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El béisbol en su lucha por ser un deporte universal

FUERA DEL DIAMANTE

MEDELLÍN, Colombia – Se fue el mes de Agosto y con él los Juegos Olímpicos París 2024, lo que para los verdaderos amantes y furibundos fanáticos que consumen el deporte en varias de sus diferentes expresiones es algo exquisito y hasta sublime, de lo que apenas terminan de degustar y hacer digestión, después de haber digerido tanto contenido de la más alta calidad.

El presente año 2024 ha sido uno de los más favorecidos deportivamente hablando por haber sido olímpico mas en éste aspecto ha sido tan extraordinario, que apenas tres semanas después de culminados los Juegos Olímpicos Paris 2024, los amantes del deporte aún nos tomamos un respiro.

2024, un año muy nutrido en lo deportivo

Desde que inició el año, el deporte no ha dado espacio para respiro alguno, veamos:

Abierto de Australia (del 13 al 28 de Enero en Melbourne).

Serie del Caribe (del 1 al 9 de Febrero en Miami).

Súper Bowl (11 de Febrero en Las Vegas).

Torneo Seis Naciones de Rugby (del 2 de Febrero al 16 de Marzo en Francia, Italia y Reino Unido).

Serie Yankees vs. Diablos Rojos (24 y 25 de Marzo en Ciudad de México).

Giro de Italia (del 4 de Mayo al 26 de Mayo).

Final de la Europa League (en Dublín, el 22 de Mayo).

Final de la Copa de Campeones y Copa Desafío de Rugby de Europa

(Copa Heineken y Challenge Cup, 24 y 25 de Mayo en Londres).

Final Four de la Euroliga (en Berlín, del 24 al 26 de Mayo).

Abierto de Roland Garros (Paris, del 26 Mayo al 9 de Junio).

Final de la Conference League (en Grecia, el 29 de Mayo).

Final de la Champions League (en Londres, 1 de Junio).

Serie de Grandes Ligas en Londres (8 y 9 de Junio).

Final de la NBA (en Boston y Dallas, del 6 al 17 de Junio).

Final del Súper Rugby (22 de Junio en Auckland).

Liga de Naciones de Voleibol Masculino del 21 de Mayo al 30 de Junio (en Antalya (Turquía), en Río de Janeiro (Brasil), en Fukuoka (Japón), en Ottawa (Canadá), en Ljubljana (Eslovenia), en Manila (Filipinas), y en Lódz (Polonia)).

Eurocopa de Naciones (en Alemania, del 14 de Junio al 14 de Julio).

Copa América (en Estados Unidos, del 20 de Junio al 14 de Julio).

Tour de Francia (del 29 de Junio al 21 de Julio).

Abierto de Wimbledon (del 1 al 14 de Julio).

Juego de Estrellas de Grandes Ligas (en Texas, 16 de Julio).

Juegos Olímpicos (en París, del 24 de Julio al 11 de Agosto).

Recorrido bueno y largo, cierto?. A este recorrido le faltan las temporadas completas de las ligas de cada disciplina, los deportes ecuestres y motor mas cómo llegamos a todo esto?

Orígenes del deporte universal

En los albores de nuestra civilización, algunas manifestaciones culturales se practicaron hace 5000 años aproximadamente en Roma, Egipto y China, las cuales fueron ciertos tipos de rutinas entre grupos sociales que se realizaron como hábitos en forma de ejercicios físicos, derivados de expresiones de ciertos ritos espirituales y político – sociales. Estas actividades muy probablemente sean junto a la guerra (por el hecho de la confrontación entre dos bandos, aplicando estrategias en base a habilidades y cualidades físicas propias y del oponente), la génesis del deporte que el ser humano disfruta en la actualidad de la mayoría de las disciplinas, incluyendo el Béisbol.

Alrededor de 2200 años más tarde, es decir, hace más o menos 2800 años de nuestro presente, se realizaron cuatro festivales religiosos que se celebraban en la antigua Grecia y que se hicieron especialmente conocidos por las competiciones atléticas que incluían. Estos Juegos en la Antigua Grecia contaron con un origen mitológico mas eran mejor conocidos como los “Juegos Panhelénicos”, los cuales se desarrollaron por períodos de cada cuatro años en santuarios religiosos Panhelénicos, principalmente de la ciudad de Olimpia, considerados los de mayor relevancia, de ahí el nombre de los “Juegos Olímpicos”. Fueron cuatro eventos que se escenificaron en cuatro ciudades diferentes de Grecia (cada uno en una ciudad diferente), los cuales conformaron los “Primeros juegos Olímpicos de la humanidad”. Los cuatro festivales:

Los Juegos Olímpicos, los cuales se celebraron en la ciudad de Olimpia en honor al Dios Zeus.

Los Juegos Píticos, que tuvieron lugar en la ciudad de Delfos y honraban a al Dios Apolo.

Los Juegos Nemeos, los cuales se efectuaron en la ciudad de Nemea, también en honor al Dios Zeus.

Los Juegos Ístmicos se realizaron en la ciudad de Istmia, en honor a al Dios Poseidón.

Los “Antiguos Juegos Olímpicos” se realizaron desde el año 776 A.C. hasta el año 393 D.C. según registros recopilados, no obstante, la historia de su principal aforo, el Zeus Olímpico indica que probablemente se extendieron hasta cerca de la era Medieval, muy cercano al año 450 D.C. cuando éste fue quemado, después de haber sobrevivido a un saqueo de una invasión Bárbara en el año 267 D.C..

Han culminado los Juegos Olímpicos París 2024, la edición XXXIII de la era moderna, desde que el Barón francés Pierre de Coubertin, inspirado en los antiguos Juegos Olímpicos (Juegos Panhelénicos), fundó el “Comité Olímpico Internacional” (COI) en el año 1894, a través de la “Carta Olímpica”, la cual define su estructura y autoridad, dando lugar a los primeros Juegos Olímpicos modernos en Atenas, Grecia, en el año 1896.

Lo importante de formar parte de los Juegos Olímpicos para toda disciplina deportiva

Los Juegos Olímpicos sin lugar a dudas es el máximo evento deportivo actual. En su edición XXXIII participaron 10.706 atletas de 206 países, y se otorgaron 1044 medallas labradas en 329 competiciones de 32 deportes y 48 disciplinas, impresionantes números que no fueron más porque de esta ensalada deportiva no formaron parte el Patinaje, el Karate, el Fútbol Americano, el Fútbol de Reglas Australianas, el Sóftbol y el Béisbol.

El Fútbol Americano fue Deporte de Exhibición en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles (Estados Unidos), 1932. Su participación como parte de la cita mundial generó la impresión de que ésta disciplina deportiva se expandiría y lograría ser popular en los cinco continentes y en la mayoría de las naciones del mundo. No obstante, fue debut y despedida, ya que desde entonces el Fútbol Americano no ha vuelto a formar parte de los Juegos Olímpicos.

El Fútbol de Reglas Australianas tuvo su única participación en los Juegos Olímpicos de Melbourne (Australia), 1956, dado que para el momento se tenía establecido que cada anfitrión de los Juegos Olímpicos de verano debía organizar un Deporte Nacional y un Deporte Extranjero al país organizador, ambos en calidad de Deportes de Demostración. El Fútbol Australiano fue elegido como Deporte Nacional, mientras que el Béisbol fue elegido como Deporte Extranjero pero el preferido por los oceánicos con el ovoide no volvió a mostrarse en unas Olimpíadas.

El Béisbol por su parte hizo su aparición por primera vez en los Juegos Olímpicos San Luis (Estados Unidos), 1904, es decir, en la edición III de los justa universal en su era moderna y en total a formado parte de las Olimpíadas en 13 de sus 33 ediciones, tomando en cuenta su última edición, París 2024.

Formar parte permanente de los Juegos Olímpicos es muy importante y relevante para cada disciplina deportiva porque es la mayor exposición mundial. Un claro ejemplo es la incidencia que los Juegos Olímpicos significaron para el Fútbol.

A pesar de que ya existían diferentes prácticas de juegos de pelota para el siglo III A.C., fue durante la Edad Media que se establecieron diferentes variantes del Fútbol moderno en la islas británicas, de las cuales, quizás el de mayor influencia fue el Calcio Florentino, muy popular en Italia y que influyo significativamente en los códigos de algunas escuelas británicas, del que años más tarde, en el año 1848, directivos de los colegios ingleses coincidieron en la Universidad de Cambridge para crear el “Código Cambridge”, que funcionaría como base para la creación del reglamento del Balompié moderno. Seguidamente, en el año 1863, en la ciudad de Londres se oficializaron las primeras reglas del Fútbol. Finalmente, en el año 1869 se fundó de la Asociación Inglesa de Fútbol y a partir de ahí se propagó rápidamente el Balompié por todo el mundo, por lo que se crearon Federaciones y ligas amateurs en la mayoría de los países.

En el año 1900 cuando el Fútbol realizó su primera incursión en los Juegos Olímpicos de París (Francia), en la segunda edición de los juegos modernos, fue una competición totalmente amateur, al igual que en la tercera edición de las Olimpíadas en San Luis (Estados Unidos) 1904. La ciudad de San Luis fue para entonces la más apta y con el francés como segundo idioma de la Unión Americana para albergar los Juegos Olímpicos, por sobre los estados de Vermont, New Hampshire, Lusiana y Maine, en los que incluso aún en la actualidad el francés es el segundo idioma. Desde entonces, las Olimpíadas fue la principal vitrina del Balompié en el orbe.

La profesionalización de la que es considerada la disciplina deportiva más universal no llegó sino hasta inicios del siglo XX desde Europa central, específicamente desde Hungría y Checoslovaquia, razón por la cual, en los Juegos Olímpicos de Londres (Inglaterra),1908, la competición del Balompié fue organizada por la Asociación de Fútbol de Inglaterra porque ya para entonces se propagaba la profesionalización de la disciplina a nivel mundial. En esa edición se desarrolló por primera vez como una competición de Selecciones Nacionales y aunque el olimpismo exigía que la competición fuese estrictamente amateur, eran tiempos en los que existía mucha ambigüedad en cuanto al concepto del profesionalismo deportivo a nivel mundial.

Fue en los Juegos Olímpicos de París (Francia), 1924, cuando la justa del Balompié dentro de dichos juegos se convirtió en la mayor competición mundial. Para ese entonces la FIFA, (Federación Internacional de Fútbol Asociado, fundada en París, Francia en el año 1904, y desde entonces con sede en Zürich, Suiza), fue coorganizadora del Fútbol Olímpico, al igual que en la siguiente edición de Ámsterdam (Holanda), 1928. La primera Copa del Mundo FIFA se realizó en Uruguay, en el año 1930 mas la prolongada participación de esta disciplina en los Juegos Olímpicos ya para el momento había ocasionado una trascendencia global, que influyó significativamente en que el Fútbol se convirtiera rápida e indiscutiblemente en la disciplina deportiva más universal, y es que ya para la primera edición de la Copa del Mundo, el Balompié contaba con ocho de nueve participaciones posibles en los Juegos Olímpicos.

Otras disciplinas deportivas en conjunto también son un claro reflejo del nivel de importancia que reviste formar parte de los Juegos Olímpicos. A pesar de que el Voleibol fue creado en el mes de Febrero del año 1895 y de haberse convertido en un deporte muy popular y universal, es de las disciplinas que quizás mantiene en los Juegos Olímpicos su mayor evento, a pesar de la Liga de Naciones.

El Baloncesto por su parte es muy probablemente después del Fútbol la disciplina deportiva más universal. Fue en los Juegos Olímpicos de Barcelona (España), 1992, a través del Dream Team de Estados Unidos, destacando que debutó en la tercera edición de la justa de los cinco anillos (San Luis, Estados Unidos 1904), y es deporte olímpico de manera ininterrumpida desde la edición de Berlín, Alemania, en el año 1936.

El Béisbol y su camino

Desde el año 1938 se realizaron 38 Copas del Mundo de Béisbol Amateur, aunque en sus dos primeras ediciones se efectuaron sólo con dos y tres equipos respectivamente. Lo significativo es destacar que aunque en varios de los países integrantes existía calidad en su juego para la época, en la mayoría no se había profesionalizado el deporte mas el nivel de sus ligas nacionales era bastante bueno a pesar de ser amateurs, como para desarrollar buenos espectáculos a partir de su tercera edición, en el año 1940, cuando la justa universal contó con siete selecciones Nacionales participantes.

Para entonces el entusiasmo de todas las Selecciones Nacionales amateur participantes era tan elevado, que permitía soñar en un evento mundial de gran trascendencia. Sin embargo, estás justas mundiales que fueron organizadas por la Federación Internacional de Béisbol Asociado (IBAF por sus siglas en Inglés), hasta el año 2013, cuando se fusionó con Federación Internacional de Softbol (ISF por sus siglas en Inglés), dando nacimiento a la Confederación Mundial de Béisbol y Softbol (WBSC por sus siglas en Inglés, organismo rector mundial de las disciplinas deportivas Béisbol, Softbol y Béisbol 5), fueron estrictamente amateurs hasta el año 1997, cuando se permitió la participación de peloteros profesionales, lo que pudo haber incidido directamente en la no propagación absoluta de la disciplina mundialmente.

El impulso de la Major League Baseball

Con el apoyo de la Confederación de Béisbol y Sóftbol (WBSC por sus siglas en inglés), y la Nippon Professional Baseball (NPB), o Liga Mayor del Béisbol Japonés, la Major League Baseball sacó adelante el Clásico Mundial de Béisbol (World Baseball Classic), evento que tuvo su primera edición en el año 2006, con participación de por lo menos un país de cada continente, lo que en definitiva le da la genuina connotación de Copa del Mundo.

Lo más relevante de éste evento y que también cuenta con cuatro años de separación entre cada una de sus ediciones, es que participan los mejores peloteros profesionales, los mejores exponentes de cada uno de los países participantes, así que finalmente el Béisbol cuenta a partir de entonces con una Copa del Mundo en la que participan las Selecciones Nacionales con sus mejores peloteros profesionales, lo que es un verdadero lujo, en un momento en el que de a poco ha logrado la internacionalización principalmente porque la MLB es una trasnacional que contrata jóvenes promesas de la disciplina en todo el mundo.

La Major League ha instalado Academias de Desarrollo de peloteros en El Caribe, Europa, Israel, Sudáfrica y Australia, impulsando de ésta manera el desarrollo de la disciplina en el mundo. Sin embargo, esto no es sinónimo de globalización, razón por la cual hasta ahora no ha sido suficiente para la práctica total de la disciplina a nivel mundial.

La verdadera razón de la no globalización absoluta del Béisbol

Hay dos razones de gran trascendencia al respecto:

Al ser el Béisbol una de las disciplinas deportivas más difíciles de practicar, especialmente a altos niveles de calidad, sumado al hecho de que se requiere de un campo de juego y de implementos muy específicos para su realización, es sencillo identificar las razones que han limitado significativamente su potencial popularización global, especialmente si se compara con otras disciplinas deportivas más básicas y sencillas de practicar, desde su ejecución y comprensión por sus reglas, hasta la indumentaria a utilizar para su práctica.

El Béisbol no ha logrado establecerse como deporte olímpico, como un deporte permanente en la máxima competición deportiva universal. La principal razón es que el Béisbol no ha logrado globalizarse como sí lo han hecho otras disciplinas deportivas de conjunto pero también ha incidido significativamente el hecho de que los calendarios de la MLB, NPB y KBO no coinciden con el calendario de los Juegos Olímpicos, y ésta es una barrera enorme.

El Béisbol no se ha popularizado ni profesionalizado plenamente en Europa, lo que ha sido vital para que en definitiva no sea aún hoy en día un deporte Universal, ya que la influencia del viejo continente en África, Asía (incluyendo Rusia), y Oceanía es enorme.

Resta mucho por hacer, mucho por trabajar al respecto y no hay dudas de que el momento de la globalización del Béisbol llegará pero el tiempo que transcurrirá para que esa condición se materialice está directamente ligado a que quienes manejan los hilos de los bates y las pelotas pero desde sus oficinas, tomen las decisiones correctas y en las vías adecuadas, que lleven al Béisbol por el camino correcto y hasta el destino que nosotros, los amantes del deporte más hermoso del mundo esperamos.

El punto medio entre el Wrigley Field y el Fenway Park es The Ballpark

CAFÉ CON BÉISBOL

MEDELLÍN, Colombia – Pasó la semana del Juego de Estrellas, con todo el encanto que abarca su festividad, como el Juego de Futuras Estrellas, el Derby de Cuadrangulares y el Fan Fast. A pesar de que los equipos ya habían superado los 81 juegos realizados del calendario de 162 encuentros de temporada regular, es el Juego de Estrellas de la MLB que demarca en cada campaña la mitad de temporada.

El All Star Game 2024 se ha realizado en el Globe Life Field, casa de los Rangers de Texas, el cual comenzó a funcionar en el año 2020 y es en la actualidad el último parque de pelota construido e inaugurado en Grandes Ligas, así que cuenta con lo más novedoso, moderno, confortable y mejores bondades que ofrecen los recintos deportivos de última generación de primer mundo, a diferencia del Fenway Park (casa de los Medias Rojas de Boston, inaugurado en el año 1912), y el Wrigley Field (casa de los Cachorros de Chicago, inaugurado en el año 1914).

No obstante, tanto el Fenway Park como el Wrigley Field son considerados las catedrales de Las Mayores, ya que mezclan el encanto de la antigüedad arquitectónica con las comodidades y beneficios actuales, gracias a sus remodelaciones, además de lo que representan para la Major League y el béisbol en general los Medias Rojas de Boston y los Cachorros de Chicago, equipos de tanta historia, tradición, arraigo y abolengo, al igual que sus parques icónicos y memorables, ideales para albergar no solo a las novenas que residen en ellos, sino también para ser sedes de los Juego de Estrellas de Grandes Ligas.

Juego de Estrellas Wrigley Field, Chicago, 1990

La última vez que se realizó un juego de estrellas en la casa de Los Cachorros de Chicago fue en el año 1990, que no solo es reconocido por ser el primer juego de esta clase de la última década del segundo milenio, sino que además formaba parte inicial de una de las más notables generaciones de peloteros en la historia de las Grandes Ligas.

Con el norteamericano Bob Welch como el lanzador abridor, la Liga Americana contó con la siguiente alineación titular: Rickey Henderson (LF), Wade Boggs (3B), el cubano José Canseco (RF), Cal Ripken Jr. (SS), Ken Griffey Jr. (CF), Mark McGwire (1B), el puertorriqueño Sandy Alomar Junior (C) y Steve Sax (2B). Mientras que por la Liga Nacional alinearon Lenny Dykstra (CF), Ryne Sandberg (2B), Will Clark (1B), Kevin Mitchell (LF), André Dawson (RF), Chris Sabo (3B), el italoamericano Mike Scioscia (C), y “El Mago” Ozzie Smith (SS). El lanzador abridor fue Jack Armstrong.

Entre la banca de la Liga Americana destacaban Cecil Fielder, Dave Parker, Kirby Puckett, el austriacoamericano Alan Trammell, los dominicanos George Bell y Julio Franco, y el venezolano Osvaldo Guillén. Impresionante que entre los jugadores reserva de la Liga Nacional se encontraban Darryl Strawberry, Tony Gwynn, Barry Bonds, Barry Larkin, Shawon Dunston, Matt Williams y los puertorriqueños Benito Santiago, Roberto Alomar y Bobby Bonilla.

En cuánto a los lanzadores se refiere, en el nuevo circuito se encontraban los notables Roger Clemens, Dennis Eckersley, Randy Johnson y Bret Saberhagen, mientras que por el viejo circuito destacaban el nicaragüense Denis Martínez, el dominicano Ramón Martínez y el cerrador Jhon Franco.

La Liga Americana derrotó a la Liga Nacional 2 carreras por 0, destacando que fueron apenas 2 hits conectados en todo el juego por el la Liga Nacional, la menor cantidad registrada en la historia del clásico de mitad de temporada. Además es hasta el momento el único Juego de Estrellas en el que en ambas escuadras había un jugador con el mismo nombre y apellido, en la Liga Americana el lanzador de los Orioles de Baltimore Greg Olson, mientras que en la Liga Nacional, fue el receptor de Los Bravos de Atlanta quien era su doblemente homónimo.

Aunque Wade Boggs y el puertorriqueño Sandy Alomar Jr. conectaron dos imparables cada uno, el jugador más valioso fue el dominicano Julio Franco, quien impulsó las dos carreras de la Liga Americana y del juego con un doble en tres turnos al bate.

Para ese año aún no existía el Bateador Designado en la Liga Nacional ni se realizaban los juegos interligas en temporada regular (sólo e enfrentaban equipos de Liga Americana y Liga Nacional en las Series Mundiales), así que la combinación de ver jugar a los peloteros más destacados de la Americana en un estadio de la Liga Nacional, especialmente al trío estelar de los Atléticos de Oakland Rickey Henderson, el cubano José Canseco, y Mark McGwire, y al joven sensación de los Marineros de Seattle Ken Griffey Jr., y en el Wrigley Field, con toda su historia y encanto, generó una atmósfera difícilmente inigualable.

Juego de Estrellas The Ballpark en Arlington, Texas, 1995

Fue el primer Juego de Estrellas realizado en Arlington, Texas, más específicamente en el área de Dallas – Fort Worth. The Ballpark fue testigo de una de las mejores generaciones de peloteros en la historia de Grandes Ligas, que incluye la que es considerada hasta la fecha, la generación dorada de beisbolistas boricuas en el mejor béisbol del mundo, misma que apenas en el para entonces recién pasado mes de Febrero, conformó a través de la novena Senadores de San Juan en Puerto Rico, el Dream Team boricua que ganó la Serie del Caribe invicto de ese año.

El ambiente era más que extraordinario porque el estadio apenas se había inaugurado al inicio de la temporada del año anterior (1994), al igual que el Progressive Field de los para entonces Indios de Cleveland y superó al Coors Field del los Rockies de Colorado como sede del encuentro Todos Estrellas, a pesar de que el aforo de los rocallosos era el estadio más nuevo del momento en Grandes Ligas, al haber sido inaugurado ese mismo año (1995).

La alineación titular de la Liga Nacional estuvo conformada por Lenny Dykstra (CF), *Tony Gwynn(RF), Barry Bonds (LF), el italoamericano *Mike Piazza (C), *Fred McGriff (1B), Ron Gant (DH), *Barry Larkin (SS), el mexicano Vinny Castilla (3B) y el también italoamericano *Craig Biggio (2B), con el japonés Hideo Nomo como lanzador abridor.

La Liga Americana por su parte alineó con Kenny Lofton (CF), los boricuas Carlos Baerga (2B), y *Edgar Martínez (DH), *Frank Thomas (1B), Albert Belle (LF), *Cal Ripken Jr. (SS), *Wade Boggs (3B), *Kirby Puckett (RF), y el puertorriqueño *Iván Rodríguez (C). El lanzador abridor fue *Randy Johnson.

El impacto inmediato generado en Grandes Ligas por el japonés Hideo Nomo ese año fue tal, que en su primer año en el Big Show fue el lanzador abridor de la Liga Nacional, a pesar de que *Greg Maddux formaba parte de ese equipo. También destacaba entre los lanzadores del viejo circuito el zurdo dominicano de los Expos de Montreal Carlos Pérez. Entre los lanzadores de la Liga Americana saltaban a la vista el estelar cerrador *Lee Smith, el nicaragüense Dennis Martínez y el cerrador dominicano José Mesa.

En cuanto a los jugadores reservas se refiere, es necesario mencionar a cada uno de ambos conjuntos porque realmente es algo impresionante:

Los jugadores de posición reservas de la Liga Nacional fueron Darren Daulton, Mark Grace, Jeff Conine, Ron Gant, Reggie Sanders, los italoamericanos Mickey Morandini y Dante Bichette, el mexicano Vinny Castilla, el puertorriqueño Bobby Bonilla y los dominicanos José Offerman, Raúl Mondesí y Sammy Sosa.

El equipo de la Liga Americana por su parte contó con los jugadores reservas Mike Stanley, Mark McGwire, Mo Vaughn, Paul O’Neil, Kenny Lofton, Jim Edmonds, el hispanoamericano Tino Martínez, el germanoamericano Kevin Seitzer, el italoamericano Gary DiSarcina, el quisqueyano Manny Ramírez y el boricua *Roberto Alomar.

The Ballpark en Arlington fue sede de ese Juego de Estrellas que contó con 17 jugadores que después de finalizadas sus carreras, fueron exaltados al Salón de la Fama de Grandes Ligas (jugadores resaltados con un asterisco (*), incluyendo a Ken Griffey Jr. y a Ozzie Smith, quienes fueron seleccionados para el Juego de Estrellas pero no asistieron a la cita), considerando que deberían ser 21 en total, ya que por las razones ampliamente conocidas, no han logrado el ingreso al recinto de los inmortales (Barry Bonds, Mark McGwire, Manny Ramírez y Sammy Sosa).

Hubo dos aspectos importantes más en éste Juego de Estrellas, los cuales no podemos dejar de destacar:

Primero, a diferencia del equipo todos estrellas de la Liga Americana, que contó con hasta cuatro inicialistas (Frank Thomas, Mark McGwire, Mo Vaughn y Tino Martínez), el conjunto de los más destacados de la Liga Nacional estuvo conformado por sólo dos peloteros defensores de la primera base (resaltando que Jeff Conine fue seleccionado como guardabosques), el titular Fred McGriff y el reserva Mark Grace, lo que hace notar la ausencia del venezolano Andrés Galarraga para éste gran encuentro realizado el 11 de Julio de ese año. El Gran Gato de Venezuela estaba tan encendido para el momento, que apenas una semana antes (el 3 Julio), bateó de 6 – 6, 2 cuadrangulares, 1 doble y 3 inatrapables con 5 impulsadas en un mismo encuentro. Los números impuestos por éste trío de excelsos toleteros (McGriff, Grace y Galarraga), tanto para el momento del Juego de Estrellas como para el final de temporada, denota que el Gran Gato de Venezuela debió estar presente en el clásico de verano de ese año: Fred McGriff .280 de Average, 27 Cuadrangulares y 93 Carreras Impulsadas. Mark Grace .326 de Average, 16 Cuadrangulares y 92 Careras Impulsadas. Andrés Galarraga .289 de Average, 31 Cuadrangulares y 106 Carreras Impulsadas.

Segundo, a pesar de que el puertorriqueño Roberto Alomar asistía a su sexto Juego de Estrellas consecutivo, venía de ganar recientemente dos Series Mundiales consecutivas con Azulejos de Toronto (1992 – 1993), y de lograr tres temporadas al hilo con promedios sobre .300 de Average (.310, .326 y .306), fue su coterráneo Carlos Baerga el titular de ese clásico de verano, y el mismo juego explicaría la razón de ese hecho poco resaltado pero no menos importante, y es que antes de su definición, en el trámite del encuentro y con el juego empatado a 2 carreras, Baerga llevaba noche perfecta, de 3 – 3 con un Doble y una carrera anotada, claramente el pelotero más destacado del Juego de Estrellas hasta el momento y claro candidato a Jugador Más Valioso en caso de que lograra el triunfo la Liga Americana, a pesar de que la otra carrera del joven circuito fue producto de soberbio Vuelabardas de Frank Thomas.

El Juego de Estrellas de 1995 en The Ballpark en Arlington siempre será recordado porque los pitchers de la Liga Americana limitaron a la tórrida ofensiva de la Liga Nacional a sólo 3 hits, solo que esos tres indiscutibles fueron 3 maderazos solitarios de cuatro esquinas, los dos primeros conectados por los italoamericanos Craig Biggio y Mike Piazza en los innings 6 y 7 respectivamente, para acercar a la Nacional y luego igualar el marcador, después de que la Americana fabricara sus 2 carreras en el cuarto episodio. Finalmente en el 8vo inning Jeff Conine conectó el tercer Jonrón solitario del viejo circuito para dar cifras definitivas al marcador, erigirse como el Jugador Más Valioso del juego, quitándole de las manos el prestigioso galardón al estelar puertorriqueño Carlos Baerga.

Juego de Estrellas Fenway Park, Boston 1999!

Último juego de Estrellas de la década, del siglo y por supuesto, del milenio. Clásico de verano en el que se impuso como anfitrión el Fenway Park (a pesar de que ese mismo año fue inaugurado el Safeco Field de los Marineros de Seattle), que reunió a los peloteros más admirados y destacados del momento de ambas ligas.

El ambiente en el Fenway Park fue insuperable. Apenas nueve meses atrás había culminado una de las temporadas más memorables de todos los tiempos en Las Mayores, en la que el dominicano Sammy Sosa y el estadounidense Mark McGwire superaron el record de más Jonrones conectados en una temporada de 61, impuesto en el año 1961 por el rumanoamericano Roger Maris, además de que Ken Griffey Jr. venía de despachar 56 Vuelacercas en años consecutivos (1997-1998), y no conforme con eso, un día antes se enfrascó en una de las luchas más sorprendentes en el Derby de Cuadrangulares con Mark McGwire, al que finalmente superó para ganar el evento, fijando su posición de máximo artillero junto a Sosa y McGwire.

Como si eso no fuera suficiente, en la temporada inmediatamente anterior el principal protagonista fue el rey de los batazos, el Jonrón, cuando hasta 13 peloteros (un mexicano, un venezolano, un puertorriqueño, dos cubanos, tres dominicanos y cuatro estadounidenses), despacharon 40 o más Cuadrangulares, Mo Vaughn 40, Alex Rodríguez 42, Rafael Palmeiro 43, Andrés Galarraga 44, Manny Ramírez 45, Juan González 45, Vinny Castilla 46, José Canseco 46, Albert Belle 49, Greg Vaughn 50, Ken Griffey Jr. 56, Sammy Sosa 66 y Mark McGwire 70.

La alineación titular de la Liga Nacional la integraron Barry Larkin (SS), el canadiense Larry Walker (RF), el dominicano Sammy Sosa (CF), Mark McGwire (1B), Matt Williams (3B), Jeff Bagwell (DH), Jeromy Burnitz (LF), Jay Bell (2B), y el germanoamericano Curt Schilling como lanzador abridor.

La Liga Americana por su parte conformó su alineación titular con Kenny Lofton (LF), el mexicoamericano Nomar Garciaparra (SS), Ken Griffey Jr. (CF), el quisqueyano Manny Ramírez (RF), Jim Thome (1B), Cal Ripken Jr. (3B), el cubano Rafael Palmeiro (DH), los boricuas Iván Rodríguez (C), y Roberto Alomar (2B), con el quisqueyano Pedro Martínez como lanzador abridor.

Los jugadores reserva del viejo circuito fueron Mike Lieberthal, Sean Casey, Jeff Kent, Ed Sprague, Brian Jordan, Gary Sheffield, el australiano Dave Nilsson, el cubanoamericano Luis González, el venezolano Alex González y el dominicano Vladimir Guerrero. Jeromy Burnitz asistió al clásico de verano como reserva pero jugó en calidad de titular en sustitución del titular Tony Gwynn, quien a pesar de haber estado presente no participó.

Lamentablemente el venezolano Andrés Galarraga no fue partícipe de éste Juego de Estrellas a pesar de que registraba 3 temporadas consecutivas de más de 40 Cuadrangulares,. Su ausencia en el evento fue debido al cáncer que padeció. Lo que sí pareció a todas luces una injusticia fue la no participación del patruyero norteamericano Greg Vaughn, quien en la campaña anterior despachó 50 maderazos de cuatro esquinas y al final de esa zafra (1999), conectó 45 bombazos más y para el momento esra uno de los más destacados bombarderos.

La reserva del joven circuito estuvo conformada por Brad Ausmus, Ron Coomer, Shawn Green, Harold Baines, John Jaha, Derek Jeter, el germanoamericano B.J. Surhoff, los dominicanos José Offerman y Tony Fernández, los venezolanos Omar Vizquel y Magglio Ordóñez, el puertorriqueño Bernie Willimas y el cubano Rafael Palmeiro, que participó en calidad de titular en sustitución de su coterráneo José Canseco, quien no pudo ver acción ni en el Derby de Jonrones, ni en el juego por

lesión en la espalda, lo que provocó un lamento generalizado ya que para el momento era el líder de la Liga Americana con 31 Cuadrangulares. El Líder de la Liga Nacional era el dominicano Sammy Sosa con 32 Bombazos, mientras que en cuanto a promedio de bateo se refiere, para el momento el canadiense Larry Waker era el líder absoluto con .382 de Average.

Los lanzadores de la Nacional fueron Andy Ashby, Ken Bottenfield, Paul Byrd, Mike Hampton, Randy Johnson, Kevin Millwood, Rob Nen, Scott Williamson, los germanoamericanos Trevor Hoffman, Billy Wagner y Curt Schilling, y como único pitcher latinoamericano el dominicano José Lima.

Los lanzadores de la Americana fueron Dave Cone, Mike Mussina, Charles Nagy, Troy Percival, John Wetteland, el germanoamericano Jeff ZimMermann, los puertorriqueños José Rosado y Roberto Hernández, el dominicano Pedro Martínez y el panameño Mariano Rivera.

La razón especial por la cual resaltar en ésta ocasión a cada uno de los peloteros participantes del Juego de Estrellas en el Fenway Park de Boston, es que previo al inicio del encuentro fueron homenajeados los “Jugadores del Siglo”, con la presencia de los peloteros aún con vida de esa honorable selección e incluyendo a los aún activos en el juego, Roger Clemens, Mark McGwire, Cal Ripken Jr., Tony Gwynn y Ken Griffey Jr.. Sobre el terreno de juego del Fenway Park coincidieron con el polacoamericano Carl Yastrzemski, los germanoamericanos Warren Spahn, Bob Feller y Mike Schmidt, el dominicano Juan Marichal, Carlton Fisk, el de ascendencia boricua Reggie Jackson, George Brett, Paul Molitor, Brooks Robinson, Frank Robinson, Dennis Eckersley, Harmon Killebrew, Steve Carlton, Tom Seaver, Bob Gibson, Rollie Fingers, Eddie Murray, Robin Roberts, Lou Brock, Joe Morgan, Ozzie Smith, Robin Yount, Ernie Banks, Rickey Henderson, Al Kaline, Ralph Kiner, Hank Aaron, Willie Mays y Stan Musial.

Algunos de los “Peloteros del Siglo” no estuvieron presentes por deceso (obviamente), como Christy Mathewson, Lefty Grove, Walter Johnson, Cy Young, Ty Cobb, Mickey Mantle, los germanoamericanos Honus Wagner, George Herman “Babe” Ruth, y Lou Gehrig, así como los italoamericanos Yogi Berra y Joe DiMaggio, o por alguna otra limitación, tales fueron los casos de Sandy Koufax, Nolan Ryan, Johnny Bench y Pete Rose.

Todos los peloteros y ex peloteros presentes mencionados, los Todos Estrellas de la Liga Americana y de la Liga Nacional, así como los “Jugadores del Siglo”, se alinearon uno al lardo del otro, uniendo las cuatro almohadillas del Fenway Park, y así recibieron al piloto de la Segunda Guerra Mundial por 3 años y considerado el mejor bateador en la historia del juego, Ted Williams, quien desde la pared del jardín central, ingresó al terreno de juego rumbo al diamante en un carro de golf.

Hasta ese momento no había iniciado el juego pero lo sucedido hasta ese instante, había pagado cien mil veces el valor de cada entrada al estadio.

El encuentro lo ganó la Liga americana 4 careras a 1, sin que se conectara un solo cuadrangular a pesar de la aglomeración de tan notables Sluggers en ambos equipos. El ganador del juego y Jugador Más Valioso fue el quisqueyano Pedro Martínez, al ponchar a cinco de los seis bateadores que enfrentó en 2 innings lanzados. Lo perdió el germanoamericano Curt Schilling. Ni ellos mismos pudieron anticipar que un lustro más tarde liderarían el pitcheo de los patirrojos para ganar la Serie Mundial.

Habían muchos estadios recién inaugurados en Grandes Ligas para el momento, propicios para albergar el Juego de Estrellas de 1999, mas como bien lo expresó el actor y fanático número uno del Béisbol Kevin Costner durante el comienzo de la transmisión de televisión durante un instante de la ceremonia inaugural: “En este último verano del siglo XX, el Juego de las Estrellas de ésta noche se jugará bajo el gigantesco Monstruo Verde de Boston. No sería adecuado en ningún otro lugar”.

Para el momento se podría decir que el Wrigley Field, el Yankee Stadium (el nuevo Yankee Stadium fue inaugurado en el 2009), y el Dodger Stadium tenían y mantienen la magnitud del Fenway Park para haber recibido a los “Todos Estrellas” de ambas ligas y a los “Jugadores del Siglo”, mas hubo para el momento dos aspectos de notable relevancia que le dieron total sentido a la frase del célebre actor Kevin Costner:

1-) La cantidad de súper estelares del juego del pasado en el evento, Carlton Fisk, Roger Clemens, Carl Yastrzemski y Dennis Eckersley. Juan Marichal, Tom Seaver y por supuesto, el principal homenajeado, Ted Williams, además de los estelares patirrojos del momento, el mexicoamericano Nomar Garciaparra y el dominicano Pedro Martínez.

2-) La construcción de un nuevo estadio para los Medias Rojas estaba por iniciar.

Lo vivido esa noche en el Fenway Park, es sin lugar a dudas lo mejor que se ha visto sobre un terreno de un estadio de Béisbol, fuera de la acción de un juego o Derby de Cuadrangulares y relacionado con éste deporte. Es quizás la única vez que los peloteros más destacados de pasadas décadas, se reúnen sobre un terreno de juego, admirándose mutuamente porque el testigo de lo más grande que se ha realizado sobre un terreno de juego estaba en buenas manos, porque lo más grande que se ha realizado sobre el terreno de juego no solo se consigue en el pasado, sino que también se vivía en el presente.

Pelota cometa, humo en el bate, la veo – la bateo!

Entre todos los peloteros que componen el núcleo seleccionado como los “Jugadores del Siglo”, existen decenas de anécdotas muy particulares pero nos enfocaremos en tres nada más.

El Short Stop germanoamericano Honus Wagner, quien se desempeñó desde 1897 en Grandes Ligas por 21 años (los 3 primeros con el equipo Louisville Colonels y los siguientes 18 con los Piratas de Pittsburgh, hasta 1917), es estimado como uno de los mejores Short Stops en la historia de Las Mayores y forma parte de los “Jugadores del Siglo” que fueron homenajeados en el Juego de Estrellas en Fenway Park, Boston, en el año 1999.

Aunque para su época ya los peloteros utilizaban guantes de cuero a la defensiva, se empleaban en ambas manos porque eran muy pequeños, ajustados y ceñidos a cada mano. Aún no eran especializados para la práctica del Béisbol.

Las manos de Wagner eran considerablemente más grandes respecto al tamaño promedio de manos del hombre, lo cual fue una de las razones de un hábito muy particular que patentó al fildear cada rodado desde el campo corto, recoger automáticamente algo de tierra al atrapar la esférica desde el suelo. Por eso en sus lanzamientos desde el Short Stop hacia la Inicial o cualquier otra posición, la pelota en su recorrido dejaba una estela en el aire, como la cola de un cometa, como un objeto volador rompiendo el aire y dejando humo a su paso.

La particularidad de la pelota con una estela dejada en el aire en su recorrido como un cometa, cual humo que deja a su paso, similar al humo o por lo menos olor a humo que se desprendía del bate de Ted Williams tres décadas más tarde, después que conectaba cada uno de sus 512 Cuadrangulares. Los más de cinco centenas de Jonrones de Williams no fueron casualidad ya que no solo fue uno de los más prolíferos jonroneros de todos los tiempos, sino que además la dimensión de sus batazos de éstas características eran descomunales, así lo denota uno de sus más sonoros y recordados tetrabatazos, aquel que a 34 filas de profundidad en las gradas del jardín derecho, ubicado a 502 pies del home plate, en el Fenway Park, aterrizó uno de sus 512 Vuelabardas, luego de haber derribado el sombrero de paja de un aficionado.

Conociendo Williams el soberbio poder de Mark McGwire por las características de sus Jonrones, fue a él y no a otro de los notables Sluggers presentes que le preguntó si había notado que luego de conectar sus laberínticos bombazos, no percibía el olor a humo en su bate, a lo que McGwire respondió: “Siempre”.

Pero además de sus 512 cuadrangulares, Williams bateó dos veces la Triple Corona, bateó sobre .400 de Average en una temporada completa y en parte de dos, en otras 15 campañas sobre .300, dejando promedio ofensivo de por vida de .344 de Average (no le queda grande ser considerado el mejor bateador de todos los tiempos). Por esa razón y por haber defendido la franela de los Medias Rojas de Boston en toda su carrera, admiraba al mexicoamericano Nomar Garciaparra, quien a sus 25 años de edad ya acumulaba temporadas de más de 30 Cuadrangulares y más de .300 de Average con los Patirrojos y se encaminaba a tener el primero de sus dos títulos de bateo. Por esa razón, al estrechar la mano de Garciaparra en medio de su homenaje, Williams sonrió y le expresó cálidamente: “Ahí está mi pelotero, justo aquí. ¡Serás el jugador de todos!”. Williams también admiraba a Tony Gwynn (con quien compartió mucho durante las fechas del Juego de Estrellas 1999 en Fenway Park y ya para el momento había labrado sus 8 títulos de bateo), y a Fred Lynn (jardinero estelar de los Medias Rojas de Boston durante las décadas 70 y 80), con quienes compartía la siguiente filosofía del ofensiva: “La veo, la bateo”.

El Globe Life Field de Texas también es el punto de partida del Wrigley Field y el Fenway Park

Apenas la semana pasada se efectuó la edición 94 del Juego de Estrellas de la Major League, en el que al igual que hace 29 años, se celebró el clásico de verano en la misma localidad pero en diferente escenario, en vez de el The Ballpark, en el nuevo Globe Life Field, no obstante con idénticas particularidades, ya que el abridor de la Liga Nacional fue un total novato (el japonés Hideo Nomo de los Dodgers de Los Ángeles en el All Star de 1995), y el pitcher Paul Skenes de los Piratas de Pittsburgh ahora en el 2024.

Por otro lado, en la edición más reciente, el francés Bruce Bochy, actual manager de los Rangers de Texas fue el dirigente de la Liga Americana, mientras que el italoamericano Torey Lovullo, actual manager de los Cascabeles de Arizona fue el dirigente de la Liga Nacional. Bochy solo cambió de equipos 25 años después, ya que en el Juego de Estrellas de 1999 en el Fenway Park, para entonces manager de los Padres de San Diego dirigió a la Liga Nacional, y también enfrentó a otro dirigente italoamericano, en esa ocasión al manager de los Yankees de Nueva York Joe Torre, quien entonces dirigió a la Liga Americana.

Como bien sabemos, la Liga Americana volvió a derrotar a la Liga Nacional, ésta vez 5 carreras por 3 pero en ésta edición si hubo Cuadrangulares, uno por bando, siendo los responsables el japonés Shohei Ohtani por el viejo circuito y el mexicoamericano Jarren Duran por el joven circuito, el cual fue de 2 carreras para marcar la diferencia y así ganar el premio al Jugador Más Valioso del encuentro.

25 años después del homenaje a los “Jugadores del Siglo”, si en ésta ocasión si hubieran presentado los estelares de aquel momento, saldrían dignificados porque el juego está en buenas manos, con un jugador con la calidad de lograr convertirse en otro Tony Gwynn, como el venezolano Luis Arráez, toleteros capaces de despachar 60 y hasta 70 batazos en una temporada como Aaron Judge, otros rumbo a los 500 Cuadrangulares de por vida como el boricua-americano Jean Stanton, un pelotero estelar de dos vías al igual que Babe Ruth en Shohei Ohtani, peloteros de más de 3 mil hits y más de 500 Vuelabardas en Miguel Cabrera y Albert Pujols (Recientemente retirados), peloteros con más de 40 o más Jonrones y 70 o más Bases Robadas en el venezolano Ronald Acuña o capaces de hacerlo, como el dominicano Elly De la Cruz, estelares activos como Bryce Harper, Mike Trout, los venezolanos Salvador Pérez y José Altuve con carreras enrumbadas al Salón de la Fama, así como muchos otros estelares activos y aquellos que se retiraron en las pasadas dos décadas, como Jeter, Bonds, Mariano, Ortiz, Guerrero, Abreu, Jones y muchos más.

Después del Juego de Estrellas 2024 en el Globe Life Field en Arlington Texas, se espera que el Fenway Park en Boston y el Wrigley Field en Chicago, alberguen los Juegos de Estrellas de los años 2027 o 2028 respectivamente. ¿Qué nos depararán?

La Canarinha, La Guerrilla, las Águilas, El Team Rubio y los Short Stops Latinoamericanos en Grandes Ligas

JUEGO PERFECTO

MEDELLÍN, Colombia – A pesar de lo diferente que son las disciplinas deportivas, podemos aseverar que desde su conformación, desde la táctica son más similares de lo que parecen, más allá de la esencia del juego en cada una de ellas, superar al oponente y lograr la victoria.

Para estructurar buenos equipos de Béisbol, Básquetbol, Fútbol, Rugby y Fútbol Americano y Fútbol de Reglas Australiana, se requiere principalmente de una sólida y buena línea central, que constantemente logren desempeños de juego sobre el promedio respecto al resto de los jugadores que conforman las ligas en las que juegan:

Si en el Béisbol un equipo logra establecer a jugadores con ésta característica en la receptoría, la segunda base, el short stop y el jardín central, entonces esa novena tendrá muy buenas posibilidades de ser un equipo ganador, caso contrario si los peloteros de esas posiciones tienen desempeños por debajo del promedio.

En el Básquetbol se trata de un centro, un alero y el piloto.

En el Fútbol la línea central está compuesta por el arquero, los dos centrales defensivos, dos jugadores de medio campo de contención, el jugador medio campo armador u ofensivo y un delantero de área.

En el Rugby se trata del talonador, los dos jugadores de segunda línea o hoockers, el octavo, el medio melé, el apertura, los centros y el zaguero.

En el Fútbol Americano se trata del centro, el ala cerrada, el fullback, el running back, el tailback, el halfback y el quarterback o mariscal de campo.

En el Fútbol de Reglas Australianas, en el cual cada equipo está conformado por 18 jugadores en el terreno de juego más lo de la banca, se considera que la línea central está conformada por el fullback, el centre halfback, el centre o centro y los dos extremos centrales (izquierda y derecha), el central (ubicado en medio de los dos extremos centrales), el centre half forward, el full foward y el ruck rover.

Buscando la base en los equipos de las diferentes disciplinas deportivas, en busca de reducir al máximo hasta llegar a la posición más importante de cada conjunto en las diferentes disciplinas deportivas, cada línea central cuenta con una o dos posiciones claves:

Si del Béisbol se trata, esos son el receptor, el short stop y el jardinero central.

En cuanto al Básquetbol tenemos que referirnos al centro y al piloto.

En el Fútbol son el arquero, los dos defensas centrales y el medio campista ofensivo o armador.

En el Rugby son el talonador, el medio melé y el apertura.

En cuanto al Fútbol Americano esos jugadores son sin dudas el fullback y el quarterback.

En el Fútbol de Reglas Australianas son el centre halfback, el centre o centro y los dos extremos centrales (izquierda y derecha), el central (ubicado en medio de los dos extremos centrales), y el centre half forward.

Arribando ya a la piedra angular por posición de cada equipo en las diferentes disciplinas deportivas de acuerdo a sus funciones, encontramos que:

En el Béisbol es el short stop.

En el Básquetbol es el piloto.

En el Fútbol es el medio campo armador (medio campo ofensivo, conductor y creador de juego).

En el Rugby es el talonador.

En el Fútbol Americano es el quarterback.

Y en el Fútbol de Reglas Australianas en el centro.

Arribamos a ésta conclusión porque han sido los jugadores de éstas posiciones los más destacados e importantes, quienes han incidido de manera más significativa en los campeonatos ganados por sus respectivos equipos a lo largo de la historia.

Resaltar a algunos de los más destacados jugadores de éstas posiciones y de cada una de las disciplinas deportivas señaladas se nos haría demasiado extenso, así que vamos a conformarnos con enfocarnos en el que es sin dudas el deporte más universal, el Fútbol, y el deporte más hermoso del mundo, el Béisbol.

La Canarinha México 1970

Hasta hace poco tiempo, todo niño sonaba con ser medio campo armador de uno de los más laureados clubes de Fútbol profesional del mundo, el medio campo ofensivo de la Selección Nacional de su país, el mejor número 10 del mundo, es decir, otro Pelé, otro Diego Armando Maradona u otro Lionel Messi. Lo relevante de los jugadores de ésta posición en los equipos de Fútbol lo podemos resaltar con claridad en un equipo en el que encontramos quizás la máxima representación al respecto, ”La Canarinha” de México 70.

En la Copa del Mundo FIFA de 1970 en México, la Selección Nacional masculina absoluta de Fútbol de Brasil levantó la copa con una oncena que contó con un elevadísimo nivel y extraordinario funcionamiento, al punto de que esa selección es considerada uno de los mejores equipos de Fútbol en la historia de las Copas del Mundo. La principal particularidad de ese conjunto, es que estuvo estructurado con los mejores centro campistas armadores y ofensivos del Fútbol brasileño, cinco jugadores número 10 seleccionados por su Director Técnico Mario ”Lobo” Zagalo, Gerson (Gérson de Oliveira Nunes), del club Sao Paulo de esa ciudad, Pelé (Edson Arantes Do Nacimento), del club Santos de esa ciudad, Rivelino (Roberto Rivelino), del club Corinthians de la ciudad de Sao Paulo, Jairzinho (Jair Ventura Filho), del club Botafogo de la ciudad de Río de Janeiro y Tostão (Eduardo Gonçalves de Andrade), del club Cruzeiro de la ciudad de Bello Horizonte.

Wow, conformar un equipo de Fútbol, que juegue bien pero que además lo logre a un nivel superior al de todos los rivales, a un nivel superlativo, indescifrable e inalcanzable para todo adversario en base a cinco jugadores número 10, es decir, a cinco medio campos armadores ofensivos es sencillamente sublime, algo extraordinario. Solo imaginen ver jugar en un mismo equipo y de manera simultánea a Pelé, Maradona, Messi y dos estelares más de esa posición, y que lejos de entorpecerse unos a otros en cuanto al juego individual y también respecto al buen desempeño colectivo, lograr complementarse y lograr el mejor funcionamiento nunca antes visto en una Copa del Mundo y además ganarla contundentemente no es algo fácil de alcanzar.

Extrapolando esa circunstancia al Béisbol, es como ver jugar en un mismo equipo a cinco estelares del short stop, se imaginan, tener jugando en un mismo equipo y de manera simultánea a Omar Vizquel, Oswaldo Guillén, Luis Sojo, Carlos Guillén y Alex González, o a Rey Sánchez, Tony Valentin, John Valentin, José “Pito” Hernández y Wilfredo “Coco” Cordero? Pues ha sucedido.

La Guerrilla

En la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, los Tiburones de La Guaira lograron el Bicampeonato en las temporadas 1984 – 1985 y 1985 – 1986 ante Tigres de Aragua y Leones del Caracas respectivamente, al derrotarlos en las finales de esas campañas con una alineación titular que incluyó a cinco Shot Stops, al Novato del Año de la Liga Americana Oswaldo Guillén (Medias Blancas de Chicago), Argenis Salazar (conocido en la MLB como Ángel, establecido en Las Mayores con Expos de Montreal y Reales de Kansas City), Gustavo Polidor (quien para entonces se estaba estableciendo con los Angelinos de California), Alfredo Pedrique (conocido en la MLB como Al Pedrique, para el momento se encontraba en Ligas Menores y que inmediatamente después de los dos títulos de Tiburones, subió a Grandes Ligas con los Mets de Nueva York y se estableció con los Piratas de Pittsburgh), y finalmente Luis Salazar (un Short Stop natural convertido en Utility de gran valor y por eso mucha acción de juego en cada temporada, a pesar de su condición de no ser titular de una posición fija y ser un jugador multi funcional desde su arribo al mejor béisbol del mundo con los Padres de San Diego desde el año 1980).

Las Águilas Cibaeñas

Justo una década más tarde, las Águilas Cibaeñas dominicanas emularon a los Tiburones de La Guaira, solo que fueron más allá de un Bicampeonato, ya que lograron el Tricampeonato en la Liga de Béisbol Profesional de República Dominicana (LIDOM), en las temporadas 1995-1996, 1996-1997 y 1997-1998, cuando derrotaron en las finales de esas temporadas a las Estrellas Orientales, los Leones del Escogido y los Tigres del Licey respectivamente, pero además del Tricampeonato, incluyeron un Bicampeonato en la Serie del Caribe, al haber ganado la edición de 1997 en Hermosillo, México (serie en la que superó a los Indios de Mayagüez de Puerto Rico, a los Tomateros de Culiacán de México y a los Navegantes del Magallanes de Venezuela), y la edición de 1998 en Puerto La Cruz, Venezuela (en la que derrotó a los Venados de Mazatlán de México, a los Indios de Mayagüez de Puerto Rico y a los Cardenales de Lara de Venezuela).

Las Águilas Cibaeñas dominicanas lograron semejante dominio y hegemonía en Quisqueya y El Caribe con cuatro Short Stops en su alineación titular, Alex Arias (para entonces establecido con los Marlins de Florida), Neiifi Pérez (para el momento con los Rockies de Colorado), Tony Batista (tiempo en el que se desempeñaba con los Atléticos de Oakland), y Miguel Tejada (para entonces irrumpía en las Grandes Ligas con la misma novena de California).

De la misma forma que en la formación de un equipo de Fútbol, en la que tácticamente solo hay un Mediocampista Central armador y ofensivo, en un equipo de Béisbol solo hay una posición de Short Stop, no obstante, la Canarinha de México 1970 contó con cinco mediocampos armadores y ofensivos, solo que uno fue central, un segundo fue centro campo izquierdo, un tercero fue centro campo derecho, un cuarto centro campista central pero retrasado y el quinto mediocampista también central pero el más adelantado de todos, formando entre los cinco una perfecta cruz que les permitía triangular cómodamente con el balón, formación que de acuerdo a la necesidad del juego eventualmente mutaba, con dos primeros centrales a ambos lados, el tercero y un poco más adelantado como el genuino medio campo central armador y ofensivo, y finalmente los últimos dos mediocampistas centrales más adelantados y a ambos costados de la cancha. De acuerdo al rival, rotaban en diferentes formaciones entre los cinco, a veces dos atrás y tres adelante o viceversa.

Los Tiburones de La Guaira emplearon a sus cinco Short Stops de la siguiente forma, uno de ellos jugó permanentemente en la inicial, un segundo se alternó con el Camarero titular Norman Carrasco, y finalmente los últimos tres se ocuparon de la Antesala, el Short Stop y el Bateador Designado. Lo de las Águilas Cibaeñas fue más sencillo, ya que cada uno de los Short Stops se encargó de cada una de las cuatro posiciones del cuadro interior.

El Team Rubio

A nivel de selecciones Nacionales, los estelares de la posición Francisco Lindor, Carlos Correa y Javier Báez se han encargado del Short Stop, la Intermedia y la Antesala de Puerto Rico, del Team Rubio durante la última década.

Lo que demuestra a cabalidad cada uno de los cuatro casos (la Selección Nacional masculina absoluta de Fútbol de Brasil (La Canarinha), de 1970, los Tiburones de La Guaira (La Guerrilla), las Águilas Cibaeñas y el Team Rubio, es que los jugadores que se desempeñan en las posiciones de Mediocampistas armadores y ofensivos, así como los Short Stops, técnicamente son tan capacitados, que ésta particularidad, a diferencia del resto de los jugadores de otras posiciones los hace más multifuncionales, lo que les permite tener la capacidad de adaptarse con mayor facilidad a diferentes posiciones y lograr el mejor de los desempeños posibles, y es precisamente ésta razón por la que ha sido abundante la cantidad de genuinos Short Stops latinoamericanos, que originalmente comenzaron sus carreras profesionales desde ésta posición y que luego por diferentes circunstancias migraron hacia otras posiciones en las que terminaron de desarrollar sus respectivas carreras, tal y como fueron los casos del venezolano Luis Salazar y del dominicano Neifi Pérez, por solo citar dos ejemplos.

Los Short Stops Latinoamericanos en Grandes Ligas

La presencia de Short Stops latinoamericanos en Las Mayores es algo más que notable desde hace varias décadas y desde todas las latitudes, los mexicanos Benji Gil, Juan Castro y el mexicoamericano Nomar Garciaparra, el panameño Orlando Miller, los cubanos Ricky Gutiérrez y el extraordinario Rey Ordóñez, el nicaragüense Evereth Cabrera y los colombianos Edgar Rentería y Orlando Cabrera, nos demuestra que desde todas las latitudes latinoamericanas practicantes del Béisbol surgen estelares peloteros de la posición.

El linaje de los Short Stops venezolanos es hasta la fecha insuperable entre los peloteros no estadounidenses. Más allá de los 28 Guantes de Oro ganados por los Campo Cortos venezolanos en la Major League, a razón de 11 de Omar Vizquel, 9 de Luis Aparicio, 5 de David Concepción y 1 para Oswaldo Guillén, César Izturis y Alcides Escobar respectivamente, la cantidad de custodios de ésta posición de la tierra de Bolívar y de notable calidad desde Alfonso ”Chico” Carrasquel hasta la fecha es impresionante, nombres entre los cuales se incluyen a sólidos jugadores de esa posición como Enzo Hernández, Álvaro Espinoza, Ángel Escobar, Gustavo Polidor, Luis Sojo, Cristóbal Colón, José Escobar, Carlos Guillén, Ronny Cedeño, Asdrúbal Cabrera, Freddy Galvis, y muchos más. Desde el Chico Carrasquel, ha existido por lo menos un Short Stop venezolano en aunque sea uno de los equipos de Grandes Ligas, incluso es apropiado y propicio mencionar que tal y como sucedió en su momento en el pasado reciente con Alex González y Elvis Andrus, Miguel Rojas es uno de los mejores Short Stops de la actualidad sin guante de oro.

Aunque el linaje de los Campo Cortos dominicanos no es tan antigua, como la de los venezolanos, también es notable e incluye a Alfredo Griffin, Tony “Cabeza” Fernández, José Offerman, Félix Fermín, José Vizcaíno, Andujar Cedeño, Miguel Tejada, Alex Rodríguez, José Reyes, Rafael Furcal, Hanley Ramírez y Erick Aybar entre otros. Lo mismo se puede aseverar de los Short Stops puertorriqueños, Dicky Thon, Rey Sánchez, Tony Valentin, Jose “Pito” Hernández, John Valentin, Felipe López y Alex Cintrón por solo mencionar a algunos.

Alguien recordará que el hasta ahora mejor Antesalista mexicano en la historia de Grandes Ligas inició su carrera como Short Stop?. Así es, Vinny Castilla incluso debutó en Las Mayores con los Bravos de Atlanta en calidad de Campo Corto en el año 1991, y después de un año más en esa organización, antes de comenzar a brillar con los Rockies de Colorado a partir del año 1995, pasó sus primeras dos temporadas (1993 y 1994), con los rocayosos como Short Stop.

El venezolano y futuro miembro del Salón de la Fama de Grandes Ligas Miguel Cabrera, fue un Short Stop natural que firmó al profesional como Short Stop con bono millonario y prácticamente realizó toda su carrera en Ligas Menores en esa posición pero nunca en Grandes Ligas, en donde desde su debut alternó su trabajo defensivo entre el Jardín Izquierdo, la Antesala y la Inicial, además de desempeñarse como Bateador Designado.

A pesar de que la presencia de estelares de la posición provenientes de Puerto Rico es la menos dilatada, en la actualidad están los tres estelares Francisco Lindor, Carlos Correa y Javier “El Mago” Báez, a quienes se les suma Andrew Velázquez (ahora mismo en Ligas Menores de Bravos de Atlanta), y Nicky López, Willi Castro y Enrique “Kike” Hernández, quienes por su gran polivalencia se han convertido en valiosos Utilitys, lo que en realidad ha sido más común en gran porcentaje de los Campo Cortos de lo que conocemos y podemos imaginar.

En cuanto a los boricuas se refiere, Tony Valentin, John Valentin y José “Pito” Hernández también jugaron en el resto de las posiciones del cuadro interior a excepción de la receptoría, sin dejar de cubrir su posición natural. Más radical fue el caso de Wilfredo “Coco” Cordero, Short Stop natural que también comenzó a defender otras posiciones, hasta que finalmente asumió el prado izquierdo como su posición permanente.

Entre los quisqueyanos, Alex Rodríguez jugó la primera mitad de su carrera como Short Stop y la segunda como Antesalista, similar a Tony Batista, aunque éste último jugó menor tiempo en el Short Stop, y otros Campo Cortos naturales que cambiaron de posición, como Juan Samuel, Julio Franco, Mariano Duncan y José Offerman, además de aquellos que continuaron jugando su posición y a la vez otras, convirtiéndose en Utilitys, como son los casos de Rafael Belliard, Domingo Cedeño, Neifi Pérez, D’Angelo Jiménez, Alex Arias y otros tantos más.

De la cuna de los Shot Stops latinoamericanos (Venezuela), no podía ser diferente, estelares de la posición seis que mutaron a otras posiciones como Álvaro Espinoza, Luis Sojo, Jorge Velandia, Jorge Velandia, Carlos Guillén, Marco Scutaro, Maicer Izturis, Omar Infante, Asdrúbal Cabrera, Yangervys Solarte, Hernán Pérez, Marwin González y muchos más, como Eugenio Suárez, quien durante sus primeros años carrera y primeras temporadas con los Rojos de Cincinnati se desempeñó como Short Stop.

La cantera de Short Stops latinoamericanos para Grandes Ligas es inagotable, incluso a pesar de que el Béisbol de Cuba actual no tiene convenio con el Béisbol organizado, la mayor de las Antillas no ha dejado de contar con representantes de la posición, además de Rey Ordóñez, se cuenta a Alexei Ramírez, Yuniesky Betancourt, Yunel Escobar y Adeiny Hechavarría, mas es muy importante destacar que ésta condición nos privó durante por lo menos tres décadas de poder disfrutar de los estelares peloteros cubanos de la posición, como “El Mago” Germán Mesa (en la Serie Nacional de Béisbol de Cuba realizó carrera con los Leones Industriales de La Habana), considerado uno de los mejores Short Stops defensivos de Cuba, aunque muchos aseguran que es el mejor porque fue constantemente comparado con el venezolano Omar Vizquel, no solo por la calidad de ambos, sino porque son de la misma generación. Así mismo es necesario destacar que quien es considerado el sucesor de Mesa como mejor Short Stop de la mayor de Las Antillas, Eduardo Paret tampoco tuvo la posibilidad de mostrarse en el mejor Béisbol del mundo mas desplegó toda su calidad y brilló con los Naranja de Villa Clara hasta su retiro.

En el presente, la friolera de latinoamericanos posesionados del Short Stop en gran parte de los equipos de Grandes Ligas es considerable, los dominicanos Oneil Cruz (Piratas), Elly De La Cruz (Rojos), Willy Adames (Cerveceros), Jeremy Peña (Astros) y Geraldo Perdomo (Cascabeles), los boricuas Javier Báez (Tigres), Francisco Lindor (Mets) y Carlos Correa (Mellizos), los venezolanos Miguel Rojas (Dodgers), Orlando Arcia (Bravos), Brayan Rocchio (Guardianes) y Ezequiel Tovar (Rockies), el cubano Zach Neto (Angelinos), y el panameño José Caballero (Rays), son titulares de la posición, lo que significa que casi el 50 porciento de los 30 equipos de Grandes Ligas (46.67%).

Lo más sorprendente es que la cifra actual podría ser mucho mayor, ya que lamentablemente por circunstancias fuera del terreno de juego, el dominicano Wander Franco no forma parte de la lista, además de los actuales Short Stops naturales latinoamericanos que migraron para jugar definitivamente en otra posición, como los venezolanos Andrés Giménez y Gabriel Arias (Intermedista y Antesalista de Guardianes) y Eugenio Suárez (antesalista de Cascabeles), el dominicano Jorge Polanco (Intermedista de Marineros), y el colombiano Gio Urshela (antesalista de Tigres).

También hay que tomar en cuenta a los actuales peloteros utilitys latinoamericanos que hoy están establecidos con éste rol desde la posición seis, como los venezolanos Luis Rengifo (Angelinos), Lenyn Sosa (Medias Blancas), Thairo Estrada y Wilmer Flores (Gigantes), los dominicanos Wilmer Difó (Medias Blancas), Jorge Mateo (Orioles), Santiago Espinal (Cachorros), Ezequiel Durán (Rangers), y Vidal Bruján (Marlins), los puertorriqueños Nicky López (Medias Blancas), Christian Arroyo (Cerveceros), Joey Ortíz (Cerveceros) y Vimael Machín (Jalisco), los cubanos Aledmys Díaz (Astros), y José Barrero (Rangers), los mexicanos Luis Urías (Marineros), Ramón Urías (Orioles), Nick González (Piratas), y Alan Trejo (Dodgers), los panameños Jonathan Araúz (Dodgers) y Edmundo Sosa (Phillies), entre otros.

Como es de esperarse, es una tendencia que lejos de disminuir, ha de mantenerse o aumentar, ya que el relevo está en el presente, asomándose desde ya en Grandes Ligas con el panameño Leo Jiménez (Azulejos), el venezolano Liván Soto (Rojos), el dominicano Marco Luciano (Gigantes), más los que vienen pisando fuerte desde las menores, como el boricua Edwin Arroyo (Gigantes), y el cubano Dyan Jorge (Rockies), por destacar a solo algunos de muchísimos más.

Mucha calidad en solo cinco puestos para los mejores campocortos latinos

JUEGO PERFECTO

MEDELLÍN, Colombia – Al César lo del César, frase célebre de nada más y nada menos que de El Hijo del Padre y la que mejor se ajusta a nuestra lista de los cinco mejores Shorts Stops latinoamericanos de todos los tiempos en Grandes Ligas, lista muy acorde a la actualidad, a nuestros tiempos y a su vez muy comprimida, que invita abiertamente a un exquisito debate, especialmente si nos enfocamos exclusivamente en el arte de custodiar la sexta posición del terreno de juego.

¿Cómo negar que los venezolanos Omar Vizquel (11 Guantes de Oro), Luis Aparicio (9 Guantes de Oro), el cubano Rey Ordóñez (3 Guantes de Oro en 9 años), el dominicano Tony Fernández (4 Guantes de Oro), y el colombiano Édgar Rentería (2 Guantes de Oro), son hasta ahora los mejores campo cortos latinoamericanos de todos los tiempos de la MLB y en ese estricto orden?

La espectacularidad defensiva, combinada con extraordinarios malabares del venezolano “Manos de Seda” Omar Vizquel y del cubano Rey Ordóñez solo tienen como precedente al estadounidense y Salón de la Fama Ozzie Smith. Sin duda han sido muchos los Short Stops de gran calidad, estadounidenses y latinoamericanos pero la espectacularidad de Smith, Vizquel y Ordóñez los coloca un escalón por encima del resto, quizás con Aparicio y Guillén muy cerca de ellos.

Lo de Ordóñez es necesario dimensionarlo, ya que lo de Vizquel lo hemos resaltado hasta la saciedad. El cubano solo tuvo 9 años de carrera en Grandes Ligas (1996 – 2004), ganando sus 3 Guantes de Oro en temporada consecutivas (1997 – 1999). Sin embargo, lo que parecía el inicio de una cadena de guantes dorados que debió estar alrededor de 10 durante sus años de servicio en la MLB, los cuales hipotéticamente debieron haber sido por 7 campañas más, hasta sus 40 años de edad, una fractura de brazo en el año 2000 colapsó su carrera, truncando su participación en la Serie Mundial de ese año con sus Mets de Nueva York ante los Yankees, así como la posibilidad de desarrollar la combinación de doble plays con el boricua Roberto Alomar, lo que es un sueño frustrado para el universo del béisbol.

“The Little Louie”, tal y como se le reconocía a Luis Aparicio en la MLB, fue pionero después del Chico Carrasquel por la enorme carrera que logró y sigue vigente como en sus tiempos activos por su enorme calidad defensiva y porque aún es prácticamente imposible de alcanzar en casi todos los aspectos del juego por parte de los mejores custodios de la posición 6 de la actualidad, además de que también se le reconoce por su extraordinario alcance y capacidad acrobática.

La elasticidad, habilidad y elegancia del dominicano Tony “Cabezas” Fernández fue prácticamente nunca antes vista en un mismo Short Stop, con un estilo de juego muy particular porque aparentaba no contar con un brazo potente, ya que patentó sus lanzamientos certeros hacia la intermedia y la inicial por debajo del brazo, a nivel de su cintura, para lo que en realidad se requiere es precisamente el más potente de los brazos. En la acera del frente, la potencia de su brazo con disparos por encima del hombro junto a su gran seguridad y lo certero de sus envíos con el resto de sus herramientas de juego, elevó a ”El Niño” Édgar Rentería a un nivel muy por encima del promedio.

No obstante, sobrarán aquellos que apelen a favor del dominicano nacido en Estados Unidos Alex Rodríguez y del estadounidense de ascendencia mexicana Nomar Garciaparra, e incluso por el dominicano Miguel Tejada. ¿A aquellos que abogan por éstos otros tres súper estrellas Latinos de la posición cómo se les refuta y se les dice que no?. Pues no cabe dudas que ofensivamente fueron muy superiores y aunque a la defensiva también fueron extraordinarios, no lo suficientemente buenos como para superar o igualar a quienes encabezan nuestra lista.

En lo particular y desde la calidad defensiva me cuesta excluir al venezolano Oswaldo Guillén (Novato del Año y Guante de Oro), quien fue 13 años consecutivos Short Stop titular de los Medias Blancas de Chicago, lo que no es poca cosa y es de tanto valor como uno o varios premios defensivos que se puedan asignar. Guillén fue una genuina aspiradora de la posición y volaba sobre la segunda base en sus pivoteos al realizar las doble matanzas. Su calidad defensiva fue tan buena, que era superior a los estelares de su generación y posición de la Liga Americana, como los estadounidenses Cal Ripken Jr. y Mike Bordick, por ejemplo. Con .974 de porcentaje de fildeo en 16 temporadas, Guillén solo es superado por “Manos de Seda” Omar Vizquel (.985 % de fildeo); y “El Niño” Édgar Rentería (.976 % de fildeo), de nuestra lista, iguala con el cubano Rey

Ordóñez y supera levemente al también venezolano Luis Aparicio y al dominicano Tony Fernández, quienes lograron .972 en porcentaje de fildeo. Por 13 años los fanáticos de los Medias Blancas de Chicago asistieron al Comiskey Park para disfrutar del juego y de una de sus principales atracciones, la espectacularidad de Oswaldo Guillén en el campo corto y es que en realidad fue espectacular pero no más que Omar Vizquel, el único responsable de que el Short Stop de los patiblancos no cuente con más de un guante de oro en sus vitrinas.

Las diferencias generacionales también marcan un abismo, razón por la cual tampoco faltarán aquellos de la tercera edad que argumenten y ubiquen a “El Rey” David Concepción entre el segundo y tercer puesto en esa lista. Concepción se mantiene como uno de los jugadores más capaces de inteligentes del juego. En una época en la que aparecieron y proliferaron los primeros estadios con grama artificial, “El Rey” David patentó su disparo hacia la inicial con un piconazo a un poco más de dos tercios de la trayectoria de su lanzamiento (para que su compañero defensor de la primera base tuviera una recepción cómoda), logrando que con el rebote la pelota adquiriera mayor velocidad y potencia, debido a las características de esos duros primeros pastos artificiales.

Y qué decir del también venezolano Alfonso “Chico” Carrasquel o “El Fantasma de la calle 35” (cuando parecía que la pelota superaría el cuadro interior para continuar de hit, el Chico aparecía de la nada como un verdadero fantasma, capturaba la esférica y el bateador – corredor nunca lograba llegar a salvo a la inicial del Comiskey Park). El Chico Carrasquel fue por 10 años una de las principales referencias de la posición 6 en Grandes Ligas, al punto que en el año 1951 se convirtió en el primer latinoamericano en ser seleccionado para participar en un Juego de las Estrellas. Durante esa misma temporada estableció el récord de más jugadas sin cometer errores de la Liga Americana para un Short Stop con 297, lo cual logró a lo largo de 2 meses en 53 juegos. El Chico Carrasquel además defendió la franela de los White Sox en los Juegos de Estrellas de los años 1951, 1953, 1954 y 1955 en calidad de titular, dejando en la banca durante esos encuentros a estelares de la posición que tiempo después fueron exaltados al Salón de la Fama, como el italoamericano Phil Rizzuto, Short Stop de los Yankees de Nueva York.

La mención especial en ésta ocasión recae en los venezolanos Enzo Hernández y José Escobar, en el cubano Germán “El Mago” Mesa y el boricua “El Mago” Javier Báez.

Hernández jugó apenas por 8 años en Grandes Ligas con Padres de San Diego y Dodgers de Los Ángeles en su última temporada, a pesar de haber debutado en Las Mayores a los 22 años de edad en el año 1971. Considerado uno de los mejores Short Stops defensivos de Venezuela, su bate no le acompañó, por lo que su carrera en Grandes Ligas culminó a sus 29 años de edad con .224 de Average, lo que afectó su juego defensivo en el Big Show.

El caso de José Escobar no fue muy diferente. Su defensiva fue tan buena que sin lugar a dudas era de nivel de Grandes Ligas y al más elevado nivel, comparado incluso con sus coterráneos Guillén y Vizquel y muy especialmente con Alfonso Chico Carrasquel por una particularidad, su compromiso con los batazos extremos hacia ambos lados del campo, gracias a su capacidad y gran alcance que era tal, que probablemente sea el Short Stop que en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional haya generado en los narradores más rectificaciones porque cuando una pelota era bateada por el medio del terreno sobre la segunda almohadilla o por el hueco entre el antesalista y el campo corto, cuando ya la esférica proyectaba perfilarse hacia los jardines en un evidente inatrapable, los narradores ya comenzaban a relatar el hit y en la última fracción de segundo, en el último instante y muy similar a “El Fantasma de la calle 35 del Comiskey Park”, pero principalmente en el estadio Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto, casa de su equipo Cardenales de Lara en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, aparecía como un auténtico espectro para mágicamente capturar la bola, realizar la asistencia con disparo certero y a tiempo para finalmente realizar el out, provocando a su vez la rectificación en la narración de los relatores sobre la jugada, en el mismo momento de la acción. Lamentablemente su ofensiva diestra era siniestra, razón por la cual apenas se tomó un café en el Big Show durante la campaña de 1991 con los Indios de Cleveland, ya a sus 30 años de edad.

Germán Mesa, también conocido como “El Mago” o “El Imán”, es considerado el mejor Short Stop de Cuba de todos los tiempos. Jugó en la Serie Nacional de Cuba desde el año 1985 hasta el año 2001 con los Leones Industriales de La Habana, a excepción de sus dos primeras temporadas, las cuales ejecutó defendiendo los colores de los Metropolitanos de la capital. Mesa no tuvo la oportunidad de probarse en las Grandes Ligas, al igual que la enorme mayoría de los peloteros cubanos de su época por el férreo régimen castrista. Realmente lamentable porque los cronistas de la mayor de las Antillas aseguran que de Mesa haber jugado en la MLB, Ripken, Vizquel, Fernández, Larkin, Ordóñez y compañía difícilmente hubieran ganado tantos Guantes de Oro, así de bueno fue en el Short Stop “El Mago” Germán Mesa, por lo que muy a nuestro pesar, nos perdimos de disfrutar ese espectáculo del campo corto proveniente desde Cuba, porque su juego defensivo es comparado con la espectacularidad que desarrollaron, lograron, alcanzaron y caracterizó al estadounidense Ozzie Smith, al venezolano Omar Vizquel y a su coterráneo Rey Ordóñez.

En la actualidad lamento profundamente que “El Mago” puertorriqueño Javier Báez no esté desarrollando una carrera sólida y consistente en calidad de Short Stop porque si lo hiciera, cuenta con las herramientas, ofensiva y defensiva, incluyendo capacidad acrobática e inteligencia para el juego, como para estar entre lo mejor de lo mejor que hayamos visto entre los defensores de esa posición.

Si bien lo de “Manos de Seda” Omar Vizquel, “The Little Louie” Luis Aparicio, Rey Ordóñez, Tony “Cabezas” Fernández y Edgar “El Niño” Rentería es algo que los ubica digna y muy acertadamente en nuestra lista, gracias a lo labrado genuinamente por cada uno de ellos a lo largo de sus respectivas carreras, cualquiera de los otros Short Stops latinoamericanos mencionados, fácilmente podrían compartir los dos últimos lugares de nuestra excelsa, exquisita y prestigiosa lista de los mejores 5 Short Stops latinoamericanos de todos los tiempos.

Previa de la temporada 2024 de la Nippon Professional Baseball (Liga Central)

COLUMNA CAFÉ CON BÉISBOL

MEDELLÍN, Colombia – Después de 38 años la Liga Central vivirá una temporada con unos Tigres de Hanshin defendiendo el título. Los Tigres no la tendrán nada fácil, ya que las Golondrinas de Yakult y a los Gigantes de Yomiuri serán nuevamente sus principales rivales, quienes buscarán evitar el bicampeonato de los actuales monarcas de la Central, mientras que las Estrellas de Dena, los Carpas de Hiroshima y los Dragones de Chunichi (en ese orden), buscarán dar la sorpresa.

Golondrinas de Yakult de la ciudad de Tokio (Tokyo Yakult Swallows)

Temporada 2023: Quinto lugar con 57 victorias, 83 derrotas y 3 empates.

Proyección Temporada 2024: Primer lugar.

Por supuesto que fue una enorme sorpresa que las Golondrinas de Yakult culminaran en la quinta posición de la Liga Central en la pasada temporada, cayendo a 26 juegos por debajo de .500, a pesar de haber contado con el mismo grupo de jugadores con los que ganaron banderines consecutivos en las temporadas 2021 y 2022, incluyendo una Serie Japón.

No obstante, la combinaciones de una serie de lesiones con el bajo rendimiento de par de peloteros fue la causa de semejante descalabro, especialmente en la lesión del jardinero Yasutaka Shiomi y la sorpresiva campaña de bajo rendimiento del camarero Tetsuto Yamada pero la ofensiva de Yakult es tan buena, que a pesar de ello terminaron segundos en carreras anotadas (534), OPS (.677) y jonrones (123), de la Liga, impulsados por el estelar antesalista y bateador zurdo Munetaka Murakami (considerado el actual mejor bateador de Japón), el inicialista venezolano José Osuna y el patruyero dominicano Domingo Santana. Con la recuperación de Shiomi y Yamada, éste es un quinteto muy potente para comandar a la novena hacia los primeros lugares por tercera temporada en cuatro años.

Para regresar a los primeros lugares, Yakult también necesita mejorar en el pitcheo, después que en el 2023 registraron la peor efectividad general en la Liga Central con 3.66, razón por la cual, la gerencia estuvo activa en la temporada baja y fue precisamente el departamento del juego al que le dio prioridad, así que lograron el regreso del dominicano Elvin Rodríguez y sumaron al puertorriqueño José Espada y el venezolano Miguel Yajure, ambos también ex grande ligas.

La rotación de abridores luce muy sólida, con Yasuhiro “Ryan” Ogawa, el norteamericano Cy Sneed y el zurdo Keiji Takahashi pero la clave estará en que Yasunobu Okugawa logre estar sano a lo largo de toda la temporada y pueda derrochar toda su calidad de auténtico As que ya demostró en la campaña 2021, y si el zurdo Masanori Ishikawa a sus 44 años le quedan restos para repetir otra buena temporada.

No obstante, el quisqueyano Elvin Rodríguez, el boricua José Espada, el venezolano Miguel Yajure y el derecho de segundo año, Kojiro Yoshimura, son lanzadores comodines que podrían ayudar y potenciar a la rotación de abridores. Por lo pronto Rodríuez, Espada, Yajure y Yoshimura forman parte de un sólido relevo que cuenta con el estelar cerrador Kazuto Taguchi.

Así que las Golondrinas de Yakult no solo tienen la enorme posibilidad de dar un gran rebote desde el quinto hasta el primer lugar de la Liga Central del 2023 al 2024, sino que es lo más probable que suceda, por los extraordinarios resortes con los que cuenta, que no son más que sus extraordinarias herramientas.

Tigres de Hanshin de la ciudad de Nishinomiya (Hanshin Tigers)

Temporada 2023: Primer lugar con 85 victorias, 53 derrotas y 5 empates.

Proyección Temporada 2024: Segundo lugar.

Es más difícil mantenerse en la cima que haber llegado a ella, razón por la cual aquellas novenas que logran por lo menos un bicampeonato, es porque realmente están a un nivel superior por sobre el resto de las novenas participantes y es precisamente lo que intentan lograr los Tigres.

El peso de aquel gran equipo campeón de la Liga Mayor del Béisbol Japonés en el año 1985 no fue suficiente para detener a los actuales Tigres que en el 2023, que derrotaron a los Búfalos de Orix en siete encuentros en la Serie Japón, por lo que no solamente son los actuales monarcas de la Liga Central, sino de toda la NPB.

Hay mucha confianza en el actual equipo campeón, razón por la cual la organización fue de las menos activas en la temporada baja y encaran la temporada 2024 prácticamente con la misma nómina con la que ganaron todo en el 2023, sin importantes adiciones.

Los Tigres lideraron su circuito en el 2023 en carreras anotadas (555), y porcentaje de embasado (.322), gracias a que el manager Akinobu Okada exigió a sus jugadores a mejorar significativamente y lograr maximizar la cantidad de turnos al bate de calidad, considerando que esa es la única manera de lograr mejorar la producción de carreras y de ésta forma, los Tigres también lideraron su circuito en bases por bolas (494), e igualaron con las Estrellas de Dena en bateo colectivo con .247 de Average.

La tarea pendiente a la ofensiva de la novena de la ciudad de Nishinomiya es la de los cuadrangulares, en la que fueron penúltimos de la Central en el 2023 con solo 84 jonrones, no obstante, el rango para mejorar en ese aspecto en presente zafra es bastante amplio. El guardabosques y novato de segundo año Shota Morishita tiene el potencial de conectar de 15 a 20 jonrones, quien se suma al bateador zurdo y también jardinero Koji Chikamoto, el defensor de las esquinas del cuadro interior Yusuke Ohyama y al paleador zurdo, antesalista y patruyero Teruaki Sato, cuarteto nipón que es el núcleo de poder de los rayados. Se espera que un año más de experiencia y menos ajustes a realizar, el dominicano Johan Mieses y el norteamericano Shelson Neuse complementen a plenitud ésta ofensiva.

Teruaki Sato y Yusuke Oyama son las principales amenazas de jonrones, destacando que Chikamoto tiene el nivel de MVP, al punto que estuvo cerca de ganar el premio en la pasada zafra. Sato ha despachado 20 o más vuelacercas en tres temporadas consecutivas y además cuentan con el bateador de la mano equivocada, short stop y camarero Takumu Nakano, quien proyecta para jugar en la MLB pero que primero ha de brillar con los Tigres por varios años.

En cuanto al pitcheo se refiere, la rotación de abridores de los Tigres de Hanshin es considerada la mejor de ambas ligas, liderada por Shoki Murakami, actual Novato del Año, Jugador Más Valioso y líder en efectividad de la Liga Central de la temporada 2023 con 2.29, seguido de Koyo Aoyagi, quien se recupera de una temporada difícil y del zurdo Koutaro Ohtake.

Un dato que no se puede dejar de destacar es que Shoki Murakami es el tercer pitcher en la historia de la Nippon Professional Baseball en haber ganado los premios Novato del Año y Jugador Más Valioso en una misma temporada. El primero fue Isamu Kida en 1980 con los Nippon Ham Fighters (para entonces de la ciudad de Tokio), y Hideo Nomo en 1990 con los Búfalos de Kintetsu de la ciudad de Osaka.

El relevo debe estar incluso mejor para la presente temporada, ya que el relevista Atsuki Yuasa se ha recuperado de una lesión que lo limitó a solo 14⅓ entradas en el 2023 y la gerencia adquirió al panameño Javy Guerra, abridor eventual y relevista largo.

Con 27.7 años de edad en promedio, los Tigres de Hanshin son el segundo equipo más joven de la Liga Central, solo superados por las Estrellas de Dena de Yokohama (27.6), razón por la cual de alguna manera sorprendió un poco el título logrado por los Tigres en el 2023 pero ésta circunstancia es un plus totalmente a favor para la presente campaña, ya que los nóveles peloteros no solamente cuentan con una temporada más de experiencia, sino que vienen de una zafra totalmente exitosa y con doble motivo para celebrar jugando en grande, por defender su título como actuales monarcas del béisbol japonés y porque su hogar, el mítico estadio Koshien de Nishinomiya es centenario en el presente año, luego de haberlo ganado todo en el 2023 y de una manera tan contundente.

Gigantes de Yomiuri de la ciudad de Tokio (Yomiuri Giants)

Temporada 2023: Cuarto lugar con 71 triunfos, 70 reveses y 2 empates.

Proyección Temporada 2024: Tercer lugar.

Los Gigantes no han ganado el banderín desde 2020, lo que se puede considerar mucho tiempo para el equipo más exitoso de la Nippon Professional Baseball. En Kanto (región de Tokio en la que habitan los Gigantes), los problemas parecen haber derivado más desde las oficinas y dirigencia del equipo que en el propio terreno de juego, lo que se ha evidenciado con claridad cuando su manager Tatsunori Hara se retiró en los años 2003 y 2015 pero en ambas ocasiones regresó a dirigir a los Gigantes unos años después.

En ésta ocasión el nuevo manager es un jugador emblema de la organización, Shinnosuke Abe (protegido de Hara), quien toma las riendas con la intención de regresar al equipo a su lugar acostumbrado.

Los Gigantes de Yomiuri fueron una potencia ofensiva en el 2023, liderando a ambas ligas con 164 jonrones y lideraron la Liga Central en OPS con .710. El antesalista Kazuma Okamoto lideró la NPB con 41 vuelabardas el año pasado y tiene seis temporadas consecutivas con 30 o más. El carro de leña gigante lo complementan el short stop Hayato Sakamoto (24 HR´s en 2023), el guardabosques y bateador zurdo Yoshihiro Maru (18 HR´s en 2023), el productivo receptor y paleador zurdo Takumi Oshiro (16 HR´s en 2023), por lo que la ofensiva será tan temible como siempre, a pesar de que enviaron al estadounidense Adam Walker a SoftBank y dejaron ir a Sho Nakata.

La gerencia de los Gigantes estuvo activa durante la temporada baja y principalmente fortalecieron a su cuerpo de lanzadores, adquiriendo al estadounidense Kyle Keller de los Tigers de Hanshin y a los nipones Rei Takahashi y Keisuke Izumi en un intercambio con los Halcones de SoftBank de Fukuoka.

La rotación de abridores estará liderada por su actual As, Shosei Togo, quien junto al novel Iori Yamasaki componen una excelente parte frontal de la rotación, la cual se fortalecerá significativamente si el veterano Tomoyuki Sugano logra un notable transitar como en sus mejores momentos. El estadounidense Foster Griffin y el venezolano Yohander Méndez en la parte trasera de la rotación complementan a éste grupo de escopeteros que anima a soñar en grande.

Aunque el norteamericano Kyle Keller y a los japoneses Rei Takahashi y Keisuke Izumi son abridores eventuales, su principal trabajo estará en el relevo, complementando al panameño Alberto Baldonado y el cerrador Taisei Ota, quien se ha recuperado satisfactoriamente de su lesión.

Todo parece estar alineado para que los Gigantes de Yomiuri asalten y recuperen la punta, misma de la que se han apoderado por mucho tiempo y para ello han colocado en calidad de dirigente a una figura emblemática de la organización, Shinnosuke Abe, que además es una ex receptor, condición que ha caracterizado a los mejores managers en la historia del juego.

Caspas Toyo de la ciudad de Hiroshima (Hiroshima Toyo Carp)

Temporada 2023: Segunda posición con 74 triunfos, 65 descalabros y 4 empates.

Proyección Temporada 2024: Cuarto lugar

Aunque parece difícil los Toyo Carp repitan su buen desempeño logrado en la temporada 2023, parece que la calve radicó en el revulsivo que para los jugadores de Hirosima significó para entonces su nuevo manager Takahiro Arai, y ahora que van al segundo año de su nuevo dirigente y con la experiencia de la post temporada, razones que sugieren cosas buenas para los Toyo Carp en la presente temporada.

Sin embargo, quien era considerado su mejor bateador, Ryoma Nishikawa, se fue a los Búfalos de Orix como agente libre, al igual que los paleadores estadounidenses Matt Davidson y Ryan McBroom quienes se fueron por la misma vía pero el club no se durmió durante la off season e inmediatamente contrató a los norteamericanos de posición Matt Reynolds (short y segunda base), y Jake Scheiner (antesalista e inicialista), quienes junto al notable trio de jóvenes que vienen pisando fuerte, el careta y bateador zurdo Shogo Sakakura (12 HR´s en el 2023), el jardinero Shota Suekane (11 HR´s en el 2023) y el short stop y bateador zurdo Kaito Kozono, complementarán al trío de jugadores que son el núcleo ofensivo de ésta organización, el guardabosques y paleador zurdo Shogo Akiyama, el antesalista Shota Dohbayashi y el segunda base Ryosuke Kikuchi.

El lanzador dominicano Robert Corniel se encuentra desde el 2020 con la organización y será fundamental en la adaptación de los lanzadores estadounidenses Nik Turley (zurdo), Drew Anderson y Taylor Hearn (zurdo), quienes apoyarán a una buena rotación de abridores conformada por los nipones Hiroki Tokoda (zurdo), Aren Kuri, Masato Morishita y Daichi Ohsera.

Estrellas de DeNA de la ciudad de Yokohama (Yokohama DeNA BayStars)

Temporada 2023: tercera posición con 74 triunfos, 66 reveses y empates.

Proyección Temporada 2024: Quinto lugar.

Las Estrellas perdieron en la temporada baja a un grupo de jugadores muy importante, especialmente en cuanto al cuerpo de lanzadores se refiere. El japonés Shota Imanaga y el venezolano Edwin Escobar sellaron acuerdos con la organización de los Cachorros de Chicago, mientras que el norteamericano Trevor Bauer está lanzando para los Diablos Rojos del México de la Liga Mexicana de Béisbol en busca de encontrar un contrato con la MLB. Además quien fue durante los últimos años uno de sus principales bateadores, el puertorriqueño Neftalí Soto firmó con los Marines de Chiba Lotte.

Sin embargo, el equipo ganó una lotería de draft de tres equipos con el explosivo jardinero y bateador zurdo Ryuki Watarai, quien comenzó a funcionar en la primavera con un promedio de .434 en 16 juegos. El novato Watarai podría significar el revulsivo que complemente los potentes bates del camarero Shugo Maki (WAR de 6.4, empatado como el mejor en la Liga Central de la pasada campaña), y el tercera base Toshiro Miyazaki, junto al norteamericano Tyler Austin, de quien se espera que en la presente campaña se mantenga sano para que pueda aportar todo lo que se sabe es capaz.

Los pítchers recién adquiridos y estadounidenses Andre Jackson, Anthony Kay (zurdo), J.B. Wendelken y Rowan Wick (zurdo), están llamados a potenciar el trabajo del As Katsuki Azuma (zurdo), y Shinichi Ohnuki. También a través de la agencia libre las Estrellas adquirieron a los diestros nipones Yuito Mori (32 años de edad, 10 temporadas con los Halcones de SoftBank (2.69 de ERA y 1.05 de WHIP)), y Chihaya Sasaki (29 años, 7 temporadas con Chiba Lotte (3.57 de ERA y 1.31 de WHIP)).

Los BayStars tienen una temporada a prueba de fuego y todo parece recaer en la capacidad de su manager Daisuke Miura, quien realizó gran trabajo en la pasada campaña pero con un equipo que no había tenido tantas bajas importantes de una zafra a la otra, así que solo el tiempo a lo largo de la presente campaña dirá de qué está hecho esta edición 2024 de las Estrellas de DeNA de Yokohama.

Dragones Chunichi de la ciudad de Nagoya (Chunichi Dragons)

Temporada 2023: 56 victorias, 82 derrotas y 5 empates.

Proyección Temporada 2024: Sexto lugar.

Los Dragones de Chunichi presentan la misma interrogante que los Luchadores de Nippon Ham para la presente temporada, ¿El manager mejorará en su conducción del equipo?

Al igual que el excéntrico Tsuyoshi Shinjo (dirigente de los Nippon Ham Figthers), el manager de los Dragones, Kazuyoshi Tatsunami es un verdadero Tsunami cuando de dirigir al equipo se trata, es decir, un verdadero desastre, al punto que la prensa especializada del Japón le endosan la mayor parte de responsabilidad del fracaso de la novena de Nagoya.

Ciertamente Chunichi quedó último en casi todas las categorías ofensivas importantes en el 2023 pero precisamente por esa razón realizaron algunos movimientos durante la temporada baja en ese sentido. Adquirieron al inicialista y jardinero izquierdo Sho Nakata, de 35 años de edad, a Hiroyuki Nakajima, short stop devenido a defensor de las esquinas del cuadro interior de 42 años de edad y a Seiji Uebayashi, guardabosques y bateador zurdo de 28 años de edad, proveniente de los Halcones de SoftBank.

Nakata viene de conectar 15 cuadrangulares en 263 veces al bate pero no iba a contar con muchos turnos en la presente campaña con los Gigantes pero es un pelotero de 30 vuelacercas por temporada. Aunque Nakajima se ve en plena forma, luego de haber superado una serie de lesiones en los últimos años, hace más de un lustro que no logra ni media temporada de juego y a su edad, difícilmente pueda emular sus campañas de poder y velocidad que le llevó a ser un 20-20. Uebayashi por su parte sólo logró una temporada de más de 500 veces al bate con los Halcones, cuando despachó 22 tetrabases y escamoteó 13 almohadillas, en un equipo plagado de figuras estelares.

No obstante, Nakata y Uebayashi pueden lograr desarrollar buenas campañas con Chunichi y Nakajima jugando eventualmente y especialmente viniendo desde la banca, con su experiencia brinda calidad, solidez y profundidad.

Es necesario destacar que los Dragones no contaron con un aporte destacado a la ofensiva por parte de los peloteros extranjeros en el 2023 a excepción del infielder dominicano Orlando Calixte, quien repite para ésta temporada y con un año más de experiencia, se espera que el antillano explote. Los Dragones también contrataron al jardinero y bateador zurdo Alex Dickerson para que aporte y despierte a una ofensiva con potencial porque todos los recién llegados, japoneses y extranjeros, se unen a un núcleo de jugadores con potencial de lograr conformar una ofensiva destacada.

Nakata sin duda recibirá la oportunidad y contribuirá con su aporte pero el manager se las tiene que ingeniar para lograr el meyor aporte de Uebayashi porque es jardinero sin sacrificar tiempo de juego del jardinero y primera base Seiya Hosokawa, que viene de un año de 24 jonrones, porque aunque se piense que pueden ser turnados en los jardines, la misma situación se presenta con el guardabosques y bateador zurdo Yuki Okabayashi, ya que también reclama titularidad, a pesar de que está lidiando con un problema en el hombro. Por último, el Inicialista y Antesalista de 22 años de edad Takaya Ishikawa promete y no debe fallar.

Ahora es que apreciaremos el mejor lado de los Dragones de Chunichi porque si tienen una fortaleza, ese es el pitcheo.

La rotación de abridores está conformada por el panameño Humberto Mejía, Yuya Yanagi, Hiroto Takahashi, y los zurdos Shinnosuke Ogasawara y Yadai Ohno (ganador del Premio Sawamura en la temporada 2020), quien regresa después de perderse la mayor parte de la campaña 2023 por una lesión.

El relevo luce mejor todavía, liderado por el mejor cerrador en la actualidad de la Liga Mayor del Béisbol Japonés, el cubano Raidel Martínez, junto a los nipones Akiyoshi Katsuno, Tatsuya Shimizu, Kudai Umetsu y el zurdo Takahiro Matsuba.

Un jugador llamado a ser clave es el short stop cubano de 22 años de edad Christian Rodríguez, quien ha deslumbrado significativamente por su calidad defensiva y su aporte desde ese aspecto del juego mejorará el pitcheo del equipo notablemente.

A pesar de que no han vivido temporadas positivas en los últimos años, la organización estuvo activa en la off season, se reforzó y aunque probablemente no gane el banderín en la presente campaña, cuenta con las herramientas para comenzar a escalar posiciones pero aparentemente todo dependerá en gran medida a un cambio favorable en la dirigencia y ajuste radical en la mentalidad general del equipo.

Previa de la temporada 2024 de la Nippon Professional Baseball (Liga del Pacífico)

¡La mezcla perfecta entre café y béisbol con Julio Sánchez Alvarado! En su columna exclusiva, Julio desmenuza la emocionante temporada 2024 de la Nippon Professional Baseball con su característico estilo apasionado y perspicaz. Desde los momentos más intensos en el diamante hasta las jugadas más sorprendentes, Julio te sumerge en el mundo del béisbol japonés con análisis profundos y pronósticos certeros

COLUMNA CAFÉ CON BÉISBOL

MEDELLÍN, Colombia – La Nippon Professional Baseball (NPB), o Liga Mayor del Béisbol Japonés (considerada la segunda mejor liga de béisbol profesional del mundo), realizó su Opening Day el 29 de Marzo, un día después de la Major League Baseball, así que luego de haber culminado el Opening Week y con el inicio de la tercera semana de acción y coincidiendo con el inicio de la tercera semana de calendario y segunda completa, procedamos a realizar el análisis previo de los equipos que conforman la Liga del Pacífico (uno de dos circuitos que conforman la NPB), para la temporada 2024.

Los Búfalos de Orix de la ciudad de Osaka pretenden extender lo que ya se puede considerar una dinastía en la Liga del Pacífico, al acumular en el presente tres banderines consecutivos. Los dirigidos por el manager Satoshi Nakajima absorbieron la pérdida del bateador estrella Masataka Yoshida, quien se mudó a los Medias Rojas de Boston después de la temporada 2022 y a pesar de ello lograron ganar la división por tercer año consecutivo y es precisamente lo que intentan hacer, luego de haber perdido a su mejor abridor, Yoshinobu Yamamoto, quien cruzó el océano para hacer vida a partir de ésta temporada con los Dodgers de Los Ángeles.

Sin embargo, los Halcones de SoftBank de la ciudad de Fukuoka pretenden en la presente temporada iniciar lo logrado en la década pasada, otra hegemonía por varios años que los llevó a ser el mejor equipo del archipiélago.

La carrera por el banderín y los lugares de la Serie Clímax promete estar muy reñida porque los otros cuatro equipos de la Liga del Pacífico (Marinos de Chiba Lotte, Leones de Seibu de Tokorozawa, Luchadores de Nippon Ham de Kitahiroshima y las Águilas Doradas de Rakuten de Sendai), pretenden cortar el dominio de Búfalos y Halcones, así que sin más preámbulos, nos sumergimos en el análisis de cada novena y sus potenciales ubicaciones en la tabla de clasificación al final de la temporada.

Búfalos de Orix de la ciudad de Osaka (Orix Buffaloes)

Temporada 2023: Primer Lugar con 86 ganados, 53 perdidos y 4 empates.

Proyección Temporada 2024: Primer lugar.

A pesar de que los Búfalos perdieron a sus dos estelares de su rotación de abridores, ya que no solo Yoshinobu Yamamoto se fue a los Dodgers de Los Ángeles y con el contrato más rico para un lanzador nipón en la historia de la MLB, sino que además Sachiya Yamasaki firmó con los Hokkaido Nippon Ham Fighters (Luchadores de Nippon Ham), sorprendentemente su rotación de abridores aún se ubica entre las mejores de la Liga del Pacífico y de la NPB, si no es que es la mejor, por calidad y profundidad. La única duda es que solo Hiroya Miyagi, uno de sus estelares y mejores lanzadores de la liga la temporada pasada es el único iniciador de su rotación que registró más de 100 entradas lanzadas en la zafra 2023, no obstante, el potencial es más que alentador.

El zurdo Miyagi comandará la rotación de abridores, a pesar de que el joven Shunpeita Yamashita está llamado a ser el heredero del as Yoshinobu Yamamoto. A Este nobel lanzador solo el tiempo lo separa de estar en una rotación de abridores de Grandes Ligas. En la pasada temporada logró más ponches que entradas lanzadas, con 101 y 95 respectivamente. Su calidad y capacidad genera las mayores sensaciones, al punto que se ha llegado a considerar que cada una de sus presentaciones es un verdadero deleite dentro del juego.

Daiki Tajima y Taisuke Yamaoka son dos avezados abridores, destacando que Tajima logró una gran campaña 2023 pero su desempeño fue subestimado porque lanzó a la sombra de Yamamoto. Los moceríos Kohei Azuma, quien cerró la temporada 2023 con gran desempeño y Ryuhei Sotani en los puestos 5 y 6 completan la rotación de abridores.

Sin embargo, la profundidad en el pitcheo de Orix es tal, que lo más probable es que Azuma y Sotani cumplan desempeños de relevo largo y de abridores eventuales junto al dominicano Luis Felipe Castillo, quien debutó el año pasado en la liga con los Marinos de Lotte y el venezolano Anderson Espinoza.

La incorporación del pitcher venezolano Anderson Machado fortalece a un bullpen que es considerado de los mejores de la Liga del Pacífico.

En cuanto a la ofensiva se refiere, los Búfalos lograron incorporar al guardabosques Ryoma Nishikawa, ex patrullero de los Carpas de Hiroshima, quien se une a Tomoya Mori y Yuma Tongu para conformar un sólido tridente ofensivo.

Además de la incorporación de Nishikawa, el manager Satoshi Nakajima contará con la participación de los venezolanos Leandro Cedeño y Marwin González, quienes ahora con un año más de experiencia están llamados a ser más protagonistas para el 2024.

Halcones de SoftBank de la ciudad de Fukuoka (Fukuoka SoftBank Hawks)

Temporada 2023: Tercer lugar con 71 ganados, 69 perdidos y 3 empates.

Proyección Temporada 2024: Segundo lugar.

Los Halcones ya cuentan con una muy buena ofensiva, liderada por los estrellas Yuki Yanagita y Kensuke Kondo pero además su gerencia se movió muy bien en la off season y lograron hacerse de los servicios Hotaka Yamakawa desde la agencia libre y ex de los Leones de Seibu, así como el jardinero estadounidense Adam Walker vía cambio desde los Gigantes de Yomiuri. Ellos cuatro junto al Slugger Ryoya Kurihara (regresa de una lesión), son el núcleo de una temible alineación.

La rotación de abridores tienen el potencial de convertirse en una de las más sólidas, ya que el estelar cerrados cubano Liván Moinelo tendrá su primera temporada en calidad de abridor y se une a Kohei Arihara y al norteamericano Carter Stewart Jr., quien obtuvo una extensión de contrato por 2 años 10 millones de dólares. Se espera que Moinelo logre trasladar su calidad como relevista (1.95 de efectividad en 306 apariciones), para completar la parte frontal de la rotación, mientras que los no menos sólidos Nao Higashihama y Shuta Ishikawa completan un quinteto que será difícil de superar a lo largo dela temporada.

El pelotero mejor pagado en la historia de la NPB es el cerrador mexicano Roberto Osuna y es quien comanda un sólido bullpen, dirigido por el nuevo manager Hiroki Kokubo, ex dirigente de la selección nacional japonesa entre 2013 y 2017 y que además viene de dirigir al equipo sucursal de SoftBank, dato no menos importante porque conoce de primera mano los peloteros que desde su equipo menor podrían realizar un aporte importante a la novena durante la temporada.

Leones de Seibu de la ciudad de Tokorozawa (Saitama Seibu Lions)

Temporada 2023: Quinto lugar con 65 victorias, 77 derrotas y 1 empate.

Proyección Temporada 2024: Tercer lugar.

Nos atrevemos a darles la proyección de tercer lugar porque Seibu se reforzó bien durante el invierno y su análisis lo debemos iniciar desde el relevo porque los Leones tuvieron la segunda mejor efectividad del bullpen la temporada pasada y a pesar de que su estelar cerrador Taira dejó atrás ese rol para convertirse en titular, fortalecieron ese aspecto al reclamar a Hiroshi Kaino de los Halcones de SoftBank como compensación del agente libre Hotaka Yamakawa y contrataron a los dominicanos Jefry Yan y Albert Abreu.

La rotación de abridores también apunta a ser protagonista. Kona Takahashi y Kaima Taira son dos de los valores nipones que pronto podrían estar en la MLB. El no menos estelar Tatsuya Imai estará en la mitad de la rotación de abridores y detrás de él estará Natsuki Takeuchi, su primera selección en el draft del otoño pasado. Los cuatro conforman una rotación considerada de las mejores de la NPB. Quienes firmaron al venezolano Jesús Aguilar y a los dominicanos Franchy Cordero, Jefry Yan y Albert Abreu durante el invierno y prometen pelear hasta el último día por un puesto en la postemporada.

A pesar de la pérdida de su mejor slugger, Hotaka Yamakawa, quien se perdió la mayor parte del año después de ser acusado de agresión sexual. La gerencia de los Leones estuvo muy activa en temporada baja y contrataron al venezolano Jesús Aguilar y al dominicano Franchy Cordero, quienes si se adaptan rápido a la liga y empiezan a producir como saben hacerlo, podrían absorber y superar el vacío de producción por la salida de Yamakawa y del norteamericano David MacKinnon, quien se fue a jugar en la Liga Mayor de Béisbol de Corea del Sur (Korean Baseball Organization (KBO)), reforzaron a los Leones de Samsun de la ciudad de Daegu.

Si la ofensiva de los Leones es lo suficientemente consistente, la novena melenuda podría regresar por viejas glorias. El último equipo en ganar al menos cuatro banderines consecutivos fueron precisamente los Leones de Seibu.

Marines de Lotte de la ciudad de Chiba (Chiba Lotte Marines)

Temporada 2023: Segundo lugar con 70 victorias, 68 derrotas y 5 empates.

Proyección Temporada 2024: Cuarto lugar.

Los Marinos de Chiba Lotte cuentan con un cuerpo de lanzadores bastante bueno y su ofensiva está llamada a dar un salto de calidad mejorar con la incorporación del boricua Neftalí Soto, quien ya tiene 6 años de experiencia en la NPB.

Su rotación estará liderada por quien está llamado a ser el mejor pitcher de Japón en la temporada 2024, Roki Sasaki. Este estelar abridor busca lograr su primera temporada completa en su cuarto año y estará acompañado por varios abridores de talento como el dominicano Christopher Mercedes. Atsuki Taneichi fue segundo en la Liga Pacífico 2023 con 157 ponches y junto Kazuya Ojima completan una rotación de abridores de gran calidad. Si el “Monstruo de la Era Reiwa” (tal y como se le conoce a Sasaki), logra desarrollar la temporada que de él se espera, las posibilidades de los Marines se elevarán considerablemente. El bullpen es comandado por el cerrador Naoya Masuda, uno de los mejores del circuito.

La presencia del toletero dominicano Gregory Polanco garantiza un buen número de jonrones, sobre todo con el respaldo de Soto, mientras que la sabia dirección del manager Masato Yoshii promete obtener los mejores resultados de los peloteros que tiene disponibles.

La ofensiva marina recaerá en el trío conformado por el dominicano Gregory Polanco (26 cuadrangulares en el 2023), el japonés Koki Yamaguchi (14 jonrones en el 2023), y el puertorriqueño Neftalí Soto, quien llegó en la temporada baja desde las Estrellas de DENA de Yokohama, tridente ofensivo que está llamado a ser protagonista y llevara los marinos hasta puerto seguro.

Luchadores de Nippon Ham de la ciudad de Kitahiroshima (Nippon Ham Figthers)

Temporada 2023: Sexto lugar con 60 triunfos, 82 reveses y 1 empate.

Proyección Temporada 2024: Quinto lugar

Nippon Ham posee mucho talento, pero un manager que no sabe cómo utilizarlo

Aunque proyectamos a los Luchadores para el quinto lugar de la Liga del Pacífico, Nippon Ham arranca la temporada con un ambiente positivo por dos razones importantes, será la tercera campaña en la calidad de dirigente del equipo del ex grande liga Tsuyoshi Shinjo y por su ofensiva, por lo que un avance significativo en el 2024 debería no sorprender.

El excéntrico Shinjo en sus dos primeros años, los cuales se pueden considerar de gracia para él por parte de la directiva de la organización, demostró no estar al frente entre los managers pero con dos años de experiencia y junto al cuerpo técnico, se espera un avance significativo en cuanto a su gestión.

La ofensiva por su parte está liderada por un grupo joven de impacto inmediato, encabezado por Chusei Mannami, quien es uno de los mejores bateadores y también de los mejores jardineros defensivos de todo Japón. Mannami de 23 años de edad, despachó 25 jonrones y 33 dobles, impulsó 74 carreras y ganó un Guante de Oro patrullando el jardín derecho.

La organización espera que el defensor diestro de las esquinas del cuadro interior y los jardines pero bateador zurdo Kotaro Kiyomiya esté fuera de lesiones y pueda desplegar todo su potencial en la presente campaña, mientras que a sus 30 años de edad, Go Matsumoto busca repetir el campeonato de bateo de la Liga del Pacífico que logró en la temporada 2022, siendo un bate consistente para los Luchadores.

Ellos estarán muy bien complementados por el cubano Ariel Martínez, quien tiene mucho potencial ofensivo y la flexibilidad de defender distintas posiciones, y el dominicano Franmil Reyes, quien fue adquirido durante la off season para aportar poder, esperando que se parezca al jugador que bateó .260 de Average y despachó 92 vuelacercas en Las Mayores entre los años 2018 y 2021. Nippon Ham también adquirió al guardabosques zurdo estadounidense Andrew Stevenson, que a sus 29 años de edad viene de participar brevemente con Nacionales de Washington entre los años 2017 y 2021, así como con los Mellizos de Minnesota en el año 2023, buscando que explote todo su potencial en la NPB.

A pesar de que su rotación perdió a uno de sus mejores abridores, Naoyuki Uwasaw, por haberse ido para la presente campaña 2024 a hacer vida en la MLB, todavía posee mucho talento, encabezada por Hiromi Ito, quien logró una efectividad de 3.46 en 153⅓ entradas en el 2023, hará una excelente dupla en la parte frontal de la rotación con el estelar abridor zurdo Takayuki Kato.

Otro iniciador zurdo de calidad, Sachiya Yamasaki, quien viene de lanzar muy bien para los Búfalos, se une al norteamericano Drew VerHagen, con dilatada experiencia en Grandes Ligas y que regresa luego de lanzar en la NPB en 2020 y 2021 con los mismos Luchadores, para conformar una sólida rotación de abridores. Su relevo también es bastante sólido, especialmente con la llegada del dominicano Aneurys Zabala.

Nippon Ham parece contar con un equipo más completo, con mejores herramientas y una sorpresa que lo posicione en lugar de postemporada podría no estar muy lejos de que se convierta en realidad.

Águilas Doradas de Rakuten de la ciudad de Sendai (Tohoku Rakuten Golden Eagles)

Temporada 2023: Cuarto lugar con 70 victorias, 71 derrotas y 2 empates.

Proyección Temporada 2024: Sexto lugar.

Lás Águilas de Rakuten cuentan para la presente campaña con el nuevo manager Toshiaki Imae, que no cuenta con experiencia previa en su cargo, lo que puede ser una significativa desventaja. Sin embargo, inicia realizando un movimiento audaz en su primera temporada al mover a Takahiro Norimoto, posiblemente su mejor abridor, al puesto de cerrador que dejó Yuki Matsui, quien es parte de los Padres de San Diego a partir de ésta temporada.

Masahiro Tanaka y Takayuki Kishi conforman una muy buena parte frontal de la rotación de abridores que incorpora al estadounidense proveniente de los Luchadores Cody Ponce y esperan que Takahisa Hayakawa, quien pasó parte del invierno refinando su juego en la Liga Australiana de Béisbol, complementen y conformen una muy buena rotación junto a la primera selección del draft del club, Tatsuki Koja.

La presencia del dominicano Maikel Franco junto a Hideto Asamura, quien bateó .274 de Average con 26 jonrones la temporada pasada y Hiroaki Shimauchi conforman el núcleo ofensivo que aparenta ser la parte débil de la novena para el 2024.

La relatividad y los mejores peloteros de la historia, incluyendo a los latinoamericanos (Parte 2) | Julio Sánchez Alvarado

Explorar las carreras de Babe Ruth, Willie Mays y Hank Aaron nos lleva a compararlas con dos gigantes latinoamericanos: Miguel Cabrera y Albert Pujols. Aunque Cabrera destaca con una Triple Corona y títulos de bateo, las lesiones afectaron su rendimiento, mientras que Pujols mantuvo una producción constante a pesar de los contratiempos. Este contraste ilustra cómo las lesiones y otros factores influyen en las carreras de los jugadores, resaltando la complejidad de la relatividad en el deporte

COLUMNA CAFÉ CON BÉISBOL

MEDELLÍN, Colombia – Haber seleccionado a los peloteros Babe Ruth, Willie Mays y Hank Aaron para compararlos y aplicar la relatividad en sus carreras, tiene más de un propósito, que trasciende el hecho de que los tres Sluggers desarrollaron de las más destacadas carreras ofensivas de todos los tiempos en Grandes Ligas y por ende comparables, sino que además nos trae a una comparación muy actual, con dos de los mejores latinoamericanos de todos los tiempos, el venezolano Miguel Cabrera y el dominicano Albert Pujols.

Cabrera y Pujols son los otros únicos dos peloteros en la historia del juego junto a Aaron con más de 3 mil hits, más de 500 Jonrones, más de .300 de Average y más de 600 Dobles. Entre los tres, el único que además de estos estratosféricos números suma 4 Títulos de Bateo y una Triple Corona ofensiva, es el venezolano Miguel Cabrera.

En el año 2021 Cabrera alcanzó y superó los 3 mil hits y los 500 jonrones de por vida, a sus 38 años de edad. Para el momento le quedaba pendiente las temporadas de los años 2022 y 2023 para completar y culminar su contrato con los Tigres de Detroit. Para entonces Pujols ya había superado los 600 vuelacercas en su carrera, razón por la cual la prensa le interrogó al sudamericano sobre la posibilidad de extender su carrera uno o dos años más con un nuevo contrato, una vez se cumpliera su actual convenio con los felinos para intentar lograr los 600 tetrabases de por vida, que lo colocaran en ese epígrafe al lado del antillano, a lo que en más de una ocasión y con el mayor respeto Cabrera respondió: “Si él hubiera realizado su carrera en Miami y Detroit o yo en San Luis y Los Ángeles, estaríamos iguales en ese sentido”, una clara referencia de la manera en la que inciden los diferentes recintos deportivos en el desempeño de los peloteros, incluso de los más notables paleadores.

No por casualidad uno de los más notables Sluggers de Puerto Rico, Juan “Igor” González, quien venía de despachar 47, 42, 45 y 39 cuadrangulares en temporadas consecutivas con Rangers de Texas entre los años 1996-1999, en la temporada del año 2000 solo despachó 22 vuelabardas con Tigres de Detroit, y es necesario destacar que al inicio de esa campaña el boricua sugirió acercar unos metros la cerca de los jardines, misma sugerencia que luego expresara Miguel Cabrera años más tarde.

Son muchas las variables que hacen de las comparaciones entre peloteros un asunto muy relativo. Pujols jugó una temporada más que Cabrera, 22 por 21, que le permitió ingresar al club de los 700 maderazos, ya que en su última campaña despachó 24 maderazos, culminando su carrera con 703 en total. El dominicano además se retiró a sus 42 años de edad, mientras que el venezolano lo hizo a sus 40 años de edad.

Ambos bombarderos latinoamericanos también batallaron durante sus respectivas carreras con lesiones.

Pujols recibió un fuerte pelotazo en la muñeca izquierda que ameritó una cirugía en el año 2011 a sus 31 años de edad, por una fractura que sufrió cuando todavía jugaba para los Cardenales de San Luis. Luego fue sometido a una cirugía de limpieza de rodilla en Octubre de 2012 y se perdió los últimos dos meses de campaña en 2014 por una fascitis plantar. Durante esos años lidió con molestias en la rodilla derecha, el pie izquierdo y la espalda, lo que provocó que perdiera en ese período 89 encuentros. También tuvo una lesión en el pie derecho en el año 2016 y una inflamación de la rodilla izquierda en el año 2018. Estas lesiones redujeron el rendimiento del estelar dominicano con puesto asegurado en el Salón de los Inmortales de Las Mayores y solo le permitieron participar en 39 juegos en la campaña del 2020. Debido a las lesiones, Pujols dejó de jugar en su carrera 699 encuentros, el equivalente a cuatro temporadas y el 30% de una quinta, y a pesar de ello logró cosechar semejantes guarismos a lo largo de su carrera.

Cabrera por su parte logró mantenerse salvo de lesiones desde su debut en el año 2003 con los Marlins de Florida, hasta el año 2013 con los Tigres de Detroit, año en el que ganó su tercer título de bateo consecutivo una temporada después de que lograra la triple corona ofensiva y repitiera su cosecha de 44 cuadrangulares.

En el año 2014 y también a sus 31 años de edad, a pesar de que logró el tope de su carrera en cuanto a dobles se refiere con 52, descendió su porcentaje de bateo de .348 a .313 pero la señal más significativa de que las lesiones comenzaban a mermar su rendimiento fue la notable disminución de su ritmo en cuanto jonrones se refiere, de 44 en las zafras de los años 2012 y 2013, a solo 25 en la campaña de ese año.

Desde entonces Miguel Cabrera no volvió a ser el mismo bateador, a pesar de que en el 2015 ganó su cuarto título de bateo con .338 de Average, solo la siguiente temporada, en el año 2016 volvió a batear sobre .300 de promedio al bate, despachar más de 20 vuelacercas e impulsar más de 100 carreras, con .316, 38 y 108 respectivamente.

Desde el año 2014 el estelar y seguro Salón de la Fama Miguel Cabrera jugó con rigidez en el tendón de la corva de sus dos piernas, ruptura de tendón del bíceps izquierdo y la ingle, distensión en la pantorrilla derecha, múltiples hernias lumbares y diversos golpes en manos, rodillas, hombros y codos, razones notables por las que mermó considerablemente su desempeño en sus últimas 10 temporadas de carrera, destacando que solo jugó en 38 encuentros en la temporada 2018, 57 en el 2020 y 98 en el 2023.

Desde su primera temporada completa (segunda para él luego de su debut a mitad de temporada del 2023), por motivos de lesiones Cabrera se perdió 527 encuentros, el equivalente a tres temporadas y una cuarta parte o el 25% de una cuarta campaña y a pesar de todo, de haber mermado considerablemente su desempeño durante sus últimas 10 zafras y haberse ausentado en tantos juegos, logró alcanzar sus notables números de por vida.

Entonces mientras Cabrera se ausentó en su carrera durante 527 encuentros por motivos de lesiones, Pujols faltó en 699 juegos por las mismas razones pero aunque Cabrera participó en 21 temporadas, Pujols lo hizo en 22, solo que de esas 21 zafras del venezolano, su primera fue en el año 2003 y debutó el 20 de Junio, a mitad de campaña en la que participó en 87 encuentros, así que realmente Pujols jugó en la MLB por temporada y media más (su primera temporada fue en el 2001, debutó el 2 de Abril y participó en 161 encuentros), pero en estadios más amigables para los bateadores.

Ambos descendieron su ritmo ofensivo a sus 31 años de edad, Pujols en el año 2011 y Cabrera en el año 2014, sin embargo, el dominicano no descendió su rendimiento definitivamente durante sus últimas 10 campañas de carrera en la MLB debido a las lesiones como sí le sucedió a Cabrera. Veamos. El venezolano despachó 44 Jonrones en campañas consecutivas en los años 2012 y 2013, a sus 29 y 30 años de edad. En adelante, en sus siguientes 10 y últimas campañas, cuando se esperaba lo mejor del venezolano debido a su edad, fue que padeció de todas esas lesiones que conocemos y sólo en la temporada del año 2016, repetimos que fue la única de sus últimas 10 zafras en lograr superar los .300 de Average, 20 jonrones y 100 carreras impulsadas, con .316, 38 y 108 respectivamente.

Mientras que Cabrera vivió a sus 31 años de edad su primera campaña de declive y que además formó parte de sus últimas 10 temporadas de carrera, Pujols por su parte, a pesar de que comenzó a padecer de lesiones a sus 31 años de edad, en la temporada del año 2011, no fue sino hasta dos años después, en la temporada del año 2013 que mermó significativamente sus registros, cuando por primera vez y después de 12 temporadas no bateó 30 o más cuadrangulares (durante su primera decena de zafras siempre había despachado 30 o más vuelacercas), cuando despachó 17 vuelabardas y solo impulsó 64 carreras.

Si bien esa campaña del año 2013 también significó la primera de sus últimas 10 temporadas de carrera, durante esa década el estelar quisqueyano acumuló 4 temporadas de más de 10 cuadrangulares, 4 con más de 20, 1 con más de 30 y otra más con más de 40. El contraste es inmenso en los últimos 10 años de carrera de Pujols y Cabrera, lo cual se puede identificar claramente en la cantidad de bombazos que lograron despachar los dos toleteros durante ese período de sus carreras. Mientras Pujols conectó 218 maderazos, a Cabrera apenas le alcanzó para despachar 146 maderazos, de sus más de 500 logrados en su carrera.

Así que de ésta manera logramos resaltar el grado en el que las lesiones lamentablemente afectaron a ambos bombarderos latinoamericanos, siendo muy evidente que perjudicaron en mayor medida a uno de ellos, que además también fue quien desarrolló su carrera en calidad de local en estadios menos amigables para la ofensiva de largo metraje.

Que hermosa y compleja es la relatividad pero que a su vez nos permite colocar en su justa dimensión a cada uno de los toleteros más destacados de todos los tiempos en la historia de las Grandes Ligas.

La relatividad y los mejores peloteros de la historia, incluyendo a los latinoamericanos (Parte 1) | Julio Sánchez Alvarado

La relatividad según Einstein nos enseña que toda perspectiva, por diferente que sea, puede ser válida. Del mismo modo, en el béisbol, cada métrica cuenta para evaluar a los grandes. Desde Ruth hasta Mays y Aaron, el WAR nos da una mirada integral, pero ¿es la única verdad? La relatividad en el juego nos muestra que hay más que números, hay contexto, estadios, épocas. ¿Quién habría sido el rey del jonrón si Mays hubiera jugado en otros parques? La relatividad nos invita a cuestionar, a considerar más allá de las cifras

COLUMNA CAFÉ CON BÉISBOL

MEDELLÍN, Colombia – Desde que el físico alemán Albert Einstein (nacionalizado suizo, austríaco y estadounidense), presentó la “Teoría de la Relatividad Especial” o simplemente la “Teoría de la Relatividad”, derivada de su artículo “La electrodinámica de cuerpos en movimiento” (trabajo físico), prácticamente toda perspectiva acertada según la relatividad sobre un asunto en particular, por diferente que sea a otra, también es atinada y coherente, razón por la cual hasta las verdades absolutas pierden en un gran porcentaje su valoración categórica.

“Cuando cortejas a una bella muchacha, una hora parece un segundo pero te sientas sobre carbón al rojo vivo y un segundo parecerá una hora, eso es relatividad”. Palabras sabias de quien es considerado una de las mentas más brillantes en la historia de la humanidad.

En base a la relatividad, Einstein expresó varias frases que quedaron para la historia, algunas como “Si mi teoría de la relatividad es exacta, los alemanes dirán que soy alemán y los franceses que soy ciudadano del mundo pero si no, los franceses dirán que soy alemán, y los alemanes que soy judío”.

De ellas una es quizás la más genuina sensación de su parte de cómo llego a la “Teoría de la Relatividad”: “A veces me pregunto cómo llegué a desarrollar la teoría de la relatividad y la razón creo que radica en el hecho de que un adulto normal nunca se detiene a pensar en problemas de espacio y tiempo, ya que son cosas que se piensan durante la infancia pero mi desarrollo intelectual se retrasó y como resultado comencé a plantearme preguntas sobre el espacio y el tiempo cuando ya había crecido”.

No obstante, hay una frase de Einstein respecto a la Relatividad que nos atañe porque se ajusta muy a la medida respecto a la complejidad con la que convive en la actualidad el Béisbol con la Sabermetria: “Desde que los matemáticos han invadido mi teoría de la relatividad, ni yo mismo la entiendo”. Parece una frase expresada del Béisbol respecto a la Sabermetria.

Igual de sorprendente puede ser el vínculo al Béisbol respecto a los diferentes balances, opiniones y perspectivas de los cronistas en cuanto al desempeño de uno o más peloteros, encontrada en una frase del sobresaturado y eminencia del cacumen sobre la Relatividad: “La teoría de la relatividad no tiene un origen especulativo, sino que debe por entero su nacimiento al deseo de hacer que la teoría física concuerde con los hechos observados”, asumiendo a la teoría física como el equivalente a las frías estadísticas y los hechos observados a la práctica del juego. Que interesante.

Cuando se habla de los mejores peloteros en la historia del juego, tarde mencionan al gran Willie Howard Mays, Novato del año, Título de bateo, 12 Guantes de Oro, ganador de la Serie Mundial de 1954, dos veces ganador del premio MVP, 24 Juegos de Estrellas, de los cuales fue el MVP en dos de ellos y en 23 temporadas acumuló .301 de Average, 3293 Hits, 660 Jonrones y 339 Bases Robadas. Lo que para su época ni se asomaba como algo relevante y hoy lo es incluso por sobre todos sus números, dejó 156.1 de WAR.

Primero aparecen George Herman “Babe” Ruth y Henry Louis “Hank” Aaron por sus 714 y 755 Cuadrangulares respectivamente y eso está bien porque el rey de los batazos, el rey del juego es el Jonrón y eso es indiscutible, además de que los números redondos y prácticamente inalcanzables nos iluminan ojos, por denotar una proeza superlativa y colocar a sus protagonistas en un nivel muy superior al resto de los jugadores.

Si nos apoyamos en la base de la Sabermetria actual, como lo es el WAR, Ruth fue superior con 182.6, seguido por Mays con 156.1 y luego Aaron con 143, interesante. El detalle es que el WAR no es una métrica exacta pero en la actualidad del Béisbol es un registro tan importante, que se toma como argumento principal por sobre cualquier otra estadística para incluso establecer los contratos de los peloteros y hasta para la potencial exaltación al Salón de la Fama.

Desde mi perspectiva: en serio? una estadística no exacta por sobre otras métricas que siempre definieron el juego y que en la actualidad es prácticamente la piedra angular y base a través de la cual se rige todo?, esto apenas me alcanza para no estar totalmente de acuerdo al respecto, para mí definitivamente hay algo que no está bien, que en algún momento se debe ajustar, se debe corregir pero a su vez una realidad ineludible es que excluir a la Sabermetria profunda de la pelota actual, eso sería lo más cercano a vivir en el pasado.

Aunque sin lugar a dudas el WAR es la métrica que mide de la manera más integral el aporte de los peloteros para los triunfos de los equipos, éste puede ser engañoso y menos preciar aportes superiores de peloteros con WAR inferior de algunos jugadores respecto a otros. Por ejemplo, de ellos Ruth no alcanzó los 3 mil hits (2.873), mientras que Mays y Aaron sí, con 3293 3771 respectivamente pero El Bambino logró el promedio de bateo más elevado con .342, sobre los .305 de Aaron y .301 de Mays, no obstante Aaron fue el único de ellos en alcanzar los 600 Dobles con 624, mientras que Mays 525 y Ruth 506. Estas diferencias y muchas más no se resaltan en la lectura de sus WAR, lo que sucede con todos los peloteros.

A la hora de evaluar a Ruth, Mays y Aaron, de la misma forma en la que se presentan comparaciones entre dos o más peloteros, les he seleccionado como ejemplos porque visiblemente son comparables y el ejercicio hipotético cobra gran sentido porque en las comparaciones generalmente no entran en consideración algunas variables que las terminan haciendo muy relativas, las cuales bien podrían dimensionar en su justa medida lo realmente realizado por uno o más de éstos estelares del juego.

Junto a las métricas ya resaltadas, es necesario destacar que Ruth jugó durante las décadas 1910, 1920 y 1930 por 22 campañas, Mays durante las décadas de 1940, 1950, 1960 y 1970 a lo largo de 23 temporadas y Aaron en las décadas 1950, 1960 y 1970 también durante 23 zafras. Esto es importante de incluir dentro de la comparación porque Ruth jugó un año menos que Mays y Aaron pero más importante aún es que el Bambino jugó en una época en la que el Béisbol era muy diferente a la que jugaron Mays y Aaron, destacando especialmente el tipo de pelota y la calidad de los Pitchers de ambas épocas. Ruth jugó hasta sus 40 años de edad mientras que Mays y Aaron hasta los 42. Analizando la comparación a profundidad, la relatividad adquiere un papel protagónico.

Ruth despachó 714 Vuelacercas en su carrera de 22 años, de los cuales 6 fueron jugando en el Fenway Park y 15 en el Yankee Stadium, mientras que Mays conectó 660 Vuelabardas en su carrera de 23 años, de los cuales 6 fueron en el Polo Grounds de Nueva York (casa de los Gigantes en la ciudad de New York), 12 en el Seals Stadium y 2 en el Clandestick Park (ambos casa de los Gigantes en la ciudad de San Francisco), luego de su mudanza de New York a San Francisco una vez culminada la campaña de 1957.

Las bondades del Fenway Park y el Yankee Stadium para con los bateadores de poder son ampliamente conocidas, de las que disfrutó a plenitud Ruth. En contraparte, Mays batalló por 6 años en el Polo Grounds con 450 pies por los callejones del jardín izquierdo-central y jardín derecho-central, más aún con los 483 pies por todo el jardín central. De hecho, la famosa foto de la increíble atrapada de espalda al home realizada por Willie Mays en la Serie Mundial de 1954 contra Vic Wertz de los Indios de Cleveland, en el lugar que Mays capturó la pelota habría sido cuadrangular en muchos de los otros estadios de esa época y por supuesto que en la mayoría de los aforos de la actualidad.

A pesar de que las medidas no oficiales del estadio Polo Grounds, estiman que la distancia entre el home plate y la barda de jonrones por el jardín izquierdo era de solo 279 pies de distancia, mientras que por la línea de la pradera derecha era de solo 258 pies, el muro del prado izquierdo presentaba una especie de barrera de 6½ metros de altura, Mays fue un bateador derecho y aunque solo fueron 6 temporadas de las 23 que Mays desarrolló en Grandes Ligas, los cronistas de la época aseguran que los estadios en los que jugó en su carrera en calidad de local (es decir la mitad de sus juegos), le robaron por lo menos 100 Tetrabatazos, ya que el Candlestick Park exponía 420 pies de distancia por todo el jardín central. De los 3 estadios en los que Mays jugó en calidad de local, el Seals Stadium fue el único que contaba con medidas estándares de la actualidad.

Colocándonos en contexto y considerando como un valor primario ésta relatividad, 100 Cuadrangulares más para Mays habrían significado 46 más que Ruth, 5 más que Aaron y apenas 2 menos que Barry Bonds, lo que no es poca cosa. Eso es un cambio tan drástico, que Hank Aaron jamás habría destronado a Ruth como el Rey del Jonrón ya que Mays se retiró con sus 660 Cuadrangulares en el año 1973 (los cuales debieron haber sido por lo menos 760 según las estimaciones de los cronistas de la época), mientras que Aaron superó los 714 Vuelacercas de Ruth en el año 1974 y se retiró en el año 1976 con sus 755 Jonrones, por lo que Aaron jamás habría sido monarca absoluto de los Jonrones y lo más relevante es que Mays habría sido genuino Rey del Jonrón por lo menos durante 34 años (sin lograr establecer con exactitud cuándo pudo haber superado los 714 Tetrabatazos de Ruth, de haber realizado su carrera en el Yankee Stadium o el Fenway Park, por ejemplo o por lo menos en estadios diferentes en calidad de local), considerando su retiro hasta que en el año 2007 Barry Bonds superó los 760 Vuelabardas (número que habría sido el tope de Mays en éste renglón), dejando el tope en 762.

Interesante.

Hank Aaron desarrolló toda su carrera en calidad de local en el Milwaukee County Stadium (casa de los Milwaukee Braves), desde 1954 hasta 1965 así como en las dos últimas temporadas de su carrera (1975-1976), y en el Atlanta-Fulton County Stadium, casa de los Atlanta Braves desde 1966 hasta 1974. Ambos estadios con distancias estándar de los estadios de la actualidad.

Vaya que la relatividad sí que incide al momento de intentar igualar a dos o más peloteros que han logrado rendimientos superlativos en la historia del juego.

Al ritmo de Ohtani | Julio Sánchez Alvarado

En medio del escándalo de apuestas ilegales, la verdad es la mejor defensa. Hoy, lunes 25 de marzo, Shohei Ohtani se enfrenta a los medios para aclarar lo sucedido y demostrar su inocencia. ¡No te pierdas este momento crucial en la carrera de una superestrella del béisbol!

COLUMNA CAFÉ CON BÉISBOL

MEDELLÍN, Colombia – Lamentablemente no es al ritmo de sus batazos de más de 400 pies de longitud o de la velocidad en su recorrido al robar bases ni de sus lanzamientos desde el montículo sobre las 96 millas por hora, es al ritmo del caso de las apuestas ilegales de su ex intérprete Ippei Mizuhara y el pago de sus deudas del ludópata desde la cuenta bancaria del estelar japonés.

Se espera que hoy se despejen muchas dudas concernientes al caso, cuando el estelar jugador de dos vías comparezca ante los medios para dar detalles sobre lo realmente sucedido, después que desde el pasado viernes la Major League Baseball iniciara una investigación que implicará interrogatorios a Shohei Ohtani e Ippei Mizuhara. Dependiendo del resultado de los expertos es que se determinará lo que puede significar para la superestrella del béisbol japonés.

Recapitulando

Aunque no fue hasta el pasado miércoles que en Estados Unidos el público se enteró de las apuestas deportivas de Mizuhara tras su despido de los Dodgers, el escándalo se venía gestando entre bastidores desde hace varios meses cuando ESPN recibió un aviso sobre un asunto relacionado con Ohtani.

Las cosas se intensificaron rápidamente en un lapso de 48 horas entre los días martes y jueves, después de que ESPN contactó al portavoz de Ohtani con respecto al hecho, en el que el supuestamente había aparecido en transacciones con Mathew Bowyer, una casa de apuestas que opera en el sur de California.

En un rápido intercambio entre ESPN y el recién contratado portavoz de comunicación de crisis de Ohtani, primero se dio a conocer que Mizuhara le había confesado a Ohtani de sus deudas y que por eso había cubierto las deudas de su intérprete en 8 o 9 cuotas.

Mizuhara luego habló con ESPN el miércoles en una entrevista en la que admitió que tenía deudas por un total de al menos 4,5 millones de dólares. Dijo que había estado pidiendo ayuda a amigos y familiares para pagar las deudas durante algunos años y que no podía sincerarse con Ohtani. Añadió que había estado luchando para llegar a fin de mes mientras se mantenía al día con el estilo de vida de Ohtani.

Sin embargo, Mizuhara admitió que finalmente acudió a Ohtani a principios de 2023 para pedirle ayuda para saldar sus deudas, tras lo cual el beisbolista realizó los pagos, informó ESPN. Añadió que Ohtani no tenía idea de que los pagos se realizaban a una casa de apuestas y que nunca había estado involucrado en juegos de azar. El ex intérprete de Ohtani también expresó que nunca había hecho una apuesta en un solo juego de béisbol.

En solo 24 horas las cosas cambiaron drásticamente

En una reunión interna de los Dodgers, Mizuhara confesó y pidió disculpas a la organización por su adicción al juego, durante la cual un ejecutivo del equipo agregó que Ohtani había ayudado a pagar las deudas del intérprete, según reportes de ESPN.

Después de eso, Ohtani supuestamente comenzó a cuestionar lo que se decía se comentaba en el equipo y sus representantes dijeron que Ohtani no reconoció el relato de Mizuhara respecto a los hechos y que se dio cuenta por primera vez de que faltaba dinero de sus cuentas bancarias. Es decir, Ohtani dio a entender que la realidad es que en todo el asunto, su única participación es que había sido robado por Mizuhara.

El jueves, el portavoz de Ohtani le dijo a ESPN que no publicara la entrevista original con Mizuhara ya que había mentido.

Después de éstos hechos los abogados de Ohtani emitieron un comunicado alegando que Shohei Ohtani ha sido víctima de un robo masivo y enfatizando que durante toda la situación, Mizuhara siguió siendo el intérprete de Ohtani, sin que le expresara lo que realmente estaba sucediendo. Fue sólo después que se dio a conocer lo del presunto robo a Ohtani que los Dodgers decidieron despedir a Mizuhara.

Mizuhara habló con ESPN a través de una llamada telefónica ese mismo día y se retractó de la mayoría de las cosas que reveló en la primera entrevista. Dijo que había mentido durante la primera entrevista con ESPN y que Ohtani no tenía idea de sus actividades de juego, así como de sus deudas y sus esfuerzos por pagarlas.

Desde entonces se han mantenido acalorados debates sobre qué relato de los hechos es cierto y si Ohtani realmente estaba al tanto del escándalo de apuestas ilegales de Mizuhara.

Las sospechas contra Mizuhara aumentaron aún más cuando NBC News informó el pasado día jueves que no había registros de que un estudiante llamado Ippei Mizuhara hubiera asistido alguna vez a la Universidad de California, Riverside, aunque supuestamente se graduó de la escuela.

Actualmente la Major League Baseball está recopilando información sobre las acusaciones que involucran a Ohtani y Mizuhara que habían sido reportadas por los medios. Esta investigación podría generar como resultado la exclusión del juego del japonés Shohei Ohtani, dos veces ganador del premio al Jugador Más Valioso, una de las caras actuales del béisbol, dentro y fuera del terreno de juego, lo que no es poca cosa.

Secuelas legales

Ohtani podría ser acusado de un delito si estuviera al tanto del juego de Mizuhara y hubiera transferido dinero a un operador de apuestas deportivas ilegales en su nombre.

El Servicio de Impuestos Internos ha confirmado que Mizuhara y Mathew Bowyer (presunto corredor de apuestas ilegal en el condado de Orange, California), están bajo investigación criminal.

No obstante, un abogado con licencia en California y Japón, Takafumi Uematsu considera que es poco probable que Ohtani sea estimado cómplice, incluso si conocía el juego de Mizuhara y efectivamente hubiera realizado pagos por él.

Según Uematsu, si bien la complicidad en un delito después del hecho, se aplica a los delitos graves según la ley del Estado de California, no se aplica a los delitos menores en éste Estado, los cuales están incluidos los delitos relacionados con el juego, así que incluso si Ohtani tenía conocimiento del pago en apuestas ilegales, lo más probable es que termine siendo exonerado.

Sin embargo, el abogado también añadió que si durante la investigación hay sospechas de que Shohei Ohtani intentó ocultar pruebas de alguna manera, existe la posibilidad de que se apliquen medidas y penas estrictas por obstrucción de la justicia.

Uematsu también expresó que es probable que el pago directo por parte de Ohtani a la casa de apuestas sin involucrar a Ippei Mizuhara haya tenido el objetivo de evitar que Mizuhara continuara participando en apuestas, restringiendo además su acceso al dinero. Uematsu hizo especial énfasis y de manera muy vehemente en que éste sólo sería un hipotético escenario en el que el estelar pelotero tuviera conocimiento de los problemas de su intérprete.

De la misma forma Uematsu expresó que no hay evidencia de que las actividades de juego de Mizuhara fueran impulsadas significativamente por el pago de Ohtani, por lo tanto es poco probable que constituya una evidente complicidad de su parte.

Uematsu agregó que dependiendo del contenido del contrato de Ohtani con los Dodgers, existe la posibilidad de que su contrato sea rescindido, en caso de que fuera sometido a investigaciones por parte del Departamento de Justicia y la Oficina Federal de Investigaciones. El contrato puede tener cláusulas que exijan la suspensión del jugador, aunque es poco probable debido al tipo de personalidad, crianza y hábitos conocidos públicamente de Ohtani.

Lo cierto es que las investigaciones del Departamento de Justicia y el FBI sobre ciertos casos pueden ser extremadamente intensos y como Ohtani ahora sí está sujeto a una investigación por parte de la MLB, Ohtani necesita cooperar con las indagaciones, así que es muy sensato y coherente la rueda de prensa del día de hoy por parte de Ohtani.

Hasta el momento Ohtani se ha comportado de una manera muy tranquila, sin demasiadas alteraciones, al punto que según el manager de los Dodgers de Los Ángeles, Dave Roberts, el excelso pelotero no se ha dirigido hasta el momento a sus compañeros de equipo de manera grupal al respecto.

Ohtani y los Dodgers intentan llevar las cosas como si algo realmente importante no estuviera sucediendo en su entorno y pueda afectar el futuro inmediato del jugador y de la organización. Will Ireton, quien anteriormente fue traductor del también pitcher japonés de los Dodgers, Kenta Maeda, quien además es el gestor de operaciones de rendimiento del equipo, ha asumido la labor de traductor de Shohei Ohtani.

Es un caso tan particular, que hasta desde la perspectiva legal existe bastante ambigüedad sobre los resultados que se puedan generar, por lo que lo mejor que puede suceder, es que ante todo, Ohtani se comporte en todo momento como si estuviera en un juicio y exprese la verdad, solo la verdad y nada más que la verdad.