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Leones del Escogido conquistan la Serie del Caribe 2025 en Mexicali

Mexicali, México – ESPECIAL DIAMANTE 23 – En una final épica y llena de emociones, los Leones del Escogido se proclamaron campeones de la Serie del Caribe 2025, tras vencer a los Charros de Jalisco con un ajustado marcador de 1-0 en el Estadio B’Air de Mexicali.

2025 marcó el 17° campeonato en la historia del Escogido en la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM) y su 5° título en la Serie del Caribe, reafirmando su legado como una de las franquicias más exitosas del circuito invernal.

Esmil Rogers lidera un pitcheo impecable

La gran figura del partido fue el veterano lanzador Esmil Rogers, quien estuvo intratable en la lomita. El derecho trabajó 6.0 entradas, permitiendo solo un hit, sin carreras, ponchando a 5 bateadores y otorgando 4 boletos, con una efectividad impecable de 1.42 en la final.

Tras su dominante apertura, el relevo del Escogido mantuvo la ventaja con una labor perfecta. Joe Corbett lanzó 1.0 entrada en blanco, sin permitir hits ni boletos, y ponchando a 2, demostrando gran solidez en el relevo. Ulises Joaquín entró en la octava con el mismo hermetismo y el cerrador Jimmy Cordero selló el campeonato con un dominio absoluto sobre los bates rivales.

Así se anotó la única carrera del partido

El Escogido rompió el empate en la parte baja de la sexta entrada con una combinación de velocidad e inteligencia en el corrido de bases. Junior Lake abrió el episodio con un sencillo en un rodado con toque a la inicial, forzando un apresurado intento de jugada de Reynaldo Rodríguez, quien no pudo evitar que se embasara. Acto seguido, Sócrates Brito conectó un rodado al cuadro que resultó en un out forzado en segunda base, pero permitió que él llegara a la inicial sin mayores contratiempos.

Con un out en la pizarra, Yamaico Navarro respondió con un sólido sencillo al jardín derecho, lo que le dio tiempo a Brito de avanzar hasta la antesala. La tensión en el estadio aumentó con corredores en las esquinas, hasta que un wild pitch del lanzador de los Charros de Jalisco permitió que Sócrates Brito aprovechara la oportunidad y cruzara el plato con la única carrera del partido, dándole al Escogido la ventaja definitiva y, finalmente, el campeonato de la Serie del Caribe 2025.

Ese fue el único daño del encuentro, pero suficiente para que el pitcheo del Escogido hiciera su trabajo y mantuviera la ventaja hasta el out 27.

Albert Pujols hace historia como mánager campeón

En su primera temporada como dirigente en el béisbol profesional, Albert Pujols ha logrado lo impensado: campeón en su debut con el Escogido en LIDOM y ahora campeón de la Serie del Caribe en su primera participación en el torneo.

Luego de una carrera legendaria en las Grandes Ligas, donde se consagró como uno de los mejores bateadores latinos de todos los tiempos, Pujols suma ahora una nueva hazaña a su legado, esta vez desde el dugout. Su liderazgo y conocimiento del juego fueron clave para llevar a los Leones a la cima del béisbol caribeño.

La supremacía del Escogido en la Serie del Caribe

Con esta nueva conquista, los Leones del Escogido consolidan su dominio en la Serie del Caribe, agregando su quinto título al palmarés de la franquicia, tras sus coronaciones en 1988, 1990, 2010 y 2012.

El equipo rojo reafirma la supremacía del béisbol dominicano en el Caribe, demostrando una vez más que la LIDOM sigue siendo una de las ligas más competitivas y exitosas de la región.

Un torneo inolvidable

La edición 2025 de la Serie del Caribe en Mexicali quedará en la memoria de los fanáticos como una de las más disputadas de los últimos años, con juegos electrizantes y una final digna de una gran rivalidad entre República Dominicana y México, el debut de Japón como país invitado con el Japan Breeze de Alex Ramírez y más de 170 mil fanáticos en una semana de acciones en el “Nido de los Águilas”.

Los Leones del Escogido celebran ahora con su afición un título histórico, mientras el béisbol caribeño cierra un capítulo más de su rica historia con una Serie del Caribe inolvidable.

Próximo episodio: Caracas 2026.

Japan Breeze abrió una puerta histórica en la Serie del Caribe 2025

La ciudad de Mexicali, capital de Baja California, se viste de gala para recibir a un invitado muy especial en la edición número 67 de la Serie del Caribe: Japan Breeze. Este equipo “travelling” profesional hizo su debut en el torneo de manera impactante, marcando el inicio de una nueva era que promete revolucionar la competencia y abrir caminos de cooperación y crecimiento entre el béisbol japonés y caribeño.

Un debut marcado por la disciplina y la entrega

Japan Breeze llegó a Mexicali dos días antes de su debut y desde bajarse del avión hicieron historia. El equipo entrenó desde las 8 de la mañana en el parque, mientras se hacían los preparativos finales para el evento, algo que jamás se había hecho y no se acostumbra en este torneo por la naturaleza de la exigencia del calendario. El mismo día del inicio del torneo, que les tocó su día libre, los lanzadores llegaron a las 7:30 am al parque para hacer sus respectivas sesiones de bullpen.

Jamás visto.

En exclusiva para Diamante 23, el mánager y presidente del equipo, Alex Ramírez, compartió una perspectiva que va más allá de la competencia en el campo. Según Ramírez:

Anoche algunos bateadores me pidieron no tener su día libre. Querían ir al parque a entrenar desde temprano. Yo les dije que era su preferencia, pero también creo que deben encontrar sus espacios para liberar su mente del béisbol.

Es esa la visión que trae el Salón de la Fama y como se combinan las culturas. “Estoy seguro que los bateadores están sólos en sus habitaciones haciendo swings al aire para trabajar la memoria muscular, al igual que los lanzadores haciendo lanzamientos con una toalla” agregó con admiración.

En su primer partido, Japan Breeze se enfrentó a la potencia béisbolera de los Leones del Escogido de República Dominicana, en un encuentro disputado en el estadio “Nido de los Águilas” ante 11,850 aficionados.

El marcador final, 12-1 a favor de los dominicanos, evidenció las dificultades del equipo visitante para imponerse desde el inicio. A pesar de la contundente derrota, el ambiente en el diamante se transformó en una valiosa lección para Japan Breeze, que supo reconocer el reto que representa competir en un torneo de tan alto nivel.

“No podemos dejar pasar lo que pasó hoy con la derrota. Nuestro próximo rival no es más facil. Tenemos que hacer nuestros ajustes y batear, dijo el mánager Ramírez tras la derrota debut.

El desafío de enfrentar a un ligamayorista de talla

Un punto clave en el partido fue la actuación del abridor Johnny Cueto, una figura de renombre en el béisbol de Grandes Ligas. Cueto, quien lideró la escuadra dominicana, trabajó 6.0 entradas permitiendo apenas cuatro hits y una carrera sucia, sin ceder bases por bolas y logrando dos ponches cruciales. Su rendimiento ejemplar puso en evidencia lo complicado que resulta enfrentar a un lanzador de su calibre, haciendo de este encuentro un verdadero desafío para Japan Breeze.

El zurdo Shuto Sukarai, encargado de cerrar la breve pero intensa aparición de Japan Breeze en el montículo, se vio superado al dejar escapar cuatro carreras (tres limpias) en 3.0 entradas, además de permitir tres hits y cinco bases por bolas. Esta dura lección resalta la magnitud del reto que supone medir fuerzas contra jugadores con la experiencia y la precisión que caracterizan a los grandes del béisbol internacional.

La visión de Alex Ramírez: una oportunidad para el talento en ciernes

El Salón de la Fama Alex Ramírez explicó la idea inicial de Japan Breeze:

“El sistema en Japón es que los rosters de la NPB deben darle oportunidades cada año a los jugadores jóvenes provenientes del draft, entonces hay una población flotante de peloteros que tiene mucho valor pero que no han recibido esas oportunidades para brillar, o han explotado en ese momento de sus carreras. De esa oportunidad surge Japan Breeze como una opción de darle exposición y competencia a estos jugadores y esperar buscar espacios y torneos como este para poder jugar.”

Estas palabras reflejan la esencia de Japan Breeze: un equipo que nace con el propósito de brindar una plataforma a talentos emergentes, permitiendo que jóvenes promesas puedan demostrar su valía y aspirar a nuevos horizontes. El modelo japonés, orientado a la formación y exposición de futuros protagonistas, se integra de forma natural en el competitivo ambiente de la Serie del Caribe.

Hoy Japan Breeze es parte del mundo del béisbol profesional. Las oportunidades son ilimitadas en su futuro cercano: encuentros de exhibición ante equipos de América, participación en torneos internacionales no federados, clínicas a jovenes alrededor del mundo guiadas por jugadores y técnicos expandiendo la escuela y cultura japonesa y mucho más.

La presencia de figuras como el tercera base Munenori Kawasaki, le dan profundidad al proyecto. La chispa y experiencia que trae es valiosa para el espectáculo, para seguir dando avenidas a jugadores apun en edad avanzada y que a la vez es un “senpai” o mentor para los más jóvenes.

Es una embajada de béisbol y buena voluntad. Y si además algún equipo profesional requiere los servicios de alguno de sus jugadores, pues bienvenido sea. Esa es la versatilidad del proyecto. Japan Breeze está presente juntos o separados. Una nueva visión para el juego.

Un impacto comercial y cultural sin precedentes

La inclusión de un equipo japonés en la Serie del Caribe tiene un valor comercial incalculable. Desde el punto de vista del marketing deportivo, contar con Japan Breeze no solo incrementa la visibilidad del torneo a nivel internacional, sino que también abre la puerta a nuevos mercados y oportunidades de negocio. La fusión de la meticulosa disciplina japonesa con la pasión caribeña genera un atractivo único, donde el respeto a las costumbres, la pasión por el juego y la competitividad se combinan en una experiencia inolvidable para aficionados y patrocinadores.

La imagen de Japón en el béisbol trasciende los límites del deporte: selecciones nacionales han conquistado tres títulos mundiales del WBC, y figuras como Shohei Ohtani se han posicionado como referentes globales.

Los equipos de MLB buscan cada año incorporar a jugadores que aporten esa mezcla de disciplina, pasión, entrega, diversión y seriedad, elementos que definen la cultura japonesa y que ahora se suman al vibrante universo del Caribe.

Un puente cultural y deportivo

Más allá del ámbito comercial, el debut de Japan Breeze simboliza el puente que une dos mundos aparentemente distantes, pero con fundamentos en común.

Tanto en Japón como en el Caribe se vive el béisbol con intensidad, compromiso y una filosofía que valora el esfuerzo y la dedicación. La colaboración entre ambos sistemas promete un intercambio enriquecedor, en el que el respeto a las costumbres y la apertura a nuevas oportunidades se convierten en los pilares para el crecimiento mutuo.

El evento, liderado por visionarios como Alex Ramírez —quien ha dejado una huella imborrable en el béisbol, siendo considerado el mejor jugador no nacido en Japón en la historia de la NPB y el único latino en su mítico Salón de la Fama—, marca un momento histórico.

A pesar de los reveses iniciales y el duro encuentro contra un abridor de la talla de Johnny Cueto, Japan Breeze abre una puerta hacia el futuro, invitando a repensar y enriquecer el panorama del béisbol, demostrando que las fronteras culturales se desvanecen cuando se comparte una misma pasión.

El debut de Japan Breeze en la Serie del Caribe 2025 es mucho más que un partido inaugural; es la apertura de un diálogo intercultural y deportivo que promete beneficios tanto en el ámbito competitivo como en el comercial.

La dura lección del marcador 12-1 y el desafío de enfrentar a un ligamayorista consagrado como Johnny Cueto subrayan el compromiso y el potencial de este equipo que sabe muy bien como levantarse. Por el lado de los rivales, pese a la derrota y contrario a lo que algunos pensarían, nadie subestima a este peligroso y desconocido rival y el respeto por su juego se mantiene intacto.

La disciplina japonesa, unida a la ferviente pasión caribeña, está preparada para transformar el panorama del béisbol, mostrando que en el diamante se comparten valores universales y que la unión de culturas solo puede enriquecer el juego que tanto amamos.

Willie Mays y su legado Inmortal en el Béisbol Caribeño.

VOCES DEL DIAMANTE

Hoy recordamos a Willie Mays, cuya desaparición física nos deja un vacío profundo en el mundo del béisbol, pero también un legado imborrable. Mays, cuya pasión por el béisbol lo llevó a jugar durante todo el año en 1954 y 1955, es una figura icónica que trascendió fronteras.

Tras ser nombrado Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 1954 y ganar la Serie Mundial con los New York Giants, decidió llevar su talento a la Liga de Béisbol Invernal de Puerto Rico de la mano de su coach en los Giants Herman Franks, quien dirigía a los Cangrejeros de Santurce de Pedrín Zorrilla. Este hecho sin precedentes unió históricamente los circuitos de la MLB y el Caribe, marcando un antes y un después en el béisbol.

Después de otra temporada decepcionante para los Cangrejeros en 1953, el manager Herman Franks también reclutó a Ron Samford para reforzar el equipo. Con Mays en el jardín central, un Clemente de 20 años en el jardín derecho y el veterano Luis Olmo aún en el equipo en el jardín izquierdo, los Cangrejeros presumieron uno de los mejores outfields en la historia del deporte.

Willie en Puerto Rico

Mays llegó a Puerto Rico dos semanas después de ganar la Serie Mundial donde realizó la famosa atrapada al batazo de Vic Wertz en el Juego 1. El Jugador Más Valioso de la Serie Mundial comenzó a entregarse oficialmente en 1955, por lo que la gran actuación de Mays no fue oficialmente premiada, pero si unánimemente considerada como la bujía del título de los Giants.

A pesar de su éxito en las Grandes Ligas, Mays decidió jugar béisbol invernal, no por la necesidad económica, sino posiblemente por su amor por el juego y el deseo de mantenerse en forma. Su presencia en los Cangrejeros de Santurce elevó el nivel de competencia de la liga y atrajo a multitudes.

Era el tiempo desarrollo del joven Roberto Clemente, un prometedor jardinero que en ese momento, acababa de ser seleccionado por los Pittsburgh Pirates en el draft de la Regla 5, después de pasar una temporada en el sistema de ligas menores de los Dodgers. Clemente se unió a los Cangrejeros de Santurce para continuar desarrollando sus habilidades. Tener a Willie Mays como compañero de equipo fue una oportunidad invaluable para Clemente de aprender de uno de los mejores jugadores de su época.

Mays terminó la temporada en Puerto Rico como Campeón Bate con un impresionante promedio de .395, registrando 172 turnos al bate, 15 dobles, 7 triples, 12 cuadrangulares y 34 sencillos, además de robarse 10 bases. Aunque muchos consideraron sus números como suficientes para ganar el MVP de la liga invernal, el premio recayó en el lanzador ligamayorista Sam Jones, quien se llevó la triple corona del pitcheo en favor de Santurce.

Roberto Clemente, por su parte, colaboró con un astronómico promedio de .344 en 273 turnos, logrando 9 dobles, 4 triples, 6 cuadrangulares y empujando 37 carreras. Entre ambos anotaron 128 de las 372 carreras de Santurce en la temporada regular.

¡PÁNICO!

El equipo de los Cangrejeros de Santurce en esa temporada acumuló estadísticas notables, alcanzando 2,399 turnos en los 72 juegos programados, conectando 492 sencillos, 82 dobles, 27 triples y 72 cuadrangulares, para un promedio general de .281. Empujaron 334 carreras y pisaron el plato en 372 ocasiones. El cuerpo monticular estuvo a la altura, enfrentándose a 2,293 bateadores, permitiendo 188 carreras limpias, ponchando a 437 y otorgando 247 bases por bolas, para una efectividad de 2.68. Sam Jones ganó 14 juegos y perdió 4, Rubén Gómez (13-4) y Bill Greason (8-2) destacaron en la rotación.

De esta descomunal actuación se arroja el aún vigente nombre del “Escuadrón del Pánico”. Santurce fácilmente derrotó a los Criollos de Caguas 4-1 en la Serie Final ganando el boleto a la Serie del Caribe 1955 en Caracas, Venezuela.

El flamante Estadio de la Ciudad Universitaria fue el escenario del torneo del 10 al 15 de febrero de 1955. Participaron los campeones de Cuba (Alacranes de Almendares), Panamá (Carta Vieja Yankees), Puerto Rico (Cangrejeros de Santurce) y Venezuela (Navegantes del Magallanes), la serie consistió en 12 juegos en los que cada equipo se enfrentó dos veces a los demás.

Rn los primeros juegos, nadie quería ni acercarle la bola a la zona de strike de Mays, hasta que finalmente tuvo uno de los momentos más memorables en la historia al conectar jonrón en extra innings para dejar en el terreno a Magallanes en el sexto juego de la serie.

Mays llega al plato y la celebración de Santurce explota al dejar en el terreno a Magallanes el 12 de febrero de 1955. El batazo llegó en el episodio número 11 para ganar 4-2 y ante su compañero con los Giants, el venezolano Ramón Monzant.

Clemente también mostró su potencial, destacándose como líder del torneo en anotadas con 8.

Santurce ganó cómodo el evento barriendo en los primeros 5 juegos asegurando el cetro. Sólo perdieron contra Venezuela en su último choque ya con la corona en la mano.

Como sorpresa, el MVP de la Serie del Caribe en 1955 no fue ni Mays ni Clemente, sino un joven shortstop llamado Don Zimmer, quien llegó a Santurce desde los Brooklyn Dodgers y que tendría una larga carrera como jugador y técnico. La presencia de estos jugadores no solo elevó el perfil de la liga, sino que también dejó un legado duradero que continúa siendo recordado y celebrado.

El Escuadrón del Pánico de Santurce es aún considerado por muchos como el mejor equipo en la historia del béisbol invernal.

  • Catcher: Harry Chiti
  • Primera base: George Crowe
  • Segunda base: Ron Samford
  • Shortstop: Don Zimmer
  • Tercera base: Buster Clarkson
  • Jardín izquierdo: Luis Rodríguez Olmo
  • Jardín central: Willie Mays
  • Jardín derecho: Roberto Clemente
  • Lanzadores: Rubén Gómez, Sam Jones y Bill Greason entre otros.

IMPACTO

Aunque la temporada corta de Puerto Rico y la Serie del Caribe en Venezuela representan solo una pequeña fracción en las carreras de Mays y Clemente, el hecho de que compartieran el campo en Puerto Rico fue más que emocionante. Esta colaboración no solo dejó una marca en la liga invernal, sino que también ofreció a los aficionados un vistazo de lo que se convertirían en dos de los mejores jugadores de béisbol de todos los tiempos.

El impacto de la presencia de Willie Mays en Puerto Rico impulsó significativamente el béisbol caribeño, resultando en un marcado crecimiento del béisbol en la isla en los años siguientes. Dos de sus compañeros de equipo en Santurce, Roberto Clemente y el entonces prospecto de 17 años, Orlando Cepeda, quienes más tarde entrarían en el Salón de la Fama en Cooperstown, lideraron este crecimiento.

Willie Mays permanece presente en cada temporada en la que los legendarios Cangrejeros saltan al terreno de juego. Después de esos tres títulos cosechados bajo la dirección de Pedro Zorrilla, el equipo ha añadido otros 13 títulos en sus 85 años de rica historia. Mays sigue siendo una figura de orgullo y pasión para esta divisa.

Su tiempo en Santurce no solo elevó el nivel del béisbol puertorriqueño, sino que también inspiró a generaciones de jugadores y aficionados, consolidando su legado como uno de los más grandes en la historia del béisbol invernal.

El día después: 10 retos organizativos para las próximas Series del Caribe | Abel Flores

ESPECIAL DIAMANTE 23 – La Serie del Caribe 2024 en Miami fue un rotundo éxito comercial, marcando récords de público y asistencia en el estadio de los Marlins en el sur de la Florida, con más de 350 mil entradas vendidas en una semana de torneo. También se rompieron récords deportivos históricos como el No Hit No Run del pitcher venezolano Ángel Padrón, un fenómeno que no se veía en el Caribe desde 1952. Por estas cosas, y algo más, es que la industria del deporte es y será fructífera.

Sin embargo, un evento de esta magnitud debe aspirar siempre a la excelencia porque muchas de las deficiencias del evento -menos mal- no son percibidas por el fanático común, pero si por los periodistas y medios que cubrimos el evento.

Nos duele la Serie del Caribe porque es nuestra. Es el máximo evento beisbolístico de nuestra pelota y de nuestros pueblos. Nos duele porque la amamos, con un amor que en muchos casos es nuestra herencia familiar y nacional. Para los latinos una pelota de béisbol no solo es un deporte, significa los sueños de superación de una persona y una familia.

Por amar tanto nuestro béisbol y nuestra Serie del Caribe es que nos duele que en tantos detalles hayan tantas fallas. Muchas veces por descuido y por ignorancia de los organizadores, al menos eso queremos pensar.

Pero no se preocupen, para ello -gracias a Dios- aún existe la prensa libre y periodistas deportivos que amamos lo que hacemos, además de vivir de esta apasionante y desafiante profesión.

Aquí identificamos en Diamante 23, los 10 retos organizativos cruciales para mejorar futuras ediciones:

  1. Guía de Medios
    La organización debe proporcionar una guía con datos exhaustivos a los medios, abarcando historias y estadísticas de jugadores, equipos, reglamentos, récords, probables récords a romper y rivalidades. Esto facilitaría una cobertura informativa más completa y precisa en prensa, radio, televisión y redes sociales, tanto locales como internacionales. Incluso con traducción inglés-español.
  2. Pasión por el béisbol de banderas
    Potenciar la pasión a través de las banderas de cada franquicia es esencial. Aunque no sea un torneo de federaciones, resaltar la representación nacional agrega un componente emocional y de mercadeo deportivo significativo. Además cada jugador, mánager, coach y hasta periodistas acreditados están en la Serie del Caribe representando a su país. La pasión nacional en los torneos internacionales es muy buena para el negocio deportivo. Hay que explotar esto aún más.
  3. Uniformes “Nation Connect
    La creación de nuevos uniformes con los colores nacionales, combinados con la identidad tradicional del equipo, sería un enfoque innovador y comercialmente atractivo, similar a los uniformes “City Connect” de la MLB. Serían ediciones limitadas que se podrían comerciar muy bien. Fanáticos y coleccionistas enloquecerían por estas indumentarias que además ayudarían a exportar la marca del club o franquicia regional de forma internacional. Todos ganan: la bandera, el club y la marca que los viste. Sin problemas con las federaciones porque no se utilizarían símbolos pátrios ni federativos.
  4. Coordinación con las serie final de las ligas invernales
    Programar la final de la Serie del Caribe antes del Super Bowl evitaría la competencia con el evento más grande de Estados Unidos. En esta edición de Miami 2024 esto se logró y fue positivo. Además, todas las ligas invernales deberían concluir sus series finales antes del inicio de la Serie del Caribe para evitar conflictos de programación y permitir una necesaria y oportuna práctica de jugadores (abierta a la prensa) y para darle difusión mediática a cada equipo antes de su juego inaugural.
  5. Horarios estelares
    Equipos de República Dominicana, Puerto Rico, México y Venezuela, al ser los más seguidos, deberían jugar en horarios estelares de televisión, radio y streaming para potenciar la visibilidad y el interés del público. Porque el gran mercado del deporte no está en las gradas, está en la transmisión multimedia del evento. Otros deportes lo han entendido, en el béisbol parece que no tanto. De hecho, el Super Bowl es lo que es por su transmisión. Agarren nota que la clase es gratis.
  6. No más de dos juegos por jornada en cada sede
    Reducir el desgaste para periodistas, organizadores y fanáticos al jugar en dos sedes con 8 equipos en grupos de 4, clasificando los dos mejores de cada grupo para semifinales y final, optimizando así el calendario. Jornadas de tres juegos desde el desayuno (8:00 am) hasta la cena (pasada media noche) desgasta a todas las personas vinculadas al evento, incluso al fanático mismo que debe decidir a cuál juego asistir cuando realmente pudieras venderle un 2×1. Tres juegos en un mismo día en una misma sede es inhumano.
  7. Turismo deportivo
    Aprovechar las hermosas sedes del Caribe (como la misma Miami que es la capital latina del mundo) para impulsar el turismo deportivo local, promocionando no solo la ciudad sino también el estadio y el equipo de béisbol profesional local, beneficiando a restaurantes, hoteles, transporte y demás áreas recreacionales.
  8. Cuba como un invitado regular
    Invitar regularmente a Cuba, cuna del béisbol caribeño, independientemente de cual sea el país organizador de la Serie del Caribe para mantener la competitividad y atractivo en el torneo, separando el deporte de la política, como de hecho ocurre en los deportes más populares del mundo: fútbol y baloncesto.
  9. Participación de personalidades del béisbol
    Utilizar la Serie del Caribe como plataforma para honrar a leyendas del béisbol latino, de la Serie del Caribe e incluso a estadounidenses que se han destacado en las ligas invernales; involucrándolos en actividades como lanzamientos de primera bola, ruedas de prensa y entrevistas, además de ser comentaristas exclusivos en transmisiones.
  10. Sede rotativa porque el béisbol es de todos: los máximos eventos deportivos del mundo tienen sedes rotativas como las Olimpiadas, la Copa del Mundo de la FIFA y el mismo Super Bowl. ¿Por qué cambiar un modelo que es sumamente exitoso? Pues ya se han confirmado las sedes de la Serie del Caribe en los próximos años: Mexicali (2025), Puerto Rico (2026), México (2027), República Dominicana (2028), Venezuela (2029) y aunque no se ha decidido oficialmente yo votaría por Miami en 2030.

Reflexiones
La Serie del Caribe es una joya del béisbol latino que requiere cuidado y mejora constante. Proteger y potenciar este evento es fundamental para mantener al béisbol como el deporte rey en la región.

¿Y por qué no? La Serie del Caribe así como fue -gracias a México- un puente a principios del milenio para organizar el Clásico Mundial de Béisbol, pues que la Serie del Caribe siga sumando su granito de arena para que el béisbol salte a donde debería estar (si las cosas se hubiesen hecho bien en décadas pasadas y donde MLB es muy culpable) siendo el “deporte rey” no solo de un país o de una región, sino del mundo.

Abel Flores

Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021 

Oswaldo Guillén y la Triple Corona de mánager de Tommy Lasorda | Abel Flores

ESPECIAL DIAMANTE 23 – En el vasto universo del béisbol, la figura de Tommy Lasorda se erige como un monumento de logros y hazañas. Su legado, grabado en la historia, se destaca de manera única al ser el único manager en conquistar la codiciada Triple Corona del béisbol como mánager: Serie Mundial, Liga de Béisbol Invernal en el Caribe y la Serie del Caribe. Lasorda se formó desde los rincones de las ligas menores, donde dejó una huella como ojeador y manejador.

La historia de Lasorda en las ligas menores comenzó en 1960, cuando Al Campanis, director de exploración de los Dodgers, lo contrató como explorador. Su capacidad para identificar talento y moldearlo se manifestó al dirigir a equipos como los Pocatello Chiefs y los Ogden Dodgers en las ligas de novatos. Pero su genio no solo se limitaba al terreno de juego; Lasorda, en un intento único de inspirar confianza en sus jugadores en Ogden, implementó una táctica singular. Cada jugador escribiría una carta a los Dodgers de Los Ángeles, proyectando que algún día reemplazarían a los titulares en las Grandes Ligas. Una visión audaz que demostró ser profética para muchos. Ojalá los mánagers de hoy fueran tan ingeniosos como lo era Lasorda. El béisbol fuese otro.

La conexión de Lasorda con el béisbol caribeño no se limitó a las ligas menores. Además de dirigir en las ligas de novatos, también fue entrenador del equipo Tigres del Licey en la Liga Dominicana de Béisbol Invernal. Su liderazgo llevó al equipo a conquistar el título de la Liga Dominicana 1972-73 y de la Serie del Caribe en 1973, celebrada en Venezuela, de manera invicta y consolidando su estatus como estratega exitoso en diferentes escenarios y geografías.

El siguiente capítulo de la carrera de Lasorda lo llevó a desempeñarse como entrenador de tercera base de los Dodgers en 1973 bajo la tutela del icónico Walter Alston. Su dedicación y habilidades tácticas lo hicieron el heredero aparente de Alston. Aunque se le ofrecieron varios trabajos de gestión en Grandes Ligas, Lasorda optó por permanecer con los Dodgers. Este compromiso con el equipo se vio reflejado cuando, en septiembre de 1976, asumió el papel de mánager principal tras el retiro de Alston. Una transición que no solo marcó el inicio de una nueva era para los Dodgers sino también el comienzo de una época dorada bajo la dirección de Lasorda.

A lo largo de sus 20 años como mánager de los Dodgers, Lasorda dejó una marca indeleble. Compilando un impresionante récord de 1.599 victorias, logró dos títulos de Serie Mundial (1981 y 1988), cuatro banderines de la Liga Nacional y ocho títulos divisionales. Su destreza estratégica se evidenció en las 16 victorias en 30 juegos de la NLCS, la mayor cantidad de cualquier entrenador en el momento de su retiro. Además, tuvo el honor de dirigir a nueve jugadores que ganaron el premio al Novato del Año de la Liga Nacional. Nunca dejó de ser un caza talento.

La última página del libro de Lasorda como mánager se escribió el 23 de junio de 1996, con una victoria por 4-3 sobre los Astros de Houston en el Dodger Stadium. Sin embargo, su retirada estuvo marcada por la adversidad, ya que al día siguiente, sufrió un ataque cardíaco que lo llevó al hospital. Aunque su carrera llegó a su fin, su legado como uno de los grandes estrategas del béisbol perdura, con 1.599 victorias que lo sitúan en el puesto 22 de todos los tiempos.

Sin embargo, este récord exclusivo no está destinado solo a Lasorda, ya que esta noche el béisbol latino podría presenciar un capítulo sin precedentes. Oswaldo Guillén, un nombre que resuena en el ámbito del béisbol, tiene la oportunidad de inscribir su nombre en la historia como el primer latino en conseguir la Triple Corona que solo Lasorda ha logrado hasta ahora.

El venezolano Guillén, con una carrera destacada como jugador y una incipiente pero prometedora trayectoria como mánager, se encuentra al mando de una temporada histórica. La posibilidad de alcanzar la Triple Corona, al ganar la Serie Mundial, la Liga de Béisbol Invernal en el Caribe y la Serie del Caribe, pone en juego un hito que podría cambiar la narrativa del béisbol latino.

La mesa está servida para esta noche trascendental en el torneo que reúne lo mejor del béisbol del Caribe. La pregunta flota en el aire: ¿Mantendrá Dominicana y Licey su hegemonía, o será el momento de los Tiburones de La Guaira y Guillén de coronar una temporada que quedará grabada en la memoria de los fanáticos del béisbol?

La emoción es palpable, la historia está en juego, y el béisbol latino aguarda ansioso para ver si Guillén puede seguir los pasos de Lasorda y unirse al selecto grupo de estrategas que han dejado una marca indeleble en el deporte rey.

Abel Flores

Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021 

La Serie del Caribe debe jugarse en sede rotativa incluyendo a Miami | Abel Flores

DENVER, Colorado – La Copa Mundial de la FIFA se juega cada cuatro años en una sede “diferente”, el Super Bowl de la NFL se disputa cada año en un estadio “diferente” que se decide antes de comenzar la temporada y los Juegos Olímpicos se organizan en una ciudad “diferente” en cada edición. Lo mismo debería pasar con la organización de la Serie del Caribe y, de hecho, tradicionalmente ha sido así.

La Serie del Caribe, el torneo anual que reúne a los campeones de las ligas invernales de Venezuela, Puerto Rico, República Dominicana y México (como países organizadores, más los invitados), es un evento de gran relevancia en el mundo del béisbol latinoamericano pero ¿dónde se celebra cada año? He aquí la discusión, los intereses deportivos, económicos y a veces la detestable política.

En los últimos años ha surgido un debate sobre una eventual sede fija del torneo o la posibilidad de implementar un sistema de rotación que permita llevar la emoción del béisbol caribeño a diferentes países de la región de forma sistemática.

La propuesta de establecer una sede rotativa cobra fuerza y entre los destinos sugeridos destaca la inclusión de Miami como una opción clave. La ciudad, conocida como la capital latina del mundo, se ha convertido en un crisol cultural que representa la diversidad y la pasión por el béisbol que caracteriza a la región del Caribe. Además en Miami hay dólares, algo que aman los dueños de los equipos y necesitan sus franquicias.

La rotación de sedes proporcionaría una oportunidad única para que cada país anfitrión organice la Serie del Caribe cada cinco o seis años, permitiendo una planificación a largo plazo y la mejora continua de las instalaciones y de la logística del evento (al menos esto en teoría). Además, esto ofrecería a las fanaticadas locales la posibilidad de disfrutar del torneo internacional en su propio suelo, fortaleciendo los lazos entre los aficionados y el evento. El béisbol es “de” y “para” los fanáticos así que cada cuanto la Serie del Caribe debe jugarse con su gente, ya que en latinoamérica no todas las personas tienen la posibilidad de viajar por tema visado y presupuesto.

México: La Mejor Sede

México se destaca como una sede potente en el contexto latinoamericano. Con su atractivo turístico y una sólida industria comercial, el país ha demostrado ser un anfitrión ideal. La pasión de los mexicanos por el béisbol y su amor por el deporte convierten a México en una opción atractiva para albergar la Serie del Caribe. México ama el “beis” y México es el mercado latino con más potencial para la pelota.

Puerto Rico: La Isla del Encanto

La belleza tropical de Puerto Rico y la hospitalidad de su gente hacen de la isla un lugar encantador para organizar la Serie del Caribe. La tradición y la emoción que rodean al béisbol en Puerto Rico hacen de este destino una elección natural para albergar el torneo.

República Dominicana: La potencia del béisbol del Caribe

Como potencia indiscutible del béisbol caribeño, República Dominicana considera la organización de la Serie del Caribe como un evento de suma importancia. La rica historia y la pasión por el béisbol en el país respaldan su posición como anfitrión. Lamentablemente el punto negativo de dominicana para organizar la Serie del Caribe es que el país no cuenta con un estadio de primer nivel. Increíble y triste a la vez porque dominicana es la gran potencia del béisbol caribeño y quizás es el segundo o tercer país con mejor béisbol del planeta (después de EEUU y Japón).

Venezuela: El país beisbolero más grande del Caribe y Sudamérica

Venezuela, con su vasta cantidad de fanáticos del béisbol por ser el país caribeño más poblado (30 millones) y con el Estadio Monumental Simón Bolívar en Caracas, se presenta como un candidato fuerte para albergar la Serie del Caribe sistemáticamente. La calidad de sus nuevas instalaciones y su pasión por el béisbol hacen de Venezuela una sede obligatoria en la rotación.

Miami: La capital latina del mundo

Miami, la ciudad cosmopolita del sur de Florida, ha emergido como una opción intrigante para albergar la Serie del Caribe. Su condición de capital latina del mundo, la prosperidad de la región y su infraestructura hacen de Miami un destino ideal. Organizar el torneo en esta metrópolis cada cinco o seis años sería una forma de globalizar aún más la competición.

Otra ventaja es que la ciudad cuenta con comunidades muy grandes y arraigadas en EEUU de cubanos, venezolanos y dominicanos (los boricuas están muy cerca en Orlando). Para estos fanáticos latinos quizás la única oportunidad de muchos de ellos para disfrutar de sus equipos de infancia o de sus países de nacimiento es que este torneo se dispute en Miami. Por esto y más pienso que Miami debe ser una sede obligatoria en el sistema rotativo.

Otra propuesta es que la Serie del Caribe se juegue en los países latinoamericanos en su primera ronda pero la fase final como semifinales y final se juegue en Miami. Podría funcionar, de hecho todo puede funcionar si se hacen las cosas bien. Bajo este formato ganan todos. Al menos se puede intentar.

Sedes opcionales

Panamá y Colombia podrían ser considerados como posibles sedes eventuales para la Serie del Caribe, aportando su propia riqueza cultural y pasión por el béisbol. La idea de llevar el torneo a Cuba, en un escenario de libertad y apertura, sería un hito significativo para la Serie del Caribe. El grito de “Cuba Libre” retumba en el béisbol latinoamericano.

La propuesta de una sede rotativa con Miami como parte integral beneficiaría a la Serie del Caribe al brindar una mayor oportunidad de participación a la fanaticada de cada país. La tradición y la internacionalización del torneo se fortalecerían, asegurando que la Serie del Caribe continúe siendo el evento emblemático que celebra la grandeza del béisbol caribeño.

¿Y los Marlins? Los Marlins necesitan al público latino para existir.

Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021

Al rescate de “doña blanca”: Conozca cómo México varias veces salvó la Serie del Caribe | Abel Flores

DENVER, Colorado – En la década de los 70′ y en los 90′, la Serie del Caribe enfrentaba una crisis que amenazaba con poner fin a este prestigioso torneo de béisbol que reunía a los equipos campeones de las ligas profesionales del Caribe. Los ratings estaban en declive y las inversiones disminuían.

Fue en este contexto que México, una de las dos potencias económicas de América Latina junto a Brasil, tomó la iniciativa para rescatar y revitalizar la Serie del Caribe. A finales de los 90′, México “lindo y querido” se erigió como un jugador clave en la economía de la pelota caribeña y decidió intervenir para salvar este evento deportivo de gran tradición. Debemos recordar que México jugó la Serie Interamericana (primera versión de un torneo caribeño de béisbol) en la década del 40′, pero justamente en los 70′ y 90′ tomó un rol protagónico desde el punto de vista organizacional en la Serie del Caribe.

La estrategia mexicana para revivir la Serie del Caribe fue revolucionaria en el béisbol (aunque en otros deportes como en el fútbol es parte de su génesis). Introdujeron el concepto de mercadeo de banderas que transformó la competición. En lugar de que los equipos fueran simplemente los ganadores de sus respectivas ligas (que lo siguieron siendo), se convirtieron en la representación nacional de sus países, pero no sólo con los uniformes sino con el mercadeo del evento mismo. De hecho, se puede interpretar que México salvando la Serie del Caribe también fue un pionero fundamental del Clásico Mundial de Béisbol (pero esto es material para otro artículo).

Aunque aún persisten debates y polémicas en torno a este enfoque de las banderas o los nacionalismos en la Serie del Caribe, lo cierto es que este mercadeo que se originó y financió desde México ha logrado introducir las banderas en el béisbol caribeño, brindándole una nueva identidad y atractivo a este deporte. Además, pongámonos en contexto en el año 2024, la cantidad de inmigrantes latinos que viven fuera de sus países de nacimiento pero aún conservan su amor por su patria y nostalgia es inmensamente mayor que en los años 40′ cuando se creó la Serie Interamericana, precuela de la Serie del Caribe. ¿Y cuál identidad latina sabe sobrevivir en la diáspora mejor que la mexicana?

La clave del éxito de esta estrategia radica en la visión de mercado de México, un país con más de 126 millones de habitantes, con una historia ancestral, pre-hispánica y multicultural. Aunque el béisbol no era ni es la disciplina deportiva más popular en México, el país representa un mercado prácticamente virgen en su totalidad, porque el béisbol en México es un deporte de regiones, y con tan poco ya ha dado muchísimo al béisbol caribeño. Al saber esto, es donde entraron en juego los grandes capitales del deporte comprendiendo que conquistar el mercado mexicano significaba obtener la gallina de los huevos de oro del béisbol.

Históricamente, México ha desempeñado un papel crucial en la Serie del Caribe. Desde 1971, cuando surgió como el cuarto país en la Confederación, México ha sido un salvador recurrente del torneo. En 1992, nuevamente tomó las riendas cuando ningún otro país quería asumir la sede. Gracias a la intervención de la Liga Mexicana, liderizada por el visionario médico Arturo León Lerma, la Serie del Caribe se trasladó a Hermosillo ese año (1992) y a Mazatlán en 1993, inyectando nueva vida y emoción al evento.

Este compromiso continuo de México con la Serie del Caribe ha contribuido a mantener viva la competición. A partir de 1994, otros países caribeños asumieron la organización en un ritmo rotativo, brindando oportunidades equitativas para que cada nación sea la anfitriona cada cuatro años. En este año, Miami por tercera vez en su historia (1990, 1991 y 2024) se convierte en la sede del torneo. Miami es la capital latina del mundo.

México no solo ha sido un protagonista fundamental en la historia de la Serie del Caribe, sino que tiene el potencial de ser el mejor mercado de béisbol latino. Su enfoque innovador de mercadeo beisbolístico y su compromiso continuo como “la mejor sede” han transformado la Serie del Caribe, asegurando que este torneo de béisbol caribeño siga siendo un evento emocionante y atractivo para los aficionados de “doña blanca”.

Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021

Serie del Caribe: un sueño venezolano que se convirtió en tradición caribeña | Abel Flores

La visión audaz de los empresarios venezolanos Óscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales ha perdurado desde los años 40′, brindando a los fanáticos del béisbol una competición emocionante que trasciende fronteras y une a las naciones latinoamericanas a través de su pasión compartida por este deporte

DENVER, Colorado – El béisbol, conocido como el pasatiempo nacional en muchos países del Caribe, ha sido testigo de eventos que han marcado la historia de este deporte en la región. Uno de esos momentos clave fue la creación de la Serie del Caribe, un torneo que reúne a los mejores equipos de las ligas de la zona. Detrás de este proyecto innovador se encuentran dos visionarios venezolanos, Óscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales, cuyo sueño se convirtió en una realidad que ha perdurado a lo largo de los años.

La génesis de la Serie del Caribe se remonta al 18 de octubre de 1946, cuando Jesús Corao, un apasionado aficionado y hombre de negocios venezolano, inauguró la primera Serie Interamericana en Caracas. Equipos como Sultanes de Monterrey (México), All Cubans (Cuba), Brooklyn Bushwicks (Estados Unidos) y Cervecería de Caracas (Venezuela) se enfrentaron durante un mes en esta competición. Aunque la Serie Interamericana fue dominada por equipos estadounidenses en sus primeras ediciones, la respuesta entusiasta del público sentó las bases para algo aún más grande.

Los empresarios venezolanos Óscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales (ambos dueños del equipo venezolano Cervecería Caracas desde 1952, posteriores Leones del Caracas), impresionados por la resonancia positiva de la Serie Interamericana desde 1946, presentaron en 1948 su visión en una convención de la Confederación de Béisbol del Caribe en Miami, compuesta por Cuba, Puerto Rico, Panamá y Venezuela. Impresionantemente para esta época, conocida como la primera fase en la historia de la Serie del Caribe, no se contaba con República Dominicana, hoy en día la gran potencia del béisbol caribeño.

El 21 de agosto de 1949, en La Habana, se formalizó el acuerdo para la Serie del Caribe, estableciendo una competición que involucraría a los cuatro equipos campeones de los países miembros de la Confederación. Este torneo se llevaría a cabo durante seis días, con dos juegos diarios, en el mes de febrero de cada año. La primera edición tuvo lugar en el Grand Stadium de La Habana, también conocido como “Estadio del Cerro”, y posteriormente en el Sixto Escobar de San Juan, Puerto Rico.

Durante los primeros años de la Serie del Caribe, que abarcó desde 1949 hasta 1960, Cuba demostró su dominio al ganar siete de las doce ediciones. Puerto Rico le siguió de cerca con cuatro victorias, mientras que Panamá se adjudicó una, dejando a Venezuela en busca de su primer título en esta fase inicial.

La Serie del Caribe se ha convertido desde entonces en un evento emblemático que celebra la excelencia del béisbol caribeño. La visión audaz de los empresarios venezolanos Óscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales ha perdurado, brindando a los fanáticos del béisbol una competición emocionante que trasciende fronteras y une a las naciones a través de su pasión compartida por este deporte. La Serie del Caribe es más que un torneo; es un legado que lleva consigo la historia y el espíritu competitivo del Caribe en cada lanzamiento, cada bateo y cada entrada.

Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021

Venezuela imparable en la Serie del Caribe 2024

MIAMI, ESPECIAL – Venezuela gana su segundo juego en la Serie para Diamante23. Apoyados en el bate de Ramón Flores y el pitcheo de Luis Martínez, junto a tres relevistas, los Tiburones de La Guaira derrotaron a los Soles de Curazao 4-2 para el deleite de la mayoría de los 10,512 fanáticos que pagaron su entrada en el LoanDepot Park de Miami, en lo que fue la continuación de la Serie del Caribe 2024.

Los venezolanos abrieron el marcador en el primer episodio con un sencillo de Alexis Amarista y un cuadrangular de Ramón Flores, poniendo a los salados arriba en el marcador 2-0.

Los isleños se acercaron en el marcador en el segundo inning aprovechando el descontrol del abridor venezolano. Wladimir Balentien fue golpeado por un lanzamiento, llegó a la inicial y seguidamente avanzó a segunda por un wild pitch. Un roletazo de Ademar Rifaela fue el primer out de la entrada, pero movió al corredor hasta la antesala. Otro roletazo, esta vez de Jonathan Schoop, permitió que Curazao redujera la ventaja a 2-1.

En el tercer inning, los dirigidos por Oswaldo Guillén ampliaron su ventaja al pisar el plato en un par de ocasiones. Ehire Adrianza abrió con un boleto. Luego de un out, Wilfredo Tovar conectó un sencillo por el campocorto. Una jugada de doble robo dejó a ambos corredores en posición anotadora. Las bases se llenaron con un boleto a Flores y luego vino un boleto a Yasiel Puig que remolcó la primera carrera de la entrada. Un roletazo de Wilson Ramos permitió que anotara Tovar la segunda del inning, llevando el juego a 4-1.

Un triple de Hendrick Clementina abrió el tercer episodio para Curazao, y luego anotó con un wild pitch de Martínez para poner la pizarra en 4-2.

Los dos cuerpos de lanzadores se acoplaron y durante el resto del partido mantuvieron a raya a sus contrarios, permitiendo que los Tiburones obtuvieran su segundo triunfo de la serie. Hernández fue el lanzador ganador después de una sólida actuación de cinco entradas en las cuales apenas permitió tres hits y dos carreras. Scott Prins fue el derrotado al permitir tres hits y cuatro carreras en apenas dos entradas y un tercio. Arnaldo Hernández se acreditó el salvado al permitir un hit en el noveno inning y retirar a los siguientes tres bateadores.

Los mejores bateadores de La Guaira fueron Flores (2-2, jonrón, anotada, dos empujadas) y Amarista (4-2, anotada). Los mejores de Curazao fueron Jurickson Profar (3-2) y Balentien (3-1, anotada).

Boris Mizrahi es escritor de Diamante23.com y corresponsal en el Sur de la Florida.

Serie del Caribe se jugará con reglas de MLB en 2024. Permanece la incertidumbre para 2025.

La 66 Serie del Caribe Miami 2024 se realizará el 1 al 9 de febrero venidero según se aprobó, a propuesta del Comité Organizador, en la primera Asamblea ordinaria de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC), realizada esta mañana en el IoanDepot Park, escenario de lo que se avizora como un certamen histórico.

En la reunión, donde también se conoció la fecha en que se pondrán a la venta los boletos para los 25 juegos que se disputarán, así como la manera de adquirirlos, estuvieron los Presidentes de las Ligas Miembros de la CBPC, Juan Antonio Flores Galarza de la Liga de Béisbol Profesional Puerto Rico Roberto Clemente (LBPRC), Giuseppe Palmisano, de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), Lic. Vitelio Mejía Ortiz Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM) y Carlos Manrique de la Liga ARCO Mexicana del Pacífico (LAMP), el puertorriqueño Yamil Benítez, presidente de la Confederación de Peloteros Profesionales del Caribe (CONPEPROCA) y de manera virtual lo hizo Jorge Bauzá, director técnico de la Serie del Caribe.

Junto a ellos estuvo la Sra. Caroline O´Connor, Presidenta de Operaciones de Miami Marlins, quien en sus palabras dejó claro el interés de esa organización para concretar una excelente Serie del Caribe, la que según dijo, “será una experiencia muy especial”.

Esta vez estuvo al frente de la Asamblea el Secretario Ejecutivo Antonio José Herrera. El venezolano lo hizo por pedido explícito del Comisionado Juan Francisco Puello Herrera, luego de que éste saludara a todos los participantes por videoconferencia. 

El Licenciado Puello Herrera, quien por primera vez no pudo estar presente en una Asamblea a tiempo completo, forma parte de la delegación de la República Dominicana que participa hasta mañana viernes, en el Congreso Mundial de Derecho con sede en Nueva York, cuya próxima edición se realizará dentro de 2 años en la ciudad de Santo Domingo.

Por su parte la Directora del Comité Organizador Miami 2024 Sara Loarte y otros miembros de dicho Comité, actualizaron a los asistentes sobre todo el trabajo previo que ya se viene desarrollando para garantizar un certamen que alcanzará ribetes históricos.

También fueron ratificados los acuerdos de la pasada Asamblea extraordinaria, celebrada en Santo Domingo el pasado 13 de Julio cuando, de manera unánime, fue reelecto Juan Francisco Puello Herrera como Comisionado por un período de 4 años, y se aprobaron cambios en los estatutos, que “fortalecen los mecanismos de gobernabilidad y la unión de la Confederación”, según palabras del propio Comisionado.

Este jueves la Asamblea también aprobó unánimemente los cambios al reglamento de juego que se pondrán en vigor en Miami 2024, y que obedecen a la necesidad de reducir el tiempo de los partidos, tal como ocurre actualmente en MLB y MiLB.

Lo aprobado, a propuesta del Director del Torneo Serie del Caribe Jorge Bauzá, incluye la utilización de almohadillas de 11 pulgadas, la restricción a formaciones defensivas especiales, el límite de “tiempo” para el bateador, reducir el número de “reviradas” de los lanzadores por turno al bate, así como una enmienda al reglamento de entradas extras.

La Serie del Caribe Miami 2024 se realizará íntegramente en el IoanDepot Park, la casa de los Miami Marlins, con 3 juegos diarios. Se jugará por el sistema de todos contra todos, los cuatro primeros clasificarán a semifinales y tal como ocurrió en la pasada edición, junto al partido por el Campeonato, se disputará otro para determinar el tercer lugar.

Esta es la primera vez que una organización de Grandes Ligas “monta” la Serie del Caribe, lo que constituye otro paso de avance en los planes que, a futuro inmediato, se ha trazado la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe, que el próximo año estará cumpliendo el 75 aniversario de su fundación.

Con información de Prensa de la Confederación de Béisbol del Caribe.

Nicaragua es confirmada para la Serie del Caribe pese a su “Dependencia Gubernamental”.

En Santo Domingo, la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC) recibió hoy 27 de junio la visita de los representantes de la Federación Nicaragüense de Béisbol (FENIBA) en sus oficinas. Este encuentro marca un hito importante, ya que Nicaragua jugará como invitado por primera vez en la historia de la Serie del Caribe, que se celebrará en Miami en 2024.

El Comisionado de Béisbol del Caribe, Juan Francisco Puello Herrera, estuvo presente junto con el equipo de trabajo de la CBPC. Por parte de Nicaragua, asistieron Nemesio Porras y Ajax Delgado, presidente y vicepresidente de la FENIBA, respectivamente, así como Yves Hernández, asesor deportivo de la entidad.

En la reunión virtual también participaron Yamil Benítez, presidente de la Confederación de Peloteros Profesionales del Caribe (CONPEPROCA), y Andrew Formentini, en representación del Comité Organizador Miami 2024, entre otros.

Uno de los logros alcanzados en esta reunión fue el acuerdo final sobre la participación de Nicaragua en la próxima Serie del Caribe. En los próximos días, la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe enviará el acuerdo al país centroamericano.

La aprobación unánime de la presencia de Nicaragua como invitado en la Serie del Caribe Miami 2024 es un hecho histórico, ya que se celebrarán los 75 años de la fundación de la CBPC. Esta decisión fue tomada por la Asamblea de presidentes de la Confederación, siguiendo una propuesta del Comité Organizador.

Pero esperen…Las Federaciones Nacionales no pueden formar parte de la Confederación… ¿O si?

Hay que recordar que solamente las ligas profesionales y privadas pueden formar parte de este cónclave. Las ligas dependientes de Federaciones nacionales de béisbol, adscritas a la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol (WBSC), en teoría, no podrían participar al no tener la solvencia de corte privado y sustentable para mantener su presencia.

El propio Juan Francisco Puello Herrera envió una carta a la Liga Colombiana de Béisbol Profesional tan reciente como en Marzo de 2022, buscando interceder en las diferencias en el control general de la pelota colombiana, y de nuevo citó el tema de “dependencia gubernamental” como causa para la no afiliación de los cafeteros como miembros plenos de la Confederación. Rentería ha denunciado durante más de una década el pago de cuotas que superan los $100 mil dólares hacia este organismo como parte de su “afiliación pasiva” sin ver beneficios. Colombia fue invitada por primera vez en 2020 a última hora para llenar el hueco de Cuba en la sede de Puerto Rico, tras no poder obtener visas de entrada a Estados Unidos para los antillanos.

Pues tal parece que la memoria es corta en el seno de la Confederación del Caribe y la “Dependencia”, además abierta y celebrada del gobierno de Daniel Ortega, en este caso no es un inconveniente.

Juan Francisco Puello Herrera declaró por años que ni Panamá, ni Nicaragua, ni Colombia tenían solidez financiera, profundidad en el circuito, ni estadios óptimos para poder ser miembros de la Confederación. De hecho, desde 2007, Colombia a través de Edinson Rentería trabajó en las gestiones para pertenecer al ente y ante la constante negativa se jugó por varios años la Serie Latinoamericana, que incluyó a todos los países que recibían la puerta cerrada de la CBPC.

Uno de los puntos más álgidos era el tema del “profesionalismo”, es decir, tal y como funcionan los estatutos de MLB, las ligas profesionales de béisbol no mantienen relaciones de dependencia de gobiernos buscando no colocar en peligro la continuidad de su financiamiento en proporción al partido o líder de turno.

Sin embargo, la Federación Nicaragüense de Béisbol Aficionado (ahora Asociado) FENIBA, un ente dependiente al 100% del gobierno nacional de la nación centroamericana, tiene hoy las puertas abiertas de la Confederación del Caribe tras la sorpresiva reacción de consumo de la comunidad pinolera en la ciudad de Miami en el reciente Clásico Mundial de Béisbol, todo esto impulsado por los Miami Marlins, quienes tienen la licencia para montar y comercializar el evento en 2024.

La pregunta es: ¿Cuál es la diferencia de “dependencia gubernamental” entre Colombia, Nicaragua, Cuba o Venezuela? Incluso, el equipo de Curazao, invitado al evento es igualmente dependiente de su Federación. Es de resaltar que el Ministerio de Turismo de Curazao es un patrocinador de la temporada de los Miami Marlins.

¿Cuándo cambiaron los estatutos de la CBPC? Mientras sigan las inconsistencias, siguen las dudas alrededor del regimen de Puello Herrera que parece no tener fin.

Información de Prensa/CPBC fue utilizada en este reportaje.