La ciudad de Mexicali, capital de Baja California, se viste de gala para recibir a un invitado muy especial en la edición número 67 de la Serie del Caribe: Japan Breeze. Este equipo “travelling” profesional hizo su debut en el torneo de manera impactante, marcando el inicio de una nueva era que promete revolucionar la competencia y abrir caminos de cooperación y crecimiento entre el béisbol japonés y caribeño.
Un debut marcado por la disciplina y la entrega
Japan Breeze llegó a Mexicali dos días antes de su debut y desde bajarse del avión hicieron historia. El equipo entrenó desde las 8 de la mañana en el parque, mientras se hacían los preparativos finales para el evento, algo que jamás se había hecho y no se acostumbra en este torneo por la naturaleza de la exigencia del calendario. El mismo día del inicio del torneo, que les tocó su día libre, los lanzadores llegaron a las 7:30 am al parque para hacer sus respectivas sesiones de bullpen.
Jamás visto.
En exclusiva para Diamante 23, el mánager y presidente del equipo, Alex Ramírez, compartió una perspectiva que va más allá de la competencia en el campo. Según Ramírez:
Anoche algunos bateadores me pidieron no tener su día libre. Querían ir al parque a entrenar desde temprano. Yo les dije que era su preferencia, pero también creo que deben encontrar sus espacios para liberar su mente del béisbol.
Es esa la visión que trae el Salón de la Fama y como se combinan las culturas. “Estoy seguro que los bateadores están sólos en sus habitaciones haciendo swings al aire para trabajar la memoria muscular, al igual que los lanzadores haciendo lanzamientos con una toalla” agregó con admiración.
En su primer partido, Japan Breeze se enfrentó a la potencia béisbolera de los Leones del Escogido de República Dominicana, en un encuentro disputado en el estadio “Nido de los Águilas” ante 11,850 aficionados.
El marcador final, 12-1 a favor de los dominicanos, evidenció las dificultades del equipo visitante para imponerse desde el inicio. A pesar de la contundente derrota, el ambiente en el diamante se transformó en una valiosa lección para Japan Breeze, que supo reconocer el reto que representa competir en un torneo de tan alto nivel.
“No podemos dejar pasar lo que pasó hoy con la derrota. Nuestro próximo rival no es más facil. Tenemos que hacer nuestros ajustes y batear, dijo el mánager Ramírez tras la derrota debut.
El desafío de enfrentar a un ligamayorista de talla
Un punto clave en el partido fue la actuación del abridor Johnny Cueto, una figura de renombre en el béisbol de Grandes Ligas. Cueto, quien lideró la escuadra dominicana, trabajó 6.0 entradas permitiendo apenas cuatro hits y una carrera sucia, sin ceder bases por bolas y logrando dos ponches cruciales. Su rendimiento ejemplar puso en evidencia lo complicado que resulta enfrentar a un lanzador de su calibre, haciendo de este encuentro un verdadero desafío para Japan Breeze.
El zurdo Shuto Sukarai, encargado de cerrar la breve pero intensa aparición de Japan Breeze en el montículo, se vio superado al dejar escapar cuatro carreras (tres limpias) en 3.0 entradas, además de permitir tres hits y cinco bases por bolas. Esta dura lección resalta la magnitud del reto que supone medir fuerzas contra jugadores con la experiencia y la precisión que caracterizan a los grandes del béisbol internacional.
La visión de Alex Ramírez: una oportunidad para el talento en ciernes
El Salón de la Fama Alex Ramírez explicó la idea inicial de Japan Breeze:
“El sistema en Japón es que los rosters de la NPB deben darle oportunidades cada año a los jugadores jóvenes provenientes del draft, entonces hay una población flotante de peloteros que tiene mucho valor pero que no han recibido esas oportunidades para brillar, o han explotado en ese momento de sus carreras. De esa oportunidad surge Japan Breeze como una opción de darle exposición y competencia a estos jugadores y esperar buscar espacios y torneos como este para poder jugar.”
Estas palabras reflejan la esencia de Japan Breeze: un equipo que nace con el propósito de brindar una plataforma a talentos emergentes, permitiendo que jóvenes promesas puedan demostrar su valía y aspirar a nuevos horizontes. El modelo japonés, orientado a la formación y exposición de futuros protagonistas, se integra de forma natural en el competitivo ambiente de la Serie del Caribe.
Hoy Japan Breeze es parte del mundo del béisbol profesional. Las oportunidades son ilimitadas en su futuro cercano: encuentros de exhibición ante equipos de América, participación en torneos internacionales no federados, clínicas a jovenes alrededor del mundo guiadas por jugadores y técnicos expandiendo la escuela y cultura japonesa y mucho más.
La presencia de figuras como el tercera base Munenori Kawasaki, le dan profundidad al proyecto. La chispa y experiencia que trae es valiosa para el espectáculo, para seguir dando avenidas a jugadores apun en edad avanzada y que a la vez es un “senpai” o mentor para los más jóvenes.
Es una embajada de béisbol y buena voluntad. Y si además algún equipo profesional requiere los servicios de alguno de sus jugadores, pues bienvenido sea. Esa es la versatilidad del proyecto. Japan Breeze está presente juntos o separados. Una nueva visión para el juego.
Un impacto comercial y cultural sin precedentes
La inclusión de un equipo japonés en la Serie del Caribe tiene un valor comercial incalculable. Desde el punto de vista del marketing deportivo, contar con Japan Breeze no solo incrementa la visibilidad del torneo a nivel internacional, sino que también abre la puerta a nuevos mercados y oportunidades de negocio. La fusión de la meticulosa disciplina japonesa con la pasión caribeña genera un atractivo único, donde el respeto a las costumbres, la pasión por el juego y la competitividad se combinan en una experiencia inolvidable para aficionados y patrocinadores.
La imagen de Japón en el béisbol trasciende los límites del deporte: selecciones nacionales han conquistado tres títulos mundiales del WBC, y figuras como Shohei Ohtani se han posicionado como referentes globales.
Los equipos de MLB buscan cada año incorporar a jugadores que aporten esa mezcla de disciplina, pasión, entrega, diversión y seriedad, elementos que definen la cultura japonesa y que ahora se suman al vibrante universo del Caribe.
Un puente cultural y deportivo
Más allá del ámbito comercial, el debut de Japan Breeze simboliza el puente que une dos mundos aparentemente distantes, pero con fundamentos en común.
Tanto en Japón como en el Caribe se vive el béisbol con intensidad, compromiso y una filosofía que valora el esfuerzo y la dedicación. La colaboración entre ambos sistemas promete un intercambio enriquecedor, en el que el respeto a las costumbres y la apertura a nuevas oportunidades se convierten en los pilares para el crecimiento mutuo.
El evento, liderado por visionarios como Alex Ramírez —quien ha dejado una huella imborrable en el béisbol, siendo considerado el mejor jugador no nacido en Japón en la historia de la NPB y el único latino en su mítico Salón de la Fama—, marca un momento histórico.
A pesar de los reveses iniciales y el duro encuentro contra un abridor de la talla de Johnny Cueto, Japan Breeze abre una puerta hacia el futuro, invitando a repensar y enriquecer el panorama del béisbol, demostrando que las fronteras culturales se desvanecen cuando se comparte una misma pasión.
El debut de Japan Breeze en la Serie del Caribe 2025 es mucho más que un partido inaugural; es la apertura de un diálogo intercultural y deportivo que promete beneficios tanto en el ámbito competitivo como en el comercial.
La dura lección del marcador 12-1 y el desafío de enfrentar a un ligamayorista consagrado como Johnny Cueto subrayan el compromiso y el potencial de este equipo que sabe muy bien como levantarse. Por el lado de los rivales, pese a la derrota y contrario a lo que algunos pensarían, nadie subestima a este peligroso y desconocido rival y el respeto por su juego se mantiene intacto.
La disciplina japonesa, unida a la ferviente pasión caribeña, está preparada para transformar el panorama del béisbol, mostrando que en el diamante se comparten valores universales y que la unión de culturas solo puede enriquecer el juego que tanto amamos.
En esta columna de Amantes del Béisbol, Abel Flores examina y ubica que en la historia de Lasorda y Guillén hay un nombre que se convierte en un puente: Pompeyo Davalillo (1928-2013). Creo que en historiografía Davalillo sería “la piedra angular” de las similitudes entre Lasorda y Guillén. Reflexionemos
COLUMNA AMANTES DEL BÉISBOL
DENVER, Colorado – A veces, la vida entrelaza destinos de manera sorprendente, y en el mundo del béisbol en estos días por la victoria en la Serie del Caribe Miami 2024 de los Tiburones de La Guaira, dos nombres resuenan con fuerza: Tommy Lasorda y Oswaldo Guillén.
Ambos mánagers comparten la distinción única de haber ganado desde el banquillo una Serie Mundial, una liga de béisbol invernal y la Serie del Caribe. Pero hay muchos más vínculos en sus brillantes carreras y en sus formas de dirigir.
El orden de sus logros no sigue la misma cronología pero la grandeza de Lasorda se construyó de menos a más. Desde la Liga Dominicana con los Tigres del Licey en la temporada 1972-73, la Serie del Caribe de febrero de 1973 y la Serie Mundial con los Dodgers en 1981 y 1988, el legado de Tommy Lasorda es ascedente. En contraste, Guillén trazó su camino hacia la Triple Corona en un orden distinto: Serie Mundial con los Medias Blancas de Chicago en 2005, Liga Venezolana de Béisbol en 2023-24 y la Serie del Caribe en febrero de 2024. Además, Guillén consiguió todos estos logros con los equipos de su amores: los Tiburones de La Guaira y los Medias Blancas.
El legado y estilo de Pompeyo Davalillo
El Zuliano Pompeyo Davalillo influyó en el juego agresivo de Tommy Lasorda y Oswaldo Guillén
En la historia de Lasorda y Guillén hay un nombre que se convierte en un puente: Pompeyo Davalillo (1928-2013). Creo que en historiografía Davalillo sería “la piedra angular” de las similitudes entre Lasorda y Guillén. Reflexionemos.
Davalillo fue jugador y mánager venezolano, conocido como “Yo-Yo” en Estados Unidos, dejó huella al dirigir al equipo Salamanca en México, convirtiéndose en el primer venezolano en liderar un equipo de béisbol profesional en otro país. Es decir fue el primer mánager profesional venezolano en ser inmigrante.
Davalillo también compartió momentos cruciales con Lasorda. En la temporada 1971-72, Lasorda fungió como coach de Davalillo con los Leones del Caracas en la Liga Venezolana, y al siguiente año, Lasorda asumió como mánager de los Tigres del Licey, logrando su primer campeonato profesional. Pareciera que las últimas pasantías de Lasorda antes de convertirse en mánager campeón estaban destinadas a coincidir con quien por aquella temporada fuera su jefe: Davalillo.
En ningún momento pretendo decir que todo lo que sabía Lasorda fue gracias a Pompeyo, para nada. Pero si quiero dejar en claro que no es casualidad que Lasorda la temporada siguiente de ser coach de Davalillo ganara como mánager novato su primer campeonato profesional en Dominicana y una Serie del Caribe. Las similitudes en la forma de dirigir entre Lasorda y Davalillo son sorprendentes.
Mi opinión es que Davalillo le enseñó (con palabras y acciones) a jugar el béisbol caribe y el béisbol agresivo con equipos favoritos para ganar el campeonato. Lasorda fue coach de un mánager competitivo como Davalillo y hasta ese momento Lasorda había sido tan solo un caza talento y un formador de equipos menores en EEUU, pero no un mánager ganador. Los entendidos saben que no es igual ser un mánager de un equipo favorito para campeón que un mánager del montón. Las presiones y gestiones son muy diferentes. Exactamento eso fue una de las cosas que le enseñó Davalillo a Lasorda.
Por aquellos años es sabido que peloteros y mánagers estadounidenses iban a las ligas invernales para mejorar y aprender en su formación. Hoy en día todo cambió pero no es el tema.
Casualidad o no, es importante resaltar que en esa temporada de 1971-72 Lasorda tuvo su última pasantía como coach y fue un año de inflexión en su carrera. Con los Leones del Caracas, Lasorda no logró ganar, pero si sufrir las derrotas de un equipo que estaba para ser campeón. Y esta es una dolorosa verdad en la vida: perder enseña más que ganar.
En los años 70′ como en nuestros días en las Ligas Invernales del Caribe se juega para ganar y no hay ningún proceso formativo porque casi todos los jugadores profesionales latinos hacen vida y se forman en Las Menores de la MLB. No obstante, el mánager local o extranjero que en el Caribe no gane o se va o que aguante los insultos de la fanaticada (si no pregúntenle a Phil Regan, mánager estadounidense que dirigió en los 90′ en Venezuela). Mi hipótesis es que Lasorda en Caracas junto a Davalillo aprendió a ganar y competir más que a formar nuevos talentos, algo que ya sabía y lo hacía muy bien. Tanto así que en la fructifera carrera de Lasorda en Las Mayores hasta nueve de sus jugadores ganaron el Premio al Novato del Año. Cuán grande fue Lasorda.
Pero el destino no solo conecta a Lasorda con Davalillo, sino también con Ozzie Guillén. En la década de los 80′, Pompeyo Davalillo desplegó su sabiduría y disciplina con los Tiburones de La Guaira, formando la famosa “Guerrilla” junto a Guillén y otros talentosos peloteros venezolanos. De hecho, estos Tiburones en los 80′ ganaron tres veces y con un doblete (1984-85 y 1985-86). Aquella temporada de 1986 fue la última hasta que 38 años después Tiburones bajo el mando de Oswaldo Guillén ganaran su 8vo título en 2024.
Guillén ha declarado en repetidas ocasiones que Davalillo fue su mentor en el béisbol, un padre para muchos de los jugadores de aquella generación. Y las similitudes en su forma de juego entre Guillén y Davalillo son obvias (como con Lasorda). ¿Casualidad? Lo dudo. Tanta casualidad es lógicamente improbable.
Tanto Lasorda como Guillén comparten un enfoque agresivo en el juego. Pompeyo Davalillo, el vínculo común, era conocido por su estilo audaz, incorporando jugadas tácticas como toques de bola sorpresivos, robos de base constantes y bateo y corrido. Davalillo era un mánager para equipo grande, para equipo favorito, esos equipos que solo saben ganar. Este béisbol agresivo se ha convertido en una característica distintiva de ambos mánagers (Lasorda y Guillén) que terminaron ganando la Triple Corona.
El vínculo latino entre Lasorda y Guillén
Finalmente, un lazo latino une a Lasorda y Guillén. Thomas Charles Lasorda (1927-2021), estadounidense hijo de inmigrantes italianos, comparte raíces latinas con el oriundo de Ocumare del Tuy, estado Miranda, el venezolano Oswaldo Guillén. Este vínculo cultural latino agrega otra capa de complejidad y conexión a la historia entre estos dos icónicos mánagers del béisbol.
Para los despistados, los orígenes de españoles e italianos y sus descendientes son latinos porque el Imperio Romano hablaba latín y conquistó Hispania. Ser latino no es un tema de color de piel, ni religioso, ni tampoco es algo estrictamente genético. Ser latino es un tema cultural y me atrevo a decir que básicamente es un tema del idioma materno: español, italiano y portugués (entre otros). Volvamos al tema.
Fíjense que Lasorda fue el mánager de los Dodgers en la época de Fernando Valenzuela y la “Fernandomanía”. No me quedan dudas que el paso de Lasorda por el béisbol caribeño lo ayudó a conocer y relacionarse mejor con sus peloteros latinos y con todos aquellos fans mexicanos que en los 80′ y hasta hoy forman la gran fanaticada de los Dodgers. ¿Casualidad que Lasorda fuera mánager de esos Dodgers? Claro que no. No hay casualidades sino “causalidades”. Sin embargo algunos creen que la no continuidad de Valenzuela con los Dodgers tuvo que ver con su relación con Lasorda, pero este fue un tema personal entre ellos. En suma, Lasorda se caracterizó por ser un mánager con poca paciencia con sus lanzadores.
En el juego de la vida y el béisbol, estas conexiones inesperadas para muchos -pero que se encuentran en las profundidades y los tesoros de la historia- entre Lasorda, Guillén y Davalillo tejen un tapiz único de legados, éxitos y enseñanzas que perdurarán en la historia del béisbol latinoamericano.
Y como dicen muchos historiadores: la historia la escriben los ganadores y vaya que Lasorda, Davalillo y Guillén son ganadores. También agregan otros: los inmigrantes forjan esa historia ganadora porque Lasorda, Guillén y Davalillo todos fueron de alguna u otra manera inmigrantes que enaltecieron “su” béisbol fuera de “sus” fronteras o zonas de confort.
ESPECIAL DIAMANTE 23 – La Serie del Caribe 2024 en Miami fue un rotundo éxito comercial, marcando récords de público y asistencia en el estadio de los Marlins en el sur de la Florida, con más de 350 mil entradas vendidas en una semana de torneo. También se rompieron récords deportivos históricos como el No Hit No Run del pitcher venezolano Ángel Padrón, un fenómeno que no se veía en el Caribe desde 1952. Por estas cosas, y algo más, es que la industria del deporte es y será fructífera.
Sin embargo, un evento de esta magnitud debe aspirar siempre a la excelencia porque muchas de las deficiencias del evento -menos mal- no son percibidas por el fanático común, pero si por los periodistas y medios que cubrimos el evento.
Nos duele la Serie del Caribe porque es nuestra. Es el máximo evento beisbolístico de nuestra pelota y de nuestros pueblos. Nos duele porque la amamos, con un amor que en muchos casos es nuestra herencia familiar y nacional. Para los latinos una pelota de béisbol no solo es un deporte, significa los sueños de superación de una persona y una familia.
Por amar tanto nuestro béisbol y nuestra Serie del Caribe es que nos duele que en tantos detalles hayan tantas fallas. Muchas veces por descuido y por ignorancia de los organizadores, al menos eso queremos pensar.
Pero no se preocupen, para ello -gracias a Dios- aún existe la prensa libre y periodistas deportivos que amamos lo que hacemos, además de vivir de esta apasionante y desafiante profesión.
Aquí identificamos en Diamante 23, los 10 retos organizativos cruciales para mejorar futuras ediciones:
Guía de Medios La organización debe proporcionar una guía con datos exhaustivos a los medios, abarcando historias y estadísticas de jugadores, equipos, reglamentos, récords, probables récords a romper y rivalidades. Esto facilitaría una cobertura informativa más completa y precisa en prensa, radio, televisión y redes sociales, tanto locales como internacionales. Incluso con traducción inglés-español.
Pasión por el béisbol de banderas Potenciar la pasión a través de las banderas de cada franquicia es esencial. Aunque no sea un torneo de federaciones, resaltar la representación nacional agrega un componente emocional y de mercadeo deportivo significativo. Además cada jugador, mánager, coach y hasta periodistas acreditados están en la Serie del Caribe representando a su país. La pasión nacional en los torneos internacionales es muy buena para el negocio deportivo. Hay que explotar esto aún más.
Uniformes “Nation Connect“ La creación de nuevos uniformes con los colores nacionales, combinados con la identidad tradicional del equipo, sería un enfoque innovador y comercialmente atractivo, similar a los uniformes “City Connect” de la MLB. Serían ediciones limitadas que se podrían comerciar muy bien. Fanáticos y coleccionistas enloquecerían por estas indumentarias que además ayudarían a exportar la marca del club o franquicia regional de forma internacional. Todos ganan: la bandera, el club y la marca que los viste. Sin problemas con las federaciones porque no se utilizarían símbolos pátrios ni federativos.
Coordinación con las serie final de las ligas invernales Programar la final de la Serie del Caribe antes del Super Bowl evitaría la competencia con el evento más grande de Estados Unidos. En esta edición de Miami 2024 esto se logró y fue positivo. Además, todas las ligas invernales deberían concluir sus series finales antes del inicio de la Serie del Caribe para evitar conflictos de programación y permitir una necesaria y oportuna práctica de jugadores (abierta a la prensa) y para darle difusión mediática a cada equipo antes de su juego inaugural.
Horarios estelares Equipos de República Dominicana, Puerto Rico, México y Venezuela, al ser los más seguidos, deberían jugar en horarios estelares de televisión, radio y streaming para potenciar la visibilidad y el interés del público. Porque el gran mercado del deporte no está en las gradas, está en la transmisión multimedia del evento. Otros deportes lo han entendido, en el béisbol parece que no tanto. De hecho, el Super Bowl es lo que es por su transmisión. Agarren nota que la clase es gratis.
No más de dos juegos por jornada en cada sede Reducir el desgaste para periodistas, organizadores y fanáticos al jugar en dos sedes con 8 equipos en grupos de 4, clasificando los dos mejores de cada grupo para semifinales y final, optimizando así el calendario. Jornadas de tres juegos desde el desayuno (8:00 am) hasta la cena (pasada media noche) desgasta a todas las personas vinculadas al evento, incluso al fanático mismo que debe decidir a cuál juego asistir cuando realmente pudieras venderle un 2×1. Tres juegos en un mismo día en una misma sede es inhumano.
Turismo deportivo Aprovechar las hermosas sedes del Caribe (como la misma Miami que es la capital latina del mundo) para impulsar el turismo deportivo local, promocionando no solo la ciudad sino también el estadio y el equipo de béisbol profesional local, beneficiando a restaurantes, hoteles, transporte y demás áreas recreacionales.
Cuba como un invitado regular Invitar regularmente a Cuba, cuna del béisbol caribeño, independientemente de cual sea el país organizador de la Serie del Caribe para mantener la competitividad y atractivo en el torneo, separando el deporte de la política, como de hecho ocurre en los deportes más populares del mundo: fútbol y baloncesto.
Participación de personalidades del béisbol Utilizar la Serie del Caribe como plataforma para honrar a leyendas del béisbol latino, de la Serie del Caribe e incluso a estadounidenses que se han destacado en las ligas invernales; involucrándolos en actividades como lanzamientos de primera bola, ruedas de prensa y entrevistas, además de ser comentaristas exclusivos en transmisiones.
Sede rotativa porque el béisbol es de todos: los máximos eventos deportivos del mundo tienen sedes rotativas como las Olimpiadas, la Copa del Mundo de la FIFA y el mismo Super Bowl. ¿Por qué cambiar un modelo que es sumamente exitoso? Pues ya se han confirmado las sedes de la Serie del Caribe en los próximos años: Mexicali (2025), Puerto Rico (2026), México (2027), República Dominicana (2028), Venezuela (2029) y aunque no se ha decidido oficialmente yo votaría por Miami en 2030.
Reflexiones La Serie del Caribe es una joya del béisbol latino que requiere cuidado y mejora constante. Proteger y potenciar este evento es fundamental para mantener al béisbol como el deporte rey en la región.
¿Y por qué no? La Serie del Caribe así como fue -gracias a México- un puente a principios del milenio para organizar el Clásico Mundial de Béisbol, pues que la Serie del Caribe siga sumando su granito de arena para que el béisbol salte a donde debería estar (si las cosas se hubiesen hecho bien en décadas pasadas y donde MLB es muy culpable) siendo el “deporte rey” no solo de un país o de una región, sino del mundo.
Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021
DENVER, Colorado – La Copa Mundial de la FIFA se juega cada cuatro años en una sede “diferente”, el Super Bowl de la NFL se disputa cada año en un estadio “diferente” que se decide antes de comenzar la temporada y los Juegos Olímpicos se organizan en una ciudad “diferente” en cada edición. Lo mismo debería pasar con la organización de la Serie del Caribe y, de hecho, tradicionalmente ha sido así.
La Serie del Caribe, el torneo anual que reúne a los campeones de las ligas invernales de Venezuela, Puerto Rico, República Dominicana y México (como países organizadores, más los invitados), es un evento de gran relevancia en el mundo del béisbol latinoamericano pero ¿dónde se celebra cada año? He aquí la discusión, los intereses deportivos, económicos y a veces la detestable política.
En los últimos años ha surgido un debate sobre una eventual sede fija del torneo o la posibilidad de implementar un sistema de rotación que permita llevar la emoción del béisbol caribeño a diferentes países de la región de forma sistemática.
La propuesta de establecer una sede rotativa cobra fuerza y entre los destinos sugeridos destaca la inclusión de Miami como una opción clave. La ciudad, conocida como la capital latina del mundo, se ha convertido en un crisol cultural que representa la diversidad y la pasión por el béisbol que caracteriza a la región del Caribe. Además en Miami hay dólares, algo que aman los dueños de los equipos y necesitan sus franquicias.
La rotación de sedes proporcionaría una oportunidad única para que cada país anfitrión organice la Serie del Caribe cada cinco o seis años, permitiendo una planificación a largo plazo y la mejora continua de las instalaciones y de la logística del evento (al menos esto en teoría). Además, esto ofrecería a las fanaticadas locales la posibilidad de disfrutar del torneo internacional en su propio suelo, fortaleciendo los lazos entre los aficionados y el evento. El béisbol es “de” y “para” los fanáticos así que cada cuanto la Serie del Caribe debe jugarse con su gente, ya que en latinoamérica no todas las personas tienen la posibilidad de viajar por tema visado y presupuesto.
México: La Mejor Sede
México se destaca como una sede potente en el contexto latinoamericano. Con su atractivo turístico y una sólida industria comercial, el país ha demostrado ser un anfitrión ideal. La pasión de los mexicanos por el béisbol y su amor por el deporte convierten a México en una opción atractiva para albergar la Serie del Caribe. México ama el “beis” y México es el mercado latino con más potencial para la pelota.
Puerto Rico: La Isla del Encanto
La belleza tropical de Puerto Rico y la hospitalidad de su gente hacen de la isla un lugar encantador para organizar la Serie del Caribe. La tradición y la emoción que rodean al béisbol en Puerto Rico hacen de este destino una elección natural para albergar el torneo.
República Dominicana: La potencia del béisbol del Caribe
Como potencia indiscutible del béisbol caribeño, República Dominicana considera la organización de la Serie del Caribe como un evento de suma importancia. La rica historia y la pasión por el béisbol en el país respaldan su posición como anfitrión. Lamentablemente el punto negativo de dominicana para organizar la Serie del Caribe es que el país no cuenta con un estadio de primer nivel. Increíble y triste a la vez porque dominicana es la gran potencia del béisbol caribeño y quizás es el segundo o tercer país con mejor béisbol del planeta (después de EEUU y Japón).
Venezuela: El país beisbolero más grande del Caribe y Sudamérica
Venezuela, con su vasta cantidad de fanáticos del béisbol por ser el país caribeño más poblado (30 millones) y con el Estadio Monumental Simón Bolívar en Caracas, se presenta como un candidato fuerte para albergar la Serie del Caribe sistemáticamente. La calidad de sus nuevas instalaciones y su pasión por el béisbol hacen de Venezuela una sede obligatoria en la rotación.
Miami: La capital latina del mundo
Miami, la ciudad cosmopolita del sur de Florida, ha emergido como una opción intrigante para albergar la Serie del Caribe. Su condición de capital latina del mundo, la prosperidad de la región y su infraestructura hacen de Miami un destino ideal. Organizar el torneo en esta metrópolis cada cinco o seis años sería una forma de globalizar aún más la competición.
Otra ventaja es que la ciudad cuenta con comunidades muy grandes y arraigadas en EEUU de cubanos, venezolanos y dominicanos (los boricuas están muy cerca en Orlando). Para estos fanáticos latinos quizás la única oportunidad de muchos de ellos para disfrutar de sus equipos de infancia o de sus países de nacimiento es que este torneo se dispute en Miami. Por esto y más pienso que Miami debe ser una sede obligatoria en el sistema rotativo.
Otra propuesta es que la Serie del Caribe se juegue en los países latinoamericanos en su primera ronda pero la fase final como semifinales y final se juegue en Miami. Podría funcionar, de hecho todo puede funcionar si se hacen las cosas bien. Bajo este formato ganan todos. Al menos se puede intentar.
Sedes opcionales
Panamá y Colombia podrían ser considerados como posibles sedes eventuales para la Serie del Caribe, aportando su propia riqueza cultural y pasión por el béisbol. La idea de llevar el torneo a Cuba, en un escenario de libertad y apertura, sería un hito significativo para la Serie del Caribe. El grito de “Cuba Libre” retumba en el béisbol latinoamericano.
La propuesta de una sede rotativa con Miami como parte integral beneficiaría a la Serie del Caribe al brindar una mayor oportunidad de participación a la fanaticada de cada país. La tradición y la internacionalización del torneo se fortalecerían, asegurando que la Serie del Caribe continúe siendo el evento emblemático que celebra la grandeza del béisbol caribeño.
¿Y los Marlins? Los Marlins necesitan al público latino para existir.
Abel Flores Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021
La visión audaz de los empresarios venezolanos Óscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales ha perdurado desde los años 40′, brindando a los fanáticos del béisbol una competición emocionante que trasciende fronteras y une a las naciones latinoamericanas a través de su pasión compartida por este deporte
DENVER, Colorado – El béisbol, conocido como el pasatiempo nacional en muchos países del Caribe, ha sido testigo de eventos que han marcado la historia de este deporte en la región. Uno de esos momentos clave fue la creación de la Serie del Caribe, un torneo que reúne a los mejores equipos de las ligas de la zona. Detrás de este proyecto innovador se encuentran dos visionarios venezolanos, Óscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales, cuyo sueño se convirtió en una realidad que ha perdurado a lo largo de los años.
La génesis de la Serie del Caribe se remonta al 18 de octubre de 1946, cuando Jesús Corao, un apasionado aficionado y hombre de negocios venezolano, inauguró la primera Serie Interamericana en Caracas. Equipos como Sultanes de Monterrey (México), All Cubans (Cuba), Brooklyn Bushwicks (Estados Unidos) y Cervecería de Caracas (Venezuela) se enfrentaron durante un mes en esta competición. Aunque la Serie Interamericana fue dominada por equipos estadounidenses en sus primeras ediciones, la respuesta entusiasta del público sentó las bases para algo aún más grande.
Los empresarios venezolanos Óscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales (ambos dueños del equipo venezolano Cervecería Caracas desde 1952, posteriores Leones del Caracas), impresionados por la resonancia positiva de la Serie Interamericana desde 1946, presentaron en 1948 su visión en una convención de la Confederación de Béisbol del Caribe en Miami, compuesta por Cuba, Puerto Rico, Panamá y Venezuela. Impresionantemente para esta época, conocida como la primera fase en la historia de la Serie del Caribe, no se contaba con República Dominicana, hoy en día la gran potencia del béisbol caribeño.
El 21 de agosto de 1949, en La Habana, se formalizó el acuerdo para la Serie del Caribe, estableciendo una competición que involucraría a los cuatro equipos campeones de los países miembros de la Confederación. Este torneo se llevaría a cabo durante seis días, con dos juegos diarios, en el mes de febrero de cada año. La primera edición tuvo lugar en el Grand Stadium de La Habana, también conocido como “Estadio del Cerro”, y posteriormente en el Sixto Escobar de San Juan, Puerto Rico.
Durante los primeros años de la Serie del Caribe, que abarcó desde 1949 hasta 1960, Cuba demostró su dominio al ganar siete de las doce ediciones. Puerto Rico le siguió de cerca con cuatro victorias, mientras que Panamá se adjudicó una, dejando a Venezuela en busca de su primer título en esta fase inicial.
La Serie del Caribe se ha convertido desde entonces en un evento emblemático que celebra la excelencia del béisbol caribeño. La visión audaz de los empresarios venezolanos Óscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales ha perdurado, brindando a los fanáticos del béisbol una competición emocionante que trasciende fronteras y une a las naciones a través de su pasión compartida por este deporte. La Serie del Caribe es más que un torneo; es un legado que lleva consigo la historia y el espíritu competitivo del Caribe en cada lanzamiento, cada bateo y cada entrada.
Abel Flores Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021
Medellín, Colombia – Luego de haber repasado lo que nos dejó la temporada regular 2023 de la Liga Mexicana del Pacífico, nos trasladamos desde el Pacífico hasta el corazón de El Caribe para repasar lo que ha dejado la temporada regular de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM).
Tal y como es costumbre, los seis equipos que conforman la LIDOM, cada equipo realiza 50 juegos, 10 contra cada equipo rival (a razón de 5 careos en casa y los otros 5 en calidad de visitante), bajo formato de todos contra todos en busca de los cuatro equipos que clasifiquen a los Play Off, los cuales son aquellos que una vez culminado el calendario, estén posicionados del primer al cuarto lugar, quedando eliminadas las novenas que finalizan ubicadas en los lugares quinto y sexto de la tabla de clasificación, todo determinado por la cantidad de jugos ganados y perdidos por cada conjunto.
Una vez culminada la temporada regular 2023 de la LIDOM, las posiciones fueron las siguientes:
POSICIÓN
EQUIPO
GANADOS
PERDIDOS
%
DIFERENCIA
1RO
GIGANTES DEL CIBAO
29
20
.592
—
2DO
ESTRELLAS ORIENTALES
29
21
.580
0.5
3RO
LEONES DEL ESCOGIDO
26
24
.520
3,5
4TO
TIGRES DEL LICEY
25
25
.500
4.5
5TO
ÁGUILAS CIBAEÑAS
22
28
.440
7.5
6TO
TOROS DEL ESTE
18
31
.367
11
Esta temporada regular en la LIDOM no dejó espacio para los equipos con registros negativos en cuanto a porcentaje de victorias y derrotas se refiere para la clasificación a los Play Off. Si bien los Tigres del Licey en condición de cuartos en la clasificación y con el último cupo hacia la post temporada no lograron registro positivo, tampoco obtuvieron record negativo.
Al igual que la LMP 2023, la LIDOM 2023 también se impuso el pitcheo sobre el bateo, ya que el promedio ofensivo de la liga fue de .249 de Average y la Efectividad promedio fue de 3.88 de ERA.
Toros de Este
Fue el único equipo que no logró superar la barrera de los 20 triunfos, al culminar con solo 18 victorias. Se puede esperar de una novena que en calidad de visitante, tal y como fue el caso de los Toros con 10 triunfos y 14 descalabros pero los astados no lograron alcanzar la senda del triunfo ni en su casa, en donde tuvieron record muy negativo de solo 8 juegos ganados y la gran cantidad de 17 encuentros perdidos.
De la misma forma, en cuanto a la ofensiva se refiere, fue el único equipo que no logró las dos decenas de Cuadrangulares, ya que sólo los dominicanos Ronny Simón y Pablo Reyes lograron despachar más de un Jonrón, con 5 y 4 respectivamente, y aunque los también quisqueyanos Webster Rívas y Yamaico Navarro cargaron con el peso de la ofensiva, a ambos les faltó los batazos de largo metraje que necesitaron los astados para poder envestir en la post temporada.
Aunque los Toros estuvieron apenas por debajo de la ofensiva promedio de la Liga (.249 de Average), con .244 de promedio colectivo (tercero mejor de la liga), no le fue suficiente, ya que éste juego se gana logrando producir más carreras que los rivales y la floja ofensiva de los Toros fue determinante para estropear sus aspiraciones de continuar batallando después del mes de Diciembre, ya que incluso fueron últimos en cuanto a Vuelabardas se refiere con 19.
Notables figuras dominicanas entre los jugadores de posición como Ronny Rodríguez, Víctor Robles, Enmanuel Valdéz, Jorge Mateo, Juan Francisco, Alfredo Marte y Jeimer Candelario vieron muy poca acción como para haber podido lograr destacados desempeños que impulsaran al equipo hacia mejores posiciones.
cuartos los toros del este con 3.80 de Efectividad y segundos en WHIP con 1.35, En 14 juegos que participó, el norteamericano Jimmy Jacabonis (0.00 ERA y 1.02 WHIP), encabezó un hermético Bullpen junto al mexicoamericano Vidal Nuño III (0.00 ERA y 1.33 WHIP), los dominicanos Fernando Abad (0.82 ERA y 0.72 WHIP), Henry Sosa (1.45 ERA y 1.01 WHIP), Williams Ramírez (1.59 ERA y 1.76 WHIP), Chester Pimentel (2.00 ERA y 1.11), José José (2.70 ERA y 0.90 WHIP), y el también estadounidense Tanner Kiest (3.12 ERA y 1.61 WHIP).
Aunque sorprendentemente el pitcheo abridor no contó con la misma fortaleza y nivel que el logrado por el Bullpen, tampoco deslució, al haber contado con el desempeño de los norteamericanos Matt Dermody (2-1, 2.22 ERA y 1.02 WHIP), y Chris Ellis (0-2, 4.11 ERA y 1.37 WHIP), el panameño Paolo Espino (4-3, 2.40 y 0.90 WHIP), el dominicano Esmil Rogers (3-3, 3.31 ERA y 1.51 WHIP) y el cubano Raúl Valdés (4-6, 4.99 ERA y 1.35 de WHIP), quien a pesar de no haber logrado su mejor temporada en la liga, es un amplio conocedor del circuito quisqueyano, por lo que de los Toros del Este haber logrado clasificarse a la post temporada, habría contado con buenas herramientas para ser un genuino competidor difícil de superar.
Sin embargo, la realidad es que a los astados no les alcanzó la gasolina porque a pesar de haber desplazado a las Águilas Cibaeñas al fondo de la clasificación e incluso haber dado señales de vida al colocarse a solo 2 juegos del cuarto lugar, último escalafón que da un puesto a la post temporada, perdieron el ritmo de una manera tan vertiginosa, que no solamente se quedaron cortos en hacerse de ese cuarto lugar, sino que además fue inevitable ser superados nuevamente por las Águilas y que culminaran la zafra en el último lugar, al haber culminado con racha negativa de 6 derrotas en fila.
Águilas Cibaeñas
A pesar de que la lucha no era por el liderato de la tabla de clasificación, las Águilas Cibaeñas se tranzaron en una emocionante y franca lucha con Toros del Este y los propios Tigres del Licey pero por lograr hacerse del anhelado cuarto lugar, el último ticket hacia la post temporada. Atrás, los Toros desde el sexto lugar y adelante los Tigres aferrados fieramente a ese cuarto puesto. Las Águilas no tenían su mejor campaña pero estaban ahí, luchando con la esperanza puesta en la clasificación.
La novena rapaz contó con muy buena nómina, lo suficiente como para animar a soñar, destacando entre sus jugadores de posición los dominicanos Jonathan Villar, Zoilo Almonte, Starling Castro, Gilberto Celestino, Jerar Encarnación, Juan Lagares, Elehuris Montero, Christopher Morel, Francisco Peña y Yairo Muñoz entre otros. También contó con el Slugger norteamericano Daniel Palka, el panameño Johan Camargo, el colombiano Oscar Mercado, el cubanoamericano Coco Montes y con los cubanos César Prieto y Yadiel Hernández entre sus peloteros refuerzos de posición.
Ofensivamente fueron segundos en bateo colectivo con .259 de Average y aunque con 24 Cuadrangulares fue junto a Tigres del Licey los segundos más jonroneros, la realidad es que no fueron precisamente un club jonronero, ya que esa cifra apenas les alcanzó para un ritmo de casi un vuelacercas por cada dos encuentros, mientras que con 72 Biangulares fueron quintos.
Entre los dominicanos lograron destacar Jerar Encarnación, Juan Lagares, Christopher Morales, Yairo Muñoz, los receptores Carlos Paulino y Julio Rodríguez, así como Juan Pérez y Michael Pérez pero solo Lagares, Muñoz, Encarnación, Montero y Castro tuvieron 100 o más veces al bate.
Mientras que entre los importados destacaron Daniel Palka (líder del equipo en jonrones con 4), César Prieto (.292 Average), Yadiel Hernández (.302 Average y 20 RBI) y Coco Montes (.320 Average, 2 HR´s, 11 RBI y 4 bases robadas).
En cuanto al pitcheo se refiere, las Águilas fueron el sexto equipo en Efectividad con 4.46 quintas en WHIP con 1.46. El relevo fue sin dudas el aspecto más destacado, en el que resaltaron los dominicanos Pedro Payano (0.53 ERA y 1.29 WHIP), Osvaldo Bido (1.64 ERA y 1.00 WHIP), Pedro Strop (3.00 ERA y 1.33 WHIP) y Jhan Mariñez (3.86 ERA y 1.54 WHIP), apoyados por los norteamericanos Kurt Heyer (0.00 ERA y 0.18 WHIP), Mike Morin (0.71 ERA y 0.94 WHIP) y Nick Wells (1.23 ERA y 1.28 WHIP). Lamentablemente los quisqueyanos Francis Martes, Luis Ortíz, Carlos Pena entre otros no lograron destacados desempeños, al igual que los estadounidenses Ronnie Williams y Shea Spitzbarth.
En la rotación de Abridores destacaron el dominicano Gerson Garabito (2.41 ERA y 1.01 WHIP), el mexicoamericano de ascendencia británica Tyler Viza (2.59 ERA y 1.27 WHIP), y el cubano Ariel Miranda (3.06 ERA y 1.30 WHIP). Este dio garantías en la parte delantera de una rotación que parecía contar con la suficiente calidad y profundidad como para que las Águilas lucharan por los primeros lugares, sin embargo, éstas buenas actuaciones contrastaron con el resto de los abridores, los quisqueyanos Richelson Peña y Dinelson Lamet, el cubano Yunesky Maya, el mexicoamericano Conner Menez y los estadounidenses Ronnie Williams y Ben Braymer. Ninguno de los seis abridores logró fortalecer la parte trasera de la rotación, los dos últimos cupos, lo que fue determinante en el vuelo rapaz.
Los dominicanos Ramón Rosso (2 aperturas y 3 relevos), y Alfredo Simón (3 aperturas y 5 relevos), así como el norteamericano Braden Webb (3 aperturas y 3 relevos), realizaron gran trabajo en el pitcheo, complementando el área en que el equipo lo necesitara y aunque lucharon hasta último momento para lograr su participación en el mes de Enero, el vuelo no les alcanzó.
La eliminación de las Águilas no podía ser diferente y es que al igual que los Toros, no solamente tuvieron más derrotas que victorias, sino que además jugaron peor en casa, en donde lograron solo 10 triunfos y perdieron en 15 oportunidades, mientras que de visitantes jugaron un poco mejor, con registro de 14 victorias y 15 derrotas.
Tigres del Licey
En una temporada difícil, los Tigres del Licey lograron en última instancia la clasificación a los Play Off. Luego de mantenerse luchando a lo largo de la campaña por lograr un ritmo de victorias y derrotas positivo, culminaron con promedio de juego de .500, que les alcanzó para lograr el cuarto y último cupo a la post temporada. Paradójicamente, los felinos jugaron mejor como visitantes (14 ganados y 11 perdidos), que en calidad de anfitriones (11 triunfos y 15 reveses).
Entre los jugadores de posición, Los Tigres del Licey contaron con un núcleo de jugadores Criollos de renombre como Mel Rojas, Arístides Aquino, Miguel Andújar, Ronny Mauricio, Francisco Mejía, Danny Santana, Emilio y Jorge Bonifacio, Dawel Lugo, Alan Cerda, Robel García, Domingo Leiva y Magneuris Sierra, entre otros. También contaron con los importados norteamericanos Jacob Nottingham, Alen Hanson, Brian Goodwin, Tristin English, Ryan Fitzgerald y Nate Eaton, así como el colombiano Jorge Alfaro pero ninguno de los refuerzos importados fue determinante ya no hubo uno que impulsara una decena de carreras, renglón en el que fueron los más destacados Miguel Andújar, Mel Rojas y Emilio Bonifacio con 19 carreras para los dos primeros y 15 para el tercero.
En cuanto al bateo se refiere los Tigres fueron quintos con .242 de Average y segundos en Cuadrangulares con 24. Mel Rojas y Arístides Aquino fueron los más destacados en cuadrangulares con 6 y 4 respectivamente. Solo Emilio Bonifacio y Miguel Andújar lograron batear sobre .300, siendo los peloteros con más de 100 turnos con 319 y 306 de Average respectivamente.
Emilio Bonifacio fue El llanero solitario con 14 bases robadas pero los rayados fue el equipo más lento del torneo con apenas 29 almohadillas estafadas, y es que después de Bonifacio, le siguieron seis jugadores con apenas dos bases robadas.
En cuanto al picheo se refiere el Licey fue quinto en Efectividad y WHIP con 4.31 y 1.46. respectivamente. Los rayados tuvieron muchas complicaciones en su rotación de abridores, en la que el veterano dominicano César Valdés fue el llanero solitario criollo (1-4, 3.46 ERA y 1.28 WHIP), solamente lo acompañaron los norteamericanos Steve Moyers en nueve presentaciones (1-2, 2.67 ERA y 1.36 WHIP), Logan Allen en seis aperturas (1-1, 3.00 ERA y 1.40 WHIP) y Brooks Hall en dos presentaciones (0-1, 476 ERA y 1.23 WHIP). Lamentablemente el criollo Radhames Liz y el colombiano Nabil Crismatt no tuvieron buenas temporadas para complementar la rotación de abridores.
El relevo fue sin duda la fortaleza de los Tigres, que los mantuvo en competencia y hasta los llevó a la clasificación, apuntalados por el norteamericano de ascendencia alemana Brady Feigl en 16 presentaciones (1-0, 0.68 ERA y 0.90 WHIP), a él lo acompañaron su coterráneo Dan Altavilla en 10 presentaciones (4-0, 2.00 ERA y 0.55 WHIP), el dominicano José Hernández en 10 presentaciones (0-0, 3.00 ERA y 1.00 WHIP), el dominicano JC Mejía en 17 presentaciones (0-1, 2.76 ERA y 1.28 (WHIP), a Adonis Medina en ocho relevos y una apertura (2.93 ERA y 1.63 WHIP), Rony Enríquez en siete presentaciones (1-0, 2.00 ERA y 1.11 WHIP).
Sin lugar a dudas es un mejor equipo de lo que demostró a lo largo de la campaña, que logró con lo justo clasificar a la postemporada pero tiene la capacidad para grandes cosas.
Leones del Escogido
De los de los llamados tres grandes, Leones del Escogido fue el equipo que mejor se posicionó, ubicándose en el tercer lugar. Los melenudos fueron terceros en Average colectivo con .250, con cinco jugadores sobre los .300, Franchy Cordero (.364), Junior Caminero (.333), Erik González (321), Otto López (.310), y Héctor Rodríguez (.309), y dominaron la selva en cuanto a cuadrangulares se refiere con 41 y aunque solamente los dominicanos Junior Lake, Frammil Reyes, Héctor Rodríguez, Erick González y José Marmolejos lograron más de 100 veces al bate, una nómina con bastante profundidad les permitió una amplia rotación de jugadores sin llegar a bajar de calidad, tomando en cuenta a los quisqueyanos Jimmy Paredes, Marco Luciano, Pedro Severino, Abraham Almonte, Wendel Rijo, Orlando Calixte, Otto López, Franchy Cordero y Junior Caminero como parte de esa extensa rotación de peloteros de calidad, que generan gran profundidad en la novena escarlata.
Franmil Reyes sacó los kilos liderando el equipo con 9 vuelabardas y también lideró la remolcadas con 34, mientras que Erick González y Junior Lake lideraron al equipo en bases robadas con 11 y 10 respectivamente, principales responsables de que los felinos fuese el tercer equipo más robador con 55 bases estafadas.
El Escogido fue el tercer mejor equipo en Efectividad con 3.78 y los líderes en WIHP con 1.32. Cuentan con una sólida rotación de abridores, con los norteamericanos Tyler Alexander (3-4, 3.83 ERA y 1.10 WHIP), Daniel Lynch IV (1-1, 2.66 ERA y 0.98 WHIP), David Parkinson (1-1, 4.40 ERA y 1.39 WHIP), y el quisqueyano Carlos Martínez (0-3, 4.23 ERA y 1.66 WHIP), pero nuevamente, los Leones contaron con el relevo como su fortaleza en el picheo.
Los dominicanos Emmanuel Ramírez (4-0, 0.64 ERA y 0.46 WHIP), Aneurys Zabala (1-0, 1.86 ERA y 1.24 WHIP), Jimmy Cordero (0-0, 2.37 ERA y 1.21 WHIP), Jeurys Familia (0-2, 2.35 ERA y 0.91 WHIP), Steven Cruz (1-1, 0.00 ERA y 2.60 WHIP) junto a los norteamericanos Brian Morán (2-1, 2.35 ERA y 0.97,WHIP), Zac Risscup (2-1, 2.42 ERA y 1.00 WHIP), y Tanner Myatt (0-0, 3.86 ERA y 1.37 WHIP).
Por más que lucharon por ascender a mejores posiciones, los Leones terminaron liderando el segundo bloque de la tabla de clasificación, sin lograr formar parte del grupo superior, conformado por Gigantes del Cibao Estrellas Orientales, quienes dominaron la ronda eliminatoria a plenitud y es que los felinos no lograron una diferencia positiva que se los permitiera, ya que jugaron exactamente igual en casa que en carretera, a ritmo de 13 triunfos y 12 reveces respectivamente.
Estrellas Orientales
En teoría, la ofensiva no fue precisamente la fortaleza de las Estrellas Orientales, ya que culminaron sextos y últimos en bateo colectivo con .236 de Average y cuartos con 23 Vuelabardas.
Sin embargo fueron ampliamente líderes en bases robadas con 101, el dominicano Vidal Bruján lideró este departamento con 23, seguido de los cubanos Dairon Blanco con 18, Roel Santos con 9 y José Barrero con 8, después el dominicano José Tena con 7, con 5 el curazoleño Jurickson Profar y el dominicano Raimel Tapia, mientras que con 4 el estadounidense Drew Avans y el dominicano Fernando Tatis Junior, seguidos con 3 por el panameño Jonathan Araúz y el cubanoamericano Bryan Lavastida.
La cantidad suficiente de hombres en circulación, combinado con la velocidad en las bases y batazos oportunos fue la combinación letal ofensiva de los siderales.
Aunque con poca participación entre los jugadores de posición, también aportaron los dominicanos Miguel Sanó, Wilin Rosario, Lewin Díaz, Robinson Canó, el cubano Yasiel Puig y el puertorriqueño Vimael Machín.
En cuanto al picheo se refiere, los orientales fueron líderes en efectividad con 3.44, a pesar de haber sido cuartos en WHIP con 1.41. Contaron con una excelente rotación de abridores, encabezada por los norteamericanos Aaron Leasher (1-2, 2.22 ERA y 1.43 WHIP), Austin Davis (1-1, 2.45 ERA 1.30 WHIP), el colombo-cubano-americano Rio Gómez (0-1, 3.24 ERA y 1.68 WHIP), el cubano Jorge Martínez (2-0, 2.45 ERA y 1.05 WHIP), el panameño Andy Otero (0-2, 2.61 ERA y 1.29 WHIP), y los dominicanos Edwin Uceta (1.0, 2.55 ERA y 1.37 WHIP), y Robinson Piña (0-0, 3.54 ERA y 1.42 WHIP).
El cuerpo de relevistas también desbordó calidad, encabezados por los dominicanos Raffy Vizcaíno (0-0. 0.68 ERA y 1.50 WHIP), Luis González (0-0, 0.86 y ERA y 0.90 WHIP), Gerson Moreno (2-2, 3.18 ERA y 1.52 WHIP), y Román Méndez (2-1, 3.86 ERA y 1.35 WHIP).
Las Estrellas jugaron prácticamente al mismo ritmo en casa como en la carretera, con 14 triunfos y 11 reveses en calidad de local pero con 15 victorias y 10 derrotas en calidad de visitantes. Probablemente los siderales es el equipo más peligroso, con muy buen pitcheo y que no depende del batazo grande pero es muy efectivo, ya que cuenta con muchas herramientas para producir carreras, sabe fabricarlas jugando pelota alegre, picante, caribe y también cuenta con artillería de largo metraje.
Gigantes del Cibao
Los Gigantes del Cibao fueron el equipo más ofensivo con 260 de Averaje pero quintos con apenas 20 tetrabases.
Tomando en cuenta que solo tres jugadores sobrepasaron 100 veces al bate, Kevin Gutiérrez y Julio Carreras, además del cubano Henry Urrutia, entre los jugadores que consumieron más de 50 turnos conseguimos a cuatro bateadores que conectaron sobre .300, Leury García, 340 Edwin Espinal .333, Carlos Franco .319 y Julio Carreras .304.
Gigantes fue el segundo equipo más veloz con 78 bases robadas y precisamente Julio Carreras fue el líder del equipo en ese departamento con 17, le siguieron el norteamericano Dane Myers con 9, los dominicanos Laury García (8), Diego Hernández (7), Luis García (5), José Siri (5), José Fermín (4), y Erick Mejía (4), respectivamente. Los Gigantes contaron con breve participación de Jordany Valdespín, Hanser Alberto, Noelvi Marté, Nelson Cruz Moisés Sierra, Marcell Ozuna y Carlos Peguero.
Con 3.49 el Cibao fue segundo en Efectividad colectiva y terceros en WHIP con 1.36. La rotación de abridores fue comandada por el colombiano Luis Patiño (1-0, 1.50 ERA y 1.25 WHIP), los dominicanos Johan Domínguez (0-0, 2.87 ERA y 1.66 WHIP), Emilio Vargas (1-1, 3.21 ERA y 1.21 WHIP), así como los norteamericanos Nate Antone (0-1, 0.00 ERA y 1.44 WHIP), y Brian Bonnell (0-0, 0.00 ERA y 0.42 WHIP).
El relevo de los Gigantes fue sorprendente, liderado por Los dominicanos Brailyn Márquez (3-0, 0.00 ERA y 0.93 WHIP), Edgar García (3-1, 0.45 ERA y 0.90 WHIP), Emmanuel Mejía (0-0, 0.63 ERA y 0.97 WHIP), Angel Civilli (0-0, 1.69 ERA y 1.12 WHIP), Ángel Sánchez (0-0, 1.50 ERA y 1.00 WHIP), Reymin Guduan (3-1, 1.99 ERA y 1.01 WHIP), Bebony Robles (1-0, 2.19 ERA y 0.97 WHIP), Alexander Vizcaíno (0-1, 2.70 ERA y 2.10 WHIP), Antonio Santos (2-0, 2.77 ERA y 1.38 WHIP), Michael Ynoa (0-0, 3.27 ERA y 1.45 WHIP), los estadounidenses Brandys Sittinger (1-0, 3.00 ERA y 0.66 WHIP), Burch Smith (0-1, 2.51 ERA y 1.04 WHIP), y Justin Sterner (1-0, 3.48 ERA y 1.16), y finalmente el japonés Kotaro Ueda (0-0, 0.00 ERA y 2.57 WHIP).
Solamente las Estrellas Orientales (14-11), jugaron mejor en casa que los Gigantes del Cibao (13 y 11), en condición de locales pero la verdadera fortaleza de los enormes, fue el rendimiento logrado en las casas ajenas, a las que prácticamente expropiaron e hicieron su hogar, al haber jugado para 16 victorias y 9 derrotas. Sorprendentemente ese fue el mejor registro de la temporada.
Los Gigantes del Cibao es un equipo que prácticamente no tiene fisuras en ninguna de sus áreas de juego, muy completo que vivió a lo largo de la campaña el más dulce momento, que no logró extender ese “Momentum” durante el Round Robin.
Líderes individuales ofensivos:
El quisqueyano Ronny Simón, de los Toros del Este se alzó con el título de bateo con .329 de Average.
De los Leones del Escogido, el dominicano Franmil Reyes comandó los Vuelacercas con 9 y las Carreras Impulsadas con 34.
El dominicano Vidal Bruján, de las Estrellas de Orientales fue el máximo robador de bases con 24.
Líderes individuales de pitcheo:
El panameño Paolo Espino, de Toros del Este lideró la Efectividad con 2.40 carreras limpias permitidas por juego y el WHIP con 0.90.
Los dominicanos Víctor Santos, Raúl Valdés y Enmanuel Ramírez, junto al panameño Paolo Espino y el estadounidense Dan Atavilla, fueron los pitchers más ganadores con uno triunfos cada uno.
El panameño Paolo Espino también fue el lanzador con más ponches propinados con 49.
Mientras que el quisqueyano Jairo Asencio, de los Tigres del Licey fue el líder en Juegos Salvados con 13.
Aunque hubo muy buenos desempeños individuales, el dominicano Franmil Reyes destacó a la ofensiva al liderar dos de los tres departamentos ofensivos más importantes. Misma situación en cuanto al pitcheo se refiere, ya que aunque compartió el liderato de juegos ganados con otros cuatro lanzadores, lo que denota la cantidad de pitchers destacados, el panameño Paolo Espino logró la Triple Corona del pitcheo.
Tal y como ha sido costumbre, la temporada regular de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM), se ha impuesto una vez más la calidad de los escopeteros sobre la de los artilleros, y no precisamente por ausencia de buenos y potentes bateadores, sino por la notable calidad de los lanzadores, que han hecho posible durante la segunda etapa de la Serie del Caribe, el contundente dominio de los quisqueyanos en la pequeña Serie Mundial Latinoamericana.
Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com y miembro de Club 11:11. Puedes contactarlo por juliosanchezalvarado@gmail.com
PUNTA CANA, República Dominicana – Con gran alegría y colorido, digno del ambiente festivo de Coco Bongo, cuna cultural de la República Dominicana, David Ortiz, Manny Ramírez, Adrián Beltré, Bobby Abreu y Carlos Beltrán ingresaron a la inmortalidad del béisbol latinoamericano durante la décima edición del Salón de la Fama del Béisbol Latino.
Las trayectorias de estos cinco exjugadores latinos son dignas de ser parte, en algún momento, del Salón de la Fama del béisbol ubicado en Cooperstown. De hecho, Ortiz ya es miembro, y Beltré tiene una gran posibilidad de unirse en el próximo ceremonial que se celebrará el próximo verano.
“Manito, no se equivocaron, usted es una leyenda, y nos vemos en Cooperstown el año que viene”, expresó Ortiz a Beltré al tomar la palabra para su discurso de exaltación.
Beltré, quien conectó más de tres mil hits en las Grandes Ligas, agradeció especialmente a Rafael Avila (EPD), el hombre que lo introdujo al profesionalismo con los Dodgers de Los Ángeles. “Es muy sentimental para mí, sabemos que no está con nosotros y esperamos en DIOS que él esté viendo esto en este momento”, expresó Beltré sobre Avila.
Cada uno de los exaltados destacó la importancia del reconocimiento en su idioma por sus contribuciones al mejor béisbol del mundo, junto a otros grandes representantes de la disciplina para Latinoamérica.
“Estoy más que contento, para mí esta exaltación en mi lenguaje, siendo en mi país, está en mi mente. La verdad es que esto siempre va a estar en mi mente”, expresó Beltré.
Manny Ramírez fue recibido con cariño y entusiasmo por parte del público presente, describiendo el premio como un gran regalo que Dios le ha dado en su vida. “El Babalao”, como es conocido Ramírez, conformó con “El Big Papi” una de las parejas de bateadores más temidas en la historia de la MLB.
“Le doy gracias a Dios por la fuerza y la sabiduría que me ha dado para seguir adelante”, sostuvo Ramírez al dirigirse al público por su exaltación.
Tanto el boricua Carlos Beltrán como el venezolano Bobby Abreu expresaron su orgullo por ser parte del Salón de la Fama del Béisbol Latino y resaltaron las cualidades de los demás exaltados en sus discursos.
“Cuando uno es joven y comienza a jugar béisbol, no sueña con llegar a este nivel. Uno sueña con la oportunidad de salir adelante, ayudar a su familia. En el primer año de estar en Grandes Ligas, uno lo que quiere es sobrevivir y demostrar sus habilidades. Luego de hacer eso, uno se da cuenta de la clase de pelotero que puede ser, y gracias a Dios me dio la oportunidad de tener una carrera en este deporte. De eso me siento agradecido”, compartió Beltrán.
Johnnie Walker camina con los exaltados
La prestigiosa marca de whisky escocés Johnnie Walker estuvo presente como patrocinador oficial de la cobertura a través de las plataformas de Diamante23. Los nuevos inmortales recibieron regalos de lujo por parte de la marca, incluyendo una botella especial conmemorativa de Johnnie Walker Gold Label con sus nombres grabados, a fin de celebrar y homenajear sus grandes carreras en el béisbol.
“Para Johnnie Walker estar presente en este evento y acompañar a estos grandes del béisbol es motivo de júbilo y es una forma de conectar la presencia de la marca y su apoyo a la grandeza de estos grandes deportistas que dejan el nombre de América Latina en alto” dijo Boris Mizrahi, corresponsal de Diamante23.com para este magno evento y quien cubrió las incidencias junto al grupo de inmortales.
El ceremonial del Salón de la Fama del Béisbol Latino está siendo transmitido en diversos horarios por CDN Deportes en la República Dominicana y en Venezuela a través de SimpleTV. Estará disponible también en el canal de YouTube Oficial del Salón de la Fama del Béisbol Latino.
Con información de Prensa Salón de la Fama del Béisbol Latino.
El infielder de los Mets, Ronny Mauricio, se enfrenta a un desafío considerable en su carrera, ya que se ha confirmado que tiene un ligamento cruzado anterior (ACL) desgarrado en su rodilla derecha y necesitará someterse a cirugía, según informó Andy Martino de SNY. Aunque aún no se ha proporcionado públicamente un cronograma para su recuperación, es probable que se pierda una cantidad notable de la próxima temporada. Martino informó anoche que Mauricio sufrió la lesión mientras jugaba en la liga invernal en la República Dominicana el domingo.
Mauricio, quien cumplirá 23 años en abril, hizo su debut en las Grandes Ligas como un llamado en septiembre hace unos meses. Su desempeño fue discreto, bateando solo .248/.296/.347 en sus primeros 26 juegos en las ligas mayores. A pesar de esto, se le considera uno de los mejores 100 prospectos de la liga desde hace años, con 20 jonrones en las ligas menores en cada uno de los últimos tres años. Además, posee velocidad, robando 24 bases en las ligas menores este año y otras siete en las ligas mayores.
Aunque generalmente se le considera un campocorto aceptable, los Mets lo han movido a otras posiciones debido a circunstancias específicas. Francisco Lindor tiene contrato hasta 2031 y sigue siendo considerado uno de los mejores campocortos defensivos de la liga, por lo que el club ha colocado a Mauricio en segunda base, tercera base e incluso jardín izquierdo.
La semana pasada, el presidente de operaciones de béisbol, David Stearns, afirmó que el club apostaría por opciones internas para la tercera base, con Mauricio compitiendo con Brett Baty y Mark Vientos por tiempo de juego en esa posición. Ninguno de estos tres jugadores ha demostrado ser un jugador de Grandes Ligas viable hasta ahora, pero el club parecía estar dispuesto a entrar en la temporada 2024 con la esperanza de que uno de ellos se destacara.
Sin embargo, esta nueva lesión podría cambiar esa estrategia. Aún no está claro cuánto tiempo se espera que esté fuera Mauricio, pero es probable que sea la mayor parte de la próxima temporada. Como referencia, Rhys Hoskins se desgarró el ligamento cruzado anterior durante los entrenamientos de primavera de este año y aún no pudo reintegrarse a los Phillies cuando fueron eliminados en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional a finales de octubre. Mauricio tendrá algunos meses adicionales de tiempo de recuperación en comparación con Hoskins, pero aún podría regresar a finales de la temporada en el mejor de los casos.
Esto dejará al club con Baty y Vientos como sus opciones para la tercera base a corto plazo. Baty también fue considerado uno de los mejores 100 prospectos en su camino hacia las mayores, pero ha decepcionado en las Grandes Ligas hasta ahora, bateando .210/.272/.325 en sus primeras 431 apariciones en el plato con una defensa mediocre. Vientos es bastante similar, con una línea de .205/.255/.354 en 274 apariciones en las Grandes Ligas.
El club ha sumado profundidad en el infield al firmar a Joey Wendle con un contrato de Grandes Ligas y reclamar a Zack Short de la lista de waivers de los Tigers. Martino sugiere que el club probablemente agregará un seguro adicional en la esquina caliente y menciona a Justin Turner como una opción especulativa. Puede ser una tarea complicada, ya que no querrán privar por completo a Baty, Vientos o Mauricio de tiempo de juego a lo largo del año. Cada uno ha tenido un rendimiento extremadamente positivo en las ligas menores y el club está planeando una especie de año de transición en 2024, lo que lo convierte en el momento perfecto para darles una oportunidad. La lesión de Mauricio obviamente disminuirá su capacidad para aprovechar esas circunstancias en la próxima temporada, pero los Mets podrían seguir interesados en ver si Baty o Vientos pueden afianzarse en la tercera base.
Este es el segundo receso de temporada consecutivo en el que los Mets podrían perder a un jugador para toda la próxima temporada debido a una lesión en la rodilla. El cerrador Edwin Díaz necesitó cirugía en su tendón rotuliano en la primavera después de lesionarse durante el Clásico Mundial de Béisbol. Intentó rehabilitarse a lo largo de 2023, pero detuvo su proceso cuando el club quedó fuera de la contienda, terminando por ausentarse toda la temporada.
CONNECTICUT, ESTADOS UNIDOS – Si, pasó lo peor para los Mets. Lamentablemente se cumplieron sus miedos. Por segundo año consecutivo pierden a una pieza clave para sus aspiraciones por una competencia fuera de su calendario de temporada regular.
El pasado domingo 10 de diciembre en un partido entre Águilas Cibaeñas y Tigres del Licey, Mauricio corría en primera base y partió hacia segunda en lo que parecía un bateo y corrido, pero la pelota golpeó al bateador Jorge Alfaro lo que hizo dudar en pleno envión al cotizado prospecto quien metió el freno, y toda esa fuerza se centró en la rodilla. En la cámara de televisión parecía que la pierna se rompía.
Mauricio salió del partido. Los Mets ordenaron sacarlo del país para hacerle pruebas que finalmente arrojaron un desgarro de ligamento en la rodilla. Será sometido a cirugía reconstructiva y su tiempo de recuperación será entre seis y nueve meses, por lo que se perderá toda la temporada 2024 con el equipo grande, con el cual estaba pautado para ser el defensor titular de la tercera base.
Aún está latente la imagen de todos los fanáticos de los Mets de la celebración de Puerto Rico en la victoria sobre República Dominicana en el Clásico Mundial de Béisbol, donde el cerrador Edwin “Sugar” Díaz se fracturó un tobillo mientras saltaba en celebración con sus compañeros, por que perdió todo el 2023.
¿Son estos hechos aislados? ¿Impactan hacia el punto de que los equipos los tomen como banderas para “recomendar” no jugar, o jugar “a riesgo”?
El béisbol invernal en el Caribe no es solo un evento deportivo; es una tradición arraigada que impulsa el desarrollo y la conexión emocional de los jugadores de Grandes Ligas con sus raíces. En esta temporada, tres de las estrellas más brillantes de las Grandes Ligas, Ronald Acuña Jr., José Ramírez y Fernando Tatis Jr., han regresado a sus países de origen para participar en el torneo invernal, dejando una huella significativa en la competencia.
Ronald Acuña Jr.: La Joya de los Tiburones de La Guaira
Ronald Acuña Jr., el sensacional jardinero de los Atlanta Braves y actual Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, ha regresado a Venezuela para unirse a los Tiburones de La Guaira en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP). Su presencia en el terreno de juego ha sido una chispa que ha encendido la pasión de los fanáticos, y su contribución al equipo ha sido más que notable.
Acuña, quien se coronó como el Jugador Más Valioso de la LVBP en temporadas anteriores, no solo ha mantenido su forma física durante la temporada baja, sino que también ha elevado el nivel de juego en el béisbol venezolano. Su participación con los Tiburones de La Guaira no solo es un honor para el equipo, sino un espectáculo emocionante para los fanáticos que lo ven desplegar su talento en casa.
Este fin de semana Acuña Jr. ganó el emocionante Festival del Jonrón Pepsi, una competencia que se ha convertido en todo un espectáculo en el deporte, y lo hizo llegando a la final ante el veterano cubano Yasiel Puig, quien es otro ejemplo de jugador de estirpe que actualmente juega en Venezuela para demostrar que aún puede aportar mucho en los terrenos de juego de mayor nivel.
Acuña ha establecido en Venezuela una marca de más juegos consecutivos alcanzando bases para comenzar una carrera en la LVBP con 26, sumando la temporada pasada y la corriente. Ha conectado de hit en 24 de 26 partidos y en esos dos juegos sin hits acumuló dos y tres bases por bolas respectivamente. Su porcentaje en base de .564 y promedio de .443 lo colocan como favorito para el Premio al Novato del Año, al cual califica, y también se espera que dispute el Premio al Jugador Más Valioso de la liga en una lucha cerrada con el jardinero de los Leones del Caracas José Rondón, quien lidera la liga en jonrones y ha sido puntal ofensivo para que los Leones del Caracas se mantengan en la punta de la tabla de forma consistente.
José Ramírez y Fernando Tatis Jr.: Brillando en Dominicana.
En la República Dominicana, otro fenómeno del béisbol, Fernando Tatis Jr. de los San Diego Padres, ya debutó en el torneo invernal con las Estrellas Orientales. Tatis, conocido por su estilo único y su habilidad multifacética en el terreno, ha llevado su energía contagiosa a su equipo en la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM).
Su participación en las Estrellas Orientales no solo es un regalo para los fanáticos dominicanos, sino también una oportunidad para Tatis de seguir puliendo sus habilidades en un entorno competitivo. La experiencia de jugar en casa, rodeado de sus compatriotas, ha fortalecido los vínculos comunitarios y ha inspirado a la nueva generación de jugadores en la isla.
Por su parte José Ramírez, estelar antesalista de los Guardianes de Cleveland, participó por 10 juegos con los Leones del Escogido dejando promedio de .219 con un jonrón.
“Jugar Inteligente”
Acuña lo ha repetido en varias oportunidades ante el continuo asombro del mundo del béisbol…”No es no jugar, es jugar de forma inteligente para evitar complicaciones”. A pesar de que los casos de Mauricio, Diaz y hasta el receptor de los Piratas de Pittsburgh, Endy Rodíguez prendan las alarmas, debemos recordar que son casos aislados, no son la norma.
El pasado 13 de noviembre, Rodríguez jugando para las Estrellas Orientales, tomando un turno al bate sufrió una molestia en el codo y tras la revisión se determinó que necesitaría para reconstruir el ligamento colateral cubital en el codo derecho y el tendón flexor derecho, por lo que los planes de tener a este prospecto detrás del plato todos los días en 2024 deberán ser modificados.
No existe mayor miedo para los peloteros latinos en Grandes Ligas que sufrir una lesión en cualquier instancia, que pueda comprometer sus carreras y el futuro de sus familias, incluso su ansiado destino por brillar a largo plazo en el mayor escenario, y este miedo es aún mayor cuando se juega pelota invernal porque según los estándares de hoy, los peloteros con contrato de Grandes Ligas no tendrían necesidad económica por jugar.
Sin embargo, son más los beneficios que deja una “inteligente” y sólida participación en la pelota invernal para los jugadores de béisbol, comenzando por el nivel competitivo y de dificultad mental que ofrece el espectáculo del béisbol caribeño. La diversidad de niveles de competencia, espíritu de competencia y tradiciones arraigadas de las franquicias proporcionan elementos de crecimiento para el pelotero que son en muchos casos las claves para elevar el juego a nivel de Grandes Ligas.
Decenas de miembros del Salón de la Fama de Cooperstown han brillado por la pelota invernal, así como cientos de jugadores estrellas en las Grandes Ligas han dejado su huella. Sin contar las oportunidades y carreras que se desarrollan de forma duradera fuera del béisbol de los Estados Unidos y que otorgan oportunidades de juego profesional para cientos de jugadores. Cada año, cada generación tiene la oportunidad de aprovechar las bondades y tradición de “nuestro béisbol”.
Son más los beneficios que los riesgos. ¿Vale la pena el riesgo? De forma calculada e inteligente…si. Al fin y al cabo, la vida es una sóla ¿No?
No hay forma de medirlo. Si desde Roberto Clemente, Willie Mays, Juan Marichal, Luis Aparicio fueron constantes animadores de la pelota del Caribe, hasta el actual MVP de la Liga Nacional Ronald Acuña Jr. se benefician y aportan a la pelota invernal…¿Por qué otros no habrían de hacerlo?
“Yo respeto a quien decida no hacerlo. Cada quien con lo suyo. A mi me beneficia jugar. Me ayuda a seguir desarrollando mis habilidades y talento” dice Acuña al respecto.
Impacto Social y Económico del Béisbol Invernal
Más allá del juego en sí, el béisbol invernal en el Caribe tiene un impacto significativo en la sociedad y la economía de la región. Los estadios se llenan de fanáticos apasionados, generando ingresos a través de la venta de boletos, mercancías y servicios relacionados con el turismo. Además, la presencia de estrellas de las Grandes Ligas en sus países de origen actúa como un catalizador para el desarrollo del deporte a nivel local.
El béisbol invernal en el Caribe no solo es un espectáculo deportivo; es una celebración de la identidad cultural y una plataforma para el crecimiento de las estrellas de las Grandes Ligas. Con jugadores como Ronald Acuña Jr. y Fernando Tatis Jr. regresando a sus raíces, el béisbol caribeño continúa brillando en la escena internacional y sigue siendo una cantera inagotable de talento y emoción y el peso de la participación de los peloteros, aunque conlleva siempre un riesgo para los que están en el terreno de juego, al fin es parte del juego. ¿Es frustrante para los que se ven afectados por lesiones? ¡Si claro! Pero lamentablemente las lesiones son parte del juego y no afectan a la mayoría.
Leonte Landino es editor en jefe de Diamante23.com y miembro de la Baseball Writers Association of America (BBWAA).
El béisbol es más que un deporte; es una pasión compartida por millones en toda América Latina. Cada vez que un jugador latinoamericano se destaca en las Grandes Ligas, es motivo de orgullo para toda la región.
Nuestro Editor en Jefe, Leonte Landino, Miembro de la Asociación Americana de Escritores de Béisbol (BBWAA) y Miembro del Comité de Electores del Salón de la Fama del Béisbol Latino, reveló su papeleta de votación para la Clase 2023. Cada elector puede votar por un máximo de 5 jugadores del pool de candidatos y serán electos los 5 jugadores con mayor cantidad de votos con un límite de tres de la misma nacionalidad en cada año.
A continuación los jugadores seleccionados en su papeleta.
Carlos Baerga: Un Gigante de Puerto Rico
Comenzamos con Carlos Baerga, una figura icónica de Puerto Rico. Baerga, con su destreza en el campo y su bateo imponente, dejó una huella indeleble en las Grandes Ligas. Durante sus 14 años en el béisbol de las Grandes Ligas, se convirtió en un tres veces All-Star, siendo parte fundamental de los éxitos de los Indios de Cleveland en la década de los 90.
José Canseco: El Pionero del Poder
José Canseco, un nombre que resuena en Cuba y más allá, cambió la forma en que vemos el poder en el béisbol. Su habilidad para conectar jonrones y robar bases lo convirtió en un ícono. Canseco dejó una marca imborrable en la historia del deporte y merece un lugar en el Salón de la Fama del Béisbol Latino.
Félix Hernández: “El Rey Félix” de Venezuela
Félix Hernández, conocido como “El Rey Félix” en Venezuela, dominó el montículo durante años. Ganador del Cy Young en 2010, su legado como uno de los mejores lanzadores latinos es innegable. Su consistencia y destreza en el juego merecen el reconocimiento de toda América Latina.
David Ortiz: El Inolvidable “Big Papi”
David Ortiz, el “Big Papi” de la República Dominicana, es una verdadera leyenda viviente. Con sus impresionantes jonrones y su carisma inigualable, cautivó a los fanáticos de todo el mundo. Su papel en los éxitos de los Medias Rojas de Boston es inolvidable, y su entrada al Salón de la Fama del Béisbol Latino sería un tributo merecido a su grandeza.
Orlando Cabrera: Un Defensor de Colombia
Cerramos con Orlando Cabrera, un campocorto colombiano que se destacó por su destreza defensiva y su capacidad para brillar en los momentos cruciales. Su contribución al béisbol latino es innegable, y su presencia en el Salón de la Fama sería un reconocimiento apropiado a su talento y dedicación.
Estos cinco jugadores han dejado una marca imborrable en el béisbol y han inspirado a generaciones enteras de fanáticos en toda América Latina. Su legado perdurará por siempre, y su presencia en el Salón de la Fama será un testimonio de su grandeza en el deporte.
¿Cuál es tu opinión? ¿Estás de acuerdo con su criterio de votos para 2023?
La 66 Serie del Caribe Miami 2024 se realizará el 1 al 9 de febrero venidero según se aprobó, a propuesta del Comité Organizador, en la primera Asamblea ordinaria de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC), realizada esta mañana en el IoanDepot Park, escenario de lo que se avizora como un certamen histórico.
En la reunión, donde también se conoció la fecha en que se pondrán a la venta los boletos para los 25 juegos que se disputarán, así como la manera de adquirirlos, estuvieron los Presidentes de las Ligas Miembros de la CBPC, Juan Antonio Flores Galarza de la Liga de Béisbol Profesional Puerto Rico Roberto Clemente (LBPRC), Giuseppe Palmisano, de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), Lic. Vitelio Mejía Ortiz Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM) y Carlos Manrique de la Liga ARCO Mexicana del Pacífico (LAMP), el puertorriqueño Yamil Benítez, presidente de la Confederación de Peloteros Profesionales del Caribe (CONPEPROCA) y de manera virtual lo hizo Jorge Bauzá, director técnico de la Serie del Caribe.
Junto a ellos estuvo la Sra. Caroline O´Connor, Presidenta de Operaciones de Miami Marlins, quien en sus palabras dejó claro el interés de esa organización para concretar una excelente Serie del Caribe, la que según dijo, “será una experiencia muy especial”.
Esta vez estuvo al frente de la Asamblea el Secretario Ejecutivo Antonio José Herrera. El venezolano lo hizo por pedido explícito del Comisionado Juan Francisco Puello Herrera, luego de que éste saludara a todos los participantes por videoconferencia.
El Licenciado Puello Herrera, quien por primera vez no pudo estar presente en una Asamblea a tiempo completo, forma parte de la delegación de la República Dominicana que participa hasta mañana viernes, en el Congreso Mundial de Derecho con sede en Nueva York, cuya próxima edición se realizará dentro de 2 años en la ciudad de Santo Domingo.
Por su parte la Directora del Comité Organizador Miami 2024 Sara Loarte y otros miembros de dicho Comité, actualizaron a los asistentes sobre todo el trabajo previo que ya se viene desarrollando para garantizar un certamen que alcanzará ribetes históricos.
También fueron ratificados los acuerdos de la pasada Asamblea extraordinaria, celebrada en Santo Domingo el pasado 13 de Julio cuando, de manera unánime, fue reelecto Juan Francisco Puello Herrera como Comisionado por un período de 4 años, y se aprobaron cambios en los estatutos, que “fortalecen los mecanismos de gobernabilidad y la unión de la Confederación”, según palabras del propio Comisionado.
Este jueves la Asamblea también aprobó unánimemente los cambios al reglamento de juego que se pondrán en vigor en Miami 2024, y que obedecen a la necesidad de reducir el tiempo de los partidos, tal como ocurre actualmente en MLB y MiLB.
Lo aprobado, a propuesta del Director del Torneo Serie del Caribe Jorge Bauzá, incluye la utilización de almohadillas de 11 pulgadas, la restricción a formaciones defensivas especiales, el límite de “tiempo” para el bateador, reducir el número de “reviradas” de los lanzadores por turno al bate, así como una enmienda al reglamento de entradas extras.
La Serie del Caribe Miami 2024 se realizará íntegramente en el IoanDepot Park, la casa de los Miami Marlins, con 3 juegos diarios. Se jugará por el sistema de todos contra todos, los cuatro primeros clasificarán a semifinales y tal como ocurrió en la pasada edición, junto al partido por el Campeonato, se disputará otro para determinar el tercer lugar.
Esta es la primera vez que una organización de Grandes Ligas “monta” la Serie del Caribe, lo que constituye otro paso de avance en los planes que, a futuro inmediato, se ha trazado la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe, que el próximo año estará cumpliendo el 75 aniversario de su fundación.
Con información de Prensa de la Confederación de Béisbol del Caribe.
En Santo Domingo, la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC) recibió hoy 27 de junio la visita de los representantes de la Federación Nicaragüense de Béisbol (FENIBA) en sus oficinas. Este encuentro marca un hito importante, ya que Nicaragua jugará como invitado por primera vez en la historia de la Serie del Caribe, que se celebrará en Miami en 2024.
El Comisionado de Béisbol del Caribe, Juan Francisco Puello Herrera, estuvo presente junto con el equipo de trabajo de la CBPC. Por parte de Nicaragua, asistieron Nemesio Porras y Ajax Delgado, presidente y vicepresidente de la FENIBA, respectivamente, así como Yves Hernández, asesor deportivo de la entidad.
En la reunión virtual también participaron Yamil Benítez, presidente de la Confederación de Peloteros Profesionales del Caribe (CONPEPROCA), y Andrew Formentini, en representación del Comité Organizador Miami 2024, entre otros.
Uno de los logros alcanzados en esta reunión fue el acuerdo final sobre la participación de Nicaragua en la próxima Serie del Caribe. En los próximos días, la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe enviará el acuerdo al país centroamericano.
La aprobación unánime de la presencia de Nicaragua como invitado en la Serie del Caribe Miami 2024 es un hecho histórico, ya que se celebrarán los 75 años de la fundación de la CBPC. Esta decisión fue tomada por la Asamblea de presidentes de la Confederación, siguiendo una propuesta del Comité Organizador.
Pero esperen…Las Federaciones Nacionales no pueden formar parte de la Confederación… ¿O si?
Hay que recordar que solamente las ligas profesionales y privadas pueden formar parte de este cónclave. Las ligas dependientes de Federaciones nacionales de béisbol, adscritas a la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol (WBSC), en teoría, no podrían participar al no tener la solvencia de corte privado y sustentable para mantener su presencia.
El propio Juan Francisco Puello Herrera envió una carta a la Liga Colombiana de Béisbol Profesional tan reciente como en Marzo de 2022, buscando interceder en las diferencias en el control general de la pelota colombiana, y de nuevo citó el tema de “dependencia gubernamental” como causa para la no afiliación de los cafeteros como miembros plenos de la Confederación. Rentería ha denunciado durante más de una década el pago de cuotas que superan los $100 mil dólares hacia este organismo como parte de su “afiliación pasiva” sin ver beneficios. Colombia fue invitada por primera vez en 2020 a última hora para llenar el hueco de Cuba en la sede de Puerto Rico, tras no poder obtener visas de entrada a Estados Unidos para los antillanos.
Pues tal parece que la memoria es corta en el seno de la Confederación del Caribe y la “Dependencia”, además abierta y celebrada del gobierno de Daniel Ortega, en este caso no es un inconveniente.
Juan Francisco Puello Herrera declaró por años que ni Panamá, ni Nicaragua, ni Colombia tenían solidez financiera, profundidad en el circuito, ni estadios óptimos para poder ser miembros de la Confederación. De hecho, desde 2007, Colombia a través de Edinson Rentería trabajó en las gestiones para pertenecer al ente y ante la constante negativa se jugó por varios años la Serie Latinoamericana, que incluyó a todos los países que recibían la puerta cerrada de la CBPC.
Uno de los puntos más álgidos era el tema del “profesionalismo”, es decir, tal y como funcionan los estatutos de MLB, las ligas profesionales de béisbol no mantienen relaciones de dependencia de gobiernos buscando no colocar en peligro la continuidad de su financiamiento en proporción al partido o líder de turno.
Sin embargo, la Federación Nicaragüense de Béisbol Aficionado (ahora Asociado) FENIBA, un ente dependiente al 100% del gobierno nacional de la nación centroamericana, tiene hoy las puertas abiertas de la Confederación del Caribe tras la sorpresiva reacción de consumo de la comunidad pinolera en la ciudad de Miami en el reciente Clásico Mundial de Béisbol, todo esto impulsado por los Miami Marlins, quienes tienen la licencia para montar y comercializar el evento en 2024.
La pregunta es: ¿Cuál es la diferencia de “dependencia gubernamental” entre Colombia, Nicaragua, Cuba o Venezuela? Incluso, el equipo de Curazao, invitado al evento es igualmente dependiente de su Federación. Es de resaltar que el Ministerio de Turismo de Curazao es un patrocinador de la temporada de los Miami Marlins.
¿Cuándo cambiaron los estatutos de la CBPC? Mientras sigan las inconsistencias, siguen las dudas alrededor del regimen de Puello Herrera que parece no tener fin.
Información de Prensa/CPBCfue utilizada en este reportaje.