Todas las entradas de: Abel Flores

Periodista bilingüe Abel Flores 🇻🇪🇺🇸 español-inglés Especializado en béisbol de Grandes Ligas ⚾️ Con reportajes, entrevistas y análisis sobre las estrellas del deporte 🇺🇲🇩🇴🇲🇽🇻🇪🇵🇷🇵🇦🇨🇴🇨🇺 De Colorado para el mundo con MLB, NBA, NFL, MLS y NHL ⚾️⚽️🏀🎾🏈 Editor Jefe y columnista de Diamante23

Realeza japonesa con sangre AZUL: Todos los ojos están puestos en los DODGERS en el Spring Training 2024 | Abel Flores

Columna de AMANTES DEL BÉISBOL por Abel Flores

ESPECIAL DIAMANTE 23 – Durante los últimos días de esta primera semana de los entrenamientos primaverales de Las Mayores, los Dodgers de Los Ángeles han acaparado los titulares en el mundo del béisbol con una serie de movimientos audaces en mercadeo deportivo que han dejado a fanáticos y críticos boquiabiertos. La fiebre comenzó cuando los Dodgers lograron asegurar al nipón Shohei Ohtani en la agencia libre, firmando al Jugador Más Valioso de la Liga Americana en dos ocasiones con un contrato histórico de 10 años y $700 millones.

El japonés Shohei Ohtani es la máxima estrella y cara de la MLB y es el único candidato a heredar la corona como pitcher y bateador tal cual Babe Ruth hace un siglo

Pocos días después, la gerencia de los Dodgers sorprendió a todos al adquirir a otro lanzador estrella, Tyler Glasnow, en un canje que fortaleció aún más la rotación del equipo. Pero los movimientos no se detuvieron ahí; los Dodgers firmaron al fenómeno japonés Yoshinobu Yamamoto con un contrato asombroso de 12 años y $325 millones, superando incluso la cifra otorgada al ganador del premio Cy Young de la Liga Americana en 2023, Gerrit Cole.

La atención alrededor de los Dodgers se intensificó con estas adquisiciones, colocándolos en el epicentro de las conversaciones sobre el béisbol en esta temporada. Para los fanáticos de los Dodgers, la temporada baja es un sueño hecho realidad, mientras que para los seguidores de los otros 29 equipos, ver a los Dodgers gastar más de mil millones de dólares fue una pesadilla.

El miércoles pasado, marcó un hito clave cuando la plantilla completa de los Dodgers salió al campo de práctica juntos por primera vez. Este día de entrenamiento del equipo completo generó un entusiasmo sin igual, marcando el inicio oficial de la temporada de béisbol.

Los japoneses Ohtani y Yamamoto son la sensación del Spring Training de los Dodgers en 2024

El manager de los Dodgers, Dave Roberts, expresó su entusiasmo durante una charla antes del entrenamiento del miércoles. “Creo que obviamente fue divertido reunir a todos y creo que fue más bien la mentalidad de apreciar el hecho de que tenemos un plantel talentoso”, comentó Roberts a MLB.com. “Pero depende de nosotros jugar buen béisbol, mejorar cada día y aceptar la idea de que la gente nos persigue”.

La fiebre en torno al campamento de los Dodgers alcanzó su punto álgido el miércoles, cuando jugadores estelares como Mookie Betts, Freddie Freeman y Will Smith estaban bateando en un campo, pero la atención se desvió rápidamente cuando los fanáticos se dieron cuenta de que Ohtani estaba en el campo contiguo. La gente corrió para presenciar su sesión de bateo, reflejando el interés ferviente que rodea a los Dodgers.

Freeman, uno de los All-Stars de la temporada pasada y finalista al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, comentó sobre el cambio en el ambiente: “Cuando llegamos, había unas 30 personas afuera de nuestro estacionamiento”, rió Freeman. “Eso no estuvo ahí en mis últimos dos años. Sí, lo notamos. Pero creo que es más, eso es algo bueno. Eso significa que sucedieron cosas buenas esta temporada baja para los Dodgers. Tenemos algunos, probablemente el tipo del que vamos a hablar con nuestros bisnietos. Así como hablamos de Babe Ruth, vamos a hablar de Shohei”, informó MLB.com.

Durante el pasado fin de semana, los fanáticos y observadores presenciaron una nueva dimensión de la conexión entre Ohtani y Yamamoto. Ohtani estuvo detrás de Yamamoto mientras el lanzador derecho lanzaba una serie de lanzamientos durante su primer bullpen de la primavera a toda velocidad. Después de cada lanzamiento, Ohtani asentía con aprobación, consolidando la sinergia que se está construyendo entre estos dos astros del béisbol.

Ohtani esta semana conectó 10 jonrones de 29 contactos en su primera práctica de bateo después de la operación Tommy John

Ese mismo primer día de Spring Training, después de que Yamamoto concluyera otra sesión de bullpen en el campamento, fue el turno del lanzador de presenciar las habilidades de bateo de Ohtani. Realizando prácticas de bateo por segunda vez desde su cirugía en septiembre, Ohtani impresionó nuevamente al realizar 29 golpes, incluyendo 10 jonrones que superaron la valla.

El grupo que compartió el campo con Ohtani para estas prácticas incluyó a Miguel Rojas, James Outman y Chris Taylor. El impacto de Ohtani no solo se limita a la cantidad de jonrones, sino también a la calidad de su juego, como expresó Rojas: “El sonido del bate, la forma en que la pelota salta del bate, acabo de jugar con Ronald Acuña Jr. en Venezuela y es más o menos lo mismo. Pero Acuña estaba completamente sano. Imagínese a este tipo cuando esté completamente sano y en forma a mitad de temporada. Es el primer BP (práctica de bateo en inglés) que veo y ya estoy impresionado… No voy a darlo por sentado”.

Por esto y más, los Dodgers continúan siendo el epicentro del mundo del béisbol, generando expectativas y emoción a medida que la temporada avanza. La combinación de talento estelar, adquisiciones impactantes y el regreso impresionante de Ohtani después de la cirugía, ha posicionado a los Dodgers como el equipo número uno a seguir en la temporada de béisbol de 2024.

Abel Flores

Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021 

MLB: El origen, beneficio y mercadeo del Spring Training | Abel Flores

DENVER, Colorado – Desde el 11 de febrero y durante toda esta semana los equipos de las Grandes Ligas comienzan sus entrenamientos conocidos como “Spring Training”, en el cual se realizan los primeros preparativos, entrenamientos y juegos amistosos entre las 30 franquicias de MLB para lo que será la temporada 2024 del béisbol de las Grandes Ligas.

Sin embargo, y como casi todo en EEUU como la principal potencia económica y deportiva del mundo, el Spring Training es mucho más que deporte y cuenta con una valiosa historia de tradición y mercadeo que envuelve al mundo beisbolístico.

El origen del Spring Training: una tradición que marcó la historia de Las Mayores

El Spring Training, conocido en español como entrenamiento de primavera, es una tradición arraigada en la historia del béisbol de las Grandes Ligas. Este periodo de preparación anual tiene sus raíces en el siglo XIX, cuando los New York Mutuals se aventuraron hacia el sur, específicamente a Nueva Orleans, en 1869, convirtiéndose quizás en el primer equipo en realizar un entrenamiento de primavera fuera de su hogar. Esta decisión fue impulsada por Boss Tweed, quien buscaba aprovechar las ventajas de climas más cálidos para preparar a su equipo para la temporada venidera. Se debe recordar que en febrero y marzo en gran parte del territorio estadounidense es invierno y el béisbol -de hecho- es el deporte del verano en EEUU.

La década de 1870 presenció la propagación de esta práctica, con varios equipos siguiendo el ejemplo de los Mutuals y optando por entrenar en lugares con climas más benignos. Nueva Orleans se consolidó como un destino popular, pero otros lugares como Washington, DC, Savannah, Georgia, y Cape May, Nueva Jersey, también se sumaron a la tendencia. En 1888, los Nacionales de Washington se convirtieron en pioneros al realizar entrenamientos de primavera en Florida, marcando un hito en la evolución de esta tradición.

A pesar de su crecimiento, el Spring Training no fue aceptado universalmente. Críticos como Cap Anson argumentaban que los jugadores eran propensos a sufrir dolores musculares y resfriados al regresar a climas más fríos. Sin embargo, la práctica se consolidó y se extendió, llevando a eventos que cambiarían la historia del béisbol.

El papel crucial de Hot Springs, en Arkansas, en la evolución del Spring Training se destaca a principios del siglo XX. Albert Spalding (sí, como la pelota), presidente del equipo Chicago White Stockings (hoy Chicago Cubs), y Cap Anson introdujeron la idea de preparar a los jugadores en Hot Springs. Tras un exitoso entrenamiento en 1886, otros equipos siguieron el ejemplo, dando lugar a los primeros juegos de entrenamiento de primavera. Este fue el inicio de una tradición que perdura hasta hoy.

El año 1918 marcó un hito especial en Hot Springs, cuando Babe Ruth, entonces lanzador de los Medias Rojas, cambió su destino al jugar en la primera base durante un juego de entrenamiento de primavera contra Pittsburgh. Este evento catapultó la carrera de Ruth como un destacado bateador y todo esto ocurrió en un Spring Training.

Hot Springs se convirtió en cuna de grandes jugadores, con más de 130 miembros del Salón de la Fama del Béisbol de las Grandes Ligas, incluyendo nombres como Ruth, Anson, Cy Young, Honus Wagner, Ty Cobb, y muchos más, formados en este lugar. El documental “The First Boys of Spring” de 2015 narra la historia del entrenamiento de primavera en Hot Springs, destacando su impacto en el deporte.

El fenómeno del Spring Training continuó expandiéndose a otros lugares, como los St. Louis Cardinals en Hot Springs y Tulsa, los Yankees de Nueva York en Nueva Orleans y Phoenix, y los Cachorros de Chicago en Los Ángeles. Los Tigres de Detroit se atribuyen el mérito de ser el primer equipo en realizar un campamento de entrenamiento de primavera en Arizona en 1929.

La Liga de la Toronja se fundó en 1913, cuando los Filis de Filadelfia entrenaron en Florida, marcando el comienzo de la concentración de equipos en este estado durante la primavera. Aunque hubo interrupciones durante la Segunda Guerra Mundial, Florida se convirtió en el hogar de más de la mitad de los equipos de entrenamiento de primavera hasta 2009, cuando se estableció un equilibrio entre Florida y Arizona.

La Liga del Cactus, por otro lado, nació en 1947 como una respuesta a problemas de segregación racial. Bill Veeck, propietario de los Indios de Cleveland, buscó evitar el racismo estableciendo la Liga Cactus en Arizona. Esta liga permitió la integración racial en el Spring Training y marcó otro capítulo significativo en la historia del béisbol.

El Spring Training: la ruta hacia la excelencia física de los jugadores

El Spring Training es una fase crucial que proporciona a los jugadores la plataforma perfecta para ponerse en forma y afinar sus habilidades antes de la temporada regular. Este entrenamiento ha evolucionado hasta convertirse en un componente esencial para garantizar que los atletas estén en la mejor forma posible para enfrentar los rigores de una temporada completa.

En varias entrevistas que he podido realizar en, hasta ahora, seis temporadas como periodista acreditado en MLB, decenas de peloteros me han confirmado que tener una buena preparación mental y física en el Spring Training es crucial para su buen rendimiento en la temporada. Así que podemos valorar lo siguiente:

1. Acondicionamiento físico:

Uno de los principales beneficios del Spring Training radica en el acondicionamiento físico de los jugadores. Después de la pausa invernal, donde el descanso es necesario pero puede llevar a cierta pérdida de forma física, este periodo permite a los jugadores recuperar su resistencia, fuerza y agilidad. Los entrenamientos intensivos, combinados con prácticas específicas de béisbol, preparan a los atletas para enfrentar los desafíos físicos de los meses venideros.

2. Desarrollo técnico:

El Spring Training también brinda a los jugadores la oportunidad de perfeccionar sus habilidades técnicas. Desde bateo y lanzamiento hasta fildeo y corrido de bases, cada aspecto del juego se trabaja minuciosamente durante estas semanas. Los entrenadores aprovechan este tiempo para afinar la mecánica de lanzamiento, mejorar la técnica de bateo y pulir las habilidades defensivas. Esta atención al detalle contribuye significativamente al rendimiento óptimo durante la temporada regular. Debemos recordar que durante la temporada regular los peloteros no tienen días de práctica, solo durante el calentamiento previo a cada juego.

3. Trabajo en equipo y cohesión:

El tiempo que los jugadores pasan juntos durante el Spring Training no solo se limita a las prácticas en el campo, sino que también incluye momentos de convivencia y construcción de la camaradería del equipo. Esta unión fuera del campo se traduce en una mejor comunicación y coordinación durante los juegos de temporada regular. El fortalecimiento de los lazos entre compañeros de equipo no solo mejora el rendimiento colectivo sino que también crea un ambiente positivo y motivador en el vestuario.

4. Evaluación y selección del roster:

Para los jugadores, como novatos o algunos invitados que no tienen un puesto asegurado en el equipo, el Spring Training es la oportunidad de demostrar su valía y asegurar un contrato para la temporada regular. Los equipos de las Grandes Ligas aprovechan este periodo para evaluar el desempeño de algunos jugadores y tomar decisiones sobre quiénes formarán parte del equipo principal.

5. Adaptación a nuevas dinámicas:

Los cambios en la lista de jugadores, incorporación de nuevos talentos y ajustes estratégicos son comunes en el béisbol profesional. El Spring Training se convierte en el escenario perfecto para que los jugadores se adapten a nuevas dinámicas de juego, estrategias tácticas y tácticas específicas del equipo. Esta adaptabilidad es esencial para el éxito a largo plazo de cualquier equipo y jugador en las Grandes Ligas. La relación entre los receptores y los lanzadores comienza en estos días.

El Spring Training no es solo preparación deportiva, es el mercadeo de la temporada

El Spring Training no solo es el preámbulo de la temporada de béisbol, sino que se ha convertido en un fenómeno de mercadeo que capta la atención de fanáticos, patrocinadores y medios de comunicación. Este periodo de entrenamiento no solo prepara a los jugadores para la temporada regular, sino que también se ha transformado en una experiencia comercial única que genera entusiasmo y compromiso en todos los niveles. Algunos escenarios a considerar:

1. Destinos atractivos:

Los lugares donde se lleva a cabo el Spring Training no son solo campos de entrenamiento; son destinos turísticos que atraen a fanáticos de todo el país. Desde las soleadas costas de Florida hasta los cálidos desiertos de Arizona, estos lugares se convierten en epicentros de actividad, generando ingresos significativos para la comunidad local. Hoteles, restaurantes, y comercios locales se benefician directamente de la afluencia de fanáticos que buscan vivir de cerca la emoción del béisbol de las Grandes Ligas.

2. Experiencias para los fanáticos:

El Spring Training ofrece a los fanáticos una oportunidad única de acercarse a sus ídolos y disfrutar del béisbol en un ambiente más relajado y accesible. Los entrenamientos abiertos, sesiones de firmas de autógrafos y la posibilidad de interactuar de cerca con los jugadores crean experiencias inolvidables para los seguidores. Las ligas aprovechan esto para ofrecer paquetes de experiencias exclusivas, generando ingresos adicionales y fomentando la lealtad de los fanáticos.

3. Merchandising exclusivo:

La fiebre del Spring Training también se traduce en oportunidades de merchandising exclusivo. Desde camisetas con diseños especiales hasta souvenirs conmemorativos, los equipos aprovechan este periodo para lanzar productos únicos que los fanáticos ansían tener. La limitada disponibilidad de estos artículos crea una demanda especial, convirtiéndolos en objetos de deseo para los coleccionistas y aficionados al béisbol.

4. Patrocinios y alianzas estratégicas:

Las marcas aprovechan el Spring Training como una plataforma estratégica para patrocinios y alianzas. Desde vallas publicitarias en los estadios hasta acuerdos exclusivos con equipos, las empresas buscan asociarse con el emocionante ambiente del béisbol de primavera. Esta asociación no solo les brinda visibilidad, sino que también les permite conectarse con los consumidores de una manera más auténtica y apasionada.

5. Cobertura e interés internacional

Los medios de comunicación no se quedan atrás en este despliegue comercial. Las transmisiones en vivo, cobertura televisiva y reportajes exclusivos durante el Spring Training atraen la atención de fanáticos y espectadores de todo el mundo. Esto no solo eleva la exposición de los equipos y jugadores, sino que también ofrece a las marcas una plataforma extensa para promover sus productos y servicios.

Otras reflexiones

El Spring Training no es solo un campo de entrenamiento; es un motor económico y comercial que impulsa la maquinaria de las Grandes Ligas y sus afiliados. Desde la creación de experiencias para los fanáticos hasta estrategias de mercadeo innovadoras, este fenómeno demuestra que el béisbol no solo se juega en el campo, sino también en el corazón y la mente de los aficionados y los negocios que rodean este apasionante deporte.

Además, el Spring Training permite a los equipos de Grandes Ligas llegar a comunidades que no tienen béisbol profesional y -en adición- a turistas y medios que solo verán béisbol en esas semanas.

Abel Flores

Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021 

El día después: 10 retos organizativos para las próximas Series del Caribe | Abel Flores

ESPECIAL DIAMANTE 23 – La Serie del Caribe 2024 en Miami fue un rotundo éxito comercial, marcando récords de público y asistencia en el estadio de los Marlins en el sur de la Florida, con más de 350 mil entradas vendidas en una semana de torneo. También se rompieron récords deportivos históricos como el No Hit No Run del pitcher venezolano Ángel Padrón, un fenómeno que no se veía en el Caribe desde 1952. Por estas cosas, y algo más, es que la industria del deporte es y será fructífera.

Sin embargo, un evento de esta magnitud debe aspirar siempre a la excelencia porque muchas de las deficiencias del evento -menos mal- no son percibidas por el fanático común, pero si por los periodistas y medios que cubrimos el evento.

Nos duele la Serie del Caribe porque es nuestra. Es el máximo evento beisbolístico de nuestra pelota y de nuestros pueblos. Nos duele porque la amamos, con un amor que en muchos casos es nuestra herencia familiar y nacional. Para los latinos una pelota de béisbol no solo es un deporte, significa los sueños de superación de una persona y una familia.

Por amar tanto nuestro béisbol y nuestra Serie del Caribe es que nos duele que en tantos detalles hayan tantas fallas. Muchas veces por descuido y por ignorancia de los organizadores, al menos eso queremos pensar.

Pero no se preocupen, para ello -gracias a Dios- aún existe la prensa libre y periodistas deportivos que amamos lo que hacemos, además de vivir de esta apasionante y desafiante profesión.

Aquí identificamos en Diamante 23, los 10 retos organizativos cruciales para mejorar futuras ediciones:

  1. Guía de Medios
    La organización debe proporcionar una guía con datos exhaustivos a los medios, abarcando historias y estadísticas de jugadores, equipos, reglamentos, récords, probables récords a romper y rivalidades. Esto facilitaría una cobertura informativa más completa y precisa en prensa, radio, televisión y redes sociales, tanto locales como internacionales. Incluso con traducción inglés-español.
  2. Pasión por el béisbol de banderas
    Potenciar la pasión a través de las banderas de cada franquicia es esencial. Aunque no sea un torneo de federaciones, resaltar la representación nacional agrega un componente emocional y de mercadeo deportivo significativo. Además cada jugador, mánager, coach y hasta periodistas acreditados están en la Serie del Caribe representando a su país. La pasión nacional en los torneos internacionales es muy buena para el negocio deportivo. Hay que explotar esto aún más.
  3. Uniformes “Nation Connect
    La creación de nuevos uniformes con los colores nacionales, combinados con la identidad tradicional del equipo, sería un enfoque innovador y comercialmente atractivo, similar a los uniformes “City Connect” de la MLB. Serían ediciones limitadas que se podrían comerciar muy bien. Fanáticos y coleccionistas enloquecerían por estas indumentarias que además ayudarían a exportar la marca del club o franquicia regional de forma internacional. Todos ganan: la bandera, el club y la marca que los viste. Sin problemas con las federaciones porque no se utilizarían símbolos pátrios ni federativos.
  4. Coordinación con las serie final de las ligas invernales
    Programar la final de la Serie del Caribe antes del Super Bowl evitaría la competencia con el evento más grande de Estados Unidos. En esta edición de Miami 2024 esto se logró y fue positivo. Además, todas las ligas invernales deberían concluir sus series finales antes del inicio de la Serie del Caribe para evitar conflictos de programación y permitir una necesaria y oportuna práctica de jugadores (abierta a la prensa) y para darle difusión mediática a cada equipo antes de su juego inaugural.
  5. Horarios estelares
    Equipos de República Dominicana, Puerto Rico, México y Venezuela, al ser los más seguidos, deberían jugar en horarios estelares de televisión, radio y streaming para potenciar la visibilidad y el interés del público. Porque el gran mercado del deporte no está en las gradas, está en la transmisión multimedia del evento. Otros deportes lo han entendido, en el béisbol parece que no tanto. De hecho, el Super Bowl es lo que es por su transmisión. Agarren nota que la clase es gratis.
  6. No más de dos juegos por jornada en cada sede
    Reducir el desgaste para periodistas, organizadores y fanáticos al jugar en dos sedes con 8 equipos en grupos de 4, clasificando los dos mejores de cada grupo para semifinales y final, optimizando así el calendario. Jornadas de tres juegos desde el desayuno (8:00 am) hasta la cena (pasada media noche) desgasta a todas las personas vinculadas al evento, incluso al fanático mismo que debe decidir a cuál juego asistir cuando realmente pudieras venderle un 2×1. Tres juegos en un mismo día en una misma sede es inhumano.
  7. Turismo deportivo
    Aprovechar las hermosas sedes del Caribe (como la misma Miami que es la capital latina del mundo) para impulsar el turismo deportivo local, promocionando no solo la ciudad sino también el estadio y el equipo de béisbol profesional local, beneficiando a restaurantes, hoteles, transporte y demás áreas recreacionales.
  8. Cuba como un invitado regular
    Invitar regularmente a Cuba, cuna del béisbol caribeño, independientemente de cual sea el país organizador de la Serie del Caribe para mantener la competitividad y atractivo en el torneo, separando el deporte de la política, como de hecho ocurre en los deportes más populares del mundo: fútbol y baloncesto.
  9. Participación de personalidades del béisbol
    Utilizar la Serie del Caribe como plataforma para honrar a leyendas del béisbol latino, de la Serie del Caribe e incluso a estadounidenses que se han destacado en las ligas invernales; involucrándolos en actividades como lanzamientos de primera bola, ruedas de prensa y entrevistas, además de ser comentaristas exclusivos en transmisiones.
  10. Sede rotativa porque el béisbol es de todos: los máximos eventos deportivos del mundo tienen sedes rotativas como las Olimpiadas, la Copa del Mundo de la FIFA y el mismo Super Bowl. ¿Por qué cambiar un modelo que es sumamente exitoso? Pues ya se han confirmado las sedes de la Serie del Caribe en los próximos años: Mexicali (2025), Puerto Rico (2026), México (2027), República Dominicana (2028), Venezuela (2029) y aunque no se ha decidido oficialmente yo votaría por Miami en 2030.

Reflexiones
La Serie del Caribe es una joya del béisbol latino que requiere cuidado y mejora constante. Proteger y potenciar este evento es fundamental para mantener al béisbol como el deporte rey en la región.

¿Y por qué no? La Serie del Caribe así como fue -gracias a México- un puente a principios del milenio para organizar el Clásico Mundial de Béisbol, pues que la Serie del Caribe siga sumando su granito de arena para que el béisbol salte a donde debería estar (si las cosas se hubiesen hecho bien en décadas pasadas y donde MLB es muy culpable) siendo el “deporte rey” no solo de un país o de una región, sino del mundo.

Abel Flores

Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021 

Oswaldo Guillén y la Triple Corona de mánager de Tommy Lasorda | Abel Flores

ESPECIAL DIAMANTE 23 – En el vasto universo del béisbol, la figura de Tommy Lasorda se erige como un monumento de logros y hazañas. Su legado, grabado en la historia, se destaca de manera única al ser el único manager en conquistar la codiciada Triple Corona del béisbol como mánager: Serie Mundial, Liga de Béisbol Invernal en el Caribe y la Serie del Caribe. Lasorda se formó desde los rincones de las ligas menores, donde dejó una huella como ojeador y manejador.

La historia de Lasorda en las ligas menores comenzó en 1960, cuando Al Campanis, director de exploración de los Dodgers, lo contrató como explorador. Su capacidad para identificar talento y moldearlo se manifestó al dirigir a equipos como los Pocatello Chiefs y los Ogden Dodgers en las ligas de novatos. Pero su genio no solo se limitaba al terreno de juego; Lasorda, en un intento único de inspirar confianza en sus jugadores en Ogden, implementó una táctica singular. Cada jugador escribiría una carta a los Dodgers de Los Ángeles, proyectando que algún día reemplazarían a los titulares en las Grandes Ligas. Una visión audaz que demostró ser profética para muchos. Ojalá los mánagers de hoy fueran tan ingeniosos como lo era Lasorda. El béisbol fuese otro.

La conexión de Lasorda con el béisbol caribeño no se limitó a las ligas menores. Además de dirigir en las ligas de novatos, también fue entrenador del equipo Tigres del Licey en la Liga Dominicana de Béisbol Invernal. Su liderazgo llevó al equipo a conquistar el título de la Liga Dominicana 1972-73 y de la Serie del Caribe en 1973, celebrada en Venezuela, de manera invicta y consolidando su estatus como estratega exitoso en diferentes escenarios y geografías.

El siguiente capítulo de la carrera de Lasorda lo llevó a desempeñarse como entrenador de tercera base de los Dodgers en 1973 bajo la tutela del icónico Walter Alston. Su dedicación y habilidades tácticas lo hicieron el heredero aparente de Alston. Aunque se le ofrecieron varios trabajos de gestión en Grandes Ligas, Lasorda optó por permanecer con los Dodgers. Este compromiso con el equipo se vio reflejado cuando, en septiembre de 1976, asumió el papel de mánager principal tras el retiro de Alston. Una transición que no solo marcó el inicio de una nueva era para los Dodgers sino también el comienzo de una época dorada bajo la dirección de Lasorda.

A lo largo de sus 20 años como mánager de los Dodgers, Lasorda dejó una marca indeleble. Compilando un impresionante récord de 1.599 victorias, logró dos títulos de Serie Mundial (1981 y 1988), cuatro banderines de la Liga Nacional y ocho títulos divisionales. Su destreza estratégica se evidenció en las 16 victorias en 30 juegos de la NLCS, la mayor cantidad de cualquier entrenador en el momento de su retiro. Además, tuvo el honor de dirigir a nueve jugadores que ganaron el premio al Novato del Año de la Liga Nacional. Nunca dejó de ser un caza talento.

La última página del libro de Lasorda como mánager se escribió el 23 de junio de 1996, con una victoria por 4-3 sobre los Astros de Houston en el Dodger Stadium. Sin embargo, su retirada estuvo marcada por la adversidad, ya que al día siguiente, sufrió un ataque cardíaco que lo llevó al hospital. Aunque su carrera llegó a su fin, su legado como uno de los grandes estrategas del béisbol perdura, con 1.599 victorias que lo sitúan en el puesto 22 de todos los tiempos.

Sin embargo, este récord exclusivo no está destinado solo a Lasorda, ya que esta noche el béisbol latino podría presenciar un capítulo sin precedentes. Oswaldo Guillén, un nombre que resuena en el ámbito del béisbol, tiene la oportunidad de inscribir su nombre en la historia como el primer latino en conseguir la Triple Corona que solo Lasorda ha logrado hasta ahora.

El venezolano Guillén, con una carrera destacada como jugador y una incipiente pero prometedora trayectoria como mánager, se encuentra al mando de una temporada histórica. La posibilidad de alcanzar la Triple Corona, al ganar la Serie Mundial, la Liga de Béisbol Invernal en el Caribe y la Serie del Caribe, pone en juego un hito que podría cambiar la narrativa del béisbol latino.

La mesa está servida para esta noche trascendental en el torneo que reúne lo mejor del béisbol del Caribe. La pregunta flota en el aire: ¿Mantendrá Dominicana y Licey su hegemonía, o será el momento de los Tiburones de La Guaira y Guillén de coronar una temporada que quedará grabada en la memoria de los fanáticos del béisbol?

La emoción es palpable, la historia está en juego, y el béisbol latino aguarda ansioso para ver si Guillén puede seguir los pasos de Lasorda y unirse al selecto grupo de estrategas que han dejado una marca indeleble en el deporte rey.

Abel Flores

Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021 

La Serie del Caribe debe jugarse en sede rotativa incluyendo a Miami | Abel Flores

DENVER, Colorado – La Copa Mundial de la FIFA se juega cada cuatro años en una sede “diferente”, el Super Bowl de la NFL se disputa cada año en un estadio “diferente” que se decide antes de comenzar la temporada y los Juegos Olímpicos se organizan en una ciudad “diferente” en cada edición. Lo mismo debería pasar con la organización de la Serie del Caribe y, de hecho, tradicionalmente ha sido así.

La Serie del Caribe, el torneo anual que reúne a los campeones de las ligas invernales de Venezuela, Puerto Rico, República Dominicana y México (como países organizadores, más los invitados), es un evento de gran relevancia en el mundo del béisbol latinoamericano pero ¿dónde se celebra cada año? He aquí la discusión, los intereses deportivos, económicos y a veces la detestable política.

En los últimos años ha surgido un debate sobre una eventual sede fija del torneo o la posibilidad de implementar un sistema de rotación que permita llevar la emoción del béisbol caribeño a diferentes países de la región de forma sistemática.

La propuesta de establecer una sede rotativa cobra fuerza y entre los destinos sugeridos destaca la inclusión de Miami como una opción clave. La ciudad, conocida como la capital latina del mundo, se ha convertido en un crisol cultural que representa la diversidad y la pasión por el béisbol que caracteriza a la región del Caribe. Además en Miami hay dólares, algo que aman los dueños de los equipos y necesitan sus franquicias.

La rotación de sedes proporcionaría una oportunidad única para que cada país anfitrión organice la Serie del Caribe cada cinco o seis años, permitiendo una planificación a largo plazo y la mejora continua de las instalaciones y de la logística del evento (al menos esto en teoría). Además, esto ofrecería a las fanaticadas locales la posibilidad de disfrutar del torneo internacional en su propio suelo, fortaleciendo los lazos entre los aficionados y el evento. El béisbol es “de” y “para” los fanáticos así que cada cuanto la Serie del Caribe debe jugarse con su gente, ya que en latinoamérica no todas las personas tienen la posibilidad de viajar por tema visado y presupuesto.

México: La Mejor Sede

México se destaca como una sede potente en el contexto latinoamericano. Con su atractivo turístico y una sólida industria comercial, el país ha demostrado ser un anfitrión ideal. La pasión de los mexicanos por el béisbol y su amor por el deporte convierten a México en una opción atractiva para albergar la Serie del Caribe. México ama el “beis” y México es el mercado latino con más potencial para la pelota.

Puerto Rico: La Isla del Encanto

La belleza tropical de Puerto Rico y la hospitalidad de su gente hacen de la isla un lugar encantador para organizar la Serie del Caribe. La tradición y la emoción que rodean al béisbol en Puerto Rico hacen de este destino una elección natural para albergar el torneo.

República Dominicana: La potencia del béisbol del Caribe

Como potencia indiscutible del béisbol caribeño, República Dominicana considera la organización de la Serie del Caribe como un evento de suma importancia. La rica historia y la pasión por el béisbol en el país respaldan su posición como anfitrión. Lamentablemente el punto negativo de dominicana para organizar la Serie del Caribe es que el país no cuenta con un estadio de primer nivel. Increíble y triste a la vez porque dominicana es la gran potencia del béisbol caribeño y quizás es el segundo o tercer país con mejor béisbol del planeta (después de EEUU y Japón).

Venezuela: El país beisbolero más grande del Caribe y Sudamérica

Venezuela, con su vasta cantidad de fanáticos del béisbol por ser el país caribeño más poblado (30 millones) y con el Estadio Monumental Simón Bolívar en Caracas, se presenta como un candidato fuerte para albergar la Serie del Caribe sistemáticamente. La calidad de sus nuevas instalaciones y su pasión por el béisbol hacen de Venezuela una sede obligatoria en la rotación.

Miami: La capital latina del mundo

Miami, la ciudad cosmopolita del sur de Florida, ha emergido como una opción intrigante para albergar la Serie del Caribe. Su condición de capital latina del mundo, la prosperidad de la región y su infraestructura hacen de Miami un destino ideal. Organizar el torneo en esta metrópolis cada cinco o seis años sería una forma de globalizar aún más la competición.

Otra ventaja es que la ciudad cuenta con comunidades muy grandes y arraigadas en EEUU de cubanos, venezolanos y dominicanos (los boricuas están muy cerca en Orlando). Para estos fanáticos latinos quizás la única oportunidad de muchos de ellos para disfrutar de sus equipos de infancia o de sus países de nacimiento es que este torneo se dispute en Miami. Por esto y más pienso que Miami debe ser una sede obligatoria en el sistema rotativo.

Otra propuesta es que la Serie del Caribe se juegue en los países latinoamericanos en su primera ronda pero la fase final como semifinales y final se juegue en Miami. Podría funcionar, de hecho todo puede funcionar si se hacen las cosas bien. Bajo este formato ganan todos. Al menos se puede intentar.

Sedes opcionales

Panamá y Colombia podrían ser considerados como posibles sedes eventuales para la Serie del Caribe, aportando su propia riqueza cultural y pasión por el béisbol. La idea de llevar el torneo a Cuba, en un escenario de libertad y apertura, sería un hito significativo para la Serie del Caribe. El grito de “Cuba Libre” retumba en el béisbol latinoamericano.

La propuesta de una sede rotativa con Miami como parte integral beneficiaría a la Serie del Caribe al brindar una mayor oportunidad de participación a la fanaticada de cada país. La tradición y la internacionalización del torneo se fortalecerían, asegurando que la Serie del Caribe continúe siendo el evento emblemático que celebra la grandeza del béisbol caribeño.

¿Y los Marlins? Los Marlins necesitan al público latino para existir.

Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021

Al rescate de “doña blanca”: Conozca cómo México varias veces salvó la Serie del Caribe | Abel Flores

DENVER, Colorado – En la década de los 70′ y en los 90′, la Serie del Caribe enfrentaba una crisis que amenazaba con poner fin a este prestigioso torneo de béisbol que reunía a los equipos campeones de las ligas profesionales del Caribe. Los ratings estaban en declive y las inversiones disminuían.

Fue en este contexto que México, una de las dos potencias económicas de América Latina junto a Brasil, tomó la iniciativa para rescatar y revitalizar la Serie del Caribe. A finales de los 90′, México “lindo y querido” se erigió como un jugador clave en la economía de la pelota caribeña y decidió intervenir para salvar este evento deportivo de gran tradición. Debemos recordar que México jugó la Serie Interamericana (primera versión de un torneo caribeño de béisbol) en la década del 40′, pero justamente en los 70′ y 90′ tomó un rol protagónico desde el punto de vista organizacional en la Serie del Caribe.

La estrategia mexicana para revivir la Serie del Caribe fue revolucionaria en el béisbol (aunque en otros deportes como en el fútbol es parte de su génesis). Introdujeron el concepto de mercadeo de banderas que transformó la competición. En lugar de que los equipos fueran simplemente los ganadores de sus respectivas ligas (que lo siguieron siendo), se convirtieron en la representación nacional de sus países, pero no sólo con los uniformes sino con el mercadeo del evento mismo. De hecho, se puede interpretar que México salvando la Serie del Caribe también fue un pionero fundamental del Clásico Mundial de Béisbol (pero esto es material para otro artículo).

Aunque aún persisten debates y polémicas en torno a este enfoque de las banderas o los nacionalismos en la Serie del Caribe, lo cierto es que este mercadeo que se originó y financió desde México ha logrado introducir las banderas en el béisbol caribeño, brindándole una nueva identidad y atractivo a este deporte. Además, pongámonos en contexto en el año 2024, la cantidad de inmigrantes latinos que viven fuera de sus países de nacimiento pero aún conservan su amor por su patria y nostalgia es inmensamente mayor que en los años 40′ cuando se creó la Serie Interamericana, precuela de la Serie del Caribe. ¿Y cuál identidad latina sabe sobrevivir en la diáspora mejor que la mexicana?

La clave del éxito de esta estrategia radica en la visión de mercado de México, un país con más de 126 millones de habitantes, con una historia ancestral, pre-hispánica y multicultural. Aunque el béisbol no era ni es la disciplina deportiva más popular en México, el país representa un mercado prácticamente virgen en su totalidad, porque el béisbol en México es un deporte de regiones, y con tan poco ya ha dado muchísimo al béisbol caribeño. Al saber esto, es donde entraron en juego los grandes capitales del deporte comprendiendo que conquistar el mercado mexicano significaba obtener la gallina de los huevos de oro del béisbol.

Históricamente, México ha desempeñado un papel crucial en la Serie del Caribe. Desde 1971, cuando surgió como el cuarto país en la Confederación, México ha sido un salvador recurrente del torneo. En 1992, nuevamente tomó las riendas cuando ningún otro país quería asumir la sede. Gracias a la intervención de la Liga Mexicana, liderizada por el visionario médico Arturo León Lerma, la Serie del Caribe se trasladó a Hermosillo ese año (1992) y a Mazatlán en 1993, inyectando nueva vida y emoción al evento.

Este compromiso continuo de México con la Serie del Caribe ha contribuido a mantener viva la competición. A partir de 1994, otros países caribeños asumieron la organización en un ritmo rotativo, brindando oportunidades equitativas para que cada nación sea la anfitriona cada cuatro años. En este año, Miami por tercera vez en su historia (1990, 1991 y 2024) se convierte en la sede del torneo. Miami es la capital latina del mundo.

México no solo ha sido un protagonista fundamental en la historia de la Serie del Caribe, sino que tiene el potencial de ser el mejor mercado de béisbol latino. Su enfoque innovador de mercadeo beisbolístico y su compromiso continuo como “la mejor sede” han transformado la Serie del Caribe, asegurando que este torneo de béisbol caribeño siga siendo un evento emocionante y atractivo para los aficionados de “doña blanca”.

Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021

Serie del Caribe: un sueño venezolano que se convirtió en tradición caribeña | Abel Flores

La visión audaz de los empresarios venezolanos Óscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales ha perdurado desde los años 40′, brindando a los fanáticos del béisbol una competición emocionante que trasciende fronteras y une a las naciones latinoamericanas a través de su pasión compartida por este deporte

DENVER, Colorado – El béisbol, conocido como el pasatiempo nacional en muchos países del Caribe, ha sido testigo de eventos que han marcado la historia de este deporte en la región. Uno de esos momentos clave fue la creación de la Serie del Caribe, un torneo que reúne a los mejores equipos de las ligas de la zona. Detrás de este proyecto innovador se encuentran dos visionarios venezolanos, Óscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales, cuyo sueño se convirtió en una realidad que ha perdurado a lo largo de los años.

La génesis de la Serie del Caribe se remonta al 18 de octubre de 1946, cuando Jesús Corao, un apasionado aficionado y hombre de negocios venezolano, inauguró la primera Serie Interamericana en Caracas. Equipos como Sultanes de Monterrey (México), All Cubans (Cuba), Brooklyn Bushwicks (Estados Unidos) y Cervecería de Caracas (Venezuela) se enfrentaron durante un mes en esta competición. Aunque la Serie Interamericana fue dominada por equipos estadounidenses en sus primeras ediciones, la respuesta entusiasta del público sentó las bases para algo aún más grande.

Los empresarios venezolanos Óscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales (ambos dueños del equipo venezolano Cervecería Caracas desde 1952, posteriores Leones del Caracas), impresionados por la resonancia positiva de la Serie Interamericana desde 1946, presentaron en 1948 su visión en una convención de la Confederación de Béisbol del Caribe en Miami, compuesta por Cuba, Puerto Rico, Panamá y Venezuela. Impresionantemente para esta época, conocida como la primera fase en la historia de la Serie del Caribe, no se contaba con República Dominicana, hoy en día la gran potencia del béisbol caribeño.

El 21 de agosto de 1949, en La Habana, se formalizó el acuerdo para la Serie del Caribe, estableciendo una competición que involucraría a los cuatro equipos campeones de los países miembros de la Confederación. Este torneo se llevaría a cabo durante seis días, con dos juegos diarios, en el mes de febrero de cada año. La primera edición tuvo lugar en el Grand Stadium de La Habana, también conocido como “Estadio del Cerro”, y posteriormente en el Sixto Escobar de San Juan, Puerto Rico.

Durante los primeros años de la Serie del Caribe, que abarcó desde 1949 hasta 1960, Cuba demostró su dominio al ganar siete de las doce ediciones. Puerto Rico le siguió de cerca con cuatro victorias, mientras que Panamá se adjudicó una, dejando a Venezuela en busca de su primer título en esta fase inicial.

La Serie del Caribe se ha convertido desde entonces en un evento emblemático que celebra la excelencia del béisbol caribeño. La visión audaz de los empresarios venezolanos Óscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales ha perdurado, brindando a los fanáticos del béisbol una competición emocionante que trasciende fronteras y une a las naciones a través de su pasión compartida por este deporte. La Serie del Caribe es más que un torneo; es un legado que lleva consigo la historia y el espíritu competitivo del Caribe en cada lanzamiento, cada bateo y cada entrada.

Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021

Uno más para los Rockies de Colorado: Todd Helton elegido al Salón de la Fama

Todd Helton se convierte en el segundo jugador de los Rockies de Colorado elegido en la historia tras la elección de Larry Walker en 2020

DENVER, Colorado – Todd Helton ha sido elegido para el Salón Nacional de la Fama del Béisbol después de recibir el 79,7% de los votos en su sexto año en la boleta. Helton se convierte en el segundo jugador de los Rockies en la historia de la franquicia en ser elegido luego de la elección del jardinero Larry Walker en 2020. El anuncio fue realizado hoy por el presidente del Museo y Salón de la Fama del Béisbol Nacional, Josh Rawich, en vivo por MLB Network.

Helton fue seleccionado por Colorado en la primera ronda (octava en general) del Draft de jugadores de primer año de 1995 y pasó toda su carrera en la organización de los Rockies. Es uno de los 58 miembros del Salón de la Fama que han pasado toda su carrera dentro de una organización y el cuarto primera base en haberlo hecho (Jeff Bagwell, Lou Gehrig, Bill Terry).

En 2,247 juegos de su carrera en partes de 17 temporadas de Grandes Ligas con los Rockies de 1997 a 2013, Helton compiló un promedio de bateo de .316, un porcentaje de embase de .414 y un porcentaje de slugging de .539 con 1.401 carreras, 2.519 hits, 592 dobles. 37 triples, 369 jonrones, 1.406 carreras impulsadas, 1.335 bases por bolas y 1.175 ponches. Sigue siendo el líder de la franquicia de todos los tiempos en juegos, carreras, hits, dobles, jonrones, carreras impulsadas y bases por bolas. Los Rockies retiraron su número 17 el 17 de agosto de 2014, el primer número de uniforme retirado en la historia de la franquicia.

Representó a los Rockies en el Juego de Estrellas cinco veces (2000-04), ganó tres Guantes de Oro (2001-02, 2004) y cuatro Premios Silver Slugger (2000-03) a lo largo de su estelar carrera. En 2000, lideró la Liga Nacional en promedio de bateo (.372), porcentaje de embase (.463), porcentaje de slugging (.698), hits (216), dobles (59) y carreras impulsadas (147) en camino a un El quinto puesto, el mejor de su carrera, en la votación del Jugador Más Valioso de la Liga Nacional.

“Estamos entusiasmados por la incorporación de Todd al Salón de la Fama del Béisbol y extendemos nuestras más sinceras felicitaciones a Todd y su familia”, dijo el propietario, presidente y director ejecutivo de los Rockies, Dick Monfort. “Tuvimos un asiento en primera fila para ver lo más grande de Todd Helton durante los 17 años de su carrera, y finalmente todo el mundo del deporte puede unirse a nosotros para reconocer a uno de los mejores primera base en la historia del juego. Todd es un verdadero ícono deportivo de Colorado y todos esperamos con ansias su juramentación a fines de julio y otra celebración de los Rockies en Cooperstown”.

Los candidatos elegibles deben ser nombrados en el 75% de las boletas emitidas por los miembros votantes de la Asociación de Escritores de Béisbol de América para poder ser elegidos. Helton recibió el 72,2% de los votos en 2023, quedando a 11 votos del umbral electoral. Ha visto una inclinación constante desde que recibió el 16,5% de los votos en su primer año en la boleta electoral en 2019.

La Clase de 2024 incluye al tercera base Adrián Beltré y al receptor Joe Mauer, ambos en sus primeros años de elegibilidad, así como al ex manager de los Rockies Jim Leyland, quien fue elegido por el Comité de la Era del Béisbol Contemporáneo el 3 de diciembre. el viernes 21 de julio en el Museo y Salón de la Fama Nacional del Béisbol en Cooperstown, Nueva York

Los Rockies honrarán a Helton y celebrarán el Día de Todd Helton en Coors Field el sábado 17 de agosto.

Con información del Departamento de Prensa de los Rockies

Un dilema en Las Mayores: Sabermetría de ricos Vs Sabermetría de pobres | Abel Flores

Lo que comenzó como una estrategia para que los equipos pequeños compitieran en supuesta igualdad de condiciones, se convirtió en un arma adoptada también por los equipos grandes e históricos. Ahora, franquicias como los Dodgers, Yankees y los Medias Rojas aplican la sabermetría mientras continúan desembolsando sumas astronómicas por los mejores jugadores en contratos multimillonarios

Entonces, surge la pregunta: ¿cuál es la clave de la competitividad en el béisbol moderno? Ambos, equipos pobres y ricos, utilizan la sabermetría, pero la disparidad financiera persiste. Incluso los equipos ricos ahora tienen departamentos sabermétricos más grandes y preparados

El béisbol es un juego que va más allá de las cifras y los contratos millonarios. Es un deporte donde la inteligencia, la estrategia y la capacidad de adaptación son tan cruciales como el talento individual. En el dilema entre la sabermetría de ricos y pobres, la verdadera victoria se encuentra en la síntesis de conocimiento y astucia que define al béisbol desde sus orígenes. Sigue siendo el mismo deporte de siempre, solo que ahora lo venden diferente porque el cliente ha cambiado y seguirá cambiando

Denver, Colorado – En el corazón de la competición de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) en Estados Unidos, surge un dilema fundamental que redefine la forma en que los equipos abordan el juego. Este dilema se presenta en la dicotomía y supuesta diferencia entre la sabermetría de los equipos de mercados regionales o pequeños, a los que llamaremos en el contexto de este artículo “pobres”, y la sabermetría de las franquicias de mercados globales o internacionales, a las que identificaremos como “ricos”.

Debemos entender algo de fondo: ningún equipo de Las Mayores es pobre, porque todos los mercados de la principal economía deportiva del mundo (EEUU) tiene un potencial mayor que cualquier país promedio. Además, la cuestión fundamental no es cuanto dinero tiene un dueño o una corporación, sino cuánto dinero maneja cada una de las 30 franquicias de la MLB en su gestión interna, la cual está bien regulada por las autoridades competentes y la propia MLB.

Con otras palabras daremos un ejemplo: la prestigiosa marca de vehículos Ferrari puede comprar un equipo de MLB, pero eso no significa que todo el dinero o los activos de Ferrari estén ahí. Es economía básica entender esto. En todo caso el prestigio de la marca Ferrari es el valor principal que le da mayor valor a la franquicia de beisbol adquirida porque Ferrari es un modelo exitoso de negocio, pero la realidad económica del equipo adquirido la dictará su mercado.

El origen de la Sabermetría y las razones de su expansión

La revolución de la sabermetría en el béisbol tuvo sus inicios con el gerente general Billy Beane y los Oakland Athletics a principios del milenio. Fueron pioneros al arriesgarse a emplear métricas avanzadas para optimizar los costos de sus rosters, reclutando jugadores subvalorados por el sistema a montos o precios accesibles para el presupuesto.

Aunque los Athletics no lograron ganar una Serie Mundial en aquella temporada y aún no lo han logrado, dejaron una marca indeleble al reinventar la forma en que se juega el béisbol profesional. Sin embargo su modelo sabermétrico fue copiado y en algunos casos hasta mejorado por las demás franquicias en los años posteriores. Equipos “ricos” que de hecho no tenían problemas económicos o presupuestos tan limitados o cortos. Entonces ¿qué cambió la sabermetría? Porque el resultado no fue que los “pobres” compitieran de tú a tú contra los ricos, sino que ahora todos tuvieran departamentos sabermétricos.

Lo que comenzó como una estrategia para que los equipos pequeños compitieran en igualdad de condiciones, se convirtió en un arma adoptada también por los equipos grandes e históricos. Ahora, franquicias como los Dodgers, Yankees y los Medias Rojas aplican la sabermetría mientras continúan desembolsando sumas astronómicas por los mejores jugadores en contratos multimillonarios.

Tanto es así que al finalizar aquella temporada de Billy Beane con los Atléticos uno de los primeros equipos que intentó llevarlo a su gerencia fue los Medias Rojas, los cuales querían aplicar ese modelo de métricas avanzadas pero sabiendo que tenían un presupuesto de élite deportiva.

Entonces, surge la pregunta: ¿cuál es la clave de la competitividad en el béisbol moderno? Ambos, equipos pobres y ricos, utilizan la sabermetría, pero la disparidad financiera persiste. Incluso los equipos ricos ahora tienen departamentos sabermétricos más grandes y preparados.

Queda claro que ya no es suficiente ganar con sabermetría (y nunca fue suficiente), ya que todos los equipos la aplican. Tampoco se puede depender exclusivamente del dinero, como evidencia reciente los Padres de San Diego, los cuales a pesar de invertir significativamente en los últimos años, no lograron clasificar a los playoffs en 2023. El dinero si no se sabe invertir se escapa como el agua de las manos.

La clave: el valor humano y el talento deportivo

La clave para el éxito en el béisbol contemporáneo reside en muchas cosas, como ha sido siempre. hay que invertir de manera inteligente. La sabermetría desempeña un papel crucial al proporcionar datos valiosos, pero la interpretación correcta de estos datos es esencial. No se trata solo de tener información, sino de saber cómo utilizarla estratégicamente para tomar decisiones informadas o con base científica.

Además, se destaca la importancia del “momentum”. El rendimiento de los jugadores en momentos cruciales de la temporada puede marcar la diferencia. Las estrellas de este deporte seguirán siendo estrellas y la MLB debe ayudar a que sigan saliendo estrellas. El día que no haya estrellas en el béisbol entonces éste dejará de ser un “show”, y entonces ya no llegarán los grandes capitales a invertir.

La labor del cuerpo técnico, conformado por managers y coaches, adquiere una relevancia vital. Extraer lo mejor de los jugadores y asegurarse de que den lo mejor de sí en los momentos decisivos es una habilidad que va más allá de las estadísticas. La intuición, ya sea en ver algo de un jugador o en reinterpretar una estadística, sigue siendo el secreto de triunfar. La intuición en los negocios y la intuición en el deporte tienen mucho más en común de lo que podríamos imaginar en primera instancia.

El béisbol moderno, ni el de antaño, se gana solo con sabermetría ni exclusivamente con recursos financieros. La verdadera fórmula del éxito radica en la combinación inteligente de ambas. Equipos pobres pueden competir si aplican la sabermetría de manera astuta, mientras que los equipos ricos deben equilibrar su poder financiero con una toma de decisiones estratégica basada en datos, porque si quieres echar a perder a un gran jugador solo tiene que convertirlo en un multimillonario, y a los hechos me remito.

En última instancia, el béisbol es un juego que va más allá de las cifras y los contratos millonarios. Es un deporte donde la inteligencia, la estrategia y la capacidad de adaptación son tan cruciales como el talento individual. En el dilema entre la sabermetría de ricos y pobres, la verdadera victoria se encuentra en la síntesis de conocimiento y astucia que define al béisbol desde sus orígenes. Sigue siendo el mismo deporte de siempre, solo que ahora lo venden diferente porque el cliente ha cambiado y seguirá cambiando.

Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021

No olvidemos que una de las metas de la Sabermetría es abaratar los costos | Abel Flores

Si bien la sabermetría nació como una respuesta a las limitaciones presupuestarias, su impacto ha sido tan significativo que incluso los equipos multimillonarios han adoptado esta disciplina como parte integral de su enfoque estratégico. La razón es clara: la búsqueda de la eficiencia y la minimización de riesgos es una constante en cualquier industria

Creo el béisbol es pionero en la Sabermetría, o al menos la hizo famosa, pero hoy en día esta se aplica a casi todos los deportes. No olvidemos que una de las metas fundamentales de la Sabermetría es abaratar los costos, democratizando la posibilidad de éxito en el béisbol. Ya no es exclusiva de los equipos con presupuestos “ilimitados”; la sabermetría ha influido en la forma en que todos los equipos, independientemente de su capacidad financiera, enfrentan el desafío de construir equipos competitivos

Denver, Colorado – El béisbol es todo un universo, aveces mucho más que un deporte, muy competitivo e incomprensible. La pasión por momentos se entrelaza con la estrategia y la competencia es tan intensa como las rivalidades más antiguas. Y “la pelota es redonda” dicen los sabios beisbolísticos.

Pero en esta particular historia deportiva desde hace dos décadas surge una revolución silenciosa e impactante: la Sabermetría. Esta disciplina o tecnología, que ha transformado la forma en que los equipos abordan el juego, tiene como uno de sus objetivos fundamentales abaratar los costos y ajustar los presupuestos, una meta que ha resonado desde sus inicios. Y a los dueños del negocio esto les encanta ¿Por qué no? Para nada está mal.

Mi hipótesis es que esta es la clave para entender la expansión, preponderancia e incluso dominio que la Sabermetría tiene en el béisbol de hoy. ¿Que hoy en día se gastan muchos más millones que décadas atrás? Claro que sí, se llama inflación, pero este argumento o dato no es el objetivo del artículo, pero si lo aclaro para definir y defender mi punto. Por cierto, los contratos multimillonarios en el béisbol se lo llevan menos del 5% de los jugadores y el 95% restante tienen que irse a huelga para que les aumenten. Pero esta tampoco es la razón del artículo.

Orígenes de la sabermetría: Más allá de las estadísticas convencionales

La sabermetría, también conocida como análisis estadístico avanzado en el béisbol, no es simplemente un concepto moderno. Su raíz se remonta a décadas atrás, cuando pensadores visionarios comenzaron a cuestionar las estadísticas convencionales y a buscar formas más efectivas de evaluar el rendimiento de los jugadores. Pioneros como Bill James y su influyente obra “Baseball Abstract” sentaron las bases para una revolución que cambiaría la cara del béisbol.

La idea central de la sabermetría era clara desde el principio: abaratar los costos de los equipos con presupuestos más modestos sin abandonar la competitividad o al menos para aparentar competir. En un deporte donde la disparidad económica entre los equipos es evidente, la necesidad de encontrar formas eficientes de construir un equipo competitivo se convirtió en una prioridad para aquellos que no contaban con los recursos ilimitados de las grandes franquicias.

El dilema fundamental: La matemática lo es todo pero no todo es matemática

El corazón de la sabermetría radica en la aplicación de la matemática y algoritmos avanzados de computadora para analizar el rendimiento de los jugadores. Atrás quedaron los días en que las decisiones se basaban únicamente en estadísticas tradicionales como hits, carreras impulsadas o promedio de bateo. Ahora, se exploran métricas más profundas y complejas que proporcionan una imagen más precisa y detallada del desempeño de un jugador.

El análisis de sabermetría se sumerge en un océano de datos, aprovechando fuentes en línea para recopilar información detallada sobre cada acción en el campo. Desde la velocidad de salida de una pelota bateada hasta la eficiencia en la toma de decisiones defensivas, la sabermetría busca cuantificar cada aspecto del juego. Este enfoque meticuloso y basado en datos permite a los equipos tomar decisiones más informadas y, en última instancia, reducir los riesgos asociados con las inversiones en jugadores.

Ver el futuro es imposible ¿pero proyectarlo?

Uno de los aspectos más emocionantes de la sabermetría es su capacidad para proyectar el rendimiento futuro de un jugador. Al utilizar modelos predictivos basados en datos históricos y tendencias, los equipos pueden evaluar el potencial a largo plazo de un jugador con mayor precisión. Esta capacidad de prever el rendimiento futuro no solo beneficia a los equipos con presupuestos ajustados, sino que también proporciona a los grandes gastadores una herramienta adicional para optimizar sus inversiones.

La sabermetría ha permitido descubrir talentos ocultos, jugadores que podrían haber pasado desapercibidos si solo se hubieran basado en las estadísticas tradicionales. Los equipos más pequeños pueden competir de manera más equitativa al identificar y adquirir jugadores con un rendimiento sólido pero que podrían haber sido pasados por alto por los métodos convencionales de evaluación. Al menos esto es lo que dice la teoría, en la práctica siguen ganando campeonatos generalmente los mismos.

Si bien la sabermetría nació como una respuesta a las limitaciones presupuestarias, su impacto ha sido tan significativo que incluso los equipos multimillonarios han adoptado esta disciplina como parte integral de su enfoque estratégico. La razón es clara: la búsqueda de la eficiencia y la minimización de riesgos es una constante en cualquier industria, incluso en el deporte de grandes ligas.

Los equipos con recursos financieros considerables ahora emplean departamentos de análisis de datos dedicados, reclutando expertos en matemáticas y estadísticas para desentrañar los misterios de la sabermetría. Esta convergencia entre el dinero y la analítica ha llevado a una nueva era en la que la toma de decisiones se basa en datos más que en intuiciones.

La Sabermetría y la IA son indetenibles, nos guste o no

La sabermetría ha evolucionado desde su modesto origen hasta convertirse en una fuerza poderosa que moldea la forma en que los equipos de béisbol construyen sus rosters. Sin embargo, su impacto trasciende el diamante, sirviendo como un ejemplo de cómo el análisis de datos y la aplicación de la matemática pueden transformar industrias enteras. Creo el béisbol es pionero en la Sabermetría, pero hoy en día esta se aplica a casi todos los deportes.

No olvidemos que una de las metas fundamentales de la sabermetría es abaratar los costos, democratizando la posibilidad de éxito en el béisbol. Ya no es exclusiva de los equipos con presupuestos “ilimitados”; la sabermetría ha influido en la forma en que todos los equipos, independientemente de su capacidad financiera, enfrentan el desafío de construir equipos competitivos.

Mientras observamos el juego de béisbol moderno, recordemos que detrás de cada decisión estratégica, cada compra o venta y cada movimiento en el terreno, hay una red de números y algoritmos que busca no solo ganar partidos, sino también maximizar el valor de cada inversión. La sabermetría no solo ha cambiado la forma en que entendemos el béisbol, sino que busca la eficiencia dentro y fuera del diamante, recordándonos que el análisis de datos es una herramienta poderosa que puede allanar el camino hacia el éxito en cualquier industria y hasta en nuestras vidas personales.

Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021

El Gyroball japonés y el anhelado asalto nipón a los montículos de MLB | Por Abel Flores

El Gyroball es una técnica japonesa de lanzamiento que enfatiza el movimiento del brazo y el agarre de la bola, en contraposición del tradicional agarre de la bola con el movimiento de la muñeca y codo. Según los defensores del Gyroball japonés, esta técnica perjudica menos los ligamentos del codo y podría ser la “salvación” de las continuas lesiones que afectan desde hace décadas a los pitchers occidentales por lanzar con tanta potencia y velocidad

La Gyroball también ha sido objeto de confusión, a menudo confundida con otro lanzamiento japonés llamado shuuto, debido a un error inicial en un artículo del escritor de béisbol Will Carroll. Aunque se corrigió el error, la confusión persiste, añadiendo un elemento de sorpresa y misterio al arsenal de los lanzadores japoneses

La Gyroball, una técnica de lanzamiento fascinante, encontró sus raíces en Japón. Ryutaro Himeno, un científico japonés, fue el primero en identificar esta peculiar forma de lanzar la pelota. Más tarde, Kimani Gitau, un instructor de béisbol, refinó la técnica utilizando simulaciones por ordenador. El resultado de su trabajo fue plasmado en un libro titulado “El secreto del milagroso lanzamiento”, disponible exclusivamente en Japón y el cual nunca ha sido traducido ni comercializado en Occidente

Denver, Colorado – En el vasto universo del béisbol, la cultura y la mística japonesa han tejido una conexión profunda con el juego, a pesar de que Japón no sea el lugar de nacimiento de este deporte, sino más bien lo recibió por influencia estadounidense después de la II Guerra Mundial. La influencia japonesa en el béisbol se ha hecho sentir de manera palpable, desde la reverencia por el juego hasta la introducción de técnicas innovadoras, como el enigmático Gyroball.

La esencia del béisbol es la actuación del pitcher y su relación como dupla de juego con el receptor. Entre estos dos jugadores pasa más del 70% del juego. En otras palabras, la pelota está más en las manos del pitcher y/o receptor que de cualquier otro jugador. Es más, este deporte no se debería llamar “baseball”, se debería llamar “pitchball”. Y los japoneses lo entendieron muy bien desde el principio.

El béisbol, a pesar de tener sus raíces estadounidenses (algunos indican que canadienses), ha encontrado un hogar apasionado en Japón. La cultura japonesa, conocida por su respeto a las tradiciones y su disciplina, se ha integrado armoniosamente con este deporte, creando una experiencia única para los fanáticos y jugadores por igual. Aunque Japón no sea el punto de origen del béisbol, su contribución al juego ha sido fundamental, elevando el nivel de competencia y llevando la devoción por el béisbol a nuevas alturas. Japón de hecho es el equipo que ha ganado más veces (3) el Clásico Mundial de Béisbol.

El descubrimiento nipón de la Gyroball: un secreto bien guardado

El Gyroball es una técnica japonesa de lanzamiento que enfatiza el movimiento del brazo y el agarre de la bola, en contraposición del tradicional agarre de la bola con el movimiento de la muñeca. Según los defensores del Gyroball japonés esta técnica perjudica menos los ligamentos del codo y podría ser la “salvación” de las continuas lesiones que afectan desde hace décadas a los pitchers por lanzar con tanta potencia y velocidad
El libro: “El Secreto del Milagroso Lanzamiento” explica todo lo referente a la Gyroball. Este libro solo existe en japonés y nunca ha sido traducido ni comercializado en Occidente. ¿Por qué?

La Gyroball, una técnica de lanzamiento fascinante, encontró sus raíces en Japón. Ryutaro Himeno, un científico japonés, fue el primero en identificar esta peculiar forma de lanzar la pelota. Más tarde, Kimani Gitau, un instructor de béisbol, refinó la técnica utilizando simulaciones por ordenador. El resultado de su trabajo fue plasmado en un libro titulado “El secreto del milagroso lanzamiento”, disponible exclusivamente en Japón y el cual nunca ha sido traducido ni comercializado en Occidente.

Contrariamente a las percepciones erróneas, la Gyroball se centra en el movimiento del brazo en lugar del control exclusivo de la pelota. Kazushi Tezuka, instructor en el dojo Jyoutatsuya de béisbol en Tokio y Osaka, enfatiza también la importancia del agarre de la pelota en este peculiar lanzamiento. La Gyroball, comparada a menudo con una bala, se caracteriza por un eje de giro directamente orientado hacia adelante, creando una trayectoria única que desafía las expectativas convencionales. Es decir: es el sistema opuesto ha como se enseña la lanzar en Occidente.

La ciencia detrás del Gyroball: Un giro desafiante

Según Himeno y Tezuka, la Gyroball se lanza de manera que, en el punto de liberación, el brazo del lanzador gira en una dirección inusual. En lugar de girar hacia el cuerpo, como es común en los Estados Unidos, el brazo se mueve hacia la tercera base para un lanzador diestro y hacia la primera base para un lanzador zurdo. Este método poco convencional crea una rotación de bala, similar a lanzar una pelota de fútbol americano. La Gyroball, cuando se ejecuta correctamente, tiene la intención de volar en línea recta como una bola rápida, desafiando las expectativas de los bateadores y creando un desafío adicional en la caja de bateo.

En un deporte donde el lanzador desempeña un papel crucial, la Gyroball ha surgido como una estrategia sorprendente para confundir a los bateadores. Los bateadores tradicionalmente utilizan la velocidad del brazo del lanzador y el giro visible de la pelota para juzgar la velocidad y la trayectoria de un lanzamiento. Sin embargo, la Gyroball, lanzada con la velocidad del brazo de una bola rápida pero con una rotación única, oculta las costuras de la pelota de la vista del bateador. Esta astuta estrategia dificulta la predicción del tipo de lanzamiento, dejando a los bateadores con menos capacidad de adaptarse a la velocidad equivocada y comprometiendo sus swings.

La Gyroball también ha sido objeto de confusión, a menudo confundida con otro lanzamiento japonés llamado shuuto, debido a un error inicial en un artículo del escritor de béisbol Will Carroll. Aunque se corrigió el error, la confusión persiste, añadiendo un elemento de sorpresa y misterio al arsenal de los lanzadores japoneses.

Los lanzadores japoneses: Una Revolución muy necesaria en las Grandes Ligas

En un momento en el que la escasez de buenos lanzadores se ha convertido en una preocupación creciente en las Grandes Ligas, los lanzadores japoneses han surgido como una posible solución. Shota Imanaga y Naoyuki Uwasawa son dos ejemplos destacados de la calidad que los lanzadores japoneses pueden aportar al juego.

Imanaga, con su impresionante velocidad de recta que oscila entre 95-96 MPH, ha demostrado ser un abridor formidable. Su participación como abridor en la final del Clásico Mundial de Béisbol contra Estados Unidos resalta su habilidad y resistencia en situaciones de alta presión. La combinación de velocidad, localización extraordinaria y buen comando de sus pitcheos lo coloca como un lanzador codiciado en el mercado.

Uwasawa, por otro lado, ha exhibido un dominio similar en el montículo. Con una recta igualmente potente y un control preciso, se presenta como una fuerza a tener en cuenta. La oferta de contratos lucrativos para estos lanzadores japoneses, como los 70 millones por 5 años para Imanaga y posiblemente 20 millones por 2-3 años para Uwasawa, refleja el reconocimiento de su valía en el ámbito del béisbol profesional, según comentó el analista de béisbol Julio Sánchez Alvarado.

Shohei Ohtani: El “extraterrestre japonés” en las Grandes Ligas

No se puede hablar de la contribución japonesa al béisbol sin mencionar a Shohei Ohtani. Este fenómeno japonés ha llevado la versatilidad a nuevas alturas al destacar tanto como lanzador como bateador. Su impacto en las Grandes Ligas ha sido revolucionario, desafiando las expectativas y redefiniendo lo que es posible en el diamante. Ohtani no solo ha demostrado ser un lanzador excepcional con una mezcla única de lanzamientos, sino que también ha dejado una marca significativa como un bateador poderoso y versátil.

Una primerísima conclusión que podemos tener es que la Gyroball japonesa y la incursión de lanzadores nipones en las Grandes Ligas están dejando una marca indeleble en el béisbol moderno. La combinación de técnica innovadora, cultura arraigada y talento excepcional está llevando a una nueva era en el montículo. A medida que los lanzadores japoneses continúan desafiando las convenciones y sorprendiendo a los bateadores con su repertorio diverso, la influencia japonesa en el béisbol sigue creciendo. La ola japonesa ha llegado a los montículos de MLB, y su impacto promete perdurar en la historia del béisbol.

Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021

La Astrología de los días de la semana aplicada al béisbol de Grandes Ligas | Abel Flores

Denver, Colorado – Desde tiempos inmemoriales, la humanidad ha buscado entender y conectar con las energías cósmicas que rigen nuestro universo. La astrología, aunque considerada por muchos como una seudo ciencia, tiene millones de seguidores alrededor del mundo que creen en la influencia de los astros en sus vidas. En este contexto, nos aventuramos a explorar la hipótesis de cómo las energías de cada día de la semana podrían tener un impacto en el juego de béisbol de Grandes Ligas, utilizando las estadísticas que nos dejó la MLB 2023. Aunque esta teoría es meramente especulativa, es interesante observar las estadísticas de los jugadores y reflexionar sobre posibles correlaciones.

El poder lunático de los lunes (“Moon-day”)

Los lunes, día regido por la luna, parecen tener una influencia única en el desempeño de algunos jugadores. Alex Bregman, tercera base de los Astros de Houston, lidera la tabla de imparables los lunes con 29 Hits, seguido de cerca por Ronald Acuña y Freddy Freeman con 27 cada uno. En cuanto a jonrones, Max Muncy de los Dodgers encabeza la lista con 9, seguido por Cal Raleigh de Seattle con 8 y Jordan Álvarez de Houston con 7.

Sin embargo, no todos los jugadores se benefician de la energía lunar de los lunes. Adolis García se destaca negativamente al registrar 35 ponches, seguido por Teóscar Hernández con 31 y Nathaniel Lowe con 27. Quien se lleva la corona de bateador más efectivo los lunes es el tercera base de los Phillies, Alex Bohn, con un OPS de 1.325 y un promedio de bateo de .469.

El día de los marcianos y la guerra

Los martes, regidos por Marte, también presentan sus propias estadísticas interesantes. Freddy Freeman lidera en imparables con 37, seguido por Ketel Marte (por eso su apellido) con 36 y Nico Hoerner de los Cubs con 34. En la categoría de jonrones, Pete Alonso de los Mets se lleva la delantera con 10, seguido de cerca por Ronald Acuña y Ozzie Albies con 9 cada uno.

Las energías marcianas afectan a algunos jugadores en el aspecto negativo, como Kyle Schwarber, quien acumula 38 ponches los martes, seguido por Lane Thomas de Washington con 34 y Jake Burger de Miami con 32. Seiya Suzuki destaca como el jugador con mejor OPS los martes, alcanzando 1.264, seguido por Juan Soto de San Diego con 1.111 y Corey Seager de Texas con 1.103.

Los miércoles de Mercurio

Los miércoles, bajo la influencia de Mercurio, son aprovechados por los jugadores japoneses. Shohei Ohtani lidera con un impresionante OPS de 1.199, seguido por Seiya Suzuki con 1.140. Los Bravos de Atlanta también brillan, con Ronald Acuña (39), Ozzie Albies (32) y Austin Riley (32) ocupando los primeros lugares en hits este día.

En cuanto a jonrones, Pete Alonso (9), Christian Walker (9) y Nick Castellanos (8) encabezan la lista. Sin embargo, algunos jugadores no logran conectarse con las energías de los miércoles, como Teóscar Hernández (39 ponches), Ryan McMahon de los Rockies y Matt Olson, con 32 ponches ambos.

El jueves de Júpiter

Los jueves, regidos por Júpiter, muestran una variabilidad interesante en el rendimiento de los jugadores. Adley Rutschman de Baltimore lidera en imparables con 27, seguido por Bo Bichette de Toronto con 26 y Freddy Freeman con 24. Matt Olson se destaca como el jonronero del día con 9, seguido por Michael Taylor de Minnesota con 7 y Jake Burger de Miami con 6.

Shohei Ohtani mantiene su dominio con el mejor OPS los jueves (1.281), seguido por Austin Riley (1.276) y Rafael Devers de República Dominicana (1.247). En cuanto a ponches, Matt Chapman de Toronto encabeza la lista con 29, seguido por Kyle Schwarber con 24 y Jack Suwinski de los Piratas con 22.

Los viernes de Venus

Los viernes, regidos por Venus, parecen favorecer a jugadores como Julio Rodríguez de Marineros, quien lidera en imparables con 39, seguido por Bobby Witt de Kansas con 37 y Carlos Santana de Milwaukee con 36. Mookie Betts se destaca como el jonronero del día con 13, seguido por Kyle Schwarber con 10 y Fernando Tatis con 10.

En términos de OPS, Mookie Betts lidera con 1.265, seguido por Corey Seager de Texas con 1.200 y Bobby Witt con 1.166. Eugenio Suárez de Seattle (ahora en Arizona), Nolan Gorman de San Luis y Luis Robert de las Medias Blancas lideran en ponches los viernes con 38, 34 y 34 respectivamente.

El sábado de Saturno

Los sábados, día regido por Saturno, se convierten en un escenario propicio para los latinos. Luis Arráez lidera en imparables con 50 (el venezolano fue el jugador que más bateó imparables en un día de semana), seguido por Rafael Devers con 39 y Ronald Acuña con 38. En la categoría de jonrones, Devers y Matt Olson empatan en el primer lugar con 10, seguidos de cerca por Ronald Acuña con 9.

Estos tres jugadores también destacan en OPS para los sábados, con Devers liderando (1.188), seguido por Acuña (1.144) y Olson (1.123). Los jugadores que más se ponchan los sábados son José Siri con 43, Kyle Schwarber con 42 y Eugenio Suárez con 40.

Domingo, Día del Sol (Sun-Day)

Los domingos, día del Sol, presentan sus propias estadísticas notables. Marcus Semien de los Rangers lidera en imparables con 42, seguido por el mexicano Joey Meneses con 36 y Steven Kwan con 34. En la categoría de jonrones, Matt Olson se lleva la corona con 10, seguido por Shohei Ohtani y Kyle Schwarber con 9.

En cuanto al OPS, el cubano Luis Robert lidera con 1.175, seguido por Matt Olson con 1.122 y Shohei Ohtani con 1.088. Eugenio Suárez, Anthony Volpe y Austin Riley encabezan la lista de ponches los domingos con 42, 39 y 37 respectivamente. Llama la atención que Eugenio Suárez es el jugador que más se poncha los fines de semana, según las estadísticas de la pasada temporada.

Conclusiones según la rutina y el calendario

Aunque la astrología puede ofrecer un prisma interesante para interpretar las estadísticas de los jugadores, no debemos pasar por alto la influencia de la rutina y el calendario en el béisbol de Grandes Ligas. Cada día de la semana tiene su propia dinámica, desde el inicio de la semana con los juegos del lunes, cuando comienza una nueva serie hasta el domingo cuando termina la segunda serie de la semana. Los domingos son días de viaje y aeropuertos para todas las 30 franquicias.

Los viajes constantes, las series de juegos y la rutina de aeropuertos y hoteles pueden afectar el rendimiento de los jugadores, especialmente en los primeros juegos de una serie. Los miércoles matutinos, diseñados para permitir que los equipos viajen a nuevas ciudades, también introducen una variable única cada semana.

Además, los juegos de los fines de semana tienden a tener más público, creando una atmósfera diferente que puede influir en el ánimo de los jugadores. Las rutinas de reconocimiento del rival en los primeros juegos de una serie y las reuniones estratégicas pueden marcar la pauta para el resto de la semana.

Para los periodistas los días de la semana también tienen rutinas diferentes y esto se debe justo a las rutinas del calendario. Por ejemplo un lunes, primer juego de cada serie, los jugadores vienen de viajar la noche anterior, además hay reuniones de bullpen para analizar a los bateadores y pitchers rivales, así que los primeros días de una serie como los lunes y aveces martes son malos días para entrevistas. Lo mismo ocurre los miércoles y los domingos cuando muchos juegos son a mediodía.

En última instancia, mientras algunos pueden ver estas correlaciones como simples curiosidades astrológicas, otros podrían argumentar que son la consecuencia lógica de las rutinas y el calendario de Grandes Ligas. Yo soy de la idea de las rutinas y los calendarios. Más bien me preocupa de vez en cuando como muchos de los valores y tradiciones del mundo moderno (o post-moderno donde estamos hoy) están basados tan solo en mitos y leyendas. Aunque este es otro tema, no quiero dejar pasar este artículo para advertir que es por ello que tantos problemas políticos y geopolíticos que vemos hoy en día en el mundo tienen su raíz lastimosamente en cuestiones mitológicas.

Pero en el apasionante mundo del béisbol, cada quien es libre de interpretar y disfrutar el juego a su manera.

Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021