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De la simplicidad a la ciencia: Esta es la historia del guante de béisbol

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DENVER, Colorado – El béisbol ha experimentado una evolución significativa en algunos de sus aspectos (menos y casi nada en su calendario), pero sobre todo en sus instrumentos de juego. Uno de los elementos más icónicos y cruciales de este deporte es el guante, una pieza de equipo que ha pasado de ser una mera extensión de la mano a convertirse en un instrumento de alta tecnología diseñado para maximizar el rendimiento defensivo.

La historia del guante de béisbol es una fascinante crónica de innovación, adaptación y perfeccionamiento que refleja tanto los cambios en el juego como los avances en la tecnología y la ciencia del deporte. Y lo más hermoso de todo es que el guante moderno aunque manufacturado con alta tecnología mantiene su concepción tradicional.

Los primeros años: La era de la mano desnuda

En los primeros días del béisbol, a mediados del siglo XIX, los jugadores no usaban guantes. El juego se jugaba a mano desnuda, y el uso de un guante era considerado un signo de debilidad o cobardía. Los jugadores atrapaban la pelota con las manos, lo que a menudo resultaba en lesiones, especialmente dado que las pelotas de béisbol en esa época eran considerablemente más duras que las modernas.

El primer jugador conocido en usar un guante fue Charles Waitt, un jugador de los St. Louis Brown Stockings en 1875. Waitt usó un guante hecho a medida, que era básicamente un guante de cuero fino sin acolchado, diseñado para proteger sus manos lesionadas. A pesar de las burlas iniciales de sus compañeros y oponentes, otros jugadores comenzaron a notar las ventajas de usar un guante, y poco a poco, el guante se fue popularizando en el béisbol.

La expansión del uso del guante: 1880-1900

A medida que más jugadores adoptaron el uso del guante, su diseño comenzó a evolucionar. Al principio, los guantes se parecían más a guantes de trabajo comunes, con los dedos expuestos y sin acolchado. Sin embargo, con el tiempo, los jugadores y los fabricantes de guantes comenzaron a experimentar con diferentes diseños para mejorar la función protectora y la capacidad de atrapar la pelota.

En la década de 1890, Albert Spalding, un exjugador que se convirtió en fabricante de equipos deportivos, introdujo uno de los primeros guantes acolchados. Este diseño innovador ofrecía mayor protección y hacía más fácil atrapar la pelota. Spalding también fue uno de los primeros en comercializar guantes específicamente diseñados para diferentes posiciones en el campo, un concepto que revolucionaría el uso del guante en el béisbol.

Innovación y especialización: 1900-1950

Con el cambio de siglo, el guante de béisbol comenzó a especializarse según la posición de juego. Los guantes para lanzadores, receptores, jugadores de cuadro y jardineros comenzaron a desarrollarse con características específicas para las demandas de cada posición. Por ejemplo, los guantes de receptor, conocidos como “mitts”, comenzaron a diseñarse con mayor acolchado y sin dedos separados, lo que permitía a los receptores manejar mejor los lanzamientos rápidos.

Durante este período, los guantes también empezaron a incorporar una mayor cantidad de materiales y tecnologías. El uso de cuero de alta calidad se convirtió en estándar, y los guantes se fabricaban con un mayor cuidado y atención al detalle. A finales de los años 1920, Bill Doak, un lanzador de los St. Louis Cardinals, sugirió añadir una red entre el pulgar y el índice del guante, creando lo que ahora se conoce como la “web” o “trap”, que permitió a los jugadores atrapar la pelota con mayor facilidad y seguridad. Este diseño revolucionario fue adoptado rápidamente y se convirtió en una característica estándar en los guantes de béisbol.

La era moderna: 1950-presente

La segunda mitad del siglo XX vio una explosión en la innovación del guante de béisbol. La introducción de nuevas tecnologías y materiales, como los polímeros sintéticos y el cuero tratado, permitió la fabricación de guantes más ligeros, duraderos y personalizados. Los fabricantes comenzaron a ofrecer guantes a medida para los jugadores profesionales, ajustados a sus preferencias específicas en cuanto a tamaño, forma, y flexibilidad.

La década de 1970 y 1980 trajo consigo avances significativos en la ergonomía del guante. Los diseñadores comenzaron a prestar más atención a la biomecánica del juego, desarrollando guantes que no solo protegían mejor las manos de los jugadores, sino que también mejoraban su rendimiento defensivo. Los guantes se hicieron más ajustados y flexibles, permitiendo un mayor control y sensación al atrapar la pelota.

En la actualidad, el guante de béisbol es un producto de alta tecnología, con modelos diseñados específicamente para las necesidades individuales de los jugadores. Marcas como Rawlings, Wilson, y Mizuno lideran el mercado, ofreciendo guantes con características como mallas reforzadas, acolchado de alta densidad, y materiales sintéticos que repelen la humedad. La personalización también ha llegado a ser una parte importante de la industria, con jugadores que pueden elegir no solo el ajuste y el diseño de su guante, sino también el color, el estilo, e incluso agregar sus iniciales o logotipos personalizados.

El guante de béisbol ha trascendido su papel como simple equipo deportivo para convertirse en un símbolo cultural. Ha aparecido en innumerables películas, libros, y programas de televisión, a menudo representando la conexión entre generaciones de jugadores y fanáticos. El proceso de “romper” un guante nuevo, moldeándolo a la forma de la mano del jugador, es visto como un rito de paso, una tradición que conecta a los jugadores de hoy con los pioneros del béisbol.

Económicamente, el mercado de guantes de béisbol ha crecido hasta convertirse en una industria multimillonaria. Los guantes de alta gama, especialmente los modelos usados por jugadores profesionales, pueden venderse por cientos de dólares. Además, los guantes de béisbol se han convertido en objetos de colección, con guantes antiguos y firmados por jugadores famosos que alcanzan precios exorbitantes en subastas.

La historia del guante de béisbol es un reflejo de la evolución del deporte mismo. Desde sus humildes comienzos como un simple guante de cuero hasta su estado actual como una pieza de equipo altamente sofisticada, el guante ha cambiado radicalmente, influenciado por las necesidades del juego, los avances tecnológicos, y las preferencias de los jugadores. Sin embargo, a pesar de todos estos cambios, el guante de béisbol sigue siendo, en esencia, un símbolo del espíritu y la tradición del béisbol, un deporte que sigue capturando la imaginación de millones en todo el mundo.

Así, el guante no solo protege las manos de los jugadores, sino que también conserva el legado de un deporte que ha evolucionado junto con él. La próxima vez que un jugador atrape una bola voladora en la oscuridad de la noche o un joven fanático atrape un foul en las gradas, se debe recordar que detrás de ese guante hay más de un siglo de historia, innovación, y pasión por el juego.

Luis Arráez: “Aprendí a batear con una mata de mango”

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DENVER, Colorado – En una entrevista exclusiva en la temporada 2023 el segunda base de los Marlins de Miami, el venezolano Luis Arráez, en este 2024 con los Padres de San Diego, nos habló de sus orígenes familiares en el barrio Las Flores, en el estado Yaracuy en la región central de Venezuela, y de cómo comenzó a jugar pelota desde sus primeros recuerdos en su infancia.

También nos reveló los consejos que le han dado sus compatriotas Miguel Cabrera y José Altuve sobre la importancia de una buena nutrición para tener una carrera larga y saludable en Las Mayores.

LUIS ARRAEZ 🇻🇪⚾️ 2B @marlins “Mi papá guindaba una pelota en una mata de mango y yo bateaba”

Una joya de bateo que brilla en MLB

Arráez se ha convertido en una sensación en las Grandes Ligas de Béisbol, especialmente tras su destacada actuación en la temporada 2022, donde se coronó como el campeón de bateo de la Liga Americana con los Mellizos de Minnesota. Con una impresionante marca de bateo de .316 de AVG y 173 imparables para un OPS de .795, en ese año.

En su joven carrera en las Grandes Ligas, Luis Arráez ha dejado marcas sorprendentes. Desde su debut en 2019, ha sido un bateador consistente y confiable, promediando un impresionante .329 de porcentaje de bateo en su carrera, con 630 imparables y un OPS de .799. Estas cifras no hacen más que confirmar su estatus como uno de los mejores bateadores de las Grandes Ligas.

En 2023 ha mejorado su promedio general ya que está bateando para .349 de AVG, con 186 incogibles (y contando) para un OPS de .839. Es decir Arráez está superando su promedio y viviendo el mejor momento de su joven carrera.

Destrezas para ser uno de los mejores bateadores de la historia

La destreza de Luis Arráez como bateador es innegable. Su estilo de bateo se asemeja al del legendario zurdo Tony Gwynn, una comparación que no se hace a la ligera. Al igual que Gwynn, Arráez tiene un enfoque en el contacto con la bola, priorizando el control y la precisión sobre la potencia. Su capacidad para ajustar su swing en función de la ubicación y el lanzamiento del pitcher es una de sus mayores fortalezas. Además, su paciencia en el plato y su habilidad para trabajar cuentas largas lo convierten en un oponente temible para cualquier lanzador.

A lo largo de sus cinco temporadas en las Grandes Ligas, Luis Arráez ha acumulado numerosos récords y logros impresionantes. Algunos de los más destacados incluyen:

Campeón de Bateo de la Liga Americana en 2022: Su promedio de bateo de .349 en la temporada 2022 lo catapultó al título de campeón de bateo de la Liga Americana, un logro que pocos jugadores alcanzan en sus carrera.

630 Hits en 5 Temporadas: Desde su debut en 2019, Arráez ha acumulado 630 hits en un tiempo relativamente corto, lo que demuestra su capacidad para conectar la bola de manera consistente.

Líder en Porcentaje de Bateo en 2020: En la temporada 2020, Arráez lideró la Liga Americana con un increíble .364 de porcentaje de bateo, una hazaña que pocos jugadores pueden igualar.

All-Star en 2021, 2022 y 2023: Su impacto en el juego fue reconocido en el Juego de Estrellas de 2021, donde fue seleccionado como representante de los Mellizos de Minnesota, lo mismo ocurrió en 2022 y en 2023 fue elegido al Juego de las Estrellas pero ahora con su nuevo uniforme de Miami.

Luis Arráez no solo ha demostrado ser un bateador excepcional, sino que también se ha ganado el respeto de sus compañeros y fanáticos por su ética de trabajo incansable y su humildad en el campo de juego. A medida que continúa su ascenso en las Grandes Ligas, su nombre se perfila como una figura que podría dejar una huella perdurable en la historia del béisbol. ¿Un Salón de la Fama? Solo el tiempo y su constancia con el madero lo dirá.

En resumen, el éxito de Luis Arráez como bateador, su comparación con leyendas como Tony Gwynn y sus numerosos récords en las Grandes Ligas lo convierten en uno de los jugadores más emocionantes y prometedores del béisbol actual.

Los fanáticos de los Mellizos de Minnesota lo extrañan, los seguidores de los Marlins lo disfrutan y los amantes del béisbol en general tienen mucho que esperar de este talentoso pelotero venezolano en los años venideros.

Luis Arráez: un navegante en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional

Antes de su éxito en las Grandes Ligas, Arráez también ha dejado numeritos en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP). Arráez comenzó su trayectoria en la pelota invernal venezolana en la temporada 2015-2016 cuando apenas tenía 18 años de edad. En ese año, el joven talento tuvo 48 apariciones en el plato y conectó 12 imparables, dejando cifras de .286/.326/.333/.659. Fue un inicio prometedor que auguraba un futuro brillante en el béisbol.

La siguiente temporada en la LVBP también fue sobresaliente para Arráez. En 203 turnos al bate, conectó 61 hits, anotó 31 veces y empujó 22 carreras, logrando un impresionante promedio de bateo de .335. Sus actuaciones destacadas lo hicieron merecedor de la distinción de Jugador de la Semana en dos ocasiones, consolidando su estatus como una de las jóvenes promesas del béisbol venezolano.

La última participación de Arráez en la LVBP fue en la zafra de 2018-2019, donde bateó para un destacado .321. Durante esa temporada, conectó 61 imparables, anotó 31 carreras, acumuló 8 dobles y remolcó 22 carreras, dejando en claro su habilidad como bateador versátil y productivo.

El éxito de Arráez tanto en las Grandes Ligas como en la LVBP ha consolidado su posición como uno de los bateadores más talentosos y versátiles en el mundo del béisbol. Su capacidad para mantener un alto rendimiento en ambas ligas es un testimonio de su dedicación y habilidades innatas como pelotero. Los fanáticos de los Navegantes del Magallanes y los seguidores del béisbol en Venezuela continúan celebrando los logros de esta joven estrella que sigue dejando huella en el deporte nacional e internacional.

Conoce los 5 libros sobre béisbol más famosos en el mundo

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DENVER, Colorado – El béisbol ha sido apodado “el pasatiempo nacional” de Estados Unidos y su impacto cultural es innegable. A lo largo de los años ha inspirado a numerosos autores a escribir sobre este deporte, capturando la emoción, la pasión y la complejidad del béisbol en sus obras. En este artículo, exploraremos cinco libros famosos que han dejado una huella indeleble en la literatura sobre béisbol.

1. “Moneyball: The Art of Winning an Unfair Game” de Michael Lewis

Publicado en 2003, “Moneyball” se convirtió instantáneamente en un clásico moderno de la literatura sobre béisbol. La obra de Michael Lewis narra la fascinante historia de cómo los Oakland Athletics, un equipo con un presupuesto limitado, lograron competir exitosamente contra los grandes gigantes del béisbol de Grandes Ligas. Estos son los comienzos de la Sabermetría.

A principios de la década de 2000, los Athletics estaban en una situación desafiante, ya que no podían permitirse fichar a jugadores estrella con grandes contratos. En medio de esta dificultad financiera, el gerente general Billy Beane recurrió al análisis estadístico avanzado y a las métricas innovadoras para reclutar jugadores infravalorados pero altamente efectivos.

El libro presenta de manera magistral cómo Beane y su equipo utilizan las estadísticas para identificar jugadores con un valor subestimado, cambiando así la forma en que se evalúa el talento en el béisbol. “Moneyball” no solo narra la historia del equipo de Oakland, sino que también cuestiona las tradiciones arraigadas en el deporte y plantea la pregunta fundamental de si el béisbol se había vuelto injusto. Este libro cambió para siempre la forma en que se aborda el reclutamiento y la gestión de equipos en el béisbol profesional.

“Moneyball” fue un éxito comercial significativo. El libro se mantuvo en la lista de bestsellers del New York Times durante semanas y vendió millones de copias en todo el mundo. También inspiró una exitosa película de Hollywood protagonizada por Brad Pitt en 2011.

La obra recibió elogios generalizados de críticos y fanáticos por su enfoque innovador en el análisis estadístico en el béisbol. Fue aclamado por su capacidad para contar una historia apasionante mientras explora conceptos complejos de estadísticas deportivas.

2. “The Boys on the Bus” de Timothy Crouse

Aunque no es una obra exclusivamente sobre béisbol, “The Boys on the Bus” es un libro esencial para comprender el periodismo deportivo en la década de 1970, con un enfoque especial en la cobertura de la temporada de béisbol de 1972.

La década de 1970 fue un momento de cambios significativos en la sociedad estadounidense, y el periodismo no fue la excepción. La cobertura deportiva, incluido el béisbol, estaba en pleno auge.

Timothy Crouse, un periodista político, ofrece una visión fascinante de cómo los periodistas deportivos de la época abordaron la cobertura de los eventos deportivos, incluido el béisbol. A través de sus observaciones y entrevistas, el autor retrata el auge del periodismo gonzo y el impacto de los medios de comunicación en la percepción pública de los jugadores y el deporte en sí. Aunque no es una obra exclusiva de béisbol, “The Boys on the Bus” ofrece una perspectiva única de cómo el periodismo deportivo evolucionó en esa época.

Fue un éxito en ventas debido a su mirada única al periodismo deportivo y político de la década de 1970. La obra recibió críticas positivas por su estilo periodístico inmersivo y su capacidad para capturar la atmósfera de la época.

3. “Ball Four” de Jim Bouton

“Ball Four”, escrito por el ex lanzador de Grandes Ligas Jim Bouton y publicado en 1970, es un libro revolucionario que arroja luz sobre los aspectos menos glamorosos y a menudo oscuros del béisbol profesional.

Como ya se dijo la década de 1970 fue testigo de un cambio cultural en los Estados Unidos, y el béisbol no fue ajeno a este cambio. El libro se publicó en medio de un ambiente de creciente apertura y franqueza en la sociedad estadounidense.

Bouton, con un estilo de escritura ingenioso y sarcástico, ofrece una visión cruda de la vida dentro y fuera del campo de béisbol. Revela detalles escandalosos, como el consumo de drogas entre jugadores y las travesuras en los vestuarios, que eran un tabú en ese momento.

“Ball Four” provocó controversia y conmoción en la comunidad del béisbol, pero también fue elogiado por su honestidad brutal. El libro es un recordatorio de que detrás de los héroes deportivos hay seres humanos con sus propios desafíos y debilidades.

Generó controversia y atención mediática significativa en su lanzamiento, lo que contribuyó a sus sólidas ventas. A pesar de las críticas iniciales, el libro se convirtió en un clásico de culto y se mantuvo popular a lo largo de los años.

Las críticas fueron mixtas en su lanzamiento, con algunas voces de la comunidad del béisbol que lo consideraron una traición al deporte. Sin embargo, con el tiempo, “Ball Four” ha sido ampliamente reconocido como una obra valiente y reveladora que cuestiona las normas del béisbol y ofrece una visión honesta y a menudo humorística de la vida en las Grandes Ligas.

4. “The Glory of Their Times: The Story of the Early Days of Baseball Told by the Men Who Played It” de Lawrence S. Ritter

Este libro, publicado en 1966, es una joya literaria que recopila entrevistas con jugadores de béisbol de la era temprana del deporte.

A medida que el béisbol se afianzaba como un deporte popular en Estados Unidos en el siglo XIX y principios del XX, se formaron equipos y se forjaron leyendas.

Lawrence S. Ritter se propuso preservar la historia oral de los primeros días del béisbol entrevistando a jugadores que participaron en esa época. El libro presenta las experiencias y anécdotas de jugadores que vivieron la era dorada del béisbol, brindando una visión auténtica de cómo era el deporte en sus primeros días. “The Glory of Their Times” captura la pasión y la inocencia de una época en la que el béisbol estaba en constante evolución y se convirtió en un pilar de la cultura estadounidense.

Aunque no se convirtió en un bestseller masivo en su lanzamiento, “The Glory of Their Times” encontró un público apasionado y ha mantenido un seguimiento constante a lo largo de los años. Es como parte de la historia oficial dela pelota.

El libro fue ampliamente elogiado por su capacidad para preservar la historia oral del béisbol temprano. Los críticos aplaudieron su autenticidad y su contribución invaluable a la comprensión de cómo era el béisbol en sus primeros días.

5. “Clemente: The Passion and Grace of Baseball’s Last Hero” de David Maraniss

Publicado en 2006, “Clemente” es una biografía apasionante sobre el boricua Roberto Clemente, una de las figuras más icónicas en la historia del béisbol.

Roberto Clemente, un talentoso jugador de béisbol puertorriqueño, desempeñó un papel crucial en la integración de jugadores latinos en las Grandes Ligas y se convirtió en un ícono tanto dentro como fuera del campo.

David Maraniss rinde homenaje a Clemente en este libro, destacando su habilidad excepcional en el campo y su dedicación a la comunidad latina. Además de narrar su carrera en las Grandes Ligas, la obra explora su trabajo humanitario.

“Clemente” se convirtió en un bestseller tras su publicación, especialmente en Puerto Rico y entre los fanáticos del béisbol en los Estados Unidos. La obra también ganó popularidad entre aquellos interesados en la historia de los deportes.

El libro recibió críticas elogiosas por su retrato completo de Roberto Clemente. Los críticos aplaudieron la habilidad de David Maraniss para capturar la pasión de Clemente por el béisbol y su impacto duradero tanto en el deporte como en la comunidad latina. Fue considerado un tributo conmovedor a un verdadero héroe del béisbol.

Luis Arráez y el eslabón perdido del béisbol

El sarcasmo en referirse a Arráez como “El eslabón perdido” radica en la ironía de que, mientras el béisbol avanza hacia un modelo donde se prioriza el poder sobre el contacto, un jugador como Arráez puede aún sobresalir y recordar a todos que el arte del bateo no ha muerto, solo está oculto bajo la sombra de los jonroneros

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DENVER, Colorado – En el vertiginoso mundo del béisbol posmoderno, donde la búsqueda incansable de la fuerza bruta y los jonrones parecen haber opacado otras habilidades en la industria, surge una figura que desafía las tendencias contemporáneas: Luis Arráez.

Este talentoso pelotero venezolano, que ha sido campeón bate en la Liga Americana con los Minnesota Twins en 2022 y en la Liga Nacional con los Miami Marlins en 2023, hoy en día juega con los Padres de San Diego y emula las destrezas del mítico Tony Gwynn. Su estilo de juego, basado en el contacto y la consistencia al bate, lo ha convertido en lo que algunos denominamos “El eslabón perdido” de las Grandes Ligas.

El término “eslabón perdido” se refiere a un concepto en la teoría de la evolución que describe a una criatura o especie intermedia que conecta a los seres humanos con sus ancestros primates. En un contexto más amplio, se utiliza para señalar algo o alguien que conecta dos eras o estilos que parecían disociados. En el caso de Luis Arráez, este término se aplica con un toque de sarcasmo y crítica, ya que su enfoque en el contacto y la precisión al bate es un puente hacia una era del béisbol que muchos consideran pasada de moda, pero para otros el buen béisbol siempre será el mismo. Aquí el debate.

Luis Arráez ha demostrado ser un maestro del bateo de contacto, una habilidad que parece haberse perdido en la era de los sluggers y los jonroneros. En 2022, con los Minnesota Twins, Arráez lideró la Liga Americana en promedio de bateo, sorprendiendo a muchos analistas y aficionados que esperaban ver en la cima a jugadores con mayor poder. Al año siguiente, en 2023, hizo lo propio en la Liga Nacional con los Miami Marlins, consolidando su reputación como uno de los mejores bateadores de contacto de su generación.

Hoy en día, en 2024, Arráez juega con los Padres de San Diego, continuando su carrera con el mismo enfoque y pasión por el bateo preciso y constante. Su estilo de juego se basa en colocar la pelota en juego, encontrar huecos en la defensa y maximizar las oportunidades en base. Esta metodología es un recordatorio de los grandes bateadores de antaño, quienes priorizaban el contacto sobre la fuerza.

La paradoja de Luis Arráez ¿Evolución o regresión?

El éxito de Luis Arráez en las Grandes Ligas plantea una interesante paradoja: ¿es él un símbolo de evolución o regresión en el béisbol? En una industria donde el análisis de datos y la sabermetría dominan las estrategias, y donde se valora más a los jugadores que acumulan jonrones y bases por bolas, Arráez parece un anacronismo. Sin embargo, su capacidad para destacar y ser exitoso en este entorno hipermoderno sugiere que hay un valor intrínseco en su estilo de juego que no debe ser ignorado.

El sarcasmo en referirse a Arráez como “El eslabón perdido” radica en la ironía de que, mientras el béisbol avanza hacia un modelo donde se prioriza el poder sobre el contacto, un jugador como Arráez puede aún sobresalir y recordar a todos que el arte del bateo no ha muerto, solo está oculto bajo la sombra de los jonroneros.

Análisis crítico: La situación actual del béisbol

El béisbol de las Grandes Ligas ha evolucionado de manera significativa en las últimas décadas. La era de los sluggers, potenciada por el análisis avanzado de datos, ha transformado el juego en un espectáculo de fuerza y estadísticas. Los jugadores que pueden conectar jonrones con regularidad y acumular bases por bolas son ahora las estrellas del deporte, como Juan Soto, mientras que los bateadores de contacto, como Arráez, se han vuelto una rareza.

Esta transformación no está exenta de críticas. Muchos aficionados y puristas del béisbol lamentan la pérdida de la tradición y la esencia del juego, donde la habilidad para colocar la pelota en juego y mover a los corredores era tan valorada como la capacidad de sacar la pelota del parque. La dependencia excesiva en el poder ha llevado a una disminución en la acción en el campo, con más ponches y menos jugadas emocionantes en las bases.

Luis Arráez, con su enfoque en el contacto y la precisión, ofrece un vistazo a un pasado no tan distante, recordando a todos que el béisbol es un deporte de habilidad, estrategia y consistencia. Su éxito demuestra que aún hay espacio para jugadores de su calibre en el béisbol moderno, y quizás su presencia inspire a una nueva generación de bateadores a valorar el arte del contacto tanto como el poder.

Luis Arráez es más que un eslabón perdido; es un testamento viviente de que el béisbol original, en su esencia más pura, sigue vivo y prosperando, aunque sea en los márgenes de una industria obsesionada con los jonrones y las estadísticas. Su carrera nos debe llamar a la reflexión porque no todo evoluciona para bien, aunque parezca contradictorio. El béisbol es un juego de muchas facetas, y todas ellas merecen ser celebradas.

Esta es la verdadera historia del Salón de la Fama de Cooperstown

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DENVER, Colorado – El Salón de la Fama del Béisbol de las Grandes Ligas, conocido comúnmente como el Salón de la Fama de Cooperstown, es uno de los lugares más emblemáticos y reverenciados en el mundo del deporte. Situado en Cooperstown, Nueva York, este museo y salón de la fama celebra la rica historia del béisbol y honra a sus más grandes jugadores, entrenadores, árbitros y otros individuos que han dejado una huella en la pelota. Desde su fundación en 1939, ha sido un lugar de peregrinación para fanáticos del béisbol de todo el mundo.

La elección de Cooperstown como sede del Salón de la Fama no fue al azar. La localidad tiene una conexión especial con una de las historias más controvertidas y románticas del béisbol: la leyenda de Abner Doubleday. Según una investigación realizada a principios del siglo XX por la Comisión Mills, el oficial del ejército estadounidense Abner Doubleday habría inventado el béisbol en Cooperstown en 1839. Aunque esta historia ha sido desacreditada por historiadores modernos, que apuntan a una evolución más gradual del deporte a partir de juegos ingleses como el cricket y el rounders, la leyenda de Doubleday sigue siendo un pilar fundamental en la mística del Salón de la Fama.

La idea de un Salón de la Fama del Béisbol surgió en la década de 1930 como una manera de celebrar el centenario del deporte, basado en la leyenda de Doubleday. Stephen C. Clark, un acaudalado empresario de Cooperstown, fue uno de los principales impulsores del proyecto. Clark tenía un interés personal en revitalizar el turismo en la región y vio en el béisbol una oportunidad perfecta para atraer visitantes. En 1936, se llevó a cabo la primera elección de miembros para el Salón de la Fama, y en 1939, el museo abrió sus puertas al público.

En 1936, se realizó la primera votación para elegir a los miembros del Salón de la Fama. Los primeros cinco jugadores elegidos fueron Ty Cobb, Babe Ruth, Honus Wagner, Christy Mathewson y Walter Johnson. Estos jugadores fueron considerados como los pilares del béisbol moderno y representaban los más altos estándares de excelencia en el deporte. La ceremonia de inducción inicial se llevó a cabo en 1939, coincidiendo con la apertura oficial del museo.

Desde su inauguración, el Salón de la Fama ha experimentado varias ampliaciones y renovaciones para acomodar su creciente colección de artefactos y exposiciones. El edificio original, aunque modesto, ha sido expandido en múltiples ocasiones para incluir más espacio de exhibición, áreas interactivas y archivos. Hoy en día, el museo cuenta con miles de objetos relacionados con el béisbol, desde uniformes y equipos hasta documentos históricos y fotografías.

Con el tiempo, el Salón de la Fama ha ampliado sus criterios de inclusión para reconocer no solo a los jugadores, sino también a entrenadores, árbitros, ejecutivos y otras figuras importantes en el mundo del béisbol. Además, se han creado comités especiales para asegurar que jugadores de las Ligas Negras y otras ligas que históricamente no recibieron la atención debida también sean reconocidos.

La controversia de Pete Rose

Una de las controversias más notorias en la historia del Salón de la Fama es la exclusión de Pete Rose, el líder en hits de todos los tiempos de las Grandes Ligas. Rose fue declarado inelegible para el Salón de la Fama en 1989 después de ser suspendido de por vida del béisbol por apostar en juegos mientras era jugador y manager de los Cincinnati Reds. A pesar de sus logros en el campo, la controversia en torno a sus apuestas ha impedido su inducción.

El escándalo de los esteroides

El uso de esteroides y otras sustancias para mejorar el rendimiento ha sido otro tema polémico para el Salón de la Fama. Jugadores como Barry Bonds, Roger Clemens y Sammy Sosa, quienes tienen estadísticas que normalmente les asegurarían un lugar en Cooperstown, han visto sus candidaturas afectadas por las sospechas y pruebas de uso de sustancias prohibidas. Este debate sigue siendo un punto de división entre votantes y aficionados.

Artefactos memorables

El Salón de la Fama alberga algunos de los artefactos más icónicos en la historia del béisbol. Entre ellos se encuentran la bola con la que se lanzó el último out del juego perfecto de Don Larsen en la Serie Mundial de 1956, el uniforme de Jackie Robinson, quien rompió la barrera del color en las Grandes Ligas en 1947, y el bate de Babe Ruth con el que conectó su 60º jonrón en 1927.

La Sala de Placas es el corazón del Salón de la Fama. Aquí se encuentran las placas de todos los miembros inducidos, cada una con una breve biografía y un resumen de sus logros. La sala es un lugar de reverencia y respeto, donde los fanáticos pueden rendir homenaje a los grandes del béisbol. Una tradición no oficial entre los visitantes es tocar la placa de su jugador favorito para la buena suerte.

Celebraciones y eventos

Cada año, el Salón de la Fama celebra una ceremonia de inducción en el último fin de semana de julio. Este evento atrae a miles de fanáticos, así como a antiguos y actuales jugadores. La ceremonia es una celebración del deporte y ofrece a los nuevos miembros la oportunidad de compartir sus historias y agradecer a aquellos que los ayudaron a lo largo de sus carreras.

A lo largo de los años, Cooperstown ha sido el escenario de numerosos juegos de exhibición y eventos especiales, incluidos juegos de las Ligas Mayores y partidos de las Ligas Negras. Estos eventos ofrecen a los fanáticos la oportunidad de ver a sus héroes en acción en un entorno íntimo y histórico.

El Salón de la Fama del Béisbol no es solo un museo; es una institución cultural que celebra los valores y la historia del béisbol. Ha jugado un papel crucial en preservar la rica herencia del deporte y educar a nuevas generaciones de fanáticos. A través de sus exposiciones, programas educativos y eventos, el Salón de la Fama sigue siendo un faro de la grandeza del béisbol y un testimonio del impacto duradero del deporte en la sociedad.

El Salón de la Fama de Cooperstown es más que un simple museo; es un santuario del béisbol, un lugar donde se celebran las grandes hazañas, se recuerdan las historias y se honran los logros de aquellos que han elevado el deporte. Desde su fundación basada en la controvertida leyenda de Abner Doubleday hasta su papel actual como guardián de la historia del béisbol, el Salón de la Fama sigue siendo un destino imperdible para todos los aficionados al deporte. A través de sus paredes, el espíritu del béisbol vive y prospera, recordándonos siempre por qué este juego ha capturado los corazones de tantas generaciones.

También hay extraterrestres en el béisbol de Grandes Ligas

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DENVER, Colorado – El 26 de julio de 2023 quedará marcado con un asterisco en la historia universal. Todos vimos como en el Congreso de EEUU y bajo juramento oficiales del servicio secreto y la aviación dieron testimonio de la existencia y posesión de OVNIS y cuerpos de alienígenas. ¿Qué más podemos esperar?

Muchos afirman que están entre nosotros y que desde hace muchos siglos esto ocurre. Se sabe que son más inteligentes que el hombre promedio y que tienen actitudes y destrezas no humanas. Acompáñame a identificar a algunos extraterrestres, que se hacen pasar por peloteros y están rompiendo la liga en la MLB.

Shohei Ohtani, un arcangel entre angelinos

Nos han hecho creer que nació en Japón en 1994 y aunque se cree que “ellos” intentan disimular “normalidad humana”, este extraterrestre es un descarado usando sus habilidades que claramente no son de este planeta.

En 2023 Ohtani fue líder en cuadrangulares (40) demostrando su poder; líder en OPS (1.081) demostrando sus extrabases por bateo; 7mo en average (307) demostrando su contacto; 3ero en impulsadas (82) demostrando su oportunismo; 5to en anotadas (86) demostrando velocidad en las bases.

Además de ser jonronero es el primer lanzador abridor en la rotación de los Angelinos. Tiene 6 lanzamientos en su repertorio además de 4 diferentes tipo de sliders (aún no los usa todos durante los juegos); es el líder en AVG (.186); es el abridor 14 en efectividad (3.32); el 5to con más ponches (160); y el 8vo en WHIP (1.07).

Por todo esto que se está destapando sobre los extraterrestres, parece que le mandaron un mensaje desde su galaxia para que aparente estar lesionado. No sabemos del todo si esto es cierto, pero lo que sí es cierto es que este deporte necesita de que él esté cada día jugando, con salud y divirtiéndonos a todos.

“El pequeño gigante” José Altuve

No es casualidad que el venezolano José Altuve juegue en Houston, la ciudad espacial, cerca de la NASA con los Astros. Este pelotero es un fenómeno a la defensiva y bateando y tan solo mide 1.67 mts, cuando el promedio en MLB supera los 1.80 mts.

Batea para .306 en su carrera, tiene 1980 imparables (en tan solo algunos días llegará a dos mil) y ya tiene 200 jonrones, dos anillos de Serie Mundial, es el jugador franquicia de su equipo, candidato a Salón de la Fama y posiblemente el pelotero de cuadro más importante en toda la historia de Astros.

Elly De La Cruz marca récord con su velocidad y potencia

El dominicano está jugando su primera temporada en Las Mayores, así que es candidato a Novato del Año. A pesar de su estatura de 1.96 mts el “Cocoa” corre a una velocidad de 30.3 pies por segundo, tiene el récord de haber llegado desde el plato hasta tercera en tan solo 10.83 segundos y lanza la bola a 98 millas por hora, sin ser pitcher ni montarse en una lomita la cual ayuda por la inclinación.

Si piensan que es solo velocidad, les cuento que siendo un campocorto en su primer año ya lleva 9 cuadrangulares, batea para .268, con 22 impulsadas y un OPS de .786. Nos cuentan desde Cincinatti que la gente va al estadio más a verlo a él que al equipo.

El Juez galáctico, Aaron Judge

Es un gigante, lo cual demuestra que entre los extraterrestres también hay diferentes razas y biotipos. Aaron Judge no es de este mundo, mide dos metros y tiene un poder como el del gigante bíblico Goliat para desaparecer pelotas de béisbol con un bate.

Está lesionado, algunos dicen que para disimular humanidad, y su equipo los Yankees lo extrañan enormemente. Hasta hace unas semanas estaba empatado en la competencia de jonrones con Ohtani, pero sabemos que eso ya es un reto entre extraterrestres.

Francisco Álvarez, el catcher futurólogo

A sus tan solo 21 años y midiendo tan solo 1.77 metros ya es el catcher más joven en la historia de los Mets con 21 jonrones -y contando- sueña con ser Salón de la Fama (me lo dijo en una entrevista) y tiene dones estratosféricos en la defensiva (pregúntenle a Max Scherzer).

Nació en la ciudad venezolana de Guatire, una zona a las afueras de Caracas, donde hay una imponente montaña -El Ávila- donde se avistan muchos platillos voladores desde hace décadas. Algunos dicen que en esta montaña hay altas cargas electromagnéticas.

“El Abusador” y el misterio de La Sabana

Ronald Acuña Jr es el mejor pelotero venezolano del momento y de seguir así superará incluso a Miguel Cabrera, quien es ya un Salón de la Fama. Ronald viene de un pueblo venezolano que se llama La Sabana, donde tan solo viven cientos de personas, pero de ahí han salido más de una decena de grandes ligas. Esto no tiene explicación racional, pero este pueblo también queda al margen de la montaña “El Ávila” aunque del lado del mar caribe.

Este alienígena, al igual que Ohtani, abusa de sus capacidades extraterrestres. Batea para .343, lleva 25 jonrones, 67 impulsadas, 53 bases robadas (es candidato a superar el 40-40 en cuadrangulares y bases robadas) y tiene un OPS de 1.014, solo superado por el otro sobrenatural Ohtani.

Por cierto, no olvidemos que los Mets cambiaron a la leyenda viviente Max Scherzer por el prospecto #1 Luisangel Acuña, hermano de Ronald, quien por supuesto también nació y se crió en La Sabana.

¿Hay una invasión extraterrestre?

No creo que nos vayan a invadir, ya lo hicieron, hace siglos o milenios atrás. Lo que sí sabemos es que están entre nosotros, se parecen a nosotros, pero no son como nosotros. Quizás en la calle es difícil distinguirlos pero en un diamante de béisbol podemos ver sus destrezas sobrehumanas. Así que vamos a empezar a jugar béisbol para reconocerlos.

¿Qué se sabe en Colorado de los extraterrestres?

Cuando vengan a las Montañas Rocosas en el Aeropuerto Internacional de Denver podrán ver unas vallas famosas con figuras de extraterrestres y es que -por si no lo saben- la Universidad de Colorado con su sede principal en Boulder, en la falda de las montañas, tiene el departamento de investigaciones sobre extraterrestres más completo del mundo.

Algo se sabe en Colorado sobre extraterrestres y también sobre jugar béisbol a una milla de altura, lo que hace que la física de la pelota sea diferente en el Coors Field, un estadio que tiene muchos misterios y anomalías físicas, según me dice cada pelotero que entrevisto, pero esto es material para otro artículo.

¿Por qué los catchers venezolanos abundan en las Grandes Ligas? (VIDEOS)

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – Después de los estadounidenses la nacionalidad más repetida entre los receptores de Las Mayores, incluso en las ligas menores, es la venezolana. Al menos 13 receptores criollos tienen un puesto en el roster de 10 de las 30 franquicias de la MLB. Es decir que hay 4 equipos donde el careta titular y el suplente son ambos venezolanos.

Hasta hace unos años este privilegio lo tenía Puerto Rico ¿Cómo se convirtió Venezuela en una fábrica de receptores de primerísimo nivel? ¿Cómo es posible que después de los pitchers (quienes siempre son mayoría en un equipo y nunca sobran) la posición más concurrida de venezolanos sea la receptoría?

¿Los receptores nacen o se hacen?

NÉSTOR CORREDOR 🇻🇪 Coach @brewers “Catchers venezolanos somos inteligentes para llamar el juego”

En más de cien entrevistas realizadas desde 2018 he podido constatar que la posición del receptor es la más atípica en los entrenamientos y en los juegos. Para muestra un botón: podemos ver a un jugador de campo lanzar un último inning para no fatigar al bullpen cuando un juego se da por perdido, pero nunca veremos a ningún jugador vestirse como receptor e inclinarse tras la goma ¿por qué?

Por el catcher y el pitcher transita más del 50% de este hermoso juego llamado béisbol, incluso tiendo a pensar que me quedo corto con el porcentaje. Pero a diferencia de un pitcher abridor que lanza cada 4 ó 5 juegos, o de un relevista que puede lanzar un día sí y otro no un par de entradas; el catcher titular generalmente juega todos los días, 9 entradas, le defiende a diferentes pitchers y además tiene que batear.

WILLIAM CONTRERAS 🇻🇪⚾️ @brewers “Nos convertimos en catchers, los dos firmamos siendo infielders”

Muchos receptores venezolanos entrevistados, como los hermanos Willson Contreras (Cardenales) y William Contreras (Cerveceros), me dijeron que comenzaron siendo jugadores de cuadro y después los convirtieron en catchers. La misma historia me la contó Keibert Ruiz, José Herrera, entre muchos otros.

ELIAS DIAZ 🇻🇪⚾️ Catcher @Rockies “Desde donde uno no pensó salir hasta donde uno ha llegado”

Una de las excepciones es el MVP Elías Diaz, de los Rockies, quien desde niño se preparó como receptor por su hermano Eminson Soto, quien fuera catcher de las Águilas del Zulia en la liga venezolana. Siempre hay excepciones, pero estas excepciones no vienen sino a ratificar la norma porque él mismo me contó que fue formado desde siempre como receptor.

Basado en mis entrevistas durante seis temporadas en MLB, el 90% o más de los receptores empezaron jugando en otra posición hasta ya entrados en la adolescencia. De hecho algunos se vieron obligados a aprender la receptoría como única vía para poder firmar. Así que nuestra primera conclusión es que un catcher generalmente se hace, no nace. Otra conclusión es que hay “caza talentos” de catchers que están buscando ese “talento” en Venezuela, porque al final esta posición es más de “escuela” que de talento natural.

Los secretos de un catcher grandeliga

HEBERTO ANDRADE 🇻🇪⚾️ Coach @Pirates Los Secretos de un Cátcher de las Grandes Ligas

En el béisbol el catcher es único. Es el único jugador que juega agachado, el único que está de frente a todos sus compañeros y quien tiene una visión exclusiva de todo el diamante. Podría hablar a cada instante con el bateador, intimidarlo, y hasta intentar ablandar al umpire. Después del pitcher es el jugador que tiene más la bola en juego.

Aunque lo que pareciera más notable de esta posición es la defensa, el que no se le escapen los lanzamientos y de que pueda ayudar “mascoteando” para conseguir más strikes; lo que realmente hace a un catcher indispensable es saber “llamar el juego”.

El careta es el cerebro en la dinámica del juego que pide y advierte los lanzamientos, según haya hombres en base, según el bateador de turno y según vea la rotación y potencia de la bola de su pitcher. Justamente en este conocimiento de “llamar el juego” los venezolanos se están destacando en sobremanera.

Si buscamos algún parecido con otros deportes el catcher es como el portero en el fútbol: se viste diferente, tiene un biotipo o aspecto físico diferenciado (más pesados generalmente), tiene rutinas de trabajo especiales y si hace su trabajo bien no es tan reconocido como otros jugadores, pero si comente un error el equipo pierde por él.

EDUARDO PEREZ 🇻🇪⚾️ Coach @braves Charlando sobre la receptoría en la MLB

Los caretas tienden a sufrir de las rodillas, las caderas, la espalda, les pegan batazos (el que más nuestro querido Francisco Cervelli), hay choques en la goma y si en un juego no se llevan al menos un pelotazo ellos mismos dicen que es como si no hubiesen “quechado”. Pero ¿por qué tantos “masoquistas” venezolanos quieren ser catchers?

Los 9 maestros hacen muchos discípulos

WILLSON CONTRERAS 🇻🇪⚾️ Catcher @cubs “Para mí sería un orgullo vestir de vinotinto en el Mundial”

2023 es una temporada récord para los coaches venezolanos en MLB ya que hasta 22 criollos forman parte del staff de entrenadores de alguna de las 30 franquicias y 9 de estos 22 son coaches o asistentes de receptores.

Como ya sabemos los catchers más que todas las demás posiciones se hacen, se entrenan. Entonces hay que hablar de los maestros venezolanos en la receptoría como: 

Henry Blanco (Nacionales)

Javier Bracamonte (Astros)

Heberto Andrade (Padres)

Eduardo Pérez (Bravos)

Kleininger Terán (Cardenales)

Néstor Corredor (Cerveceros)

Anderson de La Rosa (Twins)

Raúl Hernández (Piratas)

José Duarte (Reds)

Estos son los héroes muchas veces desconocidos o lastimosamente olvidados quienes están formando a los receptores del presente y del futuro en MLB, de todas las nacionalidades, y quienes al tener vínculos con equipos de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) y con las Ligas Menores y de Desarrollo le dan la oportunidad a muchos de sus compatriotas al recomendarlos ante las gerencias deportivas.

Salvador y los doce apóstoles venezolanos

FRANCISCO ALVAREZ 🇻🇪⚾️ Catcher @Mets “Voy día a día para dar el 100% en el campo”

Hasta 13 venezolanos son receptores en la presente campaña MLB 2023 ya que han pertenecido al roster de elegibles para jugar. La siguiente nacionalidad más cercana es Puerto Rico con 4, dominicana con 3, Panamá con 2 y con un único representante están Aruba, Cuba, Brasil, Colombia y México. Como vemos Venezuela triplica en cantidad a Puerto Rico y casi hay la misma cantidad de venezolanos (13) que de latinos (14).

Ahora conozcamos a los protagonistas:

Salvador Pérez (de los Reales, será después de Miguel Cabrera el próximo Salón de la Fama venezolano (tercero en turno) y el primero en ser catcher. Es el líder de esta generación, lo conocen como “El Capitán”, ganador de 5 Guantes de Oro, 4 Bates de Plata y Novato del Año 2012)

Freddy Fermín (de los Reales, de 28 años, discípulo y posible sucesor de Salvador Pérez en Kasas City)

Carlos Pérez (de los Atléticos, experimentado careta de 32 años)

Manuel Piña (de los Atléticos, de 36 años y con 10 temporadas en Las Mayores)

Francisco Álvarez (de los Mets, candidato a Novato del Año 2023, receptor con más jonrones (19) al día de hoy y con tan solo 21 años es el receptor preferido de Max Scherzer y el más joven de todos los venezolanos)

Omar Narváez (de los Mets, a sus 31 años cuenta con 8 temporadas en MLB)

Keibert Ruiz (de los Nacionales, pupilo de Henry Blanco, de 25 años, con poder (11 HR), batea a las dos manos y será el receptor de Washington por muchos años)

William Contreras (de Cerveceros, tiene 25 años y 38 HR en MLB y es uno de los receptores con más velocidad en las bases)

Willson Contreras (de Cardenales, con 31 años es llamado a ser el sucesor inmediato de Salvador Pérez)

Gabriel Moreno (de Cascabeles y con 23 años es el dueño de la goma en Arizona, además que batea muy bien)

José Herrera (de Cascabeles y con 26 años hace dupla en la receptoría venezolana de Cascabeles)

Elias Diaz (de los Rockies, ganador del MVP en el Juego de las Estrellas 2023 y a sus 32 años vive el mejor momento de su carrera. Para mí el mejor receptor en la defensiva de Venezuela hoy)

René Pinto (de los Rays, a sus 26 años juega su segunda temporada en MLB y lucha por conseguir la titularidad con los Rays, uno de los candidatos a ganar la Serie Mundial)

Mis conclusiones

La escuela de Baudilio Díaz, el primer catcher venezolano en MLB, se hace presente y está muy bien representada en los 9 coaches que en 2023 están enseñando los secretos y valores de la receptoría en toda la MLB. Y los 12 catchers “discípulos” venezolanos ven a Salvador Pérez como el maestro, el ejemplo a seguir.

Salvador Pérez le abrió la puerta a estos 12 y a muchos otros venezolanos, porque hay más, tantos como para escribir un libro, pero aún son muy jóvenes como Ethan Salas, quien es el próspecto #1 de los Padres en Doble A. Creo que aún no sabemos la magnitud de lo que ha significado Salvador para el béisbol venezolano, pero lo que sí sabemos es que Baudilio Díaz sonríe desde el cielo cada vez que Salvador Pérez se seca el sudor de su frente, se baja su careta y se agacha empuñando su mascota.

Venezuela dejó de ser el país de los campocortos para convertirse en una fábrica de receptores de alta gama. Aunque esto que les diré será material para otro artículo, les adelanto que Venezuela en 20 años será una referencia mundial de managers y coaches en todo el mundo, porque todos estos catchers son “cerebros” en el diamante y lo serán en los banquillos. Nadie entiende mejor este deporte que los caretas.

Rockies | ENTREVISTA con Ryan McMahon elegido para el Juego de las Estrellas 2024 por Colorado (VIDEO)

AMANTES DEL BÉISBOL | LA MAQUINARIA PÚRPURA

DENVER, Colorado – LA MLB anunció hoy domingo las listas completas para el Juego de las Estrellas 2024 en el Globe Life Field en Arlington, Texas, incluyendo al tercera base Ryan McMahon como el representante de los Rockies, quien fue votado como resultado de la votación de los jugadores. La selección marca la primera elección al Juego de las Estrellas en la carrera del jugador de 29 años, convirtiéndose en el cuarto tercera base de los Rockies en ser seleccionado para el Clásico de Verano, uniéndose a Vinny Castilla (1995, 1998), Jeff Cirillo (2000) y Nolan Arenado (2015-19).

Al entrar en el juego del domingo, McMahon lideraba a todos los tercera base de la Liga Nacional en porcentaje de embasado (.349) y se encontraba en segundo lugar en promedio de bateo (.272), hits (90), carreras anotadas (47), porcentaje de slugging (.456), OPS (.805) y bases totales (151). También está empatado en el segundo lugar en jonrones (14) y tercero en carreras impulsadas (45).

Defensivamente, McMahon lidera a todos los tercera base de la Liga Nacional en oportunidades totales (258), asistencias (198) y bWAR defensivo (0.8, mínimo 75% de juegos en tercera base) y está empatado en el primer lugar en carreras defensivas salvadas (cinco, mínimo 500 entradas).

Nativo de Yorba Linda, California, McMahon ha sido finalista del Guante de Oro de Rawlings en cada una de las últimas tres temporadas (2021-23). Desde 2021, sus 7.2 dWAR total y 48 DRS en la esquina caliente ocupan el segundo lugar entre todos los tercera base de las Grandes Ligas (primero: Ke’Bryan Hayes).

Originalmente seleccionado en la segunda ronda del Draft de Primer Año de la Major League Baseball 2013 de la Mater Dei High School (California), McMahon ocupa el sexto lugar en la historia de la franquicia en dWAR (8.4), el décimo en juegos jugados (844) y está empatado en el duodécimo lugar con Brad Hawpe en jonrones (118).

ENTREVISTA EXCLUSIVA

En estos negocios los peloteros invierten su dinero

En entrevistas exclusivas, jugadores como Derek Jeter y David Ortiz han compartido sus estrategias de inversión y la importancia de diversificar sus ingresos. Jeter ha mencionado en varias ocasiones que su enfoque en bienes raíces y tecnología le ha permitido asegurar un futuro financiero estable. Ortiz, por su parte, ha destacado el valor de invertir en negocios locales que no solo generen ingresos, sino que también apoyen a la comunidad

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – Los peloteros de Grandes Ligas no solo se destacan en el campo de juego, sino también en el mundo de las inversiones. Con contratos millonarios y carreras que pueden ser relativamente cortas, estos atletas han aprendido a diversificar sus ingresos y asegurar su futuro financiero mediante diversas inversiones estratégicas. En este reportaje, exploraremos las principales áreas en las que los peloteros invierten, respaldados por estadísticas, entrevistas y ejemplos concretos.

1. Inversiones en bienes raíces

Los bienes raíces son una de las áreas más populares para las inversiones de los peloteros de Grandes Ligas. Jugadores como Alex Rodríguez y Derek Jeter han realizado inversiones significativas en propiedades de lujo y desarrollos inmobiliarios. Según Forbes, Rodríguez ha construido un imperio inmobiliario valorado en cientos de millones de dólares. Jeter, por su parte, ha invertido en varios desarrollos de viviendas y propiedades comerciales, utilizando su nombre y capital para asegurar retornos sólidos y estables.

2. Negocios locales

Los peloteros también muestran un fuerte interés en apoyar y desarrollar negocios locales. Desde restaurantes hasta gimnasios, estos atletas utilizan sus ganancias para establecer empresas que pueden brindarles ingresos adicionales y contribuir a la comunidad. David Ortiz, por ejemplo, ha invertido en una cadena de restaurantes, mientras que otros jugadores han lanzado gimnasios y centros de entrenamiento deportivo. Estas inversiones no solo diversifican sus carteras, sino que también les permiten mantener una conexión cercana con sus fanáticos y comunidades locales.

3. Inversiones financieras

Con la ayuda de asesores financieros, muchos jugadores invierten en acciones, bonos y otros instrumentos financieros. Esta estrategia les permite maximizar sus ingresos y planificar su futuro financiero. Según un reporte de ESPN, jugadores como CC Sabathia y Max Scherzer han trabajado con expertos en finanzas para crear carteras diversificadas que incluyen una mezcla de inversiones tradicionales y alternativas. Esta diversificación es clave para asegurar que sus ingresos se mantengan estables a largo plazo.

4. Startups tecnológicas

La tecnología ha capturado la atención de varios peloteros que buscan oportunidades innovadoras y de alto crecimiento. Según Sports Illustrated, jugadores como Ryan Howard y Derek Jeter han invertido en startups tecnológicas que abarcan desde aplicaciones móviles hasta empresas de biotecnología. Estas inversiones pueden ser arriesgadas, pero también ofrecen el potencial de retornos extraordinarios si las empresas tienen éxito. Howard, por ejemplo, ha invertido en una compañía de alimentos sostenibles, mientras que Jeter ha apostado por plataformas digitales de medios deportivos.

5. Equipos deportivos

Otra tendencia emergente entre los peloteros de Grandes Ligas es la inversión en equipos deportivos de otras disciplinas. Esto incluye participaciones en equipos de fútbol, baloncesto y fútbol americano. Según reportes de The Athletic, jugadores como Nolan Arenado y Giancarlo Stanton han adquirido participaciones en equipos de fútbol y baloncesto, tanto a nivel nacional como internacional. Estas inversiones no solo reflejan su pasión por el deporte en general, sino que también les ofrecen una oportunidad única para influir en la gestión y estrategia de otras organizaciones deportivas.

6. Caridad y fundaciones

Muchos peloteros establecen fundaciones caritativas para apoyar causas que les importan, como la educación, la salud y el bienestar de los niños, y la investigación médica. Estas fundaciones no solo impactan positivamente en sus comunidades, sino que también ofrecen beneficios fiscales. Un ejemplo notable es la fundación de Albert Pujols, que se enfoca en ayudar a niños con síndrome de Down y a mejorar la calidad de vida de las personas en su país natal, la República Dominicana. Estas iniciativas caritativas permiten a los jugadores utilizar su influencia y recursos para generar un cambio positivo y duradero.

Los medios deportivos en la Era Digital y la transformación del béisbol

La transformación digital ha democratizado el acceso a la información deportiva, así que ahora más que nunca el periodista, narrador o “influencer” es lo que es más por su talento que por su posición en un medio (es decir: se sigue más al profesional que al medio, porque ya los medios no son ni hegemónicos ni imperativos, ni siquiera los oficiales como la MLB y sus sucursales)

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – En la era digital, los medios deportivos se enfrentan a una revolución sin precedentes. Uno de los postulados de la historia como ciencia es la “periodización”, es decir la historia tiene capítulos y estos capítulos se dividen en dos grupos: eras y periodos. Los primeros son cambios grandes, macros, significativos para la civilización como la era del cobre, la era del bronce, la era del hierro, y al tema que vamos “la era digital”.

Por su parte, y solo para despejar la duda, las épocas son periodos pequeños, generacionales, pero las “eras” o “edades” marcan el destino de la humanidad por medio de la tecnología, esa es la lógica tras el postulado histórico. No eran las mismas armas y herramientas las de la era del cobre que la de la era del hierro. Así que quien dominara un metal más resistente imponía su autoridad en aquella región por medio de guerras, de ahí que historiadores afirmen que “la historia de la humanidad es la de la lucha del hombre contra el hombre”. Esta es una triste realidad histórica.

El descubrimiento o la invención de la rueda y del fuego fueron cambios de era que transformaron la civilización. Hago tanto hincapié en esto porque la “era digital” de la que ya se tiene hablando unas cuantas décadas no es algo menor. Los libros de ficción se harán realidad y , quizás, en algún momento se queden cortos. Algo más, y como siempre, los protagonistas de estos cambios de era no seremos todos, sino algunos.

La inteligencia artificial, la sabermetría y el streaming no son más que hijos de una era digital que apenas comienza. Es como un bebé que en su adultez transformará la civilización y que -seguramente- ni usted ni yo veremos esta “edad” naciente en su esplendor pero somos sus pioneros.

¿Hay detractores de estos cambios? Claro, siempre los hubo y los habrá, pero el que no se adapte no sobrevivirá, como le pasó a los dinosaurios, o como aquellos que con ganas, fe y fervor -y hasta mejor entrenados y con una causa justa- lucharon con espadas de “cobre” contra escudos de “hierro”. Cuando los alemanes invadieron con tanques Polonia en otoño de 1939 los polacos tenían la mejor caballeriza del mundo; así como lo lee: fue una guerra entre caballos contra tanques.

La era de los medios digitales

La globalización y el surgimiento de nuevos medios alternativos han comprimido el mercado, transformando drásticamente los hábitos de consumo y desafiando la relevancia de las plataformas tradicionales. No importa que un narrador de béisbol transmita su juego de la radio o televisión tradicionales a la radio o televisión digitales, ese no es el punto, porque están haciendo lo mismo que caballos contra tanques.

El punto está en que la tecnología digital trae un cambio en los hábitos de consumo. Ya el fanático no necesita sintonizar el juego a la hora señalada, ni tampoco ver o escuchar todo el juego. Ahora él puede escoger no solo cuándo se conecta sino qué partes ver, cuándo verlo y cómo. La interacción es crucial en este fenómeno mediático. En esta era digital, que es la misma del conocimiento, el fanático ve menos pero sabe más. Una de tantas contradicciones en este choque tecnocultural que vivimos. Así les gusta y “el cliente siempre tiene la razón”.

Antaño la radio, la televisión y los periódicos de papel dominaban el panorama mediático, siendo la fuente principal de información deportiva para millones de personas en todo el mundo, ya que imponían el hábito de consumo. Esa “imposición” para “sintonizar o conectar” con los horarios del fanático hoy es imposible. ¿Por qué quiebran las televisoras que trasmiten béisbol? Arriba te di la respuesta. Además de las absurdas altas cifras que maneja la MLB por los derechos de su contenido que no se adaptan al mercado de los países que consumen béisbol, en su mayoría latinos y caribeños.

La clave del mercado es el millennial

La generación del milenio, marcada por aquellos nacidos entre los años 80 y 90, ha sido testigo de este cambio tecnológico generacional. Para ellos, las redes sociales y las plataformas de streaming son herramientas indispensables en su día a día, y los medios deportivos no son la excepción. La capacidad de acceder a contenido deportivo en vivo desde cualquier lugar y en cualquier momento ha alterado profundamente su relación con el deporte y la forma en que consumen información relacionada con él.

En este nuevo escenario, los medios deportivos se enfrentan a desafíos y oportunidades sin precedentes. Por un lado, la competencia es feroz, con una proliferación de medios digitales y redes sociales que compiten por la atención del público y que tienen más conexión que los medios tradicionales que piensan que la gente está aburrida, cuando es todo lo contrario.

Por otro lado, la transmisión en vivo de eventos deportivos sigue siendo un punto de venta único y poderoso para los medios tradicionales y digitales por igual, pero bajo nuevos precios y costos del mercado. La MLB no debe vender sus derechos como si el béisbol fuese un deporte global (porque no lo es) o como si latinoamérica fuese una potencia económica (porque tampoco lo es, lamentablemente).

La capacidad de transmitir eventos deportivos en vivo otorga a los medios deportivos una ventaja competitiva significativa en el paisaje mediático actual. A diferencia de otras formas de entretenimiento, como películas, series o documentales, que pueden ser consumidas en cualquier momento, los eventos deportivos tienen un atractivo especial al ser transmitidos en vivo. La emoción del momento, la imprevisibilidad de la competencia y la conexión con otros aficionados en tiempo real son experiencias que ningún otro medio puede igualar. No obstante, esto puede ser contraproducente porque nadie quiere ver un juego que ya terminó, así que el interés también “muere” en par de horas.

Para mantener su relevancia y atractivo en esta nueva era digital, los medios deportivos deben adaptarse y evolucionar constantemente. Esto implica no solo aprovechar las nuevas tecnologías y plataformas digitales para llegar a audiencias más amplias, sino también innovar en la forma en que presentan y cubren el contenido deportivo. Desde la narración interactiva hasta la integración de realidad aumentada, la creatividad y la adaptabilidad son clave para sobrevivir y prosperar en el cambiante paisaje mediático. Recuerden: en esta profesión estamos sobreviviendo.

En última instancia, los medios deportivos se encuentran en un punto de inflexión histórico. La transformación digital ha democratizado el acceso a la información deportiva, así que ahora más que nunca el periodista, narrador o “influencer” es lo que es más por su talento que por su posición en un medio (es decir: se sigue más al profesional que al medio, porque ya los medios no son ni hegemónicos ni imperativos, ni siquiera los oficiales como la MLB y sus sucursales).

Otra cosa muy importante: la gente ya está cansada que le mientan, que le vendan humo, porque hoy en día en la “era digital” que es la “era del conocimiento”, como nunca antes en la historia la verdad, la realidad, está a tal grado de acceso público. Hoy es “casi” imposible esconder algo entre la tierra y el cielo.

Bill James: el pionero de la Sabermetría y su vínculo con los “numeritos” de los fanáticos

Su enfoque analítico, que él llamó sabermetría en honor a la Sociedad para la Investigación del Béisbol Estadounidense (SABR), desafió las convenciones establecidas y llevó a una nueva era de análisis del juego. James no se limitó a narrar juegos de béisbol de manera convencional; en cambio, planteó preguntas intrigantes y proporcionó respuestas basadas en datos y análisis rigurosos

Yo soy un defensor de que en el juego del béisbol los protagonistas y quienes “saben jugar” son los peloteros, mánagers y coachs. Pero a su vez entiendo que al fanático del béisbol -quien no tiene el talento para jugar este complicado deporte- le gusta entender la pelota con estadísticas y la Sabermetría es la “mamá de las estadísticas aplicadas al juego”. Y a los dueños de los equipos les gusta la Sabermetría porque es un modelo inventado, creado y perfeccionado por economistas para abaratar costos, generar noticias y aumentar las apuestas

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – George William James, conocido como “el padre” de la Sabermetría, ha dejado un antes y un después en el béisbol. Sin ni siquiera jugarlo profesionalmente, pero impactando el juego como escritor, historiador y estadístico (no estadista, esa es otra cosa). Nacido en 1949 en Holton, Kansas, James ha sido una figura influyente cuyo trabajo ha revolucionado la forma en que se analiza y comprende el juego del béisbol y, sobretodo, de cómo se consume, apuesta y negocia hoy en día.

Muchos lo alaban, otros lo critican, pero la mayoría ignora su vida y circunstancias que lo llevaron a escribir su obra maestra “El Béisbol Abstracto de Bill James”. Se graduó en dos carreras: Inglés y Economía, por lo que era un hombre con experticia en la escritura y la matemática, una combinación que lo hacía un profesional muy particular al entender la confluencia entre las letras y los números.

Después de graduarse de la Universidad de Kansas en 1975, James se unió al ejército de los Estados Unidos, pero fue después de dejar el servicio militar cuando comenzó a escribir sobre béisbol. Trabajando como guardia de seguridad nocturno, James aprovechó su tiempo “libre” para investigar y analizar datos estadísticos del béisbol, abordando preguntas fundamentales sobre por qué los equipos ganan y pierden.

Su enfoque analítico, que él llamó sabermetría en honor a la Sociedad para la Investigación del Béisbol Estadounidense (SABR), desafió las convenciones establecidas y llevó a una nueva era de análisis del juego. James no se limitó a narrar juegos de béisbol de manera convencional; en cambio, planteó preguntas intrigantes y proporcionó respuestas basadas en datos y análisis rigurosos.

En 1977, James autoeditó su primer libro “The Bill James Baseball Abstract”, que presentaba una gran cantidad de estadísticas detalladas y análisis profundos que no se podían encontrar en ningún otro lugar. Aunque las ventas iniciales fueron modestas, el impacto de su trabajo comenzó a ganar reconocimiento. Para 1982, las ventas se habían disparado, y James estaba siendo elogiado por su enfoque innovador y perspicaz del béisbol.

A medida que su influencia creció, James se convirtió en un asesor principal en operaciones de béisbol para los Boston Red Sox en 2003, desempeñando un papel crucial en la construcción de equipos que eventualmente ganaron cuatro campeonatos de la Serie Mundial durante su mandato de 17 años. ¿Por qué creen que al gerente general de los Atléticos de Oakland, Billy Beane, lo quisieron firmar los Medias Rojas?

Aunque otros habían escrito sobre estadísticas de béisbol antes, fue el enfoque único y la incansable búsqueda de respuestas de Bill James lo que realmente lo distinguió. Su trabajo no solo inspiró una avalancha de libros y artículos sobre Sabermetría, sino que también cambió fundamentalmente la forma en que se ve y se analiza el béisbol desde el punto de vista del fanático. Y este es un punto clave en la evolución y expansión de la Sabermetría: al fanático del béisbol siempre le han gustado los “numeritos”.

Aunque lo más interesante, curioso y hasta cierto punto “preocupante” es como las franquicias han adoptado su modelo para aplicarlo e imponerlo en el juego en las últimas dos décadas. En un principio la Sabermetría era una visión “más avanzada o compleja” creada por un fanático del béisbol con conocimiento en estadísticas, pero para los equipos de MLB terminó siendo un modelo económico y administrativo “austero” para seguir compitiendo, además con el apoyo del fanático, más no de peloteros, mánagers y coachs. He aquí la polémica.

Un vistazo a su obra

James, aspirante a escritor y fanático obsesivo (de los que abundaban en el béisbol pero hoy están en extinción), comenzó a escribir artículos sobre béisbol después de dejar el ejército de los Estados Unidos cuando tenía 24 años. Muchos de sus primeros escritos sobre béisbol surgieron mientras hacía turnos de noche como guardia de seguridad en la fábrica de conservas de cerdo y frijoles de Stokely-Van Camp. A diferencia de la mayoría de los escritores, sus artículos no relataban juegos en términos épicos ni ofrecían ideas extraídas de entrevistas con jugadores. Un artículo típico de James planteaba una pregunta (por ejemplo: “¿Qué lanzadores y receptores permiten a los corredores robar la mayor cantidad de bases?”), y luego presentaba datos y análisis que ofrecían una respuesta.

Los editores consideraron los escritos de James tan inusuales que pocos los consideraron adecuados para sus lectores. En un esfuerzo por llegar a una audiencia más amplia, James comenzó a autoeditar un libro anual titulado The Bill James Baseball Abstract, a partir de 1977. La primera edición, titulada 1977 Baseball Abstract: presenta 18 categorías de información estadística que simplemente no se pueden encontrar en ningún otro lugar, contenía 68 páginas de estadísticas detalladas compiladas a partir del estudio de James sobre los “puntajes” (en español usamos más el término “numeritos”) de la temporada anterior y se puso a la venta a través de un pequeño anuncio en The Sporting News.

Setenta y cinco personas compraron el folleto. La edición de 1978, subtitulada La segunda edición anual de la reseña más informativa e imaginativa del béisbol, vendió 250 copias. A partir de 1979, James escribió un avance anual de la temporada de béisbol para la revista Esquire y continuó haciéndolo hasta 1984.

Las tres primeras ediciones del Baseball Abstract le ganaron respeto por su trabajo, incluyendo una reseña muy favorable de Daniel Okrent en Sports Illustrated. Las nuevas ediciones anuales agregaron ensayos sobre equipos y jugadores. En 1982, las ventas se habían multiplicado por diez y un conglomerado de medios acordó publicar y distribuir las ediciones futuras. Se fijan: aquí está otra de las claves del éxito de la Sabermetría: a los medios, periodistas e investigadores les encanta porque genera noticias, crea matrices de opinión e interés masivo, incluso de quienes no siguen el béisbol.

Si bien los escritores habían publicado libros sobre estadísticas de béisbol antes (en particular, Percentage Baseball de Earnshaw Cook, en la década de 1960), pocos habían llegado a una audiencia masiva. Los intentos de imitar el trabajo de James generaron una avalancha de libros y artículos que continúa hasta el día de hoy.

Yo soy un defensor de que en el juego del béisbol los protagonistas y quienes “saben jugar” son los peloteros, mánagers y coachs. Pero a su vez entiendo que al fanático del béisbol -quien no tiene el talento para jugar este complicado deporte- le gusta entender la pelota con estadísticas y la Sabermetría es la “mamá de las estadísticas aplicadas al juego”. Y a los dueños de los equipos les gusta la Sabermetría porque es un modelo inventado, creado y perfeccionado por economistas para abaratar costos, generar noticias y aumentar las apuestas.

Los peloteros y los fanáticos pocas veces estarán de acuerdo, porque pertenecen a dos mundos e intereses opuestos, pero a los inversionistas la Sabermetría les gusta porque habla en su idioma económico. Negocio es negocio y el cliente (en este caso el fanático) siempre tiene la razón (aunque en la calidad del juego no sea necesariamente así).

¿Qué es el D-WAR y cuáles son sus implicaciones en el béisbol contemporáneo?

Aunque todas las estadísticas avanzadas han generado polémica y un rechazo del sector más conservador del béisbol, no se puede negar que a la mayoría de los fanáticos beisboleros les encanta llevar estadísticas, tradicionales y avanzadas, así que la Sabermetría les va como anillo al dedo

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – En el béisbol cada estadística cuenta, al menos así nos lo quieren hacer ver; más hoy que ayer. Digamos que desde siempre ha sido así en lo mediático, sobretodo desde que se profesionalizó este deporte hace ya 150 años. Desde hits y carreras hasta strikeouts y bases robadas, los números revelan el rendimiento de los jugadores en el campo.

Hoy analizaremos una métrica que ha ganado importancia en los últimos años en la defensiva, se denomina el D-WAR, o Defensive Wins Above Replacement, que evalúa la habilidad defensiva de un jugador y su impacto en el juego.

Definición y significado del D-WAR

Es una métrica que mide cuántas victorias adicionales aporta un jugador a su equipo debido a su habilidad defensiva en comparación con un jugador promedio en su posición. Es una manera de cuantificar el valor que un jugador agrega a su equipo a través de su defensa. Un D-WAR alto indica que un jugador tiene un impacto significativo en el resultado del juego debido a su habilidad para evitar carreras y hacer jugadas defensivas clave.

El concepto de WAR (Wins Above Replacement) en el béisbol se remonta a la década de 1980, pero fue popularizado y refinado en los últimos años con el advenimiento del análisis estadístico avanzado. El D-WAR es una extensión de esta idea, centrándose específicamente en la habilidad defensiva de un jugador. Surgió de la necesidad de tener una forma más completa de evaluar el rendimiento de un jugador más allá de las estadísticas tradicionales como promedio de bateo y ERA (promedio de carreras limpias).

¿Cómo se calcula el D-WAR?

Calcular el D-WAR no es una tarea fácil. Implica el análisis de una amplia gama de estadísticas y datos, que van desde jugadas defensivas específicas hasta métricas más generales sobre la efectividad de un jugador en su posición. Se tienen en cuenta factores como el porcentaje de fildeo, las carreras defensivas salvadas, las jugadas realizadas fuera de la zona de fildeo estándar y más. Todo esto se compara con el rendimiento promedio de un jugador en la misma posición para determinar el valor defensivo relativo de un jugador.

Además del D-WAR, hay otras estadísticas que complementan la evaluación del rendimiento defensivo de un jugador. Estas incluyen el UZR (Ultimate Zone Rating), que mide la cantidad de carreras que un jugador ha salvado o permitido en comparación con el promedio en su posición, y el DRS (Defensive Runs Saved), que cuantifica las carreras que un jugador ha salvado o costado a su equipo a través de sus jugadas defensivas.

Implicaciones en el juego

El D-WAR y otras estadísticas defensivas están cambiando la forma en que los equipos evalúan y valoran a los jugadores. Ya no se trata solo de cuántos hits conecta un jugador o cuántas carreras anota, sino también de cuántas carreras puede evitar con su defensa. Esto ha llevado a una mayor valoración de jugadores con habilidades defensivas sólidas, incluso si no son estrellas ofensivas.

Los equipos están utilizando estas métricas para tomar decisiones informadas sobre la composición de sus equipos y para identificar jugadores subestimados que pueden tener un gran impacto en el juego a través de su defensa.

Aunque todas las estadísticas avanzadas han generado polémica y un rechazo del sector más conservador del béisbol, no se puede negar que a la mayoría de los fanáticos beisboleros les encanta llevar estadísticas, tradicionales y avanzadas, así que la Sabermetría les va como anillo al dedo.

Siempre recuerden lo que ya he dicho muchas veces: la Sabermetría no gana juegos, pero abarata costos, genera noticias y aumenta las apuestas. Las victorias en el diamante las gestan los jugadores y mánagers con talento, oportunismo y tenacidad. Las estadísticas son referenciales, las jugadas son vinculantes. A mi me gusta la Sabermetría ¿por qué no? pero no estoy de cuerdo en que se imponga desde las oficinas para decisiones de juego, porque para eso están los mánagers.

Y recuerden algo muy importante: hoy en día para la negociación de los contratos de los peloteros, las estadísticas avanzadas son el currículo del jugador, además de la comercialización de su imagen, para aquel que aplique.