El Misticismo y encanto de la postemporada (Parte II) | Julio Sánchez Alvarado

MEDELLÍN, COLOMBIA – Antes de continuar, debemos aclarar que en Grandes Ligas no existen equipos malos o realmente mediocres, por supuesto desde una perspectiva muy particular, ya que aquellos conjuntos que se llegan a considerar los mejores, bien sea por una temporada o aquellos que incluso logran imponer una hegemonía por varios años, lo hacen a través de un porcentaje favorable de victorias y derrotas por sobre el 60% o máximo un 70% pero difícilmente logran imponer un dominio tan marcado como para que lleguen a alcanzar un 80% favorable de victorias.

Sucede más o menos lo mismo en sentido contrario, respeto a aquellos equipos sotaneros que generalmente van a ritmos de porcentajes desfavorables de triunfos y reveses que oscilan entre un 40% y hasta un 30% pero no menor de ahí, mientras que los equipos que mantienen desempeños nivelados en cuanto a porcentaje de victorias y derrotas se refiere, jugando para .500, son habitualmente mayoría.

No se les asigna un porcentaje de responsabilidad a los formatos de juego por el desempeño favorable o desfavorable de los equipos pero definitivamente si inciden los tiempos en cada temporada. 

Algunos aseguran que durante los primeros dos meses de campaña aún los brazos y bates están fríos, al clima del medio ambiente, en medio de una primavera que termina de despojar al gélido invierno, los cuales se calientan a mitad de zafra, al ritmo del intenso verano y luego, cuando en teoría deben estar mejor con las bondades del otoño, es entonces cuando a excepción de algunos, los brazos ya están exhaustos y los bates comienzan a pesar, debido a la exigencia de una extensa temporada, que se incrementa durante el Play Off, especialmente durante la Serie Mundial, cuando el fuerte frío comienza a apretar, anunciando la pronta entrada del invierno.

Así que lograr trascender y sobresalir en una temporada regular por sobre los demás equipos es un hecho notable para cualquier novena, pero después de todo ese largo y exigente viaje, lograr destacar en la Post Temporada es algo que no tiene precio.

El Timing de los bateadores y el supuesto descanso de los pitchers para encarar las instancias definitorias

Para iniciar, debemos aclarar que unos días de descanso, no necesariamente condiciona a los equipos de manera significativa ni a favor ni en contra, respecto al desempeño de éstos en una serie determinada.

Previo al inicio de una Serie Divisional o Serie Mundial en Grandes Ligas, así como una Serie Climax o Serie Japón de la Liga Mayor del Béisbol Japonés, o bien una Serie Final o Serie del Caribe en las Ligas Invernales, en realidad termina siendo algo muy relativo y hasta una condición muy particular de cada pelotero, su manera de encarar y prepararse física y mentalmente para la Post Temporada, que al final de cuentas es para lo que se lucha y hasta se sueña, lograr llegar hasta éstas instancias, por lo que en teoría, supone un momento de entrega e inspiración total y especial para cada jugador.

Cuando un equipo tiene más días de descanso que otro, previo al inicio de cada serie definitoria, hay que destacar que ningún equipo en realidad descansa, ya que aunque son fechas en las que no hay juegos oficiales, son días en los que los conjuntos realizan una completa rutina de trabajo que incluye entrenamientos e incluso juegos de escuadras divididas, y aunque ciertamente no cuentan con el mismo fragor de los juegos de Play Off, les permite mantenerse en forma, en ritmo, enfocados y concentrados en la meta que pretenden alcanzar, así que en realidad, es una pausa de juegos oficiales pero ese descanso del que se especula en éstas circunstancias realmente no existe.

Cuando los equipos tienen fechas libres, sin juegos oficiales pautados en calendario, se dice que los lanzadores descansan pero lo hacen de juegos oficiales y eso no indica de que en esos días no realicen alguna actividad respecto al juego. Ellos realizan entrenamientos, trabajan en mejorar la mecánica del pitcheo si así lo necesitan o en sostenerla para mantener la consistencia haciendo bullpen.

En cuanto a los bateadores, éstos realizan “BP”, algunos buscando mejorar su mecánica de bateo y otros tantos para mantener la consistencia ofensiva, el famoso “Timing”, mientras que a la defensa se realizan las prácticas de rutina para mantener el ABC de la ejecución, que sin lugar a dudas, también gana juegos. Así que realmente no existe un supuesto descanso del cual se hace tanta referencia.

¿Entonces, qué es lo mejor para los equipos cuando de Post Temporada se trata? ¿Cuál es la clave del éxito?, ¿Cómo se logra?, ¿Dónde o cómo se adquiere?

Las organizaciones de Grandes Ligas invierten millonarias sumas de dinero y trabajan permanentemente en la captación del mejor talento posible a través de los Draft, en el mejor y más rápido desarrollo de los prospectos y jóvenes valores en el sistema de Ligas Menores, en la contratación de peloteros en la lista de agentes libres, así como por la vía de cambios de jugadores con las demás organizaciones, con la exclusiva finalidad de colocar sobre el terreno de juego al mejor equipo posible.

La mayoría asegura que el mejor equipo se logra mezclando a veteranos jugadores con altos desempeños junto a jóvenes peloteros de gran proyección, combinación que logra el buen funcionamiento para que las novenas alcancen notables rendimientos.

Llega un momento en el que los equipos de béisbol logran una especie de química en el terreno que se establece a partir del momento en el que las novenas logran ejecutar de una manera cohesionada muy particular, que les permite ser superior a los demás conjuntos. A esto se le llama “Team Work”.

El ansiado “Team Work”

Independientemente de que las escuadras estén compuestas con una cantidad considerable de jugadores estrellas o sencillamente jugadores sobre el promedio, superior al resto de los equipos rivales, condición en la que generalmente pretenden destacar todas las gerencias de las organizaciones, los gerentes generales y gerentes deportivos también se enfocan en lograr ubicar a los peloteros adecuados en todas las posiciones de cada área del juego, que les permita al equipo un engranaje perfecto a la hora de ejecutar, es decir, un “Team Work”.

En un escenario más claro, un equipo al cual denominaremos “A”, puede estar plagado de peloteros súper estrellas pero el otro equipo, el cual denominaremos “B”, a pesar de contar con menos peloteros estelares, ha logrado establecer el “Team Work”.

El equipo “A” dependerá de la buena jornada de uno o más de sus peloteros estelares, de jornadas sobresalientes de sus peloteros estelares pero el conjunto “B” logra ganar con mayor frecuencia porque en cada triunfo destaca un pelotero diferente, gracias a que alcanzó el ansiado “Team Work”.

Cuando los equipos alcanzan ese anhelado Team Work, los triunfos comienzan a llegar con mayor frecuencia, lo que comienza a hacerse costumbre porque la mayoría de los peloteros se contagian durante ese buen desempeño colectivo, logrando así altos desempeños individuales, al punto que en un momento determinado entran en una racha de triunfos, sin importar el nivel de los rivales que enfrenten, es ahí cuando entran en una etapa del juego a la que se le considera “Momentum”.

El anhelado “Momentum”

Aunque en física el “Momentum” es la cantidad de movimiento, momento lineal, o simplemente una magnitud física derivada de tipo vectorial que describe el movimiento de un cuerpo en cualquier teoría mecánica, en el béisbol y el deporte, “Momentum” es cuando los equipos logran hilvanar una o varias rachas de victorias, lo cual generalmente sucede en una temporada, aunque hay conjuntos que han logrado extender el “Momentum” en dos o más campañas.

Ese estatus al cual se le denomina “Momentum” no es algo exclusivo del accionar colectivo de los equipos, ya que también se asigna o señala de manera individual, cuando un pelotero alcanza un nivel superlativo en el desempeño de su juego, que se hace prácticamente indominable durante un tiempo determinado, en el que su efectividad es superior, elevando su promedio de juego acostumbrado.

Con la práctica y el oficio constante, persistente, de la misma manera en la que a lo largo de las temporadas los lanzadores y especialmente los bateadores entran en slumps, también logran tiempos destacados en el juego, algo prolongados, que se reconocen como “Momentum”. 

Una vez que el jugador está en medio de ese Momentum, lo ideal es no alterar absolutamente nada de su rutina, para que se logre mantener en ese nivel el mayor tiempo posible. Es la razón por la que es lamentable cuando llega una lesión o una pausa obligada, bien sea por el juego de estrellas o por el tiempo de clasificación de una fase a otra en la post temporada, lo que aplica tanto para los jugadores como para los equipos en general pero es de destacar, que es una condición mucho más difícil de mantener en lo colectivo que en lo individual.

No es algo exclusivo del béisbol, ya que también sucede en la mayoría de las disciplinas deportivas. Por ejemplo, en la temporada 2022-2023 de la NBA, los Ángeles Lakers no tuvieron el mejor inicio de temporada, de hecho, a mitad de campaña se encontraban fuera de la clasificación en la tabla de posiciones pero a partir de ese momento, elevaron su nivel de juego, entraron en racha positiva logrando el envión que necesitaban y al final de la temporada regular, eso les permitió clasificarse a la post temporada. No obstante, ese “Momentum” no fue lo suficientemente extenso y fueron eliminados en el Play Off.

Esto sucede en todas las disciplinas deportivas colectivas como el Voleibol, Fútbol Americano, Rugby, Fútbol Australiano y el Fútbol, y no solo en cuanto a competiciones de clubes, también de selecciones nacionales. En las eliminatorias mundialistas de Fútbol, que se extienden por hasta dos años y medio, no han sido pocas las veces en las que se hace referencia de algunos equipos nacionales contundentes como Italia, Alemania, Francia, España, Holanda, Argentina y Brasil, que si esas selecciones logran jugar en los mundiales al mismo ritmo y nivel de juego que se encuentran realizando durante las eliminatorias, por lo menos llegarían a disputar la gran final, es decir, si logran mantener el “Momentum”.

En la temporada 2023 de Grandes Ligas hubo varios equipos que lograron el “Momentum”. Los sorprendentes Piratas de Pittsburgh de primera mitad de campaña lideraron la división central de la Nacional hasta el mes de Junio. Sin embargo, el “Momentum” desapareció y su nivel de juego descendió, lo que se conjugó con una racha de 11 triunfos al hilo de los no menos sorprendentes Rojos de Cincinnati, quienes también lograron su “Momentum” (aunque más corto), y se posicionaron en el primer lugar de la división, luego de que hasta el 22 de Junio, habían logrado 26 triunfos viniendo de atrás.

Podemos aseverar lo mismo de los Marineros de Seattle de final de zafra, así como de varios equipos más, de los cuales, a algunos les alcanzó para clasificarse a los Play Off y a otros no.

De esto y mucho más, profundizaremos en la tercera y ahora sí la última entrega, ya que para variar, con dos no fue suficiente.

Julio Sánche Alvarado es columnista de Diamante23.com y miembro de Club 11:11. Puedes contactarlo en juliosanchezalvarado@gmail.com

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