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El punto medio entre el Wrigley Field y el Fenway Park es The Ballpark

CAFÉ CON BÉISBOL

MEDELLÍN, Colombia – Pasó la semana del Juego de Estrellas, con todo el encanto que abarca su festividad, como el Juego de Futuras Estrellas, el Derby de Cuadrangulares y el Fan Fast. A pesar de que los equipos ya habían superado los 81 juegos realizados del calendario de 162 encuentros de temporada regular, es el Juego de Estrellas de la MLB que demarca en cada campaña la mitad de temporada.

El All Star Game 2024 se ha realizado en el Globe Life Field, casa de los Rangers de Texas, el cual comenzó a funcionar en el año 2020 y es en la actualidad el último parque de pelota construido e inaugurado en Grandes Ligas, así que cuenta con lo más novedoso, moderno, confortable y mejores bondades que ofrecen los recintos deportivos de última generación de primer mundo, a diferencia del Fenway Park (casa de los Medias Rojas de Boston, inaugurado en el año 1912), y el Wrigley Field (casa de los Cachorros de Chicago, inaugurado en el año 1914).

No obstante, tanto el Fenway Park como el Wrigley Field son considerados las catedrales de Las Mayores, ya que mezclan el encanto de la antigüedad arquitectónica con las comodidades y beneficios actuales, gracias a sus remodelaciones, además de lo que representan para la Major League y el béisbol en general los Medias Rojas de Boston y los Cachorros de Chicago, equipos de tanta historia, tradición, arraigo y abolengo, al igual que sus parques icónicos y memorables, ideales para albergar no solo a las novenas que residen en ellos, sino también para ser sedes de los Juego de Estrellas de Grandes Ligas.

Juego de Estrellas Wrigley Field, Chicago, 1990

La última vez que se realizó un juego de estrellas en la casa de Los Cachorros de Chicago fue en el año 1990, que no solo es reconocido por ser el primer juego de esta clase de la última década del segundo milenio, sino que además formaba parte inicial de una de las más notables generaciones de peloteros en la historia de las Grandes Ligas.

Con el norteamericano Bob Welch como el lanzador abridor, la Liga Americana contó con la siguiente alineación titular: Rickey Henderson (LF), Wade Boggs (3B), el cubano José Canseco (RF), Cal Ripken Jr. (SS), Ken Griffey Jr. (CF), Mark McGwire (1B), el puertorriqueño Sandy Alomar Junior (C) y Steve Sax (2B). Mientras que por la Liga Nacional alinearon Lenny Dykstra (CF), Ryne Sandberg (2B), Will Clark (1B), Kevin Mitchell (LF), André Dawson (RF), Chris Sabo (3B), el italoamericano Mike Scioscia (C), y “El Mago” Ozzie Smith (SS). El lanzador abridor fue Jack Armstrong.

Entre la banca de la Liga Americana destacaban Cecil Fielder, Dave Parker, Kirby Puckett, el austriacoamericano Alan Trammell, los dominicanos George Bell y Julio Franco, y el venezolano Osvaldo Guillén. Impresionante que entre los jugadores reserva de la Liga Nacional se encontraban Darryl Strawberry, Tony Gwynn, Barry Bonds, Barry Larkin, Shawon Dunston, Matt Williams y los puertorriqueños Benito Santiago, Roberto Alomar y Bobby Bonilla.

En cuánto a los lanzadores se refiere, en el nuevo circuito se encontraban los notables Roger Clemens, Dennis Eckersley, Randy Johnson y Bret Saberhagen, mientras que por el viejo circuito destacaban el nicaragüense Denis Martínez, el dominicano Ramón Martínez y el cerrador Jhon Franco.

La Liga Americana derrotó a la Liga Nacional 2 carreras por 0, destacando que fueron apenas 2 hits conectados en todo el juego por el la Liga Nacional, la menor cantidad registrada en la historia del clásico de mitad de temporada. Además es hasta el momento el único Juego de Estrellas en el que en ambas escuadras había un jugador con el mismo nombre y apellido, en la Liga Americana el lanzador de los Orioles de Baltimore Greg Olson, mientras que en la Liga Nacional, fue el receptor de Los Bravos de Atlanta quien era su doblemente homónimo.

Aunque Wade Boggs y el puertorriqueño Sandy Alomar Jr. conectaron dos imparables cada uno, el jugador más valioso fue el dominicano Julio Franco, quien impulsó las dos carreras de la Liga Americana y del juego con un doble en tres turnos al bate.

Para ese año aún no existía el Bateador Designado en la Liga Nacional ni se realizaban los juegos interligas en temporada regular (sólo e enfrentaban equipos de Liga Americana y Liga Nacional en las Series Mundiales), así que la combinación de ver jugar a los peloteros más destacados de la Americana en un estadio de la Liga Nacional, especialmente al trío estelar de los Atléticos de Oakland Rickey Henderson, el cubano José Canseco, y Mark McGwire, y al joven sensación de los Marineros de Seattle Ken Griffey Jr., y en el Wrigley Field, con toda su historia y encanto, generó una atmósfera difícilmente inigualable.

Juego de Estrellas The Ballpark en Arlington, Texas, 1995

Fue el primer Juego de Estrellas realizado en Arlington, Texas, más específicamente en el área de Dallas – Fort Worth. The Ballpark fue testigo de una de las mejores generaciones de peloteros en la historia de Grandes Ligas, que incluye la que es considerada hasta la fecha, la generación dorada de beisbolistas boricuas en el mejor béisbol del mundo, misma que apenas en el para entonces recién pasado mes de Febrero, conformó a través de la novena Senadores de San Juan en Puerto Rico, el Dream Team boricua que ganó la Serie del Caribe invicto de ese año.

El ambiente era más que extraordinario porque el estadio apenas se había inaugurado al inicio de la temporada del año anterior (1994), al igual que el Progressive Field de los para entonces Indios de Cleveland y superó al Coors Field del los Rockies de Colorado como sede del encuentro Todos Estrellas, a pesar de que el aforo de los rocallosos era el estadio más nuevo del momento en Grandes Ligas, al haber sido inaugurado ese mismo año (1995).

La alineación titular de la Liga Nacional estuvo conformada por Lenny Dykstra (CF), *Tony Gwynn(RF), Barry Bonds (LF), el italoamericano *Mike Piazza (C), *Fred McGriff (1B), Ron Gant (DH), *Barry Larkin (SS), el mexicano Vinny Castilla (3B) y el también italoamericano *Craig Biggio (2B), con el japonés Hideo Nomo como lanzador abridor.

La Liga Americana por su parte alineó con Kenny Lofton (CF), los boricuas Carlos Baerga (2B), y *Edgar Martínez (DH), *Frank Thomas (1B), Albert Belle (LF), *Cal Ripken Jr. (SS), *Wade Boggs (3B), *Kirby Puckett (RF), y el puertorriqueño *Iván Rodríguez (C). El lanzador abridor fue *Randy Johnson.

El impacto inmediato generado en Grandes Ligas por el japonés Hideo Nomo ese año fue tal, que en su primer año en el Big Show fue el lanzador abridor de la Liga Nacional, a pesar de que *Greg Maddux formaba parte de ese equipo. También destacaba entre los lanzadores del viejo circuito el zurdo dominicano de los Expos de Montreal Carlos Pérez. Entre los lanzadores de la Liga Americana saltaban a la vista el estelar cerrador *Lee Smith, el nicaragüense Dennis Martínez y el cerrador dominicano José Mesa.

En cuanto a los jugadores reservas se refiere, es necesario mencionar a cada uno de ambos conjuntos porque realmente es algo impresionante:

Los jugadores de posición reservas de la Liga Nacional fueron Darren Daulton, Mark Grace, Jeff Conine, Ron Gant, Reggie Sanders, los italoamericanos Mickey Morandini y Dante Bichette, el mexicano Vinny Castilla, el puertorriqueño Bobby Bonilla y los dominicanos José Offerman, Raúl Mondesí y Sammy Sosa.

El equipo de la Liga Americana por su parte contó con los jugadores reservas Mike Stanley, Mark McGwire, Mo Vaughn, Paul O’Neil, Kenny Lofton, Jim Edmonds, el hispanoamericano Tino Martínez, el germanoamericano Kevin Seitzer, el italoamericano Gary DiSarcina, el quisqueyano Manny Ramírez y el boricua *Roberto Alomar.

The Ballpark en Arlington fue sede de ese Juego de Estrellas que contó con 17 jugadores que después de finalizadas sus carreras, fueron exaltados al Salón de la Fama de Grandes Ligas (jugadores resaltados con un asterisco (*), incluyendo a Ken Griffey Jr. y a Ozzie Smith, quienes fueron seleccionados para el Juego de Estrellas pero no asistieron a la cita), considerando que deberían ser 21 en total, ya que por las razones ampliamente conocidas, no han logrado el ingreso al recinto de los inmortales (Barry Bonds, Mark McGwire, Manny Ramírez y Sammy Sosa).

Hubo dos aspectos importantes más en éste Juego de Estrellas, los cuales no podemos dejar de destacar:

Primero, a diferencia del equipo todos estrellas de la Liga Americana, que contó con hasta cuatro inicialistas (Frank Thomas, Mark McGwire, Mo Vaughn y Tino Martínez), el conjunto de los más destacados de la Liga Nacional estuvo conformado por sólo dos peloteros defensores de la primera base (resaltando que Jeff Conine fue seleccionado como guardabosques), el titular Fred McGriff y el reserva Mark Grace, lo que hace notar la ausencia del venezolano Andrés Galarraga para éste gran encuentro realizado el 11 de Julio de ese año. El Gran Gato de Venezuela estaba tan encendido para el momento, que apenas una semana antes (el 3 Julio), bateó de 6 – 6, 2 cuadrangulares, 1 doble y 3 inatrapables con 5 impulsadas en un mismo encuentro. Los números impuestos por éste trío de excelsos toleteros (McGriff, Grace y Galarraga), tanto para el momento del Juego de Estrellas como para el final de temporada, denota que el Gran Gato de Venezuela debió estar presente en el clásico de verano de ese año: Fred McGriff .280 de Average, 27 Cuadrangulares y 93 Carreras Impulsadas. Mark Grace .326 de Average, 16 Cuadrangulares y 92 Careras Impulsadas. Andrés Galarraga .289 de Average, 31 Cuadrangulares y 106 Carreras Impulsadas.

Segundo, a pesar de que el puertorriqueño Roberto Alomar asistía a su sexto Juego de Estrellas consecutivo, venía de ganar recientemente dos Series Mundiales consecutivas con Azulejos de Toronto (1992 – 1993), y de lograr tres temporadas al hilo con promedios sobre .300 de Average (.310, .326 y .306), fue su coterráneo Carlos Baerga el titular de ese clásico de verano, y el mismo juego explicaría la razón de ese hecho poco resaltado pero no menos importante, y es que antes de su definición, en el trámite del encuentro y con el juego empatado a 2 carreras, Baerga llevaba noche perfecta, de 3 – 3 con un Doble y una carrera anotada, claramente el pelotero más destacado del Juego de Estrellas hasta el momento y claro candidato a Jugador Más Valioso en caso de que lograra el triunfo la Liga Americana, a pesar de que la otra carrera del joven circuito fue producto de soberbio Vuelabardas de Frank Thomas.

El Juego de Estrellas de 1995 en The Ballpark en Arlington siempre será recordado porque los pitchers de la Liga Americana limitaron a la tórrida ofensiva de la Liga Nacional a sólo 3 hits, solo que esos tres indiscutibles fueron 3 maderazos solitarios de cuatro esquinas, los dos primeros conectados por los italoamericanos Craig Biggio y Mike Piazza en los innings 6 y 7 respectivamente, para acercar a la Nacional y luego igualar el marcador, después de que la Americana fabricara sus 2 carreras en el cuarto episodio. Finalmente en el 8vo inning Jeff Conine conectó el tercer Jonrón solitario del viejo circuito para dar cifras definitivas al marcador, erigirse como el Jugador Más Valioso del juego, quitándole de las manos el prestigioso galardón al estelar puertorriqueño Carlos Baerga.

Juego de Estrellas Fenway Park, Boston 1999!

Último juego de Estrellas de la década, del siglo y por supuesto, del milenio. Clásico de verano en el que se impuso como anfitrión el Fenway Park (a pesar de que ese mismo año fue inaugurado el Safeco Field de los Marineros de Seattle), que reunió a los peloteros más admirados y destacados del momento de ambas ligas.

El ambiente en el Fenway Park fue insuperable. Apenas nueve meses atrás había culminado una de las temporadas más memorables de todos los tiempos en Las Mayores, en la que el dominicano Sammy Sosa y el estadounidense Mark McGwire superaron el record de más Jonrones conectados en una temporada de 61, impuesto en el año 1961 por el rumanoamericano Roger Maris, además de que Ken Griffey Jr. venía de despachar 56 Vuelacercas en años consecutivos (1997-1998), y no conforme con eso, un día antes se enfrascó en una de las luchas más sorprendentes en el Derby de Cuadrangulares con Mark McGwire, al que finalmente superó para ganar el evento, fijando su posición de máximo artillero junto a Sosa y McGwire.

Como si eso no fuera suficiente, en la temporada inmediatamente anterior el principal protagonista fue el rey de los batazos, el Jonrón, cuando hasta 13 peloteros (un mexicano, un venezolano, un puertorriqueño, dos cubanos, tres dominicanos y cuatro estadounidenses), despacharon 40 o más Cuadrangulares, Mo Vaughn 40, Alex Rodríguez 42, Rafael Palmeiro 43, Andrés Galarraga 44, Manny Ramírez 45, Juan González 45, Vinny Castilla 46, José Canseco 46, Albert Belle 49, Greg Vaughn 50, Ken Griffey Jr. 56, Sammy Sosa 66 y Mark McGwire 70.

La alineación titular de la Liga Nacional la integraron Barry Larkin (SS), el canadiense Larry Walker (RF), el dominicano Sammy Sosa (CF), Mark McGwire (1B), Matt Williams (3B), Jeff Bagwell (DH), Jeromy Burnitz (LF), Jay Bell (2B), y el germanoamericano Curt Schilling como lanzador abridor.

La Liga Americana por su parte conformó su alineación titular con Kenny Lofton (LF), el mexicoamericano Nomar Garciaparra (SS), Ken Griffey Jr. (CF), el quisqueyano Manny Ramírez (RF), Jim Thome (1B), Cal Ripken Jr. (3B), el cubano Rafael Palmeiro (DH), los boricuas Iván Rodríguez (C), y Roberto Alomar (2B), con el quisqueyano Pedro Martínez como lanzador abridor.

Los jugadores reserva del viejo circuito fueron Mike Lieberthal, Sean Casey, Jeff Kent, Ed Sprague, Brian Jordan, Gary Sheffield, el australiano Dave Nilsson, el cubanoamericano Luis González, el venezolano Alex González y el dominicano Vladimir Guerrero. Jeromy Burnitz asistió al clásico de verano como reserva pero jugó en calidad de titular en sustitución del titular Tony Gwynn, quien a pesar de haber estado presente no participó.

Lamentablemente el venezolano Andrés Galarraga no fue partícipe de éste Juego de Estrellas a pesar de que registraba 3 temporadas consecutivas de más de 40 Cuadrangulares,. Su ausencia en el evento fue debido al cáncer que padeció. Lo que sí pareció a todas luces una injusticia fue la no participación del patruyero norteamericano Greg Vaughn, quien en la campaña anterior despachó 50 maderazos de cuatro esquinas y al final de esa zafra (1999), conectó 45 bombazos más y para el momento esra uno de los más destacados bombarderos.

La reserva del joven circuito estuvo conformada por Brad Ausmus, Ron Coomer, Shawn Green, Harold Baines, John Jaha, Derek Jeter, el germanoamericano B.J. Surhoff, los dominicanos José Offerman y Tony Fernández, los venezolanos Omar Vizquel y Magglio Ordóñez, el puertorriqueño Bernie Willimas y el cubano Rafael Palmeiro, que participó en calidad de titular en sustitución de su coterráneo José Canseco, quien no pudo ver acción ni en el Derby de Jonrones, ni en el juego por

lesión en la espalda, lo que provocó un lamento generalizado ya que para el momento era el líder de la Liga Americana con 31 Cuadrangulares. El Líder de la Liga Nacional era el dominicano Sammy Sosa con 32 Bombazos, mientras que en cuanto a promedio de bateo se refiere, para el momento el canadiense Larry Waker era el líder absoluto con .382 de Average.

Los lanzadores de la Nacional fueron Andy Ashby, Ken Bottenfield, Paul Byrd, Mike Hampton, Randy Johnson, Kevin Millwood, Rob Nen, Scott Williamson, los germanoamericanos Trevor Hoffman, Billy Wagner y Curt Schilling, y como único pitcher latinoamericano el dominicano José Lima.

Los lanzadores de la Americana fueron Dave Cone, Mike Mussina, Charles Nagy, Troy Percival, John Wetteland, el germanoamericano Jeff ZimMermann, los puertorriqueños José Rosado y Roberto Hernández, el dominicano Pedro Martínez y el panameño Mariano Rivera.

La razón especial por la cual resaltar en ésta ocasión a cada uno de los peloteros participantes del Juego de Estrellas en el Fenway Park de Boston, es que previo al inicio del encuentro fueron homenajeados los “Jugadores del Siglo”, con la presencia de los peloteros aún con vida de esa honorable selección e incluyendo a los aún activos en el juego, Roger Clemens, Mark McGwire, Cal Ripken Jr., Tony Gwynn y Ken Griffey Jr.. Sobre el terreno de juego del Fenway Park coincidieron con el polacoamericano Carl Yastrzemski, los germanoamericanos Warren Spahn, Bob Feller y Mike Schmidt, el dominicano Juan Marichal, Carlton Fisk, el de ascendencia boricua Reggie Jackson, George Brett, Paul Molitor, Brooks Robinson, Frank Robinson, Dennis Eckersley, Harmon Killebrew, Steve Carlton, Tom Seaver, Bob Gibson, Rollie Fingers, Eddie Murray, Robin Roberts, Lou Brock, Joe Morgan, Ozzie Smith, Robin Yount, Ernie Banks, Rickey Henderson, Al Kaline, Ralph Kiner, Hank Aaron, Willie Mays y Stan Musial.

Algunos de los “Peloteros del Siglo” no estuvieron presentes por deceso (obviamente), como Christy Mathewson, Lefty Grove, Walter Johnson, Cy Young, Ty Cobb, Mickey Mantle, los germanoamericanos Honus Wagner, George Herman “Babe” Ruth, y Lou Gehrig, así como los italoamericanos Yogi Berra y Joe DiMaggio, o por alguna otra limitación, tales fueron los casos de Sandy Koufax, Nolan Ryan, Johnny Bench y Pete Rose.

Todos los peloteros y ex peloteros presentes mencionados, los Todos Estrellas de la Liga Americana y de la Liga Nacional, así como los “Jugadores del Siglo”, se alinearon uno al lardo del otro, uniendo las cuatro almohadillas del Fenway Park, y así recibieron al piloto de la Segunda Guerra Mundial por 3 años y considerado el mejor bateador en la historia del juego, Ted Williams, quien desde la pared del jardín central, ingresó al terreno de juego rumbo al diamante en un carro de golf.

Hasta ese momento no había iniciado el juego pero lo sucedido hasta ese instante, había pagado cien mil veces el valor de cada entrada al estadio.

El encuentro lo ganó la Liga americana 4 careras a 1, sin que se conectara un solo cuadrangular a pesar de la aglomeración de tan notables Sluggers en ambos equipos. El ganador del juego y Jugador Más Valioso fue el quisqueyano Pedro Martínez, al ponchar a cinco de los seis bateadores que enfrentó en 2 innings lanzados. Lo perdió el germanoamericano Curt Schilling. Ni ellos mismos pudieron anticipar que un lustro más tarde liderarían el pitcheo de los patirrojos para ganar la Serie Mundial.

Habían muchos estadios recién inaugurados en Grandes Ligas para el momento, propicios para albergar el Juego de Estrellas de 1999, mas como bien lo expresó el actor y fanático número uno del Béisbol Kevin Costner durante el comienzo de la transmisión de televisión durante un instante de la ceremonia inaugural: “En este último verano del siglo XX, el Juego de las Estrellas de ésta noche se jugará bajo el gigantesco Monstruo Verde de Boston. No sería adecuado en ningún otro lugar”.

Para el momento se podría decir que el Wrigley Field, el Yankee Stadium (el nuevo Yankee Stadium fue inaugurado en el 2009), y el Dodger Stadium tenían y mantienen la magnitud del Fenway Park para haber recibido a los “Todos Estrellas” de ambas ligas y a los “Jugadores del Siglo”, mas hubo para el momento dos aspectos de notable relevancia que le dieron total sentido a la frase del célebre actor Kevin Costner:

1-) La cantidad de súper estelares del juego del pasado en el evento, Carlton Fisk, Roger Clemens, Carl Yastrzemski y Dennis Eckersley. Juan Marichal, Tom Seaver y por supuesto, el principal homenajeado, Ted Williams, además de los estelares patirrojos del momento, el mexicoamericano Nomar Garciaparra y el dominicano Pedro Martínez.

2-) La construcción de un nuevo estadio para los Medias Rojas estaba por iniciar.

Lo vivido esa noche en el Fenway Park, es sin lugar a dudas lo mejor que se ha visto sobre un terreno de un estadio de Béisbol, fuera de la acción de un juego o Derby de Cuadrangulares y relacionado con éste deporte. Es quizás la única vez que los peloteros más destacados de pasadas décadas, se reúnen sobre un terreno de juego, admirándose mutuamente porque el testigo de lo más grande que se ha realizado sobre un terreno de juego estaba en buenas manos, porque lo más grande que se ha realizado sobre el terreno de juego no solo se consigue en el pasado, sino que también se vivía en el presente.

Pelota cometa, humo en el bate, la veo – la bateo!

Entre todos los peloteros que componen el núcleo seleccionado como los “Jugadores del Siglo”, existen decenas de anécdotas muy particulares pero nos enfocaremos en tres nada más.

El Short Stop germanoamericano Honus Wagner, quien se desempeñó desde 1897 en Grandes Ligas por 21 años (los 3 primeros con el equipo Louisville Colonels y los siguientes 18 con los Piratas de Pittsburgh, hasta 1917), es estimado como uno de los mejores Short Stops en la historia de Las Mayores y forma parte de los “Jugadores del Siglo” que fueron homenajeados en el Juego de Estrellas en Fenway Park, Boston, en el año 1999.

Aunque para su época ya los peloteros utilizaban guantes de cuero a la defensiva, se empleaban en ambas manos porque eran muy pequeños, ajustados y ceñidos a cada mano. Aún no eran especializados para la práctica del Béisbol.

Las manos de Wagner eran considerablemente más grandes respecto al tamaño promedio de manos del hombre, lo cual fue una de las razones de un hábito muy particular que patentó al fildear cada rodado desde el campo corto, recoger automáticamente algo de tierra al atrapar la esférica desde el suelo. Por eso en sus lanzamientos desde el Short Stop hacia la Inicial o cualquier otra posición, la pelota en su recorrido dejaba una estela en el aire, como la cola de un cometa, como un objeto volador rompiendo el aire y dejando humo a su paso.

La particularidad de la pelota con una estela dejada en el aire en su recorrido como un cometa, cual humo que deja a su paso, similar al humo o por lo menos olor a humo que se desprendía del bate de Ted Williams tres décadas más tarde, después que conectaba cada uno de sus 512 Cuadrangulares. Los más de cinco centenas de Jonrones de Williams no fueron casualidad ya que no solo fue uno de los más prolíferos jonroneros de todos los tiempos, sino que además la dimensión de sus batazos de éstas características eran descomunales, así lo denota uno de sus más sonoros y recordados tetrabatazos, aquel que a 34 filas de profundidad en las gradas del jardín derecho, ubicado a 502 pies del home plate, en el Fenway Park, aterrizó uno de sus 512 Vuelabardas, luego de haber derribado el sombrero de paja de un aficionado.

Conociendo Williams el soberbio poder de Mark McGwire por las características de sus Jonrones, fue a él y no a otro de los notables Sluggers presentes que le preguntó si había notado que luego de conectar sus laberínticos bombazos, no percibía el olor a humo en su bate, a lo que McGwire respondió: “Siempre”.

Pero además de sus 512 cuadrangulares, Williams bateó dos veces la Triple Corona, bateó sobre .400 de Average en una temporada completa y en parte de dos, en otras 15 campañas sobre .300, dejando promedio ofensivo de por vida de .344 de Average (no le queda grande ser considerado el mejor bateador de todos los tiempos). Por esa razón y por haber defendido la franela de los Medias Rojas de Boston en toda su carrera, admiraba al mexicoamericano Nomar Garciaparra, quien a sus 25 años de edad ya acumulaba temporadas de más de 30 Cuadrangulares y más de .300 de Average con los Patirrojos y se encaminaba a tener el primero de sus dos títulos de bateo. Por esa razón, al estrechar la mano de Garciaparra en medio de su homenaje, Williams sonrió y le expresó cálidamente: “Ahí está mi pelotero, justo aquí. ¡Serás el jugador de todos!”. Williams también admiraba a Tony Gwynn (con quien compartió mucho durante las fechas del Juego de Estrellas 1999 en Fenway Park y ya para el momento había labrado sus 8 títulos de bateo), y a Fred Lynn (jardinero estelar de los Medias Rojas de Boston durante las décadas 70 y 80), con quienes compartía la siguiente filosofía del ofensiva: “La veo, la bateo”.

El Globe Life Field de Texas también es el punto de partida del Wrigley Field y el Fenway Park

Apenas la semana pasada se efectuó la edición 94 del Juego de Estrellas de la Major League, en el que al igual que hace 29 años, se celebró el clásico de verano en la misma localidad pero en diferente escenario, en vez de el The Ballpark, en el nuevo Globe Life Field, no obstante con idénticas particularidades, ya que el abridor de la Liga Nacional fue un total novato (el japonés Hideo Nomo de los Dodgers de Los Ángeles en el All Star de 1995), y el pitcher Paul Skenes de los Piratas de Pittsburgh ahora en el 2024.

Por otro lado, en la edición más reciente, el francés Bruce Bochy, actual manager de los Rangers de Texas fue el dirigente de la Liga Americana, mientras que el italoamericano Torey Lovullo, actual manager de los Cascabeles de Arizona fue el dirigente de la Liga Nacional. Bochy solo cambió de equipos 25 años después, ya que en el Juego de Estrellas de 1999 en el Fenway Park, para entonces manager de los Padres de San Diego dirigió a la Liga Nacional, y también enfrentó a otro dirigente italoamericano, en esa ocasión al manager de los Yankees de Nueva York Joe Torre, quien entonces dirigió a la Liga Americana.

Como bien sabemos, la Liga Americana volvió a derrotar a la Liga Nacional, ésta vez 5 carreras por 3 pero en ésta edición si hubo Cuadrangulares, uno por bando, siendo los responsables el japonés Shohei Ohtani por el viejo circuito y el mexicoamericano Jarren Duran por el joven circuito, el cual fue de 2 carreras para marcar la diferencia y así ganar el premio al Jugador Más Valioso del encuentro.

25 años después del homenaje a los “Jugadores del Siglo”, si en ésta ocasión si hubieran presentado los estelares de aquel momento, saldrían dignificados porque el juego está en buenas manos, con un jugador con la calidad de lograr convertirse en otro Tony Gwynn, como el venezolano Luis Arráez, toleteros capaces de despachar 60 y hasta 70 batazos en una temporada como Aaron Judge, otros rumbo a los 500 Cuadrangulares de por vida como el boricua-americano Jean Stanton, un pelotero estelar de dos vías al igual que Babe Ruth en Shohei Ohtani, peloteros de más de 3 mil hits y más de 500 Vuelabardas en Miguel Cabrera y Albert Pujols (Recientemente retirados), peloteros con más de 40 o más Jonrones y 70 o más Bases Robadas en el venezolano Ronald Acuña o capaces de hacerlo, como el dominicano Elly De la Cruz, estelares activos como Bryce Harper, Mike Trout, los venezolanos Salvador Pérez y José Altuve con carreras enrumbadas al Salón de la Fama, así como muchos otros estelares activos y aquellos que se retiraron en las pasadas dos décadas, como Jeter, Bonds, Mariano, Ortiz, Guerrero, Abreu, Jones y muchos más.

Después del Juego de Estrellas 2024 en el Globe Life Field en Arlington Texas, se espera que el Fenway Park en Boston y el Wrigley Field en Chicago, alberguen los Juegos de Estrellas de los años 2027 o 2028 respectivamente. ¿Qué nos depararán?

Previa de la temporada 2024 de la Nippon Professional Baseball (Liga Central)

COLUMNA CAFÉ CON BÉISBOL

MEDELLÍN, Colombia – Después de 38 años la Liga Central vivirá una temporada con unos Tigres de Hanshin defendiendo el título. Los Tigres no la tendrán nada fácil, ya que las Golondrinas de Yakult y a los Gigantes de Yomiuri serán nuevamente sus principales rivales, quienes buscarán evitar el bicampeonato de los actuales monarcas de la Central, mientras que las Estrellas de Dena, los Carpas de Hiroshima y los Dragones de Chunichi (en ese orden), buscarán dar la sorpresa.

Golondrinas de Yakult de la ciudad de Tokio (Tokyo Yakult Swallows)

Temporada 2023: Quinto lugar con 57 victorias, 83 derrotas y 3 empates.

Proyección Temporada 2024: Primer lugar.

Por supuesto que fue una enorme sorpresa que las Golondrinas de Yakult culminaran en la quinta posición de la Liga Central en la pasada temporada, cayendo a 26 juegos por debajo de .500, a pesar de haber contado con el mismo grupo de jugadores con los que ganaron banderines consecutivos en las temporadas 2021 y 2022, incluyendo una Serie Japón.

No obstante, la combinaciones de una serie de lesiones con el bajo rendimiento de par de peloteros fue la causa de semejante descalabro, especialmente en la lesión del jardinero Yasutaka Shiomi y la sorpresiva campaña de bajo rendimiento del camarero Tetsuto Yamada pero la ofensiva de Yakult es tan buena, que a pesar de ello terminaron segundos en carreras anotadas (534), OPS (.677) y jonrones (123), de la Liga, impulsados por el estelar antesalista y bateador zurdo Munetaka Murakami (considerado el actual mejor bateador de Japón), el inicialista venezolano José Osuna y el patruyero dominicano Domingo Santana. Con la recuperación de Shiomi y Yamada, éste es un quinteto muy potente para comandar a la novena hacia los primeros lugares por tercera temporada en cuatro años.

Para regresar a los primeros lugares, Yakult también necesita mejorar en el pitcheo, después que en el 2023 registraron la peor efectividad general en la Liga Central con 3.66, razón por la cual, la gerencia estuvo activa en la temporada baja y fue precisamente el departamento del juego al que le dio prioridad, así que lograron el regreso del dominicano Elvin Rodríguez y sumaron al puertorriqueño José Espada y el venezolano Miguel Yajure, ambos también ex grande ligas.

La rotación de abridores luce muy sólida, con Yasuhiro “Ryan” Ogawa, el norteamericano Cy Sneed y el zurdo Keiji Takahashi pero la clave estará en que Yasunobu Okugawa logre estar sano a lo largo de toda la temporada y pueda derrochar toda su calidad de auténtico As que ya demostró en la campaña 2021, y si el zurdo Masanori Ishikawa a sus 44 años le quedan restos para repetir otra buena temporada.

No obstante, el quisqueyano Elvin Rodríguez, el boricua José Espada, el venezolano Miguel Yajure y el derecho de segundo año, Kojiro Yoshimura, son lanzadores comodines que podrían ayudar y potenciar a la rotación de abridores. Por lo pronto Rodríuez, Espada, Yajure y Yoshimura forman parte de un sólido relevo que cuenta con el estelar cerrador Kazuto Taguchi.

Así que las Golondrinas de Yakult no solo tienen la enorme posibilidad de dar un gran rebote desde el quinto hasta el primer lugar de la Liga Central del 2023 al 2024, sino que es lo más probable que suceda, por los extraordinarios resortes con los que cuenta, que no son más que sus extraordinarias herramientas.

Tigres de Hanshin de la ciudad de Nishinomiya (Hanshin Tigers)

Temporada 2023: Primer lugar con 85 victorias, 53 derrotas y 5 empates.

Proyección Temporada 2024: Segundo lugar.

Es más difícil mantenerse en la cima que haber llegado a ella, razón por la cual aquellas novenas que logran por lo menos un bicampeonato, es porque realmente están a un nivel superior por sobre el resto de las novenas participantes y es precisamente lo que intentan lograr los Tigres.

El peso de aquel gran equipo campeón de la Liga Mayor del Béisbol Japonés en el año 1985 no fue suficiente para detener a los actuales Tigres que en el 2023, que derrotaron a los Búfalos de Orix en siete encuentros en la Serie Japón, por lo que no solamente son los actuales monarcas de la Liga Central, sino de toda la NPB.

Hay mucha confianza en el actual equipo campeón, razón por la cual la organización fue de las menos activas en la temporada baja y encaran la temporada 2024 prácticamente con la misma nómina con la que ganaron todo en el 2023, sin importantes adiciones.

Los Tigres lideraron su circuito en el 2023 en carreras anotadas (555), y porcentaje de embasado (.322), gracias a que el manager Akinobu Okada exigió a sus jugadores a mejorar significativamente y lograr maximizar la cantidad de turnos al bate de calidad, considerando que esa es la única manera de lograr mejorar la producción de carreras y de ésta forma, los Tigres también lideraron su circuito en bases por bolas (494), e igualaron con las Estrellas de Dena en bateo colectivo con .247 de Average.

La tarea pendiente a la ofensiva de la novena de la ciudad de Nishinomiya es la de los cuadrangulares, en la que fueron penúltimos de la Central en el 2023 con solo 84 jonrones, no obstante, el rango para mejorar en ese aspecto en presente zafra es bastante amplio. El guardabosques y novato de segundo año Shota Morishita tiene el potencial de conectar de 15 a 20 jonrones, quien se suma al bateador zurdo y también jardinero Koji Chikamoto, el defensor de las esquinas del cuadro interior Yusuke Ohyama y al paleador zurdo, antesalista y patruyero Teruaki Sato, cuarteto nipón que es el núcleo de poder de los rayados. Se espera que un año más de experiencia y menos ajustes a realizar, el dominicano Johan Mieses y el norteamericano Shelson Neuse complementen a plenitud ésta ofensiva.

Teruaki Sato y Yusuke Oyama son las principales amenazas de jonrones, destacando que Chikamoto tiene el nivel de MVP, al punto que estuvo cerca de ganar el premio en la pasada zafra. Sato ha despachado 20 o más vuelacercas en tres temporadas consecutivas y además cuentan con el bateador de la mano equivocada, short stop y camarero Takumu Nakano, quien proyecta para jugar en la MLB pero que primero ha de brillar con los Tigres por varios años.

En cuanto al pitcheo se refiere, la rotación de abridores de los Tigres de Hanshin es considerada la mejor de ambas ligas, liderada por Shoki Murakami, actual Novato del Año, Jugador Más Valioso y líder en efectividad de la Liga Central de la temporada 2023 con 2.29, seguido de Koyo Aoyagi, quien se recupera de una temporada difícil y del zurdo Koutaro Ohtake.

Un dato que no se puede dejar de destacar es que Shoki Murakami es el tercer pitcher en la historia de la Nippon Professional Baseball en haber ganado los premios Novato del Año y Jugador Más Valioso en una misma temporada. El primero fue Isamu Kida en 1980 con los Nippon Ham Fighters (para entonces de la ciudad de Tokio), y Hideo Nomo en 1990 con los Búfalos de Kintetsu de la ciudad de Osaka.

El relevo debe estar incluso mejor para la presente temporada, ya que el relevista Atsuki Yuasa se ha recuperado de una lesión que lo limitó a solo 14⅓ entradas en el 2023 y la gerencia adquirió al panameño Javy Guerra, abridor eventual y relevista largo.

Con 27.7 años de edad en promedio, los Tigres de Hanshin son el segundo equipo más joven de la Liga Central, solo superados por las Estrellas de Dena de Yokohama (27.6), razón por la cual de alguna manera sorprendió un poco el título logrado por los Tigres en el 2023 pero ésta circunstancia es un plus totalmente a favor para la presente campaña, ya que los nóveles peloteros no solamente cuentan con una temporada más de experiencia, sino que vienen de una zafra totalmente exitosa y con doble motivo para celebrar jugando en grande, por defender su título como actuales monarcas del béisbol japonés y porque su hogar, el mítico estadio Koshien de Nishinomiya es centenario en el presente año, luego de haberlo ganado todo en el 2023 y de una manera tan contundente.

Gigantes de Yomiuri de la ciudad de Tokio (Yomiuri Giants)

Temporada 2023: Cuarto lugar con 71 triunfos, 70 reveses y 2 empates.

Proyección Temporada 2024: Tercer lugar.

Los Gigantes no han ganado el banderín desde 2020, lo que se puede considerar mucho tiempo para el equipo más exitoso de la Nippon Professional Baseball. En Kanto (región de Tokio en la que habitan los Gigantes), los problemas parecen haber derivado más desde las oficinas y dirigencia del equipo que en el propio terreno de juego, lo que se ha evidenciado con claridad cuando su manager Tatsunori Hara se retiró en los años 2003 y 2015 pero en ambas ocasiones regresó a dirigir a los Gigantes unos años después.

En ésta ocasión el nuevo manager es un jugador emblema de la organización, Shinnosuke Abe (protegido de Hara), quien toma las riendas con la intención de regresar al equipo a su lugar acostumbrado.

Los Gigantes de Yomiuri fueron una potencia ofensiva en el 2023, liderando a ambas ligas con 164 jonrones y lideraron la Liga Central en OPS con .710. El antesalista Kazuma Okamoto lideró la NPB con 41 vuelabardas el año pasado y tiene seis temporadas consecutivas con 30 o más. El carro de leña gigante lo complementan el short stop Hayato Sakamoto (24 HR´s en 2023), el guardabosques y bateador zurdo Yoshihiro Maru (18 HR´s en 2023), el productivo receptor y paleador zurdo Takumi Oshiro (16 HR´s en 2023), por lo que la ofensiva será tan temible como siempre, a pesar de que enviaron al estadounidense Adam Walker a SoftBank y dejaron ir a Sho Nakata.

La gerencia de los Gigantes estuvo activa durante la temporada baja y principalmente fortalecieron a su cuerpo de lanzadores, adquiriendo al estadounidense Kyle Keller de los Tigers de Hanshin y a los nipones Rei Takahashi y Keisuke Izumi en un intercambio con los Halcones de SoftBank de Fukuoka.

La rotación de abridores estará liderada por su actual As, Shosei Togo, quien junto al novel Iori Yamasaki componen una excelente parte frontal de la rotación, la cual se fortalecerá significativamente si el veterano Tomoyuki Sugano logra un notable transitar como en sus mejores momentos. El estadounidense Foster Griffin y el venezolano Yohander Méndez en la parte trasera de la rotación complementan a éste grupo de escopeteros que anima a soñar en grande.

Aunque el norteamericano Kyle Keller y a los japoneses Rei Takahashi y Keisuke Izumi son abridores eventuales, su principal trabajo estará en el relevo, complementando al panameño Alberto Baldonado y el cerrador Taisei Ota, quien se ha recuperado satisfactoriamente de su lesión.

Todo parece estar alineado para que los Gigantes de Yomiuri asalten y recuperen la punta, misma de la que se han apoderado por mucho tiempo y para ello han colocado en calidad de dirigente a una figura emblemática de la organización, Shinnosuke Abe, que además es una ex receptor, condición que ha caracterizado a los mejores managers en la historia del juego.

Caspas Toyo de la ciudad de Hiroshima (Hiroshima Toyo Carp)

Temporada 2023: Segunda posición con 74 triunfos, 65 descalabros y 4 empates.

Proyección Temporada 2024: Cuarto lugar

Aunque parece difícil los Toyo Carp repitan su buen desempeño logrado en la temporada 2023, parece que la calve radicó en el revulsivo que para los jugadores de Hirosima significó para entonces su nuevo manager Takahiro Arai, y ahora que van al segundo año de su nuevo dirigente y con la experiencia de la post temporada, razones que sugieren cosas buenas para los Toyo Carp en la presente temporada.

Sin embargo, quien era considerado su mejor bateador, Ryoma Nishikawa, se fue a los Búfalos de Orix como agente libre, al igual que los paleadores estadounidenses Matt Davidson y Ryan McBroom quienes se fueron por la misma vía pero el club no se durmió durante la off season e inmediatamente contrató a los norteamericanos de posición Matt Reynolds (short y segunda base), y Jake Scheiner (antesalista e inicialista), quienes junto al notable trio de jóvenes que vienen pisando fuerte, el careta y bateador zurdo Shogo Sakakura (12 HR´s en el 2023), el jardinero Shota Suekane (11 HR´s en el 2023) y el short stop y bateador zurdo Kaito Kozono, complementarán al trío de jugadores que son el núcleo ofensivo de ésta organización, el guardabosques y paleador zurdo Shogo Akiyama, el antesalista Shota Dohbayashi y el segunda base Ryosuke Kikuchi.

El lanzador dominicano Robert Corniel se encuentra desde el 2020 con la organización y será fundamental en la adaptación de los lanzadores estadounidenses Nik Turley (zurdo), Drew Anderson y Taylor Hearn (zurdo), quienes apoyarán a una buena rotación de abridores conformada por los nipones Hiroki Tokoda (zurdo), Aren Kuri, Masato Morishita y Daichi Ohsera.

Estrellas de DeNA de la ciudad de Yokohama (Yokohama DeNA BayStars)

Temporada 2023: tercera posición con 74 triunfos, 66 reveses y empates.

Proyección Temporada 2024: Quinto lugar.

Las Estrellas perdieron en la temporada baja a un grupo de jugadores muy importante, especialmente en cuanto al cuerpo de lanzadores se refiere. El japonés Shota Imanaga y el venezolano Edwin Escobar sellaron acuerdos con la organización de los Cachorros de Chicago, mientras que el norteamericano Trevor Bauer está lanzando para los Diablos Rojos del México de la Liga Mexicana de Béisbol en busca de encontrar un contrato con la MLB. Además quien fue durante los últimos años uno de sus principales bateadores, el puertorriqueño Neftalí Soto firmó con los Marines de Chiba Lotte.

Sin embargo, el equipo ganó una lotería de draft de tres equipos con el explosivo jardinero y bateador zurdo Ryuki Watarai, quien comenzó a funcionar en la primavera con un promedio de .434 en 16 juegos. El novato Watarai podría significar el revulsivo que complemente los potentes bates del camarero Shugo Maki (WAR de 6.4, empatado como el mejor en la Liga Central de la pasada campaña), y el tercera base Toshiro Miyazaki, junto al norteamericano Tyler Austin, de quien se espera que en la presente campaña se mantenga sano para que pueda aportar todo lo que se sabe es capaz.

Los pítchers recién adquiridos y estadounidenses Andre Jackson, Anthony Kay (zurdo), J.B. Wendelken y Rowan Wick (zurdo), están llamados a potenciar el trabajo del As Katsuki Azuma (zurdo), y Shinichi Ohnuki. También a través de la agencia libre las Estrellas adquirieron a los diestros nipones Yuito Mori (32 años de edad, 10 temporadas con los Halcones de SoftBank (2.69 de ERA y 1.05 de WHIP)), y Chihaya Sasaki (29 años, 7 temporadas con Chiba Lotte (3.57 de ERA y 1.31 de WHIP)).

Los BayStars tienen una temporada a prueba de fuego y todo parece recaer en la capacidad de su manager Daisuke Miura, quien realizó gran trabajo en la pasada campaña pero con un equipo que no había tenido tantas bajas importantes de una zafra a la otra, así que solo el tiempo a lo largo de la presente campaña dirá de qué está hecho esta edición 2024 de las Estrellas de DeNA de Yokohama.

Dragones Chunichi de la ciudad de Nagoya (Chunichi Dragons)

Temporada 2023: 56 victorias, 82 derrotas y 5 empates.

Proyección Temporada 2024: Sexto lugar.

Los Dragones de Chunichi presentan la misma interrogante que los Luchadores de Nippon Ham para la presente temporada, ¿El manager mejorará en su conducción del equipo?

Al igual que el excéntrico Tsuyoshi Shinjo (dirigente de los Nippon Ham Figthers), el manager de los Dragones, Kazuyoshi Tatsunami es un verdadero Tsunami cuando de dirigir al equipo se trata, es decir, un verdadero desastre, al punto que la prensa especializada del Japón le endosan la mayor parte de responsabilidad del fracaso de la novena de Nagoya.

Ciertamente Chunichi quedó último en casi todas las categorías ofensivas importantes en el 2023 pero precisamente por esa razón realizaron algunos movimientos durante la temporada baja en ese sentido. Adquirieron al inicialista y jardinero izquierdo Sho Nakata, de 35 años de edad, a Hiroyuki Nakajima, short stop devenido a defensor de las esquinas del cuadro interior de 42 años de edad y a Seiji Uebayashi, guardabosques y bateador zurdo de 28 años de edad, proveniente de los Halcones de SoftBank.

Nakata viene de conectar 15 cuadrangulares en 263 veces al bate pero no iba a contar con muchos turnos en la presente campaña con los Gigantes pero es un pelotero de 30 vuelacercas por temporada. Aunque Nakajima se ve en plena forma, luego de haber superado una serie de lesiones en los últimos años, hace más de un lustro que no logra ni media temporada de juego y a su edad, difícilmente pueda emular sus campañas de poder y velocidad que le llevó a ser un 20-20. Uebayashi por su parte sólo logró una temporada de más de 500 veces al bate con los Halcones, cuando despachó 22 tetrabases y escamoteó 13 almohadillas, en un equipo plagado de figuras estelares.

No obstante, Nakata y Uebayashi pueden lograr desarrollar buenas campañas con Chunichi y Nakajima jugando eventualmente y especialmente viniendo desde la banca, con su experiencia brinda calidad, solidez y profundidad.

Es necesario destacar que los Dragones no contaron con un aporte destacado a la ofensiva por parte de los peloteros extranjeros en el 2023 a excepción del infielder dominicano Orlando Calixte, quien repite para ésta temporada y con un año más de experiencia, se espera que el antillano explote. Los Dragones también contrataron al jardinero y bateador zurdo Alex Dickerson para que aporte y despierte a una ofensiva con potencial porque todos los recién llegados, japoneses y extranjeros, se unen a un núcleo de jugadores con potencial de lograr conformar una ofensiva destacada.

Nakata sin duda recibirá la oportunidad y contribuirá con su aporte pero el manager se las tiene que ingeniar para lograr el meyor aporte de Uebayashi porque es jardinero sin sacrificar tiempo de juego del jardinero y primera base Seiya Hosokawa, que viene de un año de 24 jonrones, porque aunque se piense que pueden ser turnados en los jardines, la misma situación se presenta con el guardabosques y bateador zurdo Yuki Okabayashi, ya que también reclama titularidad, a pesar de que está lidiando con un problema en el hombro. Por último, el Inicialista y Antesalista de 22 años de edad Takaya Ishikawa promete y no debe fallar.

Ahora es que apreciaremos el mejor lado de los Dragones de Chunichi porque si tienen una fortaleza, ese es el pitcheo.

La rotación de abridores está conformada por el panameño Humberto Mejía, Yuya Yanagi, Hiroto Takahashi, y los zurdos Shinnosuke Ogasawara y Yadai Ohno (ganador del Premio Sawamura en la temporada 2020), quien regresa después de perderse la mayor parte de la campaña 2023 por una lesión.

El relevo luce mejor todavía, liderado por el mejor cerrador en la actualidad de la Liga Mayor del Béisbol Japonés, el cubano Raidel Martínez, junto a los nipones Akiyoshi Katsuno, Tatsuya Shimizu, Kudai Umetsu y el zurdo Takahiro Matsuba.

Un jugador llamado a ser clave es el short stop cubano de 22 años de edad Christian Rodríguez, quien ha deslumbrado significativamente por su calidad defensiva y su aporte desde ese aspecto del juego mejorará el pitcheo del equipo notablemente.

A pesar de que no han vivido temporadas positivas en los últimos años, la organización estuvo activa en la off season, se reforzó y aunque probablemente no gane el banderín en la presente campaña, cuenta con las herramientas para comenzar a escalar posiciones pero aparentemente todo dependerá en gran medida a un cambio favorable en la dirigencia y ajuste radical en la mentalidad general del equipo.

Previa de la temporada 2024 de la Nippon Professional Baseball (Liga del Pacífico)

¡La mezcla perfecta entre café y béisbol con Julio Sánchez Alvarado! En su columna exclusiva, Julio desmenuza la emocionante temporada 2024 de la Nippon Professional Baseball con su característico estilo apasionado y perspicaz. Desde los momentos más intensos en el diamante hasta las jugadas más sorprendentes, Julio te sumerge en el mundo del béisbol japonés con análisis profundos y pronósticos certeros

COLUMNA CAFÉ CON BÉISBOL

MEDELLÍN, Colombia – La Nippon Professional Baseball (NPB), o Liga Mayor del Béisbol Japonés (considerada la segunda mejor liga de béisbol profesional del mundo), realizó su Opening Day el 29 de Marzo, un día después de la Major League Baseball, así que luego de haber culminado el Opening Week y con el inicio de la tercera semana de acción y coincidiendo con el inicio de la tercera semana de calendario y segunda completa, procedamos a realizar el análisis previo de los equipos que conforman la Liga del Pacífico (uno de dos circuitos que conforman la NPB), para la temporada 2024.

Los Búfalos de Orix de la ciudad de Osaka pretenden extender lo que ya se puede considerar una dinastía en la Liga del Pacífico, al acumular en el presente tres banderines consecutivos. Los dirigidos por el manager Satoshi Nakajima absorbieron la pérdida del bateador estrella Masataka Yoshida, quien se mudó a los Medias Rojas de Boston después de la temporada 2022 y a pesar de ello lograron ganar la división por tercer año consecutivo y es precisamente lo que intentan hacer, luego de haber perdido a su mejor abridor, Yoshinobu Yamamoto, quien cruzó el océano para hacer vida a partir de ésta temporada con los Dodgers de Los Ángeles.

Sin embargo, los Halcones de SoftBank de la ciudad de Fukuoka pretenden en la presente temporada iniciar lo logrado en la década pasada, otra hegemonía por varios años que los llevó a ser el mejor equipo del archipiélago.

La carrera por el banderín y los lugares de la Serie Clímax promete estar muy reñida porque los otros cuatro equipos de la Liga del Pacífico (Marinos de Chiba Lotte, Leones de Seibu de Tokorozawa, Luchadores de Nippon Ham de Kitahiroshima y las Águilas Doradas de Rakuten de Sendai), pretenden cortar el dominio de Búfalos y Halcones, así que sin más preámbulos, nos sumergimos en el análisis de cada novena y sus potenciales ubicaciones en la tabla de clasificación al final de la temporada.

Búfalos de Orix de la ciudad de Osaka (Orix Buffaloes)

Temporada 2023: Primer Lugar con 86 ganados, 53 perdidos y 4 empates.

Proyección Temporada 2024: Primer lugar.

A pesar de que los Búfalos perdieron a sus dos estelares de su rotación de abridores, ya que no solo Yoshinobu Yamamoto se fue a los Dodgers de Los Ángeles y con el contrato más rico para un lanzador nipón en la historia de la MLB, sino que además Sachiya Yamasaki firmó con los Hokkaido Nippon Ham Fighters (Luchadores de Nippon Ham), sorprendentemente su rotación de abridores aún se ubica entre las mejores de la Liga del Pacífico y de la NPB, si no es que es la mejor, por calidad y profundidad. La única duda es que solo Hiroya Miyagi, uno de sus estelares y mejores lanzadores de la liga la temporada pasada es el único iniciador de su rotación que registró más de 100 entradas lanzadas en la zafra 2023, no obstante, el potencial es más que alentador.

El zurdo Miyagi comandará la rotación de abridores, a pesar de que el joven Shunpeita Yamashita está llamado a ser el heredero del as Yoshinobu Yamamoto. A Este nobel lanzador solo el tiempo lo separa de estar en una rotación de abridores de Grandes Ligas. En la pasada temporada logró más ponches que entradas lanzadas, con 101 y 95 respectivamente. Su calidad y capacidad genera las mayores sensaciones, al punto que se ha llegado a considerar que cada una de sus presentaciones es un verdadero deleite dentro del juego.

Daiki Tajima y Taisuke Yamaoka son dos avezados abridores, destacando que Tajima logró una gran campaña 2023 pero su desempeño fue subestimado porque lanzó a la sombra de Yamamoto. Los moceríos Kohei Azuma, quien cerró la temporada 2023 con gran desempeño y Ryuhei Sotani en los puestos 5 y 6 completan la rotación de abridores.

Sin embargo, la profundidad en el pitcheo de Orix es tal, que lo más probable es que Azuma y Sotani cumplan desempeños de relevo largo y de abridores eventuales junto al dominicano Luis Felipe Castillo, quien debutó el año pasado en la liga con los Marinos de Lotte y el venezolano Anderson Espinoza.

La incorporación del pitcher venezolano Anderson Machado fortalece a un bullpen que es considerado de los mejores de la Liga del Pacífico.

En cuanto a la ofensiva se refiere, los Búfalos lograron incorporar al guardabosques Ryoma Nishikawa, ex patrullero de los Carpas de Hiroshima, quien se une a Tomoya Mori y Yuma Tongu para conformar un sólido tridente ofensivo.

Además de la incorporación de Nishikawa, el manager Satoshi Nakajima contará con la participación de los venezolanos Leandro Cedeño y Marwin González, quienes ahora con un año más de experiencia están llamados a ser más protagonistas para el 2024.

Halcones de SoftBank de la ciudad de Fukuoka (Fukuoka SoftBank Hawks)

Temporada 2023: Tercer lugar con 71 ganados, 69 perdidos y 3 empates.

Proyección Temporada 2024: Segundo lugar.

Los Halcones ya cuentan con una muy buena ofensiva, liderada por los estrellas Yuki Yanagita y Kensuke Kondo pero además su gerencia se movió muy bien en la off season y lograron hacerse de los servicios Hotaka Yamakawa desde la agencia libre y ex de los Leones de Seibu, así como el jardinero estadounidense Adam Walker vía cambio desde los Gigantes de Yomiuri. Ellos cuatro junto al Slugger Ryoya Kurihara (regresa de una lesión), son el núcleo de una temible alineación.

La rotación de abridores tienen el potencial de convertirse en una de las más sólidas, ya que el estelar cerrados cubano Liván Moinelo tendrá su primera temporada en calidad de abridor y se une a Kohei Arihara y al norteamericano Carter Stewart Jr., quien obtuvo una extensión de contrato por 2 años 10 millones de dólares. Se espera que Moinelo logre trasladar su calidad como relevista (1.95 de efectividad en 306 apariciones), para completar la parte frontal de la rotación, mientras que los no menos sólidos Nao Higashihama y Shuta Ishikawa completan un quinteto que será difícil de superar a lo largo dela temporada.

El pelotero mejor pagado en la historia de la NPB es el cerrador mexicano Roberto Osuna y es quien comanda un sólido bullpen, dirigido por el nuevo manager Hiroki Kokubo, ex dirigente de la selección nacional japonesa entre 2013 y 2017 y que además viene de dirigir al equipo sucursal de SoftBank, dato no menos importante porque conoce de primera mano los peloteros que desde su equipo menor podrían realizar un aporte importante a la novena durante la temporada.

Leones de Seibu de la ciudad de Tokorozawa (Saitama Seibu Lions)

Temporada 2023: Quinto lugar con 65 victorias, 77 derrotas y 1 empate.

Proyección Temporada 2024: Tercer lugar.

Nos atrevemos a darles la proyección de tercer lugar porque Seibu se reforzó bien durante el invierno y su análisis lo debemos iniciar desde el relevo porque los Leones tuvieron la segunda mejor efectividad del bullpen la temporada pasada y a pesar de que su estelar cerrador Taira dejó atrás ese rol para convertirse en titular, fortalecieron ese aspecto al reclamar a Hiroshi Kaino de los Halcones de SoftBank como compensación del agente libre Hotaka Yamakawa y contrataron a los dominicanos Jefry Yan y Albert Abreu.

La rotación de abridores también apunta a ser protagonista. Kona Takahashi y Kaima Taira son dos de los valores nipones que pronto podrían estar en la MLB. El no menos estelar Tatsuya Imai estará en la mitad de la rotación de abridores y detrás de él estará Natsuki Takeuchi, su primera selección en el draft del otoño pasado. Los cuatro conforman una rotación considerada de las mejores de la NPB. Quienes firmaron al venezolano Jesús Aguilar y a los dominicanos Franchy Cordero, Jefry Yan y Albert Abreu durante el invierno y prometen pelear hasta el último día por un puesto en la postemporada.

A pesar de la pérdida de su mejor slugger, Hotaka Yamakawa, quien se perdió la mayor parte del año después de ser acusado de agresión sexual. La gerencia de los Leones estuvo muy activa en temporada baja y contrataron al venezolano Jesús Aguilar y al dominicano Franchy Cordero, quienes si se adaptan rápido a la liga y empiezan a producir como saben hacerlo, podrían absorber y superar el vacío de producción por la salida de Yamakawa y del norteamericano David MacKinnon, quien se fue a jugar en la Liga Mayor de Béisbol de Corea del Sur (Korean Baseball Organization (KBO)), reforzaron a los Leones de Samsun de la ciudad de Daegu.

Si la ofensiva de los Leones es lo suficientemente consistente, la novena melenuda podría regresar por viejas glorias. El último equipo en ganar al menos cuatro banderines consecutivos fueron precisamente los Leones de Seibu.

Marines de Lotte de la ciudad de Chiba (Chiba Lotte Marines)

Temporada 2023: Segundo lugar con 70 victorias, 68 derrotas y 5 empates.

Proyección Temporada 2024: Cuarto lugar.

Los Marinos de Chiba Lotte cuentan con un cuerpo de lanzadores bastante bueno y su ofensiva está llamada a dar un salto de calidad mejorar con la incorporación del boricua Neftalí Soto, quien ya tiene 6 años de experiencia en la NPB.

Su rotación estará liderada por quien está llamado a ser el mejor pitcher de Japón en la temporada 2024, Roki Sasaki. Este estelar abridor busca lograr su primera temporada completa en su cuarto año y estará acompañado por varios abridores de talento como el dominicano Christopher Mercedes. Atsuki Taneichi fue segundo en la Liga Pacífico 2023 con 157 ponches y junto Kazuya Ojima completan una rotación de abridores de gran calidad. Si el “Monstruo de la Era Reiwa” (tal y como se le conoce a Sasaki), logra desarrollar la temporada que de él se espera, las posibilidades de los Marines se elevarán considerablemente. El bullpen es comandado por el cerrador Naoya Masuda, uno de los mejores del circuito.

La presencia del toletero dominicano Gregory Polanco garantiza un buen número de jonrones, sobre todo con el respaldo de Soto, mientras que la sabia dirección del manager Masato Yoshii promete obtener los mejores resultados de los peloteros que tiene disponibles.

La ofensiva marina recaerá en el trío conformado por el dominicano Gregory Polanco (26 cuadrangulares en el 2023), el japonés Koki Yamaguchi (14 jonrones en el 2023), y el puertorriqueño Neftalí Soto, quien llegó en la temporada baja desde las Estrellas de DENA de Yokohama, tridente ofensivo que está llamado a ser protagonista y llevara los marinos hasta puerto seguro.

Luchadores de Nippon Ham de la ciudad de Kitahiroshima (Nippon Ham Figthers)

Temporada 2023: Sexto lugar con 60 triunfos, 82 reveses y 1 empate.

Proyección Temporada 2024: Quinto lugar

Nippon Ham posee mucho talento, pero un manager que no sabe cómo utilizarlo

Aunque proyectamos a los Luchadores para el quinto lugar de la Liga del Pacífico, Nippon Ham arranca la temporada con un ambiente positivo por dos razones importantes, será la tercera campaña en la calidad de dirigente del equipo del ex grande liga Tsuyoshi Shinjo y por su ofensiva, por lo que un avance significativo en el 2024 debería no sorprender.

El excéntrico Shinjo en sus dos primeros años, los cuales se pueden considerar de gracia para él por parte de la directiva de la organización, demostró no estar al frente entre los managers pero con dos años de experiencia y junto al cuerpo técnico, se espera un avance significativo en cuanto a su gestión.

La ofensiva por su parte está liderada por un grupo joven de impacto inmediato, encabezado por Chusei Mannami, quien es uno de los mejores bateadores y también de los mejores jardineros defensivos de todo Japón. Mannami de 23 años de edad, despachó 25 jonrones y 33 dobles, impulsó 74 carreras y ganó un Guante de Oro patrullando el jardín derecho.

La organización espera que el defensor diestro de las esquinas del cuadro interior y los jardines pero bateador zurdo Kotaro Kiyomiya esté fuera de lesiones y pueda desplegar todo su potencial en la presente campaña, mientras que a sus 30 años de edad, Go Matsumoto busca repetir el campeonato de bateo de la Liga del Pacífico que logró en la temporada 2022, siendo un bate consistente para los Luchadores.

Ellos estarán muy bien complementados por el cubano Ariel Martínez, quien tiene mucho potencial ofensivo y la flexibilidad de defender distintas posiciones, y el dominicano Franmil Reyes, quien fue adquirido durante la off season para aportar poder, esperando que se parezca al jugador que bateó .260 de Average y despachó 92 vuelacercas en Las Mayores entre los años 2018 y 2021. Nippon Ham también adquirió al guardabosques zurdo estadounidense Andrew Stevenson, que a sus 29 años de edad viene de participar brevemente con Nacionales de Washington entre los años 2017 y 2021, así como con los Mellizos de Minnesota en el año 2023, buscando que explote todo su potencial en la NPB.

A pesar de que su rotación perdió a uno de sus mejores abridores, Naoyuki Uwasaw, por haberse ido para la presente campaña 2024 a hacer vida en la MLB, todavía posee mucho talento, encabezada por Hiromi Ito, quien logró una efectividad de 3.46 en 153⅓ entradas en el 2023, hará una excelente dupla en la parte frontal de la rotación con el estelar abridor zurdo Takayuki Kato.

Otro iniciador zurdo de calidad, Sachiya Yamasaki, quien viene de lanzar muy bien para los Búfalos, se une al norteamericano Drew VerHagen, con dilatada experiencia en Grandes Ligas y que regresa luego de lanzar en la NPB en 2020 y 2021 con los mismos Luchadores, para conformar una sólida rotación de abridores. Su relevo también es bastante sólido, especialmente con la llegada del dominicano Aneurys Zabala.

Nippon Ham parece contar con un equipo más completo, con mejores herramientas y una sorpresa que lo posicione en lugar de postemporada podría no estar muy lejos de que se convierta en realidad.

Águilas Doradas de Rakuten de la ciudad de Sendai (Tohoku Rakuten Golden Eagles)

Temporada 2023: Cuarto lugar con 70 victorias, 71 derrotas y 2 empates.

Proyección Temporada 2024: Sexto lugar.

Lás Águilas de Rakuten cuentan para la presente campaña con el nuevo manager Toshiaki Imae, que no cuenta con experiencia previa en su cargo, lo que puede ser una significativa desventaja. Sin embargo, inicia realizando un movimiento audaz en su primera temporada al mover a Takahiro Norimoto, posiblemente su mejor abridor, al puesto de cerrador que dejó Yuki Matsui, quien es parte de los Padres de San Diego a partir de ésta temporada.

Masahiro Tanaka y Takayuki Kishi conforman una muy buena parte frontal de la rotación de abridores que incorpora al estadounidense proveniente de los Luchadores Cody Ponce y esperan que Takahisa Hayakawa, quien pasó parte del invierno refinando su juego en la Liga Australiana de Béisbol, complementen y conformen una muy buena rotación junto a la primera selección del draft del club, Tatsuki Koja.

La presencia del dominicano Maikel Franco junto a Hideto Asamura, quien bateó .274 de Average con 26 jonrones la temporada pasada y Hiroaki Shimauchi conforman el núcleo ofensivo que aparenta ser la parte débil de la novena para el 2024.

Al ritmo de Ohtani | Julio Sánchez Alvarado

En medio del escándalo de apuestas ilegales, la verdad es la mejor defensa. Hoy, lunes 25 de marzo, Shohei Ohtani se enfrenta a los medios para aclarar lo sucedido y demostrar su inocencia. ¡No te pierdas este momento crucial en la carrera de una superestrella del béisbol!

COLUMNA CAFÉ CON BÉISBOL

MEDELLÍN, Colombia – Lamentablemente no es al ritmo de sus batazos de más de 400 pies de longitud o de la velocidad en su recorrido al robar bases ni de sus lanzamientos desde el montículo sobre las 96 millas por hora, es al ritmo del caso de las apuestas ilegales de su ex intérprete Ippei Mizuhara y el pago de sus deudas del ludópata desde la cuenta bancaria del estelar japonés.

Se espera que hoy se despejen muchas dudas concernientes al caso, cuando el estelar jugador de dos vías comparezca ante los medios para dar detalles sobre lo realmente sucedido, después que desde el pasado viernes la Major League Baseball iniciara una investigación que implicará interrogatorios a Shohei Ohtani e Ippei Mizuhara. Dependiendo del resultado de los expertos es que se determinará lo que puede significar para la superestrella del béisbol japonés.

Recapitulando

Aunque no fue hasta el pasado miércoles que en Estados Unidos el público se enteró de las apuestas deportivas de Mizuhara tras su despido de los Dodgers, el escándalo se venía gestando entre bastidores desde hace varios meses cuando ESPN recibió un aviso sobre un asunto relacionado con Ohtani.

Las cosas se intensificaron rápidamente en un lapso de 48 horas entre los días martes y jueves, después de que ESPN contactó al portavoz de Ohtani con respecto al hecho, en el que el supuestamente había aparecido en transacciones con Mathew Bowyer, una casa de apuestas que opera en el sur de California.

En un rápido intercambio entre ESPN y el recién contratado portavoz de comunicación de crisis de Ohtani, primero se dio a conocer que Mizuhara le había confesado a Ohtani de sus deudas y que por eso había cubierto las deudas de su intérprete en 8 o 9 cuotas.

Mizuhara luego habló con ESPN el miércoles en una entrevista en la que admitió que tenía deudas por un total de al menos 4,5 millones de dólares. Dijo que había estado pidiendo ayuda a amigos y familiares para pagar las deudas durante algunos años y que no podía sincerarse con Ohtani. Añadió que había estado luchando para llegar a fin de mes mientras se mantenía al día con el estilo de vida de Ohtani.

Sin embargo, Mizuhara admitió que finalmente acudió a Ohtani a principios de 2023 para pedirle ayuda para saldar sus deudas, tras lo cual el beisbolista realizó los pagos, informó ESPN. Añadió que Ohtani no tenía idea de que los pagos se realizaban a una casa de apuestas y que nunca había estado involucrado en juegos de azar. El ex intérprete de Ohtani también expresó que nunca había hecho una apuesta en un solo juego de béisbol.

En solo 24 horas las cosas cambiaron drásticamente

En una reunión interna de los Dodgers, Mizuhara confesó y pidió disculpas a la organización por su adicción al juego, durante la cual un ejecutivo del equipo agregó que Ohtani había ayudado a pagar las deudas del intérprete, según reportes de ESPN.

Después de eso, Ohtani supuestamente comenzó a cuestionar lo que se decía se comentaba en el equipo y sus representantes dijeron que Ohtani no reconoció el relato de Mizuhara respecto a los hechos y que se dio cuenta por primera vez de que faltaba dinero de sus cuentas bancarias. Es decir, Ohtani dio a entender que la realidad es que en todo el asunto, su única participación es que había sido robado por Mizuhara.

El jueves, el portavoz de Ohtani le dijo a ESPN que no publicara la entrevista original con Mizuhara ya que había mentido.

Después de éstos hechos los abogados de Ohtani emitieron un comunicado alegando que Shohei Ohtani ha sido víctima de un robo masivo y enfatizando que durante toda la situación, Mizuhara siguió siendo el intérprete de Ohtani, sin que le expresara lo que realmente estaba sucediendo. Fue sólo después que se dio a conocer lo del presunto robo a Ohtani que los Dodgers decidieron despedir a Mizuhara.

Mizuhara habló con ESPN a través de una llamada telefónica ese mismo día y se retractó de la mayoría de las cosas que reveló en la primera entrevista. Dijo que había mentido durante la primera entrevista con ESPN y que Ohtani no tenía idea de sus actividades de juego, así como de sus deudas y sus esfuerzos por pagarlas.

Desde entonces se han mantenido acalorados debates sobre qué relato de los hechos es cierto y si Ohtani realmente estaba al tanto del escándalo de apuestas ilegales de Mizuhara.

Las sospechas contra Mizuhara aumentaron aún más cuando NBC News informó el pasado día jueves que no había registros de que un estudiante llamado Ippei Mizuhara hubiera asistido alguna vez a la Universidad de California, Riverside, aunque supuestamente se graduó de la escuela.

Actualmente la Major League Baseball está recopilando información sobre las acusaciones que involucran a Ohtani y Mizuhara que habían sido reportadas por los medios. Esta investigación podría generar como resultado la exclusión del juego del japonés Shohei Ohtani, dos veces ganador del premio al Jugador Más Valioso, una de las caras actuales del béisbol, dentro y fuera del terreno de juego, lo que no es poca cosa.

Secuelas legales

Ohtani podría ser acusado de un delito si estuviera al tanto del juego de Mizuhara y hubiera transferido dinero a un operador de apuestas deportivas ilegales en su nombre.

El Servicio de Impuestos Internos ha confirmado que Mizuhara y Mathew Bowyer (presunto corredor de apuestas ilegal en el condado de Orange, California), están bajo investigación criminal.

No obstante, un abogado con licencia en California y Japón, Takafumi Uematsu considera que es poco probable que Ohtani sea estimado cómplice, incluso si conocía el juego de Mizuhara y efectivamente hubiera realizado pagos por él.

Según Uematsu, si bien la complicidad en un delito después del hecho, se aplica a los delitos graves según la ley del Estado de California, no se aplica a los delitos menores en éste Estado, los cuales están incluidos los delitos relacionados con el juego, así que incluso si Ohtani tenía conocimiento del pago en apuestas ilegales, lo más probable es que termine siendo exonerado.

Sin embargo, el abogado también añadió que si durante la investigación hay sospechas de que Shohei Ohtani intentó ocultar pruebas de alguna manera, existe la posibilidad de que se apliquen medidas y penas estrictas por obstrucción de la justicia.

Uematsu también expresó que es probable que el pago directo por parte de Ohtani a la casa de apuestas sin involucrar a Ippei Mizuhara haya tenido el objetivo de evitar que Mizuhara continuara participando en apuestas, restringiendo además su acceso al dinero. Uematsu hizo especial énfasis y de manera muy vehemente en que éste sólo sería un hipotético escenario en el que el estelar pelotero tuviera conocimiento de los problemas de su intérprete.

De la misma forma Uematsu expresó que no hay evidencia de que las actividades de juego de Mizuhara fueran impulsadas significativamente por el pago de Ohtani, por lo tanto es poco probable que constituya una evidente complicidad de su parte.

Uematsu agregó que dependiendo del contenido del contrato de Ohtani con los Dodgers, existe la posibilidad de que su contrato sea rescindido, en caso de que fuera sometido a investigaciones por parte del Departamento de Justicia y la Oficina Federal de Investigaciones. El contrato puede tener cláusulas que exijan la suspensión del jugador, aunque es poco probable debido al tipo de personalidad, crianza y hábitos conocidos públicamente de Ohtani.

Lo cierto es que las investigaciones del Departamento de Justicia y el FBI sobre ciertos casos pueden ser extremadamente intensos y como Ohtani ahora sí está sujeto a una investigación por parte de la MLB, Ohtani necesita cooperar con las indagaciones, así que es muy sensato y coherente la rueda de prensa del día de hoy por parte de Ohtani.

Hasta el momento Ohtani se ha comportado de una manera muy tranquila, sin demasiadas alteraciones, al punto que según el manager de los Dodgers de Los Ángeles, Dave Roberts, el excelso pelotero no se ha dirigido hasta el momento a sus compañeros de equipo de manera grupal al respecto.

Ohtani y los Dodgers intentan llevar las cosas como si algo realmente importante no estuviera sucediendo en su entorno y pueda afectar el futuro inmediato del jugador y de la organización. Will Ireton, quien anteriormente fue traductor del también pitcher japonés de los Dodgers, Kenta Maeda, quien además es el gestor de operaciones de rendimiento del equipo, ha asumido la labor de traductor de Shohei Ohtani.

Es un caso tan particular, que hasta desde la perspectiva legal existe bastante ambigüedad sobre los resultados que se puedan generar, por lo que lo mejor que puede suceder, es que ante todo, Ohtani se comporte en todo momento como si estuviera en un juicio y exprese la verdad, solo la verdad y nada más que la verdad.