúe cada dos años, aumentando así la frecuencia de la justa y además expandir la participación de Clubes de 32 a 48. 

Con todo y los detractores por la interrupción del mercado de fichajes por el evento, así como el concepto que se tiene sobre el cansancio por el exceso de juegos para los futbolistas, cómo es posible siquiera imaginar que los equipos no quieran participar cada dos años en un evento con un mes de duración en total, en el que cada equipo solamente con su participación tenga asegurada una ganancia de 16.5 millones de dólares y en la que el equipo campeón pueda ganar más de 125 millones. 

Para ello tendríamos que ahondar en el sistema o método de clasificación y cantidad de Clubes por cada conferencia, lo cual analizaremos en la siguiente entrega.

Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com. Contáctalo en juliosanchezalvarado@gmail.com

Hermanos Pérez: Entre el Béisbol y el Merengue…entre Dominicana y Venezuela.

JUEGO PERFECTO

MEDELLÍN, COLOMBIA – En la edición de la Serie del Caribe del año 1999, en San Juan, Puerto Rico, el equipo de producción del programa de béisbol semanal para televisión, pionero en Venezuela, “Play Ball”!, tuvo la oportunidad de entrevistar al para entonces grande liga dominicano Neifi Pérez.

Al final de uno de los encuentros de la justa continental, que involucraba al equipo quisqueyano Tigres del Licey, con quienes participaba el infielder dominicano, procuramos interceptarlo a pesar de que se encontraba rodeado de varios de los diversos medios de comunicación de diferentes países, e intentamos lograr conseguir su testimonio a través de una entrevista exclusiva con él. 

Por suerte fuimos el primero de los medios venezolanos en abordarlo. Un colega quisqueyano, elevando como siempre su enorme humildad por encima de su gran estatura laboral, intercedió y abordó al estelar caribeño y le alertó: “Atiende Neifi, son los venezolanos del programa de televisión Play Ball”!

La inmediata expresión y reacción de Neifi Pérez para ese momento es inolvidable; se irguió completamente, volteó su cabeza, dirigió su rostro y mirada hacia el equipo de producción mientras que simultáneamente levantó sus cejas y claramente expresó: “Venezuela”!.

Sin miramientos y con mucho respeto, terminó su entrevista previa que estaba otorgando a otros medios de comunicación, se excusó e inmediatamente se acercó hasta el lugar en el que teníamos la locación improvisada sobre el terreno de juego a un costado, en el cuadrilátero imaginario que demarcan el Home Play, la Inicial, la línea de faul y las gradas del público, lugar en el que nos encontrábamos con dos sillas portátiles por el formato que exigía el programa de televisión para entonces, razón por la cual necesariamente el entrevistado debía acercarse hasta el lugar, característica que generaba un matiz de exclusividad a la entrevista.

Con la alegría y el entusiasmo de la mayoría de los peloteros latinoamericanos, Neifi Pérez entabló un ameno diálogo con el equipo de producción incluso antes de sentarse y disponerse a conceder la entrevista, e inmediatamente expresó con un profundo sentimiento de recuerdo y anhelo: “Ah, Venezuela, me fascina Venezuela”.

Al momento le expresamos que el mismo equipo de producción le entrevistó un año atrás, durante la edición de la Serie del Caribe 1998 en Puerto la Cruz, Venezuela, en la que jugando para las Águilas Cibaeñas, se alzó con el premio al Jugador Más Valioso de la serie, luego de liderar cuatro de los principales departamentos ofensivos individuales (.444 de Average, 12 Hits, 6 Dobles, 2 Triples y 10 Carreras Anotadas), y que por esa razón tenemos conocimiento de que conoce Venezuela, a lo que sin titubeos y con la necesidad de aclarar expresó: “Noo, desde mis 11 años aproximadamente conozco Venezuela, ya que para entonces, aunque aún no formaba parte de la banda musical de mi hermano, igual lo acompañaba y asistía a las giras que él realizaba allá, y después en mi etapa adolescente, formé parte de la banda musical, con la que prácticamente conocí a toda Venezuela, gracias a las giras realizadas cada año”. 

Notable sorpresa la que para el momento se llevó el equipo de producción con tal novedad, por la cual enseguida se le preguntó la identidad de su hermano, a lo que altivo brincó para responder orgulloso y categóricamente: “Rubby Pérez”.

Venezuela es un país que por su ubicación geográfica, además de contar con alto porcentaje de migrantes en su población, que durante décadas pasadas arribaron al país procedentes de Asia, Europa y todo el continente Americano, cuenta además con marcada influencia cultural norteamericana y europea, por lo que en ella coexiste música variada y muy rica, conformada por diversos géneros musicales como el bolero, la balada, el tango, la samba, el pop, la música electrónica, el rock, el jazz y el reggaetón, pero muy especialmente del Caribe, en donde destacan el joropo, la música llanera, la música andina, la gaita, la cumbia, la rumba, el cha – cha – chá, el calipso, el mambo, así como de manera significativa y predominante la salsa y el merengue. 

Es necesario destacar que durante las décadas 80 y 90, el género musical de Venezuela por preferencia fue el merengue, razón por la cual, fueron 20 años en los cuales diversos cantantes dominicanos de éste  género musical desplegaron todo su talento en la nación del norte sudamericano, en donde destacaron estelares como Wilfrido Vargas, Juan Luis Guerra, Sergio Vargas, Fernando Villalona, Eddy Herrera, Jossie Esteban y La Patrulla 15, Fulanito, Chichi Peralta, Proyecto Uno, y por supuesto, Rubby Pérez. No fue poca la sorpresa de la mayoría presente porque para el momento ya se concentraba una considerable cantidad de personas alrededor.

La sorpresa no se detuvo ahí, ya que inmediatamente después, el big leaguer quisqueyano Neifi Pérez exclamó con notables tonos en su voz de añoranza y admiración: “Es que mientras la mayoría de Latinoamérica, incluyendo Venezuela, mira hacia Estados Unidos como el norte para mejorar sus vidas, dar un salto significativo y subir los estándares de vida, nosotros los quisqueyanos primero apuntamos siempre hacia Venezuela”.

A pesar de que el tiempo apremiaba y se debía continuar con el trabajo, fue imposible cortar abruptamente las espontáneas remembranzas sobre Venezuela y la experiencia general de sus coterráneos en ésta notable nación sudamericana multi cultural, así que Neifi continuó: “Sí, para que tengan una idea, cuando acompañé a mi hermano con su banda musical, él realizaba dos giras al año en Venezuela y por eso conozco ese hermoso país, incluso mucho más que una buena cantidad de venezolanos y cuando Rubby realizaba dos giras al año, una entre los meses de Febrero y Marzo, y la segunda entre los meses de Noviembre y Diciembre, todos los que formábamos parte de la banda, teníamos la posibilidad de regresar a Santo Domingo y no trabajar más por los siguientes tres años, así de bien nos iba en Venezuela. Por supuesto, esa pausa de tres años fue algo que nunca hicimos ja ja ja”.

El Ruiseñor del Merengue, Rubby Pérez, quien recientemente perdiera la vida en la dolorosa e increíble tragedia en la Discoteca Jet Set de Santo Domingo, capital de República Dominicana, de adolescente practicó a elevado nivel el Béisbol, en su intento de lograr llegar a Grandes Ligas, solo que un notable accidente le atrofió significativamente una de sus extremidades, truncando de forma drástica su sueño, lo que paradójicamente le acercó mucho a la Iglesia, en donde cantando para el coro, conoció a plenitud sus notables talentos vocales y musicales, para luego iniciar su destacada carrera musical con el también merenguero quisqueyano Wilfrido Vargas.

Años más tarde y por notable influencia de su hermano mayor, Neifi intentó incursionar profesionalmente en la música, específicamente en el canto, sin embargo, sus talentos estuvieron destinados al deporte, al béisbol, que le permitieron jugar y destacar por 12 años en Grandes Ligas y 15 años en República Dominicana y El Caribe.

De pronto Neifi Pérez alegó: “Bueno, vamos a darle”. Terminó la agradable y breve tertulia. El estelar grande liga dominicano se sentó, colocó sus lentes sobre la visera de su gorra, ajustó su camisa, sus muñequeras de protección y se dispuso atento para las preguntas. Entonces inició la entrevista.

Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com. Puedes contactarlo en juliosanchezalvarado@gmail.com

¡Brillan los Diamantes en la Isla del Encanto, con la esperanza de alcanzar pronto un mayor resplandor!

JUEGO PERFECTO

Con el triunfo de los Gigantes de Carolina de 8 carreras por 4 sobre los Leones de
Ponce en el Estadio Roberto Clemente de Carolina, el pasado viernes 8 de
noviembre inició la temporada 2024 – 2025 de la Liga de Béisbol Profesional
Roberto Clemente de Puerto Rico (LBPRC), luego de que el encuentro que en
principio estaba pautado para inaugurar el campeonato entre los Gigantes de
Carolina y los Criollos de Caguas en el estadio Yldefonso Solá Morales (casa de
los Criollos), el jueves 7 de noviembre fue suspendido por lluvia.

Sobran las razones por las cuales celebrar con el inicio de la temporada en la isla
del encanto, iniciando con el regreso de los Senadores de San Juan, franquicia
histórica de la pelota boricua, que a partir de la presente zafra reemplaza a la
franquicia RA12 del Salón de la Fama puertorriqueño Roberto Alomar. Ya no será
solamente la rivalidad entre Criollos de Caguas e Indios de Mayagüez que le de
fuego al béisbol boricua, ya que a partir de ahora regresa el CityChamp, la enorme
rivalidad entre Cangrejeros de Santurce y Senadores de San Juan.

Otro aspecto favorable es que el primer juego de la temporada de los Cangrejeros
de Santurce, y el segundo de los Criollos de Caguas, lo realizaron en el loan
Depot Park de Miami, casa de los Marlins, en medio de la serie “Choque de
Gigantes”, del que también forman parte la novena Estrellas Orientales de
República Dominicana, y las novenas venezolanas Cardenales de Lara,
Navegantes del Magallanes y Leones del Caracas, con la particularidad de que el

encuentro entre las escuadras boricuas, Cangrejeros y Criollos fue oficial, válido
para el calendario de la temporada 2024-2025 de la Liga de Béisbol Profesional
Roberto Clemente de Puerto Rico (LBPRC).

Esto sucede en un momento de crecimiento de la LBPRC, lo cual se puede
percibir en diferentes áreas, como el regreso paulatino de los fanáticos a los
estadios, el incremento de producción de peloteros boricuas y el aumento de los
socios comerciales de la LBPRC, por solo destacar tres ejemplos.

Durante la pasada zafra 2023-2024, la asistencia del público a los estadios se
incrementó en un 27% durante la temporada regular y en un 35% para la
postemporada, logrando un promedio de 8 mil aficionados a los aforos durante los
playoffs. También hubo un aumento de audiencia del 23% de fanáticos en la Serie
Final y un 43% para la Serie del Caribe. Un promedio de 30 mil espectadores en
audiencia vieron los encuentros por Facebook Live durante la postemporada y
hubo un crecimiento del 27% de aficionados a través de Instagram. Esta tendencia
esta proyectada a continuar, ya que además, todos los juegos de la LBPRC 2024-
2025, serán transmitidos por YouTube.

Tal y como sucede cada año, al inicio de toda temporada en las Ligas Invernales
del Caribe, las metas y expectativas de la Liga de Béisbol Profesional Roberto
Clemente de Puerto Rico son altas, siempre con la vista puesta hacia un horizonte
que perfila hacia la cúspide de la cima de mayor altura, con la exclusiva finalidad
de mejorar cada año y no hay duda alguna de que la LBPRC y los equipos que la
conforman trabajan efusivamente en éste sentido, con la evolución y crecimiento
organizacional que se percibe, generando resultados que se van asomando y
concretando.

No obstante, desde esta perspectiva y con la finalidad de lograr un aporte al
respecto, da la impresión de que hay un aspecto o perspectiva que probablemente
la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente de Puerto Rico está obviando o
no está tomando en consideración, la cual desde una humilde opinión
compartimos acerca de ello, y que no es otra cosa que el calendario.

Para la fecha, hoy 7 de noviembre, mientras la Liga de Béisbol Profesional
Roberto Clemente de Puerto Rico apenas inicia su temporada 2024-2025, los
equipos de la Liga de Béisbol Profesional de República Dominicana (LIDOM), ya
ha realizado 17 juegos de campaña, las escuadras de la Liga Mexicana del
Pacífico (LMP), han efectuado 22 encuentros de zafra y las novenas de la Liga
Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), han jugado en promedio 20
compromisos, condición que aunque no lo parezca, hace una diferencia notable.

Desde el ámbito deportivo por ejemplo, hoy se puede destacar que el dominicano
de los Tomateros de Culiacán, Cristian Santana con 5, los dominicanos de Tigres
del Licey y Estrellas Orientales Ramón Hernández y Miguel Sanó con 3, así como
el venezolano de Navegantes del Magallanes Renato Núñez con 9, son los
actuales líderes en cuadrangulares de la Liga Mexicana del Pacífico, de la Liga de
Béisbol Profesional de República Dominicana y de la Liga Venezolana de Béisbol
Profesional respectivamente.

En cuanto al picheo se refiere, el mexicano Víctor Castañeda y el
mexicoamericano Manny Barreda, ambos de Tomateros de Culiacán, junto al
mexicano Darel Torres de Cañeros de Los Mochis lideran la LMP con 4 triunfos,
misma cantidad con la que el mexicoamericano Alex Carrillo con Tigres de Aragua
lidera en victorias la LVBP, mientras que el estadounidense Austin Roberts de los
Gigantes del Cibao con 3 juegos ganados encabeza a los pitchers en la LIDOM.

Esto hace una diferencia notable ya que al finalizar cada temporada regular, las
metas logradas individuales y colectivas serán más amplias y significativas en
aquellas ligas con calendarios más amplios, lo que se traduce en mayor
exposición, mayor cobertura, mayor seguimiento, mayor identidad, mayor
publicidad, comercialización y producción de dinero.

Tal y como sucede en la mayoría de las disciplinas deportivas, para un gran
porcentaje de fanáticos el béisbol forma parte de sus estilos de vida, en las que
más allá de seguir, disfrutar y sufrir apasionadamente al equipo de sus amores a
través de los diferentes medios de comunicación y asistiendo al parque de pelota,
al llegar la temporada compran el paquete completo de entradas para toda la
campaña, generalmente para una nutrida cantidad de integrantes de la familia,
quienes entre conocidos y amistades coinciden en el estadio para apoyar a su

novena, en donde comen, beben, se concretan trabajos, negocios y otros
proyectos o manifestaciones sociales e incluso en ocasiones planifican y viajan
para apoyar al equipo en otras plazas cuando éste juega en calidad de visitante.

También existen otros tipos de fanáticos, que no asisten tanto al estadio mas
apoyan permanentemente a sus equipos desde sus casas a través de la radio o
televisión sin falta, en ocasiones en medio de reuniones familiares y con
amistades desde sus hogares, así como en restaurantes o en localidades sociales
y comerciales.

No obstante, no es lo mismo arraigar todo lo anterior en solo 40 encuentros de
temporada regular, que en campañas de entre 56 y 70 juegos. Eso marca una
diferencia de solo 20 juegos de temporada regular al año en calidad de local, a
una que oscila 28 y 35 encuentros como anfitrión. No parece mucha la diferencia
pero siempre lo es.

En cuanto a la industria del béisbol se refiere, al negocio del juego, existe una
diferencia favorable y bastante notable para los circuitos rentados con temporadas
regulares de casi tres meses, más un mes completo de postemporada, por sobre
una liga que ejecuta un poco más de mes y medio de temporada regular y menos
de un mes de postemporada. Con éstos dos marcos de tiempo laboral, los
ingresos por taquilla, expendio de alimentos, bebidas, souvenirs, publicidad, radio
y televisión presentan un contraste significativo.

Desde lo deportivo, económico y comercial, por solo citar un ejemplo, los Derbys
de Cuadrangulares y Juegos de Estrellas contarán con mayores probabilidades de
éxito si les anteceden dos meses de temporada regular, respecto a aquellas que
apenas les precedan tres semanas o un mes de campeonato, ya que en el primero
de los casos, al haber mayor exposición se genera más expectativa, identidad
tanto del fanático como del pelotero y más contenido por comercializar. Lo
podemos apreciar mejor en las siguientes dos ecuaciones:

  • Dos meses de temporada regular + Derby de Jonrones, Juego de Estrellas
    y un mes más de temporada regular + un mes de postemporada.
  • Un mes de temporada regular + Derby de Jonrones, Juego de Estrellas y un
    mes de segunda mitad de temporada regular + postemporada últimas tres
    semanas de enero.

No es un secreto que las Ligas Invernales del Caribe se ajustan a la Major
League, la cual desarrolla su temporada regular hasta el ultimo día del mes de
septiembre y ejecuta su postemporada durante todo el mes de octubre. Sin
embargo, para beneficio de las Ligas Invernales del Caribe en todos los aspectos
(quienes ya realizan un trabajo y esfuerzo extraordinario administrativo, logístico y
de oficina en general para lograr iniciar sus circuitos rentados cada año durante la
segunda semana de cada mes de octubre), que lograran iniciar cada temporada
los primeros días de cada décimo mes.

Será apropiado que la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente de Puerto
Rico (LBPRC), ajuste y sincronice su calendario al resto de las Ligas Invernales
del Caribe que junto a ella conforman la Confederación de Béisbol Profesional del
Caribe porque sin dudas será una medida que ha de generar un impacto
inmediato notable porque llegaría en el momento apropiado, en medio de su
evidente resurgir, certero en lograr su indetenible progreso y promisorio brillante
porvenir.

Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com. Puedes contactarlo en juliosanchezalvarado@gmail.com

Inicia la “otra ala” de las Ligas Invernales del Caribe y con rumbo trazado hacia una nueva Serie Continental.

JUEGO PERFECTO

El pasado viernes primero de noviembre, solo dos días después de que los Dodgers de Los Ángeles se proclamaran campeones de Grandes Ligas 2024, al haberse impuesto ante los Yankees de Nueva York, 4 juegos por 1 en la Serie Mundial, dieron inicio las temporadas 2024-2025 de la Liga Profesional de Béisbol de Colombia y la Liga de Béisbol Profesional Nacional de Nicaragua, como parte de la otra ala de las Ligas Invernales del Caribe y Latinoamérica, que completan las Ligas de Béisbol Profesional y Semiprofesional de Panamá, Cuba, Curazao y Argentina.

La perspectiva y entusiasmo de estos circuitos rentados para la temporada 2024-2025 están por todo lo alto. Es diferente porque reviste una perspectiva más amplia, de mayor solidez y proyección, ya que los conjuntos campeones de estos circuitos se enfrentarán en una serie durante los últimos días del mes de enero (2025), en Nicaragua, una nueva serie que cuenta con un matiz distinto, ya que contará con el aval de la ABAM.

Asociación de Béisbol de Las Américas (ABAM)

Los países que buscan integrar el béisbol en competencias de clubes internacionales de nuevo se unen en una nueva iniciativa, la ABAM.

Las Federaciones Nacionales de Béisbol de Cuba, Panamá, Colombia, Nicaragua, Curazao y Argentina conformaron el pasado 20 de septiembre la Asociación de Béisbol de Las Américas (ABAM), con la finalidad de consolidar la unión del béisbol entre estas naciones y garantizar el desarrollo de la disciplina deportiva en el área.

La Asociación de Béisbol de Las Américas (ABAM) estableció sus estatutos y su Junta Directiva por tres años, la cual quedó estructurada con David Sayalandía en calidad de Presidente (ex Presidente y actual Vocal de la Liga Profesional de Béisbol de Panamá (LPBP), mejor conocida como PROBEIS), y en calidad de Vicepresidentes Nemesio Porras (Presidente de la Federación de Béisbol de Nicaragua), Carlos Lee (ex grandes ligas panameño y actual Presidente de la Liga Profesional de Béisbol de Panamá (LPBP), mejor conocida como PROBEIS), Yedrek Magdalena (Presidente de la Liga de Béisbol Profesional de Curazao), Pedro Salcedo (Presidente de la Liga Profesional de Béisbol de Colombia, LPB)), Juan Reinaldo Pérez (Presidente de la Federación Cubana de Béisbol) y Roberto Braccini (Presidente de la Federación Argentina de Béisbol).

La junta directiva tendrá a Ajax Delgado (Vicepresidente de la Federación Nicaragüense de Béisbol (FENIBA)) como Secretario, al Contador Público de Panamá Luis Villalaz como Tesorero, al Director Operativo de la Liga Profesional de Béisbol de Colombia (LPB), Kodiro Miranda, como Fiscal, al Jefe de Reglas y Arbitraje y Tesorero de la Federación Cubana de Béisbol, Luis Daniel del Risco, como Primer Vocal, y finalmente el argentino Carlos Van Cauwlaert como Segundo Vocal.

Con esta visión, la nueva institución deportiva estableció la Serie de Las Américas, evento que anualmente enfrentará a los equipos campeones de cada circuito rentado. Sin perder tiempo, de inmediato agendaron la primera edición del evento, la cual contará con Nicaragua como país anfitrión y se efectuará del 24 al 30 de enero del próximo año.

Serie de Las Américas

Aunque se puede aseverar que la Serie de Las Américas tiene su precedente hace 9 años atrás, específicamente los días 21 y 22 de noviembre del año 2015, cuando en el Marlins Park de Miami, Florida, Estados Unidos, se enfrentaron los equipos venezolanos Navegantes del Magallanes y Cardenales de Lara, junto a las novenas de República Dominicana Águilas Cibaeñas y Tigres del Licey, la serie entre estas cuatro novenas fue un evento de exhibición, al cual asistieron los equipos participantes por concepto organizativo del evento y no de forma clasificatoria, a pesar de que para los conjuntos venezolanos la serie contó con carácter oficial, valedero para el campeonato de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), mas para las escuadras quisqueyanas, el evento fue extraoficial, con carácter exclusivo de exhibición.

Es así como la nueva Serie de Las Américas tiene su génesis en la Asociación de Béisbol de Las Américas (ABAM) y ha establecido su primera edición con Nicaragua como país sede, la cual se efectuará del 24 al 30 de enero del año 2025 en el Estadio “Nacional Soberanía” de su ciudad capital Managua, en el Estadio “Roberto Clemente” de la ciudad de Masaya y en el Estadio “Rigoberto López Pérez” de la ciudad de León.

La nueva cita continental ya tiene establecidas las sedes de la segunda y tercera edición, las cuales se escenificarán en Panamá, a finales del mes de enero del año 2026 en los Estadios ‘Nacional Rod Carew” de Ciudad de Panamá y “Mariano Rivera” de la ciudad La Chorrera, y en Colombia a finales del mes de enero del año 2027 en el Estadio “Edgar Rentería” de la ciudad de Barranquilla, y muy probablemente al menos un estadio de otra ciudad cafetera que en el futuro se asignará.

La ABAM ha establecido en sus estatutos que la Serie de Las Américas contará con un formato rotatorio anual por seis años, período en el cual, lo ideal es que cada uno de los países de cada liga funja en calidad de anfitrión al menos una vez, más cada período de seis años será aleatorio el uno del otro.

Liga Profesional de Béisbol de Colombia

Caimanes de Barranquilla marcó una época tras ser el primer campeón colombiano en Serie del Caribe.

Con un calendario de 40 encuentros por equipo, a razón de 20 juegos de local y 20 de visitante por cada novena, arrancó a todo vapor la temporada 2024-2025 de la Liga Profesional de Béisbol de Colombia (LPB).

Cada uno de los cinco equipos que conforman el circuito rentado cafetero se enfrentará 10 veces contra cada rival, a razón de 5 encuentros en calidad de local y otros 5 en calidad de visitante.

La organización Leones, que originalmente tiene su hogar en la ciudad de Santa Marta, nuevamente tendrá el Estadio Edgar Rentería de la ciudad de Barranquilla como su hogar para la presente campaña, junto a la escuadra local, los Caimanes de esa ciudad.

Por otro lado, regresan al terreno de juego los Toros de Sincelejo, con su nuevo estadio “20 de Enero” en su ciudad, siendo dos muy buenos aspectos para la presente temporada 2024-2025 de la LPB, ya que marca el regreso de uno de sus equipos y con nuevo estadio.

La liga cafetera continuará sin efectuarse con los nuevos reglamentos de Grandes Ligas: el límite de lanzamientos del lanzador hacia las bases por bateador, el tamaño de las bases, el reloj del pitcher y bateador, así como la apelación de repetición de las jugadas en video para revertir y confirmar las jugadas.

Cada uno de los cinco equipos cuenta con el cupo de hasta 15 peloteros importados para reforzarse, y para la presente campaña, además, como una novedad importante a destacar, es que los derechos de televisión internacional fueron adquiridos por ESPN, que transmitirá los juegos de la Liga Profesional de Béisbol de Colombia (LPB), por la plataforma Disney Plus.

Equipos:

  • Vaqueros de Montería
  • Toros de Sincelejo
  • Caimanes de Barranquilla
  • Leones de Barranquilla
  • Tigres de Cartagena

Liga de Béisbol Profesional Nacional de Nicaragua (LBPN)

Gigantes de Rivas fue el campeón de la Liga Nica, pero por negociaciones entre la CBPB, los Marlins y FENIBA, no fueron los representantes del país en la Serie del Caribe.

En esta ocasión, los cinco equipos saltaron al terreno con una gran motivación, y es que existe una enorme posibilidad de que el equipo campeón defienda a su nación en la primera edición de la Serie de las Américas, de la cual serán anfitriones. No obstante, aún no está claro si uno de los equipos de la LBPN representará a Nicaragua en la primera edición de la Serie de las Américas en condición de campeón de la LBPN o lo hará la Selección Nacional del país, designada por la Federación Nicaragüense de Béisbol (FENIBA).

Para la presente campaña, se estableció que cada equipo podrá contar con un número ilimitado de extranjeros para reforzarse. Se emplearán las bases más grandes y la regla de virajes hacia las bases por parte de los pitchers, pero la regla del reloj no se utilizará.

Equipos:

  • Gigantes de Rivas
  • Leones de León
  • Tigres de Chinandega
  • Indios del Boer
  • Tren del Norte

Liga Profesional de Béisbol de Panamá (LPBP o PROBEIS)

Federales de Chiriquí, el actual campeón, ganó su segundo título en Probeis.

La Liga Profesional de Béisbol de Panamá iniciará el próximo 29 de noviembre con la participación de cuatro equipos, gracias al nacimiento de la nueva franquicia Club Deportivo Los Nacionales. Es necesario destacar que el campeonato istmeño no inicia antes por motivos climáticos, ya que se pronostican fuertes lluvias en Panamá durante el penúltimo mes del año.

La temporada regular está pautada con un calendario de 24 encuentros para cada novena, a razón de que cada conjunto enfrentará 8 veces a cada rival, 4 de ellos en condición de local y los otros 4 en calidad de visitante. Una vez culminada la fase regular, el equipo posicionado en el primer lugar clasificará directamente a la final, mientras que las escuadras que culminen en el segundo y tercer lugar disputarán una serie semifinal a un máximo de tres encuentros, en la cual el que gane dos se clasificará a la gran final para enfrentar al primer clasificado. La final se disputará a un máximo de cinco encuentros para el que gane tres.

En el campeonato se implementarán todas las reglas actuales de Grandes Ligas, y los cuatro equipos jugarán exclusivamente en la capital, en Ciudad de Panamá, teniendo como sede el Estadio Juan Demóstenes Arosemena y el Estadio Nacional Rod Carew.

Equipos:

  • Águilas Metropolitanas
  • Federales de Chiriquí
  • Atlánticos de Bocas del Toro y Colón
  • Club Deportivo Los Nacionales

Liga Profesional de Béisbol de Curazao (LPBC)

Curacao Suns es el primer campeón de la nueva Liga Profesional de Curazao y representaron en la Serie del Caribe a la altura de la expectativa de su gran talento.

La nueva Liga Profesional de Béisbol de Curazao (LPBC), también conocida como Curaçao Professional Baseball League (CPB) en inglés o Kampionato Beisbòl Profeshonal Kòrsou, que es su nombre oficial, fue inaugurada en el año 2023, reemplazando a la Liga AA como el circuito rentado de la pelota más importante de esta Antilla holandesa, ubicada en la costa occidental de Venezuela.

Se tiene establecida el 30 de noviembre como fecha tentativa para el inicio de la temporada, en la que los Curaçao Suns saltarán al terreno para defender su título y buscar el primer bicampeonato del circuito rentado.

Tomando el ritmo de su participación en eventos continentales, después de haber participado en las Series del Caribe Gran Caracas 2023 y Miami 2024, el entusiasmo está por todo lo alto, ya que el equipo campeón será el representante de la isla en la primera edición de la Serie de las Américas.

Equipos:

  • Curaçao Suns
  • Curaçao Goats
  • Willemstad Cannons

Liga Argentina de Béisbol (LAB)

El Club Popeye de Salta se ha convertido en una fuerza de la pelota albiceleste.

Luego de haber iniciado el pasado mes de septiembre, la Liga Argentina de Béisbol ya supera la décima semana de acción, en la que seis equipos han generado una interesante rivalidad, porque están ubicados en pares en tres ciudades diferentes: Buenos Aires, Salta y Córdoba.

Equipos:

  • DAOM (Buenos Aires)
  • Patriots (Buenos Aires)
  • Popeye (Salta)
  • Cachorros (Salta)
  • Falcons (Córdoba)
  • Arias (Córdoba)

Liga Élite de Béisbol de Cuba (LEB)

Cocodrilos de Matanzas fueron los campeones de la II Edición de la Liga Élite Cubana.

La tercera edición de la Liga Élite de Béisbol de Cuba se estipulaba que iniciaría por lo menos durante los primeros días del mes de diciembre; sin embargo, el INDER (Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación de Cuba) y la Federación Cubana de Béisbol determinaron que la misma se efectúe a partir del mes de marzo del año 2025.

La no participación de un equipo campeón de la isla en la Serie del Caribe les ha impulsado a reajustar su calendario anual, tanto de su principal liga, la Serie Nacional de Béisbol de Cuba (SNB), la cual está conformada por 16 equipos, como la nueva Liga Élite de Béisbol de Cuba (LEB), que va para su tercera edición y que desde su segunda temporada se disputa entre los 6 mejores equipos clasificados de la Serie Nacional inmediatamente anterior, reforzados de los 10 equipos de la SNB que no participarán en la LEB, a través de un draft previo. De esta manera, la próxima Liga Élite de Béisbol la disputarán las novenas:

  • Leñadores de Las Tunas
  • Vegueros de Pinar del Río
  • Alazanes de Granma
  • Leones Industriales de La Habana
  • Avispas de Santiago de Cuba
  • Tigres de Ciego de Ávila

La reprogramación de la Liga Élite a realizarse entre los meses de marzo y junio reubicará la realización de las Series Nacionales a partir de cada mes de septiembre, lo que les librará de ejecutar sus temporadas durante los meses de más altas temperaturas del año.

¿Nueva era?

Con el nacimiento de la Asociación de Béisbol de Las Américas (ABAM) y de la Serie de Las Américas, podemos anticipar que para el béisbol del área significa un paso muy importante, ya que habrá mayor exposición del juego, impulsando el desarrollo y crecimiento del béisbol en nuestro hemisferio. Muy probablemente, pronto veremos representantes de ligas profesionales emergentes como de Aruba, e incluso de Brasil y Chile.

Aunque se pueda interpretar como una probable competencia, especialmente porque en el aspecto comercial inevitablemente cada evento genera su oferta y demanda, en esencia no es más que el justo y merecido espacio que merece la otra ala de las Ligas Invernales del Caribe.

Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com. Puedes contactarlo en juliosanchezalvarado@gmail.com

Una extraordinaria radiografía a la temporada 2024-2025 del Béisbol Invernal del Caribe.

JUEGO PERFECTO

MEDELLÍN, COLOMBIA – Todos a bordo, inicia el fascinante recorrido de las Ligas Invernales del Caribe rumbo a la Serie del Caribe 2025.

En medio de los playoffs de la Major League Baseball (MLB), de la Nippon Professional Baseball (NPB) y de la Korean Baseball Organization (KBO), con el sonoro triunfo de los Navegantes del Magallanes sobre los Tiburones de La Guaira por 12 carreras a 0, inició la temporada 2024-2025 de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional el pasado viernes 11 de octubre, comenzando así la transición del año que deja atrás una temporada más de Grandes Ligas junto al resto de las ligas de verano, para dar inicio al maravilloso mundo de las Ligas Invernales del Caribe.

En la misma jornada, pero horas más tarde por ubicación geográfica, también dio inicio la Liga Mexicana del Pacífico con triunfo de 4 carreras por 2 de los Naranjeros de Hermosillo sobre los Yaquis de Obregón, y de los Sultanes de Monterrey sobre los Águilas de Mexicali por 5 carreras a 0.

Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP)

Tiburones de La Guaira es el monarca de la LVBP y del Caribe y Ozzie Guillén repite al mando.

La temporada 2024-2025 de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional será la número 80 de su historia. Con 224 juegos en total y 56 encuentros a realizar por cada uno de los ocho equipos que la conforman, a razón de 8 careos contra cada rival, de los cuales cuatro juegos serán como local y cuatro juegos como visitante, se realizará con el mismo formato que la campaña anterior.

Finalizada la temporada regular, los primeros cuatro conjuntos clasificarán de manera directa a la postemporada, mientras que los equipos que ocupen los lugares quinto y sexto de la tabla de posiciones realizarán una serie de comodín a un máximo de dos encuentros. Si el equipo ubicado en el quinto lugar gana el primer juego de la serie, clasifica a la siguiente fase, pero si la novena que llegó hasta esta instancia en el sexto lugar gana el primer juego de la serie, entonces el quinto clasificado a la siguiente ronda de Round Robin se definirá en un segundo y último encuentro.

El Round Robin o todos contra todos de las cinco escuadras clasificadas a los playoffs se jugará a 16 encuentros por equipo, 4 contra cada rival, a razón de 2 juegos de local y 2 de visitante. La Serie Final entre los dos mejores equipos del Round Robin se efectuará a un máximo de 7 encuentros para el que gane 4.

En línea con las actuales regulaciones de la MLB, la LVBP contará con una nueva regla que contempla una interpretación de la obstrucción de las bases y con la normativa “Código de Ética”, que tiene la finalidad de regular las exageradas celebraciones de los peloteros, a lo cual coloquialmente se le denomina “perreo”. El nuevo “Código de Ética” establece que las exageradas celebraciones serán sancionadas con multas y potenciales suspensiones, en busca de evitar la falta de respeto al juego, fanáticos, directivos, técnicos y atletas, y fomentar un ambiente más profesional.

También se amplió el carril de la primera base para evitar problemas físicos de los jugadores en todos los estadios. Contará con el reloj de picheo, el cual será de 18 segundos, independientemente de que haya corredores en bases o no, además de mantener la regla Panamericana durante la temporada regular.

Para la zafra 2024-2025, la Liga Venezolana de Béisbol Profesional estrenará cámaras en los umpires, las cuales emitirán una señal a las televisoras para revisar los lanzamientos. Finalmente, se empleará a plenitud el sistema de radares “Fly Score” para medir la métrica de la velocidad de los lanzamientos y de los batazos, los ángulos y las distancias de las conexiones, así como el cuadro de la zona de strike que se observa en las transmisiones de televisión.

El sistema es parecido al utilizado en Grandes Ligas llamado “Trackman”. Este sistema es proporcionado por la empresa Cloud GXF e incluye un dashboard que permitirá en cada estadio exponer estas métricas de los jugadores en las pizarras. El sistema será supervisado por la empresa Somos Multimedia.

El Juego de Estrellas está previsto a realizarse en el Estadio Monumental Simón Bolívar entre representaciones de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional y la Liga de Béisbol Profesional de República Dominicana. Sin embargo, aún está por confirmarse por motivos logísticos por el rompimento de relaciones diplomáticas entre ambos países.

En el mes de diciembre, por primera vez se realizará un Draft de Nuevas Firmas a peloteros desde los 16 años de edad que nunca hayan firmado con un equipo de la LVBP.

Las ocho novenas, que despliegan un nivel de juego de gran calidad, se perfilan a realizar una temporada muy balanceada, muy pareja, de acuerdo al resultado de las últimas zafras y los argumentos que presentan para la presente campaña. Mientras los Tiburones pretenden alcanzar el Bicampeonato y defender su reinado como actuales monarcas de Venezuela y El Caribe, el resto de las escuadras buscarán destronar a los Tiburones e imponer un nuevo liderazgo.

Equipos:

  • Leones del Caracas
  • Navegantes del Magallanes
  • Tiburones de La Guaira
  • Cardenales de Lara
  • Águilas del Zulia
  • Tigres de Aragua
  • Caribes de Anzoátegui
  • Bravos de Margarita

Liga Mexicana del Pacífico (LMP)

El Nido de los Águilas será el escenario de la Serie del Caribe por segunda vez en la historia.

Con 340 juegos a realizar en la temporada regular por los 10 equipos que la conforman, la Liga Arco Mexicana del Pacífico (nombre por concepto de patrocinio), inicia la temporada 2024-2025 bajo un ambiente extraordinario, ya que en Mexicali, casa de los Águilas, se efectuará la próxima Serie del Caribe 2025.

En su edición 67, la Liga se encuentra en pleno proceso de una próxima expansión a 12 novenas, la cual aún no está confirmada, pero su materialización se encuentra en negociaciones y ubicaría a una de ellas en Nayarit, específicamente en su capital, Tepic, en donde se construye en la actualidad un estadio con capacidad para 9 mil personas, el cual se estrenará el 9 de noviembre del presente año, día en el que albergará un encuentro entre las selecciones de México y Cuba, como parte de la preparación de ambas escuadras para la siguiente edición del Premier 12.

El estadio tiene como nombre “Estadio Santa Teresita”; no obstante, ya se le reconoce como “El Coloso del Pacífico”, a pesar de su capacidad inferior a las 10 mil butacas para los fanáticos, pero el recinto estará muy bien equipado, y para su construcción se requirió de una inversión de 350 millones de pesos.

Para la expansión de la LMP, se gestiona un segundo conjunto en una de dos localidades de Estados Unidos, en la ciudad de San Bernardino, estado de California, o en la ciudad de Tucson, estado de Arizona. Así que el solo hecho de tener en el horizonte una expansión que incluya a un equipo en una localidad de Estados Unidos también supone un aspecto muy favorable, de mucho entusiasmo y expectativa.

Por si fuera poco, otro punto que genera una extraordinaria atmósfera en la temporada 2024-2025 es que entre el 9 y el 14 de noviembre, el “Estadio Panamericano” de Jalisco, Guadalajara, y el “Estadio Santa Teresita o El Coloso del Pacífico” de Tepic, Nayarit, recibirán a las selecciones de béisbol de Países Bajos, Estados Unidos, Panamá, Puerto Rico y Venezuela, quienes junto a la selección de México conforman el grupo “A” del Premier 12 del presente año, porque han sido designadas dos de las seis sedes del evento, que completan Taiwán y Japón.

Como de costumbre, la campaña se efectuará bajo el sistema de puntos y a dos vueltas, la primera a 35 encuentros por equipo que finalizará el 21 de noviembre y la segunda vuelta del 22 de noviembre al 30 de diciembre en la que las 10 novenas realizarán los últimos 33 encuentros. Los dos encuentros de más en la primera ronda se deben a las jornadas inaugurales. Cada novena se enfrentará 2 veces contra 7 novenas, 3 veces contra 1 rival y en 4 ocasiones contra el equipo restante.

Cada equipo tendrá una puntuación de acuerdo con la posición con la que culmine en cada vuelta. El primer lugar obtendrá 10 puntos, el segundo lugar 9, el tercer lugar 8, el cuarto lugar 7, el quinto lugar 6, el sexto lugar 5.5, el séptimo lugar 5, el octavo lugar 4.5, el noveno lugar 4 y el décimo lugar 3.5. Finalizadas las dos vueltas, se suma la puntuación de ambas que logró cada novena y clasificarán los ocho conjuntos con mejor puntuación tomando en cuenta la suma de ambas mitades.

La cuota de peloteros extranjeros en calidad de refuerzos importados está establecida en 8 para cada novena durante la primera vuelta de temporada regular, es decir, hasta el 21 de noviembre. Para la segunda vuelta, la cual inicia el 22 de noviembre, la cuota de peloteros importados por equipo se reduce a 7.

Las diez escuadras con mejor puntuación clasificarán a los playoffs, que contarán con tres fases por emparejamiento: cuartos de final (1er lugar contra el 8vo, 2do contra el 7mo, 3ro contra el 6to y 4to contra el 5to), la serie semifinal, a la que avanzarán los cuatro equipos ganadores de la fase anterior, y que enfrentará al primero contra el cuarto y segundo contra el tercero del standing general de ganados y perdidos de la fase regular.

Además, las semifinales iniciarán en casa de los equipos que hayan quedado mejor posicionados en el standing general. Cada una de estas series será a eliminación directa.

La Liga Mexicana del Pacífico realiza su temporada número 80 y quiere celebrarlo en grande, sin permitir que transcurra más tiempo sin ganar una Serie del Caribe, desde que los Venados de Mazatlán derrotaron a los Tigres de Aragua en la final de la Serie del Caribe Santo Domingo 2016. Además, será una temporada muy especial para los Águilas de Mexicali, quienes buscarán representar a la LMP en su nido durante la Serie del Caribe Mexicali 2025.

Equipos:

  • Naranjeros de Hermosillo
  • Tomateros de Culiacán
  • Venados de Mazatlán
  • Mayos de Navojoa
  • Águilas de Mexicali
  • Sultanes de Monterrey
  • Charros de Jalisco
  • Cañeros de Los Mochis
  • Yaquis de Obregón
  • Algodoneros de Guasave

Liga de Béisbol Profesional de República Dominicana (LIDOM)

Tigres del Licey una vez más se levantó como campeón nacional con su corona 24 y en años consecutivos.

Con 150 juegos a realizar en la temporada regular, el próximo 16 de noviembre iniciará la temporada 2024-2025 de la Liga de Béisbol Profesional de República Dominicana. Como de costumbre, cada una de las seis novenas que la conforman realizará un total de 50 juegos en la campaña, a razón de 10 contra cada rival, siendo 5 en calidad de local y los otros 5 en calidad de visitante.

En la edición 70 de la Liga, nuevamente cada una de las seis novenas contará con una cuota de peloteros importados en calidad de refuerzos de 10.

La primera fase de los playoffs será nuevamente un Round Robin o todos contra todos que realizarán los primeros cuatro equipos de los seis en la ronda regular. Será de 18 encuentros por equipo, a razón de 6 contra cada rival, 3 de local y 3 de visitante.

El Pitchcom, o mecanismo de comunicación entre el lanzador y el receptor, estará de regreso. De esta forma, la liga contará con todas las regulaciones actuales con las que se desarrolla en las Grandes Ligas, destacando la implementación del uso del reloj, así como la revisión de las jugadas a través de un centro de video, el cual, para esta ocasión, contará con más ángulos gracias a la expansión de equipos técnicos suficientes para poder lograr el llamado “Ojo de Halcón del Béisbol”.

La Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana y la empresa Latin Events confirmaron la realización de la segunda edición de la Serie Titanes del Caribe en la ciudad de Nueva York. Serán tres encuentros que se realizarán del 8 al 10 de noviembre, pero esta vez en dos escenarios de Grandes Ligas, ya que los dos primeros enfrentamientos están programados para efectuarse en el Yankee Stadium (casa de los Yankees de Nueva York), mientras que el tercer y último juego de la serie se realizará en el Citi Field, hogar de los Mets de Nueva York.

De esta manera, la enorme población de quisqueyanos radicados en la gran ciudad de la Unión Americana podrá disfrutar de su béisbol, de la Liga de Béisbol Profesional de República Dominicana (LIDOM), y de dos de sus más grandes exponentes, dos de sus más grandes rivales, como lo son los míticos Tigres del Licey y las aguerridas Águilas Cibaeñas.

Es un crecimiento significativo, ya que a diferencia del año anterior, en la actualidad ya se ha garantizado la realización del evento para el siguiente año 2025, ocasión para la que se ha planificado desde ya que las novenas protagonistas sean las Águilas Cibaeñas y los Gigantes del Cibao.

Las seis novenas inician la campaña intentando desplegar el más alto nivel posible a lo largo de la temporada, de manera que esto les permita asistir a la Serie del Caribe Mexicali 2025 con la posibilidad de recuperar el dominio logrado en el pasado reciente entre los equipos del área.

Equipos:

  • Tigres del Licey
  • Águilas Cibaeñas
  • Leones del Escogido
  • Toros del Este
  • Estrellas Orientales
  • Gigantes del Cibao

Regresan los Senadores de San Juan y el “Dream Team” de 1995 siempre es recordado como el de mayor impacto de esta franquicia.

Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente de Puerto Rico (LBPRC)

La temporada 2024-2025 de la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente iniciará el próximo 7 de noviembre. Cada uno de los seis equipos que la conforman realizará 40 encuentros de temporada regular, a razón de 8 encuentros contra cada rival, realizando 4 de ellos en calidad de local y 4 en calidad de visitante.

La edición 85 de la Liga se celebrará por todo lo alto, con el regreso de uno de los equipos fundadores de la Liga luego de 10 años de ausencia, los Senadores de San Juan. El equipo RA12, propiedad del boricua Salón de la Fama Roberto Alomar retomará la franquicia de los Senadores, manteniendo la estructura de seis equipos de la LBPRC. Los Senadores de San Juan contarán en la directiva con la gestión de la familia Muñoz-Bermúdez, responsable de haber organizado en tres ocasiones el Clásico Mundial de Béisbol en Puerto Rico, así como de haber administrado a los Leones de Ponce en la LBPRC.

Con el regreso de los Senadores de San Juan, se calienta aún más la pelota boricua, ya que también retornará al Hiram Bithorn, a los restaurantes y diferentes localidades gastronómicas y comerciales, así como a los hogares y familias puertorriqueñas tanto de la Isla del Encanto como de Estados Unidos, una de las más antiguas e importantes rivalidades del béisbol, como lo es la de Senadores y Cangrejeros.

Precisamente los Cangrejeros de Santurce realizarán su juego inaugural de la temporada ante los Criollos de Caguas en el LoanDepot Park de Miami el 9 de noviembre, casa de los Marlins, como parte de los Juegos Interligas que incluirán a las dos novenas boricuas junto al equipo Estrellas Orientales de República Dominicana y a las escuadras venezolanas Leones del Caracas, Navegantes del Magallanes y Cardenales de Lara, a realizarse en la casa de los Marlins de Miami del 8 al 10 de noviembre.

Para la postemporada está pautada la definición del cuarto equipo clasificado a través del Wild Card, si y solo si el equipo ubicado en el quinto lugar de la tabla de clasificación se encuentra a un juego de diferencia del posicionado en el cuarto lugar, una vez todos los equipos hayan realizado los 40 juegos de la ronda regular. De esta manera, para definir al cuarto clasificado, las escuadras del cuarto y quinto lugares realizarán un primer encuentro definitorio, que de ganarlo la novena que terminó la campaña en cuarta posición se convertirá en el último clasificado; mas, en caso de que ese primer juego lo gane la novena que culminó en la quinta posición, entonces será necesaria la realización de un segundo encuentro para definir al cuarto equipo a clasificar para los playoffs.

Una vez definido el cuarto equipo clasificado, o si este avanzó directamente sin necesidad de definición por la vía del Wild Card con el quinto lugar, las series semifinales iniciarán el 7 de enero de 2025, enfrentando a los equipos primero y cuarto clasificados de la temporada regular, y a los segundo y tercero de la misma instancia, en series directas a un máximo de 7 encuentros, para los que ganen 4.

Luego, los equipos ganadores de ambas series se enfrentarán en la gran final a un máximo de 9 encuentros, para aquel que logre ganar 5 juegos.

La LBPRC y los seis equipos que la conforman viven un momento de solidificación y crecimiento sostenido, que se percibe en el ambiente y se refleja en el paulatino retorno de los fanáticos a los estadios, con la certeza de que pronto el béisbol de la Isla del Encanto recuperará los roles estelares que sus novenas mantuvieron en el Caribe.

Equipos:

  • Cangrejeros de Santurce
  • Senadores de San Juan
  • Indios de Mayagüez
  • Criollos de Caguas
  • Gigantes de Carolina
  • Leones de Ponce

Serie de Gigantes y Serie de Titanes

Aguilas Cibaeñas barrieron a los Tigres del Licey en Citi Field el pasado mes de noviembre.

Desde el 8 de noviembre y hasta el 10 del mismo mes, el béisbol profesional de las Ligas Invernales del Caribe y su fanaticada harán vibrar al Citi Field de Nueva York, así como al LoanDepot Park de Miami, cuando las novenas dominicanas Águilas Cibaeñas y Tigres del Licey, junto a sus seguidores, choquen haciendo estremecer a los dos aforos de la Gran Manzana.

Paralelamente, los conjuntos venezolanos Cardenales de Lara, Navegantes del Magallanes y Leones del Caracas, junto a los equipos puertorriqueños Cangrejeros de Santurce y Criollos de Caguas, además de la escuadra quisqueyana Estrellas Orientales, harán temblar el recinto de la Capital de las Américas. Sin duda alguna, será una auténtica fiesta del béisbol caribeño y latinoamericano.


Serie del Caribe Mexicali 2025

Precedida de las temporadas completas de cada liga, de la Serie de Titanes y de la Serie de Gigantes, además del Juego de Estrellas entre delegaciones de la LIDOM y de la LVBP en el Estadio Monumental Simón Bolívar de Caracas, la edición número 68 de la bien llamada Serie Mundial Latinoamericana se celebrará desde el 31 de enero hasta el 7 de febrero, con los equipos campeones de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), Liga de Béisbol Profesional de República Dominicana (LIDOM), Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente de Puerto Rico (LBPRC), y la Liga Mexicana del Pacífico (LMP).

Rami-Chan comandará en el terreno de juego al Club Independiente Japan Breeze, quien en calidad de invitado expande el alcance y relaciones comerciales y deportivas del béisbol caribeño.

La novedad de esta edición del Clásico de Febrero será la participación del equipo japonés Japan Breeze, el cual será dirigido por el venezolano y único latino exaltado al Salón de la Fama del Béisbol Japonés, Alex Ramírez.


Temporada 2024-2025 de las Ligas Invernales del Caribe

El béisbol de las Ligas Invernales del Caribe mezcla en sus equipos a jugadores criollos y extranjeros importados de ligas menores y grandes ligas, de ligas independientes de Estados Unidos, de la Liga Mexicana, de ligas europeas como las de Países Bajos e Italia, además de ligas asiáticas como las de Corea y Japón.

Lo pintoresco de sus estadios, tanto antiguos como nuevos, con la particularidad de sus fanáticos, sus celebraciones y sufrimientos, su música, su gastronomía, el abolengo y encanto de las costumbres en cada liga al vivir su béisbol —el cual es además de gran calidad a pesar de la diversidad de las categorías de las que provienen sus peloteros—, hacen de la pelota del área algo único e irrepetible, difícil de igualar y de no disfrutar, en medio de las fiestas navideñas y del cambio hacia un nuevo año.

Una vez más se espera el tradicional Juego de La Chinita el 18 de Noviembre en Maracaibo, conmemorando el 71er aniversario del debut de Luis Aparicio en el Béisbol Profesional.

Las cuatro ligas no solo funcionan bajo las mismas reglas y estatutos de Grandes Ligas impuestas en los últimos años, sino que también ya forman parte de la era de la telemetría Statcast, a través de un sistema de radares en cada estadio que permite medir la velocidad, el ángulo y la distancia de los batazos, así como el cuadro de la zona de strike. También cuentan con el Pitchcom y el Ojo de Halcón.

Disfrutemos de esta gran fiesta del béisbol, de este fascinante viaje que, por cuatro meses, hermana a los países latinoamericanos involucrados y que tiene su etapa cumbre en la Serie del Caribe Mexicali 2025.

Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com. Puedes contactarlo en juliosanchezalvarado@gmail.com

OPINIÓN: La vibrante División Central de la Liga Americana en el 2024.

JUEGO PERFECTO

Medellín, Colombia – La temporada regular terminó de manera electrizante, ya que hasta la última jornada se definió la clasificación y eliminación de algunos equipos rumbo a la postemporada.

Ningún equipo logró más triunfos en la temporada regular que los Dodgers de Los Ángeles, quienes alcanzaron 98 victorias y 64 derrotas. Es la primera vez desde la temporada acortada de 2020, en la que se jugaron solo 60 encuentros debido a la pandemia de COVID-19, que ninguno de los 30 equipos alcanza las 100 victorias en una temporada regular. Considerando temporadas completas de 162 juegos, esto no ocurría desde 2014, cuando los Angelinos de Los Ángeles también terminaron con 98 triunfos y 64 derrotas.

En 2014, los Gigantes de San Francisco ganaron la Serie Mundial (su tercera en cinco años) ante los Reales de Kansas City, por 4 juegos a 3, luego de que ambas escuadras accedieran a la postemporada como comodines, con 89 y 88 triunfos respectivamente.

Solo dos divisiones contaron con dos equipos que lograron 90 o más triunfos en 2024: la División Oeste de la Liga Nacional, con los Dodgers de Los Ángeles (98-64) y los Padres de San Diego (93-69); y la División Este de la Liga Americana, con los Yankees de Nueva York (94-68) y los Orioles de Baltimore (91-71).

Cabe destacar que los Cascabeles de Arizona terminaron con 89 victorias en el Oeste de la Nacional, mientras que en el Este del viejo circuito, los Bravos de Atlanta y los Mets de Nueva York también alcanzaron la misma cantidad de triunfos. Los Phillies de Philadelphia con 95, los Cerveceros de Milwaukee con 93 y los Guardianes de Cleveland con 92 fueron los otros equipos que superaron las 90 victorias.

Hasta la última semana de la temporada regular, los Marineros de Seattle y los Mellizos de Minnesota lucharon por clasificar a la postemporada como comodines. Sin embargo, los Mellizos perdieron sus últimos cuatro encuentros, quedando a cuatro juegos del comodín, mientras que los Marineros, que estaban en una situación más complicada, lograron una racha de cuatro victorias en sus últimos cuatro juegos, quedando a solo un juego de clasificar.

Para la postemporada de 2024, los Reales de Kansas City clasificaron como comodines con 86 victorias y 76 derrotas, al igual que los Tigres de Detroit, con el mismo registro. Ambas escuadras, junto a los Guardianes de Cleveland, líderes de su división, lograron clasificar a la postemporada, convirtiendo a la División Central en la única de la Liga Americana con tres equipos en esta instancia.

Un caso similar ocurrió en la División Este de la Liga Nacional. Además de los Phillies de Philadelphia, líderes divisionales, los Mets de Nueva York y los Bravos de Atlanta clasificaron como comodines con un registro idéntico de 89-73, lo que permitió a la División Este de la Liga Nacional tener tres representantes en la postemporada. Esta situación casi se replicó en la División Oeste, ya que, además de los Dodgers como líderes y los Padres de San Diego como primer comodín, los Cascabeles de Arizona también finalizaron con el mismo registro que los Mets y los Bravos (89-73), aunque quedaron eliminados al perder las series particulares contra ambos equipos.

La diferencia entre los equipos de la Central de la Americana y los del Este de la Nacional es que todos los equipos de la Americana superaron la fase de los Wild Card, mientras que en el viejo circuito, los Bravos de Atlanta quedaron eliminados en esta primera fase de la postemporada. En las Series Divisionales actuales, los Guardianes, Reales y Tigres de la División Central de la Americana mantienen la mayor presencia de una sola división en esta etapa, asegurando que al menos uno de ellos llegue a la Serie de Campeonato.

Por el lado de la Liga Nacional, tanto la División Este como la Oeste están bien representadas: los Mets de Nueva York se enfrentan a los Phillies de Philadelphia en una serie, y los Dodgers de Los Ángeles a los Padres de San Diego en la otra. Sin embargo, es la División Central de la Liga Americana la única con tres equipos en estas instancias.

Sin duda, junto a las Divisiones Este y Oeste de la Nacional, la División Central de la Americana ha ofrecido uno de los niveles más altos de béisbol en las Grandes Ligas en 2024.

Es notable que la División Central de la Liga Americana haya sido la única entre las seis divisiones en tener, además de su líder divisional, tres equipos con posibilidades reales de clasificar a los playoffs hasta la última semana de la temporada.

¿Logrará uno de estos equipos de la Central de la Americana coronarse como campeón de la Serie Mundial 2024?

Julio Sánchez Alvarado es columista de Diamante23.com. Puedes contactarlo en juliosanchezalvarado@gmail.com

¿Será la postemporada 2024 de la MLB otra cosa?

JUEGO PERFECTO

Medellín, Colombia – Terminó la temporada regular de las Grandes Ligas 2024, lo que da inicio a los Playoffs de la presente campaña, momento en el que se separan los niños de los hombres. Sin embargo, novatos como los estadounidenses Jackson Holliday, Jackson Merrill y el venezolano Jackson Chourio, de los Orioles de Baltimore, Padres de San Diego y Cerveceros de Milwaukee, respectivamente, no solo firmaron temporadas tan extraordinarias que tienen a los dos últimos como firmes candidatos para ganar el premio al Novato del Año de la Liga Nacional, sino que además forman parte importante del engranaje logrado por cada uno de sus respectivos equipos, todos clasificados a las instancias definitorias del presente año. Por lo tanto, es difícil pensar en la posibilidad de que estos no continúen viendo acción regular en la siguiente instancia con sus respectivos equipos, a pesar de ser novatos de primer año en la Gran Carpa y tener apenas 20 años de edad.

Los tres Jackson están listos para encarar el juego en el momento de los hombres, aunque no hayan podido celebrar con champán junto a sus compañeros de equipo la clasificación para el mes de octubre debido a que la ley no lo permite por sus cortas edades.

Al igual que en todas las disciplinas deportivas, el béisbol también es practicado por hombres, por lo que es inevitable que, con el inexcusable transcurrir del tiempo, también evolucione.

Como bien lo expresó recientemente el notable periodista Juan Vené, a sus casi 96 años de edad, en una entrevista con Diamante23:

“Aunque el béisbol es el mismo en su esencia, varía con el tiempo, cambia aunque sea en pequeños aspectos”.

Juan Vené hizo un programa EN VIVO de dos horas en Diamante 23 a sus 95 años de edad.

Ciertamente, a pesar de que el juego es el mismo, el béisbol cambió antes y después de Babe Ruth. En vez de 16 equipos, hay 30 tras varias expansiones, y pronto serán más. No existía la agencia libre para los peloteros, y ahora sí. Tampoco existían los juegos interligas.

Ahora en la Liga Nacional también hay bateador designado, lo que significa que, a excepción del japonés Shohei Ohtani (debido a su calidad), los pitchers no batean. Al principio, la Liga Americana y la Liga Nacional no tenían divisiones, ahora cada una está conformada por tres, y hay muchos aspectos más que realmente no es necesario detallar en cada uno de ellos para comprender que el béisbol se va moldeando y evolucionando.

Se ha hablado hasta la saciedad sobre los nuevos cambios y las reglas más recientes impuestas al juego, como el reloj para el pitcher y el bateador, la prohibición del shift defensivo, el aumento del tamaño de las bases y el límite de veces que el lanzador puede intentar sorprender a los corredores en cada turno al bate. No obstante, podemos aseverar que los dos cambios más significativos que identifican al béisbol actual son la pelota que viaja a mayor distancia tras ser conectada por los bates y la sabermetría.

Crecí viendo unas Grandes Ligas en las que los sluggers eran un estatus exclusivamente reservado para aquellos peloteros que realmente tenían mucha fuerza, mucho poder. Aquellos que eran capaces de conectar 30 o más cuadrangulares por temporada porque lograrlo no era cosa fácil, razón por la cual no eran muchos los bateadores que lo conseguían.

Una época en la que, al igual que en sus más de 100 años de historia, se había establecido un lema que identificaba y conceptualizaba a los peloteros de poder, a pesar de que en él no se les hacía referencia: “pelotero pequeño que levanta la pelota es out”. Aunque en la actualidad proliferan los jonrones, esto se ha logrado gracias a una pelota que se proyecta más lejos, además de una evidente mejor preparación de los peloteros.

También ha influido un enfoque y técnica diferente en el swing de los bateadores, con un ángulo ajustado para lograr batazos de largo metraje, ya que el cuadrangular sigue siendo el batazo rey, el show del juego. No sería descabellado señalar que, por la mayor dificultad de conectar vuelacercas en el pasado, estos probablemente se apreciaban y disfrutaban más cuando aparecían.

La sabermetría, por su parte, se ha apoderado del asiento dorado VIP del juego. Pasó de ser una herramienta más para utilizar en beneficio de la victoria, a ser la única vía a través de la cual se dirige y ejecuta el béisbol.

El convencimiento y la convicción de quienes manejan el juego es tal (y no me refiero a los managers) que la guerra de estrategias entre los managers prácticamente ha desaparecido. El desarrollo de la inteligencia para el béisbol por parte de los jugadores está totalmente coartado, ya que deben ejecutar el juego exclusivamente según lo que dictan los análisis sabermétricos, lo que generalmente deriva en que los peloteros jueguen como autómatas, con muy poco desarrollo y evolución del instinto en la práctica del béisbol.

A diferencia del pelotero de antes, los jugadores actuales son bombardeados con demasiada información sobre cada equipo y cada rival, información que deben utilizar permanentemente.

Los Bravos de Atlanta se convirtieron en el último equipo en clasificar a la postemporada, logrando la clasificación con el último out de la temporada regular. La diferencia de los Bravos de Atlanta 2024 con respecto a su versión de los últimos años es notable. En plena era de la sabermetría en las Grandes Ligas, los amantes del béisbol de la vieja escuela disfrutamos de la dirección del boricua Alex Cora al frente de los Medias Rojas de Boston, de Bob Melvin al frente de los Gigantes de San Francisco en 2024, y de Brian Snitker con los Bravos de Atlanta. Estos tres dirigentes han demostrado que es posible complementar la sabermetría con la dirección de la vieja escuela.

Sin embargo, la conducción de Snitker en 2024 derivó más hacia la sabermetría que hacia la manera de dirigir de la vieja escuela. No solo porque el juego sabermétrico haya prevalecido o porque la tendencia actual apunte en esa dirección, sino porque, probablemente, la forma de jugar de los Bravos en los últimos años le permitió confiar en los batazos de largo metraje de jugadores como Olson, Duvall, Acuña Jr., Ozuna, Albies, Riley, D’Arnaud, Rosario, Soler y compañía.

Los Bravos han sido uno de los equipos más jonroneros de los últimos años. Sin embargo, 2024 fue diferente debido a las lesiones y la disminución del rendimiento de algunos de sus bateadores. A pesar de la disminución de jonrones, vimos a un Snitker sin reacción, como si estuviera esperando a que reaparecieran los batazos de largo metraje.

En este panorama, se esperaba que Snitker sacara a relucir su lado de la vieja escuela, pero no fue así. No hubo reacción. En situaciones de juego que pedían un toque de bola, un bateo y corrido, o simplemente un contacto con la pelota para mover a los corredores, se impuso la búsqueda del jonrón sobre cualquier otra estrategia.

Como bien lo expresó el Salón de la Fama dominicano David Ortiz: “El béisbol es mucho más que solo jonrones y ponches, y si no solucionan esta tendencia actual, el juego se hará muy aburrido”.

Cuánta razón en las palabras del Big Papi. Ken Griffey Jr., uno de los sluggers más notables en la historia del juego, es tan recordado por sus jonrones como por su excelsa defensa y su inolvidable recorrido de bases tras un doble de Edgar Martínez que ganó el quinto juego de la Serie Divisional de la Liga Americana de 1995 ante los Yankees. Fue una de las jugadas más emocionantes de la historia de la postemporada, y no fue un cuadrangular ni un ponche.

Para la postemporada de las Grandes Ligas 2024, no se espera que el estilo de juego de la vieja escuela se imponga sobre la sabermetría ni sobre la tendencia actual del juego. Sin embargo, sería ideal ver una mezcla perfecta que permita un estilo de juego más completo e integral, donde la sabermetría y la vieja escuela se complementen y generen un béisbol más completo.

Terminó la temporada regular del “Big Show”, la cual, sin duda alguna, fue extraordinaria. Pero ahora llegó el momento de los hombres: llegó el Playoff, que es otra cosa.

Ojalá que la postemporada 2024 de las Grandes Ligas sea mucho más que jonrones, ponches y brazos cruzados esperando que los números y las variables matemáticas arrojen los resultados esperados. Ojalá que la inteligencia, astucia e instinto para el juego comiencen a recuperar su espacio, y que el triunfo no llegue exclusivamente por las estadísticas, sino también por la manera de interpretar y ejecutar el béisbol.

Ojalá que esta postemporada de verdad sea otra cosa.

Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com. Puedes contactarlo en juliosanchezalvarado@gmail.com

El béisbol en su lucha por ser un deporte universal

FUERA DEL DIAMANTE

MEDELLÍN, Colombia – Se fue el mes de Agosto y con él los Juegos Olímpicos París 2024, lo que para los verdaderos amantes y furibundos fanáticos que consumen el deporte en varias de sus diferentes expresiones es algo exquisito y hasta sublime, de lo que apenas terminan de degustar y hacer digestión, después de haber digerido tanto contenido de la más alta calidad.

El presente año 2024 ha sido uno de los más favorecidos deportivamente hablando por haber sido olímpico mas en éste aspecto ha sido tan extraordinario, que apenas tres semanas después de culminados los Juegos Olímpicos Paris 2024, los amantes del deporte aún nos tomamos un respiro.

2024, un año muy nutrido en lo deportivo

Desde que inició el año, el deporte no ha dado espacio para respiro alguno, veamos:

Abierto de Australia (del 13 al 28 de Enero en Melbourne).

Serie del Caribe (del 1 al 9 de Febrero en Miami).

Súper Bowl (11 de Febrero en Las Vegas).

Torneo Seis Naciones de Rugby (del 2 de Febrero al 16 de Marzo en Francia, Italia y Reino Unido).

Serie Yankees vs. Diablos Rojos (24 y 25 de Marzo en Ciudad de México).

Giro de Italia (del 4 de Mayo al 26 de Mayo).

Final de la Europa League (en Dublín, el 22 de Mayo).

Final de la Copa de Campeones y Copa Desafío de Rugby de Europa

(Copa Heineken y Challenge Cup, 24 y 25 de Mayo en Londres).

Final Four de la Euroliga (en Berlín, del 24 al 26 de Mayo).

Abierto de Roland Garros (Paris, del 26 Mayo al 9 de Junio).

Final de la Conference League (en Grecia, el 29 de Mayo).

Final de la Champions League (en Londres, 1 de Junio).

Serie de Grandes Ligas en Londres (8 y 9 de Junio).

Final de la NBA (en Boston y Dallas, del 6 al 17 de Junio).

Final del Súper Rugby (22 de Junio en Auckland).

Liga de Naciones de Voleibol Masculino del 21 de Mayo al 30 de Junio (en Antalya (Turquía), en Río de Janeiro (Brasil), en Fukuoka (Japón), en Ottawa (Canadá), en Ljubljana (Eslovenia), en Manila (Filipinas), y en Lódz (Polonia)).

Eurocopa de Naciones (en Alemania, del 14 de Junio al 14 de Julio).

Copa América (en Estados Unidos, del 20 de Junio al 14 de Julio).

Tour de Francia (del 29 de Junio al 21 de Julio).

Abierto de Wimbledon (del 1 al 14 de Julio).

Juego de Estrellas de Grandes Ligas (en Texas, 16 de Julio).

Juegos Olímpicos (en París, del 24 de Julio al 11 de Agosto).

Recorrido bueno y largo, cierto?. A este recorrido le faltan las temporadas completas de las ligas de cada disciplina, los deportes ecuestres y motor mas cómo llegamos a todo esto?

Orígenes del deporte universal

En los albores de nuestra civilización, algunas manifestaciones culturales se practicaron hace 5000 años aproximadamente en Roma, Egipto y China, las cuales fueron ciertos tipos de rutinas entre grupos sociales que se realizaron como hábitos en forma de ejercicios físicos, derivados de expresiones de ciertos ritos espirituales y político – sociales. Estas actividades muy probablemente sean junto a la guerra (por el hecho de la confrontación entre dos bandos, aplicando estrategias en base a habilidades y cualidades físicas propias y del oponente), la génesis del deporte que el ser humano disfruta en la actualidad de la mayoría de las disciplinas, incluyendo el Béisbol.

Alrededor de 2200 años más tarde, es decir, hace más o menos 2800 años de nuestro presente, se realizaron cuatro festivales religiosos que se celebraban en la antigua Grecia y que se hicieron especialmente conocidos por las competiciones atléticas que incluían. Estos Juegos en la Antigua Grecia contaron con un origen mitológico mas eran mejor conocidos como los “Juegos Panhelénicos”, los cuales se desarrollaron por períodos de cada cuatro años en santuarios religiosos Panhelénicos, principalmente de la ciudad de Olimpia, considerados los de mayor relevancia, de ahí el nombre de los “Juegos Olímpicos”. Fueron cuatro eventos que se escenificaron en cuatro ciudades diferentes de Grecia (cada uno en una ciudad diferente), los cuales conformaron los “Primeros juegos Olímpicos de la humanidad”. Los cuatro festivales:

Los Juegos Olímpicos, los cuales se celebraron en la ciudad de Olimpia en honor al Dios Zeus.

Los Juegos Píticos, que tuvieron lugar en la ciudad de Delfos y honraban a al Dios Apolo.

Los Juegos Nemeos, los cuales se efectuaron en la ciudad de Nemea, también en honor al Dios Zeus.

Los Juegos Ístmicos se realizaron en la ciudad de Istmia, en honor a al Dios Poseidón.

Los “Antiguos Juegos Olímpicos” se realizaron desde el año 776 A.C. hasta el año 393 D.C. según registros recopilados, no obstante, la historia de su principal aforo, el Zeus Olímpico indica que probablemente se extendieron hasta cerca de la era Medieval, muy cercano al año 450 D.C. cuando éste fue quemado, después de haber sobrevivido a un saqueo de una invasión Bárbara en el año 267 D.C..

Han culminado los Juegos Olímpicos París 2024, la edición XXXIII de la era moderna, desde que el Barón francés Pierre de Coubertin, inspirado en los antiguos Juegos Olímpicos (Juegos Panhelénicos), fundó el “Comité Olímpico Internacional” (COI) en el año 1894, a través de la “Carta Olímpica”, la cual define su estructura y autoridad, dando lugar a los primeros Juegos Olímpicos modernos en Atenas, Grecia, en el año 1896.

Lo importante de formar parte de los Juegos Olímpicos para toda disciplina deportiva

Los Juegos Olímpicos sin lugar a dudas es el máximo evento deportivo actual. En su edición XXXIII participaron 10.706 atletas de 206 países, y se otorgaron 1044 medallas labradas en 329 competiciones de 32 deportes y 48 disciplinas, impresionantes números que no fueron más porque de esta ensalada deportiva no formaron parte el Patinaje, el Karate, el Fútbol Americano, el Fútbol de Reglas Australianas, el Sóftbol y el Béisbol.

El Fútbol Americano fue Deporte de Exhibición en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles (Estados Unidos), 1932. Su participación como parte de la cita mundial generó la impresión de que ésta disciplina deportiva se expandiría y lograría ser popular en los cinco continentes y en la mayoría de las naciones del mundo. No obstante, fue debut y despedida, ya que desde entonces el Fútbol Americano no ha vuelto a formar parte de los Juegos Olímpicos.

El Fútbol de Reglas Australianas tuvo su única participación en los Juegos Olímpicos de Melbourne (Australia), 1956, dado que para el momento se tenía establecido que cada anfitrión de los Juegos Olímpicos de verano debía organizar un Deporte Nacional y un Deporte Extranjero al país organizador, ambos en calidad de Deportes de Demostración. El Fútbol Australiano fue elegido como Deporte Nacional, mientras que el Béisbol fue elegido como Deporte Extranjero pero el preferido por los oceánicos con el ovoide no volvió a mostrarse en unas Olimpíadas.

El Béisbol por su parte hizo su aparición por primera vez en los Juegos Olímpicos San Luis (Estados Unidos), 1904, es decir, en la edición III de los justa universal en su era moderna y en total a formado parte de las Olimpíadas en 13 de sus 33 ediciones, tomando en cuenta su última edición, París 2024.

Formar parte permanente de los Juegos Olímpicos es muy importante y relevante para cada disciplina deportiva porque es la mayor exposición mundial. Un claro ejemplo es la incidencia que los Juegos Olímpicos significaron para el Fútbol.

A pesar de que ya existían diferentes prácticas de juegos de pelota para el siglo III A.C., fue durante la Edad Media que se establecieron diferentes variantes del Fútbol moderno en la islas británicas, de las cuales, quizás el de mayor influencia fue el Calcio Florentino, muy popular en Italia y que influyo significativamente en los códigos de algunas escuelas británicas, del que años más tarde, en el año 1848, directivos de los colegios ingleses coincidieron en la Universidad de Cambridge para crear el “Código Cambridge”, que funcionaría como base para la creación del reglamento del Balompié moderno. Seguidamente, en el año 1863, en la ciudad de Londres se oficializaron las primeras reglas del Fútbol. Finalmente, en el año 1869 se fundó de la Asociación Inglesa de Fútbol y a partir de ahí se propagó rápidamente el Balompié por todo el mundo, por lo que se crearon Federaciones y ligas amateurs en la mayoría de los países.

En el año 1900 cuando el Fútbol realizó su primera incursión en los Juegos Olímpicos de París (Francia), en la segunda edición de los juegos modernos, fue una competición totalmente amateur, al igual que en la tercera edición de las Olimpíadas en San Luis (Estados Unidos) 1904. La ciudad de San Luis fue para entonces la más apta y con el francés como segundo idioma de la Unión Americana para albergar los Juegos Olímpicos, por sobre los estados de Vermont, New Hampshire, Lusiana y Maine, en los que incluso aún en la actualidad el francés es el segundo idioma. Desde entonces, las Olimpíadas fue la principal vitrina del Balompié en el orbe.

La profesionalización de la que es considerada la disciplina deportiva más universal no llegó sino hasta inicios del siglo XX desde Europa central, específicamente desde Hungría y Checoslovaquia, razón por la cual, en los Juegos Olímpicos de Londres (Inglaterra),1908, la competición del Balompié fue organizada por la Asociación de Fútbol de Inglaterra porque ya para entonces se propagaba la profesionalización de la disciplina a nivel mundial. En esa edición se desarrolló por primera vez como una competición de Selecciones Nacionales y aunque el olimpismo exigía que la competición fuese estrictamente amateur, eran tiempos en los que existía mucha ambigüedad en cuanto al concepto del profesionalismo deportivo a nivel mundial.

Fue en los Juegos Olímpicos de París (Francia), 1924, cuando la justa del Balompié dentro de dichos juegos se convirtió en la mayor competición mundial. Para ese entonces la FIFA, (Federación Internacional de Fútbol Asociado, fundada en París, Francia en el año 1904, y desde entonces con sede en Zürich, Suiza), fue coorganizadora del Fútbol Olímpico, al igual que en la siguiente edición de Ámsterdam (Holanda), 1928. La primera Copa del Mundo FIFA se realizó en Uruguay, en el año 1930 mas la prolongada participación de esta disciplina en los Juegos Olímpicos ya para el momento había ocasionado una trascendencia global, que influyó significativamente en que el Fútbol se convirtiera rápida e indiscutiblemente en la disciplina deportiva más universal, y es que ya para la primera edición de la Copa del Mundo, el Balompié contaba con ocho de nueve participaciones posibles en los Juegos Olímpicos.

Otras disciplinas deportivas en conjunto también son un claro reflejo del nivel de importancia que reviste formar parte de los Juegos Olímpicos. A pesar de que el Voleibol fue creado en el mes de Febrero del año 1895 y de haberse convertido en un deporte muy popular y universal, es de las disciplinas que quizás mantiene en los Juegos Olímpicos su mayor evento, a pesar de la Liga de Naciones.

El Baloncesto por su parte es muy probablemente después del Fútbol la disciplina deportiva más universal. Fue en los Juegos Olímpicos de Barcelona (España), 1992, a través del Dream Team de Estados Unidos, destacando que debutó en la tercera edición de la justa de los cinco anillos (San Luis, Estados Unidos 1904), y es deporte olímpico de manera ininterrumpida desde la edición de Berlín, Alemania, en el año 1936.

El Béisbol y su camino

Desde el año 1938 se realizaron 38 Copas del Mundo de Béisbol Amateur, aunque en sus dos primeras ediciones se efectuaron sólo con dos y tres equipos respectivamente. Lo significativo es destacar que aunque en varios de los países integrantes existía calidad en su juego para la época, en la mayoría no se había profesionalizado el deporte mas el nivel de sus ligas nacionales era bastante bueno a pesar de ser amateurs, como para desarrollar buenos espectáculos a partir de su tercera edición, en el año 1940, cuando la justa universal contó con siete selecciones Nacionales participantes.

Para entonces el entusiasmo de todas las Selecciones Nacionales amateur participantes era tan elevado, que permitía soñar en un evento mundial de gran trascendencia. Sin embargo, estás justas mundiales que fueron organizadas por la Federación Internacional de Béisbol Asociado (IBAF por sus siglas en Inglés), hasta el año 2013, cuando se fusionó con Federación Internacional de Softbol (ISF por sus siglas en Inglés), dando nacimiento a la Confederación Mundial de Béisbol y Softbol (WBSC por sus siglas en Inglés, organismo rector mundial de las disciplinas deportivas Béisbol, Softbol y Béisbol 5), fueron estrictamente amateurs hasta el año 1997, cuando se permitió la participación de peloteros profesionales, lo que pudo haber incidido directamente en la no propagación absoluta de la disciplina mundialmente.

El impulso de la Major League Baseball

Con el apoyo de la Confederación de Béisbol y Sóftbol (WBSC por sus siglas en inglés), y la Nippon Professional Baseball (NPB), o Liga Mayor del Béisbol Japonés, la Major League Baseball sacó adelante el Clásico Mundial de Béisbol (World Baseball Classic), evento que tuvo su primera edición en el año 2006, con participación de por lo menos un país de cada continente, lo que en definitiva le da la genuina connotación de Copa del Mundo.

Lo más relevante de éste evento y que también cuenta con cuatro años de separación entre cada una de sus ediciones, es que participan los mejores peloteros profesionales, los mejores exponentes de cada uno de los países participantes, así que finalmente el Béisbol cuenta a partir de entonces con una Copa del Mundo en la que participan las Selecciones Nacionales con sus mejores peloteros profesionales, lo que es un verdadero lujo, en un momento en el que de a poco ha logrado la internacionalización principalmente porque la MLB es una trasnacional que contrata jóvenes promesas de la disciplina en todo el mundo.

La Major League ha instalado Academias de Desarrollo de peloteros en El Caribe, Europa, Israel, Sudáfrica y Australia, impulsando de ésta manera el desarrollo de la disciplina en el mundo. Sin embargo, esto no es sinónimo de globalización, razón por la cual hasta ahora no ha sido suficiente para la práctica total de la disciplina a nivel mundial.

La verdadera razón de la no globalización absoluta del Béisbol

Hay dos razones de gran trascendencia al respecto:

Al ser el Béisbol una de las disciplinas deportivas más difíciles de practicar, especialmente a altos niveles de calidad, sumado al hecho de que se requiere de un campo de juego y de implementos muy específicos para su realización, es sencillo identificar las razones que han limitado significativamente su potencial popularización global, especialmente si se compara con otras disciplinas deportivas más básicas y sencillas de practicar, desde su ejecución y comprensión por sus reglas, hasta la indumentaria a utilizar para su práctica.

El Béisbol no ha logrado establecerse como deporte olímpico, como un deporte permanente en la máxima competición deportiva universal. La principal razón es que el Béisbol no ha logrado globalizarse como sí lo han hecho otras disciplinas deportivas de conjunto pero también ha incidido significativamente el hecho de que los calendarios de la MLB, NPB y KBO no coinciden con el calendario de los Juegos Olímpicos, y ésta es una barrera enorme.

El Béisbol no se ha popularizado ni profesionalizado plenamente en Europa, lo que ha sido vital para que en definitiva no sea aún hoy en día un deporte Universal, ya que la influencia del viejo continente en África, Asía (incluyendo Rusia), y Oceanía es enorme.

Resta mucho por hacer, mucho por trabajar al respecto y no hay dudas de que el momento de la globalización del Béisbol llegará pero el tiempo que transcurrirá para que esa condición se materialice está directamente ligado a que quienes manejan los hilos de los bates y las pelotas pero desde sus oficinas, tomen las decisiones correctas y en las vías adecuadas, que lleven al Béisbol por el camino correcto y hasta el destino que nosotros, los amantes del deporte más hermoso del mundo esperamos.

Béisbol cubano: Pioneros absolutos a quienes no se les debe olvidar

MEDELLÍN, COLOMBIA – Se fue el mes de Agosto del año 2023, lo que significa el inicio de la recta final de las temporadas regulares de Grandes Ligas, así como de las Ligas Mayores de Japón y Corea del Sur, pero con éste mes de Agosto también se fue una temporada más de la Serie Nacional de Béisbol de Cuba, sin que haya sido de notoriedad para el universo del Béisbol, de hecho, en el mejor de los casos, apenas se tuvo conocimiento al respecto.

El pasado 11 de Agosto, el equipo Leñadores de Las Tunas se proclamó campeón de la Serie Nacional de Béisbol de Cuba 62 (2023), al barrer en la final a los Leones Industriales de La Habana. Los Leñadores confirman ser uno de los mejores equipos de la Isla en la actualidad, al lograr su segundo título de por vida y en los últimos cinco años, tiempo en el que incluye dos terceros lugares y en el que no ha faltado a post temporada.

Se puede aseverar que Las Tunas se suma así a las novenas Tigres de Ciego de Ávila, Cocodrilos de Matanzas y Alazanes de Granma como las novenas más dominantes de la Serie Nacional en el último lustro, aunque son los Leones Industriales de La Habana, Las Avispas de Santiago de Cuba, los Vegueros (o Lobos) de Pinar del Río y los Naranjas (o Leopardos) de Villa Clara, los equipos considerados los “Cuatro Grandes” equipos, en la historia de la Serie Nacional de Béisbol de Cuba, desde el año 1962.

Son 16 los equipos que nacieron desde la creación de la Serie Nacional de Béisbol de Cuba, como el máximo evento de Béisbol de la Isla, aunque Amateur, luego de que la revolución, liderada por Fidel Castro, quien junto al Ché Guevara, Camilo Cienfuegos y compañía, se establecieran en el poder de la mayor de Las Antillas y abolieran el profesionalismo en el deporte desde el año 1961.

Historia rica y sorprendente del béisbol cubano.

La Liga Cubana de Béisbol fue fundada en el año 1878, año en el que realizó su primera temporada con tres equipos, El Almendares, El Habana y Matanzas BBC. Esto es tan impresionante, que la Major League Baseball nació en el año 1876, año en el que inició la Liga Nacional, es decir, apenas dos años después, mientras que la Liga Americana entró en funcionamiento en el año 1901, 23 años después de haber iniciado la Liga Cubana de Béisbol.

Desde el año 1879, equipos de Ligas Independientes, de Ligas Negras y de Ligas Menores visitaron la isla de Cuba para realizar series entre sí y contra los equipos cubanos, giras de exhibición que se mantuvieron en el tiempo y se denominaron “Serie Americana”.

En el año 1900, los Brooklyn Superbas y los Gigantes de New York se convirtieron en los primeros equipos de las Grandes Ligas en jugar en la Serie Americana, la cual se realizó hasta el año 1953.

La “Serie Americana” entre equipos de la Liga Cubana, contra novenas de Grandes Ligas y de las Ligas Negras, se realizó de forma intermitente por once años entre equipos cubanos y equipos de las Ligas Negras entre 1900 y 1915, mientras que entre equipos cubanos y equipos de las Grandes Ligas, tuvo 20 ediciones entre 1900 y 1953. Además se hizo costumbre que varios equipos de Grandes Ligas realizaran sus Campos de Entrenamientos en Cuba, previo al inicio de cada temporada de Grandes Ligas.

En el año 1899 y desde 1902 hasta 1905, un equipo conformado por puros peloteros profesionales cubanos y denominado “All Cubans” realizó giras en Estados Unidos contra equipos semi profesionales blancos y de las Ligas Negras, lo que contribuyó a que peloteros cubanos arribaran en el tiempo a las Ligas Negras y a las Grandes Ligas, así como para que varias novenas cubanas se establecieran en varias Ligas importantes de Estados Unidos.

El equipo Estrellas Cubanas de La Habana (Cuban Stars of Havana), o simplemente “Cuban Stars”, fue un equipo cubano que jugó des el año 1906 en Ligas Independientes de Estados Unidos en el medio oeste.

Cuban Stars, primer equipo cubano radicado en las Ligas de Béisbol Profesional de Estados Unidos.

En el año 1916 surgió otro equipo con el mismo nombre, “Cuban Stars” pero que competía por el área de New York y para distinguirlos, el primero pasó a denominarse “Cuban Stars West” y el segundo, “Cuban Stars East”.

Cuban Stars East, el segundo equipo cubano en radicarse en Ligas de Béisbol de Estados Unidos.

Ambos equipos cubanos, Cuban Stars East y Cuban Stars West se retiraron en el año de 1930 pero entre los años 1935 y 1948 hubo otro equipo cubano de Béisbol profesional en Estados Unidos, los New York Cubans. Fue un gran equipo, con figuras de la mayor de las Antillas como Martín DiHigo, Silvio García, Orestes Miñoso y Lino Donoso, los norteamericanos Barney Morris, quien ganó dos partidos en esa Serie, Dave Barnhill, los dominicanos Horacio “Conejo”  Martínez y Tetelo Vargas, el panameño Patricio Scantlebury y el puertorriqueño Orlando “Perucho” Cepeda Sr. Fue una novena que destacó en la Negro National Leagues II, que logró ganar la Serie Mundial de las Ligas Negras.

Un cuarto equipo cubano que hizo vida en el Béisbol profesional de Estados Unidos fue el Habana Cubans, que inició en el año 1946 desde la Liga Clase “C”, ascendieron a la Liga Clase “B” y culminaron en la Liga Internacional Clase Triple “A”, ganando la Pequeña Serie Mundial de la antesala de Grandes Ligas en el año 1959. Para ese año ya habían sido rebautizados como los Havana Sugar Kings.

En un momento histórico, los New York Cubans y los Havana Cubans coincidieron en Estados Unidos.

La Liga Cubana de Béisbol, pionera en el Béisbol organizado. 

La Asociación Nacional de Ligas de Béisbol Profesional (National Association of Professional Baseball Leagues o NAPBL), que desde 1999 se reconoce como Minor League Baseball (MILB), ha sido la entidad encargada de regir los acuerdos y normas de las ligas menores de los Estados Unidos de América desde 1902, supervisando la contratación de jugadores del sistema norteamericano.

En julio de 1947, la Liga Cubana de Béisbol logró un acuerdo histórico con la NAPBL, convirtiéndose en la primera liga latinoamericana en incorporarse y formar parte del Béisbol Organizado. En diciembre del mismo año, durante una reunión de la National Association of Professional Baseball Leagues (NAPBL) en la ciudad de Miami, también asistieron dirigentes de las Ligas de Béisbol Profesional de Puerto Rico, Venezuela y Panamá. Estas tres ligas del Caribe firmaron acuerdos similares con la NAPBL, marcando el inicio de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe y la creación de la Serie del Caribe.

La Liga Cubana de Béisbol

La Liga Cubana de Béisbol se fundó en 1878 con tres equipos: Almendares, Habana y Matanzas. Durante 84 años, fue la liga de mayor nivel en Cuba y contó con tres, cuatro o cinco equipos en diferentes momentos de su historia, la mayoría del tiempo con cuatro equipos. En total, 21 equipos conformaron la liga desde su fundación hasta su cese de actividades en 1961.

A diferencia de los Estados Unidos, donde existía el racismo en el béisbol, en la Liga Cubana de Béisbol no hubo discriminación racial desde 1900. Esto permitió que los mejores peloteros cubanos y estadounidenses, independientemente de su raza o etnia, jugaran en la liga, incluyendo a jugadores de las Grandes Ligas y las Ligas Negras.

Durante la temporada de 1923-1924, el equipo Leopardos de Santa Clara se destacó como el más dominante en la historia de la Liga Cubana de Béisbol Profesional, con jugadores como Oliver Marcelle, Dobie Moore, Oscar Charleston y Bill Holland, entre otros. 

Este equipo se comparó con los legendarios Yankees de Nueva York de 1927 y se conoció como “La versión Cubana de los Yankees del 27”, siendo considerado el “Primer Dream Team del Caribe”.

Leopardos de Santa Clara, el primer “Dream Team” del Caribe.

El equipo estaba compuesto por 19 jugadores de las Ligas Negras y un solo jugador blanco, con una mitad de jugadores cubanos y la otra mitad estadounidenses.

Varios peloteros cubanos, como Adolfo Luque, José de la Caridad Méndez “El Diamante Negro”, Eustaquio “Bombín” Pedroso y Cristóbal Torriente, destacaron tanto en Cuba como en Estados Unidos. Posteriormente, surgieron otras figuras como Martín “El Maestro” DiHigo, Manuel “Cocaína” García, Lefty Tiant, Roberto (Bobby) Estalella, Lázaro Salazar, y muchos más, continuando la tradición de excelencia en el béisbol cubano.

Los equipos de Matanzas y Leopardos de Santa Clara tuvieron un gran impacto en la Liga Cubana de Béisbol, pero Elefantes de Cienfuegos, Tigres de Marianao, Leones de La Habana y Alacranes de Almendares también trascendieron, especialmente durante la primera etapa de la Serie del Caribe de 1949 a 1960, en la que Cuba ganó 7 de las 12 ediciones.

Potencia absoluta del Béisbol Mundial.

Además de que entre sus clubes, Cuba se alzó con 7 de las 12 ediciones de la primera etapa de la Serie del Caribe entre 1949 y 1960, así como todo lo logrado hasta la fecha por sus equipos y jugadores en Estados Unidos, Cuba fue la potencia indiscutida de la Serie Mundial de Béisbol Amateur.

Desde el año 1938 se realizó la Serie Mundial de Béisbol Amateur, misma que luego pasó a denominarse Copa Mundial de Béisbol. 

A partir del año 1994 se permitió la participación de peloteros profesionales en la cita universal y su última edición se realizó en el año 2011. Cuba ganó 25 de las 39 ediciones de este evento, incluyendo 4 subtítulos y dos terceros lugares. No ha sido diferente con el béisbol en los Juegos Olímpicos, ya que de seis ediciones realizadas de la competición en la cita global, Cuba ha ganado tres medallas de oro con dos de plata. Como si fuera poco, en la primera edición del Clásico Mundial de Béisbol en el año 2006, logró el segundo lugar, después de haber perdido en la gran final ante Japón.

Una de las principales canteras de peloteros para el Béisbol de Grandes Ligas. El cubano Esteban Bellán (conocido en el mundo de Grandes Ligas como Steve Bellan), se le reconoce como el primer pelotero cubano y latinoamericano en haber jugado en Grandes Ligas por su participación con los Troy Haymakers durante los años 1871 – 1872 y luego en 1973 con los New York Mutuals.

Para el momento en que la cantidad de cubanos que habían jugado en las mayores arribó a 51, eso sucedió en el ya muy lejano año de 1950. 

Para entonces, entre el resto de los países latinoamericanos, apenas sumaban diez: Luis Castro de Colombia (1903), Hiram Bithorn (1942) y Luis Rodríguez Olmo (1943) de Puerto Rico, Alejandro “Paton” Carrasquel (1939), Jesús “Chucho” Ramos (1944) y Alfonso “Chico” Carrasquel (1950) de Venezuela, y  Mel Almada (1933), José Luis “Chile” Gómez (1935), Jesse “El Güero” Flores (1942) y Beto Avila (1949), de México.

Por República Dominicana aún faltaban seis años para que debutara Oswaldo Virgil, su primer pelotero en la MLB y lo más impresionante es que si a esa lista de peloteros cubanos le agregamos a sus coterráneos que habían jugado en las Ligas Negras, hasta el año 1950, la suma se remonta a 209.

Cuando el nuevo sistema de gobierno se impuso en Cuba por Fidel Castro y acabó con el profesionalismo en el deporte en la mayor de Las Antillas, no solamente acabó con la liga más estable y antigua latinoamericana, sino que además cerró abruptamente la cantera de peloteros más importante fuera de Estados Unidos, que para el momento había para el Béisbol de Grandes Ligas.

Desde Bellán, quien jugó en Las Mayores desde el año 1871, hasta Manny Montejo, último cubano en debutar en 1961, momento en el que Fidel Castro abolió el profesionalismo en el deporte en la nación insular, habían jugado en Grandes Ligas 245 peloteros cubanos en total, incluyendo a aquellos que participaron en las Ligas Negras.

A pesar de que desde el año 1961 no existe un acuerdo que permita la firma de peloteros cubanos en la isla por parte de las Grandes Ligas, debido al sistema de gobierno impuesto desde el arribo al gobierno por parte de Fidel Castro, Cuba es el quinto país que más jugadores ha exportado a Grandes Ligas hasta la fecha, con un total de 229.

La lista de peloteros por país que han exportado más peloteros a Grandes Ligas es la siguiente:

  • República Dominicana 883 
  • Venezuela 470 
  • Puerto Rico 281 
  • Canadá 262 
  • Cuba 229
  • México 146
  • Japón 76 
  • Panamá 71 
  • Irlanda 43 
  • Australia 34
  • Inglaterra 33 
  • Colombia 31 
  • Alemania 31 
  • Corea del Sur 28 
  • Curazao 17 
  • Taiwán 16 
  • Nicaragua 15 
  • Islas Vírgenes 14 
  • Alemania Occidental 11 
  • Holanda 10
  • Rusia 8
  • Italia 7

Para la temporada 2023 de Grandes Ligas, Cuba es la tercera nación con mayor representación por sus peloteros y varios de ellos en plan estelar. Seis patrulleros con 20 o más jonrones. 

Lourdes Gurriel Jr. ha conseguido su tercera campaña de 20 Tetrabases, Randy Arozarena con su tercera campaña consecutiva 20-20 (20 o más Vuelabardas y 20 o más almohadillas estafadas), y Yordan Álvarez que a pesar de las lesiones en el presente año, ya alcanzó su cuarta temporada de más de 20 Jonrones y puede lograr su segunda de 30 o más. Así como Jorge Soler, Luis Robert Jr. y Adolis García con más de 30 Bombazos, tomando en cuenta que los dos primeros tienen reales posibilidades de culminar sobre los 40, ya que ambos andan ya con 35.

A ellos hay que sumarle la cantidad de jugadores cubanos en ligas menores, incluyendo los que muy pronto arribarán a Las Mayores con reales posibilidades de generar un gran impacto. También hay que destacar los pitchers y jugadores de posición brillando en Corea del Sur y Japón, como Dayan Viciedo, Ariel Martínez, Roenis Elías, Raidel Martínez, Yoan López y Liván Moinelo, así como todos aquellos que refuerzan año a año a la Liga Mexicana de Béisbol y a las Ligas Invernales del Caribe.

Esta cantera de peloteros es inagotable, al punto de que a pesar de la enorme cantidad de peloteros cubanos en el exterior, aún le alcanza a la Serie Nacional de Béisbol de Cuba para mantenerse estructurada con 16 equipos y sin el refuerzo de un solo pelotero extranjero en calidad de importado.

La Serie Nacional de Béisbol

La Serie Nacional de Béisbol Inició en el año 1962 con cuatro equipos, luego fue aumentando progresivamente la cantidad de novenas participantes a 6, 8, 14, 18, hasta que finalmente se estableció con un total de 16 a partir de la Serie Nacional 33, año 1994. 

La mayoría de las temporadas se han realizado a 90 juegos por equipos y ha contado con diversas modificaciones en el tiempo, por ejemplo, temporadas en las que luego de la primera mitad o primera vuelta, los últimos ocho equipos eran eliminados y los primeros ocho equipos jugaban la segunda fase, reforzados con 5 peloteros seleccionados de las ocho novenas eliminadas en un Draft. 

A partir de la temporada del 2020-2021 cuenta con cuartos de final, con la participación de 8 equipos en esta instancia. La Serie Nacional contaba con un nivel de calidad bastante elevado (a pesar de que mantenían muchos hábitos o costumbres del Béisbol Aficionado), lo que confirma la cantidad de peloteros de calidad que han salido de la isla para triunfar en Grandes Ligas, en las Ligas del Caribe y del continente asiático. 

Este buen nivel ha disminuido considerablemente debido al éxodo sin precedentes de peloteros cubanos de la isla en los últimos 15 a 18 años. La fuga de talento incluye jóvenes promesas del Béisbol Antillano y por esa razón, ese éxodo que supera los más de 500 y hasta 600 peloteros, no son pocos los que aseguran que excede los 800 jugadores cubanos que han salido de Cuba en el presente siglo, buscando el sueño de jugar en Grandes Ligas. 

Son 16 los equipos que conforman la Serie Nacional de Béisbol de Cuba. A continuación la lista de los equipos con la cantidad de sus campeonatos logrados. 

  • Leones Industriales de La Habana 12 
  • Vegueros de Pinar del Río 10 
  • Avispas de Santiago de Cuba 8 
  • Naranjas de Villa Clara 5 
  • Alazanes de Granma 4 
  • Tigres de Ciego de Ávila 3 
  • Cocodrilos de Matanzas 3 
  • Leñadores de Las Tunas 2 
  • Toros de Camaguey 1 
  • Gallos de Sancti Spiritus 1 
  • Cachorros de Holguín 1 
  • Piratas de Isla de La Juventud 0 
  • Elefantes de Cienfuegos 0 
  • Indios de Guantánamo 0 
  • Cazadores de Artemisa 0 
  • Huracanes de Mayabeque 0 

En temporada regular de 75 encuentros, el equipo más jonronero fue Huracanes de Mayabeque con 59 y el más ofensivo Leñadores de Las Tunas con .324 de Average. En cuanto al pitcheo se refiere la mejor novena fue Avispas de Santiago de Cuba con 3.98 de ERA y 1.43 de WHIP. 

Es una Liga en la que desde hace varios años prevalece la ofensiva, al punto que para la campaña recién culminada, Héctor Castillo y Luis Alarcón, ambos de la escuadra Leñadores de Las Tunas, comandaron a los bateadores con .404 y.402 de Average pero lo mejor de su temporada 2023 que apenas acaba de terminar, es que el público regresó a sus estadios. 

Serie Élite 

Con la enorme fuga de talento y además ser una Liga que no cuenta con peloteros importados en calidad de refuerzos, para la Serie del Caribe Gran Caracas 2023, el Béisbol Cubano inauguró la Serie Élite, conformada por seis nuevos equipos, Agricultores, Cafeteros, Centrales, Ganaderos, Portuarios y Tabacaleros, con la intención de concentrar la calidad de los 16 equipos que conforman la Serie Nacional de Béisbol en estos seis equipos. 

Sin embargo, luego de que el equipo de Agricultores deslucieron en la Serie del Caribe y que a su vez las seis nuevas novenas no calaran en Cuba, para la segunda edición de la Serie Élite participarán las seis mejores novenas de la última Serie Nacional pero reforzados, es decir, Leñadores de Las Tunas, Leones Industriales de La Habana, Avispas de Santiago de Cuba, Cocodrilos de Matanzas, Cazadores de Artemisa y Gallos de Sancti Spíritus. 

Es tiempo de salir del Ostracismo

Lamentablemente la Serie Nacional de Béisbol de Cuba, se mantuvo aislada del universo del Béisbol por décadas, lo que  impidió de que más allá de las orillas de la Isla, se tuviera conocimiento de las hazañas individuales y colectivas, que nos perdiéramos de un Guante de Seda Latinoamericano con un nombre distinto al del venezolano Omar Vizquel, en el cubano Germán Mesa, de las poderosas ofensivas en los bates de Antonio Pacheco, Omar Linares, Orestes Kindelán y compañía. 

Del meteórico Maels Rodríguez y sus más de 100 millas por hora en sus lanzamientos, las temporadas 20-20 de Yulieski Gurriel y de Alexei Bell, las temporadas de 30 Cuadrangulares de Alexei Bell, Reutilio Hurtado, Alfredo Despaigne, Yoenis Céspedes y José “El Pito” Abreu, y mucho más. 

Nunca olvidaré la manera en que se celebró internacionalmente el juego entre las Águilas Cibaeñas dominicanas y los Tigres de Aragua venezolanos en la jornada inaugural de la Serie del Caribe en Carolina, Puerto Rico, el 2 de Febrero del año 2007 luego de estas novenas haber realizado un encuentro de elevadísima calidad de 18 innings y que culminó 4 carreras por 3, jugando un total de 6 horas con 15 minutos, el encuentro más largo en la historia de las Series del Caribe para el momento (superado en la Serie del Caribe del año 2013 en Hermosillo, México, por el juego entre los Leones del Escogido dominicanos y los Yaquis de Obregón mexicanos, el cual también se extendió hasta el inning 18 pero duró 7 horas y 31 minutos, con el mismo marcador de 4 carreras por 3). 

Nunca lo olvidaré porque justo un mes antes del mítico encuentro entre las Águilas Cibaeñas dominicanas y los Tigres de Aragua venezolanos, hubo un extraordinario encuentro que el universo del béisbol no celebró, al no poder hacerlo por no contar con conocimiento al respecto. 

Fue un juego de temporada regular de la Serie Nacional de Béisbol de Cuba, entre Vegueros de Pinar del Río y Tigres de Ciego de Ávila, el 3 de Enero del año 2007, el cual se extendió por 19 innings y a pesar de eso, solo duró 5 horas y 9 minutos. Fue un encuentro de esos que parecen haber sido sacados de un libreto cinematográfico. 

Terminó 1 a 0 a favor de los de casa, que Tigres de Ciego de Ávila, que dejaron en el terreno a los Vegueros de Pinar del Río con soberbio Cuadrangular del Jardinero Central Abdel Civil pero lo más sorprendente, es que cada equipo apenas utilizó a dos lanzadores en el encuentro. Por Vegueros de Pinar del Río abrió Vladimir Baños con 8 innings en blanco de 5 hits, sin ponches y boletos. Lo relevó Yunesky Maya con 10 entradas de 6 imparables, 5 boletos, 5 ponches y 1 carrera recibida por el Vuelabardas de Abdel Civil. 

Por Tigres de Ciego de Ávila abrió Maikel Folch con 8.2 innings de labor en blanco, 3 hits, 6 ponches y 3 boletos. Sustituido por Cosmar Cervantes, quien colgó 10.1 entradas en blanco de 7 indiscutibles, 7 ponches y 3 bases por bolas. En resumen, juego de 19 innings que duró apenas 5 horas y 9 minutos, terminó 1 carrera por 0, con Cuadrangular para dejar en el terreno y cada equipo solo utilizó a dos lanzadores. 

Sencillamente para enmarcarlo. 

Béisbol de Cuba para siempre.

Terminó la Serie Nacional de Béisbol de Cuba 62, temporada 2023 pero el Béisbol se mantiene vivo y mientras eso se mantenga así no hay que olvidarlo ni descuidarlo, a pesar de que las condiciones actuales en la mayor de las Antillas no sean las más apropiadas ni adecuadas. 

Cuba es para el Béisbol Mundial lo que es Brasil para el Fútbol Mundial, además de que como bien lo hemos repasado en su majestuoso recorrido, el Béisbol de Cuba ha hecho mucho por el Béisbol, y lo continúa haciendo.

Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante 23 y miembro del Club 11:11. Puedes seguirlo en Instagram en @sanchezalvaradojulio

Juan Vené y el inevitable viaje en el tiempo entre la razón y la pasión

VOCES DEL DIAMANTE

Medellín, Colombia- ¡SSSSÍ SEÑOR, QUÉ TAL FANÁTICOS, EL DEPORTEE, VUELVE A UNIRNOS!

Que inolvidable frase, patentada por el célebre Juan Vené, con la cual iniciaba uno de los mejores programas de Béisbol realizado para la televisión (producido y conducido por él), que jamás se haya realizado.

Cuánta razón tiene ésta frase. En lo particular, al igual que el deporte, siempre me fascino el periodismo en la política y mucho más en la geopolítica pero desarrollar éste oficio en esas áreas, es una tarea que generalmente produce muchas divisiones, antagonistas, discrepancias y hasta puede producir el escenario de exponer la vida del periodista, e incluso de su familia en riesgo.

En cambio, realizar periodismo en el deporte, en cualquiera de sus disciplinas, por más que se goce o se sufra por los triunfos y los reveses, lo que genera es uniones, satisfacciones y amistades, incluso en cualquiera de las dos vías. De hecho creo que el deporte es la única forma de vida en la que se respeta, admira y hasta se quiere de una manera superlativa a los rivales, razón por la cual me parecen lamentables las infames declaraciones del periodista venezolano Juan Vené en torno a Andrés Galarraga, Omar Vízquel y Miguel Cabrera, las cuales ha ventilado y revivido recientemente, y que inevitablemente me trasladaron a los años 90´s.

Play Ball y la explosión de la LVBP

Por esa época, una productora de televisión ubicada en Barquisimeto, ciudad ubicada en la región Centro Occidente de Venezuela (en la que he residido la mayor parte de mi vida), comenzó a producir desde el año 1994 el programa de Béisbol para Televisión llamado “Play Ball”, producido y conducido por Juan Vené, el cual realizaba completa cobertura a cada temporada de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP).

Al igual que el programa de la Major League Baseball, “This Week in Baseball”, el cual tenía su versión en español para los hispanos en Estados Unidos y para el mercado de Latinoamérica (Lo Mejor de la Semana), Play Ball era una revista audiovisual semanal, con formato para televisión que en sus inicios fue transmitido por dos de los mejores canales de televisión de Venezuela: Venevisión y Televen.

Play Ball era transmitido los Sábados a las 5:00 de la tarde por Televen, previo a uno de los cuatro juegos de la jornada de la LVBP, pautados a las 5:30 que también transmitía Televen, mientras que en Venevisión era transmitido los días Domingos a las 11:00 de la mañana, previo a uno de los cuatro juegos de la jornada que transmitía Venevisión a las 11:30. Rápidamente Play Ball se convirtió en el programa referente y uno de los pioneros del béisbol en Venezuela.

Eso coincidió con una etapa en la que en la LVBP hubo un nivel de juego extraordinario porque se efectuó una especie de salto enorme de calidad, ya que además de que en todas las Ligas Invernales del Caribe, incluyendo Venezuela, los peloteros refuerzos eran en su mayoría (por no decir todos), peloteros norteamericanos establecidos en Grandes Ligas y simultáneamente hubo una proliferación de peloteros venezolanos ascendidos a Las Mayores sin precedentes. Por aquella época, Puerto Rico y República Dominicana eran los países que año tras año colocaban a más peloteros en los rosters de 25 de la MLB.

Leones del Caracas y Navegantes del Magallanes continuaban siendo los equipos más populares (lo que no ha cambiado), y más potentes pero Águilas del Zulia, Tigres de Aragua y Cardenales de Lara también tenían lo que en el Béisbol denominamos “un trabuco”. Cardenales de Lara es el equipo de la ciudad de Barquisimeto y venía de ganar su primer título en la campaña 1990-1991, para luego conseguir el Bicampeonato 1997-1998 y 1998-1999, seguido de su cuarto título en la 2000-2001.

Cardenales fue liderado por Robert Pérez (considerado el mejor pelotero en la historia de la LVBP y quien no se estableció en Grandes Ligas, a pesar de su pasantía por cinco organizaciones), y por Luis Sojo (ganó 5 Títulos de Bateo en la LVBP y sí se estableció en Grandes Ligas, ganando 5 Series Mundiales).

Para Venezuela, era la época en la MLB y en la LVBP de Wilson Álvarez, Omar Daal, Ugueth Urbina, Juan Carlos Pulido, Géremi González, Antonio Castillo, Edwin Hurtado, Giovani Carrara, Richard Garcés, Carlos García, Carlos Hernández, Eduardo Pérez, Eduardo Zambrano, Marcos Armas, Miguel Cairo, Tomás Pérez, Richard Hidalgo, Roberto Petagine, Alex Cabrera, Alex Ramírez, Luis Raven, Roberto Zambrano,Magglio Ordoñez, Bob Abreu, Roger Cedeño, Edgardo Alfonzo, Oswaldo Guillén, Robert Pérez, Luis Sojo y por supuesto, Andrés Galarraga y Omar Vizquel.

Andrés Galarraga y Omar Vizquel brillaron con todo su esplendor en la década de los 90´s en Grandes Ligas, aunque la luz de ambos iluminaban ya a Venezuela y El Caribe con Leones del Caracas desde la década anterior.

Por su parte, la compañía de televisión que producía el programa Play Ball, era próspera, emprendedora, vanguardista y futurista, con una gran visión, por lo que a través de una compañía de televisión por cable de suscripción, posicionó el primer canal de TV exclusivo de Béisbol en Venezuela, denominado “Baseball Channel”. El canal transmitía Grandes Ligas, Liga Venezolana de Béisbol Profesional, eventualmente transmitió otras Ligas Profesionales de Béisbol y complementa la programación con películas y documentales históricos y actuales de Béisbol.

En ese tiempo, Cardenales de Lara y Azulejos de Toronto mantenían un convenio laboral muy fuerte. La mayoría de los peloteros de Cardenales eran firmados para los Azulejos, así que los criollos ascendían al mejor Béisbol del mundo con la organización canadiense, mientras que los peloteros norteamericanos establecidos en Grandes Ligas con los pájaros azules, eran los importados de los pájaros rojos, así que no es difícil de imaginar y comprender que por aquel entonces, en la ciudad de Barquisimeto el Béisbol se respiraba, estaba en el ambiente.

Vené, el Jefe

En el año 1997 tuve la suerte de ingresar a esa compañía de producción para televisión como comentarista de las transmisiones televisivas y luego a partir del año 2000 como productor, razón por la cual conocí a Juan Vené y trabajé junto a un nutrido grupo de personas dirigidos por él.

El respeto y ritmo de trabajo que el señor Juan Vené en condición de Productor General exigía y lograba imponer era impresionante, realmente digno de admirar. No hay ninguna duda de que lograba sacar lo mejor de cada uno de los que trabajamos con él y que el resultado era un producto de la más alta calidad. La satisfacción de todos por eso era evidente, se notaba en el rostro de todos.

Sin dejar de realizar su columna diariamente, redacta un completo guión técnico literario base para cada edición semanal del programa, bajo el cual trabajamos Productores de Campo y de Escritorio, Camarógrafos, Videotecario, Diseñador Gráfico, Editor, Post Productor, además de los chequeadores audiovisuales y musicalizador, éste último en caso de que él mismo lo solicitara porque generalmente era él mismo quien se encargaba de la musicalización pero todo, absolutamente todo lo incluía en el guión. 

Previo al inicio de trabajo contra guión de todos los involucrados, él se comunicaba con cada uno de los que conformábamos el equipo de trabajo y expresaba exactamente lo que quería y luego nos solicitaba que le explicáramos con el mayor detalle posible el trabajo que íbamos a realizar, para asegurarse de que todos interpretáramos de la manera correcta el guión. Además se retroalimentaba porque en base a eso, escuchaba perspectivas e ideas del equipo de trabajo, ya que nos solicitaba de que no nos reprimiéramos de cualquier idea que nos surgiera.

La creatividad de Juan Vené es más que admirable, con una enorme capacidad para reinventarse, lo cual se ha podido percibir a los largo de los años en su columna diaria, en la que incluyó una sección que trataba de un encuentro gastronómico para conversar de Béisbol, con los personajes Embus T. Russo, la Flaca Certis, y Dick Secades (creo que esos eran sus nombres), a los cuales además los describía con delicado y minucioso detalle. También ha desarrollado con éxito las secciones del día del correo y las cartas del más allá, todas en su columna.

En cuanto a los programas que Juan Vené producía para televisión, además de sus frases célebres, como la de los inicios de sus programas o transmisiones: “Sí señor, qué tal fanáticos, el deporte, vuelve a unirnos”, así como las de despedida: “¿verdad que les gustó el programa?, pues el que viene, estará mejor” ó “Juan Vené los verá, en el próximo programa”. 

También le gustaba trabajar con rimas, manejarse entre prosas, cual poemas y poesías enriquecía sus glosas…

Es algo realiza con notable facilidad, habilidad y calidad!.

Fue ahí que conocí su verdadero nombre y que ese personaje frente a mí era un pionero absoluto porque es el primer periodista de Venezuela, ya que estudió la carrera y se graduó en La Habana, Cuba, en una época en la que en Venezuela aún no existía esa carrera universitaria. Además es el primer cronista hispano con derecho a votar para la selección de peloteros a ser exaltados al Salón de la Fama de Grandes Ligas.

No pasó mucho tiempo para que allí produjéramos otros programas de Béisbol, la transmisión de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional para FOX SPORTS e incluso, la primera transmisión de la Serie del Caribe totalmente en Inglés para el canal de TV de los Yankees de Nueva York (YES). Fue la edición del año 2006 (Serie del Caribe Maracay-Valencia en Venezuela), y contó con la narración y comentarios de Jim Leyritz y Octavio Cookie Rojas.

El mentor

Juan Vené me presentó y enseñó a utilizar los libros estadísticos “Baseball-Register”, que cada año publicaba una nueva edición con los registros históricos de absolutamente todos los peloteros y managers que de por vida habían jugado en Grandes Ligas. Hay que recordar que www.mlb.com no fue inaugurado sino hasta el año 2002, y www.baseball-reference.com más o menos por la misma fecha.

No se cansaba de enseñar. Me mostró un pequeño librito de bolsillo, en forma de pelota de su autoría, el cual era una propuesta de  nuevo formato para la Serie del Caribe, presentado a principios de los años 80´s, el cual tenía la particularidad de no contar con una sede única, sino que cada equipo campeón de las Ligas del Caribe, recibiera y visitara a sus contrincantes. Me enseñó registros oficiales del béisbol de Estados Unidos cuando los conteos de bolas y strikes eran de 9 y 8. 

También me mostró parte del boceto de lo que más tarde sería su libro “El Béisbol y sus 5 mil años de Historia”, así como fotos de lo que fue el agasajo del que fue objeto en la Casa Blanca, en donde le festejaron y halagaron por sus 50 años de servicio y cobertura ininterrumpida de las Grandes Ligas.

Sin embargo, algo que no comento de forma particular, sino que es algo que él mismo comentó abiertamente e incluso publicó en sus columnas por aquel tiempo, fue su vehemente antagonismo para con la cablera deportiva estadounidense FOX SPORTS, con el comisionado de Grandes Ligas Allan Huber “Bud” Selig, así como con Empresas Polar de Venezuela.

Figura omnipresente

Vené, como lo ha hecho por décadas, escribe su columna diariamente, la cual no solo era publicada en más de un periódico de Venezuela, también de México, Estados Unidos, Sudamérica y El Caribe. Por si fuera poco, la versión en español del semanario audiovisual de la MLB, This Week in Baseball, llamado “Lo Mejor de la Semana”, era conducido por Juan Vené y a partir de 1994, el programa de televisión semanal que mejor cobertura realizaba de la LVBP (Play Ball), también era producido y conducido por Juan Vené.

Al ser Venezuela un país eminentemente apasionado por el béisbol, al punto de que ésta disciplina deportiva es considerada el pasatiempo nacional y que forma parte de la idiosincrasia del venezolano, se le puede considerar una nación que prácticamente en su totalidad era altamente consumidor de Juan Vené. 

Hay que recordar que por aquella época, Internet apenas era una herramienta que estaba en desarrollo, muy lejos aún de lo que se ha convertido a nivel global, al igual a los celulares, los cuales no portaba cualquiera y los pocos que existían, eran unos ladrillos analógicos con antena desplegable que ocupaban medio muslo de una persona al guindarlo en su cintura. Así que en Venezuela se disfrutaba de “Lo Mejor de la Semana” desde Abril hasta Octubre y de “Play Ball” desde Octubre hasta Febrero (ambos contenidos dirigidos por Vené), además de leer su columna diaria, la cual era publicada por varios periódicos del país. 

El elevado nivel del Béisbol en Venezuela durante la década de los 90´s no se limitaba al terreno de juego, ya que a nivel periodístico y más específicamente en cuanto a narradores y comentaristas de transmisiones televisivas y radiales de Béisbol se refiere, difícilmente la nación al norte de Sudamérica haya contado con mayor nivel, antes y después de esa generación.

Una generación en la que brotaba calidad, elegancia, arrogancia y hasta una especie de glamour. Las duplas conformadas por Delio Amado León (con su limpia y perfecta narración, que destacaba por su torrente voz), con Gonzalo López Silvero (con superlativo conocimiento de la materia). 

Hablando de torrente voz, “El Narrador” Alfonso Saer (quizás el mejor narrador de su generación y probablemente de la historia de Venezuela), junto a los comentarios de Rubén Mijares (con su característica parsimonia que se complementaba muy bien con Saer y que lejos de aburrir, amarraba más a los fanáticos porque contaba con un conocimiento del juego insuperable, incluso reconocido por sus colegas más eminentes). El versado y carismático Musiú Lacavalerie con la perfecta y sobria dicción de Carlos Tovar Bracho.

También figuraba el acertado e impresionante comentarista Carlos González, quien no anotaba absolutamente nada de ningún juego pero que era capaz de reproducir de memoria todo detalle de cada encuentro. 

Y estaba Juan Vené. 

Juan Vené se esmeraba en describir con gran precisión lo que acontecía en el juego, además de hacer énfasis en el detalle. Realizaba interesantes y acertados comentarios, incluso anticipando algunas jugadas. El sabor de su narración es realmente difícil de explicar, más se puede encontrar en sus célebres frases, “Ssssí señor, qué tal fanáticos, el Deporte, vuelve a unirnos”, “tres y dos, la cuenta que no tiene más allá”, “Juan Vené los verá, en el próximo programa”. 

Le fascinaba contar los pormenores e impresiones que recogía y compilaba a tempranas horas previo a cada encuentro, mientras que su creatividad en las transmisiones era evidente. En sincronía con el director de audio de las transmisiones, al momento de un Cuadrangular y previo a su narración, comentaba “Escuchen esto”, entonces callaba, el director subía el audio ambiente y se escuchaba la bulla ensordecedora del público. De la misma forma hacía escuchar los batazos, las sentencias del Umpire principal y hasta el sonido de la pelota con la mascota del receptor. Un espectáculo.

Así que Juan Vené para Venezuela, no solo era un periodista y narrador de béisbol, era mucho más porque a pesar de que es venezolano, su trascendencia en Grandes Ligas y su estilo particular, lo convertían en una mezcla excepcional del criollo de gran calidad y del importado de lujo. 

Era sencillamente la mayor y mejor referencia del béisbol de Grandes Ligas y del Caribe.

Los pseudónimos de esta historia

José Rafael Machado Yánez es el nombre de éste gran periodista venezolano, mejor conocido nacional e internacionalmente como Juan Vené, ya que en la década de los 50 ‘s era costumbre que los periodistas deportivos utilizarán seudónimos para escribir una columna. Entonces decidió colocar el nombre de Juan, por Juan Bimba,la mascota por aquellos días de Acción Democrática, uno de los dos partidos políticos más importantes en la historia de la nación sudamericana, mientras que el apellido Vené derivó del diminutivo de Venezuela.

Es decir que el seudónimo “Juan Vené” de José Rafael Machado Yánez no llegó por su extraordinario desempeño laboral en el mundo del periodismo deportivo, aunque para ser sincero, en el tiempo pudo haber sido así, ya que argumentos de verdad que le sobran pero el mismo se ha encargado de sabotearse y no haber permitido que así haya sido.

Ahora bien, el seudónimo “The Big Cat” o “El Gran Gato” que merecidamente identifica a Andrés Galarraga, se lo adjudicaron porque a pesar de su envergadura corporal, tenía una impresionante agilidad para defender la inicial, desplegaba buena velocidad y era un excelente corredor en las bases, además de que bateaba con la potencia que generan los grandes felinos (Leones y Tigres), en éste sentido, solo habría que preguntarle al Joe Robbie Stadium y fanáticos de los Marlins de Florida.

Por su parte, el seudónimo de “Manos de Seda” que identifica a Omar Vizquel, es sencillamente porque se le reconoce como uno de los mejores defensores del Short Stop en la historia de las Grandes Ligas y del mundo. En ese sentido, pocos Short Stops se sientan en la misma mesa con “Manos de Seda”, Alfonso “Chico” Carrasquel, Luis Aparicio, David Concepción, Ozzie Smith, Rey Ordoñez, Oswaldo Guillén, Germán Mesa y Derek Jeter.

A Miguel Cabrera se le conoce con el seudónimo de “El Marciano” sencillamente por ser uno de los mejores bateadores en la historia de Grandes Ligas, 1 Triple Corona, 4 Títulos de Bateo, 7 Bates de Plata, 2 MVP, 12 Juegos de Estrellas, 1 Serie Mundial, más de 3 mil Hits, más de 600 Dobles, más de 500 Jonrones, más de 1.800 Carreras Impulsadas y .307 de Average.

Luego de repasar de manera muy superficial los logros de tan notables figuras, por más de que se quiera o pretenda ignorar, es prácticamente imposible obviar comentarios tan pesados, provenientes de una personalidad tan destacada y notable como Juan Vené. Comentarios que parecen inconcebibles y que hasta para el menos interesado, le es difícil de digerir.

Comenta a través de su columna que no votará por Omar Vizquel en su carrera para ingresar al Salón de la Fama porque según él, no lo merece. Manos de Seda es uno de los mejores defensores del Short Stop, posición en la que por más de 100 años, a sus custodios se les exigió, evaluó y predominó la defensa. Lo que sucedió fue que en Venezuela, Juan Vené se había puesto de acuerdo con Vizquel para entrevistarlo en el Club House de Leones del Caracas pero Juan Vené llegó tarde y al tratar de realizar la entrevista, la seguridad de la novena melenuda lo sacó y no permitió que la entrevista se concretara. Desde entonces Vené asegura que fue la seguridad de Vizquel que no le permitió realizar la entrevista, ya que supuestamente fueron ellos quienes le sacaron del Club House de los Leones.

También a través de su columna expresó que Andrés Galarraga no padeció de cáncer sino de una anomalía en su cuerpo como consecuencia del consumo de sustancias prohibidas, según le expresaron dos médicos de Bravos de Atlanta, lo cual no corroboró. 

Ni con el León, ni con el Tigre

Andrés Galarraga padeció a lo largo de su carrera de diversas lesiones, incluyendo en 1993, cuando ganó el Título de Bateo de la Liga Nacional con .370 de Average, que le apartó de la acción por varios juegos. 

El temido quinteto que conformó con el norteamericano Ellis Burks, el italoamericano Dante Bichette, el mexicano Vinny Castilla y el canadiense Larry Walker, finalmente nunca logró ser un quinteto de poder sino un cuarteto porque siempre hubo por lo menos uno de ellos lesionado por temporada. Nada de esto sucede en peloteros que consumen sustancias para mejorar el rendimiento.

El Gran Gato de Venezuela es una de las sonrisas más afables en la historia del juego y uno de los peloteros más caballerosos y respetuosos, con unos valores extraordinarios. En el año 1996 y durante el último día de temporada regular, Galarraga llegaba con 46 Cuadrangulares, a uno del dominicano George Bell (conectó 47 Vuelacercas en el año 1987), y del boricua Juan Igor González, que esa temporada ya contaba con 47 Vuelabardas, y eran hasta el momento los latinos con más Jonrones en una temporada. 

Ese día, Andrés Galarraga igualó el récord para latinos con su Tetrabases 47 y terminó su temporada con 150 Carreras Impulsadas, líder en ambos departamentos pero no fue solo eso lo que los periodistas venezolanos presentes ese día en el estadio de los Rockies se llevaron como recuerdo, ya que previo al juego, en el Clubhouse de los rocosos, Galarraga abrió su locker, en el que se observaban resaltando y con gran claridad una foto de su familia, una imagen de Jesucristo  junto a otra más de la sagrada Virgen María, y finalmente un mapa de Venezuela.

Una de las entrevistas que logré realizar al Gran Gato de Venezuela, fue en un Juego de Estrellas de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, en el estadio universitario de la capital, en el cual fue agasajado. Dentro de lo que es un Juego de Estrellas, una exclusiva para un programa de televisión por parte del homenajeado, significa contar con un gran optimismo, sin embargo no es algo imposible. 

Coordinamos en realizar la entrevista en el Clubhouse de Leones del Caracas a una hora determinada. En el momento en el que mi equipo de trabajo estaba montando el set para la grabación, apareció “El Loro”, mítico personaje de los Leones, el cual se encarga de poner orden en el Club House y nos sacó. 

Al instante en el que íbamos saliendo, coincidimos con Galarraga, tal lo acordado para la entrevista y le expliqué. Inmediatamente presencié la discusión que sostuvo el Big Leaguer venezolano, mediando y gestionando para que nos permitieran realizar la entrevista en ese lugar. Luego se me acercó, me explicó que por protocolo e itinerario del evento no se podía pero que lo buscara cuando terminara toda la jornada. Logramos montar el set en el otro Club House, el de Tiburones de La Guaira (el otro equipo inquilino del estadio), y al final de toda la jornada, cuando incluso ya habían apagado todas las luces del estadio, a pesar de todo el cansancio que significó esa larga y extenuante jornada para él, Andrés Galarraga atravesó el campo de juego, se transformó con su mejor cara y su mejor sonrisa que lo caracteriza, y la botó con una larga y robusta entrevista, como si apenas hubiera iniciado el día para él.

Que Andrés Galarraga mintió al expresar que padecía cáncer para cubrir otra cosa, algo de lo cual no existe ni la más mínima evidencia. Perdón pero no, y menos de una persona como él.

Luego expresar que Miguel Cabrera, a pesar de sus números no tiene seguro un lugar en el Salón de la Fama de Grandes Ligas porque tiene que esperar cinco años para entrar en la lista de los aspirantes para ser escrutado y su comportamiento en ese período de tiempo lo puede alejar, no es algo más que asumir algo en base a una suposición absolutamente negativa, pretendiendo generar algo oscuro en el horizonte de una súper estrella que brilla con luz propia.

Una carrera de éxitos

Es muy lamentable porque Juan Vené es mucho más de lo que hasta aquí ya hemos señalado. De niño fue repartidor de periódicos y previo a sus 60 años de cobertura ininterrumpida de las Grandes Ligas, del béisbol de México y del Caribe, fue comediante, bailarín, torero y piloto de carreras de carros. En sus inicios de periodista fue reportero, cubrió la política, la farándula (al punto que fue creador de espectáculos y premios, como el prestigioso premio del canto “Guaicaipuro de Oro”), y hasta realizó cobertura de historias policiales.  Fue hombre de televisión desde los inicios de la industria audiovisual en Venezuela, así como publicista, empresario, locutor, libretista, musicalizador, animador y productor de radio y televisión.

Además de ser columnista en periódicos y páginas web, es escritor de revistas y libros, los cuales van por 20, aproximadamente. Juan Vené fue narrador de por lo menos 7.500 juegos de la Major League Baseball, en donde se incluyen 45 Series Mundiales con sus respectivos Play Off, a lo que hay que sumar sus innumerables transmisiones en México, Venezuela y el Caribe, además de ser un notable historiador.

Juan Vené es un trabajador incansable. Por eso en el año 2017, la Sala de Prensa del moderno estadio de Guadalajara en México lleva su nombre, además de haber sido exaltado al Salón de la Fama del Béisbol de Venezuela. A sus 90 años de edad, solidificó aún más sus vínculos con el béisbol de México (vínculo que por décadas ha sido muy cercano), ya que el 20 de febrero de 2019, en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, se inauguró el Salón de la Fama del Beisbol Mexicano. El edificio alberga la Biblioteca Infantil Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, que incluye la “Biblioteca Juan Vené”, acopio que fue donado por el periodista venezolano, que principalmente incluye historia del juego. 

Por si fuera poco, a sus 94 años de edad, aún escribe su columna diaria y trabaja de forma sistemática en dejar registro de todo su conocimiento posible del béisbol, especialmente en cuanto a la historia general de éste extraordinario juego.

El controversial voto de Vené

Soy un proclive defensor de que Andrés Galarraga merece su nicho en Cooperstown (así como de varios peloteros más, incluyendo a Omar Vizquel), mientras que Juan Vené, como uno de los 400 periodistas con voto para el Salón de la Fama, en su ejercicio de tan importante proceso genera la impresión de estar sesgado o ya no estar lo suficientemente cónsono y coherente con los parámetros bajo los cuales se rigen quienes escrutan a los peloteros para sus potenciales exaltaciones o no, e inclusive, se puede aseverar que es hasta incoherente consigo mismo al momento de someter sus votos. 

En la boleta de votación del 2021, por ejemplo, Juan Vené seleccionó solo a tres peloteros de diez posibles, Scott Rolen, Billy Wagner y Andy Pettitte. Wagner era un indiscutible y aunque ya Rolen fue seleccionado y exaltado al Salón de la Fama de Grandes Ligas, peloteros como el venezolano Bob Abreu y el curazoleño Andruw Jones también cuentan con argumentos de peso para ser seleccionados y exaltados pero no contaron con el voto de Juan Vené y lo que parece aún más inconcebible, es que haya dado su voto a Pettitte, quien confesó públicamente haber consumido sustancias para mejorar el rendimiento, mientras que a peloteros con mayores y mejores desempeños a lo largo de sus carreras como Roger Clemens, el cubano Rafael Palmeiro, Barry Bonds, el dominicano Sammy Sosa y muchos más, no han contado con el voto de Juan Vené, por éstos haber consumido sustancias para mejorar el rendimiento.

Podríamos asentir que Juan Vené es para el periodismo del bate y las pelotas, lo que es Pete Rose para el béisbol, algo así, salvando las diferencias. 

Paradójicamente, Juan Vené tildó abiertamente de “Homicida del Béisbol” al para entonces comisionado de la MLB Bart Giamatti, responsable principal de la expulsión del mayor hiteador de todos los tiempos de la MLB del Béisbol y de por vida, a quien Vené ha defendido de forma contundente.

Lamentablemente, para aquellos que disfrutamos plenamente de su trabajo, y muy especialmente para quienes nos dimos el lujo y el gusto de formarnos bajo sus enseñanzas y directrices, con su orden en todo, elevadísima disciplina, puntualidad, oficio, intensidad, creatividad, conocimiento y originalidad, reconocemos y nos duele enormemente que sus maneras y sus formas opaquen y empañen su inmenso legado, especialmente porque ataca de forma innecesaria a Andrés Galarraga, Omar Vizquel y Miguel Cabrera, tres súper estrellas coterráneos de él, que además de también haber dejado un gran legado pero como peloteros, son ejemplos, líderes y emblemas de Venezuela y Latinoamérica.

Que en base a pensamientos y opiniones se hayan desarrollado éstos temas que se han manejado públicamente, al punto de que es tema de conversación para entendidos y desentendidos, que en realidad son situaciones desagradables que pueden generar consecuencias trascendentes en los involucrados, siendo todo esto por demás algo absolutamente innecesario, me parece una especie de caricatura, una broma de mal gusto o mejor aún, un show de radio o televisión, que al enterarnos al respecto nos genera a todos una matriz de opinión incluso hasta inconscientemente, por la  cual nos hace a todos partícipe de ello. 

Así que por ésta razón:

¡JUAN VENÉ LOS VERÁÁÁ… EN EL PRÓXIMO PROGRAMA!

El punto medio entre el Wrigley Field y el Fenway Park es The Ballpark

CAFÉ CON BÉISBOL

MEDELLÍN, Colombia – Pasó la semana del Juego de Estrellas, con todo el encanto que abarca su festividad, como el Juego de Futuras Estrellas, el Derby de Cuadrangulares y el Fan Fast. A pesar de que los equipos ya habían superado los 81 juegos realizados del calendario de 162 encuentros de temporada regular, es el Juego de Estrellas de la MLB que demarca en cada campaña la mitad de temporada.

El All Star Game 2024 se ha realizado en el Globe Life Field, casa de los Rangers de Texas, el cual comenzó a funcionar en el año 2020 y es en la actualidad el último parque de pelota construido e inaugurado en Grandes Ligas, así que cuenta con lo más novedoso, moderno, confortable y mejores bondades que ofrecen los recintos deportivos de última generación de primer mundo, a diferencia del Fenway Park (casa de los Medias Rojas de Boston, inaugurado en el año 1912), y el Wrigley Field (casa de los Cachorros de Chicago, inaugurado en el año 1914).

No obstante, tanto el Fenway Park como el Wrigley Field son considerados las catedrales de Las Mayores, ya que mezclan el encanto de la antigüedad arquitectónica con las comodidades y beneficios actuales, gracias a sus remodelaciones, además de lo que representan para la Major League y el béisbol en general los Medias Rojas de Boston y los Cachorros de Chicago, equipos de tanta historia, tradición, arraigo y abolengo, al igual que sus parques icónicos y memorables, ideales para albergar no solo a las novenas que residen en ellos, sino también para ser sedes de los Juego de Estrellas de Grandes Ligas.

Juego de Estrellas Wrigley Field, Chicago, 1990

La última vez que se realizó un juego de estrellas en la casa de Los Cachorros de Chicago fue en el año 1990, que no solo es reconocido por ser el primer juego de esta clase de la última década del segundo milenio, sino que además formaba parte inicial de una de las más notables generaciones de peloteros en la historia de las Grandes Ligas.

Con el norteamericano Bob Welch como el lanzador abridor, la Liga Americana contó con la siguiente alineación titular: Rickey Henderson (LF), Wade Boggs (3B), el cubano José Canseco (RF), Cal Ripken Jr. (SS), Ken Griffey Jr. (CF), Mark McGwire (1B), el puertorriqueño Sandy Alomar Junior (C) y Steve Sax (2B). Mientras que por la Liga Nacional alinearon Lenny Dykstra (CF), Ryne Sandberg (2B), Will Clark (1B), Kevin Mitchell (LF), André Dawson (RF), Chris Sabo (3B), el italoamericano Mike Scioscia (C), y “El Mago” Ozzie Smith (SS). El lanzador abridor fue Jack Armstrong.

Entre la banca de la Liga Americana destacaban Cecil Fielder, Dave Parker, Kirby Puckett, el austriacoamericano Alan Trammell, los dominicanos George Bell y Julio Franco, y el venezolano Osvaldo Guillén. Impresionante que entre los jugadores reserva de la Liga Nacional se encontraban Darryl Strawberry, Tony Gwynn, Barry Bonds, Barry Larkin, Shawon Dunston, Matt Williams y los puertorriqueños Benito Santiago, Roberto Alomar y Bobby Bonilla.

En cuánto a los lanzadores se refiere, en el nuevo circuito se encontraban los notables Roger Clemens, Dennis Eckersley, Randy Johnson y Bret Saberhagen, mientras que por el viejo circuito destacaban el nicaragüense Denis Martínez, el dominicano Ramón Martínez y el cerrador Jhon Franco.

La Liga Americana derrotó a la Liga Nacional 2 carreras por 0, destacando que fueron apenas 2 hits conectados en todo el juego por el la Liga Nacional, la menor cantidad registrada en la historia del clásico de mitad de temporada. Además es hasta el momento el único Juego de Estrellas en el que en ambas escuadras había un jugador con el mismo nombre y apellido, en la Liga Americana el lanzador de los Orioles de Baltimore Greg Olson, mientras que en la Liga Nacional, fue el receptor de Los Bravos de Atlanta quien era su doblemente homónimo.

Aunque Wade Boggs y el puertorriqueño Sandy Alomar Jr. conectaron dos imparables cada uno, el jugador más valioso fue el dominicano Julio Franco, quien impulsó las dos carreras de la Liga Americana y del juego con un doble en tres turnos al bate.

Para ese año aún no existía el Bateador Designado en la Liga Nacional ni se realizaban los juegos interligas en temporada regular (sólo e enfrentaban equipos de Liga Americana y Liga Nacional en las Series Mundiales), así que la combinación de ver jugar a los peloteros más destacados de la Americana en un estadio de la Liga Nacional, especialmente al trío estelar de los Atléticos de Oakland Rickey Henderson, el cubano José Canseco, y Mark McGwire, y al joven sensación de los Marineros de Seattle Ken Griffey Jr., y en el Wrigley Field, con toda su historia y encanto, generó una atmósfera difícilmente inigualable.

Juego de Estrellas The Ballpark en Arlington, Texas, 1995

Fue el primer Juego de Estrellas realizado en Arlington, Texas, más específicamente en el área de Dallas – Fort Worth. The Ballpark fue testigo de una de las mejores generaciones de peloteros en la historia de Grandes Ligas, que incluye la que es considerada hasta la fecha, la generación dorada de beisbolistas boricuas en el mejor béisbol del mundo, misma que apenas en el para entonces recién pasado mes de Febrero, conformó a través de la novena Senadores de San Juan en Puerto Rico, el Dream Team boricua que ganó la Serie del Caribe invicto de ese año.

El ambiente era más que extraordinario porque el estadio apenas se había inaugurado al inicio de la temporada del año anterior (1994), al igual que el Progressive Field de los para entonces Indios de Cleveland y superó al Coors Field del los Rockies de Colorado como sede del encuentro Todos Estrellas, a pesar de que el aforo de los rocallosos era el estadio más nuevo del momento en Grandes Ligas, al haber sido inaugurado ese mismo año (1995).

La alineación titular de la Liga Nacional estuvo conformada por Lenny Dykstra (CF), *Tony Gwynn(RF), Barry Bonds (LF), el italoamericano *Mike Piazza (C), *Fred McGriff (1B), Ron Gant (DH), *Barry Larkin (SS), el mexicano Vinny Castilla (3B) y el también italoamericano *Craig Biggio (2B), con el japonés Hideo Nomo como lanzador abridor.

La Liga Americana por su parte alineó con Kenny Lofton (CF), los boricuas Carlos Baerga (2B), y *Edgar Martínez (DH), *Frank Thomas (1B), Albert Belle (LF), *Cal Ripken Jr. (SS), *Wade Boggs (3B), *Kirby Puckett (RF), y el puertorriqueño *Iván Rodríguez (C). El lanzador abridor fue *Randy Johnson.

El impacto inmediato generado en Grandes Ligas por el japonés Hideo Nomo ese año fue tal, que en su primer año en el Big Show fue el lanzador abridor de la Liga Nacional, a pesar de que *Greg Maddux formaba parte de ese equipo. También destacaba entre los lanzadores del viejo circuito el zurdo dominicano de los Expos de Montreal Carlos Pérez. Entre los lanzadores de la Liga Americana saltaban a la vista el estelar cerrador *Lee Smith, el nicaragüense Dennis Martínez y el cerrador dominicano José Mesa.

En cuanto a los jugadores reservas se refiere, es necesario mencionar a cada uno de ambos conjuntos porque realmente es algo impresionante:

Los jugadores de posición reservas de la Liga Nacional fueron Darren Daulton, Mark Grace, Jeff Conine, Ron Gant, Reggie Sanders, los italoamericanos Mickey Morandini y Dante Bichette, el mexicano Vinny Castilla, el puertorriqueño Bobby Bonilla y los dominicanos José Offerman, Raúl Mondesí y Sammy Sosa.

El equipo de la Liga Americana por su parte contó con los jugadores reservas Mike Stanley, Mark McGwire, Mo Vaughn, Paul O’Neil, Kenny Lofton, Jim Edmonds, el hispanoamericano Tino Martínez, el germanoamericano Kevin Seitzer, el italoamericano Gary DiSarcina, el quisqueyano Manny Ramírez y el boricua *Roberto Alomar.

The Ballpark en Arlington fue sede de ese Juego de Estrellas que contó con 17 jugadores que después de finalizadas sus carreras, fueron exaltados al Salón de la Fama de Grandes Ligas (jugadores resaltados con un asterisco (*), incluyendo a Ken Griffey Jr. y a Ozzie Smith, quienes fueron seleccionados para el Juego de Estrellas pero no asistieron a la cita), considerando que deberían ser 21 en total, ya que por las razones ampliamente conocidas, no han logrado el ingreso al recinto de los inmortales (Barry Bonds, Mark McGwire, Manny Ramírez y Sammy Sosa).

Hubo dos aspectos importantes más en éste Juego de Estrellas, los cuales no podemos dejar de destacar:

Primero, a diferencia del equipo todos estrellas de la Liga Americana, que contó con hasta cuatro inicialistas (Frank Thomas, Mark McGwire, Mo Vaughn y Tino Martínez), el conjunto de los más destacados de la Liga Nacional estuvo conformado por sólo dos peloteros defensores de la primera base (resaltando que Jeff Conine fue seleccionado como guardabosques), el titular Fred McGriff y el reserva Mark Grace, lo que hace notar la ausencia del venezolano Andrés Galarraga para éste gran encuentro realizado el 11 de Julio de ese año. El Gran Gato de Venezuela estaba tan encendido para el momento, que apenas una semana antes (el 3 Julio), bateó de 6 – 6, 2 cuadrangulares, 1 doble y 3 inatrapables con 5 impulsadas en un mismo encuentro. Los números impuestos por éste trío de excelsos toleteros (McGriff, Grace y Galarraga), tanto para el momento del Juego de Estrellas como para el final de temporada, denota que el Gran Gato de Venezuela debió estar presente en el clásico de verano de ese año: Fred McGriff .280 de Average, 27 Cuadrangulares y 93 Carreras Impulsadas. Mark Grace .326 de Average, 16 Cuadrangulares y 92 Careras Impulsadas. Andrés Galarraga .289 de Average, 31 Cuadrangulares y 106 Carreras Impulsadas.

Segundo, a pesar de que el puertorriqueño Roberto Alomar asistía a su sexto Juego de Estrellas consecutivo, venía de ganar recientemente dos Series Mundiales consecutivas con Azulejos de Toronto (1992 – 1993), y de lograr tres temporadas al hilo con promedios sobre .300 de Average (.310, .326 y .306), fue su coterráneo Carlos Baerga el titular de ese clásico de verano, y el mismo juego explicaría la razón de ese hecho poco resaltado pero no menos importante, y es que antes de su definición, en el trámite del encuentro y con el juego empatado a 2 carreras, Baerga llevaba noche perfecta, de 3 – 3 con un Doble y una carrera anotada, claramente el pelotero más destacado del Juego de Estrellas hasta el momento y claro candidato a Jugador Más Valioso en caso de que lograra el triunfo la Liga Americana, a pesar de que la otra carrera del joven circuito fue producto de soberbio Vuelabardas de Frank Thomas.

El Juego de Estrellas de 1995 en The Ballpark en Arlington siempre será recordado porque los pitchers de la Liga Americana limitaron a la tórrida ofensiva de la Liga Nacional a sólo 3 hits, solo que esos tres indiscutibles fueron 3 maderazos solitarios de cuatro esquinas, los dos primeros conectados por los italoamericanos Craig Biggio y Mike Piazza en los innings 6 y 7 respectivamente, para acercar a la Nacional y luego igualar el marcador, después de que la Americana fabricara sus 2 carreras en el cuarto episodio. Finalmente en el 8vo inning Jeff Conine conectó el tercer Jonrón solitario del viejo circuito para dar cifras definitivas al marcador, erigirse como el Jugador Más Valioso del juego, quitándole de las manos el prestigioso galardón al estelar puertorriqueño Carlos Baerga.

Juego de Estrellas Fenway Park, Boston 1999!

Último juego de Estrellas de la década, del siglo y por supuesto, del milenio. Clásico de verano en el que se impuso como anfitrión el Fenway Park (a pesar de que ese mismo año fue inaugurado el Safeco Field de los Marineros de Seattle), que reunió a los peloteros más admirados y destacados del momento de ambas ligas.

El ambiente en el Fenway Park fue insuperable. Apenas nueve meses atrás había culminado una de las temporadas más memorables de todos los tiempos en Las Mayores, en la que el dominicano Sammy Sosa y el estadounidense Mark McGwire superaron el record de más Jonrones conectados en una temporada de 61, impuesto en el año 1961 por el rumanoamericano Roger Maris, además de que Ken Griffey Jr. venía de despachar 56 Vuelacercas en años consecutivos (1997-1998), y no conforme con eso, un día antes se enfrascó en una de las luchas más sorprendentes en el Derby de Cuadrangulares con Mark McGwire, al que finalmente superó para ganar el evento, fijando su posición de máximo artillero junto a Sosa y McGwire.

Como si eso no fuera suficiente, en la temporada inmediatamente anterior el principal protagonista fue el rey de los batazos, el Jonrón, cuando hasta 13 peloteros (un mexicano, un venezolano, un puertorriqueño, dos cubanos, tres dominicanos y cuatro estadounidenses), despacharon 40 o más Cuadrangulares, Mo Vaughn 40, Alex Rodríguez 42, Rafael Palmeiro 43, Andrés Galarraga 44, Manny Ramírez 45, Juan González 45, Vinny Castilla 46, José Canseco 46, Albert Belle 49, Greg Vaughn 50, Ken Griffey Jr. 56, Sammy Sosa 66 y Mark McGwire 70.

La alineación titular de la Liga Nacional la integraron Barry Larkin (SS), el canadiense Larry Walker (RF), el dominicano Sammy Sosa (CF), Mark McGwire (1B), Matt Williams (3B), Jeff Bagwell (DH), Jeromy Burnitz (LF), Jay Bell (2B), y el germanoamericano Curt Schilling como lanzador abridor.

La Liga Americana por su parte conformó su alineación titular con Kenny Lofton (LF), el mexicoamericano Nomar Garciaparra (SS), Ken Griffey Jr. (CF), el quisqueyano Manny Ramírez (RF), Jim Thome (1B), Cal Ripken Jr. (3B), el cubano Rafael Palmeiro (DH), los boricuas Iván Rodríguez (C), y Roberto Alomar (2B), con el quisqueyano Pedro Martínez como lanzador abridor.

Los jugadores reserva del viejo circuito fueron Mike Lieberthal, Sean Casey, Jeff Kent, Ed Sprague, Brian Jordan, Gary Sheffield, el australiano Dave Nilsson, el cubanoamericano Luis González, el venezolano Alex González y el dominicano Vladimir Guerrero. Jeromy Burnitz asistió al clásico de verano como reserva pero jugó en calidad de titular en sustitución del titular Tony Gwynn, quien a pesar de haber estado presente no participó.

Lamentablemente el venezolano Andrés Galarraga no fue partícipe de éste Juego de Estrellas a pesar de que registraba 3 temporadas consecutivas de más de 40 Cuadrangulares,. Su ausencia en el evento fue debido al cáncer que padeció. Lo que sí pareció a todas luces una injusticia fue la no participación del patruyero norteamericano Greg Vaughn, quien en la campaña anterior despachó 50 maderazos de cuatro esquinas y al final de esa zafra (1999), conectó 45 bombazos más y para el momento esra uno de los más destacados bombarderos.

La reserva del joven circuito estuvo conformada por Brad Ausmus, Ron Coomer, Shawn Green, Harold Baines, John Jaha, Derek Jeter, el germanoamericano B.J. Surhoff, los dominicanos José Offerman y Tony Fernández, los venezolanos Omar Vizquel y Magglio Ordóñez, el puertorriqueño Bernie Willimas y el cubano Rafael Palmeiro, que participó en calidad de titular en sustitución de su coterráneo José Canseco, quien no pudo ver acción ni en el Derby de Jonrones, ni en el juego por

lesión en la espalda, lo que provocó un lamento generalizado ya que para el momento era el líder de la Liga Americana con 31 Cuadrangulares. El Líder de la Liga Nacional era el dominicano Sammy Sosa con 32 Bombazos, mientras que en cuanto a promedio de bateo se refiere, para el momento el canadiense Larry Waker era el líder absoluto con .382 de Average.

Los lanzadores de la Nacional fueron Andy Ashby, Ken Bottenfield, Paul Byrd, Mike Hampton, Randy Johnson, Kevin Millwood, Rob Nen, Scott Williamson, los germanoamericanos Trevor Hoffman, Billy Wagner y Curt Schilling, y como único pitcher latinoamericano el dominicano José Lima.

Los lanzadores de la Americana fueron Dave Cone, Mike Mussina, Charles Nagy, Troy Percival, John Wetteland, el germanoamericano Jeff ZimMermann, los puertorriqueños José Rosado y Roberto Hernández, el dominicano Pedro Martínez y el panameño Mariano Rivera.

La razón especial por la cual resaltar en ésta ocasión a cada uno de los peloteros participantes del Juego de Estrellas en el Fenway Park de Boston, es que previo al inicio del encuentro fueron homenajeados los “Jugadores del Siglo”, con la presencia de los peloteros aún con vida de esa honorable selección e incluyendo a los aún activos en el juego, Roger Clemens, Mark McGwire, Cal Ripken Jr., Tony Gwynn y Ken Griffey Jr.. Sobre el terreno de juego del Fenway Park coincidieron con el polacoamericano Carl Yastrzemski, los germanoamericanos Warren Spahn, Bob Feller y Mike Schmidt, el dominicano Juan Marichal, Carlton Fisk, el de ascendencia boricua Reggie Jackson, George Brett, Paul Molitor, Brooks Robinson, Frank Robinson, Dennis Eckersley, Harmon Killebrew, Steve Carlton, Tom Seaver, Bob Gibson, Rollie Fingers, Eddie Murray, Robin Roberts, Lou Brock, Joe Morgan, Ozzie Smith, Robin Yount, Ernie Banks, Rickey Henderson, Al Kaline, Ralph Kiner, Hank Aaron, Willie Mays y Stan Musial.

Algunos de los “Peloteros del Siglo” no estuvieron presentes por deceso (obviamente), como Christy Mathewson, Lefty Grove, Walter Johnson, Cy Young, Ty Cobb, Mickey Mantle, los germanoamericanos Honus Wagner, George Herman “Babe” Ruth, y Lou Gehrig, así como los italoamericanos Yogi Berra y Joe DiMaggio, o por alguna otra limitación, tales fueron los casos de Sandy Koufax, Nolan Ryan, Johnny Bench y Pete Rose.

Todos los peloteros y ex peloteros presentes mencionados, los Todos Estrellas de la Liga Americana y de la Liga Nacional, así como los “Jugadores del Siglo”, se alinearon uno al lardo del otro, uniendo las cuatro almohadillas del Fenway Park, y así recibieron al piloto de la Segunda Guerra Mundial por 3 años y considerado el mejor bateador en la historia del juego, Ted Williams, quien desde la pared del jardín central, ingresó al terreno de juego rumbo al diamante en un carro de golf.

Hasta ese momento no había iniciado el juego pero lo sucedido hasta ese instante, había pagado cien mil veces el valor de cada entrada al estadio.

El encuentro lo ganó la Liga americana 4 careras a 1, sin que se conectara un solo cuadrangular a pesar de la aglomeración de tan notables Sluggers en ambos equipos. El ganador del juego y Jugador Más Valioso fue el quisqueyano Pedro Martínez, al ponchar a cinco de los seis bateadores que enfrentó en 2 innings lanzados. Lo perdió el germanoamericano Curt Schilling. Ni ellos mismos pudieron anticipar que un lustro más tarde liderarían el pitcheo de los patirrojos para ganar la Serie Mundial.

Habían muchos estadios recién inaugurados en Grandes Ligas para el momento, propicios para albergar el Juego de Estrellas de 1999, mas como bien lo expresó el actor y fanático número uno del Béisbol Kevin Costner durante el comienzo de la transmisión de televisión durante un instante de la ceremonia inaugural: “En este último verano del siglo XX, el Juego de las Estrellas de ésta noche se jugará bajo el gigantesco Monstruo Verde de Boston. No sería adecuado en ningún otro lugar”.

Para el momento se podría decir que el Wrigley Field, el Yankee Stadium (el nuevo Yankee Stadium fue inaugurado en el 2009), y el Dodger Stadium tenían y mantienen la magnitud del Fenway Park para haber recibido a los “Todos Estrellas” de ambas ligas y a los “Jugadores del Siglo”, mas hubo para el momento dos aspectos de notable relevancia que le dieron total sentido a la frase del célebre actor Kevin Costner:

1-) La cantidad de súper estelares del juego del pasado en el evento, Carlton Fisk, Roger Clemens, Carl Yastrzemski y Dennis Eckersley. Juan Marichal, Tom Seaver y por supuesto, el principal homenajeado, Ted Williams, además de los estelares patirrojos del momento, el mexicoamericano Nomar Garciaparra y el dominicano Pedro Martínez.

2-) La construcción de un nuevo estadio para los Medias Rojas estaba por iniciar.

Lo vivido esa noche en el Fenway Park, es sin lugar a dudas lo mejor que se ha visto sobre un terreno de un estadio de Béisbol, fuera de la acción de un juego o Derby de Cuadrangulares y relacionado con éste deporte. Es quizás la única vez que los peloteros más destacados de pasadas décadas, se reúnen sobre un terreno de juego, admirándose mutuamente porque el testigo de lo más grande que se ha realizado sobre un terreno de juego estaba en buenas manos, porque lo más grande que se ha realizado sobre el terreno de juego no solo se consigue en el pasado, sino que también se vivía en el presente.

Pelota cometa, humo en el bate, la veo – la bateo!

Entre todos los peloteros que componen el núcleo seleccionado como los “Jugadores del Siglo”, existen decenas de anécdotas muy particulares pero nos enfocaremos en tres nada más.

El Short Stop germanoamericano Honus Wagner, quien se desempeñó desde 1897 en Grandes Ligas por 21 años (los 3 primeros con el equipo Louisville Colonels y los siguientes 18 con los Piratas de Pittsburgh, hasta 1917), es estimado como uno de los mejores Short Stops en la historia de Las Mayores y forma parte de los “Jugadores del Siglo” que fueron homenajeados en el Juego de Estrellas en Fenway Park, Boston, en el año 1999.

Aunque para su época ya los peloteros utilizaban guantes de cuero a la defensiva, se empleaban en ambas manos porque eran muy pequeños, ajustados y ceñidos a cada mano. Aún no eran especializados para la práctica del Béisbol.

Las manos de Wagner eran considerablemente más grandes respecto al tamaño promedio de manos del hombre, lo cual fue una de las razones de un hábito muy particular que patentó al fildear cada rodado desde el campo corto, recoger automáticamente algo de tierra al atrapar la esférica desde el suelo. Por eso en sus lanzamientos desde el Short Stop hacia la Inicial o cualquier otra posición, la pelota en su recorrido dejaba una estela en el aire, como la cola de un cometa, como un objeto volador rompiendo el aire y dejando humo a su paso.

La particularidad de la pelota con una estela dejada en el aire en su recorrido como un cometa, cual humo que deja a su paso, similar al humo o por lo menos olor a humo que se desprendía del bate de Ted Williams tres décadas más tarde, después que conectaba cada uno de sus 512 Cuadrangulares. Los más de cinco centenas de Jonrones de Williams no fueron casualidad ya que no solo fue uno de los más prolíferos jonroneros de todos los tiempos, sino que además la dimensión de sus batazos de éstas características eran descomunales, así lo denota uno de sus más sonoros y recordados tetrabatazos, aquel que a 34 filas de profundidad en las gradas del jardín derecho, ubicado a 502 pies del home plate, en el Fenway Park, aterrizó uno de sus 512 Vuelabardas, luego de haber derribado el sombrero de paja de un aficionado.

Conociendo Williams el soberbio poder de Mark McGwire por las características de sus Jonrones, fue a él y no a otro de los notables Sluggers presentes que le preguntó si había notado que luego de conectar sus laberínticos bombazos, no percibía el olor a humo en su bate, a lo que McGwire respondió: “Siempre”.

Pero además de sus 512 cuadrangulares, Williams bateó dos veces la Triple Corona, bateó sobre .400 de Average en una temporada completa y en parte de dos, en otras 15 campañas sobre .300, dejando promedio ofensivo de por vida de .344 de Average (no le queda grande ser considerado el mejor bateador de todos los tiempos). Por esa razón y por haber defendido la franela de los Medias Rojas de Boston en toda su carrera, admiraba al mexicoamericano Nomar Garciaparra, quien a sus 25 años de edad ya acumulaba temporadas de más de 30 Cuadrangulares y más de .300 de Average con los Patirrojos y se encaminaba a tener el primero de sus dos títulos de bateo. Por esa razón, al estrechar la mano de Garciaparra en medio de su homenaje, Williams sonrió y le expresó cálidamente: “Ahí está mi pelotero, justo aquí. ¡Serás el jugador de todos!”. Williams también admiraba a Tony Gwynn (con quien compartió mucho durante las fechas del Juego de Estrellas 1999 en Fenway Park y ya para el momento había labrado sus 8 títulos de bateo), y a Fred Lynn (jardinero estelar de los Medias Rojas de Boston durante las décadas 70 y 80), con quienes compartía la siguiente filosofía del ofensiva: “La veo, la bateo”.

El Globe Life Field de Texas también es el punto de partida del Wrigley Field y el Fenway Park

Apenas la semana pasada se efectuó la edición 94 del Juego de Estrellas de la Major League, en el que al igual que hace 29 años, se celebró el clásico de verano en la misma localidad pero en diferente escenario, en vez de el The Ballpark, en el nuevo Globe Life Field, no obstante con idénticas particularidades, ya que el abridor de la Liga Nacional fue un total novato (el japonés Hideo Nomo de los Dodgers de Los Ángeles en el All Star de 1995), y el pitcher Paul Skenes de los Piratas de Pittsburgh ahora en el 2024.

Por otro lado, en la edición más reciente, el francés Bruce Bochy, actual manager de los Rangers de Texas fue el dirigente de la Liga Americana, mientras que el italoamericano Torey Lovullo, actual manager de los Cascabeles de Arizona fue el dirigente de la Liga Nacional. Bochy solo cambió de equipos 25 años después, ya que en el Juego de Estrellas de 1999 en el Fenway Park, para entonces manager de los Padres de San Diego dirigió a la Liga Nacional, y también enfrentó a otro dirigente italoamericano, en esa ocasión al manager de los Yankees de Nueva York Joe Torre, quien entonces dirigió a la Liga Americana.

Como bien sabemos, la Liga Americana volvió a derrotar a la Liga Nacional, ésta vez 5 carreras por 3 pero en ésta edición si hubo Cuadrangulares, uno por bando, siendo los responsables el japonés Shohei Ohtani por el viejo circuito y el mexicoamericano Jarren Duran por el joven circuito, el cual fue de 2 carreras para marcar la diferencia y así ganar el premio al Jugador Más Valioso del encuentro.

25 años después del homenaje a los “Jugadores del Siglo”, si en ésta ocasión si hubieran presentado los estelares de aquel momento, saldrían dignificados porque el juego está en buenas manos, con un jugador con la calidad de lograr convertirse en otro Tony Gwynn, como el venezolano Luis Arráez, toleteros capaces de despachar 60 y hasta 70 batazos en una temporada como Aaron Judge, otros rumbo a los 500 Cuadrangulares de por vida como el boricua-americano Jean Stanton, un pelotero estelar de dos vías al igual que Babe Ruth en Shohei Ohtani, peloteros de más de 3 mil hits y más de 500 Vuelabardas en Miguel Cabrera y Albert Pujols (Recientemente retirados), peloteros con más de 40 o más Jonrones y 70 o más Bases Robadas en el venezolano Ronald Acuña o capaces de hacerlo, como el dominicano Elly De la Cruz, estelares activos como Bryce Harper, Mike Trout, los venezolanos Salvador Pérez y José Altuve con carreras enrumbadas al Salón de la Fama, así como muchos otros estelares activos y aquellos que se retiraron en las pasadas dos décadas, como Jeter, Bonds, Mariano, Ortiz, Guerrero, Abreu, Jones y muchos más.

Después del Juego de Estrellas 2024 en el Globe Life Field en Arlington Texas, se espera que el Fenway Park en Boston y el Wrigley Field en Chicago, alberguen los Juegos de Estrellas de los años 2027 o 2028 respectivamente. ¿Qué nos depararán?

La Canarinha, La Guerrilla, las Águilas, El Team Rubio y los Short Stops Latinoamericanos en Grandes Ligas

JUEGO PERFECTO

MEDELLÍN, Colombia – A pesar de lo diferente que son las disciplinas deportivas, podemos aseverar que desde su conformación, desde la táctica son más similares de lo que parecen, más allá de la esencia del juego en cada una de ellas, superar al oponente y lograr la victoria.

Para estructurar buenos equipos de Béisbol, Básquetbol, Fútbol, Rugby y Fútbol Americano y Fútbol de Reglas Australiana, se requiere principalmente de una sólida y buena línea central, que constantemente logren desempeños de juego sobre el promedio respecto al resto de los jugadores que conforman las ligas en las que juegan:

Si en el Béisbol un equipo logra establecer a jugadores con ésta característica en la receptoría, la segunda base, el short stop y el jardín central, entonces esa novena tendrá muy buenas posibilidades de ser un equipo ganador, caso contrario si los peloteros de esas posiciones tienen desempeños por debajo del promedio.

En el Básquetbol se trata de un centro, un alero y el piloto.

En el Fútbol la línea central está compuesta por el arquero, los dos centrales defensivos, dos jugadores de medio campo de contención, el jugador medio campo armador u ofensivo y un delantero de área.

En el Rugby se trata del talonador, los dos jugadores de segunda línea o hoockers, el octavo, el medio melé, el apertura, los centros y el zaguero.

En el Fútbol Americano se trata del centro, el ala cerrada, el fullback, el running back, el tailback, el halfback y el quarterback o mariscal de campo.

En el Fútbol de Reglas Australianas, en el cual cada equipo está conformado por 18 jugadores en el terreno de juego más lo de la banca, se considera que la línea central está conformada por el fullback, el centre halfback, el centre o centro y los dos extremos centrales (izquierda y derecha), el central (ubicado en medio de los dos extremos centrales), el centre half forward, el full foward y el ruck rover.

Buscando la base en los equipos de las diferentes disciplinas deportivas, en busca de reducir al máximo hasta llegar a la posición más importante de cada conjunto en las diferentes disciplinas deportivas, cada línea central cuenta con una o dos posiciones claves:

Si del Béisbol se trata, esos son el receptor, el short stop y el jardinero central.

En cuanto al Básquetbol tenemos que referirnos al centro y al piloto.

En el Fútbol son el arquero, los dos defensas centrales y el medio campista ofensivo o armador.

En el Rugby son el talonador, el medio melé y el apertura.

En cuanto al Fútbol Americano esos jugadores son sin dudas el fullback y el quarterback.

En el Fútbol de Reglas Australianas son el centre halfback, el centre o centro y los dos extremos centrales (izquierda y derecha), el central (ubicado en medio de los dos extremos centrales), y el centre half forward.

Arribando ya a la piedra angular por posición de cada equipo en las diferentes disciplinas deportivas de acuerdo a sus funciones, encontramos que:

En el Béisbol es el short stop.

En el Básquetbol es el piloto.

En el Fútbol es el medio campo armador (medio campo ofensivo, conductor y creador de juego).

En el Rugby es el talonador.

En el Fútbol Americano es el quarterback.

Y en el Fútbol de Reglas Australianas en el centro.

Arribamos a ésta conclusión porque han sido los jugadores de éstas posiciones los más destacados e importantes, quienes han incidido de manera más significativa en los campeonatos ganados por sus respectivos equipos a lo largo de la historia.

Resaltar a algunos de los más destacados jugadores de éstas posiciones y de cada una de las disciplinas deportivas señaladas se nos haría demasiado extenso, así que vamos a conformarnos con enfocarnos en el que es sin dudas el deporte más universal, el Fútbol, y el deporte más hermoso del mundo, el Béisbol.

La Canarinha México 1970

Hasta hace poco tiempo, todo niño sonaba con ser medio campo armador de uno de los más laureados clubes de Fútbol profesional del mundo, el medio campo ofensivo de la Selección Nacional de su país, el mejor número 10 del mundo, es decir, otro Pelé, otro Diego Armando Maradona u otro Lionel Messi. Lo relevante de los jugadores de ésta posición en los equipos de Fútbol lo podemos resaltar con claridad en un equipo en el que encontramos quizás la máxima representación al respecto, ”La Canarinha” de México 70.

En la Copa del Mundo FIFA de 1970 en México, la Selección Nacional masculina absoluta de Fútbol de Brasil levantó la copa con una oncena que contó con un elevadísimo nivel y extraordinario funcionamiento, al punto de que esa selección es considerada uno de los mejores equipos de Fútbol en la historia de las Copas del Mundo. La principal particularidad de ese conjunto, es que estuvo estructurado con los mejores centro campistas armadores y ofensivos del Fútbol brasileño, cinco jugadores número 10 seleccionados por su Director Técnico Mario ”Lobo” Zagalo, Gerson (Gérson de Oliveira Nunes), del club Sao Paulo de esa ciudad, Pelé (Edson Arantes Do Nacimento), del club Santos de esa ciudad, Rivelino (Roberto Rivelino), del club Corinthians de la ciudad de Sao Paulo, Jairzinho (Jair Ventura Filho), del club Botafogo de la ciudad de Río de Janeiro y Tostão (Eduardo Gonçalves de Andrade), del club Cruzeiro de la ciudad de Bello Horizonte.

Wow, conformar un equipo de Fútbol, que juegue bien pero que además lo logre a un nivel superior al de todos los rivales, a un nivel superlativo, indescifrable e inalcanzable para todo adversario en base a cinco jugadores número 10, es decir, a cinco medio campos armadores ofensivos es sencillamente sublime, algo extraordinario. Solo imaginen ver jugar en un mismo equipo y de manera simultánea a Pelé, Maradona, Messi y dos estelares más de esa posición, y que lejos de entorpecerse unos a otros en cuanto al juego individual y también respecto al buen desempeño colectivo, lograr complementarse y lograr el mejor funcionamiento nunca antes visto en una Copa del Mundo y además ganarla contundentemente no es algo fácil de alcanzar.

Extrapolando esa circunstancia al Béisbol, es como ver jugar en un mismo equipo a cinco estelares del short stop, se imaginan, tener jugando en un mismo equipo y de manera simultánea a Omar Vizquel, Oswaldo Guillén, Luis Sojo, Carlos Guillén y Alex González, o a Rey Sánchez, Tony Valentin, John Valentin, José “Pito” Hernández y Wilfredo “Coco” Cordero? Pues ha sucedido.

La Guerrilla

En la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, los Tiburones de La Guaira lograron el Bicampeonato en las temporadas 1984 – 1985 y 1985 – 1986 ante Tigres de Aragua y Leones del Caracas respectivamente, al derrotarlos en las finales de esas campañas con una alineación titular que incluyó a cinco Shot Stops, al Novato del Año de la Liga Americana Oswaldo Guillén (Medias Blancas de Chicago), Argenis Salazar (conocido en la MLB como Ángel, establecido en Las Mayores con Expos de Montreal y Reales de Kansas City), Gustavo Polidor (quien para entonces se estaba estableciendo con los Angelinos de California), Alfredo Pedrique (conocido en la MLB como Al Pedrique, para el momento se encontraba en Ligas Menores y que inmediatamente después de los dos títulos de Tiburones, subió a Grandes Ligas con los Mets de Nueva York y se estableció con los Piratas de Pittsburgh), y finalmente Luis Salazar (un Short Stop natural convertido en Utility de gran valor y por eso mucha acción de juego en cada temporada, a pesar de su condición de no ser titular de una posición fija y ser un jugador multi funcional desde su arribo al mejor béisbol del mundo con los Padres de San Diego desde el año 1980).

Las Águilas Cibaeñas

Justo una década más tarde, las Águilas Cibaeñas dominicanas emularon a los Tiburones de La Guaira, solo que fueron más allá de un Bicampeonato, ya que lograron el Tricampeonato en la Liga de Béisbol Profesional de República Dominicana (LIDOM), en las temporadas 1995-1996, 1996-1997 y 1997-1998, cuando derrotaron en las finales de esas temporadas a las Estrellas Orientales, los Leones del Escogido y los Tigres del Licey respectivamente, pero además del Tricampeonato, incluyeron un Bicampeonato en la Serie del Caribe, al haber ganado la edición de 1997 en Hermosillo, México (serie en la que superó a los Indios de Mayagüez de Puerto Rico, a los Tomateros de Culiacán de México y a los Navegantes del Magallanes de Venezuela), y la edición de 1998 en Puerto La Cruz, Venezuela (en la que derrotó a los Venados de Mazatlán de México, a los Indios de Mayagüez de Puerto Rico y a los Cardenales de Lara de Venezuela).

Las Águilas Cibaeñas dominicanas lograron semejante dominio y hegemonía en Quisqueya y El Caribe con cuatro Short Stops en su alineación titular, Alex Arias (para entonces establecido con los Marlins de Florida), Neiifi Pérez (para el momento con los Rockies de Colorado), Tony Batista (tiempo en el que se desempeñaba con los Atléticos de Oakland), y Miguel Tejada (para entonces irrumpía en las Grandes Ligas con la misma novena de California).

De la misma forma que en la formación de un equipo de Fútbol, en la que tácticamente solo hay un Mediocampista Central armador y ofensivo, en un equipo de Béisbol solo hay una posición de Short Stop, no obstante, la Canarinha de México 1970 contó con cinco mediocampos armadores y ofensivos, solo que uno fue central, un segundo fue centro campo izquierdo, un tercero fue centro campo derecho, un cuarto centro campista central pero retrasado y el quinto mediocampista también central pero el más adelantado de todos, formando entre los cinco una perfecta cruz que les permitía triangular cómodamente con el balón, formación que de acuerdo a la necesidad del juego eventualmente mutaba, con dos primeros centrales a ambos lados, el tercero y un poco más adelantado como el genuino medio campo central armador y ofensivo, y finalmente los últimos dos mediocampistas centrales más adelantados y a ambos costados de la cancha. De acuerdo al rival, rotaban en diferentes formaciones entre los cinco, a veces dos atrás y tres adelante o viceversa.

Los Tiburones de La Guaira emplearon a sus cinco Short Stops de la siguiente forma, uno de ellos jugó permanentemente en la inicial, un segundo se alternó con el Camarero titular Norman Carrasco, y finalmente los últimos tres se ocuparon de la Antesala, el Short Stop y el Bateador Designado. Lo de las Águilas Cibaeñas fue más sencillo, ya que cada uno de los Short Stops se encargó de cada una de las cuatro posiciones del cuadro interior.

El Team Rubio

A nivel de selecciones Nacionales, los estelares de la posición Francisco Lindor, Carlos Correa y Javier Báez se han encargado del Short Stop, la Intermedia y la Antesala de Puerto Rico, del Team Rubio durante la última década.

Lo que demuestra a cabalidad cada uno de los cuatro casos (la Selección Nacional masculina absoluta de Fútbol de Brasil (La Canarinha), de 1970, los Tiburones de La Guaira (La Guerrilla), las Águilas Cibaeñas y el Team Rubio, es que los jugadores que se desempeñan en las posiciones de Mediocampistas armadores y ofensivos, así como los Short Stops, técnicamente son tan capacitados, que ésta particularidad, a diferencia del resto de los jugadores de otras posiciones los hace más multifuncionales, lo que les permite tener la capacidad de adaptarse con mayor facilidad a diferentes posiciones y lograr el mejor de los desempeños posibles, y es precisamente ésta razón por la que ha sido abundante la cantidad de genuinos Short Stops latinoamericanos, que originalmente comenzaron sus carreras profesionales desde ésta posición y que luego por diferentes circunstancias migraron hacia otras posiciones en las que terminaron de desarrollar sus respectivas carreras, tal y como fueron los casos del venezolano Luis Salazar y del dominicano Neifi Pérez, por solo citar dos ejemplos.

Los Short Stops Latinoamericanos en Grandes Ligas

La presencia de Short Stops latinoamericanos en Las Mayores es algo más que notable desde hace varias décadas y desde todas las latitudes, los mexicanos Benji Gil, Juan Castro y el mexicoamericano Nomar Garciaparra, el panameño Orlando Miller, los cubanos Ricky Gutiérrez y el extraordinario Rey Ordóñez, el nicaragüense Evereth Cabrera y los colombianos Edgar Rentería y Orlando Cabrera, nos demuestra que desde todas las latitudes latinoamericanas practicantes del Béisbol surgen estelares peloteros de la posición.

El linaje de los Short Stops venezolanos es hasta la fecha insuperable entre los peloteros no estadounidenses. Más allá de los 28 Guantes de Oro ganados por los Campo Cortos venezolanos en la Major League, a razón de 11 de Omar Vizquel, 9 de Luis Aparicio, 5 de David Concepción y 1 para Oswaldo Guillén, César Izturis y Alcides Escobar respectivamente, la cantidad de custodios de ésta posición de la tierra de Bolívar y de notable calidad desde Alfonso ”Chico” Carrasquel hasta la fecha es impresionante, nombres entre los cuales se incluyen a sólidos jugadores de esa posición como Enzo Hernández, Álvaro Espinoza, Ángel Escobar, Gustavo Polidor, Luis Sojo, Cristóbal Colón, José Escobar, Carlos Guillén, Ronny Cedeño, Asdrúbal Cabrera, Freddy Galvis, y muchos más. Desde el Chico Carrasquel, ha existido por lo menos un Short Stop venezolano en aunque sea uno de los equipos de Grandes Ligas, incluso es apropiado y propicio mencionar que tal y como sucedió en su momento en el pasado reciente con Alex González y Elvis Andrus, Miguel Rojas es uno de los mejores Short Stops de la actualidad sin guante de oro.

Aunque el linaje de los Campo Cortos dominicanos no es tan antigua, como la de los venezolanos, también es notable e incluye a Alfredo Griffin, Tony “Cabeza” Fernández, José Offerman, Félix Fermín, José Vizcaíno, Andujar Cedeño, Miguel Tejada, Alex Rodríguez, José Reyes, Rafael Furcal, Hanley Ramírez y Erick Aybar entre otros. Lo mismo se puede aseverar de los Short Stops puertorriqueños, Dicky Thon, Rey Sánchez, Tony Valentin, Jose “Pito” Hernández, John Valentin, Felipe López y Alex Cintrón por solo mencionar a algunos.

Alguien recordará que el hasta ahora mejor Antesalista mexicano en la historia de Grandes Ligas inició su carrera como Short Stop?. Así es, Vinny Castilla incluso debutó en Las Mayores con los Bravos de Atlanta en calidad de Campo Corto en el año 1991, y después de un año más en esa organización, antes de comenzar a brillar con los Rockies de Colorado a partir del año 1995, pasó sus primeras dos temporadas (1993 y 1994), con los rocayosos como Short Stop.

El venezolano y futuro miembro del Salón de la Fama de Grandes Ligas Miguel Cabrera, fue un Short Stop natural que firmó al profesional como Short Stop con bono millonario y prácticamente realizó toda su carrera en Ligas Menores en esa posición pero nunca en Grandes Ligas, en donde desde su debut alternó su trabajo defensivo entre el Jardín Izquierdo, la Antesala y la Inicial, además de desempeñarse como Bateador Designado.

A pesar de que la presencia de estelares de la posición provenientes de Puerto Rico es la menos dilatada, en la actualidad están los tres estelares Francisco Lindor, Carlos Correa y Javier “El Mago” Báez, a quienes se les suma Andrew Velázquez (ahora mismo en Ligas Menores de Bravos de Atlanta), y Nicky López, Willi Castro y Enrique “Kike” Hernández, quienes por su gran polivalencia se han convertido en valiosos Utilitys, lo que en realidad ha sido más común en gran porcentaje de los Campo Cortos de lo que conocemos y podemos imaginar.

En cuanto a los boricuas se refiere, Tony Valentin, John Valentin y José “Pito” Hernández también jugaron en el resto de las posiciones del cuadro interior a excepción de la receptoría, sin dejar de cubrir su posición natural. Más radical fue el caso de Wilfredo “Coco” Cordero, Short Stop natural que también comenzó a defender otras posiciones, hasta que finalmente asumió el prado izquierdo como su posición permanente.

Entre los quisqueyanos, Alex Rodríguez jugó la primera mitad de su carrera como Short Stop y la segunda como Antesalista, similar a Tony Batista, aunque éste último jugó menor tiempo en el Short Stop, y otros Campo Cortos naturales que cambiaron de posición, como Juan Samuel, Julio Franco, Mariano Duncan y José Offerman, además de aquellos que continuaron jugando su posición y a la vez otras, convirtiéndose en Utilitys, como son los casos de Rafael Belliard, Domingo Cedeño, Neifi Pérez, D’Angelo Jiménez, Alex Arias y otros tantos más.

De la cuna de los Shot Stops latinoamericanos (Venezuela), no podía ser diferente, estelares de la posición seis que mutaron a otras posiciones como Álvaro Espinoza, Luis Sojo, Jorge Velandia, Jorge Velandia, Carlos Guillén, Marco Scutaro, Maicer Izturis, Omar Infante, Asdrúbal Cabrera, Yangervys Solarte, Hernán Pérez, Marwin González y muchos más, como Eugenio Suárez, quien durante sus primeros años carrera y primeras temporadas con los Rojos de Cincinnati se desempeñó como Short Stop.

La cantera de Short Stops latinoamericanos para Grandes Ligas es inagotable, incluso a pesar de que el Béisbol de Cuba actual no tiene convenio con el Béisbol organizado, la mayor de las Antillas no ha dejado de contar con representantes de la posición, además de Rey Ordóñez, se cuenta a Alexei Ramírez, Yuniesky Betancourt, Yunel Escobar y Adeiny Hechavarría, mas es muy importante destacar que ésta condición nos privó durante por lo menos tres décadas de poder disfrutar de los estelares peloteros cubanos de la posición, como “El Mago” Germán Mesa (en la Serie Nacional de Béisbol de Cuba realizó carrera con los Leones Industriales de La Habana), considerado uno de los mejores Short Stops defensivos de Cuba, aunque muchos aseguran que es el mejor porque fue constantemente comparado con el venezolano Omar Vizquel, no solo por la calidad de ambos, sino porque son de la misma generación. Así mismo es necesario destacar que quien es considerado el sucesor de Mesa como mejor Short Stop de la mayor de Las Antillas, Eduardo Paret tampoco tuvo la posibilidad de mostrarse en el mejor Béisbol del mundo mas desplegó toda su calidad y brilló con los Naranja de Villa Clara hasta su retiro.

En el presente, la friolera de latinoamericanos posesionados del Short Stop en gran parte de los equipos de Grandes Ligas es considerable, los dominicanos Oneil Cruz (Piratas), Elly De La Cruz (Rojos), Willy Adames (Cerveceros), Jeremy Peña (Astros) y Geraldo Perdomo (Cascabeles), los boricuas Javier Báez (Tigres), Francisco Lindor (Mets) y Carlos Correa (Mellizos), los venezolanos Miguel Rojas (Dodgers), Orlando Arcia (Bravos), Brayan Rocchio (Guardianes) y Ezequiel Tovar (Rockies), el cubano Zach Neto (Angelinos), y el panameño José Caballero (Rays), son titulares de la posición, lo que significa que casi el 50 porciento de los 30 equipos de Grandes Ligas (46.67%).

Lo más sorprendente es que la cifra actual podría ser mucho mayor, ya que lamentablemente por circunstancias fuera del terreno de juego, el dominicano Wander Franco no forma parte de la lista, además de los actuales Short Stops naturales latinoamericanos que migraron para jugar definitivamente en otra posición, como los venezolanos Andrés Giménez y Gabriel Arias (Intermedista y Antesalista de Guardianes) y Eugenio Suárez (antesalista de Cascabeles), el dominicano Jorge Polanco (Intermedista de Marineros), y el colombiano Gio Urshela (antesalista de Tigres).

También hay que tomar en cuenta a los actuales peloteros utilitys latinoamericanos que hoy están establecidos con éste rol desde la posición seis, como los venezolanos Luis Rengifo (Angelinos), Lenyn Sosa (Medias Blancas), Thairo Estrada y Wilmer Flores (Gigantes), los dominicanos Wilmer Difó (Medias Blancas), Jorge Mateo (Orioles), Santiago Espinal (Cachorros), Ezequiel Durán (Rangers), y Vidal Bruján (Marlins), los puertorriqueños Nicky López (Medias Blancas), Christian Arroyo (Cerveceros), Joey Ortíz (Cerveceros) y Vimael Machín (Jalisco), los cubanos Aledmys Díaz (Astros), y José Barrero (Rangers), los mexicanos Luis Urías (Marineros), Ramón Urías (Orioles), Nick González (Piratas), y Alan Trejo (Dodgers), los panameños Jonathan Araúz (Dodgers) y Edmundo Sosa (Phillies), entre otros.

Como es de esperarse, es una tendencia que lejos de disminuir, ha de mantenerse o aumentar, ya que el relevo está en el presente, asomándose desde ya en Grandes Ligas con el panameño Leo Jiménez (Azulejos), el venezolano Liván Soto (Rojos), el dominicano Marco Luciano (Gigantes), más los que vienen pisando fuerte desde las menores, como el boricua Edwin Arroyo (Gigantes), y el cubano Dyan Jorge (Rockies), por destacar a solo algunos de muchísimos más.