JUEGO PERFECTO
MEDELLÍN, Colombia – A pesar de lo diferente que son las disciplinas deportivas, podemos aseverar que desde su conformación, desde la táctica son más similares de lo que parecen, más allá de la esencia del juego en cada una de ellas, superar al oponente y lograr la victoria.
Para estructurar buenos equipos de Béisbol, Básquetbol, Fútbol, Rugby y Fútbol Americano y Fútbol de Reglas Australiana, se requiere principalmente de una sólida y buena línea central, que constantemente logren desempeños de juego sobre el promedio respecto al resto de los jugadores que conforman las ligas en las que juegan:
Si en el Béisbol un equipo logra establecer a jugadores con ésta característica en la receptoría, la segunda base, el short stop y el jardín central, entonces esa novena tendrá muy buenas posibilidades de ser un equipo ganador, caso contrario si los peloteros de esas posiciones tienen desempeños por debajo del promedio.
En el Básquetbol se trata de un centro, un alero y el piloto.
En el Fútbol la línea central está compuesta por el arquero, los dos centrales defensivos, dos jugadores de medio campo de contención, el jugador medio campo armador u ofensivo y un delantero de área.
En el Rugby se trata del talonador, los dos jugadores de segunda línea o hoockers, el octavo, el medio melé, el apertura, los centros y el zaguero.
En el Fútbol Americano se trata del centro, el ala cerrada, el fullback, el running back, el tailback, el halfback y el quarterback o mariscal de campo.
En el Fútbol de Reglas Australianas, en el cual cada equipo está conformado por 18 jugadores en el terreno de juego más lo de la banca, se considera que la línea central está conformada por el fullback, el centre halfback, el centre o centro y los dos extremos centrales (izquierda y derecha), el central (ubicado en medio de los dos extremos centrales), el centre half forward, el full foward y el ruck rover.
Buscando la base en los equipos de las diferentes disciplinas deportivas, en busca de reducir al máximo hasta llegar a la posición más importante de cada conjunto en las diferentes disciplinas deportivas, cada línea central cuenta con una o dos posiciones claves:
Si del Béisbol se trata, esos son el receptor, el short stop y el jardinero central.
En cuanto al Básquetbol tenemos que referirnos al centro y al piloto.
En el Fútbol son el arquero, los dos defensas centrales y el medio campista ofensivo o armador.
En el Rugby son el talonador, el medio melé y el apertura.
En cuanto al Fútbol Americano esos jugadores son sin dudas el fullback y el quarterback.
En el Fútbol de Reglas Australianas son el centre halfback, el centre o centro y los dos extremos centrales (izquierda y derecha), el central (ubicado en medio de los dos extremos centrales), y el centre half forward.
Arribando ya a la piedra angular por posición de cada equipo en las diferentes disciplinas deportivas de acuerdo a sus funciones, encontramos que:
En el Béisbol es el short stop.
En el Básquetbol es el piloto.
En el Fútbol es el medio campo armador (medio campo ofensivo, conductor y creador de juego).
En el Rugby es el talonador.
En el Fútbol Americano es el quarterback.
Y en el Fútbol de Reglas Australianas en el centro.
Arribamos a ésta conclusión porque han sido los jugadores de éstas posiciones los más destacados e importantes, quienes han incidido de manera más significativa en los campeonatos ganados por sus respectivos equipos a lo largo de la historia.
Resaltar a algunos de los más destacados jugadores de éstas posiciones y de cada una de las disciplinas deportivas señaladas se nos haría demasiado extenso, así que vamos a conformarnos con enfocarnos en el que es sin dudas el deporte más universal, el Fútbol, y el deporte más hermoso del mundo, el Béisbol.
La Canarinha México 1970
Hasta hace poco tiempo, todo niño sonaba con ser medio campo armador de uno de los más laureados clubes de Fútbol profesional del mundo, el medio campo ofensivo de la Selección Nacional de su país, el mejor número 10 del mundo, es decir, otro Pelé, otro Diego Armando Maradona u otro Lionel Messi. Lo relevante de los jugadores de ésta posición en los equipos de Fútbol lo podemos resaltar con claridad en un equipo en el que encontramos quizás la máxima representación al respecto, ”La Canarinha” de México 70.
En la Copa del Mundo FIFA de 1970 en México, la Selección Nacional masculina absoluta de Fútbol de Brasil levantó la copa con una oncena que contó con un elevadísimo nivel y extraordinario funcionamiento, al punto de que esa selección es considerada uno de los mejores equipos de Fútbol en la historia de las Copas del Mundo. La principal particularidad de ese conjunto, es que estuvo estructurado con los mejores centro campistas armadores y ofensivos del Fútbol brasileño, cinco jugadores número 10 seleccionados por su Director Técnico Mario ”Lobo” Zagalo, Gerson (Gérson de Oliveira Nunes), del club Sao Paulo de esa ciudad, Pelé (Edson Arantes Do Nacimento), del club Santos de esa ciudad, Rivelino (Roberto Rivelino), del club Corinthians de la ciudad de Sao Paulo, Jairzinho (Jair Ventura Filho), del club Botafogo de la ciudad de Río de Janeiro y Tostão (Eduardo Gonçalves de Andrade), del club Cruzeiro de la ciudad de Bello Horizonte.
Wow, conformar un equipo de Fútbol, que juegue bien pero que además lo logre a un nivel superior al de todos los rivales, a un nivel superlativo, indescifrable e inalcanzable para todo adversario en base a cinco jugadores número 10, es decir, a cinco medio campos armadores ofensivos es sencillamente sublime, algo extraordinario. Solo imaginen ver jugar en un mismo equipo y de manera simultánea a Pelé, Maradona, Messi y dos estelares más de esa posición, y que lejos de entorpecerse unos a otros en cuanto al juego individual y también respecto al buen desempeño colectivo, lograr complementarse y lograr el mejor funcionamiento nunca antes visto en una Copa del Mundo y además ganarla contundentemente no es algo fácil de alcanzar.
Extrapolando esa circunstancia al Béisbol, es como ver jugar en un mismo equipo a cinco estelares del short stop, se imaginan, tener jugando en un mismo equipo y de manera simultánea a Omar Vizquel, Oswaldo Guillén, Luis Sojo, Carlos Guillén y Alex González, o a Rey Sánchez, Tony Valentin, John Valentin, José “Pito” Hernández y Wilfredo “Coco” Cordero? Pues ha sucedido.
La Guerrilla
En la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, los Tiburones de La Guaira lograron el Bicampeonato en las temporadas 1984 – 1985 y 1985 – 1986 ante Tigres de Aragua y Leones del Caracas respectivamente, al derrotarlos en las finales de esas campañas con una alineación titular que incluyó a cinco Shot Stops, al Novato del Año de la Liga Americana Oswaldo Guillén (Medias Blancas de Chicago), Argenis Salazar (conocido en la MLB como Ángel, establecido en Las Mayores con Expos de Montreal y Reales de Kansas City), Gustavo Polidor (quien para entonces se estaba estableciendo con los Angelinos de California), Alfredo Pedrique (conocido en la MLB como Al Pedrique, para el momento se encontraba en Ligas Menores y que inmediatamente después de los dos títulos de Tiburones, subió a Grandes Ligas con los Mets de Nueva York y se estableció con los Piratas de Pittsburgh), y finalmente Luis Salazar (un Short Stop natural convertido en Utility de gran valor y por eso mucha acción de juego en cada temporada, a pesar de su condición de no ser titular de una posición fija y ser un jugador multi funcional desde su arribo al mejor béisbol del mundo con los Padres de San Diego desde el año 1980).
Las Águilas Cibaeñas
Justo una década más tarde, las Águilas Cibaeñas dominicanas emularon a los Tiburones de La Guaira, solo que fueron más allá de un Bicampeonato, ya que lograron el Tricampeonato en la Liga de Béisbol Profesional de República Dominicana (LIDOM), en las temporadas 1995-1996, 1996-1997 y 1997-1998, cuando derrotaron en las finales de esas temporadas a las Estrellas Orientales, los Leones del Escogido y los Tigres del Licey respectivamente, pero además del Tricampeonato, incluyeron un Bicampeonato en la Serie del Caribe, al haber ganado la edición de 1997 en Hermosillo, México (serie en la que superó a los Indios de Mayagüez de Puerto Rico, a los Tomateros de Culiacán de México y a los Navegantes del Magallanes de Venezuela), y la edición de 1998 en Puerto La Cruz, Venezuela (en la que derrotó a los Venados de Mazatlán de México, a los Indios de Mayagüez de Puerto Rico y a los Cardenales de Lara de Venezuela).
Las Águilas Cibaeñas dominicanas lograron semejante dominio y hegemonía en Quisqueya y El Caribe con cuatro Short Stops en su alineación titular, Alex Arias (para entonces establecido con los Marlins de Florida), Neiifi Pérez (para el momento con los Rockies de Colorado), Tony Batista (tiempo en el que se desempeñaba con los Atléticos de Oakland), y Miguel Tejada (para entonces irrumpía en las Grandes Ligas con la misma novena de California).
De la misma forma que en la formación de un equipo de Fútbol, en la que tácticamente solo hay un Mediocampista Central armador y ofensivo, en un equipo de Béisbol solo hay una posición de Short Stop, no obstante, la Canarinha de México 1970 contó con cinco mediocampos armadores y ofensivos, solo que uno fue central, un segundo fue centro campo izquierdo, un tercero fue centro campo derecho, un cuarto centro campista central pero retrasado y el quinto mediocampista también central pero el más adelantado de todos, formando entre los cinco una perfecta cruz que les permitía triangular cómodamente con el balón, formación que de acuerdo a la necesidad del juego eventualmente mutaba, con dos primeros centrales a ambos lados, el tercero y un poco más adelantado como el genuino medio campo central armador y ofensivo, y finalmente los últimos dos mediocampistas centrales más adelantados y a ambos costados de la cancha. De acuerdo al rival, rotaban en diferentes formaciones entre los cinco, a veces dos atrás y tres adelante o viceversa.
Los Tiburones de La Guaira emplearon a sus cinco Short Stops de la siguiente forma, uno de ellos jugó permanentemente en la inicial, un segundo se alternó con el Camarero titular Norman Carrasco, y finalmente los últimos tres se ocuparon de la Antesala, el Short Stop y el Bateador Designado. Lo de las Águilas Cibaeñas fue más sencillo, ya que cada uno de los Short Stops se encargó de cada una de las cuatro posiciones del cuadro interior.
El Team Rubio
A nivel de selecciones Nacionales, los estelares de la posición Francisco Lindor, Carlos Correa y Javier Báez se han encargado del Short Stop, la Intermedia y la Antesala de Puerto Rico, del Team Rubio durante la última década.
Lo que demuestra a cabalidad cada uno de los cuatro casos (la Selección Nacional masculina absoluta de Fútbol de Brasil (La Canarinha), de 1970, los Tiburones de La Guaira (La Guerrilla), las Águilas Cibaeñas y el Team Rubio, es que los jugadores que se desempeñan en las posiciones de Mediocampistas armadores y ofensivos, así como los Short Stops, técnicamente son tan capacitados, que ésta particularidad, a diferencia del resto de los jugadores de otras posiciones los hace más multifuncionales, lo que les permite tener la capacidad de adaptarse con mayor facilidad a diferentes posiciones y lograr el mejor de los desempeños posibles, y es precisamente ésta razón por la que ha sido abundante la cantidad de genuinos Short Stops latinoamericanos, que originalmente comenzaron sus carreras profesionales desde ésta posición y que luego por diferentes circunstancias migraron hacia otras posiciones en las que terminaron de desarrollar sus respectivas carreras, tal y como fueron los casos del venezolano Luis Salazar y del dominicano Neifi Pérez, por solo citar dos ejemplos.
Los Short Stops Latinoamericanos en Grandes Ligas
La presencia de Short Stops latinoamericanos en Las Mayores es algo más que notable desde hace varias décadas y desde todas las latitudes, los mexicanos Benji Gil, Juan Castro y el mexicoamericano Nomar Garciaparra, el panameño Orlando Miller, los cubanos Ricky Gutiérrez y el extraordinario Rey Ordóñez, el nicaragüense Evereth Cabrera y los colombianos Edgar Rentería y Orlando Cabrera, nos demuestra que desde todas las latitudes latinoamericanas practicantes del Béisbol surgen estelares peloteros de la posición.
El linaje de los Short Stops venezolanos es hasta la fecha insuperable entre los peloteros no estadounidenses. Más allá de los 28 Guantes de Oro ganados por los Campo Cortos venezolanos en la Major League, a razón de 11 de Omar Vizquel, 9 de Luis Aparicio, 5 de David Concepción y 1 para Oswaldo Guillén, César Izturis y Alcides Escobar respectivamente, la cantidad de custodios de ésta posición de la tierra de Bolívar y de notable calidad desde Alfonso ”Chico” Carrasquel hasta la fecha es impresionante, nombres entre los cuales se incluyen a sólidos jugadores de esa posición como Enzo Hernández, Álvaro Espinoza, Ángel Escobar, Gustavo Polidor, Luis Sojo, Cristóbal Colón, José Escobar, Carlos Guillén, Ronny Cedeño, Asdrúbal Cabrera, Freddy Galvis, y muchos más. Desde el Chico Carrasquel, ha existido por lo menos un Short Stop venezolano en aunque sea uno de los equipos de Grandes Ligas, incluso es apropiado y propicio mencionar que tal y como sucedió en su momento en el pasado reciente con Alex González y Elvis Andrus, Miguel Rojas es uno de los mejores Short Stops de la actualidad sin guante de oro.
Aunque el linaje de los Campo Cortos dominicanos no es tan antigua, como la de los venezolanos, también es notable e incluye a Alfredo Griffin, Tony “Cabeza” Fernández, José Offerman, Félix Fermín, José Vizcaíno, Andujar Cedeño, Miguel Tejada, Alex Rodríguez, José Reyes, Rafael Furcal, Hanley Ramírez y Erick Aybar entre otros. Lo mismo se puede aseverar de los Short Stops puertorriqueños, Dicky Thon, Rey Sánchez, Tony Valentin, Jose “Pito” Hernández, John Valentin, Felipe López y Alex Cintrón por solo mencionar a algunos.
Alguien recordará que el hasta ahora mejor Antesalista mexicano en la historia de Grandes Ligas inició su carrera como Short Stop?. Así es, Vinny Castilla incluso debutó en Las Mayores con los Bravos de Atlanta en calidad de Campo Corto en el año 1991, y después de un año más en esa organización, antes de comenzar a brillar con los Rockies de Colorado a partir del año 1995, pasó sus primeras dos temporadas (1993 y 1994), con los rocayosos como Short Stop.
El venezolano y futuro miembro del Salón de la Fama de Grandes Ligas Miguel Cabrera, fue un Short Stop natural que firmó al profesional como Short Stop con bono millonario y prácticamente realizó toda su carrera en Ligas Menores en esa posición pero nunca en Grandes Ligas, en donde desde su debut alternó su trabajo defensivo entre el Jardín Izquierdo, la Antesala y la Inicial, además de desempeñarse como Bateador Designado.
A pesar de que la presencia de estelares de la posición provenientes de Puerto Rico es la menos dilatada, en la actualidad están los tres estelares Francisco Lindor, Carlos Correa y Javier “El Mago” Báez, a quienes se les suma Andrew Velázquez (ahora mismo en Ligas Menores de Bravos de Atlanta), y Nicky López, Willi Castro y Enrique “Kike” Hernández, quienes por su gran polivalencia se han convertido en valiosos Utilitys, lo que en realidad ha sido más común en gran porcentaje de los Campo Cortos de lo que conocemos y podemos imaginar.
En cuanto a los boricuas se refiere, Tony Valentin, John Valentin y José “Pito” Hernández también jugaron en el resto de las posiciones del cuadro interior a excepción de la receptoría, sin dejar de cubrir su posición natural. Más radical fue el caso de Wilfredo “Coco” Cordero, Short Stop natural que también comenzó a defender otras posiciones, hasta que finalmente asumió el prado izquierdo como su posición permanente.
Entre los quisqueyanos, Alex Rodríguez jugó la primera mitad de su carrera como Short Stop y la segunda como Antesalista, similar a Tony Batista, aunque éste último jugó menor tiempo en el Short Stop, y otros Campo Cortos naturales que cambiaron de posición, como Juan Samuel, Julio Franco, Mariano Duncan y José Offerman, además de aquellos que continuaron jugando su posición y a la vez otras, convirtiéndose en Utilitys, como son los casos de Rafael Belliard, Domingo Cedeño, Neifi Pérez, D’Angelo Jiménez, Alex Arias y otros tantos más.
De la cuna de los Shot Stops latinoamericanos (Venezuela), no podía ser diferente, estelares de la posición seis que mutaron a otras posiciones como Álvaro Espinoza, Luis Sojo, Jorge Velandia, Jorge Velandia, Carlos Guillén, Marco Scutaro, Maicer Izturis, Omar Infante, Asdrúbal Cabrera, Yangervys Solarte, Hernán Pérez, Marwin González y muchos más, como Eugenio Suárez, quien durante sus primeros años carrera y primeras temporadas con los Rojos de Cincinnati se desempeñó como Short Stop.
La cantera de Short Stops latinoamericanos para Grandes Ligas es inagotable, incluso a pesar de que el Béisbol de Cuba actual no tiene convenio con el Béisbol organizado, la mayor de las Antillas no ha dejado de contar con representantes de la posición, además de Rey Ordóñez, se cuenta a Alexei Ramírez, Yuniesky Betancourt, Yunel Escobar y Adeiny Hechavarría, mas es muy importante destacar que ésta condición nos privó durante por lo menos tres décadas de poder disfrutar de los estelares peloteros cubanos de la posición, como “El Mago” Germán Mesa (en la Serie Nacional de Béisbol de Cuba realizó carrera con los Leones Industriales de La Habana), considerado uno de los mejores Short Stops defensivos de Cuba, aunque muchos aseguran que es el mejor porque fue constantemente comparado con el venezolano Omar Vizquel, no solo por la calidad de ambos, sino porque son de la misma generación. Así mismo es necesario destacar que quien es considerado el sucesor de Mesa como mejor Short Stop de la mayor de Las Antillas, Eduardo Paret tampoco tuvo la posibilidad de mostrarse en el mejor Béisbol del mundo mas desplegó toda su calidad y brilló con los Naranja de Villa Clara hasta su retiro.
En el presente, la friolera de latinoamericanos posesionados del Short Stop en gran parte de los equipos de Grandes Ligas es considerable, los dominicanos Oneil Cruz (Piratas), Elly De La Cruz (Rojos), Willy Adames (Cerveceros), Jeremy Peña (Astros) y Geraldo Perdomo (Cascabeles), los boricuas Javier Báez (Tigres), Francisco Lindor (Mets) y Carlos Correa (Mellizos), los venezolanos Miguel Rojas (Dodgers), Orlando Arcia (Bravos), Brayan Rocchio (Guardianes) y Ezequiel Tovar (Rockies), el cubano Zach Neto (Angelinos), y el panameño José Caballero (Rays), son titulares de la posición, lo que significa que casi el 50 porciento de los 30 equipos de Grandes Ligas (46.67%).
Lo más sorprendente es que la cifra actual podría ser mucho mayor, ya que lamentablemente por circunstancias fuera del terreno de juego, el dominicano Wander Franco no forma parte de la lista, además de los actuales Short Stops naturales latinoamericanos que migraron para jugar definitivamente en otra posición, como los venezolanos Andrés Giménez y Gabriel Arias (Intermedista y Antesalista de Guardianes) y Eugenio Suárez (antesalista de Cascabeles), el dominicano Jorge Polanco (Intermedista de Marineros), y el colombiano Gio Urshela (antesalista de Tigres).
También hay que tomar en cuenta a los actuales peloteros utilitys latinoamericanos que hoy están establecidos con éste rol desde la posición seis, como los venezolanos Luis Rengifo (Angelinos), Lenyn Sosa (Medias Blancas), Thairo Estrada y Wilmer Flores (Gigantes), los dominicanos Wilmer Difó (Medias Blancas), Jorge Mateo (Orioles), Santiago Espinal (Cachorros), Ezequiel Durán (Rangers), y Vidal Bruján (Marlins), los puertorriqueños Nicky López (Medias Blancas), Christian Arroyo (Cerveceros), Joey Ortíz (Cerveceros) y Vimael Machín (Jalisco), los cubanos Aledmys Díaz (Astros), y José Barrero (Rangers), los mexicanos Luis Urías (Marineros), Ramón Urías (Orioles), Nick González (Piratas), y Alan Trejo (Dodgers), los panameños Jonathan Araúz (Dodgers) y Edmundo Sosa (Phillies), entre otros.
Como es de esperarse, es una tendencia que lejos de disminuir, ha de mantenerse o aumentar, ya que el relevo está en el presente, asomándose desde ya en Grandes Ligas con el panameño Leo Jiménez (Azulejos), el venezolano Liván Soto (Rojos), el dominicano Marco Luciano (Gigantes), más los que vienen pisando fuerte desde las menores, como el boricua Edwin Arroyo (Gigantes), y el cubano Dyan Jorge (Rockies), por destacar a solo algunos de muchísimos más.