MLB: Tras media temporada…¿La data le da la razón a MLB? | Alfonso Hernández

Tras una marea de críticas analizamos con datos y detalles los efectos de los cambios implementados por MLB en las reglas y dinámica del juego.

VOCES DEL DIAMANTE

BOGOTÁ, COLOMBIA – Llegó la pausa de mitad de temporada y, además de los análisis regulares que se hacen siempre en esta parte de la temporada sobre las posibilidades de cada equipo en ir a la postemporada, los jugadores más destacados candidatos a ganar los premios individuales y los posibles cambios de jugadores antes de la fecha límite de cambios, para esta temporada se agrega un nuevo elemento muy importante a revisar y es cómo están las estadísticas ofensivas en esta primera mitad tomando en cuenta las nuevas reglas que comenzaron a estar en efecto desde 2023.

Para recordar los cambios implementados en 2023, estos fueron:

  • Límite de tiempo para los pitchers en efectuar su lanzamiento y para bateadores entrar en caja de bateo.
  • Eliminación del shift defensivo.
  • Límite de cantidad de lanzamientos a las bases para cuidar corredores.
  • Bases más grandes.

Nos enfocaremos en este análisis a revisar las cifras de esta primera mitad y compararlas con las estadísticas de la temporada anterior para medir si estos cambios tuvieron el impacto deseado o el «desastre» pronosticado por los más puristas sobre la desnaturalización del juego se cumplió.

Antes de entrar en revisión de las estadísticas, es importante recordar cuáles son las intenciones de MLB en relación a estos cambios, como disminuir el tiempo de los juegos, incrementar la producción de carreras e incrementar las acciones dentro del terreno del juego, siempre con el objetivo final de que creciera el espectáculo y su dinámica para buscar incrementar audiencias televisivas y de asistencia en parques enfocados en atraer al público joven y retener al público actual que consume béisbol, ante la creciente aceptación de otros deportes profesionales en USA.

Entonces, vamos al punto y entremos en detalles presentando las comparaciones a nivel de estadísticas ofensivas:

A table with numbers and a number

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A screenshot of a graph

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Comparación Ofensiva entre las primeras mitades de cada liga en 2022 y 2023.

SB (Robo de bases)

  • La principal protagonista y la que más destaca en estas comparaciones a primera vista es el robo de bases, incrementando un 40% para la LN y un 35% para la LA en relación al 2022.

Si había una estadística que se esperaba y durante la temporada fue evidente su aumento, es la del robo de bases, que recuperó el protagonismo dentro del béisbol, principalmente por las restricciones para los lanzadores sobre el cuidado de corredores en base, lo que dejó ese espacio abierto para que se incrementara la intención de conseguir la base extra. Igualmente, ayudó en este incremento, aunque en menor medida, la regla sobre tamaño de las bases, permitiendo a los jugadores ganar centímetros extras y un mejor agarre al arribar a la base.

Definitivamente, este elemento está aportando un gran espectáculo en lo que va de temporada con exhibiciones alucinantes de peloteros como Esteury Ruiz de los A’s, que es el líder en MLB con 43 robos, seguido de Ronald Acuña, quien en una exhibición de todo su talento está combinando todas sus herramientas, incluida la velocidad, alcanzando hasta ahora 42 bases robadas.

No solo ellos exhiben la velocidad y capacidad de robar, en total son más de 13 jugadores a esta altura de la temporada que tienen más de 20 bases robadas, y este elemento está siendo utilizado por varios equipos como herramienta principal de su ofensiva. Un ejemplo de esto son los Rojos y Tampa Bay, que son los equipos que más robos tienen en conjunto con 112 y 111, respectivamente, y junto con ellos, otros 10 equipos suman más de 70 bases robadas en conjunto, lo que reafirma que el robo de base retomó su valor como herramienta para ganar juegos en MLB.

Extrabases (2B – 3B – HR)

Definitivamente, siguen siendo los protagonistas del juego en los últimos tiempos. La era de la búsqueda del «Launch Angle» y del batazo grande llegó para quedarse. Pero ¿podemos asignarle a las nuevas reglas este incremento en comparación a la temporada anterior?

Creo que este es un buen debate. En mi apreciación, la eliminación del shift defensivo ciertamente recuperó para el bateador más opciones para que sus conexiones encontraran espacio y embasarse, pero no creo que haya impactado tanto en este incremento. Los dobles apenas aumentaron en un rango de entre 1.2% y 3.3% para la LN y la LA, respectivamente, lo que estadísticamente no es una cifra material, como sí vimos en los robos de base.

En el caso de los triples, se evidencia algo curioso, ya que en la LN disminuyeron un 7%, mientras que en la LA aumentaron un 10%, algo que en verdad, sin razón específica, muestra más ser un capricho estadístico que una realidad evidente. Creería que con una muestra mayor de casos (recordemos que los triples son el batazo menos común y de menores cifras en el béisbol), a final de temporada se podría ver una tendencia de variación más clara, pero nuevamente reforzamos que los batazos de tres bases estadísticamente son pocos en comparación con los dobles y los cuadrangulares.

Por último, el jonrón como el gran protagonista de la ofensiva en el juego.

¿Cómo podemos decir que el incremento del 5.3% en LN y del 6.3% en la LA de esta estadística sea consecuencia de la eliminación del shift defensivo?

No tiene sentido, ¿verdad?

Si un bateador conecta un cuadrangular, es porque lo único que lo va a detener será la barda de alguno de los jardines y la distancia de ella según sea el estadio. Como comentamos al inicio, esta tendencia de buscar el ángulo de salida (Launch Angle) y el batazo grande es lo que viene predominando en el juego desde las últimas temporadas, bien sea por la capacidad de los bateadores y la búsqueda no solo de jugadores, sino de los equipos de MLB, como herramienta principal de la ofensiva.

Esto es lo que hace que desde hace unas temporadas jugadores como Max Muncy de los Dodgers y Kyle Schwarber de los Phillies sean protagonistas en sus equipos y ocupen los primeros puestos del Line up en ellos, teniendo averages de bateo de menos de 200 puntos, pero con más de 20 cuadrangulares cada uno a estas alturas de la temporada. Cosas que hace algún tiempo no era lo común, la productividad en MLB se fundamenta más que nunca en el cuadrangular y su búsqueda para los equipos hoy día es irrenunciable en las estrategias actuales, teniendo a Braves con 169, Dodgers con 149 y Tampa Bay con 137 como los principales beneficiarios de esa estadística esta temporada.

¿Qué podríamos decir hablando de las nuevas reglas que tenga incidencia en este incremento en general de la cifra de extrabases?

Lo único tal vez sea el reloj para los lanzadores, esa obligación de tener entre 20 o 25 segundos para decidir qué lanzamiento efectuar para dominar a un bateador, llevándolos a tener un error en la ubicación del mismo y no poder tomarse ese tiempo adicional para la batalla mental contra el bateador y engañarlo. Podría ser ciertamente, pero el bateador está sometido a la misma condición de tiempo y, rápidamente entre picheo y picheo, estar listo y lograr su mejor conexión. No hay manera de medir esto con la rigurosidad del caso, pero en mi criterio, aunque es un factor, no creo que tenga tanto peso. ¿Qué opinan ustedes?

Los Sencillos (Hits – H)

Siendo sinceros, esto para mí fue una de las dos grandes sorpresas entre las comparaciones de estadísticas a la ofensiva.

Con la entrada en práctica de la eliminación del shift defensivo, hubiese apostado que el batazo sencillo sería el principal beneficiario, ya que uno entendía que estos eran la principal víctima de las formaciones especiales a la defensa, y por ahora (recordando que esta es una muestra de mitad de temporada), la variación de esta estadística en comparación a 2022 es, porcentualmente, nada material, teniendo la LN un aumento del 1.1% y la LA un minúsculo 0.63%. ¡Vaya que es una sorpresa!

Pero, ojo, si tomamos en cuenta lo comentado cuando hablamos de los extrabases, que la búsqueda actual en el juego es priorizar la conexión fuerte y larga, allí podríamos tener una explicación. Muchas veces, durante las temporadas pasadas, cuando las formaciones especiales a la defensa dejaban esos espacios grandes y apetecibles a la vista de todos para que el bateador buscara dirigir sus batazos por ese lado y no se daban, era algo «frustrante» para el fanático y se escuchaba decir, sobre todo a los fanáticos más tradicionales: «¿Por qué no toca la bola por el espacio?», «¿Por qué no batea hacia ese gran espacio que le dejan?».

Pero siempre la tendencia era dejar al bateador libre y este concentrarse en el batazo fuerte, lo que en la mayoría de los casos resultaba víctima del shift defensivo (por eso lo eliminan). Y si bien ahora no es legal esta formación, el bateador menos que menos renunció a su búsqueda de conexiones fuertes.

Un caso especial a comentar en esta estadística del sencillo es el otro «Unicornio» del juego actualmente, que es Luis Arráez (con el permiso del Unicornio Mayor, que es Ohtani), que en contra de todas las tendencias comentadas desde la temporada pasada que ganó el liderato de bateo de la Liga Americana, y esta temporada lidera cómodo el de la Liga Nacional, coqueteando fuertemente con la cifra de los 400 de Avg, si busca repartir sus batazos, en su mayoría sencillos, por todo el terreno de juego, convirtiéndolo en un maestro de ese arte. Arráez logró el liderato de bateo del 2022 con 84% de sus batazos siendo sencillos, y en esta temporada actual, esa estadística representa el 85% de sus conexiones, convirtiéndolo en un caso contrario a la tendencia y un talento especial que destaca por su habilidad de regar de batazos todo el campo sin priorizar la fuerza y buscar la conexión de largo alcance.

El average, los embasados y slugging (BA – OBP – SLG)

El average de bateo solo aumentó para la LN de 243 a 251, lo que representa un 3.3%, mientras que para la LA tuvo un casi imperceptible 1.25% de incremento, de 242 a 245 en avg.

Nuevamente, esto para el análisis estadístico es una variación nada material que va de la mano con lo comentado sobre los batazos sencillos y la búsqueda de batazos grandes, entendiendo que el cambio de reglas no influye para las metas de averages de los jugadores, ya que, para esta estadística, un hit es eso, aunque sea sencillo o extrabase.

El OBP (porcentaje de embasado) apenas subió un 2.85% para la LN y un 1.95% para la LA, ayudados más allá del leve incremento en sencillos y extrabases, por los boletos recibidos que aumentaron solo un 1.5% en la LN y un 3% en la LA, pero que inciden en el cálculo de esta estadística.

Finalmente, el slugging es la cifra que de todas estas tuvo la mayor variación, con un aumento del 4% para la LN y del 3.6% para la LA, debido al incremento comentado de los extrabases, principalmente de los cuadrangulares.

Sin mucho que comentar aquí, porque estas estadísticas son el reflejo de lo explicado en las anteriores estadísticas.

Los Ponches recibidos (SO)

Estos números tampoco reflejan un gran cambio entre esta temporada y la anterior, manteniéndose estadísticamente estables y en línea con tendencias pasadas. El ponche, al igual que el jonrón y la búsqueda de extrabases, van de la mano en los últimos tiempos y, aun con el cambio de reglas, nada varió mucho hasta ahora. Para los bateadores, fallar su turno ponchándose es lo mismo que tratar de colocar la bola en juego. El ponche no es motivo para renegar del objetivo de contacto fuerte. La comparativa actual muestra que para la LN disminuyó esa estadística en un 1.2%, mientras que para la LA aumentó un 2.6%, dejando estas cifras dispares entre ambas ligas, posiblemente debido a la mayor tendencia de poder histórica de la LA, pero sinceramente, a nivel de estadística, nada definitivo.

Las Carreras anotadas (R)

La dejé para último a comentar porque, junto con la cifra de sencillos, es la otra estadística que me sorprendió de todas a la ofensiva. Si ya vimos y analizamos que aumentaron los robos de base y los extrabases, y eso repercutió en el incremento del average y OBP, se esperaría que la variación de carreras (que es indirectamente uno de los objetivos del cambio de reglas de MLB) fuera incrementada en mayor medida de lo que hasta ahora se dio.

Si bien la variación de carreras aumentó, como algo casi inevitable debido a las condiciones favorables para los bateadores sobre los lanzadores bajo las nuevas reglas, el incremento fue solo del 2.1% para la LN y del 4.85% para la LA. Esto se traduce en que hasta ahora la consecuencia de todos estos cambios no se ha reflejado en juegos con tantas carreras.

Considerando la eliminación de formaciones defensivas (shift), el gran aumento en los robos de base y extrabases, los lanzadores, de una manera u otra, se las han arreglado para que el resultado final, traducido en carreras en contra, no sea tan elevado. ¿Se puede decir que los bateadores, aun con estas ventajas, siguen dejando muchos corredores en base esperando remolque en su afán de la búsqueda del gran batazo? Sinceramente, es una combinación de ambas cosas y, adicionalmente, hay otro elemento muy importante que es la defensa hasta ahora.

Según cifras de MLB en lo que va de esta temporada, el número de jugadores que se embasaron por errores, a esta altura de temporada, es el menor de las últimas 10 temporadas, lo que se traduce en un incremento muy grande en el desempeño defensivo, y esto ayuda demasiado para evitar carreras.

Al final, por combinación de todo esto, las carreras anotadas no han sido gran protagonista, y eso ayuda a que el incremento de actividad que tenemos en el juego por el efecto de los cambios de reglas no esté desvirtuando la competitividad del mismo ni reflejando grandes cantidades de carreras en los juegos.

Pero entonces, ¿qué podemos concluir al ver todas estas cifras a la ofensiva?

¡Ya va! … Antes de llegar a ese punto, abordemos otros datos. Y aunque no era lo principal de revisar en este análisis (que son las cifras ofensivas), no podemos dejar a un lado cómo están los números del pitcheo en este periodo. Veamos rápidamente las cifras al momento de los lanzadores y cómo se han afectado con el cambio de reglas:

Comparación de estadísticas globales de pitcheo entre las primeras mitades del 2022 y 2023.

Efectividad (ERA)

La gran víctima de todos estos cambios y para el récord de los lanzadores tuvo una variación del 5.8% en la LN y del 9.3% en la LA. Definitivamente, la gran sacrificada en procura del «incremento» del espectáculo. En mi caso particular, no me agrada tanto debido a mi predilección por el lado del pitcheo en el béisbol.

Siempre he admirado y me inclino a apreciar más la capacidad de un gran lanzador que la de un bateador, pero ojo, son solo gustos personales. Sabemos que la mayoría se deslumbra más por la ofensiva ¿No es así?

Bases por Bolas y Balks (BB – BK)

Si los lanzadores tienen que lidiar con un reloj que les marca el tiempo para, además de lanzar con más premura, tener que ser efectivos en las localizaciones de los lanzamientos, es normal que tengan menos eficiencia en esta tarea y aumente el número de boletos otorgados. Adicionalmente, los Balks son otra consecuencia directa de esta reducción en el tiempo de lanzar que, combinado con la presión de los corredores en bases que están en situación de amenaza constante, hace que todo se combine para incrementar este tipo de error (no registrados como error en los Box Scores).

Los Boletos aumentaron un 1.5% en la LN y un 3% en la LA, mientras que los Balks fueron los que experimentaron mayor variación, aumentando un 135% en la LN y un 41% en la LA. Estas cifras son consecuencia directa de las nuevas reglas.

Wild Pitch, Whip, Ponches cada 9 episodios y relación de Ponches por Boleto (WP – WHIP – SO/9 – SO/BB)

Estas estadísticas no han experimentado cambios importantes hasta ahora, incluso los lanzamientos wild disminuyeron un poco. Se podría decir que son las estadísticas más lineales y sin variación entre las cifras para los lanzadores, comparándolas con la temporada anterior.

Embasados por errores a la defensiva (ROE)

Como se mencionó en el comentario relacionado con las carreras anotadas, esta es la estadística «salvadora» hasta ahora para que las carreras anotadas y la efectividad de los lanzadores no se hayan disparado aún más. El número de corredores embasados por errores a la defensiva disminuyó en comparación con la temporada de 2022 y está sirviendo como soporte clave para que las estadísticas de los lanzadores no sean peores. La LN disminuyó un 19.7%, mientras que la LA bajó un 16.2% en comparación con 2022.

Ahora que ya vimos estas estadísticas, ¿Podemos llegar a los comentarios y conclusiones finales?

¡No! Aún nos falta saber algo más allá de este montón de números y estadísticas. Si todo esto se hizo para buscar un aumento de atención de los fanáticos en los estadios y, sobre todo, en las audiencias de TV, ¿cómo va ese tema? ¿Será que el «sacrificio» de los lanzadores ha valido la pena?

Duración de Juegos
Sin discusión, aquí los números son más que visibles y demoledores. La duración de los juegos disminuyó en promedio 30 minutos menos en comparación con el promedio de las últimas temporadas a partir de esta temporada, como consecuencia del reloj implementado. Aquí no hay sorpresas, y para eso se probó por varias temporadas en las ligas menores. Los resultados en este punto estaban garantizados.

Estadísticas de audiencias de TV

Según información publicada a finales de junio por Yahoo Sports, tomando como fuente el portal web Sportico, para la fecha de publicación (30 de junio), la audiencia televisiva en Estados Unidos, principalmente en cifras de cuatro grandes empresas como ESPN, FOX, TBS y FS1, había aumentado un 26% en comparación con la misma fecha en 2022.

Esto también se suma a las suscripciones en aumento de las operadoras locales de cada equipo. Esta es una gran noticia y está en línea con lo que MLB apuntaba con estos cambios de reglas.

Estadísticas de asistencia a estadios como locales

Según estadísticas de asistencia disponibles en portales como ESPN y la misma MLB, casi todos los equipos de MLB han aumentado su promedio de asistencia en 2023 en comparación con 2022, incluyendo una estadística publicada el 26 de junio en el portal de MLB Communications, donde reflejaba que 1.5 millones de fanáticos asistieron durante el fin de semana anterior a esa publicación, consiguiendo un promedio de 35,000 asistentes por juego en fines de semana consecutivos. Esto representa una cifra que no se conseguía desde 2015.

Otro punto a favor de MLB en su cruzada por elevar la atención y el regreso de los fanáticos como objetivo principal del cambio de reglas.

Algunas preguntas en el aire…

  • ¿Son estos incrementos en audiencia y asistencia de fanáticos resultado 100% de estas nuevas reglas?
  • ¿Acaso el brillo de estrellas con nombre propio como Ohtani, Acuña y el renacer en esta temporada de equipos tradicionales como los Orioles y los Reds con jugadores jóvenes y electrizantes es un motivo para estos incrementos?
  • ¿O tal vez el hecho de que la división más fuerte del béisbol (con equipos con gran cantidad de fanáticos y poder como los Yankees de Nueva York y los Red Sox de Boston) tenga a todos con un récord por encima de .500 de promedio de victorias, lo que tiene a una gran cantidad de fanáticos optimistas y pendientes del juego?

¡Todo cuenta! Y aunque el espectáculo es de los jugadores y para ellos será siempre el mayor mérito, no se puede desconocer y menospreciar que las metas a alcanzar por parte de MLB con todas estas reglas en efecto para esta temporada se están consiguiendo, y sería mezquino mirar hacia otro lado y no reconocer que son parte de este logro.

Ahora creo que podemos hablar de impresiones y comentarios finales con los datos e informaciones compartidas, ¿no?

Conclusiones:

La implementación de nuevas reglas ciertamente modificó la dinámica del juego, volviéndolo más rápido y con acciones continuas más frecuentes, lo que le regresa el interés y más atención, sobre todo de las audiencias más jóvenes.

El incremento del robo de bases se traduce, en mi apreciación, como el reencuentro con un elemento del juego que aporta mucha electricidad y es vistoso. Si no, veamos el ejemplo del espectáculo que fue ver a Elly de la Cruz robarse tres bases en una entrada, incluido el home plate, o el show de Ronald Acuña y Esteury Ruiz al conseguir números no vistos desde hace mucho tiempo.

Más allá de ver incrementarse los extrabases, las bases robadas y casi todas las estadísticas ofensivas, la diferencia de carreras y la competitividad no se han visto afectadas. Al contrario, podemos decir que, exceptuando a los Royals de Kansas City y a los decaídos A’s de Oakland, la competitividad entre el resto de los equipos de MLB se incrementó, convirtiendo esta temporada hasta ahora en una de las más parejas en mucho tiempo.

Las cifras de crecimiento en la asistencia a los estadios y en audiencia son el gran triunfo y consecuencia de ver esta competitividad, y en buena parte, eso se debe a las nuevas reglas, principalmente a la reducción del tiempo de los juegos. Sí, queridos puristas, aunque nos duela (y me incluyo en eso, ya que alcé mi voz y fui uno de los que se quejó de algunas de estas reglas), hay que ser ecuánimes y aceptar que, por ahora, estos resultados están impactando positivamente en el juego dentro y fuera del terreno.

No todo es color de rosa y perfecto… El trabajo de los lanzadores es la principal víctima de todos estos cambios. La presión del reloj y el resto de las reglas ha impactado enormemente en el rendimiento individual de los abridores y ha sobrecargado a los relevistas. Casualmente, esta temporada hasta ahora es una en la que las lesiones en los lanzadores se han presentado de manera más frecuente, y esto podría representar un riesgo para el desarrollo natural del juego, sobre todo para los brazos jóvenes. Recordemos que el espectáculo no solo es de los bateadores.

Con esto concluyo este análisis, que es solo una apreciación personal basada en datos y números de mitad de temporada. Cada quien es libre de sacar sus propias conclusiones y darle un significado diferente, y ahí radica lo bonito del béisbol y de la vida: ¡no hay verdades absolutas!

Espero que hayan disfrutado de este artículo y que nos encontremos nuevamente muy pronto.

Alfonso Hernández es especialista de análisis estadístico, colaborador de Diamante23 y socio de Club 11:11. Puedes contactarlo via email.

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