Parte II: Violencia doméstica en el béisbol y la gran complejidad de tan oscuro aspecto. | Julio Sánchez Alvarado.

NOTA EDITORIAL: Esta es la parte II de II de un trabajo especial de violencia doméstica de Julio Sánchez Alvarado, exclusiva de Diamante23.com

Medellín, Colombia – Culminamos este recorrido para lograr identificar a plenitud las potenciales razones por las desviaciones inapropiadas en los atletas profesionales y, más específicamente, en los peloteros, que los llevan a incurrir de manera errada en actos de violencia doméstica, agresión sexual o abuso infantil.

Educación académica y familiar.
No es un secreto para nadie que la adecuada formación familiar y académica son claves en el ser humano para convivir adecuadamente en familia y en la sociedad.

En Estados Unidos, las principales ligas profesionales deportivas MLB, NBA, NFL, NHL y MLS se nutren anualmente de jóvenes talentos que años más tarde son quienes conforman los rosters de cada uno de los equipos que conforman dichas ligas, a través de un Draft Universitario y Colegial.

Estos atletas logran desarrollar de forma paralela sus estudios académicos (colegiales y universitarios) junto a sus carreras deportivas amateurs, a través del sistema deportivo que está incluido en el sistema académico de Estados Unidos. De esta manera, las organizaciones de cada disciplina profesional deportiva garantizan seleccionar cada año lo mejor de lo mejor del deporte nacional amateur y, a su vez, atletas íntegros muy bien educados académicamente. Esto generalmente supone individuos integrales que también cuentan con una buena formación familiar y social.

Aunque en un menor porcentaje, cada año también son drafteados jóvenes talentos de Academias Deportivas nacionales e internacionales en cuanto a Estados Unidos se refiere. Sin embargo, ninguna de las dos vías es garantía de nada en el futuro de los jóvenes que a temprana edad firman como profesionales del deporte porque el cambio de vida desde el amateurismo hasta el profesionalismo en estas industrias billonarias es generalmente de un gran contraste, si se quiere, hasta dramático y extremista incluso para los atletas estadounidenses. Esto se debe a que el sueldo mínimo en Grandes Ligas excede los 500 mil dólares anuales, el sueldo promedio es de 4 millones 600 mil dólares y las súper estrellas ya alcanzan acuerdos multimillonarios y multianuales que sobrepasan los 10 años de servicio por más de 300 millones de dólares.

Lo mismo sucede en Estados Unidos y Europa con el Fútbol, el Baloncesto y otros deportes, pero continuemos enfocados en el Béisbol y, más específicamente, en Grandes Ligas.

El brusco choque cultural
El Draft universitario anual que realiza la MLB no incluye Universidades internacionales, y hay que considerar que el 25% de peloteros que anualmente conforman Las Mayores provienen de Academias Deportivas con base en Latinoamérica. Para ellos, el escenario es más complejo aún, probablemente hasta sombrío.

Algunos de los peloteros latinoamericanos que han jugado en Las Mayores lo han logrado sin haber pasado por una completa educación académica y formativa. Incluso, buena parte de ellos prácticamente han sido rescatados por el Béisbol, misma situación que ha sucedido en otros tantos atletas latinoamericanos que han logrado triunfar en otras disciplinas deportivas como el Fútbol y el Baloncesto.

A pesar de la monumental influencia norteamericana en todo el mundo y de manera muy especial en los países del Caribe, así como en México, no es un secreto para nadie lo difícil que resulta adaptarse a la vida en Estados Unidos porque el choque cultural, aunque no lo parezca, termina siendo enorme para todos los extranjeros, que después de haberse criado y formado en sus respectivos países, arriban ya siendo adultos a la Gran Unión Americana. Esto es especialmente significativo para los jugadores latinoamericanos y, de manera muy significativa, para los cubanos que arriban al país de las barras y las estrellas directamente desde la mayor de Las Antillas. El contraste en cuanto a estilos, sociedades y sistemas de vida es enorme entre ambas naciones.

Cambio de vida radical para los peloteros
Con tantos cambios radicales en la vida de estas personas, que sí, ciertamente son atletas profesionales, pero en cada uno de ellos hay un ciudadano, un hijo, un sobrino, un nieto, un padre, un tío, un novio, un esposo, un amigo, una persona que, además de trabajar, también necesita entretenerse en actividades extras laborales. De repente, su vida cambia en todos los aspectos, con ingresos económicos exorbitantes a los que no estaban acostumbrados, con un repentino éxito deportivo que sorpresiva y rápidamente los convierte en vedettes familiares, sociales, nacionales e internacionales. También con un súbito acceso a lujos y actividades a los que no estaban familiarizados ni acostumbrados por su alto costo. Estas extravagancias generalmente vienen acompañadas de excesos, de pretendientes femeninas y amigos por conveniencia por doquier, a los que se les hace espinoso seleccionar apropiadamente, en medio de tantos cambios y tantas excentricidades.

Cuando se trata de peloteros latinos, hombres muy jóvenes de poca edad y experiencia de vida, que en su mayoría firman como profesionales a los 16 años de edad, son prácticamente aún unos niños. Con tantos cambios tan abruptos en tan poco tiempo, algunos de ellos provenientes de familias y sociedades humildes, estos cambios de vida se convierten en cargas muy pesadas de controlar y dominar apropiadamente, que los aleje lo más posible de incurrir en este tipo de fallas.

Política contra la Violencia Doméstica, Abuso Sexual y Agresión Infantil de Major League Baseball.
El éxito de la MLB (así como de las demás ligas profesionales deportivas billonarias de Estados Unidos y Europa) radica en ser un triunfante circuito rentado deportivo, con una muy sólida base en sus departamentos administr

ativos y legales. Desde el año 2015, la Major League Baseball (MLB) y la Major League Baseball Players Association (MLBPA) establecieron una “Política conjunta contra la Violencia Doméstica, Agresión Sexual y Abuso de Menores”.

Este es un completo programa que intenta no solamente mantener a los peloteros lo más enfocados posible para resguardarlos de sí mismos y que tengan la oportunidad de lograr carreras longevas como peloteros activos, sino también en resguardar a la persona que hay en cada jugador de Béisbol profesional y a sus familiares. Se enfoca en lograr los siguientes aspectos:

  • Asumir una postura firme contra la violencia doméstica, la agresión sexual y el abuso de menores.
  • Proteger los derechos legales y procesales de los Jugadores.
  • Brindar asistencia a las víctimas y sus familiares, especialmente información y orientación hacia los recursos disponibles.
  • Reconocer que los jugadores también pueden ser víctimas en relaciones íntimas.
  • Enfatizar la importancia de la educación y la prevención, incluida la capacitación en base a esta política.
  • Utilizar los métodos y recursos de tratamiento terapéutico más eficaces para los agresores, así como para las víctimas de abuso.
  • Facilitar programas terapéuticos para los Jugadores y la imposición de una sanción disciplinaria apropiada a los jugadores.

Desde entonces, 19 peloteros han sido acusados de violar esta política, de los cuales 14 han sido jugadores latinoamericanos, lo que puede ser un claro reflejo de lo que hasta aquí se ha expresado al respecto.

Lo bueno es que este es un programa muy completo que no se enfoca exclusivamente en demandar y castigar. También consiste en reformar, mejorar e incluso hasta reintegrar porque la MLB realiza su propia investigación y sus acciones en torno a los peloteros que han incurrido en estas faltas, que consisten en aplicar la política de violencia doméstica, agresión sexual y violencia infantil ajustada a cada caso y de forma independiente a la injerencia policial y judicial del estado al respecto.

Violencia doméstica, agresión sexual y abuso infantil, cáncer social universal del que ninguna liga deportiva profesional escapa.
Destacamos la MLB en este sentido no solo porque en este contenido nos hemos enfocado más en el Béisbol que en otras disciplinas deportivas en cuanto a Violencia Doméstica, Agresión Sexual y Abuso de Menores, sino porque la MLB es pionera universal en cuanto a esta política se refiere.

A raíz del caso de Ray Rice en el año 2014 (grabado mientras golpeaba a su esposa en un ascensor), la NFL implementó su propia política al respecto, que incluye castigos y suspensiones de una cantidad considerable de juegos e incluye vetos indefinidos.

La NBA inició en el año 2017 su política de violencia doméstica, agresión sexual y abuso a menores. Es la disciplina deportiva que quizás menos casos ha presentado al respecto y, hasta ahora, no ha castigado a ningún latinoamericano. La NHL y la MLS por su parte, a estas alturas aún no han creado políticas y/o medidas de violencia doméstica y social.

Apenas en el mes de Mayo del año 2020, la FIFA comenzó a tomar conciencia del problema. Fue entonces cuando anunció una alianza con la Organización Mundial de la Salud y la Comisión Europea denominada Safe Home, la cual apenas es una campaña comunicativa que ha utilizado a estrellas de Fútbol en retiro y activos. Esta campaña se enfocó en enviar contenidos informativos a cada una de las 211 asociaciones miembro de FIFA, con la finalidad de estimularlos a implementar políticas para tratar estas situaciones en sus medios.

No es necesario mencionar a los peloteros que hasta el momento han sido acusados de violencia doméstica, agresión sexual o abuso infantil en Grandes Ligas, ni la gran cantidad de atletas profesionales del Fútbol, Boxeo, Baloncesto, Fútbol Americano, Rugby y más disciplinas deportivas que lamentablemente han incurrido en estas fallas. La lista es bastante larga, por lo que se espera que absolutamente todas las Ligas Profesionales Deportivas se apeguen a las políticas que en contra de estos hechos de violencia aplican a un muy buen nivel la MLB y la NBA, aunque aún les quede margen por mejorar.

Conclusión.
En la actualidad, con tantos recursos por parte de las organizaciones deportivas y de los atletas profesionales, este cúmulo de factores que se concatenan con una gran posibilidad de generar actos indebidos, efectos negativos a hombres de poca edad y experiencia que provienen de países latinoamericanos, no sería descabellado que la política contra la violencia doméstica, agresión sexual y abuso infantil por parte de las Grandes Ligas incluya en su programa un capítulo introductorio y preventivo para los latinoamericanos desde sus primeros tres años en calidad de profesionales de la práctica del Béisbol.

Sin embargo, al final de cuentas, siempre terminarán siendo más efectivos al respecto la buena formación familiar y social que todos los recursos que se puedan dedicar en cualquier industria deportiva para mejorar tan delicado asunto. Aquellos buenos valores de familia que nos mantienen lejos del alcohol, drogas, negocios ilícitos, juegos de apuestas, hombres de mala influencia y mujeres de la mala vida, tal y como reza aquel viejo adagio, “no apuestes en caballos lentos ni en mujeres rápidas”. Valores que hacen parte de la mayoría de hombres y mujeres y que los mantienen remotos de realizar cualquier actividad indebida que desvía al ser humano de ser digno y honorable. Nada extraordinario, ya que son aspectos ampliamente conocidos en la mayoría de las sociedades.

Julio Sánchez Alvarado es miembro de Club 11:11 y columnista de Diamante 23. Puedes contactarlo a través de su Correo electrónico: juliosanchezalvarado@gmail.com

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