BRISTOL, Connecticut – Llegó el día para esos chicos que son elegibles en 2024 para firmar con organizaciones de Grandes Ligas. Es como una graduación donde finaliza el proceso de preparación que para muchos tiene tres o cuatro años, o quizas en unos casos extremos incluso llega a diez años.
El quince de enero marca un día crucial en el mundo del béisbol, especialmente para aquellos jugadores extranjeros que aspiran a alcanzar las Grandes Ligas. Es la fecha de firmas internacionales, un evento que no solo define el destino de nuevos talentos, sino que también abre las puertas a emocionantes oportunidades y travesías en el deporte rey de América.
Padres, madres, hermanos, tíos, entrenadores, buscones, amigos, vecinos, primos, canchanchanes, pupilos y panas. Todos hoy celebran que llegó el gran momento donde “el prospecto” se convertirá realmente en profesional y llega un buen billete (sea mucho o poco).
Pero lo más importante que llega es la oportunidad de entrar en un camino pedregoso, extenuante y turbio. Lleno de retos físicos, emocionales y sobre todo mentales que hacen que estos muchachos no terminen de digerir su emoción por ponerse la gorra de los Phillies, Orioles, Yankees o Reds, por poner sólo unos casos, pues no hay tiempo que perder para entender cual es el plan que tendrán estas organizaciones para sus vidas, en base a lo que más le convenga al negocio del béisbol y en el peor de los casos, lo que más le convenga a ciertas personas que tendrán el poder en sus manos de extender una oportunidad o truncar una carrera y una vida.
Equipos de cazatalentos de todas las organizaciones de Grandes Ligas se despliegan por todo el mundo en busca de jóvenes promesas. Desde Latinoamérica hasta Asia, estos cazatalentos buscan el próximo diamante en bruto que pueda brillar en el escenario más grande del béisbol. La fecha de firmas internacionales ha sido testigo de numerosas historias inspiradoras de jugadores que superaron obstáculos para llegar a las Grandes Ligas.
Son demasiados factores que estan en juego. Deben alinearse los planetas para que todo funcione. Lo único que está en control de cada uno de estos muchachos es que sin tener la preparación propia de su edad, deben ser tomar desde hoy decisiones de adultos responsables porque así lo exigen un contrato, una carrera y una opinión pública.
El control de sus decisiones lo tienen ellos. Y desde ahora se espera que sean acertadas, esperando que las mismas vayan de la mano con el desarrollo de su talento, la suerte en el terreno y la conveniencia de cada uno de los ejecutivos y técnicos que tengan en sus manos su destino.
Imagínense esto. Se juega béisbol de Liga Grande desde 1871 y apenas 23,114 personas se han registrado como jugadores de Grandes Ligas. El Progressive Field, casa de los Guardianes de Cleveland es el parque de menor capacidad con 34,830. Si metemos a todos los peloteros de Grandes Ligas en este parque, aún quedarían once mil asientos vacíos. Todo esto en 153 años.
La firma con un equipo de Grandes Ligas no solo cambia la vida del jugador, sino que también tiene un impacto significativo en sus comunidades de origen. El éxito de un jugador en las Grandes Ligas a menudo se traduce en un aumento del interés y la participación en el béisbol en sus lugares de origen. Las firmas internacionales contribuyen a la riqueza y diversidad del béisbol de Grandes Ligas.
Hoy estos chicos sueñan con ser parte de esta élite del deporte mundial.
La Lista del 2024
Estos son sólo algunos de los que hoy abrieron la cortina del período de firmas y que estaban en los puestos de honor en los nuevos rankeos de prospectos internacionales en base a reportes de los Programas y Academias afiliados al departamento de operaciones internacionales de Major League Baseball. Vale destacar que los campo cortos, y en general, jugadores del cuadro fueron los protagonistas del día de hoy.
José Perdomo, campocorto de los Bravos: Bateador derecho proveniente de Venezuela. Perdomo lidera la clase con un bono de firma de $5 millones. MLB Pipeline lo ubica como el tercer mejor prospecto del grupo. Se le considera un bateador pulido con una buena probabilidad de quedarse en alguna posición del cuadro interior. Su bonificación queda cerca de los $5.6 millones que los Padres dieron al receptor Ethan Salas el año pasado..
Leodalis De Vries, campocorto de los Padres: De Vries obtiene el segundo bono más alto, con $4.2 millones. Muchos lo consideran como el prospecto más talentoso de la clase de este año. Es el segundo año consecutivo en el que San Diego ficha al jugador número 1 en el período internacional, después de la firma del receptor Ethan Salas. De Vries, originario de la República Dominicana, es un bateador ambidiestro de 6’1″. Recibe elogios por su perfil ofensivo bien equilibrado con potencial de poder y la posibilidad de quedarse en el campocorto. Es comparado con Carlos Correa según reportes de escauteo.
Fernando Cruz, campocorto de los Cachorros: Un firmante de $4 millones procedente de la República Dominicana, Cruz es un infielder de 5’11”. Los evaluadores elogian la velocidad de su bate y el potencial de poder en todas las direcciones. Llama la atención por su atletismo y conjunto de herramientas defensivas en el campocorto. Reportes indican que tiene un enfoque ofensivo agresivo, mientras que que algunos cazatalentos han expresado preocupación por la longitud de su swing.
Dawel Joseph, campocorto de los Marineros: Firmado por $3 millones desde la República Dominicana, Joseph es un bateador derecho con una estatura de 6’2″. Esa constitución física sugiere un amplio potencial de proyección de poder crudo. Reportes indican que Joseph ha perdido algo de su velocidad anteriormente élite a medida que ha crecido, aunque aún tiene posibilidades de jugar en alguna posición del cuadro interior.
Yovanny Rodriguez, receptor de los Mets: Bono de firma de $2.85 millones, nativo de Venezuela, el sexto mejor prospecto según el rankeo de MLB Pipeline.
Victor Hurtado, jardinero de los Nacionales: Bono de firma de $2.7 a $2.8 millones, nativo de la República Dominicana, el vigésimo mejor prospecto según MLB Pipeline.
Adolfo Sanchez, jardinero de los Rojos: Bono de firma de $2.7 millones, nativo de la República Dominicana, el quinto mejor prospecto de MLB Pipeline.
Joswa Lugo, campocorto de los Angelinos: Bono de firma de $2.3 millones, nativo de la República Dominicana, el trigésimo séptimo mejor prospecto de MLB Pipeline.
Yandel Ricardo, campocorto de los Reales: Número 9 en la tabla de bonos de BA (número específico no reportado), nativo de Cuba, el decimosexto mejor prospecto de MLB Pipeline.
Emil Morales, campocorto de los Dodgers: Número 10 en la tabla de bonos de BA (número específico no reportado), nativo de la República Dominicana, el decimocuarto mejor prospecto de MLB Pipeline.
Paulino Santana, jardinero de los Rangers: Bono de firma de $1.3 millones, nativo de la República Dominicana, el segundo mejor prospecto de MLB Pipeline.
Con información de MLB Pipeline y MLBTR.
Leonte Landino es editor en jefe de Diamante23.com y Miembro de la Baseball Writers Association of America (BBWAA).
Lo que comenzó como una estrategia para que los equipos pequeños compitieran en supuesta igualdad de condiciones, se convirtió en un arma adoptada también por los equipos grandes e históricos. Ahora, franquicias como los Dodgers, Yankees y los Medias Rojas aplican la sabermetría mientras continúan desembolsando sumas astronómicas por los mejores jugadores en contratos multimillonarios
Entonces, surge la pregunta: ¿cuál es la clave de la competitividad en el béisbol moderno? Ambos, equipos pobres y ricos, utilizan la sabermetría, pero la disparidad financiera persiste. Incluso los equipos ricos ahora tienen departamentos sabermétricos más grandes y preparados
El béisbol es un juego que va más allá de las cifras y los contratos millonarios. Es un deporte donde la inteligencia, la estrategia y la capacidad de adaptación son tan cruciales como el talento individual. En el dilema entre la sabermetría de ricos y pobres, la verdadera victoria se encuentra en la síntesis de conocimiento y astucia que define al béisbol desde sus orígenes. Sigue siendo el mismo deporte de siempre, solo que ahora lo venden diferente porque el cliente ha cambiado y seguirá cambiando
Denver, Colorado – En el corazón de la competición de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) en Estados Unidos, surge un dilema fundamental que redefine la forma en que los equipos abordan el juego. Este dilema se presenta en la dicotomía y supuesta diferencia entre la sabermetría de los equipos de mercados regionales o pequeños, a los que llamaremos en el contexto de este artículo “pobres”, y la sabermetría de las franquicias de mercados globales o internacionales, a las que identificaremos como “ricos”.
Debemos entender algo de fondo: ningún equipo de Las Mayores es pobre, porque todos los mercados de la principal economía deportiva del mundo (EEUU) tiene un potencial mayor que cualquier país promedio. Además, la cuestión fundamental no es cuanto dinero tiene un dueño o una corporación, sino cuánto dinero maneja cada una de las 30 franquicias de la MLB en su gestión interna, la cual está bien regulada por las autoridades competentes y la propia MLB.
Con otras palabras daremos un ejemplo: la prestigiosa marca de vehículos Ferrari puede comprar un equipo de MLB, pero eso no significa que todo el dinero o los activos de Ferrari estén ahí. Es economía básica entender esto. En todo caso el prestigio de la marca Ferrari es el valor principal que le da mayor valor a la franquicia de beisbol adquirida porque Ferrari es un modelo exitoso de negocio, pero la realidad económica del equipo adquirido la dictará su mercado.
El origen de la Sabermetría y las razones de su expansión
La revolución de la sabermetría en el béisbol tuvo sus inicios con el gerente general Billy Beane y los Oakland Athletics a principios del milenio. Fueron pioneros al arriesgarse a emplear métricas avanzadas para optimizar los costos de sus rosters, reclutando jugadores subvalorados por el sistema a montos o precios accesibles para el presupuesto.
Aunque los Athletics no lograron ganar una Serie Mundial en aquella temporada y aún no lo han logrado, dejaron una marca indeleble al reinventar la forma en que se juega el béisbol profesional. Sin embargo su modelo sabermétrico fue copiado y en algunos casos hasta mejorado por las demás franquicias en los años posteriores. Equipos “ricos” que de hecho no tenían problemas económicos o presupuestos tan limitados o cortos. Entonces ¿qué cambió la sabermetría? Porque el resultado no fue que los “pobres” compitieran de tú a tú contra los ricos, sino que ahora todos tuvieran departamentos sabermétricos.
Lo que comenzó como una estrategia para que los equipos pequeños compitieran en igualdad de condiciones, se convirtió en un arma adoptada también por los equipos grandes e históricos. Ahora, franquicias como los Dodgers, Yankees y los Medias Rojas aplican la sabermetría mientras continúan desembolsando sumas astronómicas por los mejores jugadores en contratos multimillonarios.
Tanto es así que al finalizar aquella temporada de Billy Beane con los Atléticos uno de los primeros equipos que intentó llevarlo a su gerencia fue los Medias Rojas, los cuales querían aplicar ese modelo de métricas avanzadas pero sabiendo que tenían un presupuesto de élite deportiva.
Entonces, surge la pregunta: ¿cuál es la clave de la competitividad en el béisbol moderno? Ambos, equipos pobres y ricos, utilizan la sabermetría, pero la disparidad financiera persiste. Incluso los equipos ricos ahora tienen departamentos sabermétricos más grandes y preparados.
Queda claro que ya no es suficiente ganar con sabermetría (y nunca fue suficiente), ya que todos los equipos la aplican. Tampoco se puede depender exclusivamente del dinero, como evidencia reciente los Padres de San Diego, los cuales a pesar de invertir significativamente en los últimos años, no lograron clasificar a los playoffs en 2023. El dinero si no se sabe invertir se escapa como el agua de las manos.
La clave: el valor humano y el talento deportivo
La clave para el éxito en el béisbol contemporáneo reside en muchas cosas, como ha sido siempre. hay que invertir de manera inteligente. La sabermetría desempeña un papel crucial al proporcionar datos valiosos, pero la interpretación correcta de estos datos es esencial. No se trata solo de tener información, sino de saber cómo utilizarla estratégicamente para tomar decisiones informadas o con base científica.
Además, se destaca la importancia del “momentum”. El rendimiento de los jugadores en momentos cruciales de la temporada puede marcar la diferencia. Las estrellas de este deporte seguirán siendo estrellas y la MLB debe ayudar a que sigan saliendo estrellas. El día que no haya estrellas en el béisbol entonces éste dejará de ser un “show”, y entonces ya no llegarán los grandes capitales a invertir.
La labor del cuerpo técnico, conformado por managers y coaches, adquiere una relevancia vital. Extraer lo mejor de los jugadores y asegurarse de que den lo mejor de sí en los momentos decisivos es una habilidad que va más allá de las estadísticas. La intuición, ya sea en ver algo de un jugador o en reinterpretar una estadística, sigue siendo el secreto de triunfar. La intuición en los negocios y la intuición en el deporte tienen mucho más en común de lo que podríamos imaginar en primera instancia.
El béisbol moderno, ni el de antaño, se gana solo con sabermetría ni exclusivamente con recursos financieros. La verdadera fórmula del éxito radica en la combinación inteligente de ambas. Equipos pobres pueden competir si aplican la sabermetría de manera astuta, mientras que los equipos ricos deben equilibrar su poder financiero con una toma de decisiones estratégica basada en datos, porque si quieres echar a perder a un gran jugador solo tiene que convertirlo en un multimillonario, y a los hechos me remito.
En última instancia, el béisbol es un juego que va más allá de las cifras y los contratos millonarios. Es un deporte donde la inteligencia, la estrategia y la capacidad de adaptación son tan cruciales como el talento individual. En el dilema entre la sabermetría de ricos y pobres, la verdadera victoria se encuentra en la síntesis de conocimiento y astucia que define al béisbol desde sus orígenes. Sigue siendo el mismo deporte de siempre, solo que ahora lo venden diferente porque el cliente ha cambiado y seguirá cambiando.
Abel Flores Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021
Si bien la sabermetría nació como una respuesta a las limitaciones presupuestarias, su impacto ha sido tan significativo que incluso los equipos multimillonarios han adoptado esta disciplina como parte integral de su enfoque estratégico. La razón es clara: la búsqueda de la eficiencia y la minimización de riesgos es una constante en cualquier industria
Creo el béisbol es pionero en la Sabermetría, o al menos la hizo famosa, pero hoy en día esta se aplica a casi todos los deportes. No olvidemos que una de las metas fundamentales de la Sabermetría es abaratar los costos, democratizando la posibilidad de éxito en el béisbol. Ya no es exclusiva de los equipos con presupuestos “ilimitados”; la sabermetría ha influido en la forma en que todos los equipos, independientemente de su capacidad financiera, enfrentan el desafío de construir equipos competitivos
Denver, Colorado – El béisbol es todo un universo, aveces mucho más que un deporte, muy competitivo e incomprensible. La pasión por momentos se entrelaza con la estrategia y la competencia es tan intensa como las rivalidades más antiguas. Y “la pelota es redonda” dicen los sabios beisbolísticos.
Pero en esta particular historia deportiva desde hace dos décadas surge una revolución silenciosa e impactante: la Sabermetría. Esta disciplina o tecnología, que ha transformado la forma en que los equipos abordan el juego, tiene como uno de sus objetivos fundamentales abaratar los costos y ajustar los presupuestos, una meta que ha resonado desde sus inicios. Y a los dueños del negocio esto les encanta ¿Por qué no? Para nada está mal.
Mi hipótesis es que esta es la clave para entender la expansión, preponderancia e incluso dominio que la Sabermetría tiene en el béisbol de hoy. ¿Que hoy en día se gastan muchos más millones que décadas atrás? Claro que sí, se llama inflación, pero este argumento o dato no es el objetivo del artículo, pero si lo aclaro para definir y defender mi punto. Por cierto, los contratos multimillonarios en el béisbol se lo llevan menos del 5% de los jugadores y el 95% restante tienen que irse a huelga para que les aumenten. Pero esta tampoco es la razón del artículo.
Orígenes de la sabermetría: Más allá de las estadísticas convencionales
La sabermetría, también conocida como análisis estadístico avanzado en el béisbol, no es simplemente un concepto moderno. Su raíz se remonta a décadas atrás, cuando pensadores visionarios comenzaron a cuestionar las estadísticas convencionales y a buscar formas más efectivas de evaluar el rendimiento de los jugadores. Pioneros como Bill James y su influyente obra “Baseball Abstract” sentaron las bases para una revolución que cambiaría la cara del béisbol.
La idea central de la sabermetría era clara desde el principio: abaratar los costos de los equipos con presupuestos más modestos sin abandonar la competitividad o al menos para aparentar competir. En un deporte donde la disparidad económica entre los equipos es evidente, la necesidad de encontrar formas eficientes de construir un equipo competitivo se convirtió en una prioridad para aquellos que no contaban con los recursos ilimitados de las grandes franquicias.
El dilema fundamental: La matemática lo es todo pero no todo es matemática
El corazón de la sabermetría radica en la aplicación de la matemática y algoritmos avanzados de computadora para analizar el rendimiento de los jugadores. Atrás quedaron los días en que las decisiones se basaban únicamente en estadísticas tradicionales como hits, carreras impulsadas o promedio de bateo. Ahora, se exploran métricas más profundas y complejas que proporcionan una imagen más precisa y detallada del desempeño de un jugador.
El análisis de sabermetría se sumerge en un océano de datos, aprovechando fuentes en línea para recopilar información detallada sobre cada acción en el campo. Desde la velocidad de salida de una pelota bateada hasta la eficiencia en la toma de decisiones defensivas, la sabermetría busca cuantificar cada aspecto del juego. Este enfoque meticuloso y basado en datos permite a los equipos tomar decisiones más informadas y, en última instancia, reducir los riesgos asociados con las inversiones en jugadores.
Ver el futuro es imposible ¿pero proyectarlo?
Uno de los aspectos más emocionantes de la sabermetría es su capacidad para proyectar el rendimiento futuro de un jugador. Al utilizar modelos predictivos basados en datos históricos y tendencias, los equipos pueden evaluar el potencial a largo plazo de un jugador con mayor precisión. Esta capacidad de prever el rendimiento futuro no solo beneficia a los equipos con presupuestos ajustados, sino que también proporciona a los grandes gastadores una herramienta adicional para optimizar sus inversiones.
La sabermetría ha permitido descubrir talentos ocultos, jugadores que podrían haber pasado desapercibidos si solo se hubieran basado en las estadísticas tradicionales. Los equipos más pequeños pueden competir de manera más equitativa al identificar y adquirir jugadores con un rendimiento sólido pero que podrían haber sido pasados por alto por los métodos convencionales de evaluación. Al menos esto es lo que dice la teoría, en la práctica siguen ganando campeonatos generalmente los mismos.
Si bien la sabermetría nació como una respuesta a las limitaciones presupuestarias, su impacto ha sido tan significativo que incluso los equipos multimillonarios han adoptado esta disciplina como parte integral de su enfoque estratégico. La razón es clara: la búsqueda de la eficiencia y la minimización de riesgos es una constante en cualquier industria, incluso en el deporte de grandes ligas.
Los equipos con recursos financieros considerables ahora emplean departamentos de análisis de datos dedicados, reclutando expertos en matemáticas y estadísticas para desentrañar los misterios de la sabermetría. Esta convergencia entre el dinero y la analítica ha llevado a una nueva era en la que la toma de decisiones se basa en datos más que en intuiciones.
La Sabermetría y la IA son indetenibles, nos guste o no
La sabermetría ha evolucionado desde su modesto origen hasta convertirse en una fuerza poderosa que moldea la forma en que los equipos de béisbol construyen sus rosters. Sin embargo, su impacto trasciende el diamante, sirviendo como un ejemplo de cómo el análisis de datos y la aplicación de la matemática pueden transformar industrias enteras. Creo el béisbol es pionero en la Sabermetría, pero hoy en día esta se aplica a casi todos los deportes.
No olvidemos que una de las metas fundamentales de la sabermetría es abaratar los costos, democratizando la posibilidad de éxito en el béisbol. Ya no es exclusiva de los equipos con presupuestos “ilimitados”; la sabermetría ha influido en la forma en que todos los equipos, independientemente de su capacidad financiera, enfrentan el desafío de construir equipos competitivos.
Mientras observamos el juego de béisbol moderno, recordemos que detrás de cada decisión estratégica, cada compra o venta y cada movimiento en el terreno, hay una red de números y algoritmos que busca no solo ganar partidos, sino también maximizar el valor de cada inversión. La sabermetría no solo ha cambiado la forma en que entendemos el béisbol, sino que busca la eficiencia dentro y fuera del diamante, recordándonos que el análisis de datos es una herramienta poderosa que puede allanar el camino hacia el éxito en cualquier industria y hasta en nuestras vidas personales.
Abel Flores Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021
Medellín, Colombia – Ya ha transcurrido la primera semana completa de la postemporada en las Ligas Invernales del Caribe, dirigiéndonos hacia la Serie del Caribe Miami de este año, la cual no solo se llevará a cabo en el loanDepot Park de Miami, sino que también cuenta con la participación organizativa de los Marlins de Miami.
Pero eso no es poca cosa; es apenas el escenario que será la sede de la próxima pequeña Serie Mundial Latinoamericana de béisbol, porque las estrellas, los protagonistas del show, serán los equipos campeones de las Ligas Invernales del Caribe y los peloteros que los conforman.
Cuando los circuitos del área apenas dan sus primeros pasos en la postemporada, rumbo al clásico de febrero, es tiempo de repasar lo sucedido en las temporadas regulares de cada liga y la forma en que se perfilan para definir sus respectivos campeonatos.
Liga Mexicana del Pacífico (LMP)
Comencemos repasando el sistema de clasificación de la temporada regular de la LMP, el cual difiere notablemente del utilizado tradicionalmente en el resto de los circuitos de Béisbol Profesional del área.
La liga está conformada por dos fases o vueltas, en las cuales los diez equipos disputan 35 juegos cada uno en un todos contra todos durante la primera vuelta y 33 encuentros por novena de todos contra todos para la segunda. Los equipos obtienen una cantidad de puntos en cada vuelta, dependiendo del lugar que ocupen en la tabla de posiciones:
10 puntos al primer lugar.
9 puntos al segundo lugar.
8 puntos al tercer lugar.
7 puntos al cuarto lugar.
6 puntos al quinto lugar.
5.5 puntos al sexto lugar.
5 puntos al séptimo lugar.
4.5 puntos al octavo lugar.
4 puntos al noveno lugar.
3.5 puntos al décimo lugar.
La suma de los puntos que acumulan los equipos después de las dos vueltas de temporada regular clasifica a los ocho equipos con la mayor cantidad de puntos logrados.
Aunque el sistema de clasificación de temporada regular no deja de ser polémico, se ha mantenido así por años, denotando aprobación unánime en la LMP.
Por ejemplo, en la presente campaña 2023-2024, los Yaquis de Ciudad Obregón y los Sultanes de Monterrey quedaron eliminados para la postemporada, acumulando solo 10 puntos y 7.5 puntos respectivamente, ubicándose en los puestos noveno y décimo. Sin embargo, fuera de los puntos, en la tabla general bajo los parámetros de ganados y perdidos, con 33 triunfos y 35 derrotas para un porcentaje de victorias de .485, los Yaquis de Obregón se ubicaron en el octavo lugar a 6 juegos de la punta, superior a los Sultanes de Monterrey en el noveno lugar (con 26 ganados, 37 perdidos, .413 porcentaje de victorias y a 10.5 encuentros del primer lugar). Mientras tanto, los Mayos de Navojoa, que gracias a sus 12.5 puntos logrados en las dos vueltas, clasificaron en el séptimo lugar para la postemporada, en la general se ubicaron en el último lugar, a 12.5 encuentros del primer lugar, con apenas .375 de porcentaje de victorias, siendo la novena con menos triunfos (25) y más derrotas (40), lo que bajo estas circunstancias los habría dejado eliminados.
Dicho esto, la clasificación de los ocho equipos a los Play Off la consiguieron de la siguiente forma:
Clasificación
1ra Vuelta
2da Vuelta
Total
1ro. Algodoneros de Guasave
10
4.5
14.5
2do. Naranjeros de Hermosillo
5.5
9
14.5
3ro. Cañeros de Los Mochis
7
7
14
4to. Venados de Mazatlán
6
8
14
5to. Charros de Jalisco
4
10
14
6to. Tomateros de Culiacán
8
5
13
7mo. Mayos de Navojoa
9
3.5
12.5
8vo. Águilas de Mexicali
4.5
5.5
11
Yaquis de Obregón y Sultanes de Monterrey quedaron eliminados de los Play Off con 10 y 7.5 puntos respectivamente. Sin embargo, para lograr apreciar un escenario que refleje de una manera más ajustada el rendimiento de los equipos durante la temporada regular, veamos la tabla de posiciones de esta primera etapa desde los juegos ganados y perdidos de cada equipo, así como sus respectivos porcentajes de victorias y derrotas:
Clasificación
Ganados
Perdidos
%
Dif.
1ro. Algodoneros de Guasave
39
29
.529
—
2do. Naranjeros de Hermosillo
37
31
.544
2
3ro. Cañeros de Los Mochis
36
32
.529
3
4to. Venados de Mazatlán
36
32
.529
3
5to. Tomateros de Culiacán
34
32
.515
4
6to. Charros de Jalisco
35
33
.514
4
7mo. Águilas de Mexicali
34
34
.500
5
8vo. Yaquis de Obregón
33
35
.485
6
9no. Sultanes de Monterrey
26
37
.413
10.5
10mo. Mayos de Navojoa
25
40
.385
12.5
Se puede apreciar a través de ambas tablas la regularidad en cuanto al rendimiento se refiere de los cuatro primeros equipos clasificados.
Yaquis de Obregón
En las Ligas Invernales del Caribe no es suficiente contar con buenos equipos, ya que si no se entonan y entran en buen ritmo en el tiempo indicado, lo más probable es que el horizonte no se extienda más allá del mes de diciembre. Ese fue el caso de los Yaquis de Obregón.
En una liga de pitcheo en la que solamente Charros de Jalisco y Sultanes de Monterrey permitieron más de 4.00 carreras por juego, siete equipos permitieron menos de 4 carreras por encuentro y uno menos de 3, los Yaquis contaron con 5 bateadores por encima de .300 de promedio de bateo: el japonés Taiki Sekine (líder bate del torneo con .345 de promedio), el cubano Maikel Serrano (.320 de promedio), el panameño Allen Córdoba (.318 de promedio), el norteamericano Samad Taylor (.310 de promedio) y el mexicano Carlos Sepúlveda (.303 de promedio). Además, contaron con los big leaguers mexicanos Efrén Navarro, Luis Urías y Michael Hermosillo, el boricua Anthony García, el norteamericano Henry Gatewood, el panameño Johan Camargo, el cubanoamericano Luis Avilés y el cubano José Miguel Fernández.
El cubano Odrisamer Despaigne destacó en el pitcheo de los Yaquis, junto al nicaragüense JC Ramírez, el norteamericano Brandon Brennan y los mexicanos Arturo López y Fernando Sánchez.
Algodoneros de Guasave
Los Algodoneros de Guasave, líderes absolutos de la campaña, sorprendentemente fueron el equipo con menor promedio ofensivo con .232 de promedio colectivo y penúltimos en cuadrangulares con 36. Sin embargo, es un equipo estructurado con muy buenos jugadores ofensivos que se crecen en los momentos indicados y rinden mucho más de lo que los fríos números hasta ahora demuestran, como el mexicano Jesse Castillo, el dominicano Raimel Rosario (líder jonronero del equipo con 11), junto a los cubanos Yadil Drake y Yoelquis Guibert.
Los Algodoneros fueron terceros en efectividad colectiva con 3.48, cuartos en WHIP con 1.31, contando con un Bullpen como el aspecto más fuerte, liderado por el norteamericano Peyton Gray, el mexicoamericano Rafael Cordova, el panameño Enrique Burgos y los mexicanos Manuel Castro, Iván Izaguirre y Ariel García, todos con una efectividad inferior a 2.30. Mientras que el estadounidense Jeff Kinley y el mexicano Jesús Huerta encabezaron la rotación de abridores con récords de 6-0 y 4-0 en triunfos y derrotas respectivamente.
Algodoneros tienen en este momento la serie de primera fase de Play Off (Cuartos de Final) a favor 3 juegos por 2 sobre los Águilas de Mexicali.
Águilas de Mexicali
Los Águilas de Mexicali son impulsados por un núcleo ofensivo conformado por el puertorriqueño Kennys Vargas (10 HRs), el venezolano Yangervis Solarte (8 HRs), el mexicano Javier Salazar (6 HRs) y el colombiano Reynaldo Rodríguez (4 HRs). Un gran Bullpen en el pitcheo con los estadounidenses Patrick Weigel y Bubby Rossman, el mexicoamericano Jake Sánchez y los mexicanos Jesús Cruz, Jesús Chávez y José Martínez. La extraordinaria rotación de abridores está conformada por los mexicanos David Reyes, Emilio Vargas, Marcelo Martínez y Fernando Lozano.
Charros de Jalisco
Los Charros de Jalisco fueron el equipo más ofensivo con .266 de Average y 76 jonrones, líderes en ambos departamentos. Los Charros cuentan con un trío letal de poder, con el cubano Félix Pérez y el mexicano Julián Ornelas, ambos con 11 maderazos, junto al líder jonronero, el mexicano Japhet Amador. Los experimentados ex grandes ligas mexicanos Luis Cruz y Christian Villanueva con el veterano mexicano Sebastián Valle, además de los mexicoamericanos big leaguers Alan Trejo y José Rojas, conforman un extraordinario núcleo de jugadores de posición.
Los mexicanos Orlando Lara, Alemao Hernández y Luis Iván Rodríguez comandan una muy buena rotación de abridores, a pesar de que no ha contado con el mejor desempeño del grandeliga Humberto Castellanos pero que ha sido respaldado por un muy buen relevo, comandado por los estadounidenses Jared Wilson, Joe Corbett, Josh Green y el mexicano Wilfredo Ramírez.
Charros están arriba en la primera serie de Play Off (Cuartos de Final) 3 juegos por 2 sobre los Venados de Mazatlán.
Venados de Mazatlán
Unos Venados que cuentan con el italiano Alex Liddi, el mexicano Ramiro Peña, el dominicano Jesús Valdez y el mexicoamericano Niko Vásquez como los estandartes entre sus jugadores de posición, pero que tienen su fortaleza en el pitcheo.
Con más de 30 innings lanzados, el colombiano Elkin Alcalá y el mexicano Erick Casillas trabajaron a ritmo de menos de 2.00 de efectividad, acompañados al mismo ritmo pero con un poco menos de innings lanzados les acompañaron los mexicanos Víctor Morales, Demetrio Gutiérrez y Carlos Rodríguez. El mexicano Gerardo Gutiérrez y el mexicoamericano Alexandro Tovalin, ambos con efectividad inferior a 3.00, completan un hermético relevo que protege el trabajo de los abridores que no es de menor calidad. Los mexicanos Manuel Flores y Héctor Villalobos, junto al mexicoamericano Braulio Torres-Pérez, comandan la rotación de abridores a ritmo de menos de 3.00 carreras por juego.
Naranjeros de Hermosillo
Por otro lado, la gran fortaleza de Naranjeros de Hermosillo también recae en el bullpen, con los mexicanos Fernando Salas, José Samayoa y Ozzie Méndez, junto al mexicoamericano Raúl Barrón con efectividad inferior a 4.00, los mexicanos Alan Rangel y Esteban Bloch por debajo de 3.00, además del norteamericano Jake Jewell, el colombiano Tayron Guerrero y el mexicano Luis Márquez por debajo de 2.00.
No obstante, la rotación de abridores se puede considerar entre las mejores, con el estadounidense Zach Mort (2-1, 2.93 ERA y 0.94 WHIP), el cubano Elián Leyva (7-1, 3.43 ERA y 1.79 WHIP), junto a los mexicanos César Vargas (1-1, 3.83 ERA y 1.27 WHIP), y Wilmer Ríos (4-4, 3.92 ERA y 1.16 WHIP).
El núcleo de jugadores de posición de Naranjeros también es de calidad, con los mexicanos Isaac Paredes, Roberto Ramos, Maxwell León, Jasson Atondo, Irving López, Agustín Murillo y los mexicoamericanos Sergio Burruel y Alfonso Rivas. Lamentablemente, Rivas es baja del equipo desde noviembre porque firmó para la temporada 2024 con Guardianes de Cleveland e inmediatamente detuvieron su accionar en la LMP. El alemán Aaron Alther, el dominicano Andretty Cordero y el venezolano Alberth Martínez complementan la ofensiva.
Los Naranjeros fueron sextos en bateo colectivo con .249 de average, cuartos en jonrones con 42 pero líderes en almohadillas escamoteadas con 84.
En la primera fase de Play Off, los Naranjeros se impusieron a los Mayos de Navojoa 4 juegos por 1 y ya están clasificados a la Semifinal.
Por su parte, los Tomateros de Culiacán son comandados ofensivamente por el cubanoamericano Peter O´Brian, el mexicoamericano Andrés Álvarez, el estadounidense Mallex Smith y los mexicanos Ramón Ríos, Alí Solís, Sebastián Elizalde y Joey Meneses. Fueron segundos en bases robadas con 62, en cuadrangulares 52 y en promedio ofensivo con .252 de average, lo que les convierte en uno de los mejores equipos ofensivos.
Pero al igual que el resto de las novenas mexicanas, la fortaleza del equipo recae en el pitcheo. Una temporada de ensueño para el mexicoamericano Manny Barreda (5-3, 1.96 ERA y 0.92 WHIP), acompañado por los mexicanos Manny Bañuelos (2-2, 2.57 ERA y 1.22 WHIP), José Bravo (7-2, 2.85 ERA y 1.17 WHIP), Víctor Castañeda (5-3, 3.53 ERA y 1.22 WHIP), y el cubano Miguel Romero (2-2, 3.43 ERA y 1.19 WHIP), conforman una impresionante rotación de abridores, que fue sostenida por un sólido relevo, encabezado por el mexicoamericano Roel Ramírez (2-2, 0.67 ERA y 0.55 WHIP), junto al estadounidense Spencer Bivens y el mexicano Pedro Reyes, quienes trabajaron a ritmo de menos de 2.00 de efectividad, complementados por más brazos no menos herméticos desde el bullpen, como el panameño Alberto Guerrero y los mexicanos David Gutiérrez, Efraín Contreras, Amilcar Gaxiola y Axel Sauceda, todos con efectividad inferior a 3.00.
Cañeros de Los Mochis
Los Tomateros dejaron en el camino a los últimos campeones de la Liga Mexicana del Pacífico, Cañeros de Los Mochis, 4 juegos por 1 en la primera fase de Play Off (Cuartos de Final), clasificándose a la Semifinal. Los Mochis Cañeros del cubano Yasmany Tomás (10 HR´s), del curazoleño Wladimir Baleentien, el dominicano Zoilo Almonte y el mexicano Alejo López en cuanto a jugadores de posición, y los mexicanos Luis Miranda y Fredy Quintero, el norteamericano Nick Struck, el cubano Ronald Bolaños y el mexicoamericano Vidal Nuño en cuanto al pitcheo se refiere, no les alcanzó para imponer su jerarquía y calidad de juego ante Tomateros.
Sultanes de Monterrey
De Sultanes de Monterrey, se perdió gran desempeño del norteamericano Grant Witherspoon (11 HR), así como de sus coterráneos Dustin Peterson, Bobby Bradley y el mexicoamericano de ascendencia italiana, prospecto de los Rockies de Colorado Michael Toglia.
Líderes individuales ofensivos:
El japonés Taike Sekine, jardinero de los Yaquis de Ciudad Obregón se alzó con el título de bateo con .345 de average.
El mexicano Japhet Amador, inicialista de los Charros de Jalisco comandó los vuelabardas con 15 y las carreras impulsadas con 54.
El mexicano José Cardona, de los Naranjeros de Hermosillo fue el máximo robador de bases con 33.
Líderes individuales de pitcheo:
El mexicoamericano Manny Barreda, de Tomateros de Culiacán lideró la efectividad con 1.96 carreras limpias permitidas por juego y el WHIP con 0.93.
El mexicano David Reyes, de Los Águilas de Mexicali fue el pitcher máximo ganador con 8 triunfos.
El mexicano Luis Iván Rodríguez, de los Charros de Jalisco fue el lanzador con más ponches propinados con 81.
El colombiano Elkin Alcalá, de los Venados de Mazatlán fue el líder en juegos salvados con 20.
La calidad, así como los campeonatos no se improvisan y luego de haber repasado a grandes rasgos lo que dejó la temporada regular de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), se puede comprender las razones por las que desde hace tiempo, los mexicanos se han convertido en genuinos aspirantes a ganar cada edición de la Serie del Caribe.
CONNECTICUT, ESTADOS UNIDOS – Si, pasó lo peor para los Mets. Lamentablemente se cumplieron sus miedos. Por segundo año consecutivo pierden a una pieza clave para sus aspiraciones por una competencia fuera de su calendario de temporada regular.
El pasado domingo 10 de diciembre en un partido entre Águilas Cibaeñas y Tigres del Licey, Mauricio corría en primera base y partió hacia segunda en lo que parecía un bateo y corrido, pero la pelota golpeó al bateador Jorge Alfaro lo que hizo dudar en pleno envión al cotizado prospecto quien metió el freno, y toda esa fuerza se centró en la rodilla. En la cámara de televisión parecía que la pierna se rompía.
Mauricio salió del partido. Los Mets ordenaron sacarlo del país para hacerle pruebas que finalmente arrojaron un desgarro de ligamento en la rodilla. Será sometido a cirugía reconstructiva y su tiempo de recuperación será entre seis y nueve meses, por lo que se perderá toda la temporada 2024 con el equipo grande, con el cual estaba pautado para ser el defensor titular de la tercera base.
Aún está latente la imagen de todos los fanáticos de los Mets de la celebración de Puerto Rico en la victoria sobre República Dominicana en el Clásico Mundial de Béisbol, donde el cerrador Edwin “Sugar” Díaz se fracturó un tobillo mientras saltaba en celebración con sus compañeros, por que perdió todo el 2023.
¿Son estos hechos aislados? ¿Impactan hacia el punto de que los equipos los tomen como banderas para “recomendar” no jugar, o jugar “a riesgo”?
El béisbol invernal en el Caribe no es solo un evento deportivo; es una tradición arraigada que impulsa el desarrollo y la conexión emocional de los jugadores de Grandes Ligas con sus raíces. En esta temporada, tres de las estrellas más brillantes de las Grandes Ligas, Ronald Acuña Jr., José Ramírez y Fernando Tatis Jr., han regresado a sus países de origen para participar en el torneo invernal, dejando una huella significativa en la competencia.
Ronald Acuña Jr.: La Joya de los Tiburones de La Guaira
Ronald Acuña Jr., el sensacional jardinero de los Atlanta Braves y actual Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, ha regresado a Venezuela para unirse a los Tiburones de La Guaira en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP). Su presencia en el terreno de juego ha sido una chispa que ha encendido la pasión de los fanáticos, y su contribución al equipo ha sido más que notable.
Acuña, quien se coronó como el Jugador Más Valioso de la LVBP en temporadas anteriores, no solo ha mantenido su forma física durante la temporada baja, sino que también ha elevado el nivel de juego en el béisbol venezolano. Su participación con los Tiburones de La Guaira no solo es un honor para el equipo, sino un espectáculo emocionante para los fanáticos que lo ven desplegar su talento en casa.
Este fin de semana Acuña Jr. ganó el emocionante Festival del Jonrón Pepsi, una competencia que se ha convertido en todo un espectáculo en el deporte, y lo hizo llegando a la final ante el veterano cubano Yasiel Puig, quien es otro ejemplo de jugador de estirpe que actualmente juega en Venezuela para demostrar que aún puede aportar mucho en los terrenos de juego de mayor nivel.
Acuña ha establecido en Venezuela una marca de más juegos consecutivos alcanzando bases para comenzar una carrera en la LVBP con 26, sumando la temporada pasada y la corriente. Ha conectado de hit en 24 de 26 partidos y en esos dos juegos sin hits acumuló dos y tres bases por bolas respectivamente. Su porcentaje en base de .564 y promedio de .443 lo colocan como favorito para el Premio al Novato del Año, al cual califica, y también se espera que dispute el Premio al Jugador Más Valioso de la liga en una lucha cerrada con el jardinero de los Leones del Caracas José Rondón, quien lidera la liga en jonrones y ha sido puntal ofensivo para que los Leones del Caracas se mantengan en la punta de la tabla de forma consistente.
José Ramírez y Fernando Tatis Jr.: Brillando en Dominicana.
En la República Dominicana, otro fenómeno del béisbol, Fernando Tatis Jr. de los San Diego Padres, ya debutó en el torneo invernal con las Estrellas Orientales. Tatis, conocido por su estilo único y su habilidad multifacética en el terreno, ha llevado su energía contagiosa a su equipo en la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM).
Su participación en las Estrellas Orientales no solo es un regalo para los fanáticos dominicanos, sino también una oportunidad para Tatis de seguir puliendo sus habilidades en un entorno competitivo. La experiencia de jugar en casa, rodeado de sus compatriotas, ha fortalecido los vínculos comunitarios y ha inspirado a la nueva generación de jugadores en la isla.
Por su parte José Ramírez, estelar antesalista de los Guardianes de Cleveland, participó por 10 juegos con los Leones del Escogido dejando promedio de .219 con un jonrón.
“Jugar Inteligente”
Acuña lo ha repetido en varias oportunidades ante el continuo asombro del mundo del béisbol…”No es no jugar, es jugar de forma inteligente para evitar complicaciones”. A pesar de que los casos de Mauricio, Diaz y hasta el receptor de los Piratas de Pittsburgh, Endy Rodíguez prendan las alarmas, debemos recordar que son casos aislados, no son la norma.
El pasado 13 de noviembre, Rodríguez jugando para las Estrellas Orientales, tomando un turno al bate sufrió una molestia en el codo y tras la revisión se determinó que necesitaría para reconstruir el ligamento colateral cubital en el codo derecho y el tendón flexor derecho, por lo que los planes de tener a este prospecto detrás del plato todos los días en 2024 deberán ser modificados.
No existe mayor miedo para los peloteros latinos en Grandes Ligas que sufrir una lesión en cualquier instancia, que pueda comprometer sus carreras y el futuro de sus familias, incluso su ansiado destino por brillar a largo plazo en el mayor escenario, y este miedo es aún mayor cuando se juega pelota invernal porque según los estándares de hoy, los peloteros con contrato de Grandes Ligas no tendrían necesidad económica por jugar.
Sin embargo, son más los beneficios que deja una “inteligente” y sólida participación en la pelota invernal para los jugadores de béisbol, comenzando por el nivel competitivo y de dificultad mental que ofrece el espectáculo del béisbol caribeño. La diversidad de niveles de competencia, espíritu de competencia y tradiciones arraigadas de las franquicias proporcionan elementos de crecimiento para el pelotero que son en muchos casos las claves para elevar el juego a nivel de Grandes Ligas.
Decenas de miembros del Salón de la Fama de Cooperstown han brillado por la pelota invernal, así como cientos de jugadores estrellas en las Grandes Ligas han dejado su huella. Sin contar las oportunidades y carreras que se desarrollan de forma duradera fuera del béisbol de los Estados Unidos y que otorgan oportunidades de juego profesional para cientos de jugadores. Cada año, cada generación tiene la oportunidad de aprovechar las bondades y tradición de “nuestro béisbol”.
Son más los beneficios que los riesgos. ¿Vale la pena el riesgo? De forma calculada e inteligente…si. Al fin y al cabo, la vida es una sóla ¿No?
No hay forma de medirlo. Si desde Roberto Clemente, Willie Mays, Juan Marichal, Luis Aparicio fueron constantes animadores de la pelota del Caribe, hasta el actual MVP de la Liga Nacional Ronald Acuña Jr. se benefician y aportan a la pelota invernal…¿Por qué otros no habrían de hacerlo?
“Yo respeto a quien decida no hacerlo. Cada quien con lo suyo. A mi me beneficia jugar. Me ayuda a seguir desarrollando mis habilidades y talento” dice Acuña al respecto.
Impacto Social y Económico del Béisbol Invernal
Más allá del juego en sí, el béisbol invernal en el Caribe tiene un impacto significativo en la sociedad y la economía de la región. Los estadios se llenan de fanáticos apasionados, generando ingresos a través de la venta de boletos, mercancías y servicios relacionados con el turismo. Además, la presencia de estrellas de las Grandes Ligas en sus países de origen actúa como un catalizador para el desarrollo del deporte a nivel local.
El béisbol invernal en el Caribe no solo es un espectáculo deportivo; es una celebración de la identidad cultural y una plataforma para el crecimiento de las estrellas de las Grandes Ligas. Con jugadores como Ronald Acuña Jr. y Fernando Tatis Jr. regresando a sus raíces, el béisbol caribeño continúa brillando en la escena internacional y sigue siendo una cantera inagotable de talento y emoción y el peso de la participación de los peloteros, aunque conlleva siempre un riesgo para los que están en el terreno de juego, al fin es parte del juego. ¿Es frustrante para los que se ven afectados por lesiones? ¡Si claro! Pero lamentablemente las lesiones son parte del juego y no afectan a la mayoría.
Leonte Landino es editor en jefe de Diamante23.com y miembro de la Baseball Writers Association of America (BBWAA).
Medellín, Colombia – Cuando el estelar guardabosques estadounidense de los Yankees de Nueva York, Aaron Judge, firmó contrato con los mulos por 9 años y $360 millones, se convirtió en el primer pelotero en devengar un promedio de $40 millones al año.
No obstante, recientemente, los estelares abridores norteamericanos Max Scherzer y Justin Verlander establecieron acuerdos por $43.3 millones anuales (Scherzer por 3 años y $130 millones con Rangers de Texas, y Verlander por 2 años con Astros de Houston y $86.67), que al proyectarlos a contratos multianuales por 10 años, los convertiría en hipotéticos convenios de $433 millones, como cifras topes en el mercado de peloteros.
Esto significa que el contrato de $700 millones por 10 años entre Shohei Ohtani y Dodgers de Los Ángeles, en principio, aparenta un golpe de grandes dimensiones, un impacto de enormes proporciones, un enorme salto económico y contable en la industria de las Grandes Ligas, que supera una diferencia de más de $250 millones.
La realidad administrativa y económica actual de los equipos de Grandes Ligas
No es de extrañar que una gran mayoría piense y coincida en que solo equipos del calibre de Dodgers de Los Ángeles y Yankees de Nueva York, por solo citar dos ejemplos, eran capaces de lograr semejante acuerdo. La realidad es que todos los equipos, sin excepción, tienen el dinero para asumir en la actualidad semejante contrato, incluso aquellos de mercado pequeño.
Por supuesto, a algunas organizaciones les costará más que a otras, pero absolutamente todas cuentan con los mecanismos y herramientas para hacerlo. Incluso en la actualidad, la MLB trabaja en conseguir la fórmula para estimular a algunas organizaciones en el ámbito deportivo, ya que varias de mercado pequeño y a pesar de acumular temporadas perdedoras, no han dejado de ganar dinero consistentemente.
Lo primero que hay que recordar es que cada vez que hay una disputa entre la Asociación de Peloteros de Grandes Ligas, es una disputa entre Multimillonarios (los peloteros), y Millonarios (los dueños de equipos).
La Major League Baseball es una industria que en el año 2022 produjo más de $11.5 billones al año entre las 30 organizaciones que la componen, de manera casi perfectamente equitativa, gracias a algunos mecanismos aplicados como el Impuesto de Valor al Lujo, por ejemplo, que es la cuota que los grandes equipos deben pagar cuando rebasan el tope salarial de sus respectivas nóminas.
Para el año 2023, la MLB proyecta haber producido sobre los $12 billones, un número que realmente se proyecta más hacia los $13 billones entre las 30 organizaciones y, aunque para el momento no manejamos detalladamente algunos aspectos como el estatus de la contabilidad, el monto exacto de producción, gastos operativos, sueldos y beneficios corporativos al personal, impuestos y finalmente ganancia neta anual por cada organización, podemos coincidir que de esos más de $12 billones de producción anual o casi $13 billones, un hipotético aproximado de ganancias netas puede estar en un aproximado de $255 millones por cada equipo.
Con el mercado actual, un equipo de Grandes Ligas, cualquiera que sea, no necesita 10 años para poder pagarle $700 millones al fenómeno japonés, incluso ni 5 años.
Podemos coincidir entonces que incluso equipos como Reales de Kansas City, Piratas de Pittsburgh y el resto de organizaciones de mercados pequeños, con nóminas generalmente más bajas, tienen la capacidad de pagar el contrato de $700 millones de Shohei Ohtani pero se trata de los Dodgers de Los Ángeles, uno de los equipos de mercado Top, de mayor asistencia de fanáticos por temporada, más adinerados, de nómina más costosa, uno de los mejores equipos y habituales de post temporada, logrando incluso mayores ingresos.
¿Con los contratos multimillonarios y multianuales pierden los equipos?
Si en la actualidad ya algunos peloteros ganan un poco más de $40 millones por temporada, es seguro que no es porque los equipos apenas y les alcance para pagarles, que las organizaciones sufran demasiado para pagarles ese dinero, que para ello deban solicitar préstamos bancarios o adeudarles algunos meses de pago a los estelares jugadores y que además los equipos no obtendrán ganancia alguna. No, nada de eso.
La realidad es que los equipos tienen esa capacidad de pagos, de contar con esas nóminas tan elevadas y no es solamente porque pueden, sino porque incluso ganan más dinero que los peloteros.
El mega contrato del fenómeno japonés Shohei Ohtani, que parece impagable para organización alguna en la actualidad, en términos contables actuales de la Major League Baseball no solo es fácil y perfectamente absorbido por cualquier organización de Las Mayores, sino que además se puede identificar con claridad que aunque es un gran contrato, en realidad no es el mega contrato que aparenta ser.
Según información extraoficial, el contrato de $700 millones de Shohei Ohtani con Dodgers de Los Ángeles, cuenta con un gran porcentaje en dinero diferido y si éste es el caso, tal y como sucede con la mayoría de los grandes contratos entre los estelares peloteros y las organizaciones de Grandes Ligas, cuando este dinero del acuerdo es diferido, lo que principalmente se descuenta es el número del Impuesto al Lujo del equipo, y esto sería una ganancia enorme para cualquier organización, en este caso, para los Dodgers de Los Ángeles.
El dinero aplazado en un contrato multimillonario y multianual cuenta con muchos aspectos o variables que benefician considerablemente a los equipos:
Dependiendo del tamaño y la durabilidad del pago diferido en cada contrato, el valor del Impuesto al Lujo sería notablemente oxigenado por el equipo.
Gracias a la inflación natural en cuanto a los honorarios de los peloteros se refiere y el mercado en general, el pago del por
centaje diferido en el contrato durante los años posteriores será muy fácil de absorber por la organización.
Si bien el pelotero terminará de recibir la totalidad del contrato, para el equipo y la industria en general, cada dólar del contrato tendrá menor valor por cada año que transcurra.
Según información extraoficial, el excelso pelotero japonés cobrará $10 millones por cada temporada durante los próximos 10 años. Solo después, a partir del año 2034 y hasta el año 2043 es que Ohtani recibirá el resto de los $700 millones en pagos diferidos, lo que sin duda se puede considerar como el gran compromiso e inversión del mismo Ohtani, para que los Dodgers conformen el mejor equipo posible y competitivo durante su estadía como pelotero activo en la organización.
¿Cuánto será el sueldo mínimo de los peloteros en Grandes Ligas entre los años 2034 y 2043? ¿Cuánto será el sueldo promedio de los peloteros en Grandes Ligas entre los años 2034 y 2043, si para el presente año 2023 exceden los $4 millones por temporada? ¿Cuánto ganarán por año aquellos peloteros con los sueldos más elevados entre los años 2034 y 2043, si ya para el presente exceden los $40 millones?
Es ahí, en todos estos aspectos contables del contrato (los cuales seguramente han de ser muchos más), en donde radica la ganancia económica y administrativa de la organización en semejante acuerdo.
Tenemos que regresar al contexto original para entender lo mejor posible este contrato.
Shohei Ohtani era el pelotero más codiciado en el mercado, tal y como en su momento lo fue Alex Rodríguez y los más estelares jugadores de cada época. El asunto para el extraordinario japonés no era exclusivamente de dinero, ya que era prácticamente seguro que casi un tercio de los equipos le extenderían el jugoso contrato multimillonario y multianual que el actual mercado proyectaba.
Para Ohtani tiene el mismo valor lo que le rodea al dinero y tiempo del acuerdo, como la ciudad, el ambiente, los peloteros con los que actualmente está conformado el equipo y quizás lo más importante, el proyecto inmediato de la organización, así como a mediano y largo plazo.
Ciertamente Ohtani cambió de equipo pero no realizó un cambio drástico. No se mudó de ciudad, se quedó en Los Ángeles y en la costa oeste, que aunque no parezca mucha la diferencia horaria entre ambas costas de Estados Unidos, si le genera la sensación permanente de estar más cerca de casa, de Japón. Además, llega a los Dodgers, uno de los mejores equipos y organizaciones de las últimas dos décadas.
Pero para llegar a este acuerdo que incluye muchas cláusulas que benefician notablemente a la organización de los Dodgers, hay que recordar que como parte de todo negocio, debe haber beneficios para ambas partes, así que también deben existir dentro del contrato cláusulas con notables beneficios para Ohtani, más allá de la enorme cantidad de dinero comprometido para él, al punto que si especulamos un poco dentro de un contrato de semejantes dimensiones, podemos imaginar hipotéticos beneficios para el fenómeno japonés, por ejemplo:
Trato diferenciado en cuanto a sus potenciales lesiones por su condición de jugador estelar de dos vías.
Acceso y condiciones particulares para su familia en la organización.
Condiciones en el pago diferido por pagar, en el que un porcentaje pueda ser destinado por Ohtani para ser accionista y socio de la organización.
El impuesto que generará el contrato, sea absorbido y asumido por la organización para ser pagados a través de mecanismos corporativos y no por Ohtani.
El contrato probablemente también incluya cláusulas que protejan tanto al equipo como al jugador por la particular condición de Ohtani como pelotero de dos vías y ambas al más elevado nivel. Hay que recordar que si Ohtani llega a tener una lesión grave, que comprometa considerablemente su desempeño en ambas vías de su juego, los Dodgers no perderían a uno sino a dos jugadores estelares, un As del pitcheo y un Slugger de su ofensiva.
También podría incluir una cláusula que le permita a Shohei Ohtani salirse del contrato a partir de determinado año de cumplimiento del mismo, en caso de que la organización no esté cumpliendo con ciertos parámetros para el momento, exigidos desde un principio por el jugador.
Aunque son cláusulas hipotéticas, el más grande contrato logrado hasta ahora por pelotero alguno de Grandes Ligas, con la particularidad de ser con el beisbolista de dos vías más destacado en la historia del juego, son ejemplos del tipo de concesiones con los que podría contar el acuerdo para beneficio de Shohei Ohtani.
¿Es Ohtani en realidad el pelotero mejor pagado de la actualidad con el nuevo contrato de $700 millones?
El trabajo que realiza Shohei Ohtani en Grandes Ligas equivale al trabajo de dos estelares peloteros, de uno de los mejores Ases del pitcheo y de uno de los mejores Sluggers.
Por esta razón, aunque parezca una exageración el contrato de Shohei Ohtani de $700 millones por 10 años, la realidad es que o el Slugger Top 5 y el As del pitcheo Top 5 que hay en Shohei Ohtani cobran cada uno $35 millones por temporada, o uno de ellos cobra $40 millones (o más, o menos) y el otro $30 millones (o más, o menos), y según lo que devengan los mejores abridores y los mejores jugadores de posición, bajo este contrato de $700 millones, Shohei Ohtani aún estaría perdiendo o cobrando menos de lo que la calidad de su desempeño demanda.
Se podría decir que este acuerdo que hoy asombra a la mayoría, lo más probable es que en 5 años este mega contrato parezca un mal acuerdo para el fenómeno japonés.
También hay que cuantificar la cantidad de dinero que generará el extraordinario jugador nipón para la organización por cada temporada a través de las diferentes áreas, publicidad, mercadeo, nuevos acuerdos televisivos regionales, tickets de entradas, consumo y mucho más. Los Dodgers están comprometiendo $700 millones por los próximos 10 años en el unicornio Shohei Ohtani, una máquina de hacer dinero en el Béisbol que les multiplicará notablemente esa inversión.
Así que mientras según la manera en que se maneje el mercado de peloteros en el futuro, conjugado con la calidad y capacidad de Shohei Ohtani (prácticamente imposible de conseguir en ningún otro jugador de la actualidad), lo más probable es que mientras el excelso unicornio nipón pierda dinero o por lo menos deje de ganarlo a través de éste acuerdo desde la perspectiva que el contrato arroje en los próximos 10 años, las mayores probabilidades es que los Dodgers de Los Ángeles hayan logrado el mejor acuerdo con pelotero alguno en la historia de las Grandes Ligas.
Julio Sánchez Alvarado es miembro de Club 11:11 y columnista de Diamante23.com. Puedes contactarlo en juliosanchezalvarado@gmail.com
El Gyroball es una técnica japonesa de lanzamiento que enfatiza el movimiento del brazo y el agarre de la bola, en contraposición del tradicional agarre de la bola con el movimiento de la muñeca y codo. Según los defensores del Gyroball japonés, esta técnica perjudica menos los ligamentos del codo y podría ser la “salvación” de las continuas lesiones que afectan desde hace décadas a los pitchers occidentales por lanzar con tanta potencia y velocidad
La Gyroball también ha sido objeto de confusión, a menudo confundida con otro lanzamiento japonés llamado shuuto, debido a un error inicial en un artículo del escritor de béisbol Will Carroll. Aunque se corrigió el error, la confusión persiste, añadiendo un elemento de sorpresa y misterio al arsenal de los lanzadores japoneses
La Gyroball, una técnica de lanzamiento fascinante, encontró sus raíces en Japón. Ryutaro Himeno, un científico japonés, fue el primero en identificar esta peculiar forma de lanzar la pelota. Más tarde, Kimani Gitau, un instructor de béisbol, refinó la técnica utilizando simulaciones por ordenador. El resultado de su trabajo fue plasmado en un libro titulado “El secreto del milagroso lanzamiento”, disponible exclusivamente en Japón y el cual nunca ha sido traducido ni comercializado en Occidente
Denver, Colorado – En el vasto universo del béisbol, la cultura y la mística japonesa han tejido una conexión profunda con el juego, a pesar de que Japón no sea el lugar de nacimiento de este deporte, sino más bien lo recibió por influencia estadounidense después de la II Guerra Mundial. La influencia japonesa en el béisbol se ha hecho sentir de manera palpable, desde la reverencia por el juego hasta la introducción de técnicas innovadoras, como el enigmático Gyroball.
La esencia del béisbol es la actuación del pitcher y su relación como dupla de juego con el receptor. Entre estos dos jugadores pasa más del 70% del juego. En otras palabras, la pelota está más en las manos del pitcher y/o receptor que de cualquier otro jugador. Es más, este deporte no se debería llamar “baseball”, se debería llamar “pitchball”. Y los japoneses lo entendieron muy bien desde el principio.
El béisbol, a pesar de tener sus raíces estadounidenses (algunos indican que canadienses), ha encontrado un hogar apasionado en Japón. La cultura japonesa, conocida por su respeto a las tradiciones y su disciplina, se ha integrado armoniosamente con este deporte, creando una experiencia única para los fanáticos y jugadores por igual. Aunque Japón no sea el punto de origen del béisbol, su contribución al juego ha sido fundamental, elevando el nivel de competencia y llevando la devoción por el béisbol a nuevas alturas. Japón de hecho es el equipo que ha ganado más veces (3) el Clásico Mundial de Béisbol.
El descubrimiento nipón de la Gyroball: un secreto bien guardado
El Gyroball es una técnica japonesa de lanzamiento que enfatiza el movimiento del brazo y el agarre de la bola, en contraposición del tradicional agarre de la bola con el movimiento de la muñeca. Según los defensores del Gyroball japonés esta técnica perjudica menos los ligamentos del codo y podría ser la “salvación” de las continuas lesiones que afectan desde hace décadas a los pitchers por lanzar con tanta potencia y velocidad
El libro: “El Secreto del Milagroso Lanzamiento” explica todo lo referente a la Gyroball. Este libro solo existe en japonés y nunca ha sido traducido ni comercializado en Occidente. ¿Por qué?
La Gyroball, una técnica de lanzamiento fascinante, encontró sus raíces en Japón. Ryutaro Himeno, un científico japonés, fue el primero en identificar esta peculiar forma de lanzar la pelota. Más tarde, Kimani Gitau, un instructor de béisbol, refinó la técnica utilizando simulaciones por ordenador. El resultado de su trabajo fue plasmado en un libro titulado “El secreto del milagroso lanzamiento”, disponible exclusivamente en Japón y el cual nunca ha sido traducido ni comercializado en Occidente.
Contrariamente a las percepciones erróneas, la Gyroball se centra en el movimiento del brazo en lugar del control exclusivo de la pelota. Kazushi Tezuka, instructor en el dojo Jyoutatsuya de béisbol en Tokio y Osaka, enfatiza también la importancia del agarre de la pelota en este peculiar lanzamiento. La Gyroball, comparada a menudo con una bala, se caracteriza por un eje de giro directamente orientado hacia adelante, creando una trayectoria única que desafía las expectativas convencionales. Es decir: es el sistema opuesto ha como se enseña la lanzar en Occidente.
La ciencia detrás del Gyroball: Un giro desafiante
Según Himeno y Tezuka, la Gyroball se lanza de manera que, en el punto de liberación, el brazo del lanzador gira en una dirección inusual. En lugar de girar hacia el cuerpo, como es común en los Estados Unidos, el brazo se mueve hacia la tercera base para un lanzador diestro y hacia la primera base para un lanzador zurdo. Este método poco convencional crea una rotación de bala, similar a lanzar una pelota de fútbol americano. La Gyroball, cuando se ejecuta correctamente, tiene la intención de volar en línea recta como una bola rápida, desafiando las expectativas de los bateadores y creando un desafío adicional en la caja de bateo.
En un deporte donde el lanzador desempeña un papel crucial, la Gyroball ha surgido como una estrategia sorprendente para confundir a los bateadores. Los bateadores tradicionalmente utilizan la velocidad del brazo del lanzador y el giro visible de la pelota para juzgar la velocidad y la trayectoria de un lanzamiento. Sin embargo, la Gyroball, lanzada con la velocidad del brazo de una bola rápida pero con una rotación única, oculta las costuras de la pelota de la vista del bateador. Esta astuta estrategia dificulta la predicción del tipo de lanzamiento, dejando a los bateadores con menos capacidad de adaptarse a la velocidad equivocada y comprometiendo sus swings.
La Gyroball también ha sido objeto de confusión, a menudo confundida con otro lanzamiento japonés llamado shuuto, debido a un error inicial en un artículo del escritor de béisbol Will Carroll. Aunque se corrigió el error, la confusión persiste, añadiendo un elemento de sorpresa y misterio al arsenal de los lanzadores japoneses.
Los lanzadores japoneses: Una Revolución muy necesaria en las Grandes Ligas
En un momento en el que la escasez de buenos lanzadores se ha convertido en una preocupación creciente en las Grandes Ligas, los lanzadores japoneses han surgido como una posible solución. Shota Imanaga y Naoyuki Uwasawa son dos ejemplos destacados de la calidad que los lanzadores japoneses pueden aportar al juego.
Imanaga, con su impresionante velocidad de recta que oscila entre 95-96 MPH, ha demostrado ser un abridor formidable. Su participación como abridor en la final del Clásico Mundial de Béisbol contra Estados Unidos resalta su habilidad y resistencia en situaciones de alta presión. La combinación de velocidad, localización extraordinaria y buen comando de sus pitcheos lo coloca como un lanzador codiciado en el mercado.
Uwasawa, por otro lado, ha exhibido un dominio similar en el montículo. Con una recta igualmente potente y un control preciso, se presenta como una fuerza a tener en cuenta. La oferta de contratos lucrativos para estos lanzadores japoneses, como los 70 millones por 5 años para Imanaga y posiblemente 20 millones por 2-3 años para Uwasawa, refleja el reconocimiento de su valía en el ámbito del béisbol profesional, según comentó el analista de béisbol Julio Sánchez Alvarado.
Shohei Ohtani: El “extraterrestre japonés” en las Grandes Ligas
No se puede hablar de la contribución japonesa al béisbol sin mencionar a Shohei Ohtani. Este fenómeno japonés ha llevado la versatilidad a nuevas alturas al destacar tanto como lanzador como bateador. Su impacto en las Grandes Ligas ha sido revolucionario, desafiando las expectativas y redefiniendo lo que es posible en el diamante. Ohtani no solo ha demostrado ser un lanzador excepcional con una mezcla única de lanzamientos, sino que también ha dejado una marca significativa como un bateador poderoso y versátil.
Una primerísima conclusión que podemos tener es que la Gyroball japonesa y la incursión de lanzadores nipones en las Grandes Ligas están dejando una marca indeleble en el béisbol moderno. La combinación de técnica innovadora, cultura arraigada y talento excepcional está llevando a una nueva era en el montículo. A medida que los lanzadores japoneses continúan desafiando las convenciones y sorprendiendo a los bateadores con su repertorio diverso, la influencia japonesa en el béisbol sigue creciendo. La ola japonesa ha llegado a los montículos de MLB, y su impacto promete perdurar en la historia del béisbol.
Abel Flores Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021
Denver, Colorado – Desde tiempos inmemoriales, la humanidad ha buscado entender y conectar con las energías cósmicas que rigen nuestro universo. La astrología, aunque considerada por muchos como una seudo ciencia, tiene millones de seguidores alrededor del mundo que creen en la influencia de los astros en sus vidas. En este contexto, nos aventuramos a explorar la hipótesis de cómo las energías de cada día de la semana podrían tener un impacto en el juego de béisbol de Grandes Ligas, utilizando las estadísticas que nos dejó la MLB 2023. Aunque esta teoría es meramente especulativa, es interesante observar las estadísticas de los jugadores y reflexionar sobre posibles correlaciones.
El poder lunático de los lunes (“Moon-day”)
Los lunes, día regido por la luna, parecen tener una influencia única en el desempeño de algunos jugadores. Alex Bregman, tercera base de los Astros de Houston, lidera la tabla de imparables los lunes con 29 Hits, seguido de cerca por Ronald Acuña y Freddy Freeman con 27 cada uno. En cuanto a jonrones, Max Muncy de los Dodgers encabeza la lista con 9, seguido por Cal Raleigh de Seattle con 8 y Jordan Álvarez de Houston con 7.
Sin embargo, no todos los jugadores se benefician de la energía lunar de los lunes. Adolis García se destaca negativamente al registrar 35 ponches, seguido por Teóscar Hernández con 31 y Nathaniel Lowe con 27. Quien se lleva la corona de bateador más efectivo los lunes es el tercera base de los Phillies, Alex Bohn, con un OPS de 1.325 y un promedio de bateo de .469.
El día de los marcianos y la guerra
Los martes, regidos por Marte, también presentan sus propias estadísticas interesantes. Freddy Freeman lidera en imparables con 37, seguido por Ketel Marte (por eso su apellido) con 36 y Nico Hoerner de los Cubs con 34. En la categoría de jonrones, Pete Alonso de los Mets se lleva la delantera con 10, seguido de cerca por Ronald Acuña y Ozzie Albies con 9 cada uno.
Las energías marcianas afectan a algunos jugadores en el aspecto negativo, como Kyle Schwarber, quien acumula 38 ponches los martes, seguido por Lane Thomas de Washington con 34 y Jake Burger de Miami con 32. Seiya Suzuki destaca como el jugador con mejor OPS los martes, alcanzando 1.264, seguido por Juan Soto de San Diego con 1.111 y Corey Seager de Texas con 1.103.
Los miércoles de Mercurio
Los miércoles, bajo la influencia de Mercurio, son aprovechados por los jugadores japoneses. Shohei Ohtani lidera con un impresionante OPS de 1.199, seguido por Seiya Suzuki con 1.140. Los Bravos de Atlanta también brillan, con Ronald Acuña (39), Ozzie Albies (32) y Austin Riley (32) ocupando los primeros lugares en hits este día.
En cuanto a jonrones, Pete Alonso (9), Christian Walker (9) y Nick Castellanos (8) encabezan la lista. Sin embargo, algunos jugadores no logran conectarse con las energías de los miércoles, como Teóscar Hernández (39 ponches), Ryan McMahon de los Rockies y Matt Olson, con 32 ponches ambos.
El jueves de Júpiter
Los jueves, regidos por Júpiter, muestran una variabilidad interesante en el rendimiento de los jugadores. Adley Rutschman de Baltimore lidera en imparables con 27, seguido por Bo Bichette de Toronto con 26 y Freddy Freeman con 24. Matt Olson se destaca como el jonronero del día con 9, seguido por Michael Taylor de Minnesota con 7 y Jake Burger de Miami con 6.
Shohei Ohtani mantiene su dominio con el mejor OPS los jueves (1.281), seguido por Austin Riley (1.276) y Rafael Devers de República Dominicana (1.247). En cuanto a ponches, Matt Chapman de Toronto encabeza la lista con 29, seguido por Kyle Schwarber con 24 y Jack Suwinski de los Piratas con 22.
Los viernes de Venus
Los viernes, regidos por Venus, parecen favorecer a jugadores como Julio Rodríguez de Marineros, quien lidera en imparables con 39, seguido por Bobby Witt de Kansas con 37 y Carlos Santana de Milwaukee con 36. Mookie Betts se destaca como el jonronero del día con 13, seguido por Kyle Schwarber con 10 y Fernando Tatis con 10.
En términos de OPS, Mookie Betts lidera con 1.265, seguido por Corey Seager de Texas con 1.200 y Bobby Witt con 1.166. Eugenio Suárez de Seattle (ahora en Arizona), Nolan Gorman de San Luis y Luis Robert de las Medias Blancas lideran en ponches los viernes con 38, 34 y 34 respectivamente.
El sábado de Saturno
Los sábados, día regido por Saturno, se convierten en un escenario propicio para los latinos. Luis Arráez lidera en imparables con 50 (el venezolano fue el jugador que más bateó imparables en un día de semana), seguido por Rafael Devers con 39 y Ronald Acuña con 38. En la categoría de jonrones, Devers y Matt Olson empatan en el primer lugar con 10, seguidos de cerca por Ronald Acuña con 9.
Estos tres jugadores también destacan en OPS para los sábados, con Devers liderando (1.188), seguido por Acuña (1.144) y Olson (1.123). Los jugadores que más se ponchan los sábados son José Siri con 43, Kyle Schwarber con 42 y Eugenio Suárez con 40.
Domingo, Día del Sol (Sun-Day)
Los domingos, día del Sol, presentan sus propias estadísticas notables. Marcus Semien de los Rangers lidera en imparables con 42, seguido por el mexicano Joey Meneses con 36 y Steven Kwan con 34. En la categoría de jonrones, Matt Olson se lleva la corona con 10, seguido por Shohei Ohtani y Kyle Schwarber con 9.
En cuanto al OPS, el cubano Luis Robert lidera con 1.175, seguido por Matt Olson con 1.122 y Shohei Ohtani con 1.088. Eugenio Suárez, Anthony Volpe y Austin Riley encabezan la lista de ponches los domingos con 42, 39 y 37 respectivamente. Llama la atención que Eugenio Suárez es el jugador que más se poncha los fines de semana, según las estadísticas de la pasada temporada.
Conclusiones según la rutina y el calendario
Aunque la astrología puede ofrecer un prisma interesante para interpretar las estadísticas de los jugadores, no debemos pasar por alto la influencia de la rutina y el calendario en el béisbol de Grandes Ligas. Cada día de la semana tiene su propia dinámica, desde el inicio de la semana con los juegos del lunes, cuando comienza una nueva serie hasta el domingo cuando termina la segunda serie de la semana. Los domingos son días de viaje y aeropuertos para todas las 30 franquicias.
Los viajes constantes, las series de juegos y la rutina de aeropuertos y hoteles pueden afectar el rendimiento de los jugadores, especialmente en los primeros juegos de una serie. Los miércoles matutinos, diseñados para permitir que los equipos viajen a nuevas ciudades, también introducen una variable única cada semana.
Además, los juegos de los fines de semana tienden a tener más público, creando una atmósfera diferente que puede influir en el ánimo de los jugadores. Las rutinas de reconocimiento del rival en los primeros juegos de una serie y las reuniones estratégicas pueden marcar la pauta para el resto de la semana.
Para los periodistas los días de la semana también tienen rutinas diferentes y esto se debe justo a las rutinas del calendario. Por ejemplo un lunes, primer juego de cada serie, los jugadores vienen de viajar la noche anterior, además hay reuniones de bullpen para analizar a los bateadores y pitchers rivales, así que los primeros días de una serie como los lunes y aveces martes son malos días para entrevistas. Lo mismo ocurre los miércoles y los domingos cuando muchos juegos son a mediodía.
En última instancia, mientras algunos pueden ver estas correlaciones como simples curiosidades astrológicas, otros podrían argumentar que son la consecuencia lógica de las rutinas y el calendario de Grandes Ligas. Yo soy de la idea de las rutinas y los calendarios. Más bien me preocupa de vez en cuando como muchos de los valores y tradiciones del mundo moderno (o post-moderno donde estamos hoy) están basados tan solo en mitos y leyendas. Aunque este es otro tema, no quiero dejar pasar este artículo para advertir que es por ello que tantos problemas políticos y geopolíticos que vemos hoy en día en el mundo tienen su raíz lastimosamente en cuestiones mitológicas.
Pero en el apasionante mundo del béisbol, cada quien es libre de interpretar y disfrutar el juego a su manera.
Abel Flores Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021
Denver, Colorado – En el fascinante mundo del béisbol, donde la tensión se vive lanzamiento tras lanzamiento y cada juego es una batalla épica, la relación entre los peloteros y la prensa desempeña un papel fundamental en la construcción y preservación de la magia que rodea a este deporte. En este contexto, resulta imperativo entender que el enemigo no es la prensa o la “mala prensa”, sino la ignorancia que puede prevalecer entre algunos jugadores y dirigentes, impidiéndoles expresarse adecuadamente y aprovechar el poder comunicativo que conlleva su estatus como estrellas del béisbol.
La MLB y cualquier otra liga profesional no es simplemente un espectáculo deportivo; es un fenómeno cultural que une a millones de aficionados en todo el mundo. La prensa actúa como el puente entre los equipos, los peloteros y los fanáticos, creando una conexión vital que va más allá del diamante de juego. Es un vehículo que transporta emociones, historias y el pulso del deporte.
El ejemplo de El Capitán Jeter
Derek Jeter, el legendario capitán de los New York Yankees, entendió a la perfección el papel crucial que juega la prensa en el béisbol. Jeter, conocido por su liderazgo y carácter en el terreno, también se destacó por su habilidad para manejar la prensa con maestría. Consideraba a los periodistas como parte integral del juego, consciente de que la prensa no solo informa, sino que también influye en la narrativa que rodea al béisbol.
En el camerino, Jeter demostró su compromiso con la prensa. No se desvestía completamente hasta que atendía a todos los periodistas presentes. Esta actitud no solo evidenciaba su respeto hacia los profesionales de los medios, sino que también subrayaba la importancia de mantener una relación positiva con ellos. Aunque no todos los periodistas sean necesariamente buenos profesionales (ese no es el tema en cuestión), Jeter comprendió que los beneficios de tener a la prensa como aliada superaban con creces los posibles inconvenientes.
Tener una buena relación con la prensa te convierte en una persona “políticamente correcta” y eso te puede llevar al final de tu carrera a posiciones de gerencia, incluso a entrar al Salón de la Fama más rápido que otros, entre innumerables variables por el sólo hecho de haber utilizado a tu favor a la prensa.
Utilizar a la prensa: decir lo que quieres decir
La relación entre peloteros y prensa no se trata simplemente de responder preguntas, sino de controlar la narrativa. En la era de las redes sociales y la instantaneidad de la información, los jugadores tienen el poder de comunicarse directamente con los fanáticos, pero la prensa sigue siendo una herramienta invaluable para alcanzar audiencias más amplias y diversificadas.
En este sentido, los peloteros deben entender que tienen el control sobre las declaraciones que realizan. Independientemente de la pregunta, maliciosa o no, los jugadores están en posición de decidir qué desean comunicar al público. No se trata de caer en trampas periodísticas, sino de utilizar la plataforma mediática para expresar sus pensamientos, opiniones y sentimientos de manera auténtica.
Es cierto que algunos periodistas pueden buscar titulares sensacionalistas o generar polémica, pero esto no debería desalentar a los peloteros. La clave está en ser astuto, en comprender el juego mediático y en saber comunicarse de manera efectiva. Aquellos que logran controlar la narrativa no solo construyen una imagen positiva en la mente de los fanáticos, sino que también pueden influir en la presión mediática que recae sobre los equipos rivales.
El verdadero enemigo, entonces, no es la prensa, sino la ignorancia que impide a algunos peloteros expresarse de manera efectiva. La preparación va más allá del entrenamiento físico y técnico; implica instruirse en el béisbol como fenómeno cultural y mediático. Escuchar entrevistas, ver documentales, leer biografías de grandes jugadores, son acciones que no solo enriquecen el conocimiento del deporte, sino que también fortalecen las habilidades comunicativas de los peloteros.
No se les pide a los peloteros que sean científicos ni intelectuales, solo que entiendan al menos lo básico de mercadeo deportivo, de historia del deporte, de su país y de sus equipos donde jugaron, así como también de los medios relacionados a su disciplina lo que les dará herramientas para ser más exitosos en su industria. Además, todos los deportistas tienen que saber que sus carreras deportivas son extremadamente cortas y que hay “un día después” del retiro donde quizás nadie les pida una entrevista, donde pocos los reconozcan y en ese momento saber del mundo de la comunicación les dará una oportunidad laboral para seguir vinculados a lo que aman.
La capacidad de articular pensamientos de manera clara y persuasiva no solo mejora la experiencia del fanático, sino que también puede traducirse en oportunidades económicas significativas. Los patrocinadores buscan no solo talento en el terreno, sino también jugadores que puedan representar eficazmente sus marcas en el ámbito público.
En un mundo donde la información fluye constantemente, los peloteros tienen la responsabilidad de ser embajadores efectivos de su deporte. La prensa no es un obstáculo, sino una herramienta poderosa que puede impulsar la carrera de un jugador a niveles insospechados. En lugar de ver a la prensa como una amenaza, los peloteros deben reconocerla como una aliada valiosa en la construcción de su legado y en la promoción del béisbol como una pasión compartida por millones.
En última instancia, la ignorancia puede ser más perjudicial que cualquier pregunta incisiva; por lo tanto, instruirse y comunicarse efectivamente se convierten en elementos fundamentales para el éxito tanto dentro como fuera del diamante.
Abel Flores Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021
MEDELLÍN, COLOMBIA – En los últimos meses, ciclo que comprende poco más de un año, el deporte ha vibrado mundialmente como quizás no había sucedido antes en tan corto período de tiempo:
Entre el 26 de agosto y el 11 de septiembre de 2022 se escenificó de manera conjunta entre Polonia y Eslovenia la Copa del Mundo de Voleibol FIVB.
Del 20 de Noviembre al 18 de Diciembre del 2022 se efectuó en Qatar la Copa Mundial de Fútbol FIFA.
Del 8 al 21 de Marzo se efectuó el Clásico Mundial de Béisbol 2023 en Taiwán, Japón y Estados Unidos.
Entre los días 14 y 30 del mes de Julio del 2023 se realizó en Japón el Mundial de Natación FINA.
Seguidamente entre el 17 y 29 de Agosto del presente año se celebró en Hungría el Mundial de Atletismo WORLD ATHLETICS.
Entre el 25 de Agosto y el 10 de Septiembre 2023 se celebró conjuntamente en Filipinas, Japón e Indonesia la Copa Mundial de Baloncesto FIBA.
Finalmente en Francia, desde el 8 de Septiembre se celebra la Copa del Mundo de Rugby IRFB, la cual culmina éste 28 de Octubre.
Precisamente éste fin de semana que culmina la Copa Mundial de Rugby IRFB Francia 2023, el universo deportivo lo celebra porque también coinciden muchos eventos deportivos que harán vibrar al mundo:
NBA.
Eurolegue.
Fútbol Americano.
MotoGP.
SuperBikes.
Fórmula 1.
En el marco de las Ligas europeas de Fútbol habrá varios clásicos:
Manchester City y Manchester United en la Premier League de Inglaterra.
Barcelona y Real Madrid en La Liga de España.
Olympique de Marsella y Olympique de Lyon en la Ligue 1 de Francia.
Inter y Roma, así como Nápoli y Milan en la Serie A de Italia.
Además se efectuará la gran final de la segunda mejor competición de clubes de Sudamérica, la CONMEBOL Sudamericana de Clubes, entre el Fortaleza de Brasil y la Liga Deportiva Universitaria de Quito de Ecuador.
Pero lo mejor de todo es que desde éste Viernes 27 de Octubre, inició la Serie Mundial de Grandes Ligas, y hablando de paralelismos, el Sábado 28 también el primer juego de la Serie Japón de la Liga Mayor del Béisbol Japonés. Se trata nada más y nada menos que de las series definitorias de las dos mejores ligas de béisbol del mundo.
La Serie Mundial 2023 de la MLB será inédita, entre Cascabeles de Arizona de la ciudad de Phoenix y Rangers de Texas del centro urbano Arlington, que conforma parte de la zona metropolitana de la ciudad de Dallas. Las dos novenas están ubicadas en el Medio Oeste de Estados Unidos.
De la misma forma, la Serie Japón 2023 de la Nippon Professional Baseball (NPB), será inédita, ya que se enfrentará por primera vez en ésta instancia a los Búfalos de Orix de la ciudad de Osaka y los afamados Tigres de Hanshin de la ciudad de Nishinomiya. Los dos conjuntos están ubicados en la región de Kansai de Japón.
En su única Serie Mundial en el año 2001, los Cascabeles de Arizona ganaron ante los Yankees de Nueva York, mientras que los Rangers de Texas buscarán ganarla por primera vez en su tercera presentación en ésta instancia, luego de que la perdieran ante Gigantes de San Francisco y Cardenales de San Luis en los años 2010 y 2011 respectivamente.
Por su parte la franquicia de los Búfalos de Orix ha ganado 5 Series Japón, asiste a su tercera de forma consecutiva y busca en ésta oportunidad el bicampeonato, es decir, es el actual monarca de la Nippon Professional Baseball, solo que en ésta ocasión, por primera vez en tres años, su rival no serán las Golondrinas de Yakult de la ciudad de Tokio, sino los afamados Tigres de Hanshin de la ciudad de Nishinomiya.
Los Tigres de Hanshin en cambio, protagonizan nuevamente la Serie Japón después de 9 años y buscan ganarla apenas por segunda vez en su historia.
En cuanto a la Serie Mundial 2023, los Rangers de Texas logran avanzar hasta la Serie Mundial de una manera fantástica y prácticamente sin precedentes, ya que en la campaña del 2021 perdieron 102 juegos, mientras que en el 2022 perdieron 94 encuentros. Lo de los Cascabeles de Arizona es quizás más sorprendente, ya que en el 2021 perdieron 110 juegos, en el 2022 88 y lograron avanzar hasta ésta Serie Mundial 2023, luego de haber quedado en el segundo lugar de la División Oeste de la Liga Nacional (a 16 juegos de los líderes Dodgers de Los Ángeles), con registro de apenas 84 victorias y 78 derrotas.
En la Serie Japón sucedió prácticamente lo mismo en el año 2021, cuando la Serie Japón la protagonizaron los Búfalos de Orix de la ciudad de Osaka y las Golondrinas de Yakult de la ciudad de Tokio. Resulta que en la temporada anterior, la del año 2020, los Búfalos de Orix culminaron en el sexto y último lugar de la Liga del Pacífico con 45 victorias, 68 derrotas y 7 encuentros igualados, mientras que su par las Golondrinas de Yakult ocuparon el sótano de la Liga Central con 41 ganados, 69 perdidos y 10 empates, pero en el 2021 ambas franquicias ascendieron como el ave fénix, lideraron sus ligas (Orix 70 ganados, 55 perdidos y 18 empates), y Lotte (73 triunfos, 52 reveses y 18 empates)), y no pararon hasta enfrentarse en la Serie Japón de ese año.
En la Nippon Professional Baseball (NPB), las Series Japón no son a un máximo de siete juegos, son series para aquel equipo que primero logre alcanzar las cuatro victorias sin importar la cantidad de encuentros que sean necesarios realizar, a razón de que los empates son válidos, en caso de que en entradas extras ambas novenas culminan empatadas una vez realizados doce innings completos.
En Temporada Regular como en Post Temporada se incluyen los empates en la NPB, ya que respetan y consideran mucho los horarios laborales de todos los sectores, siendo ésta medida como una especie de consideración especial y respeto para con los fanáticos, tanto los que asisten a los estadios como los aficionados radiales, televisivos y de Internet, así como con todos aquellos trabajadores que laboran directa e indirectamente con el Béisbol Profesional.
Esta medida también se considera una especie de respeto a los familiares de todos los involucrados. Es una medida basada en los juegos nocturnos, que son una enorme mayoría, por lo que se terminó estableciendo de manera generalizada.
Los juegos empatados no son juegos nulos, son válidas las estadísticas individuales y colectivas e inciden en el porcentaje de ganados y perdidos de cada equipo por encuentros realizados, razón por la cual, en la tabla de posiciones tiene un gran valor para cada novena el porcentaje de victorias y derrotas, que es lo que determina en realidad la posición de cada escuadra.
A pesar de que incluso en las Series Japón tienen valides los empates, solamente en la campaña de 1986 fue necesario realizar ocho encuentros de la serie para definir al equipo campeón. En aquella ocasión, los Carpas de Hiroshima y los Leones de Seibu empataron a dos carreras en el primer encuentro y la serie la ganaron los felinos 4 juegos por 3 en ocho encuentros.
Extraordinarias remontadas en Serie Mundial y Serie Japón
En la Serie Japón 2022, los Búfalos apenas lograron alcanzar su primera victoria en el cuarto juego de la serie y de ahí en más no volvieron a conocer la derrota, hasta lograr ganar la Serie Japón 2022 cuatro juegos a dos en siete encuentros ante las Golondrinas de Yakult.
No es la primera vez que en la Liga Mayor del Béisbol Japonés una novena logra ganar el clásico después de haber estado en desventaja dos juegos a cero, y lo mismo ha sucedido a lo largo de la historia en Grandes Ligas en cuanto a las Series Mundiales se refiere.
En Grandes Ligas, los Piratas de Pittsburgh fueron el primer equipo de Las Mayores en recuperarse de una desventaja de 3 juegos a 1 para ganar cuatro de siete en la Serie Mundial, cuando en 1925 se impusieron sobre los Senadores de Washington.
En el año 1958 los Yankees de Nueva York también lograron remontar la adversidad para quitarle a los Bravos de Milwaukee el título en la Serie Mundial, después de estar perdiendo la serie, primero 2 juegos a 0 y luego 3 juegos a 1.
Ese mismo año de 1958 se efectuó ana de las más memorables remontadas en la Serie Japón, en la que los Gigantes de Yomiuri ganaron los primeros tres encuentros de la serie pero después los Leones de Nishitetsu (actuales Leones de Seibu), ganaron los siguientes cuatro encuentros de manera consecutiva para así ganar la serie, con el lanzador Kazuhisa Inao “El Hombre de Hierro” como el Jugador Más Valioso, ya que luego de haber perdido el primer y tercer juego de la serie, ganó los juegos cuatro, cinco, seis y siete.
Kazuhisa Inao, el “Hombre de Hierro” de la Nippon Professional Baseball.
En el año de 1962 la novena Toei Flyers de Tokio (franquicia que nació en Tokio en 1946 como los Senadores de Tokio y que en la actualidad son los Nippon Ham Fighters o Luchadores de Nippon Ham, radicados en la ciudad de Sapporo desde el año 2004), perdió los dos primeros encuentros ante los Tigres del Hanshin de la ciudad de Nishinomiya. Empataron a 2 carreras en el tercer juego y luego los Toei Flyers hilvanaron una seguidilla de cuatro triunfos consecutivos para ganar la Serie Japón cuatro juegos por dos en siete encuentros realizados.
En el año 1968 pero en Grandes Ligas, los Tigres de Detroit perdían la Serie Mundial 3 juegos a 1 ante Cardenales de San Luis pero les llegó la magia, el “Momentum” para ganar cuatro en fila y así ganar el clásico de otoño.
Los Piratas de Pittsburgh repitieron hazaña de revertir la Serie Mundial después de estarla perdiendo 3 juegos a 1 en el año 1979, ésta vez ante los Orioles de Baltimore, siendo el único equipo que lo ha realizado en dos ocasiones hasta el momento.
En la Serie Mundial de 1985 los Cardenales de San Luis primero ganaban la serie 2 juegos a 0 ante los Reales de Kansas City, y después 3 juegos a 1 pero los monarcas harían valer su corona y lograron imponerse 4 juegos por 3, al triunfar en los últimos tres encuentros en fila.
En la Serie Japón de 1986, luego de haber empatado a 2 carreras los Carpas de Hiroshima y los Leones de Seibu en el primer juego de la serie, los Carpas de Hiroshima ganaron los siguientes tres encuentros en fila pero los Leones de Seibu conquistaron la Serie Japón, ya que a partir de ahí lograron salir victoriosos en cuatro juegos consecutivos, destacando que en toda la serie, los Leones apenas ganaron uno de los juegos en su casa, los otros tres los conquistaron en casa de los Carpas.
En la Serie Japón de 1989, los Búfalos de Kintetsu ganaron los primeros tres encuentros de la Serie Japón pero luego los Gigantes de Yomiuri ganaron los siguientes cuatro para alzarse con el campeonato.
En la Serie Japón del año 2000, los Halcones del Daiei de la ciudad de Fukuoka ganaron los primeros dos encuentros de la Serie Japón ante los Gigantes de Yomiuri, quienes supieron reaccionar contundentemente, volteando la serie y no volvieron a conocer la derrota para lograr un nuevo campeonato de la NPB con balance de cuatro triunfos por dos.
Nuevamente en la Serie Japón pero del año 2016, los Carpas de Hiroshima arrancaron con todo la Serie Japón, ganando los dos primeros encuentros y en su casa, en el Estadio Mazda de la ciudad de Hiroshima pero al trasladarse la serie para el tercer encuentro en la ciudad de Sapporo, los Carpas no volvieron a conocer el triunfo y las Luchadores del Nippon Ham (Nippon Ham Fighters), ganaron los siguientes cuatro encuentros consecutivamente, los tres en su casa, el Sapporo Dome y el sexto juego de la serie en el Estadio Mazda de Hiroshima.
Ese mismo año todo indicaba que los Indios de Cleveland ganarían la Serie Mundial, al estar a ley de un juego, luego de dominar la serie en los primero cuatro encuentros 3 juegos a 1, pero los Cachorros de Chicago lograron hilvanar tres victorias que les permitió ganar su tercera Serie Mundial de por vida y la primera desde el año 1908, acabando así con la maldición de la cabra, la cual duró 71 años.
¿Los Tigres de Hanshin se parecen más a los Medias Rojas de Bosoton o a los Cachorros de Chicago?
Los Tigres de Hanshin es en esencia una fusión entre los Medias Rojas de Boston y los Cachorros de Chicago. Son los eternos rivales de los Gigantes de Yomiuri, club con el que mantiene la mayor rivalidad en la historia de Japón y ambos se pueden considerar los de mayor fanaticada y más populares de la NPB.
Los Tigres de Hanshin es además, uno de los equipos que en menor cantidad de ocasiones ha logrado acceder a disputar la Serie Japón. Por si fuera poco, arrastra una maldición muy similar a la de Medias Rojas de Boston y Cachorros de Chicago.
Las Maldiciones a ambos lados del Pacífico
En la NPB, la única vez que los Tigres de Hanshin ganaron la Serie de Japón, en el año 1985, sus fanáticos celebraron de una manera tan violenta que terminaron lanzando una estatua del Coronel Sanders que estaba enfrente de un restaurante KFC al Río Dotonbori en Osaka.
Ese hecho dio origen a la llamada “Maldición del Coronel”, ya que desde entonces el equipo no ha podido ganar otro título de la Serie de Japón, incluso sólo ha podido llegar a esa instancia en 3 ocasiones desde ese momento (2003, 2005 y 2014) y en todas salió perdiendo.
La estatua del Coronel Sanders fue recuperada de las profundidades del río Dōtonbori el 11 de marzo de 2009.
Desde su recuperación en el río, la estatua no tiene su mano izquierda ni los lentes que originalmente tenía colocados, por lo que diferentes versiones aseguran que mientras no se recuperen estas dos partes de la estatua, la maldición permanecerá para los Tigres de Hanshin.
En la MLB, a pesar de que el jugador George Herman Ruth había logrado en los últimos 6 años con los Medias Rojas de Boston conectar 49 Cuadrangulares e impulsar 224 carreras, además de haber conseguido 89 triunfos como pitcher, con 2.19 de efectividad, Harry Frazee, dueño de los pati rojos y productor cinematográfico decidió vender al extraordinario pelotero a los Yankees de Nueva York, acto.
Documento Compra – Venta de George Herman Ruth, entre Medias Rojas de Boston y Yankees de Nueva York el 26 de diciembre del año 1919.
Los Medias Rojas de Boston habían ganado 5 de las últimas 15 Series Mundiales, mientras que los Yankees de Nueva York ninguna pero desde entonces, los Medias Rojas debieron esperar 84 años (año 2004) para volver a ganar el clásico de otoño, mientras que los Yankees han ganado 27 Series Mundiales desde entonces.
Por otro lado, el 6 de octubre de 1945 asistió al Wrigley Field el inmigrante griego Billy Sianis, quien era muy fanático del béisbol. Sianis era dueño de una taberna llamada Billy Goat Tavern pero en esa ocasión asistió al juego acompañado de su cabra, la cual tenía como nombre “Murphy”. El animal era la mascota de la taberna y Sianis, quien aprovechó la oportunidad de llevarla, aprovechando la masiva asistencia de público para promocionarla, promocionar así su negocio, disfrutar con su mascota del juego y animar al equipo.
Sianis y su Cabra Murphy, los protagonistas de la Maldición de la Cabra de los Cachorros de Chicago.
Philip K. Wrigley, dueño del equipo, mandó a sacar la cabra del estadio por el mal olor y aunque Sianis se quejó y reclamó por la medida, finalmente se marchó con Murphy (la cabra), no sin antes pronunciar la sonada maldición: “Malditos Cachorros, no volverán a ganar”.
Los Cachorros de Chicago no solo perdieron esa Serie Mundial, sino que no volverían a estar ni cerca de ganarla por más de 100 años, ya que la última vez que habían logrado ganarla, fue en el año 1908.
El paralelismo de los estadios
En la Serie Mundial 2023, los Rangers de Texas tienen su hogar en el Globe Life Field y en Japón existe su par, un estadio realizado a su semejanza, el Es Com Field, hogar de los Luchadores de Nippon Ham, ubicado en la ciudad de Kitahiroshima, en la Prefectura de Hokkaido, aunque los Luchadores no participarán en la Serie Japón 2023.
El Globe Life Field en Arlington, Texas, inaugurado en el año 2020.
El Es Com Field en Kitahiroshima, Hokkaido, inaugurado en el año 2023.
Los Tigres de Hanshin por su parte, cuentan con el Koshien Stadium (Estadio Koshien), considerado la Catedral del Béisbol en Japón y sin lugar a dudas del mundo, y aunque ni los Medias Rojas de Boston ni los Cachorros de Chicago participarán de la Serie Mundial 2023, es imposible no comparar el Koshien Stadium con el Fenway Park y el Wrigley Field.
Koshien Stadium en Nishinomiya, Hyogo, inaugurado en el año 1924.
Wrigley Field en Chicago, Illinois, inaugurado en el año 1914.
Fenway Park en Boston, Massachusetts, inaugurado en el año 1912.
La Serie Mundial y la Serie Japón unidas como hermanas
Si los Dioses del Béisbol existen, se expresaron y de alguna manera incidieron para que la Major League Baseball y en la Nippon Professional Baseball se unieran a través de la Serie Mundial y de la Serie Japón de la siguiente manera:
Los Búfalos de Orix de las ciudades de Osaka y Kobe, ganaron la Serie Japón 2022 ante las Golondrinas de Yakult de la ciudad de Tokio cuatro juegos por dos en siete encuentros, luego de haber estado abajo en la serie dos juegos a cero y haber empatado el tercer encuentro.
Ahora bien, la última vez que el equipo de Orix ganó una Serie Japón fue en el año 1996 (para entonces eran las Olas Azules de Orix, (Orix Blue Wave)), cuando en cinco encuentros se impusieron a los Gigantes de Yomiuri de la ciudad de Tokio cuatro juegos a uno, y la última vez que en Grandes Ligas un equipo logró revertir la Serie Mundial, luego de estar abajo en la serie dos juegos por cero y terminar imponiéndose cuatro encuentros a dos en seis desafíos, fue también en el año 1996, cuando los Yankees de Nueva York superaron a los Bravos de Atlanta.
Las coincidencias entre ambas en 1996 no terminan ahí. En esa temporada de la Nippon Professional Baseball, el Jugador Más Valioso de la Liga Central fue el Patruyero nipón Hideki Matsui de los Gigantes de Yomiuri de la ciudad de Tokio, con .314 de Average, 34 Dobles, 38 Cuadrangulares, 97 Carreras Anotadas (Líder) y 99 Carreras Impulsadas. Luego Matsui se convertiría en una de las principales figuras de los Yankees a partir del 2003.
El Jugador Más Valioso de la Liga del Pacífico de 1996 fue el Guardabosques nipón Ichiro Suzuki con .356 de Average (Líder), 193 Hits (Líder) 24 Dobles, 4 Triples, 16 Vuelabardas, 35 Bases Robadas, 104 Carreras Anotadas (Lider) y 84 Carreras Impulsadas. Ichiro se convertiría en uno de los más notables jugadores de Grandes Ligas a partir del año 2001 con los Marineros de Seattle.
Del otro lado, el Jugador Más Valioso de la Serie Japón fue el Jardinero norteamericano Troy Neel, quien a pesar de no haber conectado Jonrones, con 6 carreras fue el máximo remolcador de la Serie Japón 1996. Neel venía de ser el Líder en Vuelacercas y Carreras Impulsadas de la Liga del Pacífico con 32 y 111 respectivamente.
Así que solo falta disfrutar de la Serie Mundial 2023 entre los Rangers de Texas y los Cascabeles de Arizona, así como de la Serie Japón entre los Búfalos de Orix y los Tigres de Hanshin (en donde los felinos tienen la oportunidad de quitarse de encima la Maldición del Coronel Sanders, que ya va por 38 años), conocer a los nuevos flamantes campeones de las dos mejores ligas de béisbol del mundo, y esperar que los dioses del béisbol quizás se pongan de acuerdo una vez más y unan el pacífico a través del de la Serie Mundial y la Serie Japón con más paralelismos.
Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com y miembro de Club 11:11. Puedes contactatlo en juliosanchezalvarado@gmail.com
Medellín, Colombia – La MLB es la meca del Béisbol universal, de eso no hay duda, por su calidad, por el estatus y nivel alcanzado, por lo que significa jugar y formar parte de ella. Sin embargo, no han sido pocos los estelares jugadores, incluso inmortales en el Salón de la Fama que a pesar de sus notables carreras, jamás lograron ganar una Serie Mundial, Barry Bonds, Ken Griffey Jr., Edgar Matínez, Juan Igor González, Sammy Sosa, Andrés Galarraga, Rafael Palmeiro, Cal Ripken Jr., Tony Gwynn, Bob Abreu, Larry Walker, Ichiro Suzuki y muchos más.
Una vez culminadas sus notables carreras, la mayoría coincidieron en dos aspectos:
Que una vez juegas en Post Temporada, entiendes como pelotero que ese es el lugar al que quieres llegar todos los años. Jugar en Grandes Ligas es extraordinario pero jugar en los Play Off no tiene precio, es algo diferente y superior, por la adrenalina, el ambiente, el misticismo y encanto que difícilmente se consigue a lo largo de una campaña.
Que cambiarían uno o varios de sus logros personales a lo largo de sus carreras, por haber ganado por lo menos una Serie Mundial.
Pero no es suficiente con haber sido peloteros súper estrellas y haber sido parte de buenos equipos. Muchos asegurarán que también se requiere de algo de suerte. Al respecto, otros coincidimos en que se requiere de haber formado parte de un “Team Work” y de haber alcanzado y contado con el “Momentum” en el tiempo necesario.
¿Cómo se logra el “Team Work”?
Como ya lo comentamos recientemente, las gerencias de las organizaciones de Grandes Ligas trabajan en diferentes áreas para estructurar y lograr colocar sobre el terreno de juego el mejor equipo posible, contratando prospectos (aunque ya prácticamente no se conforman con eso, sino que se enfocan en contratar a los mejores prospectos), adquiriendo a los mejores peloteros posibles ya establecidos en Grandes Ligas, contratándolos desde la agencia libre o adquiriéndolos vía cambios desde otros equipos.
Así, con la mezcla de veteranos peloteros de buen rendimiento, algunas figuras estelares y jóvenes promesas, incluyendo a prospectos de impacto inmediato en el Big Show, logran alcanzar el ansiado “Team Work”, que es cuando los equipos logran un engranaje perfecto en todas las áreas del juego, que permite lograr muy buenos resultados, independientemente de si los jugadores logran desempeños individuales sobre el promedio o no, aunque si esto último sucede por supuesto que es mucho mejor.
Pero tampoco es una fórmula o ecuación con la que bajo éste mecanismo se logra el “Team Work”, ya que es algo totalmente intangible de lo que no se tiene un control predeterminado y para lograrlo, es necesario que los equipos bien estructurados realicen una cantidad importante de juegos, que a veces requiere de varias temporadas para que se logre, el cual se consigue algunas veces pero no siempre, ya que no es una máxima, por lo que incluso en muchas ocasiones, a pesar de observar a muchos equipos bien estructurados, éstos en el tiempo desaparecen sin haber logrado alcanzar el “Team Work”.
Han existido equipos que han contado con destacadas temporadas individuales de sus peloteros, por ejemplo, el equipo Cardenales de Lara de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), en la campaña 1994-1995 contó con Luis Sojo, Marcos Armas y Robert Pérez como los líderes en promedio de bateo, jonrones e impulsadas de la liga, y a su vez en Antonio Castillo, Edwin Hurtado, Tim Crabtree, Giovanni Carrara y Dilson Torres liderando departamentos de pitcheo y sin embargo, no lograron trascender en esa temporada porque probablemente no habían logrado el “Team Work” ansiado, ya que éste también requiere de la inclusión del Cuerpo Técnico, especialmente del Mánager, y probablemente fue lo que le faltó a ésta potente novena cardenal.
Es tan complejo, que son demasiadas las veces en las que muchas novenas se encuentran a solo un paso de lograr el “Team Work” y éste no llega, sencillamente porque no cuenta con el Mánager apropiado, y cuando llega el dirigente adecuado, entonces solo algunas pequeñas modificaciones, como cambios de algunos peloteros vía cambios o agencia libre, genera que para entonces ya haya sido tarde, que el tren del “Team Work” para ese equipo ya se haya ido.
Hay muchos ejemplos de novenas que han sido exitosas porque lograron el ansiado “Team Work” pero que a pesar de eso no lo lograron consolidar al punto de ganar la Serie Mundial, como el caso de los Atléticos de Oakland de la primera década de los años 2000, del venezolano Ramón Hernández, el dominicano Miguel Tejada, el mexicano Erick Chávez y compañía.
Sin ir muy lejos, los Rays de Tampa Bay de la actualidad, es de los equipos más ganadores en la última década, líderes consecuentes de la División Este de la Liga Americana y permanentes animadores de Post Temporada pero que no han logrado materializar su éxito en la obtención de una Serie Mundial. No cabe duda de que los Rays llevan años con un extraordinario “Team Work” pero quizás no han conseguido el “Momentum”.
Del “Team Work” se tiene una idea como se logra pero no es cuestión de una decisión en un momento determinado, sencillamente sucede en equipos que a través de un elevado nivel de cohesión ejecutan casi perfectamente, sin dejar de aplicar correctamente el ABC del juego y que logran sobresalir, inclusive sin llegar a contar con un núcleo de jugadores súper estrellas, como ha sido el caso de los propios Rays, que no solo no han contado con peloteros súper estrellas en éste exitoso período, sino que se han desprendido de una cantidad importante de valiosos peloteros, los cuales han sido sustituidos por otros y no han perdido el “Team Work” pero no han logrado la inspiración necesaria o el “Momentum”, que les haya permitido imponerse hasta ganar un Serie Mundial.
¿Cómo se logra el “Momentum”?
El anhelado “Momentum”, tanto individual como colectivo, llega en un momento de inspiración, generalmente después que se produce ese engranaje perfecto (Team Work) pero tampoco es algo que se compra en algún lugar o en la agencia libre, se intercambia con un equipo o se consigue en la formación de Ligas Menores.
El “Momentum” sucede sin decidirse sino a través de la ejecución inspirada extendida, de la cual no se tiene una clara certeza del tiempo en que se pueda mantener en el tiempo y que hay que aprovecharla al máximo que se pueda mientras dure porque así como llega, puede desaparecer en un momento, en solo un instante de tiempo, por un error, una negativa reacción hacia el contrario o algo tan sencillo como una burla inapropiada o sencillamente alguna de ellas, conjugada con una reacción superlativa del rival, ya que al final de cuentas, todas las escuadras luchan por el mismo propósito, ganar.
El “Momentum” es algo que está más ligado a las emociones y sensaciones de los equipos, como una especie de trance positivo en el que todos los jugadores entran, se involucran, un momento de inspiración invalorable pero a la vez incontrolable. Un claro ejemplo de ello lo podemos conseguir en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional del año 2003, cuando unos inspirados Cachorros de Chicago, que para entonces no ganaban la Serie Mundial desde el año 1908, se encontraban arriba en la serie sobre los Marlins de Florida y a punto de clasificarse a la Serie Mundial pero un incidente inolvidable, les quitó el “Momentum”.
El 14 de octubre del 2003 en el Wrigley Field de Chicago, los Cachorros estaban a cinco outs de clasificarse al Clásico de Otoño, fue entonces cuando un batazo de foul conectado por el dominicano Luis Castillo (camarero de los Marlins de Florida), hacia la verja entre la antesala y el jardín izquierdo, al cual el guardabosques dominicano de los Cachorros Moisés Alou llegó a tiempo hasta ese límite del terreno de juego, se colocó debajo de la pelota y estuvo a punto de capturarla para realizar el out, solo que el fanático que se encontraba en la primera línea del público, adjunto a la pared que limita con el terreno de juego, estiró la mano para también intentar capturarla, interfiriendo en la jugada y evitando que Alou capturara la esférica y realizara el out.
La reacción del jardinero dominicano, golpeando repetidamente su guante con sus piernas, en una clara demostración de rabia y frustración porque sintió tener la seguridad de poder haber atrapado la pelota para realizar el out y solo no fue posible por la participación del fanático Steve Bartman, creó una reacción generalizada del público similar a la de Alou (de rabia y frustración), que se extendió hasta el equipo de los Cachorros como una ola de nieve.
Después de esa jugada, los Marlins anotaron 8 carreras en ese juego y lo demás es historia, eliminaron a los Cachorros y luego a los Yankees en la Serie Mundial para lograr ser los absolutos campeones.
El punto es que inmediatamente después de que Alou no capturó la pelota para realizar el out por la intervención del fanático Steve Bartman, el Short Stop cubanoamericano de los Cachorros de Chicago Alex González, cometió un error ante un batazo ideal para doble play, que debió haber acabado con el inning y no fue así, y eso que sí fue un error de juego, dejó con vida a los Marlins no fue juzgado.
También se puede alegar que los lanzadores de los Cachorros decayeron en el momento menos indicado y fueron incapaces de frenar a la ofensiva de los Marlins, o que los bateadores de los Cachorros fueron incapaces de reaccionar y producir más carreras para ganar el juego, o sencillamente haber ganado el siguiente encuentro para eliminar a los Marlins y así haber conseguido el banderín de la Liga Nacional y su clasificación a la Serie Mundial pero no, la sensación generalizada es que por culpa de la intervención del fanático Bartman, los Cachorros quedaron eliminados.
La razón por la que se culpa a Bartman por ese fracaso de los Cachorros y no se culpe al equipo en sí es hasta lógica y entendible pero pocos conocen a ciencia exacta del porqué, y la respuesta es que esa jugada fue la que les quitó el “Momentum” a los Cachorros, el cual fue tomado desde entonces por los Marlins y esto lo aprovecharon sin desperdicio alguno, ya que de ahí en adelante, ganaron ese juego y el siguiente para eliminar a los Cachorros, ganar el campeonato de la Liga Nacional y luego ganar la Serie Mundial ante los Yankees de Nueva York.
¿Qué tenemos del “Momentum” en el 2023 de la MLB?
En la presente campaña 2023 de la MLB, varias novenas mantienen un “Team Work” e incluso lograron su “Momentum”. No erramos si coincidimos en que Orioles de Baltimore, Rays de Tampa Bay y Bravos de Atlanta vivieron un Momentum a lo largo de la temporada (Dodgers de Los Ángeles lo hicieron de mitad de campaña en adelante, aunque también entran en la siguiente ecuación), pero fueron las primeras novenas en clasificarse a los Play Off, compraron el boleto a tierra prometida con mucha anticipación y eso quizás, inconscientemente les hizo bajar los brazos, disminuir el ritmo y empuje que les permitió dominar contundentemente la zafra y asegurar muy temprano sus respectivas participaciones en el mes de Octubre.
Por otro lado, Rangers de Texas, Astros de Houston, Phillies de Philadelphia y Cascabeles de Arizona debieron emplearse a fondo hasta final de temporada regular para lograr montarse en el tren que los llevase a la Post Season, por lo que no pasó tiempo entre su clasificación de temporada regular e inicio en los Play Off, de manera que el desempeño y ritmo de juego no varió entre ambas instancias.
El resultado es que Orioles, Rays y Dodgers quedaron eliminados en las Series de Comodines, mientras que Bravos fueron eliminados en las Series Divisionales, quienes además debieron esperar hasta ésta instancia para ver acción en los Play Off.
Al respecto se puede intuir que los cuatro equipos perdieron el Momentum, en el momento menos indicado, mientras que Rangers y Astros definieron la Serie de Campeonato de la Americana, y por su parte los Phillies de Philadelphia y Cascabeles de Arizona concretaron la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.
Para ganar los Play Off, incluyendo la Serie Mundial, se requiere triunfar en 2 juegos de Serie de Comodines, 3 de Serie Divisional, 4 de Serie de Campeonato y 4 más de Serie Mundial, es decir un total de 13 encuentros ganados. Para las novenas que no ejecutan la Serie de Comodines por haber conseguido los mejores registros de triunfos y derrotas de sus respectivas ligas y se clasifican a Post Temporada, directamente sembrados desde las Series Divisionales, necesitan conseguir el triunfo en 11 encuentros para ganar la Serie Mundial.
Para colocarlo en contexto, extrapolando a los Rojos de Cincinnati con su racha de 11 juegos ganados en mitad de Temporada Regular hasta los Play Off, habría sido difícil evitar que la novena de Ohio ganara el clásico de otoño con esa racha de triunfos en Post Temporada, así de importante es el “Momentum”.
Otro claro ejemplo son los Bravos de Atlanta, ya que en el año 2021 ganaron apenas 88 encuentros de temporada regular, siendo la menor cantidad de triunfos logrado entre los equipos clasificados a la Post Temporada de ese año y sin embargo, luego lograron ser los campeones de la Serie Mundial, mientras que éstos Bravos del 2023 no solamente fue el conjunto más ganador de la campaña con 104 triunfos, sino que además fue sin lugar a dudas el mejor equipo, la novena con el más alto desempeño colectivo e individual del año y a pesar de esa clara superioridad demostrada, no lograron ni siquiera avanzar hasta la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.
¿Cómo es que éste equipo de Bravos de Atlanta 2023, que sin dudarlo podemos asegurar que es no solo mejor, sino mucho mejor que el mismo que ganó la Serie Mundial del 2021, fue eliminado en la Serie Divisional de la Nacional 2023?. La respuesta es sencilla: “Momentum”.
Los Rangers de Texas extendieron el “Momentum” hasta la Post Temporada, y de qué forma, ganando sus primeros 7 juegos pero esa condición de invictos en Play Off la perdieron ante los Astros de Houston, quienes les robaron el “Momentum” en la Serie Divisional de la Americana, logrando 3 victorias consecutivas. Y luego surgió la chispa del cubano Adolis García, quien se creció para retomar esa energía y vibras ganadoras de regreso a su equipo, lo que sepultó en 7 juegos a los actuales campeones. La ofensiva de Texas se tornó sólida y apretó hasta el final, haciendo imposible para los Astros un regreso.
Ahora, ese momentum de Texas busca mantenerse para ganar la primera Serie Mundial para la franquicia en su historia.
Mientras que en la Liga Nacional, no cabe duda que el “Momentum” había estado en posesión de los Phillies de Philadelphia, pero luego ocurrió algo inesperado cuando los Cascabeles de Arizona se lo robaron a los Phillies y ante todos los pronósticos resultaron ganadores de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en 7 juegos, logrando neutralizar en momentos importantes la impresionante ofensiva de los Phillies, además de generar un contrapeso ofensivo con el núcleo que mantuvo a este club consistente todo el año.
Así que solo resta esperar, para apreciar si es el caso de que los Dbacks o a los Rangers disfruteny aprovechen éste dulce “Momentum”, y ver a cuál de los dos le dure más este efecto que los lleve a ganar la Serie Mundial.
Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com y miembro de Club 11:11. Puedes contactarlo en juliosanchezalvarado@gmail.com
MEDELLÍN, COLOMBIA – Antes de continuar, debemos aclarar que en Grandes Ligas no existen equipos malos o realmente mediocres, por supuesto desde una perspectiva muy particular, ya que aquellos conjuntos que se llegan a considerar los mejores, bien sea por una temporada o aquellos que incluso logran imponer una hegemonía por varios años, lo hacen a través de un porcentaje favorable de victorias y derrotas por sobre el 60% o máximo un 70% pero difícilmente logran imponer un dominio tan marcado como para que lleguen a alcanzar un 80% favorable de victorias.
Sucede más o menos lo mismo en sentido contrario, respeto a aquellos equipos sotaneros que generalmente van a ritmos de porcentajes desfavorables de triunfos y reveses que oscilan entre un 40% y hasta un 30% pero no menor de ahí, mientras que los equipos que mantienen desempeños nivelados en cuanto a porcentaje de victorias y derrotas se refiere, jugando para .500, son habitualmente mayoría.
No se les asigna un porcentaje de responsabilidad a los formatos de juego por el desempeño favorable o desfavorable de los equipos pero definitivamente si inciden los tiempos en cada temporada.
Algunos aseguran que durante los primeros dos meses de campaña aún los brazos y bates están fríos, al clima del medio ambiente, en medio de una primavera que termina de despojar al gélido invierno, los cuales se calientan a mitad de zafra, al ritmo del intenso verano y luego, cuando en teoría deben estar mejor con las bondades del otoño, es entonces cuando a excepción de algunos, los brazos ya están exhaustos y los bates comienzan a pesar, debido a la exigencia de una extensa temporada, que se incrementa durante el Play Off, especialmente durante la Serie Mundial, cuando el fuerte frío comienza a apretar, anunciando la pronta entrada del invierno.
Así que lograr trascender y sobresalir en una temporada regular por sobre los demás equipos es un hecho notable para cualquier novena, pero después de todo ese largo y exigente viaje, lograr destacar en la Post Temporada es algo que no tiene precio.
El Timing de los bateadores y el supuesto descanso de los pitchers para encarar las instancias definitorias
Para iniciar, debemos aclarar que unos días de descanso, no necesariamente condiciona a los equipos de manera significativa ni a favor ni en contra, respecto al desempeño de éstos en una serie determinada.
Previo al inicio de una Serie Divisional o Serie Mundial en Grandes Ligas, así como una Serie Climax o Serie Japón de la Liga Mayor del Béisbol Japonés, o bien una Serie Final o Serie del Caribe en las Ligas Invernales, en realidad termina siendo algo muy relativo y hasta una condición muy particular de cada pelotero, su manera de encarar y prepararse física y mentalmente para la Post Temporada, que al final de cuentas es para lo que se lucha y hasta se sueña, lograr llegar hasta éstas instancias, por lo que en teoría, supone un momento de entrega e inspiración total y especial para cada jugador.
Cuando un equipo tiene más días de descanso que otro, previo al inicio de cada serie definitoria, hay que destacar que ningún equipo en realidad descansa, ya que aunque son fechas en las que no hay juegos oficiales, son días en los que los conjuntos realizan una completa rutina de trabajo que incluye entrenamientos e incluso juegos de escuadras divididas, y aunque ciertamente no cuentan con el mismo fragor de los juegos de Play Off, les permite mantenerse en forma, en ritmo, enfocados y concentrados en la meta que pretenden alcanzar, así que en realidad, es una pausa de juegos oficiales pero ese descanso del que se especula en éstas circunstancias realmente no existe.
Cuando los equipos tienen fechas libres, sin juegos oficiales pautados en calendario, se dice que los lanzadores descansan pero lo hacen de juegos oficiales y eso no indica de que en esos días no realicen alguna actividad respecto al juego. Ellos realizan entrenamientos, trabajan en mejorar la mecánica del pitcheo si así lo necesitan o en sostenerla para mantener la consistencia haciendo bullpen.
En cuanto a los bateadores, éstos realizan “BP”, algunos buscando mejorar su mecánica de bateo y otros tantos para mantener la consistencia ofensiva, el famoso “Timing”, mientras que a la defensa se realizan las prácticas de rutina para mantener el ABC de la ejecución, que sin lugar a dudas, también gana juegos. Así que realmente no existe un supuesto descanso del cual se hace tanta referencia.
¿Entonces, qué es lo mejor para los equipos cuando de Post Temporada se trata?¿Cuál es la clave del éxito?, ¿Cómo se logra?, ¿Dónde o cómo se adquiere?
Las organizaciones de Grandes Ligas invierten millonarias sumas de dinero y trabajan permanentemente en la captación del mejor talento posible a través de los Draft, en el mejor y más rápido desarrollo de los prospectos y jóvenes valores en el sistema de Ligas Menores, en la contratación de peloteros en la lista de agentes libres, así como por la vía de cambios de jugadores con las demás organizaciones, con la exclusiva finalidad de colocar sobre el terreno de juego al mejor equipo posible.
La mayoría asegura que el mejor equipo se logra mezclando a veteranos jugadores con altos desempeños junto a jóvenes peloteros de gran proyección, combinación que logra el buen funcionamiento para que las novenas alcancen notables rendimientos.
Llega un momento en el que los equipos de béisbol logran una especie de química en el terreno que se establece a partir del momento en el que las novenas logran ejecutar de una manera cohesionada muy particular, que les permite ser superior a los demás conjuntos. A esto se le llama “Team Work”.
El ansiado “Team Work”
Independientemente de que las escuadras estén compuestas con una cantidad considerable de jugadores estrellas o sencillamente jugadores sobre el promedio, superior al resto de los equipos rivales, condición en la que generalmente pretenden destacar todas las gerencias de las organizaciones, los gerentes generales y gerentes deportivos también se enfocan en lograr ubicar a los peloteros adecuados en todas las posiciones de cada área del juego, que les permita al equipo un engranaje perfecto a la hora de ejecutar, es decir, un “Team Work”.
En un escenario más claro, un equipo al cual denominaremos “A”, puede estar plagado de peloteros súper estrellas pero el otro equipo, el cual denominaremos “B”, a pesar de contar con menos peloteros estelares, ha logrado establecer el “Team Work”.
El equipo “A” dependerá de la buena jornada de uno o más de sus peloteros estelares, de jornadas sobresalientes de sus peloteros estelares pero el conjunto “B” logra ganar con mayor frecuencia porque en cada triunfo destaca un pelotero diferente, gracias a que alcanzó el ansiado “Team Work”.
Cuando los equipos alcanzan ese anhelado Team Work, los triunfos comienzan a llegar con mayor frecuencia, lo que comienza a hacerse costumbre porque la mayoría de los peloteros se contagian durante ese buen desempeño colectivo, logrando así altos desempeños individuales, al punto que en un momento determinado entran en una racha de triunfos, sin importar el nivel de los rivales que enfrenten, es ahí cuando entran en una etapa del juego a la que se le considera “Momentum”.
El anhelado “Momentum”
Aunque en física el “Momentum” es la cantidad de movimiento, momento lineal, o simplemente una magnitud física derivada de tipo vectorial que describe el movimiento de un cuerpo en cualquier teoría mecánica, en el béisbol y el deporte, “Momentum” es cuando los equipos logran hilvanar una o varias rachas de victorias, lo cual generalmente sucede en una temporada, aunque hay conjuntos que han logrado extender el “Momentum” en dos o más campañas.
Ese estatus al cual se le denomina “Momentum” no es algo exclusivo del accionar colectivo de los equipos, ya que también se asigna o señala de manera individual, cuando un pelotero alcanza un nivel superlativo en el desempeño de su juego, que se hace prácticamente indominable durante un tiempo determinado, en el que su efectividad es superior, elevando su promedio de juego acostumbrado.
Con la práctica y el oficio constante, persistente, de la misma manera en la que a lo largo de las temporadas los lanzadores y especialmente los bateadores entran en slumps, también logran tiempos destacados en el juego, algo prolongados, que se reconocen como “Momentum”.
Una vez que el jugador está en medio de ese Momentum, lo ideal es no alterar absolutamente nada de su rutina, para que se logre mantener en ese nivel el mayor tiempo posible. Es la razón por la que es lamentable cuando llega una lesión o una pausa obligada, bien sea por el juego de estrellas o por el tiempo de clasificación de una fase a otra en la post temporada, lo que aplica tanto para los jugadores como para los equipos en general pero es de destacar, que es una condición mucho más difícil de mantener en lo colectivo que en lo individual.
No es algo exclusivo del béisbol, ya que también sucede en la mayoría de las disciplinas deportivas. Por ejemplo, en la temporada 2022-2023 de la NBA, los Ángeles Lakers no tuvieron el mejor inicio de temporada, de hecho, a mitad de campaña se encontraban fuera de la clasificación en la tabla de posiciones pero a partir de ese momento, elevaron su nivel de juego, entraron en racha positiva logrando el envión que necesitaban y al final de la temporada regular, eso les permitió clasificarse a la post temporada. No obstante, ese “Momentum” no fue lo suficientemente extenso y fueron eliminados en el Play Off.
Esto sucede en todas las disciplinas deportivas colectivas como el Voleibol, Fútbol Americano, Rugby, Fútbol Australiano y el Fútbol, y no solo en cuanto a competiciones de clubes, también de selecciones nacionales. En las eliminatorias mundialistas de Fútbol, que se extienden por hasta dos años y medio, no han sido pocas las veces en las que se hace referencia de algunos equipos nacionales contundentes como Italia, Alemania, Francia, España, Holanda, Argentina y Brasil, que si esas selecciones logran jugar en los mundiales al mismo ritmo y nivel de juego que se encuentran realizando durante las eliminatorias, por lo menos llegarían a disputar la gran final, es decir, si logran mantener el “Momentum”.
En la temporada 2023 de Grandes Ligas hubo varios equipos que lograron el “Momentum”. Los sorprendentes Piratas de Pittsburgh de primera mitad de campaña lideraron la división central de la Nacional hasta el mes de Junio. Sin embargo, el “Momentum” desapareció y su nivel de juego descendió, lo que se conjugó con una racha de 11 triunfos al hilo de los no menos sorprendentes Rojos de Cincinnati, quienes también lograron su “Momentum” (aunque más corto), y se posicionaron en el primer lugar de la división, luego de que hasta el 22 de Junio, habían logrado 26 triunfos viniendo de atrás.
Podemos aseverar lo mismo de los Marineros de Seattle de final de zafra, así como de varios equipos más, de los cuales, a algunos les alcanzó para clasificarse a los Play Off y a otros no.
De esto y mucho más, profundizaremos en la tercera y ahora sí la última entrega, ya que para variar, con dos no fue suficiente.
Julio Sánche Alvarado es columnista de Diamante23.com y miembro de Club 11:11. Puedes contactarlo en juliosanchezalvarado@gmail.com