Leonte Landino | Opinión: Cuando la mayoría ignorante se impone.

Por Leonte Landino

BRISTOL, CT – Durante la última década, cubriendo el béisbol a diario y mientras se produjo la revolución de los medios sociales alrededor del mundo, expertos, jugadores, fanáticos y hasta gente que no tiene ni idea de lo que pasa o representa el béisbol, más allá de que se juega con un bate y una pelota, discutieron sin parar sobre el “problema del béisbol”.

“Es un juego muy lento…”

“Los jugadores no son atletas” (argumento de los futboleros)

“¿Quién quiere ver 4 o 5 horas de un juego en televisión?”

“¡No conecta con los fanáticos jóvenes!”

Bla, bla, bla blah.

Algunos de estos opinadores presionaron las fibras de los nervios centrales, e incluso lograron insertarse en ellos, y junto a la ola de opinión pública demostraron con datos y análisis tener soluciones mágicas para evitar esa ola de críticas: 

  • Convencer a los criticones a ver televisión en la era del streaming, 
  • Asistir a un estadio con los precios más altos en la historia.
  • Darle seguimiento al juego con atletas presionados a no mostrarse públicamente por temor a ser etiquetados de no tener un compromiso real con el terreno de juego y sus gigantescos salarios.

La gran pregunta en pleno proceso de implementación es que si funcionó, pero aún es muy temprano para determinarlo.  Realmente es un juicio muy sesgado pues muchos dirán que sí, otros que no. 

Los datos, que al final son sólo números, muestran cifras probablemente positivas pero sin emociones.  Sin embargo, son las emociones lo que al final determina el éxito comercial de una marca o iniciativa. 
Es la forma de impactar y ser longevo en el tiempo.  

Es lo que muchos llaman “tradición o cultura”, pero estos conceptos no son digeridos ni entendidos por los opinadores. Es más, ni les interesan.

Después de casi tres meses de la temporada 2023 no quiero meterme en comparaciones estadísticas o efectos de la nueva forma del shift.  Lo que sí podemos evaluar es el impacto en el tiempo de juego. 

En 2022, el promedio de un juego fue de tres horas, tres minutos. Para principios de Mayo 2023: dos horas, treinta y seis minutos.

Usted dirá: Media hora no es mucho. Ahora le pongo dos escenarios.

Escenario número 1:

Martha es una mujer de treinta y tres años, mamá de dos niños. Ella fue al estadio en compañía de amigos y sus dos hijos varones de 7 y 5 años. Llegaron al estadio a las 6 pm para un juego que comienza a las 7 pm. 

A Martha le importa muy poco quien sea el abridor del equipo local, no sabe ni quien es el equipo contrario. Llegó al parque a comprar comida chatarra para sus hijos, gastando $45 en dos hot dogs, dos bebidas y una cerveza, haciendo una larga fila antes de buscar su asiento. 

Se sentaron a comer en sus asientos cuando ya el juego estaba en la baja de la primera entrada.  Martha comenzó a tomarse selfies y fotos con sus amigos y niños, a postear que estaba en el estadio mientras conversaba con su grupo.

Finalmente en la cuarta entrada preguntó por las incidencias del juego a propósito de un jonrón del equipo local que pierde 4-1. Una hora después, y una cerveza después, aún con tres dedos restantes en el vaso, Martha se da cuenta que el juego terminó. Son las 9:40 pm. 

A Martha le parece genial que aún haya tiempo para ir a cenar afuera pues no es tan tarde para los niños. A pesar de que no participó mucho en la experiencia del parque, Martha gastó en sus 3 horas más de $250, le pareció un poco costoso, pero al fin este será el único juego que vaya en la temporada.
La duración de su evento de entretenimiento le pareció “buena”, de hecho, lo compara con asistir a un concierto de música con la particularidad que en este recinto no se sabe ni una canción.

Escenario número 2:

Pedro es un hombre de 42 años, padre de una niña de 15 años. Pedro y su hija fueron al parque a ver al equipo local este sábado por la tarde en específico porque los Angels están de visita en casa y Ohtani está anunciado para lanzar. 

Para Pedro y su hija, ver a Ohtani será un evento inolvidable. Han seguido su temporada y saben que este sábado va por su victoria 11 de la temporada después de un par de salidas sin decisión. Les emociona pensar que Ohtani entiende que no ha estado bien en sus dos últimas presentaciones y que hoy está comprometido a sacar la casta.

Llegar al parque tres horas antes es un ritual. Visitarán diversas áreas, verán la práctica de bateo, intentarán atrapar una pelota, comerán en ese lugar del estadio que promociona sus nuevos platillos: los nachos especiales… ¡Que son únicos en la liga por sus ingredientes, porque hasta mac and cheese tienen! 

Pedro y su hija se prepararon para estar en su asiento previo al partido y observaron con atención cada jugada. Pedro disfrutó su cerveza, y su hija de un rico helado en una calurosa tarde de verano. Deliran viendo a Ohtani soltar pitcheos de 101 millas y quedaron impactados por su jonrón, el cual pudieron captar con su teléfono y compartir en sus redes sociales. 

Cuando Pedro fue a buscar su segunda cerveza, el juego llegó al séptimo inning y le dijeron que ya no se vende alcohol. Pedro fue con su hija a la tienda y compraron souvenirs antes de salir del parque a las 9:40 pm. 

Por una parte, Pedro y su hija salieron felices tras una tarde espectacular en el parque de pelota. Pero por el otro lado, Pedro quedó con ese sentimiento de que todo pasó muy rápido. Aquellos recuerdos de permanecer en el parque por largos ratos, disfrutar de un juego más pausado y sin la sensación del contrarreloj no paran de agobiar su mente y su cartera, pues a pesar de haber disfrutado, fueron $300 machacantes los que salieron de su cartera.

Pedro piensa que pudo tener más. ¡De hecho, debió tener más!

¡Bienvenidos al béisbol del 2023, donde la voluntad de los que no son fanáticos, se impone a la voluntad de los fanáticos!

Y cuando lo vemos de esta forma hay mucho en común con lo que vivimos en la actualidad, cuando las minorías buscan imponer sus conductas a la mayoría.  

El verdadero problema del béisbol es que por razones matemáticas aquellos que no son fanáticos, pero son consumidores casuales, son mayoría.  Para efectos de mercadeo es apetecible para las corporaciones atraer a esa mayoría, sin importar su conexión con el juego.

Por su parte esa minoría, la fanaticada del béisbol y su tradición, son el núcleo y pulmón del negocio, pero hoy es visto como eso: una minoría. 
La diferencia es que aquí esa minoría no se impone. No les conviene.

Una mayoría ignorante se impone a una minoría consciente, y para el negocio a cortísimo plazo, esto tiene mucho sentido, sobre todo para aquel que tiene que rendir cuentas “para hoy”.

Entonces, ¿Cuál es el balance de los cambios impuestos en el juego? Depende de cómo se vea.  Para Martha es bueno y a la vez irrelevante, para Pedro es negativo pero impactante. 

Para quienes controlan el juego como si fuera una obra de teatro el balance será positivo porque las cifras arrojan resultados favorables de una masa inerte a la emoción del juego. Para los amantes del juego, minoría por obvia razones, acelerar el juego media hora es realmente una mierda.

Pero la verdad del asunto irrefutable es que Pedro seguirá asistiendo al parque y su hija lo hará incluso por años después de Pedro. Quizás Martha ni se entere que su equipo se mudará de ciudad por la codicia de sus dueños.

Leonte Landino es miembro de la Baseball Writers Association of America (BBWAA) y la Society of American Baseball Research (SABR). Es Jefe Editorial de Diamante23. Puedes seguirlo en Twitter @leontelandino

Leonte Landino

Leonte Landino Valbuena (20 de diciembre de 1978, Maracaibo, Venezuela) es un periodista venezolano-estadounidense reconocido por su cobertura del béisbol de las Grandes Ligas y del ámbito internacional que desde 2005 trabaja para la cadena internacional deportiva ESPN como productor y creador de contenidos, escritor y periodista. Durante su carrera ha sido dos veces nominado como productor del programa Béisbol Esta Noche a los Sports Emmy Awards, así como también ha sido ganador múltiple del Premio Telly. Ha destacado como compositor musical de temas alusivos al béisbol para ESPN y lidera la producción de la Serie Domingo de Grandes Ligas por ESPN Deportes y ESPN Internacional. Landino es desde 2020 miembro de la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA) siendo uno de los selectos periodistas hispanos que han conformado esta institución.

http://diamante23.com

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