Todas las entradas de: Julio Sánchez Alvarado

Mucha calidad en solo cinco puestos para los mejores campocortos latinos

JUEGO PERFECTO

MEDELLÍN, Colombia – Al César lo del César, frase célebre de nada más y nada menos que de El Hijo del Padre y la que mejor se ajusta a nuestra lista de los cinco mejores Shorts Stops latinoamericanos de todos los tiempos en Grandes Ligas, lista muy acorde a la actualidad, a nuestros tiempos y a su vez muy comprimida, que invita abiertamente a un exquisito debate, especialmente si nos enfocamos exclusivamente en el arte de custodiar la sexta posición del terreno de juego.

¿Cómo negar que los venezolanos Omar Vizquel (11 Guantes de Oro), Luis Aparicio (9 Guantes de Oro), el cubano Rey Ordóñez (3 Guantes de Oro en 9 años), el dominicano Tony Fernández (4 Guantes de Oro), y el colombiano Édgar Rentería (2 Guantes de Oro), son hasta ahora los mejores campo cortos latinoamericanos de todos los tiempos de la MLB y en ese estricto orden?

La espectacularidad defensiva, combinada con extraordinarios malabares del venezolano “Manos de Seda” Omar Vizquel y del cubano Rey Ordóñez solo tienen como precedente al estadounidense y Salón de la Fama Ozzie Smith. Sin duda han sido muchos los Short Stops de gran calidad, estadounidenses y latinoamericanos pero la espectacularidad de Smith, Vizquel y Ordóñez los coloca un escalón por encima del resto, quizás con Aparicio y Guillén muy cerca de ellos.

Lo de Ordóñez es necesario dimensionarlo, ya que lo de Vizquel lo hemos resaltado hasta la saciedad. El cubano solo tuvo 9 años de carrera en Grandes Ligas (1996 – 2004), ganando sus 3 Guantes de Oro en temporada consecutivas (1997 – 1999). Sin embargo, lo que parecía el inicio de una cadena de guantes dorados que debió estar alrededor de 10 durante sus años de servicio en la MLB, los cuales hipotéticamente debieron haber sido por 7 campañas más, hasta sus 40 años de edad, una fractura de brazo en el año 2000 colapsó su carrera, truncando su participación en la Serie Mundial de ese año con sus Mets de Nueva York ante los Yankees, así como la posibilidad de desarrollar la combinación de doble plays con el boricua Roberto Alomar, lo que es un sueño frustrado para el universo del béisbol.

“The Little Louie”, tal y como se le reconocía a Luis Aparicio en la MLB, fue pionero después del Chico Carrasquel por la enorme carrera que logró y sigue vigente como en sus tiempos activos por su enorme calidad defensiva y porque aún es prácticamente imposible de alcanzar en casi todos los aspectos del juego por parte de los mejores custodios de la posición 6 de la actualidad, además de que también se le reconoce por su extraordinario alcance y capacidad acrobática.

La elasticidad, habilidad y elegancia del dominicano Tony “Cabezas” Fernández fue prácticamente nunca antes vista en un mismo Short Stop, con un estilo de juego muy particular porque aparentaba no contar con un brazo potente, ya que patentó sus lanzamientos certeros hacia la intermedia y la inicial por debajo del brazo, a nivel de su cintura, para lo que en realidad se requiere es precisamente el más potente de los brazos. En la acera del frente, la potencia de su brazo con disparos por encima del hombro junto a su gran seguridad y lo certero de sus envíos con el resto de sus herramientas de juego, elevó a ”El Niño” Édgar Rentería a un nivel muy por encima del promedio.

No obstante, sobrarán aquellos que apelen a favor del dominicano nacido en Estados Unidos Alex Rodríguez y del estadounidense de ascendencia mexicana Nomar Garciaparra, e incluso por el dominicano Miguel Tejada. ¿A aquellos que abogan por éstos otros tres súper estrellas Latinos de la posición cómo se les refuta y se les dice que no?. Pues no cabe dudas que ofensivamente fueron muy superiores y aunque a la defensiva también fueron extraordinarios, no lo suficientemente buenos como para superar o igualar a quienes encabezan nuestra lista.

En lo particular y desde la calidad defensiva me cuesta excluir al venezolano Oswaldo Guillén (Novato del Año y Guante de Oro), quien fue 13 años consecutivos Short Stop titular de los Medias Blancas de Chicago, lo que no es poca cosa y es de tanto valor como uno o varios premios defensivos que se puedan asignar. Guillén fue una genuina aspiradora de la posición y volaba sobre la segunda base en sus pivoteos al realizar las doble matanzas. Su calidad defensiva fue tan buena, que era superior a los estelares de su generación y posición de la Liga Americana, como los estadounidenses Cal Ripken Jr. y Mike Bordick, por ejemplo. Con .974 de porcentaje de fildeo en 16 temporadas, Guillén solo es superado por “Manos de Seda” Omar Vizquel (.985 % de fildeo); y “El Niño” Édgar Rentería (.976 % de fildeo), de nuestra lista, iguala con el cubano Rey

Ordóñez y supera levemente al también venezolano Luis Aparicio y al dominicano Tony Fernández, quienes lograron .972 en porcentaje de fildeo. Por 13 años los fanáticos de los Medias Blancas de Chicago asistieron al Comiskey Park para disfrutar del juego y de una de sus principales atracciones, la espectacularidad de Oswaldo Guillén en el campo corto y es que en realidad fue espectacular pero no más que Omar Vizquel, el único responsable de que el Short Stop de los patiblancos no cuente con más de un guante de oro en sus vitrinas.

Las diferencias generacionales también marcan un abismo, razón por la cual tampoco faltarán aquellos de la tercera edad que argumenten y ubiquen a “El Rey” David Concepción entre el segundo y tercer puesto en esa lista. Concepción se mantiene como uno de los jugadores más capaces de inteligentes del juego. En una época en la que aparecieron y proliferaron los primeros estadios con grama artificial, “El Rey” David patentó su disparo hacia la inicial con un piconazo a un poco más de dos tercios de la trayectoria de su lanzamiento (para que su compañero defensor de la primera base tuviera una recepción cómoda), logrando que con el rebote la pelota adquiriera mayor velocidad y potencia, debido a las características de esos duros primeros pastos artificiales.

Y qué decir del también venezolano Alfonso “Chico” Carrasquel o “El Fantasma de la calle 35” (cuando parecía que la pelota superaría el cuadro interior para continuar de hit, el Chico aparecía de la nada como un verdadero fantasma, capturaba la esférica y el bateador – corredor nunca lograba llegar a salvo a la inicial del Comiskey Park). El Chico Carrasquel fue por 10 años una de las principales referencias de la posición 6 en Grandes Ligas, al punto que en el año 1951 se convirtió en el primer latinoamericano en ser seleccionado para participar en un Juego de las Estrellas. Durante esa misma temporada estableció el récord de más jugadas sin cometer errores de la Liga Americana para un Short Stop con 297, lo cual logró a lo largo de 2 meses en 53 juegos. El Chico Carrasquel además defendió la franela de los White Sox en los Juegos de Estrellas de los años 1951, 1953, 1954 y 1955 en calidad de titular, dejando en la banca durante esos encuentros a estelares de la posición que tiempo después fueron exaltados al Salón de la Fama, como el italoamericano Phil Rizzuto, Short Stop de los Yankees de Nueva York.

La mención especial en ésta ocasión recae en los venezolanos Enzo Hernández y José Escobar, en el cubano Germán “El Mago” Mesa y el boricua “El Mago” Javier Báez.

Hernández jugó apenas por 8 años en Grandes Ligas con Padres de San Diego y Dodgers de Los Ángeles en su última temporada, a pesar de haber debutado en Las Mayores a los 22 años de edad en el año 1971. Considerado uno de los mejores Short Stops defensivos de Venezuela, su bate no le acompañó, por lo que su carrera en Grandes Ligas culminó a sus 29 años de edad con .224 de Average, lo que afectó su juego defensivo en el Big Show.

El caso de José Escobar no fue muy diferente. Su defensiva fue tan buena que sin lugar a dudas era de nivel de Grandes Ligas y al más elevado nivel, comparado incluso con sus coterráneos Guillén y Vizquel y muy especialmente con Alfonso Chico Carrasquel por una particularidad, su compromiso con los batazos extremos hacia ambos lados del campo, gracias a su capacidad y gran alcance que era tal, que probablemente sea el Short Stop que en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional haya generado en los narradores más rectificaciones porque cuando una pelota era bateada por el medio del terreno sobre la segunda almohadilla o por el hueco entre el antesalista y el campo corto, cuando ya la esférica proyectaba perfilarse hacia los jardines en un evidente inatrapable, los narradores ya comenzaban a relatar el hit y en la última fracción de segundo, en el último instante y muy similar a “El Fantasma de la calle 35 del Comiskey Park”, pero principalmente en el estadio Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto, casa de su equipo Cardenales de Lara en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, aparecía como un auténtico espectro para mágicamente capturar la bola, realizar la asistencia con disparo certero y a tiempo para finalmente realizar el out, provocando a su vez la rectificación en la narración de los relatores sobre la jugada, en el mismo momento de la acción. Lamentablemente su ofensiva diestra era siniestra, razón por la cual apenas se tomó un café en el Big Show durante la campaña de 1991 con los Indios de Cleveland, ya a sus 30 años de edad.

Germán Mesa, también conocido como “El Mago” o “El Imán”, es considerado el mejor Short Stop de Cuba de todos los tiempos. Jugó en la Serie Nacional de Cuba desde el año 1985 hasta el año 2001 con los Leones Industriales de La Habana, a excepción de sus dos primeras temporadas, las cuales ejecutó defendiendo los colores de los Metropolitanos de la capital. Mesa no tuvo la oportunidad de probarse en las Grandes Ligas, al igual que la enorme mayoría de los peloteros cubanos de su época por el férreo régimen castrista. Realmente lamentable porque los cronistas de la mayor de las Antillas aseguran que de Mesa haber jugado en la MLB, Ripken, Vizquel, Fernández, Larkin, Ordóñez y compañía difícilmente hubieran ganado tantos Guantes de Oro, así de bueno fue en el Short Stop “El Mago” Germán Mesa, por lo que muy a nuestro pesar, nos perdimos de disfrutar ese espectáculo del campo corto proveniente desde Cuba, porque su juego defensivo es comparado con la espectacularidad que desarrollaron, lograron, alcanzaron y caracterizó al estadounidense Ozzie Smith, al venezolano Omar Vizquel y a su coterráneo Rey Ordóñez.

En la actualidad lamento profundamente que “El Mago” puertorriqueño Javier Báez no esté desarrollando una carrera sólida y consistente en calidad de Short Stop porque si lo hiciera, cuenta con las herramientas, ofensiva y defensiva, incluyendo capacidad acrobática e inteligencia para el juego, como para estar entre lo mejor de lo mejor que hayamos visto entre los defensores de esa posición.

Si bien lo de “Manos de Seda” Omar Vizquel, “The Little Louie” Luis Aparicio, Rey Ordóñez, Tony “Cabezas” Fernández y Edgar “El Niño” Rentería es algo que los ubica digna y muy acertadamente en nuestra lista, gracias a lo labrado genuinamente por cada uno de ellos a lo largo de sus respectivas carreras, cualquiera de los otros Short Stops latinoamericanos mencionados, fácilmente podrían compartir los dos últimos lugares de nuestra excelsa, exquisita y prestigiosa lista de los mejores 5 Short Stops latinoamericanos de todos los tiempos.

Previa de la temporada 2024 de la Nippon Professional Baseball (Liga Central)

COLUMNA CAFÉ CON BÉISBOL

MEDELLÍN, Colombia – Después de 38 años la Liga Central vivirá una temporada con unos Tigres de Hanshin defendiendo el título. Los Tigres no la tendrán nada fácil, ya que las Golondrinas de Yakult y a los Gigantes de Yomiuri serán nuevamente sus principales rivales, quienes buscarán evitar el bicampeonato de los actuales monarcas de la Central, mientras que las Estrellas de Dena, los Carpas de Hiroshima y los Dragones de Chunichi (en ese orden), buscarán dar la sorpresa.

Golondrinas de Yakult de la ciudad de Tokio (Tokyo Yakult Swallows)

Temporada 2023: Quinto lugar con 57 victorias, 83 derrotas y 3 empates.

Proyección Temporada 2024: Primer lugar.

Por supuesto que fue una enorme sorpresa que las Golondrinas de Yakult culminaran en la quinta posición de la Liga Central en la pasada temporada, cayendo a 26 juegos por debajo de .500, a pesar de haber contado con el mismo grupo de jugadores con los que ganaron banderines consecutivos en las temporadas 2021 y 2022, incluyendo una Serie Japón.

No obstante, la combinaciones de una serie de lesiones con el bajo rendimiento de par de peloteros fue la causa de semejante descalabro, especialmente en la lesión del jardinero Yasutaka Shiomi y la sorpresiva campaña de bajo rendimiento del camarero Tetsuto Yamada pero la ofensiva de Yakult es tan buena, que a pesar de ello terminaron segundos en carreras anotadas (534), OPS (.677) y jonrones (123), de la Liga, impulsados por el estelar antesalista y bateador zurdo Munetaka Murakami (considerado el actual mejor bateador de Japón), el inicialista venezolano José Osuna y el patruyero dominicano Domingo Santana. Con la recuperación de Shiomi y Yamada, éste es un quinteto muy potente para comandar a la novena hacia los primeros lugares por tercera temporada en cuatro años.

Para regresar a los primeros lugares, Yakult también necesita mejorar en el pitcheo, después que en el 2023 registraron la peor efectividad general en la Liga Central con 3.66, razón por la cual, la gerencia estuvo activa en la temporada baja y fue precisamente el departamento del juego al que le dio prioridad, así que lograron el regreso del dominicano Elvin Rodríguez y sumaron al puertorriqueño José Espada y el venezolano Miguel Yajure, ambos también ex grande ligas.

La rotación de abridores luce muy sólida, con Yasuhiro “Ryan” Ogawa, el norteamericano Cy Sneed y el zurdo Keiji Takahashi pero la clave estará en que Yasunobu Okugawa logre estar sano a lo largo de toda la temporada y pueda derrochar toda su calidad de auténtico As que ya demostró en la campaña 2021, y si el zurdo Masanori Ishikawa a sus 44 años le quedan restos para repetir otra buena temporada.

No obstante, el quisqueyano Elvin Rodríguez, el boricua José Espada, el venezolano Miguel Yajure y el derecho de segundo año, Kojiro Yoshimura, son lanzadores comodines que podrían ayudar y potenciar a la rotación de abridores. Por lo pronto Rodríuez, Espada, Yajure y Yoshimura forman parte de un sólido relevo que cuenta con el estelar cerrador Kazuto Taguchi.

Así que las Golondrinas de Yakult no solo tienen la enorme posibilidad de dar un gran rebote desde el quinto hasta el primer lugar de la Liga Central del 2023 al 2024, sino que es lo más probable que suceda, por los extraordinarios resortes con los que cuenta, que no son más que sus extraordinarias herramientas.

Tigres de Hanshin de la ciudad de Nishinomiya (Hanshin Tigers)

Temporada 2023: Primer lugar con 85 victorias, 53 derrotas y 5 empates.

Proyección Temporada 2024: Segundo lugar.

Es más difícil mantenerse en la cima que haber llegado a ella, razón por la cual aquellas novenas que logran por lo menos un bicampeonato, es porque realmente están a un nivel superior por sobre el resto de las novenas participantes y es precisamente lo que intentan lograr los Tigres.

El peso de aquel gran equipo campeón de la Liga Mayor del Béisbol Japonés en el año 1985 no fue suficiente para detener a los actuales Tigres que en el 2023, que derrotaron a los Búfalos de Orix en siete encuentros en la Serie Japón, por lo que no solamente son los actuales monarcas de la Liga Central, sino de toda la NPB.

Hay mucha confianza en el actual equipo campeón, razón por la cual la organización fue de las menos activas en la temporada baja y encaran la temporada 2024 prácticamente con la misma nómina con la que ganaron todo en el 2023, sin importantes adiciones.

Los Tigres lideraron su circuito en el 2023 en carreras anotadas (555), y porcentaje de embasado (.322), gracias a que el manager Akinobu Okada exigió a sus jugadores a mejorar significativamente y lograr maximizar la cantidad de turnos al bate de calidad, considerando que esa es la única manera de lograr mejorar la producción de carreras y de ésta forma, los Tigres también lideraron su circuito en bases por bolas (494), e igualaron con las Estrellas de Dena en bateo colectivo con .247 de Average.

La tarea pendiente a la ofensiva de la novena de la ciudad de Nishinomiya es la de los cuadrangulares, en la que fueron penúltimos de la Central en el 2023 con solo 84 jonrones, no obstante, el rango para mejorar en ese aspecto en presente zafra es bastante amplio. El guardabosques y novato de segundo año Shota Morishita tiene el potencial de conectar de 15 a 20 jonrones, quien se suma al bateador zurdo y también jardinero Koji Chikamoto, el defensor de las esquinas del cuadro interior Yusuke Ohyama y al paleador zurdo, antesalista y patruyero Teruaki Sato, cuarteto nipón que es el núcleo de poder de los rayados. Se espera que un año más de experiencia y menos ajustes a realizar, el dominicano Johan Mieses y el norteamericano Shelson Neuse complementen a plenitud ésta ofensiva.

Teruaki Sato y Yusuke Oyama son las principales amenazas de jonrones, destacando que Chikamoto tiene el nivel de MVP, al punto que estuvo cerca de ganar el premio en la pasada zafra. Sato ha despachado 20 o más vuelacercas en tres temporadas consecutivas y además cuentan con el bateador de la mano equivocada, short stop y camarero Takumu Nakano, quien proyecta para jugar en la MLB pero que primero ha de brillar con los Tigres por varios años.

En cuanto al pitcheo se refiere, la rotación de abridores de los Tigres de Hanshin es considerada la mejor de ambas ligas, liderada por Shoki Murakami, actual Novato del Año, Jugador Más Valioso y líder en efectividad de la Liga Central de la temporada 2023 con 2.29, seguido de Koyo Aoyagi, quien se recupera de una temporada difícil y del zurdo Koutaro Ohtake.

Un dato que no se puede dejar de destacar es que Shoki Murakami es el tercer pitcher en la historia de la Nippon Professional Baseball en haber ganado los premios Novato del Año y Jugador Más Valioso en una misma temporada. El primero fue Isamu Kida en 1980 con los Nippon Ham Fighters (para entonces de la ciudad de Tokio), y Hideo Nomo en 1990 con los Búfalos de Kintetsu de la ciudad de Osaka.

El relevo debe estar incluso mejor para la presente temporada, ya que el relevista Atsuki Yuasa se ha recuperado de una lesión que lo limitó a solo 14⅓ entradas en el 2023 y la gerencia adquirió al panameño Javy Guerra, abridor eventual y relevista largo.

Con 27.7 años de edad en promedio, los Tigres de Hanshin son el segundo equipo más joven de la Liga Central, solo superados por las Estrellas de Dena de Yokohama (27.6), razón por la cual de alguna manera sorprendió un poco el título logrado por los Tigres en el 2023 pero ésta circunstancia es un plus totalmente a favor para la presente campaña, ya que los nóveles peloteros no solamente cuentan con una temporada más de experiencia, sino que vienen de una zafra totalmente exitosa y con doble motivo para celebrar jugando en grande, por defender su título como actuales monarcas del béisbol japonés y porque su hogar, el mítico estadio Koshien de Nishinomiya es centenario en el presente año, luego de haberlo ganado todo en el 2023 y de una manera tan contundente.

Gigantes de Yomiuri de la ciudad de Tokio (Yomiuri Giants)

Temporada 2023: Cuarto lugar con 71 triunfos, 70 reveses y 2 empates.

Proyección Temporada 2024: Tercer lugar.

Los Gigantes no han ganado el banderín desde 2020, lo que se puede considerar mucho tiempo para el equipo más exitoso de la Nippon Professional Baseball. En Kanto (región de Tokio en la que habitan los Gigantes), los problemas parecen haber derivado más desde las oficinas y dirigencia del equipo que en el propio terreno de juego, lo que se ha evidenciado con claridad cuando su manager Tatsunori Hara se retiró en los años 2003 y 2015 pero en ambas ocasiones regresó a dirigir a los Gigantes unos años después.

En ésta ocasión el nuevo manager es un jugador emblema de la organización, Shinnosuke Abe (protegido de Hara), quien toma las riendas con la intención de regresar al equipo a su lugar acostumbrado.

Los Gigantes de Yomiuri fueron una potencia ofensiva en el 2023, liderando a ambas ligas con 164 jonrones y lideraron la Liga Central en OPS con .710. El antesalista Kazuma Okamoto lideró la NPB con 41 vuelabardas el año pasado y tiene seis temporadas consecutivas con 30 o más. El carro de leña gigante lo complementan el short stop Hayato Sakamoto (24 HR´s en 2023), el guardabosques y bateador zurdo Yoshihiro Maru (18 HR´s en 2023), el productivo receptor y paleador zurdo Takumi Oshiro (16 HR´s en 2023), por lo que la ofensiva será tan temible como siempre, a pesar de que enviaron al estadounidense Adam Walker a SoftBank y dejaron ir a Sho Nakata.

La gerencia de los Gigantes estuvo activa durante la temporada baja y principalmente fortalecieron a su cuerpo de lanzadores, adquiriendo al estadounidense Kyle Keller de los Tigers de Hanshin y a los nipones Rei Takahashi y Keisuke Izumi en un intercambio con los Halcones de SoftBank de Fukuoka.

La rotación de abridores estará liderada por su actual As, Shosei Togo, quien junto al novel Iori Yamasaki componen una excelente parte frontal de la rotación, la cual se fortalecerá significativamente si el veterano Tomoyuki Sugano logra un notable transitar como en sus mejores momentos. El estadounidense Foster Griffin y el venezolano Yohander Méndez en la parte trasera de la rotación complementan a éste grupo de escopeteros que anima a soñar en grande.

Aunque el norteamericano Kyle Keller y a los japoneses Rei Takahashi y Keisuke Izumi son abridores eventuales, su principal trabajo estará en el relevo, complementando al panameño Alberto Baldonado y el cerrador Taisei Ota, quien se ha recuperado satisfactoriamente de su lesión.

Todo parece estar alineado para que los Gigantes de Yomiuri asalten y recuperen la punta, misma de la que se han apoderado por mucho tiempo y para ello han colocado en calidad de dirigente a una figura emblemática de la organización, Shinnosuke Abe, que además es una ex receptor, condición que ha caracterizado a los mejores managers en la historia del juego.

Caspas Toyo de la ciudad de Hiroshima (Hiroshima Toyo Carp)

Temporada 2023: Segunda posición con 74 triunfos, 65 descalabros y 4 empates.

Proyección Temporada 2024: Cuarto lugar

Aunque parece difícil los Toyo Carp repitan su buen desempeño logrado en la temporada 2023, parece que la calve radicó en el revulsivo que para los jugadores de Hirosima significó para entonces su nuevo manager Takahiro Arai, y ahora que van al segundo año de su nuevo dirigente y con la experiencia de la post temporada, razones que sugieren cosas buenas para los Toyo Carp en la presente temporada.

Sin embargo, quien era considerado su mejor bateador, Ryoma Nishikawa, se fue a los Búfalos de Orix como agente libre, al igual que los paleadores estadounidenses Matt Davidson y Ryan McBroom quienes se fueron por la misma vía pero el club no se durmió durante la off season e inmediatamente contrató a los norteamericanos de posición Matt Reynolds (short y segunda base), y Jake Scheiner (antesalista e inicialista), quienes junto al notable trio de jóvenes que vienen pisando fuerte, el careta y bateador zurdo Shogo Sakakura (12 HR´s en el 2023), el jardinero Shota Suekane (11 HR´s en el 2023) y el short stop y bateador zurdo Kaito Kozono, complementarán al trío de jugadores que son el núcleo ofensivo de ésta organización, el guardabosques y paleador zurdo Shogo Akiyama, el antesalista Shota Dohbayashi y el segunda base Ryosuke Kikuchi.

El lanzador dominicano Robert Corniel se encuentra desde el 2020 con la organización y será fundamental en la adaptación de los lanzadores estadounidenses Nik Turley (zurdo), Drew Anderson y Taylor Hearn (zurdo), quienes apoyarán a una buena rotación de abridores conformada por los nipones Hiroki Tokoda (zurdo), Aren Kuri, Masato Morishita y Daichi Ohsera.

Estrellas de DeNA de la ciudad de Yokohama (Yokohama DeNA BayStars)

Temporada 2023: tercera posición con 74 triunfos, 66 reveses y empates.

Proyección Temporada 2024: Quinto lugar.

Las Estrellas perdieron en la temporada baja a un grupo de jugadores muy importante, especialmente en cuanto al cuerpo de lanzadores se refiere. El japonés Shota Imanaga y el venezolano Edwin Escobar sellaron acuerdos con la organización de los Cachorros de Chicago, mientras que el norteamericano Trevor Bauer está lanzando para los Diablos Rojos del México de la Liga Mexicana de Béisbol en busca de encontrar un contrato con la MLB. Además quien fue durante los últimos años uno de sus principales bateadores, el puertorriqueño Neftalí Soto firmó con los Marines de Chiba Lotte.

Sin embargo, el equipo ganó una lotería de draft de tres equipos con el explosivo jardinero y bateador zurdo Ryuki Watarai, quien comenzó a funcionar en la primavera con un promedio de .434 en 16 juegos. El novato Watarai podría significar el revulsivo que complemente los potentes bates del camarero Shugo Maki (WAR de 6.4, empatado como el mejor en la Liga Central de la pasada campaña), y el tercera base Toshiro Miyazaki, junto al norteamericano Tyler Austin, de quien se espera que en la presente campaña se mantenga sano para que pueda aportar todo lo que se sabe es capaz.

Los pítchers recién adquiridos y estadounidenses Andre Jackson, Anthony Kay (zurdo), J.B. Wendelken y Rowan Wick (zurdo), están llamados a potenciar el trabajo del As Katsuki Azuma (zurdo), y Shinichi Ohnuki. También a través de la agencia libre las Estrellas adquirieron a los diestros nipones Yuito Mori (32 años de edad, 10 temporadas con los Halcones de SoftBank (2.69 de ERA y 1.05 de WHIP)), y Chihaya Sasaki (29 años, 7 temporadas con Chiba Lotte (3.57 de ERA y 1.31 de WHIP)).

Los BayStars tienen una temporada a prueba de fuego y todo parece recaer en la capacidad de su manager Daisuke Miura, quien realizó gran trabajo en la pasada campaña pero con un equipo que no había tenido tantas bajas importantes de una zafra a la otra, así que solo el tiempo a lo largo de la presente campaña dirá de qué está hecho esta edición 2024 de las Estrellas de DeNA de Yokohama.

Dragones Chunichi de la ciudad de Nagoya (Chunichi Dragons)

Temporada 2023: 56 victorias, 82 derrotas y 5 empates.

Proyección Temporada 2024: Sexto lugar.

Los Dragones de Chunichi presentan la misma interrogante que los Luchadores de Nippon Ham para la presente temporada, ¿El manager mejorará en su conducción del equipo?

Al igual que el excéntrico Tsuyoshi Shinjo (dirigente de los Nippon Ham Figthers), el manager de los Dragones, Kazuyoshi Tatsunami es un verdadero Tsunami cuando de dirigir al equipo se trata, es decir, un verdadero desastre, al punto que la prensa especializada del Japón le endosan la mayor parte de responsabilidad del fracaso de la novena de Nagoya.

Ciertamente Chunichi quedó último en casi todas las categorías ofensivas importantes en el 2023 pero precisamente por esa razón realizaron algunos movimientos durante la temporada baja en ese sentido. Adquirieron al inicialista y jardinero izquierdo Sho Nakata, de 35 años de edad, a Hiroyuki Nakajima, short stop devenido a defensor de las esquinas del cuadro interior de 42 años de edad y a Seiji Uebayashi, guardabosques y bateador zurdo de 28 años de edad, proveniente de los Halcones de SoftBank.

Nakata viene de conectar 15 cuadrangulares en 263 veces al bate pero no iba a contar con muchos turnos en la presente campaña con los Gigantes pero es un pelotero de 30 vuelacercas por temporada. Aunque Nakajima se ve en plena forma, luego de haber superado una serie de lesiones en los últimos años, hace más de un lustro que no logra ni media temporada de juego y a su edad, difícilmente pueda emular sus campañas de poder y velocidad que le llevó a ser un 20-20. Uebayashi por su parte sólo logró una temporada de más de 500 veces al bate con los Halcones, cuando despachó 22 tetrabases y escamoteó 13 almohadillas, en un equipo plagado de figuras estelares.

No obstante, Nakata y Uebayashi pueden lograr desarrollar buenas campañas con Chunichi y Nakajima jugando eventualmente y especialmente viniendo desde la banca, con su experiencia brinda calidad, solidez y profundidad.

Es necesario destacar que los Dragones no contaron con un aporte destacado a la ofensiva por parte de los peloteros extranjeros en el 2023 a excepción del infielder dominicano Orlando Calixte, quien repite para ésta temporada y con un año más de experiencia, se espera que el antillano explote. Los Dragones también contrataron al jardinero y bateador zurdo Alex Dickerson para que aporte y despierte a una ofensiva con potencial porque todos los recién llegados, japoneses y extranjeros, se unen a un núcleo de jugadores con potencial de lograr conformar una ofensiva destacada.

Nakata sin duda recibirá la oportunidad y contribuirá con su aporte pero el manager se las tiene que ingeniar para lograr el meyor aporte de Uebayashi porque es jardinero sin sacrificar tiempo de juego del jardinero y primera base Seiya Hosokawa, que viene de un año de 24 jonrones, porque aunque se piense que pueden ser turnados en los jardines, la misma situación se presenta con el guardabosques y bateador zurdo Yuki Okabayashi, ya que también reclama titularidad, a pesar de que está lidiando con un problema en el hombro. Por último, el Inicialista y Antesalista de 22 años de edad Takaya Ishikawa promete y no debe fallar.

Ahora es que apreciaremos el mejor lado de los Dragones de Chunichi porque si tienen una fortaleza, ese es el pitcheo.

La rotación de abridores está conformada por el panameño Humberto Mejía, Yuya Yanagi, Hiroto Takahashi, y los zurdos Shinnosuke Ogasawara y Yadai Ohno (ganador del Premio Sawamura en la temporada 2020), quien regresa después de perderse la mayor parte de la campaña 2023 por una lesión.

El relevo luce mejor todavía, liderado por el mejor cerrador en la actualidad de la Liga Mayor del Béisbol Japonés, el cubano Raidel Martínez, junto a los nipones Akiyoshi Katsuno, Tatsuya Shimizu, Kudai Umetsu y el zurdo Takahiro Matsuba.

Un jugador llamado a ser clave es el short stop cubano de 22 años de edad Christian Rodríguez, quien ha deslumbrado significativamente por su calidad defensiva y su aporte desde ese aspecto del juego mejorará el pitcheo del equipo notablemente.

A pesar de que no han vivido temporadas positivas en los últimos años, la organización estuvo activa en la off season, se reforzó y aunque probablemente no gane el banderín en la presente campaña, cuenta con las herramientas para comenzar a escalar posiciones pero aparentemente todo dependerá en gran medida a un cambio favorable en la dirigencia y ajuste radical en la mentalidad general del equipo.

Previa de la temporada 2024 de la Nippon Professional Baseball (Liga del Pacífico)

¡La mezcla perfecta entre café y béisbol con Julio Sánchez Alvarado! En su columna exclusiva, Julio desmenuza la emocionante temporada 2024 de la Nippon Professional Baseball con su característico estilo apasionado y perspicaz. Desde los momentos más intensos en el diamante hasta las jugadas más sorprendentes, Julio te sumerge en el mundo del béisbol japonés con análisis profundos y pronósticos certeros

COLUMNA CAFÉ CON BÉISBOL

MEDELLÍN, Colombia – La Nippon Professional Baseball (NPB), o Liga Mayor del Béisbol Japonés (considerada la segunda mejor liga de béisbol profesional del mundo), realizó su Opening Day el 29 de Marzo, un día después de la Major League Baseball, así que luego de haber culminado el Opening Week y con el inicio de la tercera semana de acción y coincidiendo con el inicio de la tercera semana de calendario y segunda completa, procedamos a realizar el análisis previo de los equipos que conforman la Liga del Pacífico (uno de dos circuitos que conforman la NPB), para la temporada 2024.

Los Búfalos de Orix de la ciudad de Osaka pretenden extender lo que ya se puede considerar una dinastía en la Liga del Pacífico, al acumular en el presente tres banderines consecutivos. Los dirigidos por el manager Satoshi Nakajima absorbieron la pérdida del bateador estrella Masataka Yoshida, quien se mudó a los Medias Rojas de Boston después de la temporada 2022 y a pesar de ello lograron ganar la división por tercer año consecutivo y es precisamente lo que intentan hacer, luego de haber perdido a su mejor abridor, Yoshinobu Yamamoto, quien cruzó el océano para hacer vida a partir de ésta temporada con los Dodgers de Los Ángeles.

Sin embargo, los Halcones de SoftBank de la ciudad de Fukuoka pretenden en la presente temporada iniciar lo logrado en la década pasada, otra hegemonía por varios años que los llevó a ser el mejor equipo del archipiélago.

La carrera por el banderín y los lugares de la Serie Clímax promete estar muy reñida porque los otros cuatro equipos de la Liga del Pacífico (Marinos de Chiba Lotte, Leones de Seibu de Tokorozawa, Luchadores de Nippon Ham de Kitahiroshima y las Águilas Doradas de Rakuten de Sendai), pretenden cortar el dominio de Búfalos y Halcones, así que sin más preámbulos, nos sumergimos en el análisis de cada novena y sus potenciales ubicaciones en la tabla de clasificación al final de la temporada.

Búfalos de Orix de la ciudad de Osaka (Orix Buffaloes)

Temporada 2023: Primer Lugar con 86 ganados, 53 perdidos y 4 empates.

Proyección Temporada 2024: Primer lugar.

A pesar de que los Búfalos perdieron a sus dos estelares de su rotación de abridores, ya que no solo Yoshinobu Yamamoto se fue a los Dodgers de Los Ángeles y con el contrato más rico para un lanzador nipón en la historia de la MLB, sino que además Sachiya Yamasaki firmó con los Hokkaido Nippon Ham Fighters (Luchadores de Nippon Ham), sorprendentemente su rotación de abridores aún se ubica entre las mejores de la Liga del Pacífico y de la NPB, si no es que es la mejor, por calidad y profundidad. La única duda es que solo Hiroya Miyagi, uno de sus estelares y mejores lanzadores de la liga la temporada pasada es el único iniciador de su rotación que registró más de 100 entradas lanzadas en la zafra 2023, no obstante, el potencial es más que alentador.

El zurdo Miyagi comandará la rotación de abridores, a pesar de que el joven Shunpeita Yamashita está llamado a ser el heredero del as Yoshinobu Yamamoto. A Este nobel lanzador solo el tiempo lo separa de estar en una rotación de abridores de Grandes Ligas. En la pasada temporada logró más ponches que entradas lanzadas, con 101 y 95 respectivamente. Su calidad y capacidad genera las mayores sensaciones, al punto que se ha llegado a considerar que cada una de sus presentaciones es un verdadero deleite dentro del juego.

Daiki Tajima y Taisuke Yamaoka son dos avezados abridores, destacando que Tajima logró una gran campaña 2023 pero su desempeño fue subestimado porque lanzó a la sombra de Yamamoto. Los moceríos Kohei Azuma, quien cerró la temporada 2023 con gran desempeño y Ryuhei Sotani en los puestos 5 y 6 completan la rotación de abridores.

Sin embargo, la profundidad en el pitcheo de Orix es tal, que lo más probable es que Azuma y Sotani cumplan desempeños de relevo largo y de abridores eventuales junto al dominicano Luis Felipe Castillo, quien debutó el año pasado en la liga con los Marinos de Lotte y el venezolano Anderson Espinoza.

La incorporación del pitcher venezolano Anderson Machado fortalece a un bullpen que es considerado de los mejores de la Liga del Pacífico.

En cuanto a la ofensiva se refiere, los Búfalos lograron incorporar al guardabosques Ryoma Nishikawa, ex patrullero de los Carpas de Hiroshima, quien se une a Tomoya Mori y Yuma Tongu para conformar un sólido tridente ofensivo.

Además de la incorporación de Nishikawa, el manager Satoshi Nakajima contará con la participación de los venezolanos Leandro Cedeño y Marwin González, quienes ahora con un año más de experiencia están llamados a ser más protagonistas para el 2024.

Halcones de SoftBank de la ciudad de Fukuoka (Fukuoka SoftBank Hawks)

Temporada 2023: Tercer lugar con 71 ganados, 69 perdidos y 3 empates.

Proyección Temporada 2024: Segundo lugar.

Los Halcones ya cuentan con una muy buena ofensiva, liderada por los estrellas Yuki Yanagita y Kensuke Kondo pero además su gerencia se movió muy bien en la off season y lograron hacerse de los servicios Hotaka Yamakawa desde la agencia libre y ex de los Leones de Seibu, así como el jardinero estadounidense Adam Walker vía cambio desde los Gigantes de Yomiuri. Ellos cuatro junto al Slugger Ryoya Kurihara (regresa de una lesión), son el núcleo de una temible alineación.

La rotación de abridores tienen el potencial de convertirse en una de las más sólidas, ya que el estelar cerrados cubano Liván Moinelo tendrá su primera temporada en calidad de abridor y se une a Kohei Arihara y al norteamericano Carter Stewart Jr., quien obtuvo una extensión de contrato por 2 años 10 millones de dólares. Se espera que Moinelo logre trasladar su calidad como relevista (1.95 de efectividad en 306 apariciones), para completar la parte frontal de la rotación, mientras que los no menos sólidos Nao Higashihama y Shuta Ishikawa completan un quinteto que será difícil de superar a lo largo dela temporada.

El pelotero mejor pagado en la historia de la NPB es el cerrador mexicano Roberto Osuna y es quien comanda un sólido bullpen, dirigido por el nuevo manager Hiroki Kokubo, ex dirigente de la selección nacional japonesa entre 2013 y 2017 y que además viene de dirigir al equipo sucursal de SoftBank, dato no menos importante porque conoce de primera mano los peloteros que desde su equipo menor podrían realizar un aporte importante a la novena durante la temporada.

Leones de Seibu de la ciudad de Tokorozawa (Saitama Seibu Lions)

Temporada 2023: Quinto lugar con 65 victorias, 77 derrotas y 1 empate.

Proyección Temporada 2024: Tercer lugar.

Nos atrevemos a darles la proyección de tercer lugar porque Seibu se reforzó bien durante el invierno y su análisis lo debemos iniciar desde el relevo porque los Leones tuvieron la segunda mejor efectividad del bullpen la temporada pasada y a pesar de que su estelar cerrador Taira dejó atrás ese rol para convertirse en titular, fortalecieron ese aspecto al reclamar a Hiroshi Kaino de los Halcones de SoftBank como compensación del agente libre Hotaka Yamakawa y contrataron a los dominicanos Jefry Yan y Albert Abreu.

La rotación de abridores también apunta a ser protagonista. Kona Takahashi y Kaima Taira son dos de los valores nipones que pronto podrían estar en la MLB. El no menos estelar Tatsuya Imai estará en la mitad de la rotación de abridores y detrás de él estará Natsuki Takeuchi, su primera selección en el draft del otoño pasado. Los cuatro conforman una rotación considerada de las mejores de la NPB. Quienes firmaron al venezolano Jesús Aguilar y a los dominicanos Franchy Cordero, Jefry Yan y Albert Abreu durante el invierno y prometen pelear hasta el último día por un puesto en la postemporada.

A pesar de la pérdida de su mejor slugger, Hotaka Yamakawa, quien se perdió la mayor parte del año después de ser acusado de agresión sexual. La gerencia de los Leones estuvo muy activa en temporada baja y contrataron al venezolano Jesús Aguilar y al dominicano Franchy Cordero, quienes si se adaptan rápido a la liga y empiezan a producir como saben hacerlo, podrían absorber y superar el vacío de producción por la salida de Yamakawa y del norteamericano David MacKinnon, quien se fue a jugar en la Liga Mayor de Béisbol de Corea del Sur (Korean Baseball Organization (KBO)), reforzaron a los Leones de Samsun de la ciudad de Daegu.

Si la ofensiva de los Leones es lo suficientemente consistente, la novena melenuda podría regresar por viejas glorias. El último equipo en ganar al menos cuatro banderines consecutivos fueron precisamente los Leones de Seibu.

Marines de Lotte de la ciudad de Chiba (Chiba Lotte Marines)

Temporada 2023: Segundo lugar con 70 victorias, 68 derrotas y 5 empates.

Proyección Temporada 2024: Cuarto lugar.

Los Marinos de Chiba Lotte cuentan con un cuerpo de lanzadores bastante bueno y su ofensiva está llamada a dar un salto de calidad mejorar con la incorporación del boricua Neftalí Soto, quien ya tiene 6 años de experiencia en la NPB.

Su rotación estará liderada por quien está llamado a ser el mejor pitcher de Japón en la temporada 2024, Roki Sasaki. Este estelar abridor busca lograr su primera temporada completa en su cuarto año y estará acompañado por varios abridores de talento como el dominicano Christopher Mercedes. Atsuki Taneichi fue segundo en la Liga Pacífico 2023 con 157 ponches y junto Kazuya Ojima completan una rotación de abridores de gran calidad. Si el “Monstruo de la Era Reiwa” (tal y como se le conoce a Sasaki), logra desarrollar la temporada que de él se espera, las posibilidades de los Marines se elevarán considerablemente. El bullpen es comandado por el cerrador Naoya Masuda, uno de los mejores del circuito.

La presencia del toletero dominicano Gregory Polanco garantiza un buen número de jonrones, sobre todo con el respaldo de Soto, mientras que la sabia dirección del manager Masato Yoshii promete obtener los mejores resultados de los peloteros que tiene disponibles.

La ofensiva marina recaerá en el trío conformado por el dominicano Gregory Polanco (26 cuadrangulares en el 2023), el japonés Koki Yamaguchi (14 jonrones en el 2023), y el puertorriqueño Neftalí Soto, quien llegó en la temporada baja desde las Estrellas de DENA de Yokohama, tridente ofensivo que está llamado a ser protagonista y llevara los marinos hasta puerto seguro.

Luchadores de Nippon Ham de la ciudad de Kitahiroshima (Nippon Ham Figthers)

Temporada 2023: Sexto lugar con 60 triunfos, 82 reveses y 1 empate.

Proyección Temporada 2024: Quinto lugar

Nippon Ham posee mucho talento, pero un manager que no sabe cómo utilizarlo

Aunque proyectamos a los Luchadores para el quinto lugar de la Liga del Pacífico, Nippon Ham arranca la temporada con un ambiente positivo por dos razones importantes, será la tercera campaña en la calidad de dirigente del equipo del ex grande liga Tsuyoshi Shinjo y por su ofensiva, por lo que un avance significativo en el 2024 debería no sorprender.

El excéntrico Shinjo en sus dos primeros años, los cuales se pueden considerar de gracia para él por parte de la directiva de la organización, demostró no estar al frente entre los managers pero con dos años de experiencia y junto al cuerpo técnico, se espera un avance significativo en cuanto a su gestión.

La ofensiva por su parte está liderada por un grupo joven de impacto inmediato, encabezado por Chusei Mannami, quien es uno de los mejores bateadores y también de los mejores jardineros defensivos de todo Japón. Mannami de 23 años de edad, despachó 25 jonrones y 33 dobles, impulsó 74 carreras y ganó un Guante de Oro patrullando el jardín derecho.

La organización espera que el defensor diestro de las esquinas del cuadro interior y los jardines pero bateador zurdo Kotaro Kiyomiya esté fuera de lesiones y pueda desplegar todo su potencial en la presente campaña, mientras que a sus 30 años de edad, Go Matsumoto busca repetir el campeonato de bateo de la Liga del Pacífico que logró en la temporada 2022, siendo un bate consistente para los Luchadores.

Ellos estarán muy bien complementados por el cubano Ariel Martínez, quien tiene mucho potencial ofensivo y la flexibilidad de defender distintas posiciones, y el dominicano Franmil Reyes, quien fue adquirido durante la off season para aportar poder, esperando que se parezca al jugador que bateó .260 de Average y despachó 92 vuelacercas en Las Mayores entre los años 2018 y 2021. Nippon Ham también adquirió al guardabosques zurdo estadounidense Andrew Stevenson, que a sus 29 años de edad viene de participar brevemente con Nacionales de Washington entre los años 2017 y 2021, así como con los Mellizos de Minnesota en el año 2023, buscando que explote todo su potencial en la NPB.

A pesar de que su rotación perdió a uno de sus mejores abridores, Naoyuki Uwasaw, por haberse ido para la presente campaña 2024 a hacer vida en la MLB, todavía posee mucho talento, encabezada por Hiromi Ito, quien logró una efectividad de 3.46 en 153⅓ entradas en el 2023, hará una excelente dupla en la parte frontal de la rotación con el estelar abridor zurdo Takayuki Kato.

Otro iniciador zurdo de calidad, Sachiya Yamasaki, quien viene de lanzar muy bien para los Búfalos, se une al norteamericano Drew VerHagen, con dilatada experiencia en Grandes Ligas y que regresa luego de lanzar en la NPB en 2020 y 2021 con los mismos Luchadores, para conformar una sólida rotación de abridores. Su relevo también es bastante sólido, especialmente con la llegada del dominicano Aneurys Zabala.

Nippon Ham parece contar con un equipo más completo, con mejores herramientas y una sorpresa que lo posicione en lugar de postemporada podría no estar muy lejos de que se convierta en realidad.

Águilas Doradas de Rakuten de la ciudad de Sendai (Tohoku Rakuten Golden Eagles)

Temporada 2023: Cuarto lugar con 70 victorias, 71 derrotas y 2 empates.

Proyección Temporada 2024: Sexto lugar.

Lás Águilas de Rakuten cuentan para la presente campaña con el nuevo manager Toshiaki Imae, que no cuenta con experiencia previa en su cargo, lo que puede ser una significativa desventaja. Sin embargo, inicia realizando un movimiento audaz en su primera temporada al mover a Takahiro Norimoto, posiblemente su mejor abridor, al puesto de cerrador que dejó Yuki Matsui, quien es parte de los Padres de San Diego a partir de ésta temporada.

Masahiro Tanaka y Takayuki Kishi conforman una muy buena parte frontal de la rotación de abridores que incorpora al estadounidense proveniente de los Luchadores Cody Ponce y esperan que Takahisa Hayakawa, quien pasó parte del invierno refinando su juego en la Liga Australiana de Béisbol, complementen y conformen una muy buena rotación junto a la primera selección del draft del club, Tatsuki Koja.

La presencia del dominicano Maikel Franco junto a Hideto Asamura, quien bateó .274 de Average con 26 jonrones la temporada pasada y Hiroaki Shimauchi conforman el núcleo ofensivo que aparenta ser la parte débil de la novena para el 2024.

El resumen completo de la temporada 2023-24 de LIDOM | Julio Sánchez Alvarado

Medellín, Colombia – Luego de haber repasado lo que nos dejó la temporada regular 2023 de la Liga Mexicana del Pacífico, nos trasladamos desde el Pacífico hasta el corazón de El Caribe para repasar lo que ha dejado la temporada regular de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM).

Tal y como es costumbre, los seis equipos que conforman la LIDOM, cada equipo realiza 50 juegos, 10 contra cada equipo rival (a razón de 5 careos en casa y los otros 5 en calidad de visitante), bajo formato de todos contra todos en busca de los cuatro equipos que clasifiquen a los Play Off, los cuales son aquellos que una vez culminado el calendario, estén posicionados del primer al cuarto lugar, quedando eliminadas las novenas que finalizan ubicadas en los lugares quinto y sexto de la tabla de clasificación, todo determinado por la cantidad de jugos ganados y perdidos por cada conjunto. 

Una vez culminada la temporada regular 2023 de la LIDOM, las posiciones fueron las siguientes:

POSICIÓNEQUIPOGANADOSPERDIDOS%DIFERENCIA
1ROGIGANTES DEL CIBAO2920.592
2DOESTRELLAS ORIENTALES2921.5800.5
3ROLEONES DEL ESCOGIDO2624.5203,5
4TOTIGRES DEL LICEY2525.5004.5
5TOÁGUILAS CIBAEÑAS2228.4407.5
6TOTOROS DEL ESTE1831.36711

Esta temporada regular en la LIDOM no dejó espacio para los equipos con registros negativos en cuanto a porcentaje de victorias y derrotas se refiere para la clasificación a los Play Off. Si bien los Tigres del Licey en condición de cuartos en la clasificación y con el último cupo hacia la post temporada no lograron registro positivo, tampoco obtuvieron record negativo.

Al igual que la LMP 2023, la LIDOM 2023 también se impuso el pitcheo sobre el bateo, ya que el promedio ofensivo de la liga fue de .249 de Average y la Efectividad promedio fue de 3.88 de ERA. 

Toros de Este

Fue el único equipo que no logró superar la barrera de los 20 triunfos, al culminar con solo 18 victorias. Se puede esperar de una novena que en calidad de visitante, tal y como fue el caso de los Toros con 10 triunfos y 14 descalabros pero los astados no lograron alcanzar la senda del triunfo ni en su casa, en donde tuvieron record muy negativo de solo 8 juegos ganados y la gran cantidad de 17 encuentros perdidos.

De la misma forma, en cuanto a la ofensiva se refiere, fue el único equipo que no logró las dos decenas de Cuadrangulares, ya que sólo los dominicanos Ronny Simón y Pablo Reyes lograron despachar más de un Jonrón, con 5 y 4 respectivamente, y aunque los también quisqueyanos Webster Rívas y Yamaico Navarro cargaron con el peso de la ofensiva, a ambos les faltó los batazos de largo metraje que necesitaron los astados para poder envestir en la post temporada.

Aunque los Toros estuvieron apenas por debajo de la ofensiva promedio de la Liga (.249 de Average), con .244 de promedio colectivo (tercero mejor de la liga), no le fue suficiente, ya que éste juego se gana logrando producir más carreras que los rivales y la floja ofensiva de los Toros fue determinante para estropear sus aspiraciones de continuar batallando después del mes de Diciembre, ya que incluso fueron últimos en cuanto a Vuelabardas se refiere con 19.

Notables figuras dominicanas entre los jugadores de posición como Ronny Rodríguez, Víctor Robles, Enmanuel Valdéz, Jorge Mateo, Juan Francisco, Alfredo Marte y Jeimer Candelario vieron muy poca acción como para haber podido lograr destacados desempeños que impulsaran al equipo hacia mejores posiciones.

cuartos los toros del este con 3.80 de Efectividad y segundos en WHIP con 1.35,  En 14 juegos que participó, el norteamericano Jimmy Jacabonis (0.00 ERA y 1.02 WHIP), encabezó un hermético Bullpen junto al mexicoamericano Vidal Nuño III (0.00 ERA y 1.33 WHIP), los dominicanos Fernando Abad (0.82 ERA y 0.72 WHIP), Henry Sosa (1.45 ERA y 1.01 WHIP), Williams Ramírez (1.59 ERA y 1.76 WHIP), Chester Pimentel (2.00 ERA y 1.11), José José (2.70 ERA y 0.90 WHIP), y el también estadounidense Tanner Kiest (3.12 ERA y 1.61 WHIP).

Aunque sorprendentemente el pitcheo abridor no contó con la misma fortaleza y nivel que el logrado por el Bullpen, tampoco deslució, al haber contado con el desempeño de los norteamericanos Matt Dermody (2-1, 2.22 ERA y 1.02 WHIP), y Chris Ellis (0-2, 4.11 ERA y 1.37 WHIP), el panameño Paolo Espino (4-3, 2.40 y 0.90 WHIP), el dominicano Esmil Rogers (3-3, 3.31 ERA y 1.51 WHIP) y el cubano Raúl Valdés (4-6, 4.99 ERA y 1.35 de WHIP), quien a pesar de no haber logrado su mejor temporada en la liga, es un amplio conocedor del circuito quisqueyano, por lo que de los Toros del Este haber logrado clasificarse a la post temporada, habría contado con buenas herramientas para ser un genuino competidor difícil de superar.

Sin embargo, la realidad es que a los astados no les alcanzó la gasolina porque a pesar de haber desplazado a las Águilas Cibaeñas al fondo de la clasificación e incluso haber dado señales de vida al colocarse a solo 2 juegos del cuarto lugar, último escalafón que da un puesto a la post temporada, perdieron el ritmo de una manera tan vertiginosa, que no solamente se quedaron cortos en hacerse de ese cuarto lugar, sino que además fue inevitable ser superados nuevamente por las Águilas y que culminaran la zafra en el último lugar, al haber culminado con racha negativa de 6 derrotas en fila.

Águilas Cibaeñas

A pesar de que la lucha no era por el liderato de la tabla de clasificación, las Águilas Cibaeñas se tranzaron en una emocionante y  franca lucha con Toros del Este y los propios Tigres del Licey pero por lograr hacerse del anhelado cuarto lugar, el último ticket hacia la post temporada. Atrás, los Toros desde el sexto lugar y adelante los Tigres aferrados fieramente a ese cuarto puesto. Las Águilas no tenían su mejor campaña pero estaban ahí, luchando con la esperanza puesta en la clasificación.

La novena rapaz contó con muy buena nómina, lo suficiente como para animar a soñar, destacando entre sus jugadores de posición los dominicanos Jonathan Villar, Zoilo Almonte, Starling Castro, Gilberto Celestino, Jerar Encarnación, Juan Lagares, Elehuris Montero, Christopher Morel, Francisco Peña y Yairo Muñoz entre otros. También contó con el Slugger norteamericano Daniel Palka, el panameño Johan Camargo, el colombiano Oscar Mercado, el cubanoamericano Coco Montes y con los cubanos César Prieto y Yadiel Hernández entre sus peloteros refuerzos de posición.

Ofensivamente fueron segundos en bateo colectivo con .259 de Average y aunque con 24 Cuadrangulares fue junto a Tigres del Licey los segundos más jonroneros, la realidad es que no fueron precisamente un club jonronero, ya que esa cifra apenas les alcanzó para un ritmo de casi un vuelacercas por cada dos encuentros, mientras que con 72 Biangulares fueron quintos.

Entre los dominicanos lograron destacar Jerar Encarnación, Juan Lagares, Christopher Morales, Yairo Muñoz, los receptores Carlos Paulino y Julio Rodríguez, así como Juan Pérez y Michael Pérez pero solo Lagares, Muñoz, Encarnación, Montero y Castro tuvieron 100 o más veces al bate.

Mientras que entre los importados destacaron Daniel Palka (líder del equipo en jonrones con 4), César Prieto (.292 Average), Yadiel Hernández (.302 Average y 20 RBI) y Coco Montes (.320 Average, 2 HR´s, 11 RBI y 4 bases robadas). 

En cuanto al pitcheo se refiere, las Águilas fueron el sexto equipo en Efectividad con 4.46 quintas en WHIP con 1.46. El relevo fue sin dudas el aspecto más destacado, en el que resaltaron los dominicanos Pedro Payano (0.53 ERA y 1.29 WHIP), Osvaldo Bido (1.64 ERA y 1.00 WHIP), Pedro Strop (3.00 ERA y 1.33 WHIP) y Jhan Mariñez (3.86 ERA y 1.54 WHIP), apoyados por los norteamericanos Kurt Heyer (0.00 ERA y 0.18 WHIP), Mike Morin (0.71 ERA y 0.94 WHIP) y Nick Wells (1.23 ERA y 1.28 WHIP). Lamentablemente los quisqueyanos Francis Martes, Luis Ortíz, Carlos Pena entre otros no lograron destacados desempeños, al igual que los estadounidenses Ronnie Williams y Shea Spitzbarth.

En la rotación de Abridores destacaron el dominicano Gerson Garabito (2.41 ERA y 1.01 WHIP), el mexicoamericano de ascendencia británica Tyler Viza (2.59 ERA y 1.27 WHIP), y el cubano Ariel Miranda (3.06 ERA y 1.30 WHIP). Este dio garantías en la parte delantera de una rotación que parecía contar con la suficiente calidad y profundidad como para que las Águilas lucharan por los primeros lugares, sin embargo, éstas buenas actuaciones contrastaron con el resto de los abridores, los quisqueyanos Richelson Peña y Dinelson Lamet, el cubano Yunesky Maya, el mexicoamericano Conner Menez y los estadounidenses Ronnie Williams y Ben Braymer. Ninguno de los seis abridores logró fortalecer la parte trasera de la rotación, los dos últimos cupos, lo que fue determinante en el vuelo rapaz.

Los dominicanos Ramón Rosso (2 aperturas y 3 relevos), y Alfredo Simón (3 aperturas y 5 relevos), así como el norteamericano Braden Webb (3 aperturas y 3 relevos), realizaron gran trabajo en el pitcheo, complementando el área en que el equipo lo necesitara y aunque lucharon hasta último momento para lograr su participación en el mes de Enero, el vuelo no les alcanzó. 

La eliminación de las Águilas no podía ser diferente y es que al igual que los Toros, no solamente tuvieron más derrotas que victorias, sino que además jugaron peor en casa, en donde lograron solo 10 triunfos y perdieron en 15 oportunidades, mientras que de visitantes jugaron un poco mejor, con registro de 14 victorias y 15 derrotas.

Tigres del Licey

En una temporada difícil, los Tigres del Licey lograron en última instancia la clasificación a los Play Off. Luego de mantenerse luchando a lo largo de la campaña por lograr un ritmo de victorias y derrotas positivo, culminaron con promedio de juego de .500, que les alcanzó para lograr el cuarto y último cupo a la post temporada. Paradójicamente, los felinos jugaron mejor como visitantes (14 ganados y 11 perdidos), que en calidad de anfitriones (11 triunfos y 15 reveses).

Entre los jugadores de posición, Los Tigres del Licey contaron con un núcleo de jugadores Criollos de renombre como Mel Rojas, Arístides Aquino, Miguel Andújar, Ronny Mauricio, Francisco Mejía, Danny Santana, Emilio y Jorge Bonifacio, Dawel Lugo, Alan Cerda, Robel García, Domingo Leiva y Magneuris Sierra, entre otros. También contaron con los importados norteamericanos Jacob Nottingham, Alen Hanson, Brian Goodwin, Tristin English, Ryan Fitzgerald y Nate Eaton, así como el colombiano Jorge Alfaro pero ninguno de los refuerzos importados fue determinante ya no hubo uno que impulsara una decena de carreras, renglón en el que fueron los más destacados Miguel Andújar, Mel Rojas y Emilio Bonifacio con 19 carreras para los dos primeros y 15 para el tercero. 

En cuanto al bateo se refiere los Tigres fueron quintos con .242 de Average y segundos en Cuadrangulares con 24. Mel Rojas y Arístides Aquino fueron los más destacados en cuadrangulares con 6 y 4 respectivamente. Solo Emilio Bonifacio y Miguel Andújar lograron batear sobre .300, siendo los peloteros con más de 100 turnos con 319 y 306 de Average respectivamente. 

Emilio Bonifacio fue El llanero solitario con 14 bases robadas pero los rayados fue el equipo más lento del torneo con apenas 29 almohadillas estafadas, y es que después de Bonifacio, le siguieron seis jugadores con apenas dos bases robadas.

En cuanto al picheo se refiere el Licey fue quinto en Efectividad y WHIP con 4.31 y 1.46. respectivamente. Los rayados tuvieron muchas complicaciones en su rotación de abridores, en la que el veterano dominicano César Valdés fue el llanero solitario criollo (1-4, 3.46 ERA y 1.28 WHIP), solamente lo acompañaron los norteamericanos Steve Moyers en nueve presentaciones (1-2, 2.67 ERA y 1.36 WHIP), Logan Allen en seis aperturas (1-1, 3.00 ERA y 1.40 WHIP) y Brooks Hall en dos presentaciones (0-1, 476 ERA y 1.23 WHIP). Lamentablemente el criollo Radhames Liz y el colombiano Nabil Crismatt no tuvieron buenas temporadas para complementar la rotación de abridores.

El relevo fue sin duda la fortaleza de los Tigres, que los mantuvo en competencia y hasta los llevó a la clasificación, apuntalados por el norteamericano de ascendencia alemana Brady Feigl en 16 presentaciones (1-0, 0.68 ERA y 0.90 WHIP), a él lo acompañaron su coterráneo Dan Altavilla en 10 presentaciones (4-0, 2.00 ERA y 0.55 WHIP), el dominicano José Hernández en 10 presentaciones (0-0, 3.00 ERA y 1.00 WHIP), el dominicano JC Mejía en 17 presentaciones (0-1, 2.76 ERA y 1.28 (WHIP), a Adonis Medina en ocho relevos y una apertura (2.93 ERA y 1.63 WHIP), Rony Enríquez en siete presentaciones (1-0, 2.00 ERA y 1.11 WHIP).

Sin lugar a dudas es un mejor equipo de lo que demostró a lo largo de la campaña, que logró con lo justo clasificar a la postemporada pero tiene la capacidad para grandes cosas.

Leones del Escogido

De los de los llamados tres grandes, Leones del Escogido fue el equipo que mejor se posicionó, ubicándose en el tercer lugar. Los melenudos fueron terceros en Average colectivo con .250, con cinco jugadores sobre los .300, Franchy Cordero (.364), Junior Caminero (.333), Erik González (321), Otto López (.310), y Héctor Rodríguez (.309), y dominaron la selva en cuanto a cuadrangulares se refiere con 41 y aunque solamente los dominicanos Junior Lake, Frammil Reyes, Héctor Rodríguez, Erick González y José Marmolejos lograron más de 100 veces al bate, una nómina con bastante profundidad les permitió una amplia rotación de jugadores sin llegar a bajar de calidad, tomando en cuenta a los quisqueyanos Jimmy Paredes, Marco Luciano, Pedro Severino, Abraham Almonte, Wendel Rijo, Orlando Calixte, Otto López, Franchy Cordero y Junior Caminero como parte de esa extensa rotación de peloteros de calidad, que generan gran profundidad en la novena escarlata.

Franmil Reyes sacó los kilos liderando el equipo con 9 vuelabardas y también lideró la remolcadas con 34, mientras que Erick González y Junior Lake lideraron al equipo en bases robadas con 11 y 10 respectivamente, principales responsables de que los felinos fuese el tercer equipo más robador con 55 bases estafadas.

El Escogido fue el tercer mejor equipo en Efectividad con 3.78 y los líderes en WIHP con 1.32. Cuentan con una sólida rotación de abridores, con los norteamericanos Tyler Alexander (3-4, 3.83 ERA y 1.10 WHIP), Daniel Lynch IV (1-1, 2.66 ERA y 0.98 WHIP), David Parkinson (1-1, 4.40 ERA y 1.39 WHIP), y el quisqueyano Carlos Martínez (0-3, 4.23 ERA y 1.66 WHIP), pero nuevamente, los Leones contaron con el relevo como su fortaleza en el picheo.

Los dominicanos Emmanuel Ramírez (4-0, 0.64 ERA y 0.46 WHIP), Aneurys Zabala (1-0, 1.86 ERA y 1.24 WHIP), Jimmy Cordero (0-0, 2.37 ERA y 1.21 WHIP), Jeurys Familia (0-2, 2.35 ERA y 0.91 WHIP), Steven Cruz (1-1, 0.00 ERA y 2.60 WHIP) junto a los norteamericanos Brian Morán (2-1, 2.35 ERA y 0.97,WHIP), Zac Risscup (2-1, 2.42 ERA y 1.00 WHIP), y Tanner Myatt (0-0, 3.86 ERA y 1.37 WHIP).

Por más que lucharon por ascender a mejores posiciones, los Leones terminaron liderando el segundo bloque de la tabla de clasificación, sin lograr formar parte del grupo superior, conformado por Gigantes del Cibao Estrellas Orientales, quienes dominaron la ronda eliminatoria a plenitud y es que los felinos no lograron una diferencia positiva que se los permitiera, ya que jugaron exactamente igual en casa que en carretera, a ritmo de 13 triunfos y 12 reveces respectivamente.

Estrellas Orientales

En teoría, la ofensiva no fue precisamente la fortaleza de las Estrellas Orientales, ya que culminaron sextos y últimos en bateo colectivo con .236 de Average y cuartos con 23 Vuelabardas.

Sin embargo fueron ampliamente líderes en bases robadas con 101, el dominicano Vidal Bruján lideró este departamento con 23, seguido de los cubanos Dairon Blanco con 18, Roel Santos con 9 y José Barrero con 8, después el dominicano José Tena con 7, con 5 el curazoleño Jurickson Profar y el dominicano Raimel Tapia, mientras que con 4 el estadounidense Drew Avans y el dominicano Fernando Tatis Junior, seguidos con 3 por el panameño Jonathan Araúz y el cubanoamericano Bryan Lavastida.

La cantidad suficiente de hombres en circulación, combinado con la velocidad en las bases y batazos oportunos fue la combinación letal ofensiva de los siderales.

Aunque con poca participación entre los jugadores de posición, también aportaron los dominicanos Miguel Sanó, Wilin Rosario, Lewin Díaz, Robinson Canó, el cubano Yasiel Puig y el puertorriqueño Vimael Machín.

En cuanto al picheo se refiere, los orientales fueron líderes en efectividad con 3.44, a pesar de haber sido cuartos en WHIP con 1.41. Contaron con una excelente rotación de abridores, encabezada por los norteamericanos Aaron Leasher (1-2, 2.22 ERA y 1.43 WHIP), Austin Davis (1-1, 2.45 ERA 1.30 WHIP), el colombo-cubano-americano Rio Gómez (0-1, 3.24 ERA y 1.68 WHIP), el cubano Jorge Martínez (2-0, 2.45 ERA y 1.05 WHIP), el panameño Andy Otero (0-2, 2.61 ERA y 1.29 WHIP), y los dominicanos Edwin Uceta (1.0, 2.55 ERA y 1.37 WHIP), y Robinson Piña (0-0, 3.54 ERA y 1.42 WHIP).

El cuerpo de relevistas también desbordó calidad, encabezados por los dominicanos Raffy Vizcaíno (0-0. 0.68 ERA y 1.50 WHIP), Luis González (0-0, 0.86 y ERA y 0.90 WHIP), Gerson Moreno (2-2, 3.18 ERA y 1.52 WHIP), y Román Méndez (2-1, 3.86 ERA y 1.35 WHIP).

Las Estrellas jugaron prácticamente al mismo ritmo en casa como en la carretera, con 14 triunfos y 11 reveses en calidad de local pero con 15 victorias y 10 derrotas en calidad de visitantes. Probablemente los siderales es el equipo más peligroso, con muy buen pitcheo y que no depende del batazo grande pero es muy efectivo, ya que cuenta con muchas herramientas para producir carreras, sabe fabricarlas jugando pelota alegre, picante, caribe y también cuenta con artillería de largo metraje.

Gigantes del Cibao

Los Gigantes del Cibao fueron el equipo más ofensivo con 260 de Averaje pero quintos con apenas 20 tetrabases.

Tomando en cuenta que solo tres jugadores sobrepasaron 100 veces al bate, Kevin Gutiérrez y Julio Carreras, además del cubano Henry Urrutia, entre los jugadores que consumieron más de 50 turnos conseguimos a cuatro bateadores que conectaron sobre .300, Leury García, 340 Edwin Espinal .333, Carlos Franco .319 y Julio Carreras .304.

Gigantes fue el segundo equipo más veloz con 78 bases robadas y precisamente Julio Carreras fue el líder del equipo en ese departamento con 17, le siguieron el norteamericano Dane Myers con 9, los dominicanos Laury García (8), Diego Hernández (7), Luis García (5), José Siri (5), José Fermín (4), y Erick Mejía (4), respectivamente. Los Gigantes contaron con breve participación de Jordany Valdespín, Hanser Alberto, Noelvi Marté,  Nelson Cruz Moisés Sierra, Marcell Ozuna y Carlos Peguero.

Con 3.49 el Cibao fue segundo en Efectividad colectiva y terceros en WHIP con 1.36. La rotación de abridores fue comandada por el colombiano Luis Patiño (1-0, 1.50 ERA y 1.25 WHIP), los dominicanos Johan Domínguez (0-0, 2.87 ERA y 1.66 WHIP), Emilio Vargas (1-1, 3.21 ERA y 1.21 WHIP), así como los norteamericanos Nate Antone (0-1, 0.00 ERA y 1.44 WHIP), y Brian Bonnell (0-0, 0.00 ERA y 0.42 WHIP).

El relevo de los Gigantes fue sorprendente, liderado por Los dominicanos Brailyn Márquez (3-0, 0.00 ERA y 0.93 WHIP), Edgar García (3-1, 0.45 ERA y 0.90 WHIP), Emmanuel Mejía (0-0, 0.63 ERA y 0.97 WHIP), Angel Civilli (0-0, 1.69 ERA y 1.12 WHIP), Ángel Sánchez (0-0,  1.50 ERA y 1.00 WHIP), Reymin Guduan (3-1, 1.99 ERA y 1.01 WHIP), Bebony Robles (1-0, 2.19 ERA y 0.97 WHIP), Alexander Vizcaíno (0-1, 2.70 ERA y 2.10 WHIP), Antonio Santos (2-0, 2.77 ERA y 1.38 WHIP), Michael Ynoa (0-0, 3.27 ERA y 1.45 WHIP), los estadounidenses Brandys Sittinger (1-0, 3.00 ERA y 0.66 WHIP), Burch Smith (0-1, 2.51 ERA y 1.04 WHIP), y Justin Sterner (1-0, 3.48 ERA y 1.16), y finalmente el japonés Kotaro Ueda (0-0, 0.00 ERA y 2.57 WHIP).

Solamente las Estrellas Orientales (14-11), jugaron mejor en casa que los Gigantes del Cibao (13 y 11), en condición de locales pero la verdadera fortaleza de los enormes, fue el rendimiento logrado en las casas ajenas, a las que prácticamente expropiaron e hicieron su hogar, al haber jugado para 16 victorias y 9 derrotas. Sorprendentemente ese fue el mejor registro de la temporada.

Los Gigantes del Cibao es un equipo que prácticamente no tiene fisuras en ninguna de sus áreas de juego, muy completo que vivió a lo largo de la campaña el más dulce momento, que no logró extender ese “Momentum” durante el Round Robin.

Líderes individuales ofensivos:

  • El quisqueyano Ronny Simón, de los Toros del Este se alzó con el título de bateo con .329 de Average.
  • De los Leones del Escogido, el dominicano Franmil Reyes comandó los Vuelacercas con 9 y las Carreras Impulsadas con 34.
  • El dominicano Vidal Bruján, de las Estrellas de Orientales fue el máximo robador de bases con 24.

Líderes individuales de pitcheo:

  • El panameño Paolo Espino, de Toros del Este lideró la Efectividad con 2.40 carreras limpias permitidas por juego y el WHIP con 0.90.
  • Los dominicanos Víctor Santos, Raúl Valdés y Enmanuel Ramírez, junto al panameño Paolo Espino y el estadounidense Dan Atavilla, fueron los pitchers más ganadores con uno triunfos cada uno.
  • El panameño Paolo Espino también fue el lanzador con más ponches propinados con 49.
  • Mientras que el quisqueyano Jairo Asencio, de los Tigres del Licey fue el líder en Juegos Salvados con 13.

Aunque hubo muy buenos desempeños individuales, el dominicano Franmil Reyes destacó a la ofensiva al liderar dos de los tres departamentos ofensivos más importantes. Misma situación en cuanto al pitcheo se refiere, ya que aunque compartió el liderato de juegos ganados con otros cuatro lanzadores, lo que denota la cantidad de pitchers destacados, el panameño Paolo Espino logró la Triple Corona del pitcheo.

Tal y como ha sido costumbre, la temporada regular de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM), se ha impuesto una vez más la calidad de los escopeteros sobre la de los artilleros, y no precisamente por ausencia de buenos y potentes bateadores, sino por la notable calidad de los lanzadores, que han hecho posible durante la segunda etapa de la Serie del Caribe, el contundente dominio de los quisqueyanos en la pequeña Serie Mundial Latinoamericana.

Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com y miembro de Club 11:11. Puedes contactarlo por juliosanchezalvarado@gmail.com

Repaso de la temporada regular de la Liga Mexicana del Pacífico | Julio Sánchez Alvarado.

Medellín, Colombia – Ya ha transcurrido la primera semana completa de la postemporada en las Ligas Invernales del Caribe, dirigiéndonos hacia la Serie del Caribe Miami de este año, la cual no solo se llevará a cabo en el loanDepot Park de Miami, sino que también cuenta con la participación organizativa de los Marlins de Miami.

Pero eso no es poca cosa; es apenas el escenario que será la sede de la próxima pequeña Serie Mundial Latinoamericana de béisbol, porque las estrellas, los protagonistas del show, serán los equipos campeones de las Ligas Invernales del Caribe y los peloteros que los conforman.

Cuando los circuitos del área apenas dan sus primeros pasos en la postemporada, rumbo al clásico de febrero, es tiempo de repasar lo sucedido en las temporadas regulares de cada liga y la forma en que se perfilan para definir sus respectivos campeonatos.

Liga Mexicana del Pacífico (LMP)

Comencemos repasando el sistema de clasificación de la temporada regular de la LMP, el cual difiere notablemente del utilizado tradicionalmente en el resto de los circuitos de Béisbol Profesional del área.

La liga está conformada por dos fases o vueltas, en las cuales los diez equipos disputan 35 juegos cada uno en un todos contra todos durante la primera vuelta y 33 encuentros por novena de todos contra todos para la segunda. Los equipos obtienen una cantidad de puntos en cada vuelta, dependiendo del lugar que ocupen en la tabla de posiciones:

  • 10 puntos al primer lugar.
  • 9 puntos al segundo lugar.
  • 8 puntos al tercer lugar.
  • 7 puntos al cuarto lugar.
  • 6 puntos al quinto lugar.
  • 5.5 puntos al sexto lugar.
  • 5 puntos al séptimo lugar.
  • 4.5 puntos al octavo lugar.
  • 4 puntos al noveno lugar.
  • 3.5 puntos al décimo lugar.

La suma de los puntos que acumulan los equipos después de las dos vueltas de temporada regular clasifica a los ocho equipos con la mayor cantidad de puntos logrados.

Aunque el sistema de clasificación de temporada regular no deja de ser polémico, se ha mantenido así por años, denotando aprobación unánime en la LMP.

Por ejemplo, en la presente campaña 2023-2024, los Yaquis de Ciudad Obregón y los Sultanes de Monterrey quedaron eliminados para la postemporada, acumulando solo 10 puntos y 7.5 puntos respectivamente, ubicándose en los puestos noveno y décimo. Sin embargo, fuera de los puntos, en la tabla general bajo los parámetros de ganados y perdidos, con 33 triunfos y 35 derrotas para un porcentaje de victorias de .485, los Yaquis de Obregón se ubicaron en el octavo lugar a 6 juegos de la punta, superior a los Sultanes de Monterrey en el noveno lugar (con 26 ganados, 37 perdidos, .413 porcentaje de victorias y a 10.5 encuentros del primer lugar). Mientras tanto, los Mayos de Navojoa, que gracias a sus 12.5 puntos logrados en las dos vueltas, clasificaron en el séptimo lugar para la postemporada, en la general se ubicaron en el último lugar, a 12.5 encuentros del primer lugar, con apenas .375 de porcentaje de victorias, siendo la novena con menos triunfos (25) y más derrotas (40), lo que bajo estas circunstancias los habría dejado eliminados.

Dicho esto, la clasificación de los ocho equipos a los Play Off la consiguieron de la siguiente forma:

Clasificación1ra Vuelta2da VueltaTotal
1ro. Algodoneros de Guasave104.514.5
2do. Naranjeros de Hermosillo5.5914.5
3ro. Cañeros de Los Mochis7714
4to. Venados de Mazatlán6814
5to. Charros de Jalisco41014
6to. Tomateros de Culiacán8513
7mo. Mayos de Navojoa93.512.5
8vo. Águilas de Mexicali4.55.511

Yaquis de Obregón y Sultanes de Monterrey quedaron eliminados de los Play Off con 10 y 7.5 puntos respectivamente. Sin embargo, para lograr apreciar un escenario que refleje de una manera más ajustada el rendimiento de los equipos durante la temporada regular, veamos la tabla de posiciones de esta primera etapa desde los juegos ganados y perdidos de cada equipo, así como sus respectivos porcentajes de victorias y derrotas:

ClasificaciónGanadosPerdidos%Dif.
1ro. Algodoneros de Guasave3929.529
2do. Naranjeros de Hermosillo3731.5442
3ro. Cañeros de Los Mochis3632.5293
4to. Venados de Mazatlán3632.5293
5to. Tomateros de Culiacán3432.5154
6to. Charros de Jalisco3533.5144
7mo. Águilas de Mexicali3434.5005
8vo. Yaquis de Obregón3335.4856
9no. Sultanes de Monterrey2637.41310.5
10mo. Mayos de Navojoa2540.38512.5

Se puede apreciar a través de ambas tablas la regularidad en cuanto al rendimiento se refiere de los cuatro primeros equipos clasificados.

Yaquis de Obregón

En las Ligas Invernales del Caribe no es suficiente contar con buenos equipos, ya que si no se entonan y entran en buen ritmo en el tiempo indicado, lo más probable es que el horizonte no se extienda más allá del mes de diciembre. Ese fue el caso de los Yaquis de Obregón.

En una liga de pitcheo en la que solamente Charros de Jalisco y Sultanes de Monterrey permitieron más de 4.00 carreras por juego, siete equipos permitieron menos de 4 carreras por encuentro y uno menos de 3, los Yaquis contaron con 5 bateadores por encima de .300 de promedio de bateo: el japonés Taiki Sekine (líder bate del torneo con .345 de promedio), el cubano Maikel Serrano (.320 de promedio), el panameño Allen Córdoba (.318 de promedio), el norteamericano Samad Taylor (.310 de promedio) y el mexicano Carlos Sepúlveda (.303 de promedio). Además, contaron con los big leaguers mexicanos Efrén Navarro, Luis Urías y Michael Hermosillo, el boricua Anthony García, el norteamericano Henry Gatewood, el panameño Johan Camargo, el cubanoamericano Luis Avilés y el cubano José Miguel Fernández.

El cubano Odrisamer Despaigne destacó en el pitcheo de los Yaquis, junto al nicaragüense JC Ramírez, el norteamericano Brandon Brennan y los mexicanos Arturo López y Fernando Sánchez.

Algodoneros de Guasave

Los Algodoneros de Guasave, líderes absolutos de la campaña, sorprendentemente fueron el equipo con menor promedio ofensivo con .232 de promedio colectivo y penúltimos en cuadrangulares con 36. Sin embargo, es un equipo estructurado con muy buenos jugadores ofensivos que se crecen en los momentos indicados y rinden mucho más de lo que los fríos números hasta ahora demuestran, como el mexicano Jesse Castillo, el dominicano Raimel Rosario (líder jonronero del equipo con 11), junto a los cubanos Yadil Drake y Yoelquis Guibert.

Los Algodoneros fueron terceros en efectividad colectiva con 3.48, cuartos en WHIP con 1.31, contando con un Bullpen como el aspecto más fuerte, liderado por el norteamericano Peyton Gray, el mexicoamericano Rafael Cordova, el panameño Enrique Burgos y los mexicanos Manuel Castro, Iván Izaguirre y Ariel García, todos con una efectividad inferior a 2.30. Mientras que el estadounidense Jeff Kinley y el mexicano Jesús Huerta encabezaron la rotación de abridores con récords de 6-0 y 4-0 en triunfos y derrotas respectivamente.

Algodoneros tienen en este momento la serie de primera fase de Play Off (Cuartos de Final) a favor 3 juegos por 2 sobre los Águilas de Mexicali.

Águilas de Mexicali

Los Águilas de Mexicali son impulsados por un núcleo ofensivo conformado por el puertorriqueño Kennys Vargas (10 HRs), el venezolano Yangervis Solarte (8 HRs), el mexicano Javier Salazar (6 HRs) y el colombiano Reynaldo Rodríguez (4 HRs). Un gran Bullpen en el pitcheo con los estadounidenses Patrick Weigel y Bubby Rossman, el mexicoamericano Jake Sánchez y los mexicanos Jesús Cruz, Jesús Chávez y José Martínez. La extraordinaria rotación de abridores está conformada por los mexicanos David Reyes, Emilio Vargas, Marcelo Martínez y Fernando Lozano.

Charros de Jalisco

Los Charros de Jalisco fueron el equipo más ofensivo con .266 de Average y 76 jonrones, líderes en ambos departamentos. Los Charros cuentan con un trío letal de poder, con el cubano Félix Pérez y el mexicano Julián Ornelas, ambos con 11 maderazos, junto al líder jonronero, el mexicano Japhet Amador. Los experimentados ex grandes ligas mexicanos Luis Cruz y Christian Villanueva con el veterano mexicano Sebastián Valle, además de los mexicoamericanos big leaguers Alan Trejo y José Rojas, conforman un extraordinario núcleo de jugadores de posición.

Los mexicanos Orlando Lara, Alemao Hernández y Luis Iván Rodríguez comandan una muy buena rotación de abridores, a pesar de que no ha contado con el mejor desempeño del grandeliga Humberto Castellanos pero que ha sido respaldado por un muy buen relevo, comandado por los estadounidenses Jared Wilson, Joe Corbett, Josh Green y el mexicano Wilfredo Ramírez.

Charros están arriba en la primera serie de Play Off (Cuartos de Final) 3 juegos por 2 sobre los Venados de Mazatlán.

Venados de Mazatlán

Unos Venados que cuentan con el italiano Alex Liddi, el mexicano Ramiro Peña, el dominicano Jesús Valdez y el mexicoamericano Niko Vásquez como los estandartes entre sus jugadores de posición, pero que tienen su fortaleza en el pitcheo.

Con más de 30 innings lanzados, el colombiano Elkin Alcalá y el mexicano Erick Casillas trabajaron a ritmo de menos de 2.00 de efectividad, acompañados al mismo ritmo pero con un poco menos de innings lanzados les acompañaron los mexicanos Víctor Morales, Demetrio Gutiérrez y Carlos Rodríguez. El mexicano Gerardo Gutiérrez y el mexicoamericano Alexandro Tovalin, ambos con efectividad inferior a 3.00, completan un hermético relevo que protege el trabajo de los abridores que no es de menor calidad. Los mexicanos Manuel Flores y Héctor Villalobos, junto al mexicoamericano Braulio Torres-Pérez, comandan la rotación de abridores a ritmo de menos de 3.00 carreras por juego.

Naranjeros de Hermosillo

Por otro lado, la gran fortaleza de Naranjeros de Hermosillo también recae en el bullpen, con los mexicanos Fernando Salas, José Samayoa y Ozzie Méndez, junto al mexicoamericano Raúl Barrón con efectividad inferior a 4.00, los mexicanos Alan Rangel y Esteban Bloch por debajo de 3.00, además del norteamericano Jake Jewell, el colombiano Tayron Guerrero y el mexicano Luis Márquez por debajo de 2.00.

No obstante, la rotación de abridores se puede considerar entre las mejores, con el estadounidense Zach Mort (2-1, 2.93 ERA y 0.94 WHIP), el cubano Elián Leyva (7-1, 3.43 ERA y 1.79 WHIP), junto a los mexicanos César Vargas (1-1, 3.83 ERA y 1.27 WHIP), y Wilmer Ríos (4-4, 3.92 ERA y 1.16 WHIP).

El núcleo de jugadores de posición de Naranjeros también es de calidad, con los mexicanos Isaac Paredes, Roberto Ramos, Maxwell León, Jasson Atondo, Irving López, Agustín Murillo y los mexicoamericanos Sergio Burruel y Alfonso Rivas. Lamentablemente, Rivas es baja del equipo desde noviembre porque firmó para la temporada 2024 con Guardianes de Cleveland e inmediatamente detuvieron su accionar en la LMP. El alemán Aaron Alther, el dominicano Andretty Cordero y el venezolano Alberth Martínez complementan la ofensiva.

Los Naranjeros fueron sextos en bateo colectivo con .249 de average, cuartos en jonrones con 42 pero líderes en almohadillas escamoteadas con 84.

En la primera fase de Play Off, los Naranjeros se impusieron a los Mayos de Navojoa 4 juegos por 1 y ya están clasificados a la Semifinal.

Por su parte, los Tomateros de Culiacán son comandados ofensivamente por el cubanoamericano Peter O´Brian, el mexicoamericano Andrés Álvarez, el estadounidense Mallex Smith y los mexicanos Ramón Ríos, Alí Solís, Sebastián Elizalde y Joey Meneses. Fueron segundos en bases robadas con 62, en cuadrangulares 52 y en promedio ofensivo con .252 de average, lo que les convierte en uno de los mejores equipos ofensivos.

Pero al igual que el resto de las novenas mexicanas, la fortaleza del equipo recae en el pitcheo. Una temporada de ensueño para el mexicoamericano Manny Barreda (5-3, 1.96 ERA y 0.92 WHIP), acompañado por los mexicanos Manny Bañuelos (2-2, 2.57 ERA y 1.22 WHIP), José Bravo (7-2, 2.85 ERA y 1.17 WHIP), Víctor Castañeda (5-3, 3.53 ERA y 1.22 WHIP), y el cubano Miguel Romero (2-2, 3.43 ERA y 1.19 WHIP), conforman una impresionante rotación de abridores, que fue sostenida por un sólido relevo, encabezado por el mexicoamericano Roel Ramírez (2-2, 0.67 ERA y 0.55 WHIP), junto al estadounidense Spencer Bivens y el mexicano Pedro Reyes, quienes trabajaron a ritmo de menos de 2.00 de efectividad, complementados por más brazos no menos herméticos desde el bullpen, como el panameño Alberto Guerrero y los mexicanos David Gutiérrez, Efraín Contreras, Amilcar Gaxiola y Axel Sauceda, todos con efectividad inferior a 3.00.

Cañeros de Los Mochis

Los Tomateros dejaron en el camino a los últimos campeones de la Liga Mexicana del Pacífico, Cañeros de Los Mochis, 4 juegos por 1 en la primera fase de Play Off (Cuartos de Final), clasificándose a la Semifinal. Los Mochis Cañeros del cubano Yasmany Tomás (10 HR´s), del curazoleño Wladimir Baleentien, el dominicano Zoilo Almonte y el mexicano Alejo López en cuanto a jugadores de posición, y los mexicanos Luis Miranda y Fredy Quintero, el norteamericano Nick Struck, el cubano Ronald Bolaños y el mexicoamericano Vidal Nuño en cuanto al pitcheo se refiere, no les alcanzó para imponer su jerarquía y calidad de juego ante Tomateros.

Sultanes de Monterrey

De Sultanes de Monterrey, se perdió gran desempeño del norteamericano Grant Witherspoon (11 HR), así como de sus coterráneos Dustin Peterson, Bobby Bradley y el mexicoamericano de ascendencia italiana, prospecto de los Rockies de Colorado Michael Toglia.

Líderes individuales ofensivos:

  • El japonés Taike Sekine, jardinero de los Yaquis de Ciudad Obregón se alzó con el título de bateo con .345 de average.
  • El mexicano Japhet Amador, inicialista de los Charros de Jalisco comandó los vuelabardas con 15 y las carreras impulsadas con 54.
  • El mexicano José Cardona, de los Naranjeros de Hermosillo fue el máximo robador de bases con 33.

Líderes individuales de pitcheo:

  • El mexicoamericano Manny Barreda, de Tomateros de Culiacán lideró la efectividad con 1.96 carreras limpias permitidas por juego y el WHIP con 0.93.
  • El mexicano David Reyes, de Los Águilas de Mexicali fue el pitcher máximo ganador con 8 triunfos.
  • El mexicano Luis Iván Rodríguez, de los Charros de Jalisco fue el lanzador con más ponches propinados con 81.
  • El colombiano Elkin Alcalá, de los Venados de Mazatlán fue el líder en juegos salvados con 20.

La calidad, así como los campeonatos no se improvisan y luego de haber repasado a grandes rasgos lo que dejó la temporada regular de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), se puede comprender las razones por las que desde hace tiempo, los mexicanos se han convertido en genuinos aspirantes a ganar cada edición de la Serie del Caribe.

Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com. Puedes contactarlo en juliosanchezalvarado@gmail.com

El contrato de Shohei Ohtani con los Dodgers en su justa dimensión | Julio Sánchez Alvarado

Medellín, Colombia – Cuando el estelar guardabosques estadounidense de los Yankees de Nueva York, Aaron Judge, firmó contrato con los mulos por 9 años y $360 millones, se convirtió en el primer pelotero en devengar un promedio de $40 millones al año.

No obstante, recientemente, los estelares abridores norteamericanos Max Scherzer y Justin Verlander establecieron acuerdos por $43.3 millones anuales (Scherzer por 3 años y $130 millones con Rangers de Texas, y Verlander por 2 años con Astros de Houston y $86.67), que al proyectarlos a contratos multianuales por 10 años, los convertiría en hipotéticos convenios de $433 millones, como cifras topes en el mercado de peloteros.

Esto significa que el contrato de $700 millones por 10 años entre Shohei Ohtani y Dodgers de Los Ángeles, en principio, aparenta un golpe de grandes dimensiones, un impacto de enormes proporciones, un enorme salto económico y contable en la industria de las Grandes Ligas, que supera una diferencia de más de $250 millones.

La realidad administrativa y económica actual de los equipos de Grandes Ligas

No es de extrañar que una gran mayoría piense y coincida en que solo equipos del calibre de Dodgers de Los Ángeles y Yankees de Nueva York, por solo citar dos ejemplos, eran capaces de lograr semejante acuerdo. La realidad es que todos los equipos, sin excepción, tienen el dinero para asumir en la actualidad semejante contrato, incluso aquellos de mercado pequeño.

Por supuesto, a algunas organizaciones les costará más que a otras, pero absolutamente todas cuentan con los mecanismos y herramientas para hacerlo. Incluso en la actualidad, la MLB trabaja en conseguir la fórmula para estimular a algunas organizaciones en el ámbito deportivo, ya que varias de mercado pequeño y a pesar de acumular temporadas perdedoras, no han dejado de ganar dinero consistentemente.

Lo primero que hay que recordar es que cada vez que hay una disputa entre la Asociación de Peloteros de Grandes Ligas, es una disputa entre Multimillonarios (los peloteros), y Millonarios (los dueños de equipos).

La Major League Baseball es una industria que en el año 2022 produjo más de $11.5 billones al año entre las 30 organizaciones que la componen, de manera casi perfectamente equitativa, gracias a algunos mecanismos aplicados como el Impuesto de Valor al Lujo, por ejemplo, que es la cuota que los grandes equipos deben pagar cuando rebasan el tope salarial de sus respectivas nóminas.

Para el año 2023, la MLB proyecta haber producido sobre los $12 billones, un número que realmente se proyecta más hacia los $13 billones entre las 30 organizaciones y, aunque para el momento no manejamos detalladamente algunos aspectos como el estatus de la contabilidad, el monto exacto de producción, gastos operativos, sueldos y beneficios corporativos al personal, impuestos y finalmente ganancia neta anual por cada organización, podemos coincidir que de esos más de $12 billones de producción anual o casi $13 billones, un hipotético aproximado de ganancias netas puede estar en un aproximado de $255 millones por cada equipo.

Con el mercado actual, un equipo de Grandes Ligas, cualquiera que sea, no necesita 10 años para poder pagarle $700 millones al fenómeno japonés, incluso ni 5 años.

Podemos coincidir entonces que incluso equipos como Reales de Kansas City, Piratas de Pittsburgh y el resto de organizaciones de mercados pequeños, con nóminas generalmente más bajas, tienen la capacidad de pagar el contrato de $700 millones de Shohei Ohtani pero se trata de los Dodgers de Los Ángeles, uno de los equipos de mercado Top, de mayor asistencia de fanáticos por temporada, más adinerados, de nómina más costosa, uno de los mejores equipos y habituales de post temporada, logrando incluso mayores ingresos.

¿Con los contratos multimillonarios y multianuales pierden los equipos?

Si en la actualidad ya algunos peloteros ganan un poco más de $40 millones por temporada, es seguro que no es porque los equipos apenas y les alcance para pagarles, que las organizaciones sufran demasiado para pagarles ese dinero, que para ello deban solicitar préstamos bancarios o adeudarles algunos meses de pago a los estelares jugadores y que además los equipos no obtendrán ganancia alguna. No, nada de eso.

La realidad es que los equipos tienen esa capacidad de pagos, de contar con esas nóminas tan elevadas y no es solamente porque pueden, sino porque incluso ganan más dinero que los peloteros.

El mega contrato del fenómeno japonés Shohei Ohtani, que parece impagable para organización alguna en la actualidad, en términos contables actuales de la Major League Baseball no solo es fácil y perfectamente absorbido por cualquier organización de Las Mayores, sino que además se puede identificar con claridad que aunque es un gran contrato, en realidad no es el mega contrato que aparenta ser.

Según información extraoficial, el contrato de $700 millones de Shohei Ohtani con Dodgers de Los Ángeles, cuenta con un gran porcentaje en dinero diferido y si éste es el caso, tal y como sucede con la mayoría de los grandes contratos entre los estelares peloteros y las organizaciones de Grandes Ligas, cuando este dinero del acuerdo es diferido, lo que principalmente se descuenta es el número del Impuesto al Lujo del equipo, y esto sería una ganancia enorme para cualquier organización, en este caso, para los Dodgers de Los Ángeles.

El dinero aplazado en un contrato multimillonario y multianual cuenta con muchos aspectos o variables que benefician considerablemente a los equipos:

  • Dependiendo del tamaño y la durabilidad del pago diferido en cada contrato, el valor del Impuesto al Lujo sería notablemente oxigenado por el equipo.
  • Gracias a la inflación natural en cuanto a los honorarios de los peloteros se refiere y el mercado en general, el pago del por

centaje diferido en el contrato durante los años posteriores será muy fácil de absorber por la organización.

  • Si bien el pelotero terminará de recibir la totalidad del contrato, para el equipo y la industria en general, cada dólar del contrato tendrá menor valor por cada año que transcurra.

Según información extraoficial, el excelso pelotero japonés cobrará $10 millones por cada temporada durante los próximos 10 años. Solo después, a partir del año 2034 y hasta el año 2043 es que Ohtani recibirá el resto de los $700 millones en pagos diferidos, lo que sin duda se puede considerar como el gran compromiso e inversión del mismo Ohtani, para que los Dodgers conformen el mejor equipo posible y competitivo durante su estadía como pelotero activo en la organización.

¿Cuánto será el sueldo mínimo de los peloteros en Grandes Ligas entre los años 2034 y 2043?
¿Cuánto será el sueldo promedio de los peloteros en Grandes Ligas entre los años 2034 y 2043, si para el presente año 2023 exceden los $4 millones por temporada?
¿Cuánto ganarán por año aquellos peloteros con los sueldos más elevados entre los años 2034 y 2043, si ya para el presente exceden los $40 millones?

Es ahí, en todos estos aspectos contables del contrato (los cuales seguramente han de ser muchos más), en donde radica la ganancia económica y administrativa de la organización en semejante acuerdo.

Tenemos que regresar al contexto original para entender lo mejor posible este contrato.

Shohei Ohtani era el pelotero más codiciado en el mercado, tal y como en su momento lo fue Alex Rodríguez y los más estelares jugadores de cada época. El asunto para el extraordinario japonés no era exclusivamente de dinero, ya que era prácticamente seguro que casi un tercio de los equipos le extenderían el jugoso contrato multimillonario y multianual que el actual mercado proyectaba.

Para Ohtani tiene el mismo valor lo que le rodea al dinero y tiempo del acuerdo, como la ciudad, el ambiente, los peloteros con los que actualmente está conformado el equipo y quizás lo más importante, el proyecto inmediato de la organización, así como a mediano y largo plazo.

Ciertamente Ohtani cambió de equipo pero no realizó un cambio drástico. No se mudó de ciudad, se quedó en Los Ángeles y en la costa oeste, que aunque no parezca mucha la diferencia horaria entre ambas costas de Estados Unidos, si le genera la sensación permanente de estar más cerca de casa, de Japón. Además, llega a los Dodgers, uno de los mejores equipos y organizaciones de las últimas dos décadas.

Pero para llegar a este acuerdo que incluye muchas cláusulas que benefician notablemente a la organización de los Dodgers, hay que recordar que como parte de todo negocio, debe haber beneficios para ambas partes, así que también deben existir dentro del contrato cláusulas con notables beneficios para Ohtani, más allá de la enorme cantidad de dinero comprometido para él, al punto que si especulamos un poco dentro de un contrato de semejantes dimensiones, podemos imaginar hipotéticos beneficios para el fenómeno japonés, por ejemplo:

  • Trato diferenciado en cuanto a sus potenciales lesiones por su condición de jugador estelar de dos vías.
  • Acceso y condiciones particulares para su familia en la organización.
  • Condiciones en el pago diferido por pagar, en el que un porcentaje pueda ser destinado por Ohtani para ser accionista y socio de la organización.
  • El impuesto que generará el contrato, sea absorbido y asumido por la organización para ser pagados a través de mecanismos corporativos y no por Ohtani.

El contrato probablemente también incluya cláusulas que protejan tanto al equipo como al jugador por la particular condición de Ohtani como pelotero de dos vías y ambas al más elevado nivel. Hay que recordar que si Ohtani llega a tener una lesión grave, que comprometa considerablemente su desempeño en ambas vías de su juego, los Dodgers no perderían a uno sino a dos jugadores estelares, un As del pitcheo y un Slugger de su ofensiva.

También podría incluir una cláusula que le permita a Shohei Ohtani salirse del contrato a partir de determinado año de cumplimiento del mismo, en caso de que la organización no esté cumpliendo con ciertos parámetros para el momento, exigidos desde un principio por el jugador.

Aunque son cláusulas hipotéticas, el más grande contrato logrado hasta ahora por pelotero alguno de Grandes Ligas, con la particularidad de ser con el beisbolista de dos vías más destacado en la historia del juego, son ejemplos del tipo de concesiones con los que podría contar el acuerdo para beneficio de Shohei Ohtani.

¿Es Ohtani en realidad el pelotero mejor pagado de la actualidad con el nuevo contrato de $700 millones?

El trabajo que realiza Shohei Ohtani en Grandes Ligas equivale al trabajo de dos estelares peloteros, de uno de los mejores Ases del pitcheo y de uno de los mejores Sluggers.

Por esta razón, aunque parezca una exageración el contrato de Shohei Ohtani de $700 millones por 10 años, la realidad es que o el Slugger Top 5 y el As del pitcheo Top 5 que hay en Shohei Ohtani cobran cada uno $35 millones por temporada, o uno de ellos cobra $40 millones (o más, o menos) y el otro $30 millones (o más, o menos), y según lo que devengan los mejores abridores y los mejores jugadores de posición, bajo este contrato de $700 millones, Shohei Ohtani aún estaría perdiendo o cobrando menos de lo que la calidad de su desempeño demanda.

Se podría decir que este acuerdo que hoy asombra a la mayoría, lo más probable es que en 5 años este mega contrato parezca un mal acuerdo para el fenómeno japonés.

También hay que cuantificar la cantidad de dinero que generará el extraordinario jugador nipón para la organización por cada temporada a través de las diferentes áreas, publicidad, mercadeo, nuevos acuerdos televisivos regionales, tickets de entradas, consumo y mucho más. Los Dodgers están comprometiendo $700 millones por los próximos 10 años en el unicornio Shohei Ohtani, una máquina de hacer dinero en el Béisbol que les multiplicará notablemente esa inversión.

Así que mientras según la manera en que se maneje el mercado de peloteros en el futuro, conjugado con la calidad y capacidad de Shohei Ohtani (prácticamente imposible de conseguir en ningún otro jugador de la actualidad), lo más probable es que mientras el excelso unicornio nipón pierda dinero o por lo menos deje de ganarlo a través de éste acuerdo desde la perspectiva que el contrato arroje en los próximos 10 años, las mayores probabilidades es que los Dodgers de Los Ángeles hayan logrado el mejor acuerdo con pelotero alguno en la historia de las Grandes Ligas.

Julio Sánchez Alvarado es miembro de Club 11:11 y columnista de Diamante23.com. Puedes contactarlo en juliosanchezalvarado@gmail.com

La Serie Mundial, la Serie Japón y el extraordinario paralelismo entre ambas | Julio Sánchez Alvarado

MEDELLÍN, COLOMBIA – En los últimos meses, ciclo que comprende poco más de un año, el deporte ha vibrado mundialmente como quizás no había sucedido antes en tan corto período de tiempo: 

  • Entre el 26 de agosto y el 11 de septiembre de 2022 se escenificó de manera conjunta entre Polonia y Eslovenia la Copa del Mundo de Voleibol FIVB. 
  • Del 20 de Noviembre al 18 de Diciembre del 2022 se efectuó en Qatar la Copa Mundial de Fútbol FIFA. 
  • Del 8 al 21 de Marzo se efectuó el Clásico Mundial de Béisbol 2023 en Taiwán, Japón y Estados Unidos. 
  • Entre los días 14 y 30 del mes de Julio del 2023 se realizó en Japón el Mundial de Natación FINA. 
  • Seguidamente entre el 17 y 29 de Agosto del presente año se celebró en Hungría el Mundial de Atletismo WORLD ATHLETICS. 
  • Entre el 25 de Agosto y el 10 de Septiembre 2023 se celebró conjuntamente en Filipinas, Japón e Indonesia la Copa Mundial de Baloncesto FIBA.
  • Finalmente en Francia, desde el 8 de Septiembre se celebra la Copa del Mundo de Rugby IRFB, la cual culmina éste 28 de Octubre.

Precisamente éste fin de semana que culmina la Copa Mundial de Rugby IRFB Francia 2023, el universo deportivo lo celebra porque también coinciden muchos eventos deportivos que harán vibrar al mundo: 

  • NBA. 
  • Eurolegue. 
  • Fútbol Americano. 
  • MotoGP. 
  • SuperBikes. 
  • Fórmula 1.
  • En el marco de las Ligas europeas de Fútbol habrá varios clásicos:
  1. Manchester City y Manchester United en la Premier League de Inglaterra.
  2. Barcelona y Real Madrid en La Liga de España.
  3. Olympique de Marsella y Olympique de Lyon en la Ligue 1 de Francia. 
  4. Inter y Roma, así como Nápoli y Milan en la Serie A de Italia. 
  • Además se efectuará la gran final de la segunda mejor competición de clubes de Sudamérica, la CONMEBOL Sudamericana de Clubes, entre el Fortaleza de Brasil y la Liga Deportiva Universitaria de Quito de Ecuador.

Pero lo mejor de todo es que desde éste Viernes 27 de Octubre, inició la Serie Mundial de Grandes Ligas, y hablando de paralelismos, el Sábado 28 también el primer juego de la Serie Japón de la Liga Mayor del Béisbol Japonés. Se trata nada más y nada menos que de las series definitorias de las dos mejores ligas de béisbol del mundo.

La Serie Mundial 2023 de la MLB será inédita, entre Cascabeles de Arizona de la ciudad de Phoenix y Rangers de Texas del centro urbano Arlington, que conforma parte de la zona metropolitana de la ciudad de Dallas. Las dos novenas están ubicadas en el Medio Oeste de Estados Unidos. 

De la misma forma, la Serie Japón 2023 de la Nippon Professional Baseball (NPB), será inédita, ya que se enfrentará por primera vez en ésta instancia a los Búfalos de Orix de la ciudad de Osaka y los afamados Tigres de Hanshin de la ciudad de Nishinomiya. Los dos conjuntos están ubicados en la región de Kansai de Japón.

En su única Serie Mundial en el año 2001, los Cascabeles de Arizona ganaron ante los Yankees de Nueva York, mientras que los Rangers de Texas buscarán ganarla por primera vez en su tercera presentación en ésta instancia, luego de que la perdieran ante Gigantes de San Francisco y Cardenales de San Luis en los años 2010 y 2011 respectivamente.

Por su parte la franquicia de los Búfalos de Orix ha ganado 5 Series Japón, asiste a su tercera de forma consecutiva y busca en ésta oportunidad el bicampeonato, es decir, es el actual monarca de la Nippon Professional Baseball, solo que en ésta ocasión, por primera vez en tres años, su rival no serán las Golondrinas de Yakult de la ciudad de Tokio, sino los afamados Tigres de Hanshin de la ciudad de Nishinomiya.

Los Tigres de Hanshin en cambio, protagonizan nuevamente la Serie Japón después de 9 años y buscan ganarla apenas por segunda vez en su historia. 

En cuanto a la Serie Mundial 2023, los Rangers de Texas logran avanzar hasta la Serie Mundial de una manera fantástica y prácticamente sin precedentes, ya que en la campaña del 2021 perdieron 102 juegos, mientras que en el 2022 perdieron 94 encuentros. Lo de los Cascabeles de Arizona es quizás más sorprendente, ya que en el 2021 perdieron 110 juegos, en el 2022 88 y lograron avanzar hasta ésta Serie Mundial 2023, luego de haber quedado en el segundo lugar de la División Oeste de la  Liga Nacional (a 16 juegos de los líderes Dodgers de Los Ángeles), con registro de apenas 84 victorias y 78 derrotas.

En la Serie Japón sucedió prácticamente lo mismo en el año 2021, cuando la Serie Japón la protagonizaron los Búfalos de Orix de la ciudad de Osaka y las Golondrinas de Yakult de la ciudad de Tokio. Resulta que en la temporada anterior, la del año 2020, los Búfalos de Orix culminaron en el sexto y último lugar de la Liga del Pacífico con 45 victorias, 68 derrotas y 7 encuentros igualados, mientras que su par las Golondrinas de Yakult ocuparon el sótano de la Liga Central con 41 ganados, 69 perdidos y 10 empates, pero en el 2021 ambas franquicias ascendieron como el ave fénix, lideraron sus ligas (Orix 70 ganados, 55 perdidos y 18 empates), y Lotte (73 triunfos, 52 reveses y 18 empates)), y no pararon hasta enfrentarse en la Serie Japón de ese año.

En la Nippon Professional Baseball (NPB), las Series Japón no son a un máximo de siete juegos, son series para aquel equipo que primero logre alcanzar las cuatro victorias sin importar la cantidad de encuentros que sean necesarios realizar, a razón de que los empates son válidos, en caso de que en entradas extras ambas novenas culminan empatadas una vez realizados doce innings completos. 

En Temporada Regular como en Post Temporada se incluyen los empates en la NPB, ya que respetan y consideran mucho los horarios laborales de todos los sectores, siendo ésta medida como una especie de consideración especial y respeto para con los fanáticos, tanto los que asisten a los estadios como los aficionados radiales, televisivos y de Internet, así como con todos aquellos trabajadores que laboran directa e indirectamente con el Béisbol Profesional. 

Esta medida también se considera una especie de respeto a los familiares de todos los involucrados. Es una medida basada en los juegos nocturnos, que son una enorme mayoría, por lo que se terminó estableciendo de manera generalizada.

Los juegos empatados no son juegos nulos, son válidas las estadísticas individuales y colectivas e inciden en el porcentaje de ganados y perdidos de cada equipo por encuentros realizados, razón por la cual, en la tabla de posiciones tiene un gran valor para cada novena el porcentaje de victorias y derrotas, que es lo que determina en realidad la posición de cada escuadra.

A pesar de que incluso en las Series Japón tienen valides los empates, solamente en la campaña de 1986 fue necesario realizar ocho encuentros de la serie para definir al equipo campeón. En aquella ocasión, los Carpas de Hiroshima y los Leones de Seibu empataron a dos carreras en el primer encuentro y la serie la ganaron los felinos 4 juegos por 3 en ocho encuentros.

Extraordinarias remontadas en Serie Mundial y Serie Japón

En la Serie Japón 2022, los Búfalos apenas lograron alcanzar su primera victoria en el cuarto juego de la serie y de ahí en más no volvieron a conocer la derrota, hasta lograr ganar la Serie Japón 2022 cuatro juegos a dos en siete encuentros ante las Golondrinas de Yakult.

No es la primera vez que en la Liga Mayor del Béisbol Japonés una novena logra ganar el clásico después de haber estado en desventaja dos juegos a cero, y lo mismo ha sucedido a lo largo de la historia en Grandes Ligas en cuanto a las Series Mundiales se refiere.

En Grandes Ligas, los Piratas de Pittsburgh fueron el primer equipo de Las Mayores en recuperarse de una desventaja de 3 juegos a 1 para ganar cuatro de siete en la Serie Mundial, cuando en 1925 se impusieron sobre los Senadores de Washington. 

En el año 1958 los Yankees de Nueva York también lograron remontar la adversidad para quitarle a los Bravos de Milwaukee el título en la Serie Mundial, después de estar perdiendo la serie, primero 2 juegos a 0 y luego 3 juegos a 1.

Ese mismo año de 1958 se efectuó ana de las más memorables remontadas en la Serie Japón, en la que los Gigantes de Yomiuri ganaron los primeros tres encuentros de la serie pero después los Leones de Nishitetsu (actuales Leones de Seibu), ganaron los siguientes cuatro encuentros de manera consecutiva para así ganar la serie, con el lanzador Kazuhisa Inao “El Hombre de Hierro” como el Jugador Más Valioso, ya que luego de haber perdido el primer y tercer juego de la serie, ganó los juegos cuatro, cinco, seis y siete.

Kazuhisa Inao, el “Hombre de Hierro” de la Nippon Professional Baseball.

En el año de 1962 la novena Toei Flyers de Tokio (franquicia que nació en Tokio en 1946 como los Senadores de Tokio y que en la actualidad son los Nippon Ham Fighters o Luchadores de Nippon Ham, radicados en la ciudad de Sapporo desde el año 2004), perdió los dos primeros encuentros ante los Tigres del Hanshin de la ciudad de Nishinomiya. Empataron a 2 carreras en el tercer juego y luego los Toei Flyers hilvanaron una seguidilla de cuatro triunfos consecutivos para ganar la Serie Japón cuatro juegos por dos en siete encuentros realizados.

En el año 1968 pero en Grandes Ligas, los Tigres de Detroit perdían la Serie Mundial 3 juegos a 1 ante Cardenales de San Luis pero les llegó la magia, el “Momentum” para ganar cuatro en fila y así ganar el clásico de otoño.

Los Piratas de Pittsburgh repitieron hazaña de revertir la Serie Mundial después de estarla perdiendo 3 juegos a 1 en el año 1979, ésta vez ante los Orioles de Baltimore, siendo el único equipo que lo ha realizado en dos ocasiones hasta el momento.

En la Serie Mundial de 1985 los Cardenales de San Luis primero ganaban la serie 2 juegos a 0 ante los Reales de Kansas City, y después 3 juegos a 1 pero los monarcas harían valer su corona y lograron imponerse 4 juegos por 3, al triunfar en los últimos tres encuentros en fila.

En la Serie Japón de 1986, luego de haber empatado a 2 carreras los Carpas de Hiroshima y los Leones de Seibu en el primer juego de la serie, los Carpas de Hiroshima ganaron los siguientes tres encuentros en fila pero los Leones de Seibu conquistaron la Serie Japón, ya que a partir de ahí lograron salir victoriosos en cuatro juegos consecutivos, destacando que en toda la serie, los Leones apenas ganaron uno de los juegos en su casa, los otros tres los conquistaron en casa de los Carpas.

En la Serie Japón de 1989, los Búfalos de Kintetsu ganaron los primeros tres encuentros de la Serie Japón pero luego los Gigantes de Yomiuri ganaron los siguientes cuatro para alzarse con el campeonato. 

En la Serie Japón del año 2000, los Halcones del Daiei de la ciudad de Fukuoka ganaron los primeros dos encuentros de la Serie Japón ante los Gigantes de Yomiuri, quienes supieron reaccionar contundentemente, volteando la serie y no volvieron a conocer la derrota para lograr un nuevo campeonato de la NPB con balance de cuatro triunfos por dos.

Nuevamente en la Serie Japón pero del año 2016, los Carpas de Hiroshima arrancaron con todo la Serie Japón, ganando los dos primeros encuentros y en su casa, en el Estadio Mazda de la ciudad de Hiroshima pero al trasladarse la serie para el tercer encuentro en la ciudad de Sapporo, los Carpas no volvieron a conocer el triunfo y las Luchadores del Nippon Ham (Nippon Ham Fighters), ganaron los siguientes cuatro encuentros consecutivamente, los tres en su casa, el Sapporo Dome y el sexto juego de la serie en el Estadio Mazda de Hiroshima.

Ese mismo año todo indicaba que los Indios de Cleveland ganarían la Serie Mundial, al estar a ley de un juego, luego de dominar la serie en los primero cuatro encuentros 3 juegos a 1, pero los Cachorros de Chicago lograron hilvanar tres victorias que les permitió ganar su tercera Serie Mundial de por vida y la primera desde el año 1908, acabando así con la maldición de la cabra, la cual duró 71 años.

¿Los Tigres de Hanshin se parecen más a los Medias Rojas de Bosoton o a los Cachorros de Chicago? 

Los Tigres de Hanshin es en esencia una fusión entre los Medias Rojas de Boston y los Cachorros de Chicago. Son los eternos rivales de los Gigantes de Yomiuri, club con el que mantiene la mayor rivalidad en la historia de Japón y ambos se pueden considerar los de mayor fanaticada y más populares de la NPB.

Los Tigres de Hanshin es además, uno de los equipos que en menor cantidad de ocasiones ha logrado acceder a disputar la Serie Japón. Por si fuera poco, arrastra una maldición muy similar a la de Medias Rojas de Boston y Cachorros de Chicago.

Las Maldiciones a ambos lados del Pacífico

En la NPB, la única vez que los Tigres de Hanshin ganaron la Serie de Japón, en el año 1985, sus fanáticos celebraron de una manera tan violenta que terminaron lanzando una estatua del Coronel Sanders que estaba enfrente de un restaurante KFC al Río Dotonbori en Osaka.

Ese hecho dio origen a la llamada “Maldición del Coronel”, ya que desde entonces el equipo no ha podido ganar otro título de la Serie de Japón, incluso sólo ha podido llegar a esa instancia en 3 ocasiones desde ese momento (2003, 2005 y 2014) y en todas salió perdiendo.

La estatua del Coronel Sanders fue recuperada de las profundidades del río Dōtonbori el 11 de marzo de 2009.

Desde su recuperación en el río, la estatua no tiene su mano izquierda ni los lentes que originalmente tenía colocados, por lo que diferentes versiones aseguran que mientras no se recuperen estas dos partes de la estatua, la maldición permanecerá para los Tigres de Hanshin.

En la MLB, a pesar de que el jugador George Herman Ruth había logrado en los últimos 6 años con los Medias Rojas de Boston conectar 49 Cuadrangulares e impulsar 224 carreras, además de haber conseguido 89 triunfos como pitcher, con 2.19 de efectividad, Harry Frazee, dueño de los pati rojos y productor cinematográfico decidió vender al extraordinario pelotero a los Yankees de Nueva York, acto.

Documento Compra – Venta de George Herman Ruth, entre Medias Rojas de Boston y Yankees de Nueva York el 26 de diciembre del año 1919.

Los Medias Rojas de Boston habían ganado 5 de las últimas 15 Series Mundiales, mientras que los Yankees de Nueva York ninguna pero desde entonces, los Medias Rojas debieron esperar 84 años (año 2004) para volver a ganar el clásico de otoño, mientras que los Yankees han ganado 27 Series Mundiales desde entonces.

Por otro lado, el 6 de octubre de 1945 asistió al Wrigley Field el inmigrante griego Billy Sianis, quien era muy fanático del béisbol. Sianis era dueño de una taberna llamada Billy Goat Tavern pero en esa ocasión asistió al juego acompañado de su cabra, la cual tenía como nombre “Murphy”. El animal era la mascota de la taberna y Sianis, quien aprovechó la oportunidad de llevarla, aprovechando la masiva asistencia de público para promocionarla, promocionar así su negocio, disfrutar con su mascota del juego y animar al equipo. 

Sianis y su Cabra Murphy, los protagonistas de la Maldición de la Cabra de los Cachorros de Chicago.

Philip K. Wrigley, dueño del equipo, mandó a sacar la cabra del estadio por el mal olor y aunque Sianis se quejó y reclamó por la medida, finalmente se marchó con Murphy (la cabra), no sin antes pronunciar la sonada maldición: “Malditos Cachorros, no volverán a ganar”.

Los Cachorros de Chicago no solo perdieron esa Serie Mundial, sino que no volverían a estar ni cerca de ganarla por más de 100 años, ya que la última vez que habían logrado ganarla, fue en el año 1908.

El paralelismo de los estadios

En la Serie Mundial 2023, los Rangers de Texas tienen su hogar en el Globe Life Field y en Japón existe su par, un estadio realizado a su semejanza, el Es Com Field, hogar de los Luchadores de Nippon Ham, ubicado en la ciudad de Kitahiroshima, en la Prefectura de Hokkaido, aunque los Luchadores no participarán en la Serie Japón 2023.

El Globe Life Field en Arlington, Texas, inaugurado en el año 2020.

El Es Com Field en Kitahiroshima, Hokkaido, inaugurado en el año 2023.

Los Tigres de Hanshin por su parte, cuentan con el Koshien Stadium (Estadio Koshien), considerado la Catedral del Béisbol en Japón y sin lugar a dudas del mundo, y aunque ni los Medias Rojas de Boston ni los Cachorros de Chicago participarán de la Serie Mundial 2023, es imposible no comparar el Koshien Stadium con el Fenway Park y el Wrigley Field. 

Koshien Stadium en Nishinomiya, Hyogo, inaugurado en el año 1924.

Wrigley Field en Chicago, Illinois, inaugurado en el año 1914.

Fenway Park en Boston, Massachusetts, inaugurado en el año 1912.

La Serie Mundial y la Serie Japón unidas como hermanas

Si los Dioses del Béisbol existen, se expresaron y de alguna manera incidieron para que la Major League Baseball y en la Nippon Professional Baseball se unieran a través de la Serie Mundial y de la Serie Japón de la siguiente manera:

Los Búfalos de Orix de las ciudades de Osaka y Kobe, ganaron la Serie Japón 2022 ante las Golondrinas de Yakult de la ciudad de Tokio cuatro juegos por dos en siete encuentros, luego de haber estado abajo en la serie dos juegos a cero y haber empatado el tercer encuentro.

Ahora bien, la última vez que el equipo de Orix ganó una Serie Japón fue en el año 1996 (para entonces eran las Olas Azules de Orix, (Orix Blue Wave)), cuando en cinco encuentros se impusieron a los Gigantes de Yomiuri de la ciudad de Tokio cuatro juegos a uno, y la última vez que en Grandes Ligas un equipo logró revertir la Serie Mundial, luego de estar abajo en la serie dos juegos por cero y terminar imponiéndose cuatro encuentros a dos en seis desafíos, fue también en el año 1996, cuando los Yankees de Nueva York superaron a los Bravos de Atlanta.

Las coincidencias entre ambas en 1996 no terminan ahí. En esa temporada de la Nippon Professional Baseball, el Jugador Más Valioso de la Liga Central fue el Patruyero nipón Hideki Matsui de los Gigantes de Yomiuri de la ciudad de Tokio, con .314 de Average, 34 Dobles, 38 Cuadrangulares, 97 Carreras Anotadas (Líder) y 99 Carreras Impulsadas. Luego Matsui se convertiría en una de las principales figuras de los Yankees a partir del 2003.

El Jugador Más Valioso de la Liga del Pacífico de 1996 fue el Guardabosques nipón Ichiro Suzuki con .356 de Average (Líder), 193 Hits (Líder) 24 Dobles, 4 Triples, 16 Vuelabardas, 35 Bases Robadas, 104 Carreras Anotadas (Lider) y 84 Carreras Impulsadas. Ichiro se convertiría en uno de los más notables jugadores de Grandes Ligas a partir del año 2001 con los Marineros de Seattle.

Del otro lado, el Jugador Más Valioso de la Serie Japón fue el Jardinero norteamericano Troy Neel, quien a pesar de no haber conectado Jonrones, con 6 carreras fue el máximo remolcador de la Serie Japón 1996. Neel venía de ser el Líder en Vuelacercas y Carreras Impulsadas de la Liga del Pacífico con 32 y 111 respectivamente.

Así que solo falta disfrutar de la Serie Mundial 2023 entre los Rangers de Texas y los Cascabeles de Arizona, así como de la Serie Japón entre los Búfalos de Orix y los Tigres de Hanshin (en donde los felinos tienen la oportunidad de quitarse de encima la Maldición del Coronel Sanders, que ya va por 38 años), conocer a los nuevos flamantes campeones de las dos mejores ligas de béisbol del mundo, y esperar que los dioses del béisbol quizás se pongan de acuerdo una vez más y unan el pacífico a través del de la Serie Mundial y la Serie Japón con más paralelismos.

Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com y miembro de Club 11:11. Puedes contactatlo en juliosanchezalvarado@gmail.com

El Misticismo y Encanto de la Postemporada (Parte III) | Julio Sánchez Alvarado.

Medellín, Colombia – La MLB es la meca del Béisbol universal, de eso no hay duda, por su calidad, por el estatus y nivel alcanzado, por lo que significa jugar y formar parte de ella. Sin embargo, no han sido pocos los estelares jugadores, incluso inmortales en el Salón de la Fama que a pesar de sus notables carreras, jamás lograron ganar una Serie Mundial, Barry Bonds, Ken Griffey Jr., Edgar Matínez, Juan Igor González, Sammy Sosa, Andrés Galarraga, Rafael Palmeiro, Cal Ripken Jr., Tony Gwynn, Bob Abreu, Larry Walker, Ichiro Suzuki y muchos más.

Una vez culminadas sus notables carreras, la mayoría coincidieron en dos aspectos:

  1. Que una vez juegas en Post Temporada, entiendes como pelotero que ese es el lugar al que quieres llegar todos los años. Jugar en Grandes Ligas es extraordinario pero jugar en los Play Off no tiene precio, es algo diferente y superior, por la adrenalina, el ambiente, el misticismo y encanto que difícilmente se consigue a lo largo de una campaña.
  2. Que cambiarían uno o varios de sus logros personales a lo largo de sus carreras, por haber ganado por lo menos una Serie Mundial.

Pero no es suficiente con haber sido peloteros súper estrellas y haber sido parte de buenos equipos. Muchos asegurarán que también se requiere de algo de suerte. Al respecto, otros coincidimos en que se requiere de haber formado parte de un “Team Work” y de haber alcanzado y contado con el “Momentum”  en el tiempo necesario.

¿Cómo se logra el “Team Work”?

Como ya lo comentamos recientemente, las gerencias de las organizaciones de Grandes Ligas trabajan en diferentes áreas para estructurar y  lograr colocar sobre el terreno de juego el mejor equipo posible, contratando prospectos (aunque ya prácticamente no se conforman con eso, sino que se enfocan en contratar a los mejores prospectos), adquiriendo a los mejores peloteros posibles ya establecidos en Grandes Ligas, contratándolos desde la agencia libre o adquiriéndolos vía cambios desde otros equipos.

Así, con la mezcla de veteranos peloteros de buen rendimiento, algunas figuras estelares y jóvenes promesas, incluyendo a prospectos de impacto inmediato en el Big Show, logran alcanzar el ansiado “Team Work”, que es cuando los equipos logran un engranaje perfecto en todas las áreas del juego, que permite lograr muy buenos resultados, independientemente de si los jugadores logran desempeños individuales sobre el promedio o no, aunque si esto último sucede por supuesto que es mucho mejor.

Pero tampoco es una fórmula o ecuación con la que bajo éste mecanismo se logra el “Team Work”, ya que es algo totalmente intangible de lo que no se tiene un control predeterminado y para lograrlo, es necesario que los equipos bien estructurados realicen una cantidad importante de juegos, que a veces requiere de varias temporadas para que se logre, el cual se consigue algunas veces pero no siempre, ya que no es una máxima, por lo que incluso en muchas ocasiones, a pesar de observar a muchos equipos bien estructurados, éstos en el tiempo desaparecen sin haber logrado alcanzar el “Team Work”. 

Han existido equipos que han contado con destacadas temporadas individuales de sus peloteros, por ejemplo, el equipo Cardenales de Lara de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), en la campaña 1994-1995 contó con Luis Sojo, Marcos Armas y Robert Pérez como los líderes en promedio de bateo, jonrones e impulsadas de la liga, y a su vez en Antonio Castillo, Edwin Hurtado, Tim Crabtree, Giovanni Carrara y Dilson Torres liderando departamentos de pitcheo y sin embargo, no lograron trascender en esa temporada porque probablemente no habían logrado el “Team Work” ansiado, ya que éste también requiere de la inclusión del Cuerpo Técnico, especialmente del Mánager, y probablemente fue lo que le faltó a ésta potente novena cardenal.

Es tan complejo, que son demasiadas las veces en las que muchas novenas se encuentran a solo un paso de lograr el “Team Work” y éste no llega, sencillamente porque no cuenta con el Mánager apropiado, y cuando llega el dirigente adecuado, entonces solo algunas pequeñas modificaciones, como cambios de algunos peloteros vía cambios o agencia libre, genera que para entonces ya haya sido tarde, que el tren del “Team Work” para ese equipo ya se haya ido.

Hay muchos ejemplos de novenas que han sido exitosas porque lograron el ansiado “Team Work” pero que a pesar de eso no lo lograron consolidar al punto de ganar la Serie Mundial, como el caso de los Atléticos de Oakland de la primera década de los años 2000, del venezolano Ramón Hernández, el dominicano Miguel Tejada, el mexicano Erick Chávez y compañía. 

Sin ir muy lejos, los Rays de Tampa Bay de la actualidad, es de los equipos más ganadores en la última década, líderes consecuentes de la División Este de la Liga Americana y permanentes animadores de Post Temporada pero que no han logrado materializar su éxito en la obtención de una Serie Mundial. No cabe duda de que los Rays llevan años con un extraordinario “Team Work” pero quizás no han conseguido el “Momentum”.

Del “Team Work” se tiene una idea como se logra pero no es cuestión de una decisión en un momento determinado, sencillamente sucede en equipos que a través de un elevado nivel de cohesión ejecutan casi perfectamente, sin dejar de aplicar correctamente el ABC del juego y que logran sobresalir, inclusive sin llegar a contar con un núcleo de jugadores súper estrellas, como ha sido el caso de los propios Rays, que no solo no han contado con peloteros súper estrellas en éste exitoso período, sino que se han desprendido de una cantidad importante de valiosos peloteros, los cuales han sido sustituidos por otros y no han perdido el “Team Work” pero no han logrado la inspiración necesaria o el “Momentum”, que les haya permitido imponerse hasta ganar un Serie Mundial.

¿Cómo se logra el “Momentum”?

El anhelado “Momentum”, tanto individual como colectivo, llega en un momento de inspiración, generalmente después que se produce ese engranaje perfecto (Team Work) pero tampoco es algo que se compra en algún lugar o en la agencia libre, se intercambia con un equipo o se consigue en la formación de Ligas Menores. 

El “Momentum” sucede sin decidirse sino a través de la ejecución inspirada extendida, de la cual no se tiene una clara certeza del tiempo en que se pueda mantener en el tiempo y que hay que aprovecharla al máximo que se pueda mientras dure porque así como llega, puede desaparecer en un momento, en solo un instante de tiempo, por un error, una negativa reacción hacia el contrario o algo tan sencillo como una burla inapropiada o sencillamente alguna de ellas, conjugada con una reacción superlativa del rival, ya que al final de cuentas, todas las escuadras luchan por el mismo propósito, ganar.

El “Momentum” es algo que está más ligado a las emociones y sensaciones de los equipos, como una especie de trance positivo en el que todos los jugadores entran, se involucran, un momento de inspiración invalorable pero a la vez incontrolable. Un claro ejemplo de ello lo podemos conseguir en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional del año 2003, cuando unos inspirados Cachorros de Chicago, que para entonces no ganaban la Serie Mundial desde el año 1908, se encontraban arriba en la serie sobre los Marlins de Florida y a punto de clasificarse a la Serie Mundial pero un incidente inolvidable, les quitó el “Momentum”.

El 14 de octubre del 2003 en el Wrigley Field de Chicago, los Cachorros estaban a cinco outs de clasificarse al Clásico de Otoño, fue entonces cuando un batazo de foul conectado por el dominicano Luis Castillo (camarero de los Marlins de Florida), hacia la verja entre la antesala y el jardín izquierdo, al cual el guardabosques dominicano de los Cachorros Moisés Alou llegó a tiempo hasta ese límite del terreno de juego, se colocó debajo de la pelota y estuvo a punto de capturarla para realizar el out, solo que el fanático que se encontraba en la primera línea del público, adjunto a la pared que limita con el terreno de juego, estiró la mano para también intentar capturarla, interfiriendo en la jugada y evitando que Alou capturara la esférica y realizara el out.

La reacción del jardinero dominicano, golpeando repetidamente su guante con sus piernas, en una clara demostración de rabia y frustración porque sintió tener la seguridad de poder haber atrapado la pelota para realizar el out y solo no fue posible por la participación del fanático Steve Bartman, creó una reacción generalizada del público similar a la de Alou (de rabia y frustración), que se extendió hasta el equipo de los Cachorros como una ola de nieve.

Después de esa jugada, los Marlins anotaron 8 carreras en ese juego y lo demás es historia, eliminaron a los Cachorros y luego a los Yankees en la Serie Mundial para lograr ser los absolutos campeones.

El punto es que inmediatamente después de que Alou no capturó la pelota para realizar el out por la intervención del fanático Steve Bartman, el Short Stop cubanoamericano de los Cachorros de Chicago Alex González, cometió un error ante un batazo ideal para doble play, que debió haber acabado con el inning y no fue así, y eso que sí fue un error de juego, dejó con vida a los Marlins no fue juzgado. 

También se puede alegar que los lanzadores de los Cachorros decayeron en el momento menos indicado y fueron incapaces de frenar a la ofensiva de los Marlins, o que los bateadores de los Cachorros fueron incapaces de reaccionar y producir más carreras para ganar el juego, o sencillamente haber ganado el siguiente encuentro para eliminar a los Marlins y así haber conseguido el banderín de la Liga Nacional y su clasificación a la Serie Mundial pero no, la sensación generalizada es que por culpa de la intervención del fanático Bartman, los Cachorros quedaron eliminados.

La razón por la que se culpa a Bartman por ese fracaso de los Cachorros y no se culpe al equipo en sí es hasta lógica y entendible pero pocos conocen a ciencia exacta del porqué, y la respuesta es que esa jugada fue la que les quitó el “Momentum” a los Cachorros, el cual fue tomado desde entonces por los Marlins y esto lo aprovecharon sin desperdicio alguno, ya que de ahí en adelante, ganaron ese juego y el siguiente para eliminar a los Cachorros, ganar el campeonato de la Liga Nacional y luego ganar la Serie Mundial ante los Yankees de Nueva York.

¿Qué tenemos del “Momentum” en el 2023 de la MLB?

En la presente campaña 2023 de la MLB, varias novenas mantienen un “Team Work” e incluso lograron su “Momentum”. No erramos si coincidimos en que Orioles de Baltimore, Rays de Tampa Bay y Bravos de Atlanta vivieron un Momentum a lo largo de la temporada (Dodgers de Los Ángeles lo hicieron de mitad de campaña en adelante, aunque también entran en la siguiente ecuación), pero fueron las primeras novenas en clasificarse a los Play Off, compraron el boleto a tierra prometida con mucha anticipación y eso quizás, inconscientemente les hizo bajar los brazos, disminuir el ritmo y empuje que les permitió dominar contundentemente la zafra y asegurar muy temprano sus respectivas participaciones en el mes de Octubre.

Por otro lado, Rangers de Texas, Astros de Houston, Phillies de Philadelphia y Cascabeles de Arizona debieron emplearse a fondo hasta final de temporada regular para lograr montarse en el tren que los llevase a la Post Season, por lo que no pasó tiempo entre su clasificación de temporada regular e inicio en los Play Off, de manera que el desempeño y ritmo de juego no varió entre ambas instancias.

El resultado es que Orioles, Rays y Dodgers quedaron eliminados en las Series de Comodines, mientras que Bravos fueron eliminados en las Series Divisionales, quienes además debieron esperar hasta ésta instancia para ver acción en los Play Off. 

Al respecto se puede intuir que los cuatro equipos perdieron el Momentum, en el momento menos indicado, mientras que Rangers y Astros definieron la Serie de Campeonato de la Americana, y por su parte los Phillies de Philadelphia y Cascabeles de Arizona concretaron la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.

Para ganar los Play Off, incluyendo la Serie Mundial, se requiere triunfar en 2 juegos de Serie de Comodines, 3 de Serie Divisional, 4 de Serie de Campeonato y 4 más de Serie Mundial, es decir un total de 13 encuentros ganados. Para las novenas que no ejecutan la Serie de Comodines por haber conseguido los mejores registros de triunfos y derrotas de sus respectivas ligas y se clasifican a Post Temporada, directamente sembrados desde las Series Divisionales, necesitan conseguir el triunfo en 11 encuentros para ganar la Serie Mundial.

Para colocarlo en contexto, extrapolando a los Rojos de Cincinnati con su racha de 11 juegos ganados en mitad de Temporada Regular hasta los Play Off, habría sido difícil evitar que la novena de Ohio ganara el clásico de otoño con esa racha de triunfos en Post Temporada, así de importante es el “Momentum”.

Otro claro ejemplo son los Bravos de Atlanta, ya que en el año 2021 ganaron apenas 88 encuentros de temporada regular, siendo la menor cantidad de triunfos logrado entre los equipos clasificados a la Post Temporada de ese año y sin embargo, luego lograron ser los campeones de la Serie Mundial, mientras que éstos Bravos del 2023 no solamente fue el conjunto más ganador de la campaña con 104 triunfos, sino que además fue sin lugar a dudas el mejor equipo, la novena con el más alto desempeño colectivo e individual del año y a pesar de esa clara superioridad demostrada, no lograron ni siquiera avanzar hasta la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.

¿Cómo es que éste equipo de Bravos de Atlanta 2023, que sin dudarlo podemos asegurar que es no solo mejor, sino mucho mejor que el mismo que ganó la Serie Mundial del 2021, fue eliminado en la Serie Divisional de la Nacional 2023?. La respuesta es sencilla: “Momentum”.

Los Rangers de Texas extendieron el “Momentum” hasta la Post Temporada, y de qué forma, ganando sus primeros 7 juegos pero esa condición de invictos en Play Off la perdieron ante los Astros de Houston, quienes les robaron el “Momentum” en la Serie Divisional de la Americana, logrando 3 victorias consecutivas. Y luego surgió la chispa del cubano Adolis García, quien se creció para retomar esa energía y vibras ganadoras de regreso a su equipo, lo que sepultó en 7 juegos a los actuales campeones. La ofensiva de Texas se tornó sólida y apretó hasta el final, haciendo imposible para los Astros un regreso.

Ahora, ese momentum de Texas busca mantenerse para ganar la primera Serie Mundial para la franquicia en su historia.

Mientras que en la Liga Nacional, no cabe duda que el “Momentum” había estado en posesión de los Phillies de Philadelphia, pero luego ocurrió algo inesperado cuando los Cascabeles de Arizona se lo robaron a los Phillies y ante todos los pronósticos resultaron ganadores de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en 7 juegos, logrando neutralizar en momentos importantes la impresionante ofensiva de los Phillies, además de generar un contrapeso ofensivo con el núcleo que mantuvo a este club consistente todo el año.

Así que solo resta esperar, para apreciar si es el caso de que los Dbacks o a los Rangers disfruteny aprovechen éste dulce “Momentum”, y ver a cuál de los dos le dure más este efecto que los lleve a ganar la Serie Mundial.

Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com y miembro de Club 11:11. Puedes contactarlo en juliosanchezalvarado@gmail.com

El Misticismo y encanto de la postemporada (Parte II) | Julio Sánchez Alvarado

MEDELLÍN, COLOMBIA – Antes de continuar, debemos aclarar que en Grandes Ligas no existen equipos malos o realmente mediocres, por supuesto desde una perspectiva muy particular, ya que aquellos conjuntos que se llegan a considerar los mejores, bien sea por una temporada o aquellos que incluso logran imponer una hegemonía por varios años, lo hacen a través de un porcentaje favorable de victorias y derrotas por sobre el 60% o máximo un 70% pero difícilmente logran imponer un dominio tan marcado como para que lleguen a alcanzar un 80% favorable de victorias.

Sucede más o menos lo mismo en sentido contrario, respeto a aquellos equipos sotaneros que generalmente van a ritmos de porcentajes desfavorables de triunfos y reveses que oscilan entre un 40% y hasta un 30% pero no menor de ahí, mientras que los equipos que mantienen desempeños nivelados en cuanto a porcentaje de victorias y derrotas se refiere, jugando para .500, son habitualmente mayoría.

No se les asigna un porcentaje de responsabilidad a los formatos de juego por el desempeño favorable o desfavorable de los equipos pero definitivamente si inciden los tiempos en cada temporada. 

Algunos aseguran que durante los primeros dos meses de campaña aún los brazos y bates están fríos, al clima del medio ambiente, en medio de una primavera que termina de despojar al gélido invierno, los cuales se calientan a mitad de zafra, al ritmo del intenso verano y luego, cuando en teoría deben estar mejor con las bondades del otoño, es entonces cuando a excepción de algunos, los brazos ya están exhaustos y los bates comienzan a pesar, debido a la exigencia de una extensa temporada, que se incrementa durante el Play Off, especialmente durante la Serie Mundial, cuando el fuerte frío comienza a apretar, anunciando la pronta entrada del invierno.

Así que lograr trascender y sobresalir en una temporada regular por sobre los demás equipos es un hecho notable para cualquier novena, pero después de todo ese largo y exigente viaje, lograr destacar en la Post Temporada es algo que no tiene precio.

El Timing de los bateadores y el supuesto descanso de los pitchers para encarar las instancias definitorias

Para iniciar, debemos aclarar que unos días de descanso, no necesariamente condiciona a los equipos de manera significativa ni a favor ni en contra, respecto al desempeño de éstos en una serie determinada.

Previo al inicio de una Serie Divisional o Serie Mundial en Grandes Ligas, así como una Serie Climax o Serie Japón de la Liga Mayor del Béisbol Japonés, o bien una Serie Final o Serie del Caribe en las Ligas Invernales, en realidad termina siendo algo muy relativo y hasta una condición muy particular de cada pelotero, su manera de encarar y prepararse física y mentalmente para la Post Temporada, que al final de cuentas es para lo que se lucha y hasta se sueña, lograr llegar hasta éstas instancias, por lo que en teoría, supone un momento de entrega e inspiración total y especial para cada jugador.

Cuando un equipo tiene más días de descanso que otro, previo al inicio de cada serie definitoria, hay que destacar que ningún equipo en realidad descansa, ya que aunque son fechas en las que no hay juegos oficiales, son días en los que los conjuntos realizan una completa rutina de trabajo que incluye entrenamientos e incluso juegos de escuadras divididas, y aunque ciertamente no cuentan con el mismo fragor de los juegos de Play Off, les permite mantenerse en forma, en ritmo, enfocados y concentrados en la meta que pretenden alcanzar, así que en realidad, es una pausa de juegos oficiales pero ese descanso del que se especula en éstas circunstancias realmente no existe.

Cuando los equipos tienen fechas libres, sin juegos oficiales pautados en calendario, se dice que los lanzadores descansan pero lo hacen de juegos oficiales y eso no indica de que en esos días no realicen alguna actividad respecto al juego. Ellos realizan entrenamientos, trabajan en mejorar la mecánica del pitcheo si así lo necesitan o en sostenerla para mantener la consistencia haciendo bullpen.

En cuanto a los bateadores, éstos realizan “BP”, algunos buscando mejorar su mecánica de bateo y otros tantos para mantener la consistencia ofensiva, el famoso “Timing”, mientras que a la defensa se realizan las prácticas de rutina para mantener el ABC de la ejecución, que sin lugar a dudas, también gana juegos. Así que realmente no existe un supuesto descanso del cual se hace tanta referencia.

¿Entonces, qué es lo mejor para los equipos cuando de Post Temporada se trata? ¿Cuál es la clave del éxito?, ¿Cómo se logra?, ¿Dónde o cómo se adquiere?

Las organizaciones de Grandes Ligas invierten millonarias sumas de dinero y trabajan permanentemente en la captación del mejor talento posible a través de los Draft, en el mejor y más rápido desarrollo de los prospectos y jóvenes valores en el sistema de Ligas Menores, en la contratación de peloteros en la lista de agentes libres, así como por la vía de cambios de jugadores con las demás organizaciones, con la exclusiva finalidad de colocar sobre el terreno de juego al mejor equipo posible.

La mayoría asegura que el mejor equipo se logra mezclando a veteranos jugadores con altos desempeños junto a jóvenes peloteros de gran proyección, combinación que logra el buen funcionamiento para que las novenas alcancen notables rendimientos.

Llega un momento en el que los equipos de béisbol logran una especie de química en el terreno que se establece a partir del momento en el que las novenas logran ejecutar de una manera cohesionada muy particular, que les permite ser superior a los demás conjuntos. A esto se le llama “Team Work”.

El ansiado “Team Work”

Independientemente de que las escuadras estén compuestas con una cantidad considerable de jugadores estrellas o sencillamente jugadores sobre el promedio, superior al resto de los equipos rivales, condición en la que generalmente pretenden destacar todas las gerencias de las organizaciones, los gerentes generales y gerentes deportivos también se enfocan en lograr ubicar a los peloteros adecuados en todas las posiciones de cada área del juego, que les permita al equipo un engranaje perfecto a la hora de ejecutar, es decir, un “Team Work”.

En un escenario más claro, un equipo al cual denominaremos “A”, puede estar plagado de peloteros súper estrellas pero el otro equipo, el cual denominaremos “B”, a pesar de contar con menos peloteros estelares, ha logrado establecer el “Team Work”.

El equipo “A” dependerá de la buena jornada de uno o más de sus peloteros estelares, de jornadas sobresalientes de sus peloteros estelares pero el conjunto “B” logra ganar con mayor frecuencia porque en cada triunfo destaca un pelotero diferente, gracias a que alcanzó el ansiado “Team Work”.

Cuando los equipos alcanzan ese anhelado Team Work, los triunfos comienzan a llegar con mayor frecuencia, lo que comienza a hacerse costumbre porque la mayoría de los peloteros se contagian durante ese buen desempeño colectivo, logrando así altos desempeños individuales, al punto que en un momento determinado entran en una racha de triunfos, sin importar el nivel de los rivales que enfrenten, es ahí cuando entran en una etapa del juego a la que se le considera “Momentum”.

El anhelado “Momentum”

Aunque en física el “Momentum” es la cantidad de movimiento, momento lineal, o simplemente una magnitud física derivada de tipo vectorial que describe el movimiento de un cuerpo en cualquier teoría mecánica, en el béisbol y el deporte, “Momentum” es cuando los equipos logran hilvanar una o varias rachas de victorias, lo cual generalmente sucede en una temporada, aunque hay conjuntos que han logrado extender el “Momentum” en dos o más campañas.

Ese estatus al cual se le denomina “Momentum” no es algo exclusivo del accionar colectivo de los equipos, ya que también se asigna o señala de manera individual, cuando un pelotero alcanza un nivel superlativo en el desempeño de su juego, que se hace prácticamente indominable durante un tiempo determinado, en el que su efectividad es superior, elevando su promedio de juego acostumbrado.

Con la práctica y el oficio constante, persistente, de la misma manera en la que a lo largo de las temporadas los lanzadores y especialmente los bateadores entran en slumps, también logran tiempos destacados en el juego, algo prolongados, que se reconocen como “Momentum”. 

Una vez que el jugador está en medio de ese Momentum, lo ideal es no alterar absolutamente nada de su rutina, para que se logre mantener en ese nivel el mayor tiempo posible. Es la razón por la que es lamentable cuando llega una lesión o una pausa obligada, bien sea por el juego de estrellas o por el tiempo de clasificación de una fase a otra en la post temporada, lo que aplica tanto para los jugadores como para los equipos en general pero es de destacar, que es una condición mucho más difícil de mantener en lo colectivo que en lo individual.

No es algo exclusivo del béisbol, ya que también sucede en la mayoría de las disciplinas deportivas. Por ejemplo, en la temporada 2022-2023 de la NBA, los Ángeles Lakers no tuvieron el mejor inicio de temporada, de hecho, a mitad de campaña se encontraban fuera de la clasificación en la tabla de posiciones pero a partir de ese momento, elevaron su nivel de juego, entraron en racha positiva logrando el envión que necesitaban y al final de la temporada regular, eso les permitió clasificarse a la post temporada. No obstante, ese “Momentum” no fue lo suficientemente extenso y fueron eliminados en el Play Off.

Esto sucede en todas las disciplinas deportivas colectivas como el Voleibol, Fútbol Americano, Rugby, Fútbol Australiano y el Fútbol, y no solo en cuanto a competiciones de clubes, también de selecciones nacionales. En las eliminatorias mundialistas de Fútbol, que se extienden por hasta dos años y medio, no han sido pocas las veces en las que se hace referencia de algunos equipos nacionales contundentes como Italia, Alemania, Francia, España, Holanda, Argentina y Brasil, que si esas selecciones logran jugar en los mundiales al mismo ritmo y nivel de juego que se encuentran realizando durante las eliminatorias, por lo menos llegarían a disputar la gran final, es decir, si logran mantener el “Momentum”.

En la temporada 2023 de Grandes Ligas hubo varios equipos que lograron el “Momentum”. Los sorprendentes Piratas de Pittsburgh de primera mitad de campaña lideraron la división central de la Nacional hasta el mes de Junio. Sin embargo, el “Momentum” desapareció y su nivel de juego descendió, lo que se conjugó con una racha de 11 triunfos al hilo de los no menos sorprendentes Rojos de Cincinnati, quienes también lograron su “Momentum” (aunque más corto), y se posicionaron en el primer lugar de la división, luego de que hasta el 22 de Junio, habían logrado 26 triunfos viniendo de atrás.

Podemos aseverar lo mismo de los Marineros de Seattle de final de zafra, así como de varios equipos más, de los cuales, a algunos les alcanzó para clasificarse a los Play Off y a otros no.

De esto y mucho más, profundizaremos en la tercera y ahora sí la última entrega, ya que para variar, con dos no fue suficiente.

Julio Sánche Alvarado es columnista de Diamante23.com y miembro de Club 11:11. Puedes contactarlo en juliosanchezalvarado@gmail.com

¡El Misticismo y encanto de la Postemporada! | Julio Sánchez Alvarado.

Medellín, Colombia – Disfrutar del béisbol y del deporte en general, tanto para el atleta que lo practica como para el fanático, es tan emocionante que incluso se convierte en una forma y estilo de vida. La mayoría de los aficionados adquieren sus respectivos abonos de cada temporada junto a familiares y amigos para asistir a la mayor cantidad de juegos posibles de cada campaña. Incluso, en los encuentros a los que no pueden asistir, ya sea desde algún lugar gastronómico o su hogar, disfrutan junto a familiares y amistades el mismo viaje a través de la radio o la televisión.

Este maravilloso mundo del béisbol y el deporte en general lo experimentan todos los involucrados, desde los dueños, directivos y jugadores de los equipos, hasta todos los trabajadores y aquellos que de alguna manera están relacionados con las organizaciones. Junto a amigos y familiares, así como aficionados y fanáticos, este encanto se despliega, especialmente durante los Play Off, y cada uno de estos grupos tiene su propio encanto particular.

Panorama al inicio de la post temporada 2023.

Cuando se trata de la post temporada, llega el momento culminante de cada campaña. Toda esta magia alcanza un clímax efervescente a niveles prácticamente inexplicables, generando pasiones que oscilan entre el sufrimiento y la celebración. Esta mezcla de adrenalina y emoción, de acuerdo a los resultados, desencadena sensaciones casi incontrolables de festejo y celebración, pero también de decepción y frustración. Es algo sencillamente sublime, y los Play Off de la campaña 2023 no han sido diferentes.

En la post temporada 2023, tres equipos llegaron con sus asientos asegurados como claros favoritos. Habían dominado y ganado sus respectivas divisiones de manera categórica con más de cien triunfos en la campaña regular. Los Bravos de Atlanta lideraron con 104 victorias, seguidos por los Orioles de Baltimore con 101 y los Dodgers de Los Ángeles con 100. Cabe destacar que los Rays de Tampa Bay quedaron en la frontera con 99 victorias.

Sin embargo, por diferentes factores, no siempre se refleja en los Play Off lo demostrado en los 162 juegos de la temporada regular. No siempre ganan los equipos con las nóminas más caras, ni las novenas que cuentan con la mayor cantidad de peloteros considerados superestrellas y destacados.

El dominio en la temporada regular no garantiza el éxito en la post temporada.

Un claro ejemplo de esto es la post temporada 2023. Los Bravos de Atlanta fueron líderes absolutos en hits conectados con 1543, en promedio de bateo colectivo con un Average de .276, en cuadrangulares con 307 (empatando el récord de más jonrones en una temporada, impuesto por los Mellizos de Minnesota en 2019), en OBP con .344, Slugging con .501, en OPS con 845 y en carreras anotadas con 947.

Para ponerlo en su justa dimensión, los Bravos en 2023 contaron con siete peloteros que conectaron más de 20 cuadrangulares, de los cuales 5 conectaron más de 30, tres más de 40 y uno con más de 50. Los Bravos, con las extraordinarias actuaciones del venezolano Ronald Acuña Jr., así como los norteamericanos Matt Olson y Spencer Strider, eran los favoritos indiscutibles para llegar y ganar la Serie Mundial, pero ni siquiera lograron llegar a la serie de campeonato de la Nacional.

Por otro lado, los campeones de la división central de la Liga Nacional, los Cerveceros de Milwaukee, fueron los líderes absolutos en efectividad con 3.71, al igual que los Rays de Tampa Bay, que lideraron en WHIP. Sin embargo, ambos conjuntos fueron eliminados en las series de comodines de 2023.

Lo que sucedió con los Orioles de Baltimore también es sorprendente, ya que en 162 juegos de temporada regular no perdieron una serie ni fueron blanqueados en casa. Sin embargo, fueron barridos y blanqueados en la serie de comodines en el Oriole Park at Camden Yards.

La realidad de alcanzar los anhelados 100 triunfos por equipo en una campaña.

Lograr 100 triunfos por equipo en una temporada es una señal clara de una campaña exitosa, pero por alguna razón, está lejos de garantizar el éxito en la post temporada.

Los Cachorros de Chicago en el año 1906 y los Marineros de Seattle en 2001 son los equipos que ostentan el récord de más triunfos en una misma campaña, con 116. Incluyendo el año 2023, ya son 101 equipos que han logrado ganar 100 o más triunfos en temporada regular. De ellos, 37 ganaron la Serie Mundial. Esto arroja un resultado sorprendente, ya que apenas el 37% de los equipos con un impresionante desempeño, al punto de lograr 100 o más triunfos en una campaña, lograron ganar la Serie Mundial. Menos de la mitad de los equipos que ganaron 100 o más encuentros en una campaña lograron mantener su buen desempeño en la post temporada.

No es la primera vez que dos equipos o más logran ganar 100 o más juegos en una temporada regular. De hecho, en los últimos años, esta tendencia va en aumento.

En el año 2019 se estableció un récord al respecto cuando por primera vez cuatro equipos lograron 100 o más victorias en una misma temporada (Astros 107, Dodgers 106, Yankees 103 y Mellizos 101), hazaña que se repitió en el año 2022 (Dodgers 111, Astros 106, Bravos y Mets 101). Al igual que en el presente 2023, hubo tres equipos con 100 o más triunfos. Lo mismo sucedió en 2021 (Gigantes de San Francisco 107, Dodgers de Los Ángeles 106 y Rays de Tampa Bay 100).

Desmitificando a los bien denominados “Caballos Negros” o Comodines.

No han sido pocas las veces en las que algunas novenas, a pesar de no contar con el favoritismo, han logrado imponerse ante la supuesta superioridad del rival en la post temporada, a pesar del dominio y la tendencia del claro favorito en la temporada regular. Un ejemplo

de esto es el caso de los Rojos de Cincinnati en 1990, cuando se impusieron a los poderosos Atléticos de Oakland, por mencionar solo uno.

Esta circunstancia se ha vuelto más notable en la era de los comodines, desde los sorprendentes Marlins de Florida en 1997, quienes en calidad de Wild Card ganaron la Serie Mundial.

No obstante, desde la temporada de 1995 en la que se introdujo la figura del “Comodín” o “Wild Card”, solo seis equipos han logrado alzarse con el título de la Serie Mundial.

Solo 6 de los equipos comodines han ganado la Serie Mundial en los 28 años que han tenido la oportunidad, sin incluir el año 2023. Esto significa que hasta el momento, los comodines o wild cards han conseguido imponerse y ganar el clásico de octubre en un 21%, lo que representa un dominio muy bajo que no alcanza ni la cuarta parte de efectividad. Esta estadística es un claro indicativo de que las novenas ganadoras de sus respectivas divisiones en temporada regular suelen extender su dominio a la post temporada.

Sin embargo, para el presente 2023, hay un 75% de posibilidades de que un equipo comodín se alce una vez más con la Serie Mundial, ya que 3 de los 4 equipos que disputan las series de campeonato arribaron a la post temporada en condición de Wild Card.

¿El formato de los Play Off tiene alguna incidencia en los resultados?

Varias voces se han levantado en contra del actual formato de post temporada de las Grandes Ligas. Cuatro de los seis mejores campeones divisionales se ausentan durante las series de comodines, ya que son sembrados automáticamente en las series divisionales y toman algunos días de descanso.

Este descanso se puede interpretar de dos maneras opuestas. Por un lado, hay quienes consideran positivo el actual formato de post temporada porque las dos novenas de cada liga con más victorias automáticamente se siembran en las series divisionales, superando la primera fase de Play Off. Además, durante el lapso de entre 3 y 4 días mientras se desarrolla la serie de comodines, sus lanzadores descansan, mientras que los pitchers de los rivales que avanzan desde la primera fase de las instancias definitorias, en teoría, llegan a las series divisionales con sus brazos más desgastados.

Por otro lado, hay quienes perciben el actual formato de Play Off como contraproducente para los equipos que descansan en la primera fase y se clasifican automáticamente para las series divisionales, que son los dos equipos con mejor desempeño durante la temporada regular de cada liga. La razón de este concepto es que, hipotéticamente, estos equipos pierden el ritmo de juego durante el descanso, especialmente los bateadores, quienes en teoría pierden el timing ofensivo, mientras que las novenas ganadoras de las series de comodines no.

Es un formato de post temporada muy similar al que se emplea en la Nippon Professional Baseball (NPB), en la que los dos mejores equipos de la temporada regular de cada liga (Liga Central y Liga del Pacífico) avanzan directamente a la instancia definitoria de cada liga, esperando que los equipos de segundo y tercer lugar de su respectivo circuito definan quién será su rival.

Tanto la Liga Central como la Liga del Pacífico están conformadas por seis equipos cada una y al culminar la temporada regular de 144 juegos por equipo, los conjuntos líderes de cada liga se proclaman campeones.

La post temporada está conformada por tres fases: las Series Climax de cada liga, que cuentan con dos series cada una, y la Serie Japón (considerada la Serie Mundial de la NPB).

En la primera fase de la Serie Climax de cada liga (Liga Central y Liga del Pacífico), se enfrentan los equipos que terminaron en segundo y tercer lugar, es decir, el segundo contra el tercer lugar de la Liga del Pacífico y el segundo contra el tercer lugar de la Liga Central.

Los equipos ganadores de esta primera fase de Play Off clasifican a la fase definitoria de la Serie Climax, donde enfrentan al equipo campeón de su respectiva liga, que, por su condición de campeón, clasificó directamente hasta esta instancia una vez culminada la temporada regular.

Luego, los ganadores de la segunda fase de la Serie Climax de cada liga (Central y Pacífico) se enfrentan en la Serie Japón (Serie Mundial de la NPB).

A lo largo de la historia del juego, ha habido muchas ocasiones en las que los equipos han clasificado en tiempos diferentes a las etapas definitorias, especialmente en las Series del Caribe, por ejemplo.

Enfocándonos en las Grandes Ligas, ha sucedido cuando en las Series de Campeonato de la Liga Americana y de la Liga Nacional, en una de ellas hubo barrida en cuatro juegos y en la otra fue necesario jugar un séptimo encuentro. Esto ha provocado el descanso de los equipos que lograron la clasificación a la siguiente instancia por barrida.

Sin embargo, el desempeño de los equipos no siempre está ligado a estos días de descanso o falta de ellos, lo que analizaremos en la segunda y última entrega.

La pasión por el Extra Bases | Julio Sánchez Alvarado.

Medellín, Colombia – El béisbol es una disciplina deportiva tan compleja, diversa y emocionante que tres aficionados pueden disfrutar juntos de un mismo encuentro, pero cada uno puede deleitarse especialmente con un aspecto particular del juego.

Existen aficionados que disfrutan del buen pitcheo, y solían tener la garantía de hacerlo cuando los exponentes eran estadounidenses como Roger Clemens, Randy Johnson, Curt Schilling, Greg Maddux, John Smoltz, Dave Cone, Mike Mussina, el japonés Hideo Nomo, el dominicano Pedro Martínez, el cubano Orlando “El Duke” Hernández, el venezolano Johan Santana, y algunos de los actuales como Max Scherzer, Gerrit Cole y Spencer Strider, por mencionar solo a algunos de los destacados del pitcheo.

Otros aficionados disfrutan del buen juego defensivo y han disfrutado con la combinación de doble plays entre el boricua Roberto Alomar y el venezolano Omar Vizquel, el cubano Rey Ordoñez y el venezolano Edgardo Alfonzo, o con las hazañas en los jardines del estadounidense Ken Griffey Jr. y, más recientemente, del boricua Javier “El Mago” Báez.

Pero también están aquellos que disfrutan del juego ofensivo. En lo que respecta a la ofensiva, se puede dividir en dos categorías: la ofensiva de altos promedios y la ofensiva de batazos de largo alcance.

En cuanto a la ofensiva de altos promedios en las Grandes Ligas, nombres como el panameño Rod Carew, los estadounidenses Tony Gwynn y Wade Boggs, el japonés Ichiro Suzuki, y los venezolanos Miguel Cabrera, José Altuve y Luis Arráez se destacan como principales exponentes. Sin embargo, en lo que respecta a los grandes batazos, este es quizás el aspecto que más pasión despierta en el béisbol. Tanto es así que, en su momento, una encuesta en Las Mayores determinó que la mayoría de los aficionados preferían ver un jonrón o incluso un swing fallido del cubano José Canseco, en lugar de un hit conectado por los estadounidenses Tony Gwynn y Wade Boggs.

Por lo tanto, no es difícil entender por qué el jonrón es considerado el rey de los batazos. No obstante, a la gran mayoría también le agradan los extra bases en general, incluyendo los dobles y los triples, ya que esto es prácticamente una exclusividad de los “Sluggers”.

Existe una seducción, un encanto especial en el cuadrangular por encima del hit, doble o triple. Esto se ha notado a lo largo de la historia, ya que los amantes del béisbol recuerdan con facilidad al máximo jonronero de todos los tiempos, así como al Slugger con más cuadrangulares en una sola temporada, e incluso el número exacto de esa cifra. Esto no sucede de la misma manera en cuanto a los récords de hits, dobles y triples.

En este sentido, aunque el cuadrangular es el rey de los batazos, de acuerdo a las estadísticas, el batazo más difícil de lograr es el triple. Se puede afirmar que el doble y el cuadrangular están más o menos en el mismo rango de dificultad, siendo quizás menos exigente conectar un doble (tubey) que un cuadrangular (tetrabase).

Para ponerlo en contexto, revisemos las siguientes estadísticas de Grandes Ligas, tanto de por vida como por temporada:

  • Pete Rose lidera la lista de hits conectados de por vida con 4,256, mientras que el japonés Ichiro Suzuki ostenta el récord de más inatrapables bateados en una sola temporada con 262 (año 2004).
  • Tristam Speaker es el líder en dobles conectados de por vida con 792, mientras que Earl Webb mantiene el récord de más batazos de dos bases logrados en una misma temporada con 67 (año 1931).
  • Sam Crawford es el líder en triples conectados de por vida con 309, mientras que Chief Wilson es quien más batazos de tres bases ha logrado en una misma campaña con 36 (año 1912).
  • Barry Bonds es el líder en jonrones conectados de por vida con 762 y también en una misma temporada con 73 (año 2001).

Según estas estadísticas, el triple es el batazo más difícil de lograr, teniendo el doble de dificultad que un doble o un cuadrangular. Esto destaca que cualquier conexión que permita al bateador-corredor lograr dos o más bases, es decir, un extra base (doble, triple o jonrón), es más difícil de lograr que un hit (un imparable de una base).

Si consideramos que conectar un extra base es más difícil que un sencillo, podemos entender la complejidad de lograr batear un extra base. Para ponerlo en perspectiva, basta con recordar que los peloteros que logran batear 3 hits en 10 turnos al bate se consideran muy buenos hiteadores.

En la temporada 2023 de Grandes Ligas, el líder en extra bases conectados fue el estadounidense de ascendencia canadiense Freddie Freeman con 90, es decir, ningún bateador logró despachar 100 extra bases. Un análisis más detallado nos muestra que el venezolano Ronald Acuña Jr., el propio Freeman y el también venezolano Luis Arráez fueron los únicos bateadores en conectar más de 200 hits cada uno, con 217, 211 y 203, respectivamente:

  • Freddie Freeman: 111 imparables y 90 extra bases (59 dobles, 2 triples y 29 jonrones).
  • Ronald Acuña Jr.: 137 inatrapables y 80 batazos de más de una almohadilla (35 dobles, 4 triples y 41 cuadrangulares).
  • Luis Arráez: 160 conexiones de una sola base y 43 extra bases (30 dobles, 3 triples y 10 vuelacercas).

Hasta la fecha, solo 21 peloteros han logrado conectar más de 1,100 extra bases en sus carreras en Grandes Ligas, con 7 de ellos superando las 1,200, 6 superando las 1,300 y solo 3 superando las 1,400:

  • Hank Aaron: 1,477 extra bases.
  • Barry Bonds: 1,440 extra bases.
  • Albert Pujols: 1,405 extra bases.
  • Stan Musial: 1,377 extra bases.
  • Babe Ruth: 1,356 extra bases.
  • Willie Mays: 1,323 extra bases.
  • Alex Rodríguez: 1,275 extra bases.
  • Ken Griffey Jr.: 1,192 extra bases.
  • David Ortiz: 1,192 extra bases.
  • Rafael Palmeiro: 1,192 extra bases.
  • Lou Gehrig: 1,190 extra bases.
  • Frank Robinson: 1,186 extra bases.
  • Carl Yastrzemski: 1,157 extra bases.
  • Miguel Cabrera: 1,155 extra bases.
  • Adrián Beltré: 1,151 extra bases.
  • Ty Cobb: 1,137 extra bases.
  • Tristram Speaker: 1,131 extra bases.
  • Manny Ramírez: 1,122 extra bases.
  • George Brett: 1,119 extra bases.
  • Ted Williams: 1,117 extra bases.
  • Jimmie Foxx: 1,117 extra bases.

Hasta la temporada regular de 2023, solo 12 peloteros en la historia de las Grandes Ligas han logrado conectar 100 o más extra bases en una sola temporada. El estadounidense de ascendencia alemana George “Babe” Ruth es el líder con 119 extra bases (44 dobles, 16 triples y 59 jonrones) en el año 1921. Otros destacados en esta lista incluyen a Lou Gehrig, Barry Bonds, Chuck Klein, Todd Helton, Sammy Sosa, Albert Belle, Stan Musial, Hank Greenberg, Rogers Hornsby, Luis González y Jimmie Foxx.

Es importante destacar que varios jugadores estuvieron cerca de alcanzar las 100 extra bases en una temporada pero se quedaron en 99, como Larry Walker, Carlos Delgado, Albert Pujols y Derreck Lee.

Además, solo tres jugadores han logrado la hazaña de conectar 100 o más extra bases en dos temporadas: Lou Gehrig (en 1927 y 1930), Chuck Klein (en 1930 y 1932) y Todd Helton (en 2000 y 2001). También, en tres temporadas diferentes, dos o más jugadores han logrado despachar 100 o más conexiones de dos o más bases, destacando las hazañas en 1930, 1932 y 2001.

Lograr batear 100 o más extra bases en una temporada de Grandes Ligas es una de las hazañas ofensivas más difíciles de alcanzar, lo que demuestra la complejidad de lograr este tipo de conexiones. Incluso jugadores notables, como Mark McGwire, Roger Maris, Aaron Judge, Brady Anderson, Greg Vaughn, Ken Griffey Jr., Alex Rodríguez, David Ortiz, Giancarlo Stanton y Pete Alonso, no lograron alcanzar las 100 extra bases en temporadas con 60 o más jonrones.

Sin embargo, estamos en una era de notables Sluggers en la historia del béisbol, lo que hace probable que en un futuro cercano veamos a uno o más de los actuales Sluggers superar la marca de las 100 extra bases en una temporada, y así continuarán haciendo historia en las Grandes Ligas.

Julio Sánchez Alvarado es columnista de Diamante23.com y miembro de Club 11:11. Puedes contactarlo en su correo electrónico: juliosanchezalvarado@gmail.com

El Último Baile de Cabrera.

MEDELLIN, COLOMBIA. Especial Diamante23.com – Hoy se recorre a través del recuerdo una carrera de 21 años en Grandes Ligas de uno de los más notables y destacados peloteros de la historia. Aún no dimensionamos a plenitud la extraordinaria obra labrada en los terrenos de la Major League Baseball, de uno de los más grandes en la historia del juego, ya que de eso se encargará a plenitud el tiempo. Pero para el día de hoy, todos estamos invitados a la casa de este célebre pelotero, porque hoy es el último baile de Miguel Cabrera.

El último encuentro de la temporada regular 2023 para los Tigres de Detroit es en su casa, el Comerica Park, estadio del que Miguel ha hecho su hogar, en el que para su celebración de hoy el éxito está garantizado porque por última vez estará acompañado y respaldado por su equipo de trabajo en las oficinas, en el club house, en el dugout y en el terreno, y además contará con la presencia de dos orquestas muy especiales, los fanáticos y los Guardianes de Cleveland.

Los recuerdos que deja Miguel Cabrera son extraordinarios y no es algo que esté relacionado exclusivamente con sus hazañas a lo largo de su carrera, ya que también deja una huella imborrable por su manera particular de haber encarado tan exigente carrera, con una perspectiva muy diferente a lo acostumbrado. A pesar de su notable superioridad a la hora de desempeñarse en el béisbol, muy lejos de caer en una actitud prepotente y arrogante, siempre se mantuvo humilde, accesible, extrovertido y hasta bromista, con una sonrisa permanente que generaba la impresión de que nunca dejó de ser aquel niño que jugaba al béisbol en la calle junto a sus amigos con pelotas de goma o en los campos de juego cerca de su hogar en la ciudad de Maracay, Venezuela.

Aquel cuadrangular en la Serie Mundial del año 2003 entre Yankees y Marlins, en la que Cabrera se la sacó por la banda contraria a Roger Clemens, presagiaba algo importante, y vaya que lo fue. Esa capacidad ofensiva, en la que utilizó todo el terreno de juego sin escatimar espacio alguno, tal y como lo demostró con aquel cuadrangular, le permitió en 21 años lograr “4 Títulos de Bateo”, “1 Triple Corona”, “7 Bates de Plata”, “2 Premios al Jugador Más Valioso”, “12 Juegos de Estrellas”, “1 Serie Mundial”, así como antes de su último juego en su carrera, 2,173 Hits, 626 Dobles, 511 Cuadrangulares, 1,880 Carreras Impulsadas y 1,550 Carreras Anotadas.

En cuanto a batazos hacia la banda contraria se refiere, de por vida es el mejor en carreras remolcadas con 380, el mejor jonronero como bateador derecho con 106 (segundo en general), segundo en hits (incluyendo extra bases) con 672, quinto en imparables conectados con 425 y octavo en dobles despachados con 136.

Pero para este notable pelotero, su última temporada fue algo muy especial porque contó con un matiz totalmente diferente en su carrera. La perspectiva y enfoque eran muy distintos, prácticamente sin metas individuales por las cuales esforzarse para lograr, que no fuera otra que mantenerse sano o por lo menos con la capacidad de mantenerse en juego, que no tuviera dolencias que lo alejaran del terreno, que le permitieran disfrutar y cosechar lo que sembró, que le permitieran bailar lo bailado.

La temporada 2023 para Miguel ha sido un viaje extraordinario, que lo llevó a revivir notables momentos en cada uno de los escenarios en los que desplegó todo su talento, sumado a anécdotas, vivencias y experiencias, tanto con compañeros de equipos como con peloteros rivales, con umpires, con fanáticos, familiares de los demás peloteros, amigos en cada ciudad, personal de trabajo de cada estadio, un sin fin de personas, incluyendo especialmente a abuelos y niños que disfrutaron no solo de su calidad como pelotero, sino también de su jocosidad y buena vibra que siempre le caracterizaron, en esa cara de niño que se divierte jugando y que aún hoy le acompaña.

En el 2023, cada organización de Grandes Ligas le realizó un más que merecido reconocimiento, una despedida especial al desde hace rato inmortalizado en el templo más importante del béisbol, el de su historia y el de todo aquel que ama este deporte.

El primero de octubre del 2023 será una fecha memorable, ya que nos acompañará por siempre al ser el reconocimiento y honorable despedida por parte de la organización de los Tigres de Detroit, de su organización. Y para este evento, el mundo de Las Mayores y del Béisbol en general se viste de gala porque hoy es el último día en el que este excelso pelotero venezolano y latinoamericano pisa un terreno de juego de Grandes Ligas como pelotero activo. ¡Hoy es el último baile de Miguel Cabrera!