Bill James: el pionero de la Sabermetría y su vínculo con los “numeritos” de los fanáticos

Su enfoque analítico, que él llamó sabermetría en honor a la Sociedad para la Investigación del Béisbol Estadounidense (SABR), desafió las convenciones establecidas y llevó a una nueva era de análisis del juego. James no se limitó a narrar juegos de béisbol de manera convencional; en cambio, planteó preguntas intrigantes y proporcionó respuestas basadas en datos y análisis rigurosos

Yo soy un defensor de que en el juego del béisbol los protagonistas y quienes “saben jugar” son los peloteros, mánagers y coachs. Pero a su vez entiendo que al fanático del béisbol -quien no tiene el talento para jugar este complicado deporte- le gusta entender la pelota con estadísticas y la Sabermetría es la “mamá de las estadísticas aplicadas al juego”. Y a los dueños de los equipos les gusta la Sabermetría porque es un modelo inventado, creado y perfeccionado por economistas para abaratar costos, generar noticias y aumentar las apuestas

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – George William James, conocido como “el padre” de la Sabermetría, ha dejado un antes y un después en el béisbol. Sin ni siquiera jugarlo profesionalmente, pero impactando el juego como escritor, historiador y estadístico (no estadista, esa es otra cosa). Nacido en 1949 en Holton, Kansas, James ha sido una figura influyente cuyo trabajo ha revolucionado la forma en que se analiza y comprende el juego del béisbol y, sobretodo, de cómo se consume, apuesta y negocia hoy en día.

Muchos lo alaban, otros lo critican, pero la mayoría ignora su vida y circunstancias que lo llevaron a escribir su obra maestra “El Béisbol Abstracto de Bill James”. Se graduó en dos carreras: Inglés y Economía, por lo que era un hombre con experticia en la escritura y la matemática, una combinación que lo hacía un profesional muy particular al entender la confluencia entre las letras y los números.

Después de graduarse de la Universidad de Kansas en 1975, James se unió al ejército de los Estados Unidos, pero fue después de dejar el servicio militar cuando comenzó a escribir sobre béisbol. Trabajando como guardia de seguridad nocturno, James aprovechó su tiempo “libre” para investigar y analizar datos estadísticos del béisbol, abordando preguntas fundamentales sobre por qué los equipos ganan y pierden.

Su enfoque analítico, que él llamó sabermetría en honor a la Sociedad para la Investigación del Béisbol Estadounidense (SABR), desafió las convenciones establecidas y llevó a una nueva era de análisis del juego. James no se limitó a narrar juegos de béisbol de manera convencional; en cambio, planteó preguntas intrigantes y proporcionó respuestas basadas en datos y análisis rigurosos.

En 1977, James autoeditó su primer libro “The Bill James Baseball Abstract”, que presentaba una gran cantidad de estadísticas detalladas y análisis profundos que no se podían encontrar en ningún otro lugar. Aunque las ventas iniciales fueron modestas, el impacto de su trabajo comenzó a ganar reconocimiento. Para 1982, las ventas se habían disparado, y James estaba siendo elogiado por su enfoque innovador y perspicaz del béisbol.

A medida que su influencia creció, James se convirtió en un asesor principal en operaciones de béisbol para los Boston Red Sox en 2003, desempeñando un papel crucial en la construcción de equipos que eventualmente ganaron cuatro campeonatos de la Serie Mundial durante su mandato de 17 años. ¿Por qué creen que al gerente general de los Atléticos de Oakland, Billy Beane, lo quisieron firmar los Medias Rojas?

Aunque otros habían escrito sobre estadísticas de béisbol antes, fue el enfoque único y la incansable búsqueda de respuestas de Bill James lo que realmente lo distinguió. Su trabajo no solo inspiró una avalancha de libros y artículos sobre Sabermetría, sino que también cambió fundamentalmente la forma en que se ve y se analiza el béisbol desde el punto de vista del fanático. Y este es un punto clave en la evolución y expansión de la Sabermetría: al fanático del béisbol siempre le han gustado los “numeritos”.

Aunque lo más interesante, curioso y hasta cierto punto “preocupante” es como las franquicias han adoptado su modelo para aplicarlo e imponerlo en el juego en las últimas dos décadas. En un principio la Sabermetría era una visión “más avanzada o compleja” creada por un fanático del béisbol con conocimiento en estadísticas, pero para los equipos de MLB terminó siendo un modelo económico y administrativo “austero” para seguir compitiendo, además con el apoyo del fanático, más no de peloteros, mánagers y coachs. He aquí la polémica.

Un vistazo a su obra

James, aspirante a escritor y fanático obsesivo (de los que abundaban en el béisbol pero hoy están en extinción), comenzó a escribir artículos sobre béisbol después de dejar el ejército de los Estados Unidos cuando tenía 24 años. Muchos de sus primeros escritos sobre béisbol surgieron mientras hacía turnos de noche como guardia de seguridad en la fábrica de conservas de cerdo y frijoles de Stokely-Van Camp. A diferencia de la mayoría de los escritores, sus artículos no relataban juegos en términos épicos ni ofrecían ideas extraídas de entrevistas con jugadores. Un artículo típico de James planteaba una pregunta (por ejemplo: “¿Qué lanzadores y receptores permiten a los corredores robar la mayor cantidad de bases?”), y luego presentaba datos y análisis que ofrecían una respuesta.

Los editores consideraron los escritos de James tan inusuales que pocos los consideraron adecuados para sus lectores. En un esfuerzo por llegar a una audiencia más amplia, James comenzó a autoeditar un libro anual titulado The Bill James Baseball Abstract, a partir de 1977. La primera edición, titulada 1977 Baseball Abstract: presenta 18 categorías de información estadística que simplemente no se pueden encontrar en ningún otro lugar, contenía 68 páginas de estadísticas detalladas compiladas a partir del estudio de James sobre los “puntajes” (en español usamos más el término “numeritos”) de la temporada anterior y se puso a la venta a través de un pequeño anuncio en The Sporting News.

Setenta y cinco personas compraron el folleto. La edición de 1978, subtitulada La segunda edición anual de la reseña más informativa e imaginativa del béisbol, vendió 250 copias. A partir de 1979, James escribió un avance anual de la temporada de béisbol para la revista Esquire y continuó haciéndolo hasta 1984.

Las tres primeras ediciones del Baseball Abstract le ganaron respeto por su trabajo, incluyendo una reseña muy favorable de Daniel Okrent en Sports Illustrated. Las nuevas ediciones anuales agregaron ensayos sobre equipos y jugadores. En 1982, las ventas se habían multiplicado por diez y un conglomerado de medios acordó publicar y distribuir las ediciones futuras. Se fijan: aquí está otra de las claves del éxito de la Sabermetría: a los medios, periodistas e investigadores les encanta porque genera noticias, crea matrices de opinión e interés masivo, incluso de quienes no siguen el béisbol.

Si bien los escritores habían publicado libros sobre estadísticas de béisbol antes (en particular, Percentage Baseball de Earnshaw Cook, en la década de 1960), pocos habían llegado a una audiencia masiva. Los intentos de imitar el trabajo de James generaron una avalancha de libros y artículos que continúa hasta el día de hoy.

Yo soy un defensor de que en el juego del béisbol los protagonistas y quienes “saben jugar” son los peloteros, mánagers y coachs. Pero a su vez entiendo que al fanático del béisbol -quien no tiene el talento para jugar este complicado deporte- le gusta entender la pelota con estadísticas y la Sabermetría es la “mamá de las estadísticas aplicadas al juego”. Y a los dueños de los equipos les gusta la Sabermetría porque es un modelo inventado, creado y perfeccionado por economistas para abaratar costos, generar noticias y aumentar las apuestas.

Los peloteros y los fanáticos pocas veces estarán de acuerdo, porque pertenecen a dos mundos e intereses opuestos, pero a los inversionistas la Sabermetría les gusta porque habla en su idioma económico. Negocio es negocio y el cliente (en este caso el fanático) siempre tiene la razón (aunque en la calidad del juego no sea necesariamente así).

¿Qué es el D-WAR y cuáles son sus implicaciones en el béisbol contemporáneo?

Aunque todas las estadísticas avanzadas han generado polémica y un rechazo del sector más conservador del béisbol, no se puede negar que a la mayoría de los fanáticos beisboleros les encanta llevar estadísticas, tradicionales y avanzadas, así que la Sabermetría les va como anillo al dedo

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – En el béisbol cada estadística cuenta, al menos así nos lo quieren hacer ver; más hoy que ayer. Digamos que desde siempre ha sido así en lo mediático, sobretodo desde que se profesionalizó este deporte hace ya 150 años. Desde hits y carreras hasta strikeouts y bases robadas, los números revelan el rendimiento de los jugadores en el campo.

Hoy analizaremos una métrica que ha ganado importancia en los últimos años en la defensiva, se denomina el D-WAR, o Defensive Wins Above Replacement, que evalúa la habilidad defensiva de un jugador y su impacto en el juego.

Definición y significado del D-WAR

Es una métrica que mide cuántas victorias adicionales aporta un jugador a su equipo debido a su habilidad defensiva en comparación con un jugador promedio en su posición. Es una manera de cuantificar el valor que un jugador agrega a su equipo a través de su defensa. Un D-WAR alto indica que un jugador tiene un impacto significativo en el resultado del juego debido a su habilidad para evitar carreras y hacer jugadas defensivas clave.

El concepto de WAR (Wins Above Replacement) en el béisbol se remonta a la década de 1980, pero fue popularizado y refinado en los últimos años con el advenimiento del análisis estadístico avanzado. El D-WAR es una extensión de esta idea, centrándose específicamente en la habilidad defensiva de un jugador. Surgió de la necesidad de tener una forma más completa de evaluar el rendimiento de un jugador más allá de las estadísticas tradicionales como promedio de bateo y ERA (promedio de carreras limpias).

¿Cómo se calcula el D-WAR?

Calcular el D-WAR no es una tarea fácil. Implica el análisis de una amplia gama de estadísticas y datos, que van desde jugadas defensivas específicas hasta métricas más generales sobre la efectividad de un jugador en su posición. Se tienen en cuenta factores como el porcentaje de fildeo, las carreras defensivas salvadas, las jugadas realizadas fuera de la zona de fildeo estándar y más. Todo esto se compara con el rendimiento promedio de un jugador en la misma posición para determinar el valor defensivo relativo de un jugador.

Además del D-WAR, hay otras estadísticas que complementan la evaluación del rendimiento defensivo de un jugador. Estas incluyen el UZR (Ultimate Zone Rating), que mide la cantidad de carreras que un jugador ha salvado o permitido en comparación con el promedio en su posición, y el DRS (Defensive Runs Saved), que cuantifica las carreras que un jugador ha salvado o costado a su equipo a través de sus jugadas defensivas.

Implicaciones en el juego

El D-WAR y otras estadísticas defensivas están cambiando la forma en que los equipos evalúan y valoran a los jugadores. Ya no se trata solo de cuántos hits conecta un jugador o cuántas carreras anota, sino también de cuántas carreras puede evitar con su defensa. Esto ha llevado a una mayor valoración de jugadores con habilidades defensivas sólidas, incluso si no son estrellas ofensivas.

Los equipos están utilizando estas métricas para tomar decisiones informadas sobre la composición de sus equipos y para identificar jugadores subestimados que pueden tener un gran impacto en el juego a través de su defensa.

Aunque todas las estadísticas avanzadas han generado polémica y un rechazo del sector más conservador del béisbol, no se puede negar que a la mayoría de los fanáticos beisboleros les encanta llevar estadísticas, tradicionales y avanzadas, así que la Sabermetría les va como anillo al dedo.

Siempre recuerden lo que ya he dicho muchas veces: la Sabermetría no gana juegos, pero abarata costos, genera noticias y aumenta las apuestas. Las victorias en el diamante las gestan los jugadores y mánagers con talento, oportunismo y tenacidad. Las estadísticas son referenciales, las jugadas son vinculantes. A mi me gusta la Sabermetría ¿por qué no? pero no estoy de cuerdo en que se imponga desde las oficinas para decisiones de juego, porque para eso están los mánagers.

Y recuerden algo muy importante: hoy en día para la negociación de los contratos de los peloteros, las estadísticas avanzadas son el currículo del jugador, además de la comercialización de su imagen, para aquel que aplique.

¿Ha dejado de ser Venezuela la cuna de los mejores torpederos?

Al momento de escribir este artículo, un total de 479 venezolanos han jugado en las Grandes Ligas, cifra que demuestra, sin atenuantes, que el béisbol sigue siendo el deporte favorito de los venezolanos, con una lista indiscutible de ídolos para quienes crecimos cuando eran muy pocos los peloteros criollos en llegar y establecerse en el llamado Big Show.

Nosotros, que nacimos en los sesenta, jugamos béisbol con la ilusión de llegar a emular lo hecho por Alonso “Chico” Carrasquel, el primer latinoamericano en ganar la votación al juego de estrellas como campocorto de los Medias Blancas de Chicago; a Luis Aparicio, por su magia con el guante y velocidad en sus piernas y también por el halo de misticismo que generaba su figura dentro y fuera del terreno.

Entrando en la década del setenta, al mismo tiempo que Aparicio se retiraba en 1974, otro campocorto, David Concepción, se convirtió en figura prominente de Venezuela en las mayores e ídolo de otra generación.

Fue tanto el impacto de Carrasquel, Aparicio y Concepción, cada uno en su época desde 1950 en adelante, que a nuestro país se le reconocía por ser una potencia mundial petrolera, tener a los mejores campocortos y a las mujeres más bellas.

Sería injusto no señalar que, aparte del béisbol, hubo otros ídolos deportivos como los púgiles Ramoncito Arias y Carlos “Morocho” Hernández; César Girón en la tauromaquia, quien junto a su hermano Curro Girón, eran de los mejores toreros en el mundo; y en el hipismo a Gustavo Ávila, probablemente el mejor jinete venezolano de la historia, ganador de dos de las tres carreras de la Triple Corona del hipismo estadounidense con el recordado Cañonero en 1971.

Enzo Hernández fue otro campocorto muy destacado por su parecido a Luis Aparicio y, pese a su débil ofensiva, durante siete años se adueñó de la posición seis de los Padres de San Diego. Una lesión en la columna vertebral aceleró su salida de las mayores y su retiro causó frustración a quienes lo admiramos por ser dueño de un estilo muy elegante y sobrio. Sorpresiva y tristemente,

Enzo Hernández se suicidó en 2013 por causas desconocidas, aunque nunca superó las consecuencias del dolor lumbar que lo aquejó hasta el final de su vida.

El Rey David Concepción, injustamente aún sin ser entronizado en el Salón de la Fama, brilló 18 años con los Rojos de Cincinnati, la mayor parte como torpedero, ganando cinco guantes de oro y nueve juegos de estrellas, solo por detrás del inmortal Aparicio, quien acumuló 9 guantes de oro y 13 participaciones en el Clásico de Julio.

Cuando el aragueño se retiró en 1988, ya había emergido otro campocorto que prolongaría la distinción de nuestro país en esa posición.

Oswaldo Guillén debutaba en 1985 y lo hizo por la puerta grande al ganar el premio del Novato del Año. Durante 14 temporadas permaneció en las praderas cortas de los Medias Blancas, con tres juegos de estrellas y un guante de oro en su currículo.

En 1989, de manera inesperada, debutó Omar Vizquel con los Marineros de Seattle, lo cual marcó el inicio de una carrera digna de ser elegida al Salón de la Fama, tras ganar 11 guantes de oro y dejar, entre otros registros, el mejor promedio de fildeo de por vida en su posición. Recordemos que el caraqueño llegó a los entrenamientos primaverales de ese año para ser observado sin la certeza de comenzar la campaña con el equipo grande.

La idea de la gerencia era observar su desenvolvimiento en el más alto nivel, después de brillar en ligas menores tras ser firmado por el scout cubano Orlando “Marty” Martínez. Para entonces, el titular era el boricua Rey Quiñonez, quien por un problema de adicción a las drogas no se presentó al spring training y, ante la madurez mostrada por Vizquel, la gerencia se atrevió a colocarlo en el lineup desde el primer día.

A partir de allí, comenzó a construir una carrera legendaria que duró 24 años, la mayor parte como uno de los mejores exponentes del juego. Hay que estar en el lugar adecuado, en el momento apropiado, y eso fue lo que, por fortuna, le sucedió al venezolano.

Posteriormente, aparecieron otros paracortos que dejaron huella, sin el brillo ni la calidad de los antes mencionados. Podríamos mencionar a César Izturis, ganador de un guante de oro, al igual que Alcides Escobar, con otro guante dorado, y Elvis Andrus, quien superó la barrera de 2,000 hits en su trayectoria y tiene el privilegio de haber devengado la suma de 137 millones de dólares en 15 años de carrera, con solo dos convocatorias, ambas de suplente, al juego de estrellas.

Así es el negocio del béisbol. Para fortuna de Andrus, Texas le otorgó un contrato de ocho años por 115 millones de dólares, reconociendo así su consistencia y madurez en el juego, aunque su desempeño no es comparable al de sus predecesores.

Miguel Rojas, Ezequiel Tovar, Orlando Arcia y Brayan Rocchio constituyen los integrantes del actual contingente nacional en el puesto más emblemático de Venezuela en el mejor béisbol del mundo. Arcia llegó a los Bravos de Atlanta desde Milwaukee. Su carrera parecía irse por un barranco al perder la titularidad, luego de cuatro campañas en plan estelar con los Cerveceros.

Extrañamente, la gerencia de los Bravos trajo a Arcia en un canje que pasó desapercibido como un movimiento más entre equipos. Arcia era una carta que se guardó la gerencia general de Atlanta ante la inminente partida del estelar Dansby Swanson hacia la agencia libre. Mantuvo al nacido en El Tigre, estado Anzoátegui, un par de campañas entre ligas menores y suplencia en el equipo grande, hasta que el año pasado le entregó la titularidad con resultados por encima del promedio, tanto que fue el SS de la Liga Nacional, mostrando todo el potencial que lo mantiene fijo entre los mejores de su posición.

Miguel Rojas, camino a llegar a 10 años en Grandes Ligas, finalista un par de veces al ganador del guante de oro, premio que le ha sido esquivo, era el capitán y torpedero de los Marlins hasta que lo cambiaron a los Dodgers de Los Ángeles. Ahora cumple un rol de suplente ante la modificación de Dave Roberts en asignar a Mookie Betts, quizás el mejor pelotero del béisbol en la actualidad, para asumir el puesto de Rojas. Será difícil para el nativo de Los Teques volver a cumplir un rol diferente a sus casi 35 años y con un contrato garantizado solo hasta 2025.

Brayan Rocchio era un desconocido para la afición venezolana cuando Cleveland lo subió para una breve pasantía el año pasado. Ahora es el titular y hace combinación con Andrés Giménez alrededor del segundo cojín y ha comenzado a llamar la atención por las excepcionales jugadas que realiza. El enigma es su débil bate que no supera la llamada “línea Mendoza”, un mote que quedó en la historia del béisbol mayor para quienes no superan los .220 de promedio al bate, en referencia al mexicano Mario Mendoza, quien se mantuvo por nueve temporadas entre Piratas, Marineros y Texas a pesar de promediar solo .218 de average de por vida.

Finalmente, ha aparecido un jugador que tanto a la ofensiva, pero sobre todo con el guante, podría reeditar que un venezolano obtenga un guante de oro. Nos referimos al joven Ezequiel Tovar, quien llegó el año pasado a la gran carpa precedido de una exitosa pasantía por las menores y desde su arribo a Colorado, ha superado las expectativas al batear para .253 en su año de estreno y ser finalista entre los tres mejores para optar al premio de la Rawlings. Swanson, de los Chicago Cubs, superó a Tovar y se llevó el galardón por segundo año consecutivo.

No obstante, Tovar ha continuado mostrando que es un jugador élite con el guante y ofensivamente brilla al batear .283 transcurrido el primer tercio de los 162 juegos programados, con un WAR de 1.2 en 30 partidos, con proyección a superar los 4.0 en la métrica más relevante para evaluar el rendimiento de un jugador.

Es cierto que Venezuela fue reconocida durante varias décadas como la cuna de los mejores paracortos y que con la retirada de Omar Vizquel ese predominio se ha diluido.

No obstante, Andrés Giménez, originalmente firmado para ocupar el puesto seis, fue trasladado a la segunda base por los Guardianes de Cleveland y no solo ha ganado consecutivamente el guante dorado, sino que ha sumado un guante de platino como el mejor defensor del joven circuito. Por ahora, está en las manos de Ezequiel Tovar retomar ese liderazgo perdido y, si las lesiones lo permiten, también en Oswald Peraza de los Yanquis de Nueva York, quien perdió la batalla con Anthony Volpe en la disputa por ser el paracorto de todos los días, pero la calidad que tiene pudiera permitirle pasar a otra organización o no se descarta que, ante la inminente salida de Gleyber Torres en la próxima agencia libre, sea el camarero de los Mulos de Manhattan a partir de 2025.

Alcides Escobar, en 2015, fue el último criollo en llevarse un guante de oro, año en que además fue el Más Valioso de la Serie de Campeonato del joven circuito, que concluyó con el título de la Serie Mundial para Kansas City.

Lejos estamos de aquellos tiempos en los cuales Aparicio acumuló nueve guantes dorados; David Concepción obtuvo cinco y Omar Vizquel un total de 11, con un dominio sin igual desde 1993 a 2001, que luego completó con dos más cuando firmó con los Gigantes de San Francisco.

Venezuela dejó de ser una potencia petrolera mundial y nuestras reinas de belleza no han podido repetir las hazañas de Irene Sáez, Maritza Sayalero, Bárbara Palacios, Alicia Machado, Dayana Mendoza, Stefanía Fernández y María Gabriela Isler, y el dominio de los campocortos también se ha extinguido. Ezequiel Tovar, Orlando Arcia y Brayan Rocchio tienen el testigo en sus manos.

Oslando Muñoz es periodista con amplia trayectoria en el ámbito deportivo y político de Venezuela y columnista de Diamante23.com. Puedes contactarlo en munozoslando@gmail.com

La Sabermetría no gana juegos pero reduce costos, genera noticias y aumenta las apuestas

AMANTES DEL BÉISBOL

DENVER, Colorado – A menudo se escucha que son los peloteros y managers los que ganan los juegos; y esa es una verdad indiscutible. Pero también sería justo decir que son responsables de las derrotas, ya sea por decisiones erróneas, virtudes del rival o simplemente por no ejecutar las jugadas.

Ahora, les propongo recordar el origen histórico de la sabermetría con sus dos temas fundamentales: la reducción de costos y el interés del fanático y la prensa especializada en entender el juego a través de estadísticas.

Billy Beane, gerente general de los Atléticos de Oakland, popularizó el uso de la sabermetría en la década de 2000. Aunque no fue su creador, si fue quien la popularizó en el béisbol. Su motivación inicial era competir contra equipos con presupuestos mayores y de mercados más grandes. Al principio fue más una necesidad que un antojo, pero hoy es todo lo contrario.

La sabermetría, en su esencia, es un modelo económico y administrativo aplicado al deporte: nunca jamás olvide esto para que no distorsione la realidad y mucho menos manipule los eventos históricos. Hacer un diagnóstico errado del origen y aplicación de la sabermetría nos llevaría a conclusiones erradas. Repito: la sabermetría es un modelo o sistema económico -además austero- aplicado al béisbol.

Con el periódico de mañana en la mano, podemos decir que los Atléticos no lograron grandes hazañas deportivas, pero al menos pudieron competir con bajos presupuestos por algunas temporadas más. Sin olvidar que, nos guste o no, la sabermetría de los Atléticos cambió este deporte porque los “grandes” copiaron este modelo austero, sin necesidad, pero con unas intenciones muy claras: reducir costos al máximo aparentando ser competitivos.

Los Atléticos no ganaron ninguna Serie Mundial después de aplicar el modelo sabermétrico y tampoco salvaron la economía de la franquicia (muy importante esto), porque desde 2024 se marchan de Oakland a Sacramento y se estima que en 2028 echen raíces en Las Vegas. Entonces ¿De qué les sirvió la sabermetría? Esto es debatible, pero tan solo mostraron un modelo económico austero a las demás franquicias, incluso a las que no tenían problemas con su presupuesto ni limitaciones en sus respectivos mercados. Entonces ¿por qué lo hicieron? Porque vieron una oportunidad de abaratar costos y maximizar ganancias.

Influencia de la prensa en las estadísticas

Las estadísticas tradicionales del béisbol, como el promedio de bateo, los hits o las carreras impulsadas, fueron interpretadas -incluso inventadas- por la prensa especializada desde el siglo XIX, me refiero entonces desde el mismo año del debut de la Liga Nacional en 1876.

Esta relación entre la prensa y el béisbol ha sido beneficiosa para ambas partes, ya que ha generado interés público y ha contribuido al éxito del béisbol desde los años 1870 hasta aproximadamente la década de 1970, es decir, durante un siglo. Hago un corto abrupto en 1970 porque desde ese año la televisión comenzó a ser el medio favorito y masivo, pero antes de eso (en el siglo mencionado) la prensa -exclusivamente la prensa escrita- fue llamada “el cuarto poder”. El béisbol se benefició mucho de la prensa en esta época.

No se puede ignorar que fue la prensa, me refiero a los periódicos de papel y tinta negra (para no dejar ni la más mínima duda), la promotora de las estadísticas tradicionales, para nosotros ahora son “tradicionales” pero en aquel momento eran el reflejo del juego. Durante un siglo y desde el año 1876 el público se enteraba de lo ocurrido en el diamante gracias a los reporteros leyendo la prensa cada mañana. ¿Cómo se enteraban de lo ocurrido? Leyendo narrativas, artículo y columnas con estadísticas.

Muy importante esto: hoy en día estamos viviendo un sincretismo entre la nueva economía del béisbol y la evolución de las estadísticas, porque tanto el negocio evolucionó como la fórmulas matemáticas que reflejan el juego. Importante, no olvide lo que dije arriba: ni las estadísticas ni la sabermetría nunca han ganado ni ganarán juegos, son solo los jugadores y mánagers, pero los hábitos de consumo siempre han cambiado y seguirán cambiando. También la forma en que se reporta el béisbol ha cambiado y seguirán cambiando.

La sabermetría no solo ha revolucionado la forma en que se analiza el juego, sino que también ha generado polémica y discusiones, lo que a su vez ha aumentado el interés por el béisbol. En un momento en que el béisbol ha perdido terreno frente a otros deportes en Estados Unidos, la sabermetría se convierte en una herramienta vital para mantener viva la atención del público estadounidense, el cual es el primer objetivo de la MLB, su propia gente, que además tiene el mayor poder adquisitivo en el mundo.

Si bien es cierto que la sabermetría no gana juegos por sí sola, su capacidad para reducir costos y generar noticias e interés masivo la convierte en un elemento fundamental para la industria del béisbol. Al final del día, son los peloteros y managers los que determinan el resultado en el campo (es una realidad indiscutible).

El fundamento de todo esto es que la sabermetría juega un papel crucial en el funcionamiento y la promoción del deporte para las nuevas generaciones, que prefieren entender el juego más que verlo, es decir: saben más pero ven menos. Suena extraño, pero es otra realidad de este mundo posmoderno. Hoy en día la gente sabe más de béisbol, pero ve menos béisbol. ¿Una contradicción? Si. Siempre digo que la vida está llena de contradicciones.

Cuando me refiero a saber, no me refiero a saber jugar, sino a conocer estadísticas de béisbol y de peloteros, que al final esto le hace pensar al fanático que “sabe mucho”, entonces habla más de béisbol y también apuesta más “porque los números no mienten”. La sabermetría y las apuestas también tienen una relación ineludible, pero de eso escribiremos otro día. Gracias a la sabermetría hay más apuestas. Negocio es negocio y si la sabermetría mejora el negocio, abarata costos y genera noticias entonces que viva la sabermetría gritan desde lo más alto de la MLB.

Debemos recordar que el béisbol pasó de ser el “deporte rey” en América a ser superado por la NFL y NBA desde 1970 (con la revolución de la televisión a color y el mercadeo generado por el football y el baloncesto) a ser hoy en día el tercer deporte en importancia en EEUU.

Una tercera posición que -en suma- está peligrando con la MLS, el soccer, con el impacto y siembra de fanáticos que dejará el segundo Mundial de la FIFA en Norteamérica en 2026. La inclusión de las mujeres en el balompié como el deporte preferido de las estadounidenses es un elemento que terminará perjudicando al béisbol como disciplina hegemónica en las próximas décadas. Las mujeres estadounidenses aman el soccer y lo juegan en el colegio como un “deporte de mujeres”. Solo el baloncesto se le acerca como práctica femenina.

El béisbol debe adaptarse a los nuevos hábitos de consumo, no cambiando el juego (que ha sido el mayor error de la MLB en los últimos años), sino en la manera en que se consume. La sabermetría le gusta a los fanáticos anglosajones y ellos son la mayoría en el mercado. A los latinos ni nos ven, lamentablemente por la precaria economía que tenemos en nuestros países, aunque el 30% de los peloteros de MLB hoy sean latinos.

Los Yankees cierran la semana con siete victorias consecutivas

EL SONIDO DEL BRONX

Los Yankees de Nueva York están en su mejor momento de la temporada, habiendo conseguido su séptima victoria consecutiva el domingo, la racha ganadora más larga desde septiembre de 2022. Esta victoria también forma parte de un impresionante tramo donde el equipo ha ganado ocho de sus últimos nueve juegos, 13 de los últimos 15, 14 de los últimos 17 y 16 de los últimos 21.

El domingo, los Yankees concluyeron una barrida de tres juegos contra los Medias Blancas de Chicago con una victoria contundente de 7-2 en el Yankee Stadium. Aaron Judge y Jon Berti fueron los protagonistas del partido, conectando sendos jonrones hacia la banda corta del jardín derecho. El jonrón de Judge fue su decimotercero de la temporada y el séptimo en 13 juegos, destacando que ocho de sus últimos nueve hits han sido extrabases.

Judge ha estado en una racha impresionante, con 4 jonrones en sus últimos siete juegos, 7 en sus últimos 13 y 10 en sus últimos 24 desde el 24 de abril.

Judge también mantiene una racha de siete juegos consecutivos conectando hits, la más larga de su temporada, bateando .500/.625/1.208 (12 de 24) con 8 carreras, 5 dobles, 4 jonrones, 7 impulsadas y 8 bases por bolas durante este período.

Carlos Rodón (5-2) continuó su racha ganadora al obtener su tercera victoria consecutiva como abridor. Con esta victoria, los Yankees mejoraron su récord a 33-15, el mejor de la Liga Americana y el segundo mejor de las Grandes Ligas, solo detrás de Filadelfia. Este récord de 33-15 iguala el mejor inicio de 48 juegos en los últimos 26 años, siendo solo la cuarta vez en los últimos 66 años que los Yankees logran al menos 33 victorias en sus primeros 48 juegos.

Los Yankees han sido dominantes en sus series, ganando o empatando 13 de las 15 jugadas esta temporada. Este desempeño solo se ha visto en seis ocasiones en la historia de la franquicia, destacando años como 1928, 1932, 1939, 1949 y 2002.

La clave del éxito reciente ha sido el rendimiento de los lanzadores abridores, quienes han permitido solo cinco carreras y han lanzado al menos seis entradas en los últimos siete juegos. Esta es la tercera vez en la historia del equipo que los abridores permiten cinco carreras o menos en una serie de siete juegos.

La serie contra los Medias Blancas marcó la cuarta barrida del año para los Yankees, igualando su total de 2023 y siendo la primera vez que barren a Chicago en tres juegos desde mayo de 2021.

COMENZANDO LA SEMANA EN LA PUNTA

Con 33 victorias y 15 reveses, los Yankees arrancan la semana del 20 de mayo con la mejor marca de la liga americana superando a los Orioles en la División Este con ventaja de dos juegos.

Este lunes continuarán su campaña el lunes enfrentándose a los Marineros de Seattle en una serie de cuatro juegos. Marcus Stroman (3-2, 3.33) abrirá para los Yankees contra Logan Gilbert (3-2, 3.07) de Seattle en el primer juego de la serie el lunes por la noche.

Mucha calidad en solo cinco puestos para los mejores campocortos latinos

JUEGO PERFECTO

MEDELLÍN, Colombia – Al César lo del César, frase célebre de nada más y nada menos que de El Hijo del Padre y la que mejor se ajusta a nuestra lista de los cinco mejores Shorts Stops latinoamericanos de todos los tiempos en Grandes Ligas, lista muy acorde a la actualidad, a nuestros tiempos y a su vez muy comprimida, que invita abiertamente a un exquisito debate, especialmente si nos enfocamos exclusivamente en el arte de custodiar la sexta posición del terreno de juego.

¿Cómo negar que los venezolanos Omar Vizquel (11 Guantes de Oro), Luis Aparicio (9 Guantes de Oro), el cubano Rey Ordóñez (3 Guantes de Oro en 9 años), el dominicano Tony Fernández (4 Guantes de Oro), y el colombiano Édgar Rentería (2 Guantes de Oro), son hasta ahora los mejores campo cortos latinoamericanos de todos los tiempos de la MLB y en ese estricto orden?

La espectacularidad defensiva, combinada con extraordinarios malabares del venezolano “Manos de Seda” Omar Vizquel y del cubano Rey Ordóñez solo tienen como precedente al estadounidense y Salón de la Fama Ozzie Smith. Sin duda han sido muchos los Short Stops de gran calidad, estadounidenses y latinoamericanos pero la espectacularidad de Smith, Vizquel y Ordóñez los coloca un escalón por encima del resto, quizás con Aparicio y Guillén muy cerca de ellos.

Lo de Ordóñez es necesario dimensionarlo, ya que lo de Vizquel lo hemos resaltado hasta la saciedad. El cubano solo tuvo 9 años de carrera en Grandes Ligas (1996 – 2004), ganando sus 3 Guantes de Oro en temporada consecutivas (1997 – 1999). Sin embargo, lo que parecía el inicio de una cadena de guantes dorados que debió estar alrededor de 10 durante sus años de servicio en la MLB, los cuales hipotéticamente debieron haber sido por 7 campañas más, hasta sus 40 años de edad, una fractura de brazo en el año 2000 colapsó su carrera, truncando su participación en la Serie Mundial de ese año con sus Mets de Nueva York ante los Yankees, así como la posibilidad de desarrollar la combinación de doble plays con el boricua Roberto Alomar, lo que es un sueño frustrado para el universo del béisbol.

“The Little Louie”, tal y como se le reconocía a Luis Aparicio en la MLB, fue pionero después del Chico Carrasquel por la enorme carrera que logró y sigue vigente como en sus tiempos activos por su enorme calidad defensiva y porque aún es prácticamente imposible de alcanzar en casi todos los aspectos del juego por parte de los mejores custodios de la posición 6 de la actualidad, además de que también se le reconoce por su extraordinario alcance y capacidad acrobática.

La elasticidad, habilidad y elegancia del dominicano Tony “Cabezas” Fernández fue prácticamente nunca antes vista en un mismo Short Stop, con un estilo de juego muy particular porque aparentaba no contar con un brazo potente, ya que patentó sus lanzamientos certeros hacia la intermedia y la inicial por debajo del brazo, a nivel de su cintura, para lo que en realidad se requiere es precisamente el más potente de los brazos. En la acera del frente, la potencia de su brazo con disparos por encima del hombro junto a su gran seguridad y lo certero de sus envíos con el resto de sus herramientas de juego, elevó a ”El Niño” Édgar Rentería a un nivel muy por encima del promedio.

No obstante, sobrarán aquellos que apelen a favor del dominicano nacido en Estados Unidos Alex Rodríguez y del estadounidense de ascendencia mexicana Nomar Garciaparra, e incluso por el dominicano Miguel Tejada. ¿A aquellos que abogan por éstos otros tres súper estrellas Latinos de la posición cómo se les refuta y se les dice que no?. Pues no cabe dudas que ofensivamente fueron muy superiores y aunque a la defensiva también fueron extraordinarios, no lo suficientemente buenos como para superar o igualar a quienes encabezan nuestra lista.

En lo particular y desde la calidad defensiva me cuesta excluir al venezolano Oswaldo Guillén (Novato del Año y Guante de Oro), quien fue 13 años consecutivos Short Stop titular de los Medias Blancas de Chicago, lo que no es poca cosa y es de tanto valor como uno o varios premios defensivos que se puedan asignar. Guillén fue una genuina aspiradora de la posición y volaba sobre la segunda base en sus pivoteos al realizar las doble matanzas. Su calidad defensiva fue tan buena, que era superior a los estelares de su generación y posición de la Liga Americana, como los estadounidenses Cal Ripken Jr. y Mike Bordick, por ejemplo. Con .974 de porcentaje de fildeo en 16 temporadas, Guillén solo es superado por “Manos de Seda” Omar Vizquel (.985 % de fildeo); y “El Niño” Édgar Rentería (.976 % de fildeo), de nuestra lista, iguala con el cubano Rey

Ordóñez y supera levemente al también venezolano Luis Aparicio y al dominicano Tony Fernández, quienes lograron .972 en porcentaje de fildeo. Por 13 años los fanáticos de los Medias Blancas de Chicago asistieron al Comiskey Park para disfrutar del juego y de una de sus principales atracciones, la espectacularidad de Oswaldo Guillén en el campo corto y es que en realidad fue espectacular pero no más que Omar Vizquel, el único responsable de que el Short Stop de los patiblancos no cuente con más de un guante de oro en sus vitrinas.

Las diferencias generacionales también marcan un abismo, razón por la cual tampoco faltarán aquellos de la tercera edad que argumenten y ubiquen a “El Rey” David Concepción entre el segundo y tercer puesto en esa lista. Concepción se mantiene como uno de los jugadores más capaces de inteligentes del juego. En una época en la que aparecieron y proliferaron los primeros estadios con grama artificial, “El Rey” David patentó su disparo hacia la inicial con un piconazo a un poco más de dos tercios de la trayectoria de su lanzamiento (para que su compañero defensor de la primera base tuviera una recepción cómoda), logrando que con el rebote la pelota adquiriera mayor velocidad y potencia, debido a las características de esos duros primeros pastos artificiales.

Y qué decir del también venezolano Alfonso “Chico” Carrasquel o “El Fantasma de la calle 35” (cuando parecía que la pelota superaría el cuadro interior para continuar de hit, el Chico aparecía de la nada como un verdadero fantasma, capturaba la esférica y el bateador – corredor nunca lograba llegar a salvo a la inicial del Comiskey Park). El Chico Carrasquel fue por 10 años una de las principales referencias de la posición 6 en Grandes Ligas, al punto que en el año 1951 se convirtió en el primer latinoamericano en ser seleccionado para participar en un Juego de las Estrellas. Durante esa misma temporada estableció el récord de más jugadas sin cometer errores de la Liga Americana para un Short Stop con 297, lo cual logró a lo largo de 2 meses en 53 juegos. El Chico Carrasquel además defendió la franela de los White Sox en los Juegos de Estrellas de los años 1951, 1953, 1954 y 1955 en calidad de titular, dejando en la banca durante esos encuentros a estelares de la posición que tiempo después fueron exaltados al Salón de la Fama, como el italoamericano Phil Rizzuto, Short Stop de los Yankees de Nueva York.

La mención especial en ésta ocasión recae en los venezolanos Enzo Hernández y José Escobar, en el cubano Germán “El Mago” Mesa y el boricua “El Mago” Javier Báez.

Hernández jugó apenas por 8 años en Grandes Ligas con Padres de San Diego y Dodgers de Los Ángeles en su última temporada, a pesar de haber debutado en Las Mayores a los 22 años de edad en el año 1971. Considerado uno de los mejores Short Stops defensivos de Venezuela, su bate no le acompañó, por lo que su carrera en Grandes Ligas culminó a sus 29 años de edad con .224 de Average, lo que afectó su juego defensivo en el Big Show.

El caso de José Escobar no fue muy diferente. Su defensiva fue tan buena que sin lugar a dudas era de nivel de Grandes Ligas y al más elevado nivel, comparado incluso con sus coterráneos Guillén y Vizquel y muy especialmente con Alfonso Chico Carrasquel por una particularidad, su compromiso con los batazos extremos hacia ambos lados del campo, gracias a su capacidad y gran alcance que era tal, que probablemente sea el Short Stop que en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional haya generado en los narradores más rectificaciones porque cuando una pelota era bateada por el medio del terreno sobre la segunda almohadilla o por el hueco entre el antesalista y el campo corto, cuando ya la esférica proyectaba perfilarse hacia los jardines en un evidente inatrapable, los narradores ya comenzaban a relatar el hit y en la última fracción de segundo, en el último instante y muy similar a “El Fantasma de la calle 35 del Comiskey Park”, pero principalmente en el estadio Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto, casa de su equipo Cardenales de Lara en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, aparecía como un auténtico espectro para mágicamente capturar la bola, realizar la asistencia con disparo certero y a tiempo para finalmente realizar el out, provocando a su vez la rectificación en la narración de los relatores sobre la jugada, en el mismo momento de la acción. Lamentablemente su ofensiva diestra era siniestra, razón por la cual apenas se tomó un café en el Big Show durante la campaña de 1991 con los Indios de Cleveland, ya a sus 30 años de edad.

Germán Mesa, también conocido como “El Mago” o “El Imán”, es considerado el mejor Short Stop de Cuba de todos los tiempos. Jugó en la Serie Nacional de Cuba desde el año 1985 hasta el año 2001 con los Leones Industriales de La Habana, a excepción de sus dos primeras temporadas, las cuales ejecutó defendiendo los colores de los Metropolitanos de la capital. Mesa no tuvo la oportunidad de probarse en las Grandes Ligas, al igual que la enorme mayoría de los peloteros cubanos de su época por el férreo régimen castrista. Realmente lamentable porque los cronistas de la mayor de las Antillas aseguran que de Mesa haber jugado en la MLB, Ripken, Vizquel, Fernández, Larkin, Ordóñez y compañía difícilmente hubieran ganado tantos Guantes de Oro, así de bueno fue en el Short Stop “El Mago” Germán Mesa, por lo que muy a nuestro pesar, nos perdimos de disfrutar ese espectáculo del campo corto proveniente desde Cuba, porque su juego defensivo es comparado con la espectacularidad que desarrollaron, lograron, alcanzaron y caracterizó al estadounidense Ozzie Smith, al venezolano Omar Vizquel y a su coterráneo Rey Ordóñez.

En la actualidad lamento profundamente que “El Mago” puertorriqueño Javier Báez no esté desarrollando una carrera sólida y consistente en calidad de Short Stop porque si lo hiciera, cuenta con las herramientas, ofensiva y defensiva, incluyendo capacidad acrobática e inteligencia para el juego, como para estar entre lo mejor de lo mejor que hayamos visto entre los defensores de esa posición.

Si bien lo de “Manos de Seda” Omar Vizquel, “The Little Louie” Luis Aparicio, Rey Ordóñez, Tony “Cabezas” Fernández y Edgar “El Niño” Rentería es algo que los ubica digna y muy acertadamente en nuestra lista, gracias a lo labrado genuinamente por cada uno de ellos a lo largo de sus respectivas carreras, cualquiera de los otros Short Stops latinoamericanos mencionados, fácilmente podrían compartir los dos últimos lugares de nuestra excelsa, exquisita y prestigiosa lista de los mejores 5 Short Stops latinoamericanos de todos los tiempos.

Estos son los 5 mejores shortstops latinos en la historia del béisbol

El béisbol ha sido moldeado por innumerables talentos a lo largo de los años, y los campocortos latinos han dejado una marca indeleble en el deporte con su destreza, agilidad y habilidad para dominar el juego desde la posición clave del campo corto. Estos jugadores no solo destacaron en el campo, sino que también contribuyeron significativamente con sus equipos en el plato y con su liderazgo en el terreno de juego.

El béisbol está siempre lleno de opiniones de expertos y fanáticos, es debatible colocar esta lista como los mejores 5 en la historia, pero estos ilustres jugadores merecen siempre estar en cualquier consideración al hablar de una posición tan exigente y popular del béisbol latino.

1. Omar Vizquel (Venezuela):
Omar Vizquel es un ícono del béisbol latinoamericano, conocido por su defensa excepcional y su duradera carrera de 24 temporadas en las Grandes Ligas. Ganador de 11 Guantes de Oro, Vizquel estableció récords defensivos y fue un líder en el campo corto durante más de dos décadas.

Total de outs registrados: 8,822, Promedio de fildeo: .985.

2. Luis Aparicio (Venezuela):
Pionero del béisbol latinoamericano en las Grandes Ligas, Luis Aparicio dejó una huella imborrable en el juego con su velocidad, defensa y habilidades en el plato. Ganador de nueve Guantes de Oro y miembro del Salón de la Fama del Béisbol, Aparicio allanó el camino para las generaciones futuras de campocortos latinos.

Total de outs registrados: 12,564, Promedio de fildeo: .972.

3. Rey Ordóñez (Cuba):
Aunque su carrera en las Grandes Ligas fue breve debido a lesiones, Rey Ordóñez fue una fuerza defensiva impresionante durante su tiempo en el campo corto. Conocido por su habilidad para hacer jugadas espectaculares, Ordóñez ganó tres Guantes de Oro y dejó una marca duradera en la posición.

Total de outs registrados: 2,737, Promedio de fildeo: .974.

4. Tony Fernández (República Dominicana):
Tony Fernández fue un campocorto talentoso y versátil que tuvo una destacada carrera en las Grandes Ligas durante más de dos décadas. Con habilidades defensivas excepcionales y una capacidad para batear consistentemente, Fernández dejó un legado perdurable en el béisbol latinoamericano.

Total de outs registrados: 6,799, Promedio de fildeo: .972.

5. Edgar Rentería (Colombia):
Edgar Rentería es una figura icónica del béisbol colombiano y latinoamericano. Conocido por su habilidad defensiva y su capacidad para conectar en momentos clave, Rentería dejó una marca indeleble en la posición de campocorto durante su carrera en las Grandes Ligas.

Total de outs registrados: 6,070, Promedio de fildeo: .976.

MENCIÓN ESPECIAL: DAVID CONCEPCION.

David Concepción, un infielder venezolano que jugó principalmente como campocorto para los Rojos de Cincinnati en las Grandes Ligas, es ciertamente un nombre destacado en la historia del béisbol latinoamericano. Aunque no fue incluido en la lista anterior, sus logros lo sitúan en el mismo nivel que algunos de los jugadores mencionados.

Aquí están las estadísticas defensivas de David Concepción durante su carrera en Grandes Ligas

  • Total de outs registrados: 7,132
  • Promedio de fildeo: .972
  • Guantes de Oro: 5

Comparando estas estadísticas con las de los otros campocortos latinos en la lista anterior, Concepción se destaca con su promedio de fildeo y sus premios Guante de Oro. Su impacto en la posición de campocorto y en el béisbol latinoamericano en general es innegable, y muchos consideran que está a la altura de los otros grandes jugadores de la lista.

Estas estadísticas defensivas resaltan la habilidad y consistencia de estos destacados campocortos latinos en el campo, mostrando su capacidad para hacer jugadas cruciales y contribuir significativamente a la defensa de sus equipos durante sus carreras en las Grandes Ligas. Su legado continuará inspirando a futuras generaciones de jugadores en todo el mundo.

A 49 años de la agencia libre | De Catfish Hunter a Shohei Ohtani

Desde que en 1975 los lanzadores Andy Messersmith, de los Dodgers de Los Ángeles, y Dave McNally, de Orioles de Baltimore, se convirtieron en los primeros peloteros en ser declarados agentes libres, la danza de los millones y de contratos multianuales no han cesado, incluyendo la actual temporada.

Hasta entonces, los dueños de equipos mantenían el control de sus empleados bajo una cláusula de perpetuidad que impedía que un pelotero, aún insatisfecho por su salario por el buen desempeño en el terreno, pudiera escoger otras opciones.

Sin embargo, el caso más emblemático resultó ser el de Jim Catfish Hunter, quien era líder de la rotación entre los abridores de los Atléticos de Oakland, ganadores de tres series mundiales entre 1972 y 1974 y ante el incumplimiento de un beneficio establecido previamente en la firma al descubrir que no tenía una póliza de seguro, recurrió a un arbitro independiente y éste le dio la razón y fue declarado agente libre en contra de la voluntad del carismático propietario de los Atléticos, Charlie Finley.

Hunter de inmediato firmó el primer gran acuerdo por 3.7 millones de dólares por cinco años con los Yanquis de Nueva York, que ya había pasado a manos del excéntrico George Steinbrenner.

Se cumplen 49 años de esa transacción que marcó el inicio de una mayor libertad para los peloteros y el fin del dominio de los equipos, que bajo el pretexto de una reserva unilateral a perpetuidad, mantuvieron el control contractual sin derecho a protesta.

Entre el contrato de Catfish Hunter y el de Shohei Ohtani, 700 millones por 10 años, han transcurrido casi cinco décadas y salvo algunas excepciones, los números demuestran que las firmas multianuales no garantizan el rendimiento deseado.

Aún así, no deja de sorprender que la danza de los millones siga “in crescendo” cada año.

Hoy hablaremos de cinco acuerdos multianuales recientes, que hasta ahora no han justificado los emolumentos recibidos.

Nos referimos a cinco campo cortos: Carlos Correa, Javier Báez, Dansby Swanson, Francisco Lindor y Xander Bogaerts.

El boricua Carlos Correa llegó a las mayores en 2015 después de haber sido el primer draft de los Astros de Houston. Y de inmediato dejó su impronta de calidad al ganar el premio al Novato del Año y convertirse en un campo corto de élite. 

Así se mantuvo hasta 2021 cuando tuvo su mejor temporada al batear para 291 con 26 jonrones y 92 impulsadas. 

A pesar de ser un favorito del público, ganador de la Serie Mundial de 2017 y de un guante de oro y uno de platino, los Astros no hicieron ningún esfuerzo por retenerlo. Sabían que desde las menores emergía un sustituto que podría hacer el mismo trabajo, con muchísima menor inversión. 

Minnesota, en una doble contratación, lo firmó primero en 2021 y luego este año por 200 millones por seis años.

Su famélico promedio de 230 el año pasado, con 131 ponches y apenas 56 bases por bolas, demuestran que Correa está en deuda tanto con el equipo como con la afición.

Mientras que Houston disfruta de Jeremy Peña, novato del año en 2022 y guante de oro y hoy uno de los mejores bateadores de la Liga Americana con 338 de average.

Francisco Lindor llegó a los Mets de Nueva York con enormes expectativas .Después de todo, en Cleveland era una súper estrella pero los entonces Indios no tenían presupuesto para cumplir sus exigencias.

El 7 de enero de 2021 Lindor llegó en un mega cambio a los Mets de Nueva York, quienes entregaron cuatro peloteros, entre ellos el venezolano Andrés Giménez, posteriormente dos años seguidos guante de oro y uno de platino.

El multimillonario Steve Cohen, nuevo propietario de los metropolitanos, un experto corredor de la Bolsa de Nueva York con un patrimonio según la revista Forbes de 20 mil millones de dólares, no dudó en asegurar al puertorriqueño por 10 años y 340 millones de dólares. 

Su debut en 2021 no fue nada halagüeño. Bateó para 230 de average, con 20 cuadrangulares y apenas 63 remolcadas, tuvo notable mejoría en las siguientes dos campañas pero de nuevo su inicio en 2024 ha encendido las alarmas entre los seguidores por mostrar números muy distante de un pelotero cuyo salario es de 30 millones anuales.

Javier Báez, otro nacido en la isla del encanto, es probablemente la mayor decepción de estas rúbricas llena de millones.

Después de pasar siete años con los Cachorros en plan estelar, ganador de un guante de oro y con cinco temporadas con 20 o más jonrones pero batallando con más de 100 ponches, excepto el 2020, Detroit se arriesgó a otorgarle 140 millones por seis años y sus guarismos han sido, definitivamente, decepcionantes.

Su promedio de 238, 222 y 170 desde 2022 a la fecha y con más de 100 ponches cada año, ratifican la pésima inversión de los Tigres de Detroit.

Los Cachorros, ante la ausencia de Báez, probaron en el mercado de agentes libres en la temporada pasada.

Se decantaron por el estelar torpedero de los Bravos de Atlanta, Dansby Swanson, quien venía de batear un sólido 277 de average, con 25 jonrones y 96 empujadas y un guante de oro en su currículo, lo cual repitió en el 2023 en su estreno con Chicago.

Su promedio de 244 el año pasado y de 209 en lo que va de 2024, no justifican los 177 millones de dólares que firmó por siete campañas y las críticas a la gerencia general han sido reiterativas de parte de los aficionados de una de las divisas de mayor tradición de las grandes ligas.

Lo curioso de este caso es que los Bravos de Atlanta lo dejaron marchar a pesar de su enorme rendimiento y en su lugar le dieron la posición al venezolano Orlando Arcia, quien asistió al juego de estrellas debido a una notable actuación, que sorprendió al batear 17 jonrones, 65 remolcadas y 266 de promedio al bate, aparte de demostrar con el guante que es un jugador de élite y todo esto por la ínfima cifra de 7 millones 300 mil dólares por tres años, a razón de 2 millones 400 mil dólares en contraste de 25 anuales de Samson.

Y, finalmente, abordamos el caso del arubano Xander Bogaerts, quien abandonó a los Medias Rojas de Boston,donde ganó dos series mundiales, cinco bates de plata y elegido cuatro veces al juego de estrellas tras brillar de manera consistente, con cuatro campañas sobre 20 jonrones e igualmente con más de 100 empujadas y aunque no obtuvo un guante de oro,siempre fue considerado entre los mejores de su posición en el joven circuito. 

El arubano atravesó desde el Este al Oeste estadounidense para firmar con los Padres de San Diego por 11 años y 280 millones de dólares. 

Los “religiosos” ya habían obtenido, vía agencia libre, a Manny Machado y al lanzador Yu Darvish y le otorgaron previamente más de 300 millones a Fernando Tatis.

Aún así optaron por Bogaerts para que asumiera el campo corto y movieron a Tatis al jardín derecho.

Los resultados fueron mediocres para un jugador que devengará 26 millones de dólares por campaña .

19 jonrones y 58 impulsadas en 2.023 y con un inicio de 209 de average en lo que va de la actual zafra,son una alerta de que no siempre un suculento contrato garantiza un buen desempeño. 

La lista es mucho más extensa.

Podríamos citar, por ejemplo, a Anthony Rendon, quien después de ganar la Serie Mundial y liderar la Liga Nacional en empujadas, con 34 jonrones y 319 de promedio al bate, firmó con los Los Angelinos de Anaheim la asombrosa cifra de 245 millones por siete años, bajo la representación del polémico Scott Boras.

Rendon, actualmente en la lista de lesionado por enésima vez, ha aparecido solo en 210 partidos desde 2.020 con 22 jonrones en ese trayecto hasta la semana pasada que fue apartado por una nueva lesión. 

La recurrencia de fracasos con contrataciones multianuales demuestran que hay muchos desaciertos en las decisiones gerenciales,algo que debería corregirse con el análisis de la sabermetría como método tecnológico para detectar el verdadero valor del pelotero.

No obstante, casos como el de Ohtani o Mookie Betts, por citar a dos que diariamente ratifican su calidad y justifican sus salarios, renuevan la esperanza de contratar a los mejores jugadores disponibles en el mercado para satisfacción de los aficionados.

Esta dinámica de jugosas ofertas parece no detenerse ante el superávit financiero de las grandes franquicias, conscientes de que forman parte de la primera economía del mundo y tanto el béisbol como los otros deportes, NBA,NFL,NHL y MLS, pertenecen a la industria del entretenimiento, un vehículo para multiplicar sus ganancias en cantidades estratosféricas.

¿Por qué nadie puede batearle a Ranger Suárez en esta temporada?

TURNO AL BATE

El rendimiento del venezolano abridor zurdo de los Phillies, Ranger Suárez, en esta temporada MLB 2024 no es algo normal, y se vuelve más impresionante cuando nos ponemos a analizar sus temporadas anteriores.

Con 7 años dentro de la liga, en 2022 había conseguido su temporada con más victorias, 10 en total, pero el año pasado apenas logró 4 victorias. Y en 2024 ni siquiera hemos llegado a mitad de mayo y tiene nada más y nada menos que 7 juegos ganados. En 54 innings lanzados, permitió 9 carreras limpias, 8 boletos y 55 ponches.

Por lo tanto, te debes preguntar ¿qué cambió en Ranger Suárez?

Vamos a analizar cómo funciona la ubicación de sus lanzamientos y cuál es el sistema de trabajo con los lanzamientos habilidosos.

Su zona principal para ponchar se basa tanto en rectas adentro, rectas altas, rectas abajo y afuera y curvas contra el piso.

Algo importante es que Ranger Suárez no tiene slider, con lo bien que trabaja su recta y lo efectivo que es su cambio, con un sinker adicional es suficiente para tener un repertorio sólido.

Pero ¿cómo logra ponchar tantas veces con su recta si la velocidad promedio es de 93 mph y por lo general baja a 91 mph?

Todo está en cómo maneja sus otros lanzamientos, marcando y bordeando la zona de strike con cambios, curvas y sliders que llevan mucho movimiento sin dejar nada en la zona de confort de cualquier bateador. Su ubicación y control hacen que la recta sorprenda al bateador y no tenga capacidad de reacción ante los lanzamientos.

Y por si fuera poco, cuando lanza fuera de la zona de strike es complicado hacer contactos sólidos debido a la velocidad de la pelota, lo que termina haciendo que el swing y la madera no choquen con la bola. Generando así muchos rodados al cuadro o elevados sin fuerza.

New York Yankees arrancan con blanqueo en Tampa

EL SONIDO DEL BRONX

En un duelo de pitcheo en el Tropicana Field, Clarke Schmidt mostró lo que de él se espera, guiando a los Yankees a una victoria por 2-0 sobre los Tampa Bay Rays. Schmidt, con una actuación destacada, limitó a los Rays a solo cinco hits en 6 2/3 entradas, extendiendo su impresionante racha de permitir tres o menos carreras en cada una de sus ocho aperturas esta temporada.

Los Yankees llegan a 26 victorias por 14 reveses y aunque los Orioles tienen una victoria menos, también tienen menos derrotas por lo que entran en la jornada del sábado en la punta divisional con medio juego encima de los bombarderos.

El manager Aaron Boone elogió la exhibición multifacética de Schmidt: “Tenía un poco de todo funcionando. Una actuación realmente afilada”.

Schmidt mismo expresó confianza en sus habilidades, enfatizando su control y deseo de lanzar más profundamente en los juegos: “Sé de lo que soy capaz. Sé que soy muy capaz de controlar mi conteo de lanzamientos y llegar más profundo en los juegos. Este es un gran paso en la dirección correcta”.

La victoria de los Yankees fue aún más fortalecida por Anthony Rizzo quien hoy vio la bola clarita, pero además demuestra que en cuanto a producción ofensiva no se quedará detrás del carro de leña de sus compañero. Rizzo consiguió un sencillo impulsor en la cuarta entrada y selló la victoria con un jonrón solitario en la novena.

Fue su séptimo jonrón, llegó a 22 remolcadas y batea .265. En mayo Rizzo batea para .296 y acumula siete remolcadas.

Por otro lado, el abridor de los Rays, Taj Bradley, tuvo un impresionante debut en la temporada a pesar de la derrota, registrando velocidades de su recta en 99.2 mph y recibiendo elogios tanto de su manager como de sus oponentes por su estilo agresivo de lanzar y su formidable arsenal.

“Apenas podría estar más complacido con la forma en que Taj lanzó la pelota”, dijo el manager de los Rays, Kevin Cash.

El manager de los Yankees, Boone, también quedó impresionado: “Cutter en Noventa y ocho y luego Split. Muestra una buena curva. Es agresivo. Tiene un gran brazo. Tiene un material realmente bueno”.

Atentos con este joven.

A pesar de los esfuerzos de los Rays, que incluyeron destacadas actuaciones de Bradley y varios momentos destacados defensivos, finalmente quedaron cortos, cayendo a un récord de 19-20 en la temporada.

Para el sábado los Yankees enviarán a Nestor Cortes al montículo para enfrentarse a Zack Littell de los Rays, donde los Yankees le dan otra oportunidad.

Soto, Judge y Stanton hacen temblar el Bronx en el segundo de la serie vs Astros

EL SONIDO DEL BRONX

En una noche espectacular, Juan Soto, Aaron Judge y Giancarlo Stanton llevaron a los Yankees de Nueva York a una victoria de 9-4 sobre los Astros de Houston. Este partido marcó la primera vez en esta temporada que el trío de poder conectó jonrones en el mismo juego, lo que destaca una tendencia prometedora para los Yankees mientras buscan mantener su racha ganadora.

El manager de los Yankees, Aaron Boone, no pudo ocultar su satisfacción al ver a sus tres principales bateadores en acción. Stanton, en particular, dejó su marca al conectar un misil a 119.9 mph, la conexión más fuerte registrada en las Grandes Ligas este año.

La actuación dominante de estos bateadores clave ilustra el potencial explosivo del lineup de los Yankees cuando están en sintonía.

Para los Yankees, mantener este ritmo en el bateo podría ser la clave para la consistencia en victorias. Con cinco al Hilo y una marca de 6-0 contra los Astros esta temporada, los Yankees están demostrando su capacidad para dominar.

El pitcheo también jugó un papel crucial en la victoria de los Yankees, con Carlos Rodón recuperándose de su peor actuación de la temporada para lanzar 6 1/3 entradas sólidas. Esta combinación de bateo potente y pitcheo eficaz es exactamente lo que los Yankees necesitan para mantener su impulso en la competencia.

A medida que la temporada avanza, los fanáticos de los Yankees pueden esperar más actuaciones impresionantes de su trío de poder. Con Judge, Stanton y Soto liderando el camino, los Yankees están bien posicionados para seguir acumulando victorias y mantenerse en la cima de la clasificación.

Mizuhara declaró culpabilidad por fraude millonario

El mundo del béisbol se estremece con la revelación de un escandaloso caso que involucra a Ippei Mizuhara, quien fungió como el intérprete de la estrella de los Los Ángeles Dodgers, Shohei Ohtani. En un giro inesperado, Mizuhara ha acordado declararse culpable de cargos federales de fraude bancario y presentación de una declaración de impuestos falsa, después de que las autoridades descubrieran que había robado casi $17 millones del súper astro del béisbol para saldar deudas de juego con una casa de apuestas ilegal.

Esta confesión arroja luz sobre una trama de fraude millonario que ha sacudido las bases del deporte profesional en los Estados Unidos.

Mizuhara, de 39 años, quien había sido el intérprete de Ohtani durante mucho tiempo, se espera que presente su declaración de culpabilidad en las próximas semanas.

Las autoridades estadounidenses han lanzado declaraciones contundentes sobre la magnitud de los delitos de Mizuhara. Según Martin Estrada, Fiscal de los Estados Unidos, “La extensión del engaño y el robo de este acusado es masiva. Aprovechó su posición de confianza para sacar provecho del Sr. Ohtani y alimentar un peligroso hábito de apuestas”.

Tyler Hatcher, Agente Especial a Cargo de Investigaciones Criminales del IRS, respaldó esta afirmación, señalando que “El Sr. Mizuhara explotó su relación con el Sr. Ohtani para financiar su propia irresponsabilidad”. Estas declaraciones enfatizan la traición de la confianza y el abuso de poder por parte de Mizuhara.

Los documentos presentados revelan un patrón de manipulación financiera, con Mizuhara desviando fondos del patrimonio de Ohtani para cubrir sus deudas de juego con una casa de apuestas ilegal. Las transferencias monetarias, que ascienden a casi $17 millones de dólares, se realizaron a lo largo de un período de varios años, lo que pone de manifiesto la extensión de las acciones fraudulentas de Mizuhara.

Este escándalo ha desencadenado un debate sobre la seguridad financiera y la integridad en el mundo del béisbol profesional. La confianza depositada en Mizuhara como intérprete y confidente de Ohtani ha sido traicionada, y el impacto emocional en la comunidad del béisbol es palpable.

A medida que el caso avanza, se revelan detalles impactantes sobre cómo Mizuhara manipuló la información financiera de Ohtani, incluso cambiando la información de contacto en las cuentas bancarias del jugador y haciéndose pasar por él en llamadas telefónicas con el banco. Estos actos de engaño han dejado al descubierto la vulnerabilidad de los deportistas profesionales frente a la manipulación y el abuso de confianza.

El escándalo ha generado interrogantes sobre la supervisión y transparencia en las transacciones financieras dentro de los equipos deportivos. La necesidad de medidas más estrictas para prevenir y castigar el fraude financiero se ha vuelto aún más evidente en la luz de este caso.

La confesión de culpabilidad de Mizuhara marca el comienzo de un largo proceso legal que seguramente tendrá repercusiones significativas en el mundo del béisbol y más allá. Los fanáticos del deporte y los observadores están atentos a cada desarrollo mientras esperan por más detalles y el desenlace de este sorprendente capítulo en la historia del béisbol profesional.

Más nombres a la luz pública

En un giro sorprendente, Ryan Boyajian, conocido por su participación en el popular programa “reality show” de “The Real Housewives of Orange County” de la cadena de televisión “Bravo”, entró en el ojo del huracán de este caso. Según múltiples fuentes cercanas a la investigación, Boyajian ha sido identificado como el asociado del corredor de apuestas al que Ippei Mizuhara envió dinero para saldar sus deudas de juego.

Las acusaciones contra Mizuhara, exintérprete de la superestrella de los Los Angeles Dodgers, Shohei Ohtani, han sacudido los cimientos del mundo del deporte. Se le acusa de robar una suma asombrosa por encima de los $16 millones de dólares de Ohtani para alimentar una adicción al juego.

Los detalles emergentes de esta trama complicada han sido expuestos en una denuncia penal, donde se describe cómo Mathew Bowyer, un corredor de apuestas ilegal bajo investigación, ofreció a Mizuhara una forma de saldar sus deudas de juego. Este giro inesperado ha llevado a la luz la conexión entre Mizuhara y Boyajian, quien según fuentes, utilizó la cuenta bancaria asociada con Bowyer para sus proyectos inmobiliarios.

La relación entre Boyajian y Bowyer, descrita como una amistad de casi dos décadas, añade otra capa de complejidad a este escándalo. Datos de archivos judiciales revelan incluso un préstamo considerable de Boyajian a Bowyer en el pasado, subrayando la profundidad de sus lazos personales y comerciales.

A medida que el caso continúa desarrollándose, la atención se centra en la audiencia de Mizuhara programada para el 14 de mayo.

Este escándalo que ha sacudido tanto el mundo del entretenimiento como del deporte, aún deja muchas interrogantes en el aire dejando a todos expectantes por los desarrollos futuros y las revelaciones que están por venir. Mientras tanto, Shohei Ohtani continúa una arrolladora actuación en el terreno y tras la investigación hecha por Major League Baseball, se arrojó que no existe ninguna culpabilidad ni involucramiento por parte de la estrella, que para efectos de este caso es concluyente que ha sido la víctima de este fraude.

El Canal Oficial del Béisbol

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