Estos son los 23 miembros latinos del Salón de la Fama de Cooperstown

COOPERSTOWN, NY. DIAMANTE 23 ESPECIAL – A continuación, presentamos la lista actualizada con una breve descripción de cada uno de los 23 miembros latinos del Salón de la Fama de Cooperstown, una vez concluido el ingreso oficial del dominicano Adrián Beltré en el verano del año 2024.

1 . Roberto Clemente (Puerto Rico)
Clase: 1973
Filántropo y defensor de los derechos humanos, una característica que acompaña el legado de su vida al margen de su excelente desempeño en el terreno. Clemente es recordado por su destacada carrera con los Piratas de Pittsburgh, donde acumuló 3,000 hits y ganó 12 Guantes de Oro.

2. MartÍn Dihigo (Cuba)
Clase: 1977
Apodado “El Maestro”, Dihigo es el único jugador en la historia del béisbol en ser seleccionado al Salón de la Fama en cuatro países diferentes. Fue un jugador versátil que destacó tanto como lanzador y bateador en las Ligas Negras.

3. Juan Marichal (República Dominicana)
Clase: 1983
Apodado “El Dominican Dandy”, Marichal fue un lanzador dominante para los Gigantes de San Francisco, famoso por su distintivo estilo de lanzar y sus 243 victorias.

4. Luis Aparicio (Venezuela)
Clase: 1984
Aparicio revolucionó la posición de campocorto con su velocidad y defensa impecable, destacando con los Medias Blancas de Chicago y ganando nueve Guantes de Oro consecutivos, colocando su carrera como un modelo a seguir, impactando la masiva ola de venezolanos hacia las Grandes Ligas.

5. Eloy “Buck” Canel (Argentina)
Clase: 1985
El legendario Canel fue recipiente del premio Ford C. Frick por su impacto y longevidad como pionero en narraciones de béisbol en español y anfitrión del programa “La Cabalgata Deportiva Gillette” producido en los Estados Unidos y distribuido hacia América Latina. Su voz fue referencia y una figura clave en la popularización del béisbol entre los hispanohablantes a través de su trabajo como comentarista en cadenas de radio.

6. Rod Carew (Panamá)
Clase: 1991
Un virtuoso maestro del bateo, Carew fue siete veces campeón de bateo en la Liga Americana y terminó su carrera con un impresionante promedio de .328. Hombre referencia del arte del contacto.

7. Jaime Jarrín (Ecuador)
Clase: 1998
Legendario narrador de los Dodgers de Los Ángeles, Jarrín fue la voz prominente en la transmisiones de béisbol en español por más de seis décadas para los Dodgers y figura de la organización en sus iniciativas de internacionalización de su marca.

8. Orlando Cepeda (Puerto Rico)
Clase: 1999
Conocido como “Peruchín”, Cepeda fue un temido bateador de poder y Novato del Año de la Liga Nacional en 1958 con los Gigantes de San Francisco. 11 Juegos de Estrella y MVP en 1967 de la Liga Nacional.

9. Tany Pérez (Cuba)
Clase: 2000
Pérez fue una fuerza constante en la alineación de los Rojos de Cincinnati y miembro del club de los 500 jonrones. Un poderoso bateador que caracterizó y lideró la era de la “Maquinaria Roja”.

10. Felo Ramírez (Cuba)
Clase: 2001
Reconocido por su larga y distinguida carrera como pionero y narrador de béisbol en español en cadenas en los Estados Unidos y a nivel internacional, Ramírez fue una voz icónica para generaciones de fanáticos latinos del béisbol y pasó los últimos años de su prolífica carrera como la voz de los Marlins de Florida.

11. José de la Caridad Méndez (Cuba)
Clase: 2006
Apodado “El Diamante Negro”, Méndez fue un lanzador destacado en las Ligas Negras, famoso por su dominio en el montículo. Ingresó al Salón de la Fama por el comité especial de las Ligas Negras.

12. Cristóbal Torriente (Cuba)
Clase: 2006
Una estrella de las Ligas Negras, Torriente fue conocido por su poderoso bateo y su habilidad para jugar múltiples posiciones en el campo. Ingresó al Salón de la Fama por el comité especial de las Ligas Negras.

13. Alejandro Pompez (Cuba)
Clase: 2006
Oficialmente nacido en Cayo Hueso, Florida, versiones históricas refieren su nacimiento real a La Habana, Cuba al igual que toda su familia. Pompez fue un influyente ejecutivo y propietario de los famosos equipos “New York Cubans” en distintas etapas de las Ligas Negras. Jugó un papel crucial en el desarrollo de jugadores latinos en el béisbol, por sus iniciativas de búsqueda de talento en el Caribe y su manejo de relaciones con equipos de MLB, especialmente con los Gigantes de Nueva York.

14 .Roberto Alomar (Puerto Rico)
Clase: 2011
Considerado uno de los mejores segundas bases de todos los tiempos, Alomar ganó 10 Guantes de Oro y fue un 12 veces All-Star.

15. Pedro Martínez (República Dominicana)
Clase: 2015
Uno de los lanzadores más dominantes de su era, Pedro ganó tres premios Cy Young y fue un pilar en el equipo de los Medias Rojas de Boston que rompió la “Maldición del Bambino”.

16. Iván Rodríguez (Puerto Rico)
Clase: 2017
“Pudge”, Rodríguez es uno de los mejores receptores defensivos de la historia, con 13 Guantes de Oro y un título de Jugador Más Valioso (MVP).

17. Vladimir Guerrero (República Dominicana)
Clase: 2018
Guerrero, conocido por su capacidad de batear lanzamientos fuera de la zona de strike, fue un temido bateador y MVP de la Liga Americana en 2004. Ha sido uno de los jugadores más populares en su país y en América Latina por su humildad y conexión con los fanáticos.

18. Mariano Rivera (Panamá)
Clase: 2019
Considerado el mejor cerrador en la historia del béisbol, Rivera acumuló 652 salvamentos y fue una pieza clave en las victorias de los Yankees de Nueva York en la Serie Mundial. Rivera ha sido el único jugador en la historia electo al Salón de la Fama de manera unánime con el 100% de los votos.

19. Edgar Martínez (Puerto Rico)
Clase: 2019
Conocido por su excepcional capacidad de bateo, especialmente como bateador designado, Martínez fue siete veces All-Star y ganó dos títulos de bateo.

20. Orestes “Minnie” Miñoso (Cuba)
Clase: 2022
Conocido como el “Cometa Cubano”, Miñoso rompió barreras raciales y fue un pionero para los jugadores latinos en las Grandes Ligas. Jugó en las Ligas Negras y tras su llegada a las Grandes Ligas permaneció como jugador activo por 4 décadas, siendo el único jugador que ha participado en juegos oficiales en 5 décadas distintas (40s-80s).

21. Tony Oliva (Cuba)
Clase: 2022
Un destacado bateador de contacto, Oliva fue tres veces campeón de bateo en la Liga Americana y un ocho veces All-Star con los Mellizos de Minnesota.

22. David Ortiz (República Dominicana)
Clase: 2022
Conocido como “Big Papi”, Ortiz fue uno de los bateadores de mayor “clutch” en la historia de los Medias Rojas de Boston, ayudando al equipo a ganar tres títulos de Serie Mundial.

23. Adrián Beltré (República Dominicana)
Clase: 2024
Beltré es considerado uno de los más completos terceras bases en la historia del juego y miembro del club de 33 bateadores en la historia con 3,000 hits. Ha sido reconocido por su defensa excepcional en la esquina caliente.

Estos jugadores y figuras del béisbol no solo han dejado una huella imborrable en el campo, sino que también han servido como embajadores del béisbol en sus respectivas comunidades, inspirando a generaciones de jóvenes latinos a seguir sus pasos.

LATINOAMERICANOS EN COOPERSTOWN
PAÍSMIEMBROS
DEL SALÓN DE LA FAMA
ELECTOS POR
VOTOS DE BBWAA
CUBA80
REPÚBLICA DOMINICANA55
PUERTO RICO53
PANAMÁ22
VENEZUELA11
ECUADOR10
ARGENTINA10
ACTUALIZADO 2024.

Adrián Beltré: El legado

VOCES DEL DIAMANTE

COOPERSTOWN, NY. ESPECIAL DIAMANTE23 – El béisbol ha sido testigo de muchas estrellas brillantes, pero pocas han dejado una marca tan indeleble como Adrián Beltré. Este tercera base dominicano no solo se destacó por su habilidad en el campo, sino también por su carisma y profesionalismo fuera de él. Su carrera, que abarcó dos décadas, es un testimonio de perseverancia, talento y dedicación al deporte.

¿Es Beltré el mejor antesalista de todos los tiempos? Una pregunta que pudiera ser muy subjetiva, pero en este caso, por muchas razones, las discusiones alrededor de esta pregunta pudieran terminar en un sí.

Sólo eso, es más que un legado.

Adrián Beltré nació el 7 de abril de 1979 en Santo Domingo, República Dominicana. Desde joven, mostró un talento natural para el béisbol, lo que le valió una firma con los Dodgers de Los Ángeles en 1994, cuando solo tenía 15 años.

Ese año, los scouts de los Dodgers, Ralph Avila y Pablo Peguero, notaron a Beltré en las instalaciones del equipo en Santo Domingo. Aunque era extremadamente delgado con solo 130 libras, Beltré conectaba líneas rápidas y mostraba un brazo potente, impresionando tanto a los Dodgers que Avila lo firmó por $23,000.

Una de las historias más destacadas alrededor del Beltré se basa alrededor de su primer reporte de escauteo, donde Peguero y Ávila, legendarios scouts con visión de predicción, describieron al joven antesalista como un jugador con un bate electrizante y un brazo prodigioso, pero además destacaron que era un futuro material de nivel Salón de la Fama.

El contrato que cambió el sistema administrativo

Unos años después, el agente de Beltré, Scott Boras, descubrió que los Dodgers habían firmado a Beltré cuando tenía solo 15 años, lo que lo hacía menor de edad en ese momento y marcaba el acuerdo como una violación de las reglas para la firma de jugadores extranjeros aficionados.

Boras rápidamente presionó para que Beltré fuera declarado agente libre. Esto tenía mucho sentido para el jugador y el agente: la MLB había declarado a otros jugadores menores de edad como agentes libres en el pasado y Beltré se había convertido en uno de los mejores prospectos en el béisbol para ese entonces, lo que potencialmente resultaría en una gran ganancia si la liga obligaba a los Dodgers a liberarlo. Bud Selig optó por no recompensar a Beltré convirtiéndolo en agente libre, y en su lugar suspendió las operaciones de scouting de los Dodgers en la República Dominicana por un año.

En el año 2000, Peguero y Ávila fueron suspendidos por un año, y la academia en Campo Las Palmas fue clausurada por 12 meses. Los Dodgers recibieron una multa de US$50,000. Al año siguiente, la MLB abrió su primera oficina fuera de los Estados Unidos en Santo Domingo, con el objetivo de monitorear los fichajes de los equipos y controlar la documentación.

Prolífica Carrera

A lo largo de su carrera, Beltré jugó para varios equipos, incluidos los Dodgers de Los Ángeles, los Marineros de Seattle, los Medias Rojas de Boston y los Rangers de Texas.

Fue con los Rangers donde encontró su hogar definitivo, convirtiéndose en un favorito de los fanáticos y un pilar del equipo. Beltré acumuló numerosos logros a lo largo de su carrera. Fue seleccionado a cinco Juegos de Estrellas y ganó cinco Guantes de Oro por su excelencia defensiva.

Además, recibió cuatro Bates de Plata, demostrando su habilidad tanto en defensa como en ofensiva. Uno de los momentos más destacados de su carrera fue el 30 de julio de 2017, cuando se convirtió en el 31º jugador en la historia de la MLB en alcanzar los 3,000 hits. Este logro lo colocó en una élite exclusiva y solidificó su legado como uno de los mejores tercera base de todos los tiempos.

Adrián Beltré anunció su retiro del béisbol profesional el 20 de noviembre de 2018. Su partida dejó un vacío en el deporte, pero su legado sigue vivo. Beltré es un ejemplo de cómo el talento, combinado con el trabajo duro y la humildad, puede llevar a una carrera extraordinaria.

Más allá de sus habilidades en el campo, Beltré es conocido por su personalidad y sentido del humor. Sus interacciones con sus compañeros de equipo y su relación especial con los fanáticos lo hicieron querido por muchos. Su famosa manía de no permitir que nadie tocara su cabeza se convirtió en una broma recurrente que deleitaba a los seguidores y a sus compañeros. Beltré también se ha destacado por su labor filantrópica. Ha apoyado diversas causas, tanto en su natal República Dominicana como en los Estados Unidos, demostrando su compromiso con la comunidad y su deseo de retribuir.

Meses agitados

Adrián Beltré culminó un año agitado este fin de semana que comenzó en octubre pasado cuando fue invitado por los Texas Rangers a la Serie Mundial en calidad de leyenda del club y acompañó al equipo en su camino a ganar su primera Serie Mundial. Su presencia fue reconocida por los jugadores en el terreno de juego y el respeto de la organización y sus jugadores lo elevó en el mejor momento en la historia de la franquicia.

En diciembre, su exaltación al Salón de la Fama del Béisbol Latino en Punta Cana, junto a David Ortiz, Manny Ramírez, Carlos Beltrán y Bobby Abreu, marcó el inicio de una etapa de reconocimientos que ya había comenzado en Texas en 2019, cuando su número fue retirado por la franquicia. Algunos días después de la ceremonia en Punta Cana, su nombre fue seleccionado por la Asociación de Escritores hacia el Salón de la Fama de Cooperstown.

Beltré comenzó un proceso de protocolos que incluyó viajes a Cooperstown para sus primeros compromisos. Invitaciones, consejos, preparativos, que se sumaron al protocolo de una temporada élite como campeones para los Texas Rangers que además fueron seleccionados como anfitriones del Juego de Estrellas en el nuevo Globe Life Field, donde además Adrián fue seleccionado para dirigir uno de los equipos del Juego de las Futuras Estrellas y para hacer el lanzamiento ceremonial escoltado por Iván Rodríguez, Fergie Jenkins y Nolan Ryan.

Y justo tres días después comenzó este fin de semana histórico en Cooperstown donde selló su inmortalidad como el quinto dominicano en el Salón de la Fama y el latino número 23 en la historia que enriquece las paredes de la galería de inmortales del Salón de la Fama del Béisbol.

“Tomaré una vacaciones con mi familia. Ellos lo merecen y merecemos un descanso que todo el agite reciente. Luego podremos digerir todo lo que ha ocurrido y me sentaré a pensar cual será el próximo paso de mi carrera” dijo Beltré una vez bajó de la tarima tras ser oficialmente exaltado a Cooperstown.

Su trayectoria no solo se mide en estadísticas, sino en el impacto duradero que tuvo en el juego y en aquellos que tuvieron la fortuna de verlo jugar.

Adrián Beltré es más que una estrella del béisbol; es un ícono y un embajador del deporte. Uno de los peloteros latinos que han sido ejemplo de conducta intachable, compañerismo y deportividad. Su legado perdurará no solo por sus impresionantes estadísticas, sino por la alegría y el profesionalismo con el que jugó. Beltré nos recordó a todos por qué amamos el béisbol y dejó una marca que será recordada por generaciones.

El Juego de Estrellas de MLB: Una historia brillante

El Juego de las Estrellas de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) ha sido un evento emblemático en el mundo del deporte durante décadas. Desde su inicio en 1933, el Juego de las Estrellas ha sido una celebración anual en la que los mejores jugadores de las Ligas Americana y Nacional se enfrentan en un duelo de habilidades y talento. A medida que nos acercamos al Juego de las Estrellas de 2023, es el momento perfecto para echar un vistazo a la rica historia de este evento único.

El primer Juego de las Estrellas se llevó a cabo el 6 de julio de 1933 en el Comiskey Park de Chicago. Fue una idea concebida por el periodista deportivo Arch Ward como una forma de conmemorar el centenario de la ciudad de Chicago y atraer a más aficionados al béisbol. El evento fue un éxito rotundo, con una asistencia de más de 47,000 espectadores, y desde entonces se ha convertido en una tradición anual.

En los primeros años, el formato del Juego de las Estrellas variaba. Hubo años en los que se jugaron dos juegos en una temporada y otros en los que solo se llevó a cabo uno. Sin embargo, a partir de 1963, se estableció el formato de un solo juego por temporada.

A lo largo de las décadas, el Juego de las Estrellas ha visto momentos inolvidables y actuaciones legendarias. Desde el histórico jonrón de Ted Williams en 1941 hasta la actuación dominante de Pedro Martínez en 1999, el juego ha sido testigo de momentos que han quedado grabados en la memoria de los fanáticos del béisbol.

Además del partido en sí, el Juego de las Estrellas también ha sido un escaparate para otras actividades y eventos. El Derby de Jonrones, introducido en 1985, se ha convertido en una emocionante competencia en la que los mejores bateadores muestran su poder de impacto. Los concursos de habilidades, como el lanzamiento de velocidad y el corrido de bases, también han sido parte de las festividades que rodean al Juego de las Estrellas.

A lo largo de los años, se han presentado cambios en las reglas y el formato del Juego de las Estrellas para mantenerlo emocionante y relevante. En 2003, por ejemplo, se introdujo la regla que establece que el equipo ganador del Juego de las Estrellas tiene la ventaja de local en la Serie Mundial.

En 2020, debido a la pandemia de COVID-19, el Juego de las Estrellas se canceló por primera vez desde 1945. Sin embargo, en 2021 regresó con renovado entusiasmo y se celebró en el Coors Field de Denver tras haber sido cambiado de su sede original en Atlanta por protestas políticas que fueron apoyadas por MLB en contra del Gobernador del estado de Georgia.

Sin duda, a lo largo de la historia del Juego de las Estrellas de la MLB, ha habido varios juegos que han dejado una marca indeleble en la memoria de los aficionados al béisbol. Permíteme sumergirme en algunos de los juegos de estrellas más memorables hasta el año 2023:

  1. Juego de las Estrellas de 1971: Este juego es recordado por ser el escenario del famoso jonrón de Reggie Jackson que casi se va del Tiger Stadium de Detroit, dejando la bola en lo más alto del techo.
  2. Juego de las Estrellas de 1999: El lanzador dominicano Pedro Martínez, representando a la Liga Americana, lanzó una actuación espectacular en el Fenway Park de Boston. Martínez retiró a los primeros cuatro bateadores por la vía del ponche y terminó con un total de cinco ponches en dos entradas impecables. Su exhibición de dominio se ha convertido en una de las mejores actuaciones de pitcheo en la historia del Juego de las Estrellas.
  3. Juego de las Estrellas de 2002: Este juego fue notable por su final dramático. Disputado en el Miller Park de Milwaukee, el encuentro se fue a entradas extras y terminó con un empate después de 11 entradas debido a la falta de lanzadores disponibles en ambos equipos. El empate sorprendió a los fanáticos y generó debates sobre el uso de lanzadores en el juego.
  4. Juego de las Estrellas de 2007: En este juego, disputado en el AT&T Park de San Francisco, Barry Bonds se convirtió en el héroe local. En el segundo turno al bate de Bonds, conectó un jonrón solitario en la parte superior de la quinta entrada, siendo este su segundo HR en estos eventos.
  5. Juego de las Estrellas de 2016: Este juego tuvo lugar en el Petco Park de San Diego y quedó marcado por un momento histórico. En la décima entrada, Eric Hosmer de la Liga Americana conectó un triple que permitió a Salvador Pérez anotar la carrera de la victoria. Esta fue la primera vez en la historia del Juego de las Estrellas que la Liga Americana ganaba tres veces consecutivas.

Estos son solo algunos ejemplos de juegos de estrellas que han dejado una huella duradera en la historia del béisbol. Desde momentos de brillantez individual hasta finales emocionantes, el Juego de las Estrellas de la MLB siempre ha ofrecido momentos para el recuerdo y ha reunido a las estrellas más destacadas del deporte en un solo escenario.

El Juego de las Estrellas de la MLB ha evolucionado a lo largo de los años, pero su espíritu de reunir a los mejores jugadores y celebrar el deporte del béisbol sigue siendo el mismo. Es un evento que capta la atención de aficionados de todo el mundo y nos recuerda por qué amamos este deporte.

Esta es la verdadera historia del Salón de la Fama de Cooperstown

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – El Salón de la Fama del Béisbol de las Grandes Ligas, conocido comúnmente como el Salón de la Fama de Cooperstown, es uno de los lugares más emblemáticos y reverenciados en el mundo del deporte. Situado en Cooperstown, Nueva York, este museo y salón de la fama celebra la rica historia del béisbol y honra a sus más grandes jugadores, entrenadores, árbitros y otros individuos que han dejado una huella en la pelota. Desde su fundación en 1939, ha sido un lugar de peregrinación para fanáticos del béisbol de todo el mundo.

La elección de Cooperstown como sede del Salón de la Fama no fue al azar. La localidad tiene una conexión especial con una de las historias más controvertidas y románticas del béisbol: la leyenda de Abner Doubleday. Según una investigación realizada a principios del siglo XX por la Comisión Mills, el oficial del ejército estadounidense Abner Doubleday habría inventado el béisbol en Cooperstown en 1839. Aunque esta historia ha sido desacreditada por historiadores modernos, que apuntan a una evolución más gradual del deporte a partir de juegos ingleses como el cricket y el rounders, la leyenda de Doubleday sigue siendo un pilar fundamental en la mística del Salón de la Fama.

La idea de un Salón de la Fama del Béisbol surgió en la década de 1930 como una manera de celebrar el centenario del deporte, basado en la leyenda de Doubleday. Stephen C. Clark, un acaudalado empresario de Cooperstown, fue uno de los principales impulsores del proyecto. Clark tenía un interés personal en revitalizar el turismo en la región y vio en el béisbol una oportunidad perfecta para atraer visitantes. En 1936, se llevó a cabo la primera elección de miembros para el Salón de la Fama, y en 1939, el museo abrió sus puertas al público.

En 1936, se realizó la primera votación para elegir a los miembros del Salón de la Fama. Los primeros cinco jugadores elegidos fueron Ty Cobb, Babe Ruth, Honus Wagner, Christy Mathewson y Walter Johnson. Estos jugadores fueron considerados como los pilares del béisbol moderno y representaban los más altos estándares de excelencia en el deporte. La ceremonia de inducción inicial se llevó a cabo en 1939, coincidiendo con la apertura oficial del museo.

Desde su inauguración, el Salón de la Fama ha experimentado varias ampliaciones y renovaciones para acomodar su creciente colección de artefactos y exposiciones. El edificio original, aunque modesto, ha sido expandido en múltiples ocasiones para incluir más espacio de exhibición, áreas interactivas y archivos. Hoy en día, el museo cuenta con miles de objetos relacionados con el béisbol, desde uniformes y equipos hasta documentos históricos y fotografías.

Con el tiempo, el Salón de la Fama ha ampliado sus criterios de inclusión para reconocer no solo a los jugadores, sino también a entrenadores, árbitros, ejecutivos y otras figuras importantes en el mundo del béisbol. Además, se han creado comités especiales para asegurar que jugadores de las Ligas Negras y otras ligas que históricamente no recibieron la atención debida también sean reconocidos.

La controversia de Pete Rose

Una de las controversias más notorias en la historia del Salón de la Fama es la exclusión de Pete Rose, el líder en hits de todos los tiempos de las Grandes Ligas. Rose fue declarado inelegible para el Salón de la Fama en 1989 después de ser suspendido de por vida del béisbol por apostar en juegos mientras era jugador y manager de los Cincinnati Reds. A pesar de sus logros en el campo, la controversia en torno a sus apuestas ha impedido su inducción.

El escándalo de los esteroides

El uso de esteroides y otras sustancias para mejorar el rendimiento ha sido otro tema polémico para el Salón de la Fama. Jugadores como Barry Bonds, Roger Clemens y Sammy Sosa, quienes tienen estadísticas que normalmente les asegurarían un lugar en Cooperstown, han visto sus candidaturas afectadas por las sospechas y pruebas de uso de sustancias prohibidas. Este debate sigue siendo un punto de división entre votantes y aficionados.

Artefactos memorables

El Salón de la Fama alberga algunos de los artefactos más icónicos en la historia del béisbol. Entre ellos se encuentran la bola con la que se lanzó el último out del juego perfecto de Don Larsen en la Serie Mundial de 1956, el uniforme de Jackie Robinson, quien rompió la barrera del color en las Grandes Ligas en 1947, y el bate de Babe Ruth con el que conectó su 60º jonrón en 1927.

La Sala de Placas es el corazón del Salón de la Fama. Aquí se encuentran las placas de todos los miembros inducidos, cada una con una breve biografía y un resumen de sus logros. La sala es un lugar de reverencia y respeto, donde los fanáticos pueden rendir homenaje a los grandes del béisbol. Una tradición no oficial entre los visitantes es tocar la placa de su jugador favorito para la buena suerte.

Celebraciones y eventos

Cada año, el Salón de la Fama celebra una ceremonia de inducción en el último fin de semana de julio. Este evento atrae a miles de fanáticos, así como a antiguos y actuales jugadores. La ceremonia es una celebración del deporte y ofrece a los nuevos miembros la oportunidad de compartir sus historias y agradecer a aquellos que los ayudaron a lo largo de sus carreras.

A lo largo de los años, Cooperstown ha sido el escenario de numerosos juegos de exhibición y eventos especiales, incluidos juegos de las Ligas Mayores y partidos de las Ligas Negras. Estos eventos ofrecen a los fanáticos la oportunidad de ver a sus héroes en acción en un entorno íntimo y histórico.

El Salón de la Fama del Béisbol no es solo un museo; es una institución cultural que celebra los valores y la historia del béisbol. Ha jugado un papel crucial en preservar la rica herencia del deporte y educar a nuevas generaciones de fanáticos. A través de sus exposiciones, programas educativos y eventos, el Salón de la Fama sigue siendo un faro de la grandeza del béisbol y un testimonio del impacto duradero del deporte en la sociedad.

El Salón de la Fama de Cooperstown es más que un simple museo; es un santuario del béisbol, un lugar donde se celebran las grandes hazañas, se recuerdan las historias y se honran los logros de aquellos que han elevado el deporte. Desde su fundación basada en la controvertida leyenda de Abner Doubleday hasta su papel actual como guardián de la historia del béisbol, el Salón de la Fama sigue siendo un destino imperdible para todos los aficionados al deporte. A través de sus paredes, el espíritu del béisbol vive y prospera, recordándonos siempre por qué este juego ha capturado los corazones de tantas generaciones.

Colombia es un semillero de peloteros que apenas comienza

MIAMI, FL – El impacto de los jugadores colombianos en las Grandes Ligas ha sido significativo y ha demostrado el crecimiento y desarrollo del béisbol en Colombia. A medida que más jugadores colombianos han llegado a las Grandes Ligas en los últimos años, han dejado una marca notable en el deporte y han ganado reconocimiento internacional.

La presencia de jugadores colombianos en las Grandes Ligas ha ayudado a aumentar la popularidad y el seguimiento del béisbol en Colombia. Los éxitos individuales de los jugadores colombianos, como las actuaciones destacadas, las nominaciones a premios y las selecciones para el Juego de Estrellas, han generado entusiasmo y orgullo en la afición colombiana.

Además, el impacto de los jugadores colombianos va más allá de los resultados en el campo. Su presencia en las Grandes Ligas ha servido como inspiración para los jóvenes jugadores en Colombia y ha fomentado el crecimiento del béisbol en el país. Los jugadores colombianos se han convertido en modelos a seguir para las generaciones más jóvenes, demostrando que el sueño de llegar a las Grandes Ligas es alcanzable y motivando a más jóvenes a seguir sus pasos en el béisbol.

El éxito de los jugadores colombianos también ha llevado a un mayor enfoque y atención de los equipos de las Grandes Ligas en la búsqueda y desarrollo de talentos en Colombia. Las organizaciones de béisbol han establecido academias y programas de desarrollo en Colombia para descubrir y nutrir a jóvenes talentos desde temprana edad.

El impacto de actuaciones en años recientes de jugadores colombianos que han destacado a nivel de Grandes Ligas, ha generado un creciente interés por parte de la juventud, sobre todo del área de la costa caribeña, influenciados por nombres como: Julio Teherán, José Quintana y Jorge Alfaro, que incluyen importantes momentos como:

  • En 2017, José Quintana estableció un récord de la Liga Nacional al lanzar 14 ponches consecutivos en un juego.
  • Julio Teherán fue seleccionado para el Juego de Estrellas en 2014 y 2016.
  • En 2019, Jorge Alfaro estableció un récord para un receptor colombiano al conectar 18 jonrones en una temporada.

Es importante tener en cuenta que estos son solo algunos ejemplos y que la historia y los récords de los jugadores colombianos en las Grandes Ligas siguen evolucionando.

El impacto de los jugadores colombianos en las Grandes Ligas ha sido positivo y ha contribuido al crecimiento y desarrollo del béisbol en Colombia. Su éxito ha generado entusiasmo y orgullo en la afición colombiana, ha inspirado a jóvenes jugadores y ha llevado a una mayor atención y oportunidades para el béisbol en el país. El impacto continuo de los jugadores colombianos en las Grandes Ligas seguramente seguirá dejando una huella duradera en el béisbol tanto en Colombia como en la comunidad internacional.

El HR 61* en el año 1961 y el significado del asterisco

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – En casi siglo y medio de historia en el béisbol de Grandes Ligas han habido muchas temporadas memorables. Una de ellas fue la de 1927 cuando el mítico Babe Ruth de los New York Yankees consiguió 60 jonrones en 154 juegos de temporada regular. Para ese entonces y en las siguientes décadas se pensaba que era un récord imposible de igualar y aún menos romper.

Tan solo dos años después, en 1929, se vivió en EEUU la llamada “Gran Depresión”, aquella primera crisis económica mundial, originada por Wall Street en octubre de aquel año, y la cual causó pobreza, desempleo, quiebra de bancos e industrias. Incluso tuvo un impacto internacional en el período de “paz” entre las dos Grandes Guerras del siglo XX.

Como había tanto desempleo y desesperanza fueron años donde el béisbol fue más que nunca el pasatiempo nacional preferido de tantos estadounidenses que sufrían desdicha y hambruna. La gente podía conseguir alguna alegría, aunque fuese efímera, en el estadio de béisbol o a sus alrededores. ¡Un circo sin pan!

Esta fue la década del boom de la radio. Era más barato escuchar el juego que asistir al estadio. La radio en los 30’ ayudó a masificar el fanatismo por la pelota y por sobre todas las cosas magnificar a la leyenda viviente: Babe Ruth, quien jugó sus 6 últimas temporadas en estos años hasta retirarse en 1935. El mensaje era claro: nadie jamás por la eternidad podía ser igual a Babe Ruth.

La evolución del juego y el calendario en 1961

Cuando Babe Ruth consiguió su récord de 60 cuadrangulares en 1927 la temporada regular estaba conformada por tan solo 16 franquicias: 8 en la Liga Americana y 8 en la Liga Nacional. Los equipos que lograban la primera posición de cada una de las ligas en 154 juegos clasificaban a la Serie Mundial para definir al campeón al mejor de siete juegos. Como vemos, en ese entonces no había ni playoff, ni postemporada, ni divisiones.

El 10 de abril de 1961 el presidente John F Kennedy lanzó la primera pelota en Washington DC en el Griffith Stadium para así inaugurar esta temporada que ya comenzaba siendo histórica con un nuevo equipo en la capital. Dos años después Kennedy fue asesinado en Dallas, Texas.

Por primera vez desde 1901 la Liga Americana se expandió con dos nuevos equipos: los originales Senadores de Washington se mudaron y se convirtieron en los Mellizos de Minnesota y también se fundaron los Angelinos de Anaheim. Para cubrir el puesto dejado en Washington se creó una nueva franquicia que también se llamó Los Senadores (pero con nuevos dueños).

Por estas dos nuevas franquicias en la Liga Americana se agregaron 8 juegos más en la temporada (en la Liga Nacional todo quedó igual). Así que se pasó de jugar 154 encuentros (22 contra cada oponente de liga) a jugar 162 (18 juegos contra cada oponente de liga). No existían los juegos interliga, ni existían tampoco las divisiones.

Nótese que 162 es la misma cantidad de juegos de temporada regular que aún el día de hoy (2023) seguimos jugando, aunque contra diferentes rivales porque ahora se inventaron las divisiones y los juegos interliga.

Desde hace 62 años no se le hace un cambio significativo al calendario de MLB. ¡Una barbaridad! Aunque tiene sentido al reconocer que la principal entrada económica del béisbol aún es la taquilla y el consumo. También para evitar el gran problema de los récords estadísticos según la diferencia de cantidad de juegos, entre otras variables como: más viajes, más juegos de noche y más doble juegos en un mismo día por condiciones climáticas desfavorables el día anterior.

El poder de la M&M en los Yankees de 1961

En los 60’ ya los Yankees eran los Yankees ¡Así de grande es su historia! Para 1961 la novena de Nueva York venía de perder la Serie Mundial de 1960 en el séptimo juego contra los Piratas de Pittsburgh (que hoy pareciera se les olvidó su gloria). Los Yankees querían revancha.

Las esperanzas de los neoyorquinos estaban en su dupla de jardineros y bateo: tercer bate Mickey Mantle y cuarto bate Roger Maris; una de las duplas más explosivas y poderosas en toda la historia de la MLB. La M&M consiguió romper este año (con 115) el récord de 107 jonrones de la dupla Babe Ruth y Lou Gehrig de 1927.

Un personaje clave en esta temporada fue el nuevo mánager de los Yankees, Ralph Houk, quien en las primeras semanas de la temporada se da cuenta que cambiando el orden de la alineación podría potenciar la batería. Entonces mueve a Roger Maris al tercer bate y a Mickey Mantle al cuarto bate. Esto produjo que los lanzadores intentaran lanzarle “mejor” a Roger Maris por miedo a Mickey Mantle.

El resto es historia. Roger Maris consiguió 61 jonrones en esta temporada de 1961, rompiendo por un cuadrangular los 60 de Babe Ruth, pero el Comisionado de MLB del entonces Ford Frick (quien fuera periodista y escritor fantasma de Babe Ruth) decidió ponerle un asterisco al récord de Roger Maris porque no lo consiguió en 154 juegos, sino en 162.

Lamentablemente esta fue la información que durante su vida Roger Maris supo y se llevó a su tumba porque murió en 1985 y seis años después de su muerte (1991) el Comisionado Bowie Kunh ordenó que se retirara el asterisco y así el récord oficial pasó a ser de Roger Maris hasta que en 1998 lo rompió Mark McGwire con 70 vuelacercas.

Un hijo de granjeros inmigrantes serbios

Roger Maris nació el 10 de septiembre de 1934 en Hibbing, Minnesota. Hijo de una familia de granjeros inmigrantes de Serbia (lo que hoy es Serbia porque por ese entonces era Yugoslavia).

En el año 1955 el padre de Roger cambia el apellido de la familia de Maras a Maris. Roger ya tenía 21 años y ya jugaba béisbol. De hecho en sus primeros récords estadísticos él aparece con su apellido original Maras ¿Por qué la familia cambió su apellido? Esa respuesta aún no la sé ¿Miedo por venir de un país del bloque soviético? ¿Antisemitismo? 

En 1961 Roger Maris tuvo tanta presión para romper el récord de Babe Ruth que se le empezó a caer el cabello y sufrió de insomnio. Mientras avanzaba la temporada y así se proyectaba para llegar a los 60 jonrones empezó a ser abucheado por su propia fanaticada yankee, la cual no quería que nadie rompiera el récord de Babe Ruth. ¡Inaudito! Pero eran otros tiempos y la radio había tenido mucho la culpa de esto al glorificar en demasía a Ruth.

Esta temporada fue tan difícil para Roger Maris que en un juego cuando él cubría los jardines en plena acción un fanático de Nueva York desde la grada le lanzó una silla. El juego se pausó por unos minutos y Mickey Mantle (el amado por la fanaticada) tuvo que cubrirlo y le cambió la posición porque al fanático no lo sacaron del estadio. ¡Gracias a Dios hay cosas que sí han mejorado en el béisbol!

Un homenaje audiovisual a la vida y obra de Roger Maris

En 2001 se estrenó una película producida por HBO donde se dramatiza esta temporada de 1961. En este filme se dan detalles de la relación amigable entre Maris y Mantle y cómo fueron buenos compañeros.

Mantle ayudaba a Maris en el terreno de juego porque lo cobijaba y le pedía a los fanáticos que lo apoyaran (sin lograrlo), así como también le daba consejos a Maris de cómo tratar a la prensa y de que eran inevitables las entrevistas. Maris por lo general tuvo una muy mala relación con la prensa neoyorquina y se cree que esto lo perjudicó para no entrar al Salón de la Fama. ¡Lamentable pero esto hoy no ha cambiado mucho!

Por su parte Maris fue un gran apoyo para Mantle pero fuera del terreno de juego. Mantle era un hombre que sufría de alcoholismo y de no tener una vida saludable para un deportista de su categoría con salidas nocturnas con mujeres aprovechando su fama. Roger Maris se trajo a Mantle a vivir en su pequeño departamento para alejarlo en lo posible de los vicios.

La película también escenifica la presión y abuso de la prensa de Nueva York en el clubhouse de los Yankees. Aunque esto menos mal ha cambiado mucho, se da a entender que la prensa fue muy culpable de las agresiones y vejaciones que sufrió Maris en su carrera, sobre todo en la temporada de 1961.

En los 60’ los peloteros hacían flexiones y ejercicios en sus propias recámaras de hotel o en sus casas, no había gimnasios en los estadios, ni una alimentación guiada por un nutricionista, mucho menos un psicólogo.

Eran otros tiempos y la magia del cine nos traslada a esas épocas. Y ni pensar en contratos millonarios. Maris tenía que esperar su sueldo mensual para pagar la renta y en alguna ocasión le cortaron el teléfono de su casa por pagarlo a destiempo.

La película deja el mensaje de que Roger Maris mereció mucho más de sus fanáticos yankees y de los amantes del béisbol del ayer y del hoy. También parece que Roger Maris nunca dejó de ser ese chico granjero de Minnesota y le fue imposible adaptarse a la vida, juicios, prejuicios y perjuicios de la Gran Manzana.

Muchos lo han dicho: una cosa es ser un grandeliga y otra cosa es ser un yankee.

Omar Vizquel: La leyenda de las “Manos de Seda”

BRISTOL, CT – Omar Vizquel, cuyo nombre completo es Omar Enrique Vizquel González, nació el 24 de abril de 1967 en Caracas, Venezuela. Es un exjugador profesional de béisbol que se destacó como uno de los mejores campocortos en la historia de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB).

Vizquel inició su carrera profesional en las Grandes Ligas en 1989, jugando para los Seattle Mariners. Desde el principio, demostró su destreza defensiva excepcional y habilidades para fildear, ganando elogios por su defensa en la posición de campocorto. A lo largo de su carrera, Vizquel ganó 11 premios Guante de Oro, un reconocimiento otorgado al mejor defensor en su posición.

Además de su destacada defensa, Vizquel también era un bateador sólido. A lo largo de su carrera, logró un promedio de bateo respetable y se convirtió en un bateador oportuno en momentos clave del juego. También fue conocido por su habilidad para robar bases y su inteligencia en el juego.

A lo largo de su carrera de 24 años en las Grandes Ligas, Vizquel jugó para varios equipos, incluyendo los Seattle Mariners, Cleveland Indians, San Francisco Giants, Texas Rangers, Chicago White Sox y Toronto Blue Jays. Durante su tiempo con los Cleveland Indians en la década de 1990, formó parte de un equipo exitoso y contribuyó a la conquista de seis títulos de división consecutivos y dos apariciones en la Serie Mundial en 1995 y 1997.

Además de su éxito en el campo, Vizquel también fue reconocido como un líder y un mentor para jugadores jóvenes. Era conocido por su ética de trabajo incansable y su dedicación al juego. Después de retirarse como jugador, Vizquel continuó involucrado en el béisbol como entrenador y mánager en las ligas menores.

A lo largo de su carrera en las Grandes Ligas de Béisbol (MLB), Omar Vizquel estableció varios récords y logros destacados. A continuación se mencionan algunos de ellos:

  1. Récord de Guantes de Oro: Vizquel ganó un total de 11 premios Guante de Oro, un reconocimiento otorgado anualmente al mejor defensor en su posición. Estos premios los ganó durante su carrera en diferentes equipos y en diferentes años, destacando su habilidad defensiva como campocorto.
  2. Récord de asistencias y dobleplays: Vizquel estableció varios récords defensivos durante su carrera. Es el líder histórico en asistencias en la posición de campocorto, con un total de 8,936. También ostenta el récord de más dobleplays realizados por un campocorto, con un total de 1,734.
  3. Récord de juegos jugados por un campocorto: Vizquel disputó un total de 2,709 juegos en la posición de campocorto a lo largo de su carrera. Esta cantidad de juegos es la mayor registrada por un campocorto en la historia de las Grandes Ligas.
  4. Récord de temporadas sin errores: Vizquel también estableció el récord de más temporadas sin cometer un error como campocorto en la historia de las Grandes Ligas. Registró 9 temporadas sin errores durante su carrera, lo que demuestra su habilidad defensiva y consistencia en el campo.

Estos son solo algunos de los récords y logros notables que Omar Vizquel estableció durante su carrera en las Grandes Ligas. Su destreza defensiva, consistencia y longevidad en el juego lo convirtieron en uno de los mejores campocortos de su generación y le valieron un lugar destacado en la historia del béisbol.

La carrera de Omar Vizquel en las Grandes Ligas dejó un legado duradero. Es ampliamente considerado como uno de los mejores campocortos defensivos en la historia del béisbol y fue incluido en el Salón de la Fama del Béisbol Venezolano en 2008. Su impacto en el juego y su habilidad para hacer jugadas espectaculares en el campo lo convirtieron en una figura querida y respetada en el mundo del béisbol.

Teóscar con el tercer título consecutivo del HR Derby para República Dominicana.

El dominicano Teóscar Hernández se convirtió en el tercer dominicano en años consecutivos en coronarse campeón del Festival de Cuadrangulares del Béisbol de las Grandes Ligas, emulando a sus compatriotas Juan Soto y Vladimir Guerrero Jr.

Hernández venció a la estrella de los Kansas City Royals, Bobby Witt Jr., en la ronda final del Home Run Derby en el Globe Life Field en Arlington, Texas. Hernández apenas superó a Witt en la ronda final después de que el último intento de Witt, que lo habría empatado, quedó dolorosamente corto, ante una fanaticada local apoyando a Witt Jr., por el impacto que su padre, el exlanzador Bobby Witt tuvo en esta franquicia con 11 años con los Rangers.

Hernández, conocido cariñosamente como “El Chino”, carga las banderas de su excompañero Vladimir Guerrero Jr. de los Blue Jays de Toronto. Hernández es ahora el primer jugador de los Los Angeles Dodgers en ganar el Home Run Derby, y el octavo jugador nacido en la República Dominicana en ganar el evento. Su victoria le valió también un bono de $1 millón.

El Derby tuvo algunos cambios notables este año, lo que aceleró un poco el evento. Los ocho jugadores batearon primero, y luego los cuatro mejores jugadores —Hernández, Witt, Alec Bohm y José Ramírez— avanzaron a una semifinal estilo bracket. Pete Alonso, quien buscaba su tercer título en el Derby, Adolis Garcia, Gunnar Henderson y Marcell Ozuna fueron eliminados en la ronda inicial.

Witt venció a Ramírez en su batalla semifinal después de lograr 17 home runs en la ronda. Ramírez bateó solo cuatro home runs en sus primeros 25 lanzamientos en esa ronda. Hernández luego venció a Bohm en un emocionante desempate después de que cada jugador conectara 14 home runs para ganar su lugar en la final.

Hernández fue el primero en batear en la final, y parecía un poco agotado desde el principio. Conectó solo cuatro home runs en sus primeros 14 lanzamientos antes de su tiempo muerto, aunque salió disparando y bateó cinco de sus siguientes seis fuera del parque antes de terminar con 11 home runs antes de su ronda de bonificación, donde agregó tres más para llegar a 14.

Con ese número a batir, Witt también comenzó despacio. Falló sus primeros cinco intentos y pidió su tiempo muerto con solo cuatro home runs y 15 lanzamientos restantes. Sin embargo, un fuerte final lo llevó a 11 en la regulación, igualando perfectamente la marca de Hernández.

Pero Witt falló sus dos primeros disparos en la ronda de bonificación, lo que lo dejó atrás de inmediato. Aunque conectó dos home runs para al menos darse una oportunidad, su último intento de home run se quedó apenas corto de la pared del jardín central. Eso le dio oficialmente el título a Hernández.

La Canarinha, La Guerrilla, las Águilas, El Team Rubio y los Short Stops Latinoamericanos en Grandes Ligas

JUEGO PERFECTO

MEDELLÍN, Colombia – A pesar de lo diferente que son las disciplinas deportivas, podemos aseverar que desde su conformación, desde la táctica son más similares de lo que parecen, más allá de la esencia del juego en cada una de ellas, superar al oponente y lograr la victoria.

Para estructurar buenos equipos de Béisbol, Básquetbol, Fútbol, Rugby y Fútbol Americano y Fútbol de Reglas Australiana, se requiere principalmente de una sólida y buena línea central, que constantemente logren desempeños de juego sobre el promedio respecto al resto de los jugadores que conforman las ligas en las que juegan:

Si en el Béisbol un equipo logra establecer a jugadores con ésta característica en la receptoría, la segunda base, el short stop y el jardín central, entonces esa novena tendrá muy buenas posibilidades de ser un equipo ganador, caso contrario si los peloteros de esas posiciones tienen desempeños por debajo del promedio.

En el Básquetbol se trata de un centro, un alero y el piloto.

En el Fútbol la línea central está compuesta por el arquero, los dos centrales defensivos, dos jugadores de medio campo de contención, el jugador medio campo armador u ofensivo y un delantero de área.

En el Rugby se trata del talonador, los dos jugadores de segunda línea o hoockers, el octavo, el medio melé, el apertura, los centros y el zaguero.

En el Fútbol Americano se trata del centro, el ala cerrada, el fullback, el running back, el tailback, el halfback y el quarterback o mariscal de campo.

En el Fútbol de Reglas Australianas, en el cual cada equipo está conformado por 18 jugadores en el terreno de juego más lo de la banca, se considera que la línea central está conformada por el fullback, el centre halfback, el centre o centro y los dos extremos centrales (izquierda y derecha), el central (ubicado en medio de los dos extremos centrales), el centre half forward, el full foward y el ruck rover.

Buscando la base en los equipos de las diferentes disciplinas deportivas, en busca de reducir al máximo hasta llegar a la posición más importante de cada conjunto en las diferentes disciplinas deportivas, cada línea central cuenta con una o dos posiciones claves:

Si del Béisbol se trata, esos son el receptor, el short stop y el jardinero central.

En cuanto al Básquetbol tenemos que referirnos al centro y al piloto.

En el Fútbol son el arquero, los dos defensas centrales y el medio campista ofensivo o armador.

En el Rugby son el talonador, el medio melé y el apertura.

En cuanto al Fútbol Americano esos jugadores son sin dudas el fullback y el quarterback.

En el Fútbol de Reglas Australianas son el centre halfback, el centre o centro y los dos extremos centrales (izquierda y derecha), el central (ubicado en medio de los dos extremos centrales), y el centre half forward.

Arribando ya a la piedra angular por posición de cada equipo en las diferentes disciplinas deportivas de acuerdo a sus funciones, encontramos que:

En el Béisbol es el short stop.

En el Básquetbol es el piloto.

En el Fútbol es el medio campo armador (medio campo ofensivo, conductor y creador de juego).

En el Rugby es el talonador.

En el Fútbol Americano es el quarterback.

Y en el Fútbol de Reglas Australianas en el centro.

Arribamos a ésta conclusión porque han sido los jugadores de éstas posiciones los más destacados e importantes, quienes han incidido de manera más significativa en los campeonatos ganados por sus respectivos equipos a lo largo de la historia.

Resaltar a algunos de los más destacados jugadores de éstas posiciones y de cada una de las disciplinas deportivas señaladas se nos haría demasiado extenso, así que vamos a conformarnos con enfocarnos en el que es sin dudas el deporte más universal, el Fútbol, y el deporte más hermoso del mundo, el Béisbol.

La Canarinha México 1970

Hasta hace poco tiempo, todo niño sonaba con ser medio campo armador de uno de los más laureados clubes de Fútbol profesional del mundo, el medio campo ofensivo de la Selección Nacional de su país, el mejor número 10 del mundo, es decir, otro Pelé, otro Diego Armando Maradona u otro Lionel Messi. Lo relevante de los jugadores de ésta posición en los equipos de Fútbol lo podemos resaltar con claridad en un equipo en el que encontramos quizás la máxima representación al respecto, ”La Canarinha” de México 70.

En la Copa del Mundo FIFA de 1970 en México, la Selección Nacional masculina absoluta de Fútbol de Brasil levantó la copa con una oncena que contó con un elevadísimo nivel y extraordinario funcionamiento, al punto de que esa selección es considerada uno de los mejores equipos de Fútbol en la historia de las Copas del Mundo. La principal particularidad de ese conjunto, es que estuvo estructurado con los mejores centro campistas armadores y ofensivos del Fútbol brasileño, cinco jugadores número 10 seleccionados por su Director Técnico Mario ”Lobo” Zagalo, Gerson (Gérson de Oliveira Nunes), del club Sao Paulo de esa ciudad, Pelé (Edson Arantes Do Nacimento), del club Santos de esa ciudad, Rivelino (Roberto Rivelino), del club Corinthians de la ciudad de Sao Paulo, Jairzinho (Jair Ventura Filho), del club Botafogo de la ciudad de Río de Janeiro y Tostão (Eduardo Gonçalves de Andrade), del club Cruzeiro de la ciudad de Bello Horizonte.

Wow, conformar un equipo de Fútbol, que juegue bien pero que además lo logre a un nivel superior al de todos los rivales, a un nivel superlativo, indescifrable e inalcanzable para todo adversario en base a cinco jugadores número 10, es decir, a cinco medio campos armadores ofensivos es sencillamente sublime, algo extraordinario. Solo imaginen ver jugar en un mismo equipo y de manera simultánea a Pelé, Maradona, Messi y dos estelares más de esa posición, y que lejos de entorpecerse unos a otros en cuanto al juego individual y también respecto al buen desempeño colectivo, lograr complementarse y lograr el mejor funcionamiento nunca antes visto en una Copa del Mundo y además ganarla contundentemente no es algo fácil de alcanzar.

Extrapolando esa circunstancia al Béisbol, es como ver jugar en un mismo equipo a cinco estelares del short stop, se imaginan, tener jugando en un mismo equipo y de manera simultánea a Omar Vizquel, Oswaldo Guillén, Luis Sojo, Carlos Guillén y Alex González, o a Rey Sánchez, Tony Valentin, John Valentin, José “Pito” Hernández y Wilfredo “Coco” Cordero? Pues ha sucedido.

La Guerrilla

En la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, los Tiburones de La Guaira lograron el Bicampeonato en las temporadas 1984 – 1985 y 1985 – 1986 ante Tigres de Aragua y Leones del Caracas respectivamente, al derrotarlos en las finales de esas campañas con una alineación titular que incluyó a cinco Shot Stops, al Novato del Año de la Liga Americana Oswaldo Guillén (Medias Blancas de Chicago), Argenis Salazar (conocido en la MLB como Ángel, establecido en Las Mayores con Expos de Montreal y Reales de Kansas City), Gustavo Polidor (quien para entonces se estaba estableciendo con los Angelinos de California), Alfredo Pedrique (conocido en la MLB como Al Pedrique, para el momento se encontraba en Ligas Menores y que inmediatamente después de los dos títulos de Tiburones, subió a Grandes Ligas con los Mets de Nueva York y se estableció con los Piratas de Pittsburgh), y finalmente Luis Salazar (un Short Stop natural convertido en Utility de gran valor y por eso mucha acción de juego en cada temporada, a pesar de su condición de no ser titular de una posición fija y ser un jugador multi funcional desde su arribo al mejor béisbol del mundo con los Padres de San Diego desde el año 1980).

Las Águilas Cibaeñas

Justo una década más tarde, las Águilas Cibaeñas dominicanas emularon a los Tiburones de La Guaira, solo que fueron más allá de un Bicampeonato, ya que lograron el Tricampeonato en la Liga de Béisbol Profesional de República Dominicana (LIDOM), en las temporadas 1995-1996, 1996-1997 y 1997-1998, cuando derrotaron en las finales de esas temporadas a las Estrellas Orientales, los Leones del Escogido y los Tigres del Licey respectivamente, pero además del Tricampeonato, incluyeron un Bicampeonato en la Serie del Caribe, al haber ganado la edición de 1997 en Hermosillo, México (serie en la que superó a los Indios de Mayagüez de Puerto Rico, a los Tomateros de Culiacán de México y a los Navegantes del Magallanes de Venezuela), y la edición de 1998 en Puerto La Cruz, Venezuela (en la que derrotó a los Venados de Mazatlán de México, a los Indios de Mayagüez de Puerto Rico y a los Cardenales de Lara de Venezuela).

Las Águilas Cibaeñas dominicanas lograron semejante dominio y hegemonía en Quisqueya y El Caribe con cuatro Short Stops en su alineación titular, Alex Arias (para entonces establecido con los Marlins de Florida), Neiifi Pérez (para el momento con los Rockies de Colorado), Tony Batista (tiempo en el que se desempeñaba con los Atléticos de Oakland), y Miguel Tejada (para entonces irrumpía en las Grandes Ligas con la misma novena de California).

De la misma forma que en la formación de un equipo de Fútbol, en la que tácticamente solo hay un Mediocampista Central armador y ofensivo, en un equipo de Béisbol solo hay una posición de Short Stop, no obstante, la Canarinha de México 1970 contó con cinco mediocampos armadores y ofensivos, solo que uno fue central, un segundo fue centro campo izquierdo, un tercero fue centro campo derecho, un cuarto centro campista central pero retrasado y el quinto mediocampista también central pero el más adelantado de todos, formando entre los cinco una perfecta cruz que les permitía triangular cómodamente con el balón, formación que de acuerdo a la necesidad del juego eventualmente mutaba, con dos primeros centrales a ambos lados, el tercero y un poco más adelantado como el genuino medio campo central armador y ofensivo, y finalmente los últimos dos mediocampistas centrales más adelantados y a ambos costados de la cancha. De acuerdo al rival, rotaban en diferentes formaciones entre los cinco, a veces dos atrás y tres adelante o viceversa.

Los Tiburones de La Guaira emplearon a sus cinco Short Stops de la siguiente forma, uno de ellos jugó permanentemente en la inicial, un segundo se alternó con el Camarero titular Norman Carrasco, y finalmente los últimos tres se ocuparon de la Antesala, el Short Stop y el Bateador Designado. Lo de las Águilas Cibaeñas fue más sencillo, ya que cada uno de los Short Stops se encargó de cada una de las cuatro posiciones del cuadro interior.

El Team Rubio

A nivel de selecciones Nacionales, los estelares de la posición Francisco Lindor, Carlos Correa y Javier Báez se han encargado del Short Stop, la Intermedia y la Antesala de Puerto Rico, del Team Rubio durante la última década.

Lo que demuestra a cabalidad cada uno de los cuatro casos (la Selección Nacional masculina absoluta de Fútbol de Brasil (La Canarinha), de 1970, los Tiburones de La Guaira (La Guerrilla), las Águilas Cibaeñas y el Team Rubio, es que los jugadores que se desempeñan en las posiciones de Mediocampistas armadores y ofensivos, así como los Short Stops, técnicamente son tan capacitados, que ésta particularidad, a diferencia del resto de los jugadores de otras posiciones los hace más multifuncionales, lo que les permite tener la capacidad de adaptarse con mayor facilidad a diferentes posiciones y lograr el mejor de los desempeños posibles, y es precisamente ésta razón por la que ha sido abundante la cantidad de genuinos Short Stops latinoamericanos, que originalmente comenzaron sus carreras profesionales desde ésta posición y que luego por diferentes circunstancias migraron hacia otras posiciones en las que terminaron de desarrollar sus respectivas carreras, tal y como fueron los casos del venezolano Luis Salazar y del dominicano Neifi Pérez, por solo citar dos ejemplos.

Los Short Stops Latinoamericanos en Grandes Ligas

La presencia de Short Stops latinoamericanos en Las Mayores es algo más que notable desde hace varias décadas y desde todas las latitudes, los mexicanos Benji Gil, Juan Castro y el mexicoamericano Nomar Garciaparra, el panameño Orlando Miller, los cubanos Ricky Gutiérrez y el extraordinario Rey Ordóñez, el nicaragüense Evereth Cabrera y los colombianos Edgar Rentería y Orlando Cabrera, nos demuestra que desde todas las latitudes latinoamericanas practicantes del Béisbol surgen estelares peloteros de la posición.

El linaje de los Short Stops venezolanos es hasta la fecha insuperable entre los peloteros no estadounidenses. Más allá de los 28 Guantes de Oro ganados por los Campo Cortos venezolanos en la Major League, a razón de 11 de Omar Vizquel, 9 de Luis Aparicio, 5 de David Concepción y 1 para Oswaldo Guillén, César Izturis y Alcides Escobar respectivamente, la cantidad de custodios de ésta posición de la tierra de Bolívar y de notable calidad desde Alfonso ”Chico” Carrasquel hasta la fecha es impresionante, nombres entre los cuales se incluyen a sólidos jugadores de esa posición como Enzo Hernández, Álvaro Espinoza, Ángel Escobar, Gustavo Polidor, Luis Sojo, Cristóbal Colón, José Escobar, Carlos Guillén, Ronny Cedeño, Asdrúbal Cabrera, Freddy Galvis, y muchos más. Desde el Chico Carrasquel, ha existido por lo menos un Short Stop venezolano en aunque sea uno de los equipos de Grandes Ligas, incluso es apropiado y propicio mencionar que tal y como sucedió en su momento en el pasado reciente con Alex González y Elvis Andrus, Miguel Rojas es uno de los mejores Short Stops de la actualidad sin guante de oro.

Aunque el linaje de los Campo Cortos dominicanos no es tan antigua, como la de los venezolanos, también es notable e incluye a Alfredo Griffin, Tony “Cabeza” Fernández, José Offerman, Félix Fermín, José Vizcaíno, Andujar Cedeño, Miguel Tejada, Alex Rodríguez, José Reyes, Rafael Furcal, Hanley Ramírez y Erick Aybar entre otros. Lo mismo se puede aseverar de los Short Stops puertorriqueños, Dicky Thon, Rey Sánchez, Tony Valentin, Jose “Pito” Hernández, John Valentin, Felipe López y Alex Cintrón por solo mencionar a algunos.

Alguien recordará que el hasta ahora mejor Antesalista mexicano en la historia de Grandes Ligas inició su carrera como Short Stop?. Así es, Vinny Castilla incluso debutó en Las Mayores con los Bravos de Atlanta en calidad de Campo Corto en el año 1991, y después de un año más en esa organización, antes de comenzar a brillar con los Rockies de Colorado a partir del año 1995, pasó sus primeras dos temporadas (1993 y 1994), con los rocayosos como Short Stop.

El venezolano y futuro miembro del Salón de la Fama de Grandes Ligas Miguel Cabrera, fue un Short Stop natural que firmó al profesional como Short Stop con bono millonario y prácticamente realizó toda su carrera en Ligas Menores en esa posición pero nunca en Grandes Ligas, en donde desde su debut alternó su trabajo defensivo entre el Jardín Izquierdo, la Antesala y la Inicial, además de desempeñarse como Bateador Designado.

A pesar de que la presencia de estelares de la posición provenientes de Puerto Rico es la menos dilatada, en la actualidad están los tres estelares Francisco Lindor, Carlos Correa y Javier “El Mago” Báez, a quienes se les suma Andrew Velázquez (ahora mismo en Ligas Menores de Bravos de Atlanta), y Nicky López, Willi Castro y Enrique “Kike” Hernández, quienes por su gran polivalencia se han convertido en valiosos Utilitys, lo que en realidad ha sido más común en gran porcentaje de los Campo Cortos de lo que conocemos y podemos imaginar.

En cuanto a los boricuas se refiere, Tony Valentin, John Valentin y José “Pito” Hernández también jugaron en el resto de las posiciones del cuadro interior a excepción de la receptoría, sin dejar de cubrir su posición natural. Más radical fue el caso de Wilfredo “Coco” Cordero, Short Stop natural que también comenzó a defender otras posiciones, hasta que finalmente asumió el prado izquierdo como su posición permanente.

Entre los quisqueyanos, Alex Rodríguez jugó la primera mitad de su carrera como Short Stop y la segunda como Antesalista, similar a Tony Batista, aunque éste último jugó menor tiempo en el Short Stop, y otros Campo Cortos naturales que cambiaron de posición, como Juan Samuel, Julio Franco, Mariano Duncan y José Offerman, además de aquellos que continuaron jugando su posición y a la vez otras, convirtiéndose en Utilitys, como son los casos de Rafael Belliard, Domingo Cedeño, Neifi Pérez, D’Angelo Jiménez, Alex Arias y otros tantos más.

De la cuna de los Shot Stops latinoamericanos (Venezuela), no podía ser diferente, estelares de la posición seis que mutaron a otras posiciones como Álvaro Espinoza, Luis Sojo, Jorge Velandia, Jorge Velandia, Carlos Guillén, Marco Scutaro, Maicer Izturis, Omar Infante, Asdrúbal Cabrera, Yangervys Solarte, Hernán Pérez, Marwin González y muchos más, como Eugenio Suárez, quien durante sus primeros años carrera y primeras temporadas con los Rojos de Cincinnati se desempeñó como Short Stop.

La cantera de Short Stops latinoamericanos para Grandes Ligas es inagotable, incluso a pesar de que el Béisbol de Cuba actual no tiene convenio con el Béisbol organizado, la mayor de las Antillas no ha dejado de contar con representantes de la posición, además de Rey Ordóñez, se cuenta a Alexei Ramírez, Yuniesky Betancourt, Yunel Escobar y Adeiny Hechavarría, mas es muy importante destacar que ésta condición nos privó durante por lo menos tres décadas de poder disfrutar de los estelares peloteros cubanos de la posición, como “El Mago” Germán Mesa (en la Serie Nacional de Béisbol de Cuba realizó carrera con los Leones Industriales de La Habana), considerado uno de los mejores Short Stops defensivos de Cuba, aunque muchos aseguran que es el mejor porque fue constantemente comparado con el venezolano Omar Vizquel, no solo por la calidad de ambos, sino porque son de la misma generación. Así mismo es necesario destacar que quien es considerado el sucesor de Mesa como mejor Short Stop de la mayor de Las Antillas, Eduardo Paret tampoco tuvo la posibilidad de mostrarse en el mejor Béisbol del mundo mas desplegó toda su calidad y brilló con los Naranja de Villa Clara hasta su retiro.

En el presente, la friolera de latinoamericanos posesionados del Short Stop en gran parte de los equipos de Grandes Ligas es considerable, los dominicanos Oneil Cruz (Piratas), Elly De La Cruz (Rojos), Willy Adames (Cerveceros), Jeremy Peña (Astros) y Geraldo Perdomo (Cascabeles), los boricuas Javier Báez (Tigres), Francisco Lindor (Mets) y Carlos Correa (Mellizos), los venezolanos Miguel Rojas (Dodgers), Orlando Arcia (Bravos), Brayan Rocchio (Guardianes) y Ezequiel Tovar (Rockies), el cubano Zach Neto (Angelinos), y el panameño José Caballero (Rays), son titulares de la posición, lo que significa que casi el 50 porciento de los 30 equipos de Grandes Ligas (46.67%).

Lo más sorprendente es que la cifra actual podría ser mucho mayor, ya que lamentablemente por circunstancias fuera del terreno de juego, el dominicano Wander Franco no forma parte de la lista, además de los actuales Short Stops naturales latinoamericanos que migraron para jugar definitivamente en otra posición, como los venezolanos Andrés Giménez y Gabriel Arias (Intermedista y Antesalista de Guardianes) y Eugenio Suárez (antesalista de Cascabeles), el dominicano Jorge Polanco (Intermedista de Marineros), y el colombiano Gio Urshela (antesalista de Tigres).

También hay que tomar en cuenta a los actuales peloteros utilitys latinoamericanos que hoy están establecidos con éste rol desde la posición seis, como los venezolanos Luis Rengifo (Angelinos), Lenyn Sosa (Medias Blancas), Thairo Estrada y Wilmer Flores (Gigantes), los dominicanos Wilmer Difó (Medias Blancas), Jorge Mateo (Orioles), Santiago Espinal (Cachorros), Ezequiel Durán (Rangers), y Vidal Bruján (Marlins), los puertorriqueños Nicky López (Medias Blancas), Christian Arroyo (Cerveceros), Joey Ortíz (Cerveceros) y Vimael Machín (Jalisco), los cubanos Aledmys Díaz (Astros), y José Barrero (Rangers), los mexicanos Luis Urías (Marineros), Ramón Urías (Orioles), Nick González (Piratas), y Alan Trejo (Dodgers), los panameños Jonathan Araúz (Dodgers) y Edmundo Sosa (Phillies), entre otros.

Como es de esperarse, es una tendencia que lejos de disminuir, ha de mantenerse o aumentar, ya que el relevo está en el presente, asomándose desde ya en Grandes Ligas con el panameño Leo Jiménez (Azulejos), el venezolano Liván Soto (Rojos), el dominicano Marco Luciano (Gigantes), más los que vienen pisando fuerte desde las menores, como el boricua Edwin Arroyo (Gigantes), y el cubano Dyan Jorge (Rockies), por destacar a solo algunos de muchísimos más.

Germán Márquez Regresará a la Loma por los Rockies Este Domingo Contra los Mets

Tras un período de recuperación de 15 meses por cirugía de Tommy John, el as de los Rockies de Colorado, el venezolano Germán Márquez, está programado para regresar a la loma este domingo contra los Mets de Nueva York. Márquez, quien ha culminado satisfactoriamente su rehabilitación de transplante de ligamento en el codo, hizo su séptima apertura de rehabilitación, su segunda para los Yard Goats de Hartford, el pasado martes.

En esta última salida, Márquez lanzó cinco entradas completas, permitiendo tres carreras en cuatro hits, mientras ponchaba a ocho bateadores.

El manager de los Rockies, Bud Black, confirmó que el codo de Márquez respondió bien tras su última apertura de rehabilitación, durante la cual alcanzó una velocidad de 99 millas por hora con su recta. En general, Márquez se enfocó en la calidad de sus lanzamientos en sus asignaciones de rehabilitación donde fue asignado a cinco equipos desde la clase de novatos hasta triple A. De 7 aperturas no salió con ninguna victoria, perdió 4 y dejó promedio de carreras limpias de 7.11, pero ponchó 24 contrarios en 19 entradas.

Lo importante es ver su brazo fortalecido y sin dolor en las rutinas de preparación y post-salidas como lanzador abridor.

Márquez estaría alineado para abrir en el último juego de los Rockies antes del receso del Juego de Estrellas este domingo contra los Mets. Sin embargo, la organización podría optar por darle un poco más de tiempo para recuperarse de la salida del martes y esperar hasta después del receso para activarlo de la lista de lesionados de 60 días. Este fin de semana se une al club en Citi Field.

El regreso de Márquez es una noticia alentadora para los Rockies, que buscarán su experiencia y dominio en el montículo para enfrentar la segunda mitad de la temporada con fuerza.

Salón de la Fama del Béisbol Latino anuncia nuevos inmortales pertenecientes a la 11ra. Clase.

Punta Cana, República Dominicana – PRENSA SALÓN DE LA FAMA DEL BÉISBOL LATINO

El Comité Internacional de Exaltación del Salón de la Fama del Béisbol Latino y la Junta Directiva de esta institución, verificó los resultados del proceso de votación por parte del Círculo de Cronistas adscritos, correspondiente al año 2024 y se complace en anunciar a los seleccionados para 11ra. Clase. 

Los honrados en esta ocasión son los dominicanos Alex Rodríguez y Alfonso Soriano, los venezolanos Félix Hernández y Johan Santana, y el curazoleño Andruw Jones.

De los 150 jugadores elegibles en la lista preliminar del Comité Internacional de Exaltación, un total de 40 fueron sometidos al voto y escrutinio del Círculo de Cronistas del Salón de la Fama del Béisbol Latino, representando a los diversos países de América Latina.  Estos cinco jugadores fueron seleccionados como los próximos inmortales, siendo Andruw Jones el que mayor cantidad de votos recibió con 16, seguido de Johan Santana con 12, Félix Hernández y Alex Rodríguez con 11, y Alfonso Soriano con 10.

Robinson Paredes, director general del Salón de la Fama del Béisbol Latino, expresó su satisfacción tras la culminación exitosa del proceso de votación. “Estamos sumamente complacidos por la forma y la fluidez como se desarrolló nuestro proceso automatizado de votación. Primero felicitamos a los miembros de la crónica de los distintos países que tuvieron la responsabilidad una vez más de hacer la difícil tarea de analizar las carreras de tantas glorias del deporte, todos los nombres entre los candidatos son merecedores en su justa medida de formar parte de esta élite, pero quienes alcanzan el corte final, realmente representan la cúspide del talento latino en el béisbol y sus carreras son motivo de orgullo de lo que nuestros peloteros aportan a la historia y contexto del béisbol.”

Don Roberto Weill, Presidente Emérito del Salón de la Fama del Béisbol Latino, expresó igualmente su emoción con la venidera clase: “Tenemos a un grupo de jugadores que representaron excelencia y nada más que excelencia en lo más alto.  Jugadores que no sólo tenían que estar aqui, pero que también merecen un lugar muy ganado en Cooperstown.  Será un gran año nuevamente para engrandecer al béisbol latino”

Los votantes concretaron el período durante el mes de junio de 2024 y tras intensos días de análisis, cada votante seleccionó hasta 5 jugadores entre los 40 disponibles.  El reglamento del Salón de la Fama del Béisbol Latino limita a que sólo 3 representantes de un mismo país conformen cada clase.  Sin embargo, la diversidad de esta 11ra. Clase es una muestra de una generación de alto impacto en la historia del juego.

“Nos prepararemos para recibirlos con los brazos abiertos en esta institución que enaltece sus carreras y los elevaremos al nivel de inmortales en la venidera gala para satisfacción de todos los fanáticos”, añadió Paredes.

Andruw Jones

Andruw Jones, nacido en la capital Willemstad, en la Isla de Curazao, nación constituyente del Reino de los Países Bajos, es considerado uno de los mejores jardineros centrales de todos los tiempos. Con 434 jonrones y 1,289 carreras impulsadas, Jones también fue galardonado con diez Guantes de Oro por su excelencia defensiva.  Por 12 temporadas fue un patrullero estrella con los Bravos de Atlanta, participando en 18 series de postemporada, hilvanando grandes momentos que incluyeron 10 cuadrangulares y promedio de .273.  En 17 temporadas en las Grandes Ligas dejó un WAR de 62.7 con 5 equipos.  Posteriormente militó en dos temporadas en la Liga Japonesa con las Águilas Doradas de Tohoku Rakuten.  En el circuito invernal vió acción con los Tiburones de La Guaira de la Liga Venezolana y con las Águilas Cibaeñas en la Liga Dominicana.  En el 2006 formó parte de la Selección Nacional del Reino de los Países Bajos en el Clásico Mundial de Béisbol.  Su destacada carrera le valió el mayor número de votos entre los seleccionados de este año, con 16.

Johan Santana

Uno de los más grandes lanzadores latinos de todos los tiempos es el venezolano Johan Santana, nacido en Tovar, estado Mérida, “El Gocho” es recordado por su dominio y control en el montículo. Ganador del premio Cy Young en dos ocasiones (2004 y 2006), Santana acumuló 1,988 ponches y promedio de carrera de 3.20 a lo largo de su carrera. Su capacidad para controlar el juego y su carácter competitivo lo hicieron destacar en cada partido.  En 2006 ganó la triple corona de pitcheo en la Liga Americana con los Mellizos de Minnesota con 19 victorias, ERA de 2.77 y 245 ponches.  Fue tres veces líder en efectividad en la Liga Americana.  Lanzó el primer juego sin hits ni carreras en la historia de los Mets de Nueva York el 1 de junio de 2012 y fue convocado a 4 Juegos de Estrellas.  Fue exaltado por los Mellizos de Minnesota a su Salón de la Fama.  Participó con la selección venezolana en el Clásico Mundial de Béisbol 2006 y militó con los Navegantes del Magallanes en el béisbol venezolano.

Alex Rodríguez

El dominicano Alex Rodríguez, nacido en Nueva York, Estados Unidos, y de ascendencia dominicana y doble nacionalidad, es conocido como “A-Rod”. Es uno de los jugadores más completos en la historia del béisbol. Durante su carrera, acumuló 696 jonrones, ubicándose como el 5to. en la lista histórica de mayores jonroneros en las Grandes Ligas.  Su ofensiva incluye 3,115 hits y 2,086 carreras impulsadas, además de ser tres veces Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Americana. Su WAR de 117.6 está en el lugar 16 de todos los tiempos y es el único jugador hispano entre los mejores 20 en este renglón.  Participó en 14 Juegos de Estrellas, ganó 10 Bates de Plata, 2 Guantes de Oro y fue campeón de la Serie Mundial 2009 con los Yankees de Nueva York.  Formó parte del equipo de los Estados Unidos en el Clásico Mundial del 2006 y fue parte del róster de la República Dominicana en la edición de 2009, sin ver acción por una lesión.  En la pelota invernal dominicana militó con los Leones del Escogido. 

Félix Hernández

El venezolano Félix Hernández, nacido en Valencia, estado Carabobo, es apodado “El Rey Félix” y fue una fuerza dominante en el montículo. Hernández lanzó el juego perfecto número 23 en la historia de la MLB y ganó el premio Cy Young de la Liga Americana en 2010. Con 2,524 ponches y un promedio de carreras limpias de 3.42, se consolidó como uno de los mejores lanzadores de su generación.  Fue dos veces líder en efectividad en la Liga Americana y participó en 6 Juegos de Estrellas.  Participó con la Selección Nacional de Venezuela en las ediciones 2009 y 2017 del Clásico Mundial de Béisbol y militó con los Cardenales de Lara y los Navegantes del Magallanes en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional.  Es miembro del Salón de la Fama de los Marineros de Seattle.

Alfonso Soriano  

Alfonso Soriano, nacido en San Pedro de Macorís, República Dominicana, destacó por su velocidad y poder en el plato. En su carrera, Soriano conectó 412 jonrones y robó 289 bases, siendo uno de los pocos jugadores en la historia en combinar poder y velocidad con tanta eficacia y dejando promedio de bateo vitalicio de .270 con 2,095 hits en sus 16 temporadas en Grandes Ligas. Su desempeño como jardinero y segunda base lo llevó a ser seleccionado a siete Juegos de Estrellas.  En el 2006 con los Nacionales de Washington tuvo una temporada con 46 jonrones y 41 bases robadas, siendo apenas el cuarto jugador en la historia en lograr tal hazaña y el único en la primera década del siglo 21.  Soriano debutó primero en la Liga Japonesa con el Hiroshima Toyo Carp, antes de ser transferido al sistema de MLB.  En la Liga Dominicana militó con las Estrellas Orientales.  Participó con la Selección Nacional Dominicana en el Clásico Mundial de Béisbol 2006.

Ceremonia pautada de nuevo en Punta Cana, Capital Turística.

La ceremonia de exaltación está pautada para el lunes 2 de diciembre a las orillas de las paradisícasa playas de Punta Cana, República Dominicana, donde los nuevos inmortales participarán de una gala de exaltación acompañados de la prensa especializada, invitados especiales e inmortales del deporte latinoamericano, así como también los representantes del Comité Internacional de Exaltación y autoridades del deporte de la República Dominicana.

Esta será la 11ra clase del Salón de la Fama del Béisbol Latino, un evento que celebra la grandeza y el legado de los mejores jugadores latinoamericanos en la historia del béisbol.

También hay extraterrestres en el béisbol de Grandes Ligas

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – El 26 de julio de 2023 quedará marcado con un asterisco en la historia universal. Todos vimos como en el Congreso de EEUU y bajo juramento oficiales del servicio secreto y la aviación dieron testimonio de la existencia y posesión de OVNIS y cuerpos de alienígenas. ¿Qué más podemos esperar?

Muchos afirman que están entre nosotros y que desde hace muchos siglos esto ocurre. Se sabe que son más inteligentes que el hombre promedio y que tienen actitudes y destrezas no humanas. Acompáñame a identificar a algunos extraterrestres, que se hacen pasar por peloteros y están rompiendo la liga en la MLB.

Shohei Ohtani, un arcangel entre angelinos

Nos han hecho creer que nació en Japón en 1994 y aunque se cree que “ellos” intentan disimular “normalidad humana”, este extraterrestre es un descarado usando sus habilidades que claramente no son de este planeta.

En 2023 Ohtani fue líder en cuadrangulares (40) demostrando su poder; líder en OPS (1.081) demostrando sus extrabases por bateo; 7mo en average (307) demostrando su contacto; 3ero en impulsadas (82) demostrando su oportunismo; 5to en anotadas (86) demostrando velocidad en las bases.

Además de ser jonronero es el primer lanzador abridor en la rotación de los Angelinos. Tiene 6 lanzamientos en su repertorio además de 4 diferentes tipo de sliders (aún no los usa todos durante los juegos); es el líder en AVG (.186); es el abridor 14 en efectividad (3.32); el 5to con más ponches (160); y el 8vo en WHIP (1.07).

Por todo esto que se está destapando sobre los extraterrestres, parece que le mandaron un mensaje desde su galaxia para que aparente estar lesionado. No sabemos del todo si esto es cierto, pero lo que sí es cierto es que este deporte necesita de que él esté cada día jugando, con salud y divirtiéndonos a todos.

“El pequeño gigante” José Altuve

No es casualidad que el venezolano José Altuve juegue en Houston, la ciudad espacial, cerca de la NASA con los Astros. Este pelotero es un fenómeno a la defensiva y bateando y tan solo mide 1.67 mts, cuando el promedio en MLB supera los 1.80 mts.

Batea para .306 en su carrera, tiene 1980 imparables (en tan solo algunos días llegará a dos mil) y ya tiene 200 jonrones, dos anillos de Serie Mundial, es el jugador franquicia de su equipo, candidato a Salón de la Fama y posiblemente el pelotero de cuadro más importante en toda la historia de Astros.

Elly De La Cruz marca récord con su velocidad y potencia

El dominicano está jugando su primera temporada en Las Mayores, así que es candidato a Novato del Año. A pesar de su estatura de 1.96 mts el “Cocoa” corre a una velocidad de 30.3 pies por segundo, tiene el récord de haber llegado desde el plato hasta tercera en tan solo 10.83 segundos y lanza la bola a 98 millas por hora, sin ser pitcher ni montarse en una lomita la cual ayuda por la inclinación.

Si piensan que es solo velocidad, les cuento que siendo un campocorto en su primer año ya lleva 9 cuadrangulares, batea para .268, con 22 impulsadas y un OPS de .786. Nos cuentan desde Cincinatti que la gente va al estadio más a verlo a él que al equipo.

El Juez galáctico, Aaron Judge

Es un gigante, lo cual demuestra que entre los extraterrestres también hay diferentes razas y biotipos. Aaron Judge no es de este mundo, mide dos metros y tiene un poder como el del gigante bíblico Goliat para desaparecer pelotas de béisbol con un bate.

Está lesionado, algunos dicen que para disimular humanidad, y su equipo los Yankees lo extrañan enormemente. Hasta hace unas semanas estaba empatado en la competencia de jonrones con Ohtani, pero sabemos que eso ya es un reto entre extraterrestres.

Francisco Álvarez, el catcher futurólogo

A sus tan solo 21 años y midiendo tan solo 1.77 metros ya es el catcher más joven en la historia de los Mets con 21 jonrones -y contando- sueña con ser Salón de la Fama (me lo dijo en una entrevista) y tiene dones estratosféricos en la defensiva (pregúntenle a Max Scherzer).

Nació en la ciudad venezolana de Guatire, una zona a las afueras de Caracas, donde hay una imponente montaña -El Ávila- donde se avistan muchos platillos voladores desde hace décadas. Algunos dicen que en esta montaña hay altas cargas electromagnéticas.

“El Abusador” y el misterio de La Sabana

Ronald Acuña Jr es el mejor pelotero venezolano del momento y de seguir así superará incluso a Miguel Cabrera, quien es ya un Salón de la Fama. Ronald viene de un pueblo venezolano que se llama La Sabana, donde tan solo viven cientos de personas, pero de ahí han salido más de una decena de grandes ligas. Esto no tiene explicación racional, pero este pueblo también queda al margen de la montaña “El Ávila” aunque del lado del mar caribe.

Este alienígena, al igual que Ohtani, abusa de sus capacidades extraterrestres. Batea para .343, lleva 25 jonrones, 67 impulsadas, 53 bases robadas (es candidato a superar el 40-40 en cuadrangulares y bases robadas) y tiene un OPS de 1.014, solo superado por el otro sobrenatural Ohtani.

Por cierto, no olvidemos que los Mets cambiaron a la leyenda viviente Max Scherzer por el prospecto #1 Luisangel Acuña, hermano de Ronald, quien por supuesto también nació y se crió en La Sabana.

¿Hay una invasión extraterrestre?

No creo que nos vayan a invadir, ya lo hicieron, hace siglos o milenios atrás. Lo que sí sabemos es que están entre nosotros, se parecen a nosotros, pero no son como nosotros. Quizás en la calle es difícil distinguirlos pero en un diamante de béisbol podemos ver sus destrezas sobrehumanas. Así que vamos a empezar a jugar béisbol para reconocerlos.

¿Qué se sabe en Colorado de los extraterrestres?

Cuando vengan a las Montañas Rocosas en el Aeropuerto Internacional de Denver podrán ver unas vallas famosas con figuras de extraterrestres y es que -por si no lo saben- la Universidad de Colorado con su sede principal en Boulder, en la falda de las montañas, tiene el departamento de investigaciones sobre extraterrestres más completo del mundo.

Algo se sabe en Colorado sobre extraterrestres y también sobre jugar béisbol a una milla de altura, lo que hace que la física de la pelota sea diferente en el Coors Field, un estadio que tiene muchos misterios y anomalías físicas, según me dice cada pelotero que entrevisto, pero esto es material para otro artículo.

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