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¡El Misticismo y encanto de la Postemporada! | Julio Sánchez Alvarado.

Medellín, Colombia – Disfrutar del béisbol y del deporte en general, tanto para el atleta que lo practica como para el fanático, es tan emocionante que incluso se convierte en una forma y estilo de vida. La mayoría de los aficionados adquieren sus respectivos abonos de cada temporada junto a familiares y amigos para asistir a la mayor cantidad de juegos posibles de cada campaña. Incluso, en los encuentros a los que no pueden asistir, ya sea desde algún lugar gastronómico o su hogar, disfrutan junto a familiares y amistades el mismo viaje a través de la radio o la televisión.

Este maravilloso mundo del béisbol y el deporte en general lo experimentan todos los involucrados, desde los dueños, directivos y jugadores de los equipos, hasta todos los trabajadores y aquellos que de alguna manera están relacionados con las organizaciones. Junto a amigos y familiares, así como aficionados y fanáticos, este encanto se despliega, especialmente durante los Play Off, y cada uno de estos grupos tiene su propio encanto particular.

Panorama al inicio de la post temporada 2023.

Cuando se trata de la post temporada, llega el momento culminante de cada campaña. Toda esta magia alcanza un clímax efervescente a niveles prácticamente inexplicables, generando pasiones que oscilan entre el sufrimiento y la celebración. Esta mezcla de adrenalina y emoción, de acuerdo a los resultados, desencadena sensaciones casi incontrolables de festejo y celebración, pero también de decepción y frustración. Es algo sencillamente sublime, y los Play Off de la campaña 2023 no han sido diferentes.

En la post temporada 2023, tres equipos llegaron con sus asientos asegurados como claros favoritos. Habían dominado y ganado sus respectivas divisiones de manera categórica con más de cien triunfos en la campaña regular. Los Bravos de Atlanta lideraron con 104 victorias, seguidos por los Orioles de Baltimore con 101 y los Dodgers de Los Ángeles con 100. Cabe destacar que los Rays de Tampa Bay quedaron en la frontera con 99 victorias.

Sin embargo, por diferentes factores, no siempre se refleja en los Play Off lo demostrado en los 162 juegos de la temporada regular. No siempre ganan los equipos con las nóminas más caras, ni las novenas que cuentan con la mayor cantidad de peloteros considerados superestrellas y destacados.

El dominio en la temporada regular no garantiza el éxito en la post temporada.

Un claro ejemplo de esto es la post temporada 2023. Los Bravos de Atlanta fueron líderes absolutos en hits conectados con 1543, en promedio de bateo colectivo con un Average de .276, en cuadrangulares con 307 (empatando el récord de más jonrones en una temporada, impuesto por los Mellizos de Minnesota en 2019), en OBP con .344, Slugging con .501, en OPS con 845 y en carreras anotadas con 947.

Para ponerlo en su justa dimensión, los Bravos en 2023 contaron con siete peloteros que conectaron más de 20 cuadrangulares, de los cuales 5 conectaron más de 30, tres más de 40 y uno con más de 50. Los Bravos, con las extraordinarias actuaciones del venezolano Ronald Acuña Jr., así como los norteamericanos Matt Olson y Spencer Strider, eran los favoritos indiscutibles para llegar y ganar la Serie Mundial, pero ni siquiera lograron llegar a la serie de campeonato de la Nacional.

Por otro lado, los campeones de la división central de la Liga Nacional, los Cerveceros de Milwaukee, fueron los líderes absolutos en efectividad con 3.71, al igual que los Rays de Tampa Bay, que lideraron en WHIP. Sin embargo, ambos conjuntos fueron eliminados en las series de comodines de 2023.

Lo que sucedió con los Orioles de Baltimore también es sorprendente, ya que en 162 juegos de temporada regular no perdieron una serie ni fueron blanqueados en casa. Sin embargo, fueron barridos y blanqueados en la serie de comodines en el Oriole Park at Camden Yards.

La realidad de alcanzar los anhelados 100 triunfos por equipo en una campaña.

Lograr 100 triunfos por equipo en una temporada es una señal clara de una campaña exitosa, pero por alguna razón, está lejos de garantizar el éxito en la post temporada.

Los Cachorros de Chicago en el año 1906 y los Marineros de Seattle en 2001 son los equipos que ostentan el récord de más triunfos en una misma campaña, con 116. Incluyendo el año 2023, ya son 101 equipos que han logrado ganar 100 o más triunfos en temporada regular. De ellos, 37 ganaron la Serie Mundial. Esto arroja un resultado sorprendente, ya que apenas el 37% de los equipos con un impresionante desempeño, al punto de lograr 100 o más triunfos en una campaña, lograron ganar la Serie Mundial. Menos de la mitad de los equipos que ganaron 100 o más encuentros en una campaña lograron mantener su buen desempeño en la post temporada.

No es la primera vez que dos equipos o más logran ganar 100 o más juegos en una temporada regular. De hecho, en los últimos años, esta tendencia va en aumento.

En el año 2019 se estableció un récord al respecto cuando por primera vez cuatro equipos lograron 100 o más victorias en una misma temporada (Astros 107, Dodgers 106, Yankees 103 y Mellizos 101), hazaña que se repitió en el año 2022 (Dodgers 111, Astros 106, Bravos y Mets 101). Al igual que en el presente 2023, hubo tres equipos con 100 o más triunfos. Lo mismo sucedió en 2021 (Gigantes de San Francisco 107, Dodgers de Los Ángeles 106 y Rays de Tampa Bay 100).

Desmitificando a los bien denominados “Caballos Negros” o Comodines.

No han sido pocas las veces en las que algunas novenas, a pesar de no contar con el favoritismo, han logrado imponerse ante la supuesta superioridad del rival en la post temporada, a pesar del dominio y la tendencia del claro favorito en la temporada regular. Un ejemplo

de esto es el caso de los Rojos de Cincinnati en 1990, cuando se impusieron a los poderosos Atléticos de Oakland, por mencionar solo uno.

Esta circunstancia se ha vuelto más notable en la era de los comodines, desde los sorprendentes Marlins de Florida en 1997, quienes en calidad de Wild Card ganaron la Serie Mundial.

No obstante, desde la temporada de 1995 en la que se introdujo la figura del “Comodín” o “Wild Card”, solo seis equipos han logrado alzarse con el título de la Serie Mundial.

Solo 6 de los equipos comodines han ganado la Serie Mundial en los 28 años que han tenido la oportunidad, sin incluir el año 2023. Esto significa que hasta el momento, los comodines o wild cards han conseguido imponerse y ganar el clásico de octubre en un 21%, lo que representa un dominio muy bajo que no alcanza ni la cuarta parte de efectividad. Esta estadística es un claro indicativo de que las novenas ganadoras de sus respectivas divisiones en temporada regular suelen extender su dominio a la post temporada.

Sin embargo, para el presente 2023, hay un 75% de posibilidades de que un equipo comodín se alce una vez más con la Serie Mundial, ya que 3 de los 4 equipos que disputan las series de campeonato arribaron a la post temporada en condición de Wild Card.

¿El formato de los Play Off tiene alguna incidencia en los resultados?

Varias voces se han levantado en contra del actual formato de post temporada de las Grandes Ligas. Cuatro de los seis mejores campeones divisionales se ausentan durante las series de comodines, ya que son sembrados automáticamente en las series divisionales y toman algunos días de descanso.

Este descanso se puede interpretar de dos maneras opuestas. Por un lado, hay quienes consideran positivo el actual formato de post temporada porque las dos novenas de cada liga con más victorias automáticamente se siembran en las series divisionales, superando la primera fase de Play Off. Además, durante el lapso de entre 3 y 4 días mientras se desarrolla la serie de comodines, sus lanzadores descansan, mientras que los pitchers de los rivales que avanzan desde la primera fase de las instancias definitorias, en teoría, llegan a las series divisionales con sus brazos más desgastados.

Por otro lado, hay quienes perciben el actual formato de Play Off como contraproducente para los equipos que descansan en la primera fase y se clasifican automáticamente para las series divisionales, que son los dos equipos con mejor desempeño durante la temporada regular de cada liga. La razón de este concepto es que, hipotéticamente, estos equipos pierden el ritmo de juego durante el descanso, especialmente los bateadores, quienes en teoría pierden el timing ofensivo, mientras que las novenas ganadoras de las series de comodines no.

Es un formato de post temporada muy similar al que se emplea en la Nippon Professional Baseball (NPB), en la que los dos mejores equipos de la temporada regular de cada liga (Liga Central y Liga del Pacífico) avanzan directamente a la instancia definitoria de cada liga, esperando que los equipos de segundo y tercer lugar de su respectivo circuito definan quién será su rival.

Tanto la Liga Central como la Liga del Pacífico están conformadas por seis equipos cada una y al culminar la temporada regular de 144 juegos por equipo, los conjuntos líderes de cada liga se proclaman campeones.

La post temporada está conformada por tres fases: las Series Climax de cada liga, que cuentan con dos series cada una, y la Serie Japón (considerada la Serie Mundial de la NPB).

En la primera fase de la Serie Climax de cada liga (Liga Central y Liga del Pacífico), se enfrentan los equipos que terminaron en segundo y tercer lugar, es decir, el segundo contra el tercer lugar de la Liga del Pacífico y el segundo contra el tercer lugar de la Liga Central.

Los equipos ganadores de esta primera fase de Play Off clasifican a la fase definitoria de la Serie Climax, donde enfrentan al equipo campeón de su respectiva liga, que, por su condición de campeón, clasificó directamente hasta esta instancia una vez culminada la temporada regular.

Luego, los ganadores de la segunda fase de la Serie Climax de cada liga (Central y Pacífico) se enfrentan en la Serie Japón (Serie Mundial de la NPB).

A lo largo de la historia del juego, ha habido muchas ocasiones en las que los equipos han clasificado en tiempos diferentes a las etapas definitorias, especialmente en las Series del Caribe, por ejemplo.

Enfocándonos en las Grandes Ligas, ha sucedido cuando en las Series de Campeonato de la Liga Americana y de la Liga Nacional, en una de ellas hubo barrida en cuatro juegos y en la otra fue necesario jugar un séptimo encuentro. Esto ha provocado el descanso de los equipos que lograron la clasificación a la siguiente instancia por barrida.

Sin embargo, el desempeño de los equipos no siempre está ligado a estos días de descanso o falta de ellos, lo que analizaremos en la segunda y última entrega.

La pasión por el Extra Bases | Julio Sánchez Alvarado.

Medellín, Colombia – El béisbol es una disciplina deportiva tan compleja, diversa y emocionante que tres aficionados pueden disfrutar juntos de un mismo encuentro, pero cada uno puede deleitarse especialmente con un aspecto particular del juego.

Existen aficionados que disfrutan del buen pitcheo, y solían tener la garantía de hacerlo cuando los exponentes eran estadounidenses como Roger Clemens, Randy Johnson, Curt Schilling, Greg Maddux, John Smoltz, Dave Cone, Mike Mussina, el japonés Hideo Nomo, el dominicano Pedro Martínez, el cubano Orlando “El Duke” Hernández, el venezolano Johan Santana, y algunos de los actuales como Max Scherzer, Gerrit Cole y Spencer Strider, por mencionar solo a algunos de los destacados del pitcheo.

Otros aficionados disfrutan del buen juego defensivo y han disfrutado con la combinación de doble plays entre el boricua Roberto Alomar y el venezolano Omar Vizquel, el cubano Rey Ordoñez y el venezolano Edgardo Alfonzo, o con las hazañas en los jardines del estadounidense Ken Griffey Jr. y, más recientemente, del boricua Javier “El Mago” Báez.

Pero también están aquellos que disfrutan del juego ofensivo. En lo que respecta a la ofensiva, se puede dividir en dos categorías: la ofensiva de altos promedios y la ofensiva de batazos de largo alcance.

En cuanto a la ofensiva de altos promedios en las Grandes Ligas, nombres como el panameño Rod Carew, los estadounidenses Tony Gwynn y Wade Boggs, el japonés Ichiro Suzuki, y los venezolanos Miguel Cabrera, José Altuve y Luis Arráez se destacan como principales exponentes. Sin embargo, en lo que respecta a los grandes batazos, este es quizás el aspecto que más pasión despierta en el béisbol. Tanto es así que, en su momento, una encuesta en Las Mayores determinó que la mayoría de los aficionados preferían ver un jonrón o incluso un swing fallido del cubano José Canseco, en lugar de un hit conectado por los estadounidenses Tony Gwynn y Wade Boggs.

Por lo tanto, no es difícil entender por qué el jonrón es considerado el rey de los batazos. No obstante, a la gran mayoría también le agradan los extra bases en general, incluyendo los dobles y los triples, ya que esto es prácticamente una exclusividad de los “Sluggers”.

Existe una seducción, un encanto especial en el cuadrangular por encima del hit, doble o triple. Esto se ha notado a lo largo de la historia, ya que los amantes del béisbol recuerdan con facilidad al máximo jonronero de todos los tiempos, así como al Slugger con más cuadrangulares en una sola temporada, e incluso el número exacto de esa cifra. Esto no sucede de la misma manera en cuanto a los récords de hits, dobles y triples.

En este sentido, aunque el cuadrangular es el rey de los batazos, de acuerdo a las estadísticas, el batazo más difícil de lograr es el triple. Se puede afirmar que el doble y el cuadrangular están más o menos en el mismo rango de dificultad, siendo quizás menos exigente conectar un doble (tubey) que un cuadrangular (tetrabase).

Para ponerlo en contexto, revisemos las siguientes estadísticas de Grandes Ligas, tanto de por vida como por temporada:

  • Pete Rose lidera la lista de hits conectados de por vida con 4,256, mientras que el japonés Ichiro Suzuki ostenta el récord de más inatrapables bateados en una sola temporada con 262 (año 2004).
  • Tristam Speaker es el líder en dobles conectados de por vida con 792, mientras que Earl Webb mantiene el récord de más batazos de dos bases logrados en una misma temporada con 67 (año 1931).
  • Sam Crawford es el líder en triples conectados de por vida con 309, mientras que Chief Wilson es quien más batazos de tres bases ha logrado en una misma campaña con 36 (año 1912).
  • Barry Bonds es el líder en jonrones conectados de por vida con 762 y también en una misma temporada con 73 (año 2001).

Según estas estadísticas, el triple es el batazo más difícil de lograr, teniendo el doble de dificultad que un doble o un cuadrangular. Esto destaca que cualquier conexión que permita al bateador-corredor lograr dos o más bases, es decir, un extra base (doble, triple o jonrón), es más difícil de lograr que un hit (un imparable de una base).

Si consideramos que conectar un extra base es más difícil que un sencillo, podemos entender la complejidad de lograr batear un extra base. Para ponerlo en perspectiva, basta con recordar que los peloteros que logran batear 3 hits en 10 turnos al bate se consideran muy buenos hiteadores.

En la temporada 2023 de Grandes Ligas, el líder en extra bases conectados fue el estadounidense de ascendencia canadiense Freddie Freeman con 90, es decir, ningún bateador logró despachar 100 extra bases. Un análisis más detallado nos muestra que el venezolano Ronald Acuña Jr., el propio Freeman y el también venezolano Luis Arráez fueron los únicos bateadores en conectar más de 200 hits cada uno, con 217, 211 y 203, respectivamente:

  • Freddie Freeman: 111 imparables y 90 extra bases (59 dobles, 2 triples y 29 jonrones).
  • Ronald Acuña Jr.: 137 inatrapables y 80 batazos de más de una almohadilla (35 dobles, 4 triples y 41 cuadrangulares).
  • Luis Arráez: 160 conexiones de una sola base y 43 extra bases (30 dobles, 3 triples y 10 vuelacercas).

Hasta la fecha, solo 21 peloteros han logrado conectar más de 1,100 extra bases en sus carreras en Grandes Ligas, con 7 de ellos superando las 1,200, 6 superando las 1,300 y solo 3 superando las 1,400:

  • Hank Aaron: 1,477 extra bases.
  • Barry Bonds: 1,440 extra bases.
  • Albert Pujols: 1,405 extra bases.
  • Stan Musial: 1,377 extra bases.
  • Babe Ruth: 1,356 extra bases.
  • Willie Mays: 1,323 extra bases.
  • Alex Rodríguez: 1,275 extra bases.
  • Ken Griffey Jr.: 1,192 extra bases.
  • David Ortiz: 1,192 extra bases.
  • Rafael Palmeiro: 1,192 extra bases.
  • Lou Gehrig: 1,190 extra bases.
  • Frank Robinson: 1,186 extra bases.
  • Carl Yastrzemski: 1,157 extra bases.
  • Miguel Cabrera: 1,155 extra bases.
  • Adrián Beltré: 1,151 extra bases.
  • Ty Cobb: 1,137 extra bases.
  • Tristram Speaker: 1,131 extra bases.
  • Manny Ramírez: 1,122 extra bases.
  • George Brett: 1,119 extra bases.
  • Ted Williams: 1,117 extra bases.
  • Jimmie Foxx: 1,117 extra bases.

Hasta la temporada regular de 2023, solo 12 peloteros en la historia de las Grandes Ligas han logrado conectar 100 o más extra bases en una sola temporada. El estadounidense de ascendencia alemana George “Babe” Ruth es el líder con 119 extra bases (44 dobles, 16 triples y 59 jonrones) en el año 1921. Otros destacados en esta lista incluyen a Lou Gehrig, Barry Bonds, Chuck Klein, Todd Helton, Sammy Sosa, Albert Belle, Stan Musial, Hank Greenberg, Rogers Hornsby, Luis González y Jimmie Foxx.

Es importante destacar que varios jugadores estuvieron cerca de alcanzar las 100 extra bases en una temporada pero se quedaron en 99, como Larry Walker, Carlos Delgado, Albert Pujols y Derreck Lee.

Además, solo tres jugadores han logrado la hazaña de conectar 100 o más extra bases en dos temporadas: Lou Gehrig (en 1927 y 1930), Chuck Klein (en 1930 y 1932) y Todd Helton (en 2000 y 2001). También, en tres temporadas diferentes, dos o más jugadores han logrado despachar 100 o más conexiones de dos o más bases, destacando las hazañas en 1930, 1932 y 2001.

Lograr batear 100 o más extra bases en una temporada de Grandes Ligas es una de las hazañas ofensivas más difíciles de alcanzar, lo que demuestra la complejidad de lograr este tipo de conexiones. Incluso jugadores notables, como Mark McGwire, Roger Maris, Aaron Judge, Brady Anderson, Greg Vaughn, Ken Griffey Jr., Alex Rodríguez, David Ortiz, Giancarlo Stanton y Pete Alonso, no lograron alcanzar las 100 extra bases en temporadas con 60 o más jonrones.

Sin embargo, estamos en una era de notables Sluggers en la historia del béisbol, lo que hace probable que en un futuro cercano veamos a uno o más de los actuales Sluggers superar la marca de las 100 extra bases en una temporada, y así continuarán haciendo historia en las Grandes Ligas.

Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com y miembro de Club 11:11. Puedes contactarlo en su correo electrónico: juliosanchezalvarado@gmail.com

Todos queríamos ser como Miguel Cabrera | Abel Flores

Denver, Colorado – El 18 de abril de 1983, nacía en Maracay, Venezuela, una leyenda del béisbol que marcaría una época en el deporte. Miguel Cabrera, conocido cariñosamente como “Miggy”, debutó en las Grandes Ligas el 20 de junio de 2003 con los Florida Marlins, y hoy, el 1 de octubre de 2023, se retira de una carrera deportiva que ha dejado una huella imborrable en la historia del béisbol y muy particularmente en Venezuela.

Desde sus primeros pasos en el béisbol venezolano en 2006, cuando se unió a los Tigres de Aragua, Miguel Cabrera se convirtió en el ejemplo a seguir para todos los niños y jóvenes de Venezuela. Su ascenso meteórico en las Grandes Ligas y su innegable talento lo hicieron una figura icónica en su país natal. Todos querían ser como Miguel Cabrera, y no era para menos.

Los logros en la carrera de Cabrera son impresionantes y hablan por sí solos. Ganó su primer campeonato de la Serie Mundial en 2003, cuando aún era un joven prometedor y en aquella Serie Mundial le bateó un jonrón al mítico Roger Clemens. A lo largo de su carrera, fue seleccionado para el Juego de las Estrellas en 12 ocasiones y se destacó como líder en diversas categorías estadísticas de la Liga Americana. Destacan sus títulos como líder de jonrones (2008, 2012) y líder de carreras impulsadas (2010, 2012), así como sus cuatro campeonatos de bateo (2011, 2012, 2013, 2015), y sus dos MVP de la Liga Americana (2012, 2013).

Uno de los hitos más notables en la carrera de Cabrera fue la conquista de la Triple Corona en 2012. Este logro lo convirtió en uno de los pocos jugadores en la historia del béisbol en lograr tal hazaña, liderando la liga en promedio de bateo, jonrones y carreras impulsadas en una misma temporada. También se hizo merecedor del prestigioso Premio Hank Aaron de la Liga Americana en dos ocasiones (2012, 2013) y del Bate de Plata en siete oportunidades (2005-2006, 2010, 2012-2013, 2015-2016).

Pero más allá de las estadísticas y los títulos, Miguel Cabrera se destacó por su pasión y amor por el juego. Su ética de trabajo incansable y su compromiso con la excelencia lo convirtieron en un modelo a seguir no solo para los jóvenes venezolanos, sino para todos los amantes del béisbol alrededor del mundo. Su presencia en el terreno de juego era sinónimo de entrega y dedicación.

Hoy, al momento de su retiro, Miguel Cabrera deja un legado imborrable en el béisbol. Con 3.174 hits, se encuentra en el puesto 16 de la lista de todos los tiempos. Sus 1.881 carreras impulsadas lo sitúan en el puesto 12 de todos los tiempos. Sus 511 jonrones lo colocan en el puesto 25 de la lista histórica, y sus 627 dobles lo ubican en el lugar 13 de todos los tiempos. Estas estadísticas son un testimonio de su impacto en el juego y su lugar en la historia del béisbol.

Miguel Cabrera, con su humildad y pasión por el béisbol, se ha ganado el cariño y admiración de millones de fanáticos alrededor del mundo. Su legado perdurará por generaciones, y su nombre está destinado a figurar en el Salón de la Fama del Béisbol, como el mejor atleta en toda la historia de Venezuela. Hoy, decimos adiós a una leyenda, pero su recuerdo y su influencia seguirán vivos en cada campo de béisbol y en cada corazón de los que alguna vez soñamos con ser como Miguel Cabrera.

Abel Flores

Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021 

Aportes del béisbol y el deporte mundial contra la violencia familiar y social | Julio Sánchez Alvarado

Medellín, Colombia – Una vez realizado el análisis sobre la “violencia doméstica, agresión sexual y abuso infantil en el béisbol, el deporte mundial y la gran complejidad detrás de tan oscuro aspecto”, no es menos importante y necesario colocar sobre la mesa los aportes del béisbol y el deporte mundial en familias y sociedades, en contra de esta anomalía del ser humano en los cinco continentes.

Luego de haber realizado este análisis, es fácil comprender que más de uno pudo tergiversar y con razón, la influencia del deporte en las familias y sociedades o haberse generado la impresión de que en la actualidad, la práctica del deporte es perjudicial porque genera escenarios que incitan a la violencia en los atletas profesionales. Nada más lejos de la verdad.

La génesis

En este caso, la génesis no es otra que el propio ser humano y es desde este punto del que se debe partir. Por naturaleza, el ser humano comienza a comunicarse desde que es bebé, tiempo en el que solo tiene la capacidad de expresarse a través de lloriqueos y berrinches, para alertar de que tiene hambre, tiene sueño pero no puede dormirse o hizo alguna necesidad fisiológica y necesita ser limpiado y cambiado de indumentaria, se siente mal a causa de un virus o enfermedad, e incluso por alguna incomodidad a causa de la temperatura del ambiente, picadas de zancudos o cualquier otra inconformidad.

Una vez que el bebé es niño, entre los dos y siete años de edad, cuando en primera instancia logra comunicarse a través de señas y gemidos pero que luego aprende a hablar y a comunicarse a través de la palabra, los lloriqueos y berrinches de cuando se era bebé no desaparecen, por el contrario, se incrementan y trascienden en malacrianzas, groserías y hasta pataletas en el suelo. No es algo que sucede en el 100% de las personas pero sí en una notable mayoría. Han sido nuestros padres quienes en el tiempo de nuestra niñez, sabiamente nos han corregido de esas actitudes y reacciones, sin embargo, eso no es necesariamente algo malo o por lo menos no del todo, tampoco hay que sacarlo de contexto.

No es sino hasta los siete años de edad, que está determinado que el ser humano cuenta con el suficiente raciocinio, el razonamiento a un nivel apto que le permite discernir e identificar con su propio libre albedrío, sobre lo que es bueno y lo que es malo, lo que se debe y lo que no se debe, aspectos que tampoco logran desarrollar a plenitud de forma independiente, sino por medio de los mayores dedicados a su formación y crianza. Basta con recordar que el niño en general no tiene pena o vergüenza, tampoco tiene miedo, razón por la cual, son los padres quienes sin intención primaria, les infunden estas sensaciones porque los protegen y advierten de los peligros que no son capaces de anticipar.

Esta naturaleza del ser humano trasciende hasta su adultez y desde lo básico, que ya hemos analizado, podemos identificar que en las familias y sociedades, existen dos tipos o estilos de seres humanos:

  1. Aquellos que ante cualquier hecho, situación o circunstancia, su primera reacción es el enfrentamiento y la confrontación, con la finalidad de hacer prevalecer su razón, lo que generalmente se efectúa a través de una clara agresión verbal. Son tipos de personas intransigentes, impulsivas que no entienden de razón, que oyen pero no escuchan. Si esto sucede entre dos o más personas que reaccionan de esta manera, la posibilidad de que esta comunicación trascienda de una agresión verbal a una agresión física por golpes, armas blancas o armas de fuego es demasiado alta.
  2. Aquellos que ante cualquier hecho, situación o circunstancia, su primera reacción es la comunicación y el entendimiento, que derive a la identificación y el análisis del asunto entre dos o más personas involucradas, con el propósito de alcanzar la solución, restándole valor a quien pueda tener la razón y sí el darle un gran valor a la razón del hecho sin importar de quién provenga. Desde este tipo de personas, es extremadamente difícil que situación o circunstancia alguna, trascienda a algún tipo de violencia.

Probablemente en las familias y sociedades proliferen el tipo de personas número dos pero lamentablemente prevalecen las personas del primer tipo, por lo que hasta se puede llegar a aseverar de que vivimos en sociedades tóxicas.

¿Y la formación familiar, académica y social qué?

Lo más asombroso del asunto, es que la mayoría de las personas en la actualidad, cuentan con una adecuada formación familiar y académica pero es evidente que hasta nuestros días, no ha sido suficiente.

En este sentido, parece necesario determinar si se requiere implementar una política intensa de formación familiar y ciudadana, a través del sistema de educación académico y de los medios de comunicación, así como por medio de los centros de devoción, con la finalidad de que los feligreses realicen una mejor interpretación de sus respectivas religiones en función de la convivencia pero volvamos al tema, la influencia positiva del deporte y específicamente del béisbol en las familias y sociedades.

Aporte del béisbol y el deporte mundial contra la violencia doméstica y social

No es un secreto que las grandes sociedades y naciones se construyen en base a la educación familiar y académica. Sin embargo, el entretenimiento en la vida de toda persona es justa y necesaria, situación que dificulta para mantener a la juventud alejada del tiempo de ocio.

Al igual que en la educación académica, la práctica de cualquier otra actividad cultural, deportiva (cualquiera de sus disciplinas), o artística (canto de cualquier género musical, toque de cualquier instrumento musical, teatro, ballet, danza, bailes, artes plásticas, dibujo y pintura), son actividades formativas para el ser humano extraordinarias.

Enfocándonos en la práctica del deporte, y con más razón en el béisbol, por considerar que es una de las disciplinas deportivas más hermosas pero a la vez más difícil y compleja de ejecutar, cuando los niños y jóvenes asisten a las clases y prácticas, aprenden a cumplir horarios, a formar parte de una cadena de mandos, a seguir órdenes de sus instructores, a competir, a esforzarse y sacrificarse para mejorar cada día, así como a convivir y compartir entre compañeros de equipo, a respetar y apreciar a sus compañeros, rivales, familiares de los compañeros, instructores, al juego y a su vez, a generar una autoestima fortalecida.

Trascender como atleta en el béisbol y en el resto de las disciplinas deportivas, al punto de lograr ser profesionales, lo que significa ser atletas del más alto rendimiento, requiere de dedicación, sacrificios y notables esfuerzos, lo que generalmente significa para estos deportistas, mantenerse alejados de la vida nocturna y de los vicios, con un propósito claro y metas establecidas, cuidando y mejorando lo mejor posible el cuerpo y la mente, claves para el éxito, ya que son sus principales y mejores herramientas de trabajo.

Conscientes de su horizonte, de lo que tienen por delante, desarrollan sus vidas enfocados en la familia, educación académica, el béisbol u otra disciplina deportiva, junto a entretenimientos alejados del ocio y los malos vicios pero esto sucede casi exclusivamente en aquellas personas que cuentan con una apropiada y adecuada formación familiar, de fuertes valores y principios, con fortaleza espiritual e inteligencia emocional.

La mayoría de los atletas profesionales y muy específicamente los peloteros, logran trascender del amateurismo al profesional, gracias al incansable apoyo de sus padres, instituciones educativas y sociales, así como academias deportivas dedicadas exclusivamente a la formación de jóvenes con vocación, visión e intención de hacer vida a través del deporte.

Sin embargo, en la mayoría de los países latinoamericanos proliferan los jóvenes que a temprana edad tienen dificultades familiares e influencias de terceros, se escapan de sus clases colegiales o universitarias y hasta abandonan sus estudios para dedicar la mayor parte de su tiempo al ocio, a ocupar este tiempo en malos hábitos que no edifican y hasta los destruyen en todo sentido. No obstante, algunos de ellos por suerte, cuentan con cualidades y habilidades tan notables, que los hacen destacar en alguna disciplina deportiva, lo que les permite convertirse en profesionales de la práctica del deporte, en este caso del béisbol y a través de este juego como profesión, se logran regenerar completamente y rescatar sus vidas.

Son situaciones de vidas muy complejas y difíciles, ya que aunque la mayoría de ellos logran definitivamente desarrollar vidas plenas y exitosas, personal y profesionalmente por medio de la práctica del béisbol profesional, otros desdichadamente, en algún punto de sus carreras y sus vidas vuelven a desviarse del camino y finalmente el destino los alcanza.

Cuestión de mercados

Lo que varía e influye en la actualidad, es la manera de manejarse del atleta profesional, en medio de una industria deportiva que genera enormes ganancias y acceso a una vida al más elevado nivel, derivada del impacto de sus mercados, con todo y lo que esto conlleva, los cambios abruptos de las diferencias culturales entre sociedades y en el enfoque y perspectiva de vida de cada pelotero.

Insisto, el béisbol sigue siendo el mismo, lo que ha variado notablemente son sus mercados o la manera en que ha evolucionado el béisbol como industria.

Para colocarnos en contexto, el buen lanzador cubano Diego Seguí es un buen ejemplo de ello, gracias a su carrera realizada en la Major League Baseball y en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional.

El relevista y abridor diestro Diego Seguí jugó en Grandes Ligas entre 1962 y 1975 con Atléticos de Kansas City, Atléticos de Oakland, Pilotos de Seattle, Cardenales de San Luis y Medias Rojas de Boston, logrando una última temporada en el Big Show en el año 1977 con los Marineros de Seattle, extendiendo su carrera en la Liga Mexicana de Béisbol (LMB), con las novenas de Cafeteros de Córdoba, Broncos de Reynosa, Leones de Yucatán y Bravos de León hasta el año 1984.

A lo largo de su carrera, jugó paralelamente en la Liga Invernal de Venezuela (Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP)), entre las temporadas de 1962-1963 y 1982-1983 con Industriales de Valencia, Leones del Caracas, Llaneros de Portuguesa y Tigres de Aragua.

Luego de haberse retirado como pelotero activo, Seguí quedó muy arraigado a Venezuela y en una de sus visitas declaró a la prensa venezolana que el haber jugado en Estados Unidos y Venezuela de manera simultánea, le permitió realizar una carrera y vida exitosa porque gracias a ello, mantuvo una solidez económica que le permitió sacar adelante a su familia con un muy buen nivel de vida, lo cual no hubiera logrado de no haber jugado en la LVBP y solamente haber hecho carrera en la MLB.

Y es que hasta mediados de la década de los 90, casi el 100% de los peloteros importados en las Ligas Invernales del Caribe eran jugadores establecidos en Las Mayores y jugaban toda la temporada regular y post temporada en el Caribe, para terminar de redondear un buen año económico, ya que la MLB aún no se había convertido en la industria billonaria de la actualidad. Era otro mercado, tanto en Grandes Ligas como en las Ligas Invernales del Caribe, tiempo en el que si bien los peloteros vivían bien de su profesión, no tenían acceso a los enormes ingresos y grandes lujos de la actualidad pero el béisbol continúa siendo el mismo.

Los enormes mercados deportivos han generado ganancias nunca antes imaginadas, trastocando incluso la esencia social porque no son pocos los que coloquen en tela de juicio, el hecho de que los deportistas profesionales tengan ingresos económicos infinitamente superiores a médicos, enfermeros, docentes, policías, militares, bomberos e incluso de trabajadores del aseo urbano, quienes cuidan a la humanidad de ahogarse en su mayor y mejor producción, “la basura”, y es que en la escala de la necesidad e importancia social en todo el mundo, los profesionales del deporte están por debajo de muchas profesiones, pero no hay que olvidar que es un dinero muy bien logrado por los profesionales del deporte, no solo por sus capacidades y realidades de sus mercados, sino porque el aporte del deporte profesional a la humanidad es definitivamente indiscutible, como principal y mejor industria del entretenimiento universal.

Conclusión

La vida a través del deporte es extraordinaria, mucho más en el deporte profesional, en este caso en el béisbol, tanto para el atleta como para familiares y amistades cercanas. Desde su esencia, la práctica del deporte en general y específicamente en el béisbol profesional, lo que genera a todo jugador son beneficios, todo el acceso que brinda este estilo de vida, como por ejemplo hacer una familia del equipo al que pertenece, a través de las relaciones interpersonales con los demás peloteros, incluso con los jugadores de las novenas rivales, lo que también sucede con coaches, directivos y hasta periodistas, formando fuertes vínculos sociales, amistades que generalmente se forjan entre las familias de cada uno de ellos.

Este estilo de vida se suscita en todas las ligas profesionales de la mayoría de las diferentes disciplinas deportivas colectivas y muy probablemente con lazos más fuertes en el béisbol. Al final de cuentas, terminamos afinando y arribando al mismo resultado, que todo depende de la formación familiar, académica y social, que sin importar los mercados y los estilos de vida, mantienen al hombre por la buena senda sin importar la profesión que ejerza, gracias a los valores y principios inculcados, lo que por suerte sucede en la mayoría de las personas, aunque lamentablemente, en el camino algunos pierdan el propósito y el rumbo, enfocándose en conocer a plenitud el precio de todo, pero olvidando en el camino el valor de cada cosa.

Julio Sánchez Alvarado es miembro de Club 11:11 y columnista de Diamante 23. Puedes contactarlo a través de su Correo electrónico: juliosanchezalvarado@gmail.com

Parte II: Violencia doméstica en el béisbol y la gran complejidad de tan oscuro aspecto. | Julio Sánchez Alvarado.

NOTA EDITORIAL: Esta es la parte II de II de un trabajo especial de violencia doméstica de Julio Sánchez Alvarado, exclusiva de Diamante23.com

Medellín, Colombia – Culminamos este recorrido para lograr identificar a plenitud las potenciales razones por las desviaciones inapropiadas en los atletas profesionales y, más específicamente, en los peloteros, que los llevan a incurrir de manera errada en actos de violencia doméstica, agresión sexual o abuso infantil.

Educación académica y familiar.
No es un secreto para nadie que la adecuada formación familiar y académica son claves en el ser humano para convivir adecuadamente en familia y en la sociedad.

En Estados Unidos, las principales ligas profesionales deportivas MLB, NBA, NFL, NHL y MLS se nutren anualmente de jóvenes talentos que años más tarde son quienes conforman los rosters de cada uno de los equipos que conforman dichas ligas, a través de un Draft Universitario y Colegial.

Estos atletas logran desarrollar de forma paralela sus estudios académicos (colegiales y universitarios) junto a sus carreras deportivas amateurs, a través del sistema deportivo que está incluido en el sistema académico de Estados Unidos. De esta manera, las organizaciones de cada disciplina profesional deportiva garantizan seleccionar cada año lo mejor de lo mejor del deporte nacional amateur y, a su vez, atletas íntegros muy bien educados académicamente. Esto generalmente supone individuos integrales que también cuentan con una buena formación familiar y social.

Aunque en un menor porcentaje, cada año también son drafteados jóvenes talentos de Academias Deportivas nacionales e internacionales en cuanto a Estados Unidos se refiere. Sin embargo, ninguna de las dos vías es garantía de nada en el futuro de los jóvenes que a temprana edad firman como profesionales del deporte porque el cambio de vida desde el amateurismo hasta el profesionalismo en estas industrias billonarias es generalmente de un gran contraste, si se quiere, hasta dramático y extremista incluso para los atletas estadounidenses. Esto se debe a que el sueldo mínimo en Grandes Ligas excede los 500 mil dólares anuales, el sueldo promedio es de 4 millones 600 mil dólares y las súper estrellas ya alcanzan acuerdos multimillonarios y multianuales que sobrepasan los 10 años de servicio por más de 300 millones de dólares.

Lo mismo sucede en Estados Unidos y Europa con el Fútbol, el Baloncesto y otros deportes, pero continuemos enfocados en el Béisbol y, más específicamente, en Grandes Ligas.

El brusco choque cultural
El Draft universitario anual que realiza la MLB no incluye Universidades internacionales, y hay que considerar que el 25% de peloteros que anualmente conforman Las Mayores provienen de Academias Deportivas con base en Latinoamérica. Para ellos, el escenario es más complejo aún, probablemente hasta sombrío.

Algunos de los peloteros latinoamericanos que han jugado en Las Mayores lo han logrado sin haber pasado por una completa educación académica y formativa. Incluso, buena parte de ellos prácticamente han sido rescatados por el Béisbol, misma situación que ha sucedido en otros tantos atletas latinoamericanos que han logrado triunfar en otras disciplinas deportivas como el Fútbol y el Baloncesto.

A pesar de la monumental influencia norteamericana en todo el mundo y de manera muy especial en los países del Caribe, así como en México, no es un secreto para nadie lo difícil que resulta adaptarse a la vida en Estados Unidos porque el choque cultural, aunque no lo parezca, termina siendo enorme para todos los extranjeros, que después de haberse criado y formado en sus respectivos países, arriban ya siendo adultos a la Gran Unión Americana. Esto es especialmente significativo para los jugadores latinoamericanos y, de manera muy significativa, para los cubanos que arriban al país de las barras y las estrellas directamente desde la mayor de Las Antillas. El contraste en cuanto a estilos, sociedades y sistemas de vida es enorme entre ambas naciones.

Cambio de vida radical para los peloteros
Con tantos cambios radicales en la vida de estas personas, que sí, ciertamente son atletas profesionales, pero en cada uno de ellos hay un ciudadano, un hijo, un sobrino, un nieto, un padre, un tío, un novio, un esposo, un amigo, una persona que, además de trabajar, también necesita entretenerse en actividades extras laborales. De repente, su vida cambia en todos los aspectos, con ingresos económicos exorbitantes a los que no estaban acostumbrados, con un repentino éxito deportivo que sorpresiva y rápidamente los convierte en vedettes familiares, sociales, nacionales e internacionales. También con un súbito acceso a lujos y actividades a los que no estaban familiarizados ni acostumbrados por su alto costo. Estas extravagancias generalmente vienen acompañadas de excesos, de pretendientes femeninas y amigos por conveniencia por doquier, a los que se les hace espinoso seleccionar apropiadamente, en medio de tantos cambios y tantas excentricidades.

Cuando se trata de peloteros latinos, hombres muy jóvenes de poca edad y experiencia de vida, que en su mayoría firman como profesionales a los 16 años de edad, son prácticamente aún unos niños. Con tantos cambios tan abruptos en tan poco tiempo, algunos de ellos provenientes de familias y sociedades humildes, estos cambios de vida se convierten en cargas muy pesadas de controlar y dominar apropiadamente, que los aleje lo más posible de incurrir en este tipo de fallas.

Política contra la Violencia Doméstica, Abuso Sexual y Agresión Infantil de Major League Baseball.
El éxito de la MLB (así como de las demás ligas profesionales deportivas billonarias de Estados Unidos y Europa) radica en ser un triunfante circuito rentado deportivo, con una muy sólida base en sus departamentos administr

ativos y legales. Desde el año 2015, la Major League Baseball (MLB) y la Major League Baseball Players Association (MLBPA) establecieron una “Política conjunta contra la Violencia Doméstica, Agresión Sexual y Abuso de Menores”.

Este es un completo programa que intenta no solamente mantener a los peloteros lo más enfocados posible para resguardarlos de sí mismos y que tengan la oportunidad de lograr carreras longevas como peloteros activos, sino también en resguardar a la persona que hay en cada jugador de Béisbol profesional y a sus familiares. Se enfoca en lograr los siguientes aspectos:

  • Asumir una postura firme contra la violencia doméstica, la agresión sexual y el abuso de menores.
  • Proteger los derechos legales y procesales de los Jugadores.
  • Brindar asistencia a las víctimas y sus familiares, especialmente información y orientación hacia los recursos disponibles.
  • Reconocer que los jugadores también pueden ser víctimas en relaciones íntimas.
  • Enfatizar la importancia de la educación y la prevención, incluida la capacitación en base a esta política.
  • Utilizar los métodos y recursos de tratamiento terapéutico más eficaces para los agresores, así como para las víctimas de abuso.
  • Facilitar programas terapéuticos para los Jugadores y la imposición de una sanción disciplinaria apropiada a los jugadores.

Desde entonces, 19 peloteros han sido acusados de violar esta política, de los cuales 14 han sido jugadores latinoamericanos, lo que puede ser un claro reflejo de lo que hasta aquí se ha expresado al respecto.

Lo bueno es que este es un programa muy completo que no se enfoca exclusivamente en demandar y castigar. También consiste en reformar, mejorar e incluso hasta reintegrar porque la MLB realiza su propia investigación y sus acciones en torno a los peloteros que han incurrido en estas faltas, que consisten en aplicar la política de violencia doméstica, agresión sexual y violencia infantil ajustada a cada caso y de forma independiente a la injerencia policial y judicial del estado al respecto.

Violencia doméstica, agresión sexual y abuso infantil, cáncer social universal del que ninguna liga deportiva profesional escapa.
Destacamos la MLB en este sentido no solo porque en este contenido nos hemos enfocado más en el Béisbol que en otras disciplinas deportivas en cuanto a Violencia Doméstica, Agresión Sexual y Abuso de Menores, sino porque la MLB es pionera universal en cuanto a esta política se refiere.

A raíz del caso de Ray Rice en el año 2014 (grabado mientras golpeaba a su esposa en un ascensor), la NFL implementó su propia política al respecto, que incluye castigos y suspensiones de una cantidad considerable de juegos e incluye vetos indefinidos.

La NBA inició en el año 2017 su política de violencia doméstica, agresión sexual y abuso a menores. Es la disciplina deportiva que quizás menos casos ha presentado al respecto y, hasta ahora, no ha castigado a ningún latinoamericano. La NHL y la MLS por su parte, a estas alturas aún no han creado políticas y/o medidas de violencia doméstica y social.

Apenas en el mes de Mayo del año 2020, la FIFA comenzó a tomar conciencia del problema. Fue entonces cuando anunció una alianza con la Organización Mundial de la Salud y la Comisión Europea denominada Safe Home, la cual apenas es una campaña comunicativa que ha utilizado a estrellas de Fútbol en retiro y activos. Esta campaña se enfocó en enviar contenidos informativos a cada una de las 211 asociaciones miembro de FIFA, con la finalidad de estimularlos a implementar políticas para tratar estas situaciones en sus medios.

No es necesario mencionar a los peloteros que hasta el momento han sido acusados de violencia doméstica, agresión sexual o abuso infantil en Grandes Ligas, ni la gran cantidad de atletas profesionales del Fútbol, Boxeo, Baloncesto, Fútbol Americano, Rugby y más disciplinas deportivas que lamentablemente han incurrido en estas fallas. La lista es bastante larga, por lo que se espera que absolutamente todas las Ligas Profesionales Deportivas se apeguen a las políticas que en contra de estos hechos de violencia aplican a un muy buen nivel la MLB y la NBA, aunque aún les quede margen por mejorar.

Conclusión.
En la actualidad, con tantos recursos por parte de las organizaciones deportivas y de los atletas profesionales, este cúmulo de factores que se concatenan con una gran posibilidad de generar actos indebidos, efectos negativos a hombres de poca edad y experiencia que provienen de países latinoamericanos, no sería descabellado que la política contra la violencia doméstica, agresión sexual y abuso infantil por parte de las Grandes Ligas incluya en su programa un capítulo introductorio y preventivo para los latinoamericanos desde sus primeros tres años en calidad de profesionales de la práctica del Béisbol.

Sin embargo, al final de cuentas, siempre terminarán siendo más efectivos al respecto la buena formación familiar y social que todos los recursos que se puedan dedicar en cualquier industria deportiva para mejorar tan delicado asunto. Aquellos buenos valores de familia que nos mantienen lejos del alcohol, drogas, negocios ilícitos, juegos de apuestas, hombres de mala influencia y mujeres de la mala vida, tal y como reza aquel viejo adagio, “no apuestes en caballos lentos ni en mujeres rápidas”. Valores que hacen parte de la mayoría de hombres y mujeres y que los mantienen remotos de realizar cualquier actividad indebida que desvía al ser humano de ser digno y honorable. Nada extraordinario, ya que son aspectos ampliamente conocidos en la mayoría de las sociedades.

Julio Sánchez Alvarado es miembro de Club 11:11 y columnista de Diamante 23. Puedes contactarlo a través de su Correo electrónico: juliosanchezalvarado@gmail.com

PARTE I: Violencia doméstica en el béisbol y el deporte mundial: La complejidad de tan oscuro aspecto | Julio Sánchez Alvarado.

NOTA EDITORIAL: Esta es la parte I de II de un trabajo especial de violencia doméstica de Julio Sánchez Alvarado, exclusiva de Diamante23.com

Medellín, Colombia – Abundan las opiniones y comentarios despectivos en torno a peloteros y atletas profesionales de otras disciplinas deportivas que han malogrado e incluso truncado sus destacadas carreras debido a haber incurrido en acciones de agresión social y/o familiar.

Antes de avanzar y profundizar al respecto, es obligatorio señalar que no es una situación aislada y exclusiva del deporte profesional universal, sino una circunstancia de una minoría social en general que sobresale en los medios de comunicación cuando sucede en figuras públicas reconocidas, como políticos, artistas y atletas profesionales. Esta condición magnifica este tipo de mal comportamiento en los seres humanos que trabajan en estas industrias. Lamentablemente, estos hechos suceden con más frecuencia en las familias y sociedades por personas comunes que no son reconocidas públicamente, más a menudo de lo que todos quisiéramos.

Cada deportista profesional involucrado en una circunstancia de este tipo, además de atravesar por una situación tan penosa y difícil que ninguna persona en sus plenos sentidos quisiera vivir, es señalado con un sinfín de improperios y con cierta razón, ya que la mayoría de nosotros considera estos hechos totalmente inaceptables e incomprensibles. Parecería que estos actos son ejecutados más por animales que por personas, a pesar de que estas últimas cuentan con al menos un poco de raciocinio, es decir, con un porcentaje inferior de razonamiento apropiado, sentido común y el deber ser de las cosas que se espera de un ser humano promedio.

¿Cómo es posible que personas que han logrado trascender profesionalmente en disciplinas deportivas admirables en todo el mundo y que ganan altos ingresos por su oficio pierdan completamente el control y se vean involucrados en estos actos nefastos de los que han sido protagonistas? ¿Cómo es que, como seres humanos, no tienen la capacidad de discernir en determinado momento para darse un tiempo, respirar y tomar la decisión correcta para no dañar sus carreras, sus vidas y las de terceras personas? ¿Acaso es que viven sus vidas al mismo ritmo y con la misma adrenalina con la que ejecutan sus destrezas deportivas, y por ello no son capaces de controlar sus impulsos en momentos de rabia? ¿Qué hay detrás de todo esto cuando se trata de violencia en el deporte profesional?

La génesis

Varias de las disciplinas deportivas, como el fútbol, el rugby, el fútbol americano, el fútbol australiano, el baloncesto, el voleibol, el hockey sobre hielo, el cricket, el sóftbol y el béisbol, así como las disciplinas deportivas individuales, como el tenis, el boxeo, el ciclismo, el automovilismo y el motociclismo, por mencionar algunas, sin olvidar cualquier disciplina deportiva olímpica, como la equitación, el atletismo y la natación, han evolucionado de tal manera que de alguna forma han modificado la perspectiva y hasta los estilos de vida en familias, sociedades y naciones.

Dicha evolución ha sido tal que, hasta la década de los años 80, la mayoría de los padres de familia prohibían a sus hijos dedicarse a la práctica del deporte, ya que generalmente con esa actividad descuidaban y, en ocasiones, terminaban abandonando los estudios. Esta era la razón por la cual, en la mayoría de los países latinoamericanos, se llegó a tener el concepto generalizado de que el deporte era para vagos.

Este concepto no estaba tan fuera de lugar porque para los jóvenes de aquel entonces, después de lograr firmar como profesionales en una disciplina deportiva, el porcentaje de los que lograban triunfar era muy bajo. Otros veían truncadas sus carreras deportivas por lesiones, colocándolos en un escenario de mucha incertidumbre y dificultad en cuanto al futuro se refiere, ya que la mayoría había abandonado su formación académica. Así, se perdía la posibilidad de lograr una carrera universitaria que les permitiera convertirse en profesionales, ingenieros, médicos, abogados, licenciados o militares.

Sin embargo, varias ligas profesionales de las diferentes disciplinas deportivas que se realizan en conjunto, especialmente las más populares y comerciales, han producido entre los atletas, clubes y selecciones nacionales, ídolos y ejemplos a seguir a un nivel tan significativo que se convierten en símbolos, emblemas e incluso embajadores de los países. Llegan a formar parte de la idiosincrasia de las naciones, generando millones de aficionados y fanáticos. Este fenómeno ha convertido a las ligas profesionales de estas disciplinas deportivas en industrias altamente lucrativas, muchas de ellas millonarias y otras billonarias, lo que ha cambiado radicalmente la perspectiva general en cuanto a la práctica del deporte se refiere.

La vida a través del deporte

En la actualidad, no son pocos los padres que desean que sus hijos nazcan con un balón, raqueta, volante, guantes o bates en sus manos y pies debido a la buena vida que pueden llegar a desarrollar los atletas profesionales y, en consecuencia, sus familias. Esto se debe a que las ligas profesionales deportivas en todo el mundo se han convertido en corporaciones de grandes dimensiones en medio de fuertes mercados, impulsadas principalmente por los medios de telecomunicaciones, lo que permite a los profesionales del deporte obtener robustos ingresos por sus desempeños.

Es el sueño dorado: vivir haciendo deporte y que se les pague en enormes proporciones, generando un alto estilo de vida e incluso extravagante. Pero lo mejor aún, sin carencias propias ni para sus familias y recorriendo el mundo en la práctica de su oficio.

Pero no todo es color de rosa, ni todo es como lo pintan. Si bien el dinero genera tranquilidad, bienestar, estabilidad y satisfacciones de manera significativa en la vida del ser humano, no necesariamente garantiza la felicidad. Además, en un alto porcentaje, más dinero también se traduce en más problemas. En el deporte profesional, incide mucho la base educativa, tanto familiar como académica, así como la manera en que está concebida cada disciplina deportiva, las diferencias culturales y el entorno del atleta profesional.

Concepción de las disciplinas deportivas y la influencia de ello en los atletas

Considerando algunas de ellas, el fútbol americano, el fútbol australiano y el rugby, por ejemplo, son disciplinas deportivas que se realizan una vez por semana. Esto permite a los deportistas profesionales de estas disciplinas la posibilidad de dedicar un mayor porcentaje de su tiempo a compartir con sus familiares y amigos durante las temporadas.

El fútbol, por su parte, está concebido para ejecutar sus juegos un máximo de dos veces por semana, lo que aún brinda tiempo disponible a los atletas para compartir con sus familias y socializar.

El baloncesto y el voleibol, en cambio, se practican entre dos y cuatro juegos por semana, lo que reduce considerablemente el tiempo disponible para los deportistas profesionales de estas disciplinas para dedicarlo a su vida familiar y social.

Parecería no ser gran cosa, pero no es una vida sencilla. No se trata exclusivamente de las jornadas en las que hay juegos oficiales de los clubes a los que estos profesionales del deporte pertenecen, sino que también se deben incluir las jornadas de prácticas en los días que no hay juegos en el calendario. Además, están los viajes incluidos durante las temporadas en los encuentros que los equipos realizan como visitantes, que son exactamente la mitad del calendario. Si estos profesionales además forman parte de las selecciones nacionales de sus países, el itinerario anual se vuelve más extenso, exigente y agotador.

La notable diferencia entre el béisbol y el resto de las disciplinas deportivas

Si hablamos del béisbol, la situación se torna mucho más compleja, ya que es una disciplina deportiva que está concebida para realizar entre seis y siete juegos por semana, es decir, todos los días. Esto se traduce en un tiempo extremadamente reducido para los peloteros profesionales dedicar a cualquier actividad fuera de su oficio, lo que convierte al béisbol en una profesión demasiado absorbente. De hecho, no son pocos los que comparan las carreras profesionales de los jugadores de béisbol con la carrera militar, tanto por los rangos que se alcanzan a lo largo de ambas carreras profesionales como por el tiempo que ambas exigen.

En el sistema de la Major League Baseball, incluyendo las Ligas Menores, los peloteros dedican entre siete y ocho meses al año de manera ininterrumpida a la práctica de este deporte, sin fines de semana para compartir en la playa, fincas, viajes o sencillamente encuentros familiares o sociales. Esto también sucede en las Ligas de Corea y Japón, así como en la Liga Mexicana de Béisbol.

Los peloteros se establecen en una ciudad determinada con sus respectivas familias, generalmente luego de haber superado todo el proceso de formación por el sistema de Ligas Menores y después de haber logrado mantenerse con éxito durante sus primeros dos o tres años en Grandes Ligas con un equipo determinado. Establecerse de esta manera en la ciudad del equipo y organización al que pertenecen, toma alrededor de ocho o diez años aproximadamente desde que firmaron como profesionales.

Por si fuera poco, a lo largo de cada temporada (entre siete y ocho meses al año), son 25 peloteros, junto con el Cuerpo Técnico, el personal del equipo, incluyendo prensa, fisioterapeutas, kinesiólogos, médicos, departamento de sabermetría y más, que comparten diariamente ese período de tiempo en el Club House, el Dugout, el terreno de juego, los buses y los hoteles. Son 25 hombres que se traducen en 25 personalidades, con todo lo que esto significa: vanidades, egos, acciones y reacciones, imposiciones e incluso tensiones internas.

Sin embargo, hasta mediados de los años 90, era una situación que, de cierta manera, se les facilitaba controlar a los managers porque en su mayoría eran veteranos ex jugadores de edad avanzada que infundían un notable respeto. Además, el sueldo de los peloteros era similar al de los coaches y dirigentes.

La actualidad es totalmente diferente. Los managers y los coaches apenas superan en edad a los jugadores, y, por si fuera poco, los peloteros cobran millones de dólares, con ingresos muy superiores a los de sus dirigentes (managers y coaches). Esto hace más compleja la labor gerencial, la posibilidad de imponer jerarquías y patrones de mando para lograr una armonía permanente entre tantos caracteres juntos y durante tanto tiempo.

Sumando el exceso de dinero con el que cuentan los peloteros y las tentaciones que ofrecen las ciudades a gran escala, se suman a todo este escenario rachas de bajos rendimientos deportivos, compañías sociales inapropiadas, inestabilidad y tensiones familiares. Es una bomba de tiempo que no todos los peloteros están preparados para afrontar adecuadamente.

Por estas razones, muchos peloteros han perdido la posibilidad de lograr carreras de muchos años en Grandes Ligas u otros circuitos rentados, ya que han perdido el enfoque en el camino. Otros tantos tenían el potencial para realizar sobresalientes carreras que pudieron haber culminado en el Salón de la Fama de la MLB, pero también desviaron su camino. Un porcentaje menor incluso incurrió en violencia doméstica, agresión sexual o abuso infantil.

Julio Sánchez Alvarado es miembro de Club 11:11 y columnista de Diamante 23. Puedes contactarlo a través de su Correo electrónico: juliosanchezalvarado@gmail.com

MLB: Ohtani por otra improbable hazaña: Liderar en Triples y Jonrones | Leonte Landino

VOCES DEL DIAMANTE

BRISTOL, CONNECTICUT – Dentro de la rica historia del béisbol, se han forjado hazañas extraordinarias que iluminan la habilidad y versatilidad de los jugadores en el diamante. Entre estas gestas notables, hay una que emerge como un resplandor especial: liderar una liga tanto en jonrones como en triples en una misma temporada. Esta hazaña, que conjuga la potencia del bateo con la velocidad en las bases, ha sido conquistada por solo unos pocos elegidos a lo largo de la historia del deporte.

La élite de jugadores que ha logrado esta proeza incluye a cuatro miembros distinguidos del Salón de la Fama: Jim Bottomley, Mickey Mantle, Willie Mays y Jim Rice. Estas leyendas del béisbol dejaron una huella imborrable, demostrando destrezas excepcionales tanto en sus poderosos swings como en su agilidad para recorrer las bases. Además, se mantiene en la memoria del juego la figura de un antiguo protagonista, Harry Lumley, quien deslumbró en los albores del siglo XX al lograr un logro similar en su año de novato con los Brooklyn Superbas de 1904.

Un capítulo que resalta con gran significado es el año 1955, cuando tanto Mickey Mantle como Willie Mays conquistaron esta hazaña en sus respectivas ligas. Mantle, reconocido por su enfoque en los jonrones, sorprendentemente encabezó la lista de triples en su liga, exponiendo su velocidad en el juego. Por su parte, Mays, ya distinguido como líder en triples, continuó brillando en este aspecto mientras su carrera evolucionaba en San Francisco.

Otro jugador que se erige en este relato es Jim Bottomley, cuyo legado cautivó a los aficionados durante seis años consecutivos (1924-1929) gracias a su particular “triple doble”. Este término, que alude a dobles dígitos en triples, dobles y jonrones, se convirtió en sinónimo de la versatilidad y el dominio que Bottomley ejercía en múltiples facetas del juego. Sus sobresalientes actuaciones lo llevaron a liderar diversas categorías en la Liga Nacional, como hits, dobles y carreras impulsadas, estableciendo un estándar impresionante de excelencia. Es precísamente este uno de los factores que en 1974 fue elevado a Cooperstown por el Comité de Veteranos.

El año 1978 también añade un relato fascinante a esta narrativa. En ese período, Jim Rice lideró la Liga Americana tanto en jonrones como en triples, además de otras tres categorías. La capacidad de Rice para impactar en diversas áreas del juego subrayó su influencia en el campo y su contribución a la tradición de jugadores excepcionales.

Esta rara combinación de poder y velocidad fue rescatada en 2021 por Shohei Ohtani emergió como una figura notable al acercarse a esta hazaña. Aunque lideró la Liga Americana con apenas 8 triples, compartió el liderazgo de las Grandes Ligas con David Peralta de los Diamondbacks y Bryan Reynolds de los Piratas. En esa temporada, Ohtani, con 46 jonrones, se vio superado únicamente por Vladimir Guerrero y Salvador Pérez, quienes lograron 48 jonrones cada uno.

No es sólo tener velocidad en las bases lo que conlleva a un triple. Es la habilidad y el “tino” de leer la bola viva en el terreno y poder extender un batazo hacia la tercera base. Muchos, y me incluyo, llegarán a la conclusión de que el triple es el batazo más difícil de conseguir y más aún por parte de bateadores de poder, quienes por lo general son lentos en las bases, o no tan veloces como otros que pueden resultar líderes en el departamento de batazos de tres bases.

¡Pero para Ohtani no hay moldes!

Ahora, en la temporada del 2023, Shohei Ohtani ha tejido un nuevo capítulo de su asombroso dominio en el terreno de juego. Hasta la jornada del viernes 4 de agosto, Ohtani se alza en la cima de las Grandes Ligas con un extraordinario total de 40 jonrones, manifestando su descomunal poder en el bateo. Sorprendentemente, comparte el liderato en triples con 7, exaltando su destreza y valentía en las bases. Esta conjunción excepcional de habilidades sitúa a Ohtani en una posición privilegiada para acariciar la elusiva hazaña de liderar en ambos rubros en una sola temporada, reavivando la esencia de los grandes de antaño y prolongando la tradición de excelencia en el béisbol.

Sin embargo, lo que personalmente me deja boquiabierto cada vez que Ohtani pisa el terreno es el elemento de sorpresa único que emana de él. A pesar de que he tratado de predecir sus hazañas ya sea desde el bate o el montículo, Ohtani siempre logra sorprenderme con algo nuevo, algo que nunca antes había presenciado en mi vida como seguidor del béisbol. Este jugador polifacético parece tener la capacidad de reinventarse en cada aparición, manteniéndonos a todos al filo de nuestros asientos y alimentando la emoción que rodea su deslumbrante talento.

En este contexto, los co-líderes de Ohtani en la estadística de triples resaltan como ejemplos singulares. En la Liga Americana, sobresale Bobby Witt Jr., cuya versatilidad combina velocidad, habilidad de contacto y esporádicos destellos de poder, con 18 jonrones en la temporada para los Royals.

En la Liga Nacional, también compartiendo 7 triples, figuran Ketel Marte de los Diamondbacks y Jake Cronenworth de los Padres. Ambos jugadores comparten rasgos similares a Witt Jr., siendo ejemplos palpables de versatilidad en el terreno de juego.

Pero cuando evalúo y considero a Shohei Ohtani, la velocidad no es precisamente su punto más fuerte, ni es el factor que suele destacar en el terreno. Aunque no es el atributo más llamativo de su juego, indudablemente está presente. Ohtani ha logrado robar 13 bases en la temporada, un logro impresionante para un jugador que lidera la liga en jonrones y que, además, ostenta un destacado récord de 9-5 con un sobresaliente promedio de efectividad (WHIP) de 1.06 en el montículo. Esta combinación sobresaliente de poder, velocidad y destrezas en el montículo afianza su posición como uno de los jugadores más notables y completos en la historia reciente del béisbol.

En resumen, la hazaña de liderar una liga en jonrones y triples en la misma temporada resplandece como un testimonio conmovedor de la destreza multifacética de los jugadores de béisbol a lo largo de la historia. Desde las hazañas de figuras legendarias hasta los esfuerzos notables de contemporáneos, esta distinción sigue siendo un hito deseado y respetado en el mundo del béisbol, que celebra la unión de fuerza y velocidad en el juego. Cada vez que Shohei Ohtani se lanza al terreno, el elemento sorpresa que lo envuelve se suma a la magia del béisbol, recordándonos la impredecible maravilla de este deporte. Con su capacidad excepcional para superar expectativas y desafiar lo convencional, Ohtani está dejando una huella única en la historia del béisbol, una huella que nos deja asombrados y ansiosos por lo que aún está por venir.

Leonte Landino es Jefe Editorial de Diamante23.com y Miembro de la Asociación de Escritores de Béisbol de América. Puedes contactarlo y seguirlo vía twitter (X) en @leontelandino

MLB: Los Yankees de “los Judges y Higashiokas” | Abel Flores

VOCES DEL DIAMANTE

DENVER, COLORADO – Los New York Yankees son el equipo más famoso, ganador, millonario y representativo en la historia de las Grandes Ligas ¿quién podría decir lo contrario? Lógicamente si se intenta ser honesto y objetivo creo que ni sus más acérrimos rivales podrían decir lo contrario. Pero también sabemos que los Yankees o se aman o se odian, no hay medias tintas.

En la segunda semana de julio los Yankees visitaron Denver en una serie interliga que no se daba desde 2016 en el Coors Field en Colorado. Durante esos tres días pude constatar lo que tantos peloteros han dicho reiteradamente: “que jugar en los Yankees es diferente”, “que no se es un verdadero grandeliga hasta jugar con los Yankees”, “que la presión en los Yankees es máxima” y “que la prensa y fanaticada neoyorquina no tienen paciencia”. Todo esto es muy cierto.

Pude ver un roster de jugadores plagado de estrellas como Aaron Judge, DJ LeMahieu, Gleyber Torres, Giancarlo Stanton, Domingo Germán y Gerrit Cole, entre otros, pero a su vez hay jugadores que están muy por debajo del rendimiento según su rol en el equipo.

Entrevista exclusiva de Abel Flores con Gleyber Torres en su visita a Denver en 2023

Falta balance entre “estrellas” y “consagrados”

Para explicar mi hipótesis debemos reflexionar lo siguiente. A motivo de este artículo hay tres tipo de jugadores en Las Mayores:

“Las estrellas”, a ellos ya los mencioné arriba. Son jugadores que tienen los números, la presencia y el liderazgo. Como ya dije los Yankees tienen varios de estos porque como se sabe los Yankees son los Yankees y tienen chequera. Contra “las estrellas” yo no tengo objeción.

“Los estándar” que básicamente son todos aquellos que forman parte de un roster, es decir hablo en general del 100% de los peloteros y que en ningún momento quiero insinuar que no merecen estar en MLB, porque entre ellos hay muchos jóvenes, rookies, prospectos etc. Los Yankees como todos los demás equipos están repletos de este tipo de jugadores a quienes se les da y dará la oportunidad y que según las estadísticas la mayoría de ellos solo jugarán en Grandes Ligas durante 4 temporadas en promedio. Tampoco critico a este grupo de peloteros.

Y llegamos al grupo en cuestión: “los consagrados” o quienes deberían estar ya consagrados en la organización y con la fanaticada. Estos son todos aquellos que tienen más de cinco temporadas en MLB -y hasta con los Yankees- pero tienen un rendimiento igual o peor que un pelotero “estándar”.

Problemas en la receptoría

Uno de estos consagrados que más me llama la atención es el receptor Kyle Harris Higashioka, de 33 años y quien tiene siete temporadas con los Yankees. Hoy no sabemos si es el catcher titular o el banca y batea para AVG .206 en su carrera. ¿Por qué está en los Yankees? Porque claramente no se destaca ni por batear bien ni por defender bien en ninguna de sus 7 temporadas. Tampoco es el futuro de la franquicia porque tiene 33 años. Se le juzga fuerte porque está en los Yankees, ese es el contexto. En alguna otra franquicia quizás hasta sería una referencia.

El otro receptor es José Treviño, de 30 años, jugando su sexta zafra en MLB y quien batea en 2013 para AVG. 210, con un AVG de .241 de por vida, y de quien no sabemos tampoco si es el titular o el suplente. Entre los caretas no sabemos quién guía a quién, quién será el sucesor de quién, ni quién tiene más o menos responsabilidad ni a la defensiva ni a la ofensiva. ¿Falta de planificación o mala planificación?

Se culpa mucho a los lanzadores de los Yankees, y cada quien tiene que asumir su responsabilidad, pero quienes llaman el juego y analizan al bateador de turno son los receptores. Un buen catcher está para ayudar y mejorar a sus lanzadores. ¿Quién asume la responsabilidad de la receptoría de ese equipo que siempre dice “que no ganar la Serie Mundial es un fracaso”?

Un equipo que quiera ir por el campeonato tiene que tener una receptoría bien cubierta porque en este deporte el pitcher y el receptor -solo estos dos jugadores me atrevo a decir sin temor a equivocarme- influyen en más del 50% del juego, y quizás me quedo corto.

Por todo esto y más no es casualidad que aquellos gloriosos Yankees del milenio tenían al gran receptor boricua Jorge Posada.

Los Yankees en 2023 son un equipo con un tercio de estrellas que hacen bien su trabajo, otro tercio son novatos con mucho talento a desarrollar, pero el último tercio son jugadores que están llamados a ser “consagrados” pero rinden peor que los prospectos. ¿Dónde está la granja?

Otro tema que me inquietó al cubrir a los Yankees durante tres juegos, y les confieso que la razón es que también quedé muy impactado por el documental “The Captain” sobre la carrera del Salón de la Fama Derek Jeter, es que me da la impresión que varios jugadores de los Yankees pareciera que no fueran yankees de corazón, como si esa camiseta fuese una más del montón. Pero esto es material para otro artículo.

Abel Flores es periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021

MLB: El “Salvaje” Oeste está en la Nacional y será más agresivo en la segunda mitad | Julio Sánchez Alvarado.

VOCES DEL DIAMANTE

MEDELLÍN, COLOMBIA – Hasta ahora, el “Salvaje Oeste” ha resaltado más en el oeste de la Liga Nacional, de eso no cabe dudas especialmente porque lo que ha sucedido hasta éstas alturas de campaña, ha sido muy diferente a lo que se pronosticaba desde el inicio.

Tomemos en cuenta que entre los cinco contrincantes, los dos favoritos no han logrado calzar apropiadamente sus zapatos, un gallo tapado que inesperadamente se montó en la cima y de ahí costó mucho bajarlo, y finalmente un cuarto que su “gigante” adjetivo parecía quedarle grande porque en principio parecía que no, pero ya a éstas alturas como que siempre sí.

Entonces repasemos el “Salvaje Oeste”  de la Liga Nacional, con estadísticas al 18 de Julio.

DODGERS DE LOS ÁNGELES:

Si los Astros de Houston han sido los principales protagonistas del oeste de la Americana, Los Dodgers de Los Ángeles lo han sido en el Oeste de la Nacional y como si hubiera sido escrito por un libretista cinematográfico, al igual que los siderales en la Americana, los esquivadores tuvieron un arranque de temporada y una primera mitad un poco complicada, con un rendimiento por debajo de sus proyecciones. 

Sin embargo, lograron recuperar la senda ascendente a tiempo y ya para el reinicio de temporada, luego de la pausa del Juego de Estrellas superaban por un juego a los Diamantes de Arizona en la cima de la división, con 52 ganados y 38 perdidos.

Ofensivamente llegaron a la pausa del Juego de Estrellas con tres peloteros con más de 20 cuadrangulares (Mookie Betts 26, JD Martínez 22 y Max Muncy 21), Fresddie Freeman con 17, Wll Smith con 13, además de Chris Taylos y James Outman con 11, razón por la que para la mañana de 18 de Julio con 152 Vuelacercas ostentan ser el segundo equipo más jonronero de la Nacional y de ambas ligas. No es un equipo robador de bases pero ofensivamente muy oportuno, empatado con Bravos de Atlanta con 495 carreras impulsadas como líderes del viejo circuito y terceros entre ambas ligas.

Un equipo que para la mitad de campaña cuente con cuatro peloteros con más de 50 Carreras Impulsadas y tres de ellos más de 60 (el cubanoamericano JD Martínez y Moockie Betts con 62 cada uno, Freddie Freeman con 61 y Max Muncy con 53), así como Will Smith y James Outman con 46 y 40 respectivamente, debe estar encaminado a Postemporada. 

Los dirigidos por Dave Roberts cuentan con una de las mejores ofensivas, una alineación muy balanceada a pesar de que definitivamente resintieron las salidas de Jason Turner y Trea Turner, e incluso de Cody Bellinger pero que tiene aún espacio para mejorar ofensivamente porque Chris Taylor está regresando de lista de lesionados, Jason Hayward está produciendo más que de costumbre y el venezolano David Peralta ya comenzó a calentar, a producir luego un lento inicio de campaña.

En cuanto al pitcheo se refiere, nuevamente Klayton Kershaw ha liderado la rotación de abridores y con la mejor Efectividad de Grandes Ligas (10-4, 2.55 de ERA y 1.04 de WHIP), respaldado por el buen trabajo de Dustin May (4-1, 2.63 de ERA y 0.93 de WHIP), y de Tony Gonsolin (5-3, 3.72 de 3.72 de ERA y 1.08 de WHIP), pero precisamente Dustin May se encuentra en la Lista de Lesionados por 15 días, Noah Syndergaard ha sido una total decepción hasta el momento y el mexicano Julio Urías atraviesa la temporada más difícil de su carrera hasta el momento. Es una rotación que resiente la ausencia de los abridores Tyler Anderson, Walker Buehler, Andrew Heaney y Ryan Pepiot.

Mientras el trabajo del venezolano Brusdar Graterol ha sido fenomenal en los innings finales (3-2, 1.79 de ERA y 1.16 de WHIP), Ryan Brasier ha sido el sostén del relevo intermedio (0-0, 1.59 de ERA y 0.70 de WHIP), que con el aporte de Caleb Fergunson (5-3, 2.62 de ERA y 1.19 de WHIP), Shelby Miller (1-0, 2.40 de ERA y 1.00 de WHIP), Justin Bruihl (1-0, 3.72 de ERA y 1.24 de WHIP), conforman un extraordinario Bullpen, que cuenta con un cerrador confiable en Evan Phillips (1-3, 2.41 de ERA y 0.83 de WHIP), aunque sus 12 juegos salvados estén lejos de los líderes de la liga.

El pitcheo general de los Dodgers de Los Ángeles lidera la Liga Nacional en WHIP (boletos y hits permitidos por inning lanzados), con apenas 1.17, empatados con Gigantes de San Francisco.

Los Dodgers inician la segunda mitad de campaña dominando el Salvaje Oeste de la Nacional pero no se pueden confiar porque aún queda mucho camino por recorrer, por lo menos tres de sus rivales de división pueden sorprender, así que antes del límite de la fecha de cambios, podrían estar adquiriendo a un abridor de calidad.

GIGANTES DE SAN FRANCISCO:

Los dirigidos por Gabe Kapler no parecen precisamente unos gigantes entre las treinta organizaciones de Grandes Ligas. Tampoco hay un gigante entre los Gigantes pero juegan en equipo como gigantes y es que éstos Gigantes de San Francisco, sin contar con un jugador top de Las Mayores, un Ohtani, Acuña o Judge por ejemplo, nadie los proyectaba más arriba del tercer o cuarto lugar de la división, razón por la cual, para el inicio de zafra parecían que no pero ya a mitad de campaña parece que siempre sí, que no hay que descartarlos para nada porque son capaces de imponerse a cualquiera. 

Luego de un falso inicio de temporada, en el que luchaban por lograr jugar para quinientos, lograron entrar en ritmo y así se han mantenido, acelerando el paso hasta llegar a la pausa  del Juego de Estrellas con balance de 50 ganados y 41 perdidos en el tercer lugar a dos juegos y medios de los líderes Dodgers, sí, en el tercero pero en claro ascenso, presionando y haciendo cambio de luces porque ésta maquinaria gigante volvió a conseguir el Team Work, mantiene el ritmo y al 18 de Julio, se ubican en el segundo lugar, a solo dos juegos de la cima de su división.

Con solo cuatro peloteros en cifras de doble dígitos bajos en cuanto a cuadrangulares se refiere (Michael Conforto 13, JD Davis 11, Mike Yastrzemski 11 y Blake Sabol 10), es solo parte de una ofensiva homogénea que contó con el venezolano Thairo Estrada como principal bujía, que junto a LeMonte Wade anda con 9 Vuelabardas pero lidera al equipo en Dobles, Carreras Anotadas y Bases Robadas con 18, 46 y 18 respectivamente, a pesar de que su rendimiento disminuyó debido a lesiones, mientras que Michael Conforto y JD Davis comandan las Impulsadas con 49 y 47 cada uno.

Es una ofensiva que aún tiene espacio para mejorar porque Joc Pederson ha estado limitado, jugando de manera intermitente por las lesiones que no le han permitido liderar al equipo pero tampoco lo han limitado en dar su aporte (8 HR´s, 31 CI y 35 CA), mientras que Mitch Haniger se encuentra en la lista de lesionados por 60 días.

En cuanto al pitcheo se refiere, solo Logan Webb y Alex Cobb permiten menos de 4 carreras por juego entre los Abridores, Webb (8-7, 3.14 de ERA y 1.11 de WHIP) y Cobb (6-2, 2.82 de ERA y 1.31 de WHIP). Cobb presenta la segunda mejor Efectividad de la Nacional y la séptima de Grandes Ligas.

Sin embargo, la fortaleza del pitcheo ha sido el relevo, todo un lujo en realidad, que mantiene a la novena de la bahía con la segunda mejor Efectividad general de la Nacional y octava de ambas ligas con 3.84, ubicándose hasta ahora como el segundo mejor cuerpo de relevistas del viejo circuito con 3.76 carreras permitidas por cada 9 entradas lanzadas, segundo en boletos y hits por cada 9 entradas lanzada con 1.22 y líder en ponches propinados de las mayores con 406:

  • Tyler Rogers (2-4, 2.25 de ERA y 1.08 de WHIP).
  • Tristan Beck (1-0, 3.06 de ERA y 1.12 de WHIP).
  • Taylor Rogers (5-3, 3.13 de ERA y 1.07 de WHIP).
  • Scott Alexander (5-0, 3.16 de ERA y 1.01 de WHIP).
  • Camilo Doval (2-3 y 28 Salvados, 2.51 de ERA y 1.04 de WHIP).

Además los Gigantes han contado con dos brazos en función de comodines de acuerdo a necesidad del equipo muy confiables:

  • Ryan Walker en 14 relevos y 5 aperturas (3-0, 3.00 de ERA y 1.45 de WHIP)
  • John Brebbia en 21 relevos y 8 aperturas (2-0, 3.14 de ERA y 1.08 de WHIP).

Los Gigantes podrían estar tras un abridor de calidad confiable y de un bateador diestro de poder que le genere un mejor balance a la alineación. 

Solo haciendo el trabajo, jugando como lo saben hacer, amenazan seriamente en no conformarse con el segundo lugar de la división, siendo sus aspiraciones terminar apegados a su naturaleza, mirar hacia el horizonte más lejos y a todos desde lo más alto.

DIAMANTES DE ARIZONA:

La verdad es que fue divertido mientras duró. Y no, ¡No era, ni es un espejismo!

Existe un paraíso en el desierto durante éste año 2023 y se llama Diamantes de Arizona. Qué clase de temporada están atravesando los desérticos, luego de liderar su división durante toda la primera mitad de campaña, a pesar de que finalmente para el Juego de Estrellas, tanto los Dodgers de Los Ángeles como los Gigantes de San Francisco le hayan puesto el gato al cascabel en éste caso.

A la ofensiva los desérticos cuentan con hasta cinco jugadores en cuanto a Cuadrangulares se refiere, liderados por los estadounidenses Christian Walker y Corbin Carroll con 18 cada uno, el dominicano Ketel Marte y el cubano Lourdes Gurriel Jr., ambos con 15 y el mexicoamericano Evan Longoria con 11.

Sin embargo, una de las principales fortalezas ofensivas de los desérticos es el robo de bases, primeros en la Liga Nacional y cuartos en ambos circuitos con 94, liderados por Corbin Carrol con 26 (segundo del viejo circuito y quinto en ambas ligas), Jake McCarthy con 20 (cuarto de la Liga Nacional), y 11 el dominicano Geraldo Perdomo.

En cuanto al pitcheo se refiere, el As Zack Gallen lidera a un trío de escopeteros que convierten a una fuerte primera línea de rotación de Abridores:

  • Zac Gallen (11-4, 3.14 de ERA y 1.07 de WHIP).
  • Merrill Kelly (9-4, 3.22 de ERA y 1.13 de WHIP).
  • Tommy Henry (5-2, 3.89 de ERA y 1.34 de WHIP).

Pero entre los escopeteros, el relevo (del que forman parte el dominicano Miguel Castro y el venezolano José Ruíz), es el que ha brillado en el desierto:

  • Kevin Ginkel (3-0, 2.27 de ERA y 0.98 de WHIP).
  • Kyle Nelson (4-2, 2.83 de ERA y 1.22 de WHIP).
  • Andrew Chafin (2-2, 3.06 de ERA y 1.29 de WHIP).
  • Miguel Castro (4-3, 3.29 de ERA y 1.01 de WHIP).
  • Drey Jameson (3-1, 3.32 de ERA y 1.42 de WHIP).
  • José Ruíz (2-1, 3.68 de ERA y 1.44 de WHIP).
  • Scott McGough (1-6, 3.78 de ERA y 1.09 de WHIP).

El mánager italoamericano Torey Lovullo ha realizado un gran trabajo al designar para el trabajo de cerrador a tres de sus relevistas en comité, entre Chafin, McGough y Castro, quienes han rescatado hasta el momento 22 encuentros, a razón de 8, 7 y 7 respectivamente.

Es otra de las novenas de ésta división con margen a mejorar, ya que ofensivamente esperan que el boricua Emmanuel Rivera retome el rendimiento que comenzó a mostrar en el 2022 entre Reales de Kansas City y los Cascabeles, así como por la total recuperación del mexicoamericano Josh Rojas, quien no ha podido liderar nuevamente la ofensiva de los desérticos en ésta campaña por haber estado en acción con dolores. En el caso del pitcheo, Drey Jemeson se mostraba como potencial soporte de la rotación de Abridores con 3 aperturas y 12 relevos en 15 presentaciones éste año pero luego de su última presentación, el pasado 6 de Julio, entró a la lista de lesionados por 60 días y a su vez aspiran a que sus otros dos abridores, Ryne Nelson y Zach Davies repunten en la segunda mitad de zafra.

Parecen completos los desérticos con tres abridores en muy buen nivel, un relevo sólido y una buena ofensiva. En caso de estar comprando, veo a los Diamantes adquiriendo a un cerrador probado y de oficio, así como a un abridor de calidad para un tercer puesto que le de profundidad a la rotación. 

Ciertamente decayeron un poco, al punto de haber perdido la cima y caído hasta el tercer lugar de la división, detrás de Dodgers y Gigantes a dos juegos y a medio juego respectivamente pero esto no significa que será permanente por el resto de la temporada, ya que continúan jugando a gran nivel, con diez juegos sobre quinientos a razón de 52 victorias y 42 derrotas para el 18 de Julio, así que ya no será sorpresa si más temprano que tarde los desérticos hacen vibrar el cascabel, siembran el terror y vuelven a la cima del “Salvaje Oeste”.

PADRES DE SAN DIEGO:

De la manera en que éste equipo se ha estructurado en los últimos años, prácticamente no existe forma en la que uno no exclame “que padres éstos Padres de San Diego” y es que incluso las proyecciones de ésta novena para el inicio de ésta temporada, los ubicaba para transitar sólida y tranquilamente la campaña, liderando ésta División pero lamentablemente no ha sido así, llegaron a la pausa del Juego de Estrellas con registro negativo de 44 triunfos y 47 reveses, para luego en el inicio de la segunda mitad de temporada, perdieron sus tres siguientes encuentros para registro de 44 y 50.

No quieren perder tiempo, con conocimiento de que aún queda mucha tela que cortar y reaccionaron dejando en libertad a un extraordinario pelotero como el dominicano Nelson Cruz, un movimiento que desde su ya avanzada edad y los fríos números se puede entender pero que el liderazgo en el Club House y terreno de juego como valores intangibles del quisqueyano, además de que por su calidad y experiencia podría aún en cualquier momento enracharse y ser un revulsivo para el equipo pero la directiva decidió no esperar más.

Necesitan conseguir ese momento dulce que los meta en una racha consecutiva de triunfos porque saben que el buen equipo lo tienen y por eso han continuado realizando movimientos en su nómina, dejando en libertad al camarero venezolano Rougned Odor (quien daba buena profundidad y un bate de mucho respeto desde la banca pero no pudo rendir al nivel esperado), y bajaron a las menores al receptor Austin Nola y al utility Brandon Nixon (también por bajos rendimientos), para abrirle espacio en el roster al careta norteamericano de origen dominicano y boricua Luis Campusano, al estadounidense Taylor Kohlwey (para hacer su debut en el mayor nivel), y al inicialista mexicoamericano Alfonso Rivas.

En cuanto a la ofensiva se refiere, se esperaba una novena abrumadora a partir del ingreso tardío a la acción en la presente campaña del dominicano Fernando Tatis Jr. pero en realidad no ha sido lo que se esperaba, por lo menos hasta el momento. 

Los Padres presentan a cinco peloteros con doble dígitos en cuanto a cuadrangulares se refiere, liderados por los dominicanos Manny Machado y Fernando Tatis Jr. con 17, seguidos por el coterráneo juan Soto con 16 (ganando terreno a un falso inicio), con el arubano Zander Bogaerts y el surcoreano Ha-Seong Kim ambos con 11. Trent Grisham anda con 9 Vuelabardas, seguido por el quisqueyano Gary Sánchez y el estadounidense Jake Croneworth, ambos con 8. Machado, Soto y Tatis Jr. lideran al equipo en remolcadas con 51, 51 y 49 respectivamente, mientras Cronenworth, Grishan, Bogaerts y Kim andan sobre los 30 remolques, destacando que Kim, Tatis Jr., Bogaerts y Grisham andan volando en las bases, a razón de 17, 14, 10 y 9 almohadillas estafadas respectivamente.

El pitcheo de los Padres ha sido sólido, con una rotación que incluye al japonés de ascendencia iraní Yu Darvich y al puertorriqueño Seth Lugo, liderado por los norteamericanos Michael Wacha, Joe Musgrove y Blake Snell:

  • Blake Snell (6-7, 2.71 de ERA y 1.22 de WHIP).
  • Michael Wacha (8-2, 2.84 de ERA y 1.07 de WHIP).
  • Joe Musgrove (8-2, 3.29 de ERA y 1.14 de WHIP).
  • Seth Lugo (3-4, 3.78 de ERA y 1.24 de WHIP).
  • Yu Darvish (6-6, 4.65 de ERA y 1.26 de WHIP).

Esta rotación de abridores lidera la Liga Nacional con 3.78 de Efectividad y es la tercera de ambos circuitos. 

En cuanto al relevo se refiere, cuenta con un núcleo que da para aspirar a grandes cosas, liderado por su cerrador Josh Hader:

  • Josh Hader (0-1, 1.03 de ERA y 1.00 de WHIP).
  • Tom Cosgrove (1-2, 1.46 de ERA y 0.73 de WHIP).
  • Steven Wilson (1-0, 2.84 de ERA y 1.05 de WHIP).
  • Domingo Tapia (0-1, 3.51 de ERA y 1.41 de WHIP).
  • Nick Martínez (4-3, 3.80 de ERA y 1.25 de WHIP).
  • Matt Waldron (3.86 de ERA y 1.07 de WHIP).
  • Brent Honeywell Jr. (2-4, 4.01 de ERA y 1.38 de WHIP).

A éste grupo de relevistas hay que incorporar al zurdo cubano Adrián Morejón, quien ha estado trabajando con dolores y de hecho se encuentra actualmente en la lista de lesionados por 15 días.

En caso de que la rotación de Abridores requiera de una a más aperturas, el cubanoamericano Nick Martínez (35 relevos y 4 aperturas éste año), el cubano Adrián Morejón ( 7 relevos y 1 apertura éste año) y el dominicano Domingo Tapia están listos para realizar ese trabajo.

Los dirigidos por Bob Melvin están llamados a mejorar en la segunda mitad de campaña. Ofensivamente esperan que Campusano se ajuste en la receptoría y dé un mayor aporte con el bate que Nola, de manera que se pueda emplear al dominicano Gary Sánchez como Bateador Designado, esperando recupere la explosión y rendimiento que logró al momento de su arribo a los feligreses. Por otro lado, el inicialista mexicoamericano Alfonso Rivas es un bateador de líneas con poder ocasional pero su principal aporte sin duda será el mantener su capacidad de batear para elevados promedios, lo que ya ha logrado en todas las ligas en las que ha participado.

El venezolano Robert Suárez ya se encuentra preparando su regreso desde Triple “A” de la lista de lesionados por 60, luego de superar una lesión en el codo y fortalecerá el relevo, en calidad de preparador del cerrador Hader. Por su parte el zurdo Drew Pomeranz, también en lista de lesionados por cirugía en el codo, podría estar de regreso al final de temporada regular, también para el relevo.

Los parroquianos están en el cuarto lugar de su división pero tienen material para reaccionar, para meterse en una seguidilla de triunfos y aunque están a 10.5 juegos del primer lugar, se ubican a 8 juegos del comodín, así que no los veo en calidad de vendedores pero tampoco de compradores porque ya cuentan con las herramientas para el éxito.

ROCKIES DE COLORADO:

El bajo rendimiento generalizado junto a la gran cantidad de lesiones, ha sido la combinación ideal para que los Rockies llegaran a la pausa del Juego de Estrellas con la tercera peor marca de Las Mayores, apenas mejor que los Atléticos de Oakland y los Reales de Kansas City.

El mánager Bud Black esperaba tener en el 2023 tener una rotación de abridores sólida, con el norteamericano Kyle Freeland y los venezolanos Antonio Senzatela y Germán Márquez al frente de la rotación, mientras que los estadounidenses Austin Gomber, Connor Seabold y Chase Anderson completarían una parte trasera que además sería profunda, con la promoción de los novatos Ryan Feltner y Ryan Rolison. Sin embargo, Márquez se perdió toda la temporada 2023 al realizarse a principios de año la operación de Tommy John y Senzatela está en proceso de realizarse la misma operación, por lo que también está fuera de acción por el resto de campaña. Freeland ha jugado gran parte de la temporada con molestias y se encuentra actualmente en la lista de lesionados por 15 días por una subluxación en el hombro. Aunque Feltner logró debutar y ser parte de la rotación, Rolison no y ambos entraron a la lista de lesionados por 60 días.

Kyle Freeland es el único abridor con una Efectividad decente (4.72, ya que los demás han sido bombardeados:

  • Connor Seabold (7.18 de ERA y 1.56 de WHIP).
  • Chase Anderson (6.89 de ERA y 1.59 de WHIP).
  • Austin Gomber (6.19 de ERA y 1.47 de WHIP).
  • Ryan Feltner (5.86 de ERA y 1.75 de WHIP). 

Por ésta razón, hasta ahora los abridores de los rocallosos tienen la peor efectividad combinada de Grandes Ligas con 6.44. 

Por otro lado, dos de sus principales relevistas, Lucas Gilbreath y Tyler Kinley, también entraron en la lista de lesionados por 60 días, mientras que el relevista zurdo Brent Suter ha estado fuera desde finales de Junio con una distensión en el oblicuo, así que las lesiones y un bajo rendimiento generalizado ha hecho de la campaña de los Rockies sea una pesadilla porque como bien sabemos, el nombre del juego es “Béisbol” y su apellido “Pitcheo”. 

Lo más destacado para los residentes de Colorado en ésta área, han sido los relevistas Daniel Bard (3-1, 2.14 de ERA y 1.33 de WHIP), Brent Sutter (4-0, 2.81 de ERA y 1.17 de WHIP) y el panameño Justin Lawrence (3-3, 2.57 de ERA y 1.08 de WHIP), pero incluso Bard ha pasado tiempo en la lista de lesionados por problemas de ansiedad. A pesar de eso, el relevo es el cuarto peor con 4.81 carreras permitidas por cada nueve entradas lanzadas.

Las lesiones también han afectado notablemente a los jugadores de posición. El jugador del cuadro Brendan Rodgers ni siquiera ha podido ver acción en la presente temporada por lesión en su hombro. El jugador del cuadro y jardinero Kris Bryant estuvo todo el mes de Junio en la Lista de lesionados por un hematoma en el talón izquierdo, que probablemente esté relacionado con una “Fascitis Plantar” con la que lleva padeciendo un año, mientras que tres de sus Guardabosques, el norteamericano de ascendencia rusa Randal Grichuk ha estado afectado toda la temporada de una lesión en la ingle, el venezolano Jonathan Daza está fuera de acción desde el mes de Mayo por una lesión en su hombro, mientras que una de las caras de la franquicia en los últimos años, Charlie Blackmon se encuentra en la lista de lesionados por 10 días por fractura en su mano derecha.

Pero no todo es negativo, especialmente para el receptor venezolano Elías Díaz y su buena temporada de All Star. Bendan Rodgers ya se encuentra en las menores preparando su regreso, probablemente para la próxima semana, mientras que Yonathan Daza lo más probables es que regrese para la segunda semana del mes de Agosto. 

Además los Rockies han promocionado fuertemente en el 2023 a buena parte de sus noveles figuras como el inicialista Michael Toglia, los jugadores del cuadro Connor Kaiser y el mexicoamericano Coco Montes, junto al Short Stop venezolano Ezequiel Tovar y el guardabosques Brenton Doyle, quienes han sido una bocanada de aire fresco para la organización. Es un núcleo de sangre nueva importante, que junto a los novatos de dos años como el dominicano Elehuris Montero y los norteamericanos Nolan Jones y Brian Serven, así como el mexicano Alan Trejo quien debutó en el 2021, conforman la base de un 2024 prometedor.

Por otro lado, Karl Kauffmann, Noah Davis y los dominicanos José Ureña y Dinelson Lamet, son cuatro lanzadores que con un mejor desempeño tienen la capacidad de ser comodines para en el futuro fortalecer a relevistas y abridores, destacando que aunque los relevistas Pierce Johnson, Jake Bird y Brad Hand no viven momentos estelares, tampoco han tenido hasta ahora una temporada de bajo desempeño porque son lo suficientemente buenos como para mantener un bullpen estable y dar la oportunidad a su equipo de competir.

Recientemente el Manager Bud Black declaró que pueden entrar en condición de vendedores antes del límite de la fecha de cambios pero no los veo desprendiéndose de sus peloteros de poder, CJ Cron, Randal Grichuk o Kris Bryant, por el contrario, los visualizo con la necesidad de identificar si en los novatos Nolan Jones y Michael Toglia consiguen esos bates zurdos que necesitan en medio de la alineación o deben conseguirlos en el mercado, y en una posición de resguardar a sus mejores fichas para el momento en el que regresen sus jugadores estelares de las lesiones, especialmente sus lanzadores y así lograr hacer aún más Salvaje el Oeste de la Liga Nacional en el 2024.

Julio Sánchez Alvarado es analista de Diamante23 y socio de Club 11:11. Puedes contactarlo en juliosanchezalvarado@gmail.com

MLB: Tras media temporada…¿La data le da la razón a MLB? | Alfonso Hernández

Tras una marea de críticas analizamos con datos y detalles los efectos de los cambios implementados por MLB en las reglas y dinámica del juego.

VOCES DEL DIAMANTE

BOGOTÁ, COLOMBIA – Llegó la pausa de mitad de temporada y, además de los análisis regulares que se hacen siempre en esta parte de la temporada sobre las posibilidades de cada equipo en ir a la postemporada, los jugadores más destacados candidatos a ganar los premios individuales y los posibles cambios de jugadores antes de la fecha límite de cambios, para esta temporada se agrega un nuevo elemento muy importante a revisar y es cómo están las estadísticas ofensivas en esta primera mitad tomando en cuenta las nuevas reglas que comenzaron a estar en efecto desde 2023.

Para recordar los cambios implementados en 2023, estos fueron:

  • Límite de tiempo para los pitchers en efectuar su lanzamiento y para bateadores entrar en caja de bateo.
  • Eliminación del shift defensivo.
  • Límite de cantidad de lanzamientos a las bases para cuidar corredores.
  • Bases más grandes.

Nos enfocaremos en este análisis a revisar las cifras de esta primera mitad y compararlas con las estadísticas de la temporada anterior para medir si estos cambios tuvieron el impacto deseado o el “desastre” pronosticado por los más puristas sobre la desnaturalización del juego se cumplió.

Antes de entrar en revisión de las estadísticas, es importante recordar cuáles son las intenciones de MLB en relación a estos cambios, como disminuir el tiempo de los juegos, incrementar la producción de carreras e incrementar las acciones dentro del terreno del juego, siempre con el objetivo final de que creciera el espectáculo y su dinámica para buscar incrementar audiencias televisivas y de asistencia en parques enfocados en atraer al público joven y retener al público actual que consume béisbol, ante la creciente aceptación de otros deportes profesionales en USA.

Entonces, vamos al punto y entremos en detalles presentando las comparaciones a nivel de estadísticas ofensivas:

Comparación Ofensiva entre las primeras mitades de cada liga en 2022 y 2023.

SB (Robo de bases)

  • La principal protagonista y la que más destaca en estas comparaciones a primera vista es el robo de bases, incrementando un 40% para la LN y un 35% para la LA en relación al 2022.

Si había una estadística que se esperaba y durante la temporada fue evidente su aumento, es la del robo de bases, que recuperó el protagonismo dentro del béisbol, principalmente por las restricciones para los lanzadores sobre el cuidado de corredores en base, lo que dejó ese espacio abierto para que se incrementara la intención de conseguir la base extra. Igualmente, ayudó en este incremento, aunque en menor medida, la regla sobre tamaño de las bases, permitiendo a los jugadores ganar centímetros extras y un mejor agarre al arribar a la base.

Definitivamente, este elemento está aportando un gran espectáculo en lo que va de temporada con exhibiciones alucinantes de peloteros como Esteury Ruiz de los A’s, que es el líder en MLB con 43 robos, seguido de Ronald Acuña, quien en una exhibición de todo su talento está combinando todas sus herramientas, incluida la velocidad, alcanzando hasta ahora 42 bases robadas.

No solo ellos exhiben la velocidad y capacidad de robar, en total son más de 13 jugadores a esta altura de la temporada que tienen más de 20 bases robadas, y este elemento está siendo utilizado por varios equipos como herramienta principal de su ofensiva. Un ejemplo de esto son los Rojos y Tampa Bay, que son los equipos que más robos tienen en conjunto con 112 y 111, respectivamente, y junto con ellos, otros 10 equipos suman más de 70 bases robadas en conjunto, lo que reafirma que el robo de base retomó su valor como herramienta para ganar juegos en MLB.

Extrabases (2B – 3B – HR)

Definitivamente, siguen siendo los protagonistas del juego en los últimos tiempos. La era de la búsqueda del “Launch Angle” y del batazo grande llegó para quedarse. Pero ¿podemos asignarle a las nuevas reglas este incremento en comparación a la temporada anterior?

Creo que este es un buen debate. En mi apreciación, la eliminación del shift defensivo ciertamente recuperó para el bateador más opciones para que sus conexiones encontraran espacio y embasarse, pero no creo que haya impactado tanto en este incremento. Los dobles apenas aumentaron en un rango de entre 1.2% y 3.3% para la LN y la LA, respectivamente, lo que estadísticamente no es una cifra material, como sí vimos en los robos de base.

En el caso de los triples, se evidencia algo curioso, ya que en la LN disminuyeron un 7%, mientras que en la LA aumentaron un 10%, algo que en verdad, sin razón específica, muestra más ser un capricho estadístico que una realidad evidente. Creería que con una muestra mayor de casos (recordemos que los triples son el batazo menos común y de menores cifras en el béisbol), a final de temporada se podría ver una tendencia de variación más clara, pero nuevamente reforzamos que los batazos de tres bases estadísticamente son pocos en comparación con los dobles y los cuadrangulares.

Por último, el jonrón como el gran protagonista de la ofensiva en el juego.

¿Cómo podemos decir que el incremento del 5.3% en LN y del 6.3% en la LA de esta estadística sea consecuencia de la eliminación del shift defensivo?

No tiene sentido, ¿verdad?

Si un bateador conecta un cuadrangular, es porque lo único que lo va a detener será la barda de alguno de los jardines y la distancia de ella según sea el estadio. Como comentamos al inicio, esta tendencia de buscar el ángulo de salida (Launch Angle) y el batazo grande es lo que viene predominando en el juego desde las últimas temporadas, bien sea por la capacidad de los bateadores y la búsqueda no solo de jugadores, sino de los equipos de MLB, como herramienta principal de la ofensiva.

Esto es lo que hace que desde hace unas temporadas jugadores como Max Muncy de los Dodgers y Kyle Schwarber de los Phillies sean protagonistas en sus equipos y ocupen los primeros puestos del Line up en ellos, teniendo averages de bateo de menos de 200 puntos, pero con más de 20 cuadrangulares cada uno a estas alturas de la temporada. Cosas que hace algún tiempo no era lo común, la productividad en MLB se fundamenta más que nunca en el cuadrangular y su búsqueda para los equipos hoy día es irrenunciable en las estrategias actuales, teniendo a Braves con 169, Dodgers con 149 y Tampa Bay con 137 como los principales beneficiarios de esa estadística esta temporada.

¿Qué podríamos decir hablando de las nuevas reglas que tenga incidencia en este incremento en general de la cifra de extrabases?

Lo único tal vez sea el reloj para los lanzadores, esa obligación de tener entre 20 o 25 segundos para decidir qué lanzamiento efectuar para dominar a un bateador, llevándolos a tener un error en la ubicación del mismo y no poder tomarse ese tiempo adicional para la batalla mental contra el bateador y engañarlo. Podría ser ciertamente, pero el bateador está sometido a la misma condición de tiempo y, rápidamente entre picheo y picheo, estar listo y lograr su mejor conexión. No hay manera de medir esto con la rigurosidad del caso, pero en mi criterio, aunque es un factor, no creo que tenga tanto peso. ¿Qué opinan ustedes?

Los Sencillos (Hits – H)

Siendo sinceros, esto para mí fue una de las dos grandes sorpresas entre las comparaciones de estadísticas a la ofensiva.

Con la entrada en práctica de la eliminación del shift defensivo, hubiese apostado que el batazo sencillo sería el principal beneficiario, ya que uno entendía que estos eran la principal víctima de las formaciones especiales a la defensa, y por ahora (recordando que esta es una muestra de mitad de temporada), la variación de esta estadística en comparación a 2022 es, porcentualmente, nada material, teniendo la LN un aumento del 1.1% y la LA un minúsculo 0.63%. ¡Vaya que es una sorpresa!

Pero, ojo, si tomamos en cuenta lo comentado cuando hablamos de los extrabases, que la búsqueda actual en el juego es priorizar la conexión fuerte y larga, allí podríamos tener una explicación. Muchas veces, durante las temporadas pasadas, cuando las formaciones especiales a la defensa dejaban esos espacios grandes y apetecibles a la vista de todos para que el bateador buscara dirigir sus batazos por ese lado y no se daban, era algo “frustrante” para el fanático y se escuchaba decir, sobre todo a los fanáticos más tradicionales: “¿Por qué no toca la bola por el espacio?”, “¿Por qué no batea hacia ese gran espacio que le dejan?”.

Pero siempre la tendencia era dejar al bateador libre y este concentrarse en el batazo fuerte, lo que en la mayoría de los casos resultaba víctima del shift defensivo (por eso lo eliminan). Y si bien ahora no es legal esta formación, el bateador menos que menos renunció a su búsqueda de conexiones fuertes.

Un caso especial a comentar en esta estadística del sencillo es el otro “Unicornio” del juego actualmente, que es Luis Arráez (con el permiso del Unicornio Mayor, que es Ohtani), que en contra de todas las tendencias comentadas desde la temporada pasada que ganó el liderato de bateo de la Liga Americana, y esta temporada lidera cómodo el de la Liga Nacional, coqueteando fuertemente con la cifra de los 400 de Avg, si busca repartir sus batazos, en su mayoría sencillos, por todo el terreno de juego, convirtiéndolo en un maestro de ese arte. Arráez logró el liderato de bateo del 2022 con 84% de sus batazos siendo sencillos, y en esta temporada actual, esa estadística representa el 85% de sus conexiones, convirtiéndolo en un caso contrario a la tendencia y un talento especial que destaca por su habilidad de regar de batazos todo el campo sin priorizar la fuerza y buscar la conexión de largo alcance.

El average, los embasados y slugging (BA – OBP – SLG)

El average de bateo solo aumentó para la LN de 243 a 251, lo que representa un 3.3%, mientras que para la LA tuvo un casi imperceptible 1.25% de incremento, de 242 a 245 en avg.

Nuevamente, esto para el análisis estadístico es una variación nada material que va de la mano con lo comentado sobre los batazos sencillos y la búsqueda de batazos grandes, entendiendo que el cambio de reglas no influye para las metas de averages de los jugadores, ya que, para esta estadística, un hit es eso, aunque sea sencillo o extrabase.

El OBP (porcentaje de embasado) apenas subió un 2.85% para la LN y un 1.95% para la LA, ayudados más allá del leve incremento en sencillos y extrabases, por los boletos recibidos que aumentaron solo un 1.5% en la LN y un 3% en la LA, pero que inciden en el cálculo de esta estadística.

Finalmente, el slugging es la cifra que de todas estas tuvo la mayor variación, con un aumento del 4% para la LN y del 3.6% para la LA, debido al incremento comentado de los extrabases, principalmente de los cuadrangulares.

Sin mucho que comentar aquí, porque estas estadísticas son el reflejo de lo explicado en las anteriores estadísticas.

Los Ponches recibidos (SO)

Estos números tampoco reflejan un gran cambio entre esta temporada y la anterior, manteniéndose estadísticamente estables y en línea con tendencias pasadas. El ponche, al igual que el jonrón y la búsqueda de extrabases, van de la mano en los últimos tiempos y, aun con el cambio de reglas, nada varió mucho hasta ahora. Para los bateadores, fallar su turno ponchándose es lo mismo que tratar de colocar la bola en juego. El ponche no es motivo para renegar del objetivo de contacto fuerte. La comparativa actual muestra que para la LN disminuyó esa estadística en un 1.2%, mientras que para la LA aumentó un 2.6%, dejando estas cifras dispares entre ambas ligas, posiblemente debido a la mayor tendencia de poder histórica de la LA, pero sinceramente, a nivel de estadística, nada definitivo.

Las Carreras anotadas (R)

La dejé para último a comentar porque, junto con la cifra de sencillos, es la otra estadística que me sorprendió de todas a la ofensiva. Si ya vimos y analizamos que aumentaron los robos de base y los extrabases, y eso repercutió en el incremento del average y OBP, se esperaría que la variación de carreras (que es indirectamente uno de los objetivos del cambio de reglas de MLB) fuera incrementada en mayor medida de lo que hasta ahora se dio.

Si bien la variación de carreras aumentó, como algo casi inevitable debido a las condiciones favorables para los bateadores sobre los lanzadores bajo las nuevas reglas, el incremento fue solo del 2.1% para la LN y del 4.85% para la LA. Esto se traduce en que hasta ahora la consecuencia de todos estos cambios no se ha reflejado en juegos con tantas carreras.

Considerando la eliminación de formaciones defensivas (shift), el gran aumento en los robos de base y extrabases, los lanzadores, de una manera u otra, se las han arreglado para que el resultado final, traducido en carreras en contra, no sea tan elevado. ¿Se puede decir que los bateadores, aun con estas ventajas, siguen dejando muchos corredores en base esperando remolque en su afán de la búsqueda del gran batazo? Sinceramente, es una combinación de ambas cosas y, adicionalmente, hay otro elemento muy importante que es la defensa hasta ahora.

Según cifras de MLB en lo que va de esta temporada, el número de jugadores que se embasaron por errores, a esta altura de temporada, es el menor de las últimas 10 temporadas, lo que se traduce en un incremento muy grande en el desempeño defensivo, y esto ayuda demasiado para evitar carreras.

Al final, por combinación de todo esto, las carreras anotadas no han sido gran protagonista, y eso ayuda a que el incremento de actividad que tenemos en el juego por el efecto de los cambios de reglas no esté desvirtuando la competitividad del mismo ni reflejando grandes cantidades de carreras en los juegos.

Pero entonces, ¿qué podemos concluir al ver todas estas cifras a la ofensiva?

¡Ya va! … Antes de llegar a ese punto, abordemos otros datos. Y aunque no era lo principal de revisar en este análisis (que son las cifras ofensivas), no podemos dejar a un lado cómo están los números del pitcheo en este periodo. Veamos rápidamente las cifras al momento de los lanzadores y cómo se han afectado con el cambio de reglas:

Comparación de estadísticas globales de pitcheo entre las primeras mitades del 2022 y 2023.

Efectividad (ERA)

La gran víctima de todos estos cambios y para el récord de los lanzadores tuvo una variación del 5.8% en la LN y del 9.3% en la LA. Definitivamente, la gran sacrificada en procura del “incremento” del espectáculo. En mi caso particular, no me agrada tanto debido a mi predilección por el lado del pitcheo en el béisbol.

Siempre he admirado y me inclino a apreciar más la capacidad de un gran lanzador que la de un bateador, pero ojo, son solo gustos personales. Sabemos que la mayoría se deslumbra más por la ofensiva ¿No es así?

Bases por Bolas y Balks (BB – BK)

Si los lanzadores tienen que lidiar con un reloj que les marca el tiempo para, además de lanzar con más premura, tener que ser efectivos en las localizaciones de los lanzamientos, es normal que tengan menos eficiencia en esta tarea y aumente el número de boletos otorgados. Adicionalmente, los Balks son otra consecuencia directa de esta reducción en el tiempo de lanzar que, combinado con la presión de los corredores en bases que están en situación de amenaza constante, hace que todo se combine para incrementar este tipo de error (no registrados como error en los Box Scores).

Los Boletos aumentaron un 1.5% en la LN y un 3% en la LA, mientras que los Balks fueron los que experimentaron mayor variación, aumentando un 135% en la LN y un 41% en la LA. Estas cifras son consecuencia directa de las nuevas reglas.

Wild Pitch, Whip, Ponches cada 9 episodios y relación de Ponches por Boleto (WP – WHIP – SO/9 – SO/BB)

Estas estadísticas no han experimentado cambios importantes hasta ahora, incluso los lanzamientos wild disminuyeron un poco. Se podría decir que son las estadísticas más lineales y sin variación entre las cifras para los lanzadores, comparándolas con la temporada anterior.

Embasados por errores a la defensiva (ROE)

Como se mencionó en el comentario relacionado con las carreras anotadas, esta es la estadística “salvadora” hasta ahora para que las carreras anotadas y la efectividad de los lanzadores no se hayan disparado aún más. El número de corredores embasados por errores a la defensiva disminuyó en comparación con la temporada de 2022 y está sirviendo como soporte clave para que las estadísticas de los lanzadores no sean peores. La LN disminuyó un 19.7%, mientras que la LA bajó un 16.2% en comparación con 2022.

Ahora que ya vimos estas estadísticas, ¿Podemos llegar a los comentarios y conclusiones finales?

¡No! Aún nos falta saber algo más allá de este montón de números y estadísticas. Si todo esto se hizo para buscar un aumento de atención de los fanáticos en los estadios y, sobre todo, en las audiencias de TV, ¿cómo va ese tema? ¿Será que el “sacrificio” de los lanzadores ha valido la pena?

Duración de Juegos
Sin discusión, aquí los números son más que visibles y demoledores. La duración de los juegos disminuyó en promedio 30 minutos menos en comparación con el promedio de las últimas temporadas a partir de esta temporada, como consecuencia del reloj implementado. Aquí no hay sorpresas, y para eso se probó por varias temporadas en las ligas menores. Los resultados en este punto estaban garantizados.

Estadísticas de audiencias de TV

Según información publicada a finales de junio por Yahoo Sports, tomando como fuente el portal web Sportico, para la fecha de publicación (30 de junio), la audiencia televisiva en Estados Unidos, principalmente en cifras de cuatro grandes empresas como ESPN, FOX, TBS y FS1, había aumentado un 26% en comparación con la misma fecha en 2022.

Esto también se suma a las suscripciones en aumento de las operadoras locales de cada equipo. Esta es una gran noticia y está en línea con lo que MLB apuntaba con estos cambios de reglas.

Estadísticas de asistencia a estadios como locales

Según estadísticas de asistencia disponibles en portales como ESPN y la misma MLB, casi todos los equipos de MLB han aumentado su promedio de asistencia en 2023 en comparación con 2022, incluyendo una estadística publicada el 26 de junio en el portal de MLB Communications, donde reflejaba que 1.5 millones de fanáticos asistieron durante el fin de semana anterior a esa publicación, consiguiendo un promedio de 35,000 asistentes por juego en fines de semana consecutivos. Esto representa una cifra que no se conseguía desde 2015.

Otro punto a favor de MLB en su cruzada por elevar la atención y el regreso de los fanáticos como objetivo principal del cambio de reglas.

Algunas preguntas en el aire…

  • ¿Son estos incrementos en audiencia y asistencia de fanáticos resultado 100% de estas nuevas reglas?
  • ¿Acaso el brillo de estrellas con nombre propio como Ohtani, Acuña y el renacer en esta temporada de equipos tradicionales como los Orioles y los Reds con jugadores jóvenes y electrizantes es un motivo para estos incrementos?
  • ¿O tal vez el hecho de que la división más fuerte del béisbol (con equipos con gran cantidad de fanáticos y poder como los Yankees de Nueva York y los Red Sox de Boston) tenga a todos con un récord por encima de .500 de promedio de victorias, lo que tiene a una gran cantidad de fanáticos optimistas y pendientes del juego?

¡Todo cuenta! Y aunque el espectáculo es de los jugadores y para ellos será siempre el mayor mérito, no se puede desconocer y menospreciar que las metas a alcanzar por parte de MLB con todas estas reglas en efecto para esta temporada se están consiguiendo, y sería mezquino mirar hacia otro lado y no reconocer que son parte de este logro.

Ahora creo que podemos hablar de impresiones y comentarios finales con los datos e informaciones compartidas, ¿no?

Conclusiones:

La implementación de nuevas reglas ciertamente modificó la dinámica del juego, volviéndolo más rápido y con acciones continuas más frecuentes, lo que le regresa el interés y más atención, sobre todo de las audiencias más jóvenes.

El incremento del robo de bases se traduce, en mi apreciación, como el reencuentro con un elemento del juego que aporta mucha electricidad y es vistoso. Si no, veamos el ejemplo del espectáculo que fue ver a Elly de la Cruz robarse tres bases en una entrada, incluido el home plate, o el show de Ronald Acuña y Esteury Ruiz al conseguir números no vistos desde hace mucho tiempo.

Más allá de ver incrementarse los extrabases, las bases robadas y casi todas las estadísticas ofensivas, la diferencia de carreras y la competitividad no se han visto afectadas. Al contrario, podemos decir que, exceptuando a los Royals de Kansas City y a los decaídos A’s de Oakland, la competitividad entre el resto de los equipos de MLB se incrementó, convirtiendo esta temporada hasta ahora en una de las más parejas en mucho tiempo.

Las cifras de crecimiento en la asistencia a los estadios y en audiencia son el gran triunfo y consecuencia de ver esta competitividad, y en buena parte, eso se debe a las nuevas reglas, principalmente a la reducción del tiempo de los juegos. Sí, queridos puristas, aunque nos duela (y me incluyo en eso, ya que alcé mi voz y fui uno de los que se quejó de algunas de estas reglas), hay que ser ecuánimes y aceptar que, por ahora, estos resultados están impactando positivamente en el juego dentro y fuera del terreno.

No todo es color de rosa y perfecto… El trabajo de los lanzadores es la principal víctima de todos estos cambios. La presión del reloj y el resto de las reglas ha impactado enormemente en el rendimiento individual de los abridores y ha sobrecargado a los relevistas. Casualmente, esta temporada hasta ahora es una en la que las lesiones en los lanzadores se han presentado de manera más frecuente, y esto podría representar un riesgo para el desarrollo natural del juego, sobre todo para los brazos jóvenes. Recordemos que el espectáculo no solo es de los bateadores.

Con esto concluyo este análisis, que es solo una apreciación personal basada en datos y números de mitad de temporada. Cada quien es libre de sacar sus propias conclusiones y darle un significado diferente, y ahí radica lo bonito del béisbol y de la vida: ¡no hay verdades absolutas!

Espero que hayan disfrutado de este artículo y que nos encontremos nuevamente muy pronto.

Alfonso Hernández es especialista de análisis estadístico, colaborador de Diamante23 y socio de Club 11:11. Puedes contactarlo via email.

Julio Sánchez Alvarado | Opinión: Choque campal en el Oeste de la Americana entrando en la segunda mitad.

MEDELLIN, COLOMBIA – Con la serie de este fin de semana en el Citizens Bank Park entre los Padres de San Diego y los Phillies de Philadelphia, se reinició la temporada regular de Grandes Ligas luego de la pausa del Juego de Estrellas, lo que significa para muchos el inicio de la segunda mitad de temporada, a pesar de que hace varias jornadas atrás, todos los equipos efectuaron su juego 81 de campaña en el calendario de 162 encuentros pautados para cada novena.

OESTE DE LA AMERICANA

El cubano Adolis García lidera la Liga Americana en remolcadas con 78 entrando en la segunda mitad de la temporada. Toda una revelación y clave del éxito en Texas.

RANGERS DE TEXAS:

Para sorpresa de muchos, han liderado la división gracias a un gran desempeño de sus individualidades y también en lo colectivo pero además porque ha coincidido con una notable disminución de los Astros de Houston hasta ahora, además de la irregularidad de Marineros y Angelinos, junto a la nefasta campaña de los Atléticos.

Sin embargo, por lo mostrado hasta ahora parece que los Rangers decidieron no esperar mucho tiempo luego de tres años agresivos en notables contrataciones y cambios apropiados para no solo ser animadores, sino también auténticos protagonistas, contendores para el banderín de su división y hasta genuinos aspirantes más allá de la temporada regular.

Una ofensiva guiada por el cubano Adolis García, líder en carreras impulsadas de la Americana con 75, los Rangers cuentan con cuatro peloteros más con más de 50 carreras remolcadas (Seager, Semien, Jung y Heim), y otros dos con 40 o más (Taveras y Lowe), destacando que siete de sus peloteros cuentan con doble dígitos en cuanto a cuadrangulares se refiere. Viniendo desde la banca han realizado un gran trabajo el jugador del cuadro dominicano Ezequiel Durán y el guardabosque Tras Jankowski. Aunque el titular del jardín izquierdo Robbie Grossman ha realizado un trabajo aceptable, no me extrañaría que la directiva de los Rangers adquiera vía cambio un patruyero de mayor rango en esa posición, antes de que culmine el mes de Julio.

Los texanos también podrían buscar vía cambio reforzar a sus relevistas, que han sido liderados por Brock Burke (3.03 ERA y 1.09 WHIP), Grant Anderson (3.86 ERA y 1.20 WHIP), el dominicano José Leclerc (3.08 ERA y 1.25 WHIP), y el cerrador Will Smith (3.06 ERA y 0.86 WHIP con 15 Salvados), pero ya se adelantaron al adquirir al misil cubano Aroldys Chapman, y quizás con una mejor versión en la segunda mitad de Chad Bradford, Cole Regans, John King y el dominicano Terry Rodríguez, les alcance para lograr establecer un sólido y confiable pitcheo de relevo.

A pesar de la lesión de Jacob DeGrom, que lo mantendrá alejado de la acción por lo menos por 60 días, Nathan Eovaldi (10-3. 2.83 ERA y 1.02 WHIP), Jon Gray (6-5, 3.29 ERA y 1.14 WHIP), y Dane Dunning (8-2, 2.84 ERA y 1.13 WHIP), han logrado mantener a flote a una rotación de abridores que a inicio de campaña no prometía tanto, más allá del arribo a la organización de DeGrom y la extraordinaria zafra 2022 del venezolano Martín Pérez.

En principio, la lesión en el codo de DeGrom, lo mantendría fuera de acción hasta el pasado 28 de Junio, sin embargo, no quieren apurar su reingreso. Los Rangers podrían conseguir apoyo para su rotación de abridores internamente, con el lanzador diestro Glen Otto, quien en el 2022 en 27 aperturas dejó 4.64 de efectividad y que en el presente 2023 solo ha tenido tres presentaciones en calidad de relevista por falta de espacio en la rotación de abridores, además, tanto Andrew Heaney como el venezolano Martín Pérez podrían volver a ser protagonistas (en base a la calidad y experiencia de ambos), lo que podría ser una probabilidad justo en el momento del regreso de Jacob DeGrom. Así que apostando a eso, los Rangers podrían mantenerse como están en cuento a sus abridores se refiere.

ASTROS DE HOUSTON:

Los Astros de Houston han resentido notablemente la ausencia del venezolano José Altuve por lesión, y es que las lesiones lamentablemente han sido protagonistas para los siderales en el 2023, razón por la cual el abridor mexicano José Urquidy se mantiene en lista de lesionados por 60 días, así como el Slugger cubano Yordan Álvarez por 10.

La llegada del estelar inicialista cubano José Abreu suponía una fortaleza del equipo, sin embargo, el antillano ha tenido un muy lento comienzo de campaña, circunstancia que sumadas a las lesiones, han mermado el paso de los Astros, permitiendo el liderazgo de los Rangers en la división, por lo menos hasta el momento.

Pero los Astros han comenzado a brillar en el 2023 y llegan al inicio de la segunda mitad de campaña a solo dos juegos de los líderes Rangers de Texas. Con el lento pero consistente despertar ofensivo de José Abreu, los Astros mantienen un núcleo ofensivo muy sólido con Abreu, Altuve, Álvarez, Bergman, Tucker, Peña y un hondureño Mauricio Dubón que comienza a crecer en su juego. Así que los siderales no parecieran necesitar adquirir a otra pieza para reforzar su ofensiva antes de la fecha límite de cambios.

A pesar de la ausencia por lesión del mexicano Urquidy, solamente el abridor norteamericano Bandon Bielak tiene registros negativos en cuanto a victorias y derrotas se refiere, entre todos los componentes de la rotación de abridores, liderada por el zurdo dominicano Framber Valdes (2.51 ERA y 1.05 WHIP), y los norteamericanos JP France (3.26 ERA y 1.20 WHIP) y el propio Bielak (3.79 ERA y 1.46 WHIP), con el dominicano Cristian Javier y el norteamericano Hunter Brown que no desentonan en lo absoluto, con 4.34 y 4.12 de efectividad, así como 1.21 y 1.33  de boletos y hits por innings lanzados respectivamente.

El relevo es liderado por el dominicano Héctor Neris con hasta 5 triunfos y minúscula efectividad de 1.43, acompañado de su coterráneo Bryan Abreu (2.72 ERA) y el norteamericano Phil Maton (2,44 ERA). En cuanto al pitcheo general, cuentan con el que probablemente sea el mejor receptor defensivo y guía de los lanzadores en el puertorriqueño Martín Maldonado.

Los Astros lucen sólidos con sus argumentos pero no es un secreto para nadie que han perdido algo de empuje, si se compara con el ritmo que mostraron en los años recientes. Los Rangers acaban de fortalecer su relevo y puede que no hayan terminado de realizar sus movimientos en la presente campaña, así que basta esperar si esto podría empujar a los siderales a ser compradores antes del límite de cambios.

MARINEROS DE SEATTLE

Con 45 triunfos y 44 reveses, apenas los Marineros llegan a medio camino de navegación por encima de 500, sin embargo, cuentan con un equipo bien balanceado, completo y que en su navegar solo requieren hacer pequeños ajustes para lograr arribar a puerto seguro.

Cuentan con muy buen núcleo ofensivo, con jugadores en dobles dígitos en cuanto a cuadrangulares se refiere pero ninguno por encima de 15 y esa quizás sea la deuda pendiente en cuanto a su ofensiva, lidera por el venezolano Eugenio Suárez (11 Hr´s y 52 CI), los dominicanos Teoscar Hernández (15 HR´s y 50 CI) y Julio Rodríguez (13 HR´s y 49 CI), acompañados de los norteamericanos Jared Kalenic. Cal Raleig y la sorpresa del jugador del cuadro panameño José Caballero, que apenas en 58 encuentros, es el segundo jugador con más bases robadas del equipo con 15, además de 20 carreras impulsadas y 21 anotadas.

Este equipo o cuenta entre sus abridores con registros negativos en cuanto a triunfos y reveses se refiere. En cuanto a rendimiento, sus abridores van así:

  • Logan Gilbert 3.66 de ERA y 0.97 de WHIP
  • George Kirby 3.09 ERA y 1.04 de WHIP
  • Luis Castillo 2.85 ERA y  1.04 de WHIP
  • Bryce Miller 3.97 de ERA y 0.94 de WHIP
  • Marco Gonzáles 5.22 de ERA y 1.46 de WHIP
  • Bryan Woo 3.63 de ERA y 1.06 de WHIP

Prácticamente el único que ha desentonado hasta el momento entre sus lanzadores abridores es el mexico-americano Marco Gonzáles pero en realidad, de acuerdo a lo que ha sido el accionar de sus abridores, los Marineros deberían llevar mejor rumbo hasta ahora.

Pero Chris Flexen no fue el mismo de años anteriores y el norteamericano Penn Murfee, con extraordinario relevo en 16 presentaciones (129 de ERA y 1.07 de WHIP) entró a la lista de lesionados por 60 días, aunque en apenas 16 innings lanzados. Sin embargo, el relevo no ha estado mal, con el mexicano Andrés Muñoz (2.81 de ERA y 1.00 de WHIP), el hawaiano Tayler Saucedo (2.74 de ERA y 1.39 de WHIP), junto a los norteamericanos Justin Topa (2.94 de ERA y 1.30 de WHIP), Matt Brash (3.50 ERA y 1.44 de WHIP) y Ty Adcock (0.00 de ERA y 0.33 de WHIP en solo 14 innings lanzados). 

Finalmente el norteamericano Paul Sewald es el cerrador oficial del equipo (2-0, 17 Salvados, 3.22 de ERA y 1.01 de WHIP) y el comodín en el cuerpo de lanzadores es el norteamericano Tommy Millone, con dos aperturas y dos relevos (2.00 de ERA y 1.44 de WHIP).

Los Marineros de Seattle tienen para competir en lo que resta de temporada y están a solo 6 juegos del primer lugar de su división y a cuatro de uno de los comodines de la Americana, así que no me extrañaría de que sean compradores en lo que resta del mes de Julio, para adquirir a un preparador para el octavo inning y a un bate de poder.

ANGELINOS DE LOS ÁNGELES:

Los Angelinos de Los Ángeles iniciaron la temporada 2023 pareciendo que ésta vez sí pero llegaron a mitad de temporada pareciendo que no, a pesar de ubicarse a solo 7 juegos del primer lugar de su división pero por debajo de Rangers, Astros y Marineros en el cuarto peldaño, con registro apenas negativo de 45 ganados y 46 perdidos.

Aun aún falta bastante por recorrer, llegar al primer lugar significa que tienen que coincidir una buena racha ganadora de los Angelinos, con una disminución en el rendimiento de Rangers, Astros y Marineros. Puede que suceda con dos de ellos pero de los tres equipos de manera simultánea, no es que sea imposible pero si poco probable.

El superlativo y extraordinario (no encuentro que adjetivo que se ajuste apropiadamente asignarle), desempeño del fenómeno japonés Shohei Ohtani no es suficiente, en una ofensiva y cuerpo de abridores en los que el nipón parece el llanero solitario (12 2B´s, 32HR´s, 11 BR´s, 62 CA, 71 CI y .302 de Average con 7G-4P, 3.32 de ERA y 1.06 de WHIP).

Lamentablemente las lesiones del mexico-americano Anthony Rendón, el colombiano Gio Urshela, y de los norteamericanos Jared Walsh y Mike Trout en cuanto a los jugadores de posición, y los venezolanos José Suárez (Abridor) y José Quijada (Relevista) en cuanto a los lanzadores, han jugado en contra de los querubines, y la promesa del jardinero Jo Adell se mantiene hasta el momento en eso, una promesa, sin embargo, recientemente la directiva adquirió al venezolano Eduardo Escobar y al norteamericano Mike Moustakas para tratar de suplir ésta bajas que en algún momento de la campaña se reincorporarán y así contar con una nómina más sólida.

Ha sido una total sorpresa el rendimiento del guardabosques norteamericano Mickey Moniak, así como la del novato norteamericano Zach Neto, quienes junto al venezolano Luis Rengifo, el boricua Andrew Velázquez, David Fletcher, Hunter Renfroe, Taylor Ward y Matt Thaiss, conforman un muy grupo de jugadores de posición para aspirar a una buena remontada.

Aunque ésta posibilidad está acompañada de un buen grupo de relevistas, liderados por su cerrador dominicano Carlos Estévez (2-1, 21 Salvados, 1.80 de ERA y 1.28 de WHIP), así como Matt Moore (3-1, 1.44 de ERA y 0.80 de WHIP), Chris Devenski (3-2, 3.82 de ERA y 1.06 de WHIP), Jacob Webb (1-1, 2.49 de ERA y 1.06 de WHIP), Sam Bachman (1-2, 3.18 de ERA y 1.64 de WHIP) y el dominicano José Soriano (1-2, 3.21 de ERA y 1.21 de WHIP), además de lo que ha sido hasta el momento la sorpresa del pitcheo en el panameño Jaime Barría porque hasta ahora ha sido su comodín con 12 relevos y 6 aperturas (3.31 de ERA y 1.16 de WHIP), sus abridores, los norteamericanos Tyler Anderson, Griffin Canning y Reid Detmers y el mexicoamericano Patick Sandoval, no parecen contar con los restos para lograr llevar al equipo hasta la post temporada. Ahora bien, si los abridores logran enderezar el rumbo en la segunda mitad de campaña, las probabilidades de que los angelitos puedan volar hasta el cielo para el mes de Octubre, se incrementarán notablemente.

ATLÉTICOS DE OAKLAND:

El horizonte de los Atléticos de Oakland desde hace rato ya que apunta hacia el año 2024 en cuanto a lo deportivo se refiere, y en eso es en lo que nos queremos enfocar.

El peor inicio de temporada en su historia con apenas 3 victorias y hasta 16 derrotas, solo una racha de 7 victorias en fila logró cambiar un poco el sentir de la catastrófica temporada de la novena de la bahía californiana, a pesar de que en esa nómina, existe calidad entre sus jugadores.

En una ofensiva en la que ninguno de sus jugadores batea sobre .300 de average, apenas y han logrado sobresalir Brent Roocker y Shea Langeliers con 16 y 10 jonrones respectivamente, únicos con dobles dígitos en cuanto a cuadrangulares se refiere. Sin embargo, los dominicanos Esteury Ruíz (43 Bases Robadas) y Ramón Laureano, los venezolanos Carlos Pérez y Many Piña, el colombiano Jordan Díaz, el cubano Aledmys Díaz, junto a los norteamericanos Nick Allen, Tony Kemp, Seth Brown y Ryan Noda, como jugadores de posición, y los lanzadores norteamericanos James Kaprielaian, JP Sears, Zack Neal, Paul Blackburn y Austin Pruitt, el japonés Shintaro Fujinami, los dominicanos Luis Medina, Dany Jiménez y Domingo Acevedo, el boricua Yakcsel Ríos y el mexicano Adrián Martínez, es un núcleo de jugadores que con un escenario más favorable, al que ha tenido la organización de los Atléticos en el 2023, puede estar para desempeños muchísimo más notables.

No veo a los Atléticos en calidad de compradores o vendedores antes del límite de cambios y me da la sensación, que en lo que resta de temporada serán la piedra que les tranque el camino a más de una novena con aspiraciones de post temporada. 

Julio Sánchez Alvarado es analista colaborador de Diamante23 y socio del Club 11:11. Puedes seguirlo en Instagram

Leonte Landino | Opinión: El subestimado Wander Franco.

BRISTOL CT – Cuando se habla de jugadores valiosos en la era de la sabermetría no hace falta recordar que Mike Trout es visto y vendido como el mejor de esta era. El poder de Aaron Judge bajo las luces del Yankee Stadium es un arma publicitaria sin igual, incluso Ohtani ha tenido que hacer lo que nadie ha hecho para poder llamar un poco la atención, incluso jugando en Los Angeles.

Pero hay un nombre que no aparece bajo las luces, incluso ni de su mismo equipo, los Tampa Bay Rays. No es Randy Arozarena, hablo del campocorto Wander Franco, por si no lo sabían el líder en WAR total (BBRef) en las Grandes Ligas en 2023 entrando en la segunda semana del mes de junio.

Franco, un Banilejo (Dícese de Baní, República Dominicana) de 22 años, con 3.8 de WAR es realmente la bujía que mantiene a los Rays con la mejor marca en MLB. ¿Cómo lo hace? A punta de mantenerse en las bases y extender su alcance en los senderos. Lidera a los Rays en bases robadas con 22, siendo segundo en la liga detrás de Esteury Ruiz de Oakland. Lidera a los Rays en hits con 75 y bases totales con 123, bateando para .299.

Ahora bien antisabermétricos…¿Entienden el poder y el valor de alcanzar bases? Seguro que no es tan sexy como conectar fuetazos como Elly De La Cruz, o monstruosos palos como Yordan Álvarez. Mientras Shohei Ohtani hace lo imposible con una descomunal producción tanto a la ofensiva y desde el montículo, aún no le alcanza a esta fecha para superar al un short stop hiteador, que llega a la base en casi 4 de cada 10 turnos y que extiende su alcance en base cada vez que puede.

¡Su valor radica en estar en las bases!

En su caso se suma para complementar una sólida defensiva con apenas 3 errores, pero además ubicándose entre los líderes en outs defensivos por encima del promedio, alcance, zona y carreras prevenidas y salvadas a la defensiva.

¿Es esto aún más valioso que lo que hace Ohtani? Quizás para usted no, tal vez tampoco para mí. Pero los números no mienten y la verdad es que Tampa Bay es el mejor equipo en la temporada y los Angels languidecen como siempre en un mediocre tercer lugar divisional.

El domingo ante Texas, Franco conectó su 8vo. jonrón de la temporada en la victoria de 7-3 sobre Texas. Fue el primer jonrón de Franco desde el 9 de Mayo.

Despúes del juego el mánager Kevin Cash dijo que no estaba consciente de que había pasado más de un mes desde su último vuelacerca. Cash dijo: “El está en las bases todo el tiempo. Es un buen jugador, pone la bola en juego, la ubica en los huecos del campo. Es grandioso que conecte un jonrón, creo que va a tener muchos más”

Para mí una declaración de total desestimación para el jugador que tiene a Cash donde está.

“Los jonrones salen solos, yo no trato de darlos. Yo pienso más en mi promedio, dobles y tratar de ayudar al equipo a mantenernos en base”

Wander Franco al St. Petersburg Times. Junio 11, 2023.

En el béisbol del 2023 con nuevas reglas que incluyen bases más grandes, esas pulgadas de distancia reducida marcan una gran diferencia para jugadores como Franco. Es aquí donde radica el impacto de aprovechar las condiciones y habilidades de un jugador para tomar ventaja. Es lo que está haciendo Tampa Bay en el terreno, un equipo que juega de forma reservada, con poco apoyo de su fanaticada y siempre bajo una nube negra de continuidad en su mercado.

Es hora de mostrar sus puntos fuertes. Sí, Arozarena es una estrella, ¡pero Franco es su MVP!

Pero los generadores de opinión en Tampa Bay buscan jonrones y graciosas declaraciones por parte de Franco, algo que no van a conseguir. El show del poder y las bromas en inglés no van con él.

Hablando de valor, mencionamos a Esteury Ruiz, el novato de Oakland que lidera la liga en bases robadas con 31. ¿Qué tal su WAR?

0.0. Es decir, está al nivel de cualquier sustituto, por más que vuele en las bases. Ruiz se ha robado la base en más de la mitad de los sencillos que ha conectado, pero su producción ofensiva no llega al nivel de Franco y su defensa en los jardines aún tiene mucho por desarrollar.

Comparemos a Franco con Luis Arráez, que por su lado, compensa la falta de velocidad en su juego con una descomunal ofensiva a punta de sencillos y avanzar corredores, la clave para que hoy los Marlins luchen por la punta divisional.

La segunda mitad de la temporada será interesante en jugadores como Franco y Arráez. De la continuidad de su juego depende el rumbo de sus equipos. Lo cierto es que de seguir este camino, Ohtani tendrá en la Liga Americana un serio contendiente para el premio por el Jugador Más Valioso: el menos mencionado y subestimado Wander Franco.

Leonte Landino es editor en jefe de Diamante23.com y miembro de la Asociación de Escritores de América (BBWAA). Puedes contactarlo via twitter @leontelandino