MLB: Ohtani por otra improbable hazaña: Liderar en Triples y Jonrones | Leonte Landino

VOCES DEL DIAMANTE

BRISTOL, CONNECTICUT – Dentro de la rica historia del béisbol, se han forjado hazañas extraordinarias que iluminan la habilidad y versatilidad de los jugadores en el diamante. Entre estas gestas notables, hay una que emerge como un resplandor especial: liderar una liga tanto en jonrones como en triples en una misma temporada. Esta hazaña, que conjuga la potencia del bateo con la velocidad en las bases, ha sido conquistada por solo unos pocos elegidos a lo largo de la historia del deporte.

La élite de jugadores que ha logrado esta proeza incluye a cuatro miembros distinguidos del Salón de la Fama: Jim Bottomley, Mickey Mantle, Willie Mays y Jim Rice. Estas leyendas del béisbol dejaron una huella imborrable, demostrando destrezas excepcionales tanto en sus poderosos swings como en su agilidad para recorrer las bases. Además, se mantiene en la memoria del juego la figura de un antiguo protagonista, Harry Lumley, quien deslumbró en los albores del siglo XX al lograr un logro similar en su año de novato con los Brooklyn Superbas de 1904.

Un capítulo que resalta con gran significado es el año 1955, cuando tanto Mickey Mantle como Willie Mays conquistaron esta hazaña en sus respectivas ligas. Mantle, reconocido por su enfoque en los jonrones, sorprendentemente encabezó la lista de triples en su liga, exponiendo su velocidad en el juego. Por su parte, Mays, ya distinguido como líder en triples, continuó brillando en este aspecto mientras su carrera evolucionaba en San Francisco.

Otro jugador que se erige en este relato es Jim Bottomley, cuyo legado cautivó a los aficionados durante seis años consecutivos (1924-1929) gracias a su particular “triple doble”. Este término, que alude a dobles dígitos en triples, dobles y jonrones, se convirtió en sinónimo de la versatilidad y el dominio que Bottomley ejercía en múltiples facetas del juego. Sus sobresalientes actuaciones lo llevaron a liderar diversas categorías en la Liga Nacional, como hits, dobles y carreras impulsadas, estableciendo un estándar impresionante de excelencia. Es precísamente este uno de los factores que en 1974 fue elevado a Cooperstown por el Comité de Veteranos.

El año 1978 también añade un relato fascinante a esta narrativa. En ese período, Jim Rice lideró la Liga Americana tanto en jonrones como en triples, además de otras tres categorías. La capacidad de Rice para impactar en diversas áreas del juego subrayó su influencia en el campo y su contribución a la tradición de jugadores excepcionales.

Esta rara combinación de poder y velocidad fue rescatada en 2021 por Shohei Ohtani emergió como una figura notable al acercarse a esta hazaña. Aunque lideró la Liga Americana con apenas 8 triples, compartió el liderazgo de las Grandes Ligas con David Peralta de los Diamondbacks y Bryan Reynolds de los Piratas. En esa temporada, Ohtani, con 46 jonrones, se vio superado únicamente por Vladimir Guerrero y Salvador Pérez, quienes lograron 48 jonrones cada uno.

No es sólo tener velocidad en las bases lo que conlleva a un triple. Es la habilidad y el “tino” de leer la bola viva en el terreno y poder extender un batazo hacia la tercera base. Muchos, y me incluyo, llegarán a la conclusión de que el triple es el batazo más difícil de conseguir y más aún por parte de bateadores de poder, quienes por lo general son lentos en las bases, o no tan veloces como otros que pueden resultar líderes en el departamento de batazos de tres bases.

¡Pero para Ohtani no hay moldes!

Ahora, en la temporada del 2023, Shohei Ohtani ha tejido un nuevo capítulo de su asombroso dominio en el terreno de juego. Hasta la jornada del viernes 4 de agosto, Ohtani se alza en la cima de las Grandes Ligas con un extraordinario total de 40 jonrones, manifestando su descomunal poder en el bateo. Sorprendentemente, comparte el liderato en triples con 7, exaltando su destreza y valentía en las bases. Esta conjunción excepcional de habilidades sitúa a Ohtani en una posición privilegiada para acariciar la elusiva hazaña de liderar en ambos rubros en una sola temporada, reavivando la esencia de los grandes de antaño y prolongando la tradición de excelencia en el béisbol.

Sin embargo, lo que personalmente me deja boquiabierto cada vez que Ohtani pisa el terreno es el elemento de sorpresa único que emana de él. A pesar de que he tratado de predecir sus hazañas ya sea desde el bate o el montículo, Ohtani siempre logra sorprenderme con algo nuevo, algo que nunca antes había presenciado en mi vida como seguidor del béisbol. Este jugador polifacético parece tener la capacidad de reinventarse en cada aparición, manteniéndonos a todos al filo de nuestros asientos y alimentando la emoción que rodea su deslumbrante talento.

En este contexto, los co-líderes de Ohtani en la estadística de triples resaltan como ejemplos singulares. En la Liga Americana, sobresale Bobby Witt Jr., cuya versatilidad combina velocidad, habilidad de contacto y esporádicos destellos de poder, con 18 jonrones en la temporada para los Royals.

En la Liga Nacional, también compartiendo 7 triples, figuran Ketel Marte de los Diamondbacks y Jake Cronenworth de los Padres. Ambos jugadores comparten rasgos similares a Witt Jr., siendo ejemplos palpables de versatilidad en el terreno de juego.

Pero cuando evalúo y considero a Shohei Ohtani, la velocidad no es precisamente su punto más fuerte, ni es el factor que suele destacar en el terreno. Aunque no es el atributo más llamativo de su juego, indudablemente está presente. Ohtani ha logrado robar 13 bases en la temporada, un logro impresionante para un jugador que lidera la liga en jonrones y que, además, ostenta un destacado récord de 9-5 con un sobresaliente promedio de efectividad (WHIP) de 1.06 en el montículo. Esta combinación sobresaliente de poder, velocidad y destrezas en el montículo afianza su posición como uno de los jugadores más notables y completos en la historia reciente del béisbol.

En resumen, la hazaña de liderar una liga en jonrones y triples en la misma temporada resplandece como un testimonio conmovedor de la destreza multifacética de los jugadores de béisbol a lo largo de la historia. Desde las hazañas de figuras legendarias hasta los esfuerzos notables de contemporáneos, esta distinción sigue siendo un hito deseado y respetado en el mundo del béisbol, que celebra la unión de fuerza y velocidad en el juego. Cada vez que Shohei Ohtani se lanza al terreno, el elemento sorpresa que lo envuelve se suma a la magia del béisbol, recordándonos la impredecible maravilla de este deporte. Con su capacidad excepcional para superar expectativas y desafiar lo convencional, Ohtani está dejando una huella única en la historia del béisbol, una huella que nos deja asombrados y ansiosos por lo que aún está por venir.

Leonte Landino es Jefe Editorial de Diamante23.com y Miembro de la Asociación de Escritores de Béisbol de América. Puedes contactarlo y seguirlo vía twitter (X) en @leontelandino

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