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Realidad Vs Ficción | 5 similitudes entre Scott Boras y Jerry Maguire | Abel Flores

Las similitudes entre el agente más polémico y afamado del béisbol Scott Boras y Jerry Maguire, interpretado por Tom Cruise, van más allá de lo superficial, revelando dos figuras icónicas que comparten una pasión por su oficio, un compromiso con sus clientes y una determinación inquebrantable para alcanzar la excelencia y la riqueza. Aunque uno es real y el otro es puramente ficticio, su impacto en el mundo del deporte y la cultura popular es innegable

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DENVER, Colorado – En el béisbol de Grandes Ligas los agentes son figuras omnipresentes que negocian contratos multimillonarios, gestionan la imagen de los atletas, arman o desarmas equipos y, en ocasiones, generan controversias por trabajar en las zonas grises de las normas y regulaciones. Dos nombres destacan en este ámbito: el agente Scott Boras, conocido por su astucia y tenacidad en las negociaciones por más de 30 años, y Jerry Maguire, el ficticio agente interpretado por el carismático Tom Cruise en la película del mismo nombre.

A primera vista, las similitudes entre Scott Boras y Jerry Maguire pueden parecer escasas, pero al profundizar, emergen sorprendentes paralelos que trascienden las diferencias superficiales.

En primer lugar, ambos son maestros en el arte de la persuasión. Boras, con su retórica afilada y su capacidad para maximizar los ingresos de sus clientes, se ha ganado una reputación como el “Rey de los Agentes” en el mundo del béisbol. Por otro lado, Jerry Maguire personifica la persuasión en la pantalla grande, convenciendo a sus clientes con discursos apasionados y convincentes por teléfono.

Aunque en 2024 las negociaciones y el manejo de los medios es muy diferente que en los 90′, cuando se rodó el filme de Jerry Maguire, hay hipótesis que enmarcan a Boras como un agente que tiene influencia con periodistas deportivos famosos y filtra informaciones que no necesariamente son ciertas con el fin de conmover o atormentar el mercado. ¿Esto es ilegal? Hasta donde se sabe no lo es, en todo caso no es ni ético ni moral. Pero en este negocio gana el más influyente.

En segundo lugar, la dedicación a sus clientes es una característica que comparten. Boras es conocido por su compromiso inquebrantable con sus jugadores, luchando incansablemente por obtener los mejores contratos y condiciones para ellos. Jerry Maguire, aunque inicialmente impulsado por intereses egoístas, encuentra redención al centrarse en el bienestar de sus clientes y luchar por su éxito tanto en lo profesional como en lo personal. Nos puede gustar Boras o no, pero el hombre tiene una trayectoria profesional incuestionable y según estimaciones ha ganado más de mil millones de dólares en su carrera.

Una de las críticas más comunes que enfrenta Boras es que presuntamente solo se interesa por luchar por contratos millonarios que marquen un antes y un después en las negociaciones de sus representados, como lo hizo con Alex Rodríguez y como lo intentará hacer con Juan Soto cuando finalice esta temporada 2024 y se negocie como agente libre. Pero con sus afiliados de bajo perfil no realizaría los mismos esfuerzos. En todo caso, esto tendrían que responderlo los propios peloteros representados. A mi no me consta, pero son los rumores de pasillo.

En tercer lugar, la controversia es un tema recurrente en la vida de ambos agentes. Boras ha sido criticado en múltiples ocasiones por su estilo agresivo de negociación y su capacidad para inflar los precios del mercado. Del mismo modo, Jerry Maguire enfrenta desafíos éticos y profesionales en su carrera, cuestionando constantemente su integridad en un mundo impulsado por el dinero y el ego.

La MLB hasta en tres ocasiones ha tenido que cambiar el reglamento del Draft porque justamente Scott Boras había negociado en favor de sus representados utilizando con astucia las áreas grises de las normativas y regulaciones de MLB.

En cuarto lugar, la búsqueda de la excelencia es un rasgo compartido por Boras y Jerry Maguire. Ambos están obsesionados con alcanzar el éxito en su campo, ya sea cerrando el contrato más lucrativo o asegurando la felicidad y el bienestar de sus clientes. Su dedicación implacable a su oficio los impulsa a superar obstáculos y desafíos con determinación y pasión.

Es imposible pensar que Scott Boras se convirtiera en el agente más importante en la historia de MLB si no tuviese un sentimiento por la excelencia en su trabajo. Se sabe que su compañía cuenta con más de 30 profesionales, solamente en el área de la analítica y sabermetría, que ayuda a sus representados para posicionarse en los mejores equipos de MLB.

Por último, pero no menos importante, tanto Boras como Jerry Maguire son figuras influyentes que han dejado una marca indeleble en sus respectivas industrias, en la MLB y en la cinematografía deportiva respectivamente. Boras ha transformado el panorama del béisbol con su enfoque innovador y su incansable búsqueda de la grandeza. Jerry Maguire, interpretado por Tom Cruise, ha inspirado a generaciones de agentes y profesionales del deporte con su historia de redención y redescubrimiento del verdadero significado del éxito donde la familia y los amigos son fundamentales.

Tratamientos alternativos con células madre para peloteros ¿Esta es la solución para Gerrit Cole? | Abel Flores

¡Vislumbra el futuro de la medicina deportiva! Avances revolucionarios: Tratamientos alternativos con células madre para lanzadores de Grandes Ligas. ¡Recupérate más rápido y regresa al juego más fuerte que nunca! ¿Esto es lo que le están aplicando al lanzador de los Yankees Gerrit Cole? Abel Flores en su columna Amantes del Béisbol desarrolla el uso de los avances científicos en la medicina aplicada a los atletas de alto rendimiento

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DENVER, Colorado – La historia del tratamiento con células madre es fascinante y abarca décadas de investigación y desarrollo científico. Aunque es difícil atribuir su invención a una sola persona o momento, se puede rastrear su desarrollo a lo largo del tiempo y su aplicación en diversos campos, incluido el deporte.

Los primeros indicios del potencial terapéutico de las células madre se remontan a la década de 1960, cuando los científicos comenzaron a investigar su capacidad para regenerar tejidos y tratar enfermedades. Sin embargo, fue en la década de 1980 cuando se produjeron avances significativos en la comprensión de las células madre y su aplicación médica.

En 1981, los investigadores Gail Martin y Martin Evans lograron aislar células madre embrionarias de ratones, marcando un hito importante en la investigación de células madre. Este descubrimiento abrió nuevas puertas para la investigación en biología del desarrollo y la medicina regenerativa.

A medida que avanzaba la investigación, los científicos descubrieron diferentes tipos de células madre, incluidas las células madre adultas, que se encuentran en tejidos adultos como la médula ósea y la grasa. Estas células madre demostraron tener un gran potencial para la regeneración de tejidos y el tratamiento de enfermedades.

El primer uso clínico de células madre en el deporte se remonta a principios del siglo XXI. A medida que los atletas de alto rendimiento buscaban formas de acelerar la recuperación de lesiones y mejorar su rendimiento, los tratamientos con células madre surgieron como una opción prometedora.

Una de las primeras aplicaciones de células madre en el deporte fue en el campo de la medicina deportiva, donde se utilizaron para tratar lesiones musculoesqueléticas en atletas profesionales. En particular, los tratamientos con células madre se hicieron populares entre los deportistas de élite que buscaban recuperarse rápidamente de lesiones graves, como desgarros de ligamentos y tendones.

A medida que la investigación y la tecnología continuaron avanzando, los tratamientos con células madre se volvieron más comunes en el ámbito deportivo, con equipos y atletas de élite recurriendo a esta innovadora terapia para acelerar la recuperación y mejorar el rendimiento.

Sin embargo, como ocurre con cualquier avance médico, los tratamientos con células madre no están exentos de controversia y desafíos. La regulación y la ética en torno al uso de células madre han sido temas de debate, y se han planteado preocupaciones sobre la seguridad y la eficacia de estos tratamientos.

A pesar de estos desafíos, los tratamientos con células madre continúan evolucionando y expandiéndose en el ámbito deportivo, ofreciendo a los atletas nuevas oportunidades para recuperarse de lesiones y maximizar su rendimiento. Con el tiempo, es probable que sigan desempeñando un papel cada vez más importante en la atención médica deportiva, ayudando a los atletas a alcanzar su máximo potencial y a superar los desafíos físicos que enfrentan en su búsqueda de la grandeza deportiva.

¿Cuál es el proceso de un tratamiento de células madre?

Las células madre pueden obtenerse de diferentes fuentes, como la médula ósea, la grasa o el tejido del cordón umbilical. En muchos casos, las células madre se extraen del propio cuerpo del paciente a través de un procedimiento mínimamente invasivo.

Una vez obtenidas, las células madre se procesan en el laboratorio para concentrarlas y prepararlas para su uso. Esto puede implicar la separación de las células madre del resto del tejido y la purificación de la muestra.

Antes de la aplicación de las células madre, el sitio de tratamiento se limpia y se desinfecta para reducir el riesgo de infección. En algunos casos, el médico puede utilizar anestesia local para adormecer el área y hacer el procedimiento más cómodo para el paciente.

Una vez que el sitio de tratamiento está preparado, las células madre se aplican directamente en el área afectada. Esto puede hacerse a través de inyecciones directas en el tejido dañado o mediante técnicas de inyección guiadas por imágenes, como la ecografía o la fluoroscopia, para garantizar una colocación precisa de las células madre.

Después del procedimiento, el paciente puede requerir cuidados posteriores para asegurar una recuperación óptima. Esto puede incluir instrucciones sobre el cuidado de la herida, recomendaciones de actividad física modificada y citas de seguimiento con el médico para evaluar la respuesta al tratamiento.

¿Son las células madre el futuro alternativo de la operación Tommy John?

La intensidad y la repetición de los movimientos de lanzamiento pueden llevar a lesiones graves en los ligamentos, como el ligamento colateral medial (LCM) en el codo, que a menudo requieren cirugía y largos períodos de rehabilitación para la recuperación completa. Sin embargo, en los últimos años, se ha producido un emocionante avance en el campo de la medicina deportiva: los tratamientos alternativos con células madre.

Las células madre, con su capacidad única para transformarse en diversos tipos de células en el cuerpo, han capturado la atención de la comunidad médica y científica debido a su potencial para regenerar tejidos dañados y acelerar la recuperación. En el mundo del béisbol, los tratamientos con células madre están emergiendo como una opción atractiva para fortalecer y recuperar los ligamentos, evitando así las cirugías invasivas y los largos períodos de inactividad.

La eficacia de los tratamientos con células madre en el contexto de las lesiones de ligamentos en los lanzadores de Grandes Ligas está respaldada por una creciente cantidad de investigaciones y casos de estudio. Estudios clínicos han demostrado resultados prometedores en términos de reducción del dolor, mejora de la función y aceleración de la recuperación en pacientes tratados con células madre para lesiones de ligamentos. 

Un ejemplo notable es el caso del lanzador de los Yankees de Nueva York, Gerrit Cole, quien experimentó inflamación en su codo durante las últimas semanas del Spring Training. Es probable que le estén aplicando células madre para fortalecer su ligamento y no tener que remitirlo a la cirugía Tommy John.

Al lanzador venezolano de los Rockies de Colorado Antonio Senzatela en 2023 le aplicaron células madre en su tratamiento en el codo, sin embargo después de un par de meses determinaron sus médicos que tenía que someterse a la cirugía Tommy John, por lo cual se perderá toda la temporada 2024 y se espera su regreso al montículo en 2025.

La popularidad de los tratamientos con células madre entre los atletas profesionales está en constante aumento, y los lanzadores de Grandes Ligas no son una excepción. Cada vez más equipos están explorando estas opciones como parte de sus programas de atención médica y rehabilitación, reconociendo el potencial para mantener a sus jugadores en el campo y en la cima de su juego.

Sin embargo, a pesar de los emocionantes avances en este campo, todavía hay desafíos y preguntas por resolver. Uno de los mayores desafíos es la regulación y la estandarización de los procedimientos de tratamiento con células madre. Dado que esta es una área relativamente nueva de la medicina, aún hay mucho por aprender sobre la mejor manera de utilizar y administrar las células madre para obtener los mejores resultados posibles.

Además, existe la necesidad de más investigaciones y estudios a largo plazo para comprender completamente los efectos a largo plazo de los tratamientos con células madre en los atletas profesionales. Si bien los resultados iniciales son prometedores, es importante tener en cuenta que esta es una tecnología emergente y que se necesita más evidencia científica para respaldar su eficacia y seguridad a largo plazo.

Hablan los expertos | 5 pasos para un pitcher de Grandes Ligas rumbo al Opening Day | Abel Flores

Tom Glavine y Clayton Kershaw, entre otros, nos muestran el camino hacia el Opening Day, recorrido que es largo y exigente. Hay 5 pasos clave para que los pitchers de Grandes Ligas puedan llegar en la mejor forma posible al Día Inaugural y en excelentes condiciones para afrontar la temporada regular. Desde el acondicionamiento físico hasta el desarrollo de habilidades y la gestión del estrés, el Spring Training ofrece la plataforma perfecta para prepararse para los desafíos que se avecinan

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DENVER, Colorado – El Spring Training en las Grandes Ligas no es solo un preámbulo para la temporada regular, sino una etapa crucial donde los equipos afinan sus estrategias y los jugadores preparan sus cuerpos y mentes para el desafío que se avecina: el Opening Day. Para un pitcher de Grandes Ligas, este período es especialmente crucial, ya que la efectividad y la resistencia serán puestas a prueba en el duro trajín de una temporada completa de 162 juegos.

Aquí exploramos los cinco pasos clave que un lanzador de élite debe seguir durante el Spring Training para llegar en óptimas condiciones al día inaugural.

1. Evaluación y acondicionamiento físico

Antes de lanzar una sola pelota, los pitchers de Grandes Ligas se someten a una evaluación exhaustiva de su estado físico. Desde los análisis de biomecánica hasta las mediciones de resistencia y flexibilidad, cada aspecto es meticulosamente examinado. De acuerdo con los expertos en acondicionamiento físico este proceso permite identificar áreas de mejora y establecer objetivos específicos para el entrenamiento.

“Es crucial comenzar con una base sólida”, declaró el preparador físico de los New York Yankees, James Smith, en una entrevista con la web de MLB. “El Spring Training nos brinda la oportunidad perfecta para trabajar en la fuerza, la flexibilidad y la resistencia, todo lo necesario para soportar la exigencia de una temporada completa”.

También hay una teoría que indica que los pitchers que estuvieron lanzando durante la temporada baja ya sea con su equipo de entrenadores o en las ligas invernales están propensos a menos lesiones porque acostumbran al brazo a lanzar durante todo el año. El problema que tiene esta práctica es que una cosa es mantener el brazo “caliente” y otra “sobre calentarlo”, lo cual sería nefasto para cualquier lanzador. De aquí la importancia que tiene un pitcher de rodearse de los mejores profesionales.

2. Desarrollo de repertorio y precisión ¿nuevos comandos?

Con el cuerpo en óptimas condiciones, los pitchers se centran en perfeccionar su arsenal de lanzamientos. Desde la rápida bola rápida hasta la curva rompiente, cada lanzamiento requiere una técnica impecable y una precisión milimétrica. Durante el Spring Training, los lanzadores trabajan en refinamientos sutiles, ajustando el agarre, la mecánica de lanzamiento y la trayectoria de la pelota.

Según el legendario lanzador de los Atlanta Braves, Tom Glavine: “el Spring Training es el momento perfecto para experimentar con nuevos lanzamientos y perfeccionar los existentes. La clave está en encontrar la combinación perfecta que te dé una ventaja sobre los bateadores”.

Dominar los comandos es crucial durante los entrenamientos primaverales porque durante la campaña regular no habrá tiempo porque se juega todos los días y los abridores necesitan descansar entre aperturas. En el béisbol moderno donde hay tantas desventajas contra los lanzadores por la sabermetría y el análisis de videos, también en Spring Training sirve para trabajar nuevos lanzamientos y así sorprender a todos con nuevos comandos.

Hay que entender que un lanzador élite de la MLB prácticamente sabe lanzar todos o casi todos los lanzamientos, solo que no los utilizan en su repertorio de juegos oficiales porque justamente en su desarrollo como pitchers solo aprendieron a utilizar parte de su repertorio total. Es un tema más de confianza mental, aveces hasta de gustos, que técnico. “El hábito hace al monje”, dice un refrán popular.

3. Simulación de situaciones de juego: “BP real”

Para estar listo para el Opening Day, los pitchers necesitan más que solo lanzar en el bullpen. Durante el Spring Training, los equipos organizan juegos simulados donde los lanzadores enfrentan a sus propios compañeros de equipo en situaciones que imitan el rigor y la intensidad de un juego real (incluso el peligro de un pelotazo). Esto les permite ajustar su enfoque, desarrollar estrategias de lanzamiento y mejorar su resistencia en un entorno controlado.

El lanzador estrella de los Los Ángeles Dodgers, Clayton Kershaw, enfatiza la importancia de estas simulaciones. “Es fundamental practicar bajo presión”, dice Kershaw. “El Spring Training nos brinda la oportunidad de enfrentarnos a nuestros compañeros de equipo en situaciones críticas, lo que nos prepara mejor para los desafíos que enfrentaremos en la temporada regular”, dijo a MLB en 2023.

4. Análisis y corrección de errores

Incluso los mejores pitchers cometen errores, y el Spring Training es el momento ideal para identificar y corregir cualquier deficiencia en el rendimiento. A través del análisis de video y la retroalimentación de entrenadores y compañeros de equipo, los lanzadores pueden abordar áreas problemáticas y realizar los ajustes necesarios para mejorar su desempeño.

El veterano lanzador Madison Bumgarner, cuando pertenecía a los Gigantes de San Francisco, reconoció la importancia de este proceso. “Nadie es perfecto”, afirma Bumgarner. “Pero el Spring Training nos brinda la oportunidad de trabajar en nuestros puntos débiles y convertirlos en fortalezas. Es una parte esencial de nuestro desarrollo como pitchers”.

5. Gestión de la fatiga y el estrés

A medida que avanza el Spring Training, la fatiga y el estrés pueden comenzar a acumularse en los brazos de los lanzadores. Es crucial que los pitchers aprendan a gestionar estos factores para evitar lesiones y mantener un rendimiento óptimo a lo largo de la temporada. Esto incluye el descanso adecuado entre sesiones de lanzamiento, el trabajo de recuperación activa y la atención a las señales de fatiga y lesión.

El entrenador de pitcheo de los Chicago Cubs, Mike Maddux, ofrece su perspectiva sobre este tema. “El Spring Training es una maratón, no un sprint”, advierte Maddux. “Es importante que los pitchers escuchen a sus cuerpos y se tomen el tiempo necesario para recuperarse adecuadamente. Una lesión en el Spring Training puede afectar toda la temporada”.

Ajustarse al reloj, que en esta temporada 2024 sin corredor en base fue disminuido 2 segundos, es crucial para todos los lanzadores de Grandes Ligas hoy por hoy.

La relatividad y los mejores peloteros de la historia, incluyendo a los latinoamericanos (Parte 2) | Julio Sánchez Alvarado

Explorar las carreras de Babe Ruth, Willie Mays y Hank Aaron nos lleva a compararlas con dos gigantes latinoamericanos: Miguel Cabrera y Albert Pujols. Aunque Cabrera destaca con una Triple Corona y títulos de bateo, las lesiones afectaron su rendimiento, mientras que Pujols mantuvo una producción constante a pesar de los contratiempos. Este contraste ilustra cómo las lesiones y otros factores influyen en las carreras de los jugadores, resaltando la complejidad de la relatividad en el deporte

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MEDELLÍN, Colombia – Haber seleccionado a los peloteros Babe Ruth, Willie Mays y Hank Aaron para compararlos y aplicar la relatividad en sus carreras, tiene más de un propósito, que trasciende el hecho de que los tres Sluggers desarrollaron de las más destacadas carreras ofensivas de todos los tiempos en Grandes Ligas y por ende comparables, sino que además nos trae a una comparación muy actual, con dos de los mejores latinoamericanos de todos los tiempos, el venezolano Miguel Cabrera y el dominicano Albert Pujols.

Cabrera y Pujols son los otros únicos dos peloteros en la historia del juego junto a Aaron con más de 3 mil hits, más de 500 Jonrones, más de .300 de Average y más de 600 Dobles. Entre los tres, el único que además de estos estratosféricos números suma 4 Títulos de Bateo y una Triple Corona ofensiva, es el venezolano Miguel Cabrera.

En el año 2021 Cabrera alcanzó y superó los 3 mil hits y los 500 jonrones de por vida, a sus 38 años de edad. Para el momento le quedaba pendiente las temporadas de los años 2022 y 2023 para completar y culminar su contrato con los Tigres de Detroit. Para entonces Pujols ya había superado los 600 vuelacercas en su carrera, razón por la cual la prensa le interrogó al sudamericano sobre la posibilidad de extender su carrera uno o dos años más con un nuevo contrato, una vez se cumpliera su actual convenio con los felinos para intentar lograr los 600 tetrabases de por vida, que lo colocaran en ese epígrafe al lado del antillano, a lo que en más de una ocasión y con el mayor respeto Cabrera respondió: “Si él hubiera realizado su carrera en Miami y Detroit o yo en San Luis y Los Ángeles, estaríamos iguales en ese sentido”, una clara referencia de la manera en la que inciden los diferentes recintos deportivos en el desempeño de los peloteros, incluso de los más notables paleadores.

No por casualidad uno de los más notables Sluggers de Puerto Rico, Juan “Igor” González, quien venía de despachar 47, 42, 45 y 39 cuadrangulares en temporadas consecutivas con Rangers de Texas entre los años 1996-1999, en la temporada del año 2000 solo despachó 22 vuelabardas con Tigres de Detroit, y es necesario destacar que al inicio de esa campaña el boricua sugirió acercar unos metros la cerca de los jardines, misma sugerencia que luego expresara Miguel Cabrera años más tarde.

Son muchas las variables que hacen de las comparaciones entre peloteros un asunto muy relativo. Pujols jugó una temporada más que Cabrera, 22 por 21, que le permitió ingresar al club de los 700 maderazos, ya que en su última campaña despachó 24 maderazos, culminando su carrera con 703 en total. El dominicano además se retiró a sus 42 años de edad, mientras que el venezolano lo hizo a sus 40 años de edad.

Ambos bombarderos latinoamericanos también batallaron durante sus respectivas carreras con lesiones.

Pujols recibió un fuerte pelotazo en la muñeca izquierda que ameritó una cirugía en el año 2011 a sus 31 años de edad, por una fractura que sufrió cuando todavía jugaba para los Cardenales de San Luis. Luego fue sometido a una cirugía de limpieza de rodilla en Octubre de 2012 y se perdió los últimos dos meses de campaña en 2014 por una fascitis plantar. Durante esos años lidió con molestias en la rodilla derecha, el pie izquierdo y la espalda, lo que provocó que perdiera en ese período 89 encuentros. También tuvo una lesión en el pie derecho en el año 2016 y una inflamación de la rodilla izquierda en el año 2018. Estas lesiones redujeron el rendimiento del estelar dominicano con puesto asegurado en el Salón de los Inmortales de Las Mayores y solo le permitieron participar en 39 juegos en la campaña del 2020. Debido a las lesiones, Pujols dejó de jugar en su carrera 699 encuentros, el equivalente a cuatro temporadas y el 30% de una quinta, y a pesar de ello logró cosechar semejantes guarismos a lo largo de su carrera.

Cabrera por su parte logró mantenerse salvo de lesiones desde su debut en el año 2003 con los Marlins de Florida, hasta el año 2013 con los Tigres de Detroit, año en el que ganó su tercer título de bateo consecutivo una temporada después de que lograra la triple corona ofensiva y repitiera su cosecha de 44 cuadrangulares.

En el año 2014 y también a sus 31 años de edad, a pesar de que logró el tope de su carrera en cuanto a dobles se refiere con 52, descendió su porcentaje de bateo de .348 a .313 pero la señal más significativa de que las lesiones comenzaban a mermar su rendimiento fue la notable disminución de su ritmo en cuanto jonrones se refiere, de 44 en las zafras de los años 2012 y 2013, a solo 25 en la campaña de ese año.

Desde entonces Miguel Cabrera no volvió a ser el mismo bateador, a pesar de que en el 2015 ganó su cuarto título de bateo con .338 de Average, solo la siguiente temporada, en el año 2016 volvió a batear sobre .300 de promedio al bate, despachar más de 20 vuelacercas e impulsar más de 100 carreras, con .316, 38 y 108 respectivamente.

Desde el año 2014 el estelar y seguro Salón de la Fama Miguel Cabrera jugó con rigidez en el tendón de la corva de sus dos piernas, ruptura de tendón del bíceps izquierdo y la ingle, distensión en la pantorrilla derecha, múltiples hernias lumbares y diversos golpes en manos, rodillas, hombros y codos, razones notables por las que mermó considerablemente su desempeño en sus últimas 10 temporadas de carrera, destacando que solo jugó en 38 encuentros en la temporada 2018, 57 en el 2020 y 98 en el 2023.

Desde su primera temporada completa (segunda para él luego de su debut a mitad de temporada del 2023), por motivos de lesiones Cabrera se perdió 527 encuentros, el equivalente a tres temporadas y una cuarta parte o el 25% de una cuarta campaña y a pesar de todo, de haber mermado considerablemente su desempeño durante sus últimas 10 zafras y haberse ausentado en tantos juegos, logró alcanzar sus notables números de por vida.

Entonces mientras Cabrera se ausentó en su carrera durante 527 encuentros por motivos de lesiones, Pujols faltó en 699 juegos por las mismas razones pero aunque Cabrera participó en 21 temporadas, Pujols lo hizo en 22, solo que de esas 21 zafras del venezolano, su primera fue en el año 2003 y debutó el 20 de Junio, a mitad de campaña en la que participó en 87 encuentros, así que realmente Pujols jugó en la MLB por temporada y media más (su primera temporada fue en el 2001, debutó el 2 de Abril y participó en 161 encuentros), pero en estadios más amigables para los bateadores.

Ambos descendieron su ritmo ofensivo a sus 31 años de edad, Pujols en el año 2011 y Cabrera en el año 2014, sin embargo, el dominicano no descendió su rendimiento definitivamente durante sus últimas 10 campañas de carrera en la MLB debido a las lesiones como sí le sucedió a Cabrera. Veamos. El venezolano despachó 44 Jonrones en campañas consecutivas en los años 2012 y 2013, a sus 29 y 30 años de edad. En adelante, en sus siguientes 10 y últimas campañas, cuando se esperaba lo mejor del venezolano debido a su edad, fue que padeció de todas esas lesiones que conocemos y sólo en la temporada del año 2016, repetimos que fue la única de sus últimas 10 zafras en lograr superar los .300 de Average, 20 jonrones y 100 carreras impulsadas, con .316, 38 y 108 respectivamente.

Mientras que Cabrera vivió a sus 31 años de edad su primera campaña de declive y que además formó parte de sus últimas 10 temporadas de carrera, Pujols por su parte, a pesar de que comenzó a padecer de lesiones a sus 31 años de edad, en la temporada del año 2011, no fue sino hasta dos años después, en la temporada del año 2013 que mermó significativamente sus registros, cuando por primera vez y después de 12 temporadas no bateó 30 o más cuadrangulares (durante su primera decena de zafras siempre había despachado 30 o más vuelacercas), cuando despachó 17 vuelabardas y solo impulsó 64 carreras.

Si bien esa campaña del año 2013 también significó la primera de sus últimas 10 temporadas de carrera, durante esa década el estelar quisqueyano acumuló 4 temporadas de más de 10 cuadrangulares, 4 con más de 20, 1 con más de 30 y otra más con más de 40. El contraste es inmenso en los últimos 10 años de carrera de Pujols y Cabrera, lo cual se puede identificar claramente en la cantidad de bombazos que lograron despachar los dos toleteros durante ese período de sus carreras. Mientras Pujols conectó 218 maderazos, a Cabrera apenas le alcanzó para despachar 146 maderazos, de sus más de 500 logrados en su carrera.

Así que de ésta manera logramos resaltar el grado en el que las lesiones lamentablemente afectaron a ambos bombarderos latinoamericanos, siendo muy evidente que perjudicaron en mayor medida a uno de ellos, que además también fue quien desarrolló su carrera en calidad de local en estadios menos amigables para la ofensiva de largo metraje.

Que hermosa y compleja es la relatividad pero que a su vez nos permite colocar en su justa dimensión a cada uno de los toleteros más destacados de todos los tiempos en la historia de las Grandes Ligas.

La relatividad y los mejores peloteros de la historia, incluyendo a los latinoamericanos (Parte 1) | Julio Sánchez Alvarado

La relatividad según Einstein nos enseña que toda perspectiva, por diferente que sea, puede ser válida. Del mismo modo, en el béisbol, cada métrica cuenta para evaluar a los grandes. Desde Ruth hasta Mays y Aaron, el WAR nos da una mirada integral, pero ¿es la única verdad? La relatividad en el juego nos muestra que hay más que números, hay contexto, estadios, épocas. ¿Quién habría sido el rey del jonrón si Mays hubiera jugado en otros parques? La relatividad nos invita a cuestionar, a considerar más allá de las cifras

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MEDELLÍN, Colombia – Desde que el físico alemán Albert Einstein (nacionalizado suizo, austríaco y estadounidense), presentó la “Teoría de la Relatividad Especial” o simplemente la “Teoría de la Relatividad”, derivada de su artículo “La electrodinámica de cuerpos en movimiento” (trabajo físico), prácticamente toda perspectiva acertada según la relatividad sobre un asunto en particular, por diferente que sea a otra, también es atinada y coherente, razón por la cual hasta las verdades absolutas pierden en un gran porcentaje su valoración categórica.

“Cuando cortejas a una bella muchacha, una hora parece un segundo pero te sientas sobre carbón al rojo vivo y un segundo parecerá una hora, eso es relatividad”. Palabras sabias de quien es considerado una de las mentas más brillantes en la historia de la humanidad.

En base a la relatividad, Einstein expresó varias frases que quedaron para la historia, algunas como “Si mi teoría de la relatividad es exacta, los alemanes dirán que soy alemán y los franceses que soy ciudadano del mundo pero si no, los franceses dirán que soy alemán, y los alemanes que soy judío”.

De ellas una es quizás la más genuina sensación de su parte de cómo llego a la “Teoría de la Relatividad”: “A veces me pregunto cómo llegué a desarrollar la teoría de la relatividad y la razón creo que radica en el hecho de que un adulto normal nunca se detiene a pensar en problemas de espacio y tiempo, ya que son cosas que se piensan durante la infancia pero mi desarrollo intelectual se retrasó y como resultado comencé a plantearme preguntas sobre el espacio y el tiempo cuando ya había crecido”.

No obstante, hay una frase de Einstein respecto a la Relatividad que nos atañe porque se ajusta muy a la medida respecto a la complejidad con la que convive en la actualidad el Béisbol con la Sabermetria: “Desde que los matemáticos han invadido mi teoría de la relatividad, ni yo mismo la entiendo”. Parece una frase expresada del Béisbol respecto a la Sabermetria.

Igual de sorprendente puede ser el vínculo al Béisbol respecto a los diferentes balances, opiniones y perspectivas de los cronistas en cuanto al desempeño de uno o más peloteros, encontrada en una frase del sobresaturado y eminencia del cacumen sobre la Relatividad: “La teoría de la relatividad no tiene un origen especulativo, sino que debe por entero su nacimiento al deseo de hacer que la teoría física concuerde con los hechos observados”, asumiendo a la teoría física como el equivalente a las frías estadísticas y los hechos observados a la práctica del juego. Que interesante.

Cuando se habla de los mejores peloteros en la historia del juego, tarde mencionan al gran Willie Howard Mays, Novato del año, Título de bateo, 12 Guantes de Oro, ganador de la Serie Mundial de 1954, dos veces ganador del premio MVP, 24 Juegos de Estrellas, de los cuales fue el MVP en dos de ellos y en 23 temporadas acumuló .301 de Average, 3293 Hits, 660 Jonrones y 339 Bases Robadas. Lo que para su época ni se asomaba como algo relevante y hoy lo es incluso por sobre todos sus números, dejó 156.1 de WAR.

Primero aparecen George Herman “Babe” Ruth y Henry Louis “Hank” Aaron por sus 714 y 755 Cuadrangulares respectivamente y eso está bien porque el rey de los batazos, el rey del juego es el Jonrón y eso es indiscutible, además de que los números redondos y prácticamente inalcanzables nos iluminan ojos, por denotar una proeza superlativa y colocar a sus protagonistas en un nivel muy superior al resto de los jugadores.

Si nos apoyamos en la base de la Sabermetria actual, como lo es el WAR, Ruth fue superior con 182.6, seguido por Mays con 156.1 y luego Aaron con 143, interesante. El detalle es que el WAR no es una métrica exacta pero en la actualidad del Béisbol es un registro tan importante, que se toma como argumento principal por sobre cualquier otra estadística para incluso establecer los contratos de los peloteros y hasta para la potencial exaltación al Salón de la Fama.

Desde mi perspectiva: en serio? una estadística no exacta por sobre otras métricas que siempre definieron el juego y que en la actualidad es prácticamente la piedra angular y base a través de la cual se rige todo?, esto apenas me alcanza para no estar totalmente de acuerdo al respecto, para mí definitivamente hay algo que no está bien, que en algún momento se debe ajustar, se debe corregir pero a su vez una realidad ineludible es que excluir a la Sabermetria profunda de la pelota actual, eso sería lo más cercano a vivir en el pasado.

Aunque sin lugar a dudas el WAR es la métrica que mide de la manera más integral el aporte de los peloteros para los triunfos de los equipos, éste puede ser engañoso y menos preciar aportes superiores de peloteros con WAR inferior de algunos jugadores respecto a otros. Por ejemplo, de ellos Ruth no alcanzó los 3 mil hits (2.873), mientras que Mays y Aaron sí, con 3293 3771 respectivamente pero El Bambino logró el promedio de bateo más elevado con .342, sobre los .305 de Aaron y .301 de Mays, no obstante Aaron fue el único de ellos en alcanzar los 600 Dobles con 624, mientras que Mays 525 y Ruth 506. Estas diferencias y muchas más no se resaltan en la lectura de sus WAR, lo que sucede con todos los peloteros.

A la hora de evaluar a Ruth, Mays y Aaron, de la misma forma en la que se presentan comparaciones entre dos o más peloteros, les he seleccionado como ejemplos porque visiblemente son comparables y el ejercicio hipotético cobra gran sentido porque en las comparaciones generalmente no entran en consideración algunas variables que las terminan haciendo muy relativas, las cuales bien podrían dimensionar en su justa medida lo realmente realizado por uno o más de éstos estelares del juego.

Junto a las métricas ya resaltadas, es necesario destacar que Ruth jugó durante las décadas 1910, 1920 y 1930 por 22 campañas, Mays durante las décadas de 1940, 1950, 1960 y 1970 a lo largo de 23 temporadas y Aaron en las décadas 1950, 1960 y 1970 también durante 23 zafras. Esto es importante de incluir dentro de la comparación porque Ruth jugó un año menos que Mays y Aaron pero más importante aún es que el Bambino jugó en una época en la que el Béisbol era muy diferente a la que jugaron Mays y Aaron, destacando especialmente el tipo de pelota y la calidad de los Pitchers de ambas épocas. Ruth jugó hasta sus 40 años de edad mientras que Mays y Aaron hasta los 42. Analizando la comparación a profundidad, la relatividad adquiere un papel protagónico.

Ruth despachó 714 Vuelacercas en su carrera de 22 años, de los cuales 6 fueron jugando en el Fenway Park y 15 en el Yankee Stadium, mientras que Mays conectó 660 Vuelabardas en su carrera de 23 años, de los cuales 6 fueron en el Polo Grounds de Nueva York (casa de los Gigantes en la ciudad de New York), 12 en el Seals Stadium y 2 en el Clandestick Park (ambos casa de los Gigantes en la ciudad de San Francisco), luego de su mudanza de New York a San Francisco una vez culminada la campaña de 1957.

Las bondades del Fenway Park y el Yankee Stadium para con los bateadores de poder son ampliamente conocidas, de las que disfrutó a plenitud Ruth. En contraparte, Mays batalló por 6 años en el Polo Grounds con 450 pies por los callejones del jardín izquierdo-central y jardín derecho-central, más aún con los 483 pies por todo el jardín central. De hecho, la famosa foto de la increíble atrapada de espalda al home realizada por Willie Mays en la Serie Mundial de 1954 contra Vic Wertz de los Indios de Cleveland, en el lugar que Mays capturó la pelota habría sido cuadrangular en muchos de los otros estadios de esa época y por supuesto que en la mayoría de los aforos de la actualidad.

A pesar de que las medidas no oficiales del estadio Polo Grounds, estiman que la distancia entre el home plate y la barda de jonrones por el jardín izquierdo era de solo 279 pies de distancia, mientras que por la línea de la pradera derecha era de solo 258 pies, el muro del prado izquierdo presentaba una especie de barrera de 6½ metros de altura, Mays fue un bateador derecho y aunque solo fueron 6 temporadas de las 23 que Mays desarrolló en Grandes Ligas, los cronistas de la época aseguran que los estadios en los que jugó en su carrera en calidad de local (es decir la mitad de sus juegos), le robaron por lo menos 100 Tetrabatazos, ya que el Candlestick Park exponía 420 pies de distancia por todo el jardín central. De los 3 estadios en los que Mays jugó en calidad de local, el Seals Stadium fue el único que contaba con medidas estándares de la actualidad.

Colocándonos en contexto y considerando como un valor primario ésta relatividad, 100 Cuadrangulares más para Mays habrían significado 46 más que Ruth, 5 más que Aaron y apenas 2 menos que Barry Bonds, lo que no es poca cosa. Eso es un cambio tan drástico, que Hank Aaron jamás habría destronado a Ruth como el Rey del Jonrón ya que Mays se retiró con sus 660 Cuadrangulares en el año 1973 (los cuales debieron haber sido por lo menos 760 según las estimaciones de los cronistas de la época), mientras que Aaron superó los 714 Vuelacercas de Ruth en el año 1974 y se retiró en el año 1976 con sus 755 Jonrones, por lo que Aaron jamás habría sido monarca absoluto de los Jonrones y lo más relevante es que Mays habría sido genuino Rey del Jonrón por lo menos durante 34 años (sin lograr establecer con exactitud cuándo pudo haber superado los 714 Tetrabatazos de Ruth, de haber realizado su carrera en el Yankee Stadium o el Fenway Park, por ejemplo o por lo menos en estadios diferentes en calidad de local), considerando su retiro hasta que en el año 2007 Barry Bonds superó los 760 Vuelabardas (número que habría sido el tope de Mays en éste renglón), dejando el tope en 762.

Interesante.

Hank Aaron desarrolló toda su carrera en calidad de local en el Milwaukee County Stadium (casa de los Milwaukee Braves), desde 1954 hasta 1965 así como en las dos últimas temporadas de su carrera (1975-1976), y en el Atlanta-Fulton County Stadium, casa de los Atlanta Braves desde 1966 hasta 1974. Ambos estadios con distancias estándar de los estadios de la actualidad.

Vaya que la relatividad sí que incide al momento de intentar igualar a dos o más peloteros que han logrado rendimientos superlativos en la historia del juego.

¿Scott Boras defiende al líder o a los peloteros de la Asociación de Jugadores de MLB? | Abel Flores

Algo está pasando en las oficinas de MLB y de los equipos de Grandes Ligas. Parece vienen años donde aumentarán los contratos más cortos para reducir el riesgo deportivo en el rendimiento de los peloteros. El negocio cambia, como todo en esta vida, Boras lo sabe y por eso actúa en consecuencia. Nos guste o no, el señor Boras es uno de los arquitectos -directo o indirecto- de las normativas y regulaciones en el béisbol

COLUMNA AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – En medio de presiones para reemplazar al principal negociador del gremio de peloteros, el afamado y polémico agente Scott Boras (durante la presentación del abridor ganador del Cy Young 2023 de la Nacional Blake Snell -su representado- con los Gigantes de San Francisco) se ha defendido tanto a sí mismo como al liderazgo de la Asociación de Jugadores de las Grandes Ligas ante las preguntas de la prensa.

“Cuando tienes a gente sin experiencia que no ha estado haciendo esto durante mucho tiempo, realizan comentarios que simplemente no están respaldados por los hechos”, declaró Boras el miércoles pasado a AP después de una conferencia de prensa organizada por los Gigantes de San Francisco para presentar al lanzador Blake Snell, uno de sus clientes.

Durante una reunión virtual el lunes, los jugadores presionaron para que el director ejecutivo del sindicato, Tony Clark, destituyera al subdirector ejecutivo, Bruce Meyer, quien lideró las conversaciones para el convenio colectivo de 2022.

Algunos integrantes que exigen el cambio quieren reemplazar a Meyer por Harry Marino, quien ayudó a sindicalizar a los jugadores de las ligas menores e integrarlos a la asociación de jugadores en 2022. Marino fue contratado por el sindicato en septiembre de 2022 y contribuyó a que se diera el primer acuerdo laboral de ligas menores con las Grandes Ligas, pero se marchó en julio pasado (2023).

Harrison Louis Marino es un abogado estadounidense, defensor de los derechos de los trabajadores y ex jugador de béisbol de ligas menores. Lideró el esfuerzo para organizar un sindicato de jugadores de béisbol de ligas menores y ayudó a negociar -repito- el primer convenio colectivo de los jugadores. ¿Por qué hay jugadores que lo apoyan? Presumo porque justamente no quedaron satisfechos del último contrato colectivo y ven a Marino como un potencial negociador. “Si lo hizo una vez, lo hace dos veces”, dice un refrán popular.

“Los jugadores que me buscaron quieren una unión que represente la voluntad de la mayoría”, afirmó Marino en un comunicado. “Scott Boras es rico porque hace, o solía enriquecer a los jugadores más ricos del juego”, sentenció Marino en sus declaraciones por escrito, por lo que vemos claramente el conflicto de intereses entre Marino y Boras.

Marino añadió que era “alarmante” para Boras estar defendiendo a Clark y Meyer. Boras, el agente de más alto perfil del béisbol, respaldó a los líderes del sindicato. Es decir, que en este momento Scott Boras estaría del lado de los líderes o representantes del gremio y a su vez podría estar del mismo lado de los dueños de los equipos, que por los últimos días no han firmado a los clientes de Boras según sus altas estimaciones monetarias. ¿Boras quiere alinearse con los dueños del Show? Este hombre sabe de esto porque tiene más de 30 años en el negocio de la pelota.

“Los jugadores veteranos no han sido consultados acerca de esto”, dijo Boras. “No ves a jugadores que han pasado por varios convenios colectivos, ni a aquellos que han trabajado en una junta directiva. Ninguno de ellos está apoyando esto”, declaró a AP. Esto no es 100% cierto, aunque tiene algo real, porque si hay declaraciones públicas de jugadores veteranos, retirados, que no comparten la afirmación de Boras, pero no son un grupo que haga tanto ruido. Cada quien declara según sus intereses, de esto los periodistas sabemos bastante.

Después de que los peloteros de las menores entraron al gremio de las mayores, se reestructuró su comité ejecutivo para incluir a 38 jugadores con contratos en Grandes Ligas y a 34 con contratos de las menores. Las decisiones del comité ejecutivo se toman mediante mayoría de votos, así como la contratación de un director ejecutivo y el equipo de trabajo que rinde informes al director ejecutivo.

Algunos jugadores han mostrado su preocupación sobre el bajo gasto de los clubes en la temporada baja. Varios equipos que tradicionalmente gastan mucho dinero no lo han hecho, algunos por la elevada tasa de lujo en las nóminas y la tasa impositiva, y otros se han preocupado por el rédito de medios de comunicación deportivos regionales luego de la declaración de bancarrota de Diamond Sports’ Bally Network.

Sabemos que la MLB históricamente no ha sabido ni mercadear ni negociar con las televisoras, ni siquiera con las regionales como Bally. En la MLB deberían aprender mucho de la NBA, NFL y de la FIFA (aunque de esta última mucho cuidado con la corrupción).

“Todos nuestros modelos predijeron una calma en el mercado luego de los gastos”, dijo Boras, quien se rumorea posiblemente trabaja junto a un grupo de periodistas especializados y su compañía cuenta con analistas de Sabermetría. “Hemos tenido dos años en los que han gastado 3.000 millones y medio de dólares hasta 4.000 millones. Usualmente en un modelo de cinco años, vamos a observar cómo los propietarios utilizarán eso bajo sus consideraciones”. ¿Hay recesión en la MLB?

Algo está pasando en las oficinas de MLB y de los equipos de Grandes Ligas. Parece vienen años donde aumentarán los contratos más cortos para reducir el riesgo deportivo en el rendimiento de los peloteros. El negocio cambia, como todo en esta vida, Boras lo sabe y por eso actúa en consecuencia. Nos guste o no, el señor Boras es uno de los arquitectos -directo o indirecto- de las normativas y regulaciones en el béisbol.

Sincronía entre identidad y favoritismo: La herencia de los Phillies “Bad Boys” para la temporada 2024 | Abel Flores

Los Phillies de Filadelfia son mucho más que un equipo de béisbol; son una fuerza cultural que une a jugadores y aficionados en una pasión compartida por el juego. La sincronización entre el perfil de los jugadores, el liderazgo en el campo y el apoyo de los fans junto con la mercadotecnia de la franquicia crea una atmósfera única que distingue a los Phillies como uno de los equipos más emblemáticos y respetados del béisbol. Su legado como los “Bad Boys” los une con la identidad competitiva del estadounidense ¿Son el equipo del pueblo americano?

En 2024, los Phillies de Filadelfia se encuentran en una posición privilegiada para competir por el título de la Serie Mundial porque en su roster hay muchos ánimos de revancha. Con una alineación talentosa liderada por su capitán Brice Harper, Nick Castellanos, Alec Bohm, Trea Turner, Kyle Schwarber, JT Realmuto; un cuerpo de lanzadores sólido entre los tres mejores de MLB con Aaron Nola, Zack Wheeler, los venezolanos Ranger Suárez y el cerrador José Alvarado, están listos para enfrentarse a los mejores de la Gran Carpa

COLUMNA AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – Hay equipos que van más allá de simplemente jugar un deporte; encarnan una cultura, un espíritu, una identidad. Los Phillies de Filadelfia son uno de esos equipos. Conocidos como los “Bad Boys” (en español “Los Chicos Malos”), este equipo ha cultivado una reputación de ferocidad, determinación y pasión desenfrenada que se refleja tanto en el campo como en la fanaticada que los sigue con devoción. No en vano, la afición de los Phillies es conocida como “los Hooligans de la MLB”.

Es de sumo interés la sincronización entre el perfil de los jugadores, el liderazgo en el dugout y el bullpen, así como el marketing deportivo con sus apasionados fans, que los convierte en una fuerza única en el mundo del béisbol. De hecho, los Phillies por estos años podrían considerarse el equipo nacional de EEUU.

Para entender la esencia de los Phillies de Filadelfia, es crucial analizar el perfil de sus jugadores. Desde Brian Harper hasta Nick Castellano y Schwarber, así como el cerrador venezolano José Alvarado, todos comparten un denominador común: son guerreros en el campo de juego. Estos jugadores encarnan la mentalidad de “no rendirse nunca”, están dispuestos a pelear cada lanzamiento, cada turno al bate, y harán lo que sea necesario para asegurar la victoria para su equipo. Esta mentalidad aguerrida y combativa se refleja en su estilo de juego, lleno de intensidad y pasión.

La identidad de los “Bad Boys” también se manifiesta en el liderazgo dentro y fuera del campo. En el dugout y el bullpen, jugadores como Harper, Castellano, Schwarber y Alvarado son líderes indiscutibles que inspiran a sus compañeros con su entrega y determinación. Su actitud de no dar ni un paso atrás ante la adversidad infunde confianza en el equipo y crea un ambiente de camaradería y unidad que impulsa a los Phillies a alcanzar nuevas alturas.

En mis siete temporadas como periodista acreditado, he podido ver desde la intimidad del vestuario a los Phillies, en el dogout, la camaradería que hay entre jugadores, cuerpo técnico, coachs y mánager. Todos con una mística y competitividad que se respira en el ambiente. La verdad es impresionante la energía que se respira y se siente entre los Phillies. Son el típico equipo que si no gana empata, aunque en temporada regular de Las Mayores no se puede empatar, solo en el Spring Training.

Pero la sincronización no se detiene en el terreno de juego; se extiende al marketing deportivo y la relación con los fans. Los Phillies de Filadelfia tienen una base de seguidores única y apasionada, conocidos como los “hooligans” del béisbol. Estos fanáticos son famosos por su fervor y devoción inquebrantable hacia su equipo, llenando el estadio con cantos y cánticos ensordecedores que intimidan a los rivales y elevan el espíritu de sus jugadores. Son el corazón y el alma del equipo, una fuerza que impulsa a los Phillies a la victoria una y otra vez.

Entonces, ¿quiénes son los “hooligans” del béisbol y por qué los fans de los Phillies se comparan con ellos? Los “hooligans” son conocidos en el mundo del fútbol como seguidores extremadamente apasionados que muestran su lealtad de manera ferviente, a veces de manera agresiva. Si bien la connotación negativa asociada con los “hooligans” puede ser desalentadora, en el contexto de los Phillies de Filadelfia, esta comparación resalta la pasión y el compromiso inquebrantable de los fans hacia su equipo. En suma el fanático deportivo de Filadelfia es así con las otras franquicias de la ciudad. Es un tema de identidad deportiva ciudadana, si cabe la expresión.

La temporada pasada (2023) este ambiente “hostil” se vio en la postemporada cuando los Phillies recibieron a los Bravos de Atlanta en lo que fue un verdadero infierno para Ronald Acuña Jr y compañía. Desde cánticos ensordecedores hasta pancartas y coreografías elaboradas, su apoyo es inigualable. Esta pasión a menudo se desborda en momentos de tensión, dando lugar a incidentes que pueden parecer confrontativos para los espectadores externos. Sin embargo, para los “hooligans” de los Phillies, estas muestras de fervor son simplemente una manifestación de su amor incondicional por el equipo.

La conexión entre los “Bad Boys” en el campo y los “hooligans” en las gradas es innegable. Ambos encarnan una mentalidad de lucha y determinación que define la identidad de los Phillies de Filadelfia. Esta sincronización entre el equipo y su base es una de las claves que los convierte como uno de los equipos favoritos para jugar la Serie Mundial 2024.

Conocer la derrota y saber sufrir son una antesala para ganar la Serie Mundial

En 2022 los Phillies perdieron la Serie Mundial en seis juegos contra los Astros de Houston y en 2023 ante todo pronóstico perdieron la Serie de Campeonato de la Nacional contra los Cascabeles de Arizona. En ambos casos, los Phillies eran favoritos, sobre todo contra los D-Backs, pero no lograron el objetivo. Así que estos jugadores saben lo que es perder aún conociendo su superioridad.

Además de su identidad como los “Bad Boys” del béisbol, los Phillies de Filadelfia tienen una historia marcada por la adversidad, ya que a pesar de que su fundación data desde 1883 tan solo tienen dos anillos de Serie Mundial en 1980 y 2008. Son un equipo que conoce muy bien el sabor de la derrota en la Serie Mundial, habiendo experimentado la amargura de la derrota en seis ocasiones. Esta historia de desafíos y desilusiones en los playoffs les ha otorgado una valiosa experiencia que los ha forjado en un equipo resiliente y determinado.

En 2024, los Phillies de Filadelfia se encuentran en una posición privilegiada para competir por el título de la Serie Mundial porque en su roster hay muchos ánimos de revancha. Con una alineación talentosa liderada por su capitán Brice Harper, Nick Castellanos, Alec Bohm, Trea Turner, Kyle Schwarber, JT Realmuto; un cuerpo de lanzadores sólido entre los tres mejores de MLB con Aaron Nola, Zack Wheeler, los venezolanos Ranger Suárez y el cerrador José Alvarado, están listos para enfrentarse a los mejores de la Gran Carpa.

La experiencia acumulada a lo largo de los años, combinada con un equipo talentoso y una mentalidad ganadora, ha convertido a los Phillies en un equipo formidable que no se puede subestimar en la contienda por el campeonato. Su capacidad para superar la presión de los playoffs y mantenerse firmes en los momentos cruciales los coloca en una posición privilegiada para alcanzar la gloria en 2024.

Al ritmo de Ohtani | Julio Sánchez Alvarado

En medio del escándalo de apuestas ilegales, la verdad es la mejor defensa. Hoy, lunes 25 de marzo, Shohei Ohtani se enfrenta a los medios para aclarar lo sucedido y demostrar su inocencia. ¡No te pierdas este momento crucial en la carrera de una superestrella del béisbol!

COLUMNA CAFÉ CON BÉISBOL

MEDELLÍN, Colombia – Lamentablemente no es al ritmo de sus batazos de más de 400 pies de longitud o de la velocidad en su recorrido al robar bases ni de sus lanzamientos desde el montículo sobre las 96 millas por hora, es al ritmo del caso de las apuestas ilegales de su ex intérprete Ippei Mizuhara y el pago de sus deudas del ludópata desde la cuenta bancaria del estelar japonés.

Se espera que hoy se despejen muchas dudas concernientes al caso, cuando el estelar jugador de dos vías comparezca ante los medios para dar detalles sobre lo realmente sucedido, después que desde el pasado viernes la Major League Baseball iniciara una investigación que implicará interrogatorios a Shohei Ohtani e Ippei Mizuhara. Dependiendo del resultado de los expertos es que se determinará lo que puede significar para la superestrella del béisbol japonés.

Recapitulando

Aunque no fue hasta el pasado miércoles que en Estados Unidos el público se enteró de las apuestas deportivas de Mizuhara tras su despido de los Dodgers, el escándalo se venía gestando entre bastidores desde hace varios meses cuando ESPN recibió un aviso sobre un asunto relacionado con Ohtani.

Las cosas se intensificaron rápidamente en un lapso de 48 horas entre los días martes y jueves, después de que ESPN contactó al portavoz de Ohtani con respecto al hecho, en el que el supuestamente había aparecido en transacciones con Mathew Bowyer, una casa de apuestas que opera en el sur de California.

En un rápido intercambio entre ESPN y el recién contratado portavoz de comunicación de crisis de Ohtani, primero se dio a conocer que Mizuhara le había confesado a Ohtani de sus deudas y que por eso había cubierto las deudas de su intérprete en 8 o 9 cuotas.

Mizuhara luego habló con ESPN el miércoles en una entrevista en la que admitió que tenía deudas por un total de al menos 4,5 millones de dólares. Dijo que había estado pidiendo ayuda a amigos y familiares para pagar las deudas durante algunos años y que no podía sincerarse con Ohtani. Añadió que había estado luchando para llegar a fin de mes mientras se mantenía al día con el estilo de vida de Ohtani.

Sin embargo, Mizuhara admitió que finalmente acudió a Ohtani a principios de 2023 para pedirle ayuda para saldar sus deudas, tras lo cual el beisbolista realizó los pagos, informó ESPN. Añadió que Ohtani no tenía idea de que los pagos se realizaban a una casa de apuestas y que nunca había estado involucrado en juegos de azar. El ex intérprete de Ohtani también expresó que nunca había hecho una apuesta en un solo juego de béisbol.

En solo 24 horas las cosas cambiaron drásticamente

En una reunión interna de los Dodgers, Mizuhara confesó y pidió disculpas a la organización por su adicción al juego, durante la cual un ejecutivo del equipo agregó que Ohtani había ayudado a pagar las deudas del intérprete, según reportes de ESPN.

Después de eso, Ohtani supuestamente comenzó a cuestionar lo que se decía se comentaba en el equipo y sus representantes dijeron que Ohtani no reconoció el relato de Mizuhara respecto a los hechos y que se dio cuenta por primera vez de que faltaba dinero de sus cuentas bancarias. Es decir, Ohtani dio a entender que la realidad es que en todo el asunto, su única participación es que había sido robado por Mizuhara.

El jueves, el portavoz de Ohtani le dijo a ESPN que no publicara la entrevista original con Mizuhara ya que había mentido.

Después de éstos hechos los abogados de Ohtani emitieron un comunicado alegando que Shohei Ohtani ha sido víctima de un robo masivo y enfatizando que durante toda la situación, Mizuhara siguió siendo el intérprete de Ohtani, sin que le expresara lo que realmente estaba sucediendo. Fue sólo después que se dio a conocer lo del presunto robo a Ohtani que los Dodgers decidieron despedir a Mizuhara.

Mizuhara habló con ESPN a través de una llamada telefónica ese mismo día y se retractó de la mayoría de las cosas que reveló en la primera entrevista. Dijo que había mentido durante la primera entrevista con ESPN y que Ohtani no tenía idea de sus actividades de juego, así como de sus deudas y sus esfuerzos por pagarlas.

Desde entonces se han mantenido acalorados debates sobre qué relato de los hechos es cierto y si Ohtani realmente estaba al tanto del escándalo de apuestas ilegales de Mizuhara.

Las sospechas contra Mizuhara aumentaron aún más cuando NBC News informó el pasado día jueves que no había registros de que un estudiante llamado Ippei Mizuhara hubiera asistido alguna vez a la Universidad de California, Riverside, aunque supuestamente se graduó de la escuela.

Actualmente la Major League Baseball está recopilando información sobre las acusaciones que involucran a Ohtani y Mizuhara que habían sido reportadas por los medios. Esta investigación podría generar como resultado la exclusión del juego del japonés Shohei Ohtani, dos veces ganador del premio al Jugador Más Valioso, una de las caras actuales del béisbol, dentro y fuera del terreno de juego, lo que no es poca cosa.

Secuelas legales

Ohtani podría ser acusado de un delito si estuviera al tanto del juego de Mizuhara y hubiera transferido dinero a un operador de apuestas deportivas ilegales en su nombre.

El Servicio de Impuestos Internos ha confirmado que Mizuhara y Mathew Bowyer (presunto corredor de apuestas ilegal en el condado de Orange, California), están bajo investigación criminal.

No obstante, un abogado con licencia en California y Japón, Takafumi Uematsu considera que es poco probable que Ohtani sea estimado cómplice, incluso si conocía el juego de Mizuhara y efectivamente hubiera realizado pagos por él.

Según Uematsu, si bien la complicidad en un delito después del hecho, se aplica a los delitos graves según la ley del Estado de California, no se aplica a los delitos menores en éste Estado, los cuales están incluidos los delitos relacionados con el juego, así que incluso si Ohtani tenía conocimiento del pago en apuestas ilegales, lo más probable es que termine siendo exonerado.

Sin embargo, el abogado también añadió que si durante la investigación hay sospechas de que Shohei Ohtani intentó ocultar pruebas de alguna manera, existe la posibilidad de que se apliquen medidas y penas estrictas por obstrucción de la justicia.

Uematsu también expresó que es probable que el pago directo por parte de Ohtani a la casa de apuestas sin involucrar a Ippei Mizuhara haya tenido el objetivo de evitar que Mizuhara continuara participando en apuestas, restringiendo además su acceso al dinero. Uematsu hizo especial énfasis y de manera muy vehemente en que éste sólo sería un hipotético escenario en el que el estelar pelotero tuviera conocimiento de los problemas de su intérprete.

De la misma forma Uematsu expresó que no hay evidencia de que las actividades de juego de Mizuhara fueran impulsadas significativamente por el pago de Ohtani, por lo tanto es poco probable que constituya una evidente complicidad de su parte.

Uematsu agregó que dependiendo del contenido del contrato de Ohtani con los Dodgers, existe la posibilidad de que su contrato sea rescindido, en caso de que fuera sometido a investigaciones por parte del Departamento de Justicia y la Oficina Federal de Investigaciones. El contrato puede tener cláusulas que exijan la suspensión del jugador, aunque es poco probable debido al tipo de personalidad, crianza y hábitos conocidos públicamente de Ohtani.

Lo cierto es que las investigaciones del Departamento de Justicia y el FBI sobre ciertos casos pueden ser extremadamente intensos y como Ohtani ahora sí está sujeto a una investigación por parte de la MLB, Ohtani necesita cooperar con las indagaciones, así que es muy sensato y coherente la rueda de prensa del día de hoy por parte de Ohtani.

Hasta el momento Ohtani se ha comportado de una manera muy tranquila, sin demasiadas alteraciones, al punto que según el manager de los Dodgers de Los Ángeles, Dave Roberts, el excelso pelotero no se ha dirigido hasta el momento a sus compañeros de equipo de manera grupal al respecto.

Ohtani y los Dodgers intentan llevar las cosas como si algo realmente importante no estuviera sucediendo en su entorno y pueda afectar el futuro inmediato del jugador y de la organización. Will Ireton, quien anteriormente fue traductor del también pitcher japonés de los Dodgers, Kenta Maeda, quien además es el gestor de operaciones de rendimiento del equipo, ha asumido la labor de traductor de Shohei Ohtani.

Es un caso tan particular, que hasta desde la perspectiva legal existe bastante ambigüedad sobre los resultados que se puedan generar, por lo que lo mejor que puede suceder, es que ante todo, Ohtani se comporte en todo momento como si estuviera en un juicio y exprese la verdad, solo la verdad y nada más que la verdad.

Primera comunicación fue a las 4:00 de la madrugada | Cronología del caso Ohtani-Mizuhara durante la Serie de Seúl | Abel Flores

¡Sumérgete en el escándalo que sacude las Grandes Ligas! Descubre los entresijos del reportaje histórico de ESPN sobre Shohei Ohtani e Ippei Mizuhara, un relato impactante que desvela el turbio mundo de las apuestas deportivas y las deudas millonarias. Acompáñanos en este emocionante recorrido por la verdad detrás del juego, con revelaciones sorprendentes y giros inesperados que mantendrán tu atención hasta el último segundo. No te pierdas este reportaje que muestra cronológicamente los acontecimientos desde el huso horario de Seúl

COLUMNA AMANTES DEL BÉISBOL

ESPECIAL DIAMANTE 23 – El “Escándalo del Béisbol”, “el Caso Ohtani”, “Ohtani Rose” y “Ohtani Gate” son tan solo algunos de los titulares y hashtags que han inundado la prensa deportiva y mundial en las últimas horas y días. ¿Quién iba a pensar que la cara de la MLB en nuestros días, el japonés Shohei Ohtani, estaría presuntamente involucrado en un escándalo de tal magnitud y gravedad junto con su -ahora- ex traductor y amigo Ippei Mizuhara?

Haciendo un seguimiento de la cronología de los sucesos y publicaciones debemos considerar que los medios deportivos estadounidenses fueron los primeros en informar y publicaron la cobertura por zona horaria, es por ello que cuando en Seúl se enteraron de la “bomba” eran las 4:00 de la madrugada del 19 de marzo. Los repiques de esos celulares empezaron a sonar en el hotel donde estaban concentrados los Dodgers.

Todo este escándalo surge por investigación periodística. La cadena deportiva estadounidense ESPN descubrió el nombre de Ohtani mientras informaba sobre Matthew Bowyer, quien estaba siendo investigado por las autoridades policiales estadounidenses por dirigir una empresa ilegal de apuestas deportivas. Según múltiples fuentes y datos bancarios revisados por ESPN, se confirmó que se envió dinero desde una cuenta bancaria a nombre de Ohtani a los asociados de Bowyer en septiembre y octubre de 2023, por aquel entonces Ohtani y su traductor aún pertenecían a los Angelinos.

Múltiples fuentes afirmaron constantemente en entrevistas con ESPN: “Ohtani no juega (en apuestas). Los fondos se utilizaron para pagar las deudas de juego de Mizuhara”. Scott Billiard, portavoz del Servicio de Impuestos Internos de EEUU, también confirmó a ESPN el día 22 (según la hora coreana): “Actualmente estamos investigando a Mizuhara y Bowyer”. Hasta esos momentos el nombre Ohtani solo era una referencia, más no un objetivo.

Se sabía que la cantidad transferida de la cuenta bancaria de Ohtani a la cuenta de Bowyer (para ser exactos, la cuenta a nombre de “un colega” de Bowyer) era de 4.5 millones de dólares, y según algunas versiones que se han difundido estas transferencias fueron realizadas en Japón en su moneda local, así que la cantidad en dólares es una referencia.

Inmediatamente después de que los Dodgers terminaron su primer partido contra los Padres de San Diego en Seúl el día 20 de marzo, Mizuhara confesó a los jugadores en la casa club de los Dodgers: “Soy adicto al juego. La información se revelará pronto”, y los Dodgers despidieron a Mizuhara inmediatamente después.

Pero aún quedan preguntas, demasiadas, más de las que quisiéramos. Aunque el equipo de defensa de Ohtani dijo que habían demandado a Mizuhara por “presunto robo de una gran suma de dinero”, ESPN dijo: “Aún quedan preguntas, incluido quién está investigando las acusaciones de robo”. Ni la policía de California ni el FBI están investigando el “robo” de Mizuhara, y los portavoces del Departamento de Policía de Los Ángeles y las oficinas de los fiscales de distrito en los condados de Los Ángeles y Orange también dijeron que no estaban investigando. La Fiscalía Federal para el Distrito Central de California declinó hacer comentarios hasta el sábado 23 de marzo.

Otra de las grandes controversias es que el traductor Mizuhara en sus primeras declaraciones públicas dice que su amigo Ohtani le prestó el dinero para pagar sus deudas, pero en menos de 24 horas el mismo Mizuhara cambia su declaración y dice que él le robó el dinero a Ohtani y que el pelotero no tenía conocimiento de sus deudas. ¿Por qué cambiar tan radicalmente el discurso? ¿Por miedo, por influencia de los abogados, por presión del entorno? Este es uno de los grandes misterios del caso.

Los sucesos más relevantes ocurrieron en esta secuencia

A las 8:30 am del martes 18 (en adelante solo usaremos la hora coreana), cuando los Dodgers tuvieron un juego de exhibición contra el Equipo Nacional de Corea del Sur, el comisionado de la MLB, Rob Manfred, se enteró de que algo había sucedido relacionado con Ohtani. La Secretaría de la MLB consultó a las autoridades federales de California sobre el asunto, pero no obtuvo respuesta.

A las 4 am del miércoles 19, cuando los Dodgers completaron el entrenamiento de ese día, ESPN contactó al agente de Ohtani, Nez Balelo, para preguntarle si el traductor Mizuhara hizo un total de dos transferencias desde una cuenta a nombre de Ohtani. “Hice una pregunta sobre la cantidad total que alcanza el millón de dólares. No recibí respuesta”, informó el reportero surcoreano Na Yu-ri.

6:30 am del mismo miércoles 19: El portavoz de manejo de crisis recién contratado por Ohtani da su primera respuesta a ESPN.

9:30 am del mismo miércoles 19: El portavoz de Ohtani respondió que el japonés pagó la deuda de juego en nombre de Mizuhara. Ohtani le dijo a su agente Nez Balelo que había pagado la deuda de Mizuhara de 500.000 dólares en cada una de las dos transferencias. No está claro si el portavoz contactó a Balelo a través de Mizuhara.

10:05 am del jueves 20: cuando los Dodgers jugaron el partido inaugural el portavoz de Ohtani confirmó a ESPN que la deuda de juego asciende a al menos $4.5 millones.

11:30 am del mismo jueves 20: Mizuhara ofrece una entrevista telefónica de 90 minutos con la reportera de ESPN Tisha Thompson. Mizuhara dijo: “Más de 1 millón de dólares en deudas de juego debía para finales de 2022. Pedí dinero prestado a amigos y familiares, pero no podía decírselo a Shohei. Tenía que seguir su estilo de vida y no quería hablar de ello. A principios de 2023, la deuda se había disparado a $4 millones y yo le debía dinero a Ohtani”. Mizuhara pide ayuda. Después de explicárselo, Ohtani dijo que no estaba contento, pero que me ayudaría. No me preguntó si era ilegal, y no me hizo ninguna pregunta”.

Según Mizuhara, Ohtani envió de 8 a 9 transferencias de 500.000 dólares cada una en septiembre y octubre del año pasado (2023). “Mi esposa todavía no sabe nada de esto hasta el día de hoy. Fue difícil incluso mirar a Ohtani después de que pagó la deuda, pero es una gran persona y volvimos a nuestra vida cotidiana como si nada hubiera pasado. Ohtani piensa que el juego (de apuestas) es terrible y yo creo que Ohtani es una persona terrible”. “Te devolveré el dinero que me enviaste”.

7:07 pm del mismo jueves 20: comienza el juego inaugural de los Dodgers. Ohtani estuvo hablando y riendo con Mizuhara hasta el final del juego. Hay fotografías y videos que lo confirman.

11 pm del mismo jueves 20: El propietario de los Dodgers, Mark Walter, anunció en la casa club que hubo “charlas negativas” con los jugadores. Mizuhara admite en el club su adicción al juego. El presidente Andrew Friedman dijo: “Ohtani ayudó a compensar la pérdida de Mizuhara”.

Lo último que sabemos de “Caso Ohtani” hasta el momento que se redacta este artículo es que el lunes 25 de marzo en Los Ángeles, California, el japonés Shohei Ohtani estará dando una rueda de prensa donde se espera que explique todo los sucedido con su amigo y ex traductor Ippei Mizuhara y responda las preguntas de la prensa.

Con información de diversos medios surcoreanos consultados

TODOS GANAMOS con la acreditación y capacitación de los banquillos en Grandes Ligas | Abel Flores

La acreditación y capacitación de los banquillos de la MLB representan una oportunidad única para transformar la liga, mejorando la calidad del juego (como ocurría antes porque el béisbol de hoy como juego lo que está es involucionando), fortaleciendo la competitividad y atrayendo a una base de fanáticos más amplia. A pesar de los desafíos y posibles inconvenientes, los beneficios potenciales son sustanciales y podrían posicionar a la MLB como una liga líder en el panorama deportivo global. ¿A caso eso no es lo que quieren al planificar juegos de temporada regular en México, Corea del Sur, Inglaterra y París?

COLUMNA AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – La palabra clave que define la era actual del béisbol es “insatisfacción”. Casi todo el mundo parece estar insatisfecho por lo que la MLB hizo, no hizo, hace, no hace, hará y dejará de hacer. El béisbol como fenómeno deportivo de la sociedad está vinculado con la sociedad misma y en una era de cambios inexorables es imposible que esta ola no afecte al béisbol (y esperemos que no lo hunda).

Los ejemplos son simples: los peloteros se quejan por salarios y calendarios, a los mánagers no les gusta que le impongan la Sabermetría pero no tienen el valor de denunciarlo en público (tan cobardes como interesados por su chequecito), a los sabermétricos ni siquiera les gusta el béisbol y los dueños no desean gastar ni un dólar si no tienen garantizado dos (y lo único garantizado en esta vida es que algún día se partirá de ella). ¿Y los fanáticos? Los que saben de béisbol piensan que el juego está involucionando (tienen razón) y los que no saben del juego les da igual porque la ignorancia muchas veces se manifiesta como indiferencia. “El que no sabe es como el que no ve”.

Hay una obviedad en el béisbol de nuestros días: “cada uno jala hacia sus propios intereses”, creando un panorama de tensiones y desafíos en la industria. ¿Cómo solucionarlo? Simplemente como se han solucionado los problemas en la historia universal. Primero: identificando el problema; luego: pensando para desarrollar hipótesis como posibles soluciones; y al final: ejecutando esas ideas para ponerlas en práctica siempre y cuando materialicen un resultado esperado.

Palabras más o palabras menos lo que le acabo de decir es la teoría del Método Científico de René Descartes, quien en el siglo XVII pensaba mucho mejor (y con muchísimas menos herramientas, ni dinero, ni papel higiénico el cual no llegó sino hasta 1857) que quienes dirigen el béisbol actual. El problema ni siquiera es Manfred, él sólo es el más alto empleado designado por los “empresaurios” de MLB. Si usted o yo estuviésemos en ese cargo, quizás hasta lo haríamos peor.

La MLB, como pilar fundamental de la industria del béisbol, ha quedado rezagada probablemente desde los 80′ (es decir desde hace 40 años) en aspectos cruciales como el mercadeo, la acreditación y la capacitación de los profesionales que participan en la industria, tanto dentro como fuera del terreno de juego. Las oficinas de la MLB están llenas de profesionales que carecen de conocimientos sólidos sobre el béisbol, mientras que en los banquillos encontramos experiencias valiosas en el juego (es decir de ex peloteros) pero sin las acreditaciones o capacitaciones profesionales necesarias. El desbalance trae caos. ¿O no?

Este problema no es exclusivo del béisbol; otros deportes, como el fútbol, han abordado esta cuestión de manera efectiva. La FIFA y en particular la UEFA (pionera junto a la NBA en estos aspectos) han implementado procesos de capacitación para sus entrenadores, con el objetivo de mejorar la industria y aumentar la competitividad de equipos pequeños o regionales. Es crucial que la MLB tome nota de estas iniciativas exitosas y considere la implementación de un programa similar para sus banquillos.

Los 5 desafíos actuales en las Grandes Ligas

La MLB se enfrenta a una serie de desafíos que han afectado su imagen y competitividad sobre todo si se compara con otras disciplinas, porque recuerden que solo comparando podrás determinar el valor de cada objeto. La insatisfacción generalizada ha creado un clima de tensiones constantes. Una de las razones fundamentales de este descontento radica en la falta de profesionalización y capacitación en todos los niveles tanto dentro como fuera del terreno.

1. Obsolescencia en el mercadeo

La MLB ha perdido terreno en términos de mercadeo en comparación con otras ligas deportivas. La falta de innovación y creatividad en la promoción de eventos y jugadores ha llevado a una disminución de la audiencia, especialmente entre los jóvenes. La acreditación y capacitación podrían impulsar estrategias de mercadeo más efectivas y alineadas con las tendencias actuales. Es tan simple como ver la juventud de entrenadores en la NBA y fútbol europeo en comparación con la preocupante longevidad de los mánagers del béisbol.

2. Profesionales sin conocimiento de béisbol en oficinas

Las oficinas de la MLB y de cualquiera de los 30 equipos a menudo cuentan con profesionales muy talentosos, educados y capaces en su profesión pero que no tienen un conocimiento profundo del juego. Esto lleva a decisiones estratégicas cuestionables y políticas que no benefician al desarrollo y crecimiento del deporte porque el béisbol tiene una particularidad muy desafiante: el fanático de la pelota sabe demasiado de béisbol y sabe identificar al ignorante de la disciplina. La acreditación garantizaría que los líderes y profesionales de la MLB estén genuinamente comprometidos y conectados con el deporte que representan.

3. Experiencia en los banquillos sin soporte académico

En los banquillos, la experiencia en el béisbol es valiosa, pero la falta de acreditación profesional puede limitar el impacto positivo que un manager o coach puede tener con sus jugadores, con periodistas y hasta con los fanáticos. La acreditación como un proceso de estudio académico, con unidades crédito, avalado todo por MLB no solo valida la experiencia, sino que también proporciona herramientas y conocimientos adicionales para enfrentar los desafíos contemporáneos del juego.

4. Falta de competitividad de equipos pequeños o regionales

La falta de un sistema de acreditación y capacitación ha contribuido a la disparidad de competitividad entre equipos pequeños o regionales y los grandes titanes del béisbol. La implementación de un proceso estructurado permitiría una distribución más equitativa de recursos y talentos, fortaleciendo la liga en su conjunto. Quizás los equipos pequeños sigan sin ganar los torneos pero al menos yo estoy seguro que mánagers mejor preparados harán que sus equipos compitan mejor.

5. Desconexión con las tendencias tecnológicas

El béisbol moderno -como todos los deportes- ha experimentado avances tecnológicos significativos que no siempre se reflejan o se usan apropiadamente. La falta de capacitación en el uso de tecnologías y estadísticas avanzadas puede afectar negativamente la toma de decisiones en el terreno y la calidad del juego (este es uno de los problemas con la Sabermetría, que a los mánagers no les gusta pero no saben como debatirla en las oficinas).

Una acreditación sistemática de MLB garantizaría que los mánagers y coaches estén actualizados y aprovechen al máximo las herramientas disponibles. Incluso capacitarse servirá para que los mánagers que quieran rebelarse contra la Sabermetría tengan la capacidad intelectual de hacerlo como una imposición que viola su integridad profesional, pero comiendo chimó por los pasillos no creo que les hagan mucho caso.

Los 5 posibles beneficios de la Acreditación y Capacitación en MLB

1. Mejora en la calidad del juego

La implementación de programas de acreditación y capacitación elevaría la calidad del juego al asegurar que los profesionales estén completamente preparados para enfrentar los desafíos tácticos y estratégicos del béisbol moderno. Esto no solo beneficiaría a los equipos, sino también a los fanáticos que disfrutarían de partidos más emocionantes y competitivos.

El béisbol en su origen es un deporte hermoso y competitivo, no ha que cambiar nada, más bien hay que rescatar los diferentes estilos de juego para entretener cada vez más los variados gustos de los fanáticos. En otras palabras, la Sabermetría mata los diferentes estilos o estrategias de juego porque regula todo a proyecciones estadísticas generales. Resultado: todos los equipos juegan igual y los fanáticos se aburren porque en la variedad está el gusto. “Hay diferentes formas de ganar”, advierten los entendidos.

2. Desarrollo sostenible de talentos

La acreditación y capacitación crearían un sistema más estructurado para el desarrollo de talentos. Los jóvenes jugadores recibirían una formación integral, preparándolos para enfrentar los rigores de la MLB y asegurando un flujo constante de talento de alta calidad. En este aspecto la MLB ha evolucionado en los últimos años educando a los jóvenes en las academias, pero hay que seguir avanzando.

3. Incremento en la competitividad global

La MLB se enfrenta a una creciente competencia a nivel global. La acreditación y la capacitación contribuirían a aumentar la competitividad de los equipos estadounidenses en eventos internacionales, fortaleciendo la posición de la liga en el escenario mundial. Aprender nuevos idiomas ayudaría a sembrar el béisbol en el mundo lo cual generaría más fanáticos, por ende, los equipos recibirían más dinero. La FIFA y la NBA hacen esto, no estamos descubriendo nada nuevo salvo que la MLB es retrógrada.

4. Mayor atracción para patrocinadores y fanáticos

Un béisbol más emocionante y competitivo, respaldado por profesionales acreditados y bien capacitados, atraería no solo a más fanáticos, sino también a patrocinadores interesados en asociarse con una liga que promueve la excelencia y la profesionalización.

5. Adaptación a las tendencias actuales

La acreditación garantizaría que los profesionales de la MLB estén al tanto de las tendencias actuales en el juego, la tecnología y el mercadeo. Esto permitiría a la liga adaptarse de manera más efectiva a los cambios en el entorno deportivo y garantizar su relevancia a largo plazo.

Los 5 posibles desafíos e inconvenientes

1. Resistencia al Cambio

La introducción de un programa de acreditación y capacitación podría encontrar resistencia tanto entre los actuales profesionales como en las estructuras establecidas en la MLB. Algunos podrían verlo como una amenaza a su posición actual, generando posibles conflictos. Justamente aquí es que la MLB debe asumir toda su capacidad de gobierno e imponer sus normas.

2. Costos asociados

La implementación de un programa a gran escala requeriría inversiones significativas en recursos financieros y humanos. Los equipos más pequeños podrían enfrentar desafíos económicos para cumplir con los requisitos de acreditación, generando disparidades económicas. Las excusas económicas son las más comunes ¿Quién pagará todo esto? Pues deberían verlo como una inversión: con mejores empleados profesionales y capacitados la MLB recibirá mejores dividendos. Es tan simple como invertir en el talento humano.

3. Posible reducción de oportunidades para nuevos talentos

Si se establecen criterios estrictos para la acreditación, existe el riesgo de que algunos talentos emergentes se vean limitados en sus oportunidades. La MLB deberá encontrar un equilibrio para no excluir a personas que quieran hacer carrera como mánagers.

4. Implementación gradual y coherente

La transición hacia un sistema de acreditación y capacitación debe ser gradual y coherente para evitar desequilibrios y garantizar que todos los involucrados tengan la oportunidad de adaptarse. La prisa por implementar cambios radicales podría generar más problemas que soluciones. Para muestra un botón: el reloj de los pitchers ha producido más lesionados, pero pocos tienen el valor de denunciarlo.

5. Desafíos logísticos y administrativos

La implementación de un programa a nivel nacional e internacional podría presentar desafíos logísticos y administrativos considerables. Coordinar la capacitación de miles de profesionales en diferentes lugares y niveles de la liga requerirá una cuidadosa planificación y ejecución. Este argumento no es tan sólido porque solo habría que copiar y adaptar lo que ya la FIFA, UEFA, NFL y NBA han hecho. La MLB no estaría inventando nada, de hecho desde hace mucho no inventan nada bueno.

Mis conclusiones y perspectivas futuras

La acreditación y capacitación de los banquillos de la MLB representan una oportunidad única para transformar la liga, mejorando la calidad del juego (como ocurría antes porque el béisbol de hoy lo que está es involucionando), fortaleciendo la competitividad y atrayendo a una base de fanáticos más amplia. A pesar de los desafíos y posibles inconvenientes, los beneficios potenciales son sustanciales y podrían posicionar a la MLB como una liga líder en el panorama deportivo global. ¿A caso eso no es lo que quieren al planificar juegos de temporada regular en México, Corea del Sur, Inglaterra, París?

Es esencial que los líderes de la MLB tomen medidas proactivas para abordar los problemas actuales y trabajen en colaboración con todos los involucrados para desarrollar un sistema de acreditación y capacitación que sea equitativo, sostenible y beneficioso para la liga en su conjunto.

La era del béisbol moderno exige un enfoque innovador y visionario para garantizar la relevancia y el éxito continuo de la MLB en el futuro.

En una próxima entrega analizaremos cuál podría ser el pensum de estudio para la capacitación y acreditación de coaches y mánagers en MLB, basado en lo que ya han hecho otras industrias deportivas.

Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021

Entre la crítica y el éxito al repasar el historial de contratos famosos y controversiales de Scott Boras | Abel Flores

COLUMNA AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – A lo largo de su carrera, el agente de peloteros estadounidense Scott Boras ha representado a cientos de jugadores en los 30 equipos de las Grandes Ligas y ha participado en docenas de negociaciones de alto perfil.

La especialidad de Boras es el contrato que bate récords, que según él es el más difícil de conseguir porque proporciona un “paraguas” del que otros jugadores pueden beneficiarse. Boras es bien conocido por identificar fuentes de “apalancamiento” para sus clientes y utilizarlas en beneficio de ellos mismos.

Esto ha incluido aconsejar a las selecciones del Draft que regresen a la escuela en lugar de firmar, aprovechar el derecho de ir a audiencias de arbitraje salarial y aconsejar a las superestrellas que esperen la agencia libre en lugar de aceptar contratos de “descuento local”.

Esto no le hace ganar el cariño de los fanáticos, que regularmente se ponen del lado de sus equipos favoritos y no de jugadores individuales. Boras, sin embargo, ha dicho que su trabajo es representar los intereses de sus clientes, incluso si eso significa resistir la crítica pública.

Las estrategias innovadoras de Boras han beneficiado a sus clientes lo suficiente como para que la Major League Baseball haya cambiado sus reglas en respuesta a sus acciones en múltiples ocasiones. Esto ha llevado a calificativos sobre Boras que van desde “el hombre más odiado del béisbol”, “el Lord Voldemort del béisbol” y hasta aquel hombre sin el cual “los jugadores no pueden permitirse el lujo de vivir”.

Contratos pioneros que transformaron el juego en los 80′

El primer enfrentamiento contractual importante de Boras fue entre Bill Caudill y los Toronto Blue Jays en febrero de 1985. Caudill era elegible para el arbitraje salarial y Boras negoció un contrato de 1,5 millones de dólares que convirtió a Caudill en el segundo relevista mejor pagado del juego.

En 1988, Boras representó las tres primeras selecciones del draft amateur: Andy Benes , Mark Lewis y Steve Avery . Benes firmó por un bono de $235,000, el más grande en la historia del béisbol en ese momento.

Al año siguiente, en 1989, Boras negoció el primer contrato multianual de Grandes Ligas jamás otorgado a un aficionado exclusivo del béisbol, un acuerdo de 1,01 millones de dólares para la primera selección general de Ben McDonald con los Orioles de Baltimore , que incluía un bono por firmar de 350.000 dólares.

En los 90′ sus contratos récords obligaron a cambiar las reglas en la era de los 50 y 100 millones

En 1990, Boras sorprendió a los directivos del béisbol al conseguir un contrato récord de 1,2 millones de dólares garantizados en las Grandes Ligas para la selección número 14 del draft, el lanzador de secundaria Todd Van Poppel. El contrato incluía un bono por firmar de 500.000 dólares.

En 1991, Boras volvió a establecer un récord al conseguir un bono de 1,55 millones de dólares de los Yankees de Nueva York para el fenómeno de la escuela secundaria Brien Taylor.

En 1992, Boras negoció un contrato récord de cinco años y 28 millones de dólares para Greg Maddux con los Bravos de Atlanta , eclipsando la segunda mejor oferta por 9 millones de dólares. El contrato sólo estaba por detrás del contrato de David Cone en términos de valor anual y era dos años más largo.

En 1993, Boras representó a las dos primeras selecciones del draft, Alex Rodríguez y Darren Dreifort . Ambos finalmente recibieron contratos por 1,3 millones de dólares, aunque Rodríguez firmó en contra del consejo de Boras. Boras exigía un acuerdo de 3 millones de dólares y casi impidió que Rodríguez firmara.

En 1996, Boras utilizó una disposición oscura en las reglas de las Grandes Ligas para que las selecciones del draft Matt White (séptima selección general, Gigantes de San Francisco) y Bobby Seay (selección general 12, Medias Blancas de Chicago) fueran declarados agentes libres. White y Seay luego firmaron con el equipo expansión Tampa Bay Devil Rays, con White recibiendo un contrato de $10.2 millones y Seay recibiendo un bono de $3 millones, significativamente más de lo que habrían recibido a través del proceso de draft. Al año siguiente, la MLB cambió sus reglas en respuesta al éxito de Boras al eludir el draft, lo que resultó en al menos $25 millones en dinero extra para sus clientes. Durante muchos años, ser “engañado” por Boras y perder a Seay siguió siendo un punto doloroso para el propietario de los White Sox, Jerry Reinsdorf, uno de los aliados más cercanos del comisionado Bud Selig.

En 1997, Boras aconsejó al seleccionado del draft JD Drew que no aceptara la oferta de 3 millones de dólares de los Filis de Filadelfia. En cambio, Drew firmó un contrato profesional con los St. Paul Saints independientes. Boras y la MLBPA luego presentaron una queja para que Drew fuera declarado agente libre, ya que sólo los “aficionados” podían estar sujetos a lo que entonces se conocía como el “draft amateur”. Boras ganó la discusión, pero el árbitro dictaminó que no podía otorgarle a Drew la agencia libre ya que no era miembro de la MLBPA. En cambio, Drew volvió a ingresar al draft el año siguiente y firmó con los St. Louis Cardinals por casi tres veces la mejor oferta de los Filis. La MLB nuevamente se vio obligada a modificar sus reglas debido a Boras; el draft ahora se llama “Draft de jugador de primer año” como resultado de la queja de Drew.

Después de la temporada de 1997, Boras rompió la barrera de los 50 millones de dólares al negociar un contrato de cinco años y 57,5 ​​millones de dólares para Greg Maddux con los Bravos de Atlanta, convirtiendo a Maddux en el jugador mejor pagado del deporte.

Sólo un año después, en 1998, Boras rompió la barrera de los 100 millones de dólares al negociar un contrato de siete años y 105 millones de dólares para Kevin Brown con los Dodgers de Los Ángeles. Brown destronó a Maddux como el jugador mejor pagado del deporte.

También en 1998, Boras negoció un contrato de siete años y 87,5 millones de dólares para que Bernie Williams permaneciera con los Yankees de Nueva York, a pesar de que los Yankees habían hecho una declaración pública de que no excederían los 60 millones de dólares por Williams.

En 1999, Boras presentó una queja en nombre de Adrián Beltré porque los Dodgers de Los Ángeles falsificaron los registros de nacimiento de Beltré en la República Dominicana antes de contratarlo en 1994. Los representantes del equipo cambiaron los registros para poder contratar a Beltré cuando solo tenía 15 años (según las reglas internacionales del béisbol los prospectos no son elegibles para firmar hasta que tengan 16 años). En respuesta a la queja de Boras, el comisionado Bud Selig concedió a Beltré una indemnización de 48.500 dólares. Además, Selig impuso importantes sanciones a los Dodgers.

Boras y la explosión económica: sus contratos históricos en el Siglo XXI

En 2000, bajo la supervisión de Boras, el prospecto de la escuela secundaria Landon Powell obtuvo su GED después de su tercer año de escuela secundaria y luego presentó la documentación necesaria para ser elegible para el draft de ese año. Powell no fue reclutado, ya que los equipos de las Grandes Ligas no esperaban que fuera elegible para el draft, lo que lo convirtió en agente libre. Ya sea por la capacidad de Powell, su precio o el resentimiento interno dentro de las Grandes Ligas de Béisbol por su éxito en el draft, Powell no firmó y se matriculó en la Universidad de Carolina del Sur.

En las reuniones de invierno de béisbol que siguieron a la temporada 2000, Boras negoció dos contratos récord para clientes que habían quedado primero y segundo en el draft de 1993. La ex segunda selección, Darren Dreifort, fue el primero en firmar, y Boras finalizó un contrato de cinco años y $55 millones para que Dreifort se quedara con los Dodgers de Los Ángeles el 11 de diciembre.

Un día después, el 12 de diciembre, Boras finalizó lo que entonces era el contrato más grande en la historia del deporte profesional, un contrato de 10 años y $252 millones para que la ex primera selección general Alex Rodríguez jugara para los Texas Rangers. El contrato duplicó el récord anterior para un deporte de equipo estadounidense, el contrato de 126 millones de dólares de Kevin Garnett con los Minnesota Timberwolves en la NBA, y superó el precio que el propietario Tom Hicks había pagado por toda la franquicia de los Rangers tres años antes.

En febrero de 2001, Boras y Andruw Jones derrotaron a los Bravos de Atlanta en arbitraje salarial, y Jones ganó un salario récord de arbitraje de 8,2 millones de dólares en sólo su segundo año de elegibilidad para el arbitraje. La decisión de Jones siguió siendo la mayor victoria en arbitraje salarial para cualquier jugador en la historia hasta 2008.

Los Texas Rangers y Boras entablaron otra negociación de alto perfil después del draft de junio de 2001. Boras negoció un contrato de cuatro años y 9,5 millones de dólares en las Grandes Ligas para la quinta selección general, Mark Teixeira.

En diciembre de 2001, Boras y el agente libre Barry Bonds, el actual MVP de la Liga Nacional, sorprendieron a los Gigantes de San Francisco al aceptar la oferta de arbitraje salarial del club. Boras finalmente negoció un contrato de cinco años y 90 millones de dólares para el toletero de 37 años.

En diciembre de 2002, por segundo año consecutivo, un cliente agente libre del Boras sorprendió a su ex equipo al aceptar un arbitraje salarial. Esta vez, fue Greg Maddux quien aceptó la oferta de los Bravos de Atlanta. Boras finalmente negoció un contrato récord de $ 14,75 millones para el lanzador estrella, en ese momento el contrato de un año más grande en la historia del béisbol.

En diciembre de 2003, Boras fue parte de las complejas negociaciones multipartidistas que habrían resultado en el traspaso de Alex Rodríguez de los Texas Rangers a los Boston Red Sox. Boras y Rodríguez ofrecieron aceptar $12 millones en salarios reducidos a cambio de derechos de marketing y el derecho de Rodríguez a ser agente libre después de la temporada 2005. El intercambio finalmente fue cancelado por la MLBPA porque le habría costado a Rodríguez $30 millones en compensación previamente garantizada, sentando un mal precedente (desde la perspectiva del sindicato) con respecto a la renegociación de contratos garantizados.

En febrero de 2004, Boras volvió a negociar un intercambio por Alex Rodríguez , esta vez con éxito de los Texas Rangers a los New York Yankees. Una vez más, debido a la complejidad del contrato de Rodríguez, fueron necesarias varias modificaciones contractuales para que se realizara el intercambio, pero a diferencia del año anterior, ninguno de los cambios sacrificó la compensación previamente garantizada.

Boras representó a los dos mejores prospectos consensuados en el draft de 2004, Stephen Drew y Jered Weaver. Los Padres de San Diego tenían la primera selección del draft y estaban preparados para seleccionar a Drew o Weaver, pero el propietario de los Padres, John Moores, ordenó al equipo que seleccionara a Matt Bush para ahorrar dinero. Drew finalmente recibió un contrato de Grandes Ligas por $5.5 millones de los Diamondbacks de Arizona y fue su campocorto titular desde su debut en las Grandes Ligas en 2006 hasta su intercambio a los Atléticos de Oakland en 2012. Weaver finalmente recibió un bono de $4 millones de los Diamondbacks de Arizona y ganó 16 juegos en 2009.

Después de la temporada 2004, Boras negoció un contrato de cinco años y 55 millones de dólares para que JD Drew jugara con los Dodgers de Los Ángeles. Boras incluyó el derecho a rescindir el contrato después de dos años, que Drew utilizó efectivamente después de la temporada 2006.

A mediados de diciembre de 2004, Boras negoció un contrato de cinco años y 64 millones de dólares para Adrián Beltré con los Marineros de Seattle. Más tarde ese mes, Boras negoció un contrato de cuatro años y $40 millones para que el receptor y capitán del equipo de los Boston Red Sox, Jason Varitek, regresara al equipo.

En enero de 2005, Boras negoció su tercer contrato por más de 100 millones de dólares, esta vez enviando a Carlos Beltrán a los Mets de Nueva York por 119 millones de dólares garantizados durante siete años.

Unos días después, Boras negocia un contrato de cuatro años y 36 millones de dólares para Derek Lowe con los Dodgers de Los Ángeles.

El mes siguiente, Boras negoció otro contrato con un valor potencial superior a 100 millones de dólares, cuando Magglio Ordóñez acordó un contrato de cinco años y 75 millones de dólares con dos años de opción de adquisición que elevan el valor potencial a 105 millones de dólares en siete años. El contrato se complicó por el lenguaje que permitía a los Tigres anular el contrato después de la temporada 2005 si regresaban los problemas anteriores de rodilla de Ordóñez.

También en febrero de 2005, Boras ganó un caso de arbitraje salarial para Kyle Lohse contra los Mellizos de Minnesota. Lohse recibió un aumento de 395.000 dólares a 2,4 millones de dólares.

En diciembre de 2005, Boras negoció un contrato de cuatro años y 52 millones de dólares para que el jardinero central de los Boston Red Sox, Johnny Damon, se uniera a los rivales New York Yankees. Los Medias Rojas no habían logrado mejorar su oferta de 40 millones de dólares, pensando que Boras estaba mintiendo.

También en diciembre de 2005, Boras consiguió un contrato de cinco años y 60 millones de dólares para Kevin Millwood con los Texas Rangers, a pesar del historial de problemas en el brazo de Millwood. El acuerdo dio a los Rangers la capacidad de anular el último año del contrato (2010) si Millwood no cumplía con ciertos totales de entradas. Sin embargo, Millwood alcanzó el umbral requerido en septiembre de 2009.

En febrero de 2006, Boras ganó una audiencia de arbitraje salarial para Kyle Lohse por segundo año consecutivo, derrotando a los Mellizos de Minnesota y valiéndole a Lohse un aumento de 3,95 millones de dólares. Lohse se convirtió en el primer jugador en ganar casos de arbitraje consecutivos desde 1991.

En junio de 2006, el cliente de Boras y ex lanzador estrella de la Universidad de Tennessee, Luke Hochevar, fue seleccionado en primer lugar en el draft por los Kansas City Royals. Hochevar finalmente firmó un contrato de cuatro años en las Grandes Ligas por 5,2 millones de dólares garantizados, con la oportunidad de ganar hasta 7 millones de dólares. El contrato reivindicó el consejo de Boras; A instancias de un agente diferente, Hochevar casi había aceptado una oferta de 2,98 millones de dólares de los Dodgers de Los Ángeles en septiembre anterior. Boras aconsejó a Hochevar que rechazara la oferta.

Después de la temporada 2006, Boras aconsejó a JD Drew que optara por no participar en los últimos tres años y los 33 millones de dólares restantes en su contrato con los Dodgers de Los Ángeles. Luego, Boras negoció un contrato de cinco años y 70 millones de dólares para Drew con los Medias Rojas de Boston. El contrato no se finalizó hasta el 26 de enero de 2007, porque Boras y los Medias Rojas tuvieron que desarrollar un lenguaje contractual especial con respecto a una posible lesión en el hombro de Drew. A Drew le repararon quirúrgicamente el hombro al principio de su carrera.

El 14 de diciembre de 2006, después de semanas de especulaciones, posturas públicas y negociaciones intensamente analizadas, Boras finalizó un contrato de seis años y 52 millones de dólares para que el lanzador superestrella japonés Daisuke Matsuzaka jugara con los Medias Rojas de Boston. Matsuzaka no era agente libre (los Medias Rojas pagaron $51,1 millones adicionales a su equipo japonés por derechos exclusivos de negociación), lo que significa que la única alternativa de Matsuzaka para firmar con los Medias Rojas era regresar a Japón.

Dos semanas después, el 28 de diciembre de 2006, Boras negoció un contrato récord de siete años y 126 millones de dólares con los Gigantes de San Francisco para Barry Zito. El contrato fue el más grande jamás otorgado a un lanzador en la historia del béisbol.

El acuerdo de negociación colectiva de 2007 entre la MLB y la MLBPA impuso como fecha límite el 15 de agosto para que se firmaran las selecciones del draft. Esto fue en respuesta directa a la exitosa estrategia de Boras de aconsejar a selecciones de draft como Jason Varitek, JD Drew, Stephen Drew, Jered Weaver, Luke Hochevar y Max Scherzer que esperaran el mayor tiempo posible para firmar y marcó al menos la tercera vez que se cambiaron las reglas del béisbol por culpa de Boras.

El 13 de agosto de 2007, Boras finalizó un contrato récord de 7,3 millones de dólares con los Tigres de Detroit para la selección número 27 del draft, Rick Porcello. El contrato de cuatro años de Grandes Ligas, que podría terminar pagándole a Porcello más de $10 millones, fue el contrato más grande jamás otorgado a un jugador de secundaria.

El 28 de octubre de 2007, Boras y el tercera base de los Yankees de Nueva York, Alex Rodríguez, ejercieron el derecho de optar por no participar en el contrato original de 10 años y 252 millones de dólares de Rodríguez, quedando tres años y 72 millones de dólares. Boras y Rodríguez fueron criticados por el momento de la decisión, que se filtró durante el Juego 4 de la Serie Mundial de 2007. Rodríguez se reunió con funcionarios de los Yankees en Miami, y luego Rodríguez ordenó a Boras que finalizara un contrato récord de 10 años y 275 millones de dólares. Boras y los Yankees luego crearon una serie de bonos de marketing únicos que le pagarán a Rodríguez $30 millones adicionales por igualar y superar a Willie Mays, Babe Ruth, Hank Aaron y Barry Bonds en la lista de jonrones de todos los tiempos. La exclusión voluntaria y las negociaciones de alto perfil tensaron la relación de Boras y Rodríguez, y Rodríguez contrató al manager de Madonna para que fuera su representante de marketing, pero Boras mantuvo su papel como agente de béisbol de Rodríguez y desde entonces ha informado que su relación está “reparada”.

En diciembre de 2007, Boras negoció un contrato de dos años y 36,2 millones de dólares para Andruw Jones con los Dodgers de Los Ángeles , convirtiendo a Jones en el quinto jugador mejor pagado de las ligas mayores a pesar de un promedio de bateo de .222 durante la temporada de 2007. Después de una mala temporada de 2008, Boras negoció la liberación de Jones de los Dodgers en enero de 2009 a cambio de aplazar el dinero restante adeudado en el contrato. Jones luego firmó un contrato de ligas menores con los Texas Rangers.

El 31 de julio de 2008, Boras negoció los años de opción en el contrato de Manny Ramírez con los Medias Rojas de Boston como parte del canje de Ramírez a los Dodgers de Los Ángeles , convirtiendo a Ramírez en agente libre después de la temporada 2008, dos años antes.

El 15 de agosto de 2008, las negociaciones entre Boras y los Piratas de Pittsburgh con respecto a la segunda selección general del draft, Pedro Álvarez, llegaron hasta (y más allá) la fecha límite de medianoche para que se firmaran las selecciones del draft. La MLB extendió unilateralmente el plazo y Boras y la MLBPA presentaron una queja. Después de semanas de disputas legales, Álvarez firmó un contrato de Grandes Ligas por 6,35 millones de dólares.

En diciembre de 2008, Boras negoció un contrato de ocho años y 180 millones de dólares para Mark Teixeira con los Yankees de Nueva York , convirtiendo a Teixeira en el primera base mejor pagado en la historia del béisbol y el tercer jugador mejor pagado de todo el béisbol, sólo detrás de Alex Rodríguez y Derek Jeter.

En enero de 2009, negoció un contrato de cuatro años y 60 millones de dólares con los Bravos de Atlanta para Derek Lowe y un contrato de tres años y 36 millones de dólares con los Mets de Nueva York para Óliver Pérez.

En febrero de 2009, Boras consiguió un contrato de dos años y 45 millones de dólares para Manny Ramírez con los Dodgers de Los Ángeles.

En agosto de 2009, Boras negoció el contrato más grande en la historia del draft para la primera selección general Stephen Strasburg, un contrato de Grandes Ligas de 15,1 millones de dólares con los Nacionales de Washington.

Varios otros clientes de Boras también firmaron acuerdos récord después del draft de 2009, incluido el bono por firmar de $6,25 millones de Donavan Tate con los Padres de San Diego (el mayor jamás otorgado a un jugador de secundaria), el bono por firmar de $4,7 millones de Jacob Turner con los Detroit Tigers (el bono más grande jamás otorgado a un lanzador de escuela secundaria, parte de un contrato de Grandes Ligas que podría pagarle a Turner $4 millones adicionales) y el bono por firmar de $6 millones de Dustin Ackley, segunda selección general (empatado como el bono inicial más grande de la historia, parte de un contrato de Grandes Ligas por valor de hasta 10 millones de dólares con 7,5 millones garantizados).

En enero de 2010, Boras negoció un contrato de siete años y 120 millones de dólares con los St. Louis Cardinals para Matt Holliday, el contrato más grande en la historia del equipo.

En agosto de 2010, Boras negoció un contrato récord de cinco años y 9,9 millones de dólares para la selección general número uno del draft, Bryce Harper, de 17 años, con los Nacionales de Washington. Fue el segundo año consecutivo que Boras y los Nacionales colaboraron en un contrato récord para la primera selección general del draft. El contrato de Harper estableció un nuevo estándar para los jugadores de posición en el draft, rompiendo el récord anterior que ostentaba el acuerdo de Boras por Mark Teixeira en 2001. Al igual que su colega cliente de Boras, Landon Powell, en 2000, Harper obtuvo su GED (en español Prueba de Desarrollo Educativo General) temprano para poder entrar en el borrador antes de lo que hubiera sido posible de otro modo.

Harper lideró una serie de clientes de Boras que firmaron contratos de alto perfil en la parte superior del draft, incluida la selección general número 3 Manny Machado, la selección general 4 Christian Colon, la selección general 7 Matt Harvey, la selección general 24 Gary Brown y Anthony Ranaudo, selección de ronda de los Medias Rojas que fue considerado el mejor lanzador universitario del país de cara a la temporada 2010.

En noviembre de 2010, el New York Times publicó un artículo sobre los préstamos que la firma de Boras hizo a un cliente dominicano, Edward Salcedo, durante un período de varios años. Boras desestimó los préstamos de Salcedo como un “no problema” que cumplía con las reglas de la MLBPA. El propio Salcedo también cuestionó el informe del Times. Un análisis posterior realizado por la prensa de béisbol apoyó la posición de Boras, lo que llevó al menos a un comentarista destacado a cuestionar la agenda subyacente a los informes del Times.

El 5 de diciembre de 2010, Boras negoció un contrato de siete años y 126 millones de dólares para Jayson Werth con los Nacionales de Washington, sólo tres meses después de que Werth lo contratara. El contrato empató en el tercer lugar más grande en la historia del béisbol para un jardinero, solo detrás del contrato de Manny Ramírez con los Medias Rojas de Boston y el contrato de Alfonso Soriano con los Cachorros de Chicago.

Boras domina el mercado de 2010 a 2020: Sus contratos millonarios en una semana frenética

El 3 de enero de 2011, Boras finalizó un contrato de siete años y 80 millones de dólares para Carlos González con los Rockies de Colorado. González ganó el Guante de Oro y el Bate de Plata en 2010, su primera temporada completa en las ligas mayores.

Dos días después, el 5 de enero, Boras terminó las negociaciones sobre un contrato de seis años y $96 millones para Adrián Beltré con los Texas Rangers, el segundo contrato importante de agente libre en la carrera de Beltré. Beltré firmó previamente por cinco años y $64 millones con los Marineros, comenzando con la temporada 2005. Después de que ese contrato terminara con un año de lesión para Beltré, Boras negoció un contrato de un año y $10 millones con los Medias Rojas de Boston para 2010 que incluía una opción de jugador para 2011. Boras recomendó que Beltré tomara a corto plazo un acuerdo a largo plazo, calificándolo de “contrato almohada” que le dio a Beltré un aterrizaje suave mientras recuperaba su valor de mercado. La inclusión de Boras de una opción de jugador le permitió a Beltré jugar sin temor a lesionarse (lo que Boras llamó un “escenario de calamidad”), ya que en el peor de los casos Beltré podría ejercer la opción y garantizarse $5 millones para 2011. Beltré demostró que no necesitar el seguro, ya que fue un All-Star de Boston y terminó noveno en la votación del Jugador Más Valioso de la Liga Americana. Después de la temporada, Beltré declinó la opción, que se había duplicado a $10 millones una vez que alcanzó 640 apariciones en el plato. Beltré y Boras luego aprovecharon la temporada de rebote de Beltré para un año adicional y $32 millones más de los Rangers de lo que Beltré recibió de los Marineros en 2004, a pesar de que Beltré entró en el contrato de los Rangers seis años antes.

El 15 de enero, Boras completó un contrato de tres años y $35 millones para que Rafael Soriano lanzara con los Yankees de Nueva York. El acuerdo se destaca por el derecho de Soriano a optar por rescindir el contrato después de cada temporada, dándole efectivamente a Soriano el poder de dejar a los Yankees y buscar un contrato más grande en otro lugar sin sacrificar el valor total garantizado en caso de sufrir una lesión o un mal desempeño. Soriano usaría esto para optar por no participar después de la temporada 2012.

El 18 de enero, Boras negoció un acuerdo de arbitraje de un año para Prince Fielder con los Cerveceros de Milwaukee que le pagará 15,5 millones de dólares en 2011, su último año de elegibilidad para el arbitraje. El acuerdo fue el contrato de arbitraje de una sola temporada más grande en la historia de las Grandes Ligas, un 24% más grande que el récord anterior de $ 12,5 millones, negociado por Boras para Mark Teixeira en 2008. También convirtió a Fielder en el jugador mejor pagado en la historia de los Cerveceros.

Boras y su firma negociaron aproximadamente 444,5 millones de dólares en contratos durante la temporada baja 2010-2011, más de 120 millones de dólares más que cualquier otra firma.

El 7 de marzo de 2011, el ex jugador de béisbol de la Universidad de Kentucky, James Paxton, firmó con los Marineros de Seattle por 942.500 dólares. Paxton había demandado previamente a Kentucky por la demanda de la NCAA (a través de la escuela) de que revelara el contenido de sus conversaciones con Boras, un abogado. El problema surgió porque el presidente de los Toronto Blue Jays, Paul Beeston, sugirió en una entrevista con los medios que se había comunicado con Boras con respecto a Paxton. Paxton se negó a someterse a la entrevista solicitada por la NCAA, citando las protecciones del debido proceso en el código de conducta estudiantil del Reino Unido. Bajo la amenaza de la NCAA, la escuela se negó a permitir que Paxton jugara. Paxton había rechazado previamente aproximadamente $ 874.000 de los Azulejos antes de firmar con los Marineros.

El 6 de junio de 2011, Gerrit Cole fue seleccionado por los Piratas de Pittsburgh con la primera selección general del draft, marcando el tercer año consecutivo que un jugador asesorado por Boras fue seleccionado en primer lugar (Stephen Strasburg fue seleccionado #1 en 2009, seguido por Bryce Harper en 2010.) El 15 de agosto, Boras negoció un bono récord de todos los tiempos de $8 millones para Cole, superando los $7,5 millones que Boras negoció para Strasburg en 2009.

También el 15 de agosto de 2011, Boras negoció un contrato récord para Bubba Starling, un fenómeno de la escuela secundaria con una beca de fútbol para la Universidad de Nebraska, quien fue seleccionado quinto en la general por los Kansas City Royals. Starling recibió un bono por firmar de $ 7,5 millones, el segundo más grande en la historia del draft (solo detrás del bono que Boras negoció para Cole, y empatado con el bono que Boras negoció para Strasburg). El bono de Starling también fue el más grande jamás para un jugador de secundaria (superando el bono de $ 6,5 millones que Boras negoció para Tate en 2009), y el más grande jamás para un jugador de secundaria (superando a Tate y Harper). Su contrato también representó el dinero más garantizado jamás otorgado a un jugador de secundaria (superando a Porcello).

Boras también negoció un contrato de cuatro años con las Grandes Ligas por un valor garantizado de 7,2 millones de dólares para Anthony Rendon, ganador del Trofeo Dick Howser en 2010 (“el Trofeo Heisman del béisbol universitario”) como el mejor jugador del país, que fue seleccionado sexto en la general por los Nacionales de Washington.

El cliente de Boras, Josh Bell, recibió un bono por firmar récord de 5 millones de dólares con los Piratas, que lo habían seleccionado en la segunda ronda. El bono fue de más de $ 1,5 millones más de lo que cualquier otro jugador había recibido fuera de la primera ronda. Con los acuerdos para Cole y Bell, Boras negoció más con los Piratas en 2011 que cualquier otro equipo había gastado en todo su draft (más de 50 rondas).

Finalmente, Boras negoció bonos de $3 millones para Brian Goodwin de los Nacionales de Washington y Austin Hedges de los Padres de San Diego, cada uno empatado en el tercer bono más alto en la historia del draft fuera de la primera ronda, y negoció un bono mayor para Alex Meyer ($2 millones) de los Nacionales que otros cuatro lanzadores universitarios seleccionados antes que Meyer en el draft de 2011.

El 24 de enero de 2012, Boras consiguió un contrato de nueve años y 214 millones de dólares para Prince Fielder con los Tigres de Detroit, el cuarto contrato más grande jamás realizado para un jugador de béisbol. El acuerdo sorprendió a muchos en la industria por su duración, su tamaño y la identidad del equipo firmante, ya que parecía que Boras podría verse atrapado por un mercado tibio para Fielder. Con el acuerdo de Fielder, Boras se convirtió en responsable de tres de los cuatro acuerdos de más de $200 millones en la historia del juego (los otros dos fueron los acuerdos de Alex Rodríguez con los Texas Rangers y New York Yanquis).

En junio, Boras asesoró a cinco selecciones de primera ronda: Albert Almora, Mark Appel, Addison Russell, Corey Seager y Deven Marrero.

Boras negoció un bono de $3,900,000 para Almora de los Cachorros de Chicago como sexta selección general. El trato fue $650,000 por encima del “valor de tragamonedas” recomendado.

Los expertos clasificaron a Appel como el mejor prospecto disponible en el draft. Sin embargo, los Astros de Houston seleccionaron a Carlos Correa en primer lugar en general y lo firmaron con un contrato por $2.4 millones por debajo de su “valor de puesto”.

Los ahorros de los Astros al contratar a Correa y otros jugadores por debajo de sus valores de ranura terminaron yendo a los asesores de Boras, Lance McCullers Jr. y Rio Ruiz McCullers fue la selección suplementaria de primera ronda de los Astros y recibió un bono de $2.5 millones, o $1.24 millones por encima del “valor del puesto”. Ruiz fue la selección de cuarta ronda de los Astros y recibió un bono de $1,85 millones o $1,5 millones por encima del “valor del puesto”.

Los Piratas seleccionaron a Appel octavo en la general. Appel decidió regresar a la escuela en lugar de firmar por el “valor de espacio” de la octava selección de $ 2,9 millones. Luego, los Astros seleccionaron a Appel en primer lugar en el draft de 2013, y firmó con Houston por $6.35 millones.

Los Atléticos de Oakland seleccionaron a Russell en el puesto 11 y firmó por $2,625 millones. Los Dodgers de Los Ángeles seleccionaron a Seager en el puesto 18 y firmó por 2,35 millones de dólares, 400.000 dólares por encima del “valor de la ranura”. Los Medias Rojas de Boston seleccionaron a Marrero en el puesto 24 y firmó por 2,05 millones de dólares, 300.000 dólares por encima del “valor del puesto”. De las cinco selecciones de primera ronda que recibieron por encima de su “valor de espacio” en 2012, tres de los cinco fueron asesorados por Boras.

El 10 de diciembre, Boras completó un contrato de seis años y 36 millones de dólares para Hyun-Jin Ryu con los Dodgers de Los Ángeles. Ryu había estado lanzando para los Hanwha Eagles en Corea, y los Dodgers pagaron 25,7 millones de dólares por el derecho exclusivo de contratarlo. El contrato de Ryu también contiene bonos por entradas por valor de hasta 1 millón de dólares por año, y otras escalas salariales. Ryu también puede optar por rescindir el contrato si los Dodgers lo cambian, o después de la temporada 2017 si ha alcanzado las 750 entradas lanzadas en su carrera.

En febrero, Boras negoció un contrato de cuatro años y 48 millones de dólares para Michael Bourn con los Indios de Cleveland. En marzo, Boras consiguió un contrato de tres años y 33 millones de dólares para Kyle Lohse de los Cerveceros de Milwaukee. Ambos jugadores estaban sujetos a compensación por selección de draft bajo nuevas reglas que Boras descartó como “corruptas” porque no “recompensan el desempeño”.

En marzo, Boras consiguió una extensión de ocho años y 120 millones de dólares para Elvis Andrus con los Texas Rangers. El contrato cubría las temporadas 2013-2022. De lo contrario, Andrus habría sido agente libre después de la temporada 2014. Tanto el gerente general de los Rangers, Jon Daniels, como Boras calificaron el contrato como “inusual”. Contenía una opción de adquisición de derechos que podría elevar el valor a 135 millones de dólares en nueve años. También le permitió a Andrus optar por no participar después de las temporadas 2018 y 2019, cuando tendrá 29 o 30 años. Andrus también recibió protección no comercial y bonificaciones por valor de hasta 800.000 dólares al año.

En junio, Boras aconsejó a cuatro selecciones de primera ronda: Mark Appel, Kris Bryant, Sean Manaea y Michael Lorenzen.

Boras negoció un bono de $6,35 millones para Appel como la primera selección de los Astros. Eso duplicó con creces lo que Appel rechazó de los Piratas el año anterior.

Boras también negoció el bono más grande de cualquier jugador en el draft ($6,708.400) para Bryant, seleccionado #2 por los Cachorros.

Los Reales seleccionaron a Manaea en el puesto 34 global, sabiendo que necesitaba una cirugía de cadera antes de poder jugar nuevamente. Boras negoció un bono de 3,55 millones de dólares, casi 2 millones de dólares por encima del “valor del espacio”.

Boras negoció un bono de 1,5 millones de dólares para Lorenzen de los Rojos como la selección número 38, aproximadamente 30.000 dólares por encima del “valor del puesto”.

En julio, Boras negoció un bono de 1,625 millones de dólares con los Cachorros de Chicago para Jen-Ho Tseng , un lanzador taiwanés de 18 años que lanzó en el Clásico Mundial de Béisbol de 2013.

También en julio, el rapero y agente deportivo novato Jay-Z mencionó a Boras en una canción de su nuevo álbum, haciendo referencia a la decisión de Robinson Canó de elegir a Jay-Z en lugar de Boras y acusando a Boras de estar “demasiado bebé”. Boras se negó a responder y, en cambio, dijo a los medios que prefería la música de su antiguo cliente Bernie Williams.

El 3 de diciembre, Boras negoció un contrato de siete años y 153 millones de dólares para que el jardinero central de los Medias Rojas, Jacoby Ellsbury, se uniera a los rivales Yankees de Nueva York . Un año de opción podría elevar el valor total a 169 millones de dólares en ocho años. Los Medias Rojas habían ofrecido a Ellsbury un contrato de $100 millones por debajo del mercado y los Yankees los superaron en una oferta similar al acuerdo de Damon de 2005. Ambos eran jardineros de primer nivel representados por Boras, recién salidos de un campeonato con Boston. Los principales medios de comunicación describieron el acuerdo como un “monstruo” y “derretimiento de cerebros”.

El 21 de diciembre, Boras completó un contrato de siete años para el agente libre Shin-Soo Choo con los Texas Rangers. El contrato garantizaba a Choo 130 millones de dólares. Al entrar en la temporada baja, los gerentes generales de la MLB sugirieron en los medios que el valor de Choo era mucho menor. Citaron el contrato de cuatro años y 48 millones de dólares de Michael Bourn, o el contrato de cinco años y 75 millones de dólares de BJ Upton como barómetro adecuado para Choo. En cambio, Choo se convirtió en el primer jugador sin una aparición en el Juego de Estrellas en firmar un contrato por valor de 100 millones de dólares o más.

En 2014, dos clientes agentes libres de Boras, Stephen Drew y Kendrys Morales, no firmaron hasta finales de mayo y principios de junio respectivamente. Ambos jugadores estaban sujetos a una compensación por selección de draft según las reglas de la MLB, lo que frenó su mercado. Boras criticó las reglas de compensación, mientras que la MLBPA inició una investigación sobre la conducta del equipo. Las reglas, que Boras descartó como “corruptas” el invierno anterior, también perjudicaron el mercado de jugadores que Boras no representó, como Nelson Cruz, Ubaldo Jiménez y Ervin Santana. Los tres firmaron acuerdos por un año antes del inicio de la temporada regular de 2014. Eso significó que los tres estuvieron nuevamente expuestos a las reglas de compensación de selecciones del draft después de la temporada 2014. Al esperar para firmar, Drew y Morales evitaron cualquier compensación por selección de draft después de la temporada 2014.

En junio, los equipos seleccionaron a cinco clientes de Boras en la primera ronda del draft: Carlos Rodon, Alex Jackson, Michael Conforto, Erick Fedde y Matt Chapman.

Boras negoció el bono más grande de cualquier jugador en el draft para Rodón, $6.582 millones para la selección número 3 de los Medias Blancas de Chicago. El bono de Rodón también estuvo $860,500 por encima del “valor de la ranura” recomendado por MLB. A modo de comparación, los jugadores seleccionados #2 y #4 aceptaron bonos de $821,800 y $1,496,200 por debajo del “valor de la tragamonedas”.

Boras también negoció acuerdos para Jackson, Conforto, Fedde y Chapman. Jackson recibió un bono de $4,200,000 por firmar con los Marineros como la selección número 6, $624,100 por encima del “valor del espacio”. Conforto recibió $2,970,800 (exactamente “valor del espacio”) de los Mets en el puesto 10. Fedde, quien se sometió a una cirugía Tommy John pocos días antes del draft, recibió $2,511,100 ($365,500 por encima del valor del puesto) de los Nacionales en el puesto 18. Chapman recibió $ 1,750,000 de los Atléticos de Oakland en el puesto 25.

El 19 de enero de 2015, Boras negoció un contrato de 7 años y 210 millones de dólares con los Nacionales de Washington para el agente libre Max Scherzer, quien rechazó al menos 144 millones de dólares de los Tigres de Detroit antes de la temporada 2014. Boras ayudó a Scherzer a conseguir un seguro contra una lesión sufrida antes de la agencia libre.

El 28 de febrero de 2019, Boras negoció lo que en ese momento (hasta que la extensión del contrato de Mike Trout batió el récord 19 días después) un contrato récord de la MLB de 13 años y $330 millones con los Filis de Filadelfia por Bryce Harpe. Este contrato no solo es significativo por lo que en ese momento era un dinero récord, sino también por la inclusión de una cláusula de no intercambio y cláusulas de no salida, lo que significa que Harper jugará para los Filis hasta 2031.

El 2 de diciembre de 2019, el tercera base Mike Moustakas firmó un contrato de 4 años y 64 millones de dólares con los Rojos de Cincinnati.

El lunes 9 de diciembre de 2019, Boras negoció lo que en ese momento era el contrato más grande para un lanzador tanto en valor total como en valor promedio anual de $245 millones durante 7 años con los Nacionales de Washington para el agente libre Stephen Strasburg. El contrato superó el contrato de 217 millones de dólares de David Price en valor total y el contrato de 31,5 millones de dólares por año de Zack Greinke en valor anual promedio. El contrato tenía una cláusula completa de no intercambio y 80 millones de dólares en pagos diferidos que debían pagarse hasta 2029.

Solo un día después, el 10 de diciembre de 2019, Boras volvió a establecer récords cuando consiguió al agente libre Gerrit Cole un contrato con los Yankees de Nueva York por valor de 324 millones de dólares durante 9 años. Este contrato se convirtió en el más grande jamás otorgado a un lanzador en términos de salario total y valor promedio anual, de $36 millones, superando a Stephen Strasburg, así como el cuarto contrato más grande en la historia de la MLB. El contrato incluye una cláusula completa de no intercambio, así como una opción de jugador después de la temporada 2025.

Justo un día después de eso, el 11 de diciembre, Boras firmó al tercera base agente libre Anthony Rendon con un contrato de 7 años y $245 millones con los Angelinos de Los Ángeles. Con la firma, Boras había firmado con sus clientes contratos por 814 millones de dólares en sólo tres días.

El 21 de diciembre, el lanzador abridor Dallas Keuchel firmó con los White Sox por 3 años y 55,5 millones de dólares.

El lanzador abridor zurdo coreano Hyun-jin Ryu firmó un contrato de 4 años y $80 millones con los Toronto Blue Jays el 27 de diciembre de 2019. Con la firma, los clientes de Boras han firmado contratos por un total de más de $1 mil millones ($1,013,500,000) en tres semanas para el mes de diciembre.

Bajo la lupa: contratos estelares y opciones estratégicas desde 2021

El 7 de febrero de 2021, Albert Almora Jr. firmó un contrato de 1 año y 1,25 millones de dólares con los Mets de Nueva York.

El 18 de febrero de 2021, Trevor Rosenthal firmó un contrato de 1 año y 11 millones de dólares con los Oakland Athletics.

El 12 de febrero de 2021, Jake Arrieta firmó un contrato de 1 año y $6 millones con los Cachorros de Chicago.

El 13 de febrero de 2021, James Paxton firmó un contrato de 1 año y 8,5 millones de dólares con los Marineros de Seattle.

El 8 de marzo de 2021, Jackie Bradley Jr. firmó un contrato de 2 años y 24 millones de dólares con los Cerveceros de Milwaukee.

El 24 de marzo de 2021, Lance McCullers firmó una extensión de contrato por 4 años y 84 millones de dólares con los Astros de Houston.

El 28 de noviembre de 2021, Marcus Semien acordó un contrato de 7 años y 175 millones de dólares con los Texas Rangers.

El 29 de noviembre de 2021, Max Scherzer acordó un contrato de 3 años y 130 millones de dólares con los Mets de Nueva York con opción de rescisión después de 2023.

El 29 de noviembre de 2021, Corey Seager acordó un contrato de 10 años y 325 millones de dólares con los Texas Rangers.

El 30 de noviembre de 2021, James Paxton acordó un contrato de 1 año y $ 10 millones con los Medias Rojas de Boston.

El 11 de marzo de 2022, Carlos Rodón acordó un contrato de 2 años y 44 millones de dólares con los Gigantes de San Francisco con opción de rescisión después de 2022.

El 12 de marzo de 2022, Yusei Kikuchi acordó un contrato de 3 años y 36 millones de dólares con los Toronto Blue Jays.

El 12 de marzo de 2022, José Iglesias acordó un contrato de 1 año y $5 millones con los Colorado Rockies.

El 13 de marzo de 2022, Ian Kennedy acordó un contrato de 1 año y 4,75 millones de dólares con los Diamondbacks de Arizona.

El 16 de marzo de 2022, Kris Bryant acordó un contrato de 7 años y 182 millones de dólares con los Rockies de Colorado.

El 18 de marzo de 2022, Carlos Correa acordó un contrato de 3 años y 105,3 millones de dólares con los Mellizos de Minnesota con opciones de exclusión voluntaria después de 2022 y 2023.

El 6 de diciembre de 2022, Josh Bell acordó un contrato de 2 años y 33 millones de dólares con los Cleveland Guardians con opción de exclusión voluntaria después de 2023.

El 6 de diciembre de 2022, Cody Bellinger acordó un contrato de 1 año y 17,5 millones de dólares con los Cachorros de Chicago.

El 6 de diciembre de 2022, Taijuan Walker acordó un contrato de 4 años y 72 millones de dólares con los Filis de Filadelfia.

El 7 de diciembre de 2022, Masataka Yoshida acordó un contrato de 4 años y 90 millones de dólares con los Boston Red Sox. La tarifa de publicación de Yoshida fue de 15,4 millones de dólares.

El 7 de diciembre de 2022, Xander Bogaerts acordó un contrato de 11 años y 280 millones de dólares con los Padres de San Diego.

El 8 de diciembre de 2022, Brandon Nimmo acordó un contrato de 8 años y 162 millones de dólares con los Mets de Nueva York.

El 11 de diciembre de 2022, Sean Manaea acordó un contrato de 2 años y 25 millones de dólares con los Gigantes de San Francisco con opción de rescisión después de 2023.

El 15 de diciembre de 2022, Carlos Rodón acordó un contrato de 6 años y 162 millones de dólares con los Yankees de Nueva York.

El 16 de diciembre de 2022, Joey Gallo acordó un contrato de 1 año y 11 millones de dólares con los Mellizos de Minnesota.

El 17 de diciembre de 2022, Austin Hedges acordó un contrato de 1 año y 5 millones de dólares con los Piratas de Pittsburgh.

El 23 de diciembre de 2022, Michael Conforto acordó un contrato de 2 años y 36 millones de dólares con los Gigantes de San Francisco con opción de rescisión después de 2023.

El 10 de enero, Carlos Correa acordó un contrato de seis años y 200 millones de dólares con los Mellizos de Minnesota.

El 12 de diciembre, Jung-hoo Lee acordó un contrato de seis años y $113 millones con los Gigantes de San Francisco con opción de no participar después de 2027. La tarifa de publicación de Lee fue de $18,825 millones.

El 30 de diciembre, Frankie Montas acordó un contrato de un año y 16 millones de dólares con los Rojos de Cincinnati.

El 7 de enero, Sean Manaea acordó un contrato de dos años y 28 millones de dólares con los Mets de Nueva York con opción de rescisión después de 2024.

El 23 de enero, Joey Gallo acordó un contrato de un año y $5 millones con los Nacionales de Washington.

El 23 de enero, Rhys Hoskins acordó un contrato de dos años y 34 millones de dólares con los Cerveceros de Milwaukee con opción de rescisión después de 2024.

El 25 de febrero, Cody Bellinger acordó un contrato de tres años y 80 millones de dólares con los Cachorros de Chicago con opciones de rescisión después de 2024 y 2025.

Hay que sembrar el béisbol para cosechar su expansión: Dinero Vs Competitividad | Abel Flores

“Lo que siembres hoy, lo cosecharás mañana”, Og Mandino. “La cosecha siempre es proporcional a la siembra”, John C. Maxwell. “Sembramos para cosechar, no solo para esperar”, Matshona Dhliwayo. “No cosechamos lo que queremos, sino lo que hemos sembrado”, proverbio japonés. “Cosechamos lo que sembramos, pero a veces la cosecha tarda en llegar”, Zig Ziglar.

Columna Amantes del Béisbol

DENVER, Colorado – En su glorioso siglo que abarcó desde 1850 hasta 1950, el béisbol reinaba como el indiscutible rey de los deportes en Estados Unidos. Los niños, inspirados por héroes del diamante, soñaban con emular a sus peloteros favoritos y hasta dormían con una pelota bajo la almohada. Los mejores atletas y estrategas del país se encontraban dentro de este apasionante deporte: el béisbol era el absoluto deporte rey, pero su debilidad fue que no tenía rivales en la insdustria. Sin rival no hay competitividad y no te obligas a mejorar.

Sin embargo, el panorama cambió en las décadas subsiguientes. El periodo entre 1950 y 1970 marcó una transición en la que sucedieron eventos significativos, aunque no todos influyeron directamente en el béisbol, pero más adelante mencionaremos estos 20 años de transición. Toda transición es un momento clave. De hecho, las dificultades geopolíticas y económicas que vivimos hoy en este mundo globalizado son el resultado de vivir una difícil transición no solo de época sino de era. En otro contexto les escribiría de esto, pero por ahora nos enfocamos en la pelota.

Fue a partir de la década de 1970 que la industria deportiva estadounidense se volvió más dinámica y competitiva con la expansión y evolución de deportes como el fútbol americano y el baloncesto. Sus respectivas industrias y entes reguladores -y hasta monopólicos- como la NFL y NBA se erigieron como competidores al béisbol utilizando estrategias novedosas para la época en EEUU como la integración racial, la televisión a color y el mercadeo deportivo. La NFL y NBA le dieron color y sabor a sus disciplinas y fanáticos; entonces los patrocinantes llegaron como nunca antes.

La competencia no solo se libraba en el terreno de juego profesional, sino también en el corazón de la juventud y en los juegos callejeros. Mientras la NFL lograba unir a la población estadounidense blanca y negra, el baloncesto se consolidaba mayoritariamente entre la población afroamericana. El béisbol, por su parte, mantenía su arraigo tradicional entre blancos y -posteriormente- con latinos.

La falla en la comercialización y práctica del béisbol se hizo evidente en las escuelas de EEUU, donde la NFL y la NBA invirtieron en infraestructura deportiva con uniformes, patrocinio de torneos escolares, desarrollo justo y organizado del Draft colegial a nivel nacional (hay que ver las dimensiones de esto antes del Internet) y muy importante: capacitación y profesionalización de entrenadores y gerentes a todo nivel (amateur, universitario y profesional). La NFL y NBA tienen más de 40 años haciendo esto: sembrando sus deportes. ¿Y la MLB? O nos reimos o lloramos.

Es simple lógica: si un niño juega mi deporte será mi futuro fanático y eventualmente gastará su dinero en mi industria. Cada dólar que la NBA y NFL invierten lo reciben a futuro: son inversiones a largo plazo. Realmente aunque suene duro es una inversión más que una buena obra social. “La cruda verdad”, dicen.

Todos los colegios en Estados Unidos cuentan con canchas de baloncesto (por el factor del invierno) y la mayoría disponen de campos de fútbol americano (que se puede jugar en invierno), incluso para la práctica del fútbol soccer hay una considerable infraestructura escolar. Mientras que las canchas de béisbol son escasas en colegios y universidades. Aunque quizás no es un dato objetivo, yo diría que me da la impresión que tan solo una de diez escuelas en EEUU tiene un diamante de béisbol. Y la mayoría de las que si tienen canchas de béisbol están en suburbios y zonas rurales donde predomina la población blanca.

El béisbol como salvación social

En latinoaméica el béisbol es un deporte que anima a los niños y adolescentes -en su mayoría de familias humildes- a practicarlo para así poder sacar a su gente y hasta su barrio de la pobreza. ¿Ustedes creen que en EEUU no hay problemas sociales? Muchísimos, más de los que una persona que no vive aquí podría imaginar. Entonces, el béisbol en EEUU también debe ser un camino de superación personal y social.

Entre 1850 y 1950, las calles en EEUU no conocían tanto el flagelo de las drogas y las sociedades eran notablemente más sanas. Sin embargo, en la actualidad y desde la década del 70′ con el “boom hippie”, el talento de potenciales atletas se empezó a perder debido a la presencia de drogas y el aumento de los problemas sociales con más familias disfuncionales, bandas callejeras y uso ilegal de menores de edad con armas de fuego en los colegios. ¿Ustedes creen que los lamentables y sorprendentes tiroteos en los colegios son fortuitos? ¡Por favor!

Este entorno aleja del béisbol a potenciales super atletas, quienes a pesar de contar con el talento y la capacidad atlética no entran en la rueda de la industria porque son marginados por un deficiente programa de inserción en el béisbol.

No es difícil concluir que en la NBA y NFL hay dirigentes muchísimo más capacitados e inteligentes que en la retrógrada MLB. Antes de 1950 los Jordan, Mahomes, LeBron, Tiger Woods y pare usted de contar solo jugaban béisbol, pero después de los 70′ ya los atletas deciden entre una variedad deportiva donde el béisbol parte con desventajas. Simple: “lo que fue ya no lo es”, uno de los pilares de la historia universal.

Entonces, este sombrío panorama real para el béisbol no solo se limita a los problemas sociales en EEUU, sino que también se ve reflejado en la elección de muchos atletas que, por gusto o facilidad, optan por otros deportes en lugar del béisbol desde muy temprana edad (mejor paga profesional incluso).

La falta de inversión en infraestructuras escolares para la práctica del béisbol juega un papel crucial en este declive desde 1970, ya que los jóvenes encuentran menos accesibilidad y oportunidades para involucrarse en el béisbol.

¿Saben cuál era el principal problema del fútbol americano antes de 1970?

Que jugar este deporte era muy costoso por las indumentarias, cascos, hombreras, protectores bucales y genitales etc… ¿Qué hizo la NFL? Donar todas las indumentarias a los colegios y universidades. Resultado: el Super Bowl es el fenómeno deportivo estadounidense más importante y visto del mundo. Ya a la Serie Mundial hasta la critican porque no tiene nada de mundial sino de nacional.

¿En serio en la MLB no pueden ver esto? ¿Por qué no pueden negociar con sus patrocinantes donación masiva de bates y guantes en los colegios de sectores más humildes, que son generalmente de sectores afroamericanos? Quienes dirigieron el béisbol en los último 50 años o son imbéciles o racistas, lo cual al final es lo mismo. Gracias a Dios creo que la tendencia está cambiando.

Es imperativo que la MLB y las autoridades deportivas estadounidenses tomen medidas para revertir esta tendencia insana y de segregación deportiva. Sembrar el béisbol en todas las escuelas, ofreciendo instalaciones y programas que fomenten su práctica, es esencial para cosechar una nueva generación de fanáticos y jugadores. Todos ganamos: dueños, medios, fanáticos y peloteros. Es tan simple como hacer la torta más grande para el provecho de todos.

El nuevo videojuego MLB The Show 2024 el cual en su Modo Historia tendrá como protagonista al gran Capitán de los NY Yankees Dereck Jeter (el más o menos blanco entre los negros y negro entre los blancos, el que lea entienda) y a Marcenia Lyle “Toni” Stone Alberga (1921-1996) quien fuera la primera mujer negra que jugó junto a hombres en un equipo de béisbol profesional; va en busca de reconquistar a los afroamericanos con el béisbol. Los negros le han dado mucho a EEUU y al deporte estadounidense y mundial. Los queremos y necesitamos de vuelta para llevar al béisbol a su condición original: ser el rey de los deportes.

La pasión por el juego debe ser cultivada desde temprana edad, asegurando que los niños vean al béisbol como más que un deporte; lo vean como una tradición que conecta generaciones, culturas, razas y etnias. La FIFA y el balompié son lo que son porque entendieron esto hace ya un siglo.

La MLB tiene el desafío y la responsabilidad de reinventarse en este cambiante panorama deportivo, adaptándose a las preferencias y necesidades de la juventud actual. Sembrar el béisbol en las mentes y corazones de los niños significa asegurar su expansión y relevancia en el futuro, asegurando que el amor por el juego perdure.

Repito: Muy importante también es y será llevar el béisbol a los sectores más vulnerables de la sociedad estadounidense que son -en su mayoría- sectores de poblaciones negras. La NFL y la NBA lo hicieron y vaya que les ha ido bien.

La incógnita de los años 1950-1970 y el “Poder Negro

Usted se debe estar preguntando que en el béisbol de Grandes Ligas si ha habido grandes exponentes afroamericanos en los 70′, 80′ y 90′ como Frank Thomas, Bo Jackson, Rickey Henderson, Barry Bond, Ken Griffey (padre e hijo) etc. Pues le digo que su memoria está en lo correcto.

La respuesta que buscamos es ¿por qué dejaron de salir super estrellas negras en la MLB en los últimos 20 años? Para ello una vez más debemos conocer historiografía como una ciencia que busca entender cómo el pasado afecta el presente.

¿Recuerda cuando le dije que las décadas de 1950-1970 fueron una transición? ¿Transición de qué y hacia qué? Pues, fue una transición al mercado latino y a los peloteros del Caribe.

Los grandes peloteros negros (entiéndase estadounidenses afroamericanos) como Frank Thomas, Bo Jackson, Rickey Henderson, Barry Bond, Ken Griffey (padre e hijo) etc… son hijos directos (por nacimiento) o indirectos (por algún caza talento y/o coach formado de aquella vieja escuela de Las Ligas Negras) de una generación formada en el béisbol con “algo” de integración social donde lo que importaba era ganar por encima incluso del negocio o paradigmas sociales. Lastimosamente esta fue la última camada que buscó el “Poder Afroamericano” hasta finales de los 90′, en última instancia.

La generación que nació o se formó desde 1970 en adelante que vendrían siendo los jugadores que vieron acción como máximo a finales de los 2000 en MLB, es una generación que perdió el “Black Power” estadounidense y fueron reemplazados por el “Poder Latino” en su mayoria representantes negros de República Dominicana con su “Plátano Power”.

Apele a su memoria y verá que fue así. La razón es que los negros estadounidenses dejaron de jugar béisbol (para beneficio de NFL y NBA y en detrimento de MLB) y Las Mayores los reemplazaron por los negros latinos. La idea -creo yo- no es beneficiar a un mercado o región más que a otro, sino globalizar el béisbol a todo nivel con honestidad y meritocracia.

La expansión es buena para el negocio ¿Y para la competitividad?

La MLB se encuentra en el umbral de una transformación histórica: la posible expansión a 32 equipos. Aunque no es un hecho inminente y se espera que se concrete a principios de la década de 2030, las especulaciones y expectativas están en aumento, generando entusiasmo entre los aficionados y la industria del béisbol.

Desde sus inicios en 1961 con la adición de los Angelinos y Senadores, la MLB ha experimentado varias expansiones, llegando a su actual composición de 30 equipos con la inclusión de los Diamondbacks y Devil Rays en 1998. Sin embargo, la posibilidad de expandirse a 32 equipos ha estado en la mesa durante más de tres décadas y ahora cobra más fuerza.

A pesar de la falta de detalles concretos sobre los planes de expansión, fuentes de alto nivel sugieren que este movimiento podría resultar en ingresos significativos para los equipos existentes. Aunque la liga enfrenta desafíos como la reciente quiebra de Diamond Sports Group y la incertidumbre en torno a los estadios de los Rays y Athletics, el comisionado Rob Manfred ha abordado públicamente la posibilidad de expansión, insinuando que podría ser una vía para fortalecer la liga (la cual es más un sistema que una liga pero eso es harina de otro costal).

En este contexto, las miradas se centran en las posibles ciudades que podrían albergar a los nuevos equipos. Nashville y Salt Lake City han emergido como favoritas. Nashville, con su sólida base de aficionados y su rica conexión histórica con las Ligas Negras, se presenta como una opción atractiva para la MLB. Esta es mi favorita porque el béisbol necesita a los afroamericanos. También me gusta New Orleans.

Por otro lado, Salt Lake City, a pesar de tener una población más pequeña en comparación con otras ciudades de MLB, ha compensado esto con un plan de desarrollo excepcional, respaldado por la familia Miller, propietaria del equipo de la NBA, los Jazz de Utah. Esta también me gusta como sede porque sería la competencia a los Rockies y de la sana competencia solo salen cosas buenas.

Aunque otras ciudades como Charlotte, Portland, San Jose, Austin, Vancouver y Ciudad de México se han mencionado como posibles candidatas, Nashville y Salt Lake City destacan por su preparación y planificación.

Ambas ciudades enfrentarían desafíos importantes en el camino hacia la expansión, desde la aprobación de nuevos estadios hasta la creación de grupos propietarios sólidos. Sin embargo, con la expansión no prevista hasta principios de la década de 2030, hay tiempo para abordar y superar estos problemas, garantizando una entrada suave de los nuevos equipos.

La decisión del comisionado Rob Manfred de anunciar las ciudades seleccionadas en los próximos cinco años se perfila como un momento trascendental en la historia reciente de las Grandes Ligas. Este anuncio no solo definirá el futuro de la liga, sino que también podría llevar a una realineación que alteraría radicalmente la estructura de la competencia.

Si todo o la mayoría de estos proyectos de expansión se gestan bien y los niños estadounidenses empiezan -como en un pasado ya remoto- a jugar el béisbol como lo hacía Jackie Robinson y Ty Cobb, solo se consecharán cosas buenas y se conseguirá un balance entre el buen negocio y una tremenda competitividad en el diamante.

Abel Flores

Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021