El Misticismo y Encanto de la Postemporada (Parte III) | Julio Sánchez Alvarado.

Medellín, Colombia – La MLB es la meca del Béisbol universal, de eso no hay duda, por su calidad, por el estatus y nivel alcanzado, por lo que significa jugar y formar parte de ella. Sin embargo, no han sido pocos los estelares jugadores, incluso inmortales en el Salón de la Fama que a pesar de sus notables carreras, jamás lograron ganar una Serie Mundial, Barry Bonds, Ken Griffey Jr., Edgar Matínez, Juan Igor González, Sammy Sosa, Andrés Galarraga, Rafael Palmeiro, Cal Ripken Jr., Tony Gwynn, Bob Abreu, Larry Walker, Ichiro Suzuki y muchos más.

Una vez culminadas sus notables carreras, la mayoría coincidieron en dos aspectos:

  1. Que una vez juegas en Post Temporada, entiendes como pelotero que ese es el lugar al que quieres llegar todos los años. Jugar en Grandes Ligas es extraordinario pero jugar en los Play Off no tiene precio, es algo diferente y superior, por la adrenalina, el ambiente, el misticismo y encanto que difícilmente se consigue a lo largo de una campaña.
  2. Que cambiarían uno o varios de sus logros personales a lo largo de sus carreras, por haber ganado por lo menos una Serie Mundial.

Pero no es suficiente con haber sido peloteros súper estrellas y haber sido parte de buenos equipos. Muchos asegurarán que también se requiere de algo de suerte. Al respecto, otros coincidimos en que se requiere de haber formado parte de un “Team Work” y de haber alcanzado y contado con el “Momentum”  en el tiempo necesario.

¿Cómo se logra el “Team Work”?

Como ya lo comentamos recientemente, las gerencias de las organizaciones de Grandes Ligas trabajan en diferentes áreas para estructurar y  lograr colocar sobre el terreno de juego el mejor equipo posible, contratando prospectos (aunque ya prácticamente no se conforman con eso, sino que se enfocan en contratar a los mejores prospectos), adquiriendo a los mejores peloteros posibles ya establecidos en Grandes Ligas, contratándolos desde la agencia libre o adquiriéndolos vía cambios desde otros equipos.

Así, con la mezcla de veteranos peloteros de buen rendimiento, algunas figuras estelares y jóvenes promesas, incluyendo a prospectos de impacto inmediato en el Big Show, logran alcanzar el ansiado “Team Work”, que es cuando los equipos logran un engranaje perfecto en todas las áreas del juego, que permite lograr muy buenos resultados, independientemente de si los jugadores logran desempeños individuales sobre el promedio o no, aunque si esto último sucede por supuesto que es mucho mejor.

Pero tampoco es una fórmula o ecuación con la que bajo éste mecanismo se logra el “Team Work”, ya que es algo totalmente intangible de lo que no se tiene un control predeterminado y para lograrlo, es necesario que los equipos bien estructurados realicen una cantidad importante de juegos, que a veces requiere de varias temporadas para que se logre, el cual se consigue algunas veces pero no siempre, ya que no es una máxima, por lo que incluso en muchas ocasiones, a pesar de observar a muchos equipos bien estructurados, éstos en el tiempo desaparecen sin haber logrado alcanzar el “Team Work”. 

Han existido equipos que han contado con destacadas temporadas individuales de sus peloteros, por ejemplo, el equipo Cardenales de Lara de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), en la campaña 1994-1995 contó con Luis Sojo, Marcos Armas y Robert Pérez como los líderes en promedio de bateo, jonrones e impulsadas de la liga, y a su vez en Antonio Castillo, Edwin Hurtado, Tim Crabtree, Giovanni Carrara y Dilson Torres liderando departamentos de pitcheo y sin embargo, no lograron trascender en esa temporada porque probablemente no habían logrado el “Team Work” ansiado, ya que éste también requiere de la inclusión del Cuerpo Técnico, especialmente del Mánager, y probablemente fue lo que le faltó a ésta potente novena cardenal.

Es tan complejo, que son demasiadas las veces en las que muchas novenas se encuentran a solo un paso de lograr el “Team Work” y éste no llega, sencillamente porque no cuenta con el Mánager apropiado, y cuando llega el dirigente adecuado, entonces solo algunas pequeñas modificaciones, como cambios de algunos peloteros vía cambios o agencia libre, genera que para entonces ya haya sido tarde, que el tren del “Team Work” para ese equipo ya se haya ido.

Hay muchos ejemplos de novenas que han sido exitosas porque lograron el ansiado “Team Work” pero que a pesar de eso no lo lograron consolidar al punto de ganar la Serie Mundial, como el caso de los Atléticos de Oakland de la primera década de los años 2000, del venezolano Ramón Hernández, el dominicano Miguel Tejada, el mexicano Erick Chávez y compañía. 

Sin ir muy lejos, los Rays de Tampa Bay de la actualidad, es de los equipos más ganadores en la última década, líderes consecuentes de la División Este de la Liga Americana y permanentes animadores de Post Temporada pero que no han logrado materializar su éxito en la obtención de una Serie Mundial. No cabe duda de que los Rays llevan años con un extraordinario “Team Work” pero quizás no han conseguido el “Momentum”.

Del “Team Work” se tiene una idea como se logra pero no es cuestión de una decisión en un momento determinado, sencillamente sucede en equipos que a través de un elevado nivel de cohesión ejecutan casi perfectamente, sin dejar de aplicar correctamente el ABC del juego y que logran sobresalir, inclusive sin llegar a contar con un núcleo de jugadores súper estrellas, como ha sido el caso de los propios Rays, que no solo no han contado con peloteros súper estrellas en éste exitoso período, sino que se han desprendido de una cantidad importante de valiosos peloteros, los cuales han sido sustituidos por otros y no han perdido el “Team Work” pero no han logrado la inspiración necesaria o el “Momentum”, que les haya permitido imponerse hasta ganar un Serie Mundial.

¿Cómo se logra el “Momentum”?

El anhelado “Momentum”, tanto individual como colectivo, llega en un momento de inspiración, generalmente después que se produce ese engranaje perfecto (Team Work) pero tampoco es algo que se compra en algún lugar o en la agencia libre, se intercambia con un equipo o se consigue en la formación de Ligas Menores. 

El “Momentum” sucede sin decidirse sino a través de la ejecución inspirada extendida, de la cual no se tiene una clara certeza del tiempo en que se pueda mantener en el tiempo y que hay que aprovecharla al máximo que se pueda mientras dure porque así como llega, puede desaparecer en un momento, en solo un instante de tiempo, por un error, una negativa reacción hacia el contrario o algo tan sencillo como una burla inapropiada o sencillamente alguna de ellas, conjugada con una reacción superlativa del rival, ya que al final de cuentas, todas las escuadras luchan por el mismo propósito, ganar.

El “Momentum” es algo que está más ligado a las emociones y sensaciones de los equipos, como una especie de trance positivo en el que todos los jugadores entran, se involucran, un momento de inspiración invalorable pero a la vez incontrolable. Un claro ejemplo de ello lo podemos conseguir en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional del año 2003, cuando unos inspirados Cachorros de Chicago, que para entonces no ganaban la Serie Mundial desde el año 1908, se encontraban arriba en la serie sobre los Marlins de Florida y a punto de clasificarse a la Serie Mundial pero un incidente inolvidable, les quitó el “Momentum”.

El 14 de octubre del 2003 en el Wrigley Field de Chicago, los Cachorros estaban a cinco outs de clasificarse al Clásico de Otoño, fue entonces cuando un batazo de foul conectado por el dominicano Luis Castillo (camarero de los Marlins de Florida), hacia la verja entre la antesala y el jardín izquierdo, al cual el guardabosques dominicano de los Cachorros Moisés Alou llegó a tiempo hasta ese límite del terreno de juego, se colocó debajo de la pelota y estuvo a punto de capturarla para realizar el out, solo que el fanático que se encontraba en la primera línea del público, adjunto a la pared que limita con el terreno de juego, estiró la mano para también intentar capturarla, interfiriendo en la jugada y evitando que Alou capturara la esférica y realizara el out.

La reacción del jardinero dominicano, golpeando repetidamente su guante con sus piernas, en una clara demostración de rabia y frustración porque sintió tener la seguridad de poder haber atrapado la pelota para realizar el out y solo no fue posible por la participación del fanático Steve Bartman, creó una reacción generalizada del público similar a la de Alou (de rabia y frustración), que se extendió hasta el equipo de los Cachorros como una ola de nieve.

Después de esa jugada, los Marlins anotaron 8 carreras en ese juego y lo demás es historia, eliminaron a los Cachorros y luego a los Yankees en la Serie Mundial para lograr ser los absolutos campeones.

El punto es que inmediatamente después de que Alou no capturó la pelota para realizar el out por la intervención del fanático Steve Bartman, el Short Stop cubanoamericano de los Cachorros de Chicago Alex González, cometió un error ante un batazo ideal para doble play, que debió haber acabado con el inning y no fue así, y eso que sí fue un error de juego, dejó con vida a los Marlins no fue juzgado. 

También se puede alegar que los lanzadores de los Cachorros decayeron en el momento menos indicado y fueron incapaces de frenar a la ofensiva de los Marlins, o que los bateadores de los Cachorros fueron incapaces de reaccionar y producir más carreras para ganar el juego, o sencillamente haber ganado el siguiente encuentro para eliminar a los Marlins y así haber conseguido el banderín de la Liga Nacional y su clasificación a la Serie Mundial pero no, la sensación generalizada es que por culpa de la intervención del fanático Bartman, los Cachorros quedaron eliminados.

La razón por la que se culpa a Bartman por ese fracaso de los Cachorros y no se culpe al equipo en sí es hasta lógica y entendible pero pocos conocen a ciencia exacta del porqué, y la respuesta es que esa jugada fue la que les quitó el “Momentum” a los Cachorros, el cual fue tomado desde entonces por los Marlins y esto lo aprovecharon sin desperdicio alguno, ya que de ahí en adelante, ganaron ese juego y el siguiente para eliminar a los Cachorros, ganar el campeonato de la Liga Nacional y luego ganar la Serie Mundial ante los Yankees de Nueva York.

¿Qué tenemos del “Momentum” en el 2023 de la MLB?

En la presente campaña 2023 de la MLB, varias novenas mantienen un “Team Work” e incluso lograron su “Momentum”. No erramos si coincidimos en que Orioles de Baltimore, Rays de Tampa Bay y Bravos de Atlanta vivieron un Momentum a lo largo de la temporada (Dodgers de Los Ángeles lo hicieron de mitad de campaña en adelante, aunque también entran en la siguiente ecuación), pero fueron las primeras novenas en clasificarse a los Play Off, compraron el boleto a tierra prometida con mucha anticipación y eso quizás, inconscientemente les hizo bajar los brazos, disminuir el ritmo y empuje que les permitió dominar contundentemente la zafra y asegurar muy temprano sus respectivas participaciones en el mes de Octubre.

Por otro lado, Rangers de Texas, Astros de Houston, Phillies de Philadelphia y Cascabeles de Arizona debieron emplearse a fondo hasta final de temporada regular para lograr montarse en el tren que los llevase a la Post Season, por lo que no pasó tiempo entre su clasificación de temporada regular e inicio en los Play Off, de manera que el desempeño y ritmo de juego no varió entre ambas instancias.

El resultado es que Orioles, Rays y Dodgers quedaron eliminados en las Series de Comodines, mientras que Bravos fueron eliminados en las Series Divisionales, quienes además debieron esperar hasta ésta instancia para ver acción en los Play Off. 

Al respecto se puede intuir que los cuatro equipos perdieron el Momentum, en el momento menos indicado, mientras que Rangers y Astros definieron la Serie de Campeonato de la Americana, y por su parte los Phillies de Philadelphia y Cascabeles de Arizona concretaron la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.

Para ganar los Play Off, incluyendo la Serie Mundial, se requiere triunfar en 2 juegos de Serie de Comodines, 3 de Serie Divisional, 4 de Serie de Campeonato y 4 más de Serie Mundial, es decir un total de 13 encuentros ganados. Para las novenas que no ejecutan la Serie de Comodines por haber conseguido los mejores registros de triunfos y derrotas de sus respectivas ligas y se clasifican a Post Temporada, directamente sembrados desde las Series Divisionales, necesitan conseguir el triunfo en 11 encuentros para ganar la Serie Mundial.

Para colocarlo en contexto, extrapolando a los Rojos de Cincinnati con su racha de 11 juegos ganados en mitad de Temporada Regular hasta los Play Off, habría sido difícil evitar que la novena de Ohio ganara el clásico de otoño con esa racha de triunfos en Post Temporada, así de importante es el “Momentum”.

Otro claro ejemplo son los Bravos de Atlanta, ya que en el año 2021 ganaron apenas 88 encuentros de temporada regular, siendo la menor cantidad de triunfos logrado entre los equipos clasificados a la Post Temporada de ese año y sin embargo, luego lograron ser los campeones de la Serie Mundial, mientras que éstos Bravos del 2023 no solamente fue el conjunto más ganador de la campaña con 104 triunfos, sino que además fue sin lugar a dudas el mejor equipo, la novena con el más alto desempeño colectivo e individual del año y a pesar de esa clara superioridad demostrada, no lograron ni siquiera avanzar hasta la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.

¿Cómo es que éste equipo de Bravos de Atlanta 2023, que sin dudarlo podemos asegurar que es no solo mejor, sino mucho mejor que el mismo que ganó la Serie Mundial del 2021, fue eliminado en la Serie Divisional de la Nacional 2023?. La respuesta es sencilla: “Momentum”.

Los Rangers de Texas extendieron el “Momentum” hasta la Post Temporada, y de qué forma, ganando sus primeros 7 juegos pero esa condición de invictos en Play Off la perdieron ante los Astros de Houston, quienes les robaron el “Momentum” en la Serie Divisional de la Americana, logrando 3 victorias consecutivas. Y luego surgió la chispa del cubano Adolis García, quien se creció para retomar esa energía y vibras ganadoras de regreso a su equipo, lo que sepultó en 7 juegos a los actuales campeones. La ofensiva de Texas se tornó sólida y apretó hasta el final, haciendo imposible para los Astros un regreso.

Ahora, ese momentum de Texas busca mantenerse para ganar la primera Serie Mundial para la franquicia en su historia.

Mientras que en la Liga Nacional, no cabe duda que el “Momentum” había estado en posesión de los Phillies de Philadelphia, pero luego ocurrió algo inesperado cuando los Cascabeles de Arizona se lo robaron a los Phillies y ante todos los pronósticos resultaron ganadores de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en 7 juegos, logrando neutralizar en momentos importantes la impresionante ofensiva de los Phillies, además de generar un contrapeso ofensivo con el núcleo que mantuvo a este club consistente todo el año.

Así que solo resta esperar, para apreciar si es el caso de que los Dbacks o a los Rangers disfruteny aprovechen éste dulce “Momentum”, y ver a cuál de los dos le dure más este efecto que los lleve a ganar la Serie Mundial.

Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com y miembro de Club 11:11. Puedes contactarlo en juliosanchezalvarado@gmail.com

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