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La geoeconomía del béisbol aplicada a la serie de MLB en Corea del Sur entre Padres Vs Dodgers | Abel Flores

La geoeconomía, ese fascinante campo que explora la intersección entre la geografía, la economía y la política, también deja su huella en el mundo del béisbol. Al analizar cómo los factores geográficos y geopolíticos influyen en los procesos económicos, podemos comprender mejor por qué la MLB ha fijado su mirada en Corea del Sur como un mercado estratégico. Desde su introducción en 1905 por misioneros estadounidenses, el béisbol ha florecido en Corea del Sur, culminando en la fundación de la Organización Coreana de Béisbol en 1981

Con equipos respaldados por grandes empresas relacionadas con la tecnología y la electrónica, el béisbol surcoreano ha emergido como un mercado próspero y competitivo. EEUU busca en su aliado Sur Corea un mercado para competir con China. En la “Serie de Seúl” se verán los debuts con los Dodgers de los japoneses Shohei Ohtani y Yamamoto y por los Padres también estaría lanzando Yu Darvish. ¿Como tratará el público surcoreano a los japoneses? Porque ellos tienen una rivalidad histórica y deportiva

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DENVER, Colorado – La geoeconomía es un campo de estudio que se enfoca en la intersección entre la geografía y la economía, investigando cómo los factores geográficos y geopolíticos influyen en los procesos económicos aplicados a cualquier mercado, por ejemplo el béisbol. Examina cómo los recursos naturales, la ubicación geográfica, el clima, la demografía, la infraestructura y otros factores físicos y humanos afectan las decisiones económicas, las políticas comerciales y las relaciones internacionales.

La geoeconomía en sus inicios intentaba analizar cómo los estados y las empresas utilizan sus recursos y estrategias económicas para alcanzar objetivos políticos y de seguridad nacional. Pero en su evolución esta ciencia también empezó a diagnosticar cómo estas interacciones económicas entre diferentes países, regiones y bloques económicos afectaban las políticas de mercados en la distribución de poder a nivel global. Justamente este punto de inflexión en la geoeconomía aplicada al deporte es lo que ha interesado a MLB en el mercado surcoreano como eje asiático. Efectivamente en el fútbol la FIFA ya ha aplicado esto múltiples veces.

La geoeconomía también busca comprender las complejas interacciones entre la geografía, la economía y la política, y cómo estas interacciones influyen en la dinámica del poder económico y geopolítico a nivel nacional e internacional. No es casualidad que en la lucha económica entre EEUU y China, la MLB como abanderado del mercado deportivo estadounidense utilice a Corea del Sur como un enclave comercial.

Ahora ¿Qué pasaría si aplicamos los postulados geoeconómicos al béisbol de Las Mayores de hoy? ¿Por qué la MLB planifica un Opening Day en Corea del Sur en 2024? ¿Qué tiene Sur Corea para ofrecer a los dueños de las Grandes Ligas y al mercado del béisbol mundial?

¿Cuál es la importancia del béisbol en Corea del Sur y de este mercado para MLB?

Corea del Sur se ha convertido en una potencia económica debido a políticas gubernamentales efectivas, inversión en educación y tecnología, una cultura laboral dedicada y una estrategia de desarrollo industrial enfocada. Este es uno de los cinco países denominados “los Tigres Asiáticos” que desde 1960 vienen cambiando la economía del mundo. Así que ojo al dato: no estamos hablando de cualquier país, Corea del Sur es un aliado vital para los intereses estadounidenses en el océano índico y el conflicto geopolítico y económico entre el “Tío Sam”, Corea del Norte y China.

El país ha promovido la industrialización, invertido en infraestructura y ha sido proactivo en el comercio internacional. Estos esfuerzos han resultado en un crecimiento económico sostenido y el surgimiento de empresas líderes a nivel mundial en sectores clave como la electrónica y la tecnología. Y para que todo sea perfecto, los surcoreanos aman el béisbol.

El béisbol ha sido el deporte más popular en Corea del Sur desde su introducción en 1905 por misioneros cristianos estadounidenses. Sin embargo, no fue hasta 1981 que el país contó con un campeonato profesional establecido. El 11 de diciembre de 1981, se constituyó la Organización Coreana de Béisbol (KBO, por sus siglas en inglés), otorgando franquicias de béisbol a las seis empresas más grandes del país, todas relacionadas a las altas tecnologías, electrónica, automovilismo, computación y telecomunicaciones.

Los equipos debutantes fueron (ojo a los patrocinadores, todas empresas transnacionales con capital mixto estadounidense):

  1. Samsung Lions (Daegu) – Propietario: Samsung
  2. OB Bears (Daejeon) – Propietario: Doosan (Actualmente Doosan Bears)
  3. Haitai Tigers (Gwangju) – Propietario: Haitai (Actualmente KIA Tigers)
  4. MBC Blue Dragons (Seúl) – Propietario: MBC TV (Actualmente LG Twins)
  5. Lotte Giants (Busán) – Propietario: Lotte
  6. Sammi Superstars (Incheon) – Propietario: Sammi Food (Actualmente Nexen Heroes)

La liga debutó el 27 de marzo de 1982, con un juego entre MBC Blue Dragons y Samsung Lions en el Estadio Dongdaemun de Seúl. El saque inicial fue realizado por el entonces presidente surcoreano, Chun Doo-hwan. Durante tres temporadas, el campeonato se mantuvo sin cambios con Seo Jong-chul como primer comisionado.

En el nuevo milenio, se han producido cambios, con la adquisición del equipo Taepyeongyang por parte del conglomerado Hyundai, que lo rebautizó como Hyundai Unicorns y lo trasladó a Suwon. Además, en 1999, Ssangbangwool Raiders desapareció y fue reemplazado por SK Wyverns en Incheon. La marca de automóviles KIA compró la franquicia Tigers en 2000, y en 2007, Hyundai se deshizo de su equipo, que se refundó un año después como Heroes, siendo el tercer equipo de Seúl.

Los equipos actuales de la KBO son:

  1. Doosan Bears (Seúl)
  2. NC Dinos (Changwon)
  3. Nexen Heroes (Seúl)
  4. LG Twins (Seúl)
  5. Kia Tigers (Gwangju)
  6. SK Wyverns (Incheon)
  7. Hanwha Eagles (Daejeon)
  8. Lotte Giants (Busán)
  9. Samsung Lions (Daegu)
  10. KT Wiz (Suwon)

Cabe destacar que la liga surcoreana tiene más equipos que cualquiera de las ligas más importantes del caribe, lo que habla de la potencia económica que es la República de Corea.

Opening Day 2024 con la Serie Padres de San Diego Vs Dodgers de Los Ángeles

El mundo del béisbol se prepara esta semana para un evento histórico mientras los San Diego Padres y Los Ángeles Dodgers se embarcan en un viaje hacia Seúl, Corea del Sur, para abrir la temporada regular de la Major League Baseball 2024, en lo que se ha denominado la “Serie de Seúl”. Al momento que se escribe este artículo los Padres ya están llegando al aeropuerto internacional de Seúl.

Será la primera vez que un juego de temporada regular de la MLB se juegue en Corea. Los Padres y Dodgers disputarán una serie de dos juegos los días 20 y 21 de marzo, mientras que la mayoría de la liga no comenzará sus temporadas hasta el 28 de marzo.

Para Los Ángeles, marcará el debut en la temporada de Shohei Othani, Yoshinobu Yamamoto y Tyler Glasnow, por quienes los Dodgers gastaron un total combinado de $1.16 mil millones durante el invierno.

¿Cómo ver la serie Padres-Dodgers?

  • 20 de marzo a las 6 a.m. ET en ESPN en el Gocheok Sky Dome
  • 21 de marzo a las 6 a.m. ET en ESPN en el Gocheok Sky Dome

¿Quiénes son los lanzadores probables para Padres-Dodgers?

  • 20 de marzo: Yu Darvish, Padres (8-10, 4.56 ERA en 2023) vs. Tyler Glasnow, Dodgers (10-7, 3.53 ERA en 2023)
  • 21 de marzo: Joe Musgrove, Padres (10-3, 3.05 ERA en 2023) vs. Yoshinobu Yamamoto, Dodgers (16-6, 1.21 ERA en la Liga del Pacífico de Japón en 2023)

¿Jugará Shohei Ohtani en la Serie de Seúl?

Sí, se espera que Ohtani haga su debut con los Dodgers como bateador designado. Aún se está recuperando de la cirugía de codo Tommy John, por lo que no lanzará hasta 2025.

¿Cuál es el historial reciente de serie entre los Padres y Dodgers?

Los Padres y Dodgers han mantenido una intensa rivalidad de división en los últimos años. Los Dodgers eliminaron a los Padres en la Serie Divisional de la Liga Nacional en 2020, en camino a su campeonato de la Serie Mundial. En 2023, los Padres sorprendieron a los Dodgers en la NLDS, pero perdieron ante los Philadelphia Phillies en la NCLS. Desde 2020, los Dodgers lideran la serie regular de enfrentamientos directos 41-20 sobre los Padres.

¿Qué otros juegos de exhibición se jugarán en Corea del Sur?

Antes de los juegos de apertura, los Padres y Dodgers participarán en cuatro juegos de exhibición los días 17 y 18 de marzo. El día 17, los Dodgers jugarán contra los Kiwoom Heroes y el Equipo Nacional de Corea se enfrentará a los Padres. El 18 de marzo, los Padres se enfrentarán a los LG Twins y el Equipo Nacional de Corea se enfrentará a los Dodgers.

Mis reflexiones

Quedan muy claras dos cosas por las que la MLB decidió jugar en este 2024 en Corea del Sur: en este país hay mucho dinero y es un aliado estratégico en Asia para EEUU.

Aunque más tarde que temprano (han perdido 40 años), los directivos del béisbol de Grandes Ligas se han dado cuenta que la grandeza del deporte en el siglo XXI está en la globalización del mismo, no únicamente en la taquilla de los estadios.

Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021

Diferencias entre franquicia, equipo y roster ¿Son los Yankees 2024 un equipo de campeones? | Por Abel Flores

Si bien la historia de la franquicia es impresionante, el equipo actual se enfrenta a desafíos únicos. Con solo unos pocos jugadores y miembros del cuerpo técnico que han saboreado la victoria en una Serie Mundial, la falta de experiencia en situaciones de alta presión puede ser una desventaja crucial para el equipo de Nueva York

En el centro de esta evaluación está Aaron Boone, el hombre a cargo del timón. Aunque su carrera como jugador en las Grandes Ligas es respetable, su falta de experiencia como mánager en Series Mundiales plantea interrogantes sobre su capacidad para liderar al equipo hacia la gloria. Su participación como comentarista en el Clásico de Otoño es la única experiencia que tiene en Serie Mundiales y nos ofrece una perspectiva crítica única del personaje

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DENVER, Colorado – Los New York Yankees son la franquicia del béisbol más famosa, exitosa y ganadora del mundo y de la historia ¿quién puede discutirlo? Y siempre -o casi siempre- serán un equipo que estará en los playoffs como candidato y/o favorito para jugar y ganar la Serie Mundial. Pero ¿cuántos jugadores de este roster de los Yankees para la temporada 2024 han sido campeones o tienen la experiencia de haber ganado un anillo o jugado, al menos una vez, la Serie Mundial?

Porque al final de todo la experiencia es crucial para ser campeón (en el terreno y en la vida) y casi en exclusiva podríamos decir que los jugadores son los máximos y únicos responsables de ganar o perder porque solo ellos ejecutan el juego. Hay excepciones, claro que las hay. Un Gerente General puede armar un “trabuco” pero si ellos no ejecutan no ganan. Y puede pasar todo lo contrario: que los jugadores rindan en el terreno pero le faltó “profundidad” al roster que el Gerente General planificó. También pasa -lamentablemente hoy en día muy a menudo- que los Sabermétricos se imponen en el manejo del equipo y cuando pierden le echan la culpa al mánager, que justamente no hizo su trabajo pero cobró sus cheques.

En la industria del béisbol de las Grandes Ligas, cada término tiene su propio significado y peso, especialmente cuando se trata de la distinción entre franquicia, equipo y roster. Los New York Yankees, una de las franquicias más icónicas del deporte mundial, sirven como un ejemplo perfecto para explorar estas diferencias y su impacto en la fanaticada y en el mercadeo deportivo.

Trilogía de conceptos en el béisbol

Franquicia: Cuando hablamos de franquicia en el contexto del béisbol de las Grandes Ligas, nos referimos a la entidad legal que posee los derechos para operar un equipo en la liga. En este sentido, los Yankees son la franquicia más ganadora en la historia del béisbol, con un impresionante récord de 27 Series Mundiales en su haber. Este legado de éxito indiscutible habla del estatus único y la grandeza de la franquicia a lo largo de los años.

Una franquicia es un término legal, de derechos deportivos y demás, pero no es un término personal. Una franquicia no puede ir a la cárcel, por ejemplo. Es un objeto comercial e impersonal que está manejado -eso sí- por un equipo de profesionales en diversas áreas. En este sentido los Yankees son una marca que ha conseguido representar los valores de Estados Unidos y el término “yankee” a veces ha sido utilizado como gentilicio. Interesante como el deporte ha llegado a lugares impensados en la aldea global.

Entre otras cosas, una franquicia es eterna, al menos que sus dueños y directiva cambien su registro comercial. De hecho, históricamente muchas franquicias de la MLB han desaparecido, cambiado de nombre o se han mudado de ciudad. Solo para dejar este punto claro.

Equipo: El equipo representa la fuerza humana, profesional y colectiva entre jugadores, entrenadores y personal técnico que defienden los colores de la franquicia en el campo de juego y sus oficinas. Aunque los Yankees tienen una rica historia como equipo, con numerosas leyendas en el diamante y momentos inolvidables en las oficinas, el éxito del equipo en el presente depende en gran medida de la experiencia, habilidad y química de este grupo actual. ¿Cuántos han ganado una anillo o al menos han jugado una Serie Mundial?

El personal técnico, sabermétrico, de coach y managers -incluso los profesionales de prensa, médicos, psicólogos, nutricionistas, entrenadores físicos, masajistas y traductores (los Gigantes de San Francisco los que “más equipo” tienen en este sentido) son indispensables para la entera y mejor labor de los jugadores, que son los que conforman el roster. Tener experiencia y mística de campeones en el equipo es fundamental para la mentalidad ganadora que hay que tener en los Playoffs. Cuando vean que un equipo favorito no está a la altura de la postemporada mucha responsabilidad tiene “el equipo”.

Roster: también conocido en otros deportes como plantilla, a su vez, se refiere al conjunto específico de jugadores que conforman el equipo en el terreno. Son los únicos que pueden ejecutar en el diamante la historia y valores de la franquicia y todo el trabajo realizado por el equipo. Y es aquí donde se presenta una situación interesante para los Yankees en la temporada 2024 y ha sido así desde hace varias campañas. A pesar de ser la franquicia más ganadora en la historia del béisbol, el roster actual de los Yankees cuenta con solo cuatro jugadores que han ganado la Serie Mundial, aunque no todos la han jugado.

Tan solo 4 yankees tienen anillo de Serie Mundial

Uno de estos jugadores es el talentoso dominicano Juan Soto, quien apenas llegó a Nueva York en esta temporada 2024 y ya saborea el dulce sabor de la victoria al haber ganado la Serie Mundial en 2019 con los Nacionales de Washington. Prácticamente Juan Soto está “rentado” en esta temporada 2024 con los Yankees y se piensa que no hay mañana para él en Yankees sino se gana la Serie Mundial en esta temporada, ya que al finalizar la misma quedará como Agente Libre y se tendrá que negociar con su agente, el famoso y odiado Scott Boras.

Otro yankee con anillo de Serie Mundial es el lanzador mexicano Víctor González, quien se destacó como lanzador clave para los Dodgers de Los Ángeles en la Serie Mundial de 2020, contribuyendo significativamente a su triunfo. En aquella postemporada, González lanzó 6 entradas en ocho juegos y permitió dos carreras, cinco hits, cuatro bases por bolas y ponchó a cinco. Fue el lanzador ganador en el decisivo Juego 6 de la Serie Mundial 2020.

El tercer yankee con anillo de Serie Mundial lo ganó en 2016. Anthony Rizzo en aquel Clásico de Otoño anotó 7 carreras y 5 carreras impulsadas para ayudar a los Cachorros de Chicago a ganar su primer título de Serie Mundial desde 1908.

Entonces hay tres jugadores de los Yankees que han jugado la Serie Mundial: el dominicano Juan Soto (2019), el mexicano Víctor González (2020) y el estadounidense Anthony Rizzo (2016). ¿No hay más?

Otro jugador que tiene un anillo de Serie Mundial aunque no la jugó es el pitcher Caleb Ferguson quien lanzó en 21 juegos durante la temporada 2020, acortada por la pandemia, y tuvo marca de 2-1 con efectividad de 2.89 con los Dodgers. A mediados de septiembre de esa temporada, sufrió daños en el ligamento colateral cubital y se sometió a una cirugía Tommy John, por segunda vez en su vida, pero no jugó aquella Serie Mundial.

Conclusión: en los Yankees de 2024 hay al menos cuatro peloteros con anillo de Serie Mundial, pero solo tres tienen la experiencia de haberla jugado y ganado.

¿Hay mánager y coach ganadores en los Yankees 2024?

Sin embargo, la experiencia en la Serie Mundial no se limita solo a los jugadores. Entre los miembros del cuerpo técnico de los Yankees para 2024 también encontramos a individuos con experiencia en el Clásico de Octubre.

Brad Ausmus, quien se desempeña como entrenador de banca, ganó la Serie Mundial como jugador con los Marlins de Florida en 1997. Y el dominicano Luis Rojas Alou, el coach de tercera base y los jardines, es hijo del dominicano Felipe Alou, una leyenda del béisbol que saboreó el éxito como jugador y mánager en la Serie Mundial.

Mis reflexiones y el gran señalado: Aaron Boone

Cuando un fanático habla de los Yankees como los más ganadores, se refiere a la historia de la franquicia, un legado de grandeza que perdura en el tiempo. Sin embargo, al analizar si los Yankees de 2024 son un equipo de campeones, debemos considerar no solo la historia de la franquicia (que le queda grande a muchos del equipo), sino también la composición actual del “staff” y el roster.

A pesar de tener una historia legendaria como marca, el equipo de los Yankees en la actualidad cuenta con solo unos pocos jugadores y miembros del cuerpo técnico que han experimentado el dulce sabor de la victoria en una Serie Mundial, pero sobre todas las cosas no tener la experiencia de haberla jugado -creo yo- es una desventaja que tienen en Nueva York por estos años.

Yo soy de los que creo que un equipo campeón y con tanta historia y presión como los Yankees debe tener a un mánager con curriculum campeón y el actual manejador de Nueva York, Aaron Boone, aunque con una carrera de 12 temporadas como pelotero de Grandes Ligas, no tiene ni siquiera experiencia en el banquillo en Series Mundiales, ni como mánager, ni como coach ni como jugador.

La experiencia de Aaron Boone en el Clásico de Otoño la tiene como comentarista porque en 2014 y 2015 para ESPN Radio participó en las transmisiones junto al narrador Dan Shulman. Posteriormente, Jessica Mendoza y Aaron Boone se convirtieron en comentaristas en Sunday Night Baseball con Shulman en 2016 y continuaron narrando juegos de la Serie Mundial para ESPN Radio hasta 2017. En 2018 Boone se convirtió en mánager de la franquicia más ganadora del béisbol. Así son las cosas.

Abel Flores

Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021 

¿Está Miguel Cabrera entre los 10 mejores peloteros latinos de toda la historia de MLB? | Abel Flores

Explorando la estadística avanzada WAR, se desentraña la complejidad de medir la verdadera contribución de un jugador a su equipo en comparación con un jugador promedio de la liga. ¿Cómo influyen el rendimiento en el bateo y la defensa? ¿Qué significa realmente un WAR alto en el contexto del juego?Mientras se desafían las interpretaciones basadas en estadísticas avanzadas se ofrece un propio Top 10 de los mejores peloteros latinos de la historia. Desde A-Rod hasta Cabrera, se explora el béisbol con una perspectiva romántica, repleta de intangibles y legados que han dejado huella en el deporte

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DENVER, Colorado – Las comparaciones son odiosas, eso sin duda. Pero a veces necesarias si se quiere ver una perspectiva diferente, profunda y en contexto de lo que significó un pelotero tan maravilloso y particular como el venezolano Miguel Cabrera en la historia del béisbol y particularmente entre los peloteros latinos.

Algo que es imperante aclarar en este artículo es que se considera latino a todo aquel pelotero que tenga ascendencia latina, tanto de padre y/o madre, sin necesidad de haber nacido en algún país de Latinoamérica. Tal es el caso de Alex Rodríguez nacido en Nueva York (de padres dominicanos) y Reggie Jackson nacido en Pensilvania (de padre puertorriqueño), ambos son de ciudadanía estadounidense por derecho de nacimiento, pero su genética y cultura familiar -ya sea total o parcial- son latinas.

Se debe entender de una vez por todas que ser latino es un concepto básicamente cultural, ligado principalmente a un idioma materno que tenga su origen en el latín como el español, portugués, italiano, etc. Es imposible tener la nacionalidad latina, eso no existe. Una cosa es tu ciudadanía, que incluso puede ser adquirida, y otra cosa -que de hecho habla mucho de tu identidad- son tus genes y cultura familiar. Por cierto, Estados Unidos es un país que se denomina asimismo como multiétnico y multicultural.

Aclarado el punto… proseguimos.

José Miguel Cabrera Torres nació en Maracay, estado Aragua, en Venezuela, el 18 de abril de 1983. Hizo su debut en Grandes Ligas el 20 de junio de 2003, a los 20 años, y solo ha sido superado por el colombiano Édgar Rentería, quien a los 19 años fue el jugador más joven en debutar con los Marlins. Ese mismo año, en su temporada de novato, Miguel Cabrera jugó y ganó su primera y única Serie Mundial y en donde fue protagonista al batearle un jonrón al legendario pitcher estadounidense Roger Clemens.

“El papá de los helados”, como algunos conocen a Cabrera en Venezuela, jugó 22 temporadas en MLB con dos equipos, los Marlins y los Tigres, y tras su retiro en 2023 dejó numeritos que lo ubican entre los mejores peloteros de la historia en varios departamentos ofensivos.

Cabrera es el segundo latino con más imparables en Las Mayores con 3.174 hits (puesto 16 de todos los tiempos), y el único latino que lo supera es el dominicano Albert Pujols con 3.384 imparables.

“Miguelito” está en el puesto 25 entre todos los jonroneros de la historia y es el octavo latino con 511 jonrones, solo superado en el mundo hispano por David Ortiz (541), Manny Ramírez (555), Reggie Jackson,(563), Rafael Palmeiro (569), Sammy Sosa (609), Alex Rodríguez (696) y Albert Pujols (703).

“El Tigre de Venezuela” también está en la doceava posición con más carreras impulsadas en toda la historia con 1.881 y es el tercer latino en este rubro solo superado por Alex Rodríguez (2.086) y Albert Pujols (2.218).

Cabrera en dobles es el número 13 de todos los tiempos con 627 y el cuarto latino de todos los tiempos solo superado por David Ortiz con 632, Adrián Beltré con 636 y Albert Pujols con 686.

Cabrera fue dos veces ganador del MVP de la Liga Americana (2012 y 2013) y con la invitación especial que le hizo el Comisionado de la MLB en 2022 sumó 12 convocatorias al Juego de Estrellas. También celebró siete veces la conquista del Bate de Plata y consiguió cuatro títulos de bateo. Pero fue la Triple Corona conseguida en 2012 lo que marcó su carrera como también aquel anillo conseguido en 2003.

Miguel Cabrera es el único latino en ganar la Triple Corona

2012: Miguel Cabrera, Tigres; 1967: Carl Yastrzemski, Medias Rojas; 1966: Frank Robinson, Orioles; 1956: Mickey Mantle, Yankees; 1947: Ted Williams, Medias Rojas; 1942: Ted Williams, Medias Rojas; 1937: Joe Medwick, Cardenales; 1934: Lou Gehrig, Yankees; 1933: Jimmie Foxx, Atléticos; 1933: Chuck Klein, Filis; 1925: Rogers Hornsby, Cardenales; 1922: Rogers Hornsby, Cardenales.

El “Prime” de Cabrera fue en 2012 con la Triple Corona, su primer MVP y jugar otra Serie Mundial

El 27 de abril de 2012 Miguel Cabrera llegó a las 1.000 empujadas en tan solo su décima temporada en las Grandes Ligas y se convirtió en el segundo jugador más joven en lograr tal récord solo detrás de Alex Rodríguez.

El 22 de julio de 2012 contra los Chicago White Sox, Cabrera se convierte en el segundo venezolano en alcanzar la cifra de 300 HR, tras sacar 2 pelotas en ese juego.

El martes 14 de agosto de 2012 Cabrera entró a una lista de históricos peloteros al impulsar su carrera número 100 de la temporada y llegar a 9 campañas consecutivas con más de 100 impulsadas antes de cumplir los 30 años de edad, lista que integran varios Salón de la Fama del Béisbol como Mel Ott, Jimmie Foxx y Al Simmons, además de los latinos Albert Pujols y Alex Rodríguez.

En esta temporada de 2012 Miguel Cabrera consiguió la Triple Corona de bateo al ser en dicha temporada líder en los 3 departamentos de ofensiva (Promedio, Jonrones e Impulsadas) el 5 de octubre de 2012 (un logro que no obtenía ningún pelotero desde 1.967, cuando lo hizo Carl Yastrzemski de los Boston Red Sox), con los siguientes números: Promedio de Bateo con AVG 330; 44 jonrones y 139 impulsadas.

Cabrera fue nombrado Jugador Más Valioso de la Liga Americana sobre Mike Trout de los Angelinos de Los Ángeles, recibiendo 22 de 28 votos para el primer lugar y 362 puntos de un panel de la Asociación de Escritores de Béisbol de América. En octubre de ese mismo año, Cabrera jugó su segunda Serie Mundial, ahora con los Tigres de Detroit, los cuales perdieron contra los Gigantes de San Francisco de un inspirado Pablo Sandoval, también venezolano.

¿Cuáles fueron sus marcas y curiosidades más importantes?

El astro venezolano es uno de solo ocho jugadores en la historia en haber conectado al menos 500 jonrones y 3.000 imparables, y uno de tres que además terminó con promedio vitalicio por encima de .300. También se unió a Hank Aaron y Albert Pujols como los tres jugadores en la historia de la MLB con 3.000 hits, 500 jonrones y 600 dobles.

La temporada de 2023 era la última garantizada en un contrato de 8 años y $248 millones que firmó en 2016. El portal Spotrac estima que en toda su carrera Cabrera ganó $385.188.684, incluyendo los 32 millones de dólares de su salario en 2023 y $8 millones que debió pagarle el club por no ejercer su opción para 2024.

Desde la temporada de 2018 el venezolano se perdió 172 partidos (un estimado de $27.988.958) por lesiones en el bíceps y el tendón de la corva, pero antes y después de esa fecha confrontó también problemas con las rodillas y la espalda. Estas lesiones crónicas lo relegaron al rol de bateador designado e impactaron su producción, pues debió cambiar su swing y su rol defensivo. En 2018 sólo pudo disputar 38 juegos por la ruptura del tendón del bíceps que lo obligó a pasar por el quirófano.

¿Y qué pasa con sus numeritos defensivos?

Miguel Cabrera como bateador es superado por muy pocos y de estos pocos poquísimos son latinos. En sus 21 temporadas en MLB Cabrera tuvo un WAR Ofensivo de 77.6, lo cual lo ubica en el puesto 45 como el mejor bateador de todos los tiempos, es decir: solo 44 peloteros dieron más palo en Grandes Ligas que Miguelito.

Entre los bateadores latinos, Cabrera solo fue superado por Rod Carew (puesto 36 con 81.0), Manny Ramírez (puesto 34 con 81.8), Albert Pujols (puesto 26 con 87.5) y Alex Rodríguez (puesto 13 con 115.3).

Pero donde “la cosa” se le complica a Miguel es en su guante porque su WAR defensivo es negativo, lo que indica que no fue un buen defensor con un promedio de -21.4. Obviamente sus problemas físicos y lesiones le complicaron la tarea y por ello pasó de ser un tercera base a ser inicialista. Sin embargo no se puede negar que su WAR Defensivo negativo lo perjudica en su valoración global. ¿Nos tapamos los ojos o qué hacemos? Yo soy tan venezolano como aquel venezolano que lea esto.

Y si usted está pensando que la defensa no importa, pues le cuento para que tengan una idea de la importancia del WAR Defensivo que el mejor latino de toda la historia en defensa es el venezolano Luis Aparicio, único venezolano hasta ahora en el Salón de la Fama, y quien en 18 temporadas en MLB promedio un WAR Defensivo de 31.8, solamente superado por 5 jugadores en toda la historia. Si para usted defender no es importante, entonces habría que sacar al gran Aparicio del Salón de los Inmortales porque por este talento fue que llegó ahí. ¡Dios nos guarde!

Así que se puede concluir hasta ahora que Cabrera fue un bateador excepcional, el 45 de toda la historia y el quinto entre todos los latinos, pero su defensa no estuvo a la altura (lastimosamente en promedio negativo lo cual lo ubica como un mal defensor) y por ello su WAR total de 67.3 lo rebaja al puesto 127 de toda la historia, superado por al menos 11 latinos.

¿Qué es el WAR?

El WAR (Wins Above Replacement, en español “Victorias por Encima del Reemplazo”) es una estadística avanzada en el béisbol que intenta medir la contribución total de un jugador a su equipo en comparación con un jugador promedio disponible en la liga. En otras palabras, el WAR cuantifica cuántas victorias adicionales aporta un jugador en comparación con un jugador de nivel de reemplazo, que sería un jugador de ligas menores o un jugador disponible en el mercado de agentes libres.

El WAR se calcula teniendo en cuenta múltiples aspectos del rendimiento de un jugador, tanto en el bateo como en la defensa, y puede variar según la metodología utilizada para su cálculo. Algunos de los factores que se consideran incluyen el promedio de bateo, la cantidad de jonrones, las carreras impulsadas, las bases robadas, así como la capacidad defensiva y otros aspectos relacionados con el juego.

Esta estadística proporciona una medida más completa y abarcadora del impacto de un jugador en comparación con las estadísticas tradicionales como el promedio de bateo, jonrones o carreras impulsadas. Un jugador con un WAR alto generalmente se considera más valioso para su equipo, ya que ha contribuido significativamente a las victorias del equipo a lo largo de la temporada o su carrera.

Según este cálculo sabermétrico (WAR) y según el portal especializado en estadísticas Baseball Reference Miguel Cabrera no estaría -sorprendentemente- entre los mejores 10 peloteros latinos de la historia.

  1. Alex Rodríguez puesto 16 con un WAR de 117.5
  2. Albert Pujols puesto 29 con un WAR de 101.5
  3. Roberto Clemente puesto 37 con un WAR de 94.8
  4. Adrián Beltré puesto 40 con un WAR de 93.5
  5. Pedro Martínez puesto 57 con un WAR de 83.9
  6. Rafael Palmeiro puesto 93 con un WAR de 71.9
  7. Carlos Beltrán puesto 102 con un WAR de 70.1
  8. Manny Ramírez puesto 108 con un WAR de 69.3
  9. Iván Rodríguez puesto 111 con un WAR de 68.7
  10. Édgar Martínez puesto 116 con un WAR de 68.4
  11. Robinson Canó puesto 121 con un WAR de 68.1
  12. Miguel Cabrera puesto 127 con un WAR de 67.3

Los que dicen que Miguelito no está entre los 10 mejores peloteros latinos de la historia utilizan este argumento o parecido. Respetable, porque está basado en algo más que el amor o el odio, el fanatismo o las banderas, pero usted debe saber que se están fundamentando exclusivamente en estadísticas avanzadas o Sabermetría. Es una interpretación según una fórmula o algoritmo estadístico, no es la verdad absoluta, la cual de hecho no existe según la Ley de la Relatividad de Albert Einstein.

Entonces ¿Cuál es mi top 10 de los mejores peloteros latinos de la historia?

Les adelanto que mi perspectiva es romántica, con algunos intangibles del juego y lo que significó cada pelotero en su época y sus legados. Porque si los humanos no dejamos un legado o una huella en nuestro paso por este mundo ¿Para qué vinimos?

  1. Alex Rodríguez porque fue el latino más completo del béisbol moderno, en un deporte más competitivo que en el siglo XX y donde él dominó todas las facetas del juego.
  2. Albert Pujols porque fue el mejor jonronero latino de la historia con 703 jonrones y 3.384 imparables. Ningún latino ha bateado más que él y solo tres jugadores lo superaron en esto: Barry Bonds (762), Hank Aaron (755) y Babe Ruth (714).
  3. Juan Marichal porque fue el mejor pitcher latino del béisbol en blanco y negro, en una época de racismo y dominando la posición más difícil del juego. Rompió paradigmas, marcó una época y abrió el camino para los peloteros latinos (incluso muchos de los que están en esta lista).
  4. Roberto Clemente porque fue el pelotero latino más completo del béisbol en blanco y negro. Bateó, defendió y corrió como ningún latino en el siglo XX hasta que llegara A-Rod.
  5. Luis Aparicio porque cambió el juego revolucionando su posición del campo corto. Hasta los “gringos” querían imitar la defensa del venezolano y jugó en una época de racismo en MLB. Rompió paradigmas como lo hizo Marichal y quizás fue el primer capitán latino de un equipo en MLB.
  6. Pedro Martínez porque fue el mejor pitcher latino del béisbol moderno.
  7. Miguel Cabrera porque fue el bateador latino más completo después de Pujols, quizás el último pelotero que alcance los 3 mil imparables y el único que en su “Prime” consiguió una Triple Corona.
  8. Iván Rodríguez porque fue el mejor catcher latino de la historia, además de batear 2.844 Hits para un promedio de .296 de por vida, lo cual es extraordinario para un receptor.
  9. Adrián Beltré porque fue el mejor 3B latino de la historia, con 3.166 Hits y 477 bambinazos.
  10. Rafael Palmeiro porque junto a Pujols y Cabrera, ningún latino ha bateado tanto como él con 3.020 Hits y 569 jonrrones.

Y concluyo con algo muy importante que no puedo olvidar mencionar: Miguel Cabrera será Salón de la Fama en su primer año de votación en 2029. Se convertirá en el segundo venezolano en entrar en Cooperstown y lo hará antes de quien será el tercero: Salvador Pérez.

Abel Flores

Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021 

TODOS GANAMOS con la acreditación y capacitación de los banquillos en Grandes Ligas | Abel Flores

La acreditación y capacitación de los banquillos de la MLB representan una oportunidad única para transformar la liga, mejorando la calidad del juego (como ocurría antes porque el béisbol de hoy como juego lo que está es involucionando), fortaleciendo la competitividad y atrayendo a una base de fanáticos más amplia. A pesar de los desafíos y posibles inconvenientes, los beneficios potenciales son sustanciales y podrían posicionar a la MLB como una liga líder en el panorama deportivo global. ¿A caso eso no es lo que quieren al planificar juegos de temporada regular en México, Corea del Sur, Inglaterra y París?

COLUMNA AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – La palabra clave que define la era actual del béisbol es “insatisfacción”. Casi todo el mundo parece estar insatisfecho por lo que la MLB hizo, no hizo, hace, no hace, hará y dejará de hacer. El béisbol como fenómeno deportivo de la sociedad está vinculado con la sociedad misma y en una era de cambios inexorables es imposible que esta ola no afecte al béisbol (y esperemos que no lo hunda).

Los ejemplos son simples: los peloteros se quejan por salarios y calendarios, a los mánagers no les gusta que le impongan la Sabermetría pero no tienen el valor de denunciarlo en público (tan cobardes como interesados por su chequecito), a los sabermétricos ni siquiera les gusta el béisbol y los dueños no desean gastar ni un dólar si no tienen garantizado dos (y lo único garantizado en esta vida es que algún día se partirá de ella). ¿Y los fanáticos? Los que saben de béisbol piensan que el juego está involucionando (tienen razón) y los que no saben del juego les da igual porque la ignorancia muchas veces se manifiesta como indiferencia. “El que no sabe es como el que no ve”.

Hay una obviedad en el béisbol de nuestros días: “cada uno jala hacia sus propios intereses”, creando un panorama de tensiones y desafíos en la industria. ¿Cómo solucionarlo? Simplemente como se han solucionado los problemas en la historia universal. Primero: identificando el problema; luego: pensando para desarrollar hipótesis como posibles soluciones; y al final: ejecutando esas ideas para ponerlas en práctica siempre y cuando materialicen un resultado esperado.

Palabras más o palabras menos lo que le acabo de decir es la teoría del Método Científico de René Descartes, quien en el siglo XVII pensaba mucho mejor (y con muchísimas menos herramientas, ni dinero, ni papel higiénico el cual no llegó sino hasta 1857) que quienes dirigen el béisbol actual. El problema ni siquiera es Manfred, él sólo es el más alto empleado designado por los “empresaurios” de MLB. Si usted o yo estuviésemos en ese cargo, quizás hasta lo haríamos peor.

La MLB, como pilar fundamental de la industria del béisbol, ha quedado rezagada probablemente desde los 80′ (es decir desde hace 40 años) en aspectos cruciales como el mercadeo, la acreditación y la capacitación de los profesionales que participan en la industria, tanto dentro como fuera del terreno de juego. Las oficinas de la MLB están llenas de profesionales que carecen de conocimientos sólidos sobre el béisbol, mientras que en los banquillos encontramos experiencias valiosas en el juego (es decir de ex peloteros) pero sin las acreditaciones o capacitaciones profesionales necesarias. El desbalance trae caos. ¿O no?

Este problema no es exclusivo del béisbol; otros deportes, como el fútbol, han abordado esta cuestión de manera efectiva. La FIFA y en particular la UEFA (pionera junto a la NBA en estos aspectos) han implementado procesos de capacitación para sus entrenadores, con el objetivo de mejorar la industria y aumentar la competitividad de equipos pequeños o regionales. Es crucial que la MLB tome nota de estas iniciativas exitosas y considere la implementación de un programa similar para sus banquillos.

Los 5 desafíos actuales en las Grandes Ligas

La MLB se enfrenta a una serie de desafíos que han afectado su imagen y competitividad sobre todo si se compara con otras disciplinas, porque recuerden que solo comparando podrás determinar el valor de cada objeto. La insatisfacción generalizada ha creado un clima de tensiones constantes. Una de las razones fundamentales de este descontento radica en la falta de profesionalización y capacitación en todos los niveles tanto dentro como fuera del terreno.

1. Obsolescencia en el mercadeo

La MLB ha perdido terreno en términos de mercadeo en comparación con otras ligas deportivas. La falta de innovación y creatividad en la promoción de eventos y jugadores ha llevado a una disminución de la audiencia, especialmente entre los jóvenes. La acreditación y capacitación podrían impulsar estrategias de mercadeo más efectivas y alineadas con las tendencias actuales. Es tan simple como ver la juventud de entrenadores en la NBA y fútbol europeo en comparación con la preocupante longevidad de los mánagers del béisbol.

2. Profesionales sin conocimiento de béisbol en oficinas

Las oficinas de la MLB y de cualquiera de los 30 equipos a menudo cuentan con profesionales muy talentosos, educados y capaces en su profesión pero que no tienen un conocimiento profundo del juego. Esto lleva a decisiones estratégicas cuestionables y políticas que no benefician al desarrollo y crecimiento del deporte porque el béisbol tiene una particularidad muy desafiante: el fanático de la pelota sabe demasiado de béisbol y sabe identificar al ignorante de la disciplina. La acreditación garantizaría que los líderes y profesionales de la MLB estén genuinamente comprometidos y conectados con el deporte que representan.

3. Experiencia en los banquillos sin soporte académico

En los banquillos, la experiencia en el béisbol es valiosa, pero la falta de acreditación profesional puede limitar el impacto positivo que un manager o coach puede tener con sus jugadores, con periodistas y hasta con los fanáticos. La acreditación como un proceso de estudio académico, con unidades crédito, avalado todo por MLB no solo valida la experiencia, sino que también proporciona herramientas y conocimientos adicionales para enfrentar los desafíos contemporáneos del juego.

4. Falta de competitividad de equipos pequeños o regionales

La falta de un sistema de acreditación y capacitación ha contribuido a la disparidad de competitividad entre equipos pequeños o regionales y los grandes titanes del béisbol. La implementación de un proceso estructurado permitiría una distribución más equitativa de recursos y talentos, fortaleciendo la liga en su conjunto. Quizás los equipos pequeños sigan sin ganar los torneos pero al menos yo estoy seguro que mánagers mejor preparados harán que sus equipos compitan mejor.

5. Desconexión con las tendencias tecnológicas

El béisbol moderno -como todos los deportes- ha experimentado avances tecnológicos significativos que no siempre se reflejan o se usan apropiadamente. La falta de capacitación en el uso de tecnologías y estadísticas avanzadas puede afectar negativamente la toma de decisiones en el terreno y la calidad del juego (este es uno de los problemas con la Sabermetría, que a los mánagers no les gusta pero no saben como debatirla en las oficinas).

Una acreditación sistemática de MLB garantizaría que los mánagers y coaches estén actualizados y aprovechen al máximo las herramientas disponibles. Incluso capacitarse servirá para que los mánagers que quieran rebelarse contra la Sabermetría tengan la capacidad intelectual de hacerlo como una imposición que viola su integridad profesional, pero comiendo chimó por los pasillos no creo que les hagan mucho caso.

Los 5 posibles beneficios de la Acreditación y Capacitación en MLB

1. Mejora en la calidad del juego

La implementación de programas de acreditación y capacitación elevaría la calidad del juego al asegurar que los profesionales estén completamente preparados para enfrentar los desafíos tácticos y estratégicos del béisbol moderno. Esto no solo beneficiaría a los equipos, sino también a los fanáticos que disfrutarían de partidos más emocionantes y competitivos.

El béisbol en su origen es un deporte hermoso y competitivo, no ha que cambiar nada, más bien hay que rescatar los diferentes estilos de juego para entretener cada vez más los variados gustos de los fanáticos. En otras palabras, la Sabermetría mata los diferentes estilos o estrategias de juego porque regula todo a proyecciones estadísticas generales. Resultado: todos los equipos juegan igual y los fanáticos se aburren porque en la variedad está el gusto. “Hay diferentes formas de ganar”, advierten los entendidos.

2. Desarrollo sostenible de talentos

La acreditación y capacitación crearían un sistema más estructurado para el desarrollo de talentos. Los jóvenes jugadores recibirían una formación integral, preparándolos para enfrentar los rigores de la MLB y asegurando un flujo constante de talento de alta calidad. En este aspecto la MLB ha evolucionado en los últimos años educando a los jóvenes en las academias, pero hay que seguir avanzando.

3. Incremento en la competitividad global

La MLB se enfrenta a una creciente competencia a nivel global. La acreditación y la capacitación contribuirían a aumentar la competitividad de los equipos estadounidenses en eventos internacionales, fortaleciendo la posición de la liga en el escenario mundial. Aprender nuevos idiomas ayudaría a sembrar el béisbol en el mundo lo cual generaría más fanáticos, por ende, los equipos recibirían más dinero. La FIFA y la NBA hacen esto, no estamos descubriendo nada nuevo salvo que la MLB es retrógrada.

4. Mayor atracción para patrocinadores y fanáticos

Un béisbol más emocionante y competitivo, respaldado por profesionales acreditados y bien capacitados, atraería no solo a más fanáticos, sino también a patrocinadores interesados en asociarse con una liga que promueve la excelencia y la profesionalización.

5. Adaptación a las tendencias actuales

La acreditación garantizaría que los profesionales de la MLB estén al tanto de las tendencias actuales en el juego, la tecnología y el mercadeo. Esto permitiría a la liga adaptarse de manera más efectiva a los cambios en el entorno deportivo y garantizar su relevancia a largo plazo.

Los 5 posibles desafíos e inconvenientes

1. Resistencia al Cambio

La introducción de un programa de acreditación y capacitación podría encontrar resistencia tanto entre los actuales profesionales como en las estructuras establecidas en la MLB. Algunos podrían verlo como una amenaza a su posición actual, generando posibles conflictos. Justamente aquí es que la MLB debe asumir toda su capacidad de gobierno e imponer sus normas.

2. Costos asociados

La implementación de un programa a gran escala requeriría inversiones significativas en recursos financieros y humanos. Los equipos más pequeños podrían enfrentar desafíos económicos para cumplir con los requisitos de acreditación, generando disparidades económicas. Las excusas económicas son las más comunes ¿Quién pagará todo esto? Pues deberían verlo como una inversión: con mejores empleados profesionales y capacitados la MLB recibirá mejores dividendos. Es tan simple como invertir en el talento humano.

3. Posible reducción de oportunidades para nuevos talentos

Si se establecen criterios estrictos para la acreditación, existe el riesgo de que algunos talentos emergentes se vean limitados en sus oportunidades. La MLB deberá encontrar un equilibrio para no excluir a personas que quieran hacer carrera como mánagers.

4. Implementación gradual y coherente

La transición hacia un sistema de acreditación y capacitación debe ser gradual y coherente para evitar desequilibrios y garantizar que todos los involucrados tengan la oportunidad de adaptarse. La prisa por implementar cambios radicales podría generar más problemas que soluciones. Para muestra un botón: el reloj de los pitchers ha producido más lesionados, pero pocos tienen el valor de denunciarlo.

5. Desafíos logísticos y administrativos

La implementación de un programa a nivel nacional e internacional podría presentar desafíos logísticos y administrativos considerables. Coordinar la capacitación de miles de profesionales en diferentes lugares y niveles de la liga requerirá una cuidadosa planificación y ejecución. Este argumento no es tan sólido porque solo habría que copiar y adaptar lo que ya la FIFA, UEFA, NFL y NBA han hecho. La MLB no estaría inventando nada, de hecho desde hace mucho no inventan nada bueno.

Mis conclusiones y perspectivas futuras

La acreditación y capacitación de los banquillos de la MLB representan una oportunidad única para transformar la liga, mejorando la calidad del juego (como ocurría antes porque el béisbol de hoy lo que está es involucionando), fortaleciendo la competitividad y atrayendo a una base de fanáticos más amplia. A pesar de los desafíos y posibles inconvenientes, los beneficios potenciales son sustanciales y podrían posicionar a la MLB como una liga líder en el panorama deportivo global. ¿A caso eso no es lo que quieren al planificar juegos de temporada regular en México, Corea del Sur, Inglaterra, París?

Es esencial que los líderes de la MLB tomen medidas proactivas para abordar los problemas actuales y trabajen en colaboración con todos los involucrados para desarrollar un sistema de acreditación y capacitación que sea equitativo, sostenible y beneficioso para la liga en su conjunto.

La era del béisbol moderno exige un enfoque innovador y visionario para garantizar la relevancia y el éxito continuo de la MLB en el futuro.

En una próxima entrega analizaremos cuál podría ser el pensum de estudio para la capacitación y acreditación de coaches y mánagers en MLB, basado en lo que ya han hecho otras industrias deportivas.

Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021

Entre la crítica y el éxito al repasar el historial de contratos famosos y controversiales de Scott Boras | Abel Flores

COLUMNA AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – A lo largo de su carrera, el agente de peloteros estadounidense Scott Boras ha representado a cientos de jugadores en los 30 equipos de las Grandes Ligas y ha participado en docenas de negociaciones de alto perfil.

La especialidad de Boras es el contrato que bate récords, que según él es el más difícil de conseguir porque proporciona un “paraguas” del que otros jugadores pueden beneficiarse. Boras es bien conocido por identificar fuentes de “apalancamiento” para sus clientes y utilizarlas en beneficio de ellos mismos.

Esto ha incluido aconsejar a las selecciones del Draft que regresen a la escuela en lugar de firmar, aprovechar el derecho de ir a audiencias de arbitraje salarial y aconsejar a las superestrellas que esperen la agencia libre en lugar de aceptar contratos de “descuento local”.

Esto no le hace ganar el cariño de los fanáticos, que regularmente se ponen del lado de sus equipos favoritos y no de jugadores individuales. Boras, sin embargo, ha dicho que su trabajo es representar los intereses de sus clientes, incluso si eso significa resistir la crítica pública.

Las estrategias innovadoras de Boras han beneficiado a sus clientes lo suficiente como para que la Major League Baseball haya cambiado sus reglas en respuesta a sus acciones en múltiples ocasiones. Esto ha llevado a calificativos sobre Boras que van desde “el hombre más odiado del béisbol”, “el Lord Voldemort del béisbol” y hasta aquel hombre sin el cual “los jugadores no pueden permitirse el lujo de vivir”.

Contratos pioneros que transformaron el juego en los 80′

El primer enfrentamiento contractual importante de Boras fue entre Bill Caudill y los Toronto Blue Jays en febrero de 1985. Caudill era elegible para el arbitraje salarial y Boras negoció un contrato de 1,5 millones de dólares que convirtió a Caudill en el segundo relevista mejor pagado del juego.

En 1988, Boras representó las tres primeras selecciones del draft amateur: Andy Benes , Mark Lewis y Steve Avery . Benes firmó por un bono de $235,000, el más grande en la historia del béisbol en ese momento.

Al año siguiente, en 1989, Boras negoció el primer contrato multianual de Grandes Ligas jamás otorgado a un aficionado exclusivo del béisbol, un acuerdo de 1,01 millones de dólares para la primera selección general de Ben McDonald con los Orioles de Baltimore , que incluía un bono por firmar de 350.000 dólares.

En los 90′ sus contratos récords obligaron a cambiar las reglas en la era de los 50 y 100 millones

En 1990, Boras sorprendió a los directivos del béisbol al conseguir un contrato récord de 1,2 millones de dólares garantizados en las Grandes Ligas para la selección número 14 del draft, el lanzador de secundaria Todd Van Poppel. El contrato incluía un bono por firmar de 500.000 dólares.

En 1991, Boras volvió a establecer un récord al conseguir un bono de 1,55 millones de dólares de los Yankees de Nueva York para el fenómeno de la escuela secundaria Brien Taylor.

En 1992, Boras negoció un contrato récord de cinco años y 28 millones de dólares para Greg Maddux con los Bravos de Atlanta , eclipsando la segunda mejor oferta por 9 millones de dólares. El contrato sólo estaba por detrás del contrato de David Cone en términos de valor anual y era dos años más largo.

En 1993, Boras representó a las dos primeras selecciones del draft, Alex Rodríguez y Darren Dreifort . Ambos finalmente recibieron contratos por 1,3 millones de dólares, aunque Rodríguez firmó en contra del consejo de Boras. Boras exigía un acuerdo de 3 millones de dólares y casi impidió que Rodríguez firmara.

En 1996, Boras utilizó una disposición oscura en las reglas de las Grandes Ligas para que las selecciones del draft Matt White (séptima selección general, Gigantes de San Francisco) y Bobby Seay (selección general 12, Medias Blancas de Chicago) fueran declarados agentes libres. White y Seay luego firmaron con el equipo expansión Tampa Bay Devil Rays, con White recibiendo un contrato de $10.2 millones y Seay recibiendo un bono de $3 millones, significativamente más de lo que habrían recibido a través del proceso de draft. Al año siguiente, la MLB cambió sus reglas en respuesta al éxito de Boras al eludir el draft, lo que resultó en al menos $25 millones en dinero extra para sus clientes. Durante muchos años, ser “engañado” por Boras y perder a Seay siguió siendo un punto doloroso para el propietario de los White Sox, Jerry Reinsdorf, uno de los aliados más cercanos del comisionado Bud Selig.

En 1997, Boras aconsejó al seleccionado del draft JD Drew que no aceptara la oferta de 3 millones de dólares de los Filis de Filadelfia. En cambio, Drew firmó un contrato profesional con los St. Paul Saints independientes. Boras y la MLBPA luego presentaron una queja para que Drew fuera declarado agente libre, ya que sólo los “aficionados” podían estar sujetos a lo que entonces se conocía como el “draft amateur”. Boras ganó la discusión, pero el árbitro dictaminó que no podía otorgarle a Drew la agencia libre ya que no era miembro de la MLBPA. En cambio, Drew volvió a ingresar al draft el año siguiente y firmó con los St. Louis Cardinals por casi tres veces la mejor oferta de los Filis. La MLB nuevamente se vio obligada a modificar sus reglas debido a Boras; el draft ahora se llama “Draft de jugador de primer año” como resultado de la queja de Drew.

Después de la temporada de 1997, Boras rompió la barrera de los 50 millones de dólares al negociar un contrato de cinco años y 57,5 ​​millones de dólares para Greg Maddux con los Bravos de Atlanta, convirtiendo a Maddux en el jugador mejor pagado del deporte.

Sólo un año después, en 1998, Boras rompió la barrera de los 100 millones de dólares al negociar un contrato de siete años y 105 millones de dólares para Kevin Brown con los Dodgers de Los Ángeles. Brown destronó a Maddux como el jugador mejor pagado del deporte.

También en 1998, Boras negoció un contrato de siete años y 87,5 millones de dólares para que Bernie Williams permaneciera con los Yankees de Nueva York, a pesar de que los Yankees habían hecho una declaración pública de que no excederían los 60 millones de dólares por Williams.

En 1999, Boras presentó una queja en nombre de Adrián Beltré porque los Dodgers de Los Ángeles falsificaron los registros de nacimiento de Beltré en la República Dominicana antes de contratarlo en 1994. Los representantes del equipo cambiaron los registros para poder contratar a Beltré cuando solo tenía 15 años (según las reglas internacionales del béisbol los prospectos no son elegibles para firmar hasta que tengan 16 años). En respuesta a la queja de Boras, el comisionado Bud Selig concedió a Beltré una indemnización de 48.500 dólares. Además, Selig impuso importantes sanciones a los Dodgers.

Boras y la explosión económica: sus contratos históricos en el Siglo XXI

En 2000, bajo la supervisión de Boras, el prospecto de la escuela secundaria Landon Powell obtuvo su GED después de su tercer año de escuela secundaria y luego presentó la documentación necesaria para ser elegible para el draft de ese año. Powell no fue reclutado, ya que los equipos de las Grandes Ligas no esperaban que fuera elegible para el draft, lo que lo convirtió en agente libre. Ya sea por la capacidad de Powell, su precio o el resentimiento interno dentro de las Grandes Ligas de Béisbol por su éxito en el draft, Powell no firmó y se matriculó en la Universidad de Carolina del Sur.

En las reuniones de invierno de béisbol que siguieron a la temporada 2000, Boras negoció dos contratos récord para clientes que habían quedado primero y segundo en el draft de 1993. La ex segunda selección, Darren Dreifort, fue el primero en firmar, y Boras finalizó un contrato de cinco años y $55 millones para que Dreifort se quedara con los Dodgers de Los Ángeles el 11 de diciembre.

Un día después, el 12 de diciembre, Boras finalizó lo que entonces era el contrato más grande en la historia del deporte profesional, un contrato de 10 años y $252 millones para que la ex primera selección general Alex Rodríguez jugara para los Texas Rangers. El contrato duplicó el récord anterior para un deporte de equipo estadounidense, el contrato de 126 millones de dólares de Kevin Garnett con los Minnesota Timberwolves en la NBA, y superó el precio que el propietario Tom Hicks había pagado por toda la franquicia de los Rangers tres años antes.

En febrero de 2001, Boras y Andruw Jones derrotaron a los Bravos de Atlanta en arbitraje salarial, y Jones ganó un salario récord de arbitraje de 8,2 millones de dólares en sólo su segundo año de elegibilidad para el arbitraje. La decisión de Jones siguió siendo la mayor victoria en arbitraje salarial para cualquier jugador en la historia hasta 2008.

Los Texas Rangers y Boras entablaron otra negociación de alto perfil después del draft de junio de 2001. Boras negoció un contrato de cuatro años y 9,5 millones de dólares en las Grandes Ligas para la quinta selección general, Mark Teixeira.

En diciembre de 2001, Boras y el agente libre Barry Bonds, el actual MVP de la Liga Nacional, sorprendieron a los Gigantes de San Francisco al aceptar la oferta de arbitraje salarial del club. Boras finalmente negoció un contrato de cinco años y 90 millones de dólares para el toletero de 37 años.

En diciembre de 2002, por segundo año consecutivo, un cliente agente libre del Boras sorprendió a su ex equipo al aceptar un arbitraje salarial. Esta vez, fue Greg Maddux quien aceptó la oferta de los Bravos de Atlanta. Boras finalmente negoció un contrato récord de $ 14,75 millones para el lanzador estrella, en ese momento el contrato de un año más grande en la historia del béisbol.

En diciembre de 2003, Boras fue parte de las complejas negociaciones multipartidistas que habrían resultado en el traspaso de Alex Rodríguez de los Texas Rangers a los Boston Red Sox. Boras y Rodríguez ofrecieron aceptar $12 millones en salarios reducidos a cambio de derechos de marketing y el derecho de Rodríguez a ser agente libre después de la temporada 2005. El intercambio finalmente fue cancelado por la MLBPA porque le habría costado a Rodríguez $30 millones en compensación previamente garantizada, sentando un mal precedente (desde la perspectiva del sindicato) con respecto a la renegociación de contratos garantizados.

En febrero de 2004, Boras volvió a negociar un intercambio por Alex Rodríguez , esta vez con éxito de los Texas Rangers a los New York Yankees. Una vez más, debido a la complejidad del contrato de Rodríguez, fueron necesarias varias modificaciones contractuales para que se realizara el intercambio, pero a diferencia del año anterior, ninguno de los cambios sacrificó la compensación previamente garantizada.

Boras representó a los dos mejores prospectos consensuados en el draft de 2004, Stephen Drew y Jered Weaver. Los Padres de San Diego tenían la primera selección del draft y estaban preparados para seleccionar a Drew o Weaver, pero el propietario de los Padres, John Moores, ordenó al equipo que seleccionara a Matt Bush para ahorrar dinero. Drew finalmente recibió un contrato de Grandes Ligas por $5.5 millones de los Diamondbacks de Arizona y fue su campocorto titular desde su debut en las Grandes Ligas en 2006 hasta su intercambio a los Atléticos de Oakland en 2012. Weaver finalmente recibió un bono de $4 millones de los Diamondbacks de Arizona y ganó 16 juegos en 2009.

Después de la temporada 2004, Boras negoció un contrato de cinco años y 55 millones de dólares para que JD Drew jugara con los Dodgers de Los Ángeles. Boras incluyó el derecho a rescindir el contrato después de dos años, que Drew utilizó efectivamente después de la temporada 2006.

A mediados de diciembre de 2004, Boras negoció un contrato de cinco años y 64 millones de dólares para Adrián Beltré con los Marineros de Seattle. Más tarde ese mes, Boras negoció un contrato de cuatro años y $40 millones para que el receptor y capitán del equipo de los Boston Red Sox, Jason Varitek, regresara al equipo.

En enero de 2005, Boras negoció su tercer contrato por más de 100 millones de dólares, esta vez enviando a Carlos Beltrán a los Mets de Nueva York por 119 millones de dólares garantizados durante siete años.

Unos días después, Boras negocia un contrato de cuatro años y 36 millones de dólares para Derek Lowe con los Dodgers de Los Ángeles.

El mes siguiente, Boras negoció otro contrato con un valor potencial superior a 100 millones de dólares, cuando Magglio Ordóñez acordó un contrato de cinco años y 75 millones de dólares con dos años de opción de adquisición que elevan el valor potencial a 105 millones de dólares en siete años. El contrato se complicó por el lenguaje que permitía a los Tigres anular el contrato después de la temporada 2005 si regresaban los problemas anteriores de rodilla de Ordóñez.

También en febrero de 2005, Boras ganó un caso de arbitraje salarial para Kyle Lohse contra los Mellizos de Minnesota. Lohse recibió un aumento de 395.000 dólares a 2,4 millones de dólares.

En diciembre de 2005, Boras negoció un contrato de cuatro años y 52 millones de dólares para que el jardinero central de los Boston Red Sox, Johnny Damon, se uniera a los rivales New York Yankees. Los Medias Rojas no habían logrado mejorar su oferta de 40 millones de dólares, pensando que Boras estaba mintiendo.

También en diciembre de 2005, Boras consiguió un contrato de cinco años y 60 millones de dólares para Kevin Millwood con los Texas Rangers, a pesar del historial de problemas en el brazo de Millwood. El acuerdo dio a los Rangers la capacidad de anular el último año del contrato (2010) si Millwood no cumplía con ciertos totales de entradas. Sin embargo, Millwood alcanzó el umbral requerido en septiembre de 2009.

En febrero de 2006, Boras ganó una audiencia de arbitraje salarial para Kyle Lohse por segundo año consecutivo, derrotando a los Mellizos de Minnesota y valiéndole a Lohse un aumento de 3,95 millones de dólares. Lohse se convirtió en el primer jugador en ganar casos de arbitraje consecutivos desde 1991.

En junio de 2006, el cliente de Boras y ex lanzador estrella de la Universidad de Tennessee, Luke Hochevar, fue seleccionado en primer lugar en el draft por los Kansas City Royals. Hochevar finalmente firmó un contrato de cuatro años en las Grandes Ligas por 5,2 millones de dólares garantizados, con la oportunidad de ganar hasta 7 millones de dólares. El contrato reivindicó el consejo de Boras; A instancias de un agente diferente, Hochevar casi había aceptado una oferta de 2,98 millones de dólares de los Dodgers de Los Ángeles en septiembre anterior. Boras aconsejó a Hochevar que rechazara la oferta.

Después de la temporada 2006, Boras aconsejó a JD Drew que optara por no participar en los últimos tres años y los 33 millones de dólares restantes en su contrato con los Dodgers de Los Ángeles. Luego, Boras negoció un contrato de cinco años y 70 millones de dólares para Drew con los Medias Rojas de Boston. El contrato no se finalizó hasta el 26 de enero de 2007, porque Boras y los Medias Rojas tuvieron que desarrollar un lenguaje contractual especial con respecto a una posible lesión en el hombro de Drew. A Drew le repararon quirúrgicamente el hombro al principio de su carrera.

El 14 de diciembre de 2006, después de semanas de especulaciones, posturas públicas y negociaciones intensamente analizadas, Boras finalizó un contrato de seis años y 52 millones de dólares para que el lanzador superestrella japonés Daisuke Matsuzaka jugara con los Medias Rojas de Boston. Matsuzaka no era agente libre (los Medias Rojas pagaron $51,1 millones adicionales a su equipo japonés por derechos exclusivos de negociación), lo que significa que la única alternativa de Matsuzaka para firmar con los Medias Rojas era regresar a Japón.

Dos semanas después, el 28 de diciembre de 2006, Boras negoció un contrato récord de siete años y 126 millones de dólares con los Gigantes de San Francisco para Barry Zito. El contrato fue el más grande jamás otorgado a un lanzador en la historia del béisbol.

El acuerdo de negociación colectiva de 2007 entre la MLB y la MLBPA impuso como fecha límite el 15 de agosto para que se firmaran las selecciones del draft. Esto fue en respuesta directa a la exitosa estrategia de Boras de aconsejar a selecciones de draft como Jason Varitek, JD Drew, Stephen Drew, Jered Weaver, Luke Hochevar y Max Scherzer que esperaran el mayor tiempo posible para firmar y marcó al menos la tercera vez que se cambiaron las reglas del béisbol por culpa de Boras.

El 13 de agosto de 2007, Boras finalizó un contrato récord de 7,3 millones de dólares con los Tigres de Detroit para la selección número 27 del draft, Rick Porcello. El contrato de cuatro años de Grandes Ligas, que podría terminar pagándole a Porcello más de $10 millones, fue el contrato más grande jamás otorgado a un jugador de secundaria.

El 28 de octubre de 2007, Boras y el tercera base de los Yankees de Nueva York, Alex Rodríguez, ejercieron el derecho de optar por no participar en el contrato original de 10 años y 252 millones de dólares de Rodríguez, quedando tres años y 72 millones de dólares. Boras y Rodríguez fueron criticados por el momento de la decisión, que se filtró durante el Juego 4 de la Serie Mundial de 2007. Rodríguez se reunió con funcionarios de los Yankees en Miami, y luego Rodríguez ordenó a Boras que finalizara un contrato récord de 10 años y 275 millones de dólares. Boras y los Yankees luego crearon una serie de bonos de marketing únicos que le pagarán a Rodríguez $30 millones adicionales por igualar y superar a Willie Mays, Babe Ruth, Hank Aaron y Barry Bonds en la lista de jonrones de todos los tiempos. La exclusión voluntaria y las negociaciones de alto perfil tensaron la relación de Boras y Rodríguez, y Rodríguez contrató al manager de Madonna para que fuera su representante de marketing, pero Boras mantuvo su papel como agente de béisbol de Rodríguez y desde entonces ha informado que su relación está “reparada”.

En diciembre de 2007, Boras negoció un contrato de dos años y 36,2 millones de dólares para Andruw Jones con los Dodgers de Los Ángeles , convirtiendo a Jones en el quinto jugador mejor pagado de las ligas mayores a pesar de un promedio de bateo de .222 durante la temporada de 2007. Después de una mala temporada de 2008, Boras negoció la liberación de Jones de los Dodgers en enero de 2009 a cambio de aplazar el dinero restante adeudado en el contrato. Jones luego firmó un contrato de ligas menores con los Texas Rangers.

El 31 de julio de 2008, Boras negoció los años de opción en el contrato de Manny Ramírez con los Medias Rojas de Boston como parte del canje de Ramírez a los Dodgers de Los Ángeles , convirtiendo a Ramírez en agente libre después de la temporada 2008, dos años antes.

El 15 de agosto de 2008, las negociaciones entre Boras y los Piratas de Pittsburgh con respecto a la segunda selección general del draft, Pedro Álvarez, llegaron hasta (y más allá) la fecha límite de medianoche para que se firmaran las selecciones del draft. La MLB extendió unilateralmente el plazo y Boras y la MLBPA presentaron una queja. Después de semanas de disputas legales, Álvarez firmó un contrato de Grandes Ligas por 6,35 millones de dólares.

En diciembre de 2008, Boras negoció un contrato de ocho años y 180 millones de dólares para Mark Teixeira con los Yankees de Nueva York , convirtiendo a Teixeira en el primera base mejor pagado en la historia del béisbol y el tercer jugador mejor pagado de todo el béisbol, sólo detrás de Alex Rodríguez y Derek Jeter.

En enero de 2009, negoció un contrato de cuatro años y 60 millones de dólares con los Bravos de Atlanta para Derek Lowe y un contrato de tres años y 36 millones de dólares con los Mets de Nueva York para Óliver Pérez.

En febrero de 2009, Boras consiguió un contrato de dos años y 45 millones de dólares para Manny Ramírez con los Dodgers de Los Ángeles.

En agosto de 2009, Boras negoció el contrato más grande en la historia del draft para la primera selección general Stephen Strasburg, un contrato de Grandes Ligas de 15,1 millones de dólares con los Nacionales de Washington.

Varios otros clientes de Boras también firmaron acuerdos récord después del draft de 2009, incluido el bono por firmar de $6,25 millones de Donavan Tate con los Padres de San Diego (el mayor jamás otorgado a un jugador de secundaria), el bono por firmar de $4,7 millones de Jacob Turner con los Detroit Tigers (el bono más grande jamás otorgado a un lanzador de escuela secundaria, parte de un contrato de Grandes Ligas que podría pagarle a Turner $4 millones adicionales) y el bono por firmar de $6 millones de Dustin Ackley, segunda selección general (empatado como el bono inicial más grande de la historia, parte de un contrato de Grandes Ligas por valor de hasta 10 millones de dólares con 7,5 millones garantizados).

En enero de 2010, Boras negoció un contrato de siete años y 120 millones de dólares con los St. Louis Cardinals para Matt Holliday, el contrato más grande en la historia del equipo.

En agosto de 2010, Boras negoció un contrato récord de cinco años y 9,9 millones de dólares para la selección general número uno del draft, Bryce Harper, de 17 años, con los Nacionales de Washington. Fue el segundo año consecutivo que Boras y los Nacionales colaboraron en un contrato récord para la primera selección general del draft. El contrato de Harper estableció un nuevo estándar para los jugadores de posición en el draft, rompiendo el récord anterior que ostentaba el acuerdo de Boras por Mark Teixeira en 2001. Al igual que su colega cliente de Boras, Landon Powell, en 2000, Harper obtuvo su GED (en español Prueba de Desarrollo Educativo General) temprano para poder entrar en el borrador antes de lo que hubiera sido posible de otro modo.

Harper lideró una serie de clientes de Boras que firmaron contratos de alto perfil en la parte superior del draft, incluida la selección general número 3 Manny Machado, la selección general 4 Christian Colon, la selección general 7 Matt Harvey, la selección general 24 Gary Brown y Anthony Ranaudo, selección de ronda de los Medias Rojas que fue considerado el mejor lanzador universitario del país de cara a la temporada 2010.

En noviembre de 2010, el New York Times publicó un artículo sobre los préstamos que la firma de Boras hizo a un cliente dominicano, Edward Salcedo, durante un período de varios años. Boras desestimó los préstamos de Salcedo como un “no problema” que cumplía con las reglas de la MLBPA. El propio Salcedo también cuestionó el informe del Times. Un análisis posterior realizado por la prensa de béisbol apoyó la posición de Boras, lo que llevó al menos a un comentarista destacado a cuestionar la agenda subyacente a los informes del Times.

El 5 de diciembre de 2010, Boras negoció un contrato de siete años y 126 millones de dólares para Jayson Werth con los Nacionales de Washington, sólo tres meses después de que Werth lo contratara. El contrato empató en el tercer lugar más grande en la historia del béisbol para un jardinero, solo detrás del contrato de Manny Ramírez con los Medias Rojas de Boston y el contrato de Alfonso Soriano con los Cachorros de Chicago.

Boras domina el mercado de 2010 a 2020: Sus contratos millonarios en una semana frenética

El 3 de enero de 2011, Boras finalizó un contrato de siete años y 80 millones de dólares para Carlos González con los Rockies de Colorado. González ganó el Guante de Oro y el Bate de Plata en 2010, su primera temporada completa en las ligas mayores.

Dos días después, el 5 de enero, Boras terminó las negociaciones sobre un contrato de seis años y $96 millones para Adrián Beltré con los Texas Rangers, el segundo contrato importante de agente libre en la carrera de Beltré. Beltré firmó previamente por cinco años y $64 millones con los Marineros, comenzando con la temporada 2005. Después de que ese contrato terminara con un año de lesión para Beltré, Boras negoció un contrato de un año y $10 millones con los Medias Rojas de Boston para 2010 que incluía una opción de jugador para 2011. Boras recomendó que Beltré tomara a corto plazo un acuerdo a largo plazo, calificándolo de “contrato almohada” que le dio a Beltré un aterrizaje suave mientras recuperaba su valor de mercado. La inclusión de Boras de una opción de jugador le permitió a Beltré jugar sin temor a lesionarse (lo que Boras llamó un “escenario de calamidad”), ya que en el peor de los casos Beltré podría ejercer la opción y garantizarse $5 millones para 2011. Beltré demostró que no necesitar el seguro, ya que fue un All-Star de Boston y terminó noveno en la votación del Jugador Más Valioso de la Liga Americana. Después de la temporada, Beltré declinó la opción, que se había duplicado a $10 millones una vez que alcanzó 640 apariciones en el plato. Beltré y Boras luego aprovecharon la temporada de rebote de Beltré para un año adicional y $32 millones más de los Rangers de lo que Beltré recibió de los Marineros en 2004, a pesar de que Beltré entró en el contrato de los Rangers seis años antes.

El 15 de enero, Boras completó un contrato de tres años y $35 millones para que Rafael Soriano lanzara con los Yankees de Nueva York. El acuerdo se destaca por el derecho de Soriano a optar por rescindir el contrato después de cada temporada, dándole efectivamente a Soriano el poder de dejar a los Yankees y buscar un contrato más grande en otro lugar sin sacrificar el valor total garantizado en caso de sufrir una lesión o un mal desempeño. Soriano usaría esto para optar por no participar después de la temporada 2012.

El 18 de enero, Boras negoció un acuerdo de arbitraje de un año para Prince Fielder con los Cerveceros de Milwaukee que le pagará 15,5 millones de dólares en 2011, su último año de elegibilidad para el arbitraje. El acuerdo fue el contrato de arbitraje de una sola temporada más grande en la historia de las Grandes Ligas, un 24% más grande que el récord anterior de $ 12,5 millones, negociado por Boras para Mark Teixeira en 2008. También convirtió a Fielder en el jugador mejor pagado en la historia de los Cerveceros.

Boras y su firma negociaron aproximadamente 444,5 millones de dólares en contratos durante la temporada baja 2010-2011, más de 120 millones de dólares más que cualquier otra firma.

El 7 de marzo de 2011, el ex jugador de béisbol de la Universidad de Kentucky, James Paxton, firmó con los Marineros de Seattle por 942.500 dólares. Paxton había demandado previamente a Kentucky por la demanda de la NCAA (a través de la escuela) de que revelara el contenido de sus conversaciones con Boras, un abogado. El problema surgió porque el presidente de los Toronto Blue Jays, Paul Beeston, sugirió en una entrevista con los medios que se había comunicado con Boras con respecto a Paxton. Paxton se negó a someterse a la entrevista solicitada por la NCAA, citando las protecciones del debido proceso en el código de conducta estudiantil del Reino Unido. Bajo la amenaza de la NCAA, la escuela se negó a permitir que Paxton jugara. Paxton había rechazado previamente aproximadamente $ 874.000 de los Azulejos antes de firmar con los Marineros.

El 6 de junio de 2011, Gerrit Cole fue seleccionado por los Piratas de Pittsburgh con la primera selección general del draft, marcando el tercer año consecutivo que un jugador asesorado por Boras fue seleccionado en primer lugar (Stephen Strasburg fue seleccionado #1 en 2009, seguido por Bryce Harper en 2010.) El 15 de agosto, Boras negoció un bono récord de todos los tiempos de $8 millones para Cole, superando los $7,5 millones que Boras negoció para Strasburg en 2009.

También el 15 de agosto de 2011, Boras negoció un contrato récord para Bubba Starling, un fenómeno de la escuela secundaria con una beca de fútbol para la Universidad de Nebraska, quien fue seleccionado quinto en la general por los Kansas City Royals. Starling recibió un bono por firmar de $ 7,5 millones, el segundo más grande en la historia del draft (solo detrás del bono que Boras negoció para Cole, y empatado con el bono que Boras negoció para Strasburg). El bono de Starling también fue el más grande jamás para un jugador de secundaria (superando el bono de $ 6,5 millones que Boras negoció para Tate en 2009), y el más grande jamás para un jugador de secundaria (superando a Tate y Harper). Su contrato también representó el dinero más garantizado jamás otorgado a un jugador de secundaria (superando a Porcello).

Boras también negoció un contrato de cuatro años con las Grandes Ligas por un valor garantizado de 7,2 millones de dólares para Anthony Rendon, ganador del Trofeo Dick Howser en 2010 (“el Trofeo Heisman del béisbol universitario”) como el mejor jugador del país, que fue seleccionado sexto en la general por los Nacionales de Washington.

El cliente de Boras, Josh Bell, recibió un bono por firmar récord de 5 millones de dólares con los Piratas, que lo habían seleccionado en la segunda ronda. El bono fue de más de $ 1,5 millones más de lo que cualquier otro jugador había recibido fuera de la primera ronda. Con los acuerdos para Cole y Bell, Boras negoció más con los Piratas en 2011 que cualquier otro equipo había gastado en todo su draft (más de 50 rondas).

Finalmente, Boras negoció bonos de $3 millones para Brian Goodwin de los Nacionales de Washington y Austin Hedges de los Padres de San Diego, cada uno empatado en el tercer bono más alto en la historia del draft fuera de la primera ronda, y negoció un bono mayor para Alex Meyer ($2 millones) de los Nacionales que otros cuatro lanzadores universitarios seleccionados antes que Meyer en el draft de 2011.

El 24 de enero de 2012, Boras consiguió un contrato de nueve años y 214 millones de dólares para Prince Fielder con los Tigres de Detroit, el cuarto contrato más grande jamás realizado para un jugador de béisbol. El acuerdo sorprendió a muchos en la industria por su duración, su tamaño y la identidad del equipo firmante, ya que parecía que Boras podría verse atrapado por un mercado tibio para Fielder. Con el acuerdo de Fielder, Boras se convirtió en responsable de tres de los cuatro acuerdos de más de $200 millones en la historia del juego (los otros dos fueron los acuerdos de Alex Rodríguez con los Texas Rangers y New York Yanquis).

En junio, Boras asesoró a cinco selecciones de primera ronda: Albert Almora, Mark Appel, Addison Russell, Corey Seager y Deven Marrero.

Boras negoció un bono de $3,900,000 para Almora de los Cachorros de Chicago como sexta selección general. El trato fue $650,000 por encima del “valor de tragamonedas” recomendado.

Los expertos clasificaron a Appel como el mejor prospecto disponible en el draft. Sin embargo, los Astros de Houston seleccionaron a Carlos Correa en primer lugar en general y lo firmaron con un contrato por $2.4 millones por debajo de su “valor de puesto”.

Los ahorros de los Astros al contratar a Correa y otros jugadores por debajo de sus valores de ranura terminaron yendo a los asesores de Boras, Lance McCullers Jr. y Rio Ruiz McCullers fue la selección suplementaria de primera ronda de los Astros y recibió un bono de $2.5 millones, o $1.24 millones por encima del “valor del puesto”. Ruiz fue la selección de cuarta ronda de los Astros y recibió un bono de $1,85 millones o $1,5 millones por encima del “valor del puesto”.

Los Piratas seleccionaron a Appel octavo en la general. Appel decidió regresar a la escuela en lugar de firmar por el “valor de espacio” de la octava selección de $ 2,9 millones. Luego, los Astros seleccionaron a Appel en primer lugar en el draft de 2013, y firmó con Houston por $6.35 millones.

Los Atléticos de Oakland seleccionaron a Russell en el puesto 11 y firmó por $2,625 millones. Los Dodgers de Los Ángeles seleccionaron a Seager en el puesto 18 y firmó por 2,35 millones de dólares, 400.000 dólares por encima del “valor de la ranura”. Los Medias Rojas de Boston seleccionaron a Marrero en el puesto 24 y firmó por 2,05 millones de dólares, 300.000 dólares por encima del “valor del puesto”. De las cinco selecciones de primera ronda que recibieron por encima de su “valor de espacio” en 2012, tres de los cinco fueron asesorados por Boras.

El 10 de diciembre, Boras completó un contrato de seis años y 36 millones de dólares para Hyun-Jin Ryu con los Dodgers de Los Ángeles. Ryu había estado lanzando para los Hanwha Eagles en Corea, y los Dodgers pagaron 25,7 millones de dólares por el derecho exclusivo de contratarlo. El contrato de Ryu también contiene bonos por entradas por valor de hasta 1 millón de dólares por año, y otras escalas salariales. Ryu también puede optar por rescindir el contrato si los Dodgers lo cambian, o después de la temporada 2017 si ha alcanzado las 750 entradas lanzadas en su carrera.

En febrero, Boras negoció un contrato de cuatro años y 48 millones de dólares para Michael Bourn con los Indios de Cleveland. En marzo, Boras consiguió un contrato de tres años y 33 millones de dólares para Kyle Lohse de los Cerveceros de Milwaukee. Ambos jugadores estaban sujetos a compensación por selección de draft bajo nuevas reglas que Boras descartó como “corruptas” porque no “recompensan el desempeño”.

En marzo, Boras consiguió una extensión de ocho años y 120 millones de dólares para Elvis Andrus con los Texas Rangers. El contrato cubría las temporadas 2013-2022. De lo contrario, Andrus habría sido agente libre después de la temporada 2014. Tanto el gerente general de los Rangers, Jon Daniels, como Boras calificaron el contrato como “inusual”. Contenía una opción de adquisición de derechos que podría elevar el valor a 135 millones de dólares en nueve años. También le permitió a Andrus optar por no participar después de las temporadas 2018 y 2019, cuando tendrá 29 o 30 años. Andrus también recibió protección no comercial y bonificaciones por valor de hasta 800.000 dólares al año.

En junio, Boras aconsejó a cuatro selecciones de primera ronda: Mark Appel, Kris Bryant, Sean Manaea y Michael Lorenzen.

Boras negoció un bono de $6,35 millones para Appel como la primera selección de los Astros. Eso duplicó con creces lo que Appel rechazó de los Piratas el año anterior.

Boras también negoció el bono más grande de cualquier jugador en el draft ($6,708.400) para Bryant, seleccionado #2 por los Cachorros.

Los Reales seleccionaron a Manaea en el puesto 34 global, sabiendo que necesitaba una cirugía de cadera antes de poder jugar nuevamente. Boras negoció un bono de 3,55 millones de dólares, casi 2 millones de dólares por encima del “valor del espacio”.

Boras negoció un bono de 1,5 millones de dólares para Lorenzen de los Rojos como la selección número 38, aproximadamente 30.000 dólares por encima del “valor del puesto”.

En julio, Boras negoció un bono de 1,625 millones de dólares con los Cachorros de Chicago para Jen-Ho Tseng , un lanzador taiwanés de 18 años que lanzó en el Clásico Mundial de Béisbol de 2013.

También en julio, el rapero y agente deportivo novato Jay-Z mencionó a Boras en una canción de su nuevo álbum, haciendo referencia a la decisión de Robinson Canó de elegir a Jay-Z en lugar de Boras y acusando a Boras de estar “demasiado bebé”. Boras se negó a responder y, en cambio, dijo a los medios que prefería la música de su antiguo cliente Bernie Williams.

El 3 de diciembre, Boras negoció un contrato de siete años y 153 millones de dólares para que el jardinero central de los Medias Rojas, Jacoby Ellsbury, se uniera a los rivales Yankees de Nueva York . Un año de opción podría elevar el valor total a 169 millones de dólares en ocho años. Los Medias Rojas habían ofrecido a Ellsbury un contrato de $100 millones por debajo del mercado y los Yankees los superaron en una oferta similar al acuerdo de Damon de 2005. Ambos eran jardineros de primer nivel representados por Boras, recién salidos de un campeonato con Boston. Los principales medios de comunicación describieron el acuerdo como un “monstruo” y “derretimiento de cerebros”.

El 21 de diciembre, Boras completó un contrato de siete años para el agente libre Shin-Soo Choo con los Texas Rangers. El contrato garantizaba a Choo 130 millones de dólares. Al entrar en la temporada baja, los gerentes generales de la MLB sugirieron en los medios que el valor de Choo era mucho menor. Citaron el contrato de cuatro años y 48 millones de dólares de Michael Bourn, o el contrato de cinco años y 75 millones de dólares de BJ Upton como barómetro adecuado para Choo. En cambio, Choo se convirtió en el primer jugador sin una aparición en el Juego de Estrellas en firmar un contrato por valor de 100 millones de dólares o más.

En 2014, dos clientes agentes libres de Boras, Stephen Drew y Kendrys Morales, no firmaron hasta finales de mayo y principios de junio respectivamente. Ambos jugadores estaban sujetos a una compensación por selección de draft según las reglas de la MLB, lo que frenó su mercado. Boras criticó las reglas de compensación, mientras que la MLBPA inició una investigación sobre la conducta del equipo. Las reglas, que Boras descartó como “corruptas” el invierno anterior, también perjudicaron el mercado de jugadores que Boras no representó, como Nelson Cruz, Ubaldo Jiménez y Ervin Santana. Los tres firmaron acuerdos por un año antes del inicio de la temporada regular de 2014. Eso significó que los tres estuvieron nuevamente expuestos a las reglas de compensación de selecciones del draft después de la temporada 2014. Al esperar para firmar, Drew y Morales evitaron cualquier compensación por selección de draft después de la temporada 2014.

En junio, los equipos seleccionaron a cinco clientes de Boras en la primera ronda del draft: Carlos Rodon, Alex Jackson, Michael Conforto, Erick Fedde y Matt Chapman.

Boras negoció el bono más grande de cualquier jugador en el draft para Rodón, $6.582 millones para la selección número 3 de los Medias Blancas de Chicago. El bono de Rodón también estuvo $860,500 por encima del “valor de la ranura” recomendado por MLB. A modo de comparación, los jugadores seleccionados #2 y #4 aceptaron bonos de $821,800 y $1,496,200 por debajo del “valor de la tragamonedas”.

Boras también negoció acuerdos para Jackson, Conforto, Fedde y Chapman. Jackson recibió un bono de $4,200,000 por firmar con los Marineros como la selección número 6, $624,100 por encima del “valor del espacio”. Conforto recibió $2,970,800 (exactamente “valor del espacio”) de los Mets en el puesto 10. Fedde, quien se sometió a una cirugía Tommy John pocos días antes del draft, recibió $2,511,100 ($365,500 por encima del valor del puesto) de los Nacionales en el puesto 18. Chapman recibió $ 1,750,000 de los Atléticos de Oakland en el puesto 25.

El 19 de enero de 2015, Boras negoció un contrato de 7 años y 210 millones de dólares con los Nacionales de Washington para el agente libre Max Scherzer, quien rechazó al menos 144 millones de dólares de los Tigres de Detroit antes de la temporada 2014. Boras ayudó a Scherzer a conseguir un seguro contra una lesión sufrida antes de la agencia libre.

El 28 de febrero de 2019, Boras negoció lo que en ese momento (hasta que la extensión del contrato de Mike Trout batió el récord 19 días después) un contrato récord de la MLB de 13 años y $330 millones con los Filis de Filadelfia por Bryce Harpe. Este contrato no solo es significativo por lo que en ese momento era un dinero récord, sino también por la inclusión de una cláusula de no intercambio y cláusulas de no salida, lo que significa que Harper jugará para los Filis hasta 2031.

El 2 de diciembre de 2019, el tercera base Mike Moustakas firmó un contrato de 4 años y 64 millones de dólares con los Rojos de Cincinnati.

El lunes 9 de diciembre de 2019, Boras negoció lo que en ese momento era el contrato más grande para un lanzador tanto en valor total como en valor promedio anual de $245 millones durante 7 años con los Nacionales de Washington para el agente libre Stephen Strasburg. El contrato superó el contrato de 217 millones de dólares de David Price en valor total y el contrato de 31,5 millones de dólares por año de Zack Greinke en valor anual promedio. El contrato tenía una cláusula completa de no intercambio y 80 millones de dólares en pagos diferidos que debían pagarse hasta 2029.

Solo un día después, el 10 de diciembre de 2019, Boras volvió a establecer récords cuando consiguió al agente libre Gerrit Cole un contrato con los Yankees de Nueva York por valor de 324 millones de dólares durante 9 años. Este contrato se convirtió en el más grande jamás otorgado a un lanzador en términos de salario total y valor promedio anual, de $36 millones, superando a Stephen Strasburg, así como el cuarto contrato más grande en la historia de la MLB. El contrato incluye una cláusula completa de no intercambio, así como una opción de jugador después de la temporada 2025.

Justo un día después de eso, el 11 de diciembre, Boras firmó al tercera base agente libre Anthony Rendon con un contrato de 7 años y $245 millones con los Angelinos de Los Ángeles. Con la firma, Boras había firmado con sus clientes contratos por 814 millones de dólares en sólo tres días.

El 21 de diciembre, el lanzador abridor Dallas Keuchel firmó con los White Sox por 3 años y 55,5 millones de dólares.

El lanzador abridor zurdo coreano Hyun-jin Ryu firmó un contrato de 4 años y $80 millones con los Toronto Blue Jays el 27 de diciembre de 2019. Con la firma, los clientes de Boras han firmado contratos por un total de más de $1 mil millones ($1,013,500,000) en tres semanas para el mes de diciembre.

Bajo la lupa: contratos estelares y opciones estratégicas desde 2021

El 7 de febrero de 2021, Albert Almora Jr. firmó un contrato de 1 año y 1,25 millones de dólares con los Mets de Nueva York.

El 18 de febrero de 2021, Trevor Rosenthal firmó un contrato de 1 año y 11 millones de dólares con los Oakland Athletics.

El 12 de febrero de 2021, Jake Arrieta firmó un contrato de 1 año y $6 millones con los Cachorros de Chicago.

El 13 de febrero de 2021, James Paxton firmó un contrato de 1 año y 8,5 millones de dólares con los Marineros de Seattle.

El 8 de marzo de 2021, Jackie Bradley Jr. firmó un contrato de 2 años y 24 millones de dólares con los Cerveceros de Milwaukee.

El 24 de marzo de 2021, Lance McCullers firmó una extensión de contrato por 4 años y 84 millones de dólares con los Astros de Houston.

El 28 de noviembre de 2021, Marcus Semien acordó un contrato de 7 años y 175 millones de dólares con los Texas Rangers.

El 29 de noviembre de 2021, Max Scherzer acordó un contrato de 3 años y 130 millones de dólares con los Mets de Nueva York con opción de rescisión después de 2023.

El 29 de noviembre de 2021, Corey Seager acordó un contrato de 10 años y 325 millones de dólares con los Texas Rangers.

El 30 de noviembre de 2021, James Paxton acordó un contrato de 1 año y $ 10 millones con los Medias Rojas de Boston.

El 11 de marzo de 2022, Carlos Rodón acordó un contrato de 2 años y 44 millones de dólares con los Gigantes de San Francisco con opción de rescisión después de 2022.

El 12 de marzo de 2022, Yusei Kikuchi acordó un contrato de 3 años y 36 millones de dólares con los Toronto Blue Jays.

El 12 de marzo de 2022, José Iglesias acordó un contrato de 1 año y $5 millones con los Colorado Rockies.

El 13 de marzo de 2022, Ian Kennedy acordó un contrato de 1 año y 4,75 millones de dólares con los Diamondbacks de Arizona.

El 16 de marzo de 2022, Kris Bryant acordó un contrato de 7 años y 182 millones de dólares con los Rockies de Colorado.

El 18 de marzo de 2022, Carlos Correa acordó un contrato de 3 años y 105,3 millones de dólares con los Mellizos de Minnesota con opciones de exclusión voluntaria después de 2022 y 2023.

El 6 de diciembre de 2022, Josh Bell acordó un contrato de 2 años y 33 millones de dólares con los Cleveland Guardians con opción de exclusión voluntaria después de 2023.

El 6 de diciembre de 2022, Cody Bellinger acordó un contrato de 1 año y 17,5 millones de dólares con los Cachorros de Chicago.

El 6 de diciembre de 2022, Taijuan Walker acordó un contrato de 4 años y 72 millones de dólares con los Filis de Filadelfia.

El 7 de diciembre de 2022, Masataka Yoshida acordó un contrato de 4 años y 90 millones de dólares con los Boston Red Sox. La tarifa de publicación de Yoshida fue de 15,4 millones de dólares.

El 7 de diciembre de 2022, Xander Bogaerts acordó un contrato de 11 años y 280 millones de dólares con los Padres de San Diego.

El 8 de diciembre de 2022, Brandon Nimmo acordó un contrato de 8 años y 162 millones de dólares con los Mets de Nueva York.

El 11 de diciembre de 2022, Sean Manaea acordó un contrato de 2 años y 25 millones de dólares con los Gigantes de San Francisco con opción de rescisión después de 2023.

El 15 de diciembre de 2022, Carlos Rodón acordó un contrato de 6 años y 162 millones de dólares con los Yankees de Nueva York.

El 16 de diciembre de 2022, Joey Gallo acordó un contrato de 1 año y 11 millones de dólares con los Mellizos de Minnesota.

El 17 de diciembre de 2022, Austin Hedges acordó un contrato de 1 año y 5 millones de dólares con los Piratas de Pittsburgh.

El 23 de diciembre de 2022, Michael Conforto acordó un contrato de 2 años y 36 millones de dólares con los Gigantes de San Francisco con opción de rescisión después de 2023.

El 10 de enero, Carlos Correa acordó un contrato de seis años y 200 millones de dólares con los Mellizos de Minnesota.

El 12 de diciembre, Jung-hoo Lee acordó un contrato de seis años y $113 millones con los Gigantes de San Francisco con opción de no participar después de 2027. La tarifa de publicación de Lee fue de $18,825 millones.

El 30 de diciembre, Frankie Montas acordó un contrato de un año y 16 millones de dólares con los Rojos de Cincinnati.

El 7 de enero, Sean Manaea acordó un contrato de dos años y 28 millones de dólares con los Mets de Nueva York con opción de rescisión después de 2024.

El 23 de enero, Joey Gallo acordó un contrato de un año y $5 millones con los Nacionales de Washington.

El 23 de enero, Rhys Hoskins acordó un contrato de dos años y 34 millones de dólares con los Cerveceros de Milwaukee con opción de rescisión después de 2024.

El 25 de febrero, Cody Bellinger acordó un contrato de tres años y 80 millones de dólares con los Cachorros de Chicago con opciones de rescisión después de 2024 y 2025.

Hay que sembrar el béisbol para cosechar su expansión: Dinero Vs Competitividad | Abel Flores

“Lo que siembres hoy, lo cosecharás mañana”, Og Mandino. “La cosecha siempre es proporcional a la siembra”, John C. Maxwell. “Sembramos para cosechar, no solo para esperar”, Matshona Dhliwayo. “No cosechamos lo que queremos, sino lo que hemos sembrado”, proverbio japonés. “Cosechamos lo que sembramos, pero a veces la cosecha tarda en llegar”, Zig Ziglar.

Columna Amantes del Béisbol

DENVER, Colorado – En su glorioso siglo que abarcó desde 1850 hasta 1950, el béisbol reinaba como el indiscutible rey de los deportes en Estados Unidos. Los niños, inspirados por héroes del diamante, soñaban con emular a sus peloteros favoritos y hasta dormían con una pelota bajo la almohada. Los mejores atletas y estrategas del país se encontraban dentro de este apasionante deporte: el béisbol era el absoluto deporte rey, pero su debilidad fue que no tenía rivales en la insdustria. Sin rival no hay competitividad y no te obligas a mejorar.

Sin embargo, el panorama cambió en las décadas subsiguientes. El periodo entre 1950 y 1970 marcó una transición en la que sucedieron eventos significativos, aunque no todos influyeron directamente en el béisbol, pero más adelante mencionaremos estos 20 años de transición. Toda transición es un momento clave. De hecho, las dificultades geopolíticas y económicas que vivimos hoy en este mundo globalizado son el resultado de vivir una difícil transición no solo de época sino de era. En otro contexto les escribiría de esto, pero por ahora nos enfocamos en la pelota.

Fue a partir de la década de 1970 que la industria deportiva estadounidense se volvió más dinámica y competitiva con la expansión y evolución de deportes como el fútbol americano y el baloncesto. Sus respectivas industrias y entes reguladores -y hasta monopólicos- como la NFL y NBA se erigieron como competidores al béisbol utilizando estrategias novedosas para la época en EEUU como la integración racial, la televisión a color y el mercadeo deportivo. La NFL y NBA le dieron color y sabor a sus disciplinas y fanáticos; entonces los patrocinantes llegaron como nunca antes.

La competencia no solo se libraba en el terreno de juego profesional, sino también en el corazón de la juventud y en los juegos callejeros. Mientras la NFL lograba unir a la población estadounidense blanca y negra, el baloncesto se consolidaba mayoritariamente entre la población afroamericana. El béisbol, por su parte, mantenía su arraigo tradicional entre blancos y -posteriormente- con latinos.

La falla en la comercialización y práctica del béisbol se hizo evidente en las escuelas de EEUU, donde la NFL y la NBA invirtieron en infraestructura deportiva con uniformes, patrocinio de torneos escolares, desarrollo justo y organizado del Draft colegial a nivel nacional (hay que ver las dimensiones de esto antes del Internet) y muy importante: capacitación y profesionalización de entrenadores y gerentes a todo nivel (amateur, universitario y profesional). La NFL y NBA tienen más de 40 años haciendo esto: sembrando sus deportes. ¿Y la MLB? O nos reimos o lloramos.

Es simple lógica: si un niño juega mi deporte será mi futuro fanático y eventualmente gastará su dinero en mi industria. Cada dólar que la NBA y NFL invierten lo reciben a futuro: son inversiones a largo plazo. Realmente aunque suene duro es una inversión más que una buena obra social. “La cruda verdad”, dicen.

Todos los colegios en Estados Unidos cuentan con canchas de baloncesto (por el factor del invierno) y la mayoría disponen de campos de fútbol americano (que se puede jugar en invierno), incluso para la práctica del fútbol soccer hay una considerable infraestructura escolar. Mientras que las canchas de béisbol son escasas en colegios y universidades. Aunque quizás no es un dato objetivo, yo diría que me da la impresión que tan solo una de diez escuelas en EEUU tiene un diamante de béisbol. Y la mayoría de las que si tienen canchas de béisbol están en suburbios y zonas rurales donde predomina la población blanca.

El béisbol como salvación social

En latinoaméica el béisbol es un deporte que anima a los niños y adolescentes -en su mayoría de familias humildes- a practicarlo para así poder sacar a su gente y hasta su barrio de la pobreza. ¿Ustedes creen que en EEUU no hay problemas sociales? Muchísimos, más de los que una persona que no vive aquí podría imaginar. Entonces, el béisbol en EEUU también debe ser un camino de superación personal y social.

Entre 1850 y 1950, las calles en EEUU no conocían tanto el flagelo de las drogas y las sociedades eran notablemente más sanas. Sin embargo, en la actualidad y desde la década del 70′ con el “boom hippie”, el talento de potenciales atletas se empezó a perder debido a la presencia de drogas y el aumento de los problemas sociales con más familias disfuncionales, bandas callejeras y uso ilegal de menores de edad con armas de fuego en los colegios. ¿Ustedes creen que los lamentables y sorprendentes tiroteos en los colegios son fortuitos? ¡Por favor!

Este entorno aleja del béisbol a potenciales super atletas, quienes a pesar de contar con el talento y la capacidad atlética no entran en la rueda de la industria porque son marginados por un deficiente programa de inserción en el béisbol.

No es difícil concluir que en la NBA y NFL hay dirigentes muchísimo más capacitados e inteligentes que en la retrógrada MLB. Antes de 1950 los Jordan, Mahomes, LeBron, Tiger Woods y pare usted de contar solo jugaban béisbol, pero después de los 70′ ya los atletas deciden entre una variedad deportiva donde el béisbol parte con desventajas. Simple: “lo que fue ya no lo es”, uno de los pilares de la historia universal.

Entonces, este sombrío panorama real para el béisbol no solo se limita a los problemas sociales en EEUU, sino que también se ve reflejado en la elección de muchos atletas que, por gusto o facilidad, optan por otros deportes en lugar del béisbol desde muy temprana edad (mejor paga profesional incluso).

La falta de inversión en infraestructuras escolares para la práctica del béisbol juega un papel crucial en este declive desde 1970, ya que los jóvenes encuentran menos accesibilidad y oportunidades para involucrarse en el béisbol.

¿Saben cuál era el principal problema del fútbol americano antes de 1970?

Que jugar este deporte era muy costoso por las indumentarias, cascos, hombreras, protectores bucales y genitales etc… ¿Qué hizo la NFL? Donar todas las indumentarias a los colegios y universidades. Resultado: el Super Bowl es el fenómeno deportivo estadounidense más importante y visto del mundo. Ya a la Serie Mundial hasta la critican porque no tiene nada de mundial sino de nacional.

¿En serio en la MLB no pueden ver esto? ¿Por qué no pueden negociar con sus patrocinantes donación masiva de bates y guantes en los colegios de sectores más humildes, que son generalmente de sectores afroamericanos? Quienes dirigieron el béisbol en los último 50 años o son imbéciles o racistas, lo cual al final es lo mismo. Gracias a Dios creo que la tendencia está cambiando.

Es imperativo que la MLB y las autoridades deportivas estadounidenses tomen medidas para revertir esta tendencia insana y de segregación deportiva. Sembrar el béisbol en todas las escuelas, ofreciendo instalaciones y programas que fomenten su práctica, es esencial para cosechar una nueva generación de fanáticos y jugadores. Todos ganamos: dueños, medios, fanáticos y peloteros. Es tan simple como hacer la torta más grande para el provecho de todos.

El nuevo videojuego MLB The Show 2024 el cual en su Modo Historia tendrá como protagonista al gran Capitán de los NY Yankees Dereck Jeter (el más o menos blanco entre los negros y negro entre los blancos, el que lea entienda) y a Marcenia Lyle “Toni” Stone Alberga (1921-1996) quien fuera la primera mujer negra que jugó junto a hombres en un equipo de béisbol profesional; va en busca de reconquistar a los afroamericanos con el béisbol. Los negros le han dado mucho a EEUU y al deporte estadounidense y mundial. Los queremos y necesitamos de vuelta para llevar al béisbol a su condición original: ser el rey de los deportes.

La pasión por el juego debe ser cultivada desde temprana edad, asegurando que los niños vean al béisbol como más que un deporte; lo vean como una tradición que conecta generaciones, culturas, razas y etnias. La FIFA y el balompié son lo que son porque entendieron esto hace ya un siglo.

La MLB tiene el desafío y la responsabilidad de reinventarse en este cambiante panorama deportivo, adaptándose a las preferencias y necesidades de la juventud actual. Sembrar el béisbol en las mentes y corazones de los niños significa asegurar su expansión y relevancia en el futuro, asegurando que el amor por el juego perdure.

Repito: Muy importante también es y será llevar el béisbol a los sectores más vulnerables de la sociedad estadounidense que son -en su mayoría- sectores de poblaciones negras. La NFL y la NBA lo hicieron y vaya que les ha ido bien.

La incógnita de los años 1950-1970 y el “Poder Negro

Usted se debe estar preguntando que en el béisbol de Grandes Ligas si ha habido grandes exponentes afroamericanos en los 70′, 80′ y 90′ como Frank Thomas, Bo Jackson, Rickey Henderson, Barry Bond, Ken Griffey (padre e hijo) etc. Pues le digo que su memoria está en lo correcto.

La respuesta que buscamos es ¿por qué dejaron de salir super estrellas negras en la MLB en los últimos 20 años? Para ello una vez más debemos conocer historiografía como una ciencia que busca entender cómo el pasado afecta el presente.

¿Recuerda cuando le dije que las décadas de 1950-1970 fueron una transición? ¿Transición de qué y hacia qué? Pues, fue una transición al mercado latino y a los peloteros del Caribe.

Los grandes peloteros negros (entiéndase estadounidenses afroamericanos) como Frank Thomas, Bo Jackson, Rickey Henderson, Barry Bond, Ken Griffey (padre e hijo) etc… son hijos directos (por nacimiento) o indirectos (por algún caza talento y/o coach formado de aquella vieja escuela de Las Ligas Negras) de una generación formada en el béisbol con “algo” de integración social donde lo que importaba era ganar por encima incluso del negocio o paradigmas sociales. Lastimosamente esta fue la última camada que buscó el “Poder Afroamericano” hasta finales de los 90′, en última instancia.

La generación que nació o se formó desde 1970 en adelante que vendrían siendo los jugadores que vieron acción como máximo a finales de los 2000 en MLB, es una generación que perdió el “Black Power” estadounidense y fueron reemplazados por el “Poder Latino” en su mayoria representantes negros de República Dominicana con su “Plátano Power”.

Apele a su memoria y verá que fue así. La razón es que los negros estadounidenses dejaron de jugar béisbol (para beneficio de NFL y NBA y en detrimento de MLB) y Las Mayores los reemplazaron por los negros latinos. La idea -creo yo- no es beneficiar a un mercado o región más que a otro, sino globalizar el béisbol a todo nivel con honestidad y meritocracia.

La expansión es buena para el negocio ¿Y para la competitividad?

La MLB se encuentra en el umbral de una transformación histórica: la posible expansión a 32 equipos. Aunque no es un hecho inminente y se espera que se concrete a principios de la década de 2030, las especulaciones y expectativas están en aumento, generando entusiasmo entre los aficionados y la industria del béisbol.

Desde sus inicios en 1961 con la adición de los Angelinos y Senadores, la MLB ha experimentado varias expansiones, llegando a su actual composición de 30 equipos con la inclusión de los Diamondbacks y Devil Rays en 1998. Sin embargo, la posibilidad de expandirse a 32 equipos ha estado en la mesa durante más de tres décadas y ahora cobra más fuerza.

A pesar de la falta de detalles concretos sobre los planes de expansión, fuentes de alto nivel sugieren que este movimiento podría resultar en ingresos significativos para los equipos existentes. Aunque la liga enfrenta desafíos como la reciente quiebra de Diamond Sports Group y la incertidumbre en torno a los estadios de los Rays y Athletics, el comisionado Rob Manfred ha abordado públicamente la posibilidad de expansión, insinuando que podría ser una vía para fortalecer la liga (la cual es más un sistema que una liga pero eso es harina de otro costal).

En este contexto, las miradas se centran en las posibles ciudades que podrían albergar a los nuevos equipos. Nashville y Salt Lake City han emergido como favoritas. Nashville, con su sólida base de aficionados y su rica conexión histórica con las Ligas Negras, se presenta como una opción atractiva para la MLB. Esta es mi favorita porque el béisbol necesita a los afroamericanos. También me gusta New Orleans.

Por otro lado, Salt Lake City, a pesar de tener una población más pequeña en comparación con otras ciudades de MLB, ha compensado esto con un plan de desarrollo excepcional, respaldado por la familia Miller, propietaria del equipo de la NBA, los Jazz de Utah. Esta también me gusta como sede porque sería la competencia a los Rockies y de la sana competencia solo salen cosas buenas.

Aunque otras ciudades como Charlotte, Portland, San Jose, Austin, Vancouver y Ciudad de México se han mencionado como posibles candidatas, Nashville y Salt Lake City destacan por su preparación y planificación.

Ambas ciudades enfrentarían desafíos importantes en el camino hacia la expansión, desde la aprobación de nuevos estadios hasta la creación de grupos propietarios sólidos. Sin embargo, con la expansión no prevista hasta principios de la década de 2030, hay tiempo para abordar y superar estos problemas, garantizando una entrada suave de los nuevos equipos.

La decisión del comisionado Rob Manfred de anunciar las ciudades seleccionadas en los próximos cinco años se perfila como un momento trascendental en la historia reciente de las Grandes Ligas. Este anuncio no solo definirá el futuro de la liga, sino que también podría llevar a una realineación que alteraría radicalmente la estructura de la competencia.

Si todo o la mayoría de estos proyectos de expansión se gestan bien y los niños estadounidenses empiezan -como en un pasado ya remoto- a jugar el béisbol como lo hacía Jackie Robinson y Ty Cobb, solo se consecharán cosas buenas y se conseguirá un balance entre el buen negocio y una tremenda competitividad en el diamante.

Abel Flores

Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021 

Tiempos récord en MLB: Ronald Acuña Jr supera a leyendas en sus primeras 6 temporadas | Alfonso Hernández

Columna Fuera del Terreno

ESPECIAL DIAMANTE 23 – A propósito de los números acumulados por Ronald Acuña Jr en sus primeras seis temporadas en MLB, desde 2018 -donde fue galardonado como Novato del Año- hasta 2023, la última campaña que se ha disputado hasta hoy.

Estos son sus números acumulados y las metas futuras en este 2024:

* Juegos: 673, a solo 27 de alcanzar los 700.

* Robos: 180, a 20 de llegar a 200.

* Jonrones: 161, a 39 de los 200.

* Carreras anotadas: 533, a 57 de las 600.

* Empujadas: 402, a 98 de las 500.

* Hits: 768, a 133 de los 900.

Ahora, reflexiones las siguientes proyecciones. No sin antes comparar.

¿Quiénes son los jugadores que llegaron más rápido a estas cifras?

  • 500+ carreras anotadas
  • 150+ jonrones
  • 750+ hits
  • 400+ empujadas
  • 150+ bases robadas

Ronald A. Jr : 673 juegos – 20-25 años
A. Soriano: 802 juegos – 23-29 años
Eric Davis: 856 juegos – 22-29 años
D. Strawberry: 823 juegos 21-26 años
Bobby Bonds: 864 juegos – 22-27 años

Dato curioso

Ninguno de los jugadores que acompañan a Acuña Jr en esta lista ha ingresado al Salón de la Fama.

Pero si excluimos las bases robadas, quienes llegaron más rápido a:

  • 500+ carreras anotadas
  • 150+ jonrones
  • 750+ hits
  • 400+ empujadas

Albert Pujols: 629 juegos – 21-24 años
Chuck Klein: 671 juegos – 23-27 años
Ronald A. Jr: 673 juegos – 20-25 años
Joe DiMaggio: 686 juegos – 21-25 años
Ryan Braun: 729 juegos – 23-27 años
Frank Robinson 735 juegos 20-24 años
Ted Williams: 736 juegos – 20-27 años

El dato relevante es que en esta lista todos estos jugadores mencionados, excepto Ryan Braun, están en el Salón de la Fama o se espera que lo estén en el caso de Albert Pujols.

Por Alfonso Hernández, Columnista de Diamante23

MLB: El origen, beneficio y mercadeo del Spring Training | Abel Flores

DENVER, Colorado – Desde el 11 de febrero y durante toda esta semana los equipos de las Grandes Ligas comienzan sus entrenamientos conocidos como “Spring Training”, en el cual se realizan los primeros preparativos, entrenamientos y juegos amistosos entre las 30 franquicias de MLB para lo que será la temporada 2024 del béisbol de las Grandes Ligas.

Sin embargo, y como casi todo en EEUU como la principal potencia económica y deportiva del mundo, el Spring Training es mucho más que deporte y cuenta con una valiosa historia de tradición y mercadeo que envuelve al mundo beisbolístico.

El origen del Spring Training: una tradición que marcó la historia de Las Mayores

El Spring Training, conocido en español como entrenamiento de primavera, es una tradición arraigada en la historia del béisbol de las Grandes Ligas. Este periodo de preparación anual tiene sus raíces en el siglo XIX, cuando los New York Mutuals se aventuraron hacia el sur, específicamente a Nueva Orleans, en 1869, convirtiéndose quizás en el primer equipo en realizar un entrenamiento de primavera fuera de su hogar. Esta decisión fue impulsada por Boss Tweed, quien buscaba aprovechar las ventajas de climas más cálidos para preparar a su equipo para la temporada venidera. Se debe recordar que en febrero y marzo en gran parte del territorio estadounidense es invierno y el béisbol -de hecho- es el deporte del verano en EEUU.

La década de 1870 presenció la propagación de esta práctica, con varios equipos siguiendo el ejemplo de los Mutuals y optando por entrenar en lugares con climas más benignos. Nueva Orleans se consolidó como un destino popular, pero otros lugares como Washington, DC, Savannah, Georgia, y Cape May, Nueva Jersey, también se sumaron a la tendencia. En 1888, los Nacionales de Washington se convirtieron en pioneros al realizar entrenamientos de primavera en Florida, marcando un hito en la evolución de esta tradición.

A pesar de su crecimiento, el Spring Training no fue aceptado universalmente. Críticos como Cap Anson argumentaban que los jugadores eran propensos a sufrir dolores musculares y resfriados al regresar a climas más fríos. Sin embargo, la práctica se consolidó y se extendió, llevando a eventos que cambiarían la historia del béisbol.

El papel crucial de Hot Springs, en Arkansas, en la evolución del Spring Training se destaca a principios del siglo XX. Albert Spalding (sí, como la pelota), presidente del equipo Chicago White Stockings (hoy Chicago Cubs), y Cap Anson introdujeron la idea de preparar a los jugadores en Hot Springs. Tras un exitoso entrenamiento en 1886, otros equipos siguieron el ejemplo, dando lugar a los primeros juegos de entrenamiento de primavera. Este fue el inicio de una tradición que perdura hasta hoy.

El año 1918 marcó un hito especial en Hot Springs, cuando Babe Ruth, entonces lanzador de los Medias Rojas, cambió su destino al jugar en la primera base durante un juego de entrenamiento de primavera contra Pittsburgh. Este evento catapultó la carrera de Ruth como un destacado bateador y todo esto ocurrió en un Spring Training.

Hot Springs se convirtió en cuna de grandes jugadores, con más de 130 miembros del Salón de la Fama del Béisbol de las Grandes Ligas, incluyendo nombres como Ruth, Anson, Cy Young, Honus Wagner, Ty Cobb, y muchos más, formados en este lugar. El documental “The First Boys of Spring” de 2015 narra la historia del entrenamiento de primavera en Hot Springs, destacando su impacto en el deporte.

El fenómeno del Spring Training continuó expandiéndose a otros lugares, como los St. Louis Cardinals en Hot Springs y Tulsa, los Yankees de Nueva York en Nueva Orleans y Phoenix, y los Cachorros de Chicago en Los Ángeles. Los Tigres de Detroit se atribuyen el mérito de ser el primer equipo en realizar un campamento de entrenamiento de primavera en Arizona en 1929.

La Liga de la Toronja se fundó en 1913, cuando los Filis de Filadelfia entrenaron en Florida, marcando el comienzo de la concentración de equipos en este estado durante la primavera. Aunque hubo interrupciones durante la Segunda Guerra Mundial, Florida se convirtió en el hogar de más de la mitad de los equipos de entrenamiento de primavera hasta 2009, cuando se estableció un equilibrio entre Florida y Arizona.

La Liga del Cactus, por otro lado, nació en 1947 como una respuesta a problemas de segregación racial. Bill Veeck, propietario de los Indios de Cleveland, buscó evitar el racismo estableciendo la Liga Cactus en Arizona. Esta liga permitió la integración racial en el Spring Training y marcó otro capítulo significativo en la historia del béisbol.

El Spring Training: la ruta hacia la excelencia física de los jugadores

El Spring Training es una fase crucial que proporciona a los jugadores la plataforma perfecta para ponerse en forma y afinar sus habilidades antes de la temporada regular. Este entrenamiento ha evolucionado hasta convertirse en un componente esencial para garantizar que los atletas estén en la mejor forma posible para enfrentar los rigores de una temporada completa.

En varias entrevistas que he podido realizar en, hasta ahora, seis temporadas como periodista acreditado en MLB, decenas de peloteros me han confirmado que tener una buena preparación mental y física en el Spring Training es crucial para su buen rendimiento en la temporada. Así que podemos valorar lo siguiente:

1. Acondicionamiento físico:

Uno de los principales beneficios del Spring Training radica en el acondicionamiento físico de los jugadores. Después de la pausa invernal, donde el descanso es necesario pero puede llevar a cierta pérdida de forma física, este periodo permite a los jugadores recuperar su resistencia, fuerza y agilidad. Los entrenamientos intensivos, combinados con prácticas específicas de béisbol, preparan a los atletas para enfrentar los desafíos físicos de los meses venideros.

2. Desarrollo técnico:

El Spring Training también brinda a los jugadores la oportunidad de perfeccionar sus habilidades técnicas. Desde bateo y lanzamiento hasta fildeo y corrido de bases, cada aspecto del juego se trabaja minuciosamente durante estas semanas. Los entrenadores aprovechan este tiempo para afinar la mecánica de lanzamiento, mejorar la técnica de bateo y pulir las habilidades defensivas. Esta atención al detalle contribuye significativamente al rendimiento óptimo durante la temporada regular. Debemos recordar que durante la temporada regular los peloteros no tienen días de práctica, solo durante el calentamiento previo a cada juego.

3. Trabajo en equipo y cohesión:

El tiempo que los jugadores pasan juntos durante el Spring Training no solo se limita a las prácticas en el campo, sino que también incluye momentos de convivencia y construcción de la camaradería del equipo. Esta unión fuera del campo se traduce en una mejor comunicación y coordinación durante los juegos de temporada regular. El fortalecimiento de los lazos entre compañeros de equipo no solo mejora el rendimiento colectivo sino que también crea un ambiente positivo y motivador en el vestuario.

4. Evaluación y selección del roster:

Para los jugadores, como novatos o algunos invitados que no tienen un puesto asegurado en el equipo, el Spring Training es la oportunidad de demostrar su valía y asegurar un contrato para la temporada regular. Los equipos de las Grandes Ligas aprovechan este periodo para evaluar el desempeño de algunos jugadores y tomar decisiones sobre quiénes formarán parte del equipo principal.

5. Adaptación a nuevas dinámicas:

Los cambios en la lista de jugadores, incorporación de nuevos talentos y ajustes estratégicos son comunes en el béisbol profesional. El Spring Training se convierte en el escenario perfecto para que los jugadores se adapten a nuevas dinámicas de juego, estrategias tácticas y tácticas específicas del equipo. Esta adaptabilidad es esencial para el éxito a largo plazo de cualquier equipo y jugador en las Grandes Ligas. La relación entre los receptores y los lanzadores comienza en estos días.

El Spring Training no es solo preparación deportiva, es el mercadeo de la temporada

El Spring Training no solo es el preámbulo de la temporada de béisbol, sino que se ha convertido en un fenómeno de mercadeo que capta la atención de fanáticos, patrocinadores y medios de comunicación. Este periodo de entrenamiento no solo prepara a los jugadores para la temporada regular, sino que también se ha transformado en una experiencia comercial única que genera entusiasmo y compromiso en todos los niveles. Algunos escenarios a considerar:

1. Destinos atractivos:

Los lugares donde se lleva a cabo el Spring Training no son solo campos de entrenamiento; son destinos turísticos que atraen a fanáticos de todo el país. Desde las soleadas costas de Florida hasta los cálidos desiertos de Arizona, estos lugares se convierten en epicentros de actividad, generando ingresos significativos para la comunidad local. Hoteles, restaurantes, y comercios locales se benefician directamente de la afluencia de fanáticos que buscan vivir de cerca la emoción del béisbol de las Grandes Ligas.

2. Experiencias para los fanáticos:

El Spring Training ofrece a los fanáticos una oportunidad única de acercarse a sus ídolos y disfrutar del béisbol en un ambiente más relajado y accesible. Los entrenamientos abiertos, sesiones de firmas de autógrafos y la posibilidad de interactuar de cerca con los jugadores crean experiencias inolvidables para los seguidores. Las ligas aprovechan esto para ofrecer paquetes de experiencias exclusivas, generando ingresos adicionales y fomentando la lealtad de los fanáticos.

3. Merchandising exclusivo:

La fiebre del Spring Training también se traduce en oportunidades de merchandising exclusivo. Desde camisetas con diseños especiales hasta souvenirs conmemorativos, los equipos aprovechan este periodo para lanzar productos únicos que los fanáticos ansían tener. La limitada disponibilidad de estos artículos crea una demanda especial, convirtiéndolos en objetos de deseo para los coleccionistas y aficionados al béisbol.

4. Patrocinios y alianzas estratégicas:

Las marcas aprovechan el Spring Training como una plataforma estratégica para patrocinios y alianzas. Desde vallas publicitarias en los estadios hasta acuerdos exclusivos con equipos, las empresas buscan asociarse con el emocionante ambiente del béisbol de primavera. Esta asociación no solo les brinda visibilidad, sino que también les permite conectarse con los consumidores de una manera más auténtica y apasionada.

5. Cobertura e interés internacional

Los medios de comunicación no se quedan atrás en este despliegue comercial. Las transmisiones en vivo, cobertura televisiva y reportajes exclusivos durante el Spring Training atraen la atención de fanáticos y espectadores de todo el mundo. Esto no solo eleva la exposición de los equipos y jugadores, sino que también ofrece a las marcas una plataforma extensa para promover sus productos y servicios.

Otras reflexiones

El Spring Training no es solo un campo de entrenamiento; es un motor económico y comercial que impulsa la maquinaria de las Grandes Ligas y sus afiliados. Desde la creación de experiencias para los fanáticos hasta estrategias de mercadeo innovadoras, este fenómeno demuestra que el béisbol no solo se juega en el campo, sino también en el corazón y la mente de los aficionados y los negocios que rodean este apasionante deporte.

Además, el Spring Training permite a los equipos de Grandes Ligas llegar a comunidades que no tienen béisbol profesional y -en adición- a turistas y medios que solo verán béisbol en esas semanas.

Abel Flores

Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021 

La Serie del Caribe debe jugarse en sede rotativa incluyendo a Miami | Abel Flores

DENVER, Colorado – La Copa Mundial de la FIFA se juega cada cuatro años en una sede “diferente”, el Super Bowl de la NFL se disputa cada año en un estadio “diferente” que se decide antes de comenzar la temporada y los Juegos Olímpicos se organizan en una ciudad “diferente” en cada edición. Lo mismo debería pasar con la organización de la Serie del Caribe y, de hecho, tradicionalmente ha sido así.

La Serie del Caribe, el torneo anual que reúne a los campeones de las ligas invernales de Venezuela, Puerto Rico, República Dominicana y México (como países organizadores, más los invitados), es un evento de gran relevancia en el mundo del béisbol latinoamericano pero ¿dónde se celebra cada año? He aquí la discusión, los intereses deportivos, económicos y a veces la detestable política.

En los últimos años ha surgido un debate sobre una eventual sede fija del torneo o la posibilidad de implementar un sistema de rotación que permita llevar la emoción del béisbol caribeño a diferentes países de la región de forma sistemática.

La propuesta de establecer una sede rotativa cobra fuerza y entre los destinos sugeridos destaca la inclusión de Miami como una opción clave. La ciudad, conocida como la capital latina del mundo, se ha convertido en un crisol cultural que representa la diversidad y la pasión por el béisbol que caracteriza a la región del Caribe. Además en Miami hay dólares, algo que aman los dueños de los equipos y necesitan sus franquicias.

La rotación de sedes proporcionaría una oportunidad única para que cada país anfitrión organice la Serie del Caribe cada cinco o seis años, permitiendo una planificación a largo plazo y la mejora continua de las instalaciones y de la logística del evento (al menos esto en teoría). Además, esto ofrecería a las fanaticadas locales la posibilidad de disfrutar del torneo internacional en su propio suelo, fortaleciendo los lazos entre los aficionados y el evento. El béisbol es “de” y “para” los fanáticos así que cada cuanto la Serie del Caribe debe jugarse con su gente, ya que en latinoamérica no todas las personas tienen la posibilidad de viajar por tema visado y presupuesto.

México: La Mejor Sede

México se destaca como una sede potente en el contexto latinoamericano. Con su atractivo turístico y una sólida industria comercial, el país ha demostrado ser un anfitrión ideal. La pasión de los mexicanos por el béisbol y su amor por el deporte convierten a México en una opción atractiva para albergar la Serie del Caribe. México ama el “beis” y México es el mercado latino con más potencial para la pelota.

Puerto Rico: La Isla del Encanto

La belleza tropical de Puerto Rico y la hospitalidad de su gente hacen de la isla un lugar encantador para organizar la Serie del Caribe. La tradición y la emoción que rodean al béisbol en Puerto Rico hacen de este destino una elección natural para albergar el torneo.

República Dominicana: La potencia del béisbol del Caribe

Como potencia indiscutible del béisbol caribeño, República Dominicana considera la organización de la Serie del Caribe como un evento de suma importancia. La rica historia y la pasión por el béisbol en el país respaldan su posición como anfitrión. Lamentablemente el punto negativo de dominicana para organizar la Serie del Caribe es que el país no cuenta con un estadio de primer nivel. Increíble y triste a la vez porque dominicana es la gran potencia del béisbol caribeño y quizás es el segundo o tercer país con mejor béisbol del planeta (después de EEUU y Japón).

Venezuela: El país beisbolero más grande del Caribe y Sudamérica

Venezuela, con su vasta cantidad de fanáticos del béisbol por ser el país caribeño más poblado (30 millones) y con el Estadio Monumental Simón Bolívar en Caracas, se presenta como un candidato fuerte para albergar la Serie del Caribe sistemáticamente. La calidad de sus nuevas instalaciones y su pasión por el béisbol hacen de Venezuela una sede obligatoria en la rotación.

Miami: La capital latina del mundo

Miami, la ciudad cosmopolita del sur de Florida, ha emergido como una opción intrigante para albergar la Serie del Caribe. Su condición de capital latina del mundo, la prosperidad de la región y su infraestructura hacen de Miami un destino ideal. Organizar el torneo en esta metrópolis cada cinco o seis años sería una forma de globalizar aún más la competición.

Otra ventaja es que la ciudad cuenta con comunidades muy grandes y arraigadas en EEUU de cubanos, venezolanos y dominicanos (los boricuas están muy cerca en Orlando). Para estos fanáticos latinos quizás la única oportunidad de muchos de ellos para disfrutar de sus equipos de infancia o de sus países de nacimiento es que este torneo se dispute en Miami. Por esto y más pienso que Miami debe ser una sede obligatoria en el sistema rotativo.

Otra propuesta es que la Serie del Caribe se juegue en los países latinoamericanos en su primera ronda pero la fase final como semifinales y final se juegue en Miami. Podría funcionar, de hecho todo puede funcionar si se hacen las cosas bien. Bajo este formato ganan todos. Al menos se puede intentar.

Sedes opcionales

Panamá y Colombia podrían ser considerados como posibles sedes eventuales para la Serie del Caribe, aportando su propia riqueza cultural y pasión por el béisbol. La idea de llevar el torneo a Cuba, en un escenario de libertad y apertura, sería un hito significativo para la Serie del Caribe. El grito de “Cuba Libre” retumba en el béisbol latinoamericano.

La propuesta de una sede rotativa con Miami como parte integral beneficiaría a la Serie del Caribe al brindar una mayor oportunidad de participación a la fanaticada de cada país. La tradición y la internacionalización del torneo se fortalecerían, asegurando que la Serie del Caribe continúe siendo el evento emblemático que celebra la grandeza del béisbol caribeño.

¿Y los Marlins? Los Marlins necesitan al público latino para existir.

Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021

Al rescate de “doña blanca”: Conozca cómo México varias veces salvó la Serie del Caribe | Abel Flores

DENVER, Colorado – En la década de los 70′ y en los 90′, la Serie del Caribe enfrentaba una crisis que amenazaba con poner fin a este prestigioso torneo de béisbol que reunía a los equipos campeones de las ligas profesionales del Caribe. Los ratings estaban en declive y las inversiones disminuían.

Fue en este contexto que México, una de las dos potencias económicas de América Latina junto a Brasil, tomó la iniciativa para rescatar y revitalizar la Serie del Caribe. A finales de los 90′, México “lindo y querido” se erigió como un jugador clave en la economía de la pelota caribeña y decidió intervenir para salvar este evento deportivo de gran tradición. Debemos recordar que México jugó la Serie Interamericana (primera versión de un torneo caribeño de béisbol) en la década del 40′, pero justamente en los 70′ y 90′ tomó un rol protagónico desde el punto de vista organizacional en la Serie del Caribe.

La estrategia mexicana para revivir la Serie del Caribe fue revolucionaria en el béisbol (aunque en otros deportes como en el fútbol es parte de su génesis). Introdujeron el concepto de mercadeo de banderas que transformó la competición. En lugar de que los equipos fueran simplemente los ganadores de sus respectivas ligas (que lo siguieron siendo), se convirtieron en la representación nacional de sus países, pero no sólo con los uniformes sino con el mercadeo del evento mismo. De hecho, se puede interpretar que México salvando la Serie del Caribe también fue un pionero fundamental del Clásico Mundial de Béisbol (pero esto es material para otro artículo).

Aunque aún persisten debates y polémicas en torno a este enfoque de las banderas o los nacionalismos en la Serie del Caribe, lo cierto es que este mercadeo que se originó y financió desde México ha logrado introducir las banderas en el béisbol caribeño, brindándole una nueva identidad y atractivo a este deporte. Además, pongámonos en contexto en el año 2024, la cantidad de inmigrantes latinos que viven fuera de sus países de nacimiento pero aún conservan su amor por su patria y nostalgia es inmensamente mayor que en los años 40′ cuando se creó la Serie Interamericana, precuela de la Serie del Caribe. ¿Y cuál identidad latina sabe sobrevivir en la diáspora mejor que la mexicana?

La clave del éxito de esta estrategia radica en la visión de mercado de México, un país con más de 126 millones de habitantes, con una historia ancestral, pre-hispánica y multicultural. Aunque el béisbol no era ni es la disciplina deportiva más popular en México, el país representa un mercado prácticamente virgen en su totalidad, porque el béisbol en México es un deporte de regiones, y con tan poco ya ha dado muchísimo al béisbol caribeño. Al saber esto, es donde entraron en juego los grandes capitales del deporte comprendiendo que conquistar el mercado mexicano significaba obtener la gallina de los huevos de oro del béisbol.

Históricamente, México ha desempeñado un papel crucial en la Serie del Caribe. Desde 1971, cuando surgió como el cuarto país en la Confederación, México ha sido un salvador recurrente del torneo. En 1992, nuevamente tomó las riendas cuando ningún otro país quería asumir la sede. Gracias a la intervención de la Liga Mexicana, liderizada por el visionario médico Arturo León Lerma, la Serie del Caribe se trasladó a Hermosillo ese año (1992) y a Mazatlán en 1993, inyectando nueva vida y emoción al evento.

Este compromiso continuo de México con la Serie del Caribe ha contribuido a mantener viva la competición. A partir de 1994, otros países caribeños asumieron la organización en un ritmo rotativo, brindando oportunidades equitativas para que cada nación sea la anfitriona cada cuatro años. En este año, Miami por tercera vez en su historia (1990, 1991 y 2024) se convierte en la sede del torneo. Miami es la capital latina del mundo.

México no solo ha sido un protagonista fundamental en la historia de la Serie del Caribe, sino que tiene el potencial de ser el mejor mercado de béisbol latino. Su enfoque innovador de mercadeo beisbolístico y su compromiso continuo como “la mejor sede” han transformado la Serie del Caribe, asegurando que este torneo de béisbol caribeño siga siendo un evento emocionante y atractivo para los aficionados de “doña blanca”.

Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021

Serie del Caribe: un sueño venezolano que se convirtió en tradición caribeña | Abel Flores

La visión audaz de los empresarios venezolanos Óscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales ha perdurado desde los años 40′, brindando a los fanáticos del béisbol una competición emocionante que trasciende fronteras y une a las naciones latinoamericanas a través de su pasión compartida por este deporte

DENVER, Colorado – El béisbol, conocido como el pasatiempo nacional en muchos países del Caribe, ha sido testigo de eventos que han marcado la historia de este deporte en la región. Uno de esos momentos clave fue la creación de la Serie del Caribe, un torneo que reúne a los mejores equipos de las ligas de la zona. Detrás de este proyecto innovador se encuentran dos visionarios venezolanos, Óscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales, cuyo sueño se convirtió en una realidad que ha perdurado a lo largo de los años.

La génesis de la Serie del Caribe se remonta al 18 de octubre de 1946, cuando Jesús Corao, un apasionado aficionado y hombre de negocios venezolano, inauguró la primera Serie Interamericana en Caracas. Equipos como Sultanes de Monterrey (México), All Cubans (Cuba), Brooklyn Bushwicks (Estados Unidos) y Cervecería de Caracas (Venezuela) se enfrentaron durante un mes en esta competición. Aunque la Serie Interamericana fue dominada por equipos estadounidenses en sus primeras ediciones, la respuesta entusiasta del público sentó las bases para algo aún más grande.

Los empresarios venezolanos Óscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales (ambos dueños del equipo venezolano Cervecería Caracas desde 1952, posteriores Leones del Caracas), impresionados por la resonancia positiva de la Serie Interamericana desde 1946, presentaron en 1948 su visión en una convención de la Confederación de Béisbol del Caribe en Miami, compuesta por Cuba, Puerto Rico, Panamá y Venezuela. Impresionantemente para esta época, conocida como la primera fase en la historia de la Serie del Caribe, no se contaba con República Dominicana, hoy en día la gran potencia del béisbol caribeño.

El 21 de agosto de 1949, en La Habana, se formalizó el acuerdo para la Serie del Caribe, estableciendo una competición que involucraría a los cuatro equipos campeones de los países miembros de la Confederación. Este torneo se llevaría a cabo durante seis días, con dos juegos diarios, en el mes de febrero de cada año. La primera edición tuvo lugar en el Grand Stadium de La Habana, también conocido como “Estadio del Cerro”, y posteriormente en el Sixto Escobar de San Juan, Puerto Rico.

Durante los primeros años de la Serie del Caribe, que abarcó desde 1949 hasta 1960, Cuba demostró su dominio al ganar siete de las doce ediciones. Puerto Rico le siguió de cerca con cuatro victorias, mientras que Panamá se adjudicó una, dejando a Venezuela en busca de su primer título en esta fase inicial.

La Serie del Caribe se ha convertido desde entonces en un evento emblemático que celebra la excelencia del béisbol caribeño. La visión audaz de los empresarios venezolanos Óscar “El Negro” Prieto y Pablo Morales ha perdurado, brindando a los fanáticos del béisbol una competición emocionante que trasciende fronteras y une a las naciones a través de su pasión compartida por este deporte. La Serie del Caribe es más que un torneo; es un legado que lleva consigo la historia y el espíritu competitivo del Caribe en cada lanzamiento, cada bateo y cada entrada.

Abel Flores
Periodista y corresponsal de Diamante 23 en Denver, Colorado, cubriendo regularmente a los Rockies y los equipos que desfilan al pie de las montañas rocosas. También proporciona cobertura local de todos los deportes en el área de Denver. Puedes seguirlo y contactarlo en Instagram en @amantesdelbeisbol2021

El resumen completo de la temporada 2023-24 de LIDOM | Julio Sánchez Alvarado

Medellín, Colombia – Luego de haber repasado lo que nos dejó la temporada regular 2023 de la Liga Mexicana del Pacífico, nos trasladamos desde el Pacífico hasta el corazón de El Caribe para repasar lo que ha dejado la temporada regular de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM).

Tal y como es costumbre, los seis equipos que conforman la LIDOM, cada equipo realiza 50 juegos, 10 contra cada equipo rival (a razón de 5 careos en casa y los otros 5 en calidad de visitante), bajo formato de todos contra todos en busca de los cuatro equipos que clasifiquen a los Play Off, los cuales son aquellos que una vez culminado el calendario, estén posicionados del primer al cuarto lugar, quedando eliminadas las novenas que finalizan ubicadas en los lugares quinto y sexto de la tabla de clasificación, todo determinado por la cantidad de jugos ganados y perdidos por cada conjunto. 

Una vez culminada la temporada regular 2023 de la LIDOM, las posiciones fueron las siguientes:

POSICIÓNEQUIPOGANADOSPERDIDOS%DIFERENCIA
1ROGIGANTES DEL CIBAO2920.592
2DOESTRELLAS ORIENTALES2921.5800.5
3ROLEONES DEL ESCOGIDO2624.5203,5
4TOTIGRES DEL LICEY2525.5004.5
5TOÁGUILAS CIBAEÑAS2228.4407.5
6TOTOROS DEL ESTE1831.36711

Esta temporada regular en la LIDOM no dejó espacio para los equipos con registros negativos en cuanto a porcentaje de victorias y derrotas se refiere para la clasificación a los Play Off. Si bien los Tigres del Licey en condición de cuartos en la clasificación y con el último cupo hacia la post temporada no lograron registro positivo, tampoco obtuvieron record negativo.

Al igual que la LMP 2023, la LIDOM 2023 también se impuso el pitcheo sobre el bateo, ya que el promedio ofensivo de la liga fue de .249 de Average y la Efectividad promedio fue de 3.88 de ERA. 

Toros de Este

Fue el único equipo que no logró superar la barrera de los 20 triunfos, al culminar con solo 18 victorias. Se puede esperar de una novena que en calidad de visitante, tal y como fue el caso de los Toros con 10 triunfos y 14 descalabros pero los astados no lograron alcanzar la senda del triunfo ni en su casa, en donde tuvieron record muy negativo de solo 8 juegos ganados y la gran cantidad de 17 encuentros perdidos.

De la misma forma, en cuanto a la ofensiva se refiere, fue el único equipo que no logró las dos decenas de Cuadrangulares, ya que sólo los dominicanos Ronny Simón y Pablo Reyes lograron despachar más de un Jonrón, con 5 y 4 respectivamente, y aunque los también quisqueyanos Webster Rívas y Yamaico Navarro cargaron con el peso de la ofensiva, a ambos les faltó los batazos de largo metraje que necesitaron los astados para poder envestir en la post temporada.

Aunque los Toros estuvieron apenas por debajo de la ofensiva promedio de la Liga (.249 de Average), con .244 de promedio colectivo (tercero mejor de la liga), no le fue suficiente, ya que éste juego se gana logrando producir más carreras que los rivales y la floja ofensiva de los Toros fue determinante para estropear sus aspiraciones de continuar batallando después del mes de Diciembre, ya que incluso fueron últimos en cuanto a Vuelabardas se refiere con 19.

Notables figuras dominicanas entre los jugadores de posición como Ronny Rodríguez, Víctor Robles, Enmanuel Valdéz, Jorge Mateo, Juan Francisco, Alfredo Marte y Jeimer Candelario vieron muy poca acción como para haber podido lograr destacados desempeños que impulsaran al equipo hacia mejores posiciones.

cuartos los toros del este con 3.80 de Efectividad y segundos en WHIP con 1.35,  En 14 juegos que participó, el norteamericano Jimmy Jacabonis (0.00 ERA y 1.02 WHIP), encabezó un hermético Bullpen junto al mexicoamericano Vidal Nuño III (0.00 ERA y 1.33 WHIP), los dominicanos Fernando Abad (0.82 ERA y 0.72 WHIP), Henry Sosa (1.45 ERA y 1.01 WHIP), Williams Ramírez (1.59 ERA y 1.76 WHIP), Chester Pimentel (2.00 ERA y 1.11), José José (2.70 ERA y 0.90 WHIP), y el también estadounidense Tanner Kiest (3.12 ERA y 1.61 WHIP).

Aunque sorprendentemente el pitcheo abridor no contó con la misma fortaleza y nivel que el logrado por el Bullpen, tampoco deslució, al haber contado con el desempeño de los norteamericanos Matt Dermody (2-1, 2.22 ERA y 1.02 WHIP), y Chris Ellis (0-2, 4.11 ERA y 1.37 WHIP), el panameño Paolo Espino (4-3, 2.40 y 0.90 WHIP), el dominicano Esmil Rogers (3-3, 3.31 ERA y 1.51 WHIP) y el cubano Raúl Valdés (4-6, 4.99 ERA y 1.35 de WHIP), quien a pesar de no haber logrado su mejor temporada en la liga, es un amplio conocedor del circuito quisqueyano, por lo que de los Toros del Este haber logrado clasificarse a la post temporada, habría contado con buenas herramientas para ser un genuino competidor difícil de superar.

Sin embargo, la realidad es que a los astados no les alcanzó la gasolina porque a pesar de haber desplazado a las Águilas Cibaeñas al fondo de la clasificación e incluso haber dado señales de vida al colocarse a solo 2 juegos del cuarto lugar, último escalafón que da un puesto a la post temporada, perdieron el ritmo de una manera tan vertiginosa, que no solamente se quedaron cortos en hacerse de ese cuarto lugar, sino que además fue inevitable ser superados nuevamente por las Águilas y que culminaran la zafra en el último lugar, al haber culminado con racha negativa de 6 derrotas en fila.

Águilas Cibaeñas

A pesar de que la lucha no era por el liderato de la tabla de clasificación, las Águilas Cibaeñas se tranzaron en una emocionante y  franca lucha con Toros del Este y los propios Tigres del Licey pero por lograr hacerse del anhelado cuarto lugar, el último ticket hacia la post temporada. Atrás, los Toros desde el sexto lugar y adelante los Tigres aferrados fieramente a ese cuarto puesto. Las Águilas no tenían su mejor campaña pero estaban ahí, luchando con la esperanza puesta en la clasificación.

La novena rapaz contó con muy buena nómina, lo suficiente como para animar a soñar, destacando entre sus jugadores de posición los dominicanos Jonathan Villar, Zoilo Almonte, Starling Castro, Gilberto Celestino, Jerar Encarnación, Juan Lagares, Elehuris Montero, Christopher Morel, Francisco Peña y Yairo Muñoz entre otros. También contó con el Slugger norteamericano Daniel Palka, el panameño Johan Camargo, el colombiano Oscar Mercado, el cubanoamericano Coco Montes y con los cubanos César Prieto y Yadiel Hernández entre sus peloteros refuerzos de posición.

Ofensivamente fueron segundos en bateo colectivo con .259 de Average y aunque con 24 Cuadrangulares fue junto a Tigres del Licey los segundos más jonroneros, la realidad es que no fueron precisamente un club jonronero, ya que esa cifra apenas les alcanzó para un ritmo de casi un vuelacercas por cada dos encuentros, mientras que con 72 Biangulares fueron quintos.

Entre los dominicanos lograron destacar Jerar Encarnación, Juan Lagares, Christopher Morales, Yairo Muñoz, los receptores Carlos Paulino y Julio Rodríguez, así como Juan Pérez y Michael Pérez pero solo Lagares, Muñoz, Encarnación, Montero y Castro tuvieron 100 o más veces al bate.

Mientras que entre los importados destacaron Daniel Palka (líder del equipo en jonrones con 4), César Prieto (.292 Average), Yadiel Hernández (.302 Average y 20 RBI) y Coco Montes (.320 Average, 2 HR´s, 11 RBI y 4 bases robadas). 

En cuanto al pitcheo se refiere, las Águilas fueron el sexto equipo en Efectividad con 4.46 quintas en WHIP con 1.46. El relevo fue sin dudas el aspecto más destacado, en el que resaltaron los dominicanos Pedro Payano (0.53 ERA y 1.29 WHIP), Osvaldo Bido (1.64 ERA y 1.00 WHIP), Pedro Strop (3.00 ERA y 1.33 WHIP) y Jhan Mariñez (3.86 ERA y 1.54 WHIP), apoyados por los norteamericanos Kurt Heyer (0.00 ERA y 0.18 WHIP), Mike Morin (0.71 ERA y 0.94 WHIP) y Nick Wells (1.23 ERA y 1.28 WHIP). Lamentablemente los quisqueyanos Francis Martes, Luis Ortíz, Carlos Pena entre otros no lograron destacados desempeños, al igual que los estadounidenses Ronnie Williams y Shea Spitzbarth.

En la rotación de Abridores destacaron el dominicano Gerson Garabito (2.41 ERA y 1.01 WHIP), el mexicoamericano de ascendencia británica Tyler Viza (2.59 ERA y 1.27 WHIP), y el cubano Ariel Miranda (3.06 ERA y 1.30 WHIP). Este dio garantías en la parte delantera de una rotación que parecía contar con la suficiente calidad y profundidad como para que las Águilas lucharan por los primeros lugares, sin embargo, éstas buenas actuaciones contrastaron con el resto de los abridores, los quisqueyanos Richelson Peña y Dinelson Lamet, el cubano Yunesky Maya, el mexicoamericano Conner Menez y los estadounidenses Ronnie Williams y Ben Braymer. Ninguno de los seis abridores logró fortalecer la parte trasera de la rotación, los dos últimos cupos, lo que fue determinante en el vuelo rapaz.

Los dominicanos Ramón Rosso (2 aperturas y 3 relevos), y Alfredo Simón (3 aperturas y 5 relevos), así como el norteamericano Braden Webb (3 aperturas y 3 relevos), realizaron gran trabajo en el pitcheo, complementando el área en que el equipo lo necesitara y aunque lucharon hasta último momento para lograr su participación en el mes de Enero, el vuelo no les alcanzó. 

La eliminación de las Águilas no podía ser diferente y es que al igual que los Toros, no solamente tuvieron más derrotas que victorias, sino que además jugaron peor en casa, en donde lograron solo 10 triunfos y perdieron en 15 oportunidades, mientras que de visitantes jugaron un poco mejor, con registro de 14 victorias y 15 derrotas.

Tigres del Licey

En una temporada difícil, los Tigres del Licey lograron en última instancia la clasificación a los Play Off. Luego de mantenerse luchando a lo largo de la campaña por lograr un ritmo de victorias y derrotas positivo, culminaron con promedio de juego de .500, que les alcanzó para lograr el cuarto y último cupo a la post temporada. Paradójicamente, los felinos jugaron mejor como visitantes (14 ganados y 11 perdidos), que en calidad de anfitriones (11 triunfos y 15 reveses).

Entre los jugadores de posición, Los Tigres del Licey contaron con un núcleo de jugadores Criollos de renombre como Mel Rojas, Arístides Aquino, Miguel Andújar, Ronny Mauricio, Francisco Mejía, Danny Santana, Emilio y Jorge Bonifacio, Dawel Lugo, Alan Cerda, Robel García, Domingo Leiva y Magneuris Sierra, entre otros. También contaron con los importados norteamericanos Jacob Nottingham, Alen Hanson, Brian Goodwin, Tristin English, Ryan Fitzgerald y Nate Eaton, así como el colombiano Jorge Alfaro pero ninguno de los refuerzos importados fue determinante ya no hubo uno que impulsara una decena de carreras, renglón en el que fueron los más destacados Miguel Andújar, Mel Rojas y Emilio Bonifacio con 19 carreras para los dos primeros y 15 para el tercero. 

En cuanto al bateo se refiere los Tigres fueron quintos con .242 de Average y segundos en Cuadrangulares con 24. Mel Rojas y Arístides Aquino fueron los más destacados en cuadrangulares con 6 y 4 respectivamente. Solo Emilio Bonifacio y Miguel Andújar lograron batear sobre .300, siendo los peloteros con más de 100 turnos con 319 y 306 de Average respectivamente. 

Emilio Bonifacio fue El llanero solitario con 14 bases robadas pero los rayados fue el equipo más lento del torneo con apenas 29 almohadillas estafadas, y es que después de Bonifacio, le siguieron seis jugadores con apenas dos bases robadas.

En cuanto al picheo se refiere el Licey fue quinto en Efectividad y WHIP con 4.31 y 1.46. respectivamente. Los rayados tuvieron muchas complicaciones en su rotación de abridores, en la que el veterano dominicano César Valdés fue el llanero solitario criollo (1-4, 3.46 ERA y 1.28 WHIP), solamente lo acompañaron los norteamericanos Steve Moyers en nueve presentaciones (1-2, 2.67 ERA y 1.36 WHIP), Logan Allen en seis aperturas (1-1, 3.00 ERA y 1.40 WHIP) y Brooks Hall en dos presentaciones (0-1, 476 ERA y 1.23 WHIP). Lamentablemente el criollo Radhames Liz y el colombiano Nabil Crismatt no tuvieron buenas temporadas para complementar la rotación de abridores.

El relevo fue sin duda la fortaleza de los Tigres, que los mantuvo en competencia y hasta los llevó a la clasificación, apuntalados por el norteamericano de ascendencia alemana Brady Feigl en 16 presentaciones (1-0, 0.68 ERA y 0.90 WHIP), a él lo acompañaron su coterráneo Dan Altavilla en 10 presentaciones (4-0, 2.00 ERA y 0.55 WHIP), el dominicano José Hernández en 10 presentaciones (0-0, 3.00 ERA y 1.00 WHIP), el dominicano JC Mejía en 17 presentaciones (0-1, 2.76 ERA y 1.28 (WHIP), a Adonis Medina en ocho relevos y una apertura (2.93 ERA y 1.63 WHIP), Rony Enríquez en siete presentaciones (1-0, 2.00 ERA y 1.11 WHIP).

Sin lugar a dudas es un mejor equipo de lo que demostró a lo largo de la campaña, que logró con lo justo clasificar a la postemporada pero tiene la capacidad para grandes cosas.

Leones del Escogido

De los de los llamados tres grandes, Leones del Escogido fue el equipo que mejor se posicionó, ubicándose en el tercer lugar. Los melenudos fueron terceros en Average colectivo con .250, con cinco jugadores sobre los .300, Franchy Cordero (.364), Junior Caminero (.333), Erik González (321), Otto López (.310), y Héctor Rodríguez (.309), y dominaron la selva en cuanto a cuadrangulares se refiere con 41 y aunque solamente los dominicanos Junior Lake, Frammil Reyes, Héctor Rodríguez, Erick González y José Marmolejos lograron más de 100 veces al bate, una nómina con bastante profundidad les permitió una amplia rotación de jugadores sin llegar a bajar de calidad, tomando en cuenta a los quisqueyanos Jimmy Paredes, Marco Luciano, Pedro Severino, Abraham Almonte, Wendel Rijo, Orlando Calixte, Otto López, Franchy Cordero y Junior Caminero como parte de esa extensa rotación de peloteros de calidad, que generan gran profundidad en la novena escarlata.

Franmil Reyes sacó los kilos liderando el equipo con 9 vuelabardas y también lideró la remolcadas con 34, mientras que Erick González y Junior Lake lideraron al equipo en bases robadas con 11 y 10 respectivamente, principales responsables de que los felinos fuese el tercer equipo más robador con 55 bases estafadas.

El Escogido fue el tercer mejor equipo en Efectividad con 3.78 y los líderes en WIHP con 1.32. Cuentan con una sólida rotación de abridores, con los norteamericanos Tyler Alexander (3-4, 3.83 ERA y 1.10 WHIP), Daniel Lynch IV (1-1, 2.66 ERA y 0.98 WHIP), David Parkinson (1-1, 4.40 ERA y 1.39 WHIP), y el quisqueyano Carlos Martínez (0-3, 4.23 ERA y 1.66 WHIP), pero nuevamente, los Leones contaron con el relevo como su fortaleza en el picheo.

Los dominicanos Emmanuel Ramírez (4-0, 0.64 ERA y 0.46 WHIP), Aneurys Zabala (1-0, 1.86 ERA y 1.24 WHIP), Jimmy Cordero (0-0, 2.37 ERA y 1.21 WHIP), Jeurys Familia (0-2, 2.35 ERA y 0.91 WHIP), Steven Cruz (1-1, 0.00 ERA y 2.60 WHIP) junto a los norteamericanos Brian Morán (2-1, 2.35 ERA y 0.97,WHIP), Zac Risscup (2-1, 2.42 ERA y 1.00 WHIP), y Tanner Myatt (0-0, 3.86 ERA y 1.37 WHIP).

Por más que lucharon por ascender a mejores posiciones, los Leones terminaron liderando el segundo bloque de la tabla de clasificación, sin lograr formar parte del grupo superior, conformado por Gigantes del Cibao Estrellas Orientales, quienes dominaron la ronda eliminatoria a plenitud y es que los felinos no lograron una diferencia positiva que se los permitiera, ya que jugaron exactamente igual en casa que en carretera, a ritmo de 13 triunfos y 12 reveces respectivamente.

Estrellas Orientales

En teoría, la ofensiva no fue precisamente la fortaleza de las Estrellas Orientales, ya que culminaron sextos y últimos en bateo colectivo con .236 de Average y cuartos con 23 Vuelabardas.

Sin embargo fueron ampliamente líderes en bases robadas con 101, el dominicano Vidal Bruján lideró este departamento con 23, seguido de los cubanos Dairon Blanco con 18, Roel Santos con 9 y José Barrero con 8, después el dominicano José Tena con 7, con 5 el curazoleño Jurickson Profar y el dominicano Raimel Tapia, mientras que con 4 el estadounidense Drew Avans y el dominicano Fernando Tatis Junior, seguidos con 3 por el panameño Jonathan Araúz y el cubanoamericano Bryan Lavastida.

La cantidad suficiente de hombres en circulación, combinado con la velocidad en las bases y batazos oportunos fue la combinación letal ofensiva de los siderales.

Aunque con poca participación entre los jugadores de posición, también aportaron los dominicanos Miguel Sanó, Wilin Rosario, Lewin Díaz, Robinson Canó, el cubano Yasiel Puig y el puertorriqueño Vimael Machín.

En cuanto al picheo se refiere, los orientales fueron líderes en efectividad con 3.44, a pesar de haber sido cuartos en WHIP con 1.41. Contaron con una excelente rotación de abridores, encabezada por los norteamericanos Aaron Leasher (1-2, 2.22 ERA y 1.43 WHIP), Austin Davis (1-1, 2.45 ERA 1.30 WHIP), el colombo-cubano-americano Rio Gómez (0-1, 3.24 ERA y 1.68 WHIP), el cubano Jorge Martínez (2-0, 2.45 ERA y 1.05 WHIP), el panameño Andy Otero (0-2, 2.61 ERA y 1.29 WHIP), y los dominicanos Edwin Uceta (1.0, 2.55 ERA y 1.37 WHIP), y Robinson Piña (0-0, 3.54 ERA y 1.42 WHIP).

El cuerpo de relevistas también desbordó calidad, encabezados por los dominicanos Raffy Vizcaíno (0-0. 0.68 ERA y 1.50 WHIP), Luis González (0-0, 0.86 y ERA y 0.90 WHIP), Gerson Moreno (2-2, 3.18 ERA y 1.52 WHIP), y Román Méndez (2-1, 3.86 ERA y 1.35 WHIP).

Las Estrellas jugaron prácticamente al mismo ritmo en casa como en la carretera, con 14 triunfos y 11 reveses en calidad de local pero con 15 victorias y 10 derrotas en calidad de visitantes. Probablemente los siderales es el equipo más peligroso, con muy buen pitcheo y que no depende del batazo grande pero es muy efectivo, ya que cuenta con muchas herramientas para producir carreras, sabe fabricarlas jugando pelota alegre, picante, caribe y también cuenta con artillería de largo metraje.

Gigantes del Cibao

Los Gigantes del Cibao fueron el equipo más ofensivo con 260 de Averaje pero quintos con apenas 20 tetrabases.

Tomando en cuenta que solo tres jugadores sobrepasaron 100 veces al bate, Kevin Gutiérrez y Julio Carreras, además del cubano Henry Urrutia, entre los jugadores que consumieron más de 50 turnos conseguimos a cuatro bateadores que conectaron sobre .300, Leury García, 340 Edwin Espinal .333, Carlos Franco .319 y Julio Carreras .304.

Gigantes fue el segundo equipo más veloz con 78 bases robadas y precisamente Julio Carreras fue el líder del equipo en ese departamento con 17, le siguieron el norteamericano Dane Myers con 9, los dominicanos Laury García (8), Diego Hernández (7), Luis García (5), José Siri (5), José Fermín (4), y Erick Mejía (4), respectivamente. Los Gigantes contaron con breve participación de Jordany Valdespín, Hanser Alberto, Noelvi Marté,  Nelson Cruz Moisés Sierra, Marcell Ozuna y Carlos Peguero.

Con 3.49 el Cibao fue segundo en Efectividad colectiva y terceros en WHIP con 1.36. La rotación de abridores fue comandada por el colombiano Luis Patiño (1-0, 1.50 ERA y 1.25 WHIP), los dominicanos Johan Domínguez (0-0, 2.87 ERA y 1.66 WHIP), Emilio Vargas (1-1, 3.21 ERA y 1.21 WHIP), así como los norteamericanos Nate Antone (0-1, 0.00 ERA y 1.44 WHIP), y Brian Bonnell (0-0, 0.00 ERA y 0.42 WHIP).

El relevo de los Gigantes fue sorprendente, liderado por Los dominicanos Brailyn Márquez (3-0, 0.00 ERA y 0.93 WHIP), Edgar García (3-1, 0.45 ERA y 0.90 WHIP), Emmanuel Mejía (0-0, 0.63 ERA y 0.97 WHIP), Angel Civilli (0-0, 1.69 ERA y 1.12 WHIP), Ángel Sánchez (0-0,  1.50 ERA y 1.00 WHIP), Reymin Guduan (3-1, 1.99 ERA y 1.01 WHIP), Bebony Robles (1-0, 2.19 ERA y 0.97 WHIP), Alexander Vizcaíno (0-1, 2.70 ERA y 2.10 WHIP), Antonio Santos (2-0, 2.77 ERA y 1.38 WHIP), Michael Ynoa (0-0, 3.27 ERA y 1.45 WHIP), los estadounidenses Brandys Sittinger (1-0, 3.00 ERA y 0.66 WHIP), Burch Smith (0-1, 2.51 ERA y 1.04 WHIP), y Justin Sterner (1-0, 3.48 ERA y 1.16), y finalmente el japonés Kotaro Ueda (0-0, 0.00 ERA y 2.57 WHIP).

Solamente las Estrellas Orientales (14-11), jugaron mejor en casa que los Gigantes del Cibao (13 y 11), en condición de locales pero la verdadera fortaleza de los enormes, fue el rendimiento logrado en las casas ajenas, a las que prácticamente expropiaron e hicieron su hogar, al haber jugado para 16 victorias y 9 derrotas. Sorprendentemente ese fue el mejor registro de la temporada.

Los Gigantes del Cibao es un equipo que prácticamente no tiene fisuras en ninguna de sus áreas de juego, muy completo que vivió a lo largo de la campaña el más dulce momento, que no logró extender ese “Momentum” durante el Round Robin.

Líderes individuales ofensivos:

  • El quisqueyano Ronny Simón, de los Toros del Este se alzó con el título de bateo con .329 de Average.
  • De los Leones del Escogido, el dominicano Franmil Reyes comandó los Vuelacercas con 9 y las Carreras Impulsadas con 34.
  • El dominicano Vidal Bruján, de las Estrellas de Orientales fue el máximo robador de bases con 24.

Líderes individuales de pitcheo:

  • El panameño Paolo Espino, de Toros del Este lideró la Efectividad con 2.40 carreras limpias permitidas por juego y el WHIP con 0.90.
  • Los dominicanos Víctor Santos, Raúl Valdés y Enmanuel Ramírez, junto al panameño Paolo Espino y el estadounidense Dan Atavilla, fueron los pitchers más ganadores con uno triunfos cada uno.
  • El panameño Paolo Espino también fue el lanzador con más ponches propinados con 49.
  • Mientras que el quisqueyano Jairo Asencio, de los Tigres del Licey fue el líder en Juegos Salvados con 13.

Aunque hubo muy buenos desempeños individuales, el dominicano Franmil Reyes destacó a la ofensiva al liderar dos de los tres departamentos ofensivos más importantes. Misma situación en cuanto al pitcheo se refiere, ya que aunque compartió el liderato de juegos ganados con otros cuatro lanzadores, lo que denota la cantidad de pitchers destacados, el panameño Paolo Espino logró la Triple Corona del pitcheo.

Tal y como ha sido costumbre, la temporada regular de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM), se ha impuesto una vez más la calidad de los escopeteros sobre la de los artilleros, y no precisamente por ausencia de buenos y potentes bateadores, sino por la notable calidad de los lanzadores, que han hecho posible durante la segunda etapa de la Serie del Caribe, el contundente dominio de los quisqueyanos en la pequeña Serie Mundial Latinoamericana.

Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com y miembro de Club 11:11. Puedes contactarlo por juliosanchezalvarado@gmail.com